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SAN MIGUEL DE TUCUMAN, DOMINGO 7 DE JULIO DE 2013

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La narrativa, la biografía, la crónica, la y hasta el ensayo filosófico conviven en Mamá, de Fabián Soberón.

“No trato (a Evita) como a una santa ni como a un ser maligno. Es todo eso a la vez”, define Marcos Aguinis.

5 a SECCION

E N T R E V I S T A

A

S A N T I A G O

K O V A D L O F F

“Con Israel, la diáspora desapareció como algo insuperable” ◆

Por Alejandro Duchini

PARA LA GACETA - BUENOS AIRES

¿Es posible ser un judío diaspórico, después de la creación del Estado israelí, si no se es un creyente ortodoxo? De preguntas como esta surgió su último ensayo, La extinción

de la diáspora judía. Acá amplía algunas de las reflexiones vertidas en el libro. Cree que Israel no desaparecerá y que el drama palestino llegará a su fin. “Los hombres no buscan el mutuo entendimiento porque se amen; lo buscan porque la beligerancia recíproca no les permite consolidar sus intereses propios”, afirma. - ¿Por qué eligió la cuestión de la diáspora judía para escribir un libro? - No elijo mis temas. Son ellos los que me dictan su preeminencia. Se me imponen. Tal vez vivan larvados en mí durante años, nutriéndose de percepciones laterales, indirectas. Y aun de una atención preconsciente. En un momento dado, pasan a ocupar el centro de la escena. Afloran. Ganan protagonismo. Y yo lo advierto. A partir de allí, me concentro en ellos, les correspondo. Me doy cuenta de que llegó la hora de trabajar con ellos. No me intereso por ningún tema que no provenga de lo más oscuro de mí. En ese sentido no hay, en mi caso, diferencia alguna entre la génesis de un poema y un ensayo. No me sucedió otra cosa con el argumento de La extinción de la diáspora judía. Durante toda mi vida, el judaísmo me conmovió y me interrogó, sin llegar a manifestarse como materia indispensable de un libro. La revelación de esa necesidad sólo sobrevino en el año 2004. Entonces me pregunté: ¿soy yo un judío diaspórico? ¿Es posible seguir siéndolo si no se es un creyente ortodoxo, para quien solamente la llegada del Mesías pondrá fin a la dispersión del pueblo hebreo? ¿Es posible seguir siéndolo tras la creación del Estado israelí, que brindó a los judíos la libertad de elegir entre una identidad nacional judía o la ratificación de sus identidades nacionales ya existentes? Estas preguntas orientaron mis lecturas y mis relecturas a partir de entonces. Hacia el año 2007, el tema que me importaba comenzó a perfilarse como argumento de un libro. Entonces sentí la necesidad de empezar a escribir. Al comienzo fueron notas, fragmentos, líneas. Ninguna idea precisa de la estructura que debía tener mi ensayo. Mucho menos, del tono que debía imprimir a la escritura para que tradujese la intensidad polémica que para mí revestía el asunto que tenía entre manos. De modo que no, no elegí la cuestión de la diáspora. Ella me convocó desde lo más íntimo de mí. - ¿Qué le ha dado y qué le ha quitado al pueblo judío la creación de Israel?

- A muchos judíos les ha dado una patria. Pero, tal como yo la entiendo, la creación de Israel le ha dado, por sobre todo, al pueblo judío en su conjunto la posibilidad de liberarse de la diáspora entendida como algo ineludible. Como inscripción inamovible en la historia. En última instancia, como fatalidad. Le ha permitido a ese pueblo elegir y, en esa medida, lo ha hecho libre. Los judíos, a partir de 1948, pudieron optar. Ser israelíes si lo deseaban, o no serlo. Y en la medida en que pudieron optar, la diáspora desapareció como algo insuperable. Israel privó a los judíos del yugo de una condena teológica no desmentida como hecho históricamente comprobable hasta 1948: la de la dispersión concebida como castigo impuesto a ellos por un Dios que, disconforme con su conducta, los expulsó de su tierra en cien direcciones distintas. - Nahum Goldmann se pregunta adónde va Israel. ¿Adónde cree usted que va? - Si se exceptúa a Egipto y Jordania, el pasado inmediato no brinda indicios de la aptitud de árabes y judíos para convivir en paz. Ello es así a menos que nos remontemos a la etapa previa a la creación del Estado israelí. Tampoco el presente parecería alentar expectativas de acuerdo. No obstante, la globalización fenómeno desconocido en el pasadopuede llegar a disolver intransigencias que, sin ella, podrían parecer insuperables. Hay nuevas necesidades geopolíticas cuya influencia no cabe subestimar. Israel no desaparecerá de Medio Oriente. El drama palestino no se perpetuará. Habrá entendimiento, finalmente, porque la guerra sólo conduce a la potenciación del desacuerdo y el resentimiento recíprocos. Los hombres hacen la paz para ganar, en última instancia, lo que la guerra no les permite ganar por mucho tiempo. Los hombres no buscan el mutuo entendimiento porque se amen. Lo buscan porque la beligerancia recíproca no les permite consolidar sus intereses propios, como sí se los permite, al menos parcialmente, la negociación. En verdad, no importa que no se amen mientras entien-

dan la inutilidad de su desprecio mutuo. La paz en Medio Oriente llegará por agotamiento del espíritu beligerante y por incidencia de cambios geopolíticos que hoy empiezan a insinuarse claramente. - En una cita que hace de Levinas en el libro, el filósofo lituano dice que el judaísmo sólo sobrevivirá si es reconocido y difundido por laicos fuera del judaísmo. ¿Podría ampliar este concepto? - Efectivamente, Levinas afirmó en 1959 que el judaísmo “solo puede sobrevivir en la medida en que sea reconocido y difundido por laicos que, por fuera de todo judaísmo, son los promotores de la vida en común de los hombres”. ¿Qué quiso decir con ello? Me parece que, en esa etapa de su proceso creador, Levinas buscaba transmitir la idea de que el porvenir de los valores universales producidos por el judaísmo no se perfilaría con el vigor necesario en el interior del credo religioso judío ni en ningún otro credo. Lo haría, sí, sólo en los hombres laicos de buena voluntad que aspiraran a convivir en paz y mutua comprensión. Es decir, en un marco político asentado en la religiosidad como vivencia antes que en la religión como sistema; ético con independencia de lo litúrgico. Daría la impre-

PERFIL Nacido en 1942 en Buenos Aires, el filósofo Santiago Kovadloff es autor de libros de ensayo, poesía y relatos para chicos. Algunos de ellos son El silencio primordial, Lo irremediable, Sentido y riesgo de la vida cotidiana, La nueva ignorancia, Ensayos de intimidad y El enigma del sufrimiento. Integra la Real Academia Española (como miembro correspondiente) y la Academia Argentina de Letras y la de Ciencias Morales y Políticas. Como ensayista obtuvo el Primer Premio Nacional de Literatura, entre otros galardones. sión de que, a fines de los años 50, Levinas se inclinaba por un trasvasamiento de los principios fundantes de la cultura religiosa judía hacia el campo secular que ya era, claramente, el que caracterizaba la experiencia de lo judío en la mayoría de quienes se nombraban como tales. Y ello no sólo en Francia. Algo similar a lo que estaba ocurriendo en la civilización cristiana y en clara diferenciación todavía con lo que aun sucede en la civilización islámica. En ésta, la religión como sistema sigue concentrando el mo-

nopolio y la transmisión de los valores que importa contemplar en la práctica sociopolítica. - En el libro se habla del antijudaísmo como un mal sin remedio. ¿Por qué? ¿Lo es todavía? - El antisemitismo cumple una función indispensable en la economía de la identidad primariamente entendida (se lamenta). Primariamente entendida, la identidad quiere ser certeza; proponernos, a cada uno y para cada uno, un yo inequívoco. Y ello en desmedro, siempre, del yo del otro. Odiar a los judíos equivale a saber de uno, en tanto no es judío pero sí antisemita, como alguien exceptuado del mal que ellos encarnan y que deben representar necesariamente. El maniqueísmo exige una clara división de aguas entre réprobos y elegidos. Es un recurso ontológico-político que, con mayor o menor intensidad, está vigente en todas las culturas. La judeofobia es una construcción que viene prosperando desde hace más de 3.000 años. Hay “razones” para ello. Traté de exponerlas en Lo irremediable, el libro que hace unos años consagré a Moisés y el espíritu trágico del judaísmo. © LA GACETA


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 7 DE JULIO DE 2013

LANZAMIENTOS / LA GACETA LITERARIA / CRITICA DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / LANZAMIENTOS / LA GACETA LITERARIA

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Una estética tucumana de la melancolía universal

o v e d a d e s

BOLETÍN DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS Tomo LXXVII, enero-abril 2012, N° 319-320

El escritor y colaborador de estas páginas presenta un texto donde conviven los géneros

$ 73

NUEVA VISIÓN (160 PÁGINAS)

La modalidad política del agente sociológico, más que la elaboración de un proyecto ideal, fanáticamente defendido, consistiría en la descripción, el análisis y la comprensión de las fuerzas e intereses en juego en su campo, y en la reforma de esas estructuras.

CUENTOS COMPLETOS Héctor Tizón

$ 230

ALFAGUARA (424 PÁGINAS)

Las historias de Tizón son continuación unas de otras, retoños de una historia única, y también de sueños. Los temas de sus textos son la piedad, la muerte, el amor y el tiempo, ocultos en el devenir de acontecimientos sucedidos en ese lugar del mundo que es su tierra.

CUENTOS COMPLETOS Rodolfo Walsh

$ 215

EDICIONES DE LA FLOR (560 PÁGINAS)

Todos los relatos escritos por Rodolfo Walsh, sumando a los ya incluidos en libros, los sólo aparecidos en revistas y un inédito. Se incluyen dos reveladoras conversaciones de Walsh con Ricardo Piglia (que edita y prologa este volumen) y con Rosalba Campra.

HÁGASE TU VOLUNTAD Doris Cappenberg

$ 55

VINCIGUERRA (112 PÁGINAS)

Hágase tu voluntad puede ser un clamor que la mayoría repetimos mecánicamente al finalizar un rezo; o puede significar una sabia forma de vivir. La entrega, la confianza, la aceptación y la gratitud a Dios es el estilo de vida de esta escritora saibabense.

LAS CAUTIVAS. EL HARÉN OCULTO DE GADAFI Annick Cojean

$ 110

EDITORIAL EL ATENEO (272 PÁGINAS)

Por primera vez se revelan las perversiones sexuales de Muamar Gadafi que, lejos de pertenecer a su vida privada, como aducen algunos libios, formaron parte indisociable de su manera de gobernar; y constituyeron la trama misma de su régimen político.

LECTURAS FREUDIANAS 1 Osvaldo L. Delgado

$ 85

USAM EDITA (184 PÁGINAS)

El volumen se divide en cuatro partes: van desde la función de la defensa en la estructuración del aparato psíquico, la satisfacción en los orígenes del psicoanálisis y el recorrido de la fantasía a la pulsión hasta la tensión entre la noción de inconsciente y de represión.

MANUAL DE SUPERVIVENCIA Werner Herzog

$ 120

EL CUENCO DE PLATA (120 PÁGINAS)

El cineasta y actor alemán dice que sigue vivo en su oficio porque está abierto al cambio. “Hablo de experiencias elementales. ¿Qué significa estar preso? ¿Tener hambre? ¿Criar hijos? ¿Qué es la soledad en el desierto? ¿Qué significa enfrentar un peligro real?”.

NICOLÁS AVELLANEDA EN LAS LETRAS ARGENTINAS Pablo Emilio Palermo

$ 60

EDITORIAL DUNKEN (80 PÁGINAS)

Explora la vocación íntima y el lado menos advertido de Avellaneda. Y convoca a descubrir como hombre de letras a quien fuera estudiado, casi exclusivamente, en su faz política y en su acción como hombre de Estado.

NUESTRA SEÑORA DE HIROSHIMA Patricio Chaija

DISTRIB. GRATUITA

$ 80

SIMURG (224 PÁGINAS)

Una familia argentina viaja a Japón. Tras visitar Tokio, toman el tren bala hacia Hiroshima. Laura, la hija del matrimonio, conoce a Sadako, una niña de 12 años con quien congenia. Pero una explosión en el cielo transformará las vacaciones familiares en una pesadilla.

PRÓDIGA INQUIETUD Nelly Elías de Benavente DEL BOSQUE EDITORIAL (155 PÁGINAS)

La prolífica autora tucumana reúne aquí, con tono ensayístico y también epistolar, una serie de escritos vinculados con circunstancias actuales que -según confiesa- la inquietaron en su rutina cotidiana. La mayoría de estos textos cortos fue publicada en la sección “Cartas de Lectores” de LA GACETA.

TEORÍA DEL MUNDO DE LA VIDA Hans Blumenberg FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (280 PÁGINAS)

Concibe el mundo de la vida no como un mundo fáctico o cotidiano, sino como el mundo tal como sería si no hubiera en él preguntas no respondidas, necesidades insatisfechas o enunciados hipotéticos. En ese mundo de lo que se sobreentiende, la filosofía todavía no es posible o ya no es necesaria.

MISCELÁNEA

da, en medio del desierto existencial del autor.

Paralelismos

MAMÁ FABIÁN SOBERÓN (Culiquitaca – Tucumán) Buscarle un género definido a este libro luminoso es tiempo perdido. A priori, todo parece indicar que Mamá es una biografía de la madre del autor, categoría que él mismo se encarga de desmentir: “Esto no es una biografía. Es, apenas, un conjunto incompleto y débil de recuerdos y un tímido homenaje a mi madre”. Mamá es un texto híbrido, polivalente, donde conviven con naturalidad la biografía, la autobiografía, la narrativa, la crónica

“Pienso que algún día no estaré y que no habrá reflejo en ningún rincón del universo”, escribe el autor tucumano. y hasta el ensayo filosófico; y que, además, puede (¡debe!) ser leído como un alegato enfático, apasionado, sobre la fugacidad de la vida. Discurrir sus páginas permite apreciar la destreza narrativa de Fabián Soberón para presentarnos, en un juego de espejos, las vidas de su madre y la suya, imbricadas, indivisibles, como un binomio elemental y perfecto. Con un lenguaje poético, bello e inusitado, Soberón va armando mosaicos vivos -con escenas cinematográficas, la mayoríadesplegados en 40 módulos. 40 estaciones de un “vía crucis” profano que se inicia en la niñez de Soledad y culmina en una charla escatológica de ambos en el auto, rumbo al dentista. Allí, antes del inicio de ese último diálogo, el autor deja asentada una frase que resume, quizá como ninguna otra, el significado esencial del libro: “En una esquina, paro por el

DE PROSA VITAL, RETÓRICA Y LÍRICA. Soberón es un escritor de contrastes tan nítidos como potentes. Con esta nueva obra, lo ratifica. melancolía unamuniana del sentimiento trágico de la vida y en donde las alegrías y los destellos de felicidad (Soledad niña en su bicicleta Brodensen, la infancia del autor en el fondo de su casa, el nacimiento de Bruno) aparecen de manera esporádica, salpicados como oasis, como espejismos en la arena desola-

semáforo y veo el reflejo de mi cara en el agua marrón. Pienso que algún día no estaré y que no habrá reflejo en ningún rincón del universo. Pienso que no soy otra cosa que un reflejo fugaz en un charco marrón”. En Mamá subyace un trasfondo patético, de profundo desasosiego, en donde reverbera la

El relato de la vida de los padres narrados por sus hijos no es una moda actual; la literatura universal lo abordó desde siempre, salvo que ahora cobró tanta notoriedad que se lo considera un subgénero cuyo emblema más insigne es Mi madre, de Richard Ford, todo un clásico de nuestro tiempo. Cuando finalicé la lectura de Mamá, sentí la tentación inmediata de compararlos. Aunque la prosa de Ford es seca, precisa, quirúrgica y la de Soberón vital, retórica, lírica, sus textos se parecen bastante, ambos coinciden en 79 páginas, ambos están narrados en primera persona, ambos tienen magia. Ambos, a su modo y en su estilo, son perfectos. Para el final, una curiosidad sintáctica. En toda la obra, el autor no utiliza nunca el punto y coma como signo de puntuación. La justeza de los hiatos, la cadencia de sus inflexiones, las resuelve solamente con el concurso benefactor del freno rígido y seco del punto o con la pausa dúctil y suave de la coma. Arriesgo un dictamen. Soberón es un escritor de contrastes nítidos y potentes: puede llevar el verbo hasta temperaturas cercanas a la ebullición con la misma solvencia con que esgrime una reflexión gélida. Es un narrador caliente o frío, que no parece querer navegar jamás en las aguas tibias de la literatura. El punto y coma es un signo tibio, porque no puede ser tanto como para llegar a ser punto ni tan poco como para devenir en coma; por lo tanto, que el autor no se valga de él refrenda aún más lo antes apuntado y lo deja a salvo de la ira divina: los demiurgos o dioses literarios que suelen vomitar a los escritores tibios, con Fabián Soberón deberán abstenerse. © LA GACETA

JORGE DANIEL BRAHIM ◆

La poesía como salto al vacío y deporte de alto riesgo

COMPILACIÓN POEMAS 1969-1985 OSVALDO LAMBORGHINI (Mondadori - Buenos Aires) Las 550 páginas de este libro son un campo de experimentación; no tanto para el autor, que produjo su obra con la más absoluta naturalidad, sino para el lector. Esta poesía es de una prepotente argentinidad, desde los temas elegidos hasta la adopción del uso coloquial de nuestra lengua. Psicoanálisis, crítica social, homosexualidad, épica gauchesca, mitología personal, diálogos y surrealismo a destajo son los ingredientes de una extraña receta que se rees-

cribe a sí misma. Parodiando con deliberada y engañosa ingenuidad cierta jerga política, el autor transforma los abusos de la vida en los recursos literarios que darán cimiento a esta obra diferente. Para quienes no están acostumbrados a leer poesía, o crean que la poesía es sólo el formato escolar que alguna vez adquirieron (que curiosamente sigue siendo la idea más extendida), el material que compone este libro es un salto al vacío; un deporte de alto riesgo en el que las reglas del juego son múltiples, o no existen. Para quienes leen poesía con cierta frecuencia, es posible que este sea el libro que, sin saber, estaban esperando.

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a n k i n g TUCUMAN

FICCION

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INFIERNO Dan Brown LA FURIA DE EVITA Marcos Aguinis RAYUELA - 50 AÑOS Julio Cortázar CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E.L. James LA VIDA QUE PENSAMOS Eduardo Sacheri

NO FICCION

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MIS AÑOS CON NÉSTOR Miriam Quiroga ERAN HUMANOS, NO HÉROES Graciela Fernández Meijide LOS SECRETOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS DE PERÓN

Nelson Castro ÁGIL MENTE Estanislao Bachrach ECONOMÍA DESCUBIERTA Tomás Bulat

Osvaldo Lamborghini (19401985) publicó en vida dos novelas altamente perturbadoras (El fiord y Sebregondi retrocede), donde la violencia textual va más allá de la simple transgresión; y también un libro de poesía. O sea que los 178 poemas que aquí encontramos exceden largamente esa publicación primigenia, agregando textos aparecidos en publicaciones periódicas, más otros inéditos hasta este momento. Cualquier autor, atacado de solemnidad, hubiese intentado etiquetar con nombre extraño estos textos cercanos a la escritura automática. Pero para Lamborghini esto es simplemente poesía; o, mejor aún, un callejón estético emparen-

tado a la poesía para expresar (más literariamente que literalmente) sus elucubraciones, nunca conformistas, siempre non sanctas. Su extraña puntuación y una notable cantidad de neologismos, fundan la estética adecuada para una literatura que a cada paso coquetea con el simulacro. La fragmentación del verso y, por ende, del discurso, resuelve textos alegóricos, verdaderos tiros por elevación que nos hacen dudar de haber leído lo que verdaderamente leímos. El cuidado de la edición, a cargo del escritor César Aira, es impecable. © LA GACETA

ROGELIO RAMOS SIGNES ◆

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FUENTE: REVISTA Ñ

BOURDIEU POLÍTICO Marie-Anne Lescourret (coord.)

$ 140

GENTILEZA / CULIQUITACA CONTENIDOS

Publicación cuatrimestral con las novedades de la institución. Contiene artículos de análisis literario o lingüístico, presentaciones en la Argentina de libros publicados por la Real Academia Española, acuerdos acerca del idioma y registro del habla de los argentinos.

LIBRERIAS EL ATENEO, EL GRIEGO Y LA FERIA DEL LIBRO

$ 45

ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS (274 PÁGINAS)

a n k i n g ARGENTINA

FICCION

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INFERNO Dan Brown CINCUENTA SOMBRAS DE GREY E. L. James CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS E. L. James LA RIDÍCULA IDEA DE NO VOLVERTE A VER Rosa Montero NEGAR TODO Roberto Fontanarrosa

NO FICCION

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ERAN HUMANOS, NO HÉROES Graciela Fernández Meijide ECONOMÍA DESCUBIERTA Tomás Bulat ÁGIL MENTE Estanislao Bachrach ENCUENTROS Gabriel Rolón EL JESUITA F. Ambrogetti y S. Rubin


LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 7 DE JULIO DE 2013

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CRITICAS DE LIBROS / LA GACETA LITERARIA / ENTREVISTAS / LA GACETA LITERARIA / FRAGMENTOS / LA GACETA LITERARIA VIENE DE LA PÁGINA 1

Para pensar una cuestión irresuelta

ENTREVISTA A MARCOS AGUINIS FOTO: RANDOM HOUSE

Kovadloff nos invita a entender el pasado judío y a meditar sobre su futuro

ENSAYO LA EXTINCIÓN DE LA DIÁSPORA JUDÍA SANTIAGO KOVADLOFF (Emecé – Buenos Aires) “Dos mil trescientos años atrás empieza a circular, entre los judíos, la palabra diáspora. ¿De dónde viene esa palabra? Un Egipto helenizado ha conquistado el reino de Israel. Alejandría, fundada un poco antes, recibe, proveniente de Palestina, cien mil judíos. Se estima en otros cien mil el número de judíos que ya, en ese momento, residían en Egipto. Ni los recién llegados ni quienes los precedieron dominan el hebreo. Nada les dice la lengua del libro. Alejandría, no obstante, se convertirá en el centro más activo de la vida judía en Egipto”. La cita inicia el Capítulo II del libro “La extinción de la diáspora judía” (Emecé), de Santiago Kovadloff. Son 236 páginas con mucha historia y varias teorías. Es que el ensayista apeló a textos que refieren a diversos momentos del pueblo judío. Desfilan entonces las ideas de Nahum Goldmann, Emmanuel Levinas, Jean Daniel, León Rozitchner, Robert Misrahi, George Steiner, Yakov Rabkin y Alain Finkielkraut.

No se trata de un libro de esos que se leen rápido. Todo lo contrario. Meterse en sus páginas implica en ocasiones la relectura de algunos de sus párrafos. Será éste un ejercicio que se hará costumbre y servirá para ratificar conceptos u oponerse a otros. Lo interesante es que este trabajo habilita a pensar. Y muchas veces lo hace a través de las preguntas que se planteará el lector a partir de las ideas que se encuentran. No abundan, entonces, las respuestas. Por el contrario, se deberán ir buscando y se encontrarán sólo gracias a un detallado análisis. Algunos de los exponentes citados creen que el pueblo judío tiende a su desaparición, otros lo niegan rotundamente. Hay quienes descreen de Israel como país y quienes lo avalan como sentimiento religioso. El pasado, el presente y el futuro son vistos desde distintas ópticas. Antagónicas, a veces; interesantes, siempre. Incluso aquellos que desconocen la temática judía encontrarán en estas páginas una herramienta indispensable para acercarse a ella. Y empezar a entenderla. © LA GACETA

ALEJANDRO DUCHINI ◆

FRAGMENTO POR SANTIAGO KOVADLOFF “Inalterable en sus convicciones, impermeable a todo proceso de modernización, el judaísmo ortodoxo no confunde el cambio que espera con ninguna de las transformaciones que acarrea el paso del tiempo. Su expectativa está puesta en la llegada a este mundo del Mesías; nada le dice la incesante metamorfosis de las costumbres, los fervores ideológicos, la dilatada fascinación por lo novedoso que absorbe las energías de los centros de poder, de saber y de opinión. Nadie, estoy seguro, rechazará con más énfasis que Yakov Rabkin la hipótesis de este libro. Es comprensible que así sea. No sólo porque Israel es concebido por la ortodoxia como una profanación de la escritura de Dios, sino también porque nadie, salvo el Mesías con su arribo redentor, puede poner fin a la dispersión. Nada menos aceptable, en consecuencia, que un judaísmo posdiaspórico. Equivaldría en el mejor de los casos, ese judaísmo posdiaspórico, a un judaísmo redimido, pleno, consumado. Reverso, en una palabra, del que presento aquí”.

CONSIGNA. “En toda novela es importante penetrar en la intimidad de los personajes. Pero ocurre que las intimidades no son fáciles de percibir”, advierte el escritor. - Los nuevos mitos, como el de Evita, se continúan forjando con el tiempo. Me encuentro con detalles sorprendentes de la vida de Eva Perón al leer su novela. ¿Verdad histórica o fruto de la imaginación? - Se trata de una novela basada en hechos reales. Los hechos reales nunca son absolutamente ciertos. Incluso hay versiones diferentes sobre acontecimientos de los que somos testigos. Ocurre que los ojos de los mismos testigos también son dominados por la subjetividad. En conclusión, mi libro recoge una amplia documentación, pero la adoba con la fuerza y la belleza que provee la fantasía. - ¿Piensa que ella tenía conciencia del mito en el que se estaba convirtiendo? - Vivía su prodigiosa metamorfosis con distintos estados de ánimo. No era consciente del mito en que se iba a convertir. Entre los grandes nombres de la historia, muchos se han elevado a la jerarquía del mito por tocar aspectos muy sensibles, como por ejemplo la temprana muerte. Es el caso del Che, entre otros. Reconozcamos que no es fácil acceder a la categoría de un mito llegando a la senectud. Puede alcanzarse el nivel del procerato, pero el mito es diferente. - ¿De qué manera introdujo sus conocimientos sobre la Cábala, algo que se hace evidente en su novela? ¿Pensó en escribir la historia de Evita basada íntegramente en la Cábala? - Me sorprende esta pregunta. No soy un experto en esta materia. Tampoco considero a la Cábala una ciencia. Puede que haya tocado algunas de sus claves en el curso del relato sin darme cuenta. La Cábala es una construcción teológica muy hábil, basada en el dogma de que la Torá (el Pentateuco) fue dictada por Dios, letra por letra y nada es casual. Ese punto de vista no me inspiraba en este libro, aunque señalé varios hechos que parecían ir en esa dirección. Quizás pueda usar la Cábala para alguna otra narración, pero más alejada de lo que llamaríamos “hechos reales”.

“Evita no era consciente del mito en que se iba a convertir” El destacado autor argentino se refiere a su última y polémica novela, La furia de Evita. “No la trato como a una santa ni como a un ser maligno. Es todo eso a la vez”, dice sobre la protagonista de su libro.

PERFIL Marcos Aguinis es uno de los escritores más exitosos de la Argentina. Autor de novelas celebradas por la crítica y el público como La cruz invertida, La gesta del marrano, Asalto al Paraíso y La pasión según Carmela. Sus ensayos, entre los que puede mencionarse a El atroz encanto de ser argentino y Elogio del placer, suelen figurar entre los títulos más leídos. ¡Pobre patria mía! fue el libro más vendido en la Argentina durante 2009.

LA CENICIENTA DE LAS PAMPAS FRAGMENTO DE LA FURIA DE EVITA POR MARCOS AGUINIS En su momento, cuando tuve la premonitoria sospecha de que se me acercaba un agitado tiempo político, puse distancia con los novelones que sólo se referían a damas de la realeza o la aristocracia. Fue una correcta intuición. En un reportaje señalé que casi todas las mujeres de la serie eran almas torturadas. Con gran capacidad de amor, es cierto, pero no me identificaba con ninguna. Yo no era reina, ni emperatriz, ni dama de alcurnia: provenía del pueblo. Era imposible esa identificación. ¡Mentí, claro! Me identificaba con todas, precisamente porque fueron trágicas, doloridas y, más aún, ¡reinas! Agregué otras mentiras para despistar a los calumniadores que ya olfateaba. Dije que las comprendía, pero fuera del micrófono no existían para mí. Otra mentira: soñaba con ellas. En otro reportaje agregué que yo era una mujer tranquila y hogareña… ¿Tranquila? ¿Hogareña? Me enfurece recordar esas agachadas.

- La novela nos muestra a una revolucionaria Evita frente al timorato, hábil político y seductor Perón. Los descamisados frente a la oligarquía. Evita enfrentada desde el resentimiento, no desde la conciencia clasista, contra quienes la denigraron en el pasado. ¿Qué es lo que lo atrajo del personaje? - He tratado a este personaje desde una perspectiva intensamente humana. Es decir, contaminada de las virtudes y defectos que nos habitan. Por consiguiente, procuré desplegar la mayor coherencia posible entre las vicisitudes que le tocó vivir y las resonancias que tuvieron en su alma y en su conducta. No la trato como a una santa ni como a un ser maligno. Es todo eso a la vez. Walt Whitman dijo que cada uno de nosotros conforma una multitud. Coincido plenamente. -¿Poner en duda la virilidad de Perón es la idea más transgresora que introduce la novela? -En toda novela es importante penetrar la intimidad de los personajes. Pero ocurre que las intimidades no son fáciles de percibir. Ahí existe el derecho de fantasear. O -para ser más exacto- la obligación de fantasear. De lo que no puede apartarse el autor es de la coherencia. Por lo tanto las dudas, los agujeros negros y las contradicciones deben resolverse mediante una fantasía provista de mucha lógica. - Usted consultó casi todo lo escrito sobre Evita. Son 16 libros que menciona al final de la novela, y digo casi porque observé que no aparece la Evita de Copi. Este escritor hace de ella un travesti que mata a la enfermera para disfrazarla de sí misma, y de esta manera presenciar su propio velorio. En esta obra teatral, Evita no muere de un cáncer; continúa viva justamente porque los mitos no mueren y el pueblo necesita de ellos. -Copi es genial y su trabajo me parece estupendo. Pero no corresponde al personaje que describo en La furia… Más me atrajo descubrir hechos, situaciones, actitudes y recursos muy cercanos al máximo de verdad posible. © LA GACETA

Deconstruyendo el mito de Evita Dos historias conviven en la novela La furia de Evita. Una de ellas narra los orígenes de Evita, y la otra el fastuoso viaje que realizó a España, donde fue aclamada como ninguna primera dama en la historia europea. Se dice que el sufrimiento hace a las personas santas o resentidas, aunque ese decir maniqueo no concibe que ambos sentires pueden convivir en el alma de una mujer. Los mitos se escriben y se reescriben en el tiempo, como si hubiese una necesidad de entender por qué habitan en el corazón del pueblo. Y una novela es quizás un intento de explicación. Marcos Aguinis se instala en la piel de Evita y cuenta desde allí una serie de sucesos, ficticios o históricos, como la violación que sufre Eva a los trece años, la falsificación de su partida de nacimiento, de su lugar y año de origen, del nombre María, de la inclusión de su apellido Duarte, y hasta de su madre, que aparecía como la esposa legítima de don Juan Duarte. Todo en ella es un intento por falsificar su pasado, incluso su paso por el cine o las tristes apariciones como actriz teatral. La imagen de Evita en la novela es la de una muchacha sin dotes intelectuales y sin siquiera deseos de aprender, como si la necesidad de triunfar no admitiera pérdida de tiempo o como si la muerte le pisara los talones. No hay conocimiento sin muerte, ni resurrección sin pasaje a la ultratumba. Querer borrar de un plumazo el pasado es como

NOVELA LA FURIA DE EVITA MARCOS AGUINIS (Sudamericana – Buenos Aires) pretender quitarse las arrugas; tarde o temprano ellas nos hablarán del paso del tiempo. El novelista construye una identidad de mujer que sufre la sexualidad, como sucede con toda mujer que fue violada o que prestó su cuerpo para escalar posiciones en sus sueños de estrella. La pregunta es con quién se relaciona esa mujer sino es con un hombre que actúa en el exterior todas las imposibilidades que oculta en la cama. El cáncer ataca en ella un órgano corporal lleno de preguntas y falto de respuestas.

Desde la muerte Evita narra su historia desde la muerte, que sin lugar a dudas es el sitio de mayor libertad para un novelista. Lo hace desde el melodrama típico de la época. Desde esa mirada, recuerda que su casamiento y su muerte, dos hechos sagrados, se suscitan a la misma hora: 20.25. Los periódicos lo consignan así, aunque en rigor de verdad jamás sabremos la verdade-

ra hora de los acontecimientos. Otra de las curiosidades que muestra la novela es el encuentro casual de Eva con Roberto Arlt. Se produce cuando ella era joven y peregrinaba por Buenos Aires, muerta de hambre y buscando trabajo. Arlt sabía algo del hambre y no dudó en convidarla. En ese encuentro, ambos intuyen la muerte; él morirá poco tiempo después. Se trata de una novela narrada con una pluma que se desliza cómodamente para ser leída de un tirón. Avanza con la historia argentina mostrando las simpatías de Perón por el fascismo, su relación con los nazis, los negocios con Ludwig Freude, personaje que sostenía a los nazis y que le facilitó a Perón una casa en el Delta para esconderse. Desde el imperio romano en adelante, la historia refleja que con la decadencia moral comienza la destrucción de los gobiernos, y la “jefa espiritual”, de alguna manera lo muestra desde el más allá: “En el testamento legué alhajas y bienes a Perón y el pueblo para la construcción de viviendas. No se construyeron esas viviendas porque regían la arbitrariedad, el descontrol administrativo...”. Así pues, la novela pretende ser una alerta del presente observado desde la conciencia de un escritor, fiel a los parámetros y valores de la clase media argentina. © LA GACETA

MARCOS ROSENZVAIG ◆


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LA GACETA

LITERARIA DOMINGO 7 DE JULIO DE 2013

Ciudades,

el infierno tan temido La historia, señala Michel de Certeau, comienza al ras del suelo, con los pasos; son ellos los que hacen los espacios y tejen los lugares. Somos nosotros, los caminantes, los que armamos los mapas urbanos. El espacio es un lugar practicado y la presencia de la ciudad se debate entre el relato y la experiencia.

Por Carmen Perilli

PARA LA GACETA - TUCUMÁN mérica ha sido representada, con insistencia, como naturaleza y desierto. La ciudad es uno de los instrumentos centrales de construcción del mundo latinoamericano. Los sueños de cambio siempre aparecen vinculados a ciudades imaginarias. Me interesa contrastar brevemente las representaciones presentes en las novelas de mediados de siglo y las actuales. Si bien la crónica se ha convertido en el relato urbano por excelencia, no por ello la ficción abandona el intento de iluminar sus ciudades de papel. La narrativa de mediados de siglo se colma de metáforas de ciudades. Mundos fantasmales, poblados de murmullos, amenazados por la violencia y el olvido, en los que la soledad es el destino: La Comala, de Juan Rulfo; la Santa María, de Juan Carlos Onetti; y, por supuesto, el Macondo, de Gabriel García Márquez. En estos textos el espacio se arma como paraíso perdido, corrompido por la endogamia y el abuso de poder. Adán BuenosAyres, de Leopoldo Marechal, o

A

Rayuela, de Julio Cortázar, insisten en la adonde vinimos a caer todos nosotros nando Vallejo. El narrador se reconoce condición monstruosa, en el sentido am- para coger y jugarnos la plata”, el terri- y desconoce en la ciudad, se encuentra bivalente, de las ciudades. No podemos torio es fabulado desde una visión apo- con las ruinas del pasado, rechaza la dejar de tener en cuenta a Pretérito Per- calíptica; “¿caerá, se sumirá en el espan- devastación del presente: “Podríamos fecto, de Hugo Foguet, que transforma to de la tiniebla sin que una catástrofe, decir, para simplificar las cosas, que banuestro Tucumán en mito literario. una lluvia de fuego, un diluvio, arrasen jo un solo nombre Medellín son dos ciuMario Vargas Llosa arma la monumen- Encarnación?”. Casi en oposición a la dades: la de abajo, intemporal, en el vatal representación de esa crisis en Con- travesía hacia el Distrito Federal de la lle; y la de arriba en las montañas, roversación en La Catedral, convirtiendo a Jesusa, de Elena Poniatowska, Julio Val- deándola. Es el abrazo de Judas”. Escritores como Roberto Bolaño la deteriorada confitería en el paródico divieso, el protagonista de El testigo, de construyen geografías incentro del universo. Desfernales en los comienzos de las primeras líneas, de siglo. Las ciudades del Zavalita exuda su desilu“En los 80, Juan Martini construye la desierto son sólo una réplisión frente a la falsa moca del Distrito Federal, dernidad: “Desde la fantasmagórica representación de Encarnación, donde los cuerpos de las puerta de La Crónica, una ficción de Buenos Aires (foto): “un infierno mujeres asesinadas escriSantiago mira la avenida adonde vinimos a caer todos nosotros...”. ben la verdadera historia, Tacna, sin amor: autocon sus huesos. Ellas son móviles, edificios desilas que remiten al agujero guales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando Juan Villoro, elige perderse en el desier- negro de la civilización contemporáen la neblina, el mediodía gris. ¿En qué to, en la hacienda de Los Cominos, la nea. Santa Teresa, Villaviciosa, Ciudad Juárez, toda una cartografía de la momento se había jodido el Perú?”. más pura figuración de las nadas. frontera situada entre lo humano y lo Carlos Fuentes, en La región más Extrañas consecuencias inhumano. transparente, canta a la ciudad moderUna de las representaciones más poAlejo Carpentier trabajó la imagen na y a la pérdida de la identidad, un gesto que en sus obras posteriores se tentes de los 90 es el Medellín de Fer- de La Habana como “la ciudad de las columnas”, enamorado de cada uno transforma en apocalíptico. José Donode sus rincones. En contraste nos enso hace de un asilo de ancianas sirviencontramos con la lengua suelta de Petas, el vibrante centro de Chile. dro Juan Gutiérrez que retrata las ruiMe interesa pensar los cambios que nas: “La ciudad de la Habana es una sufren los relatos de la ciudad, que sobre geografía fantasmal, donde sólo quetodo consisten en la ampliación, a veces dan fachadas, reina la podredumbre, hasta el estallido, de esos mundos urbalos escombros, el ruido, la multitud, la nos en la narrativa posterior. En los 80, hediondez. El turista se embelesa con Juan Martini construye la fantasmagórilas ruinas, el cubano ve basura, ‘ríos ca representación de Encarnación, una de orina grasa y mierda’. Entre las ficción de Buenos Aires: “un infierno

ruinas del pasado donde sólo hay puro presente”. Esta incursión sólo pretende una aproximación a un tema inquietante. Es fundamental reconocer que Susana Rotker, en un libro clásico, se pregunta cómo contar el miedo y nos remite a los nuevos modos de relatar la ciudad, un relato que debe incluir muros más que puentes. Los enormes y acechantes conglomerados urbanos han perdido la capacidad de narrarse a sí mismos. Nuestras ciudades pletóricas de basuras, están, por primera vez, “sucias de humanidad”, asediadas e infectadas por seres “desechables” y rechazados. Como dice Villoro: “Extrañas son las consecuencias de hablar de una ciudad. Su carácter profundo depende del modo de nombrarla. La ciudad es dicha, interpretada, ultrajada”. © LA GACETA Carmen Perilli – Doctora en Letras, profesora de Literatura Hispanoamericana de la UNT.

07 07 2013 literaria la gaceta  

Domingo 07 de julio de 2013 Literaria LA GACETA

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