Page 1


LA SOLEDAD EN COMPAÑA1

Preámbulo Esto no pretendo que sea ni un libro, ni una novela, es simplemente la exposición de recuerdos de mi andanza por la vida en este mundo en el que me a tocado vivir, que no creo que sea muy diferente a la de muchos de los de mi clase,-Baja- categoría social en la que se nos incluye – y se sigue considerando - a los que tenemos necesidad de trabajar para poder comer algo de vez en cuando, escrito con sinceridad, como yo lo recuerdo, de manera sencilla y tan claro como mi modesto saber y entender me a permitido. En algunos casos, de forma espontánea y sin premeditación, e dicho, o e echo algunas cosas, que me han puesto ante los demás en situaciones poco deseable a las que ni yo mismo, encuentro explicación mas o menos razonable del por que, o para que, pero no puedo evitar decir lo que siento, me trajeron así al mundo y no pudo evitarlo por suerte - de la que no puedo quejarme - casi siempre e salido bien. Escribir sobre uno mismo, creo que no será nada fácil hacerlo sin caer en la tentación de pintar el cuadro a la medida y del color que uno más le guste, consciente de ello, tratare de ser sincero con migo mismo, con lo que me guste y con lo que no me guste, el pasado es Historia nos guste o no nos guste. Como escribo a medida que voy recordando y mi memoria no es nada envidiable, es posible que alguien se quede al margen y los textos de los acontecimientos narrados, no sigan una correcta correlación cronológica, espero sepan disculpar. Si algún día alguien se toma la molestia de leerlo, que sepa que no creo que pueda servir de referencia para mejorar su situación, aun que tampoco creo que le perjudique, si se decide, gracias por la atención presta A.J. García

1


LA SOLEDAD EN COMPAÑA2

Iglesia de San Miguel de Mula donde me bautizaron, por que en Yechar, pedanía de de Mula, donde me correspondía, por haber nacido en su termino, no había cura, imaginemos como estaría la situación por aquellos lares.

2


LA SOLEDAD EN COMPAÑA3

PRIMERA PARTE CAPITULO – I 26. 06. 1918 26. 06. 2010 No recuerdo absolutamente nada de los 3 o 4 primeros años de mi vida, por eso cuento lo que me contaron. Como cuando venimos a este Mundo nadie te pregunta si quieres ser blanco o negro, alto o bajo, o donde quieres que te dejen, por lo que me contaban, cuando yo llegue a este Mundo, parece ser que mis padres estaban trabajando en el campo en las labores de la siega, en una llanura donde no había ni un árbol ni una mata, mas alta que yo. Mi Madre que participaba en las labores de la siega recogiendo la mies, y atando gavillas (“ayudando a mí padre”, sin sueldo) solo a cambio de que le permitieran espigar después de recogida la cosecha, estuvo trabajando hasta el ultimo momento y al parecer, dos días des pues de llegar yo, ya estaba otra vez trabajando.

Mis padres me contaban, que me llevaban con ellos al campo donde estaban segando, para que mi Madre pudiera darme el pecho, sin necesidad de desplazarse hasta la casa donde iban a dormir, y a mi me dejaban a la sombra de un montón que hacían con gavillas en forma de barraca y decían que me portaba bastante bien, por que no lloraba, no se si es que no lloraba, o no me oían. A veces se oye decir a alguien que tiene la sensación de estar solo a pesar de estar rodeado de gente, para mi, esa sensación creo que empezó cuando vine al mundo en una de las zonas mas áridas y secas de este país, en la provincia de Murcia, en el seno de una familia muy pobre y como consecuencia, con una escasa salud que obligó a mis padres, a enviarme al campo con mis abuelos maternos cuando yo tendría unos tres o cuatro años, por que los dos estaban enfermos, mi Madre con las fiebres Malta y mi Padre con algo del estomago. Los Abuelos - dicho sea de paso - tampoco vivían en una situación envidiable, mi Abuelo que había estado en la guerra de Cuba, donde cogió unas fiebres, por lo que lo licenciaron por inútil para el servicio militar, Imaginemos por un momento como estaría aquel hombre, para que en aquel tiempo y en guerra, lo dieran por inútil, pero naturalmente también lo estaba para el duro trabajo en el campo. Mi Tío Sebastián ciego de nacimiento y la Abuela que tenia que atender a todos, la “casa”, los animales,- la burra, la cabra cuatro gallinas.- y yo. La “casa”, - como yo la recuerdo - tampoco ofrecía muchas comodidades, un espacio cubierto de unos treinta y tantos metros cuadrados dividido en cuatro partes, la entrada que servia de cocina y comedor, dos pequeñas habitaciones y la cuadra. Situada en medio de una extensa llanura, donde todo se veía del mismo color parduzco de la tierra, o pajizo de los rastrojos la mayor parte del año.

3


LA SOLEDAD EN COMPAÑA4

La casa como yo lo recuerdo, en medio de la llanura y lejos, muy lejos de cualquiera de las otras.

Sin agua para beber, ni para beber ni para nada, para beber, cuando se acababa la que podían recoger en el aljibe cuando llovía, que era muy de tarde en tarde, o el pozo de alguno de los vecinos que tampoco estaban cerca, ni muy sobrados del preciado liquido, sé tenia que ir a buscar a la fuente a la montaña, a una hora y pico de camino. Mi Abuelo, o mi Tío, cuando se traían cuatro cántaros, - unos para beber y cocinar, duraba unos

acababa la del aljibe, iban con la borrica y sesenta litros –que como solo se utilizaba cuantos días.

Para los animales, lavar la ropa y otros menesteres de la casa, una balsa que había por allí cerca, mientras se podía, antes de que se secara.

la cogían de

Para lavarse, no utilizábamos mucha, y digo que utilizábamos, por que después de “lavarnos” servia para otros menesteres, menos para beber la cabra y la burra que no la querían. Sin más luz que la del Sol durante el ida y por la noche la de un candil con una “torcía” hecha de trozos de tela de algodón, que por supuesto no servia para otra cosa y un poco de aceite, del que ya no se podían aprovechar de otra manera de tan requemado que estaba. Cuando llegué yo a casa de los abuelos, tuvieron que habilitar un pequeño camastro para mi en la entrada, con cuatro palos atados con unas cuerdas que a su vez hacían de somier y un saco con paja como colchón. Por lo visto no había ni más espacio, ni mejor medio de solucionar el problema dada la precaria situación de aquella familia. No se puede decir que yo estuviera solo, estaba con los abuelos, pero los vecinos que teníamos más cerca estaban a casi media hora de camino y el más joven ya era mucho mayor que yo. Solo, no podía ir a jugar con él, por que no me dejaban, y no podían llevarme cada día, y así empecé a sentirme solo en compañía, sentimiento que me ha acompañado durante gran parte de mi vida, ha pesar de estar siempre rodeado de gente, pero por diversas razones, en la mayoría de los casos, ajenas ha mi voluntad y por supuesto a la de la familia, pero que me han tenido alejado de ellos.

4


LA SOLEDAD EN COMPAÑA5

Mis Abuelos hacían probablemente más de lo que podían por que yo estuviera alegre y feliz, pero yo, un crío en medio de aquella llanura, con un calor asfixiante, sin un árbol ni nada donde poder refugiarte a la sombra, todo del mismo color de la tierra la mayor parte del año, y sin nadie con quien jugar, estaba terriblemente aburrido. Poco a poco me fui acostumbrando y empecé a correr por aquellos campos detrás de los pájaros, que era una de las pocas distracciones que podía tener en aquel lugar tan solitario donde podían pasar varios días sin ver a nadie que no fuera de la familia. El Abuelo, supongo que cuando podía, se sentaba en la puerta de entrada a la casa con su manojo de esparto debajo del brazo y mientras estaba haciendo cordeta, trataba de distraerme contándome cuentos, o aventuras de su viaje y estancia en Cuba cuando se lo llevaron a la guerra y su problemático regreso a España y posteriormente a su casa, por que además de su escasa salud parece ser que lo desembarcaron en algún lugar cerca de Barcelona y ya sea por abandono por parte de la autoridad competente, o por su ignorancia, decía que tubo que regresar andando por que no tenia otro medio, ni dinero por supuesto. Cuando alguien le preguntaba –¿ Manuel como as venido andando desde tan lejos,? Pidiendo¿ El respondía, Hombre si te parece vendría dando. Yo que no sabia donde estaba yo y por supuesto tampoco sabia donde estaba Cuba, ni Barcelona, ni ninguna de las ciudades que nombraba, pero a mí me gustaba que me explicara cosas y le escuchaba y siempre que podía estaba con él. Me explicaba muchas cosas, algunas que yo no comprendía a mi corta edad, pero que a medida que pasa el tiempo, yo e ido recordando y comprendiendo y sin duda, me han servido de mucho en el curso de mi vida en bastantes ocasiones y para mi son muy de tener en cuenta. Recuerdo que me decía algo así como mira nene, - las mujeres, el dinero, los amigos y el trabajo, cuantos más puedas tener mejor, pero as de tener mucho cuido de que no se te revuelva el “ganao” por que lo perderías to. Otra cosa que siempre recuerdo que me decía con frecuencia es que - cuando tenga que hacer cuentas de lo que tienes que cobrar, le restas el 25% y se lo agregas a lo que tengas que pagar y quizás tenga la suerte de acertar alguna vez. La experiencia en la vida me a demostrado que tenia mucha razón.

BUSCANDO LEÑA Resultaba bastante difícil cocinar lo poco que había, por que no tenían ni leña, ni carbón, ni dinero para comprarla. Utilizaban unas matas que se criaban en los linderos- “bójas” creo recordar que decían. Son esos matojos que suelen verse en las películas del Oeste, rodando por el campo empujadas por el viento, pero como ardían como la pólvora, para calentar un litro de agua necesitaban un fardo que yo no podía con él. Para tener algo de leña había que desplazarse a la sierra que decían ellos, pero tenían que pedir permiso al dueño y no siempre se lo daban y cuando podíamos ir, el Abuelo cogía la burra, le ponía los arreos y una especie de alforjas donde metía, el botijo y lo poco que teníamos para comer y nos íbamos para todo el día, por que se tenia que buscar la leña por aquellos montes y no se podía cortar, tenía que estar cortada y seca.

5


LA SOLEDAD EN COMPAÑA6

Ese día yo me lo pasaba bomba correteando y saltando por entre aquellos cuatro pinos y matorrales que era lo que más abundaba por allí. Cogíamos- digamos que cogía - todo lo que podía de trozos de romero, pino y otros que no se como se llaman, a medio día nos sentábamos para comer lo poco que había y el abuelo, casi siempre simulaba no tener gana, probablemente para que yo comiera más. Después de “comer”, hacia tres fardos con lo qua había podido coger y los cargaba con gran esfuerzo en la burra. Esto suponía que yo en el viaje de regreso tendría que ir andando todo el camino, por que no podía montarme en la burra y para entretenerme, por el camino me enseñaba a conocer diferentes hiervas comestibles, como hinojo, cerrajas, cerrajones, coyejas y otras que no recuerdo, que se aprovechaban en casa con relativa frecuencia. Me enseñaba a buscar los nidos y cuando encontrábamos alguno de perdices ponía una señal para poder localizarlo después, vigilábamos hasta que nacían los polluelos, y cuando empezaban a nacer los dejaba unos días esperando que empezaran a querer volar. Decía que cuando son tan pequeños son muy difíciles de coger, por que se pierden de vista con mucha facilidad. Cuando los podía coger, los ponía en una jaula muy grande que tenia en el gallinero y poco a poco se acostumbraban a nuestra presencia, después los ponía en el corral con los demás animales y al final en unos cuantos días, unos y otros ya estaban comiendo y conviviendo juntos, yo creo que la ilusión de aquel hombre, consistía en conseguir que aquellos pequeñuelos, se acostumbraran a convivir entre nosotros y no se fuera cuando los dejara sueltos y lo consiguió.

MI TIO SEBASTIAN Mi tío Sebastián, a pesar de su situación como ciego de nacimiento, hacia una vida prácticamente normal, algo que yo no comprendía. Andaba solo todo el día por todas partes, por aquellos campos a trabes, sin ninguna referencia y en medio de aquella soledad, iba a las otras casas que había por los alrededores, la más próxima quizás más de veinte o treinta minutos andando a campo través, o se iba al pueblo, a veces, si tenia que traer o llevar algo, se llevaba la burra, el animal siempre iba suelto, tanto si iba delante, de él, como si iba detrás. Nunca supe quien guiaba a quien, el caso es que siempre volvían juntos, él con su manojo de esparto debajo del brazo haciendo cordeta, o vencejos, que supongo que los vendería, para atar las gavillas de trigo o cebada cuando siegan –cuando segaran los otros, por que ellos no tenían tierra - gracias que los dejaban vivir allí. Hacia cordel para hacer escobas y esparteñas, (e) - calzado que usaban en el campo. Las escobas y las cestas para la compra, las hacia de hojas de palmera, que no se de donde las sacaba, por que por allí no había palmeras. (e) Calzado muy resistente y cómodo. hecho con cuerdas de esparto picado, de diferentes medidas

6


LA SOLEDAD EN COMPAÑA7

También hacían con esparto sin picar, lo que decían pleita, una especie de cuerda como aplastada de unos ocho o diez centímetros de ancha y cuando tenían un buen trozo, la iban doblando y cosiendo con otra cuerda muy delgada que se hace con esparto picado, con lo que hacían capazos, serones, esteras y otros que no se para que servían, ni como se llaman, y todo aquello supongo que lo venderían para obtener algún dinero. A mi me parecía que tanto mi Tío, como el Abuelo, habían nacido con el manojo de esparto debajo del brazo, por que siempre los veía igual. Cuando estaban en casa haciendo algo, yo procuraba estar con ellos, por que me enseñaban a hacer lo que estaba haciendo y yo pasaba el rato distraído tratando de imitarles y supongo que estropeando parte del material que me daban.

EL HUEVO La Abuela, a veces vaciaba huevos de las gallinas, y los cascarones los llenaba de yeso y los utilizaba para ponerlos en el nido donde quería que pusieran las gallinas, o para coser los calcetines. Yo estaba intrigado, quería saber como podían sacar el contenido del interior del huevo sin romperlo y la Abuela me enseñó como se hacia y naturalmente yo probé en cuanto tuve ocasión. Se tenia que hacer un agujero en cada uno de los extremos del huevo, con un alfiler de aquellos grandes con el que las mujeres se sujetaban el pañuelo que llevaban en la cabeza y soplar para que saliera el contenido. Pero yo no conseguía hacer salir nada soplando y se me ocurrió xuclar (chupar), me hizo gracia y además me gusto el huevo y cada vez que podía, entraba en el gallinero y repetía la prueba, hasta que me descubrieron. No me dijeron nada, pero pusieron los ponedores donde yo no podía alcanzarlos, entonces descubrí que las palomas criaban en la buhardilla a la que se entraba por una especie de ventana que daba a la parte trasera de la casa y se necesitaba una escalera para subir. Como a mí no me dejaban Subir, supongo que por miedo a que me cayera, yo aprovechaba cualquier descuido y me subía por una pared que hacia como una especie de cerca que estaba debajo de la ventana para ver y Coger - si podía - los nidos de los pájaros que criaban debajo de las tejas. En más de una ocasión lo que conseguía era caer y dislocarme la muñeca, el brazo, el pié, o por lo menos algún rasguño, que un hermano del Abuelo se encargaba de arreglarlo, - para lo que tenían que llevarme al pueblo. Pero también descubrí la forma de subir al palomar y los nidos de las palomas y a los que tenían dos huevos, yo le quitaba uno y me lo tomaba chupando como hacia con los de las gallinas. Cuando subía mi Abuelo a buscar los pichones, algunas parejas naturalmente tenían solo uno y las mataba, por que supongo, que pensaba que no criaban nada más, hasta que me descubrió otra vez, lo que me valió una tremenda reprimenda. Decían y con razón, que aquellos huevos, me podían haber hecho daño, por que seguramente alguno ya estaría cuajado, sino tenia ya embrión. Cuando lo recuerdo pienso que probablemente alguno de aquellos huevos tendría el polluelo, pero nunca me sentí mal después de tomarlos.

7


LA SOLEDAD EN COMPAÑA8

DE CAZA CON EL ABUELO El Abuelo tenia una escopeta que parecía una espindarga, antigua y muy larga, o alta, que sé tenia que cargar a mano echando por la boca del cañón la pólvora, la estopa, trozos de plomo y de alambre, o clavos, que el Abuelo iba recogiendo por donde podía y los cortaba con unas tenazas, apretándolo con la baqueta, después ponía una especie de pistón en el percutor y cuando salía, no querían que fuera con él, no se si por que le espantaba la caza, o por temor a que pudiera pasarme algo. Pero yo sabia cuando pensaba salir, por que antes preparaba la carga para la escopeta que la ponía en unas pequeñas bolsas, una con la pólvora, otra con una especie de estopa y dos o tres con los trozos de plomo, o de clavos que con paciencia cortaba como podía, cargaba la escopeta, si no la tenia cargada, sé la ponía al hombro y ya no la dejaba. Yo en cuanto lo veía con la escopeta al hombro, ya no me separaba de él y algunas veces conseguía que me dejara ir. Resultaba cansado y en cierto modo aburrido andar a campo través por aquellos llanos que parecía que no tenían fin, con un sol que te aplastaba y sin un árbol ni nada de sombra donde poder meterse, esperando encontrar la liebre o alguna paloma, pero a mí, como no tenia otra cosa, me gustaba y me divertía correteando de un lado para otro. Cuando saltaba alguna liebre la dejaba muy cerca, después no la podría

alejarse, por que decía que si le tiraba desde aprovechar por que quedaría destrozada.

El disparo de aquel artefacto, en aquel silencio del campo, sonaba como un trueno que retumbaba y sé oía el eco a lo lejos, pocas veces fallaba, después de recoger la pieza, nos sentábamos en un lindero de aquellos a cargar de nuevo la escopeta por si encontraba algo de regreso, pero si no la disparaba, cuando llegábamos a casa, le quitaba el pistón, como medida de seguridad, por que aquel artefacto, no se podía descargar. En invierno venían muchos tordos, pero no les tiraba por que decía que no valía la pena si no estaban en grupo, cosa que al parecer no ocurría con frecuencia. Pero por la noche, cuando los animales se posaban a dormir en unos carrizales que había en una charca que servia de abrevadero para el ganado, a una media hora más o menos de la casa, se juntaban dos o tres vecinos – por que uno solo no podía - y se iban a cazarlos con una red y naturalmente, a mi no me dejaban ir, no se si por que como este tipo de caza se practica en invierno y hacia mucho frío, o por pensaban que no me estaría quieto y callado, pero por fin conseguí que me dejaran ir un día y me lo pase muy bien, además de mucho frío. La caza consistía en poner la red encima del carrizo, la red era como un saco muy grande abierto por uno de los lados, la parte del fondo, la ataban a los mismos carrizos y después mientras uno sujetaba la red por la parte de atrás, los otros dos la cogían por el otro extremo y colocándose uno en cada lado del carrizal, la extendían y tirando, cubrían todo el trozo que daba el largo de la red. Después se iban al otro extremo del carrizal y haciendo sonar unos cencerros y haciendo ruido, los tordos se iban desplazando hacia la red, cuando los tenían dentro, era cuestión de irlos cogiendo con la mano y apretándoles un poco los mataban y al saco, esto y el frío que pasé, es lo que a mi no me gusto.

DE NUEVO CON MIS PADRES Hubo un tiempo en que mis padres cuando se pusieron medianamente bien de su larga enfermedad, estaban en una finca en el campo como labradores,- de medieros que decían,- y me llevaron con ellos.

8


LA SOLEDAD EN COMPAÑA9

Para mi el cambio no supuso prácticamente nada, por que continuaba estando en el campo y solo, pero ya me había acostumbrado, a un que si me hubieran preguntado, quizás habría preferido quedarme con los Abuelos. Mi Padre siempre que podía me llevaba con él, pero por lo general me tocaba estar en casa con mi Madre para ayudarla, por que además de la casa, ya estaba mi hermana Tomasa, los animales y un pequeño huerto del que se cuidaba mi Madre, por que mi Padre no tenia tiempo. El solo, tenia que labrar las tierras, sembrar y hacer todas las demás labores propias del campo. A veces, cuando mi padre estaba labrando, o segando, para aprovechar el tiempo, le tenia que llevar la comida, me la ponían en un cesto de palmito de los que hacia mi tío Sebastián, que se usaban para la compra. La comida no pesaba mucho, lo que pesaba más era la olla de barro, y como el cesto era grande – para mi- para no arrastrarlo por el suelo, tenia que llevarlo con el brazo encogido, esto un rato se aguanta, pero no mucho y acababa arrastrando el cesto y destrozando el fondo. Tratando de evitar el problema, con dos o tres varetas nuevas de las que salen en los troncos de los olivos, hicieron una especie de esquís a los que ataban el cesto y de esta manera, a un que yo lo arrastrara, duraba unos días más sin tener que repararlo. En el tiempo de la siega y si tenia tiempo y oportunidad, a mi Padre también le gustaba correr detrás de los pollos de perdiz cuando empezaban a volar. Los cogía con el sombrero corriendo tras ellos, les cortaba las plumas de una de las alas y los ponía en el corral donde había gallinas, pavos, conejos y no sé cuantos bichos más además de los mulos, y por la mañana muy temprano, cuando daba el pienso a las caballerías, antes de irse a trabajar, limpiaba los pesebres y todo lo ponía en un capazo y agregaba – granzones (1) y lo tiraba en una placeta que había enfrente de la casa, abría la puerta del corral y al cabo de unos minutos la plaza estaba llena de toda clase de bichos, Gallinas, Pavos, Conejos, Perdices, Gorriones, Tordos y otros que no se que eran. Muchos salían del corral, pero otros muchos, eran los que se quedaban fuera a la hora de cerrarlo por la noche. Supongo que se refugiarían en unas paleras (2) que formaban como una valla a unos metros delante de la casa, o se subirían a los pocos árboles (almendros) que había por los alrededores de la casa. El caso es que a la hora del pienso aparecían una serie de animales que por supuesto no dormían en el corral, incluso con crías, especialmente pavos, gallinas y conejos, que no se como se las arreglarían para eludir a la Zorra, águilas y otras rapaces que abundaban por aquellos lares. Mí Padre y yo, nos sentábamos en la puerta de entrada de la casa viendo como se disputaban la comida, era una de las pocas distracciones que tenia en aquel lugar tan alejado de la civilización. A las perdices nunca vi que les dispararán, ni mi padre, ni el abuelo, tampoco las mataban después, o yo no lo supe ver, creo que las cogían para tenerlas con los otros animales, pero libres. . (1)

Lo que queda alrededor del montón de grano en la era cuando lo aventar.. pero otros muchos salían de unas Paleras que había delante de la casa y que les servia de refugio (2) Paleras-Planta grasa que da los higos chumbos

.

9


LA SOLEDAD EN COMPAÑA10

LA ESCOPETA Mi Padre también tenia una escopeta de caza, pero nunca le vi. cazando sino era para tratar de matar alguna zorra de las que merodeaban por allí buscando las gallinas, la tenia colgada en la pared de su habitación y a una altura que yo no podía alcanzarla, siempre la colgaba abierta y descargada. Un día que mi Padre se marchó a labrar, mi Madre me deja al cuidado de mi hermana por que tenia que hacer algo en el huerto. Yo estaba con mi hermana en la cama en la habitación de mis padres y me di cuenta de que la escopeta se veía de forma diferente a como yo estaba acostumbrado a verla y no se me ocurrió otra cosa que intentar bajarla. Como no alcanzaba a cogerla, puse una silla y encima una especie de taburete que tenia mi Madre para sentarse cuando hacia algo al fuego que estaba en el suelo. Como pude me subí, pero como el asiento de la silla era de cuerda, el taburete se movía mucho y yo, Intentando descolgarla hice un movimiento en falso y me agarre a la Escopeta para no caerme, con tal acierto que fui a cogerme al gatillo. Aquello pego un trueno que izo temblar las paredes, la habitación se lleno de humo, aquel olor a pólvora, mi hermana llorando y yo por tierra con un susto tremendo, no solo por el estruendo, sino por el destrozo que había hecho en el techo,. Bueno, yo no sabia donde meterme, cuando llegaron mis padres corriendo y sofocados y vieron que no nos había pasado nada, mi Madre empezó a reprocharle a mi Padre el que no se hubiera desprendido de la dichosa escopeta, pero yo creo que mi Padre, ni se enteró de lo que le estaba diciendo mi Madre. Se quitó la correa y empezó a darme correazos que me tuvieron unos Días sin poderme sentar. Gracias a que mi Madre intervino y se calmo, por que yo no las tenia todas, nunca lo había visto de aquella manera. EL REVOLVER Paso bastante tiempo, pero yo que supongo que no era un Angelito, ni avía escarmentado con la experiencia de la escopeta, recordaba haber visto a mi Padre alguna vez en el campo detrás de la casa, como haciendo ejercicio de tiro con un revolver, como los que yo había visto en el cine en el pueblo una vez que me llevaron a ver un Wester, pero no se oía nunca el disparo. Cuando lo guardaba otra vez, a un que lo hacia con disimulo, yo me di cuenta de que lo metía en el fondo del baúl que tenían la ropa y aproveche la primera ocasión que tuve para ver por que no sonaba aquello al disparar, pero como estaba en el fondo y debajo de la ropa, no podía cogerlo si no me metía dentro del baúl. Un día que me quede en casa al cuidado de mi hermana, me metí dentro del baúl y después de revolver toda la ropa y ensuciarla, por que yo me metí con el calzado puesto, encontré el dichoso trasto y trate de disparar, suerte de que no podía, por que no tenia suficiente fuerza para levantar el gatillo, por que estuve tratando de hacer pruebas de tiro, apuntando a mi hermana. No quiero pensar lo que podía haber pasado si aquel trasto se dispara.

10


LA SOLEDAD EN COMPAÑA11

Al ver que no podía dispararlo, lo volví a poner en el baúl, cuando volvieron mis Padres, se dieron cuenta de que el baúl estaba todo revuelto y pensaron que había sido yo y supusieron lo que estaba buscando, lo que me valió una serie de pescozones. Mientras discutían si tiraban o no el arma, yo me escurrí y me fui a la calle, no se como acabo el tema. Mi Padre quería conservarlo por que decía, que en el campo convenía tener algo con que defenderse, pero mi Madre –con razón - le decía que para que aquel trasto que no le servia de nada, por que con la humedad ya estaba oxidado y encasquillado y tampoco tenia más munición que la bala que estaba montada y tan oxidada que no se podía disparar.

CAMBIO DE AIRES Al parecer aquel trabajo de medieros tampoco sé podía decir que fuera envidiable, ni tan cómodo como pudiera parecer, entre otras cosas por que el trabajo en el campo y en fincas de secano suele ser pesado y no muy rentable y las medias consistían en que el dueño que acostumbraba a ir de “inspección” a la finca cada semana con su tartana, se llevaba huevos, verduras, patatas y de cuando en cuando la gallina para el caldo, o el pollo para el Domingo y a la hora del reparto, todo aquello que se había llevado, por lo visto no contaba y mis padres ante tal situación, decidieron cambiar de aires y se volvieron al pueblo. Mis Padres tenían como residencia habitual, cuando no estaban en el campo, una pequeña casa - en YECHAR, una pedanía de Mula en la provincia de Murcia, que al parecer era de mis Abuelos maternos. Un día cuando estábamos en el pueblo, fuimos al mercado a Mula, supongo que tendrían que comprar o vender algo además de ver a la familia, mi Padre tenia allí a sus Padres y hermanos Dando vueltas por la plaza del pueblo, vi en un escaparate de la relojería un pequeño reloj y me emperre en que me lo compraran Solo conseguí pasarme la tarde llorando y que al final, mi Padre cansado de decirme que no podía ser, me diera un buen pescozón.

INAUGURACIÓN DEL CAMPO DE FÚTBOL En una de las cortas estancias en el pueblo, en Yechar, tuve ocasión de asistir a la inauguración lo que decían el campo de fútbol, que no era otra cosa que un trozo de tierra que lo aplanaron y como portería, pusieron unos montoncitos de piedras, cuando llovía, no podían jugar por que aquello era un barrizal. La inauguración fue un acontecimiento, asistió casi todo el pueblo y muchos que vinieron de los alrededores. Me vistieron como los días de fiesta y me pase la tarde viendo como jugaban y llorando por que no me compraron una manzana acaramelada, que costaba 4 Cts., supongo que mi Madre no los tenía. Poco tiempo después de estar en el pueblo, yo oía a mis padres que hablaban de marcharse a la sierra de Espuña a otra finca. A mi me gustaba la idea, por que decían que en la sierra había mucho bosque y animales salvajes.

11


LA SOLEDAD EN COMPAÑA12

OTRA VEZ EN EL CAMPO Por fin nos marchamos y al parecer en otras condiciones. Les daban trescientas pesetas al año por estar al cuidado de la finca y podían plantar o sembrar lo que quisieran para el gasto de la casa. Cuando llegamos, Yo me llevé una gran desilusión, allí tampoco se veía ni un árbol de aquel bosque que yo me había imaginado y de animales, los únicos que pude ver, los que teníamos en casa y algún pájaro por aquellos campos. La casa no era muy grande, tampoco tenia ni luz, ni agua, el agua teníamos que ir a buscarla a una charca que había cerca de la casa, que servia para todo. Bebíamos nosotros, las caballerías y supongo que los demás animales que hubieran por allí y en casa también se utilizaba para todo, beber, lavar la ropa, fregar, etc., etc. Yo ya estaba acostumbrado a la soledad y el silencio de aquellos parajes, donde a parte del vuelo o el canto de algún pájaro, raramente oías o veía algo que no fueran los animales que había en casa, o a mi Padre que siempre estaba cantando y cuando estaba fuera de casa labrando o con el carro, sabíamos cuando venía mucho antes de llegar, por que se le oía cantar a lo lejos, especialmente por la noche en aquel silencio y oscuridad. Un día, de los muchos que mi Padre no estaba en casa, mi Madre me mando a dar agua a las mulas y mientras los animales bebían y se revolcaban, yo me entretenía buscando espárragos por aquellos linderos. Ya tenia un buen manojo cuando vi uno muy alto y gordo entre un matorral, pero al ir a cogerlo sentí como un silbido, era una culebra que estaba a la sombra de aquel matojo, salí corriendo y no pare hasta llegar a la casa. Cuando mi Madre me vio llegar tan sofocado, me pregunto que me había pasado y donde estaban las mulas, yo no quise decir nada de lo que me pasaba, por que pensé que se reiría de mi y le dije que venía a dejar los espárragos y que volvía a por las mulas. Tampoco le dije el miedo que yo tenia de volver a pasar por donde estaba aquel bicho y pase muy mal rato. Como esta vez tampoco dio resultado el cambio, debido al escaso rendimiento de las tierras y con las trescientas pesetas poco podían hacer, entre otras cosas por que en aquel lugar tan solitario, no había ni donde, ni en que gastarlas, poco tiempo después de estar allí, ya estábamos otra vez en el pueblo.

OTRA VEZ EN EL PUEBLO Sin trabajo y sin medios para seguir adelante, mis padres cuando podían, trabajaban en la huerta o en el campo, pero en aquella época las cosas estaban bastante mal y muchos tenían serias dificultades para seguir sobreviviendo. A pesar de las dificultades que tenia la gente para poder sobrevivir en aquel ambiente tan pobre y mísero, que se veían obligados a trabajar en cualquier cosa que les ofrecieran y sin condiciones, para poder comer algo de vez en cuando, no perdían el humor.

LAS MULAS Mi Padre que después de todo, digamos que por suerte, siempre tenia trabajo, con el carro, labrando, o en las labores propias del campo, o de la huerta, el caso es que estaba poco en casa. Un día de esos que mi Padre estaba fuera, mi Madre me mando a dar de beber a las 12


LA SOLEDAD EN COMPAÑA13

mulas a una charca que había cerca del pueblo y como yo había visto que mi Padre se montaba en ellas cuando iba a abrevarlas, a mi no se me ocurrió otra cosa que montarme yo también. Como no podía montar al salir de casa, ni quería que me vieran, daba la vuelta por detrás de la casa, donde había un trozo del camino que era como una zanja, ponía al animal abajo y desde arriba saltaba encima, cuando volvía, siempre me bajaba antes de llegar, pero un día no me acorde y me presente en casa tranquilamente montado en la mula. Mis padres que estaban esperándome en la puerta, se quedaron clavados sin decir nada hasta que baje, no me dijeron nada, solo me preguntaron como me las arreglaba para montarme y si era consciente del peligro que corría, por que yo ya sabia que aquellos animales eran “Guiñosos” y siempre estaban dando coces. En la cuadra, mi Padre les tenia puesto un tablón entre las dos, par evitar que se hicieran mal, por que siempre estaban peleando, mi Padre para entrar a cogerlas, o darles de comer, siempre pasaba por delante entre ellas y el pesebre. Eran unos animales muy ariscos, pero se portaban muy bien en el trabajo y mi Padre los prefería por que decía que eran muy valientes. Yo creo que además de valientes, eran muy nobles y diría que inteligentes, de otro modo, no se explica como yo había podido hacer lo que hacia con ellos.

Mi PADRE Aquí podría caer en la tentación de pintar el cuadro como me gustaría verlo, conciente de ello, tratare de disimularlo como pueda. Mi Padre era un hombre muy trabajador, luchador, alegre, sociable y familiar y siempre dispuesto. Quizás por su carácter y su forma de comportarse, no tenia necesidad de ir a la puerta del casino a buscar trabajo, por que cuando no estaba con el carro, estaba labrando, o en cualquier otro trabajo en el campo, o en la huerta, pero siempre buscando la forma de mejorar su condición de vida y la de los suyos.

EL CASINO En aquella época, recuerdo que en el Casino de Mula - por lo que oía decir - era el punto de reunión de los mas favorecidos por la fortuna y donde también se reunían los jornaleros que buscaban algún tipo de trabajo, – pero estos, naturalmente, en la calle frete a la puerta de entrada. Cuando alguno de los que estaban dentro necesitaba jornaleros, salía y sin mediar palabra, pisaba el pie al que quería que fuera a trabajar para el. En Yechar, como no había Casino, se reunían en la puerta de la taberna. Mi Padre decía que no le gustaba que le pisaran por que le resultaba muy molesto y procuraría no tener necesidad de ir a perder el tiempo a la puerta del casino a pedir trabajo. Desde que tengo uso de razón no lo recuerdo en paro, si no era por razón de salud de la que no podía hacer gala. Cuando estaba por el Pueblo, aprovechaba cualquier oportunidad que tenia para reunirse con otros dos o tres vecinos, uno de ellos tenia una guitarra, se iban a casa de cualquiera de ellos,

13


LA SOLEDAD EN COMPAÑA14

ponía en la mesa un plato con olivas, almendras, cacahuetes o lo que tenían y se pasaban las horas cantando y dando palmas. Excepto mis padres, la mayoría de aquellas familias tenían cuatro o cinco críos, por lo menos, por que además de la falta de conocimientos y medios para evitarlo y por otra parte y sin animo de critica, por que la vida era así, la política, la Iglesia y las clases más influyentes, recomendaban tener cuantos más hijos mejor, por que así, decían que los padres podrían tener una ayuda el día de mañana. Criterio que al parecer, mis padres afortunadamente no compartían. Decían que no tenían necesidad de ese tipo de ayuda y se conformaban con dos, o máximo tres, pensaban que quizás de ese modo, les podrían dar unos estudios y una formación, a la que otras familias con más hijos, no podían ni pensarlo, desgraciadamente, ellos tampoco pudieron a pesar de sus buenas intenciones. En aquella época y aquel entorno, especialmente en el campo, incluso en los pueblos, donde había muchos que no sabían ni que habían colegios, una familia de trabajadores,- jornaleros temporeros - que con suerte consiguiera trabajar seis o siete meses al año, en las labores de temporada de siembra, de siega y recogida de la cosecha en el campo, o en la huerta, cavando o cogiendo la fruta, tampoco podía pensar en dar estudios a sus hijos, sencillamente por que en aquella época, los colegios eran de pago y no podía pagarlos y menos si tenían cuatro o cinco hijos, por que ya tenia bastante con poderlos mantener. Con el paso del tiempo y los años, te das cuenta de que la ayuda que teóricamente prestaban los hijos a sus padres, era hacer parte del trabajo que ellos no podían hacer, a pesar de las largas jornadas que se veían obligados a aceptar si querían trabajar, por lo que la ayuda, no era a los Padres, era para el “AMO” - como decían del propietario de la finca – que con el trabajo que hacían los hijos ayudando a su padre, el dueño se ahorraba el sueldo de otro empleado, que de otro modo tendría que pagar. Cuando recuerdo aquel pasado, pienso que la recomendación tenia un objeto muy distinto al que alegaban y que lo que realmente pretendían, era mantener el mayor numero posible de población, en la más absoluta ignorancia, lo que suponía continuar dominando los centros de poder y mantener un sistema que les permitía a los ”AMOS” continuar utilizando la masa trabajadora como esclavos, con el sobre nombre de jornaleros, sin necesidad de preocuparse de su mantenimiento, por que el sueldo que les daban, probablemente era inferior al coste de mantenerlos como esclavos. Hoy, en el 2005, ochenta años después de que me sacaran mis padres de aquellas tierras, han pasado muchas cosa, algunas muy desagradables, pero afortunadamente todo ha cambiado mucho. Yo creo que se a avanzado mas, especialmente en los últimos veinticinco o treinta años, que en los últimos cuatro siglos y hoy, la sociedad en general disfrutar de un nivel de vida y bien estar, impensable no solo en aquella época, de los años veinte, ni siquiera en los años setenta del pasado siglo XX, lo que para mi y supongo que para muchos de los que nos tocó vivir aquellos tiempos, es motivo de una gran satisfacción, el poder ver que nuestros hijos ya han podido disfrutar de un nivel de vida muy superior al nuestro y los nietos tienen la posibilidad de vivir, estudiar y formarse de acuerdo con sus capacidades y disfrutar de unas comodidades que entonces ni las había y de las pocas que había, muchos no las podíamos alcanzar por falta de medios.

14


LA SOLEDAD EN COMPAÑA15

COMENTARIOS Y CONSIDERACIONES No se donde colocar este tema, tampoco creo que sea muy importante ni su situación ni su contenido, pero quizás pueda servir de algo al posible lector de esta historia.

POLITICA Y RELIGION Nunca me intereso la política, quizás por que ningún político me a convencido, pero como se dice que el no querer participar. también es una forma de hacer política, por lo menos intentare exponer mi opinión sobre el tema, desde mi punto de vista. Se suele hablar de política comercial, industrial, económica, etc.etc. cada una de ellas, persigue un objetivo , a un que no siempre lo consiga, y luego esta la política de los diferentes Gobiernos del país, que supongo que las incluye todas. A la hora de las elecciones, los gobiernos de turno, cuando no son impuestos, diferentes partidos políticos y organizaciones sindicales, se lanzan en una carrera de ofertas, que generalmente, a la hora de la verdad , pocas llevan a termino, probablemente no les es posible, pero yo creo que en buena parte, es por que no tienen tiempo, por que se lo pasan discutiendo y auto defendiéndose de los ataques de la oposición, que a su vez, trata de derribarlo. Yo creo que en vez de estar acusándose mutuamente a cada momento, de lo que han hecho o dejado de hacer, deberían dedicar su tiempo, a resolver los innumerables problemas que tiene pendientes la sociedad, que dicen pretender administrar. si realmente pretenden mejorar su nivel de vida. Curiosamente, la oposición siempre tiene soluciones para los problemas que tiene, o a tenido el gobierno de turno, se suele decir, que se sabe si es macho o hembra, cuando le as levantado el rabo. En cuanto a la religión, si tuviera que representarla gráficamente, dibujaría un árbol con el tronco muy grueso, que representaría la religión, y cada una de sus ramas principales, una religión distinta, que a su vez, su ramaje representa las diferentes comunidades de esa misma religión. Para mí, son sociedades multinacionales, que como tales, operan donde tienen la posibilidad de hacerlo y el comportamiento y las formas varían muy poco, algo común y natural, es el que tratan de imponer su Ley, siempre que les es posible.

El tanto %, el IPC y las pensiones. Hay cosas en esta vida, que a pesar de los años, no soy capaz de entender, por ejemplo, el tanto % se utiliza como norma general, para todas, o casi todas las operaciones de calculo que suponen aumento o reducción de costes. Tanto los Gobiernos como los demás Órganos sociales, suelen incluir en su propaganda electoral, algo tan difícil - porno decir imposible- como el deseo de buscar la igualdad para todos, pero la realidad es muy distinta, por lo menos en algunos casos concretos, pongamos por ejemplo el IPC. y las pensiones. Si fulano de tal tiene una pensión de 100. + el 5% del IPC, que ya nos iría bien a los pensionistas, a fulano de tal le aumenta 5 puntos.

15


LA SOLEDAD EN COMPAÑA16

Y a mengano con una pensión 200.+ el 5% del IPC, para mengano el aumento será de 10 puntos. Mañana cuando vallan al mercado, a los dos les costara lo mismo lo que tengan que comprar, por lo tanto, mengano podrá comprar, sino el doble, por lo menos bastante más que fulano. Si continuamos aplicando la formula año tras año, cada vez la diferencia será mayor y yo que soy muy duro de mollera, me pregunto. Si realmente trataran de que todos tengan la misma posibilidad, por que la SS, Social no se distribuye el importe total del IPC, en partes iguales, independientemente del importe de la pensión que a cada uno le corresponda. De esta manera, mañana los dos seguirán teniendo la misma capacidad de compra que tenían ayer, manteniendo la lógica diferencia de la cuantía de su pensión. LA formula actual, resulta simple y cómoda, pero puede y de hecho perjudica a unos, que se lo merecen por su comportamiento, en favor de otros que probablemente, no han hecho nada para merecerlo. A un que ya se empiezan a oír voces, incluso en la radio y algún otro medio de difusión, proponiendo el cambio de sistema, no creo que sea fácil de arreglar el problema, me parece que los que lo han de arreglar, son los primeros interesados en que no se arregle, Recuerdo que cuando era joven, ya era frecuente oír en aquellos tiempos, algo que todavía se oye de vez en cuando, refiriéndose a la carestía de la vida

DE SEGUIR ASÍ NO SE DONDE IREMOS A PARAR. Yo creo que la vida siempre a sido y seguirá siendo difícil para la mayoría de la población, pero a medida que la sociedad en general consigue avanzar, mejora su nivel de vida y al disponer de más medios, puede permitirse mucho, de lo que no podía ni pensar hace bien poco tiempo y la vida hoy, en términos generales, sigue siendo tan cara para la mayoría, como lo era antes, por que la sociedad de consumo en la que nos toca vivir, a parte de lo imprescindible, nos exige otras muchas cosas que en cierto modo nos vemos obligados a consumir, para estar a la altura de los que nos rodean y cuyo consumo es necesario para que la cadena de producción pueda seguir funcionando, por que, o gastamos para mantener la producción, o pagamos a los parados y esto resulta muy caro a la sociedad en general. Quizás en términos generales, en algunos casos, algunas cosas sea mas barata hoy que en aquel tiempo en el que se podía compra – por ejemplo, en Madrid - un kilo de 1000gs de pan por 0.70 cts., (años 30) lo que hoy en el 2005 cuesta 2 €, ese kilo, (pero de 700gs ) si tenemos en cuenta la diferencia de sueldo y jornada laboral y el calculo se hace en base al sueldo medio en ambos casos y el tiempo que uno necesitaba trabajar para poder comprar el pan y el que necesita trabajar ahora, para ganar lo que le cuesta hoy, veremos que el resultado es favorable al momento actual, a pesar de lo cara que es la vida y de que los sucesivos Gobiernos, acepten las continuas perdidas de peso del kilo, que de un tiempo a esta parte viene imponiendo algunos sectores del comercio. La evolución a sido tan importante y tan rápida en estas ultimas décadas, que muchos ciudadanos de este País, especialmente la gente Mayor, no han sido capaces de asimilarla y otros tienen serias dificultades para adaptarse a la nueva situación. La implantación del Euro como moneda única para todos los países de la unión Europea, supone una serie de ventajas para el conjunto, pero al hacer el cambio de la moneda con el sistema de redondeo al alza, a supuesto un encarecimiento de todo y de carácter general. en perjuicio de las clases mas necesitadas, 16


LA SOLEDAD EN COMPAÑA17

El cambio de moneda sin duda a sido entre otros, uno de los factores que más les cuesta entender y adaptarse y los jóvenes con menos de 30 años, no comprenden que la vida fuera tan diferente en épocas tan recientes. Otro comentario relativamente frecuente es aquello de, EN TAL O CUAL PAIS - ESTO Y LO OTRO, ES MAS BARATO QUE AQUÍ.-

Bueno, si la comparación la establecemos con relación al coste moneda, es posible que aparentemente sea así, pero si el calculo lo hacemos sobre el tiempo que cada uno necesitamos trabajar para poder adquirir aquello que estamos comparando, en términos generales veremos que en esos Piases, el ciudadano corriente tiene allí, los mismos problemas que nosotros aquí. Salvo excepciones, en esos países donde podemos encontrar algo mas barato, su nivel de vida suele dejar mucho que desear y naturalmente resulta barato al viajero, o al turista, pero no para ellos. Otra cosa es el caso de esos países que sufrieron las consecuencias de la derrota en la ultima guerra mundial, como Alemania, Italia, el Japón y otras que al terminar la guerra han tenido que empezar por desmontar su industria de guerra y partir como quien dice de cero, lo que les obligado a montarlo todo nuevo y con los últimos avances tecnológicos, por lo que desde principio han obtenido unos rendimientos en la producción y una calidad, que les permite competir en el mercado internacional, casi sin competencia, en algunos casos incluso en precio. Otros países como España por ejemplo, que al terminar la guerra civil y encontrarse aislada del resto del Mundo por cuestiones de carácter político, no pudo reconstruirse con la rapidez que hubiera sido deseable y a un que tubo la oportunidad de hacerlo y modernizarse durante el periodo de la guerra Mundial, por que tanto la industria, como el comercio, vendía todo la producción y mas que hubiera hecho, pero tanto unos como otros, dedicaron mas tiempo a mostrar a los de mas su poder económico, alardeando de su vida de lujo, de sus yates, de sus fincas de recreo, de su servicio domestico, etc, etc. que en capitalizar y modernizar sus negocios y al terminar la contienda, se encontraron con que la competencia del exterior no les permitía, hacer la inversión necesaria para modernizar sus industrias o sus comercios, con garantía de rentabilidad y fueron muchos los que tuvieron que cerrar, vender o asociarse con las multinacionales, que en la mayoría de los casos compraban, o se asociaban para eliminar competencia. Por supuesto que todo no es tan negativo como algunos pretenden hacernos ver, este alubión que se nos ha venido encima de multinacionales, a parte de crear puestos de trabajo, también trae una serie de conocimientos y otras formas de ver la vida que servirán para mejorar la visión y la situación de nuestra sociedad en general que a estado enclaustrada durante siglos. La nueva situación dentro de la comunidad Europea, espero y deseo que sea una gran oportunidad para situarnos a la altura de nuestros vecinos del norte.

LOS EMIGRANTES En cuanto a las criticas que lamentablemente a veces se oyen sobre los emigrantes, recordemos que no hace tanto tiempo, - y no debemos olvidarlo - que los emigrantes éramos los ciudadanos de este país, los que obligados por las circunstancias, - quizás por los mismos motivos, de muchos de los que vienen aquí ahora - tenían que abandonarlo todo y marchar a otras tierras, en busca de una vida mejor para ellos y su familia. El problema no son los emigrantes que viene de buena fe a trabajar y tratar de mejorar su nivel de vida y el de sus familias.

17


LA SOLEDAD EN COMPAÑA18

El verdadero problema, no son los emigrantes, son los maleantes y gentes de mal vivir que se mezclan con ellos y se cuelan, sin el mas mínimo respeto de las normas de convivencia de la sociedad que los acoge, explotando su caridad y buena fe, con el consiguiente perjuicio moral y material, tanto para los mismos emigrantes, como para el país que los acoge. Como esto es un producto de la naturaleza y no se puede eliminar, a los que no respeten la norma establecida, es a los que las autoridades y la misma sociedad, debe tratar de hacerles la vida si no imposible, por lo menos tan complicada y difícil como les sea posible.

Con franco se vivía mejor y no havia paro. A un que no con frecuencia, pero de vez en cuando se oyen frases de este tipo, generalmente a personas jóvenes que no vivieron aquélla época, o que como suele ocurrir, la situación les favoreció. Esto es natural y no debe extrañarnos, en el peor de los casos siempre beneficia.

hay quien

se

Si vivir bien para estos, es pasar hambre y fatigas a parte de mucho miedo a que te puedan asesinar en cualquier momento, tanto en un bando como en el otro, a mi no me parece atractivo. Durante la contienda y después en la pos-guerra, se cometieron tantos actos injustos e injustificables, que a mí no me parece que sea una situación envidiable y francamente no estoy de acuerdo. A mi, entre unos y otros me fastidiaron los mejores años de mi juventud, aun que después de todo, no seria justo que me quejara de mi suerte, yo puedo contarlo y no tengo ninguna señal visible de la guerra, a pesar de estar en los frentes buena parte del tiempo que duró la guerra y en una unidad especial de Tanques, agregada a una División de choque, por lo que siempre estábamos invitados a todos los festivales que organizaban uno u otro bando y que en dos ocasiones me dieran por desaparecido en combate. Otros muchos ni lo pudieron contar y si pudieron o pueden hacerlo, sin duda lo pasaron mucho peor que yo.

LA POS GUERRA Durante la pos-guerra faltaba de todo, incluso mano de obra, de todo menos trabajo y necesidades, por lo que muchos aprovecharon para emplear a la mujer y a los niños, como solución a la falta de mano de obra barata. Unos pocos, quizás demasiados, que bien por su posición, o cargo, tenían la obligación de velar por el mejor bienestar posible de la sociedad, aprovecharon la situación de miseria de la posguerra para enriquecerse sin el menor escrúpulo ni consideración hacia la mayoría de la población que se moría de hambre.

QUE NO FALTABA TRABAJO Naturalmente, con el país destrozado, los hombres, en edad de poder trabajar, a parte de los que murieron en el campo de batalla y los que asesinaron en ambos bandos, los que quedamos estábamos en la cárcel, en los campos de concentración, exilados, o en el Ejercito como yo, claro que no faltaba trabajo, lo que faltaba era mano de obra.

18


LA SOLEDAD EN COMPAÑA19

Si a esta situación le agregamos el hecho de que muy pocos extranjeros se atrevían a venir buscando trabajo, bien por que tenían miedo de enfrentarse a una situación tan desagradable como la que se les podía ofrecer, o por que su país también estaba en guerra, o los tenían movilizados. La situación era tan poco envidiable que el Gobierno - creo que por decreto – prohibió el despido, no se si pretendía proteger al Trabajador o al Empresario, o simplemente tratar de evitar que se los quitaran entre si, o que el empleado se cambiara de Empresa. De lo que si estoy seguro es de que tal situación, solo favoreció a unos pocos granujas que aprovechando la situación no daban golpe, perjudicando con su actitud a los demás, por que el Industrial, o comerciante que tenia el problema, lo utilizaba para no subir los sueldos, con la excusa de no tener que aumentárselo al gandul profesional. A pesar de todo lo habido y por haber, es un motivo de satisfacción para mi, ver que después de todo lo pasado, ahora (2006) nuestros hijos y sobre todo los nietos y la mayoría de los niños en este País, - salvo excepciones que siempre las habrá - disfrutan de un nivel de vida impensable para la mayoría de los mayores de 30 o 40 años. La juventud se puede permitir tener juguetes, que en muchos casos, su valor coste, probablemente sea superior a lo que en nuestra niñez, nuestros Padres y no todos, podían tener para cubrir nuestras necesidades vitales.

EL CAMBIO CLIMATICO Durante estos últimos años, con frecuencia, los científicos a través de los medios de comunicación, se han venido pronunciando sobre el cambio climático que se observa en el planeta y sus posibles consecuencias, cambio debido según ellos, al incorrecto proceder del hombre, respecto a la conservación del medio en que vive. Recuerdo haber leído, creo que en un libro de esos muchos que te ofrecen para aprender Ingles, que Shakespeare decía que el hombre es el animal mas inteligente de la Tierra, por que es capaz de construir Catedrales y subir a la Luna, no creo que en su época ya se pensara en tal cosa y mucho menos que nadie hubiera subido. Pero también podía haber continuado diciendo que es el único animal, que por su egoísmo, es capaz de autodestruirse, al destruir el medio en que vive. .Los políticos por su parte, suelen utilizar el tema en sus campañas electorales y hasta se reúnen de vez en cuando, para tratar de encontrar soluciones, pero son tantos los intereses creados, que en el mejor de los supuesto, tal vez consigan acuerdos que permitan frenarlo, pero jamás podrán parar un proceso evolutivo, tan natural como la vida misma. Si le damos un vistazo a la Historia “conocida”, veremos, que desde tiempos inmemoriales, han venido apareciendo y desapareciendo de la tierra, islas, animales y plantas, incluso a lo largo de los siglos, ha ido cambiando la figura, incluso la situación y las formas de los continentes y ese proceso evolutivo, no la parará el hombre. Es posible que mi visión en algún caso concreto no se ajuste a la realidad, por que yo también me equivoco, pero creo en estos casos comentados, el error no es grave. A veces decimos, o hacemos cosas que sabemos que no están bien, o no se ajustan a la realidad, pero lo hacemos, o lo decimos, pensando que es lo mejor, o mas conveniente en ese momento. Yo acostumbro a decir lo que pienso, sin pensarlo, lo que a veces, me a creado situaciones incomodas, pero no puedo evitarlo, me trajeron así.

19


LA SOLEDAD EN COMPAÑA20

Bueno, dejemos los comentarios de momento, a un que estos acontecimientos, o pensamientos comentados, de alguna manera, directa o indirectamente, influyeron en mi manera de ver las cosas, ya tendremos ocasión de continuar, por que ahora

ESTAMOS OTRA VEZ EN EL PUEBLO Con ese constante ir y venir de un sitio para otro, yo no podía tener amigos con quien poder jugar. En el campo porque no habían niños cerca de donde vivía y en el pueblo, por que solíamos estar poco tiempo y los que habían estaban en el colegio o ayudando a sus padres y yo no podía ir al colegio por que mis padres, a pesar de su interés por que yo estudiara, no podían pagarlo y me pasaba el día casi siempre solo, o con mis hermanas. Como suele ocurrir, en el pueblo había un par de chicos algo mayores que yo y que al parecer, ni iban al colegio, ni ayudaban a sus padres y siempre estaban dando vueltas por allí. Mis padres no querían que fuera con ellos por que no tenían muy buena fama, pero ellos que al parecer no tenían nada mejor que hacer para divertirse, la tomaron con migo y no me dejaban tranquilo. En cuanto podían, me hacían hacer lo que querían, traerles el cántaro del agua, barrerles la calle frete a su casa, llevarles el fardo de hierva que cogían para sus animales, me tenían acobardado de tal manera, que yo no podía hacer nada para evitarlo y no quería decírselo a mis padres para evitar posibles enfrentamientos entre las familias, ni me atrevía a enfrentarme a ellos, porque eran mayores que yo y siempre iban juntos, llegue a odiarlos y prefería estar en cualquier sitio menos en el pueblo.

MI MADRE Mi Madre era una mujer de su casa, muy trabajadora y siempre luchando por los suyos, pero quizás por su ignorancia, era muy reservada y desconfiada a pesar de su buen carácter. Cuando estábamos en el Pueblo, a mi Madre también la llamaban de vez en cuando para hacer algún trabajo en la huerta como cortar fruta, escardar, recoger el ramaje de la poda, o lavar, remendar y planchar ropa en alguna de las casa ricas, como decían ellos, etc. Esto suponía que yo tenia que cuidar de mi hermana y a parte de que yo no podía jugar, mi hermana era bastante llorona, no creo que se encontrara mal, supongo que tendría hambre, lo cierto es que a mí me molestaba y no sabia que hacer. Un día que mi Madre estaba lavando en el patio de la casa de mi madrina, que vivía en la acera de enfrente y frete a nuestra casa, mi hermana cogió una rabieta que no había manera de que callara. Yo estaba viendo a mi Madre a trabes de las rendijas de las tablas de la valla del patio y le dije que viniera. No la dejaron, alegando que tenia mucho trabajo. Me sentó muy mal que mi madrina, que era la dueña de aquella casa, me hiciera eso y yo también me puse a llorar desesperadamente y a pesar de que de cuando en cuando me daba 20


LA SOLEDAD EN COMPAÑA21

un puñado de olivas y un trozo de pan, que me hacia comer sentado en una piedra que hacia de asiento en la puerta de su casa, siempre e tenido un concepto poco favorable a su comportamiento. Recuerdo que mi Madre, cuando tenia que marchar temprano a trabajar, a mi hermana y a mi, nos dejaba en su cama y cuando nos despertábamos, yo me tenia que cuidar de darle a mi hermana el “almuerzo”, que consistía en una patata para cada uno, asada entre las cenizas del fuego que hacia para hacer la comida el día anterior, . Yo un crío y con hambre, me comía la mía y como tenia que pelarle la suya por que ella no podía- era muy pequeña – yo la ayudaba a pelar y comer la suya, por lo que creo que no le podía sentar mal lo poco que le tocaba, De mayor, cada vez que lo recuerdo siento un sensación de un cierto mal estar, no se lo merecía.

CAPITULO II LA GENIAL IDEA En la primavera, - creo que del año 1.924 - o 25, no recuerdo - mi padre decidió marchar a la siega junto con otros dos del pueblo y tuvieron bastante suerte, pronto encontraron trabajo y durante toda la temporada, cuando acababan en un sitio se marchaban a otro, o a otro pueblo y así acabaron la siega y los trabajos propios de la misma en las cercanías de Ciudad Real. Terminado el verano y parte del Otoño, a la hora de decidir entre regresar al pueblo, o seguir adelante, tuvieron la genial idea de marcharse a Madrid, pues les habían dicho que había mucho trabajo. BENDITA LA HORA EN QUE TOMARON TAL DECISIÓN Como se suele decir, por que continuaron con la suerte de encontrar trabajo enseguida. Uno en la huerta, Otro de peón en una obra y mi Padre de carretero en una casa de transportes de material para las obras. Aquella nueva situación cambió la vida de aquellas tres familias que poco a poco consiguieron reunirse de nuevo, pero ahora en Madrid. Mi madre, mis hermanas y yo – pues ya sé había aumentado la familia - continuábamos en el pueblo. Mis padres que no tenían para comer, pero querían que yo estudiara, me apuntaron al colegio del pueblo, la cosa estaba tan justa que mi madre no pudo comprarme la LIBRETA, o Cartilla libro que tenia que estudiar (costaba 15 céntimos) – sin embargo, tenia que tener cuatro o cinco Cts. para el cepillo cada Domingo en la Iglesia, si quería trabajar en algo en el pueblo, cosas de la época. Tratando de resolver el problema, mi Madre se puso de acuerdo con unos vecinos para que su hijo, cuando acabara de estudiar, o dar su lección en el colegio, me dejara su libro, pero como yo no sabia nada de nada, de poco me servia tener el libro un poco antes de dar la lección, por lo que conseguí ser el más torpe de la clase y como tal, el encargado de ir a la fuente a buscar

21


LA SOLEDAD EN COMPAÑA22

el Cántaro de Agua, a comprar el tabaco para el maestro y a la tienda para comprar para la Sra. del maestro. Como todo eso es lo que yo estaba haciendo en casa, pensé que si estudiar suponía hacer de recadero para los demás, pues ya estudiaría en mi casa, por que es lo que ya estaba haciendo y deje de ir al colegio. Mis padres se enfadaron mucho, pero yo estoy seguro de que comprendieron la situación. Yo ignorante de la verdadera situación, no me lo pasaba mal, seguí tratando de encontrar nidos en los agujeros entre las piedras de las paredes que hacían de cerca en el patio, o debajo de las tejas en los tejados, con poco éxito por cierto, pero con mucha suerte, por que cuando me caía del tejado al corral o a la calle, podía haberme hecho bastante mal, pero solo de vez en cuando me dislocaba la muñeca o el brazo y el hermano del abuelo Manuel, como de costumbre, se encargaba de ponerlo otra vez en su sitio. Según contaba mi Padre, en el invierno de aquel mismo año, que llegaron ellos a Madrid y cuando ya estaban trabajando, hacia mucho frío y no podían salir a trabajar con los carros hasta media mañana, por que las calles estaban heladas y las caballerías resbalaban. Mi padre aprovecho la circunstancia y pidió permiso para ir al pueblo a ver a la familia, con la intención de decidir si se quedaba otra vez en el pueblo, o nos íbamos todos a Madrid para poder estar juntos.

CAPITULO III LA DECISION Supongo que no seria fácil tomar una decisión de aquel tipo teniendo en cuenta la precaria situación en que se encontraban, sin medios económicos y prácticamente nada que llevarse para emprender la nueva vida. Con tres criaturas, aparte de tener que vencer la resistencia de la familia, que decían que era una locura aventurarse en pleno invierno en aquellas condiciones, con los críos y sin recursos ni para el viaje. Pero tampoco se podía seguir de aquella manera, por que con lo que ganaba mi Padre, no se podían mantener él en Madrid y la familia en el pueblo y todos juntos si. Pero en el pueblo, el problema era encontrar un trabajo mas o menos estable. Hubo una reunión de familia – supongo que no tanto para ver a mi Padre después de tanto tiempo como estuvo fuera, como para tratar de convencerle de que no se marcharan en aquellas condiciones. El día de la reunión, mi Madre preparó una comida “especial”, mato un conejo de los que criaba para vender y se dispuso a preparar un arroz, venían sus padres y su hermano y alguno de los hermanos de mi Padre y había que celebrarlo. Con un conejo, para siete u ocho que se juntaron en casa, no creo que nos pudiera hacer mucho mal.

22


LA SOLEDAD EN COMPAÑA23

La idea no estaba mal, pero la cosa se complico y al final me toco mas de lo que esperaba. Me hicieron ir a buscar un par de cubos de agua a la fuente, - una charca que se formaba de un pequeño manantial cerca del pueblo, al que se le conocía como la fuente – y era del que se abastecía todo el pueblo y para todo, por que nadie tenia agua corriente en casa. Nos lavaron la cara y nos vistieron con lo mejor que teníamos, como si fuera fiesta, . Un vestido para mi hermana, unos pantalones y una camisa de manga corta para mi, por lo visto era todo lo que mi madre había podido hacer con trozos de la ropa que ya no podían aprovechar para ellos y unas alpargatas nuevas que guardaba para mi, para las ocasiones o días de fiesta. De camiseta, calzoncillos y calcetines, nada, muy pocos podían permitirse ese lujo. Especialmente para el trabajo, recuerdo que bastaba con el pantalón de pana y la camisa, en la mayoría de los casos con más parches y remiendos que tela de origen, que trataban de ocultar con la blusa. Recuerdo que mientras hablaban de la conveniencia o no del viaje, mi Madre que no participaba en el debate, por que estaba haciendo la comida, reclamaba mi presencia para que le trajera leña para el fuego, cosa que me molestaba bastante, pues yo estaba pendiente de lo que se estaba tratando, por que me interesaba que decidieran marcharse a Madrid. Por supuesto yo no tenía ni la más remota idea de lo que suponía tal decisión y a mi, que fuera Madrid o a cualquier otro sitio me daba igual, yo no sabía ni donde estaba Madrid, yo lo que quería es que nos marcháramos de allí. Mientras se acababa de hacer la comida, los demás hacían corro y charlaban en la calle en la puerta de la casa, cuando llegó un primo hermano de mi Madre que hacia de cartero en el pueblo, con una carta del dueño de la casa donde había estado trabajando mi padre, en la que le ofrecían el cargo de Mayoral si se decidía a regresar a Madrid. Mientras comentaban el asunto de la oferta, apareció por la carretera el autobús que hacia el servicio de viajeros entre aquellos pueblos de los alrededores, precisamente aquel día al parecer, con un considerable adelanto horario al que acostumbraba. Mi Padre al ver el coche - sin más explicaciones- entro en la casa, cogió una manta la extendió en el suelo y empezó a poner cosas. Un colchón muy delgado en el que dormían mis Hermanas, el Cabezal de la Maquina de coser, algo de ropa para la mas pequeña y todo lo que pudo meter en la manta y que pueda llevar un hombre a la espalda. Casi sin mediar palabra y tal como estábamos, con lo puesto y poco más, salimos corriendo hacia la parada del autobús que nos llevaría a la estación de ferrocarril de Archena. Por supuesto sin comer, lo cual no me hizo ninguna gracia a pesar de mi ilusión por salir de allí.

23


LA SOLEDAD EN COMPAÑA24

Cuando ya estábamos en el autobús, alguien se dio cuenta de que no teníamos nada para comer en el viaje, no se a quien se le ocurrió, pero pusieron en un cesto unos trozos del conejo del que había en el arroz que estaban haciendo, pan y unas naranjas y creo recordar que fue mi Abuelo el que vino corriendo con el cesto que entrego a mi Madre. Gracias a ello pudimos comer algo durante el viaje, por que siempre tuve la impresión de que después de pagar el pasaje, a mis padres les quedaba muy poco dinero, si es que les quedaba algo.

EL VIAJE en

Para mi el viaje era muy divertido a pesar de las incomodidades, el autobús se fue llenando de gentes que iban de un pueblo a otro, probablemente a ver a la familia, o tal vez al mercado, por que todos, o casi todos iban cargados de paquetes, maletas (cajas de madera o cartón atadas con cuerdas y que utilizaban como maleta) y algunos, la gallina, el conejo y una Sra. llevaba un cerdo, que debía ser muy pequeño por que estaba dentro de un cesto y no se veía, pero gruñía como un desesperado, de tal manera que la Sra. ya se sentía incomoda en aquella situación ante el regocijo del resto del pasaje y así transcurrió el tiempo hasta llegar a la estación del ferrocarril de ARCHENA. Como el tren parece ser que venía con retraso y yo no paraba de correr por la estación de un lado par otro- lo quería ver todo- mi Madre se quedó allí en un lado de la estación sentada en el paquete del equipaje con la más pequeña en brazos y mi Padre, mi hermana y yo, nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores de la estación. No queríamos alejarnos, por si venía el tren, no se cuanto tardaría en llegar, pero a mi me parecía que no llegaría nunca, con las ganas que tenia yo de subir al dichoso tren.

EN EL TREN

Cuando por fin llego chirreando y humeando por todas partes y subimos, tuvimos suerte, habían asientos libres y pudimos sentarnos tan cómodamente como se puede estar en unos asientos de listones de madera que cuando llevas un rato sentado ya no sabes como ponerte. Yo al cabo de un rato ya no podía estar quieto y me levanté, quería ir a la plataforma para poder ver el paisaje, por que no me dejaban abrir la ventanilla, la gente se quejaba por que hacia frío y entraba el humo del tren.

24


LA SOLEDAD EN COMPAÑA25

Como mi Madre tampoco me dejaba ir a la plataforma, yo acabe durmiendo debajo del asiento. El viaje se prolongo más de lo que yo pensaba, por que aquel tren que era el correo, además de parar en todas las estaciones, en algunas, no se si es que cambiaban de maquina, o de vagones, el caso es que nos pasábamos mucho tiempo haciendo maniobras para arriba y para bajo. Cuando me desperté, pensé que no podría salir de donde estaba, el vagón estaba tan repleto de gente, paquetes, maletas, sacos y animales, que no se podía dar un paso sin pisar algo o alguien. . Sentía una sensación extraña, no sé si me alegraba de estar entre tanta gente, o sentía nostalgia de aquella libertad y comodidad de mi soledad en el campo. Aquel olor, aquel humo que nos ponía negros como carboneros, un calor extraño que te hacia sentirte molesto, incomodo y con ganas de salir de allí, pero no te podías mover. Yo que cuando salía de casa en el Campo, era para ir al pueblo y tardábamos unas dos horas tanto si íbamos con la burra, como si íbamos andando, aquel viaje acabo pareciéndome interminable. Por fin llegamos a Madrid, cuando bajamos del tren, yo no acertaba a comprender adonde podía ir tanta gente como se movía por todas partes, como si todos tupieran prisa y cuando salimos de la estación, aquella luminaria, coches, carros, tartanas, coches de caballos, - que pasado un tiempo, los chicos cuando estábamos correteando por la calle, jugando a montar en la parte trasera de aquellos que les decían Simón, le decíamos al cochero, ¿Simón, si monto me dejarás? Mi Padre, como ya estaba acostumbrado, se movía con cierta soltura, pero mi Madre, mi Hermana y yo, acostumbrados a la soledad del campo, estábamos como asustados, en cierto modo incómodos entre todo aquel bullicio. Salimos de la estación y nos estaba esperando un compañero de trabajo de mi Padre – que no se como se entero de nuestra llegada – el caso es que vino a buscarnos con el carro, montamos mi Madre mis hermanas y yo, mi Padre y el carretero fueron andando un buen rato. Hacia mucho frío y para nosotros que veníamos de una región relativamente cálida y con tan poca ropa, aquel frío era insoportable, nos acurrucamos unos contra otros tratando de resguardarnos, pero era inútil, aquel hombre se dio cuenta y saco una manta, no se de donde y nos la pusimos por encima, no era mucho, pero alivio un poco. Como yo lo quería ver todo, sacaba la cabeza por encima de la baranda del carro y aquello para mi era maravilloso, creo que estaba tan embelesado que no sentía ni el frío. Al cabo de un buen rato de circular por aquellas calles repletas de gentes de toda clase y vehículos de todo tipo, llegamos a la casa donde de nuevo trabajaría mi padre – bueno, la cuadra donde encerraban las caballerías – donde había una pequeña sala que servia de cocina, comedor, y dormitorio para alguno de los carreteros que trabajaban en la casa, que al vernos llegar en aquellas condiciones, avivaron el fuego, pusieron una sartén al fuego, hicieron una sopa de pan seco que nos reanimo, por que entre el viaje, el frío y poco que comimos por el camino, la Verdad es que estábamos agotados, aquello nos saco de apuros, mató un poco el hambre que arrastrábamos y el fuego nos reanimo.

25


LA SOLEDAD EN COMPAÑA26

Después empezaron a buscar donde dormir, al final decidieron sacar las herramientas de una caseta que había en la era y allí nos metimos como pudimos, . Mis hermanas y yo al fondo, en el colchón que trajo mi Padre y mis padres sobre unos sacos que llenaron con paja, tapándonos con las mantas que les ponían a los mulos cuando hacia mucho frío y tenían que salir a trabajar. No recuerdo que fue de las mulas y de los animales de corral, que quedaron en el Pueblo cuando nos marchamos a Madrid, supongo que algún familiar se haría cargo, pero no se ni como ni quien.

LA NUEVA VIVIENDA Pasaron unos días desde que llegamos a la villa y corte, hasta que mis padres pudieron encontrar una vivienda cerca de donde trabajaba mi Padre y de acuerdo con sus posibilidades, que no eran muchas, pero finalmente encontraron una en el puente de Legazpi, una planta baja con dos habitaciones y luz eléctrica, pero sin agua corriente, bueno, ni corriente ni sin ella, pero para nosotros que ya estábamos acostumbrados a vivir donde el agua escaseaba bastante, eso no era problema. En el campo, el agua para beber, cuando se acababa la que se podía recoger en el aljibe cuando llovía, que era muy de tarde en tarde por aquellas tierras, teníamos que ir a buscarla con la borrica casi un hora y media de camino lejos de la casa, aquí solo teníamos que ir a la fuente que estaba a menos de cinco minutos. Como la casa no tenia nada mas que dos habitaciones, mis padres decidieron que una seria para ellos, otra para mis hermanas y yo dormiría en la entrada que hacia de cocina, comedor y recibidor, con todos los inconvenientes que ello conlleva, por que todos tenían que pasar por allí para entrar o salir, para ir a lo que decían W.C, que no era otra cosa que una tinaja medio enterrada con una tapa de madera, que estaba en un pequeño patio que servia de cuarto de aseo, bueno que nosotros lo utilizábamos como tal y nos parecía un lujo que no todos podían permitirse, por que no lo tenían. Aquel nuestro primer invierno en Madrid, lo pasamos muy mal, como no teníamos nada de nada, excepto mucho frío, los primeros días de estancia en la nueva vivienda, aun que ya se había previsto la distribución de las habitaciones, a la hora de dormir nos metíamos todos en una y acurrucados encima de unos sacos de paja, mis hermanas entre mis padres, cuando mi padre estaba en casa y yo a sus pies y nos tapábamos con el delgado colchón que tenían para dormir mis hermanas y alguna manta de las que traía mi padre de la cuadra, cuando no estaba mi Padre, yo ocupaba supuesto tratando de proteger del frió a las dos pequeñas. Pasamos mucho frío, pero no se puede decir que pasáramos hambre, los primeros días de estancia en Madrid, como no teníamos nada, mi Madre se las arreglo para que le fiaran en la panadería y en la tienda, a cuenta de lo que tenia que cobrar mi Padre de semanada que decían. Como tampoco teníamos ni platos, ni cuchara, ni mesa, ni sillas, ni ropa ni nada, teníamos que comer como de costumbre en el campo, los que tenían navaja, pinchaban el trozo de pan y la hacían servir de cuchara, pero los que no teníamos navaja, la sustituyamos con los dedos.

26


LA SOLEDAD EN COMPAÑA27

Gracias a los vecinos que nos dieron unos cuantos utensilios de cocina y lo que mi Madre poco a poco Iba comprando pudimos ir arreglándonos, hasta que conseguimos vivir como pobres, pero como personas. Tampoco teníamos muebles, ni ropa, de modo que mi Padre trajo un cajón que servia de mesa y otros mas pequeños que utilizamos como banquetas y a dormir en el suelo sobre los sacos de paja, por que tampoco teníamos ni cama, ni armario, aunque éste, tampoco se necesitaba, por que no teníamos nada que meter en .el. Y todas estas peripecias para poder sobrevivir, trabajando mi Padre las 24 horas del día, por que además de sus obligaciones de Mayoral, era el domador de las caballerías que tenían que preparar para poder engancharlas a los carros y por la noche se cuidaba de la cuadra. Y mi Madre, lavando, repasando y planchando la ropa de algunos de los carreteros compañeros de mi Padre, ?divertido verdad ¿ Como a todo te acostumbras, aquella situación a mí me parecía normal, en el campo tampoco tenias muchos lujos, lo raro y extraño para mi, era todo aquello que veía, tanto carruaje, la mayoría carros, volquetes, tartanas y otros que no sé como se llaman, o se llamaban, la mayoría tirados por caballerías. De automóviles de turismo o camiones se veían muy pocos, pero tanta gente siempre deprisa como si fuera tarde a todas partes y casi nadie te saluda. Los críos de mi edad o estaban en el colegio, los menos, o estaban trabajando y yo seguía estando solo. Pronto descubrí el río (El Manzanares) donde iba mi Madre a lavar y donde yo pasaba algún rato cuando podía escaparme, por que cuando no-tenia que cuidar de mi hermana, tenia que ir a buscar agua a la fuente que habían puesto en la puerta de una fabrica que estaba a unos cinco minutos de casa, o tenia que buscar leña para la cocina, que era de carbón, pero que nosotros, como no teníamos para comprarlo, mi Madre lo hacia como podía con leña, que además de necesitar mucha para hacer cualquier cosa, hacía mucho humo que lo ensuciaba todo y si tenias que estar dentro de casa cuando estaba encendido el fuego, siempre estabas como llorando. aunque el espacio – digamos dedicado a cocina – continuaba formando parte del comedor y sala de estar, el fuego ya no estaba en el Suelo, sé hacia en un Hornillo (X) que se colocaba encina de una especie de estantería echa de obra, situada a un extremo de la sala y a una altura conveniente, que hacia las veces de lo que ahora conocemos como el mármol en la cocina, lo que permitía estar de pie mientras estabas haciendo algo al fuego. .Aquí,

De algún modo mi Madre se entero de que en el barrio de entrevías en Vallecas, la RENFE limpiaba las calderas de las Maquinas del tren y que entre la escoria siempre queda algo de carbón, y ya nos tienes allí buscando el dichoso carbón, te ponías negro como un carbonero y si hacia calor, con la escoria caliente y el sol, quedabas bien, suerte del río que servia para refrescarte y lavarte. (x) Hornillo portátil construido con material refractario. de forma rectangular y cóncava, de unos veinte centímetros por lado, con un orificio en la parte inferior de uno de los lados, una rejilla colocada más o menos a media altura por la parte interior, que aguanta el fuego

27


LA SOLEDAD EN COMPAÑA28

Con el carbón la cosa iba mejor, no se necesitaba tanta leña y calentaba mas y mejor, pero el humo, o el gas que des prendía, quizás no ensuciaba tanto, pero era más insoportable que el de la leña. La casa no tenia ni cocina, ni chimenea, ni sitio donde poder hacer fuego para calentarnos y en Madrid donde acostumbra a hacer frío, para nosotros sin ropa y sin medios, el invierno se nos hacia largísimo. En verano cuando hace aquel calor, también resulta desagradable, cuando careces de algún tipo de refrigeración, pero para mi era mas soportable. A mi siempre me tenían ocupado, cuando no con una cosa, era con otra, al cole no podía ir por que tenia que esperar al curso siguiente y si mis padres podían pagarlo. Yo me cansaba de estar de recadero y aburrido y solo con mis hermanas, por que los otros chicos de mi edad mas o menos, o trabajaban, o estudiaban, y a un que algunos formaban grupos y se marchaban del barrio a jugar, para que no los encontraran sus padres, no querían a nadie más en el grupo y menos a un paleto como yo. Ya estaba acostumbrado a estar solo, pero ahora me molestaba estarlo, cuando había otros con quien estar, y decidí buscar trabajo. Mis padres me decían que yo era demasiado joven y que nadie me daría trabajo, entre otras cosas por que tendría que ser de aprendiz y entonces te cobraban por enseñarte a trabajar y ellos de momento no podían pagarlo. Pero yo insistía una y otra vez y por fin conseguí algo muy sencillo. No es que tuviera ganas de trabajar, por supuesto que prefería ir al río, o a correrla con los amíguetes, pero como me gustaba mucho el cine y no siempre podía ir cuando iban los otros por que no tenia los 20 o 25 Cts. que costaba la entrada, o me quedaba sin cine, o trabajaba para poder ganar algo. Como no tenia otra opción, opte por el trabajo, sin saber lo que suponía, pero tuve oportunidad de saberlo. Después de todo tampoco me ha ido mal, aprendí muchas cosas, entre otras, que el ver como trabajan los demás, es estupendo, pero para conseguir un puesto que te lo permita, no es fácil y cuesta mucho trabajo no trabajar, pero lo conseguí.

28


LA SOLEDAD EN COMPAÑA29

MI PRIMER TRABAJO REMUNERADO POR CUENTA AJENA a los12 a 13 años Se trataba de cuidarme de darle de comer a un perro que tenían en una fabrica de postes de hormigón armado para la luz, o el teléfono, Propiedad del Conde de Salvatierra, que estaba cerca de donde vivíamos. Me daban 50. Cts. cada día, y el dinero para comprar la comida del animal y a un que lo que ganaba lo entregaba en casa, aquello me servia de justificante para escurrir el bulto, por que cuando no tenía que darle de comer al perro, tenia que ir a comprar algo para hacerle la comida. Para hacer la comida, ya me daban la receta para cada día, pero muchos días se repetía la que para mí, era mas fácil, o me gustaba mas, porque a veces le ayudaba, pero el animal parecía contento, no protestaba En realidad lo que yo hacia era irme a la fabrica a ver lo que hacían y creo que no les molestaba mi presencia, por que siempre tenían algo para entretenerme, ir a buscar el tabaco, limpiar las herramientas, recoger la basura, baya, que tenían un aprendiz que si bien no les daba nada, por que entonces te cobraban por hacer de aprendiz, tampoco tenían que pagarme. Los otros chicos con los que trataba de jugar cuando podía, me decían el perrero y siempre se estaban guaseando de mi. A veces los chicos del barrio, Iván hasta la Fabrica a darme la lata. La valla de la fabrica estaba hecha con ladrillo hueco y podían verme desde fuera. Un día que me estaban dando el tostón con sus impertinencias, no se me ocurrió otra cosa que la de meter una caña por uno de los agujeros de los ladrillos de la pared, por donde suponía que estaban mirando, como tratando de decirles que me dejaran en paz, pero con tan mala suerte que le toque con la caña en un ojo al que esteba mirando en aquel momento por aquel agujero. Al poco rato tenia en la puerta de la fabrica a todos con sus familias, que a juzgar por lo que decían, por supuesto no venían a felicitarme, me decían de todo, menos bonito. En principio yo que no savia lo que había pasado, no me atreví a abrir la puerta, pero como no se marchaban decidí salir. Cuando supe lo que ocurrió, pedí perdón, yo les dije no lo hice con intención de hacerle mal a ninguno y sentía mucho lo ocurrido, pero mis excusas no calmaron los ánimos. Mas tarde cuando se enteraron mis padres fueron a ver al chico y ver lo que había pasado, se ofrecieron para ayudarles en lo que fuera necesario, pero no se pudo evitar un cierto mal estar entre las familias y yo, durante unos días no me atrevía a salir a jugar con ellos. Por suerte el mal no fue tanto como se pensó en principio y en unos cuantos días se pudo resolver y poco a poco se fue restableciendo la normalidad. 29


LA SOLEDAD EN COMPAÑA30

Fue pasando el tiempo y un buen día cerró la fabrica y a un que yo continué dándole de comer al perro, la cosa no duró mucho y otra vez a correr por la calle, como otros jovencitos como yo, que no teníamos mucho que hacer, o tratábamos de escurrir el bulto. Pronto conseguí que me aceptaran en uno de aquellos grupos de barrio – de paleto, como acostumbraban a llamar a los que veníamos de fuera, a Madrid. Éramos cuatro o cinco, pero buenos, de cuando en cuando nos divertíamos “cogiendo” alguna lechuga por aquellos huertos que habían en los alrededores, olivas, o arengues de las que ponían en unos barriles en las puertas de las tiendas del barrio, con lo que organizábamos alguna merienda, lo que después suponía un buen rapapolvos de nuestro padres, por que como nos conocía todo el bario, aquello lo tenían que pagar ellos. Algunas de las diversiones de aquellos grupitos eran un poco digamos “ bestias”, por que podíamos hacer mal a otros, incluso a nosotros mismos. Poner un alambre atado a un árbol a unos 20 cts. de altura, ponerse al otro lado de la calle y cuando pasaba alguien tirar, el que no se daba cuenta, ya estaba rodando por el suelo y por supuesto los autores a correr se a dicho. Nos poníamos en la puerta de una pastelería y cuando salía alguien con su pastel en la palma de la mano, le dabas un golpecito por debajo de su mano y el pastel por los aires, lo cogías y a correr. Poner un adoquín debajo de un sombrero a la salida del fútbol,- invento en el que me negué a participar- el resto puede imaginarse. Cuando venia uno nuevo del pueblo y entraba a formar parte de alguno de aquellos grupos, organizaban otra de sus fechorías, que consistía en formar una fila de unos cuantos cogidos de la mano, poniendo al nuevo el ultimo y empezaban a correr haciendo zis zas, a los dos minutos, el ultimo ya no corría, iba a rastras y para acabarlo de arreglar, al pasar por detrás del tranvía, el primero metía el dedo en el enchufe del faro, que entonces llevaban los tranvías y puede imaginarse el latigazo que recibía el pobre que estaba el ultimo. Teníamos pocas formas de distraernos y las pocas que había, la mayoría no podíamos acceder a ellas, de alguna manera tenias que pasar el rato y naturalmente, como críos, se nos ocurrían pocas cosas buenas.

OTRO TRABAJITO Como el reloj de la vida no se para y ya éramos unos mozalbetes, nuestros padres, empezaron a complicarnos la vida. Ya tendríamos mas o menos unos trece o catorce años y quizás con la mejor intención, empezaron a buscarnos trabajo, uno de aprendiz en una tienda, otro en un taller de marmolista, y a mí en un tejar. Mi trabajo consistía en echar excrementos de vacuno, con una pala de madera, en un molde de hacer baldosas, para hacer lo que llamaban tobas, una especie de baldosa hecha a mano, que una vez seca se utilizaba como combustible para cocer el ladrillo, - por que entonces no 30


LA SOLEDAD EN COMPAÑA31

había hornos como ahora- y se cocía en rejales, pirámide hecha con ladrillo crudo y de canto, poniendo una toba cada dos ladrillos crudos que iban formando capas y entre capa y capa de ladrillo crudo, ponían una delgada capa de carbón muy fino. El rejal podía ser más o menos grande, dependiendo de las posibilidades, o necesidades de cada uno y una vez terminado se le prendía fuego a través de unos orificios que se dejaban en la base, podía estar quemando quince o veinte días como mínimo, por que dependiendo de su tamaño, podía estar ardiendo meses y luego se tenían que esperar a que se enfriara para poder coger los ladrillos cocidos.

Aquel verano fue de los que no se olvidan. El trabajo estaba a una hora larga de camino desde mi casa y se tenia que empezar a la salida del sol, en los meses de Mayo, Junio y Julio acostumbra a salir pronto y ponerse tarde, pero además siempre se terminaba cuando ya no se veía. Tenia que salir de casa de Madrugada y hacer mas de una hora de camino, cuando llegaba cogía la pala y ya no la dejaba hasta la hora de comer. Media hora de descanso y vuelta a coger la dichosa pala, hasta que no sé veía, después llenar la balsa con los excrementos de baca para que se fueran deshaciendo durante la noche, limpia las herramientas, ves al pueblo a buscar el cántaro de agua, o el tabaco para el oficial, que era un buen hombre, parecía que no se cansaba nunca de trabajar, pero no es que no se cansara, es que trabajaba a destajo y cuantas mas tobas hacia mas cobraba. Después de todo esto, vuelve a casa, en verano en Madrid acostumbra a hacer calor, la gente por la noche salía a la calle a tomar el fresco y los pequeños a corretear, yo llegaba tan cansado que no tenía ganas ni de mirarme. El trabajo era duro y como yo no estaba acostumbrado, se me agrietaron las manos y cuando empezaba por la mañana, era un suplicio hasta que se calentaban. Para acabar de arreglar el día, cuando llegaba a casa, mi Madre tenia preparado un brebaje con agua, sal y vinagre, donde tenia que meter las manos, decía que para desinfectar y endurecer la piel y no lo dudo, pero les puedo asegurar que se pasa un mal rato. Cenaba y estiraba una manta en la puerta de casa y me tumbaba al fresco, estaba tan cansado que ni tenía gana de jugar, pero por lo menos veía como jugaban los otros. Pronto me quedaba dormido y así todo aquel dichoso verano, para ganar dos pesetas y un vaso de leche cada día. Se acabo el verano y se acabo el trabajo, otra vez en la calle, esperando que nos saliera otro, pero sin prisa por mi parte, y de nuevo nos juntamos otros tres, a veces cuatro buenas piezas, que nos hicimos celebres en el barrio, hasta nos dejaban entrar al cine sin pagar, por que si no nos dejaban entrar a la claquea, organizábamos foyón, pero como siempre pagábamos lo que se debía, cuando podíamos, al final entrábamos siempre que queríamos sin problemas.

VENDIENDO PERIODICOS ENEL METRO

En el barrio vivía un Sr. que decían que trabajaba en un banco y en sus horas libres daba clase a los que quisieran ir y no les cobraba nada, solo lo que pudieran, o quisieran darle. 31


LA SOLEDAD EN COMPAÑA32

Me apunte para tratar de aprender algo, por que como ya empezábamos a corretear detrás de las chicas, a mí me daba vergüenza no saber ni leer ni escribir, por si tenia que anotar la dirección de alguna, como veía que hacían los otros. Pero también me daba vergüenza no poder darle nada a aquel hombre y empecé a buscar algo que hacer. Me ofrecieron ir a vender diarios y revistas en el metro, tenia que madrugar mucho y cuando llegaba al sitio que me mandaban, me daban un fardo de periódicos y revistas y ala, a dar voces por los vagones del metro, no ganaba casi nada, pero podía darle algo al Profe. La cosa no duró mucho, por que como tenia que madrugar y yo tenia sueño, cuando el tren llegaba al final del recorrido paraba un buen rato, supongo que esperando la hora de salida, el caso es que yo me sentaba y me quedaba dormido, naturalmente aquel día no vendía los periódicos y tuve que dejarlo antes de que me echaran.

UNA BUENA IDEA Alguien que no puedo recordar, me dijo una forma de aprender a leer y escribir uno mismo, poniendo como ejemplo como aprendemos en el colegio, empezamos haciendo palotes, mas tarde tratando de copiar las letras y formar palabras que conocemos y que estamos utilizando cada día, incluso en muchos casos sin saber exactamente su significado. Digamos copiar, por ejemplo, tu propio nombre, el de los amigos o conocidos, el de las calles que conoces del barrio, el nombre de las estaciones del metro o del ferrocarril, etc. etc. Tratar de leerlo imitando el sonido que oyes a los otros y a ti mismo, poco a poco se va asimilando, y lo mismo que aprendemos a hablar oyendo a los demás, con paciencia y tesón se aprende a leer y escribir esos nombres con relativa facilidad y a leer otras cosas y si te esfuerzas en tratar de leer libros, revistas, periódicos, o lo que sea, cada día te será mas fácil aumentar tus conocimientos. Todas las ideas suelen ser buenas, el problema es desarrollarlas y ponerlas en practica. El método es sencillo, se trata de hacer lo que harías en el colegio, pero tu solo, sin mas apoyo que tu voluntad y ganas de aprender. Puedo asegurar que es tan sencillo, como difícil de llevarlo a cabo, si no eres capaz de imponerte una férrea disciplina y dedicar a ello todo tu tiempo libre, dejar los amigos, el cine y todo lo que no sea practicar el método, cuesta mucho, pero vale la pena. Gracias a ese método, he conseguido defenderme bastante bien tanto en los periodos de mi vida civil, como en la militar, durante los cuales por una u otra razón no pude dedicar tiempo al estudio que tanto necesitaba para el trabajo y la responsabilidad de los trabajos y cargos que me confiaban. Siempre e tenido la sensación de que los demás, lo mismo que me atribuían mas años de los que tenia, pensaban que yo sabia mas de lo que en realidad sabia. El método requiere mucha voluntad y muchas horas, que tenia que sacarlas de mi tiempo libre, no sólo para el estudio, en el trabajo, cuando tenia algún problema, a mí me podía costar horas resolverlo, lo que otros con una preparación media, probablemente lo resolverían en unos minutos y siempre me quedaba poco tiempo libre para mí. 32


LA SOLEDAD EN COMPAÑA33

Pero yo estaba muy contento con migo mismo, al comprobar mis progresos en mis conocimientos, lo que me permitía participar en conversaciones sobre temas muy variados, que otros muchos ignoraban, lo que me servia de estimulo. Lamento no recordar quien fue el que me recomendó el método para poder agradecérselo personalmente, no creo que a estas alturas viva todavía, en cualquier caso yo, siempre lo recordare.

DE COBRADOR- en autocar

Un vecino que trabajaba de carpintero en los talleres de Aviación en cuatro vientos, se compró un Autocar de veinte plazas para llevar y traer a los trabajadores de los referidos talleres y como ya hacían la jornada intensiva, por la tarde se dedicaba a llevar a los cementerios a la gente que iba a los entierros y los domingos o festivos, muchas veces llevaba orquestaspequeños grupos de músicos - que iban a tocar en las fiestas por los pueblos. Entonces la costumbre era cobrar al final del servicio y como el coche tenia dos puertas, una a cada lado de la carrocería a demás de las de la cabina, y siempre han habido vivos, algunos se le escapaban sin pagar. Tratando de resolver el problema, me ofreció el puesto de cobrador pero sin sueldo fijo, mi sueldo se fijaría cada día de acuerdo con lo que se recaudara, pero tampoco se fijo el porcentaje, así que al final me daba lo que le parecía - no se portaba mal . Durante la semana, todos los días por la mañana desde que llegábamos a cuatro vientos, hasta que salían del trabajo, yo estaba en el coche o dando vueltas por allí, a veces, para distraer el tiempo desmontaba algo del coche y lo volvía a montar, probaba de ponerlo en marcha y ponerlo en otro sitio y con la excusa de tenerlo en la sombra practicaba. Estoy seguro de que el dueño sabia que yo movía el coche pero nunca me dijo nada. Un día al salir de casa fuimos a poner gasolina a un surtidor que había en la carretera cerca de donde encerraba el coche, al terminar de poner la gasolina me dijo que lo sacara por que estorbaba a otro que había detrás. Pongo el coche en marcha y en vez de poner la primera, no se ni como ni por que, puse la marcha a tras, al arrancar, con la puerta de la cabina que me deje abierta tiré el poste de gasolina. Para ser la primera vez que movía el coche con autorización, el fallo no estaba mal. El surtidor que se sujetaba al suelo con dos tornillos, lo pusimos de pie otra vez y continuó funcionando.

33


LA SOLEDAD EN COMPAÑA34

CUATRO VIENTOS

Con el tiempo, ya me conocían todos por allí y con alguna recomendación, conseguí que me dejaran entrar a los talleres y con el mismo procedimiento, que me admitieran como alumno aspirante a piloto. Naturalmente, a pesar de la recomendación, no me admiten por que no tengo ningún titulo de estudios de ninguna clase. Solicito de mecánico de vuelo y tampoco me aceptan por la misma razón, pero me permiten estar en las clases de practicas. A las de teórica no era necesario por que tampoco me enteraba de nada, pero allí en el taller aprendí muchas cosas. Lo que era un motor rotativo, en estrella, en hele, de cárter seco, o invertido, a diferenciar las piezas, y sobre todo a limpiarlas, además de a barrer la nave. Pero aquello fue muy importante para mi en el futuro, por que cuando decía que había estado en la escuela de Aviación, supongo que pensaban que yo sabia de mecánica mas de lo que realmente sabia.

CON LOS MUSICOS -

Un día de Fiesta, salimos con un grupo que tenia que tocar en un pueblo de los alrededores de Madrid y como ya estaba cansado de música, cuando los dejaba en algún sitio, prefería dar una vuelta por el pueblo para conocerlo y si era posible hablar con la gente y si eran mayores mejor, por que te cuentan muchas cosas. Aquel día quizás me entretuve más de la cuenta, el caso es que cuando regresé a donde deje el coche, el coche no estaba. Pregunte en el bar donde tenían que tocar y la sorpresa fue grande para mi, al parecer a la concurrencia no les gusto la actuación y los músicos tuvieron que salir corriendo por que los querían apalear. Bueno, ya me tienes a mí en el pueblo, solo, sin una perra y sin Saber donde estaba, ni como arreglármelas para volver a casa. Como el servicio no lo había cobrado, yo no tenia ni un céntimo, suerte que el dueño del local, se dio cuenta de mi situación y como ya era casi de noche, me dijo que me quedara y marchara al día siguiente.

34


LA SOLEDAD EN COMPAÑA35

Estuve por allí pataleando y a la hora de cerrar le ayude en lo que buenamente pude- recoger las mesa, las sillas y barrer el local, y cuando terminamos, me dio un café con leche y una pasta, dijo que no tenia otra cosa, sacó una manta y me estire allí mismo en el suelo. Como no se les ocurrió venir a buscarme, al día siguiente muy temprano, aquel buen hombre ya estaba otra vez en el bar preparando para abrir, me preparó un buen tazón de café con leche y un trozo de pan, cuando acabe de almorzar, no quiso que le ayudara a nada más. Me puso en una especie de servilleta grande, un trozo de pan y un pedazo de tocino, me dijo por donde regresar a casa y como no tenia otro medio,- pues carretera y manta- como se suele decir- pero sin la manta en este caso, pero con la esperanza de encontrar por el camino algún carro, por que era lo mas probable, por que de coches no circulaban muchos y menos por aquellas carreteras en aquellos tiempos y menos todavía por las de segunda o tercera categoría, que mas que carreteras eran Caminos de carro y con muchos baches, que cuando llovía se convertían en unos magníficos barrizales. Cuando ya oscurecía llegaba a cuatro vientos, y un señor que tenia una tienda de perfumería me reconoció y me pregunto como estaba yo por allí,. Le expliqué lo que me pasaba y me ofreció quedarme en su casa hasta el día siguiente que viniera el coche con la gente que trabajaba en los talleres, pero aquel día no se por que razón, el coche no apareció. Me dijo que me podía quedar en su casa todo el tiempo que quisiera, lo que le agradecí sinceramente, pero a mí no me hacia ninguna gracia su comportamiento, su amabilidad, su continuo manoseo y decidí marcharme a mi casa a Madrid, andado por supuesto, por que notenia otro modo, no-tenia dinero.

Cuando llegué a casa mis padres que ya empezaban a estar preocupados por mi tardanza, se pusieron muy contentos y se celebro mi feliz regreso comprando una sandia para postre.

NUEVO CAMBIO DE TRABAJO Lo de cobrador tuve que dejarlo, por que si bien me permitía viajar y conocer otros lugares, hacer alguna practica de conducción y no era cansado, eran muchas horas cada día y resultaba poco rentable, yo necesitaba ganar más. Esta vez se trataba de una fabrica de piedra artificial Propiedad de Don, Amadeus Moreaus, situada en el puente de Segovia, que hacia muchas cosas, tubos de cemento, lavaderos, barandas, adornos para las fachadas depósitos para el agua etc. etc. Ya estoy otra vez con la dichosa pala en las manos, tenia que preparar la mezcla de arena y cemento para los diferentes trabajos que se tenían que hacer. El trabajo era pesadote, pero como solo era un par de horas en unas cuantas veces durante todo el día, sé podía soportar, pero a mí, la pala y el pico continuaban siendo algo que tenia que dejar, por que eran unas herramientas muy pesadas, molestas y cansan mucho. Tratando de rehuir la pala, en cuanto tenia oportunidad procuraba ayudar al oficial a hacer y montar la armadura de hierro que llevan algunas de las pieza, incluso le ayudaba a revestirla de hormigón, no es que tuviera ganas de trabajar, es que era la forma de ir dejando la pala.

35


LA SOLEDAD EN COMPAÑA36

Entonces todavía vivíamos en el bario de la Arganzuela en el puente de Legazpi y la fábrica estaba en el puente de Segovia, tenia que volver a madrugar por que tenía que ir y volver andando. La combinación con tranvía resultaba demasiado cara, a medio día tampoco tenía tiempo de ir a comer a mi casa y me quedaba a comer en la fábrica lo que me ponía mi Madre. El inconveniente era que yo como entonces tenia mucho apetito, cuando llegaba la hora de comer ya no tenía nada, por que durante la mañana, poco a poco me lo acababa todo. Y en casa decidieron que se me darían los 90. cts., que me costaba el cubierto en la taberna, (1) con lo que el sueldo se reducía a poco mas de la mitad de lo que ganaba, pero no había otra cosa. Al poco tiempo de trabajar en la fábrica, con mi afición a la mecánica ya me cuidaba de limpiar y engrasar las maquinas, algunos días después de terminar la jornada, por que la que estaba trabajando no la paraban hasta que terminaban lo que estaba haciendo, no me daban nada por ese trabajo extra, pero yo estaba conforme con que me permitieran mangonear con la maquinaria. En la fábrica había un escultor que hacia molduras y figuras con escayola, que entonces se ponían en las viviendas de los mas agraciados por la fortuna.

Al Escultor, lo mandaron hacer unos trabajos en un piso por el centro en Madrid, trabajos que se tenían que hacer directamente en los techos o en las paredes de la casa, y le pidió al encargado que fuera yo con él. Aquel trabajo era tanto o más sucio que el de mecánico y quizás a veces mas pesado, pero yo estaba contento por que suponía dejar la pala aun que fuera por una temporada y estaba fuera de la fabrica y aprendía otra cosa, pero en casa no lo estaban tanto, por que la ropa la ponía perdida con la escayola y costaba mucho de lavar. .OTRO

CAMBIO DE TRABAJO Y ADEMAS DE DOMICÍLIO

Fue pasando el tiempo y por aquellas fechas ya empezaban a verse bastantes coches y especialmente camiones, que en principio se dedicaban a traer pescado del Norte y poco a poco fueron sustituyendo a los carros en el suministro de materiales para las obras. El dueño de los carros donde trabajaba mi Padre que ya era bastante mayor, decidió venderse los carros y las caballerías, pero no quería, o no se atrevió a comprar camiones y mi Padre viendo que se le acababa el trabajo, cambió de casa y en cierto modo de oficio, dejo el carro y las mulas y se fue de mozo con un camión.

(1)Taberna, establecimientos que en aquella época, generalmente vendían vinos a granel y muchos servían comidas

36


LA SOLEDAD EN COMPAÑA37

El nuevo trabajo de mi Padre, estaba al otro extremo de Madrid y nos tuvimos que ir a vivir de Legazpi, a las Ventas, donde ahora trabajaba mi Padre. Y yo otra vez sin trabajo, por que ni podía ir a la fabrica a pie, por que estaba demasiado lejos y con lo que ganaba, tan poco compensaba el coste de la comida y el desplazamiento. El dueño del camión en el que iba mi padre, tenia un hermano que estaba terminando la mili y tenia previsto que cuando acabara, le compraría un camión, y yo podría ir de mozo con él. Pasó un tiempo y cuando lo licenciaron le compraron un camión FORD pequeño de dos metros cúbicos de caja, en principio sin volquete, se tenia que cargar y descargar a mano. Me ponen de mozo con él y ya estoy otra vez con la dichosa pala, pero ahora a petición mía, por que me había dicho el dueño que si aprendía a conducir compraría otro camión para mi, bueno para que lo llevara yo. Me pareció una muy buena oferta, por que ya que no podía encontrar trabajo como aprendiz de mecánico que es lo que yo quería, por que tenia que pagar y no podía, si conseguía aprender a conducir y tener el carné, ya me ocuparía yo de conseguir dejar la dichosa pala. Me costo todo un año de aprendizaje y mucho trabajo ganar los diecinueve duros (95.Ptas.) que me costaba examinarme. Para poder hacer alguna practica, me tenia que levantar temprano para sacar los camiones del garaje antes de empezar la jornada. Pero como vivíamos en una finca tipo Andaluz, un rectángulo donde solo tiene una entrada y las viviendas todas tienen la entrada por el patio que se utilizaba como garaje, con levantarme una hora antes era suficiente. A unos cuarenta metros frente de las puertas del garaje, había un terraplén que todo era arena y yo, con la excusa de practicar maniobrando con los camiones para ponerlos de manera que se pudieran cargar, cuando teníamos que llevar arena a alguna obra por la mañana, los colocaba y los cargaba mientras mi Madre me preparaba el almuerzo. Les puedo asegurar que cinco metros cúbicos de arena suponen unas cuantas paladas y es un buen aperitivo para antes de almorzar y empezar la jornada, que entonces el horario de trabajo se regia por el SOL, como mínimo 10 horas, pero mi objetivo lo conseguí y con una anécdota curiosa. Unos meses antes de examinarme, a mi padre lo sacaron de mozo del camión grande, para que se cuidara de unos caballos que tenían en las cuadras, y que utilizaba el dueño que era picador, para sus actuaciones como tal en la plaza de Toros. A mi padre le fue muy bien el cambio, por que además de hacer lo que le gustaba, el trabajo no era tan pesado como la pala, y me mandaron a mí en su puesto, aquel camión llevaba materiales a la sierra concretamente a Buitrago a las obras del ferrocarril MADRID BURGOS y además de ser un trabajo mucho menos pesado, yo podía practicar conduciendo cuando íbamos de vacío. Aprendí bastante bien a maniobrar con aquellos camiones y me sentía capaz de presentarme al examen.

37


LA SOLEDAD EN COMPAÑA38

Pedí permiso al dueño para poder hacerlo con el mismo camión que yo estaba acostumbrado a llevar, y obtenido el permiso, solicite fecha para el examen y a esperar.

LA ANÉCDOTA 

El día del examen nos presentamos con el camión cargado con cinco toneladas de cemento, ice la prueba, el ingeniero me dijo que estaba aprobado, que pasara a retirar el carné dentro de cuatro o cinco días y nos marchamos. Cuando pase a retirar el carné, al cabo de unos días, me dicen que vuelva la semana próxima por que no lo tenían, volví a la semana siguiente, y me vuelven a decir lo mismo, cuando vuelvo por tercera vez se repite la respuesta, Ya empezaba a estar nervioso, no solo por que no estaba el carne, es que cada vez que tenia que ir, teníamos que desviarnos de la ruta y nos retrasaba la hora de terminar el trabajo y quise aclarar el asunto y discutí con aquel hombre, en aquel momento entro un Sr. que resulto ser el ingeniero y pregunto que pasaba, le dije lo que estaba pasando y el hombre se sorprendió, no comprendía el motivo del retraso. El caso es que se fue para dentro y al cabo de unos minutos salió con el carné, ¿ que es lo que había pasado. ? Pues sencillamente, que como yo me había examinado con el camión, el carné lo tenían con la documentación de los de primera y naturalmente no aparecía en la carpeta de los de Segunda. Después de decirme que no tendría que aprobarme por examinarme con un vehículo de categoría superior a la que se me autorizaba, me entrego el carné con la advertencia de que no lo volviera a repetir y nos marchamos tan contentos.

PRIMER GRAN SUSTO CONDUCIENDO YO (Con permiso) Aquel día después de recoger el carné, como ya teníamos el camión cargado, nos fuimos para la sierra, cuando llegamos a la obra y descargamos el cemento, nos cargaron el camión todo lo que pudieron, con bidones vacíos de doscientos litros que utilizaban para llevar el gasoil para las maquinas y salimos de regreso para Madrid conduciendo yo. Cuando bajábamos el puerto, de pronto se rompe la mangueta de la rueda delantera derecha, el camión se queda sin frenos y sin dirección, se va hacia la derecha y empiezan a caer los bidones por encima de la cabina con un ruido impresionante y con un gran susto consigo detener el camión sin saltar la cuneta. Suerte que íbamos despacio por temor a que se cayeran los bidones que se sujetaban solo con una cuerda y todos los que estaban por encima de las barandas de la caja del coche podían caer con cualquier movimiento brusco, o al coger alguno de los muchos baches que había en la carretera. El susto fue tremendo y para ser el primer viaje que conducía el camión debidamente documentado, tampoco estaba mal. Pensando lo que pudo ser de no haber podido dominar la situación y evitar que el camión saltara la cuneta, en cuyo caso se hubiera deslizado por aquella gran pendiente hasta el fondo del barranco, con consecuencias imprevisibles y poco deseables en el mejor de los supuestos.

38


LA SOLEDAD EN COMPAÑA39

En más de sesenta años conduciendo muy diferentes vehículos de todo tipo, e tenido ocasión de encontrarme con sorpresas más o menos desagradables, esta para ser la primera después del incidente del surtidor, es de las que se recuerdan. Reparada la avería, lo que costó un par de días continuamos el trabajo. Pero unos días después empieza la dichosa guerra civil, requisan los camiones y otra vez en la calle y sin trabajo, pero esta vez con mi permiso para conducir en el bolsillo, no estaba dispuesto a volver a coger la pala.

EL GIMNASIO A los tres o cuatro que acostumbrábamos a salir juntos, nos gustaba ir por la tarde después del trabajo,- cuando podíamos - o por la noche después de cenar a dar una vuelta y a ver las chicas, pero como todo cansa y los tres o cuatro que nos juntábamos, ya lo estábamos, porque trabajábamos duro durante una larga jornada de 10 horas, se nos ocurrió apuntarnos a un gimnasio, para cambiar de ambiente. Julián era el mas ligero de peso, yo pesaba alrededor de los (70.Kg.) tenia que mover como mínimo 10 Toneladas de cemento cada día al cargar y descargar el camión, Ángel, Angelito entre nosotros pesaba 90 Kg. nos sentíamos Jóvenes y fuertes y tratábamos si no de reducir peso, por lo menos mantenerlo. Empezamos haciendo gimnasia, pero el Monitor trataba de convenceremos de que pasáramos a las clases de Boxeo, - era el deporte de moda - pero al único que convenció fue a mí. Pensé que si manejaba con tanta facilidad los sacos de cemento y practicaba la técnica del Boxeo unos cuantos días, podría derribar al contrario en un par de minutos y empecé las clases. Al cabo de unos días, me proponen subir al cuadrilátero para hacer practicas con otro y ya me tienes a mi allí arriba. Al parecer el contrario tenia la misma idea que yo y nada más sonar la campana, me suelta una bofetada que casi me caigo, sangrando por la nariz y medio atontado, creo que tarde más en subir al cuadrilátero que en bajar, aquello no era lo mío y lo deje.

EL TRABAJO Desde que tengo uso de razón, he pensado que el trabajo es un vicio que - como dice el José Mª. – no debe ser muy bueno, por que es por lo único que te pagan. Creo que es como la droga, el tabaco, o el alcohol. una vez que te vicias, cuesta mucho dejarlo y son pocos los que lo consiguen. A mí creo que me enseñaron a trabajar antes que a andar, recuerdo que era muy pequeño cuando siempre estaba oyendo la misma canción, NENE tráeme eso, NENE Tráeme lo otro, NENE cuida de tu hermana, NENE ves a la tienda y traes patatas, y en cuanto pude arrastrar el botijo, NENE ves y tráete el botijo de agua, cuando mi padre esta en el campo, NENE ves a llevar la comida a tu Padre. y así todo el día haciendo una cosa u otra. Todo menos jugar que es lo que yo quería, a un que en la mayoría de los casos tampoco tenia con quien, de modo que desde muy pequeño me viciaron de tal manera, que no e sido capaz de dejarlo en todo el resto de mi vida.

39


LA SOLEDAD EN COMPAÑA40

Eso si, e procurado que el trabajo fuera lo menos pesado posible y como a mi siempre me a gustado ver como trabajan los demás, procuraba situarme en puestos que me lo permitiera y no puedo quejarme de mi suerte, por lo menos desde que me dieron el permiso de conducir, a los 18 años, pero ojo, les aseguro que por lo general, cuesta mucho trabajo no trabajar.

CAPITULO IV EMPIEZA LA GUERRA CIVIL A mi nunca me han preocupado las cuestiones de carácter Político, o Religioso y en aquella época bastante tenia yo con aprender la mecánica, que era lo que a mí me gustaba. Pero durante el periodo de los años 30, la situación en general y la política, nos ofrece con demasiada frecuencia situaciones poco deseables. Las cosas cada día se complicaban mas y después del asesinato de dos político influyentes, no recuerdo el nombre - durante el segundo trimestre de 1936, el día 18 de Julio, se produce el levantamiento y empieza la guerra civil. Revueltas, total desorganización, saqueos, requisas de todo tipo, como los coches y camiones y asesinatos por ambas partes, que todos pretenden justificar. A mi acababan de darme el carné de conducir, cuando requisaron los camiones de la casa donde todavía estaba trabajando como mozo de uno de ellos. Pensar encontrar trabajo de conductor, en aquellas circunstancias, era poco menos que soñar, si no querías participar en aquel follón, por que los estaban requisando los pocos vehículos que había y de mecánico de automóviles, era poco probable por que practicante no habían Talleres de esa especialidad y además se tenia que pagar por aprender y yo, ni podía , ni quería pagar. A Eduardo, el conductor del camión con el que yo iba de ayudante, se le ocurrió la idea de formar entre los dos, un equipo de mecánicos, yo aportaría mis supuestos y escasos conocimientos de mecánica supuestamente adquiridos en la escuela de Aviación, donde aprendí a limpiar las piezas, barrer la nave y poco más y él que tenia alguna noción de mecánica. En su casa en otros tiempos habían tenido coche y al parecer él se cuidaba de hacer las pequeñas reparaciones, ya que en aquel tiempo resultaba difícil encontrar quien se atreviera, por que no había ni mecánicos para la reparación de este tipo de vehículos, ni talleres, ni casas de recambios, sencillamente por que entonces empezaban a verse algunos coches y camiones con relativa frecuencia y de marcas diferentes, que la mayoría han ido desapareciendo. Cuándo tenían alguna avería y necesitaban algún recambio, o se esperaban a que se lo mandaran de origen, o se lo tenían que hacer, pero ¿quién?, Había herreros, carreteros y otros que se dedicaban a la reparación de los carros, herrar las caballerías, hacer o reparar los arreos, pero para la reparación del automóvil, muy pocos y mal preparados. Un simple tornillo que necesitara, lo tenia que hacer y una cosa tan aparentemente sencilla se complicaba, por que tenias que saber, las medidas, el material mas adecuado del poco que se disponía, el paso de rosca si era Ingles, Americano o Europeo y tener las herramientas y ya no digo cuando se trataba de hacer la pieza, o simplemente soldar alguna, por que no estaban

40


LA SOLEDAD EN COMPAÑA41

Carro con el que me pase 20 meses tratando de tenerlos a punto

preparados para este nuevo tipo de trabajo, la poca maquinaria que tenían estaba orientada a la reparación de los carros. Por fin nos decidimos a formar equipo y empezamos a dar vueltas por todo Madrid buscando trabajo. La verdad es que no nos costo mucho, por que había una evidente falta de mecánicos, especialmente para la reparación del automóvil, que ya empezaba a proliferar, especialmente en el campo del transporte. Empezamos en unos talleres de reparación de maquinaria de obras públicas, el único inconveniente era que el trabajo estaba al otro extremo de la ciudad, pero pronto se resolvió el problema, por que nos mandaron a otro taller cerca de donde vivíamos y además el taller era de reparación de automóviles. A los pocos días de estar trabajando allí, el taller lo militarizaron y me dicen que para poder seguir trabajando tenia que sindicarme, así que salí andando por aquellas calles hasta que encontré un sindicato y tropecé con el de la CNT. Podía haber sido cualquier otro, por que yo no tenía ni la menor idea de lo que era aquello de sindicarse. Poco tiempo después, empezó a rumorearse que llamarían a filas mi quinta, pero que yo, no tenía que preocuparme por que ya estaba militarizado y en una unidad especial, por lo tanto no tendría que ir al cuartel. Un día nos reúnen a todos después de la jornada de trabajo para decirnos que se tenían que hacer unas elecciones para elegir enlaces sindicales, Yo que no sabia muy bien lo que era el sindicato, menos sabia lo que era un enlace sindical, el caso es que de la CNT, solo éramos dos, un Sr. mayor que era mecánico ajustador y yo, como yo era el mas joven, me nombran enlace sindical, me dan una serie de explicaciones de lo que tenia que hacer y ala, a trabajar se a dicho.

A mí aquello de enlace me sonaba a política y en casa me habían dicho que tenia que elegir entre la política y la mecánica, por que las dos cosas no irían bien y renuncie al cargo, pero no me sirvió de nada, por que no me lo aceptaron. Paso un tiempo y un buen día se presentan dos o tres oficiales del ejercito, pidiendo mecánicos, voluntarios para ir a trabajar a lo que decían la fabrica de tanques en Alcalá de Henares, que en realidad eran los talleres de forja, que los habilitaron como taller de

41


LA SOLEDAD EN COMPAÑA42

reparación de los tanques y blindados, que la importancia de la avería, impedía repararla en el frente, inmediatamente vi que era la oportunidad de dejar lo de enlace y enseguida me apunte. Por otra parte la oferta no estaba mal, por lo menos aparentemente en principio, por que luego se fueron complicando las cosas y ya no resultaba tan cómoda como parecía. Se tenía que hacer una prueba que consistía en la reparación de alguno de los tanques que tenían por allí averiados y si aprobabas, seguías como mecánico especialista en carros de combate. Después, los que hubieran aprobado y quisieran apuntarse, harían un cursillo y si apruebas te nombran jefe de equipo con el grado de sargento. Bueno, pues no esta mal, a mi lo de sargento, es lo que no me va, por que eso del uniforme y a la orden no es lo mío, pero como no podía evitarlo por que ya estaba militarizado, pues bueno, adelante, de todos modos los que ya decían que lo eran, estaban trabajando como yo, sin mas uniforme que el mono de trajo que nos daban, yo nunca vi a ninguno de los que trabajábamos allí, Vestido de uniforme, ni en los talleres, ni en el frente. .

Nos apuntamos unos cuantos al Cursillo y aprobamos casi todos, fue pasando el tiempo y seguimos cada uno en su sitio, haciendo lo mismo que se hacía antes del examen.

ME MANDA AL FRENTE A mediados de Julio, del 37, nos dicen que los equipos tal y tal, entre los cuales estaban el que yo formaba parte, nos preparásemos para relevar a otros que estaban en el frente. Unos días después nos dicen que al día siguiente saldríamos para el nuevo destino, todo preparado y a punto, pero aquella noche, como ocurría con frecuencia, nos visito la aviación enemiga, obsequiándonos con un intenso bombardeo que no causo víctimas mortales, pero si algunos heridos, entre ellos el jefe de mi equipo. Al día siguiente a la hora de salir para el nuevo destino, agregan un mecánico al equipo y me dicen que me haga cargo del grupo, nos montan en un camión y para el frente. Recuerdo que nos dejaron en un olivar a unos pocos Km. De Madrid cerca Villanueva de la cañada, menos mal que al parecer, los demás todavía sabían menos que yo y yo la verdad es que savia bien poco, por no decir que no savia nada. Bueno, ya estamos en el frente en medio de un olivar donde trataban de amagar los carros, al parecer con poco éxito, por que la artillería enemiga de vez en cuando nos obsequiaba con algún cañonazo. Una idea de lo que yo sabia de la dichosa guerra, a parte de los bombardeos de la artillería y la aviación en Madrid y la aviación en Alcalá, es que estaba esperando que explotara alguno de los obuses de los que nos mandaba el enemigo, para ver el agujero que hacía, o si había arrancado algún olivo, baya como si aquello fuera la verbena, pronto tuve ocasión de comprobar la diferencia. La primera noche en el frente, no se por que, yo esperaba que vinieran a buscarnos para ir a dormir al cuartel-que era un convento requisado- en Alcalá, donde comíamos con mantel y cubiertos y dormíamos en cama con sabana y manta, pero el tiempo pasaba y por allí no aparecía nadie.

42


LA SOLEDAD EN COMPAÑA43

A un que ya estaba acostumbrado a dormir en el suelo, por que como en Alcalá bombardeaban casi cada día, muchas noches algunos nos íbamos a dormir al campo, pero en el frente, no se por que se me ocurrió pensar que vendrían a buscarnos. El caso es que cuando me di cuenta de la situación, me dio por llorar, y no había manera de parar, a pesar de que me daba cuenta de la situación y sentía vergüenza de que me vieran mis compañeros, pero no podía evitarlo, por lo que me pase la noche tratando de amagarme y sin dormir, pero como a todo te acostumbras, en unos días ya lo tenia como cosa normal. BRUNETE

No estoy seguro de que los que están en la foto sean los que estuvieron en la alcantarilla con migo, pero coincide el numero y el que estén a la salida del pueblo.

No recuerdo muy bien la fecha, pero creo que fue alrededor del 25 de Julio del 37, cuando de madrugada nos despertaron para ir a buscar un carro que se había quedado a la salida del pueblo de Brunete, cuando regresaba a la base para repostar. Salimos con el camión taller, los dos mecánicos el electricista y yo, y con la ayuda de un tractor, que no se de donde salió por que nosotros no teníamos, pusimos la cadena que se le había salido al carro, al tratar de pasar por la carretera sin pasar por encima de un montón de tierra que había en medio tapando el hueco que quedo después de la voladura de la alcantarilla y como la carretera era muy estrecha resbaló por el terraplén. Cuando ya habíamos recogiendo las herramientas, el tractor se fue a dar la vuelta y cometió el mismo error que el tanque y también se le salió una de las cadenas, no se como llegó hasta las primeras casas del pueblo 40/50 metros. Montamos la cadena al tractor y en el momento de poner el bulón, yo que estaba sujetándolo con el pie, me apoyaba con una mano en el tractor y la otra en la pared, no se si del patio, o del jardín de una de las primeras casas del pueblo, cuando cae el primer obús al otro lado de la pared tirándola y empiezan a caer trozos de cascotes que por fortuna solo me alcanzan a mí, produciéndome un pequeño corte en la cabeza y empieza el cañoneo.

43


LA SOLEDAD EN COMPAÑA44

Al parecer trataban de cortar la carretera por aquel tramo de unos 100 Mtrs, entre el pueblo y el cementerio, donde estábamos, por que cuando cesaba la artillería, era por que venía la aviación. Al empezar el fuego de artillería, el camión con el electricista, los recambios y parte de las herramientas, pudo salir de allí, pero los que estábamos con el tractor nos refugiamos en el pequeño espacio que quedaba de la alcantarilla que habían volado, donde ya habían otros, en total creo que éramos Seis o siete. Pero todos no cabíamos y yo me quedé fuera entre la entrada y un trozo del pretil de alcantarilla que había caído, supongo que por efecto de la voladura y allí estuvimos hasta mediada la tarde esperando que se calmara aquel continuo bombardeo.

 

 

Dos o tres escuadrillas de bombarderos volando sobre nuestras cabezas, tratando de cortar la carretera precisamente por donde estábamos refugiados.

Nos parecía imposible atravesar aquella barrera, por que la tierra a nuestro alrededor parecía que estaba hirviendo como un puchero de gachas, por la continua explosión de obuses de la artillería y/o bombas de la aviación, con una polvareda y un olor a pólvora, que todos acabamos con mal de cabeza. A media tarde ya se oía muy cerca el tableteo de las ametralladoras y la fusilaría, y ya no estábamos seguros de que los que estaban en las trincheras a nuestro alrededor, fueran de los nuestros y aprovechando un momento de calma que se solía producir entre el cese de la artillería y el bombardeo de la aviación, salimos corriendo hasta situarnos detrás del cementerio en una hondonada donde a pesar del peligro por la proximidad de la batalla, ya se podía respirar, no se cuantos lo conseguimos. A partir de allí cada uno tiramos por un lado buscando la base. Solo tres de los seis o siete que nos quedamos en la alcantarilla, llegamos juntos hambrientos y extenuados a un puesto de recuperación. De los cuatro que salimos aquella noche para recuperar el carro solo estaba yo, allí nos indicaron por donde más o menos podrimos localizar la base de los tanques que se batían en retirada. Como nosotros no podíamos andar mas, nos subieron a una furgoneta que nos dejo en un poblado cerca de donde se suponía que estaba la base de los carros. Allí nos separamos, al parecer la Brigada a la que pertenecían los otros dos estaba por los alrededores del pueblo. Después de andar de arriba para bajo hasta bien entrada la noche, me dicen que la compañía se había tenido que ir a Alcalá, a la fábrica para reparar y reorganizarse de nuevo.

44


LA SOLEDAD EN COMPAÑA45

Me fui como pude a Madrid para ver a la familia, con la intención de irme después para Alcalá de Henares a donde se suponía que estaría la compañía. Del resto de los que salimos aquella noche de la base para Brunete para montar la cadena al carro, no se si es que se quedaron por allí, o los destinaron a otro sitio, nunca supe nada más de ellos. Entre la dificultad de trasladarse de un sitio para otro debido a la situación y la poca prisa que tenia yo para incorporarme de nuevo a mi unidad, fueron pasando los días y cuando conseguí llegar a casa de mis padres en Madrid, se llevaron una gran y grata sorpresa. Recuerdo la estampa, de mis padres y la mas pequeña de mis hermanas de pie en la entrada, mirándose unos a otros sin decir nada, hasta que me acerque a ellos y empezaron a llorar, al parecer les habían comunicado, que me habían dado de baja como desaparecido en combate. Estuve en casa un par de días y me daba la impresión de que la familia y los amigos que venían a verme, me veían como si acabara de llegar del otro mundo. Cuando me presente en Alcalá, efectivamente, mi unidad había estado allí pero ya estaba camino de Teruel y como no saben, o no quieren decirme donde está, me dicen que espere a que acaben de reparar uno de los carros que han de mandarles y me podría ir en la misma plataforma que lo llevara. Yo no- tenia ninguna prisa y ellos al parecer tampoco, a juzgar por la lentitud con que se reparaba el carro, tuve la impresión de que en realidad lo que pretendían era retenerme en los talleres el máximo posible por que tenían bastante trabajo. Al cabo de unos días, me mandaron con la dichosa plataforma y el carro a Ademúz, cerca de Teruel. Ya era el invierno y no recuerdo haber pasado tanto frío en mi vida como el que pasé en aquel lugar, se decía que el frío había causado más bajas que el enemigo, Para mantener el calor de los motores de los caros, los tapaban con unas lonas y los conductores los ponían en macha cada hora, con objeto de tenerlos dispuesto en todo momento y los soldados de una brigada que había por allí se metían debajo de las lonas para refugiarse del frío, cuando nos dimos cuenta, ya habían muerto varios, asfixiados, Se tubo que montar una guardia para impedir que se metieran debajo de las lonas. Sin embargo, unos soldados que decían que eran Rusos, cuando se levantaban por la mañana, salían de la tienda medio desnudos, se iban al Río, rompían el hielo y se lavaban la cara y parte del cuerpo, como si estuvieran en pleno verano, yo creo que si el Río hubiera tenido la suficiente profundidad, se bañarían y a mi me daban escalofríos al verlos. Durante los dieciocho, o veinte meses que estuve en tanques agregado a una brigada de choque, fui invitado a todos, o casi a todos los principales “festivales” que organizaba uno u otro bando. Después de Brunete, Madrid, la Casa de Campo, Teruel, donde el frío causó más bajas que el enemigo, Aragón, Belchíte, y otras más o menos importantes, que no comentaré con detalle, para no aburrir al posible lector, por que ya existe suficiente literatura sobre el tema, limitándome a comentar algunos detalles de hechos, o situaciones, que a mi juicio me afectan y merecen recordar. Después de la experiencia de Brunete, las demás me parecían escaramuzas, algunas de ellas bastante intensas, pero excepto las del frente de Madrid, Belchite y la Batalla de Aragón, donde me toco participar en varias ocasiones, las otras o bien por que estaba en segunda línea, o mi sección no intervenía directamente, se soportaba tan bien como se puede pasar en semejante situaciones.

45


LA SOLEDAD EN COMPAÑA46

LA batalla de Aragón Unos días antes de empezar la ofensiva, estábamos en las proximidades de la estación de Ferrocarril de Pina de Ebro, cerca del Río y aproveche para lavarme la ropa y darme un baño y al desnudarme, se me cayó la cartera al agua, pero la pude rescatar. Saque los cuatro papeles que llevaba, con las direcciones de casa y de algún conocido, para que se secaran al Sol, por que dinero no tenia y cual seria mi sorpresa, al encontrar una estampa del Niño Jesús. Inmediatamente y con disimulo, para evitar que se diera cuenta alguno de los que me acompañaban, la metí en el agua y refregando la deshice. No se quien pudo meter la dichosa estampita en mi cartera, con lo peligroso que era llevar cualquier signo religioso en cima en aquellos momentos, que te podía costar la vida, si lo descubre alguien con ganas de fastidiarte. Supongo que seria mi Madre la que la pondría, por supuesto con la mejor intención, como una protección, de acuerdo con su creencia religiosa ignorante del peligro que ello suponía. Por suerte no tuve ningún percance que diera lugar a que alguien tratando de buscar mi identidad pudiera haberla descubierto, mejor no pensarlo.

BELCHITE

Torre de la Iglesia donde el enemigo tenía un puesto de observación y una ametralladora. Detrás del Sr, que esta de pie se ve la acequia y la alcantarilla donde estuve los cinco o seis dias.

En la batalla de Aragón, también lo pase bastante mal, por que cuando Belchite quedo cercado, situaron - creo que dos carros de mi sección– tan cerca como pudieron del pueblo, con objeto de que dispararan con sus cañones de tiro recto, a uno de los ventanales de la torre de la Iglesia donde el enemigo tenia un puesto de observación y habían instalado una ametralladora. A otros dos compañeros y a mí, no se nos ocurrió otra cosa que ir a ver si acertaban a meter el tiro por la ventana. 46


LA SOLEDAD EN COMPAÑA47

No sé si es que el enemigo tenían previsto un contraataque, o nos descubrieron y pensaron que los que íbamos a atacar éramos nosotros, el caso es que empezaron a disparar con morteros, artillería, ametralladoras y todo lo que tenían, tuvimos que refugiarnos cada uno donde pudo, yo me metí en una alcantarilla a la salida del pueblo, pero estaba tan cerca de la torre de la Iglesia que no podía salir sin correr el riesgo de que me cazaran como un conejo. Ciertamente la situación no era muy envidiable, si salía de allí, en aquella llanura sin nada donde amagarte. tenia muy pocas posibilidades de salir con vida tan cerca como estaba de la ametralladora Quedarte allí resultaba un poco incomodo, no podía ponerme de pie por que tocaba con la cabeza el techo de la Alcantarilla, no podía sentarme por que cerraría el paso del - - digamos “Agua” que salía, de modo que me pase cinco o seis días en cuclillas, por supuesto sin comer ni beber y sin dormir, esperando que si el enemigo se daban cuenta de mi presencia, vinieran a buscarme. Cada momento se hacia mas difícil aquella situación y aproveche para salir de allí, la confusión que se suele crear en la lucha en un contraataque, no se por parte de quien. Después de tanto tiempo en aquella postura y la debilidad de tantos días sin comer, con los pies con una pelusilla - como la carne cuando se pudre - las botas medio desechas, a consecuencia de tantos días en remojo, me costaba estar de pie. Con más hambre que Dios talento, medio desnudo y descalzo, conseguí reunirme con los míos otra vez, con gran sorpresa para ellos, porque ya me daban por desaparecido otra vez. Como la Aviación nos perseguía continuamente, siempre estábamos cambiando de sitio, por lo que el personal de servicio y los mecánicos, no podíamos retirarnos de los carros más de cien metros. Siempre había el carro que no arrancaba, que se le tenía que tensar la cadena, o se tenía que engrasar, de modo que a pesar de que casi siempre estábamos cerca de algún poblado, pocas veces tenias permiso para ir. A mí la Aviación me tenia acobardado, hasta el extremo de que yo prefería estar en el frente en primera línea, donde a pesar de estar bajo el fuego de la Artillería si nos descubrían, la Aviación no nos castigaba tanto.

Dos carros avanzando en el frente de Aragón

.Un día de los pocos que conseguí que me dieran permiso para ir al pueblo – no recuerdo ni cuando, ni donde, creo que fue después de Teruel _ fui para comprar papel y sobre para escribir a la familia, cuando ya me iba, encontré a unos tanquistas de la misma sección en la que yo estaba, que estaban en una taberna tomando algo y jugando a las cartas y me invitaron.

47


LA SOLEDAD EN COMPAÑA48

Como yo no sabia, ni se, ningún tipo de juego, ni me gusta el vino que era lo único que al parecer tenían, para distraer el tiempo me puse a leer un periódico que había en cima de una mesa y entre otras cosas había un anuncio del Ministerio de La Guerra, solicitando conductores para vehículos pesados y en vez de escribir a casa, como tenia previsto, se me ocurrió escribir solicitando una plaza, sin la menor esperanza de que me contestaran. Aquello en principio sirvió de risa entre los compañeros que en plan de guasa, me saludaban con cierto aire de cortesía, decían que por respeto a mi relación que suponían con el Ministerio y así fue transcurriendo el tiempo. Después de Aragón nos trasladaron a la costa por la parte de Castellón y Valencia y como de costumbre, cambiábamos de un sitio a otro, dos o tres veces al día, tratado de que no nos descubriera la aviación, pero en Nules, Almenara, Sagunto, etc. nos bombardearon varias veces. No recuerdo la fecha, pero estábamos en las proximidades de Vall de Uso, cuando viene el correo y el cartero, con gran sorpresa para mí, me trae una carta del Ministerio en la que se me destina al cuarto Batallón de transportes con Base en Albacete. Lo que en principio fue motivo de Guasa y recochineo entre mis compañeros, de pronto se convierte en curiosidad por conocer el contenido de aquella carta. Cuando pido permiso a mis superiores para incorporarme a mi nuevo destino, la respuesta es clara y contundente. No puedes marcharte, estas incorporado en una unidad especial y además, se te a propuesto para un ascenso y esperamos respuesta. Me quede sin saber que hacer, ni que decir, decepcionado por no poder salir de allí y en cierto modo molesto por lo del ascenso, yo nunca e tenido ni tenia el menor interés en ello y menos entonces a la vista de cómo se iban desarrollando los acontecimientos, di media vuelta y salí sin decir nada. Cuando nos trasladábamos de Teruel a la zona donde nos habían destinado, próxima a Fuentes de Ebro y cerca de la estación de FFCC. de Pina, ya tuvimos que enfrentarnos a los de la CNT y los del POUM, que al parecer, decían que aquel frete ya lo defendían ellos. Después de la batalla de Aragón, a un que los partes de Guerra continuaban dando información sobre las perdidas del enemigo, lo cierto era que el enemigo, seguía avanzando en todos, o casi todos los frentes, yo estaba convencido de que la guerra estaba perdida, la lucha de los diferentes partidos por el poder, la independencia o autonomía de algunas zonas del territorio, hacia imposible la necesaria unificación del esfuerzo para tratar de vencer. Por lo tanto, ya estaba bien como estaba sin necesidad de asumir más responsabilidades de las que ya tenia. En tanques estábamos bien si tenemos en cuenta la situación, se comía muy bien, no hacíamos guardias, las hacia una sección de infantería que habían agregado a la compañía, no pasabas lista, por supuesto que no se hacia instrucción, el uniforme, a un que nos insistían en que nos lo hiciéramos y nos pusiéramos los galones, yo no recuerdo haber visto a ninguno de los que habíamos hecho el cursillo con migo, con otro uniforme que el mono de trabajo. Los galones si que nos los hicieron poner, pero yo con la excusa de que se manchaban, al tener que estar continuamente arrastrándote por debajo de los carros, los cosí a la solapa del mono y siempre la llevaba doblada de modo que no se veían, allí no se necesitaban para nada. Como decía uno de los oficiales, íbamos todos en el mismo barco y nuestra Responsabilidad y obligación, era hacer todo lo posible por llevarlo a puerto, por que si se hundía, en el mejor de los casos nos mojaríamos todos.

48


LA SOLEDAD EN COMPAÑA49

Ya hemos dicho que como cuerpo especial, se comía muy bien, siempre que las circunstancias y el trabajo lo permitían, si bien el trabajo era continuo de día y veces de noche, no resultaba pesado, excepto cuando se quedaba algún carro entre las dos líneas y tenias que ir a buscarlo, lo que resultaba más peligroso que pesado. El rescate se intentaba de noche, al ser posible nublado, o sin Luna, el enemigo que también trataba de recuperarlo, cuando no podía, instalaba morteros y alguna ametralladora y cuando pretendías acercarte, al menor ruido empezaban a disparar. Ya se dio el caso de que una noche, cuando llegamos al carro, al abrir la trampilla, vimos que ya estaban otros dentro, al parecer cenando, o por lo menos comiendo algo. No se quien se asusto mas, si ellos, o nosotros, por que salimos corriendo dejando la batería que teníamos que montar al carro y yo creo que ellos hicieron lo mismo, por que cuando volvimos al día siguiente, arrastrando algo mas de miedo de lo que uno puede imaginarse, encontramos restos de lo que habían estado comiendo. No comprendo porque nos habían dejado llegar al Carro sin hacer uso de las armas, si no fue que los cogimos por sorpresa. A pesar de todo, yo estaba a gusto con mi trabajo, pero la Aviación me tenía acobardado, hasta el extremo de no dejar de pensar como salir de allí y desde que había recibido la carta, el deseo se convirtió en obsesión que no me dejaba tranquilo ni de día ni de noche. Creo recordar que la carta el recibí a últimos de Agosto o primeros de Septiembre de 1938 unos días después de la fecha en que debía incorporarme a mi nuevo destino, lo que me hizo pensar que tal vez el retraso en la entrega estaba justificado. Si lo estaba o no, ni lo sabia ni me preocupaba, para mí la autoridad del Ministerio estaba por encima de la del jefe de la Unidad en la que estaba y decidí marcharme en la primera ocasión que tuviera, a pesar de que no tenia medios para desplazarme y corría el riesgo de que me cogieran en algún control por el camino y me hicieran volver a la base, o me arrestaran al presentarme al nuevo destino, debido al retraso con que lo hacía, poro yo trataría de justificarlo. Ya empezaba a dudar de la posibilidad de salir de allí, cuando un día se presento una plataforma que traía un carro y tenia que llevarse otro a la base de Alcalá de Henares para cambiarle el motor. Sin pensarlo y por supuesto sin decir nada a nadie, metí la maleta en el carro que se tenía que llevar y en el momento de marchar, me subí a la plataforma, amagándome como pude detrás del carro. Poco duró el primer tramo de viaje, - con las ganas de salir de allí, no se me ocurrió amagarme dentro del carro. Pasado Sagúnto en dirección a Valencia, nos paran en un control y al darse cuenta de mi presencia me piden el permiso de traslado de mi unidad y como no lo tengo me llevan al Estado Mayor que estaba muy cerca. Un buen rato de amonestaciones, más que preguntas - cosa rara en el Ejército - me dicen que tengo que regresar a mi unidad. Bueno pues mala suerte. Como en el Ejercito no cabe discutir, les digo que necesito un pase para el transporte para poder regresar, en el que conste el por que de mi regreso, de modo que yo pudiera justificar el no presentarme en el nuevo destino. Por fin aquella gente que supongo mas preocupada en aquellos momentos, por el continuo avance del enemigo en todos los frentes, que por mi situación, me dan un pase para los ferrocarriles, pero se olvidaron, o no pusieron el destino, el caso es que yo con aquel pase en 49


LA SOLEDAD EN COMPAÑA50

la mano, decidí arriesgarlo todo y en vez de regresar a la base, o presentarme en Albacete, me fui a Madrid a ver a la familia. El viaje no se puede decir que fuera de placer, tres días utilizando todos los escasos medios posibles, con poco dinero – que por otra parte tampoco servia de mucho, porque no podías compra nada, por no había prácticamente nada que comprar. Tenia el pase para el ferrocarril, pero no quería utilizarlo por lo menos hasta pasar Albacete, por que sabía que en la ruta que yo tenia que seguir, habían puesto controles de recuperación y todo el que pescaban sin permiso lo mandaban a cualquiera de los batallones que estaban en las trincheras en el frente del Jarama y yo, aun que tenia la orden de incorporación del Ministerio, para llegar a Madrid, me pasaba del punto de destino y no quería tentar mas la suerte, de modo que en tren solo fui hasta Chinchilla. A partir de allí a ratos andando, o en algún carro hasta que conseguí que me dejaran subir a uno de los camiones que llevaban víveres a Madrid desde los puertos de Valencia, o de Cartagena. Como tampoco quería ir a Intendencia para pedir la ración que me correspondía, por temor a que me retuvieran, tuve que conformarme con lo que me fueron dando por el camino. Todos se portaron muy bien con migo, especialmente los conductores de los camiones a los que subí. Bueno, ya estoy en Madrid con la familia, y me dio la impresión extrañada.

que me recibe

como

Abrazos de bien venida, el lloriqueo propio de estos momentos y el comentario de como había conseguido permiso, tal como estaba la situación en aquellos momentos. Les explique como había ido la cosa y me dicen que les habían dicho por segunda vez, que yo estaba desaparecido en combate en la batalla de Aragón y aun que esta vez no quisieron creerlo, la duda les corroía. La maleta se quedo en el tanque cuando me llevaron al Estado Mayor en Valencia y se la entregaron a mis padres los compañeros de trabajo de la Base en Alcalá, antes de que llegara yo. Pienso que probablemente ellos mismos, al ver la maleta y no verme a mí, pensaron lo peor y quizás hicieron algún comentario que la familia interpreto como noticia. La maleta todavía la conservo, ahora la usamos como caja de herramientas, en el Forty. Ya estaba dos días en casa, tenia que presentarme en mi nuevo destino, pero no tenia prisa, pensaba que de todos modos me arrestarían al presentarme con casi un mes de retraso a la fecha prevista. Mis padres vivían cerca de la plaza de toros donde descargaban los camiones los víveres que traían de los puertos de Valencia y toda aquella costa y pensé que en vez de coger el tren, podía ir con alguno de ellos hasta Albacete. Pasados un par de días, por la tarde después de comer, le dije a mi Madre que intentaría marchar con alguno de aquellos camiones y que sino venia a cenar era por que me había marchado y así fue.

MI NUEVO DESTINO Salimos de Madrid a última hora de la tarde, no recuerdo la fecha, el convoy paraba con frecuencia, para cenar, para repostar, o por alarma por la Aviación y llegamos a Albacete al día siguiente por la mañana.

50


LA SOLEDAD EN COMPAÑA51

Cuando me presente, nadie me dijo nada, ni el por que del retraso, ni el grado, nada de nada. Como yo iba con mi mono de trabajo como uniforme de costumbre, supongo que me tomaron por un soldado raso, me dieron una ración en frío y me dijeron que subiera a un camión, en el que ya habían otros ocho o diez más. Teníamos que ir al puerto de Valencia para recoger unos camiones que decían que estaban desembarcando en el puerto, salimos a media mañana para Valencia y cuando llegamos, nos dicen que tenemos que ir a Sagunto, llegamos a Sagunto y nos dicen que los camiones, probablemente los desembarquen en Tarragona y así fuimos avanzando hasta llegar a Barcelona al día siguiente por la tarde a ultima hora, donde nos alojan en un colegio de los Jesuitas de Sarria. Aquella noche, la Aviación enemiga, bombardeó por la zona de Pedrales, quizás buscando el cuartel del Bruch, a nosotros nos dejaron tranquilos. Al día siguiente nos levantaron temprano, “desayunamos” y nos bajan al puerto, los camiones los estaban descargando y a medida que los descargaban nos entregaban uno a cada dos conductores y se fue formando el convoy, era media tarde cuando salimos con destino a Barracas (Teruel) y todo esto sin comer. A ultima hora de la tarde, cansados, las carreteras estaban en muy mal estado, cuando no eran caminos de carro, o simplemente pistas, incluso tuvimos que sacar las ruedas gemelas de la parte de atrás de los camiones, para poder pasar alguno de los pontones, por lo que íbamos con un considerable retraso según el Jefe del convoy y para no parar, desde un camión que habían situado delante del convoy, nos iban dando una ración en frío, un chusco y un lata de carne, que sirvió de comida y cena. Yo estaba acostumbrado a comer mucho mejor cuando estaba con los tanques. El conductor que venia con migo, era mas joven que yo y le hacia ilusión llevar el camión, pero el cansancio y el sueño, pudo con él y acabo subiéndose a uno de los muchos montones de piedra que había a lo largo de las cunetas de las carreteras y que utilizaban para arreglarlas y tapar los innumerables baches que hacían los carros. Falto muy poco para volcar el camión, el muchacho se espanto y me pidió que lo cogiera yo, pero yo estaba tan cansado como él, yo no me subí a ningún montón de piedras, pero al amanecer unos Kms. antes de llegar a la Base, me dormí, me fui a la cuneta y estampe el coche contra una pared de la cerca de unos terrenos. Afortunadamente sin mas consecuencias que el susto, el guardabarros chafado y un manguito del agua del radiador roto. Aquellos vehículos eran RUSOS y estaban diseñados para climas mucho más fríos, al perder el agua del radiador no podía seguir con el motor en marcha sin peligro de griparlo, y pedí que me remolcaran. Cuando llegue a la base, tampoco me dijo nadie nada, se arreglo el guardabarros allí mismo como se pudo, se cambió el manguito de agua y en marcha otra vez. Al día siguiente me dicen que tengo que marcharme a Albacete, pensé que mi destino era viajar, por que desde que salí de Vall de Uxo, no ice otra cosa, con lo incomodo y complicado que resultaba. Me bajaron hasta Sagunto con un camión que iba a intendencia y desde allí, en tren hasta Albacete. Parecía que me estaban esperando, por que nada mas llegar me dan uno de los camiones DODGE que al parecer acababan de recibir, con una caja con tableros laterales muy altos, para

51


LA SOLEDAD EN COMPAÑA52

poder llevar caballerías y me agregan a un convoy que estaban formando y si no les digo que estaba sin comer seguro que no me dan nada. En algún momento llegue a pensar – como se suele decir - que al cambiar de cuerpo, era como cambiar dos ovejas negras, por una blanca, aquí tampoco se llevaba uniforme, ni armas, ni se pasaba lista, ni se dormía en el Cuartel, ni se hacen guardias, pero no paras de un lado para otro y la Aviación continua persiguiéndonos, aun que tal vez con menos frecuencia y sobretodo con menos intensidad. En tanques como unidad especial, el rancho era abundante y bueno en lo que cave, y generalmente caliente, solo daban ración en frío cuando estábamos en primera línea y mientras se estaba operando. Transportes también era una unidad especial, pero el rancho no tenia la calidad del otro y era demasiado frecuente la ración en frío. Quizás por que siempre estábamos en movimiento y por diferentes rutas, lo que no dejaba de ser un inconveniente para que la intendencia pudiera establecer puestos de distribución. En el cuartel no recuerdo haber dormido ninguna noche, ni siquiera cuando estábamos en la base, cada uno se las buscaba como podía, generalmente dormíamos donde parábamos, en los mismos camiones, en la cabina, o en la caja, y algunos como yo, en el suelo siempre que podía y cuando llovía, debajo del camión. Algunos conductores tenían unos trozos de lona que la utilizaban para taparse cuando llovía y para camuflar lo que podían agenciarse de lo que transportaba. Yo tenía un capote que decían que era de los italianos, era muy basto y pesado, pero cuando llovía, aquello se ponía rígido como si fuera de cartón y servia de impermeable. Con aquel camión estuve haciendo transportes de todo tipo de mercancías, de tropas, munición a uno u otro frente y víveres a Madrid, casi siempre solo como conductor, excepto cuando me ponían a la cola del convoy, que tenia el encargo de ir recuperando los que se retrasaban o averiaban y yo creo que ni se enteraron de mi grado como Sargento y como yo, a la vista de cómo se desarrollaban los acontecimientos, tampoco tenia ningún interés, tampoco dije nada y seguí amagando los galones en la solapa del mono. Quizás en otro momento abría reclamado mi puesto, incluso como Teniente como me decían que era, pero como no tenía ni confirmación oficial del ascenso, ni ganas de asumir más responsabilidades en aquellas circunstancias, prefería seguir como conductor, que ya me iba bien. Un día nos cargaron los camiones con críos de los que se decía de la quinta del biberón, teníamos que llevarlos desde Sagunto, al frente de Teruel, por las proximidades de Barracas. En convoy no se suele ir muy deprisa y menos en aquel caso que llevábamos tropas, - la chivata como conocíamos a la avioneta de reconocimiento del enemigo - estaba dando vueltas continuamente por aquella ruta y nos parábamos de cuando en cuando, tratando de camuflar los vehículos en la medida de lo posible, tratando de evitar que nos localizara la Aviación. A juzgar por la forma en que se expresaban en sus cánticos y forma de comportarse, parecía como si aquellos críos tuvieran prisa por llegar al frente. Incluso nos insultaban y amenazaban, por que decían que éramos unos fachas, que íbamos despacio por que no queríamos llevarlos. Tuvimos que intentar hacerles comprender la situación y que aquello no era la verbena, ni una de las juergas que ellos organizaban.

52


LA SOLEDAD EN COMPAÑA53

Cuando llegamos a destino a ultima hora de la tarde, los dejamos a unos dos Kms. de las trincheras y al parecer, el enemigo los detestó y recibió, como se suele decir a bombo y platillo. Primero la artillería y después la aviación con bombardeos y ametrallamiento. A un no habían llegado a donde tanta prisa tenían, cuando ya estaban corriendo y desperdigados en retirada y algunos llorando como críos, en realidad no eran otra cosa. El mando, que supongo había previsto tal posibilidad, tenia establecida en la retaguardia, una línea de controles que los hacía regresar, nosotros salimos de allí como buenamente pudimos y no sé como acabaría la función. De regreso de uno de esos viajes a últimos de Marzo de 1939, se fundió una biela del motor y me tuve que ir a Albacete para reparar y allí estaba yo al final de la guerra.

CAPITULO V SE ACABO LA DICHOSA GUERRA Yo nunca dormía en el cuartel, en Albacete siempre que tenia oportunidad, dormía en una habitación en una casa cerca del cuartel, donde una familia muy modesta, me dejaba una habitación a cambio de lo que buenamente podía llevarles de comida cuando iba por allí, no me querían cobrar, quizás por que con dinero tampoco podían comprar nada, sencillamente por que no lo había. Recuerdo que era final de mes, alrededor del 28 de Marzo de 1939. Aquel día, cuando me levante para ir al taller para ver como iba la reparación del camión, la Señora de la casa estaba muy nerviosa y agitada, le pregunte que pasaba y me dice que por la carretera iba mucha gente cargada con lo que podía, en dirección a Murcia. Me fui corriendo al cuartel para tratar de saber que pasaba, pero allí ya no había nadie, en principio pensé que se trataría de una retirada, pero cuando llegué a la carretera y pregunte, me dicen que la guerra se acabó y las tropas de Franco los venían siguiendo. Bueno, si esto se acabo me voy para mi casa, pensé. Pero ir en dirección a Madrid era imposible, toda aquella masa de gente de todas las edades y condición, andando o en todo tipo de vehículo capaz de arrastrar algo, mujeres con paquetes o con niños en brazos, personas mayores cargadas con bultos, andando con dificultad, soldados que iban dejando las cunetas llenas de armas y munición, era una masa que llenaba la carretera y marchaba en dirección contraria a la que yo pretendía ir. Como tampoco estaba seguro de que mis padres estuvieran en Madrid, por que mi padre no andaba sobrado de salud y se pasaban temporadas en el pueblo, decidí marcharme a Mula donde tenia familia, no sin antes pasar por el campo, donde había estado de pequeño con los abuelos, con la esperanza de que la abuela se acordara de mi, porque en Mula, la única posibilidad de que me reconociera era mi Tía Carmen, por que era donde parábamos siempre que íbamos al pueblo, los demás difícilmente nos reconoceríamos, algunos no nos habíamos visto en los últimos doce o catorce años.

53


LA SOLEDAD EN COMPAÑA54

Pensar en cualquier tipo de transporte, era inútil en medio de aquel tremendo desorden, de modo que decidí agregarme a aquella multitud, la cuestión era salir de allí lo antes posible. Me fui a la carretera y se me ocurrió irme a la gasolinera, por que aún que ya hacia tiempo que no había gasolina, si paraba algún vehículo con la intención de repostar, quizás pudiera subirme y así fue. Un camión del Ejército, paró, para ver si podía conseguir algo de gasolina para poder llegar por lo menos hasta Hellín. Naturalmente de gasolina nada por que no había, mientras el conductor hablaba con el empleado del poste, yo intente subir a la caja del camión, pero fue inútil, allí no cabía nadie mas, me fui a la cabina donde había un Teniente de Aviación de los perdedores y le pregunte si me dejaba ir de pie en el estribo. Sin decir nada, abre la puerta y me dice que me siente a su lado, dos minutos mas tarde, otros sin molestarse en preguntar, estaban en los estribos y sentados en los guardabarros delanteros y así emprendimos la marcha. Pronto iniciamos la conversación en torno al problema de la gasolina, yo conocía la ruta y les dije que hasta Mercadillos, era llano y si iban despacio sin forzar la marcha y aprovechaban las bajadas para ir en punto muerto, con la gasolina que quedaba, podían llegar por lo menos hasta Tobarra y si llegaba allí, ya tenían el problema resuelto, por que hasta Hellín, ya era prácticamente llano, o cuesta bajo y llegamos a Hellín. No se hasta donde llegarían con el camión - ni por que razón el Teniente me izo bajar, por que no nos conocíamos de nada que yo sepa, a menos que fuera como agradecimiento por orientarles sobre como conseguir llegar a Hellín. Decía que sin duda el camión no tardaría en pararse y me quedaría en la carretera, sin medios, ni nada para comer. Yo hubiera preferido seguir, pero me pareció razonable su observación. Me llevó a su casa, él era hijo de un panadero del pueblo, me dio un buen trozo de pan y creo recordar que algo de embutido, no recuerdo que, me dijo, que si quería, podía quedarme hasta el día siguiente, porque ya era tarde, pero yo preferí seguir adelante como fuera, tenia que llegar al pueblo antes de que me detuvieran por el camino. La riada de gente continuaba aumentando en numero a medida que avanzaba, me agregue a ella y empecé a caminar y tratando de distraer el tiempo ablando con alguien, me acerque a un carro que llevaba toda una familia, aquel hombre decía que venían de La Roda (ALBACETE) y que hacía dos días que estaban en la carretera. Alrededor de media día, paró para descansar y dar el pienso a las caballerías y supongo que para comer ellos, yo seguí adelante. Me costó todo el día, la noche y todo día siguiente, hasta la tarde, llegar a Ciezas, en coche, en carro y la mayor parte del tiempo andando. Como desde que estaba en transportes a panas andaba, estaba francamente agotado, pero tenía que seguir. A la entrada del pueblo, había lo que me pareció una fabrica, en realidad era un molino, entre para preguntar por donde tenia que ir para el campo donde suponía que encontraría a mi 54


LA SOLEDAD EN COMPAÑA55

Abuela, le explique lo que yo recordaba de aquellos parajes y que la casa donde vivan los Abuelos estaba cerca de la Casa colora, como se conocía aquella finca. Una señora que nos estaba oyendo, se acerco y me dijo que ella podía acompañarme hasta muy cerca de la casa que estaba buscando, pero tenia que esperar a que le acabaran de moler el grano. Yo, estaba muy cansado y además de prisa, tenia hambre, ya hacía rato que se me había acabado el pan que me dieron en Hellín, pero tenia que seguir si quería llegar al pueblo antes de que me detuvieran por el camino. Al cabo de un buen rato, salió la Sra. llevando del ramal una Borrica cargada con su equipaje y emprendimos la marcha. Me explicaba que era la Mujer del Casillero, que la casilla estaba a unos cinco kilómetros y que de allí a donde yo iba, había media hora o tres cuartos. Supongo que sería a su paso, por que al mío fueron dos horas largas. Desde que salimos del molino, hasta la casilla, prácticamente toda cuesta arriba, con lo cansado que yo estaba, me costaba un gran esfuerzo seguir a aquella mujer, que a pesar de su avanzada edad caminaba muy deprisa. Cuando llegamos a la casilla, ya estaba oscureciendo y me dijo que mejor que me quedara allí y me fuera al día siguiente. Yo tenia prisa, pero estaba tan agotado que decidí quedarme, no quiso que la ayudara a nada, de modo que me senté y espere, ella entro la Borrica a la cuadra, le quitó los arreos, le dio el pienso y se dispuso a hacer la cena, que consistía en un plato frecuente por aquellos lares entre las familias menos favorecidas. Se trata del CHAMORRO, compuesto de harina tostada en la sartén y agua que se va añadiendo hasta conseguir una especie de puré más o menos denso, según el gusto, al que se le añaden tacos de pan frito y el que puede, panceta y/o algún embutido. Como este plato es de cocción rápida, enseguida la Sra. cogió una pequeña mesa que tenia junto a la pared y la puso en medio de la sala comedor y cocina y puso la sartén en cima. No había mas luz que la de un candil, pero para cenar, encendió otra de carburo que puso sobre la mesa y a mi me puso un plato y una cuchara para que yo me pusiera, ellos comerían en la misma sartén. Como yo no soy escrupuloso y además de pequeño lo había visto en casa, le dije que como invitado, seguiría la costumbre de comer todos juntos en la sartén si no les importaba. La expresión –NOSOTROS- me sorprendió, por que yo no había visto en la casa a nadie mas que a ella. Ya puedes salir, dijo- y salió de la habitación un hombre, vestido con una ropa oscura y un sombrero negro de ala ancha, pálido y delgado que no dijo nada más que buenas noches.

55


LA SOLEDAD EN COMPAÑA56

En aquella oscuridad, aquel silencio, el aspecto de aquel hombre y su sombra, reflejada oscilando en la pared a la luz del carburo, me pareció una estampa macabra de película de terror. Pronto acabamos con la cena que era plato único, el hijo se fue a la habitación enseguida sin haber dicho nada más que buenas noches. Ella se levanto, recogió lo que había en la mesa, la puso otra vez al lado de la pared y se sentó y estuvimos charlando un rato, sobre la vida por aquellas tierras, que al parecer seguía, siendo tan difícil como cuando yo estaba por allí de pequeño. Cuando decidimos ir a dormir, sacó un retalero - Manta gruesa y pesada, que se teje con trozos de ropa que no se pueden aprovechar para otra cosa.- me dice que me ponga donde quiera, por que no puede ofrecerme otra cosa. Yo, ya estaba acostumbrado a dormir en el suelo, pero el cansancio y aquella estampa, aun que la Sra. me había explicado que se trataba de su hijo, que estuvo amagado durante todo el tiempo que duro la guerra, aquella noche apenas dormí. Al día siguiente nos levantamos tarde, el Sol hacia rato que brillaba y con la excusa de que era tarde, me fui sin tomar nada, pensé que no estaban sobrados de nada y ya había hecho bastante. Cuando llegué a casa de la Abuela, ella estaba sola, no me reconoció de momento y se puso muy nerviosa y agitada, poco a poco fui explicándole lo que yo recordaba de mi estancia con ellos y se fue calmando, pero no paraba de repetirme que tenia que ir a presentarme al pueblo antes de que vinieran a buscarme, era precisamente lo que yo pretendía. Mientras charlábamos, encendió el fuego, izo un huevo frito, lo puso en un plato encima de la mesa con un buen trozo de pan y volvió repetirme que me fuera al pueblo. Me hubiera comido hasta la gallina, pero no quise decir nada, por que sino me dio más es por que no tenia, creo que seguían viviendo con lo poco que conseguían de la venta de las escobas, cestos, capazos y cuerdas que hacían y de la caridad. Pronto termine de almorzar, me despedí, le dije que si podía volvería para ver al Abuelo y a mi tío y emprendí la marcha hacia el pueblo, circunstancias ajenas a mi voluntad me impidieron volver. Como no recordaba muy bien el sendero por donde íbamos al pueblo cuando estaba con ellos en el campo, tardé más tiempo del habitual Y cuando llegue, ya era mediada la tarde. Yo no había vuelto al pueblo desde que me llevaron a Madrid hacia trece o catorce años, de modo, que ni conocía a nadie, ni me conocían a mí. Empecé a preguntar por mis tíos y primos, pero en los pueblos se suelen conocer más por el apodo, que por el nombre, pero yo no recordaba como podían identificarlos, me pase la tarde preguntando a unos y otros. Por fin recordé que uno de mis primos que estuvo en Madrid, en casa de mis padres cuando iban buscando trabajo, decía, que en el pueblo le conocían por el chato y efectivamente, cuando pregunte por él, enseguida me indicaron donde vivía, pero que probablemente no lo

56


LA SOLEDAD EN COMPAÑA57

encontraría en casa, por que casi todos los hombres estaban en el Convento que habían habilitado como campo de concentración. Cuando llegue a la dirección que me habían dado, efectivamente, allí no había nadie. Una vecina –me pareció que con un cierto aire de regocijo – me dice que están todos en el convento, le pregunte si sabía la dirección de mi tía Carmen y me fui para ver si encontraba alguno de la familia. Allí, estaba mi tía, y el mayor de mis primos que era Capitán de infantería de los perdedores, que también acababa de llegar y todavía no se había presentado. Mi tía si que me reconoció en seguida, me explico la situación en que se encontraba toda la familia y me dijo que era mejor que me presentara antes de que me vinieran a buscar. Mi primo Pascual que se había reenganchado cuando izo la mili y había conseguido el grado de Capitán de Infantería, estaba estirado encima de la cama, pase a saludarle, él si me recordaba, por que había estado en casa de mis padres varias veces, cuando iba a Madrid a trabajar, antes de que llamaran su quinta. Estaba asustado y muy preocupado, tanto por su situación como Militar, como por su padre y sus hermanos. Decía que su hermano José, era por lo menos Suboficial, por lo que suponía que tampoco lo pasaría muy bien y le habían dicho, que a su padre lo estaba pegando cada día una palizaCreo que el crimen que había cometido aquel hombre, fue el de hablar demasiado. Estuve a punto de decirle que yo estaba en la misma situación que él, pero solo le dije que no teníamos más solución que enfrentarnos a la realidad y sin mucha convicción por su parte, quedamos en presentarnos al día siguiente. Aquella noche cenamos poco y dormimos menos, de modo que nos levantamos pronto, yo me dispuse a ir a presentarme, tome un trozo de pan con unas gotas de aceite, sal y un diente de ajo que refregué en el pan, que me había preparado mi Tía y me fui al Convento, mi primo dijo que subiría después. Nos volvimos a ver cuatro o cinco años mas tarde en La Unión –Murcia – a donde fui a verle de paso, en un viaje que ice a Cádiz para hacer unas pruebas en la Carraca, con un producto de embalaje llamado COCOOM. La represión al principio era muy dura, tanto por el Ejercito como por parte de otros como la Iglesia y la Falange, los fusilamientos y asesinatos eran tema del día, una simple denuncia de alguien por cualquier motivo, o sin él, podía poner tu vida en peligro, la situación a cada momento, se hacia más tensa é insoportable, podías pensar cualquier cosa. Yo estaba seguro de que nadie me podía acusar de nada, no obstante no las tenía todas, estaban pasando cosas, que costaba mucho creer que fuera posible.

EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN Cuando me presente en el campo de concentración, llevaba un paquete con algo de comida para mis primos, a mi tío no me dejaron verlo, al cabo de un buen rato de estar allí dentro, me 57


LA SOLEDAD EN COMPAÑA58

volví a salir, nadie me dijo nada, y me fui a casa de mi tía, que al verme llegar, me pregunto que si es que no me había presentado y le dije lo que había pasado y no se lo podía creer. La verdad es que yo, tampoco sabía explicar como se me ocurrió salir de allí, ni porque nadie me dijo nada, son de esas cosas que haces sin pensar. Al día siguiente ice lo mismo y así durante unos cuantos días, que aprovechaba para ir por la huerta pidiendo algo para comer yo y llevarle a mis primos. Por aquellos huertos cogía las pieles de las habas, de patata, hinojos, cerrajas y otras yerbas comestibles, que yo conocía de velas coger a mi Madre y a mis Abuelos cuando estaba en el campo con ellos y con todo aquello y lo que me daban, de vez en cuando intentábamos matar el hambre, por que con dinero no podías comprar nada por que no había y el poco dinero que tenias tampoco serbia ya. Como no-tenia nada mas que hacer, me pasaba la mayor parte del día por aquellas huertas y con lo que me daban y lo que yo podía coger, comía y siempre quedaba algo para mis primos, procuraba no estar en casa para que mi tía no tuviera que preocuparse de darme algo de comer, por que lo poco que conseguía, lo necesitaba para los suyos. Creo que fue el segundo día de ir por aquellas huertas, me encontré con una pareja, supongo que un matrimonio, que estaban haciendo algo, no se si regaban, o arrancaban las hiervas a unas hortalizas, eran muy mayores para poder hacer otra cosa. Me acerque para pedirles permiso para entrar a la finca, para coger hinojos por los linderos, me dijeron que podía pasar cuando quisiera a un que no estuvieran ellos y la Sra., empezó a hacerme preguntas, que si yo era de allí, de que familia, donde vivía, por que estaba buscaba los hinojos, bueno, lo que se dice un interrogatorio. A mí no me importaba, me servia para pasar el rato y a mí, siempre me a gustado charlar con personas mayores que yo, por que aprendes muchas cosas. Al cabo de un buen rato, me fui para tratar de encontrar algo por aquellos linderos y de regreso volví para darles las gracias y porque la Sra. me dijo que antes de irme pasara por allí, pasamos un buen rato charlando y cuando me disponía a marcharme, la Sra., se levanta, coge una pequeña azada y empieza a hurgar en lo que parecía un montón de tierra, saca unas patatas y me las da y me pregunta como nos comíamos aquello, le dije que casi siempre crudo, como ensalada. Sin mediar palabra cogió las patatas y los hinojos que yo tenia en la mano, se metió en aquella especie de barraca, encendió el fuego y puso una olla de barro, lavo las patatas y sin pelar las puso dentro de la olla con los hinojos y otras hiervas que puso ella, y yo, a esperar. Cuando ya estaba cocido, me pregunta como podría llevarlo, le dije que de momento no sabia como, si no iba a casa de mi tía para traer algún cacharro, entro en la barraca y salió con un pequeño cubo metálico, lo lavo en la acequia y echo en él el contenido de la olla, con el encargo de que se lo devolviera cuando pudiera y me fui, no sin antes darle las gracias .

58


LA SOLEDAD EN COMPAÑA59

Entrada al Convento de la Encarnación de Mula, donde me tuvieron encerrado alrededor de tres meses, hasta que me vinieron a buscar, mi Padre y el dueño de la empresa donde estábamos trabajando antes de la Guerra.

Un día al entrar al convento, el Sargento de guardia me dice que si entro no me dejará salir, bueno, como tendré que entra un día u otro, pues ya esta bien y entre. Allí había mucha gente que deambulaba – que deambulábamos - por el patio y toda la planta baja del edificio, donde apenas quedaba espacio para moverse. Durante el día al Sol y por la noche al relente y a dormir en el suelo, sin mas equipaje que lo que llevabas puesto, a lo que ya estábamos acostumbrados la mayoría, pero no resultaba agradable y el rancho raras veces era en caliente, casi siempre era en frío y no muy abundante. Nos daban un chusco y un lata de sardinillas- cinco o seis sardinillas- para dos para todo el día, probablemente para que no engordáramos al estar ganduleando por allí todo el día sin hacer nada. A las otras plantas no dejaba subir si no te llamaban . Al parecer nadie tenía interés en que le invitaran para visitarlas, se hacían muchos y muy variados comentarios sobre el motivo y objeto de la invitación y especialmente del resultado de la visita, que al parecer por lo general resultaba desagradable.

59


LA SOLEDAD EN COMPAÑA60

Fue pasando el tiempo, cada uno como podía, jugando, charlando, paseando y pasando lista tres o cuatro veces al día, de cuando en cuando nos hacían formar, llamaban a dos o tres, que aunque no sabias para que, a juzgar por los rumores de Radio macuto, mejor que no se acordaran de ti.

EL INTERROGATORIO Ya estaba allí por lo menos quince días, cuando un día nos forman y me nombran a mí y a otros cuatro. Bueno, ya veremos que pasa, al cabo de un rato viene un Alférez, nos dice que le sigamos, vamos andando por aquellas callejuelas hasta el Ayuntamiento, nos meten en una habitación y nos dicen que esperemos que nos llamen. Pasó mas de media hora cuando empezaron a llamar uno a uno, dentro estarían quince o veinte minutos y cuando iban saliendo, nadie decía, ni preguntaba nada, por fin me toca a mí. Entro y me dicen que me siente en un taburete que había en medio de la sala, era alto y sin respaldo, resultaba incomodo. Me tienen así quizás diez minutos sin decirme nada. Habían dos oficiales del Ejercito y otros dos o tres de paisano, no lo recuerdo muy bien, supongo que el tenerme allí en aquel asiento tan incomodo y sin decir nada, lo que pretendían era ponerme nervioso. Empezó a preguntar uno de los oficiales, a continuación las preguntas las hacia cualquiera de los otros. ¿Como te llamas? Fulano de tal. ¿Que hacías? Tal cosa ¿Que hacían tus padres ¿ Tal y tal. ¿A que partido estabas afiliado ¿. Ninguno. ¿En que sindicato militabas ¿. En principio ninguno, cuando empecé a trabajar en el taller de mecánico, me obligaron a sindicarme si quería trabajar allí y me afilie al primero que encontré, la CNT, podía haber sido cualquier otro, por que yo no sabia, ni quería saber nada de política, ni de sindicatos, en casa me decían que tenia que elegir entre la política o la mecánica y yo había elegido la mecánica que es lo que me gusta. Otra vez. ¿Donde estabas en Julio de 1939 ¿. En Madrid. ¿Que hacías ¿. Ya se lo he dicho, trabajando de mozo con un camión y cuando lo requisaron, de mecánico en un taller de reparación de automóviles. ¿En que cuerpo hicisteis el servicio ¿. En Automovilismo, en el taller, en Tanques como mecánico y al final, en el cuerpo de tren como conductor. ¿Que graduación tenias ¿. En tanques, la de Sargento por el echo de ser mecánico especialista. Aun que me habían dicho lo del ascenso a teniente, yo no ice alusión a este dato por que no tenia credenciales ni me interesaba en aquel momento, tampoco las tenia de Sargento, por que

60


LA SOLEDAD EN COMPAÑA61

a la vista de cómo se iban desarrollando los acontecimientos ya me preocupe yo de deshacerme de todo lo que pudiera hacer referencia a mi grado, mucho antes de que se acabara la dichosa guerra. Así un buen rato repitiendo las preguntas de uno u otro y yo repitiendo la respuesta. Bien, ya puedes retirarte, dijo uno de los oficiales. Me bajo del dichoso taburete y sin decir nada me dispongo a salir, cuando ya estaba cerca de la puerta, alguno de ellos me suelta la pregunta. ¿Oye, podrías decirnos a cuantos as podido matar ¿. Me quede clavado unos segundos, sin saber que hacer o decir, me giro, me acerco ala mesa y dirigiéndome a todos, por que no sabia quien había hecho la pregunta, les digo. Pues no lose, por que cuando podía me quitaba la ropa, la metía en una lata que llevamos en el camión, hacia fuego si me dejaban, la dejaba hervir un rato y supongo que morían todos, pero no se me ocurrió contarlos nunca. Siguieron unos segundos de silencio y de tensión por mi parte, pero ninguno dijo nada, a mí me pareció ver en sus caras una especie de sonrisa que no sabia como interpretar. Me acerque mas a la mesa y en voz tan firme como me fue posible en aquel momento tan tenso y desagradable, les dije. Señores, creo haber contestado a sus preguntas con toda claridad, pero si me lo permiten, por si les sirve de algo les diré lo siguiente. Durante todo el tiempo que a durado la guerra y yo e estado en el servicio, en los diferentes cuerpos y frentes, ni e dormido en el cuartel, ni e tenido armas a mi cargo, excepto una pistola que me dieron en tanques y que como me estorbaba para trabajar, siempre estaba colgada en la cabina, o debajo del asiento del camión que nos llevaba de un lado a otro con las herramientas y los recambios. No recuerdo haberla sacado de la funda ni para limpiarla, ni se que a sido de ella, por que se quedo en el camión, cuando me trasladaron de cuerpo. No e hecho instrucción, ni guardias, ni e vestido otro uniforme diferente al que llevo ahora mismo, por que a sido mi uniforme de trabajo, el MONO. Si encuentra alguien que pueda señalarme con el dedo, por algo que yo, consciente, aya podido hacer para perjudicar a otro, moral, o materialmente, con cuatro tiros se resuelve el tema, pero sino, déjenme en paz. Me di media vuelta y salí de allí sin que me dijera nadie nada, al poco de salir nos llevaron otra vez al convento. A un que tratabas de disimular tu preocupación y de auto convencerte, de que no podían acusarte de nada, la tensión y el miedo, te corroía y no te dejaba en paz ni de día, ni de noche, si a esto le agregabas la incomodidad y el hambre, la situación dejaba mucho que desear. Y así fue transcurriendo el tiempo, hasta últimos de Mayo, primeros de Junio, que vinieron a buscarme, mi padre y el dueño de la casa donde trabajábamos cuando empezó la guerra.

SALIDA DEL CAMPO DE CONCENTRACIÓN Aquella mañana nos forman como de costumbre, pero en vez de pasar lista, me nombran a mi solo y me hacen salir de la fila.

61


LA SOLEDAD EN COMPAÑA62

Me dieron un susto tremendo, a ver por que a mi solo. Pensé. Rompen filas y el Sargento me dice que me presente al oficial de guardia, me voy para la puerta de salida, sale el Sargento – supongo que el que estaba de guardia – me da un papel y me dice que ya me puedo ir. ? Adonde ¿ le pregunte. Ha, no sé, tú sabrás, te están esperando fuera. Con los nervios, no había visto ni a mi padre, ni al Sr. José, dueño de los camiones con los que había estado trabajando, que estaban fuera al otro lado de la verja de la puerta esperando que saliera. Sin perder mas tiempo que el imprescindible para saludarnos, salimos andando hacia la carretera donde nos esperaba Eduardo con el camión, - era el conductor y el camión con los que yo había estado trabajando hasta que lo requisaron, que lo pudieron recuperar -. Sin preámbulos, nos saludamos, el Sr. José tenia mucha prisa, de modo que se subió a la cabina y mi padre y yo a la caja y emprendimos el viaje hacia Madrid, donde llegamos a última hora de la tarde. Por el camino mi padre me fue poniendo al corriente de la situación, me dijo que fueron el Sr. José – dueño del camión – y el Ingeniero y propietario de la empresa de construcciones a la que le servíamos materiales para las obras - cuyo nombre no recuerdo, creo que se llamaba Valentín - los que me avalaron y me sacaron del campo de concentración. Nuca podré agradecerles lo que hicieron por mi, de otro modo no se ni donde, ni como hubiera acabado, su gesto no lo olvidare nunca. Yo le contaba mis peripecias, cuando por fin llegamos a casa donde nos esperaban mi Madre y mis hermanas, después de las lágrimas y lloriqueos pertinentes, nos dispusimos a cenar. Mi Madre – no sé de donde ni como pudo conseguirlo en aquellos tiempos de escasez - tenia preparada una cena especial para celebrar mi regreso, - conejo con fritada, tomate y pimiento frito - charlamos un buen rato y como estábamos cansados del viaje, nos fuimos a dormir, yo en el suelo, no me podía dormir en la cama después de tanto tiempo durmiendo al aire libre en el campo..

CAPITULO VI BIEN, YA ESTABA OTRA VEZ EN MADRID Y EN CASA Se rumoreaba que volverían a movilizar mi quinta, tenia dos opciones, ponerme a trabajar y esperar que me llamaran, o presentarme yo. Todos me aconsejaban que me presentara para poder elegir cuerpo y si era posible en Madrid y así lo ice.

62


LA SOLEDAD EN COMPAÑA63

DENUEVO EN EL EJÉRCITO Empecé a mirar donde podía presentarme y dando vueltas por Madrid, me encontré con uno de los amigos que antes de la guerra salíamos juntos al cine, al baile, o a pasear por la calle de Alcalá, entre Goya y Serrano, a seguir a las chicas. A la Gran vía no íbamos, por que allí iba la clase alta de la sociedad y al Retiro tampoco, por que sin menospreciar a nadie, todo eran soldados y sirvientas y nosotros jóvenes, “aspirábamos” a algo más. El encuentro fue un momento de alegría para los dos, no nos habíamos visto durante todo el tiempo que duro la guerra, comentamos nuestra situación, que prácticamente era la misma, me dijo que él tenia pensado presentarse en unos talleres que reparaban los pocos vehículos que había, la mayoría de militares y que como había mucha demanda de mecánicos y conductores, casi seguro que nos aceptarían, y así fue. Cuando nos presentamos al día siguiente, en realidad aquello no era un taller, era un garaje donde encerraban coches oficiales y los de una compañía de automovilismo que como policía militar, prestaba servicios de vigilancia en carretera. Fue pasando el tiempo y pasando lista por la mañana y algún día por la tarde. Como aquello tampoco era un cuartel, a medio día nos íbamos a casa a comer y por la noche, los que no teníamos servicio, nos marchábamos a casa hasta el día siguiente a la hora de pasar lista, que tampoco era cada día. Un día cuando llegamos al garaje, nos montan a diez o doce en una furgoneta, nos llevan a la carretera de Aragón, (N-ll) entre Canillejas y San Fernando para examinarnos como conductores, terminadas las pruebas, regresamos al garaje. El Sargento nos forma justo en la entrada, pone la gorra, la lista y el lápiz encima de una pequeña mesa que había junto la pared delante de nosotros y se va a dar el parte. Como empujado por algo que ni yo mismo comprendo, me salgo de la fila, voy a la mesa, cojo el lápiz y hago una X delante del nombre de mi. Amigo, que no lo habían aprobado. En aquel momento yo no sabía si nos habían aprobado, o no, a veces me pregunto como se me ocurriría hacer tal cosa, por que ni sabía porque lo había hecho, ni lo sé ahora tampoco, es de aquellas cosa que hacemos sin saber por que. Cuando regresó el Sargento, se pone la gorra, coge la lista, la mira y se quita la gorra y empieza a rascase la cabeza, lo que repitió dos o tres veces. No sé si es que pensó que se equivoco al contar, pero ni él ni nadie dijo nada, mi amigo Eduardo, yo creo que tampoco se enteró de la jugada. Con el tiempo, aquel que no habían aprobado acabo de chofer del Capitán General de la región.

63


LA SOLEDAD EN COMPAÑA64

Unos días después, nos llaman a unos cuantos y el Capitán nos dice que vamos a hacer unas pruebas de conducción rápida y el que gane, se quedara de conductor con él y a los dos siguientes, les entregaran los dos camiones nuevos que habían en el garaje. La prueba consistiría en dar una vuelta con un camión chevrolet del 39, a la parte del bulevar, correspondiente a la manzana en que estaba el garaje. Empieza la prueba y naturalmente, cada uno trataba de hacerlo lo más rápido posible y como no había trafico, se podía ir tan deprisa como fuera capaz cada uno, por que circulaba solo. Cuando me toco a mí, tenia que poner gasolina y el poste estaba en el mismo garaje, detrás de la columna que había entre las puertas de entrada y la salida - era un portalón muy ancho, con la columna en medio -. Y detrás estaba el surtidor. Primer fallo, cojo el camión, lo pongo con la cabina a la altura del poste, pero la caja se queda fuera y tapa el paso por la acera, tampoco pasaba mucha gente, pero la poca que pasaba protestaba. SEGUNDO FALLO. Aquellos camiones CHEVROLET del 39, llevaban el depósito de gasolina, debajo del asiento del conductor. Me bajo, levanto el asiento, quito el tapón y pongo la gasolina, tapo el deposito y pongo el asiento, pongo el camión en marcha, le pongo la primera, me bajo y lo dejo que se baya para dentro y me voy a la ventanilla a firmar el vale – la ventanilla esta en la puerta de salida a unos tres metros del poste – firmo y de prisa me voy al camión, subo, le doy la vuelta y para fuera,. Cuando llego a la puerta, el Capitán que esta sentado en la calle frete ala puerta viendo el resultado de las pruebas, se pone de pie y me hace señas de que pare y aparque en la calle a la salida del garaje. En aquel momento me doy cuenta de la burrada que acababa de hacer, me estremecí, me puse como un tómate, pensé que me inflaría la cara a bofetadas y no sabría decirle por que había echo aquel disparate, por que ni yo mismo lo sabia. Aparco el camión y me bajo, me dice que baya y cuando llego a su altura y supongo que con cara de asustado, me dice, que se acabo la prueba, te quedas con este camión, pero el día que aya otro más loco que tu, te lo quito. Tendrá que estar loco de remate, le respondí. A partir de aquel momento me serené y deje de temblar, por que estaba como un flan. Con aquel camión, repartíamos el rancho a las parejas que estaban de servicio, recogíamos el suministro de Intendencia, o íbamos a buscar la carne para la cocina a Muño Galindo, (Ávila) a buscar chocolate a un Convento de frailes de esos que no hablan, que me parece recordar que esta en la carretera de Burgos a Soria. También íbamos legumbres.

a la Bañeza (León) y por los pueblos de los alrededores, para buscar

64


LA SOLEDAD EN COMPAÑA65

Uno de los viajes, que tuve que hacer fue a ALBACETE para recoger dos motoristas, que supongo que eran soldados de los que aportando la moto, se quedaban en la sección de las motos, y no tenían que hacer guardias, ni otros servicios propios del cuartel, como imaginarias, limpieza, cocina etc. etc. a un que aquello no era un cuartel precisamente, siempre había algo que hacer, para entretener a la gente. En este viaje me acompañaba un Teniente y de regreso, cuando llegamos a las proximidades de Aranjuez, para bajar del llano, a la cuenca del Tajo donde esta el pueblo, hay, o había, un tramo de carretera con unas cuantas curvas, que bajábamos bastante deprisa De pronto, al salir de una de las curvas, aparecen tres carros cargados de paja, que subían juntos uno detrás del otro y como suelen hacer, para aprovecha mejor el tiro de las caballerías, toman las curvas por la parte mas abierta, por lo que entre curva y curva, están cruzados en la calzada, de modo que en aquel momento, la reata de los carros estaban atravesados en la carretera. A un que aquel camión ya montaba frenos hidráulicos, no podía frenar en el corto espacio que había entre el camión y los carros. En décimas segundo tenia que decidir y decidí pasar entre el primero de los carros y la Mula de tiro del segundo, pero el animal iba tan cerca del otro carro, que no sé por donde pudimos pasar sin matarla. Cuando ya estábamos al otro lado de los carros, paramos para ver que había pasado, al parecer ni la había tocado, por que los carros siguieron subiendo sin parar y nosotros al ver que no se paraban, también seguimos, no fue nada más que el susto, eso si, paja había por todas partes del camión. Seguimos en silencio un buen rato, pero viendo que aquel hombre seguía pálido y sin decir nada, trate de comentar lo sucedido, pero siguió sin abrir la boca y así llegamos al garaje. Como seguía sin decir nada, explique lo que había pasado, deje el camión y me fui a mi casa como de costumbre. No era frecuente ver Oficiales por allí, por lo menos yo no los veía, excepto al Capitán, claro que yo, cuando no estaba de viaje, estaba en casa, o por lo menos fuera del garaje. Cuando pasados unos días, como no lo veía por allí, pregunte y me dicen que había sufrido un choc, como consecuencia del susto, pero que ya había recobrado el habla, por lo visto el hombre lo paso mal. De regreso de otro viaje que fuimos a un pueblo de Ávila, a buscar patatas, no se me ocurrió otra cosa que bajar el puerto de los Leones, en tercera, con tres mil kilos de Patatas. Al llegar a la curva de la Muerte – se conocía así por que era muy cerrada y estaba en un tramo muy pendiente - y muchos se salían, yendo a parar al tronco de unos árboles, de los que ya no quedaba nada más que el tronco y las consecuencias solían ser desagradables. Al llegar a la dichosa curva, vimos que se había producido un accidente y al parecer no debía de hacer mucho tiempo, por que se veía como una neblina de polvo en la falda de la montaña.

65


LA SOLEDAD EN COMPAÑA66

Intente parar pero fue inútil a pesar de que aquel coche, como ya he dicho, ya llevaba freno hidráulico, no lo conseguí parar hasta llegar abajo al pueblo, al final del puerto. Hubo momentos que dudaba de poder llegar a bajar sin salirme de la calzada, o reventar el motor, que bramaba como un reactor, el Sargento que me acompañaba, o no sabia de que iba la cosa, o disimulo muy bien, por que no hizo ningún comentario. Cuando llegamos abajo, avisamos a la guardia civil y enseguida una pareja se subió al camión y de pie sobre el estribo, uno a cada lado de la cabina, subimos el puerto. Cuando llegamos al lugar del accidente, encontramos dos hombres sentados en la cuneta, eran los dos Soldados conductores del camión cisterna del Ejército, que se estrello contra uno de los troncos que quedaban No podíamos creerlo. ? Como era posible que no estuvieran por lo menos heridos ¿, el vehículo estaba totalmente desecho, el eje delantero como abrazado al tronco, el chasis por un lado, la cuba por otro, la cabina, los guardabarros y ruedas escampados por la falda de la montaña, algunos a mas de cien metros del tronco del árbol en el que se estamparon. La explicación era relativamente sencilla, aquel camión era de los que la cabina era abierta y el parabrisas abatible, de modo que al chocar contra el tronco, salieron volando uno por cada lado del trocoy fueron a caer encima de los matorrales, que amortiguaron la caída, no tenían nada mas que unos rasguños y el que iba conduciendo, los muslos amoratados, al parecer, al salir despedido, rompió el volante con sus piernas, pero nada más. La guardia civil les dijo de bajar al pueblo para avisar a su unidad, pero el que llevaba el camión cuando tuvieron el accidente, dijo que él se quedaba, por que no podía abandonar el vehículo, bueno, lo que quedaba. Bajamos al pueblo a uno de ellos y a la pareja de la guardia civil y seguimos nuestro camino. No sé si fue aquel accidente, o las dificultades que tuve que vencer para conseguir bajar el puerto en aquellas condiciones, lo que pudo influir en el animo del Sargento que me acompañaba, el caso es que el hombre no quiso venir más con migo y se creo un problema, por que tampoco quería venir nadie. Decían que yo estaba chalado y tenían razón, pero yo era joven, me gustaba la velocidad, tenia un buen coche, nuevo y la venia, o la amenaza del Capitán, de que me quitaría el coche si había otro más loco que yo, y aprovechaba para hacer de las mías. El problema se resolvió cuando un cabo se presento voluntario para venir con migo. Era un hombre mayor que la mayoría de los que andábamos por allí, no dije nada, pero pensé que se habría reenganchado, o lo habían reenganchado, a mi me era igual, cuando le preguntaban por que se presentaba voluntario, para venir con migo, la respuesta fue muy clara. De alguna manera tengo que intentar conseguir algo para dar de comer a mi mujer y a mi hijo y si estoy cerca de la cocina y con el camión que sale para hacer la compra, quizás tendré alguna oportunidad.

66


LA SOLEDAD EN COMPAÑA67

Por supuesto que estaba claro. Fue pasando el tiempo y nosotros siguiendo la rutina, durante el día si se hacia algún servicio y cuando se acababa a medio día, a comer a casa, por la tarde, si se tenia que hacer algo bien y si no, dejábamos el camión en el garaje y a casa a cenar y dormir. Como al principio no teníamos horario fijo, ni pasábamos lista, no lo pasábamos mal. Poco a poco la cosa se fue complicando, se tenía que pasar lista y necesitabas permiso para pernoctar fuera, pero como aquello no era cuartel, todos los que no tenían servicio, tenían pase. Yo como hacía diferentes servicios con el camión, entre ellos los de Intendencia y Cocina, tenía un pase que me permitía estar fuera a cualquier hora del día o de la noche. Estaba haciendo el servicio militar, prácticamente como si estuviera trabajando, con la diferencia, de que no cobraba, o cobraba muy poco, por que como suele ocurrir con relativa frecuencia, a la hora de cobrar te descontaban, el cristal, o el vaso que se había roto, o la manta que se había extraviado, se ve que se rompían, o extraviaban muchas cosas, por que nunca cobrabas la paga completa. Un día, ya seria a últimos del otoño, o principios del invierno de 1.939, por que ya hacia fresco, cuando llegué al garaje para ver si tenía algún servicio, me encuentro con la gente que iba de un lado a otro deprisa y en cierto modo gritando. Pregunto al que está en la puerta, que era lo que pasaba y me dice que uno de los coches de turismo que encerraban allí, cuando fue el conductor a buscarlo, el coche no estaba y que al parecer se trataba del coche del Capitán General de la Región, El había visto salir de madrugada un coche, pero como entraban y salían sin ningún control, no le dio ninguna importancia. Por otra parte él no estaba de guardia, solo estaba al cuidado del poste de gasolina, para controlar la que ponía cada uno y le firmaran el vale, el servicio se prestaba por turno como la guardia, pero sin arma. El revuelo continuaba, carreras, gritos de a formar y lo que me pareció instrucciones de lo que tenia que hacer. Rompen filas y cada uno ocupa su puesto al lado de su vehículo, los motoristas, que estaban de reten y los que todavía no habían salido de servicio, empiezan a formar por parejas. Yo me fui para dentro y me puse a limpiar y preparar el camión como de costumbre, mientras esperaba por si tenía algún servicio.

67


LA SOLEDAD EN COMPAÑA68

COMO FUE EL VENIR A BARCELONA En realidad no vine, me trajeron. Tienes que ir a intendencia, te están esperando, me dice el Sargento. Cuando llego allí, me cargan una serie de bultos, que resultan ser raciones en frío y otros que no sé que es y me dicen que tengo que llevarlo a un puesto de control que encontrare en la carretera de Aragón (N-II) antes de llegar a Guadalajara Cuando llego allí, empiezan a repartir las raciones a medida que iban llegando lo motoristas. Cuando acaba el reparto, me dice un cabo que había en el puesto, que me baya hasta Molina de Aragón y si no me paran antes, que pare yo antes de entrar en la población y así, de salto en salto llegamos a Molins de Rey (Barcelona) donde me dicen que ya a aparecido el coche y que espere que lleguen los demás Entonces me entero, de que lo que estábamos haciendo, era buscar el dichoso coche, que según se comentaba, se lo llevo uno de los soldados, que quería ir a su casa para ayudar a sus padres, y no se le ocurre otra cosa que coger nada menos que el coche del Capitán General. Baya ocurrencia, quiero pensar que él no lo sabia, de todos modos no creo que lo felicitaran. En Molins de Rey, nos metieron en un garaje que había en la carretera a la entrada del pueblo, a la derecha inmediatamente después de pasar el puente del Río Llobregat. Allí estuvimos unos días, pero como resultaba pequeño, nos trasladaron a una fábrica textil que estaba cerrada en San Justo, donde acabamos de pasar el invierno, y ya nos trasladaron a los depósitos de los Doks, en la Vía Icaria en Barcelona, y allí permanecimos durante bastante tiempo. La compañía, en vez de volver a Madrid, la destinaron para el servicio de vigilancia y circulación en Cataluña. En principio para controlar los camiones del Ejercito, que conducidos la mayor parte por personal Militarizado, se dedicaban al transporte, especialmente, de material para las obras, naturalmente los gastos a cargo de Ejercito y el beneficio……no lose, pero se supone. Yo, durante bastante tiempo seguía haciendo lo mismo que estaba haciendo en Madrid, luego poco apoco, me fuero agregando otros servicios, que a mí me iban muy bien, por que siempre tenia excusa para no estar en el cuartel donde no iba nada mas que lo imprescindible, comía y dormía fuera siempre y cuando me quedaba alguna noche, dormía en una sala donde dormían los de la cocina. Cuando me quedaba en Barcelona, por la noche nos juntábamos tres o cuatro y nos íbamos al Cine, al Teatro y la mayoría de las veces al baile, que era lo que más les gustaba a los otros, a un que a mí no me hacia mucha gracia, por que ni sabia, ni se bailar, pero como no nos constaba nada, por que nos dejaban pasar a todas partes, me era igual.

68


LA SOLEDAD EN COMPAÑA69

La apuesta Una de esas noches fuimos a un baile que había en la Plaza de España que le decían Las Cañas y los compañeros me incitaban para que bailara, pero yo no quería por que no me atrevía y no quería hacer el ridículo. Aquella noche había en la sala dos chicas que estaban sentadas a un extremo de la sala acompañadas de su Madre y por su aspecto y buena presencia, destacaban sobre las demás, por lo que supongo que la concurrencia no se atrevían a sacarlas. Los compañeros empezaron a decirme que si me atrevía a sacar a una de ellas y bailaba por lo menos una vez, me pagaban toda la cerveza que quisiera aquella noche, de lo contrario tendría que pagar yo. Tanto insistieron, que me decidí a sacar a una, con la esperanza deque no acepara, pero me equivoque en la elección y la Madre me dijo que su hija no podía bailar con migo por que estaba esperando al novio. Me dio la impresión que la mujer tenia ganas de hablar y me senté a su lado, bueno al lado de su otra hija, por que ella estaba sentada en medio de las dos, así pasamos un buen rato ablando de varios temas intrascendentes, hasta que me decidí a invitar a bailar a la otra que estaba a mi lado esperando que no aceptara tampoco, por que yo prefería pagar la cerveza con tal de no bailar. Pero me equivoque una vez mas, acepto la invitación y a partir de aquel momento nos pasamos la noche bailando, (bueno dando vueltas y pisotones) Otra de mis ocurrencias fue al terminar el baile, sin pensar que el personal de la compañía teníamos entre otras la orden de tomar nota de los vehículos militares que llevaran mujeres y por supuesto nosotros lo teníamos prohibido llevarlas, les dije de llevarlas a su casa con el coche y aceptaron. Les dije a los compañeros lo que pasaba y para no comprometerlos, les dije que se marcharan antes de que acabara el baile y quedamos en encontrarnos mas tarde para tomar la cerveza. Al terminar el baile nos fuimos a donde tenia el coche aparcado en la C/ Tarragona, muy cerca de la sala de baile, entonces no había problema de aparcamiento. Nos metimos los cuatro en la cabina que en estos camiones son de dos plazas y salimos por la carretera de Sants hacia la montaña. Como yo no sabia adonde íbamos, ellas me fueron guiando hasta llegar al Palacio Real de Pedralves y me dicen que pare por que ellas viven allí. En principio no sabia si tomármelo a broma, pero supongo que al ver mi cara de sorpresa, la Madre me aclaró que su marido era el capataz de los Jardineros y por eso Vivian allí. Lo que empezó siendo una apuesta, continuo con una relación de amistad, que a mí me iba muy bien. 69


LA SOLEDAD EN COMPAÑA70

No me atrevía en principio a presentarme en el Palacio, pero procure encontrarme con ellas cada vez que me era posible. Poco a poco fuimos tomando confianza y las entrevistas cada vez era mas frecuentes y ahora en su casa. Cada vez que regresaba de alguno de los desplazamientos que tenia que hacer por toda Cataluña para los diferentes servicios que prestaba, procuraba regresar a horas que estuviera el portero para poder entrar sin necesidad de que bajaran a abrir la puerta. Yo ayudaba a su padre en lo que buenamente podía en el huerto, ellas me lavaban la poca ropa que yo tenia y a demás me permitieron dar su dirección como lugar de mí residencia, lo que me servia para que me dieran los permisos de fin de semana y pernoctar fuera del cuartel, que si bien entonces no lo necesitaba, por que yo ya tenia un permiso para poder circular tanto de día como de noche, por todo el territorio de la 4ª, Región Militar, por lo menos lo aproveche para fijar mi residencia en Barcelona. La apuesta la gane aquel día y no tuve que pagar la cerveza, pero a aquella amistad, siguió el noviazgo y más tarde la boda y como nos gustaba a los dos la cerveza, tuve bastantes oportunidades para pagar, la cerveza y el aperitivo.

LA CISTITIS No recuerdo exactamente la fecha, pero fue al poco de conocer a aquella familia, cuando cogí una infección en los uréteres, conductos de los riñones a la vejiga –CISTITIS – Creo recordar que decían -, aquello me tubo en el Hospital Militar casi un mes, por cierto bastante mal, por que afectaba a los conductos de la orina de los riñones a la vejiga y me producía un constante dolor especialmente cuando tenia que orinar. A parte del mal estar que me producía la dichosa enfermedad, tenia el problema de cómo explicarlo a la familia, a la novia y a su familia, puesto que vivía con ellos y de forma que lo entendieran, que aquello no tenia nada que ver con las enfermedades venéreas tan corrientes en la época, creo que lo comprendieron. No se si debido a la misma enfermedad, o las medicinas, el caso es que cada día iba perdiendo la visión hasta llegar a no poder distinguir la cara del que se acercaba, los reconocía por la voz, la monja que cuidaba de la sala, me decía que no me preocupara, que era efecto de las medicinas que tomaba y que volvería a ver otra vez cuando me dieran el alta. En una de las ultimas visitas el doctor- un Coronel Medico al parecer mutilado de Guerra – me dice que me receta una pastilla que normalmente se tiene que tomar en dos, o tres veces, pero que yo me la tomaría de una vez - esto seria alrededor de medio día - el vendría a verme de madrugada y si lo reconocía estaba salvado. Aquello me sonaba a ultimátum, me pase todo el resto del día y de la noche, escuchando el tic – tac del reloj de la sala, por supuesto sin dormir, pero el resultado es evidente. Durante el tiempo que estuve ingresado, la única visita que recibía de vez en cuando, era la de por entonces la novia, por lo que le estaba muy agradecido.

70


LA SOLEDAD EN COMPAÑA71

Cuando me dieron el alta, como me reservaron el puesto, volví a seguir prestando el mismo servicio que ya prestaba antes de estar enfermo. Así fue pasando el tiempo y un día me llaman a la oficina en el cuartel y me dice el oficial que de aquí en adelante yo tenia que firmar el conforme de la documentación que retiraba de los puestos de distribución de la gasolina, que no eran otra cosa que unos bidones de 250 Ltrs, con una bomba manual, que media los 5 Ltrs. Gasolineras Militarizadas solo habían tres en Barcelona y una en cada Capital de Provincia, los demás eran puestos de distribución situados mas o menos estratégicamente por el resto del territorio. Le respondí que yo continuaría prestando el servicio como lo venia haciendo hasta ahora, pero no podía aceptar la responsabilidad de firmar el conforme de algo que yo no tenia ninguna autoridad que me permitiera controlarlo. Piénsatelo, me dijo el Comandante, de lo contrario tendré que dar parte y así dimos por terminado el tema. Al día siguiente bien temprano cogí el coche y me fui a Gerona, cuando llegue a la gasolinera donde tenia que retirar unas hojas que me había olvidado el día anterior, me dicen que vuelva a Barcelona inmediatamente, que me están esperando. Cuando llegue al cuartel estaba la compañía formada en el patio y varios Jefes y Oficiales por allí, cosa nada frecuente, lo que me extraño, me presente al Oficial de guardia y como respuesta me dice - vaya mañanita que nos estas dando – te proponen un ascenso y tu te largas tranquilamente. Yo creo que aquello era una tomadura de pelo, a mí nadie me había dicho nada, lo cierto es que sin mas explicaciones, me mandan al calabozo donde me tuvieron dos o tres días y de allí a Monjuit con tres meses de arresto por desobedecer una orden. Doce o quince días en el cuerpo de guardia y correteando por allí y me mandan al Palacio de Pedralves, donde había un destacamento de la Guardia Civil, con la orden de que no podía salir del recinto, hasta cumplido el arresto. Estupendo, yo tenía la novia allí.

OTRO CAMBIO DE CUERPO Y YA NO SÉ CUANTOS VAN Cumplido el arresto me dicen que me presente en Capitanía, - lo que de momento no comprendía - por que lo lógico seria que me presentara en el cuartel de Automovilismo a donde yo pertenecía. Bien, ya estoy en Capitanía. Como no me dijeron a quien tenia que presentarme, me presento al Oficial de Guardia – pase un buen rato esperando, sale un teniente creo recordar, no se a que cuerpo pertenecía y me dicen que me destinan a un batallón de Artillería de montaña con base en Lérida, que me espere para recoger la documentación.

71


LA SOLEDAD EN COMPAÑA72

Pues ya me han fastidiado, pensé. Otro rato de espera y me vienen con la documentación, pero en vez de presentarme en Lérida en Artillería, como me habían dicho, tengo que presentarme en la Sub.-Inspección de los batallones de trabajadores de la 4ª Región Militar, Vía Layetana Nº.30 en Barcelona. Bueno, ya estoy en el despacho y mientras esperaba tuve tiempo de pensar, pero los nervios no me dejaban. Supuse que el hecho de negarme a firmar aquellos documentos, les izo pensar que yo sabia de aquel asunto mas de lo que en realidad sabia y ahora lo que pretendían era quitarme de en medio, por lo que no dudarían en cambiarme de cuerpo o mandarme a un Batallón de trabajadores, alegando desobediencia por mi parte. Por suerte, de todas las posibilidades que pensé que pudieran justificar aquella desagradable situación, no acerté ninguna, pues si bien me destinaban al 43 Batallón de trabajadores, iba como agregado de escolta y de conductor con el entonces Coronel D. Ignacio de Búfala, sub.Inspector de los Batallones de Trabajadores de la 4ª Región Militar, lo que cambiaba totalmente la situación, pero de momento y hasta que se aclaró el asunto, el susto y el disgusto, fue de los que se recuerdan. El primer día que prestaba servicio, me presente con el coche en la puerta del domicilio que me dieron – Diagonal esquina Muntaner- vestido con lo único que tenia, el mono de trabajo, eso si, esta vez limpio y planchado de lo que se encargo la que mas tarde seria mi esposa y las botas de aspecto poco brillante. Yo no conocía al entonces Coronel, de modo que esperaba que saliera alguien vestido de militar, pero no fue así, salió un Sr. Vestido de paisano, se me quedo mirando y sin decir nada abrió la puerta del coche y se metió dentro. Yo no sabia que hacer y decidí preguntarle si era el Sr. Bufala. Si, yo soy el Coronel Bufala, vamos al despacho, Vía Layetana 30. Lo deje en el despacho y yo me quede esperando en la puerta. Seria media mañana cuando salió – supongo - del despacho un cabo y me dice que lo lleve a Intendencia, entramos y empiezan a darme cosas. Unos zapatos, dos pares de calcetines, dos camisas, dos mudas interiores, dos corbatas – negras – un pantalón largo azul, una sahariana y un gorra de plato. De momento no se me ocurrió pensar que todo aquello fuera para mí, por que no era ni el uniforme de la Unidad que yo estaba antes, ni el que havia visto que llevaba el personal de la oficina, era lo más parecido al uniforme que llevaban los conductores Militarizados. Cuando llegamos a la oficina, me dice el Cabo que un despacho que esta vacío delante del que esta el Coronel, puedo usarlo para dejar mis cosas y que me cambie lo antes posible. Yo no sabia que hacer con todo aquello y espere a llegar a casa a medio día para cambiarme.

72


LA SOLEDAD EN COMPAÑA73

Como durante muchos años estaba acostumbrado al mono y las botas, a veces sin camisa ni calcetines, ahora metido en aquel uniforme, con corbata y gorra, me sentía incomodo, como enfarfegad, que dicen en Catalán y a un que me llevo su tiempo tuve que acostumbrarme. A mí nunca me ha gustado llevar nada en la cabeza y como durante el tiempo que estuve en los demás cuerpos, nunca tuve necesidad de llevar ni gorro, ni gorra, en el momento que podía me la quitaba. El Coronel se dio cuenta de que la gorra siempre estaba encima del asiento y me dijo que cuando el fuera de paisano y solo, no era necesario que me la pusiera, pero cuando fuera de uniforme y especialmente cuando fuera acompañado tenia que ponérmela. Era una familia de trato muy agradable y sencillo, yo estaba muy contento, cada semana lo llevaba a buscar el vino, patatas, frutas y verduras a una finca que tenia en la costa - por Vilasar de Mar creo que estaba - y casi siempre me daban algo para casa, lo que en aquellos tiempos en que no había de nada, era muy de agradecer. Cuando el Coronel Bufalá ascendió a General, fue relevado por el Coronel D. Eduardo Varado y yo continué prestando el mismo servicio. También tengo un buen recuerdo de aquella familia, especialmente del yerno, Dr. BERGADA que se desplazo hasta el Palacio de Pedralves, para visitar a mí hermana que estaba enferma. Si durante el tiempo que estuve en los anteriores cuerpos y destinos tuve la suerte de estar bien, ahora podía decir que estaba mejor. Continuaba teniendo un pase que me permitía circular libremente por todo el territorio de la 4ª Región, no tenia que pasar lista, ni ir al cuartel para nada, ni siquiera para comer, por que casi siempre que estaba en la ciudad, comía en casa de la que entonces era la novia, pues tenia mi domicilio en su casa, en el Palacio de pedralves en Barcelona y permiso para pernoctar fuera y coche, por que me permitían utilizarlo para mis desplazamientos tanto de día como de noche. No me faltaba nada mas que me subiera la escasa paga, que no recuerdo haberla cobrado integra nunca, por que como de costumbre siempre se había roto o perdido algo. Así fue transcurriendo el tiempo hasta que me licenciaron en Noviembre del 41, luego me volvieron a movilizar en el 43 cuando ya estaba casado.

CAPITULO VII

POR FIN LICENCIADO Después de tanto tiempo el día que me licenciaron yo no me lo creía, acabábamos de llegar de un viaje de inspección por la parte de Gerona, yo me quede en el coche en la puerta, estaba muy cansado y no quería subir al despacho por que siempre tenías algo que hacer. Quince o veinte minutos mas tarde salió el Cabo J.Abadal, de la oficina de Jurídica y al verme allí me pregunta que es lo que hacia yo allí si hacia dos días que ya estaba licenciado.

73


LA SOLEDAD EN COMPAÑA74

Mira – dijo -, yo he venido a recoger mis cosas, sube que te darán la licencia. Yo no lo creí y seguí tratando de dormir, al ver que yo no me lo creía, subió al despacho y bajo con un papel que dijo era la licencia. No ice caso y el me dejo el papel encima del asiento, pensé que lo que pretendía era que subiera para ayudarle a hacer algo, lo cogí y sin mirarlo lo tire a la parte de atrás del coche. Intente dormir, pero no podía, de modo que me baje del coche, recogí el dichoso papelito y efectivamente allí decía que estaba licenciado. Me cogió tan desprevenido que pasaron unos minutos antes de reaccionar, subí al despacho para confirmar que aquello era cierto, me encontré con uno de los Oficiales de Jurídica que me confirmo que estaba licenciado y me dice que dejara el coche en la puerta y que me podía ir a casa. Estaba tan nervioso y desorientado, que no se me ocurrió ni despedirme del Coronel ni coger las pocas cosas que tenia por allí, salí a la calle y no sabia a donde ir, después de tanto tiempo en ejercito, al verme en la calle y libre, estaba totalmente desorientado y confuso. Poco apoco me fui serenando, me fui andando hasta la plaza de la Universidad, subí al tranvía Nº. 14, que me llevaría hasta las Corts, con la intención de irme a casa de la novia, pero tuve que bajarme en la calle de Aribao, por que no tenia para pagar el billete y seguí andando hasta el Palacio de Pedralves. Cuando llegue, se sorprendieron de mi regreso tan temprano, pero cuando les explique el motivo, todo fueron felicitaciones. Al día siguiente tuve que bajar a ver al Coronel para excusarme por no despedirme y dejarlo sin servicio. Fue muy comprensivo, se limito a desearme suerte en mi nueva vida. Entregue parte del uniforme, recogí las cuatro cosas que guardaba por allí y me fui para casa, bueno, a casa de la novia, donde pase el resto del día “ayudando” en el huerto al que después seria el suegro.

EMPIEZA UNA NUEVA ETAPA EN MI VIDA CIVIL La licencia me cogió tan desprevenido que no-tenia prácticamente nada a parte de lo que me habían dado últimamente, una muda y la que llevaba puesta, dos monos de trabajo que habían sido mi uniforme durante mi larga estancia en el Ejercito, un par de botas poco vistosas y los pantalones y los zapatos que llevaba puestos, sin dinero y de momento sin trabajo y sin saber que hacer. Ante aquella situación, tenia que decidir entre irme a mi casa con mis padres a Madrid donde me esperaban y donde tenia un trabajo seguro, pero con un pequeño inconveniente para mi manera de ser.

74


LA SOLEDAD EN COMPAÑA75

Allí seguiría siendo el hijo de Pascual y ya tenia experiencia, yo quería ser yo, para evitar el tener que aceptar por ambas partes, situaciones mas o menos incomodas, mi padre por que yo estaría trabajando con él en la misma empresa y yo por que estaría con mi Padre. La otra era quedarme en Barcelona, donde a mi me parecía que tenia más posibilidades de prosperar. Conocía la región relativamente bien, aparte de lo que yo ya tenia visto del resto del país además de las Baleares, la parte baja de Aragón y el norte de Valencia, ya que por razón del servicio que prestaba antes de que me destinaran de conductor en la subinspección de los Batallones de trabajadores de la 4ª Región, había tenido la necesidad y la oportunidad de recorrer con relativa frecuencia. Pero en principio la situación tampoco tenia nada de envidiable, sin trabajo, sin dinero, sin ropa para presentarme y con un domicilio provisional, era una aventura de muy dudoso resultado. Como se suele decir – tirarse a la piscina sin mirar si tiene agua, no obstante en principio decidí probar, me quedaría unos días y si encontraba trabajo que me fuera medianamente bien, tendría tiempo de decidir. De acuerdo con la entonces novia, se puso una condición para quedarme aquí en Barcelona, buscaría trabajo y si encontraba algo, nos casaríamos y si conseguíamos una situación medianamente aceptable, mis padres se vendrían a vivir con nosotros, con objeto de descargar a mis hermanas de la obligación de cuidarse de ellos, por que mi padre en aquel momento no disfrutaba de buena salud y no podía trabajar. Al segundo día de estar licenciado decidí empezar a buscar trabajo. Salí del palacio por la mañana y andando - tampoco tenia otro medio - iba preguntando por todas partes que me parecía que podían tener algún trabajo para mí. Antes de medio día ya encontré un puesto de mecánico en la casa MAN en la calle de Provenza entre Aribao y Enrique Granados. No tenían material nuevo, se dedicaban a montar gasógenos en circulaban y que sus propietarios pudieran permitírselo.

los pocos coches

que

Yo tenía alguna noción del funcionamiento del gasógeno, pero tenía el problema de que no dominaba la soldadura autógena y toda la instalación de la tubería desde la caldera - que se montaba en la parte trasera del coche - al motor que iba delante, era de tubo que se tenía que hacer de chapa con sus correspondientes curvas y soldarla. Pero como me ha ocurrido a lo largo de mi vida, tenia la suerte de saber algo y como los otros al parecer no sabían nada, pude salir adelante con relativa facilidad. Como el sueldo no era muy espléndido y todo lo que se ganaba era poco, unos días después de estar trabajando en aquella casa, decidí buscar donde hacer alguna hora extra y tuve la suerte de encontrarlo en los talleres de S:E:I:D:A, en la calle Rosellon esquina Casanovas, muy cerca de donde ya trabajaba y precisamente para hacer lo mismo que hacia, pero con la ventaja de que el trabajo de chapa me lo daban hecho.

75


LA SOLEDAD EN COMPAÑA76

Doce o quince día después de estar haciendo horas extra en S: E:I:D:A SA, me ofrecen la plaza de mecánico especialista en gasogenos, con un sueldo bastante superior al que me daban en la otra casa y por supuesto no me lo pensé. Cuando empezaron a entrar coches de importación, se acabo lo de los gasogenos, yo continué como probador, especialmente de los vehículos con gasógeno que continuaban circulando debido a la escasez de gasolina y me especialice en la puesta a punto de los motores que se reparaban en el taller. En aquella época cuando se ajustaba un motor se tenían que hacer unos Klms. de rodaje para suavizarlo y ponerlo a punto antes de entregarlo al cliente y los mecánicos ajustadores no hacían otra cosa que el trabajo de banco. Creo que estuve unos tres años más o menos haciendo de todo, de mecánico, de chofer, de probador, de chico de los recados etc. Tenia un buen sueldo y además bastantes propinas, pero todo era poco en aquella época en que todo lo tenias que pagar de estraperlo, por que con lo que daban de racionamiento no tenias para nada y una barra de pan que decían blanco te podía costar el sueldo de dos días. Suerte que el padre de la novia tenia un huerto donde cultivaba las verduras y aquello por supuesto era una ayuda importante, por que a pesar de que trabajábamos los tres, el suegro, la novia y yo, costaba llegar a fin de mes y yo que a un ganando mas que ellos dos juntos, no podía mandar nada a mis padres, ni siquiera comprarme algo de ropa, y tuve que ir pensando en casarme, que no era ninguna broma en aquellos momentos, o marcharme a mi casa a Madrid. Lo que me toco vivir de la posguerra en la vida civil, fue para mí como para la mayoría de la población mucho peor que la guerra, porque faltaba de todo y la gente se moría de hambre, lo poco que te daban de racionamiento no cubría ni con mucho las necesidades mas imprescindibles y por ejemplo, el pan que te daban era tan escaso y malo, que si te decidías a comerlo, podías tener mal de estomago un buen rato y si no lo comías continuabas teniendo hambre y mal de estomago y no siempre podías permitirte el lujo de comprar el de estraperlo, que excepto para unos pocos que tenia pocos escrúpulos y mucho dinero, podía permitirse pagar al precio del estraperlo. Ante aquella perspectiva, expuse mi opinión a la que más tarde seria mi esposa y acordamos que si el Ayuntamiento nos autorizaba a seguir viviendo en el palacio un tiempo hasta poder encontrar la forma de salir de allí, nos casaríamos y seguiríamos trabajando los dos para ver de intentar solucionar el problema de la vivienda antes de que nos echaran del Palacio. Creo que como su Padre era el Capataz de los Jardineros, la novia empleada en Parques y Jardines del Ayuntamiento y yo, a un que no formaba parte de aquella familia, tenia fijada mi residencia en el Palacio, pensamos que podríamos conseguir el permiso para seguir viviendo allí y a sí fue. Como la autorización tenia carácter provisional y transitorio, aun que no condicionaba fecha de caducidad y todos teníamos nuestra residencia en el Palacio, podía ocurrir - como ya había ocurrido en otra ocasión - que organizaran la celebración de algún acontecimiento de carácter mas o menos político, o volviera el Jefe del Estado, en cuyo caso tendríamos que salir de allí, todos los que no formábamos parte de la unidad familiar del suegro, independientemente de quien se tratase.

76


LA SOLEDAD EN COMPAÑA77

LA BODA Por fin decidimos casarnos con la venia de la familia por ambas partes, el día de la boda nos levantamos bien temprano y mientras se hacia el almuerzo en la barraca de los jardineros, como de costumbre– unas judías secas - de las que se cogían en el huerto hervidas sin nada más. La novia se fue a la plaza Comas en las Corts, a buscar el pan y la bota de vino, su Padre y yo, nos pusimos a cavar un trozo del huerto para sembrar, algo, - no recuerdo que - aquel día ni ella, ni yo fuimos a trabajar, la boda era a las doce. Cuando regreso ella, almorzamos, y continuamos cavando y preparando el terreno hasta las diez que ella se marcho para casa con el tiempo justo para cambiarse, por que tenían que ir a la Iglesia andando. Nosotros acabamos de cavar el trozo que faltaba y nos fuimos para casa, cuando llegamos los demás ya se habían ido, nos cambiamos y nos fuimos para la Iglesia, por supuesto andando también, no había otro medio. Cuando llegue a la Iglesia – doce o quince minutos más tarde de lo previsto – empezamos a discutir el Párroco y yo, primero por que había llegado tarde y después por que se empeño en que le tenía que dar 150 Pts, y yo no las tenia. Pasamos un buen rato discutiendo y al final le dije. Mire Vd. yo no tengo nada más que las 50 Pts. que acordamos en principio, de modo que si nos quiere casar adelante y si no, a mi me es exactamente igual. Por fin se decidió a casarnos y salimos de la Iglesia del brazo, casados y contentos y nos fuimos a casa con 80 céntimos en el bolsillo para emprender la nueva vida. Después de comer lo que ya tenían preparado sus padres desde el día anterior, el suegro y yo a las cinco de la tarde, ya estábamos en el huerto regando. No se puede decir que fuera un gran acontecimiento. No haríamos mucho ruido, por que hacia quince días que estabamos casados y todavía no se había enterado el portero. Por parte de mi familia no pudo venir a la boda, nada más que mi hermana ISABEL la más pequeña, que desgraciadamente la enterrábamos unos días después - Berinjitis – creo que fue la causa. La gravedad de la propia enfermedad y las dificultades con que tropezabas a la hora de buscar cualquier medicamento fueron las que provocaron el fatal desenlace. A toda aquella desagradable situación, ahora el problema para mí era como decírselo a mis padres, pero tenia que hacer frente a la realidad.

77


LA SOLEDAD EN COMPAÑA78

Fue uno de los momentos más desagradables de mi vida. No teníamos para comprar un piso y yo siempre e sido contrario al alquiler, de modo que decidimos comprarnos un solar y cuando lo tuviéramos pagado, empezaríamos a comprar materiales, que dejaríamos en el mismo almacén, hasta que hubiera bastante para hacer por lo menos la mitad de lo que teníamos previsto.

MIS SUEGROS Formar juicio de los demás es tarea fácil, lo difícil es hacerlo con equidad y respeto a la verdad, boy a intentar explicarlo como yo lo veo, sin perjuicio de los naturales errores de interpretación, de cada uno. Creo que todo esto que se suele decir de los suegros, por lo menos en mi caso no seria justo que yo dijera algo que pudiera interpretarse como desprecio, por que siempre se portaron muy bien con migo. Cierto que con la suegra no discutíamos mas por que no teníamos mas tiempo, siempre estaba refunfuñado como se suele decir, yo creo que era de aquellas personas que van expresando verbalmente sus pensamientos y no siempre sabes si el tema va contigo, pero nunca llego la sangre al río. Cuando en algún momento yo me ponía demasiado nervioso, me venia con una taza o un vaso de alguna infusión y me decía, va tomate esto, haber si te va a dar algo ahora. Y entonces ¿que tenia que hacer yo? Agarrarla del cuello, o callarme. Me callaba y en paz hasta la próxima.

MIS CUÑADOS Me permito hacer estos comentarios, por considerar que forman parte de mi vida al haber tenido que vivir y convivir más o menos directamente con ellos. De mi cuñado Marcos el marido de mi hermana Tomasa, poco puedo decir, nos conocíamos de cuando éramos jóvenes y vecinos, pero las circunstancias y la guerra nos mantuvieron alejados mucho tiempo y en cierto modo lo seguimos estando por la distancia que media entre nuestras respectivas residencias, pero a pesar de lo poco que hemos tenido ocasión de compartir nuestros puntos de vista, tengo una buena impresión de el. Trabajador y hombre de su casa, se porto bien con mi familia, independientemente de las inevitables refriegas que tuviera con mi madre ( su suegra) y a pesar de las circunstancias en que se vio envuelto al Faltar mi hermana, se a portado y se porta muy bien con sus hijos y para mi es suficiente.

MI CUÑADO FRANCISCO Mi cuñado Francisco no tuvo suerte con su matrimonio, la mujer nunca tenía bastante para mantener su forma de vida 78


LA SOLEDAD EN COMPAÑA79

El, que era un buen tornero, trabajaba como un desesperado y se ganaba bastante bien la vida, pero al seguir los pasos de su mujer siempre estaban sin un duro como se suele decir y sus padres y sus hermanas tenían que estar ayudándole continuamente. Por si fuera poco lo que ya suponía su forma de vida tan fuera de sus posibilidades, el hijo sufría ataques de epilepsia, en uno de los cuales murió, la hija salió adelante y al casarse creo que cambio su forma de vida por otra más de acuerdo con su medio y sus posibilidades. No recuerdo si ya lo he comentado, mi cuñado fue uno de los que murió a consecuencia de las quemaduras sufridas en un de un accidente en las minas de potasa de Cardona.

MI CUÑADA TERESA Yo no comprendía por que se le consentía, por ejemplo, comía solo cosas que a mí me parecían de capricho, le gustaba el baile y como las acompañaba su Madre, su hermana y yo, teníamos que ir al baile, que no era precisamente lo que nos gustaba a nosotros, pero no podíamos salir solos. Solía encontrarse mal el Lunes, Martes y Miércoles, el Jueves ya estaba lo suficiente bien para ir al baile por la tarde. El Viernes y sábado digamos que regular, pero el Domingo ya estaba bien otra vez. Cuando yo estaba en el Palacio antes de casarme, no me hablaba, pero nunca supe por que. Quizás por que yo no estaba muy de acuerdo con su forma de proceder y tal vez había hecho algún comentario al respeto. Como el reloj de la vida no se para, fue pasando el tiempo y muchas cosas, unas mas agradables y otras menos, pero que tienes que vivirlas. Años más tarde cuando recordamos el pasado, aquel detalle, nos parece de risa.

La Teresina, hermana de la mujer, también se había Casado, me parece recordar que vivían en la C/ de la Cendra, por que él, que era vigilante nocturno, tenia el trabajo por allí. Este tipo de trabajo no tenia sueldo, dependía solo de las propinas de los vecinos y de los clientes de los prostíbulos que al parecer tenían por aquel sector.

Mi cuñado José Mª. Era muy buena persona, cariñoso y servicial, se desvivía por atender a cualquiera que le pidiera algo, pero como no había hecho otra cosa que de vigilante, se le ocurrían pocas cosas, para sacar adelante a su familia. Los primeros años de casados las cosas les fueron bastante bien, pero a medida que la sociedad fue cambiando, también cambiaban las formas y las costumbres y él, como los demás vigilantes, poco a poco, fueron perdiendo clientela, hasta que a pesar de dedicar buena parte de las horas del día que tenían para descansar, tratando de conseguir cobrar algo, llegó un 79


LA SOLEDAD EN COMPAÑA80

momento en que aquellos vigilantes de toda la vida, no conseguían sacar lo suficiente para seguir viviendo. El problema se agravo hasta tal punto, que el Ayuntamiento tubo que intervenir y al final los pasaron al cuerpo de la Guardia Urbana. Pero como entre tanto se resolvía el problema, tenían que seguir viviendo, la solución fue que se vinieran a casa y ya nos arreglaríamos como buenamente pudiéramos. No sobraba ni el espacio, ni los medios, pero salimos adelante hasta que pudieron restablecer su propia forma de vida. No recuerdo el tiempo que estuvieron en casa, pero recuerdo que mi Cuñada Teresa tampoco me hablaba. Mi cuñado Francisco en aquella época era muy joven y naturalmente se comportaba como tal, mas tarde como ya hemos dicho aprendió el oficio de tornero y le iba muy bien, pero se caso y no tubo tanta suerte como el merecía por su forma de ser, ya creo haber dicho que murió en un accidente en las minas de potasa de Cardona (Barcelona)

MI CUÑADA ROSA La Rosa, para mi era algo mas que cuñada, el Antonio y ella se criaron juntos en el palacio, era la mas pequeña, de la familia, las circunstancias de la vida, la obligaron a trabajar desde muy joven. Presumidilla, pero trabajadora nata y muy buenos sentimientos.

Mi cuñado Juan Lo conocí de forma muy superficial cuando prestaba servicio como Guardia Civil en el Palacio de Pedralves y más tarde como el marido de la Rosa. Forma parte de una familia muy vinculada al cuerpo, Su Padre y su hermano también lo eran. Buena persona, con una buena educación y un buen nivel cultural, pero con escasa capacidad de iniciativa, es de aquellas personas que se desviven por hacer cualquier cosa que le pidas, pero se lo as de decir. Probablemente el hecho de criarse en un ambiente cuartelero de, a la orden y si Sr, tenga algo que ver con esa forma de ser, que cuando salió del cuerpo y tubo que enfrentarse a las circunstancias de la vida civil, en principio tubo serias dificultades para poder seguir adelante y lo pasaron muy mal. Trabajo en varios puestos y tubo ocasiones de vivir de manera aceptable, pero poco apoco y sin dejar de trabajar se le fueron complicando las cosas.

80


LA SOLEDAD EN COMPAÑA81

Uno de los trabajos que le ofrecieron fue reparto de prensa, pero tenia que aportar el vehículo y no tenia, mí hijo José Mª, también estaba haciendo de repartidor y aun que hacia servir una furgoneta muy vieja que teníamos, prácticamente tenia el mismo problema. Ante tal situación y con objeto de aprovechar la oferta, les compre dos furgonetas, una para cada uno, al poco tiempo cerro la empresa del periódico que repartían y se quedan sin trabajo, no recuerdo que hicieron con las furgonetas. Después de mucho batallar, por suerte encontró un trabajo de conserje mas adecuado a su forma de ser y creo que le va muy bien. EL SUEGRO El suegro era un hombre muy tranquilo, prudente y muy trabajador que trataba de mantener la familia unida y siempre dispuesto a ayudarte, a mí siempre me trato con todo respeto y consideración.

CAPITULO VIII

Me vuelven a movilizar Ya estabamos casado, ya empezábamos a hacer proyectos y seguíamos viviendo en el Palacio cuando me vuelven a movilizar y me mandan a Gerona a un Batallón de Artillería de montaña. Como la comida andaba escasa y en el cuartel no podía ser menos, todo el que tenia algún domicilio por los alrededores le daban permiso para pernoctar fuera del cuartel y para los fines de semana, que generalmente era de viernes a lunes. Yo no tenía domicilio en Gerona, pero conocía a varios de los oficiales y me las arregle para conseguir el pase y gracias al suegro que me pagaba los viajes, casi siempre estaba en casa. Creo que me pase más tiempo en el tren de Gerona a Barcelona y viceversa que en casa, o en el cuartel. Un día cuando llegue al cuartel me dicen que no me baya por que vamos a salir de maniobras. Como fui de los últimos en llegar, mediaron un mulo que acababan de levantarle el arresto, según parece por que no se dejaba cargar la cureña y cuando lo intentaban, el animal se tumbaba. Lo primero que tuve que hacer, fue sacarlo para abrevar en el río. Bueno, aquel animal que llevaba un mes sin salir de la cuadra, cuando se vio en la calle, salió corriendo y no hubo manera de sujetarlo, empezó a correr río arriba y río a bajo y a la hora de recogerlos, el Oficial insistía en que tratara de llevarlo a la cuadra. Yo no sabia que hacer, de modo que espere a que los demás mulos fueran saliendo y formaran. La sorpresa para todos fue que cuando lo llame, el animal salió del río y se coloco en la formación al parecer en el lugar que acostumbraba a ocupar antes del arresto. 81


LA SOLEDAD EN COMPAÑA82

Cada uno llevaba su mulo del ramal, yo me puse a su lado, pero no lo cogí, pensé que el Sabia mejor que yo lo que representaba cada toque de corneta y así fuimos hasta la cuadra, les dimos el pienso – un plato de algarrobas, que con el hambre que arrastrábamos todos, yo creo que se lo bebían lo que no nos habíamos comido nosotros y nos fuimos a almorzar. Después de “almorzar”, dos cazos de - “café” decían que era aquello -nos forman en la puerta del cuartel con los mulos, les ponen los arreos y empiezan a cargarlos con la parte del cañón que han de llevar, al mío le tocaba la cureña. Cuando ya estábamos formados me di cuenta de que aquel animal tenía un carbunco en uno de los costillares – enfermedad virulenta que padecen los animales – y como yo había visto en mi casa, que mi Padre cuando algún animal tenia rozaduras, les ponía una manta antes de ponerles los arreos, le dije al Cabo que necesitaba una manta para ponérsela al mulo antes de ponerle el baste, lo que le izo mucha gracia, pero me la trajo y se la puse y en cima todos los arreos y en el momento de cargarlo, había un cierta expectación por ver que pasaba. Con ciertas medidas de precaución, cargaron la cureña, el animal ni se movió a pesar de que estaba suelto, por que yo no lo cogí del ramal para nada y salimos con dirección a Figueras hasta Costa Roja por la N.II. Nadie se explicaba el comportamiento de aquel animal y me preguntaban que es lo que yo había hecho para conseguir aquel cambio. Yo no podía haber hecho gran cosa, hacia solo unas horas que me lo asignaron, como no fura que se comió buena parte del poco pan que me dieron para almorzar, tratarlo bien, o que pensara que yo era tan animal como él. Cuando llegamos a destino descargaron, montaron los cañones y empezó el simulacro pero sin disparar nada más que uno, por que al parecer estaban tan mal los tubos, que el proyectil que dispararon por poco destroza una fábrica de productos químicos que quedaba por debajo del arco del proyectil, al caer más cerca de lo previsto. Terminado el simulacro volvieron a cargar los mulos y de regreso al cuartel. Cuando llegamos al parque de la Dehesa o Debesa, en Gerona nos hicieron desfilar delante de la Jefatura del Batallón y cuando ya habíamos pasado, nos hacen dar media vuelta y volver a pasar. Al llegar yo a la altura de donde estaban los Jefes, nos hacen parar, llaman al Teniente de la compañía, no se lo que le dirían, pero este se dirige a mi y me pregunta que donde tengo el casco y el fusil y por que no llevaba el mulo del ramal. Le dije que el casco y el fusil estaban colgados al baste, a mi me molestaba llevarlos en cima y no se me ocurrió cogerlos cuando pasábamos la revista. En cuanto a lo del Ramal, le dije que lo llevaba suelto por que aquel animal sabía mejor que yo lo que significaba cada toque de cornetín y lo que tenía que hacer y en vez de llevarlo yo a él, yo me limitaba seguirle. Se dio media vuelta, fue a dar el parte y seguimos hasta el cuartel y descargar, quitar los arreos a las caballerías, llevarlas al río a abrevar, darles el pienso y a comer nosotros.

82


LA SOLEDAD EN COMPAÑA83

No paraban de preguntarme que le había dado yo a aquel animal para que se portara también. Les repetía que no le podía haber dado gran cosa, a parte de algún trozo de mi pan y alguna algarroba, solo hacia unas horas que me lo habían asignado. Terminamos de “comer” y yo tenía pensado pedir permiso para irme a casa, pero estaba indeciso, pensé que me arrestarían por no llevar el casco y el fusil y el animal suelto al desfilar ante la jefatura y decidí esperar a ver que pasaba. Cual seria mi sorpresa cuando a media tarde me viene el Teniente con un pase para quince días de permiso como premio por haber conseguido que aquel animal que al parecer no podían hacer carrera de él, volviera a ser útil. Probablemente, la solución del problema estaba en ponerle la manta, antes de poner el baste, de modo que este no le rozara directamente la parte enferma, o dolorida. No recuerdo ni la fecha en que me movilizaron, ni cuando me volvieron licenciar, pero recuerdo que mi quinta la llamaron cuando los Alemanes que habían ocupado Francia ya estaban en la frontera. No se con que objeto, o que pretendía hacer el alto mando al movilizarnos, por que con los medios que podía tener el Ejercito después de la guerra Civil, no creo que pretendieran detener a los Alemanes si estos se hubieran decidido a seguir adelante. El caso es que me tuvieron unos cuantos meses más de los que ya había estado desde que empezó la Guerra hasta que acabo, mas lo que me agregaron – como premio supongo - por haber estado en el bando perdedor, después de todo, como se suele decir J...... y contento, otros muchos no tuvieron tanta suerte como yo. Siempre e tenido la sensación de ser un tío con suerte, llegar a esta edad después de todo lo pasado antes y después de una Guerra civil tan absurda, en la que tuve que participar muy directamente, por lo menos durante el tiempo que estuve en tanques, y una posguerra tan cruel como la nuestra, salir sin una señal visible de la contienda, es sin duda suerte.

CAPITULO IX OTRA VEZ LICENCIADO Y VUELTA A LA RUTINA DE LA VIDA CIVIL Cuando volví, empecé a trabajar de nuevo en el taller de S.E.I.D.A.-S-A donde me habían reservado la plaza. Y en casa, pues lo mismo que antes de que me movilizaran, ayudar al Suegro en el huerto, o si tenia oportunidad, de ganarme algún dinero, aprovechar los días de fiesta acompañando al cliente que requería mis servicios para cuidarme de preparar el gasógeno para poder utilizar el coche. Necesitábamos seguir adelante con nuestro proyecto y no podíamos permitirnos hacer fiesta ni cuando coincidíamos los dos en tener el día libre, lo que ocurría raras veces.

83


LA SOLEDAD EN COMPAÑA84

Con objeto de ganar algo más, cuando alguien me requería para que le preparar el gasógeno, yo le ofrecía servirle el carbón. Esto suponía que terminada de la jornada de trabajo en el taller, tenia que ir al almacén de carbón que estaba en la C/Aragón cerca de la C/Tarragona y cargar con el saco hasta el garaje donde estuviera el coche,. De modo que además de lo cansado y sucio que salía del trabajo, entre el carbón que llevaba, vaciar la caldera, retirar las escorias y volver a llenarla, quedaba echo un asco y para acabar la jornada, tenia que volver a casa andando, por que muchas veces, según donde estaba no tenia combinación, o era demasiado tarde y el tranvía ya no iba, a un que en el mejor de los casos el tranvía me dejaba en Las CORTS y tenia que ir andando hasta el Palacio. LA BICICLETA Un día que fui al almacén del carbón, estaban cargando un camión de un montón que tenían a granel y tuve que esperar que acabaran. Estaban llenando los sacos cuando de pronto al correrse el carbón, aparece una bicicleta colgada en la pared. Podemos imaginarnos como estaba además de sucia, las cubiertas podridas, sin freno y oxidada por todas partes, poro pensé que me serviría para llevar los sacos del carbón y le dije al dueño que me la vendiera y me dice que les ayude a cargar el camión y me la regala. Pues estupendo, de todos modos tenia que esperar y sucio ya estaba, no vendría de aquí. Acabamos de cargar el camión, llenamos los dos sacos para mí, los ato como puedo a la bicicleta y andando, por que ni sabia, ni podía montar por que las ruedas no tenían gomas. De modo que empujando aquel trasto con los dos sacos, desde la C/ de Aragón – Entenza, hasta el garaje que estaba en Diagonal Rambla de Cataluña, llegué mas cansado que si hubiera llevado todo a la espalda, pero tenia la bicicleta. Y naturalmente, después de terminar de preparar el gasógeno y como aperitivo antes de cenar, desde Diagonal Rambla de Cataluña a pie con la bicicleta hasta el palacio. Poco a poco conseguí una clientela suficiente para que el almacén me sirvieran el carbón, sin necesita de ir yo a buscarlo.

COMPRAMOS EL SOLAR Ya teníamos algún dinero ahorrado y empezamos a dar vueltas para ver de encontrar algún solar y después de estudiar varias ofertas, nos decidimos por el que actualmente esta la Casa Bruta. Nos pareció el mas adecuado a lo que estabamos buscando, estaba bien situado, cerca del colegio de SAN RAMON donde pensamos que iría el Antonio y de la parada del Tranvía, (un Klm aproximadamente). al final de la Carretera de Sants - Riera blanca, que era el único y el mas cercano medio de transporte publico que teníamos y las condiciones de pago las podíamos asumir. 84


LA SOLEDAD EN COMPAÑA85

Se estableció un contrato de CENSO, entregamos 6000 Pts, a la firma del contrato y el resto,(5.000.Pts) quedaba como censo por el que tendríamos que pagar un 5% anual, dividido en trimestres y podíamos liquidarlo cuando quisiéramos. Cuando tuvimos suficiente para hacer la mitad - de lo que mas tarde seria la CASA BRUTA, como le decían los cucos,- supongo que seria como la veían ellos al no estar terminada la fachada– fue el paleta levanto las cuatro paredes, hizo la distribución interior y la enyesó y mientras se secaba, solicitamos la luz y nos fuimos a vivir a nuestro nuevo hogar, sin agua corriente, que la cogíamos de la casa del vecino de al lado, hasta que pudimos ponerla. Sin mas muebles que una cama y un armario que avía hecho yo como pude, en los ratos libres, con maderas que comprábamos cuando se podía. Una mesa y cuatro cacharros que nos dieron sus padres, la única habitación que estaba medio decente era la del nuevo inquilino, pues ya se avía aumentado la familia. Como el reloj del tiempo no se para, a un que las cosas iban mejorando, todavía era evidente la escasez de todo. LA ESCURSIÓN EN BICICLETA La gente se desplazaba por los pueblos de los alrededores buscando algo con que matar el hambre y un día, a uno de los compañeros de trabajo, se le ocurre proponer una excursión en bicicleta hasta un pueblecito cerca de TARREGA, para pasar el día y traernos pan, pues según él, allí podías comprar el que quisieras. Organizamos el viaje en el que participábamos tres, ninguno podíamos decir que sabíamos montar en la bicicleta, ni se nos ocurrió pensar que la ruta propuesta era toda cuesta arriba. Hasta EL BRUCH la cosa fue bastante bien, a un que ya tuvimos que subir buena parte andando, pero cuando llegamos a LA PANADELLA, estábamos rendidos y sin ánimos para seguir, de modo que uno se fue a coger el tren y los otros dos decimos volvernos en la bici, naturalmente sin pan y mas que cansados, acabamos la excursión agotados, el verdadero problema era levantarse al día siguiente, pero había que seguir. Antes de hacer el resto de la casa, pensamos que teníamos que hacer la baya de la fachada para cerrar la propiedad y evitar que el pequeño saliera a la calle y proteger el pequeño huerto que habilitamos en lo que es el patio delantero, donde a base de horas, de las pocas que teníamos de descanso, conseguíamos obtener algunas verduras que nos Iván muy bien en aquellos tiempos de escasez. Pero como no teníamos un duro, empezamos por buscar trozos de ladrillo que fueran aprovechables entre los escombros que tiraban de las obras, y cuando teníamos un buen montón comprábamos cemento y hacíamos un trozo de valla y así fuimos repitiendo hasta que conseguimos acabarla. Debido a mis escasos conocimientos de albañilería y el material que quizás no era el mas idóneo, aquella obra duró más de lo deseable, pero no se puede decir que fuera mal trabajo, por que a pesar de sus defectos, hasta el momento a resistido mas de 50 años y sigue, es la que hay actualmente.

85


LA SOLEDAD EN COMPAÑA86

El tiempo fue transcurriendo y nuestra situación fue mejorando, yo tenia un buen empleo y unos ingresos que nos permitían hacer el resto que faltaba de la casa excepto la fachada, aun que eso suponía continuar dedicando todo nuestro esfuerzo a ese objetivo, ni cine, ni fiestas ni nada que no fuera destinado a pagar la nueva obra, pero conseguimos salir adelante. Cuando nos dispusimos a continuar las obras, el paleta nos advierte del peligro de continuar, por que toda aquella manzana estaba afectada, no dan permisos de obra y el Ayuntamiento podría dar orden de derribo de lo que se hiciera, cosa que nosotros ignorábamos. Con objeto de aclarar el asunto, me voy al Ayuntamiento, donde me confirma que tanto la finca, como el resto de la manzana, están afectadas desde hace muchos años y que el vendedor tenia la obligación de decirlo antes de hacer la operación, pero que ahora la cosa no tiene remedio, por que a prescrito el periodo de reclamación, pero que no me preocupara, por que lo más probable era que nosotros no viviéramos el tiempo suficiente para ver como acabaría todo esto. La falta de practica, nuestra ignorancia y exceso de confianza en los demás, nos había jugado una mala pasada, al parecer, por lo menos de momento, la cosa no tenia arreglo, por lo que decidimos seguir adelante., En alguna ocasión tratamos de vender, pero los posibles compradores estaban más al corriente del asunto que nosotros y querían comprar muy barato, por lo que desistimos. Fueron pasando los años y un día nos dispusimos a liquidar el CENSO, y grata noticia, el Notario nos dice que una Ley de hacia muy poco, disponía, que transcurrido un determinado periodo de tiempo del establecimiento del Censo, este quedaría prescrito. Como en nuestro caso el tiempo transcurrido era más que suficiente, cancelación.

procedió a su

(El documento está junto al resto de la documentación en la carpeta de la casa bruta. Nos gustaba salir de excursión al campo y a pesar de que yo a veces disponía de algún coche de los que estaba probando, rara vez coincidíamos en hacer fiesta los dos, cuando yo tenia libre ella trabajaba y si era ella la que hacia fiesta, el que trabajar era yo, sacrificio compartido por toda la familia, a la que nunca le oí una queja, lo que no tiene precio, ni se puede pagar con dinero. Poco a poco fuimos liquidando la deuda y mejorando nuestra situación, pero se tenia que amueblar la casa, cambiar de sitio la cocina y montarla de nuevo, de modo que antes de salir de una ya estábamos con otra, lo que suponía seguir sin poder dedicar ni tiempo ni medios para nosotros. Así fueron transcurriendo los años, Antonio fue creciendo y ya tenia que ir al colegio y se tenia que llevar y volver a buscarlo. Yo por razón de mi trabajo, no podía estar seguro de poder hacerlo, por que casi siempre estaba fuera de Barcelona, de modo que decidimos que su madre dejara el trabajo y ya nos arreglaríamos con lo que yo ganaba.

86


LA SOLEDAD EN COMPAÑA87

Durante el periodo de posguerra que nos toco vivir, las cosas no iban también como era de desear, lo poco que había, era tremendamente caro y todo lo que ganabas era poco para poder pagarlo a precio de estraperlo. Lo único que sobraba era trabajo, el país estaba destrozado, la cadena de producción orientada a la fabricación de material de guerra y mientras se transformaba, no daba abasto a cubrir las necesidades del país, que además, como creo que ya se a dicho, sufríamos las consecuencias de un aislamiento total por parte de Europa y del resto del Mundo, por cuestión de carácter político. Si querías trabajar no había problema, la oferta era muy superior a la demanda, no solo por que se tenia que reconstruir el país, es que la masa obrera estaba diezmada. A las perdidas de vidas de la guerra, había que sumar los que estaban en los campos de concentración, en los batallones de trabajadores, en la cárcel, o en el Ejercito como yo, o los que por una u otra razón tuvieron que emigrar y en aquella época tan difícil, muy pocos extranjeros se atrevían a venir a trabaja a España. En estas condiciones y en aquella época, lo único que sobraba era trabajo Ya empezaban a venir coches nuevos de importación y por supuesto a pesar de todo, eran bastantes los posibles compradores que había hecho fortuna durante y después de la guerra Civil y la Mundial, muchos de los cuales ni siquiera sabían conducir y necesitaban, o querían chofer, para poder dar a conocer a sus amigos, su nueva posición social y económica. Esto creó una fuerte demanda de conductores y lo pagaban bien. Yo seguía trabajando en S.E.I.D.A.SA y además de tener un buen sueldo de acuerdo a mi categoría y en aquella época, estaba bien considerado, pero necesitaba ganar más, teníamos muchos proyectos y en cierto modo, necesidad de sacar adelante algunos, por lo que decidí hacer de conductor, a parte de los servicios que ya prestaba como tal a petición de los clientes y con el permiso, o encargo de la empresa, pero yo tenia otras ofertas, que mejoraban el sueldo considerablemente. Además, de conductor, tenias la ventaja de que no ensuciabas tanto la ropa y si a esto le agregabas que te vestían de arriba a bajo, siempre te daban algo para casa, y al estar viajando, podías tener ocasión de encontrar alguna cosa más que llevar a casa, para mi la cosa estaba clara y mas, si como me aseguraban en la empresa, podía volver cuando quisiera. Hacia unos días que por encargo de la empresa estaba con un tal HOSUA prestando un servicio que yo no comprendía Lo mismo me podía pasar la mañana en la puerta esperando que saliera y al final bajaba alguna de las chicas de servicio y te decía que volvieras al día siguiente, o que te fueras al aeropuerto tal y esperaras que ya te dirían lo que as de hacer; - Bueno, ¿ pero quien tenia que decirlo? Al cabo de un buen rato de esperar, venia un Sr. O una Srta. Y me decía que me fuera al aeropuerto de Barajas, o de Sevilla, o a cualquier otro lugar y esperara en tal o cual sitio, podía aparecer el Sr. Hosua, o como ocurrió en varias ocasiones, que te mandaran a otro lado.

87


LA SOLEDAD EN COMPAÑA88

Yo no lo entendía, hasta que un día, cuando liberaron París, leí en la prensa que un tal Hosua, había matado a la Mujer, a la Suegra, a su perra y se había suicidado, pensé que se trataba del Hosua que yo conocía, que seguramente era espía de los Alemanes.

DE CONDUCTOR Yo seguía trabajando en S.E.I.D.A.SA. y la primera ocasión que se me presento fue cuando el cliente Sr. Ramón Coll, Director de LA GROVER.SA, me ofreció la plaza de chofer y se la acepte; Tenia dos coches, un NACIONAL SITGES y un DELAYE. El servicio diario seria a él y en alguna ocasión, para la Sra. Con el DELEYE, por que el otro lo reservaba para ir de caza por la noche con sus amigos. Como el servicio se limitaba generalmente a él, por la mañana lo llevaba al despacho y a medio día a casa y si salía tarde de la oficina, casi siempre quedaba libre por la tarde. La Sra. Si necesitaba el coche cogía el otro, por lo tanto, el servicio y el horario eran muy aceptable. No obstante tenia algunas cosas que a mi no me acababan de agradar. Empinaba el codo demasiado y con frecuencia, lo que hacia que su comportamiento y el trato fuera demasiado brusco. Tenia la costumbre de ir siempre sin dinero, me hacia un vale para caja y me daban una cantidad que variaba según la idea que tenia de lo que quería hacer Si estábamos por Barcelona Ciudad, con 1000 Pts, tenia bastante para la gasolina y si tenia que comprar algo para el coche. Cuando pensaba salir fuera, a cualquiera de las fabricas, a Gerona, Arenys de Mar, o Alicante, me daba 5.000- 0 – 6000 Pts. Como él nunca llevaba dinero, yo tenia que ir pagando sus gastos cuando entraba a tomar la copa, o comer, tanto si iba solo, o con otros, pero como yo me quedaba en el coche, yo no podía saber, lo que tomaban, o quien pagaba y cuando salía, y me preguntaba si había pagado y le decía que no, decía que en que estaba pensando y otras cosas que no vale la pena mencionar, que te dejaban como un imbécil delante de los demás. Otra cosa que me molestaba es que nunca te decía a donde íbamos cuando salíamos de casa, si llevaba yo el coche se limitaba a decir bamonos y a la derecha, o a la izquierda. Si lo cogía él, no decía nada, de modo que te enterabas a donde íbamos, en el mejor de los casos a medio camino y si íbamos a Gerona, bueno, pero si nos vamos a Alicante, como le avisas a la familia, entonces los teléfonos no funcionaban también como ahora, ni había móvil, tenia que esperar a llegar a donde fueras. Acostumbraba a reunirse por la noche en la plaza de Calvo Sotelo, con su cuñado Fabregas, director del RACC, que tenia un Citroen Talbot lago Record y con un tal Solé, que venia con un Alfa Romeo con el que al parecer participaba en carreras, esperaban a la media noche y

88


LA SOLEDAD EN COMPAÑA89

cuando la poca circulación que había se reducía al mínimo, salían para Lloret de Mar y el trato era que ultimo que llegaba, pagaba la cena en un bar que no cerraba nunca. Los tres coches eran potentes, en aquellas fechas podían alcanzar 150 y 160 Km. velocidad mas que razonable si tenemos en cuenta, no solo lo estrechas que eran las carreteras, si no el estado de abandono en que se encontraban,. De noche y con baches enormes que tenias que ir sorteando como podías, convertía aquella especie de aventura en un prueba realmente peligrosa. La noche que había bebido mas de la cuenta y no se atrevía a conducir, tenia que coger yo el coche, lo que no dejaba de ser un motivo de tranquilidad para mi, pero cuando lo llevaba él, a pesar de mi afición a la velocidad, el viaje se me hacia demasiado largo. Tenia afición a la caza y la practicaba en cada ocasión que tenia la oportunidad, especialmente si era de noche, se juntaba con el Farmacéutico de Vidrieras (Gerona) para lo que utilizaban el coche pequeño. Tenían una especie de casco con una lámpara como la de los Mineros que conectaban a la batería, se sentaban en cima de los guardabarros delanteros, uno en cada lado, yo al volante y a una velocidad de unos 15 – o 20 Km. recorríamos durante horas todas aquellas carreteras, de los alrededores de Lloret. Yo con un sueño que no se como no nos fuimos a la cuneta ninguna noche. A mí ya me gustaba aquello, pero todo el día y toda la noche sin dormir resultaba pesado. Para distraerme y que no me durmiera, a mí también me dieron una escopeta y un equipo. Yo la usaría cuando hubiera dos piezas en el lado izquierdo, el que estaba fuera tiraría a la de su derecha y yo, ala de la izquierda. Tuve varias oportunidades de practicar el tiro, pero el sueño seguía siendo un suplicio y cuando me entere de que la Guardia Civil nos estaba siguiendo, deje la escopeta. El motor del coche perdía mucho aceite y como se quejaba del gasto, le dije de arreglar el motor, decía que se lo tendrían demasiado tiempo en el taller y no quería perder la oportunidad de ir de caza por la noche. Hacia unos idas que él cogía el coche cuando iba al despacho y cuando salía, de modo que yo solo lo cogía para llevarlo a la puerta de su casa y de allí al garaje, el día se me hacia largo y aburrido y le dije que si quería, yo trataría de cambiar por lo menos las juntas del motor, lo que solo serian un par días y lo que costaran las juntas y le pareció bien. A la semana siguiente cuando volvimos de Lloret, compre las juntas y empecé a desmontar el motor, pronto me di cuenta de que no se trataba de un simple cambio de juntas, los cilindros estaban tan desgastados que por allí se colaba el aceite, los cojinetes del cigüeñal tenían tanta holgura que no valía la pena cambiar los retenes, por que se estropearían al día siguiente de poner el motor en marcha.

89


LA SOLEDAD EN COMPAÑA90

Para hacer una reparación medianamente bien, por lo menos se tenían que rectificar los cilindros, cambiar los pistones y los cojinetes del cigüeñal, pero eso además del coste requería mas tiempo del previsto. Le expuse lo que a mi juicio se tenia que hacer como mínimo y después de despotricar a su manera, comprendió el asunto y dijo que se hiciera. Pero cuando lleve el bloque a la rectificadora, me dice que se tienen que poner camisas nuevas, por que si solo rectificaba los cilindros, luego no encontraría pistones de aquella sobre medida, por lo que se tendrían que hacer, con la agravante de que cada vez que quisiera rectificar el motor, tendría que hacer pistones nuevos y aun que el coche ya era bastante viejo, como de momento no tenia posibilidad de comprar otro nuevo, quizás tuviera que volver a repararlo. Vuelta a consultar el tema y vuelta a escuchar la retórica poco agradable con que respondió, pero como no tenia otra solución si quería arreglar el coche, de lo contrario se tenia que montar de nuevo y dejarlo como estaba. Acabo autorizando la reparación, tal como se le propuso, a un que le suponía dejar la cacera por un par de días mas de lo previsto en principio. Ya esta el coche reparado, ahora es cuestión de hacer unos cuantos Km. con precaución para que se suavice el motor- en aquella época era un requisito indispensable – y para aprovechar el tiempo de rodaje, cogeríamos este coche durante unos días para ir al despacho. Al día siguiente, al parecer no era mi día, cuando llego al garaje para llevarle el coche a la puerta como habíamos quedado, el coche pequeño no esta. A un que me extraño que la Sra. que era la que lo cogía alguna vez, se hubiera levantado tan temprano, no se me ocurrió pensar que lo hubiera cogido él. Le gustaba ir deprisa y sabiendo que tendría que ir despacio, no pensé que pudiera haberlo cogido él, de modo que yo cogí el otro y lo lleve a la puerta de su casa como de costumbre pensando que estaría allí. Como no bajaba, subo al piso a preguntar que pasa, la chica de servicio me dice que el Sr. se había ido muy temprano. Llamamos al despacho y nos dicen que no esta. Por lo visto tenia prisa en desfogar el coche y lo cogió para ir al despacho, pero debió de ir mas deprisa de lo debido, por que cuando por fin nos encontramos, a parte de soltarme un royó de los suyos, entre otras cosas me dice que había tenido que parar, para poner agua. Lo que sin duda le paso, por que fue mas deprisa de lo debido y recalentó el motor y quizá lo gripó. Para asegurarme del estado del motor, me fui al garaje y desmonte la culata, el aspecto de los cilindros era el de haber sufrido un recalentamiento, pero sin llegar a griparse. Pero una de las camisas de los cilindros se había movido y se corría el peligro de que si se volvía a mover y la cogían los aros del pistón, se destrozaría el motor.

90


LA SOLEDAD EN COMPAÑA91

Consulte el asunto con la Rectificadora que reconoció el fallo y me aseguro que en cuanto le llevara el bloque, inmediatamente se pondría a repararlo, sin cargo. No-tenia mas remedio que decirle lo que pasaba, a un que ello suponía otro encontronazo verbal, como así fue, tratando de responsabilizarme de lo que estaba pasando. Yo que ya estaba cansándome de que me tratara de aquella manera, le respondí en los mismos términos, diciéndole que la culpa y por tanto la responsabilidad de que se corriera la camisa, era de la Rectificadora, la cual acepto repara el defecto sin cargo. Y el responsable de que se recalentara el motor y en consecuencia, se corriera la camisa, en todo caso seria él, que era el que llevaba el coche cuando según él se le calentó, lo que dio lugar a una dura discusión mas que a un dialogo. Al cabo de un buen rato y una vez que se calmo, me dice que la reparación, la haría al final de mes , por que ya se había comprometido a salir de caza con su amigo aquellos dos fines de semana. Le advertí del peligro que se corría de reventar el motor, pero insistió en retrasarla reparación, diciéndome que el coche entre tanto lo llevaría solamente yo. Insistí y advertí del riesgo de destrozar el motor y que la solución no es que lo lleve yo, el problema sigue siendo el mismo lo lleve quien lo lleve, pero insistió haciendo caso omiso de mis observaciones. Pasaron las dos noches de cacera de la primera semana con toda normalidad, pero insistió en continuar cazando y la noche del Viernes de la semana siguiente, en la madrugada del Sábado, cuando estábamos cerca de Figueras, paso lo que me temía. El motor se reventó, los aros cogieron la camisa y la biela salió por un costado del bloque, dejando el motor totalmente inútil. Contrariamente a lo que yo esperaba, solo su amigo se limito preguntar que había pasado. Probablemente él no dijo nada por que ya sabia lo que pasaba, el caso es que después de un cambio de impresiones entre ellos, se bajan del coche, cogen las escopetas y el perro, me dice que espere que mandaran la grúa y sin mas, salen andando. No se ni como ni cuando llegarían a Figueras. A media mañana llega la grúa, remolca el coche hasta el taller en Figueres y como no sabia lo que tenia que hacer, me fui andando hasta el Restaurante Duran, donde acostumbraba ir cuando estabamos por aquella zona, con la intención de ver si estaban, o habían estado por allí y como ya era medio día, por lo menos comer yo, por que estaba sin tomar nada desde la noche anterior y llamar al despacho a ver si sabían algo de ellos, o me decían lo que tenia que hacer; Cuando llegue al Restaurante, estaban esperando que les sirvieran la comida, sin mediar palabra me senté en la mesa de al lado y pedí la comida para mí. Aquella situación acabo con mi paciencia.

91


LA SOLEDAD EN COMPAÑA92

Cuando acabamos de comer, pedí la cuenta como de costumbre, pago y me acerco a la mesa donde estaban, le digo que si puede atenderme un momento y al contestar afirmativamente, le doy la cuenta del Restauran para que ponga el conforme y a continuación sin mas preámbulos, la cuenta del gasto de los últimos días y las llaves de los coches diciéndole que nuestra relación laboral se termino, por incompatibilidad de carácter y que me iba a mi casa. Dice que no tenia que tomarme las cosas así y que cogiera las llaves otra vez, pero yo ya estaba decidido a volver a trabajar en S.E.I.D.A.sa y dejar lo de chofer con el. Cada día me era mas insoportable y por otra parte yo ya empezaba a comportarme en cierto modo como el, especialmente en nuestro trato diario, ya no había respeto y mas que dialogo era una continua discusión. Aquella tarde cogí el tren y para casa. A los pocos días, me viene a casa su hermano, - que era Abogado y trabajaba en el Ayuntamiento - y con la excusa de traerme la liquidación, sondear mi intención sobre el tema y el encargo de su hermano en el sentido de que si no quería volver, por lo menos le devolviera el abrigo del uniforme. A juzgar por la forma de expresarse, me pareció entender que su hermano, al dejarlo yo en Figuras de aquella manera, se había marchado a Francia unos días, por si yo lo denunciaba. Quizás pensó que yo sabia algo que pudiera inducirle a pensar que podía hacerlo, pero nada mas lejos de mi intención y tampoco sabia yo nada que pudiera perjudicarle en este caso, por tanto mi respuesta fue lo suficiente clara y contundente para que no hubiera duda al respecto. Mire, dígale a su Hermano, que no pienso volver, ni devolver nada y que duerma tranquilo, por que para mí, el echo de que no nos entendamos laboralmente, por incompatibilidad de carácter, no significa que no podamos continuar manteniendo, incluso mejorando la escasa relación de amistad que pudiéramos tener, a un que no sea nada mas que por el tiempo que hemos compartido, y le da recuerdos de mi parte, gracias por su visita.

OTRA VEZ DE MECANICO De nuevo trabajando en S.E.I.D.A. SA y haciendo un poco de todo, y un día que tenia que salir con un coche al que se le había ajustado el motor para hacer unos Km. suavizar el motor y poderlo poner apunto, el dueño del coche me pregunta si yo tendría inconveniente en estar unos días con el, por que su chofer estaba enfermo. Le dije que por mi parte no había problema siempre que la Empresa estuviera de acuerdo, se lo pidió al Sr. Picas jefe de Taller y de mutuo acuerdo empiezo de Chofer por unos días.

OTRA VEZ DE CHOFER PARTICULAR La enfermedad de su chofer desgraciadamente se fue complicando y al parecer tubo que dejar el trabajo y lo que tenia que ser unos días, fueron casi tres años, durante los cuales naturalmente pasaron muchas cosas, dos o tres de ellas creo que merecen el comentario por inexplicables.

92


LA SOLEDAD EN COMPAÑA93

La madrugada de un día que regresábamos de Burgos de la jura de Bandera del mayor de sus hijos, antes de llegar a Zaragoza, observo que el coche hacia un movimiento extraño, como si alguna rueda fuera floja. Paramos, miramos por todas partes, pero no vimos nada fuera de lo normal y seguimos adelante. Pero aquel movimiento extraño se repetía de vez en cuando y yo ya no estaba tranquilo, de modo que paramos de nuevo, enciendo una lámpara portátil que llevaba y empezamos a mirar el Sr. Y yo por todas partes, las ruedas, la dirección y la parte de debajo, sin que aparentemente se viera nada fuera de lo normal y de nuevo emprendemos el viaje. Unos Kms. mas adelante, como el coche continuaba haciendo aquellos movimientos raros, paramos y empezamos a mirar otra vez por todas partes, con mas detenimiento, la Sra, ya empezaba a quejarse de tanto parar, así llegaremos tarde a casa, decía. De pronto me doy cuenta del problema. Me quede sentado en el suelo, le pedí un cigarrillo al Sr. Boada, lo enciendo y le digo que mire lo que producía aquel movimiento extraño. Uno de los triángulos que soportan los muelles de suspensión de la parte delantera, había perdido uno de los tornillos y el otro estaba a punto de saltar la tuerca que le quedaba. El, también saco un cigarrillo y se quedo sentado a mi lado y sin decir nada, creo que los dos estabamos pensando en lo que podía haber pasado, de no haber insistido en localizar la causa de aquel extraño movimiento. Pasaron unos minutos y seguíamos fuera y sin decir nada, la Sra. que estaba dentro del coche con la hija, pregunta que es lo que pasa. Le explicamos lo que pasaba y lo que pudo pasar, por que si no paramos y se acaba de salir aquella tuerca, nos podíamos haber matado, por que el coche al caer el triángulo y perder la rueda, se que da sin freno y sin Dirección. Bueno, ya sabemos lo que pasa y ahora como lo arreglamos para poder seguir. Yo siempre llevaba unas cuantas herramientas en el coche, pero de madrugada, en medio de la carretera, con poca luz y pocos medios y bastante fresco, la cosa no resultaba por lo menos, fácil. Nos pasamos un buen rato pensando como, o que podíamos hacer, llamar a la grúa, como, entonces no había el móvil y el pueblo mas próximo estaba a unos Km. y a las tres de la madrugada no creo que nos estuvieran esperado. Por ultimo decidimos intentar de poner el triángulo en su sitio, él me ayudaría en lo que pudiera, pero en el mejor de los casos nos faltaría uno de los tornillos, por que el que quedaba, al estar la tuerca bastante mal, nos ofrecía poca garantía de seguridad. Teníamos que encontrar de donde sacar un tornillo de los mismos que ya lleva el coche, ¿pero donde esta ese tornillo?.

93


LA SOLEDAD EN COMPAÑA94

Por fin encontramos la solución, sacaríamos uno de los que sujetan la carrocería al chasis y digo que sacaríamos, por que yo solo no podía. Costo un buen rato, por que se tubo que sacar el tapizado de la parte donde estaba el tornillo, para lo cual tuvieron que bajar del coche la Sra. Y la niña y con el frió que hacia no paraban de protestar. Por fin conseguimos sacar el dichoso tornillo, lo montamos y pudimos continuar el viaje de regreso hasta Barcelona. Otra fue subiendo la Collada. La Collada es una carretera con muchas curvas y estaba en tan malas condiciones que no era fácil pasarla sin tener algún percance En aquella época la carretera tenia unas rodadas tan profundas, que en algunos sitios, los bajos del coche tocaban el suelo y cuando venia otro de frente, tenias que tener cuidado de que al sacar el coche de las rodadas, no se saliera de lo que era la calzada. . Nosotros subíamos en dirección de Rivas a la Molina y de pronto al salir de una de las innumerables curvas, nos encontramos de cara con otro que bajaba y no se apartaba, quizás por temor a salirse, o por que no pudo sacar el coche de las roderas. No teníamos ni siquiera la opción de parar, por que se estamparía contra nosotros. En décimas de segundos tuve que decidir entre esperar haber que pasaba, o intentar pasar entre el coche y la pared de roca que tenia a mi derecha y así lo ice. Lo que no supimos ver cuando después de pasar paramos, era precisamente por donde habíamos pasado sin tocar ni al coche, ni a la pared de roca, y sin mas consecuencias que la rotura de la Antena de la radio que iba montada debajo del estribo del lado izquierdo del chasis, por que la anchura que quedaba entre el otro coche y la pared, aparentemente, era inferior al ancho de nuestro vehículo. Este caso fue objeto de comentario entre sus amistades, el dueño y conductor del otro coche era vecino del hermano del Sr. Boada, que tampoco comprendía como pudimos pasar sin tocar su coche, ni la pared de roca. Yo tampoco. Otra peripecia de las que no te olvidas con facilidad, fue en un viaje a Madrid. Salimos de Barcelona bien temprano, paramos en Lérida para tomar café y seguimos en dirección a Zaragoza, bajando la cuesta que había inmediatamente antes de llegar a Fraga, me quedo sin freno. Empiezo a cambiar las marchas intentando, sino parar, por lo menos reducir velocidad. Ellos se dieron cuenta de que algo pasaba, pero yo estaba seguro de poder dominar la situación y para no alarmarlos, les digo que no pasa nada, que estaba probando el cambio, en realidad lo que trataba de hacer era reducir velocidad, con velocidades mas cortas, tratando de parar, pero la pendiente no me lo permitió.

94


LA SOLEDAD EN COMPAÑA95

Cuando llegamos a bajo y consigo parar y les digo lo que pasa, me dicen que busque un sitio que reparen la avería y vuelva, me esperan para tomar algo, para celebrar el haber salido también, de otra situación de riesgo como aquella, . Reparada la avería continuamos el viaje. Por mi parte no tenia prisa en volver al taller, me vestían en el mismo sastre que ellos, tenia un sueldo superior al del taller y un trato estupendo por parte de todos. Cuando íbamos solos, él Sr. Boada se sentaban a mi lado y charlábamos y fumábamos, nunca me dijo si corría, o iba despacio, se limitaba a mirar el reloj para ver el tiempo que tardábamos en los desplazamientos. A los hijos les gustaba correr y algunas veces que les dejaba el coche, querían que nos fuéramos a Monjuit donde se podía correr sin mucho peligro en lo que había sido el circuito, no se podía pedir más.

MI TREMENDO ERROR Enrique, el mayor de lo hijos que ya conducía, tubo un accidente y se tubo que llevar el coche a reparar y les recomendé el taller de un compañero y amigo que habíamos estado trabajando juntos en S.E.I.D-A.SA. y se había establecido por su cuenta y las cosas le fueron muy bien. Reparado el coche, el amigo Sancho – que así se llamaba - me dice que esta buscando un local más grande por que allí ya no cabían y que si quiero, me podía quedar de encargado en aquel taller, por que no pensaba cerrarlo y le acepte la oferta. Nunca encontré una explicación lógica a una decisión tan absurda, supongo que mi afición a la mecánica fue lo que me izo caer en la trampa, de otro modo no se explica. El caso es que me despido de la casa que estaba haciendo de chofer, donde tan bien tratado estaba y me voy a trabajar al taller. Pronto empezaron los problemas, me dejo solo un mecánico, que era primo suyo, al electricista y al pintor. Por lo visto la idea era mantener aquel taller hasta conseguir llevarse al otro los clientes que le interesaban, dejándome los morosos y cuando tenia una urgencia en su otro taller, se llevaba al pintor o al electricista, o el coche del cliente que a el le interesaba, alegando estar mejor preparado su taller. De modo que yo, nunca podía comprometerme en la fecha de entrega del vehículo que estaba reparando. Aquella situación fue empeorando por momentos, hasta que consiguió que aquello no fuera rentable y así justificaba el cierre, cuando me di cuenta del error que había cometido ya era demasiado tarde.

95


LA SOLEDAD EN COMPAÑA96

CAPITULO X

EL TALLER Viendo venir el problema, su primo Pascual que no quería saber nada del otro, por que consideraba que le había hecho una mala jugada y yo que tenia la misma impresión, decidimos establecernos por nuestra cuenta y nos fuimos a un garaje que había en la plaza de la BONA NOVA donde nos alquilaron un par de plazas, con lo que de momento podíamos salir del paso. En principio la cosa no nos fue mal, conseguimos unos cuantos clientes que nos tenían ocupados todo el tiempo y la cosa fue mejorando por lo que decidimos alquilar un local en la C/ ATENAS. Pero e aquí, que al poco tiempo el Gobierno autoriza la importación de Turismos y nadie quiere reparar el coche viejo. Pasamos una temporada mala y al final, todos, o casi todos los talleres pequeños y medianos, nos vimos obligados a cerrar. Cuando empezamos a avisar a los pocos clientes que nos quedaban, de nuestra intención de cerrar, también empezamos a buscar trabajo. El amigo Sancho, en cuanto supo que cerrábamos, nos ofreció trabajo en su casa y Pascual, a pesar de no querer saber nada mas de su primo, al no encontrar nada de momento, tubo que aceptar la oferta. A mí tampoco me parecía correcto presentarme de nuevo en S.E.I.D.A.sa, después del fracaso en el Taller.

NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA. Se suele decir aquello de que no hay mal que por bien no venga Y este dicho me recuerda la anécdota del sacrita. Parece ser que en una de las Iglesias de la ciudad, avía un sacrita que no sabia leer y el obispo al enterarse, lo despidió. El pobre sacristá, para ganarse la vida puso un puesto frente a la iglesia y vendía velas, cerillas y golosinas. La cosa le fue muy bien y consiguió montar una cadena de establecimientos. Un día que tenia que firmar un contrato, se lo dieron para que lo leyera y dijo que no sabia leer, el interlocutor sorprendido le dijo, si Vd, sin saber leer a sido capaz de montar todo esto, que hubiera sido de Vd, con estudios, y el le respondió, seria sacristán. Yo que tampoco tengo estudios, pienso que de no haber cometido aquel error, probablemente hubiera acabado siendo chofer el resto de mi vida. Como a mi, poco antes de cerrar el taller, uno de los clientes que tenia un local en la Gran Vía,Comercial D.V.P.- me ofreció trabajo para montar grupos electrógenos en diferentes sitios, por

96


LA SOLEDAD EN COMPAÑA97

que en aquella época eran frecuentes los cortes de luz, le acepte la oferta y estuve una buena temporada montando equipos electrógenos y cuando empezó a aflojar la demanda, estaba en el almacén, donde siempre había algo que hacer. Aquella empresa entre otras cosas, tenia la representación de MACMOR,SA de maquinaria industrial, de obras publicas y minas y material de perforación de la Casa HOLMAN y me dicen que me haga cargo del servicio de mantenimiento y entrega del material. La empresa consiguió la concesión del reparto y distribución de unas partidas de chapa de embutición que importaba Tabacos de Filipinas S.A. del Japón y me encargan retirar la chapa del puerto, su posterior almacenamiento y distribución, para lo cual se tubo que buscar un almacén y montar un puente grúa y ya me tienes a mi en aquel fregado. El reparto se hacia en el despacho, donde a cada uno que tenia la suerte de que le tocara algo, le daban un vale, pero como el reparto se hacia en función del tonelaje solicitado, resultaba con frecuencia que al que le daban chapa de 1m/m. por ejemplo, lo que necesitaba era la de 0.5 m/m, o al revés. De modo que a cada momento me estaba pidiendo que se la cambiara, cosa que no podía hacer si no encontraba otro que le interesara el cambio. Como a veces se trataba de cantidades importantes, importantes en aquella situación de escasez, a mí me estaba ofreciendo continuamente camisones por el simple hecho de cambiarles las partidas. Y aquí cometí otros dos, de los muchos errores que é cometido a lo lago de mi vida. El primero fue decírselo al director, para que supiera que tenia la oportunidad de incrementar el escaso beneficio que les dejaba aquella operación. Y el segundo aceptar una pequeña propina, por facilitar el intercambio entre dos clientes. Como yo no oculte el echo, al enterarse el director, me dijo que dejara el reparto de la chapa, por que el trabajo de entrega y mantenimiento, estaba retrasándose demasiado. Creo que fue una forma muy discreta de relevarme de aquella función. No recuerdo exactamente el tiempo que estuve en aquella casa, pero creo que alrededor de tres años. Hay gente que siempre ve la botella medio llena, o medio vacía, refiriéndose a la manera de ver las cosas, en casa, nosotros, gracias a nuestro carácter optimista, la botella siempre estaba llena, lo que a pesar de todos los inconvenientes y dificultades que teníamos que vencer, para poder sobre vivir en aquel ambiente de pobreza generalizado, siempre conseguimos salir adelante, relativamente bien.

CAMBIO DE EMPRESA Un día estando en el despacho, me dice el Sr. Fernández que era el director comercial, de D,V.P SA. donde estábamos trabajando, que sin decir nada ni hacer comentarios, cuando

97


LA SOLEDAD EN COMPAÑA98

termine la jornada baya al bar tal - no recuerdo el nombre – que estaba cerca del almacén y espere allí. Ya estoy en el bar, pronto empezaron a aparecer otros compañeros,- cinco - creo que éramos y de momento nadie sabia nada. Al cabo de un buen rato aparecen dos Sr. Que dicen ser Don Valentín González del Valle, presidente del consejo de administración de S.I.B.E.R..E.S. al parecer era – digamos la Madre de un grupo de empresas- y el Sr. Irisarri director de HOLMAN IBERICA.SA. una de las empresas del grupo, que nos hacen la siguiente oferta. Ellos montaban una Delegación de MACMOR.SA en Barcelona, paseo de Colon nº. 2, haciéndose cargo de todo el coste de montaje y puesta en funcionamiento, de la que nos haríamos cargo nosotros, ocupando los mismos cargos que ostentábamos en Comercial D.V.P y un sueldo un 10% superior al que percibíamos en aquel momento. Nos mandarían material de todas las casas que representaban y nos pondrían en el banco una cuenta con quinientas mil – 500.000.Pts-.creo recordar. Si éramos capaces de seguir adelante, estupendo, si se acababan los fondos y no éramos capaces de reponerlos, nos podríamos considerar despedidos. La oferta era muy aceptable, pero implicaba su riesgo. Éramos cinco en principio. El Sr. Fernández como director, Sr.Rufiandis como vendedor. El Sr. Quimet, jefe de almacén, la Srta., Carmeta, de secretaria y yo, como mecánico encargado de mantenimiento. Empezamos a trabajar como si la empresa fuera nuestra y pronto se empezó a vender y poco después de abrir la Delegación, tuvimos la suerte de que empezaran a venir las cargadoras MICHIGAN, 75-A que se vendían solas, hasta que mandaron una nueva serie ( la 85-A) que dio muy mal resultado, lo que dio lugar a que las ventas fueran a menos y mas difíciles, a lo que había que agregar que la competencia cada vez era mas efectiva y costaba mucho mas seguir adelante. Después llegaron otras maquinas como la 125-A la 225-A, o la 275-A, que dieron mucho mejor resultado, pero la competencia cada día mayor y especialmente Carter Piler, nos lo ponían muy difícil. Suerte que teníamos tantas cosas de las diferentes representadas, que siempre se podía seguir adelante. El primer año tuve que hacer de todo un poco, de mecánico, de chico de los recados, de jefe de servicios y barrer los despachos y el almacén. Poco después, mi situación laboral en la empresa había mejorado considerablemente. Entro nuevo personal entre ellos el amigo Pascual que conseguí traerlo con migo y ya no tenia que hacer el trabajos físico de mecánico.

98


LA SOLEDAD EN COMPAÑA99

Ahora había en el departamento, personal que hacia los diferentes trabajos que tenia asignados y yo estaba como encargado, o jefe de servicios, lo que suponía una mayor responsabilidad, no tener horario fijo, ni vacaciones. No por que no tuviera derecho a ellas, sino porque los clientes trataban de reparar las maquinas siempre que les era posible, los días de fiesta, en las vacaciones, o cuando tenían la maquina parada cualquiera que fuera el motivo, por que la maquina parada podía suponer parar la cantera, la fabrica, el transporte y si yo mandaba a trabajar a los demás esos días, no me parecía correcto dejarlos solos, si quería mantener su Confianza y Respeto. En el Departamento de Servicios, además de los Mecánicos estaba el personal del Almacén, el chofer del camión de reparto y de vez en cuando, como agregados algún Facultativo de Minas, o Perito Industrial, mientras les buscaban destino. Por supuesto que siempre había el que alegando sus conocimientos y teniendo el correspondiente Titulo, al enterarse de que yo no tenia ni Titulo, ni estudios de ninguna clase, en cierto modo era natural que pretendiera ocupar mi puesto. Ante esta situación yo no tenia otra arma de defensa que mis conocimientos prácticos y al parecer afortunadamente la confianza de los clientes, preferían mis modestos conocimientos, a la teoría de los otros y continuaban requiriendo mi presencia cuando tenían algún problema. De todos modos, la situación no era como para estar tranquilo, a un que gracias, como siempre, a mí carácter y forma de enfrentarme a los problemas, las cosas se fuero estabilizando y a un que siempre,- como se suele decir- salta la liebre cuando menos lo esperas, yo seguía en mi puesto, pero no podía bajar la guardia.

INTENTO FALLIDO Hacia unos días que se habían recibido de nuestra representada HOLMAN, una partida de martillos perforadores pequeños, de unos siete Kg. de peso, de una nueva serie, que tratábamos de darlos a conocer a los posibles clientes. Un día que yo no estaba en el despacho, uno de los facultativos, alegando después, mi ausencia y según él, que había quedado con el cliente en efectuar una prueba ese día, sin consultar con nadie, le dijo al chico que hacia de aprendiz, que cogiera uno de los martillos y un juego de barrenas, las cargaron en la furgoneta y se fueron a la cantera de CEMENTOS GRIFI en Villanueva y la Geltrú. La prueba no la pudieron hacer por que según ellos, el martillo no funcionaba y se vuelven a Barcelona y en vez de venir y decirme lo que les había pasado, se fue directamente al director, al que al parecer, le explico el ridículo que habían hecho delante de toda la Jefatura de Grifi, por culpa Servicios, según el Facultativo, por no revisar debidamente el material que tienen de pruebas,. Aquella misma tarde me llama el Director a su despacho, me explica lo que había pasado, o lo que le habían dicho y después de una especie de reprimenda, me dice que espera que estos casos no se repitan. Inmediatamente bajo al almacén, le digo a uno de los mecánicos que busque el martillo que llevaron a la prueba, lo desmonte, que se fije bien y me diga lo que cree que podía haber pasado para que no les funcionara. 99


LA SOLEDAD EN COMPAÑA100

Media hora mas tarde, el mecánico me dice que el martillo está en perfectas condiciones y no tiene nada por lo que pueda fallar. Cogemos el martillo, nos vamos al almacén de la C/ Ginebra, ponemos un compresor en marcha y probamos el martillo que funciona perfectamente. Al día siguiente a primera hora, llamo por teléfono a Grifi, para decirles que cuando podríamos repetir la prueba y que esta vez iría yo personalmente. Me dicen que ya puedo ir por que me esperan, inmediatamente nos vamos el mecánico y yo con el equipo en su coche. Cuando llegamos efectivamente nos esperaban, vamos a la cantera donde se tenia que hacer la prueba, que consistía en perforar unos bloques que al hacer la voladura, quedaban demasiado grandes para la machacadora y aquí empiezan los fallos, que no son precisamente del martillo. La prueba se hacia con toma de aire directa del compresor, por que la línea de la cantera estaba mas lejos que este, del lugar de la prueba. Cuando les digo que traigan la manguera, me traen una de ¾, les digo que es pequeña y me dicen que ahora tren la otra, porque la prueba anterior la habían hecho con dos mangueras y me confirman que las dos eran de ¾, y que las dos estaban conectadas al martillo. Esto es un disparate, el martillo así no puede funcionar. Vamos a ver: Primero, si el compresor esta aproximadamente a unos sesenta o setenta metros de los bloques que se han de perforar, para que se mantenga la presión necesaria de 5-6 Kg. que requiere cualquier martillo perforador para dar su rendimiento, si no tienen calderin intermedio, la manguera a de ser por lo menos de pulgada los primeros 40 o 50 Mtrs, por que de lo contrario el martillo lo único que hará, será ruido. Segundo: El martillo no tiene nada más que la entrada y la salida de aire, o (escape), y si conectamos las dos mangaras con presión al martillo, una en la entrada y otra a la salida, el martillo no puede funcionar, por que necesita que este libre el escape. Costo su tiempo hacerles comprender el problema, por que decían que el compresor ya daba la presión, pero no tenían en cuenta la perdida que representaba, debido a la distancia entre el compresor y el lugar de trabajo, Al final lo entendieron y se precedió a poner las mangueras de las medidas adecuadas, y a probar el martillo con un resultado totalmente satisfactorio.. Después de los comentarios pertinentes al caso, emprendimos el regreso. La verdad es que no se me ocurrió ver si tenían calderin en la cantera, pero tengo que suponer que los responsables, saben que a esa distancia es imprescindible, pues de lo contrario los martillos que estaba utilizando, a parte de ruido harían muy poco.

100


LA SOLEDAD EN COMPAÑA101

Al día siguiente le explique al Director como fue la prueba y el por que no les funciono el martillo. Me dio la impresión de que el ya sabia algo, probablemente se había puesto en contacto con el cliente. Yo que ya empezaba a estar cansado de esas intromisiones, le dije que si yo tenia que ser el responsable de Servicios y otros dar las instrucciones, mi dimisión podía considerarla en cima de su mesa. Me dijo que no me preocupara ni le diera importancia al asunto, por que el procuraría que no se repitieran y dimos por terminado el tema. Mi trabajo físico a parte de conducir el coche, o alguna maquina para trasladarla de un sitio a otro, no era pesado, por que raras veces tenia que intervenir directamente en la reparación. A veces cuando había problemas con alguno de los diferentes productos que comercializaba la empresa, como la puesta en marcha de alguna maquina nueva de la que no teníamos conocimiento por que el cliente se la importaba directamente, requerían mi presencia, supongo que pensando que como Jefe de servicios, les podía resolver el problema mejor que los mecánicos. Cuando se daban estos casos, a mí me recibía como se suele decir, el estado mayor de la empresa lo que naturalmente no dejaba de ser un inconveniente que muchas veces me ponía en un verdadero aprieto, por que yo no podía conocer todo lo que se comercializaba, no solo de la empresa, sino de otras varias del grupo, pero tampoco podía decir que no lo sabia. Lo nuestro era material de Obras Publicas y minas, como excavadoras y palas cargadoras de cadenas y de neumáticos de varias marcas, tipos y series, compresores, barrenas, micro retardos, Bombas para fangos y para líquidos etc. etc. pero además teníamos otros productos de las empresas filiales, como Aceros especiales, Aceros inoxidables en plancha de varias calidades y tubería y accesorios, Técnicas nucleares, Ferro distribuidora, Transportes Especiales, Diamant Bord, S.I.V.E.R.E.S, S.O.F.I.C.O.R.E.S, y yo no podía saber de todo aquello lo suficiente como para resolver los problemas que no resolvían los demás.

LOS NATURALES PROBLEMS Con tantos productos y tantas Empresas, lo único que sobraba eran problemas, algunos de difícil solución, bien por desconocimiento del producto por mi parte, o por que la información sobre este, estaba en el idioma de procedencia, o en Ingles que yo no sabia. Otro de estos problemas era el suministro de repuestos, que no siempre se disponía del que necesitaba el Cliente y naturalmente si tenia que esperar a que se importara, suponía tener la unidad parada, con el consiguiente perjuicio económico que esta situación suponía para el cliente y para la propia empresa. Las casas representadas, no autorizaban la fabricación de repuestos para sus unidades, ni siquiera cuando ellos no disponían de lo que se les pedía. Esto, obligaba al cliente a arreglárselas por su cuenta y casi siempre lo conseguía y como por lo genera la solución le resultaba mas barata, cuando tenia un problema trataba de resolverlo, antes de recurrir a nosotros, lo que suponía para la empresa, la perdida del cliente. 101


LA SOLEDAD EN COMPAÑA102

Tratando de resolver el problema, Macmor, en central autorizo, mas o menos veladamente, a comprar lo que no nos servia la casa representada, pero como nadie se dedicaba a la fabricación de esos productos, entre dos o tres de sus empleados de central, se creó una sociedad independiente, estos se cuidaban de hacer el recambio en cualquier taller y lo facturaban a Macmor, reservándose una comisión. Este sistema resolvió en parte el problema de suministro de varios recambios, pero al desconocerse el material a utilizar y su tratamiento, el rendimiento dejaba mucho que desear. Yo por mi parte, alegando mas rapidez en el suministro también empecé a fabricar repuestos para algunas de las maquinas que teníamos en servicio en esta Delegación de Cataluña, facturando por el mismo procedimiento que en central. Por suerte, con resultado mucho mas satisfactorio, tanto en calidad, como en precio que el obtenido en central, por lo que se me autorizo a continuar haciéndolo, incluso para ellos. Mas o menos discretamente, en uno de mis desplazamientos a la central, me propusieron entrar a formar parte de aquella sociedad paralela, pero a mí no me intereso, porque a la hora del reparto de las comisiones, el % no era el mismo para todos y a mí no me pareció justo. Al cabo de unos días de mi negativa a participar, recibo una carta en la que se me prohibía vender nada a Macmor y a un que yo conocía toda aquella trama, preferí callar y dejar de facturar, pero con objeto de atender al cliente, le decía donde le podían resolver su problema y el taller se lo facturaba directamente, esto suponía para la empresa la perdida del cliente y para mi perder la comisión, que no quise aceptar. Fue pasando el tiempo y los mismos que me habían prohibido vender directamente a la empresa, continuaban viniendo a las comidas o cenas que se organizaban a casa, sin problemas. Pasado un tiempo, al parecer, al no haber podido, o sabido resolver el problema de la calidad, pedían varios de aquellos recambios a la delegación de Barcelona y con la venia del Director, el fabricante facturaba directamente a Macmor. El no querer participar en aquel asunto, supuso para mi la perdida de las comisiones al no permitirme fabricar los recambios en Barcelona, sin embargo pretendían que les facilitara la formula para la fundición de algunos de aquellos, incluso me llamaron a central con la excusa de unas pruebas con la bomba Mono, para insistir en la oferta, pero yo no estaba dispuesto a aceptar las condiciones, prefería conservar la mejor relación posible y la confianza del cliente y la de todos los compañeros de trabajo, a un que fuera a costa de perder uno ingresos que me iban muy bien. En principio los clientes seguían pidiendo a Macmor los repuestos nacionales, especialmente las uñas para las cargadoras fundidas en Barcelona, pero al no poder atenderlo, se le decía donde y como podía conseguirlo, lo que desgraciadamente venia ocurriendo últimamente con demasiada frecuencia, y poco a poco el cliente, cuando tenia un problema ya iba directamente al taller sin contar con Macmor y así se fuero perdiendo las ventas de repuestos. Uno de los consejeros de Macmor en Barcelona, que tenia una fabrica de reciclage de aceites industriales, me pidió que recomendara sus productos a los clientes, el me reservaría una

102


LA SOLEDAD EN COMPAÑA103

comisión, que yo no acepte, se porto muy bien, me regalo un transistor de radio que creo que todavía anda por casa.

LA FERIA DE MUESTRAS Creo que fue el año 1956 -al año siguiente de abrir la delegación - cuando empezamos a participar en la FERIA DE MUESTRAS. Los primeros años resultaba relativamente tranquilo a pesar de que los quince días que tenias para montar el Stand antes de la inauguración, el tiempo era muy justo para los que como nosotros, presentaban material pesado, por que dependías totalmente de la grúa para poder efectuar cualquier movimiento de material y las grúas, que además de ser pocas y de escasa potencia, tenían mas trabajo del que podían hacer y cuando el elemento a trasegar tenia un peso superior a la capacidad de estas, necesitabas dos, lo que agravaba mas el problema de la falta de elementos apropiados y a pesar de que algunas de estas unidades se desplazaban desde Valencia, o Zaragoza, eran incapaces de atender la demanda. A veces te encontrabas con que si no podías disponer de la grúa, tampoco podías hacer otra cosa y tenias que pasarte las horas detrás del encargado, rogándole que por favor viniera lo antes posible. Nosotros que presentábamos varia maquinaria pesada para Obras Publicas, como Escavadoras de ruedas, o de cadenas, Palas cargadoras, Traíllas, Compresores, maquinaria Industrial y otras, cuyo peso y volumen dificultaba su traslado, tanto de la gama Industrial, como de la de Obras Publicas y Minería. Además de la maquinaria que presentaba Macmor, tenias la que enviaba algunas de las empresas del grupo, las que venían de importación, solicitadas por las propias empresas, o por el cliente, que las tenias distribuidas entre el Puerto y la Aduana, o la Aduanilla de la Feria. Cuando tenias que recurrir a la grúa, para que se desplazara a cualquiera de estos sitios, ya fuera para montar la unidad, para cargarla, o trasladarla a la Feria, era pasarte las horas solicitando el servicio y cuando lo conseguías, si la maquina venia embalada, necesitabas otra vez la grúa para retirarla del embalaje y situarla en el Stand. Luego la necesitabas otra vez para cargar el embalaje que se tenia que guardar, por que si no se vendía la maquina, se tenia que devolver a la Aduana. En la espera podías pasar mucho tiempo del que tan escaso ibas. Esto solo era uno de los problemas con los que tenias que enfrentarte, por que todo esto requería un tramite y papeleo, tanto para el despacho de la Aduana, como para la Feria, a lo que tenias que agregar el de encontrar personal como Electricista, Carpintero, Letrerista, pintores etc.etc. lo que para mí representaba pasarme por lo menos dos meses en la feria, prácticamente de día y de noche, antes y después de la inauguración. De central venían varios, tanto de Macmor como de las otras empresas, y con la excusa de ayudar, alegando desconocimiento del material por nuestra parte, algunos, venían con unos aires de arrogancia y una actitud de superioridad inaceptable y además, en vez de venir a la feria, se pasaban los días en la playa.

103


LA SOLEDAD EN COMPAÑA104

Unos cuantos fracasos por su parte, a la hora de montar algunas de las unidades a exponer, les obligo a pedir ayuda a la Delegación, por ejemplo, para desmontar la bomba de cobalto, que se monto en el Clínico, subir la traílla que tuvieron que dejar en el paralelo , por que se les bloqueo el freno y no supieron desbloquearlo, o montar la fresadora múltiple y otros que no vale la pena mencionar. A un que durante el periodo de la feria , el amigo Pascual se cuidaba del asunto servicios, siempre tenia algún problema que estaba fuera de su competencia, o conocimiento y al que había que atender. Todo este follón, me provocaba tal estado de agotamiento, que por dos veces caí rendido en la misma Feria y probablemente aquel cansancio y aquel estrés, tubo algo que ver con mi estado de salud que dejaba mucho que desear, hasta que tuvieron que operarme de una ulcera de duodeno, por lo que “estuve” unos días digamos de descanso. . Pero solo unos días, por que cuando salí de la clínica empezaron a llamarme por teléfono y no me dejaban tranquilo, pensé en cambiar el numero, pero como tenia mas de un mes de baja, decimos que nos iríamos a L´CENIA, a casa del Sr. Antonio Valdeperes, pero sirvió de poco, por que a los dos o tres días de estar allí, se presentaron los dos hermanos MIARNAU NAVAS. SA., pidiéndome que me fuera con ellos ala cantera de Hospitalet del Infante, por que habían recibido la Escabadora y tenían que montarla. Les dije que les mandaría los mecánicos, pero insistieron en que fuera yo, ellos personalmente, se encargarían de llevarme y traerme a casa otra vez, como así fue. Yo no tenia que hacer otra cosa que ir dando las instrucciones para que sus mecánicos fueran montando la maquina, a si pues ni estando de baja, pude estar unos días tranquilo. Quiero dejar constancia, de que durante el tiempo que estuve de baja ” relativa “ tanto la Empresa como todos los compañeros, se comportaron muy bien con migo, no me dejaron ni siquiera ir a cobrar, por que me traían ellos la paga a casa. Así fueron pasando los años mas o menos tranquilos, yo sin hacer vacaciones, excepto un año cuando ya se rumoreaba la posibilidad de que cerrara la empresa, que nos invitaron a todos los empleados de la delegación a ir a la central en Madrid, para desde allí marchar con otros empleados de la Central, a una excursión a Granada. Como en este puñetero Mundo en el que me a tocado vivir, las cosas son como son y no como uno quisiera que fueran, a toda esa problemática de la vida cotidiana, tenias que añadir aquellos imprevistos que suelen surgir cuando menos telo esperas y generalmente cuando en peor situación estas, para afrontarlos.

MIS PADRES SE BIENEN A BARCELONA No recuerdo la fecha , pero llegaron el mismo día que se corría el 1º Gran premio de Automovilismo en la Diagonal. Ligeros de equipaje, con poco mas de lo puesto y quinientas Pts, para mi, que era la parte que me tocaba de la venta de la casa que habían heredado de los abuelos.

104


LA SOLEDAD EN COMPAÑA105

Empezaron su nueva vida en casa, ya vivíamos en Hopitalet, se habilito una habitación que daba al pequeño patio que hay en la `parte de atrás de la casa, con objeto de que tuvieran un espacio para ellos. Pronto empezaron los problemas, mi Padre se acoplo en seguida a la nueva situación, pero la Abuela quería seguir haciendo su vida, las comidas no le gustaban, los horarios tampoco y la relación entre ella y la mujer, se fueron empeorando. Para tratar de resolver en parte el problema, se acordó que ellos se arreglarían por su cuenta, se cubrió una parte del patio de la parte trasera, de modo que ellos pudieran utilizarlo cono cocina. Después se habilito lo que en principio era el garaje, en la parte delantera de la casa, para que tuvieran mas espacio y mas independencia, ya no necesitaban entrar en casa y podían entrar y salir cuando quisieran. No obstante las relaciones entre la mujer y mi Madre seguían siendo tensas y yo en medio sin poder hacer nada para evitarlo. Cuando falto mi Padre, mi Madre quiso continuar viviendo sola y así estuvo hasta que un día sufrió un infarto que la paralizo medio cuerpo y gracias a las vecinas que se dieron cuenta y la atendieron, por que yo estaba fuera de Barcelona, me entere al regreso cuando fui a verla, pero ahora si que no podía seguir viviendo allí sola, por lo que no tuvo mas remedio que venirse con nosotros a la travesera donde estuvo hasta que murió. Su ultimo año de vida estuvo totalmente imposibilitada, no le dolía nada pero se iba desintegrando, en principio pensábamos que se orinaba, pero el medico nos dijo lo que pasaba y que no tenia solución, por que se iba desintegrando, murió sentada en su cama tomando un yogur que dejo la mitad. Se había conseguido que cobrara una pequeña paga de lo que decían el SOVI, la tenia que acompañar a la CAIXA para cobrar y en vez de dejar la paga en la libreta directamente, ella prefería coger el dinero, contarlo y después entregarlo otra vez para que se lo pusieran en la libreta. Le costaba mucho desprenderse de una Peseta, quizás por que siempre le había costado mucho trabajo tenerla y decía que necesitaba tener algo por si tenia que ir a la farmacia, yo creo que a pesar de tener la SS. Social, nunca se sirvió de ella, por que al parecer ignoraba el derecho que tenia, por que ni siquiera reclamo la pensión de mi Padre a la hora de jubilarse, ni cuando murió en el accidente. Cuando murió mi padre, hacia muy poco que yo los había apuntado en mi libreta de la SS. Social, por que ellos decían que no la habían pagado nunca y no tenían derecho. Ni quisimos reclamar al vecino, con quien estaba trabajando mi Padre cuando se accidento, para no complicarle la vida mas de lo que ya la tenia, por que probablemente tampoco lo tendría asegurado y era una familia que siempre se portaron muy bien con nosotros Lo curioso del caso es que cuando yo los puse en mi libreta, tampoco me advirtieran en la SS. de que ellos ya lo estaban.

105


LA SOLEDAD EN COMPAÑA106

Nos enteramos cuando ya había prescrito el derecho, un día que vino de Madrid a vernos mi sobrina Mª. Rosa y quiso ir a la casa bruta para ver si encontraba algún recuerdo de los Abuelos y removiendo por allí encontró una bolsa de tela y dentro otra de plástico con documentos, fotografías y la cartilla de la SS. Social. Ya habíamos superado un sin fin de obstáculos desde que nos habíamos casado, la difícil supervivencia de la época, la llamada a filas despues de casados y todos aquellos años que tuvimos que dedicar todo nuestro esfuerzo a la construcción de nuestra propia vivienda, mi enfermedad y posterior operación, atender en cierto modo a mis padres, que si bien ellos ya se arreglaban solos, vivían con nosotros. Atender durante una buena temporada, la necesidades de su hermana Teresa, que por circunstancias ajenas a su voluntad, se vio obligada a venir a vivir con nosotras - como ya explicare en otro momento - y todo sin la menor queja por parte de la mujer, que a pesar de todo, siempre estaba alegre y por lo menos aparentemente, contenta.

LAS COMIDAS EXTRA EN LA CASA BRUTA En la empresa había varios vendedores que siempre estaban dando vueltas tratando de vender los artículos de las diferentes representadas. Uno de ellos había trabajado en el mercado central el pescado y de cuando en cuando se daba una vuelta por allí para saludar a los excompañeros y de paso, cuando veía algún pescado que le parecía que estaba bien de precio, compraba una caja, la llevaba a la casa bruta y entre la mujer, su hermana y una vecina, preparaban la comida, generalmente la cena para unos cuantos, que después de terminar el trabajo, nos juntábamos en casa. En varias ocasiones teníamos que alquilar servicios de cubertería por que con los de casa no eran suficientes, por que venían todos los del despacho, desde el Director, al Aprendiz, incluidas las chicas, y nos podíamos juntar catorce o quince y a veces más. Hubo una época, en que esto se repitió con cierta frecuencia, por que algún otro de los que salían fuera, cuando encontraba algo que le parecía bien para organizar la fiesta, lo compraba, podía ser cualquier cosa, Boles, Butifarras, o Caracoles, nos daba lo mismo. La cosa podía alargarse más de lo previsto, cuando a alguno se le ocurría después de la cena, ir a tomar el café a cualquier sitio fuera, - a Castelldefell, por ejemplo – lo que a mi ya no me iba también, por que al día siguiente yo tenia que madrugar y a los demás no les preocupaba, por que en todo caso y no todos, no entraban a trabajar hasta las nueve. Como dentro de casa no cambiamos, la fiesta se celebraba en el patio, para lo que se tubo que hacer una mesa y unos bancos, de lo que se encargo el Sr. Antonio Valdeperes, aprovechando tableros de los embalajes de las maquinas que se exponían en la feria.

AUMENTO DE LA FAMILIA Mi situación laboral nos permitía una vida relativamente tranquila a pesar de que mi salud no era envidiable y ya se rumoreaba, que no tardaría mucho en producirse una recesión, cuyos efectos ya se empezaban a notar en algunos sectores, lo que a demás del estrés que ya arrastras por los continuos problemas en el trabajo, aun sin querer pensar en ello, te produce un cierto mal estar, pensado en como te puede afectar el tema. 106


LA SOLEDAD EN COMPAÑA107

Pero como suele ocurrir, en un descuido mas o menos premeditado, la mujer queda embarazada. El momento no era el mas propicio, Antonio ya tenia 13 años y ella casi los 39, por lo que hubo reunión de familia para decidir que hacer. El aborto era un riesgo y mas en aquella época en que estaba prohibido y si había problemas, te exponías a que no quisieran atenderla, por lo que se decidió seguir adelante. En las primeras visitas al medico, solo nos decía que la cosa iba bien, pero en una de aquellas visitas, nos dice que preparemos equipo para dos. Bueno, con uno ya teníamos problemas de espacio además de lo que representaba tener que lavar cada día a mano, porque entonces a un que en casa ya teníamos lavadora, no era como las de ahora, tampoco había cochecitos, ni otras muchas cosas que ahora te facilitan la labor, a la hora de atender las necesidades propias de tal situación.

EL PARTO El Antonio nació en el Hospital de la Maternidad, donde mis suegros tenían algún conocido y el parto no fue tan sencillo como hubiera sido de desear, por que tuvieron que hacerle la cesárea, por lo demás todo conforme. La primera vez que lo vi, me causo una desagradable impresión, todo ensangrentado, amoratado y como si tuviera esa pelusilla que tiene la carne cuando se pudre. La monja que hacia de enfermera me dijo que era consecuencia de lo mal que lo pasaron Madre e hijo a la hora de venir este al mundo. A un que el viaje no le fue mal, la llegada fue dura. Lo otros dos nacieron en la clínica de San Cosme y Damián en la gran vía, frente al HOTEL RIZ y todo fue normal. La mujer estaba en la sala de partos, - no lo recuerdo muy bien – pero creo que estábamos su hermana y yo esperando el momento, cuando vinieron el Medico y la Comadrona, la estuvieron examinando y cuando acabaron, nos dicen que es cuestión de media hora y se giran para marcharse. Todavía no habían cerrado la puerta, cuando la Montse - que debió salir como un tiro por que ninguno no dimos cuenta - ya estaba entre las piernas de su Madre, callada, pero pataleando y mirándonos con unos ojos tan abiertos, que parecía que ya tenia quince días, cuando en realidad acababa de salir, su hermano al parecer no tenia tanta prisa, por que tardo bastante en decidirse, pero todo fue muy bien.

LOS BAUTIZOS El del Antonio tubo bastante parecido a nuestra boda, la situación no estaba para gastos y por otra parte, todo lo que podíamos disponer estaba destinado con preferencia, al pago del coste de la nueva vivienda, de modo que fue un modesto acontecimiento, celebrado entre la familia.

107


LA SOLEDAD EN COMPAÑA108

El de sus hermanos ya fue otra cosa, nuestra situación en general era razonablemente aceptable, dentro de lo que podías esperar en aquella época, lo que nos permitió hacer en esta ocasión, lo que no fue posible hacer en la anterior. Se invito a los familiares, a los amigos, a los compañeros de trabajo y a algún vecino. Total, el día del bautizo, éramos más de cien, lo que nos izo cambiar la idea de principio de celebrarlo en algún salón preparado al efecto. Pensamos que el coste seria demasiado para nuestra modesta economía y decidimos celebrarlo en casa y en el patio. Gracias a la colaboración de la cuñada, la vecina y algún voluntario de los invitados, la cosa acabo bastante bien, por que no cabíamos. En alguna ocasión se planteo con la mujer, buscar alguien para que le ayudara cuando se organizaba alguno de estos tinglados, pero ella decía que no me preocupara, lo podíamos seguir haciendo como hasta ahora, a ella le gustaba el ambiente, a pesar de lo que ello suponía además de la casa y los críos, nunca se la oyó quejarse.

LA INVITACIÖN DEL Sr.VALDEPERES El Sr. Antonio Valdeperes, era un Sr. Mayor ya jubilado, que venia a hacer horas a MACMOR. SA, como carpintero y que estaba asignado al departamento de servicios. Siempre tenia algo que hacer, estanterías en el almacén de repuestos, caballetes para separar los diferentes tipos de chapa y otros pequeños trabajos de carpintería, . A la empresa le iba muy bien por que tenia un servicio muy necesario por muy poco dinero y a él por que el trabajo lo hacia cuando le iba bien y tenia unos ingresos complementarios a su pensión. Un día que yo tenia que desplazarme a L´CENIA para visitar las obras que se habían iniciado para la construcción del pantano de ULDECONA y verificar el funcionamiento del material suministrado por la empresa, baje al sótano para decirle a Pascual uno de los mecánicos, que me tenia que ir y que se hiciera cargo del servicio mientras yo estuviera ausente. El Sr. Antonio que estaba presente, me dice que si el podía venir con migo, por que el vivía allí en aquel pueblo cuando no estaba en Barcelona. Le dije que ya se podía cambiar, por que saldríamos en cuanto estuviera listo. Durante el viaje tuvimos tiempo para hablar de muchas cosas, le pregunte que hacia en el pueblo cuando estaba allí y me explicaba que tenia unas fincas de secano con olivos y unos huertos de regadío y que como el, por su edad ya no podía atenderlo todo, los trabajos en el campo se los hacían, excepto recoger las olivas que las recogían ellos como podían. Los huertos no los cultivaban, excepto el que tenían en el CALVARIO que esta cerca de casa y que el hace lo que puede por mantenerlo limpio y aprovecha para cultivar alguna cosa para casa.

108


LA SOLEDAD EN COMPAÑA109

Tienen vivienda propia en el pueblo donde pasan temporadas, pero viven en Barcelona habitualmente. Cuando llegamos al pueblo, el se bajo y me dijo que si no tenia inconveniente, el se volvería a Barcelona con migo, que pasara a recogerlo y si quería podía venir a comer o cenar con ellos, su Sra. Estaba pasando unos días en el pueblo y si no tenia prisa para volver, podía quedarme tanto tiempo como quisiera. Aquel día entre que ya llegamos al pueblo casi a medio día, la visita a la obra, comer y revisar el material, se izo demasiado tarde para regresar a Barcelona y decidí quedarme hasta el día siguiente. Cuando llegue al pueblo por la noche, a un que el Sr. Antonio me había invitado, no me pareció bien presentarme tan tarde en su casa y me fui a la fonda. Al día siguiente cuando pase e recogerlo, se enfadaron por que no avía ido tal como aviamos quedado. La Sra. Irene insistió en que si volvía, esperaba que fuera a su casa, si no tenia inconveniente y así empezó una relación con aquella familia, que después se fue ampliando a otros familiares o amigos suyos. Uno de los días que estuve por allí, cuando llegue a su casa estaban preparando para irse al CAM ROCH. los subí al coche y me fui con ellos al campo. Como suele ocurrir en estos casos se habla de muchas cosas y salió la conversación sobre los CUCOS, querían conocerlos y quedamos en que un día cuando La Sr. Irene estuviera en Barcelona, quedaríamos para que fueran a casa a comer y de paso conocer a la mujer y a los pequeños. El día que tenían que venir a casa, yo solo pude acompañarlos para presentarlos y poco mas a la mesa, por que después de comer, tuve que marchar para ver una maquina planeadora de un cliente, que cuando ponían el sistema automático empezaba a vibrar y el acabado no era el correcto. Cuando volví por la noche, mi mujer me explicó como había ido la reunión y la buena impresión que le causó el trato y la sencillez de aquella pareja y que como la invitaron a pasar unos días en el pueblo cuando quisiera, acepto la invitación y avían quedado en ir cuando hiciera mejor tiempo y yo pudiera llevarlos. A principios del verano de aquel mismo año, el Sr. Antonio me dice que tiene que marcharse al pueblo por que tenia que hacer algún trabajo de limpieza en el campo y prepararlo para que estuviera en condiciones a la hora de recoger las olivas y que se estaría en el pueblo por lo menos un par de meses. Le dije que me acabara unos pequeños trabajos que tenia pendientes y cuando acabara, yo los llevaría y si estaban de acuerdo con la invitación que hicieron a la mujer, la llevaría a ella y a los dos pequeños, porque el Antonio no estaba muy decidido y prefería quedarse en Barcelona en casa de la yaya en el palacio, para poder estar con los amigos. Unos días después los metí a todos en el coche y para L´CENIA, yo al día siguiente para Barcelona otra vez.

109


LA SOLEDAD EN COMPAÑA110

Pasaron doce o quince días antes de que yo pudiera subir, la mujer estaba encantada de su estancia con aquella familia y en general con el trato que recibía en el pueblo, de modo que llego un momento que ya no sabia si nos invitaban, o nos invitábamos, el caso es que durante varios años consecutivos, la mujer y los pequeños, el verano lo pasaban en L´CENIA. La mujer y los pequeños, por su carácter abierto, ya tenían su circulo de amistades que a juzgar por el interés que tenían en volver cada verano, se supone que se lo pasaban bien. El cuco, con su manera de ser, era celebre y lo conocía todo el pueblo, parece ser que en broma o en serio le invitaban a comer y el les respondía, ? Que tienes hoy¿, lo que al parecer les hacia gracia. A medida que iba pasando el tiempo se fue ampliando el circulo de amistades, primero con las tres o cuatro familias mas o menos cercanas al Sr. Antonio , como la Elodia, hija del Sr. Antonio, Fermín, y con otros vecinos, especialmente con el Sr. Ferrer (Maicalles) como se le conocía, el Sr. Álvaro, la Sr. Paquita de la carnicería, Emilio el de la carpintería etc., amistad, que a pesar del tiempo transcurrido, afortunadamente mantenemos con ellos o con sus hijos. Nunca supe como explicar que habíamos hecho nosotros en aquel pueblo, o por aquellas familias, para merecer el trato y las atenciones que recibíamos, ni sabíamos como compensarlo. Con dinero no, por que cualquiera de ellas, tenia mas que nosotros, por otra parte, aquello no se podía, ni se puede pagar con dinero, aquella situación nos tenia en cierto modo preocupados, por que no se nos ocurría como, o que podíamos hacer para mostrarles por lo menos nuestro agradecimiento, ¿ayudándoles¿ Si, pero como. La mujer tenia que cuidar de los pequeños y poco mas podía hacer, si no era ayudar a la Sra. Irene en la casa y yo tenia que trabajar y aunque siempre que podía me acercaba al pueblo y ayudaba al Sr. Antonio en la medida que podía en las labores del campo, o del huerto, aquello era como se suele decir–pecata minuta -. Aquella situación nos tenia en cierto modo abrumados y llegamos a pensar en dejar de ir un tiempo y a ver que pasaba, pero fue inútil, por que no cesaban de reclamar nuestra presencia. A mi se me ocurrió, que ya que no encontraba la forma de compensarlos directamente de alguna manera, compraría algún terreno y pagaría contribución y aun que fuera de forma indirecta, contribuiría en algo en favor del pueblo.

LA COMPRA DE TERRENOS EN L´CENIA Un día que estabamos en el CALVARIO, vino a vernos el Sr. José, perdón, (Maicalles) como se le conocía) y se me ocurrió comentar la idea de comprar un terreno por allí y les pareció muy bien, decían que así, siempre tendría excusa para venir a Pueblo. El Sr. José se ofreció para cuidarse de buscar algo que pudiera ser interesante, le deje 50.000. Pts que era lo que yo podía disponer y a esperar. Tanto el Sr. Antonio, la Sra. Irene y el Sr. José, como otros del grupo de amistades, creían que lo que yo tenia que comprar era un trozo con Olieras y yo no quería nada de secano, aunque no tenia ni el propósito, ni tiempo de cuidarme de ello, pensaba que no era de interés para mi, 110


LA SOLEDAD EN COMPAÑA111

por que tendría que dejarlo abandonado y si tenia que pagar para que lo cuidaran, me resultaba mas barato comprar el aceite. Tampoco pensaba cuidarme del huerto, pero pensé que si era de regadío, siempre tendría mas aceptación que de secano. Paso el tiempo y nunca encontraban el huerto que yo quería, al cabo de un año el Sr. José me devuelve el dinero, por que decía que no encontraba nada de interés, solo un par de trozos pequeños de regadío que además estaban uno en cada extremo del pueblo. Le dije que para mí ya estaba bien y los compro, a la hora de pagarlos, me pide 1.000 Pts. Siempre e tenido la impresión de que me los regalaron y las 1000. Pts. Eran para justificar la compra. Como aquellos huertos resultaban pequeños y además estaban separados, le dije al Sr. José, que si encontraba algo que a su juicio valiera la pena, lo comprara. Se trataba de tener algo en el pueblo, mas que por interés de tenerlo, por tratar de pagar contribución, ya que no se nos ocurría otra forma de agradecer lo que estaba haciendo por nosotros. Paso el tiempo y un ida me llama el Sr.José y me dice que tiene la posibilidad de comprar un trozo bastante grande, de regadío y a buen precioPues compre, le dije. Dos o tres meses después me avisan para que vaya a Vinaroz para pagar y firmar la escritura, yo ni sabia donde estaba el huerto, después me entere de que estaba al otro lado del Río, o sea, en el lado de Castellón, de modo que si tenia que pagar contribución, no seria en L´CENIA, por suerte dadas las dimensiones del terreno, allí tampoco pagaba nada más que los caminos y el agua. A un que las cosas nos iban bastante bien, tampoco íbamos muy sobrados de medios, por lo que de momento decidimos no comprar nada mas en el pueblo. Una de las veces que el –TONET, sobrino - no se si por parte de La Sra. Irene, o del Sr. Antonio – que era aficionado a la pesca, vino una noche a traerles pescado y dijo que al día siguiente pensaba volver a pescar, porque según el, era una buena época para ciertas clases de peces y me invitó si quería acompañarle y le acepte la invitación. De modo que al día siguiente, por cierto, muy temprano salimos para la costa y cuando llegamos inicio la pesca y no se le dio mal. Mientras el pescaba, yo me entretuve en coger pequeños cangrejos, chirlas, caracolillos y otros que no se como les llaman ellos. A la hora de comer, le dije de ir al restaurante, pero el prefirió que nos quedáramos allí para aprovechar la tarde, decía que el tenia suficiente en la furgoneta y nos haríamos algo allí mismo.

111


LA SOLEDAD EN COMPAÑA112

Mientras el preparaba lo que quería hacer, yo busque un poco de leña y nos dispusimos a cocinar. Se trataba de hacer un arroz con todo lo que yo había cogido por allí, y como no teníamos agua dulce suficiente para beber, hacer el arroz y limpiar y lavar la cosecha, el lavado lo hicimos con agua del mar que estaba muy limpia y ala, a la sartén y al fuego. Todo fue estupendamente bien, pero a la hora de comer, como habíamos puesto tanta cosa en el arroz y lavado con agua salada, aquello tenia un sabor tan fuerte, que no se podía comer, por lo que se decidió tirarlo y repartirnos una lata de judías que le quedaba, sin pan ni Postre y seguimos pescando hasta bien entrada la noche. La pesca por su parte le fue bastante bien, consiguió mas de seis quilos de dos o tres clases de pescado. Ya oscuro emprendimos la marcha de regreso, me dejo en la plaza del pueblo y cuando se marchaba, me pide el DNI. Me extraño tal petición, pero me dijo que no me preocupar que me lo devolvería al día siguiente, como así fue y me diría para que lo necesitaba,. Tratándose de un familiar del Sr. Antonio, no me pareció correcto negárselo.

LA SORPRESA Al día siguiente viene a buscarme para que le acompañe para hacer un recado, llegamos a la casa – que resulto ser la del Notario - y este me pregunta si quiero leer el contenido de la escritura, le dije que leyera el, por que yo no tenia ni idea de aquel asunto y me explica lo que me tendría de haber dicho el Tonet. La escritura era de un solar que me regalaba el Tonet de los que tenia allí en el pueblo, la sorpresa para mi fue total, - por que yo no recordaba haber hecho nada para que se sintiera mas o menos obligado, si no era que cuando estuvo en Barcelona enfermo y solo, internado en la clínica de la Sagrada Familia, le ice compañía unos días y cuando salió estuvo en casa, creo que un día o dos, cosa que nos parecía normal y que se haría por cualquier persona conocida. Le pregunto a que se debe aquello y me dice, - Por que yo tengo de sobra y se que estas buscando algo por aquí y por que se que os gusta este pueblo.Bueno, si antes ya no sabíamos que hacer con toda aquella gente que además de su buen trato, siempre nos estaba obsequiando con algo, frutas, verduras aceite etc. etc. especialmente durante la temporada de verano cuando estaban en el pueblo la mujer y los pequeños, de manera que al final, casi nunca podíamos traernos todo lo que se iba acumulando en la entrada de la casa. Ahora si que no éramos capaces de entender nada, pero no acaba aquí la cosa, no se si es que la mujer izo algún comentario referente a que le gustara tener casa en el pueblo, ni de donde pudo partir la idea, el caso es que un día que estabamos comiendo, el Sr. Antonio y la Sra. Irene, nos dicen que si tenemos intención de hacernos la casa en el pueblo, podemos

112


LA SOLEDAD EN COMPAÑA113

hacerla en el Calvario, y podemos coger el trozo de terreno que necesitemos que ellos nos lo regalan. Les agradecimos su oferta, pero nosotros no teníamos la menor intención de construir, entre otras cosas por que no teníamos dinero. El Sr. Antonio y yo nos bajamos a Barcelona donde estuvimos uno cuantos días antes de volver al pueblo, cuando llegamos, la mujer me dice que el Sr. José le había dicho, que si teníamos intención de hacernos la casa, la teníamos que hacer en su finca, cerca del puente de MALANGEL, por que el tenia espacio de sobras y que no nos costaría nada. Y que el Sr. Álvaro, dueño del huerto lindante con el del Sr. Antonio en el calvario, que si nos decidíamos a hacerla la casa, podíamos disponer del terreno que necesitáramos de un trozo de Garriga ( tierra sin cultivar) que tenia en el CALVARIO, al lado de su huerto y de el del Sr. Antonio, por que era el sitio mas cerca del pueblo. Aquello acabo llenando el vaso y ante la imposibilidad por nuestra parte de encontrar la forma de expresarles nuestro agradecimiento, decidimos dar por terminado el tema y tratar de mantener las mejores relaciones posibles, por lo menos con aquellas familias que tanto hacían por nosotros, relación que afortunadamente conservamos por ahora, a pesar del tiempo transcurrido. No se nos ocurrió otra cosa. Ni teníamos dinero, ni la menor intención de construir nada y de hacerlo ?donde¿ si elegías una de las ofertas, los otros se podrían sentir menospreciados y de ninguna manera se nos paso por la cabeza hacer algo que les pudiera molestar. Quizás otro hubiera aprovechado la ocasión, pero nosotros obstamos por conservar la amistad de todos ellos. Al fin y al cabo casa ya teníamos, para que queríamos más.

CAMBIO DE RESIDENCIA Como nos pareció que la situación nos lo permitía y la casa bruta donde estábamos continuaba afectada, decidimos irnos a vivir a otro sitio, antes de que nos echaran de allí. Después de estudiar varias ofertas, elegimos dos, una en las Corts en la C/ de Manuel Girona, y otra en la travesera de las Corts en Hospitalet. A un que el piso de las Corts, era doscientas Pts, mas barato, nos pareció que la zona era demasiado elegante para nosotros, dada nuestra modesta posición social, aparte de que estaba demasiado alejado del colegio, del mercado y de medios de comunicación en aquel momento y nos decidimos por el que por el momento ocupamos, en principio de alquiler, pero con la idea de comprarlo en cuanto nos lo ofrecieran, por que ya se estaban vendiendo A un que con muchos años de retraso, en 1998 se consiguió el propósito, pero desgraciadamente la mujer, no pudo llegar a verlo siendo de su propiedad.

113


LA SOLEDAD EN COMPAÑA114

LACOMUNIDAD Aquel mismo año por turno según la junta, me nombran Presidente de la Comunidad. No tenia ni idea de su funcionamiento y todo eran reclamaciones, por lo que trate de averiguar la verdadera situación. Empecé a hacer averiguaciones, consultas a unos y a otros, libro de actas para tratar de saber algo de los ejercicios anteriores etc.etc Resultado, el terrado tiene filtraciones por todas partes, los techos de los áticos y sobre áticos están en tan mal estado como consecuencia de la humedad, que algunos están apuntalados. En la planta baja, los cuartos de limpieza, de contadores y lo que havia sido la vivienda de la portera, era un vivero de cucarachas, el resto de las partes comunitarias presentaban un aspecto de abandono total. Las juntas anteriores habían aprobado la realización de algunos trabajos de rehabilitación, pero o no se habían echo, o no se hicieron de acuerdo con lo previsto, sin embargo, algunos se pagaron como hechos, total un verdadero desastre. Eran mucho lo que se tenían que hacer y se requería disponer de fondos, pero tampoco los había Empecé por solicitar la colaboración de los demás, pero solo dos o tres se comprometieron a ayudarme. No quería pedir dinero para reparar todas aquellas cosas que hacia falta hacer, por que ya esperaba tener suficientes problemas para conseguir que aprobaran la reparación del terrado y las terrazas de los áticos. Costo lo suyo, dejar el terrado y las terrazas en condiciones, pero se consiguió, Mas tarde conseguí que aceptaran automatizar los ascensores, de forma que cuando llamaran fuera el que mas cerca estuviera, por que tenían la costumbre de llamar a los dos, tanto si bajaban como si subían y esto representaba un considerable gasto de energía absolutamente innecesario. Poco a poco fui ganándome la confianza de los demás propietarios y desde 1998 hasta ahora 2007, me han continuado otorgando su confianza y el cargo de presidente, (RECADERO, digo yo) probablemente por simple comodidad de los otros, cargo que yo e ido aceptando por dos razones fundamentales. La primera por que me sirve para distraer un tiempo que no sabría que hacer y segundo por que me permite conocer la verdadera situación de la finca. Ahora en el 2007, la finca sigue teniendo los naturales problemas de mantenimiento, pero está en perfecto estado de habitabilidad, y por octavo año consecutivo, se consigue liquidar los ejercicios con un coste inferior al que ya constaba en 1998 y esto también es importante y razón de que yo continúe aceptando el cargo.

114


LA SOLEDAD EN COMPAÑA115

ENFERMEDAD DE LA MUJER Unos pocos años después de vivir ya en la nueva residencia, cuando ya podíamos vivir con cierta holgura y con la comodidad que no habíamos podido disfrutar antes, ella se noto un bulto en uno de los pechos. Aun que de momento no le dimos mayor importancia, quisimos asegurarnos y fuimos al Medico, el nos dijo que lo mejor en estos casos, era hacer una biopsia para asegurarnos de la importancia del tema, de modo que empezamos a organizarnos de manera que ella, pudiera disponer de tiempo suficiente, por que a parte de la casa, estaban los dos pequeños que tenían que ir al colegio cada día y se tenían que arreglar y cuidarse de la comida a su hora. Resuelto el problema, se acuerda la fecha que teníamos que presentarnos en la clínica, para hacer la exploración y la biopsia. Se procede a la biopsia y el resultado es positivo, tiene cáncer de mama, como ella estaba inconsciente, en la sala de operaciones, la familia tupimos que decidir en unos minutos, si se operaba ya, o esperar. Aconsejados por los Médicos, se decide operar inmediatamente con objeto de intentar adelantar en lo posible el proceso del tratamiento pos operatorio. La operación fue bastante complicada debido a que el mal estaba bastante extendido, pero de momento todo salió bien y en poco tiempo de convalecencia se recuperó. Todos estábamos contentos con el resultado, pero un año y medio después empezó a sentirse mal y a pesar del tratamiento con la radioterapia y la quimioterapia, que entonces al parecer, estaba en periodo de prueba, la cosa cada día iba de mal en peor. Trataban de calmar el dolor a base de los calmantes que se conocían y se disponían en aquella época, en la que todavía se dejaba sentir el aislamiento a que nos tenían sometidos gran parte del Mundo, por culpa de la política. Creo que se izo todo lo que se pudo, incluso a petición de su Madre, se recurrió a dos o tres Curanderos, que aparte de cobrar, naturalmente no resolvieron nada. Al final y despues de grandes sufrimientos, en la primavera del 68, la dieron de alta en el Hospital del Valle de Ebron, donde estaba internada y a los pocos días falleció en casa. Desgraciadamente solo vivió la peor época, tanto en su vida de soltera como de casada, se fue cuando empezábamos a vivir medianamente bien. Me quedo viudo con el Antonio que estaba haciendo el servicio Militar en Mahón, - creo recordar que pidió permiso para venir al entierro de su Madre y ya no tubo que volver al cuartel por que lo licenciaron y los dos pequeños que tenían 9 años. Como yo por razón de mi trabajo, no podía estar seguro de poder atender la casa y a ellos, tenia que decidir como resolver el problema.

115


LA SOLEDAD EN COMPAÑA116

Pasamos una temporada que no recuerdo exactamente como se fue resolviendo todo, pero entre su Madre, las cuñadas y los vecinos sacaron adelante aquella desagradable situación. Creo recordar que la tieta Teresina estuvo una temporada con nosotros y cuando la Rosa, se casa con uno de los guardias civiles que estaba de servicio en el Palacio, como el tubo que dejar el cuerpo, - no se porque – y no los dejaban vivir allí, se decidió que se vinieran a vivir a casa. No recuerdo el tiempo que estuvieron en casa, pero como es natural, en cuanto pudieron normalizar su vida quisieron vivir solos y se marcharon y si no recuerdo mal fue cuando se caso el Antonio y se quedaron a vivir en casa. Una solución de momento, fue la decisión por parte de Antonio y de la Montse - entonces su novia y supongo que de su familia - de casarse y venirse a vivir con migo, haciéndose cargo de la casa y del cuidado de los dos más pequeños, con todos los problemas inherentes a la natural falta de experiencia, por parte del nuevo matrimonio, pero de momento salíamos adelante. Entre tanto se llevaban a cabo los preparativos de la boda, entre mi suegra. las cuñadas y las vecinas, fuero haciendo lo que podían. Tampoco recuerdo el tiempo que estuvieron con nosotros, pero Antonio que tenia un relativo buen empleo, con gran acierto por su parte, decidieron comprase el piso y naturalmente querían vivir su vida, cosa que no solo comprendía, sino que era motivo de satisfacción para mí, ver que eran capaces de enfrentarse al porvenir por sí solos. Cuando decidieron marchar, creo recordar que querían llevarse un mueble que havia en el comedor y yo cometí el error de no permitirlo, cuando me di cuenta, trate de arreglarlo, pero ya era demasiado tarde. Los pequeños ya no lo eran tanto, no recuerdo bien la edad que tendrían. José Mª. había acabado los estudios en los Maristas de Sans y trataba de estudiar química en la Universidad donde hizo el primer curso, pero según me dijo, al pretender hacer segundo, a pesar de que estaba programado, parece ser que no pudo ser por falta de alumnos suficientes para formar la clase y le propusieron volver a repetir. Entonces decidió dejar los estudios y ponerse a trabajar en lo que encontrara, trate de hacerle comprender que como no tenia prisa, continuara estudiando, pero dijo que ya lo haría mas tarde si lo necesitaba. Bueno, yo que no é querido nunca interferir, o condicionar las decisiones de ninguno de mis hijos, cuando se trata de organizar su futuro, por considerarlos suficientemente capacitados y responsables, - quizás con mas voluntad que acierto – le dije que decidiera él, lo que quería hacer con su vida, y se decidió por el trabajo. Estuvo una buena temporada en la que por lo que me comentaba, hacia de todo, vendedor ambulante, de camarero, de paleta, de repartidor de prensa, para lo que se tubo que comprar una furgoneta y no se cuantas cosas mas, pero además continuo practicando el judo, lo que al final a sido y es de momento, su trabajo y medio de vida, al parecer con buenos resultados, a un que tiene que dedicar todo su tiempo exclusivamente a ello, incluso muchos de los días de fiesta.

116


LA SOLEDAD EN COMPAÑA117

Pero esta contento con su destino y eso para mi es importante. La Montse continuo estudiando en San Ramón, pero cuando la Rosa dijo de marcharse, a mi se me planteaba de nuevo el problema de cómo atender la casa y a ellos. Coma la mujer era la que llevaba todo lo relacionado con la casa y yo solo me ocupaba de mi trabajo, al faltar ella, me encontré con tantos problemas, que no sabia por donde empezar. Un día que estábamos solos a la hora de comer, les expongo la situación y a mi juicio y de momento, la forma de solucionarlo. Primero, como yo no tenia intención de volver a casarme, podemos contratar a una Sra., que se haga cargo de la casa, pero esto costara dinero y mi sueldo no daría para pagarle a la Sra. vivir nosotros, y poder hacer algún extra, como ir al teatro. al cine o a la playa. Otra forma de salir adelante era hacernos cargo nosotros, pero eso suponía dedicar todo nuestro tiempo libre a las necesidades de la casa, lavar, fregar, hacer la comida, comprar y limpiar, etc. El pequeño, - que como ya se a dicho no lo era tanto- se levanta y pregunta que es lo que tiene que hacer él y la Montse me dice que ella, también quiere dejar el colegio y hacerse cargo de la casa. A pesar de que fui yo el que había hecho la propuesta, no lo tenia muy claro, eran demasiado jóvenes y sin experiencia para aceptar tal responsabilidad y yo poco podría hacer, por que casi siempre estaba fuera. De todos modos se decidió seguir adelante y desde entonces la Montse es la mastresa de la casa, lo que le a costado el titulo, solo lo sabe ella, probablemente nunca le podremos agradecer el haber sacrificado su vida de esa manera. Ahora cuando lo pienso, tengo la impresión de que en su momento, no supe hacer los deberes que asumí, como Padre y como Madre, pero con el paso de los años todo se ha ido resolviendo y ahora tengo la satisfacción y hasta cierta tranquilidad de que todos han sido capaces de abrirse camino en la vida y por si solos y ella, cuando yo falte, si tengo tiempo, espero y deseo que no tenga necesidad de depender de sus hermanos, ni de nadie, a parte de lo que la vida le depare. Aceptamos el reto y la cosa duro mas de veintidós años, durante los cuales, se fuero sucediendo los naturales cambios en todos los aspectos, los que iniciamos la tarea, fuimos escalando puestos y otros cambiaron de empresa, pero la recesión de los años 70, obligo el

CIERRE DE LA EMPRESA Unos años antes de cerrar la empresa, el señor VILÁ, amigo y compañero de trabajo que estaba en la sección comercial y yo, en vista a la forma en que se iban desarrollando los acontecimientos, decidimos jubilarnos a los 60, si no nos jubilaban antes, como así fue.

117


LA SOLEDAD EN COMPAÑA118

Las empresas empezaban a desprenderse del personal mayor de 50 años y con cargas familiares, alegando que se precisaba gente joven, en realidad lo que necesitaban era reducir gastos. Por otra parte, ya se empezaba a notar los efectos de la recesión, que desgraciadamente se confirmo y poco apoco fue imponiendo su Ley. Muchas empresas se vieron obligadas a cerrar y otras tuvieron que tomar medidas drásticas para poder soportar la crisis y entre otras cosas, aprovecharon la situación para desprenderse del personal que por una razón u otra, no les interesaba y ya no necesitaban excusas, la situación era mas que suficiente. En el mes de Junio de 1.977, la Empresa cierra y empieza el despido de todo el personal a medida que van haciendo la liquidación de cada uno, al final del mes de Junio, solo quedamos el Director Sr. Rufiandis y yo, que somos los últimos en firmar el finiquito. Al Sr. Vila y a mi, nos fue muy bien que nos despidieran, o nos prejubilaran, por que nos dieron un dinero que de avernos jubilado nosotros como teníamos previsto, no nos lo hubieran dado. Por supuesto la reacción de la gente es muy diferente de unos a otros, ya sea por su carácter y su forma de ver las cosas, o por su situación. En cualquier caso, no resulta agradable para nadie, especialmente para aquellos que sobre pasan los 40, por que tendrán serias dificultades para encontrar otro trabajo, debido a la política del mercado, de prescindir de aquellos que tengan cargas familiares. Yo acababa de cumplir los 59 años, de modo que como tenia un año y medio de paro, me podía jubilar a los 60, o dejar pasar medio año después del paro y jubilarme a los 61 y esto es lo que ice. Aunque creo que no lo acerté, por que si bien me descontaron menos en la S. Social, no me aplicaron el I:P:C: correspondiente al ejercicio, que en aquel caso era superior a lo que me deducían. Todos y cada uno nos fuimos acoplando a la nueva situación y por suerte todos, o casi todos los de la Delegación encontramos la manera de salir a delante sin traumas que no fueran soportables, por mi parte, como ya tenia la idea de jubilarme a los 60 años, para mi no fue ningún problema.

LOS MECANICOS Liquidada la empresa, los mecánicos decidieron quedarse con las furgonetas y las herramientas con objeto de continuar prestando el servicio por su cuenta, creando una sociedad- GRUPASA- creo recordar que denominaban, del que formaban parte además de los mecánicos, otros compañeros de trabajo. A mi me ofrecieron continuar en la nueva empresa, pero yo ya había decidido jubilarme. Por otra parte no me parecía viable el sistema de organización, por que seguían con la misma formula de la gran empresa, habían demasiados cargos con mando y sueldos

118


LA SOLEDAD EN COMPAÑA119

predeterminados, por supuesto en condiciones y cuantías claramente diferenciadas y pocos para trabajar. Les agradecí su oferta, pero no la acepte, por que a mi modesto entender y la experiencia, me decían que aquello no podía funcionar, como así sucedió antes de lo que hubiera sido de desear, con el agravante de que al final, los únicos que no cobraron, como suele ocurrir, fueron los que se habían dedicado a trabajar.

DE VIAGE POR EUROPA Ya llevaba un tiempo jubilado y para distraer el tiempo hacia pequeños trabajos bricolaje y como no cobraba nada mas que el material, tenia una buena clientela, pero como todo cansa y no sabia que hacer, estaba como embotado, acostumbrado a que la mujer se ocupara de todo lo de la casa y los hijos, ahora yo no sabia por donde empezar, ni que hacer, quizás huyendo de mi mismo, se me ocurrió comprarme una furgoneta, la habilite como una rulot y me dedique a viajar en principio por el país y poco a poco me alejaba mas. Casi siempre tenia que ir solo, unos no podían y otros por que no les gustaba la idea de hacer la vida en la furgoneta, pero era la única forma que yo tenia de poder viajar, por que no tenia dinero para hacerlo de otra manera mas cómoda. En principio a la única que conseguí convencer para que me acompañara fue a la Montse. Con la mejor intención - pero como se suele decir con mas voluntad que acierto – la lleve por varios sitios del país y por Europa hasta Copenhague (Dinamarca) pero después no quiso repetir la experiencia. Pienso que para ella, viajar de aquélla forma, haciendo la vida en la furgoneta, resultaba poco atrayente, y es natural. Pero como no tenia medios de ofrecerle otra cosa, a pesar de insistir no quiso repetir. Mi cuñada Teresa, se quedo viuda y con la depresión que arrastraba, no quería salir de casa, tratamos de convencerla de que se viniera con migo y nos iríamos a París, o donde quisiera, pero tenia miedo de cansarse y si estabamos tan lejos seria un problema. Bueno, podemos probar haciendo algún viaje mas corto por Ejemplo a Andorra y así conseguimos sacarla de casa, pero nos tuvimos que volver antes de llegar por que decía que se mareaba. Al cabo de unos días volvimos a insistir y si se decidía a intentarlo de nuevo, tenia que ser con la condición de que si se cansaba, pararíamos donde estuviéramos, no teníamos ninguna prisa. Y se tendría que acostumbrar a comer lo que lleváramos en la furgoneta, por que fuera, todo era muy caro y teníamos poco dinero y el poco que llevábamos, lo poníamos en dos sobres, cuando se acababa el dinero del primero, teníamos que dar la vuelta y regresar. Con este sistema, pudimos hacer varios viajes por la Península, y todos los Piases de la Europa Occidental, excepto Gran Bretaña y visitar alguno de la Oriental, como Yugoslavia.

119


LA SOLEDAD EN COMPAÑA120

El ultimo viaje que hicimos fue de Barcelona – por toda la costa Mediterránea – Italia – Croacia - Austria – Alemania – Luxemburgo – París – Andorra – Barcelona – Ávila donde estuvimos unos días en Cuevas de valle en casa de mi sobrina – Lisboa – Badajoz – Valencia – Barcelona. Cuando terminamos, comía y al parecer sigue comiendo de todo, hoy y de momento, a pesar de sus años, lleva la casa de su Hermana ROSA, desde que esta Falleció.

PERIODO DE CALMA Como todo nos cansa, incluso lo que nos gusta y yo no podía ser una excepción, a pesar de mis ganas de viajar y ver Mundo, como la furgoneta era muy vieja y me costaba mucho mantenerla en las mínimas condiciones de seguridad para viajar y más por el extranjero, donde si tengo una avería que yo no puedo reparar, o el coste fuera superior a lo que me podían dar por ella, tendría que dejarla donde estuviera, decidí darla de baja y llevarla al chatarrero. Como no tenia para comprarme otra, de nuevo me dedique como al principio de estar jubilado, a hacer pequeños arreglos, incluso muebles de cocina, trabajos por los que solo seguía cobrando el coste del material, lo que me permitió tener de nuevo una buena clientela y siempre tenia algo que hacer que a mí me servia de distracción, por que yo no soy capaz de soportar pasarme las horas en los hogares para la gente mayor, donde aparte del ruido que producen con sus charlas y golpeando sobre la mesa jugando al domino, o a las cartas, el tema de discusión, mas que de conversación, por lo general gira en torno al fútbol, de lo que yo no entiendo nada, por lo que prefiero pasear, o hacer cualquier otra cosa, ya que a pesar de que me gusta mucho leer, no puedo dedicar mucho tiempo, por que antes y desde que me operaron de las cataratas, al cabo de un rato de estar leyendo tengo la sensación de que me lloran los ojos, me cuesta leer y tengo que dejarlo.

ESTUDIANDO INGLES Recuerdo que al principio de trabajar en MACMOR, la empresa, consciente de la necesidad de que los empleados tuvieran algún conocimiento del Ingles, nos puso un profesor, que tenia que dar clases a los empleados en el mismo despacho, de 8 a 9 de la mañana. Las clases no duraron mucho, por que los alumnos, que al parecer no estaban muy interesados, no asistían, o lo hacían con tan poca regularidad, que al final lo dejaron, yo estaba muy interesado, pero como siempre estaba fuera, o con algún cliente, tuve pocas ocasiones de asistir. Cuando ya estaba jubilado, dando vueltas por los alrededores de casa, para distraer el tiempo de alguna manera, estando tomando el Sol en el Parque de la Marquesa, me entero de que en el edificio que hay dentro del referido parque, han montado una escuela que entre otras cosas dan clases de Ingles, en principio pensé que para que quería yo el Ingles ahora, con lo bien que me hubiera ido cuando estaba en activo, especialmente cuando trabajaba en MACMOR, donde la información sobre el funcionamiento de las maquinas, la recibía en la lengua del País de origen, o en Ingles. Por otra parte pense que si yo que no sabia el castellano, por que no tenia estudios de ninguna clase, estudiar ahora el Ingles, no seria nada fácil, de modo que de momento no me intereso el asunto.

120


LA SOLEDAD EN COMPAÑA121

Mas tarde me di cuenta de que los que estudiaban, eran gente mayor y pense que si ellos eran capaces de aprender, por que no podía aprender yo, y me apunte para el curso siguiente. Estuve estudiando tres cursos, pero como todo lo daban en Castellano, aprendí a leer y escribir algo de ingles, pero no podía formar frases y por supuesto tampoco sabia decirlo en Ingles, el profesor nos decía que si nos espabilábamos, el curso siguiente seria en Ingles, pero el curso siguiente no llegaba y yo me canse de esperar y me di de baja, no voy a decir que perdí el tiempo, pero me sirvió de poco.

LOS MONTEPIOS Soy Socio desde el año 1944, de MUTUAL de CONDUCTOR, lo que hasta hace poco era el Montepío de Conductores de Cataluña, sin que hasta la fecha – afortunadamente - aya tenido que requerir sus servicios. Cuando cerro MACMOR.SA en 1977, empresa en que estaba trabajando y me prejubilaron, para pasar el rato, aquel año asistí a la Asamblea General de asociados del Montepío, en la que la Junta Directiva, entre otros temas del orden del día, figuraba la cuenta de resultados del ejercicio y la elección de los que tenían que relevar parte de la Junta. No sé si es que me vieron llegar con cara de ignorante, o que me tocaba por orden de Nº. de asociado, el caso es que me nombran para sustituir a uno de la Junta. Yo que no sabia nada de cómo funcionaba aquello, alegando mi desconocimiento, renuncie al cargo, nombraron a otro de los suplentes y se siguió con los demás temas del Orden del día. A pesar de mi ignorancia sobre el funcionamiento de la entidad, había cosas que yo no las tenia claras, por lo que intervine en varias ocasiones pidiendo aclaración sobre alguno de los temas planteados. Terminada la reunión y despues de los comentarios propios terminado el asunto y cada uno a su casa.

de la ocasión, se dio por

Pasado un tiempo, quizás meses, recibo una carta en la que me invitan a una reunión de la Junta en la que se trataría de un tema de mi interés. El día indicado me presento y antes de empezar la reunión, el Presidente me dice que la Junta en su reunión anterior, había aprobado la propuesta de uno de sus componentes, en el sentido de que yo formara parte de la COMISIÖN CONSULTIVA, y querían sabes si aceptaba el nombramiento. Como el trabajo de dicha comisión consistía en cierto modo en controlar y aconsejar a la Junta del resultado de los acuerdos de la comisión sobre los temas consultados, por lo que tenia que asistir a las reuniones de la Junta, previstas periódicamente. Pero como los acuerdos de la comisión no eran vinculantes, pense que la responsabilidad era relativa y acepte. La cosa duro algo mas de 20 años, hasta que se consiguió la unión de Montepíos, en lo que fue ASISTENCIAL club y ahora Mutua del Conductor.

121

varios de los


LA SOLEDAD EN COMPAÑA122

También se estudio la posibilidad de poder hacer el seguro de los vehículos propiedad de los Socios, con la natural oposición de las Compañías de Seguros, que retraso su puesta en practica durante bastante tiempo, pero por fin se encontró la formula. La Federación de Mutualidades de carácter Social de Cataluña, formaría Sociedad con L´CAIXA y el Montepío y ahora las mutualidades asociadas, pueden asegurar cualquier vehículo. Como yo había sido uno de los que más insistió en la necesidad de la referida unión, si queríamos que los Montepíos pudieran seguir existiendo y prestando sus servicios como entidad de carácter social, aun consciente de que eso, representaba para muchos perder los puestos que ocupaban en sus respectivos Órganos de Gobierno de los diferentes Montepíos, temor perfectamente justificado - que llevo mucho tiempo en encontrar la forma de convencer a los que se consideraban afectados, pensé que yo, si quería ser coherente con migo mismo y mi idea sobre el tema, no podía continuar formando parte de la nueva organización, tampoco fue necesario renunciar a nada por mi parte, por que no me lo ofrecieron. Gracias a la tenacidad y empeño de unos cuantos, los dos proyectos hoy, en el 2005, son una realidad con buenas perspectivas de futuro.

EL MOMTEPIO MADRILEÑO MACMOR, la empresa en la que trabajaba, en los años 50, concertó con el Montepío Comercial e industrial madrileño, una prima de pensión para la vejez para los empleados, la empresa pagaba el 60% y el resto el asociado. Cuando cerro la empresa en 1977, el que quiso seguir, tenia que pagar el total del recibo, yo continúe pagando hasta cumplir los 60 años y a partir de entonces, fui cobrando la pensión hasta el 2003 que el montepío izo suspensión de pagos y dejo de cobrar y pagar, pasando al Consorcio de Compensación de Seguros el tema de la liquidación. Transcurridos ocho o diez meses, el Consorcio me abono la parte que quedo pendiente, y además lo que considero que me correspondía por los próximos 10 años siguientes, no se portaron mal. Sin embargo no ocurrió lo mismo con la póliza que yo había concertado para la Montse, que si bien le devolvieron todo lo que había aportado, los intereses quedaron reducidos al 0.54%.

LEY 37/84 Que reconoce el derecho del personal Republica durante la guerra civil.

de las fuerzas armadas

al servicio de la

Con la paga de jubilado, aun que me permitía vivir relativamente bien, mi situación económica no se puede decir que fuera envidiable. Con la paga de la S. Social puedes vivir si aceptas un modesto nivel de vida, pero no puedes tomar dos cervezas seguidas si quieres llegar a fin de mes, de modo que por mucho que pienses no puedes hacer gran cosa. 122


LA SOLEDAD EN COMPAÑA123

Cuando me entere de que había una LEY que reconocía el derecho a una paga a los Jefes y Oficiales de las Fuerzas armadas de la Republica, trate de ponerme de acuerdo con algún gestor que reclamara mi derecho. No fue necesario, uno de estos me ofreció tramitar el asunto. La cosa no resultaba fácil, por que yo, carecía de documentación que acreditara mi condición, incluso durante la guerra al ver que la cosa no machaba bien, tenia miedo a los ascensos y puse tanto empeño en ocultar mi situación como oficial, que ni la familia lo sabia, la primera que se entero fue la Montse, por que un día que no estaba yo en casa llamaron de hacienda para que fuera a pasar la revista. Cuando se acabo la guerra, me había preocupado de hacer desaparecer la escasa documentación de que disponía. Como mi nombre y Grado figuraba en el Boletín Oficial, la cosa se pudo arreglar. El tramite llevo su tiempo, pero en el Mes de Julio de 1990, recibí un escrito en el que se me comunicaba que se me concedía una pensión como Oficial con el grado de Teniente. A partir del momento en que empecé a percibir dicha pensión, mi situación económica cambio radicalmente, pero pensé en continuar viviendo modestamente, como hasta aquel momento y la paga de Hacienda, la destinaría a crear un fondo en unas cuentas a nombre mío y de cada uno de los hijos, de modo que pudieran disponer de la mitad del saldo( EN ACCIONES) de cada uno,siempre que quisieran y la otra mitad pasara a ser de su propiedad cuando yo falte. La cantidad disponible se distribuiría en cuatro partes iguales, una para cada uno de ellos y otra para mi, la mía estaría junto con la de la Montse, de modo que ella pudiera disponer de las dos si lo necesitaba y cuando yo falte pasa todo a su cuenta. La idea es crear un fondo de reserva que les permita poder atender cualquier imprevisto y a ella continuar viviendo sin necesidad de depender de los demás, el éxito o fracaso, en cierto modo dependerá del tiempo que yo tenga para conseguirlo.

EL JOSÉ Mª. SE COMPRA LA CASA Están pagando el alquiler del piso y el parking y piensan comprar algo, pero de momento no saben que, ni donde. Al José Mª. Le gustaría comprar fuera de la ciudad por que con el mismo dinero podrían comprar algo mucho mejor, a parte de que él tendría mas fácil los desplazamientos Pero a la Mª. JOSË, le gusta vivir en la ciudad y además con cierta lógica, al tener el trabajo y la familia en el barrio donde nació, quiere seguir viviendo allí. Cuando alguna vez el José Mª, comento el tema, yo ya le dije que no se molestara en buscar nada por fuera del barrio, por que le gustara o no, al final viviría en San Andrés. Por fin y según lo previsto, se compran una planta baja en la C/ de San Hipólito, en SAN ANDRES, claro, a la que se han de hacer una serie de cosas para rehabilitarla y adaptarla a sus necesidades. 123


LA SOLEDAD EN COMPAÑA124

El problema es que no tenían dinero y pensamos que de momento, para hacer lo más imprescindible para que pudieran venir a vivir allí, quizás entre el Padre de ella, que era muy mañoso, y yo, podríamos resolver el asunto con carácter provisional y pusimos mano a la obra. El padre de la Mª. José se encargaría de todo lo relacionado con la pintura y el embaldosado y yo de las instalaciones de Agua y Luz. Al cabo de unos días ya estabamos haciendo de todo un poco, por que a medida que íbamos haciendo cosas, iban saliendo otras. En principio se trataba de adecentar la parte de abajo y hacer las instalaciones de Agua y Luz por que estaban bastante mal y se tenían que modificar de acuerdo con las necesidades previstas, la parte de la cocina también necesitaba rehabilitarla y como necesitaban dos habitaciones y la única que había abajo, la quería para el parking, teníamos que arreglar la planta de arriba, de manera que tuviera las dos habitaciones y el lavabo, para que no tupieran que bajar a la planta baja cada vez que lo necesitaran. Pero esto suponía tirar los tabique que habían, para poder hacer la nueva distribución, el problema del derribo estaba resuelto, el JOSÉ Mª, cogía la maceta y tardaba menos en derribarlo que nosotros en explicárselo. También se tenia que tirar el tabique de la habitación de la entrada, para dar más ancho a lo que seria el parking, pero al tirar el tabique de la planta baja, el suelo de la planta de arriba cimbreaba y se tenia que poner una viga por debajo, o hacer sobre el suelo de la planta de arriba, una plancha de hormigón con emparrillado metálico. Se decidió por esta ultima solución, por que de paso el suelo de toda la planta quedaría al mismo nivel, lo que facilitaría después el embaldosado. Como los techos eran muy altos, se dijo de hacer sobre techos y antes de hacer estos, convenía repasar el tejado y poner por la parte de abajo de las vigas, unas planchas de poli estireno para evitar en la medida de lo posible, el frío y el calor. Para hacer la plancha en el suelo de la planta de arriba, convenía arrancar todo el embaldosado, por que no solo estaba medio suelto, sino que además no estaba al mismo nivel. Cuando empezamos a sacar las baldosas, nos damos cuenta de que debajo, lo que había era tierra, por lo que decidimos sacar todo, dejar los revoltones limpios y rellenarlos con mortero para poder hacer el planche encima. Si se hacía el lavabo arriba, convenía cambiar de sitio el que había abajo, por que ya que teníamos que buscar el desagüe general de la finca, los dos servicios estarían conectados por el mismo sitio, lo que suponía habilitar espacio en el hueco de la escalera en la planta baja y buscar el dichoso desagüe que estaba a unos dos metros de profundidad, suerte que teníamos al camali que se encargaba de todos aquellos trabajos que nosotros – los viejos – no podíamos hacer, cuando no lo tenían que hacer los paletas, que se les llamaba para hacer lo que, o no sabíamos o no podíamos hacer nosotros. Total que nos metimos en una obra, que además del coste, supuso un año aproximadamente de trabajo de los dos viejos y la ayuda de todos los demás, para dejar aquello en condiciones mínimas de habitabilidad, de forma que pudiera venirse a vivir allí y dejar e pagar alquiler.

124


LA SOLEDAD EN COMPAÑA125

El parking lo dejamos para ultima hora, por que además de que lo tenían que hacer los paletas, nosotros lo utilizábamos para dejar los escombros,. Cuando por fin estuvo listo para poder aparcar, el José Mª. Fue a buscar la furgoneta que la tenia aparcada por los alrededores, pero la furgoneta no estaba, por lo visto se la habían robado aquella misma tarde con el consiguiente disgusto para todos. Pero como no se podía hacer nada y quedaban cosas por hacer, aun que ahora sin tanta prisa, con mas calma pero sin parar, continuamos. Los Viejos estábamos más que cansados, agotados, pero teníamos que seguir adelante si queríamos acabar lo poco que faltaba según lo previsto, para que se pudieran venir a vivir allí y dejar de pagar el alquiler, pero aquello no se acababa nunca. Siempre surgían ideas nuevas de uno o de otro y a un que ya hacia tiempo que se acabaron los recursos, con la ayuda de todos fuimos saliendo adelante. El Padre de la Mª. José se puso enfermo y murió, yo creo que además del problema que arrastraba por su adicción al tabaco, el cansancio que acumulo durante aquel año de trabajo, también influyo en el desenlace final.

LAQUINIELA Yo digo que les toco la quiniela, cuando les hicieron la oferta por el cambio de la casa por otra de características mas o menos iguales y en el Barrio. Por supuesto que con la quiniela no hubiera podido hacer todo lo que le ofrecieron, de momento la primera parte del trato se a cumplido, ya viven en la casa nueva y en mejores condiciones de las que tenían, esperemos que se cumpla la segunda y le den el piso y el parking.

CAPITULOXII EL ORDENADOR A un que ahora no tengo con la Mutua más obligaciones que las de Socio, como continuo manteniendo buenas relaciones con todos los que participamos en aquella labor y los actuales dirigentes y empleados, de vez en cuando les hago una visita y aprovechamos para comentar la situación de la entidad. Colaboro, si así se puede decir, llevando algún escrito sobre temas relacionados con los problemas de trafico y los accidentes, escritos que tienen la amabilidad de publicar en la revista del M:C. En una de esas visitas surgió el tema de los sistemas de informática y la necesidad que tenían de ampliar y mejorar el equipo y se me ocurrió decir que haber si me regalaban uno de los ordenadores que ellos retiraran de servicio.

125


LA SOLEDAD EN COMPAÑA126

Pasaron unos días y me llaman diciendo que ya puedo pasar a recogerlo, como mis conocimientos de informática eran tan limitados que no sabia ni como coger el aparato, les dije que por favor, me lo trajeran a casa. Bueno, ya tengo ORDENADOR ? y ahora que ¿. Un día que iba a casa y subía en el ascensor con una vecina entablamos conversación, que como suele ocurrir, son temas intrascendentes, me explicaba que ella para distraer tiempo, iba a una escuela que hay delante de casa, donde dan clases de varias cosas, para gente mayor, entre ellas Ingles, Francés, informática, Jardinería, etc.etc, donde me podía apuntar para aprender Informática, que es totalmente gratis, por que esta subvencionada por la Comunidad Europea y la Generalidad. Al día siguiente voy a ver que puedo hacer para apuntarme y me dicen que si me interesa puedo hacerlo ya, por que están preparando las clases para el curso próximo y así lo ice. Los cursos son de iniciación para gente mayor y serán de dos horas y dos días a la semana, a mi me toca los Martes y Jueves de 9 a 11 y podré hacer dos cursos consecutivos nada más, para que puedan venir otros que esperan turno, ya que al ser gratis, es mayor la demanda que la oferta que pueden ofrecer de momento.

LAS CLASES DE INFORMATICA Unos días después de empezar las clases, tenia mis dudas sobre si yo seria capaz de seguirlas, me parecía demasiado complicado el tema a mi avanzada edad, por que la memoria empieza a fallar y no tengo una base de estudios. La cosa no era tan complicada como yo la veía de principio, al tratarse de clases de iniciación para gente mayor, los temas eran elementales y tratados sin prisa, lo que facilitaba su asimilación y yo que ya tenia el ordenador, si lo montaba, podría hacer practicas en casa. Le pregunte al técnico si él podía venir a casa a montarlo, por que yo no tenia la menor idea de cómo hacerlo. Pasaron unos cuantos días, vino a montarlo, me explicó una serie de detalles que debería tener en cuenta y empecé las practicas en casa, lo que sin duda me iba muy bien y así hasta terminar el curso, con un modesto aprobado y la reserva de la plaza para el curso siguiente, que termine con un sobresaliente, pero me dicen que ya no puedo seguir por que ya había hecho los dos cursos según la norma establecida al efecto. Al final de curso, las clases organizaban una cena a la que podía ir todo el que quisiera, o pudiera y me apunte. Durante la cena tuvimos tiempo para hablar de todo un poco y entre otros temas surgió el de que no se pudiera hacer nada más que dos cursos, cuando éramos varios lo que estabamos interesados en poder continuar y a mí se me ocurrió preguntar a la secretaria, si ya que no podía continuar como alumno, podría hacerlo como ayudante del profesor, lo que en principio le pareció una buen idea, siempre que el profesor estuviera de acuerdo. Inmediatamente traslade la pregunta al profesor y éste acepto la idea de buen grado, de modo que ya se quedo en que el próximo curso, yo estaría de ayudante suyo en su clase.

126


LA SOLEDAD EN COMPAÑA127

Al iniciarse el siguiente curso y de acuerdo con lo previsto, empiezo de ayudante en la clase del profesor que había tenido en los cursos anteriores, pero a algunos los otros profesores también les pareció bien la idea y también querían ayudante, de modo que como el horario de las clases no era coincidente, me preste voluntario para ayudarles también. Esto representaba una mayor dedicación y más horas de trabajo, pero a mí ya me iba bien por que de ayudante, aprendía mucho más que de alumno al tener que responder a las preguntas de los demás, y al asistir a todas las clases de informática, por la mañana y por la tarde, las preguntas eran muchas y muy variadas. Antes de medio curso, el Sr. Torio, técnico de informática, me dice que tendría que ayudarle a hacer unas modificaciones que quería introducir en los ordenadores de una de las aulas, por que él solo no puede, viene solo dos días a la semana y no tendría tiempo de acabar. Como él viene Miércoles y Jueves y los Viernes no hay clases de informática, solo dejaría de atender las clases de los Miércoles, lo comente con los profesores que les afectaba el tema, les aprecio bien y le dije al Sr. Torio que contara con migo. A mí me interesaba el asunto por que podía aprender alguna cosa de los ordenadores y así ampliaba mis conocimientos y relación con el personal. A mediados de aquel curso, uno de los profesores, - no se por que razón - no podía dar su clase y me preguntan si yo puedo hacerlo con carácter provisional, bien, como veo que aquí soy como el ungüento Amarillo, que lo aplican a todo a un que no resuelve nada, le digo que si ellos creen que yo puedo hacerlo, pues adelante. La provisionalidad duro todo el resto del curso y además pretenden que siga en el próximo como profesor, cosa que a mi no me interesaba, por que yo aprendía más de ayudante que de profesor. Antes de terminar el curso, a mi no se me ocurre otra cosa que hacer el inventario de los ordenadores, impresoras y pantallas, por que nadie sabia lo que había, ni que había, ni donde, ni como, pero tuve que esperar al fina del curso, por que cuando tenia anotado lo que había en un departamento, al pasar para comprobarlo, me encontraba con que me habían cambiado algo de sito y no me coincidían los códigos. La idea me costo estar todo el mes de agosto metido allí dentro, pero por fin pude conseguir acabarlo, cuando presente el trabajo, todo fueron felicitaciones, al parecer a nadie se le había ocurrido la idea, a pesar de que a veces, notaban la necesidad, por que nadie sabia nada de nada, sobre el paradero de lo que se notaba en falta. A partir de entonces, - supongo que como forma de agradecerme la labor realizada, por que allí no hay compensación económica de ninguna clase - me ponen un ordenador para mi en uno de los despachos y me encargan el mantenimiento del inventario, me dan la llave de las oficinas para que pueda entrar cuando lo necesite y así que desde ese momento tengo que hacer de profesor, de ayudante de los profesores, de ayudante del técnico de informática y cuidarme del inventario, ya tengo para pasar el rato distraído. Pero estoy muy contento, por que estoy aprendiendo algo que no se hubiera ocurrido pensar.

127


LA SOLEDAD EN COMPAÑA128

ENFERMEDAD DE MI CUÑADO JOSE Mª Siguiendo el preso considerado normal a lo largo de la vida, nos van dejando los seres queridos, ya sean familiares o amigos, mis hermanas, mis padres, los suegros, la mujer, etc.etc..ahora es el cuñado el que nos deja y no deja de disgustarte, por mucho que te empeñes en considerarlo como algo normal.

OTRO SUSTO Y GRAN DISGUSTO Mi cuñada Rosa empieza a encontrase mal, consultas, médicos y todo lo natural en estos casos, poro cada vez la cosa va de mal en peor y acaba muriendo, al parecer por el dichoso cáncer, como su hermana.

MAS DISGUSTOS Como ya hacia algún tiempo que todos estabamos más o menos bien y esto es lo que no parece que sea normal, me dicen que a la Mª.JOSÉ, le han detectado un bulto en un pecho, que le han hecho una biopsia y el resultado es positivo y se a operar lo antes posible. Bueno, suerte que el José Mª, tiene un amigo que es Medico y se cuido de todo el tramite y fue operada rápidamente, la operación fue bien, pero ahora tiene que estar una temporada con la Quimioterapia y despues la Radioterapia. Hasta éste momento todo va bien, esperemos un final feliz, entre tanto, ya tienes ese peso que no puedes quitarte de encima, ni puedes hacer nada que no sea esperar.

Más disgustos Me dicen que mi sobrina Mª. Rosa la tienen que operar con carácter urgente y que le tienen que quitar un trozo de intestino. Bueno si la cosa es urgente, de bueno poco puedes esperar, ya tienes aquel peso que no sabes que hacer ni que decir y por si fuera poco mi salud deja mucho que desear.

Y YO ENFERMO Ya hacia una temporada que yo no me encontraba muy bien tampoco y probablemente, aquel exceso de trabajo - que en cierto modo me había buscado yo - acabo con mis escasas fuerzas. No se como se llama la enfermedad, yo digo que se paro el motor y no podía digerir los alimentos, tampoco podía comer, ni beber nada, por que cuando estaba el estomago lleno, ya no podía hacer pasar ni sólidos ni líquidos, por lo menos hasta que arrojaba. Tuve que estar ingresado unos días en el Hospital de la Cruz Roja, donde me - volvieron a poner el motor en marcha - y me mandaron para casa.

128


LA SOLEDAD EN COMPAÑA129

Pero al poco tiempo volví a recaer, al parecer se repitió el mismo mal que me aquejo antes, con la agravante de que al ser por repetición, el problema presentaba mayor dificultad para combatirlo y efectivamente tuve que estar internado el doble de tiempo que la vez anterior, pero de nuevo acertaron y por ahora me encuentro en periodo de recuperación, pero bastante bien. A pesar de todos los avatares que nos depara la vida, siempre me e considerado un hombre con mucha suerte, gracias a no se que, o a quien, pero gracias, a un que no sea nada más que por permitirme llegar a mi edad. Después de tantos años de lucha tratando de atravesar y sobre vivir, en esa salvaje selva que es la sociedad en que me tocado vivir, sorteando tantos obstáculos como los demás se empeñan en ponerte delante, entre ellos uno muy difícil de superar como la Guerra civil, de la que afortunadamente salí ileso, a pesar de estar invitado a los principales festivales que organizaban uno u otro, durante los dieciocho meses que estuve en el frente con los Tanques, como agregado a un Batallón de choque. Después de la contienda, que además de la carencia incluso de lo mas imprescindible, se cometieron, atropellos injustificables, por mucho que se empeñaban en justificar, que te mantenían en un estado de tensión constante que no te dejaba un momento de tranquilidad. Ya estamos en el 2006. por supuesto que se han quedado muchas cosas en el tintero ,las agregare a medida que las recuerde y continuare exponiendo las que surjan de ahora en adelante hasta donde llegue.

EL CUMPLE AÑOS A finales del 2005 y principios del 2006 tuve dos ocasiones en las que yo que soy optimista, tenia dudas de poder superarlas. No se que tipo de enfermedad era, yo digo que se me paro el motor, creo recordar haberlo comentado. El caso es que no podía tomar nada, ni sólido, ni liquido, hasta que no conseguía arrojar. Naturalmente esta situación era insostenible, en pocos días baje de peso hasta los 41 Kg. Por fin en el Hospital, consiguieron poner el motor en marcha otra vez. Me vi tan cerca del otro bario, que a pesar de no tener el habito de celebrar ni santo, ni cumpleaños, me propuse a mi mismo, que si salía de aquélla, celebraría por primera vez en mi vida mi cumpleaños y lo seguiría celebrando hasta el final, mientras me fuera posible. Empecé a tratar de establecer una fecha que me permitiera reunir al máximo a la familia, pero al estar tan lejos unos de los otros me pareció prácticamente imposible y si no estaban todos, mejor desistir para no crear suspicacias. Reunir solo a los hijos ya era tarea difícil, combinar un día libre de todos, por que como trabajan, cuando le va bien a uno, no le va bien a los otros. Por fin consigo una fecha en que todos pueden disponer del día y para celebrarlo les propongo reunirnos en LA CENIA, un lugar que a todos nos gusta y donde tenemos buena relación de amistad con varis familias. 129


LA SOLEDAD EN COMPAÑA130

De acuerdo en celebrarlo el 14 de agosto del 2006, lo comunico a las cuatro o cinco familias de LA CENIA que me gustaría que nos acompañaran y me aceptan la invitación. El día previsto nos disponemos para el viaje y surge el primer fallo, la Montse dice que no viene, después de una pequeña trifurca me boy yo, pero me olvido de recoger un juguete que tenia para el pequeño de la IBON. Cuando llegamos a la salida de la autopista en Amposta, me equivoco y nos metemos dentro del pueblo, donde perdemos media hora para encontrar la salida. Por fin llegamos a La cenia, los demás se fuero a dar una vuelta por el Pueblo, yo me fui a casa de José donde ya me esperaba su mujer y de allí a casa de la Elodia donde me están esperando parte del resto de los invitados, el Fermín, la Ibon y el Valdeperes se agregaron mas tarde. En el pueblo habían preparado el recibimiento con una serie de regalos- un reloj con la dedicatoria de (Los teus amigs de La cenia), un cuadro del pueblo, pastas y pastises. Si antes ya tenia tanto que agradecer a aquel pueblo, especialmente a aquellas cuatro o cinco familias y no sabia como hacerlo, ahora ya es algo fuera de mi modesto entender, estaba tan atolondrado que falto poco para que me pusiera a llorar, no encontraba palabras, no sabia como agradecer esa muestra de afecto y opte por permanecer callado, Como no sabia el numero de los que seriamos, le digo al José Mª . que se adelante y reserve mesa en el Restauran del Molí lavad, pero al no recordar el nombre de momento le digo que a San pere no, al otro de mas arriba, pero no nos entendimos y reserva la mesa en San Pere y ya estamos unos en San Pere y otros al Molí lavad, por fin nos decidimos por subir al molí, pero como era tarde tenemos que esperar a las tres y media si queremos comer allí. Con el fin de distraer el tiempo de espera, les propongo subir al otro restauran que hay en el pantano para tomar algo y como ya no podían pasar muchas cosas mas, el restauran es un Selservi y no sirven nada mas que platos únicos Al final después de tantos fallos acabo el día relativamente bien después de todo, pero no tan bien como yo hubiera deseado.

LA INFORMATICA DE NUEVO Como el reloj de la vida no se para, ya estamos a principios del 2007, yo sigo en Conex haciendo de todo un poco, cuidar del inventario, distribución de los grupos (25 clases de diferentes actividades) de manera que no coincidan dos en la misma aula, el mismo día y a la misma hora, arreglando pequeños desperfectos, respondiendo las preguntas de los demás y sustituyendo a los profesores de informática que faltan por cualquier motivo, me lo paso muy bien y distraído, haciendo de comodín, (ungüento amarillo) que lo aplican a todo y no siempre resuelve el problema.

130


LA SOLEDAD EN COMPAÑA131

OTRA VEZ MI SOBRINA Mª. ROSA A pasado un tiempo, muy poco, desde que la operaron y a principios de Julio del 2007, me llama su hijo y me dice que su madre esta ingresada en el hospital, por que la tienen que operar otra vez, ahora de un tumor en la matriz. Esto no me gusta nada, y no puedes hacer otra cosa que esperar, tampoco puedes decirlo, ni hacer nada para cambiar esta desagradable situación.

EL CARNAVAL DE LA VIDA No se quien tubo la idea de hacer un retrato tan realista, de lo que es la vida en términos generales, pero le felicito. Cuando Dios creó el Burro le dijo: “Serás burro, trabajaras de Sol a Sol, cargaras sobre tu lomo lo que te pongan y vivirás 40 años”. El burro le contestó: Seré lo que me pides Señor, pero 40 años son muchos, ¿Por qué no mejor 20? Y Dios creó el burro. Después Dios creó el perro y le dijo: “Serás perro, cuidaras de la casa de los hombres, comerás lo que te den y vivirás 30 años” El perro contestó: Seré lo que me pides, pero 30 años son muchos. ¿Por qué no mejor 15?, y Dios creó el perro. Y luego Dios creó el Mono y le dijo: “Serás Mono, saltarás de árbol en Árbol, harás payasadas para divertir a los demás y vivirás 10 años. Y el Mono le contestó: “Señor, haré lo queme pides, pero 10 años son muchos. ¿Por que no mejor 5?. Y Dios creó el Mono. Finalmente Dios creó al hombre y le dijo, Serás hombre, el ser mas inteligente de la Tierra, dominaras el Mundo y vivirás 30 años. El hombre contestó: Señor seré lo que me pides, pero 30 años son muy pocos. ¿ Por que no me das los 20 que no quiso el burro, los 15 que rechazo el Perro y los 5 que no aceptó el Mono? Y Dios creó al hombre. Y así es que el hombre vive 30 años como hombre, luego se casa y vive 20 como el burro, trabajando de Sol a Sol y cargando sobre sus espaldas el peso de la familia, luego, se jubila vive 15 años como el Perro, cuidando de la casa y comiendo lo que le dan y acaba viviendo 5 años como el Mono, saltando de casa en casa de los hijos y haciendo payasadas para distraer a los nietos. Por la edad, ya hace tiempo que estoy bailando dentro del segundo periodo de ese carnaval, pero de momento trato de mantenerme al margen, por lo menos en la parte final, pero naturalmente, yo no soy una excepción y aun que en principio no tengo motivo para pensar en ello, no es descartable el que acabe como la mayoría.

131


LA SOLEDAD EN COMPAÑA132

LA PREGUNTITA ¿QUÉ ES LO MEJOR Y LO PEOR ¿que te puede ocurrir, o que te a ocurrido en tu vida. Lo que me pueda ocurrir, bueno, o malo, no lo se y como yo no tengo prisa, ya lo veremos. Lo peor que me a pasado en mí vida, es que me fastidiaran los mejores años de mi vida y juventud, por la dichosa guerra civil y la pos guerra, a un que tuve la suerte de salir ileso en ambos casos. Lo mejor que me a podido pasar, sin duda, es llegar a los 90 años y sobre vivir, a pesar de las dificultades que as de vencer en esa intensa lucha por atravesar la inmensa selva que es la sociedad que me a tocado vivir. 26-06-1918.

26-06-2008

Noventa años, ofrecen suficiente temario para escribir, y como yo no tengo ninguna prisa, me boy a permitir seguir contando mis andanzas por la vida a un a riesgo de resultar pesado.

EL CUMPLEAÑOS Tal como me había prometido a mi mismo, se celebro el 89 cumpleaños en CONEX y esta vez asistieron casi todos, los directivos, excepto la Presidenta que estaba enferma, profesores y algunos alumnos, total alrededor de cuarenta, lo que fue motivo de satisfacción para mi y una sorpresa, pues entre todos me hicieron una serie de regalos, que mas que su valor, me hicieron sentirme apreciado por todos ellos y esto no tiene precio, muchas gracias.

MIS RECUERDOS DE JUVENTUD Con el paso de los años vas recordando el pasado y recuerdo a mis abuelos, los maternos, con los que pese largas temporadas, tengo muchos y muy buenos recuerdos, de los paternos no puedo decir gran cosa porque el contacto era escaso, limitado a las visitas que hacían mis padres cada vez que íbamos al pueblo, la abuela Tomasa, era muy simpática y cariñosa, pero el abuelo Antón José, alto y fortote con cara seria, su bigote y su garrote colgado del brazo, a mí me parecía muy serio y me infundía, mas que respeto diría miedo, aun que no tenia motivo alguno que justificara ese sentimiento de temor. Recuerdo por ejemplo que casi siempre le preguntaba a mi padre? Nene, que tal se porta el Zagal ¿el zagal era yo, y luego agregaba, Hijo, recuerda que es mejor que llore él algún día, que no que tengáis que llorar vosotros toda la vida, por supuesto que yo no comprendía por que tenia que llorar, luego a medida que pasa el tiempo, te das cuenta, de que lo quería decir, es que el exceso de ese mal entendido cariño a los hijos, puede resultar perjudicial para todos, al permitirles una forma de vida, que después ellos, no saben, o no pueden mantener. Quizás, siguiendo aquellos consejos, mis padres me educaron de acuerdo con la norma, de no estirar mas el brazo que la manga, como se suele decir. Mi padre decía que si sus hijos, eran capaces de vivir dentro de lo que son sus posibilidades, vivirán con cierta tranquilidad y se forzaran en mejorarlas, pero si están acostumbrados a una 132


LA SOLEDAD EN COMPAÑA133

vida fácil, que luego no son capaces de mantener, vivirán mal y amargados, ellos y los que estén a su lado.

DE NUEVO CONEX EN OTRA ETAPA DE MI VIDA COMENTARIO Y CONSIDERACIONES SOBRE LA ENTIDAD Y MI NUEVA SITUACIÓN Estos últimos años mi dedicación a Conex ha sido total, en agradecimiento a lo mucho que he podido aprender de informática. Primero el inventario, luego la organización, el control de las Clase y horarios, mas tarde mí curiosidad por tratar de entender el funcionamiento de Conex en general, necesitaba hacer preguntas que no siempre la respuesta me parecía aceptable, por lo que empecé a insistir ante los que me querían escuchar, sobre la necesidad de introducir algunos cambios en la forma de hacer algunas cosas. Naturalmente en principio nadie me hacía caso, el día que se presento a la Asamblea el estado de cuentas del ejercicio 2006, se me nombro junto con el Sr, Laureano Fontanet, como auditores para el siguiente ejercicio, esto, más que la simple curiosidad, ya me obligaba a conocer la situación real de la entidad. El día que fuimos requeridos para verificar el estado de cuentas del 2007, pudimos comprobar que mis sospechas de que las cosas no marchaban bien, se confirmaban, no es que se estuvieran haciendo mal, es que no se habían hecho, o no se hacían bien, por lo menos en lo que se refiere a la distribución del presupuesto, tanto del gasto como de los ingresos, las cuentas no estaba claras, por que los apuntes no se hacían a su debido tiempo y no se podía saber la verdadera situación económica de la entidad, por lo que no se dio el Vto. Bno. Después de corregir parte del texto, se firmo un documento que presento la Presidenta y que al parecer se venía utilizando como norma y conformidad de la auditoria, pero el informe lo ha de hacer el Auditor, no la entidad auditada, por lo que dicho documento no tiene ningún valor. Durante el cuso de presentación del resultado del ejercicio 2007, celebrado el 16/6/07, se planteo la necesidad de relevar a la junta Directiva, que cumplido su periodo de actividad, solicito su relevo, pero no presento ninguna propuesta sobre la nueva Junta, la Asamblea por su parte tampoco intento resolver el problema, si a esto le añadimos que parte de la Junta ya había presentado su dimisión, la situación de Conex era francamente critica y poco deseable, tenía ante sí un verdadero problema de subsistencia , o se intentaba crear otra Junta, o se cerraba la barraca. Ante semejante situación, a mi me pareció que no era el momento de echar más leña al fuego y quizás con más voluntad que acierto, obstamos por no plantear el tema de la AUDITORIA. Pasaron unos minutos de tensión, discutiendo como resolver el tema, pero nadie propuso nada concreto, incluso alguien sugirió la idea de disolver la entidad y tirar por la borda veintitantos años de esfuerzo de nuestros antecesores. Ante esta desagradable situación a mí se me ocurrió la idea de proponer formar una Junta Gestora, que se hiciera cargo de la entidad por un periodo provisional y transitorio, que

133


LA SOLEDAD EN COMPAÑA134

comprendería terminar el curso 2008 y el siguiente 2009, entretanto buscar la forma de nombrar la Nueva Junta Directiva. Al final se acuerda que yo me encargue de formar la dichosa Junta Gestora, a mí no me interesaba el tema en absoluto, yo estaba muy bien en EMPREX, esta delante de casa, hago justo lo que parece y cuando me va bien y ahora tendría que desplazarme a central y hacer otras muchas cosas que a mi edad, no siempre podría cumplir, ni me vendrían de gusto, pero no tenia opciones, o aceptaba, o se corría el riesgo de cerrar la barraca y acepte el reto en las siguientes condiciones. Me aria cargo de la Gestora con la condición de que se me autorizara a intentar estabilizar la situación de la entidad y restablecer el equilibrio presupuestario, porque el ejercicio 2008, ya se había iniciado con un negativo de 3.500-€, entre el gasto y los ingresos previstos, para lo que era imprescindible introducir cambios en la manera de hacer algunas cosas y la propuesta fue aceptada. A la hora de formal el equipo y después de varios intentos con la colaboración de los Srs. Agustín, Torio, Zafra y otros, estuvimos llamando por teléfono a todos los socios que se pudieron localizar, durante más de quince días, pero nadie quiso participar, ni siquiera los que estaban a favor de que se creara la Gestora, de modo que se tuvo que recurrir a las amistades para poder completar el mínimo de los componentes, a algunos de los cuales se les tuvo que hacer socios precipitadamente para que pudieran participar. Ya está formada la Gestora, pero la Presidenta alegando que ya no lo es, no firma su renuncia al cargo hasta el 25 de Noviembre por la tarde, cinco meses después de pedir su relevo y de una constante insistencia, por parte de los Srs. Agustín, torio, zafra y otros. A partir de este momento se inicia la gestión de cambio de firma en los diferentes establecimientos Bancarios donde están depositados los fondos, o saldos disponibles, terminado este trámite se procede a examinar la documentación y como sea que esta no está al día, se acuerda que traten de actualizarla las dos contables, la entrante y la saliente. Entretanto la Gestora está prácticamente inactiva, ya que no puede aceptar el cambio de dicha documentación como válida, sin conocer la situación real de la entidad, porque la documentación no está al día. Ya han trascurrido seis meses desde que se aprobó la creación de la Gestora y todavía, no está todo en condiciones aceptables para proceder al cambio, pero de acuerdo con el Tesorero Sr, Riera que considera que ya podemos considerar la situación aceptable bajo su responsabilidad, se inician los trabajos de la gestora, convocando una reunión a la que se invita a todos los responsables de los diferentes departamentos de la administración, para informar de lo que es el proyecto y que es lo que se pretende y como. Varios de los representantes de la Administración, central apoyados por algunos de los socios más antiguos mentalizados con el anterior sistema, no acaban de comprender la necesidad de introducir cambios, a su juicio innecesarios y aquí empiezan los problemas de la Gestora para desarrollar el programa previsto. Como todos somos mayores y voluntarios, no puedes obligar a nadie a hacer algo que no acepta, porque te expones a que se retire y cree un problema mayor del que ya tienes, al no disponer de personal que lo releve, de modo que as de tratar de convencerlos a base de

134


LA SOLEDAD EN COMPAÑA135

dialogo, de la necesidad de introducir cambios en la manera de hacer algunas cosas para poder continuar desarrollando el proyecto y los programas de acuerdo con las exigencias del momento actual. PROGRAMAS DE CONEX Conex tiene dos programas completamente diferentes. UNO:

CONEX: Programado para personas mayores.

OTRO

EMPREX: para gente joven que está en el paro, o que aun estando trabajando necesita ampliar sus conocimientos sobre alguna de las actividades que se le ofrecen.

Primero se les ha de hacer ver que CONEX somos todos, Tasso Central, Gran Vía y Travesera, locales dirigidos y administrados por Conex. Incluso el personal que está colaborando en otros locales cedidos por Entidades Públicas o privadas, sin coste alguno para Conex. CONEX está ofreciendo su programa por curso completo, o sea de Octubre a Junio, por un coste para el Usuario de 3.12-€ que no cubre ni con mucho el coste del servicio que se le ofrece y esto de que aquí ni se paga ni se cobra, ya se puede ir borrando, porque el alquiler de Tasso, su mantenimiento, el de Gran Vía y Travesera se paga y los ingresos que se abstienen con el actual sistema, es evidente que no se cubren el gasto. EMPREX por su parte está ofreciendo el periodo lectivo en dos cursos cuatrimestrales, a saber uno de últimos de Febrero a Junio y otro de últimos de Septiembre a Enero. El coste por Alumno en este caso varía según el nivel de la clase impartida y las horas de clase del profesor, pero la media en cuanto al ingreso por alumno resulta a unos 30-€ de los que se ha de descontar el coste del material y con la diferencia entre el coste real del material y lo que paga el Usuario, se financia el mantenimiento de lo que es el equipo técnico, como la compra de discos, memorias y otros que se necesitan para poder recuperar parte del material que se recibe de donaciones. Como el local de Travesera es cedido por la Generalidad, que además da una subvención, que se agregada a la del Ayuntamiento, cubren el coste de mantenimiento de la parte de la planta ocupada por Emprex, puede decirse que Empres se auto financia, el resto lo ocupan CONEX y Llares Compartidas, cuyo mantenimiento corre de su cuenta. A un que CONEX tiene programado el curso completo por todo el periodo lectivo, en realidad las clases se dan con la misma frecuencia que si estuviera dividido en dos y quizás convenga unificar periodo en dos fases, con dos objetivos concretos. Primero, la cuota del Usuario por curso cuatrimestral, se podría “reducir” a la mitad, lo que para estas personas mayores, la mayoría con una capacidad económica poco envidiable, muchas de las cuales no suelen repetir, lo aceptarían sin problema, aun que al final, la que repitiera, pagarían lo mismo que le costaría el curso completo. Y a la administración, al unificar documentación, trámite, control y archivo, le resultaría más fácil y cómodo su trabajo.

135


LA SOLEDAD EN COMPAÑA136

Como no teníamos ya bastantes problemas, J. Torio Director de Emprex se rompe el tobillo, el secretario de la Gestora M. Zafra, tiene problemas de salud que le obligan a reducir su actividad, la secretaria de dirección y yo cogemos la gripe que nos tiene fuera de servicio y yo tengo que delegar mis funciones, ya hace más de treinta días y todavía no medan el alta, ni estoy en condiciones de reintegrarme a mi trabajo. Gracias a que tanto el equipo Directivo, como el Administrativo, funcionan perfectamente sin necesidad de mi presencia, gracias, muchas gracias por vuestra colaboración. Como ya estoy mejor, me permito hacer algunas sugerencias a titulo de COMENTARIO dirigido a los componentes de la Gestora, sobre mi opinión respeto a la situación actual de algunos asuntos relacionados con CONEX. Conex ha alcanzado estos últimos años un considerable volumen y en la misma medida han ido creciendo sus necesidades tanto en lo que se refiere al tema presupuestario, ( Ingresos-Gasto) como al de personal. Aun que Conex puede contratar personal, como se izo en EMPRX durante un tiempo, Conex ha continuado Administrándose por sí mismo, pero cada día que pasa le es más difícil continuar administrándose, porque el personal con que cuenta, aparte de carecer en muchos casos de la preparación mínima imprescindible de acuerdo con las exigencias del momento, el escaso tiempo de dedicación, dos horas, dos días a la semana, no les permite hace todo el trabajo que se les acumula, por lo que la mayoría se ve en la necesidad de hacer más horas de las previstas, lo que naturalmente les crea una sensación de agobio y cierto malestar. Por otra parte, la mayoría ya tiene una edad que poco a poco les obligará a un merecido descanso y el relevo no será fácil, porque los que vienen detrás, de momento, tan poco están preparados para la tarea que se tiene que realizar para informatizar el sistema y los que podrían hacerlo no quieren complicaciones. El Mundo, al fallar el sistema, está inmerso en una crisis sin precedentes y todos andan buscando la manera de salir adelante, Conex forma parte de ese Mundo y no podía ser una excepción y naturalmente está sufriendo las consecuencias de esa desagradable situación igual que los demás, con el agravante de que últimamente ha quedado bien claro que el Socio de número, soporte básico de la entidad, ante semejante situación, no ha querido aceptar el cumplimiento de las obligaciones que acepto en su día voluntariamente , creandole a CONEX un verdadero problema de Dirección. Salvo mejor opinión, dadas las actuales circunstancias y la situación de la entidad en términos generales, pensar en contratar personal, no creo que sea el momento más adecuado. Quizás preparar un programa informático adecuado a la supuesta capacidad del personal de administración actual, con carácter totalmente gratuito para que puedan aprender el mínimo indispensable, que si bien no resuelve el problema, por lo menos permitiría seguir avanzando hasta disponer de un programa informatizado concreto y personal y medios para desarrollarlo. Con objeto de facilitar la asistencia a las clases, de disponer de Profesor, las clases se impartirían en central en días y horas convenidas con el personal.

136


LA SOLEDAD EN COMPAÑA137

También se podía pensar en que puedan asistir a las clases de informática en calidad de agregados en cualquiera de los centros donde ya se imparten. Tan poco estaría demás estudiar la posibilidad de incluir en esas clases a los colaboradores y Usuarios más jóvenes y preparados, que sin estar en la administración se comprometieran a aceptar cargo en la misma.

HOJA INFORMATIVA LA COMISIÓN, O CONSEJO CONSULTIVO No formará parte de la Dirección, ni de la administración, actuará con total y absoluta independencia y libertad para desarrollar su trabajo. Estará formada por todos los socios de numero actuales, que fueran ex directivos, entre los cuales nombrarán su portavoz. Su trabajo consistirá en Estudiar y responder a las consultas que le fuera formulada por cualquier órgano directivo, o administrativo de la entidad, sobre temas relacionados con (CONEX). Podrá exponer a la Junta cuantas sugerencias considere oportunas, o ideas que puedan mejorar en términos generales, cualquier función o actividad de CONEX. Su portavoz podrá asistir si lo desea, a las reuniones de la Junta, tanto ordinarias, como extraordinarias, con derecho a voz. La C. Consultiva podrá celebrar sus reuniones en cualquiera de los locales dirigidos y Administrados por CONEX y utilizar los medios que al efecto tenga establecidos la entidad. Los acuerdos de la comisión serán por mayoría de los asistentes a la reunión que trate del tema objeto de debate, Informando por escrito a la Junta Directiva del resultado de su gestión. Los acuerdos de la consultiva no serán vinculantes, la Directiva decidirá en principio, si se aceptan o no, informando a la Asamblea cualquiera que sea la decisión adoptada al respeto y esta decidirá lo que proceda.

CONSIDERACIONES SOBRE LOS SOCIOS DE NÚMERO, COLABORADORES Y USUARIOS SOCIO DE NÚMERO:

137

SOCIOS PROTECTORES,


LA SOLEDAD EN COMPAÑA138

Podrá ser Socio de número cualquier persona mayor de edad, que cumpliendo los trámites establecidos, legal y Estatuariamente, acepte Derechos y Obligaciones y sea admitida por la asamblea a propuesta de la Junta Directiva. De acuerdo con lo dispuesto en el Art.7º de los estatutos, los socios de numero y los protectores son los que con su aportación económica contribuyen (deberían contribuir) al mantenimiento de la entidad, pero como hasta ahora no han pagado y muchos amenazan con darse de baja si han de pagar y si se dieran de baja alguno de los que está prestando algún servicio en la administración, podría crearnos más problemas de los que ya tenemos, pero creo que se debe imponer esa obligación aun a riesgo de que se den de baja los que no acepte, sería el precio que tendría que pagar conex por no haber respetado la norma desde principio. A CONEX le interesa más poder disponer de 20 Socios dispuestos a cumplir su compromiso, que 200 que solo pretenden beneficiarse de su condición, para asistir a las reuniones que les interesa y a las Asambleas que han de decidir lo que se ha de hacer, pero que lo hagan los demás, porque ellos no quieren complicaciones y esto no le interesa a CONEX de ninguna manera, porque le supone un coste absolutamente inútil, por lo que se les ha de hacer ver la realidad y el que no quiera aceptarla, es preferible que se dé de baja como socio de numero y si realmente tiene algún interés por Conex, que continúe como Protector, o colaborador . DERECHOS; Asistir a las Asambleas Generales Ordinarias o extraordinarias, elegir o ser elegido para cargos de Junta Directiva, o cualquier otra misión que le fuera asignada en la Dirección, o Administración de la Entidad. acer uso de los servicios que tenga establecidos la Asociación. Hacer un curso (Gratuito) para mejorar sus conocimientos en cualquiera de las actividades que ofrece la entidad. Participar en cualquier Acto, reunión o visita que organice la Asociación.

DEBERES; Cumplir la norma legal establecida en los Estatutos, R.R.I. y acuerdos de la Asamblea. Contribuir con su aportación al desarrollo y funcionamiento de la entidad desempeñando los cargos o misiones que le sean asignados por la Asamblea a Propuesta de la Junta Directiva. PERDIDA DE LA CONDICIÓN DE SOCIO DE NÚMERO:

Independientemente de la Baja Voluntaria, el Incumplimiento de lo establecido en los Estatutos y el R. R. I. La reiteración de excusas para no cumplir los compromisos a que se hubiera obligado voluntariamente, sin justificación por escrito y aceptada por la Asamblea.

138


LA SOLEDAD EN COMPAÑA139

EL PRESUPUESTO Se ha de restablecer el equilibrio presupuestario, esto que puede parecer sencillo, porque se trata simplemente de reducir presupuesto, o conseguir más ingresos, a la hora de decidir cuál de los dos es el más conveniente tropiezas con la serie de dificultades que implica cada uno. Lo primero a tener en cuenta son las condiciones de los contratos de los locales cedidos, tanto de Gran Vía como Travesera, como Tasso en alquiler que al parecer caduca el próximo Abril del 2010, entre otras cosas para poder determinar si conviene continuar pagando alquiler, o si se puede invertir en su rehabilitación, con cierta garantía de continuidad en cualquiera de ellos. La reducción del gasto tiene un límite y por mucho que se pueda reducir, no será suficiente, excepto en el supuesto que se suprima la partida del alquiler de Tasso, que supone más o menos el 28% del presupuesto, lo que permitiría reducir las cuotas y el derecho de suscripción, pero esto supone traslado de las oficinas de Central a Gran Vía, o Travesera. En las circunstancias actuales, probablemente lo más acertado seria habilitar Gran vía como sede de la central. LAS CUOTAS DEL SOSIO. Las cuotas deben establecerse por ejercicio, incrementadas con el IPC, en cuanto a su cuantía se ajustara en la medida de lo posible a las exigencias de presupuesto del ejercicio 2009, deducidos los ingresos por subvenciones, donaciones, o cualquier otro ingreso que no proceda de las cuotas , o suscripción.

LA SUSCRIPCIÓN DEL USUARIO. Si al Usuario se le ha de continuar considerando como socio al que se le ha de entregar el carnet acreditativo de su condición, de acuerdo con lo aprobado por la Asamblea a propuesta de la Junta anterior, el coste de inscripción como socio será de 20-€, y cuando solicite plaza para cursar cualquiera de las actividades que se le ofrecen, tendrá que abonar el derecho de suscripción en concepto de servicios y material que precise para sus estudios. FUNCIONAMIENTO DE CONEX 18/2/09, Continúo de baja, pero me acaban de informar por varios conductos que la entidad en términos generales está funcionando mejor de lo esperado en principio, lo que naturalmente me alegra saber que no me necesitan para que CONEX funcione y envío un correo en los siguientes términos. - A todo el personal administrativo de Central, Gran Vía y Travesera, en nombre de Conex, la Gestora y el mío propio, Gracias, muchas gracias – DIMISIÓN DEL SECRETARIO Como no tenemos bastantes problemas hoy 27 de Marzo de 2009, recibo la carta de dimisión del secretario Sr. Manuel Zafra, alegando su mal estado de salud.

139


LA SOLEDAD EN COMPAÑA140

Ya estaba aquejado de varios problemas de salud por cuestión de carácter de genética, aun que en este caso, creo que además del esfuerzo realizado estos últimos meses, ha influido la injerencia en los asuntos de la Gestora por parte del Sr, Agustín y la Sra., Adela y quizás con sus juicios de valor del personal.

MI PROBLEMA PERSONAL Tengo pendiente un tema muy importante en mi vida, que de momento, no se ni que decir, ni como enfocarlo, espero que se me ocurra la forma de tratarlo de la manera mas justa posible, Estamos acabando el 2007 y no se, si son las ganas que tengo de acabar con lo que al parecer es el problema de la depresión de la Montse, o es que realmente esta mejor. Trato de hacer todo lo que se me ocurre para mejorar nuestra relación, pero quizás con mas voluntad que acierto, de lo que no hay duda, es que en cualquier caso el menor fallo por mi parte, cualquier cosa que haga que no le parezca bien, crea en ella una reacción, tremendamente desagradable de soportar. Quiero pensar que mi comportamiento, desde que falto su Madre, talvez no a sido el mas adecuado, mi exceso de confianza en su capacidad para enfrentarse a lo que supone hacerse cargo de todo lo que representa llevar la casa, izo que yo no interviniera en nada, me limite a que tuviera el máximo de recursos económicos posibles, dentro de mis modestas posibilidades y quizás esta actitud por mi parte, provoco en ella ese sentimiento de abandono. Y ahora, no se como se podría, por lo menos intentar reparar el daño. Como pienso seguir escribiendo la segunda parte de esta historia, espero que conseguir hacerle comprender lo que estoy dispuesto a hacer por verla sonreír.

pueda

Mi incorporación a Conex de nuevo De momento no sé cuando podre incorporarme de nuevo a mi trabajo, para acabar lo que estaba haciendo, mi salud de momento no es envidiable. En realdad siempre he estado conectado con Conex, pero mi estado de salud me tiene alejado por periodos más o menos alternos y prolongados, porque cuando no estoy de visita médica en el C.A.P, es porque tengo que ir al Hospital, lo que hace que mi labor en Conex estos últimos meses sea bastante limitada, pero he empezado do delegar funciones y por ahora tengo la suerte de conseguir quien se cuide de hacer prácticamente todo lo que tendría que hacer yo, ahora cuando tengo tiempo y ganas lo dedico a hacer estudios sobre el funcionamiento de conex en general y últimamente estoy haciendo un programa para EMPREX que me resuelva el problema de falta de personal, ya se está implantando y de momento con éxito, la gente lo acepta y el programa responde en forma de listados con los datos solicitados sobre las consultas que se le hacen referentes a su contenido.

140


LA SOLEDAD EN COMPAÑA141

Sus hijos

Mª.Jose-

Mercedes-

Mis consuegros Sus hijos Montserrat Mis consuegros Mis nietos Mis hijos Mi matrimonio -

Maria

Mercedes Rosa

y

Blay Mireia

y y

Carlos

Asunción Albert

- Montserrat- José Mª Antonio José y Maria

ANTONIO

FRANCICO

Sus hijos Teres a - Francisco Mis suegros TERESA

Sebastián

Mis tíos

Sus hijos

Antonio José

Mis padres

Pascual

Sus hijos Mis abuelos

Carmen – Maria – José – Joaquín

Tomasa e Isabel Y

Magdalena y Maternos.......

Magdalena

Sebastián Manuel e Isabel

Sus hijosPascual – Carmen – Maria – José – Joaquín Mis abuelos ....... Paternos Antonio José y Tomasa En este árbol no figuran nada mas que las ramas principales por que mi memoria no es envidiable y no quisiera que nadie se sintiera molesto, al no figurar en la rama correspondiente. Mi cuñado marcos al casarse por segunda vez tubo otro hijo (Fernando) del que tengo grato recuerdo. El árbol podría tener mucho más ramaje, pero como tampoco cabria en esta hoja ni mi memoria es muy fiable lo dejaremos así.

141


LA SOLEDAD EN COMPAÑA142

LA SOLEDAD EN

COMPAÑIA A.J.G.2008

142


Profile for Obra Social Marillac

La soledad en compañía  

Esto no pretendo que sea ni un libro, ni una novela, es simplemente la exposición de recuerdos de mi andanza por la vida en este mundo en...

La soledad en compañía  

Esto no pretendo que sea ni un libro, ni una novela, es simplemente la exposición de recuerdos de mi andanza por la vida en este mundo en...

Profile for lafarga
Advertisement