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MAMA MAASAI


El baile de las mujeres consiste en mover la cabeza hacia delante y hacia atrás. Las novias se sacan un diente de delante para estar más guapas. A veces beben leche mezclada con orina de vaca.

Mamá masai vive en el Valle del Rift, en África. Le gusta ponerse pendientes de bonitos

colores y

pasar las tardes haciendo pulseras y collares.. Durante el día recolecta leña, trae agua,, arregla su vivienda y cuida de su hijo.

Un cazador presume un montón llevando sobre la cabeza la melena del león cazado. Los niños juegan con figuritas de barro y con pelotas hechas con tomates silvestres envueltos en hierba. Los masáis visten de colores muy alegres y llevan collares, pendientes y cintas multicolores. En lengua masái Koko quiere decir abuela; Kikarara, anillo; Kuru, cultivar; Zemera, delante; Gitutu, pequeño, y O’sa, ayer.


¿Sabías que...? Los masáis no tienen televisión, ni ordenador, ni lavadora, ni vídeo-juegos… Los niños se dedican a cuidar del ganado. Las mujeres tienen que andar cada día un montón de kilómetros para ir a buscar agua. El hechicero lee el futuro en las tripas de las cabras o en unas piedrecitas que lanza al suelo, después de haberlas agitado en un cuerno de búfalo. La mujeres construyen las casas con paja, ramas y caca de vaca. La lluvia y la hierba son sagradas para el pueblo masái. Si un adulto va a dar una azotaina a un niño y éste arranca un puñado de hierba, se libra del cachete. Los hombres masáis bailan poniéndose tiesos como palos y dando saltos hacia el cielo. ¡Ah!, y durante el baile sujetan en las axilas, pegando los brazos al tronco, puñados de hierba.


Al atardecer a mamá masai le gusta ir a pasear con su hijo. Hoy han visto un elefante y una jirafa. Le cuenta a su hijo que el elefante es el animal más grande y fuerte del valle. Después, los dos miran el largo cuello de la jirafa. Le gusta comer hojas de los árboles y en ocasiones se la puede ver cuidando de su cría. Todos los masais son valientes cazadores. Conocen muy bien las costumbres de los animales.


Por las noche , antes de ir a dormir,

mamá

masai

se

sienta al calor del fuego para escuchar las historias que cuenta un anciano del poblado. La noche se cierra muy oscura. Se oye rugir a un león. El sol ya duerme y mamá masai y su hijo también


La casa de mamá masai está construida con

barro, ramas y

hierba. Desde siempre ha sido una tarea de la mujer masai. Poseen una gran habilidad para su construcción. Las cabañas forman un círculo, tienen una sola puerta y sus paredes de barro protegen del calor. Alrededor de las casas construyen una cerca de espino para proteger a su ganado de los leones.


Mamá masai