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Manejo del cultivo Fertilización La maracuyá responde bien a la aplicación de abono orgánico, el nitrógeno favorece el desarrollo de tallos y aumenta el porcentaje de flores prendidas; el fósforo contribuye a la floración y fructificación, y el potasio aumenta el grosor de los bejucos. Los aportes al suelo con fórmulas orgánicas altas en nitrógeno se aplican antes de la siembra al fondo del hoyo. La segunda aplicación del fertilizante se deposita en forma circular alrededor de la planta, a los dos meses de establecida. Cuando ya cuenta con seis meses de edad, a cada planta se le echa una dosis de cuatro onzas de abono (lombrihumus, compost o bocachi) alrededor, en forma de media luna. Se hacen tres aplicaciones al año en los meses de mayo, agosto y octubre, asegurando que exista suficiente humedad en el suelo. En este cultivo también se usan biofertilizantes foliares (caldo sulfocálcico y sulfato de cobre), con una dosis ¼ de litro en una bombada de 20 litros de agua. En la parte aérea de la planta en época seca y en la época húmeda, sólo aplicar el sulfato de cobre, esto con el objetivo de mantener en buenas condiciones la plantación. Conducción y poda a) Se inicia con una poda de formación que consiste en dejar de 2 – 3 guías principales. b) Al alcanzar el segundo alambre, a cada guía se le poda la yema apical. c) Las guías secundarias se orientan sobre la espaldera para tener una distribución uniforme. d) Una vez colocadas las guías secundarias, volverlas a podar y redistribuir nuevamente las guías terciarias. e) Es conveniente no tener más de dos guías secundarias por cada guía principal, y no más de dos guías terciarias por cada guía secundaria. 66          

Amarre: debe hacerse desde el establecimiento de la planta. Consiste en colocar una estaca en la cual se sujeta la planta, además se amarra con un cordel de fibra de polietileno al hilo superior de la enramada.      Deschuponado: se deben eliminar todos los brotes laterales sobre la guía principal y las secundarias, para acelerar el crecimiento y desarrollo de las plantas. Riego: se puede usar riego por aspersión o gravedad. De manera práctica se han manejado ciclos de riego cada 8-12 días. Independientemente del tipo de riego, se debe suministrar una lámina de agua efectiva que corresponda a 80 - 90 mm/mes. Poda de mantenimiento: se ha informado de incrementos hasta del 25% de la producción.                         a)   Se puede hacer una poda liviana, consistente en cortar a 30 cm. por debajo del travesaño (T), todas las ramas que cuelgan.                              b)   También se puede hacer una poda de las ramas colgantes, de manera que sus extremos queden a unos 50 - 60 cm del suelo, complementándose con una poda de limpieza (ramas secas), más un raleo de ramas en exceso, que permita una  mejor ventilación y penetración de luz. c)   Otra forma de poda de mantenimiento es la remoción parcial o total de todas las ramas colgantes.

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Cultivo no tradicionales  

Material de Referencia Módulos Técnicos La Cuculmeca

Cultivo no tradicionales  

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