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›› INVESTIGACIÓN JUDICIAL | SIN PRUEBAS

POLICIALES LA GACETA

MIERCOLES 5 DE JUNIO DE 2013

›› DENUNCIA PENAL | ESTAFA

Cierran una causa en contra “Fui a buscar ayuda y del cura Ilaraz en Tucumán terminé más perjudicada” El sacerdote continúa siendo investigado por abusos en Entre Ríos La Justicia de Tucumán no encontró, por el momento, a ninguna persona que haya sufrido abusos de parte del cura Justo José Ilarraz, según informaron fuentes judiciales. Por eso, el sacerdote, que está siendo sometido a un proceso penal en Entre Ríos por este tipo de delitos, no será llamado a declarar por el momento. Ilarraz fue acusado de haber sometido sexualmente a más de 50 niños de entre 10 y 14 años entre 1985 y 1994 en el seminario de la ciudad de Paraná. El caso se conoció cuando el sacerdote estaba a cargo de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio Ñuñorco de Monteros. Tras esto, solicitó licencia por razones de salud. Durante la investigación, el fiscal de la justicia entrerriana, Francisco Ramírez Montrull, estuvo en Tucumán y, al regresar a su provincia, dijo que también existían indicios de posibles casos de abusos

EN MISA. El cura en una ceremonia. cometidos por el cura. Por esto, el fiscal Jorge Carrasco, del Centro Judicial Monteros, abrió una investigación para determinar si también se habían producido ataques en el ámbito de su jurisdicción. Pero durante más de seis meses de averiguaciones, nadie denunció haber sido víctima de un ataque

por parte del cura. Ramírez Montrull había aseverado que en el sur tucumano “hay personas que se han llamado al silencio” por miedo, pero estimó que luego “la gente se irá dando cuenta de lo sucedido”. Esto, finalmente, no sucedió. El ex arzobispo de Paraná, monseñor Estanislao Karlic había sido quien en 1995 dispuso una investigación diocesana para indagar sobre el hecho. El caso no fue denunciado ante la Justicia ordinaria, hasta que tomó estado público. A Ilarraz se le aplicó una sanción simbólica, que le prohibía volver a la diócesis local y tomar contacto con los seminaristas. El cura fue enviado a Roma por el propio Karlic y, al regresar, se distanció un tiempo del sacerdocio. Sobre el cura pesa actualmente una prohibición de salir del país y se encuentra residiendo en Tucumán, hasta que se resuelva su situación judicial.

INVESTIGADO POR LA JUSTICIA ENTRERRIANA

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Justo José Ilarraz estaba a cargo de una parroquia de Monteros cuando el caso salió a la luz, en septiembre del año pasado.

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Desde entonces, el cura no volvió a ser visto en público y estaría refugiado en una vivienda de San Miguel de Tucumán.

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El sacerdote esperaba que la causa prescribiera pero el juez Alejandro Grippo rechazó ese pedido, además de prohibirle la salida del país.

Noelia Ojeda era paciente de la falsa psicóloga Anna Inés Feler LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZ

La mujer relató cómo descubrió la maniobra de la psicóloga trucha, que también psicoanalizaba a su hijo discapacitado Un problema con su hijo discapacitado sumado a un inminente desalojo llevó a Noelia Ojeda a buscar ayuda psicológica. En esa situación se encontraba cuando llegó al consultorio de Anna Inés Feler, por recomendación de una amiga. Pero, lejos de encontrar contención, Ojeda terminó descubriendo y denunciando que la supuesta profesional no figuraba en el Colegio de Psicólogos, ni en los registros de la Facultad de Psicología de la UNT, ni firmaba con su nombre verdadero. Ojeda fue paciente de Feler durante tres meses. En ese período, su hijo de seis años también fue analizado por la falsa psicóloga. “Me habían pedido un informe psicológico en el colegio de mi hijo, que tiene problemas neurológicos y ella me cobró $ 1.000 para hacerlo”, afirmó la mujer, que abonaba $ 200 cada sesión porque la “licenciada” no recibía obras sociales. A simple vista, nada permitía dudar del profesionalismo de Feler. En la puerta del consultorio, situado en avenida Sarmiento al 1.200, una placa la anunciaba como “Psicóloga - Psicoanalista”. Adentro, un título expedido por la Universidad Nacional de Tucumán colgaba de la pared, recordó Ojeda. Pero, con el paso del tiempo, la mujer comenzó a detectar algunas situaciones extrañas. “Ella (Feler) nos medicó a mí y a mi hijo. Nos dio medicamentos que supuestamente son naturales y nos los regalaba como un gesto de bondad de su parte”, relató. Y agregó que la falsa psicóloga jamás sellaba los recetarios (“me decía que le habían robado el sello”) y que utilizaba dos firmas diferentes. Con esas hojas membretadas se dirigió

ANGUSTIADA. Ojeda dijo que fue amenazada por la falsa profesional.

■ Su

verdadera identidad

La fiscala Adriana Giannoni ordenó el allanamiento del consultorio de Anna Inés Feler, el 8 de mayo pasado. Luego la mujer se presentó en tribunales, pero dijo llamarse Inés Jesús Barros. La falsa psicóloga está acusada de la presunta comisión de estafa, usurpación de títulos y honores y ejercicio ilegal de la medicina. Todos esos delitos son excarcelables. Ojeda -más tarde- al Colegio de Psicólogos, donde le informaron que la matrícula pertenecía a otro profesional en actividad. Anteriormente, fue víctima de una estafa. “Estaba viviendo una situación particular porque me iban a desalojar, me quedé sin trabajo y con mi hijo discapacitado”, recordó la mujer. Entonces -agregó la denunciante- Feler le contó que conocía a Gustavo Durán, titular del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), y que podía interceder para que le adjudicaran una casa. Para rea-

lizar ese trámite le pidió $ 10.000, que Ojeda no volvió a ver. Después de denunciar a la falsa psicóloga, la mujer aseguró que fue amenazada. “Me llamó por teléfono y me dijo que iba a hacer que me quiten a mi hijo, que me iba a denunciar en mi trabajo por diversas cosas, me llamó prostituta y dijo que yo la acosaba”, señaló Ojeda con angustia. “No estoy bien, estoy sufriendo ataques de pánico. Al final, fui a buscar ayuda psicológica y terminé más perjudicada”, lamentó la mujer.

FOTO DE JUAN PABLO DURAN

Trágico choque contra una rastra cañera Un hombre murió ayer, alrededor de las 8.45 a la mañana, cuando el auto en el que viajaba se incrustó contra una rastra en la autopista Tucumán-Famaillá. Fuentes policiales informaron que la víctima circulaba en una camioneta Fiat Strada de norte a sur. Al llegar a la zona de Lules, el rodado se incrustó contra la parte trasera del vehículo cañero, cuyo conductor escapó. La víctima mortal fue identificada como Marcelo Martín Luna. Los heridos, Pascual Silvestre Espinosa, Mario Noriega y Hugo Noriega, fueron trasladados al hospital Angel C. Padilla, en San Miguel de Tucumán.

05 06 2013 Central La Gaceta  

Miércoles 05 de junio de 2013 Central LA GACETA

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Miércoles 05 de junio de 2013 Central LA GACETA

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