Page 1

Noticiario Positivo

Septiembre 2013 Nº 22

Buscamos noticias POSITIVAS para ti Educar en la gestión de emociones

http://enpositivo.com

Sobre este estigma ya se alzan voces en contra que proponen nuevas alternativas con un enfoque en la educación preventiva y mediación. El denominado SEL, Social and Emotional Learning (Aprendizaje Social y Emocional) potencia las habilidades de los alumnos para reconocer y discutir las emociones, empatizar con los demás y solucionar conflictos. Tal y como asegura Kavitha Mediratta, directivo del programa Atlantic Philanthropies para niños y juventud “SEL enseña a los niños de un modo preventivo, les anticipa cómo gestionar los conflictos y construir relaciones positivas con sus compañeros, ser más conscientes de sí mismos y más empáticos”. De otro lado los especialistas en mediación de conflictos son los encargados de crear espacios seguros, “círculos restaurativos” donde estudiantes y profesores son testigos de situaciones convulsas. B ajo este contexto los jóvenes pueden cometer errores y enfrentarse a su comportamiento sin miedo a posibles represalias “Se crea una especie de ritual y lugar especial en el que los niños vienen a comprender rápidamente, que puede ser la principal fuente de prevención de conductas perjudiciales” así lo manifiesta Stella Connell Levy, directora de la organización en derechos humanos Restorative Schools Vision Project.

Alternativas en la lucha contra la violencia. Poco más de medio año de la masacre de la Escuela Primaria de Sandy Hook de Newtown que se saldó con 28 muertes y los tiroteos en EE.UU parece ser una constante que se repite de forma periódica: en el campus de la Universidad de Santa Mónica, dentro de un edificio de oficinas en la ciudad de St. Louis…crímenes perpetrados en su mayoría por jóvenes. En plena alarma social los gobernantes de varios distritos instauraron las prácticas punitivas en el sistema educativo que no hacen más que amenazar el bienestar de los estudiantes y reproducir los mismos patrones denunciados.

Advierten por supuesto una respuesta a las malas conductas pero también la necesidad de un clima de confianza con el alumno, hacerle saber sus cualidades para que se libere sentimientos dañinos “Para mí, todo comienza el primer día de clase en el jardín de infancia cuando el niño recibe el mensaje “Soy malo” siendo castigado. Pero cuando la respuesta es reconocer la bondad del estudiante y tratar el comportamiento como un problema aparte, el niño recibe un mensaje diferente” concluye Levy. Cristina Grao Escorihuela Redacción


Noticiario Positivo LOS BRICONSEJOS DE ANTONIO SEVILLA Ladrando a favor del viento (y 4) Estamos seguros de amar incondicionalmente, viviendo el presente con aquellos que amamos. Entonces vamos a dar otro paso en nuestro ladrar a favor del viento, y es, vamos a SER SINCER@S. Sí, estáis leyendo bien, la sinceridad ante todo. Si de verdad amamos a los que nos rodean, aunque existan las mentiras benévolas, provoca mucho malestar no ser sincer@s. Empecemos por el principio, ser sincer@ con un@ mism@. Deja de engañarte, y mírate y quiérete tal y como eres. Muéstrate al mundo tal y como eres, los demás se acercarán a ti aceptándote y queriéndote así (y los que no….pues ellos se lo pierden). Deja que los que te rodean se muestren tal y como son, acéptalos y quiérelos así, aunque se les puede mostrar en qué pueden ser mejores, y en qué son lo mejor.

Grito y susurro Un día el maestro preguntó: “¿Por qué grita la gente cuando está enojada?” Uno de los monjes contestó: “Porque perdemos la calma, por eso gritamos” “Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?” volvió a preguntar el maestro. Nadie contestó esta vez…y el maestro dijo: “Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia, y poder escucharse, deben gritar. Cuanto más enojados estén, más alejados estarán y más fuerte tendrán que gritar para escucharse el uno al otro. Sin embargo, cuando dos personas se enamoran, se hablan suavemente porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Cuando discutáis no dejéis que vuestros corazones se alejen, no digáis palabras que os distancien más, pues llegará un día en que la distancia sea tanta que no podréis encontrar el camino de regreso.

¡¡¡AMA!! Aprende a amar los desafíos y llenarás tu vida de realización. Aprende a amar el esfuerzo y tus habilidades se harán más valiosas día tras día. Aprende a amar marcar una diferencia y las puertas se abrirán rápidamente ante ti, vayas donde vayas. Aprende a amar el brindarte libremente y experimentarás más realización de la que jamás podrías haber imaginado. Aprende a amar ser la auténtica persona que realmente eres y todo lo que hagas estará infundido de integridad. Aprende a amar cualquier trabajo que estés haciendo y ese trabajo generará abundantes recompensas. Aprende a amar la belleza por la belleza misma y descubrirás una enorme cantidad de ella en lugares que nadie más habría podido siquiera pensar que podría encontrarla. Aprende a amar incondicionalmente y no habrá límites en cuanto a lo que tu amor pueda conseguir. Aprende a amar la vida sólo por lo que es y cada día será una nueva gran aventura. Aprende a amar el momento en el que estás inmerso y descubrirás riqueza en todas partes. Aprende a amar las oportunidades y te las ingeniarás para llegar a donde sea que desees llegar. Aprende a amar sin importar lo que suceda y descubrirás el milagro que tú realmente eres.


Noticiario Positivo Practicar el altruismo produce la experiencia que llamamos felicidad

Ihttp://www.enpositivo.com

El altruismo en las catástrofes. Lo que nos enseña la experiencia acumulada acerca del funcionamiento de la psicología humana en las catástrofes sucedidas en las complejas ciudades del siglo XXI es que, ya sea en los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York o en nuestro fatídico 11-M, el accidente nuclear de Fukushima, o el accidente del tren Alvia, el conocimiento de que otros seres humanos necesitan ayuda inmediata activa espontáneamente procesos neuronales adaptados para el comportamiento altruista. Hemos vuelto a presenciar en los medios cómo personas anónimas han arriesgando sus propias vidas, o al menos se han expuesto desinteresadamente a un peligro, en la labor de socorrer a las víctimas, salvar a los heridos y apoyar con lo que tenían a familias y organizaciones sociales implicadas en la catástrofe ferroviaria de Galicia. Tras el descarrilamiento del tren en la fatídica curva de Angrois, la gente acudió en masa a donar sangre, los vecinos comenzaron a sacar heridos de los vagones antes de que se organizara el dispositivo oficial de emergencias; personas corrientes aportaron mantas, agua, coches particulares y cuidados personales para atender a los heridos. Los profesionales de la policía, sanidad, bomberos, etcétera, volvieron a demostrar que, incluso en momentos de un amplio descontento en la moral cívica y profesional, la gran mayoría lo deja todo para entregar sus destrezas y conocimientos a una causa humanitaria urgente. Estos comportamientos altruistas, e incluso heroicos, aparecen mezclados con otros de distinta índole, egoístas sin más, y cuya motivación apunta directamente a obtener una ganancia ventajista aprovechándose de la situación, o a utilizar la tragedia para sacar brillo a la ambiciosa reputación de un hipócrita. Hemos sido testigos estupefactos de las zonas oscuras de la naturaleza humana, esas que en buena parte del discurso oficial de los fundamentos de la moralidad egoísta están justificadas por sus presuntos efectos positivos en el bien común. Un pícaro haciéndose pasar por familiar de una víctima no identificada, caza clientes de bufete profesional hablando de indemnizaciones entre los hierros retorcidos y las lágrimas, y todo tipo de políticos y altos cargos tratando de anticiparse a los movimientos de sus oponentes para, tal vez, “invertir” racionalmente en reputación y virtud. Sin embargo, aunque la teoría de la decisión y la supuesta mentalidad del metafórico homo economicus hagan hincapié en que resultan indiferentes las motivaciones e intenciones si de lo que se trata es de conseguir objetivos y optimizar recursos, toda la tradición de pensamiento y ciencia exploradora del

comportamiento altruista, desde santo Tomás de Aquino, pasando por Adam Smith, Darwin y Schopenhauer, y terminando con la psicología experimental y la neurociencia contemporáneas, inciden en que el aparente altruismo del calculador racional y el verdadero altruismo son dos rutas emotivo-cognitivas diferenciadas y que, en circunstancias propicias, producen resultados distintos: en ambientes de anonimato y carencia de incentivos el falso altruista, igual que ocurre con el sacerdote y el levita de la parábola del buen samaritano, evitará ensuciarse las manos en un altruismo que no le reporta ganancia. Por el contrario, el genuino altruista actúa motivado por el sufrimiento ajeno, aliviarlo y consolarlo, aun asumiendo un coste personal irrecuperable y sin que nadie se aperciba de ello. Como explica el filósofo Thomas Nagel en La posibilidad del altruismo, no todo comportamiento es interesado, aunque existan comportamientos desinteresados que reciban un premio a posteriori. La clave distintiva del buen samaritano estriba en que su motivación consiste en “que un acto mío beneficiará a alguien más (lo cual) puede motivarme solo porque quiero su bien, o quiero algo que conduce a ello”. En una sociedad en la que ha arraigado culturalmente la panoplia de valores individualistas y competitivos, todos somos capaces de apreciar genuinos comportamientos altruistas no solo en el ámbito reducido de la vida familiar, donde el altruismo tiene una clara función biológica, sino además en otros ámbitos cotidianos en los que la función biológica no resulta tan evidente. La explicación neurocientífica estriba en el poder motivador de las emociones que se activan en el área más primitiva del cerebro, aquella que produce comportamientos instantáneos no deliberados. Cuando estamos ante un serio dilema moral que requiere una actuación urgente, a veces segundos o décimas de segundo, el paleocerebro coge las riendas y saca a la luz lo mejor y lo peor de la naturaleza humana. No obstante, hoy día la ciencia respalda con abundantes investigaciones que, en condiciones predisponentes, la mayoría de los homo sapiens responden con un altruismo no utilitario ante los estímulos del sufrimiento y la necesidad de otros. La grave crisis económica, y la degradación política y moral que contempla con estupor y resignación buena parte de la ciudadanía, pueden llegar a justificar que, ante la escasez de recursos, resulte “racional” modificar los principios éticos del altruismo para, cambiándolos por otros más “rentables”, imitar a los triunfadores en el juego de la ruleta social. Sin embargo, lo que se aprecia en esta tensa situación es que la criminalidad no se incrementa en España, sino que se reduce, la familia se fortalece, las organizaciones que gestionan la asistencia social reciben más contribuciones anónimas y, a la par que la estructura institucional del bien común se desmantela so pretexto de sostenibilidad financiera y el mal menor, la ciudadanía no especialista en estos vericuetos contables, la del paleocerebro que impulsa a saltar las vallas y entrar en los vagones siniestrados, se aferra al sentir comunitario, aunque le digan que eso sale caro o que es irracional. La neurociencia cognitiva social explica que practicar el altruismo produce la experiencia que llamamos felicidad, y la neuroendocrinología ha demostrado que los comportamientos amistosos y cooperativos aumentan la esperanza de vida tanto como abandonar el hábito tabáquico o el alcoholismo. ¿Será que, como concluyó Spinoza en su Ética, “la felicidad no es un premio que se otorga a la virtud, sino que es la virtud misma”? Los mismos innatismos prosociales que salvaron a nuestra especie en momentos críticos de la historia evolutiva siguen operativos en la actualidad. Adam Smith, el santo de la economía, lo tenía claro, y en su libro de psicología social dejó escrito acerca de los seres humanos, que están dotados de “un amor a la vida y un temor a la muerte, un deseo de continuar y perpetuar la especie, y una aversión ante la idea de su total extinción. Pero (…) no se ha confiado a la lenta e incierta determinación de nuestra razón el descubrir los medios adecuados para conseguirlos”. José Luis Herranz Guillén Economista Publicado en: El País


Noticiario Positivo El esperanto de Anna Una joven con síndrome de Down crea una tipografía que se ha difundido por todo el mundo gracias a Lorenzo, Iniesta, Gasol... http://www.lasprovincias.es

meta el primero, buscó a esta joven de 28 años y la alzó como si fuera la copa del campeón, rompiendo todos los protocolos del 'circo' de las dos ruedas. Su casco tuneado con el 'alfabeto Vives' fue subastado después en la plataforma eBay. Lo compró una chica italiana por 27.101 euros. La puja recibió la visita de más de 40.000 internautas. Algo parecido sucedió con las camisetas que el Barcelona lució en el Trofeo Joan Gamper. Anna se encargó de diseñar letras y números. La subasta de las prendas aportó otros 7.000 euros. También los 2.000 nadadores de 157 países que participaron el pasado mes de julio en el Mundial de Natación de Barcelona lucieron en algún momento la tipografía de Anna, elegida para la competición. El dinero recaudado irá a los proyectos de integración social de la Fundación Itinerarium y de la campaña Sumando Capacidades en la que trabaja la joven. En concreto, a un proyecto para impulsar lugares de ocio que incluyan la presencia de personas discapacitadas, algo así como un sello de calidad para aquellas discotecas, pubs, bares, karaokes... que trabajen activamente por la integración plena entre personas con y sin discapacidad. Porque... ¿cuántos jóvenes discapacitados podemos ver en un pub tomando algo? Más bien pocos. Anna se subió a su particular podio de superación hace cosa de año y medio. Por aquella época tenía un trabajo en el supermercado de una gran superficie en el que se sentía fuera de juego. No estaba a gusto y ni siquiera me pusieron apoyo para una buena integración laboral , recuerda Anna, a la que ayuda a explicarse su hermano Marc. Ambos son hijos de Narcís Vives, un referente en España en el uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación, en lo que lleva trabajando veinte años. Y qué mejor que aplicar todos esos conocimientos en su propia hija y convertirla en punta de lanza de uno de sus proyectos en la Fundación Itinerarium que él mismo creó.

Ha sido la primera persona con síndrome de Down en subir a un podio en un Gran Premio. El pasado 16 de junio Jorge Lorenzo compartió su triunfo en lo alto del cajón en la categoría reina de las motos con Anna Vives. El casco del piloto tenía una decoración inusual: su nombre, amuletos, manías y dibujos, todos ellos diseñados por Anna. Cuando Lorenzo cruzó la

¿Quiere participar en este NOTICIARIO POSITIVO? ¿Qué noticia POSITIVA quieres leer? Envíanos tus noticias a info@lacolegiala.com poniendo en el asunto

“PARA NOTICIARIO POSITIVO”

Teléfono 968 379410

SIGUENOS EN:

Fax 968 812631

El resultado es que Anna, que ni siquiera sabía escribir en un ordenador, no solo es capaz de contestar correos electrónicos, sino que tiene su propia web y a su cuenta de Twitter (@annetavives) se asoman más de 3.600 seguidores, entre los que no faltan caras muy conocidas.

Lee o descarga TODOS los Noticiarios --------->


Noticiario positivo n 22  
Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you