Issuu on Google+

SAN MIGUEL DE TUCUMAN, DOMINGO 23 DE DICIEMBRE DE 2012

3

4

“Ya no hay identidades. Hay identificaciones”, sostiene Aileen El Kadi, una de las compiladoras de Sam no es mi tío. Y explica por qué lo afirma.

César Chelala advierte que no sólo los pobres padecerán las inhóspitas ciudades que nos esperan en un futuro que se asemeja al presente.

5 a SECCION

ENTREVISTA A FERNANDO SAVATER

“La protesta sin propuesta no sirve para nada” El reconocido filósofo y escritor español afirma que la antipolítica es una forma de irrelevancia de lo social. La semana pasada estuvo en Buenos Aires invitado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas y, durante su visita, concedió esta entrevista a LA GACETA. Habla sobre su programa de televisión, su última novela, el periodismo y la militancia, la prisión del éxito, el encasillamiento intelectual, Internet y la muerte. - Dijo hace poco que la mayoría de la gente es capaz de salir un día a romper vidrios, pero no de trabajar un año en política. ¿Cómo se cambia esa tendencia? - Recorro muy frecuentemente colegios y hablo con adolescentes. Durante muchos años traté de convencerlos de que se debían preparar para ejercer su ciudadanía. Les decía que en una democracia todos somos políticos, que no hay quienes nacen para mandar y quienes nacen para obedecer, sino que todos debemos mandar y obedecer a la vez. Y que si uno no hace política, otro lo hará por nosotros y eventualmente contra nuestros intereses. Los jóvenes eran casi todos apolíticos. Cuando llegó la crisis, todos los jóvenes apolíticos se convirtieron en antipolíticos. Lo curioso fue que no hicieron política, que no se dieron cuenta de que la antipolítica o la apoliticidad son dos formas de irrelevancia de lo social. La protesta es comprensible en un país como España, con 6 millones de desempleados. Cuando la democracia no cumple con las expectativas que se depositan en ella es razonable la decepción. Pero la protesta sin propuesta no sirve para nada. La propuesta implica la previa aceptación de la tarea política. Algunos “indignados” lo comprendieron pero muchos no. Es ingenuo pensar que la mera manifestación de disconformidad es suficiente para cambiar las cosas. - Usted conoce mucho nuestro país. ¿Cómo ve a la Argentina? - Creo que es un momento bastante paradójico. Desde el punto de vista económico, aún con sus problemas recurrentes como la inflación, parece pasar por un momento de relativa bonanza, sobre todo si lo comparamos con lo que hoy vive Europa. Pero, al mismo tiempo, noto un clima de gran crispación. - Está por cerrar un acuerdo para transmitir una segunda parte de Lugares con genio en el grupo mexicano de medios Televisa y en un horario central.

¿Se puede llegar a un público masivo y mayoritariamente no lector con un programa sobre escritores? - El programa busca despertar la curiosidad y el afán por la lectura. En aquellos que puedan haberlos tenido previamente, pero también en aquellos que no. Apostamos a que sea un programa que les muestre el costado más humano de los autores, contextualizado en un paisaje, en un lugar, o que lo lleve a ver que hay otra forma de viajar y de descubrir escritores que quizás ignoraban y que pueden revelarles cosas nuevas. En el hipódromo de Palermo, en Buenos Aires, por ejemplo, muchas personas que probablemente no eran lectores asiduos se me acercaron para decirme que les gustaba mucho el programa. Me parece que es un éxito significativo que sigan el programa, más que los aficionados a la literatura, aquellos que se acercan por primera vez a la literatura o que descubren autores que desconocían. - Viaja mucho por el mundo hablando de sus libros. ¿Piensa que la mejor forma de promocionar un libro seguirán siendo las giras del autor hablando de su obra? - La ventaja que tienen las presentaciones es que los lectores se dan cuenta de que los libros surgen de personas como ellos y no de máquinas sobrehumanas que los fabrican. Permiten constatar que los autores son humanos e incluso, como diría Nietzsche, demasiado humanos. También es cierto que la difusión tiene varias vertientes, como Internet. Ahora, hablando de Internet, creo que es un elemento cultural extraordinario. El problema es que Internet no sustituye la educación; la exige. Cuanto mayor preparación cultural se tiene, más se puede aprovechar. Si uno no tiene adecuada preparación puede convertirse en un sistema de infelicidad permanente. Se estima que el 85% de lo que circula en Internet es publicidad de algún tipo.

Por Daniel Dessein

PARA LA GACETA - BUENOS AIRES - Afirmó que el periodismo es una técnica pero principalmente una estética y una ética. - Sí, lo que ocurre es que muchas veces tomamos a los periódicos como si cayeran de los árboles. Pero lo cierto es que los periódicos son formas de organización mental; están pensados para transmitir información de una manera determinada. Implican una técnica, una estética y una ética: la forma en que se cuentan las cosas, la jerarquización de lo que se cuenta, el compromiso de hacerlo honestamente. - ¿Cree que el periodismo es compatible con la militancia política?

PERFIL Fernando Savater nació en San Sebastián, España, en 1947. Es autor de más de 50 ensayos, novelas, libros de relatos y obras de teatro. En 1982 ganó el Premio Nacional de Literatura con su libro La tarea del héroe. Entre sus títulos más resonantes, pueden mencionarse Ética para Amador, el ensayo filosófico más vendido de la segunda mitad del siglo XX en el mercado hispanoamericano, e Invitación a la ética, ganador del Premio Anagrama. En el año 2000 ganó el Premio Ortega y Gasset de periodismo y en 2008 el Premio Planeta de Novela con La hermandad de la buena suerte. Ha sido amenazado y perseguido por la ETA, lo que lo obligó a vivir con custodia permanente hasta 2011. Es uno de los fundadores del partido UPyD. Actualmente dirige la revista Claves de razón práctica y es columnista permanente del diario El País, de Madrid. Acaba de publicar el ensayo Etica de urgencia y la novela Los invitados de la princesa.

- La militancia no está mal dentro del periodismo siempre y cuando no desvirtúe los hechos. El problema se presenta cuando se acomodan los hechos para que coincidan con una visión política. Una cosa es hacer juicios sobre la realidad y otra es recortarla o desvirtuarla para justificar nuestros prejuicios. Hay realidades que exigen posiciones militantes, como la trata de personas o el uso de niños en guerras, y no permiten actitudes conciliadoras. Ahora bien, cuando la militancia del periodista está ligada al oficialismo conlleva un riesgo. Los intelectuales que resultan ideales para el poder suelen parecerse a esos perros de plástico que se llevan en los autos y que tienen una cabeza móvil que asiente constantemente con el movimiento. Eso me recuerda a una vez que entré a la redacción de El País y pregunté dónde estaba un periodista a un colega que me dijo: “no lo sé, estará por ahí, diciendo que sí a alguien”. Puede haber personas que apoyen sinceramente las posturas gubernamentales, pero en un periodista siempre es sospechoso. Ocurre cuando vemos a alguien ser muy obsequioso con un millonario; están demasiado claras las ventajas de serlo. - Usted sostuvo que los intelectuales suelen ser encasillados. Después de 20 años de publicado y con más de dos millones de ejemplares vendidos, ¿se siente atrapado por el éxito de Ética para Amador? - Sin duda. Es verdad que un hit te da reconocimiento y, al mismo tiempo, te aprisiona. Pasó, por ejemplo, con Arthur Conan Doyle y Sherlock Holmes. El quería escribir novelas históricas y otros géneros pero el público pedía más aventuras de su célebre personaje. A tal punto que tuvo que revivir a Sherlock Holmes por la presión de los lectores. Claro que quejarse del éxito es siempre un exceso y que, en todo caso, es un problema menor y relativo. Otra cosa que pasa es el encasillamiento político o doctrinario.

Muchas veces los medios no valoran tu argumentación sino la posición que se supone que tienes sobre tal o cual tema para ponerte en la columna de la derecha o de la izquierda. - ¿Cómo fue el proceso de escritura de Los invitados de la princesa, su última novela? - Los invitados de la princesa surgió hace un par de años cuando las cenizas de ese volcán islandés de nombre impronunciable dejó sin vuelos a toda Europa. Yo estaba en un congreso de literatura, en una localidad italiana cercana a Milán. No había más plazas en los trenes y me quedé 48 horas con una serie de personas a las que se suponía que no vería más de un par de horas. Esa situación me hizo acordar a esa tradición de la literatura europea que gira en torno a un grupo de personas forzadas a convivir. - Como el Decamerón. - Claro, el Decamerón, de Bocaccio, es una obra inicial. Luego los Cuentos de Canterbury, de Chaucer; el Heptamerón, de Margarita de Navarra, etcétera. Entonces pensé que el cañamazo de la obra sería una reunión de intelectuales en una isla de la que no pueden irse, en donde empiezan a narrarse una serie de siete cuentos de géneros diferentes y con puntos de vista distintos. - Un capítulo de Invitación a la ética se refiere a la muerte y a la imposibilidad de pensarla. ¿Piensa en la muerte? - La muerte misma no se puede pensar, podemos pensar lo que hay alrededor de ella. Freud decía que la vida sería intolerable si de verdad creyéramos que vamos a morir. Siempre esperamos que la muerte se suspenda el día en que lleguemos a su puerta. Al mismo tiempo, la muerte es lo que nos hace pensar. La razón se desarrolla porque somos vulnerables. La muerte nos destruye, pero también nos construye. © LA GACETA


2

LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 23 DE DICIEMBRE DE 2012

LANZAMIENTOS / LA GACETA LITERARIA / CRÍTICA DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / LOS MÁS VENDIDOS / LA GACETA LITERARIA

N

DE.ACADEMIC.RU

ARGENTINAS. Georgias del Sur y Sandwich del Sur, que los ingleses usurpan en nombre de la “protección marítima”.

o v e d a d e s

G. John Berger

$ 119

ALFAGUARA (344 PÁGINAS)

¿Quién es G.? ¿Don Juan? ¿Garibaldi? ¿Algún héroe romántico? ¿El libertador de las mujeres? Espectador de las agitaciones previas a la I Guerra Mundial, G. encarna “al hombre que hace el amor como una forma de destruir mentalmente a la sociedad establecida”.

MORIRÁS MAÑANA Jaime Bayly

$ 149

ALFAGUARA (480 PÁGINAS)

El escritor Javier Garcés tiene los días contados. Ahora ya no le importa la curiosa combinación de éxito y mala fama que constituye su fortuna. Sólo desea convertir los seis meses que le quedan en los mejores de su vida. Para ello, su designio es claro: matar a sus enemigos.

EL ULTIMO EXPLORADOR Alberto Chimal

MARX ENSAYOS PLURALES Francisco Delich (Coordinador)

$ 98

COMUNICARTE (240 PÁGINAS)

BASES DE EEUU implantadas en América del Sur

Apagados los ecos del llamado postmodernismo, la modernidad retoma sus discusiones. Lo muestran Habermas, Giddens, Touraine... Y en su centro, Marx ocupa un lugar preponderante. O, si se prefiere, Marx forma parte del debate inacabado sobre la modernidad.

ENSAYO TERRITORIOS VIGILADOS TELMA LUZZANI (Debate – Buenos Aires)

CUENTOS DE TENIS Autores Varios

$ 119

ALFAGUARA (232 PÁGINAS)

Escritores de varias generaciones y nacionalidades latinoamericanos, estadounidenses y europeos-, apelando al realismo o a lo fantástico, van develando a través de sus cuentos los modos en que el tenis se puede vincular con las más diversas circunstancias de la vida.

SENDEROS Graciela De Bernardi

$ 70

VINCIGUERRA (208 PÁGINAS)

“Composición poética de origen japonés. Consta de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente”. Así define la Real Academia Española al haiku. Y a los haiku consagra De Bernardi la poesía de este libro: Noche cerrada / Bolsillo sin monedas; / panza vacía.

EL DESEO DE MIRAR Ana Beatriz Romasco

$ 80

SIMURG (224 PÁGINAS)

Dos casas, unidas por un pasaje secreto, transfieren a los nuevos ocupantes las tensiones de sus antiguos propietarios. Y en medio de una arquitectura perversa, una mujer solitaria sucumbe al deseo de mirar, creciente obsesión que se revela un camino sin retorno.

$ 50

EDITORIAL DUNKEN (208 PÁGINAS)

La belleza y la libertad recorren la ciudad y la gente les saluda con guirnaldas. Ambas ignoran a los burócratas y deciden ir por barrios olvidados y caminar por toda la ciudad por su cuenta. Y hablan con gente pobre que, no obstante el cansancio por la larga jornada, fue amable.

DIARIO DE AVENTURAS (NATACHA) Luis Pescetti

$ 30

ALFAGUARA (40 PÁGINAS)

Existen millones de ideas para que dones tu ejemplo al futuro y la humanidad. Y aquí hay todo un modelo acerca de cómo hacerlo: un diario para completar con recetas, cartas, dibujos, fotos de amigos, mascotas y toda tu biografía ejemplar.

POR EL COLOR DEL TRIGO Toño Malpica

$ 67

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (66 PÁGINAS)

Tonio es oficinista, pero ama volar. También escribe y se le aparece un personaje, el Bribonzuelo. Una noche, mientras cruza el cielo, recibe su última visita, y cierra los ojos. León, su mejor amigo, recibe a los pocos días un ejemplar de su último libro: El Principito.

LA DOCENCIA EN CLAVE DE HUMOR, AMOR Y NOSTALGIAS Elsa Böckl

$ 30

EDICIONES DEL PARQUE (120 PÁGINAS)

“Lo primero que hay que dejar claro desde la primera línea es que el humor, es algo muy serio (dice Fernando Iwasaki) Pero como la finalidad del humorismo no es hacer reír, sino hacer pensar (…) algunos prefieren a los apóstoles que predican a través de cuentos y novelas”.

J. J. HERNÁNDEZ ARREGUI, DEL PERONISMO AL SOCIALISMO Norberto Galasso COLIHUE (256 PÁGINAS)

A 100 años de su nacimiento, la reedición de esta biografía lleva el propósito de reinstalar en el debate argentino las ideas y el compromiso de este relevante intelectual, militante, patriota, en una América Latina convulsionada que intenta nuevamente su unificación.

bran y están respaldadas por un extenso sector de notas muy precisas y comprobables que ocupan 50 páginas del libro. Las apreciaciones no son meras citas o enumeraciones. Ellas alcanzan un nivel propio de una investigadora que ha profundizado en cada asunto, al punto de asegurarse -para sí y para los que la leen- que no se está en el camino de la especulación sino de la demostración concreta de cada tema y sus implicancias.

En el mapa En el Apéndice, Luzzani describe la ubicación de las 72 bases estadounidenses en Sudamérica. Y cita que hay, en total, cerca de 1.000 bases dispuestas en el mundo por EEUU. Baste transcribir un párrafo de este

sólido libro para valorar su verdadera importancia y utilidad para los estudiosos. “Por primera vez en su historia, aunque sin ningún riesgo serio todavía, Washington se ve desafiado simultáneamente por su ‘patio trasero’, por su antiguo rival, Rusia, y por su nuevo fantasma, China, que no lo interpela en lo político o militar sino como un competidor económico y comercial y que, además, lo tiene en un puño por ser el mayor acreedor de su deuda externa”. Dice la autora: “EEUU puso en marcha un masivo esquema de intervención (en América latina) cuyo principal soporte son las bases.” Está todo dicho. Estamos siendo vigilados. © LA GACETA

CARLOS DUGUECH ◆

Irvin Yalom vuelve, ahora con dos novelas en una NOVELA EL ENIGMA SPINOZA

LIBERTAD Javier Ramírez Gálvez

$ 75

Un libro que es, a la vez, un manual y un sólido ensayo crítico. El lector se preguntará por qué. Un manual (para quien quiera avanzar en el conocimiento de la política exterior de Estados Unidos) porque contiene documentación original en reproducción facsimilar y perfectamente elaborados y clasificados los distintos títulos de las secciones de sus capítulos. Vayan como ejemplo: Capítulo 1: Sin bases no hay imperio; Capítulo 2: Siglo XX, la gran red

militar global; Capítulo 3: Fin de siglo, hacia un “nuevo orden”; Capítulo 5, uno de los más sorprendentes: La Fortaleza Malvinas. En este último capítulo aborda con rigor algunos subtítulos que le dan estructura al capítulo y a su título: Una perla para la OTAN y El viejo truco de cuidar la naturaleza (referido a lo dispuesto por Gran Bretaña sobre las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, al crear en diciembre de 2011 una “Zona de protección marítima” alrededor de las islas). También es un sólido ensayo: las interpretaciones de cada asunto ligado a las “políticas” del Pentágono (en realidad “estrategias militares de largo alcance”) tienen descripciones que asom-

IRVIN YALOM (Emecé – Buenos Aires) Luego de sus resonantes éxitos con El día en que Nietzsche lloró y Un año con Schopenhauer, el psicoterapeuta y escritor Irvin Yalom vuelve a intentar un best seller con un filósofo encabezando su novela, esta vez Baruch Spinoza. Nótese también la semejanza de estructura entre el nombre de esta obra y el de la más vendida de nuestro tiempo: El código Da Vinci. El llamado “enigma Spinoza” al que alude el título es, en rigor, la dificultad por parte del ideólogo nazi Alfred Rosemberg para explicar cómo un filósofo con sangre judía podía realizar reflexiones tan lúcidas. Es pues un notorio seudoenigma, basado en el prejuicio nazi de que los judíos constituyen una raza inferior, por lo que no se

presenta verdaderamente como un misterio para el lector. El problema es que el llamado “enigma Spinoza” es la forma que el autor encontró para vincular dos historias que en verdad nada tienen en común: una que transcurre en Holanda a mediados del siglo XVII y otra en Alemania entre principios de siglo XX y el fin de la II Guerra Mundial. Los relatos no se cruzan: los capítulos impares corresponden a la primera; y los pares, a la segunda. Son, pues, dos novelas en una y, como dijimos, su vínculo es muy precario. En relación a la primera, se sabe que la vida de Spinoza fue poco llamativa, y el único hecho resonante que lo tuvo por protagonista fue su sonora expulsión de la comunidad judía de Amsterdam por herejía, debido a sus dudas sobre la verdad literal del Antiguo Testamento. El contexto en que se desarrolló ese

R

a n k i n g TUCUMAN

FICCION

1 2 3 4 5

CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E. L. James UN FINAL PERFECTO John Katzenbach CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS E. L. James LA VIRGEN EN TUS OJOS Florencia Etcheves EL LIBRO DE LOS PLACERES PROHIBIDOS Federico Andahazi

NO FICCION

1 2 3 4 5

LANATA Luis Majul TODA LA VERDAD Y NADA MAS QUE LA VERDAD

Luis Ventura AGILMENTE Estanislao Bachrach EL MANUSCRITO ENCONTRADO EN ACCRA Paulo Coelho CERATI EN PRIMERA PERSONA Maitena Aboitiz

evento es narrado con habilidad; el resto de la historia del filósofo holandés va perdiendo ritmo y llega hasta el tedio. Debe destacarse, no obstante, que las ideas de Spinoza son reconstruidas de forma clara, atractiva y fiel a su pensamiento. Rosemberg, por su parte, aparece como una persona retraída y poco comunicativa, que está obsesionada por recuperar la grandeza alemana y por la idea de que los judíos son la causa de la penuria vigente, influyendo tempranamente en Hitler. Yalom apela a un recurso polémico: envía a su personaje a terapia donde es psicoanalizado por un alter ego de sí mismo, tal como el autor lo hubiese hecho. De ese análisis surge que el funcionario nazi tiene delirios de grandeza y que desprecia a casi todo el mundo menos a Hitler, y que sus estados de ánimo dependen enteramente de cuánto el Führer lo ten-

ga en cuenta. Los momentos más atractivos del relato se vinculan a la aparición del propio Hitler, con su carisma avasallador, su olfato político, su crueldad y sus delirios a prueba de todo sentido común. Las obsesiones de Rosemberg, al que se presenta como un fanático sin especial maldad que jugó un papel secundario en el nazismo, despiertan una atracción limitada. El interés por la novela se sostiene precariamente en estos dos relatos, construidos sobre datos reales y ficcionados en base al recurso por excelencia de Yalom: imaginar los mundos interiores que están tras las acciones y palabras de personajes históricos, tarea que ejercita con destreza pero que no siempre justifican una novela. Ojalá esta obra sirva para incentivar la lectura de Spinoza. © LA GACETA

NICOLÁS ZAVADIVKER ◆

R

FUENTE: REVISTA Ñ

La pluma de Chimal hace posible lo imposible: viajar de una papelería al Polo Sur gracias a la magia de un mapa, resbalar en la duna de un desierto peruano y alcanzar la cima de una montaña tibetana, quedarse en la playa y sorber el agua hasta redescubrir la Atlántida.

LIBRERIAS EL ATENEO, EL GRIEGO Y LA FERIA DEL LIBRO

$ 97

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (159 PÁGINAS)

a n k i n g ARGENTINA

FICCION

1 2 3 4 5

CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E. L. James UN FINAL PERFECTO John Katzenbach CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS E. L. James LA VIRGEN EN TUS OJOS Florencia Etcheves MISIÓN OLVIDO María Dueñas

NO FICCION

1 2 3 4 5

ECONOMÍA A CONTRAMANO Alfredo Zaiat LANATA Luis Majul AGILMENTE Estanislao Bachrach MITOMANÍAS ARGENTINAS Alejandro Grimson CORAZÓN DE REY Sergio “Maravilla”Martínez


LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 23 DE DICIEMBRE DE 2012

3

/ LA GACETA LITERARIA / ENTREVISTAS / LA GACETA LITERARIA / CRITICAS DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA /

ENTREVISTA A AILEEN EL KADI

“Estados Unidos necesita al latino y, al mismo tiempo, lo deporta” ◆

PERFIL Aileen El-Kadi nació en Brasil, estudió Letras en la Universidad Nacional de Tucumán, realizó una especialización en estudios ibéricos medievales en la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo un doctorado en Literatura latinoamericana en la Universidad de Colorado. Es profesora y directora del programa de Estudios brasileños en la Universidad de Texas - El Paso. Su investigación se centra en las representaciones de violencia urbana en la literatura y cine contemporáneos de Brasil, México, y Colombia.

Por Fabián Soberón

PARA LA GACETA - TUCUMÁN

Sam no es mi tío es un libro voluminoso y heteróclito que contiene una veintena de crónicas migrantes de autores diversos: el sueño y la decepción de Eloy Urroz, la voz impactada de Daniel Alarcón, los cambios de humor de Santiago Roncagliolo, los quesos de Joaquín Botero, el policial negro de Diego Osorno, el viaje íntimo de Carola Saavedra, el periplo kafkiano de Camilo Jiménez. El libro es una babel de sensaciones y de utopías desencantadas. De esos asuntos hablamos el 22 de noviembre, en Yerba Buena. ileen El Kadi vive en El Paso, cerca de la frontera con México. Ahí mismo, en ese pueblo mínimo, vive el escritor Cormac Mac Carthy. Cuando empezamos el largo diálogo me contó que lo veía sentado en la mesa solitaria de un bar, parco. Y me habló de la frontera con Ciudad Juárez, la ciudad de los repetidos asesinatos a mujeres. Los tres meses utópicos y desenfadados que pasé recientemente en las tierras del tío Sam cambiaron la idea que tenía de EEUU. Las crónicas heteróclitas y rumiantes de Sam no es mi tío, me hicieron ver de nuevo algo que yo había vivido en ese viaje inolvidable. Aileen estuvo contenta, agitada, impetuosa. Habló de los años en EEUU, de su familia, de Tucumán, de los primeros años en Brasil y de la crónica, ese género poroso y avasallante, mezcla de ensayo y narración que permite la confesión y la mirada luminosa sobre el viaje.

A

- Sam no es mi tío es un buen nombre, un título apropiado. ¿Por qué este nombre? ¿Qué es lo que ustedes pensaron sobre este título? - Curiosamente, el título no es nuestro. Habíamos hecho una lista de títulos posibles para el libro. Lo mandamos a votación entre los cronistas que participaban, y salió elegido Wi de pipol, escrito con la fonética del español. El título era una mirada irónica sobre la cuestión lingüística del uso hispano-hablante que se ve obligado a aprender el inglés y también en referencia a la idea de la Constitución en EEUU (We the People). Nos gustaba el título y lo defendimos hasta el último minuto. Pero la editora dijo que buscáramos otro y casualmente, Casandra Badillo, una de las editoras de Alfaguara nos propuso Sam no es mi tío. Ese mismo día cuando ella y su esposo volvían a su casa, vieron a la persona que aparece en la tapa. Era un señor cubano que trabajaba anunciando un lugar de impuestos en la calle. Le ofrecieron hacer una sesión de fotos, y cuando las vimos dijimos: ¡ese es nuestro Tío Sam latino! ¿Cuál es la idea que está detrás de todo esto? El Uncle Sam yankee original, del cartel “I Want You”, es una personificación del gobierno norteamericano desde principios del siglo XIX. En el siglo XX fue usado para reclutar soldados para las guerras, o sea un Tío Sam militarista y oficialista que pide vidas para defender una nación. Mucha agua pasó bajo el puente, los latinos llegaron de todas partes, y ahora EEUU necesita al latino para sus guerras, para el voto, para la industria, para la economía, para el campo. Pero al mismo tiempo nos deportan, no quiere que entremos, no quieren incorporarnos como parte de su nación. Demasiado tar-

de, ya estamos aquí, y les damos nuestras vidas; entonces la pregunta se resignifica. ¿Qué van a hacer ustedes, los norteamericanos, con nosotros, los latinoamericanos? Sam no nos define, no es nuestra sangre, nuestro tío, pero se ha convertido en nuestro pariente bastardo (y nosotros en sus sobrinos molestos). Ni nosotros lo reconocemos como familia, ni él a nosotros, pero tenemos que convivir en una misma casa. - Yo pensaba en la negación, sobre todo: Sam no es mi tío. Sam es el tío de los estadounidenses. Pero los latinos no son sobrinos del tío Sam. O son unos sobrinos bastardos. - Claro, la creación del tío Sam es una creación oficialista. Y sigue siendo. Nuestro discurso contestatario no es en contra del norteamericano, pero sí es un cuestionamiento a toda la oficialidad, al status quo del gobierno norteamericano, especialmente con el cambio en la mirada al inmigrante que se produjo a partir del 9/11. - ¿Por qué eligieron el género de la crónica y no la ficción para trabajar con la idea de la frontera, de la comunicación entre territorios? - El último libro que habla de la relación EEUU y Latinoamérica es de 1999/2000, editado por Edmundo Paz Soldán y Alberto Fuguet, y era un libro de ficciones. Esa fue una respuesta. Pero en el contexto crítico en el que nosotros empezamos a trabajar esta antología hace dos años atrás, con Diego Fonseca pensamos que teníamos que dar una respuesta más “real”, relatos de experiencias propias narradas en primera o tercera persona. Es decir, crónicas. De ese modo podríamos narrar la experiencia y mirada de una persona de clase media, intelectual, y no la del habitante rural que se cruza al país vecino buscando mejores condiciones de vida. Considerábamos que la crónica era el género que podría ofrecernos eso. Es un género maleable que incorpora distintos componentes de la ficción y del periodismo narrativo sin alejarse de los hechos reales. Es un poco la negociación entre la ficción y el periodismo. Para algunos de los escritores de ficción era la primera vez que publicaban una crónica y que narraban su experiencia en EEUU. - ¿Con qué criterios seleccionaron las crónicas?

- No queríamos elegir solo a los ya conocidos cronistas latinoamericanos. La idea era ofrecer una multiplicidad de voces, distintos puntos de vista, la del académico, el escritor de ficción y el periodista. Por otro lado queríamos gente polémica, audaz, creativa, filosa. Desde el principio quisimos que el libro fuera polémico. Tuvimos un criterio político, pero también un criterio estético. Diego y yo conocíamos a varios de ellos personalmente y al invitarlos todos aceptaron escribir una crónica para nuestro libro. Realmente funcionamos como un (buen) equipo. - Me gustaría que ahondes en el costado político del libro. Citando a Raymond Carver: ¿de qué hablamos cuando hablamos de política? - En EEUU, más que en cualquier lado, ser inmigrante, ser latino, es controversial, es político. La persona que se va de su país y entra a EEUU, aunque no tenga un posicionamiento político activo, en su vida cotidiana está siendo político. Desde el momento en que tenés que decidir si usas el inglés o no, o qué van a hacer tus hijos en ese país, si festejas el Thanksgiving, estás llevando a cabo actos políticos. Desde el 2001 el inmigrante es visto, sobre todo, negativamente; la actitud xenófoba, que antes se manifestaba en contra del negro, se vertió hacia el latino y el árabe. Pero, ¿qué significa ser latino? Por ejemplo, ¿qué une al ciudadano rural mexicano que cruza la frontera para trabajar en las plantaciones, con el cubano rico que vive en Miami, republicano y que apoyó a Romney? Ambos son latinos, ¿no? El concepto en sí es muy problemático. Otro ejemplo: dentro de Nueva York, o de Washington DC, hay zonas en barrios de puertorriqueños que no son visitados por dominicanos, y a la inversa. La fantasía te lleva a creer que todos los latinos conviven pacífica y armoniosamente festejando sus tradiciones abrazados. Es falso. EEUU es un país de contradicciones como cualquiera, pero queríamos que esos conflictos aparecieran en el libro. - En el prólogo ustedes dicen: “Ya no hay identidades. Hay identificaciones”. Me gustaría que hables sobre estos conceptos. - Yo estudié acá, en la Universidad en Tucumán. El discurso de mis profesores-formados entre los 60 y los 80- estaba relacionado, mayormente, con la izquierda. Yo

sentía en mi facultad que si no era ‘zurda’ me podían excluir. Tenías que apropiarte de una serie de términos y ‘rituales’ grupales para ser aceptada. Sinceramente, creo que el discurso de la identidad es un discurso que funcionó entre los 60 y los 80, pero que desde entonces solo impide el cambio y la renovación de ideas. Hablar de identidad ahora, creo, es ser acrítico, es no cuestionar posicionamientos políticos monolíticos y cerrados, impedir la pluralidad y el diálogo. Cuestionar, parecía ser ir en contra de ‘las víctimas sociales’ o ser de derecha, y creo que eso es falso. Las identidades afirman: soy latino, soy gay, soy chicano, soy argentino o brasilero, soy zurdo. Bien. ¿Eso qué significa? ¿Qué hay detrás de esas construcciones? ¿Todos los gays deben pensar, comportarse, decir de forma homogénea? El concepto de identidad no permite la porosidad que da la multiplicidad de discursos. Cuando hablo de identificaciones, me alejo de la idea de identidad, identificarse con algo te libra del tener que rechazar o abrazar un concepto pre-fabricado y cerrado. Yo elijo esto, rescato lo otro, o rechazo el otro aspecto de una cultura. Me identifico con algo pero no soy ese algo. Creo que la mirada del latino sobre EEUU ya no es que EEUU es solo Miami o que EEUU es sinónimo de imperialismo. Yo apunto a romper cualquier construcción homogénea y monolítica y quiero fragmentar todo lo que se nos presentaba en los 80 como estándar e incuestionable. - Ustedes lo mencionan en el prólogo y al leer las crónicas se percibe fascinación y el rechazo de y por EEUU. ¿Esa relación contradictoria, ese vínculo contradictorio se potencia en el nuevo siglo o es solo la continuación por otros medios de algo que existe desde el siglo pasado? - La fascinación y el rechazo por EEUU ya están en las crónicas de Martí. Esas son crónicas ambiguas. Martí no podía alejarse de la fascinación y del rechazo. Es algo que existió y que continúa existiendo, pero que fue mutando con los años. Yo creo que uno adoptaba el rechazo del que hablaban los mayores, pero sin perder la fascinación. Cuando vos rechazás pasionalmente algo es porque estás fascinado con eso. Creo que todos los que fuimos a EEUU, de una manera u otra, teníamos alguna atracción o fuerte curiosidad por el país. Por ejemplo, Camilo Jiménez nunca fue a EEUU. Entonces él reconstruye EEUU a partir de fragmentos de arte, música y lecturas, de lo que significaban los 60 para él. Yo creo que nadie puede sentirse ajeno al espacio simbólico de los EEUU. Hasta la persona más aislada tiene idea de lo que significa el poder de ese país. © LA GACETA

LOS SOBRINOS BASTARDOS CRÓNICAS SAM NO ES MI TÍO AILEEN EL KADI Y DIEGO FONSECA (COMPILADORES) (Alfaguara – Buenos Aires) ¿Cómo viven los latinoamericanos en EEUU? ¿Cómo se construyen los imaginarios? ¿Cómo mutan? ¿Por qué mutan? ¿Los latinos son anacoretas en un desierto de monolingües o son felices ciudadanos en la torre de Babel? ¿Cómo se elabora y cambia el sueño americano? Estas preguntas tienen una variedad de respuestas en la antología de crónicas migrantes editada por Aileen El Kadi y Diego Fonseca. El volumen, heterogéneo, compila textos de autores latinoamericanos que viven o vivieron en diversas ciudades de EEUU. En el prólogo, los editores enfrentan el problema de la migración y entienden que la relación de los latinoamericanos con EEUU es contradictoria, ambigua, y que implica fascinación y rechazo. Vivimos en el tiempo de las identificaciones y no de las identidades, afirman. La crónica, género poroso, permite dar cuenta de las modificaciones en las perspectivas. Travesías, de Aileen El Kadi, abre el volumen y cuenta los múltiples desplazamientos territoriales y lingüísticos de la autora. Entre la crónica autobiográfica y la reflexión sobre las identificaciones, El Kadi se cuestiona qué es ser latino en EEUU. Lejos del lugar común, su crónica depara preguntas antes que respuestas. Hernán Iglesias Illa cuenta el día en el que le dieron la preclara green card, anhelada tarjeta de ciudadanía. Con soltura y maestría, Iglesias rompe el cristal del paraíso y habla de la supuesta conquista como si fuera un día anodino. El tono parsimonioso y desencantado de la crónica dice mucho sobre cómo ha cambiado la mirada de ciertos intelectuales sobre EEUU. La minuciosa y cambiante vida de un comerciante colombiano en Miami (que pasa de la gloria a la bancarrota) es el objeto de la crónica de Diego Fonseca. Las reflexiones de Fonseca son atinadas y precisas y desembocan en una frase memorable: “todo sueño tiene un anverso odioso y pedestre malamente llamado realidad”. Esta frase podría funcionar como clave de bóveda para pensar en qué consiste el sueño americano y cómo los latinos han comprado ese sueño. Claudia Piñeiro viaja a Miami con el arquetipo repetido que le han entregado las generaciones

de argentinos. Piñeiro no sólo confirma sus decepciones sino que cuenta con encanto el horror que vive en el laberinto interior de un país que desconoce. Eloy Urroz y Daniel Alarcón manifiestan perspectivas opuestas sobre la lengua inglesa: Urroz se siente un anacoreta en el desierto de los monolingües y Alarcón, en cambio, ve una Babel rica y despiadada en el vasto territorio norteamericano. Con humor, Joaquín Botero cuenta cómo vive el sueño americano mientras corta quesos con un cuchillo filoso en una prestigiosa tienda de Nueva York. Jon Lee Anderson narra su experiencia de juventud en el pequeño poblado de Fresno, en California. En una pequeña fábrica trabajó al lado de obreros que eran en su mayoría mexicanos y cuyo patrón era un azteca que defendía los intereses del dueño yanqui. Al narrar cómo rechazó la explotación más vil, Anderson recuerda su iniciación en la lengua extranjera y en la convivencia con los inmigrantes vapuleados. Jorge Volpi cierra el volumen con un ensayo sobre la frontera: el autor mexicano recuerda el crimen que dio inicio a la ciudad en Roma y analiza la novela 2666, de Bolaño, para exponer la equívoca y conflictiva visión contemporánea de las fronteras.

Miradas y preguntas Sam no es mi tío es un libro contradictorio, heteróclito, vivo, que no busca el consenso sino la discusión y el cuestionamiento de las miradas estancadas sobre EEUU. Lejos del manual y de la simplista guía de viaje es un indirecto y maleable mapa generacional. Muestra cómo han variado los imaginarios de los ciudadanos de clase media intelectual respecto de las generaciones anteriores. En ese sentido, el libro es un termómetro, una máquina que mide el tiempo de la migración, de la frontera (lo hace sin ambages y con sugestivas dobleces). Lejos del rechazo al imperio de la generación sesentista, los autores del libro expresan una fascinación imprudente y una mirada desencantada y pragmática a partir de la dura experiencia de vivir en el gran país del norte después del 9/11. Las diversas miradas sobre el problema, hacen que el lector se pregunte, de nuevo: ¿cuál es la función de la crónica? ¿De qué modo registra los cambios en el complejo proceso de las identificaciones con EEUU? ¿Cómo se construyen los sueños “americanos”? © LA GACETA FABIÁN SOBERÓN ◆


4

LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 23 DE DICIEMBRE DE 2012

LAS CIUDADES

inhóspitas QUE NOS ESPERAN

Por César Chelala

PARA LA GACETA - NUEVA YORK

El desorden con que crecen las ciudades en la actualidad no puede ser ignorado y debe llevarnos a una profunda reflexión. El gran desafío, en estas condiciones, es cómo mejorar la calidad de vida de sus habitantes dotándolos, para ello, de una mejor salud pública y garantizando, además, su crecimiento armónico. Este esfuerzo requiere no sólo de la participación de planificadores urbanos, sino también de expertos en salud pública y medio ambiente, políticos, y, fundamentalmente, de las mismas comunidades. REUTERS

O

bservando el desarrollo de la ciudad moderna, los urbanistas más eruditos podrían pensar con nostalgia en todo lo que difiere de su homóloga griega, la polis, que el historiador arquitectónico italiano Leonardo Benévolo describiera como “dinámica pero estable, en equilibrio con la naturaleza, y creciendo en forma armónica incluso después de alcanzar grandes dimensiones.” El crecimiento urbano descontrolado y aparentemente aleatorio que actualmente ocurre en la mayoría de los países difiere de lo que los griegos tenían en mente y es ahora un motivo de preocupación para los expertos en salud pública, que ven, cada vez más, una población despojada de sus derechos básicos de salud y bienestar. Actualmente, en las ciudades más grandes y cuyo crecimiento es más acelerado, la contaminación ambiental es cada vez mayor, las áreas verdes se están reduciendo, la vivienda es inadecuada, los servicios públicos están sobrecargados y los asentamientos improvisados se multiplican en las zonas marginales. Además, en muchas ciudades de América Latina, las añejas mansiones coloniales de gran valor histórico y arquitectónico son reemplazadas por enormes edificios de departamentos que no guardan relación alguna con el carácter histórico del barrio en el que están ubicados. Un nuevo tipo de guerra se está librando en ciudades de todo mundo: los valores estéticos versus los valores materiales.

El imán de las grandes urbes La rápida urbanización está relacionada no solamente con el crecimiento normal de la población, sino también con la migración, tanto interna como externa. Los movimientos de personas, sean estos desde las zonas rurales a las urbanas o de un país a otro alteran, generalmente, el perfil epidemiológico característico del lugar. Ello da lugar a la aparición de nuevas enfermedades o al resurgimiento de las viejas. Tales son los casos del VIH/SIDA, la tuberculosis, la fiebre amarilla, el dengue y la malaria. En Costa Rica, por ejemplo, las migraciones en gran escala provenientes de otros países de América Central en la década de los 80 del pasado siglo produjeron un marcado incremento en la prevalencia de la malaria y otras enfermedades infecciosas y parasitarias, manifestándose especialmente en las zonas fronterizas. Entre las principales causas que llevan a migrar a la población rural hacia las ciudades están la pobreza, la búsqueda de mejores oportunidades sociales y de empleo, la persecución política y la violencia. Justamente, de esto último, Colombia es un doloroso ejemplo: miles de familias fueron desarraigadas y desplazadas por sucesivas oleadas de violencia, provocando una huida en masa a las ciudades más grandes del país, donde la mayoría vive ahora en zonas marginales pobres. El caso de Colombia no es ciertamente el único. La población rural pobre en muchos otros países de América Latina también ha sido desarraigada y obligada a migrar en masa hacia los grandes centros urbanos. La reciente tragedia en Haití expone los riesgos asociados con ese desplazamiento. Allí, un gran número de personas había migrado en años anteriores de las zonas rurales y suburbanas a la capital, Puerto Príncipe, en donde se instalaron en viviendas precarias. Es en esa ciudad donde el terremoto del 12 de enero de 2010 se cobró la vida de más de 300.000 personas, dejó otras 300.000 heridas y casi un millón quedaron sin hogar. El traslado forzado expone al migrante a situaciones fatalmente nuevas, como son el estrés emocional y la pérdida de la estructura familiar, sumados al tráfico congestionado, el ruido excesivo y la contaminación del medio ambiente que, si bien afectan a personas de toda la escala socioeconómica, son a las zonas más pobres a las que más dañan. Justamente, estas se acantonan en enclaves dentro de la ciudad misma, en villas de emergencia, y en círculos concéntricos alrededor de la gran urbe formando los mentados conurbanos. En estos últimos los habitantes padecen de una dosis extra de contaminación ambiental, ya que las industrias tienden a concentrarse en las zonas periféricas, donde son más laxas las regulaciones para su funcionamiento. Es allí, en esos barrios congestionados, donde la falta de higiene que acompaña al hacinamiento, la polución sonora y la falta de espacio para la recreación, junto con las malas condiciones sani-

tarias y la eliminación inadecuada de desechos, crean condiciones propicias para la propagación de enfermedades.

No tan sólo los pobres padecerán Los efectos nocivos de la trama urbana afectan a todos los habitantes por igual, incluyendo a las capas medias y altas. Es importante recordar que la vida ciudadana propende a cambios en la dieta, que conducen a la obesidad, con una mayor probabilidad de contraer diabetes tipo II; y a la falta de ejercicio, que junto con esa dieta inadecuada, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Tampoco se debe perder de vista que los medios de transporte, en las grandes concentraciones urbanas, son una fuente importante de contaminación del aire. Un caso emblemático es el de los residentes de Santiago, Chile, que se ven afectados por una serie de problemas respiratorios causados por grandes concentraciones de partículas contaminantes en la atmósfera debido al smog, cuya persistencia es, a su vez, facilitada por las circunstancias topográficas y climáticas de la zona. Estos problemas no están limitados, ciertamente, a muchas ciudades en América Latina. Según el informe del 2011 sobre la calidad de vida en España, nueve de cada diez españoles respira aire cuya contaminación supera los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud. La problemática de la contaminación ambiental adquiere un relieve notable si consideramos su influencia deletérea en los niños por nacer, puesto que castiga a seres indefensos; criaturas inermes a quienes la sociedad, en vez de cobijarlos, los somete al vejamen de sus desechos. Innumerables estudios dan cuenta de que el sistema reproductivo de las mujeres embarazadas es especialmente vulnerable a los contaminantes ambientales. Cada paso en el proceso de reproducción puede ser alterado por sustancias tóxicas presentes en el ambiente -plomo, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos, ozono-, aumentando el riesgo de aborto espontáneo, el crecimiento fetal inadecuado y las malformaciones prenatales. El futuro no parece alentador. En 2008, se estableció que, por primera vez en la historia, más

de la mitad de su población -3.300 millones de personas- vivía en zonas urbanas. En 2030, se espera que su número llegue hasta casi 5.000 millones. Muchos de los nuevos residentes urbanos serán pobres y su futuro dependerá, en gran medida, de las decisiones políticas que se tomen ahora.

Invasión de refugiados climáticos De acuerdo con el Foro Humanitario Global, todos los años, el cambio climático causa la muerte de unas 300.000 personas y afecta seriamente a 325 millones. Para colmo, las migraciones se intensificarán a medida que las condiciones climáticas cambiantes conduzcan al abandono de lugares áridos e inhóspitos. Esto dará lugar a graves problemas de salud relacionados con el estrés del desplazamiento y a los conflictos civiles causados por el movimiento caótico de las personas. Un refugiado climático o ambiental es una persona que se ve obligada a trasladarse, ya sea a otro país o a una nueva ubicación dentro del suyo, debido a las consecuencias del calentamiento global. El número de refugiados ambientales alcanzará 150 millones en los próximos 50 años, según el profesor Norman Myers, de la Universidad de Oxford. Las tendencias económicas, sociales y políticas que influyen en la migración continuarán durante las próximas décadas. El reto para los gobiernos es diseñar políticas de migración que tengan en cuenta las necesidades de los migrantes, así como las de la población que los acoge. Las inversiones económicas de los países industrializados en los países en desarrollo y políticas comerciales más justas pueden fomentar la cooperación a largo plazo y reducir las presiones migratorias. Lamentablemente, las grandes ciudades, al contar con un trato preferencial en términos de infraestructura y desarrollo industrial, siempre actúan como imanes para los más pobres.

Perspectivas: lo bueno, a pesar de todo La urbanización, cabe decirlo, no sólo causa problemas. Para muchas personas que vienen de zonas rurales a poblar las ciudades, éstas le proveen de oportunidades laborales, de educación,

SIN FICCIÓN. de acceso a la inforNo es una mación y la posibiliilustración dad de desarrollar su futurista. Es la creatividad personal ciudad de que, casi con certeza, Wuhan, en no tendrían en sus luChina, hoy. gares de origen. La urbanización en sí no es el problema. El problema es cómo se lleva a cabo. Los problemas asociados con la creciente urbanización ponen de manifiesto la necesidad de responder a este fenómeno con políticas que tengan en cuenta las necesidades básicas de todas las personas, especialmente las más desprotegidas. En ese sentido, es importante aprender de experiencias exitosas que se están llevando a cabo en la actualidad. En años recientes, la Organización Mundial de la Salud en Europa, y la Oficina Panamericana de la Salud en América Latina y el Caribe, han desarrollado un proyecto denominado “Ciudades Saludables”. Está compuesto de varias acciones (agua y saneamiento, medio ambiente, planificación urbana, servicios de salud, entre otras) destinadas a mejorar la salud y la calidad de vida de los habitantes de las ciudades. Como dijo Herbert Girardet, experto en sostenibilidad urbana: “Si vamos a seguir viviendo en las ciudades, en efecto, si hemos de seguir floreciendo en este planeta, tendremos que encontrar una relación viable entre las ciudades y el mundo viviente - una relación simbiótica, pero no parasitaria, una situación de apoyo mutuo”. Sólo cuando estas acciones se lleven a cabo será posible llegar a esa situación casi ideal enunciada por Hipócrates hace 2.500 años: lograr un equilibrio entre el organismo humano y su entorno. © LA GACETA César Chelala - Nació en Tucumán y se recibió de médico en la UNT. Se doctoró en Química biológica en la UBA y trabajó con el premio Nobel Luis Federico Leloir. Fue jefe de misiones de la ONU en 45 países. Es colaborador de The New York Times y The Washington Post, entre otros 80 medios.


23-12-2012 LA GACETA LITERARIA