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Octubre 2014 Número 09

Los nuevos clásicos, las viejas novedades Alberto García Marcos, Rodrigo Fresán, Sergi Puyol, avances editoriales de Valeria Luiselli y Timothy Snyder


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La Central de callao Postigo de San Martín, 8 28013 Madrid T.  917 909 930 La Central de la Fundación Mapfre Paseo de Recoletos, 23 28004 Madrid T.  917 020 237

l a central de call ao, postigo de san martín 8, 28013 madrid t: 91 790 99 70 W W W. l a c e n t r a l . c o m facebook.com/elbistrodel acentral

La Central del Museo reina sofía Ronda de Atocha, 2 28012 Madrid T.  917 878 782 La Central Mallorca, 237 08008 Barcelona T.  934 875 018 La Central del MUHBA Baixada de la Llibreteria, 7 08002 Barcelona T.  932 690 804 La Central del Raval Elisabets, 6 08001 Barcelona T.  933 170 293

la central / octubre 2014


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índice

Las viejas novedades

Literatura 4 Cómic 14 Ensayo 18 Arte y artes escénicas 24 Miscelánea 26 Infantil y juvenil 28 Inclasificados 30

Créditos Editor Ediciones de La Central, 2014 Coordina La Central Maquetación y producción Núria Solsona

Como la serpiente que cada año muda de piel, estos días las mesas de las librerías cambian totalmente su color; en realidad, para ser fieles a sí mismas. Ambas necesitan de esta renovación periódica de su superficie. El otoño es la primavera de las librerías; los franceses llaman rentrée a ese momento del año en el que críticos, libreros y lectores se entregan con pasión a degustar las novedades editoriales. Entre nosotros, los nuevos libros publicados a la vuelta del verano no se reciben con rituales tan elaborados como en el país vecino, pero también en las librerías se esperan con enorme expectación. Cada sector de la cultura resuelve a su manera la tensión entre lo clásico y lo nuevo, cada uno posee sus propios rituales de novedad. Si buscáramos paralelismos, tal vez encontráramos que la llegada de los nuevos libros de autores vivos se parece más bien a las ceremonias con las que en el mundo del vino se reciben los caldos recién cosechados, cuando aún están en las barricas o cuando, a mediados de noviembre, salen las

primeras botellas de vino joven. Pero parece que de unos años para acá se notara una cierta tendencia al cambio: depositamos más esperanzas en las obras y autores rescatados que en la gran mayoría de las creaciones más recientes. Cuando hablamos de novedades, hablamos cada vez con más frecuencia de recuperaciones, de nuevas ediciones de libros que fueron publicados hace años o décadas: un autor de las antípodas rescatado por un pequeño editor independiente, una obra consagrada traducida de nuevo, la vida de un autor cuyas novelas devoramos hace décadas, las lecciones de los viejos pensadores del pasado siglo, o, en todo caso, un autor al que seguimos cuando lee a sus maestros; mientras tanto, los autores vivos que nos atraen son tan escasos que sentimos el deber de protegerles, como una fuente frágil que de pronto pudiera secarse. Es como si fuera a ocurrir con el libro lo que acontece ya con el teatro y la música «culta»: lo que el público celebra más intensamente es una nueva puesta en escena de Shakespeare o una nueva versión

de las sinfonías de Mahler, buscando lo inédito en la forma en cómo se presenta lo clásico. Decir que este cambio es un síntoma del debilitamiento de la creación contemporánea, de los efectos perversos del mercado sobre los escritores o del acentuado conservadurismo del público, tal vez sea ir demasiado lejos. Limitémonos más bien a constatar que la mayoría de los libros recuperados que tanto apreciamos hoy proviene del gigantesco legado intelectual del siglo XX. Por la densidad de la producción, por la riqueza de sus matices estilísticos, por la intensidad y la fuerza con la que se abordan las incontables y desgarradoras tragedias históricas vividas, la literatura y el pensamiento del pasado siglo son un inagotable depósito de «novedades». Como han descubierto tantísimos editores, si se quiere huir de la oferta más convencional y anodina basta con mirar un poco hacia atrás para disponer de un vergel inmenso de posibilidades. Los libreros podemos decir ahora: ¡La vieja cosecha ha llegado!

Redacción Ramón Andrés Sílvia Aymí Alberto Berzosa Nacho Borraz Neus Botellé Ada Bruguera Nacho Caballero Jesús Casals Álex Cerrudo Ana Cibeira Luis de Dios Jorge Falcones Miguel Fernández Joan Flores Marta Hereu Noemí Jiménez Delfín G. Marcos Elena Martín Toni Mascaró Elisabeth Massana Sara. F. Miguélez Daniel Parellada Oriol Pastor Jesús Pedraza Cristina Pérez Mireia Pérez Meritxell Ral Antonio Ramírez Abel Ramon Marta Ramoneda i Molins Guillem Serrahima Mireya Valencia

Diseño gráfico Hermanos Berenguer Impresión Rotimprés D.L: B.7077-2014

www.lacentral.com Twitter @La_Central_ @LaCentralenMad Facebook La Central El Cafè de La Central La Central del Museo Reina Sofía La Central de Callao El Bistró de La Central

Sergi Puyol


4

literatura

Mark Z. Danielewski

Sergio del Molino

Milan Kundera

La espada de los cincuenta años

Lo que a nadie le importa

La fiesta de la insignificancia

Una venganza, cuyo motivo se olvidó, cae como un mandoble inclemente sobre alguien ajeno a ella, aunque marcado por la culpabilidad. Este podría ser el tema principal del presente relato de historias anidadas, compuesto por una trama sobrenatural que recoge los tropos de la fábula –magia, fantasía, medianoche, camino iniciático, huérfanos, espada mágica– para crear una atmósfera tensa, y otra trama autónoma situada en el mundo real e incluida en la anterior que funciona de marco narrativo: una fiesta de cumpleaños en la que coinciden un personaje que ha sufrido un conflicto personal con el causante de este conflicto. La tensión se produce cuando un personaje de la fábula y un objeto –una espada que hiere solamente en determinadas circunstancias– traspasan la frontera de la ficción –la literatura– para incrustarse en el mundo real –la vida– con efectos devastadores. Los mimbres con los que Danielewski teje esta historia no extrañarán a sus lectores: la trama combina una historia digna de E. A. Poe con la superposición de narradores –que recuerda Otra vuelta de tuerca– y la invención de palabras de Finnegans Wake. El experimentalismo formal, accesorio pero necesario, acaba configurando un paisaje tipográfico con ilustraciones intercaladas en el texto, las voces de los narradores señaladas con comillas de distintos colores y una disposición atrabiliaria que tiene la función de reforzar visualmente la tensión generada por el propio texto. Joan Flores

Una crónica familiar, como bien nos muestra Sergio del Molino, también puede ser construida a través de silencios. Las palabras y pensamientos no dichos durante la vida de su abuelo, José Molina Bueno, sirven de argumento para vertebrar estas supuestas memorias familiares que juegan con el espacio y el tiempo narrativo para dar voz al mayor de los silencios, no el que encontramos después de la batalla, sino el del olvido. La nostalgia por las ciudades y pueblos vividos de un abuelo moribundo se trasladan a un escritor en ciernes que pretende dejar atrás la adolescencia para adentrarse en una edad adulta que, como experimenta de primera mano el propio narrador, se encuentra más cercana a la senectud y a la muerte de lo que nos podemos figurar. Siguiendo la estela de su abuelo, el escritor recorrerá las calles de Zaragoza, Madrid o Bubierca procurando rememorar las imágenes que aquel obtendría en esos mismos lugares varias décadas antes. Con la sola ayuda de la memoria que se encarga de rescatar lo raro y lo único, y con la finalidad de cambiar el tiempo verbal de los acontecimientos, pasando del presente de indicativo, «que es el tiempo de lo que a nadie le importa», al pretérito perfecto simple, «que es el tiempo de las crónicas y de la historia». La última sentencia de José Molina al morir: «calla, que de ti no quiero ni que me cierres los ojos», se convierte en la primera frase con la que Sergio del Molino ingresa en la estirpe de Proust, una máxima en la que se aglutinan las amarguras y rencores de una familia pobre construida de silencios.

En su recomendable ensayo Los testamentos traicionados, Kundera elogiaba la libertad de Rabelais, así como de Cervantes, Diderot o Sterne, a la hora de componer una historia sin describir entornos, simular verosimilitud o fabricar suspense, permaneciendo siempre en contacto con lo esencial a ritmo de improvisación: «hablan de lo que les fascina y se detienen cuando se detiene la fascinación». También reflexionaba sobre el humor, esencial en el nacimiento de la novela, y la necesidad de reír si se aspira a comprender el arte de la novela. La fiesta de la insignificancia es un divertimento que funciona como un preciso artefacto, una brillante coda en la obra de Kundera que se burla de la sobriedad de los tiempos, de las formas narrativas actuales más graves, y retoma la tradición, iniciada por Rabelais, en una invitación a redescubrir aquel humor sin juicio moral. Stalin y el incontinente Kalinin, la increíble historia de los héroes del Politburó aullando en los servicios del Kremlin, la teoría de Hegel sobre el infinito buen humor o la pertinencia de la insignificancia a la hora de seducir a una mujer. No sería descabellado creer que el propio autor, reflexionando sobre esta celebración de la insignificancia, opine a través de uno de sus personajes que exclama: «comprendimos desde hace mucho que ya no es posible subvertir el mundo, ni remodelarlo, ni detener su pobre huida hacia adelante. Solo había una resistencia posible: no tomarlo en serio». Nacho Caballero

Luis de Dios

La espada de los cincuenta años Alpha Decay & Pálido Fuego, 2014 pvp: 20.90

la central / octubre 2014

Lo que a nadie le importa Mondadori, 2014 pvp: 16.90 €

La fiesta de la insignificancia Tusquets, 2014 pvp: 14.90 €


5

literatura

Thomas Pynchon

Fabio Morábito El idioma materno Sexto Piso, 2014 pvp: 16 €

Al límite

En 480 páginas, 41 capítulos y 1 glosario, Pynchon nos adentra en los tejemanejes de la red, nos hace participar de la vida en Nueva York a las puertas de la burbuja tecnológica, intervenir en las relaciones personales de la protagonista (que empieza investigando un fraude en la red y termina persiguiendo criminales) y asistir al atentado de las Torres Gemelas; arrastrados literalmente por códigos informáticos, usos de internet y subterráneos tecnológicos. ¿Y qué hace el autor con todo esto? Conectarlo. La ciudad misma (edificios, antros, barrios) se convierte en el sospechoso que lo sabe todo pero nunca termina de declararlo. Es un ámbito de vida abierta, con relaciones sociales, trabajo, fiestas, y el paso de la vida cotidiana. Pero otro nivel vital es posible: el de la caverna subterránea, la madriguera de la deep web, un no-lugar que solo puede funcionar si se mantiene como laberinto bien escondido. La exigencia para el lector es participar de un inmenso juego de contradicciones:

disparatadas excursiones virtuales se conjugan con sensatos comentarios. Los párrafos más densos dan paso a escenas diáfanas. De manera poética, con toques surrealistas, entre la ligereza y el maximalismo, Pynchon parece invocar un mundo de singular belleza y horror, que se derrumba encima de unos personajes esparcidos como partículas cargadas de energía, interactuando en múltiples campos abocados a la interferencia y el caos. Asusta la enorme vitalidad y fascinación que despierta este recinto del monopolio y la vigilancia, donde todos se convierten en cómplices. Solo mínimos restos de libertad nos deberían permitir ser, al menos, unos lúcidos soñadores en esta pesadilla que es la historia humana. Pynchon nos presenta un mundo acribillado por la codicia y la intolerancia; pero también nos presenta un mundo más deseable, donde el hombre puede encontrar consuelo, responsabilizarse de la libertad y los deberes que le corresponden, donde no se rehúye el dolor de los demás,

donde la rutina nos permite desaparecer y donde los muertos tienen también su lugar. Pero –y he aquí una nueva contradicción– colonizado el espacio físico, la red se convierte en la nueva frontera del universo. Con sutiles precogniciones e ironía, Pynchon invoca la lucha contra la deshumanización impuesta por estos vastos sistemas. Ante el tono aparentemente despreocupado, la propia obra se erige como prueba fehaciente contra el gesto de encogerse de hombros o el «qué más da». Y la contradicción definitiva: Pynchon no aclara si el libro nos quiere dar a entender algo o no. ¿Piensan que es casual el paralelismo entre el comienzo y el final del libro? Paranoia y normalidad.

Luis Mateo Díez La soledad de los perdidos Alfaguara, 2014 pvp: 18.50 €

Joseph Mitchell El secreto de Joe Gould Anagrama, 2014 pvp: 14.90 €

Marta Ramoneda i Molins

Belén Gopegui El comité de la noche Mondadori, 2014 pvp: 17.90 € Al límite Tusquets, 2014 pvp: 22 €

Emmanuel Carrère El bigote No todo son casos «reales» de asesinos mentirosos, ni biografías familiares o de escritores de ciencia ficción, ni ucranianos que quieren derrocar a Putin después de vivir una vida de aventuras por Europa y Nueva York. La locura también puede aparecer en actos tan domésticos como afeitarse el bigote. Esta acción, que a partir de ahora nunca será banal para quien lea el libro que tenemos aquí, puede desencadenar giros fatales. Parece que todo empieza con

una broma (gracias al pulcro trabajo del narrador): nadie se quiere dar cuenta de que ese bigote ya no está, porque, de hecho, todos te dicen que nunca estuvo. Pero tú sabes perfectamente que ese bigote te ha acompañado siempre. ¿O no? Ya no estás seguro de qué pensar, o qué piensan los demás; la realidad se desmorona en una espiral de locura que es imposible parar. Porque si hechos cotidianos como afeitarse, tu pareja, el trabajo o las cenas con amigos

devienen absurdas, ¿qué nos queda? No es común reír y pasar miedo en una misma nouvelle, pero en este caso el humor negro se mezcla con el thriller más oscuro para dar paso a una especie de fábula existencial tan incómoda que no es fácil de olvidar. Porque el viaje al infierno no tiene billete de vuelta. Porque uno no puede salir indemne de quedarse sin bigote. Daniel Parellada

Emmanuel Carrère El bigote Anagrama, 2014 pvp: 14.90 €


6

literatura

Peter Kocan

Fleur Jaeggy

Julian Barnes

Aires nuevos

El dedo en la boca

Niveles de vida

Kirk Douglas Yo soy Espartaco pvp: 17 €

En una era políticamente convulsa, cuando los magnates de Hollywood rechazaban contratar mediante acusaciones de simpatías comunistas, Douglas escogió para escribir el guión a Dalton Trumbo, un guionista puesto en la lista negra, uno de los hombres que habían ido a prisión tras declarar ante el Comité de actividades sobre sus afiliaciones políticas.

Alan Sillitoe La vida sin armadura Impedimenta, 2014 pvp: 22.70 €

Seicho Matsumoto El expreso de Tokio Asteroide, 2014 pvp: 17.95 €

Kurt Vonnegut Que levante mi mano quien crea en la telequinesis Malpaso, 2014 pvp: 17.50 €

«Escribo en italiano, mi lengua materna, pero mis personajes normalmente hablan en alemán.» F. Jaeggy No conocía a este autor australiano. Sé ahora que tuvo una complicada vida y que esta obra se nutre de su desmembrada adolescencia. No es con conjeturas ni melodramas, sino paso a paso desde dentro, como ­Kocan relata el estado de ánimo y las circunstancias que pueden impulsar a un joven de catorce años a extraviarse en la violencia. Estamos ante la tremenda narración del periplo de un adolescente desamparado que no tiene los recursos de sociabilidad considerados necesarios para salir adelante. Solo posee una inmensa imaginación y unos conocimientos algo deshilvanados. Dejado de la mano de Dios para empezar a labrarse su futuro, su mayor pánico será siempre quedar expuesto a la mirada de los demás. Y con semejante timidez, su futuro no será otro que la soledad, el abandono y no lograr otra consideración que la de nulidad total. Solo en las revistas populares y en los héroes perdedores que le ofrecen tanto el Cine como la Historia encuentra algo de apoyo para seguir su deambular, bajo la invocación de frases y palabras irrebatibles, único empuje para no quedar aplastado por la desdicha. Y tras esta desazonada andadura, a punto de perder la esperanza de poder encontrar algo de cobijo y amor, el camino le lleva a la encrucijada donde deberá escoger entre esconderse o matar. Aires nuevos inalcanzables para «el chico» pero perseguidos con terrible fuerza poética. Marta Ramoneda i Molins

La prosa de Fleur Jaeggy, sencilla y afilada, produce en el lector la sensación de estar asistiendo a un prodigio de concisión narrativa. Así como en sus breves novelas nunca sobra una frase, nunca se echa en falta una palabra, Jaeggy tampoco permite a sus personajes abandonarse a los afectos o evadirse de ellos con sentimentalismo. Quizá por eso, su estilo se compara habitualmente con el de Walser o Bernhard, y la palabra frialdad aparece siempre que se analiza su trabajo. No sin razón es una escritora que se resiste a cualquier clasificación, lingüística o temática, que evoca en sus libros una tradición centroeuropea alejada del resto de los autores italianos contemporáneos. El dedo en la boca es la primera novela de Fleur Jaeggy. Publicada en 1968, la obra comparte alguna de las características que la autora desarrollará más tarde en Los hermosos años del castigo (Tusquets, 1991) o Proleterka (Tusquets, 2004). Las tres historias presentan a protagonistas jóvenes y se desarrollan en ambientes de reclusión más o menos evidentes: un hospital, un internado suizo para señoritas o un crucero en plena travesía. El dedo en la boca ofrece una propuesta formal mucho más arriesgada que la obra posterior de la autora. La narración, sin hilo conductor definido, discurre al ritmo sincopado del discurso de Lung, la joven protagonista que, con apenas veinte años, todavía tiene la manía de meterse el dedo en la boca. Con variaciones, cambios de ritmo y digresiones, Lung traza su personal vida de languidez, memoria y perplejidad. Nacho Caballero

«Juntas dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia.» Así empieza Niveles de vida, el último libro del escritor Julian Barnes, una joya literaria que nos adentra en las profundidades del dolor a través de la yuxtaposición de tres relatos que se complementan y que poco a poco nos desgarran, a medida que nos acoplamos al ritmo que el autor nos marca. Escrito tras la muerte de quien fuera su mujer durante los últimos treinta años, Niveles de vida despega con un relato sobre tres apasionados de la aeronáutica –el coronel Fred Burnaby, la reputada actriz Sarah Bernhardt y Félix Tournachon–, así como sobre los viajes en globo aerostático de cada uno de ellos. Seguido de la historia de amor entre Bernhardt y Burnaby, Barnes termina con el más punzante de los tres textos, «La pérdida de profundidad», un relato del dolor que le inunda tras la repentina muerte de su compañera. Toda la altura que habíamos tomado con los aeronautas se convierte en vértigo por el vacío que llena las palabras de Barnes, un vacío que resulta de la crudeza y sinceridad con la que escribe. Formalmente complejo –por momentos nos recuerda Contrapunto de DeLillo–, el texto de Barnes no permite que el lector se relaje en una lectura placentera. Al contrario, tenemos que trabajar la lectura, del mismo modo que el autor no se conformó con una simple confesión sentimental de su dolor, sino que nos ofrece un recorrido sincero, punzante y poco ortodoxo a través de este vacío que habita desde la muerte de su mujer. Elisabeth Massana

Robert Juan-Cantavella Y el cielo era un bestia Anagrama, 2014 pvp: 19.90 €

la central / octubre 2014

Aires nuevos Sajalín, 2014 pvp: 21.50 €

El dedo en la boca Alpha Decay, 2014 pvp: 16.90 €

Niveles de vida Anagrama, 2014 pvp: 14.90 €


7

literatura

Lillian Hellman

Shintaro Ishihara El eclipse de Yukio Mishima

Una mujer con atributos Una mujer con atributos reúne los libros autobiográficos de Lillian Hellman (1905-1984): Una mujer inacabada y Pentimento, que se ­complementan entre sí y pueden leerse como una novela de aventuras y recuerdos. Evocan un paisaje de infancia en la Nueva Orleans natal de la autora, temporadas en Nueva York en compañía de unos cuantos personajes que han pasado a la historia en los primeros puestos de la literatura, y un puñado de viajes, no siempre de placer, en los que se incluyen la visita a España en 1937 y al frente ruso en plena Segunda Guerra Mundial. Educada en una familia peculiar, rodeada de parientes un tanto excéntricos, su madre descendía de una rica familia de negreros y su padre de una familia judía de origen alemán. Lillian siempre se consideró una hija de la Gran Depresión y prefirió salir del buen camino formal a seguir una formación universitaria en la que no veía ninguna utilidad. Su curiosidad la llevó a leer con avidez todo lo que caía en sus manos y a interpretar los

dos mundos en los que se desarrollaron sus primeros años, a medio camino entre las costumbres arraigadas de Nueva Orleans y el cosmopolitismo de la Nueva York que iba a ser el centro del mundo gracias a las guerras europeas. Esa educación la convirtió en escritora, autora teatral de éxito y periodista. Compartió fiestas y conversaciones con Edmund Wilson, Ernest Hemingway, Martha Gellhorn, Scott Fitzgerald, Nathanael West, Ring Lardner, autores que todavía no sabían que formaban una generación que iba a ser profusamente estudiada en las universidades del futuro. Se divertían, escribían y muchos se comprometieron con ideales políticos. Una mujer inacabada es una crónica casi periodística de fragmentos de vida en la que incluye los retratos de su amiga Dorothy Parker (amistad que duró porque nunca les gustaron los mismos hombres) y de Dashiell Hammett, con el que vivió una historia de amor y alcohol a lo largo de treinta años, hasta la muerte del autor. Pentimento complementa esos

recuerdos con un texto más lírico y humorístico. Podríamos añadir Tiempo de canallas, un texto que denuncia la cobardía colectiva ante la era del senador McCarthy, que llevó a los tribunales a todos aquellos sospechosos de ser antiamericanos, calificativo que incluía tanto a los afiliados al partido comunista y simpatizantes, entre los que estaban Hellman y Hammett, acabando este último en la cárcel por negarse a delatar a sus compañeros de profesión. Un documento de primera mano sobre la caza de brujas en Hollywood. La escritora Mary McCarthy dijo de Hellman que mentía hasta en las conjunciones y los artículos que escribía, pero ¿qué importa eso cuando el resultado es tan excepcional?

narra una desgarrada historia de amor «de cine»; y una de resonancia autobiográfica que recorre el ambiente sociocultural de los años ochenta. El narrador, Juan Vere o de Vere será el encargado de urdir con estos hilos el tapiz completo. A mi entender, el libro responde a la pregunta sobre qué es lo que mueve a cada persona a actuar de tal modo, al enfrentarse a situaciones que ­demandan justicia y veracidad pero que acaban contaminadas por el

rencor, el disimulo y el desinterés. Como si vivir fuera más fácil aplazando el despertar de la realidad y sabiendo que cuando se produce quizá sea ya demasiado tarde. Impregnada con el ungüento del deseo y sin dejar de atender los comentarios reflexivos y los detalles eruditos, Marías nos atrapa irremediablemente con las sinuosidades de su prosa hasta depositarnos del modo más literario en el punto final.

Neus Botellé

Gallo Nero, 2014 PVP: 16 €

El eclipse de Yukio Mishima es un retrato íntimo y personal del autor que revolucionó las letras niponas. Ishihara aborda la compleja personalidad de quien fue su maestro y protector, analizando la persona y el personaje a través de su obra, sus espejismos y su patológico culto al cuerpo. Un testimonio directo que nos devuelve la imagen de un escritor insatisfecho al que vemos subirse al ring en un fallido intento por ser boxeador o durante el rodaje de una película como pésimo actor. Con la revisión de la figura del malogrado autor, Ishihara ofrece a la vez una panorámica de los círculos literarios del Japón de posguerra, con sus inevitables envidias y rivalidades. Traducido por Yoko Ogihara y Fernando Cordobés

Una mujer con atributos Lumen, 2014 pvp: 24.90 €

Javier Marías Así empieza lo malo Impunidad, perdón, gravedad, pequeñez, deseo sexual, obstinación amorosa, nobleza y mezquindad. Con estas palabras podemos encarar la lectura de la nueva novela de Javier Marías, impacientes por empezarla y deseando que no acabe. Podemos detectar tres líneas argumentales que la configuran: una de tinte más político en referencia a la posguerra de los años cuarenta y cincuenta y la silenciada memoria histórica; una más privada que nos

M.R. i M.

Javier Marías Así empieza lo malo Alfaguara, 2014 pvp: 21,50 €


8

Joanna Gruda El niño que sabía hablar el idioma de los perros Blackie Books, 2014 pvp: 19 €

Joann Sfar El eterno Mondadori, 2014 pvp: 19.90 €

Robert Daley De bólidos y hombres Macadán, 2014 pvp: 24.90 €

literatura

Peter Terrin

A. M. Homes

E. L. Doctorow

El vigilante

Ojalá nos perdonen

El cerebro de Andrew

Harry y Michel son los vigilantes de un edificio de apartamentos de lujo. Aislados del mundo exterior, desde el parking de la instalación se dedican a hacer rondas de inspección meticulosamente. De vez en cuando, reciben la visita de algún miembro de la compañía. Esperan un relieve que no se sabe si llegará. Desconocen el motivo de su misión. Se mantienen en su sitio, obsesivamente, con disciplina. Escrita originalmente en neerlandés y ganadora del Premio de Literatura de la Unión Europea en el año 2010, la cuarta novela del flamenco Peter Terrin es una propuesta tan arriesgada como apasionante. «Más claustrofóbica que apocalíptica», como él mismo explica, El vigilante tiene un argumento tan simple que da miedo entrar. Es, en realidad, un artefacto literario complejo, con tres planos de lectura. El primero presenta el libro como un thriller psicológico, spaghetti western logístico, de prosa destilada; la historia pone en guardia al lector desde el minuto cero, y acapara su atención a base de capítulos muy cortos. El segundo nos hace entrar en el plano especulativo; entre la distopía fuera de campo y el drama metafísico, el relato transcurre como un sinuoso recorrido por la estructura de un laberinto imposible: ¿qué esperan los vigilantes?, ¿quiénes son los residentes del edificio?, ¿qué está ocurriendo fuera? El tercero y más forzado, da pistas desde un paratexto atrevido: Peter Terrin, escritor flamenco nacido en Tielt, habla desde la incertidumbre respecto a cuestiones como la soledad, la seguridad, el aislamiento… y gana un premio que otorga la Unión Europea.

Un beso inesperado e inadecuado en la cocina, al terminar la cena de Acción de Gracias, es el detonante que cambiará la vida de los hermanos Silver y de todo aquel que pase cerca de su camino. George, presidente de una cadena de TV, ocupa mucho espacio; expansivo y fanfarrón, enloquece y provoca unos hechos que parecen salidos de una tragedia griega adaptada a su familia. Harry, el hermano mayor, es un modesto profesor universitario experto en Nixon. Cuando la familia de George cae en desgracia, él se convierte en el cuidador y tutor, perdiendo por ello esposa y trabajo. Nixon ya no interesa a los estudiantes, aunque para Harry continua siendo el mástil al que aferrarse en sus momentos difíciles. Pero todo ocurre con absoluta normalidad. Los personajes aceptan su destino sin preguntarse el motivo de tanta desgracia. Drama y momentos hilarantes como el cameo de Don DeLillo, un tanto malhumorado, la visita a la excéntrica tía Lillian («los judíos no matan a sus hijos, solo les vuelven locos») o la celebración de la Bar Mitzvah de Nate, sobrino de Harry, en Natesville (Sudáfrica). Diálogos que parecen sacados del teatro del absurdo, para situaciones hiperrealistas, pero ante todo, la construcción de una trama que sorprende por su vigor y que queda cerrada con el siguiente pavo de Acción de Gracias. Neus Botellé

Abel Ramon

Nickolas Butler Canciones de amor a quemarropa Libros del Asteroide, 2014 pvp: 21.95 €

la central / octubre 2014

El vigilante Rayo Verde, 2014 pvp: 18 €

El cerebro de Andrew reproduce una serie de conversaciones entre Andrew, un científico cognitivo, depresivo, torpe y marcado por la tragedia, una persona ordinaria, un hombre común, enfrentado a una situación que lo supera, dotado de una formación académica excesivamente teórica que no le brinda las herramientas adecuadas para gestionarla; y su interlocutor, un «psicólogo-sentado-en-una-silla-ergonómica», invasivo y tiquismiquis, que lo interroga, lo cuestiona y lo acusa. Entre ambos, una parodia de las sesiones psicoanalíticas que dibuja una minuciosa mirada a lo más profundo del ser, al lugar donde las experiencias van conformando una personalidad débil y volátil, inhabilitada para la felicidad; pero también el relato de unos hechos que exceden la biografía del protagonista para reflejar un mundo que ha perdido la medida del hombre, una excusa para reflexionar sobre el poder de la memoria, el modo en que se cartografían los recuerdos y la imposibilidad de autodefinirse con la exactitud con que podemos definir aquello que nos es ajeno. Ligeramente distinta de su producción anterior, por más que con los estándares de la buena literatura, el texto –esta vez narrado desde el interior de la conciencia (¿o era la mente? ¿o el cerebro?) del protagonista– mantiene la mesura y la contención características de Doctorow, la verosimilitud, el predominio de la trama y la ausencia de aspavientos estilísticos. Todo ello para intentar responder a la eterna pregunta: ¿quién es ese a quien mi conciencia llama «yo»? Joan Flores

Ojalá nos perdonen Anagrama, 2014 pvp: 24.90 €

El cerebro de Andrew Roca, 2014 pvp: 16.90 €


9

literatura

Elena Ferrante

Leonor de Recondo Pietra viva

Las deudas del cuerpo

pvp: 16.50 €

«Un relato tan intenso como luminoso.» Le Monde des Livres

Después de la publicación de La amiga estupenda y Un mal nombre, la editorial Lumen nos brinda la tercera parte de esta trilogía de Nápoles, Las deudas del cuerpo, que sigue ahondando en la relación de amistad entre Elena y Lila, dos amigas que han crecido juntas en un barrio humilde de Nápoles y que, pese a los devenires de sus distintas vidas, siguen invisiblemente atadas la una a la otra. Con la misma destreza narrativa que atrapó a los lectores de las dos primeras novelas, esta misteriosa autora italiana –nadie sabe exactamente quien es– sigue hilvanando la historia de una amistad, explorando sus recovecos y convirtiéndonos en testigos de los destinos de estas dos mujeres y de su relación a medida que van entrando en la edad adulta. Sin necesidad de recurrir a clichés, la obra de Ferrante nos habla de este vínculo honesto entre dos mujeres llegadas a un punto de su vida en el que no importa lo que ocurra en su día a día, o cuán distintas puedan ser sus realidades, han aceptado que no pueden deshacerse ya la una de la otra.

Las deudas del cuerpo empieza tras la publicación de la novela de Elena, publicación que le ha permitido entrar a formar parte de un círculo de intelectuales, académicos y pequeñoburgueses que tras el Mayo del 68 se lanzan a la lucha política para intentar desmontar un sistema de clases que oprime a unos trabajadores que sufren, lejos de la comodidad de sus salones y estudios. Elena comienza la historia manifestando un permanente sentimiento de no encajar, de no haber explotado el máximo potencial de su juventud, de estar permanentemente afuera, como dice la propia protagonista cuando se encuentra en medio de una asamblea política, «estaba demasiado habituada a enfriar la vida almacenando ideas y datos». Mientras tanto, Lila trabaja en una fábrica de embutidos, ha abandonado a su marido y cría a su hijo mientras convive con Enzo, un buen hombre al que, pese a ello, no logra amar como él querría. Casi accidentalmente, Lila se verá protagonista de un episodio de protesta en su fábrica, que la lle-

vará a cargar sobre su cuerpo el peso de una lucha desigual. Será su amiga Elena quien acuda a su rescate, y ambas verán cómo cambian sus vidas, una vez más, a raíz de su encuentro. Elena Ferrante dibuja unos personajes complejos, cuyas historias son intensa y violentamente personales, y lo hace mientras a su alrededor se suceden la lucha de clases, las protestas estudiantiles y las asambleas, las disputas entre comunistas y fascistas y las relaciones de un ecosistema que se nutre de las viciadas vidas de un pequeño barrio de Nápoles. Usureros, feministas y abanderados de los sindicatos acompañan a las dos protagonistas que siguen atrapando al lector en la vorágine de sus vidas.

retrata estos días de tinta y rosas. El volumen incluye textos de la época que calzan con éxito rotundo su imaginario. Plath quiere crecer entre las fronteras de todas las artes y convertirse en reina. No salir de esas cuatro esquinas que es el cuarto propio de la creación. Este volumen muestra la parte más luminosa de la autora. Sus lindos dibujos anotados engordan la bibliografía que hay que rescatar si uno quiere ver lo que de autobiográfico (y oscuro) hay en su literatura,

pero aquí, sin embargo, nos permite imaginarla dibujando perdices. De su obra destacamos Ariel: The restored edition (Faber & Faber) / ­Poesía completa (Edición de Xoán Abeleira, Bartleby); The Unabridged Journals of Sylvia Plath (Anchord); Letters Home. Correspondence 19501963 (editado por Aurelia Schober Plath); Birthday Letters (Faber & ­Faber) y Cartas de Cumpleaños (Lumen).

minúscula

Mitsuyo Kakuta La cigarra del octavo día Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 18 €

Elisabeth Massana

Las deudas del cuerpo Lumen, 2014 pvp: 24.90 €

Johann Wolfgang Goethe El carnaval de Roma Alba, 2014 pvp: 17 €

Sylvia Plath Tres mujeres Sylvia Plath le echa un nuevo pulso a la memoria con este libro que su hija Frieda Hughes y Faber sacan a la luz en el 2013. Nórdica lo recupera hoy para nosotros. Aquí viven recuerdos indelebles de 1955-1957, los dos años que la poeta estudió en Cambridge, estuvo de luna de miel secreta en Francia y España, y regresó a Nueva Inglaterra. Su mirada palpitante, una actitud de asombro constante y gran ritmo gráfico, imprimen un trazo muy personal a los motivos que

Ana Cibeira

Sylvia Plath Tres mujeres Nórdica, 2014 pvp: 16.50 €


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literatura

Valeria Luiselli

Vinicio Capossela Tefteri Minúscula, 2014 pvp: 16 €

La historia de mis dientes

avance editorial

Gordon Lish Mi romance Periférica, 2014 pvp: 16 €

V.V.A.A. True Detective Errata naturae, 2014 pvp: 19.90 €

Robert Daley De bólidos y hombres Macadán, 2014 pvp: 24.90 €

Riverside Park – Esquina de River­ side Drive y 116th Street El sol de otoño cuelga apenas por encima del río Hudson. Estoy sentada sola en la banca de un parque, envuelta en un abrigo azul; la cá­ mara en mi bolsa, envuelta en su tela roja. Han pasado al menos tres años desde la última vez que estuve sola en un parque, sin mi hija. De inmediato me siento extraña:

niños, columpios, una cámara, una mujer sola. Quedé de verme con Frías frente al restaurante coreano de Broadway antes de venir al parque. Me entregó la Polaroid envuelta en su tela roja y dejó que yo la desenvolviera: una máquina hermosa. Me la arrebató de inmediato –como si fuera un juguete que en realidad no quisiera compartir–, y me enseñó cómo utilizarla. Se abre igual que la carriola Maclaren de mi hija, así que desde el principio supe cómo abrirla y cerrarla. Repasamos lo básico: cargar, enfocar, disparar. Mientras aprendía cómo enfocar, por error apreté el obturador. La cámara escupió una foto, y Frías rápidamente la tomó y la escondió en el bolsillo de su chamarra. Me explicó que las fotos necesitan estar en completa oscuridad mientras se revelan. Mientras guardaba la cámara en mi bolsa, me dijo: –Cuídala bien. –Sí.

–Como si fuera un hijo tuyo. Le prometí que cuidaría la cámara. Frías no tiene hijos, pensé. Me levanto de la banca del parque y camino hasta unos juegos situados un poco más allá, y le pregunto a una niña adolescente –melancolía infatigable, acné, ruido mental– si le puedo tomar una foto columpiándose. Dice: Está bien, y toma impulso suavemente, apoyando los pies en el suelo, con los ojos fijados en su regazo, murmurando algo para sí misma. Le tomo la foto y la coloco con torpeza en el bolsillo de mi abrigo. Cuando le digo Gracias me devuelve la mirada y sonríe –es una sonrisa hermosa, liviana, de pronto liberada de toda pesadumbre. Mientras camino por la 116th Street para tomar el metro hacia la guardería para recoger a mi hija, saco la foto de la bolsa de mi abrigo y la estudio.

Siri Hustvedt El mundo deslumbrante

Siri Hustvedt El mundo deslumbrante Anagrama, 2014 pvp: 20.90 €

la central / octubre 2014

Ha muerto Harriet Burden, una artista más conocida por ser la mujer de un importante marchante de arte que por su propia obra. Después de su muerte, Hess empieza una investigación para sacar todas las facetas de la artista a la luz. La novela se nos presenta en forma de un estudio exhaustivo sobre Burden a través de sus diarios personales, testigos de familiares y amigos, críticas de arte y entrevistas a galeristas. Pero ¿por qué, de repente, tanto interés en ella? Una

de sus últimas obras se ve rodeada por una polémica de autoría. La premisa de la obra es sencilla: demostrar el sesgo sexual existente en el mundo del arte. Para hacerlo, presenta tres obras propias bajo la autoría de tres artistas masculinos. Lejos de limitarse a las desigualdades del mercado artístico, la novela se convierte en una reflexión sobre la identidad y la percepción. A partir de todas las fuentes, nos acabamos encontrando en un laberinto de pre-

guntas sobre la conciencia y las diferentes formas que puede adoptar. Las referencias filosóficas y artísticas son constantes y quizás excesivas, pero acaban de dar forma a una novela caleidoscópica. La naturaleza de la creación artística y la imperceptible línea entre arte y vida absorve a los personajes en un juego psicológico que trasciende la ficción y acaba por convertir a los propios lectores en jugadores. Ada Bruguera


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literatura

lo contrario de lo que venía haciendo. Quizá ella esté en lo correcto: el tenis en el pie y no el pie en el tenis. El acto mismo posee una especie de ambivalencia gramatical. Después de este último intento, abrumada, rendida, deja que el pie se le escape de las manos y caiga al suelo. Con la mirada fija en sus pies, una lágrima pesada, sincera, una sola lágrima nubla su ojo, resbala por su cachete, se aferra al límite de su barbilla, tiembla un poco, y se precipita hacia el suelo de madera.

General Grant Memorial Park –parque infantil situado en lo alto de la colina– Esquina de Riverside y 124th Street Lleva puestos unos jeans azules, una camiseta roja con un perro estampado, un abrigo rosa y calcetines blancos tan pequeños que me pregunto cómo es que logra meter sus pies regordetes en ellos. Está sentada en el suelo, junto a la puerta de su recámara, concentrada, esforzándose, encomendando su alma entera a un tenis Converse azul que quiere encajar en su pie derecho. Intento explicarle: Tienes que meter el pie en el tenis y no el tenis en el pie. ¿Tiene alguna importancia, en su mundo de tan pocas palabras, todavía desprovisto de la carga gramatical, si va primero el pie o el tenis? Me devuelve la mirada; sus enormes ojos almendrados me piden en silencio que la deje ser, que deje de darle instrucciones, que solo me siente y observe cómo decide hacerlo. Me dirige la mirada, me traspasa con la mirada, hacia lo que está detrás de mí, y de nuevo vuelve a posarla en su pie. Ahora intenta

tai están terciadas como cananas a la altura de su pecho y atadas por la espalda. Levanta al bebé de la carriola, sin dejar de parlotear, lo alza y le muerde suavemente la nariz; el niño gime; después le dobla las piernas como en cuclillas y con una mano lo envuelve con la tela del cargador. El bebé se acurruca contra ella y deja de llorar. Sin dejar de hablar, la vieja pasa dos cintas por encima de sus hombros, las cruza por detrás, y las trae de nuevo hacia delante mientras ata un gran nudo debajo del trasero del bebé. Después, con una sola mano quita el seguro de la carriola y la dobla. Presiona un pie contra una de las ruedas para levantarla, toma la asidera de la carriola con la mano, y se la echa al hombro para llevársela. Cuando ha terminado, permanece de pie, se ajusta la chaqueta, sonríe –dejando ver una abertura entre sus pequeños dientes frontales–, y realiza una pequeña y torpe reverencia. El joven padre la observa con estoicismo. Tengo ganas de aplaudirle, pero me contengo. Pienso para mis adentros: puta madre. Pero no digo nada. Mi hija la observa, con los ojos y boca abiertos, desde su columpio, que para entonces ya se ha detenido por completo. Valeria Luiselli

Marcus Garvey Park – Esquina de Madison Avenue y 120th Street Una viejita china le enseña a su hijo, o quizá su yerno, o quizá su nieto, cómo llevar a su recién nacido en un cargador para bebé mei tai. Es aguerrida, autoritaria y muy bajita –combinación que normalmente apuntaría a una persona horrible, pero que en este caso resulta hilarante. El grueso cabello blanco le cuelga sobre la frente como un paraguas bien cernido. Las cintas inferiores del mei

Fulgencio Argüelles No encuentro mi cara en el espejo Acntilado, 2014 pvp: 18 €

Roque Larraquy La comemadre Turner, 2014 pvp: 11.90 €

George Douglas Brown La casa de las persianas verdes Ardicia, 2014 pvp: 22 €

Extracto del libro La historia de mis dientes Sexto Piso, 2014

La historia de mis dientes Sexto Piso, 2014 pvp: 17 €

Pierre Lemaitre Vestido de novia Alfaguara, 2014 pvp: 20 €

Pier Paolo Pasolini Nebulosa Nebulosa es un guión escrito por Pier Paolo Pasolini en 1959. Ahora, gracias a la editorial Gallo Nero, ve la luz dominado por un carácter de excepcionalidad, y no solo por la riqueza de sus diálogos y el rigor con que en ellos se reflejan los distintos registros del lenguaje, o por el evocador retrato que su autor perfila de la sociedad italiana de los años cincuenta, en pleno proceso de transformación. Más allá de la calidad del texto en sí, Nebulosa destaca entre la obra de Pasolini

por su halo virginal, ya que nunca ha sido llevada íntegramente a la pantalla; por la misteriosa historia que esconde el propio manuscrito, pues permaneció en el olvido, guardado en una carpeta, hasta mediados de los noventa; y porque en este texto Pasolini adelanta algunos temas que solo tratará en profundidad diez años después, a finales de los sesenta, como el tratamiento de la juventud italiana acomodada compuesta por los hijos de la burguesía de Milán, siempre do-

minante y vinculada al fascismo tan solo veinticinco años atrás. Con estos alicientes, Nebulosa narra la historia de una pandilla de teddy boys que se divierten la noche de fin de año dando rienda suelta a su rabia, viajando por la periferia milanesa en coches robados, profanando iglesias, raptando a señoras, allanando moradas y humillando a homosexuales. Pura vitalidad rebelde y amoral condensada en estas páginas a ritmo de rock & roll. Alberto Berzosa

Pier Paolo Passolini Nebulosa Gallo Nero, 2014 pvp: 19 €


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Martín López-Vega La eterna cualquiercosa Pre-Textos, 2014 pvp: 15 €

Darío Fo Lucrecia Borgia, la hija del Papa Siruela, 2014 pvp: 19.95 €

Ana Martínez Rius La persecución del libro Trea, 2014 pvp: 22 €

Gabi Gleichmann El elixir de la inmortalidad Anagrama, 2014 pvp: 24.90 €

Jerome Bruner La fábrica de historias Fondo de Cultura Económica, 2014 pvp: 12 €

literatura

William Lyon

Inger Christensen

Fernando Pessoa

La escritura transparente

Alfabeto

Quaresma, descifrador. Relatos policíacos

Aunque parezca increíble, el interés por escribir bien y con corrección ha cosechado varios libros de éxito reciente, como las nuevas ediciones de la RAE (diccionarios, gramáticas, manuales) y gran variedad de obras que, con vocación de llegar a un gran público, dan cuenta de los errores más frecuentes que cometemos al escribir. Y, aunque también pueda parecer increíble, los periodistas tampoco se salvan de la quema. Para ello, William Lyon, que trabajó en El País, Associated Press, Time o en el desaparecido El Sol (del que cuenta las buenas intenciones para un nuevo periodismo de estilo anglosajón a principios de los noventa en un país acostumbrado a una prensa un tanto plúmbea), ha escrito este breve compendio de pautas para que, periodistas o no, todos podamos redactar con claridad y sin delito noticias para el periódico, e-mails en el trabajo o cualquier texto que sea menester. Bajo la premisa orwelliana de que «la buena prosa es como el cristal de la ventana», que está ahí pero no lo vemos cuando está limpio, Lyon parte de ejemplos publicados en prensa para demostrar que con un poco de atención no es tan difícil escribir: pensar bien antes de redactar, estructurar bien la información, ser conciso y, sobre todo, revisar el texto cuantas veces haga falta. Si además lo hacemos con gracia y amenidad (como si escribiéramos «en color»), el lector destinatario se sentirá tan cómodo leyéndonos que nuestra escritura habrá logrado ser totalmente transparente. Jesús Casals

Inger Christensen concentra sus palabras claves ordenándolas alfabéticamente –de la letra A al número N– y las derrama según la secuencia de Fibonacci en Alfabet, un poemario del 81 hasta la fecha no traducido al castellano, en el que leemos –en voz alta– cómo la voz poética nombra el mundo y convierte esta enumeración de conceptos, estados de ánimo y sucesos en declaración de intenciones. En un principio solo presente como testigo, poco a poco esta voz nace en la primera persona (que nos acerca a las impresiones remotas de la infancia) y comienza a tejer un álbum metafórico con la mirada puesta en la memoria, que devuelve el sentido a lo contemplado. Al poner el foco de atención en estas claves de significado, la autora danesa muestra que lo que le interesa es escarbar en el papel que el lenguaje –nada inocente– tiene en la percepción de la realidad. Donde otros crean discurso, ella señala la nieve, produce un paisaje de sabiduría. Pero su mirada no trasciende como la de Emerson, ni es filosofía vital como la de Thoreau. Christensen está emparentada con el tono de letanía de Szymborska, o el juego experimental de Zemborain y Espinosa. Pensar como un espejo, digo. Pensar como una nube, dice ella. Su reflejo es un autorretrato crítico, con el marco histórico que condiciona la existencia –en pleno siglo XX, la bomba atómica recorre el libro–, y a la vez esperanzado porque el amor también existe, ya que goza de la desmemoria. Ana Cibeira

La pasión de Fernando Pessoa por el género policíaco tenía inevitablemente que tener un reflejo en su obra literaria. A lo largo de su vida, ya desde su estancia en la ciudad de Durban, Pessoa escribió relatos policíacos, a pesar de lo cual, los textos quedaron en su totalidad incompletos por las continuas revisiones y modificaciones a las que eran sometidos. Cada una de las narraciones que se reúnen en este volumen presenta unas dificultades específicas en su estructuración debido al particular proceso creativo del autor y a la dificultad de descifrar parte de su caligrafía; de ahí la abundancia de notas, abreviaciones y señales que aparecen en la misma. A pesar de no existir una relación temporal entre los episodios, como señala Ana María Freitas, recopiladora de los mismos, estos forman un «diálogo entre sí». El elemento común es el descifrador y razonador infalible Abílio Fernandes Quaresma, médico sin clínica y descifrador de enigmas. La figura del protagonista nos lleva ineludiblemente a la del propio Pessoa, «un soltero ni cuidadoso, ni descuidado», con «un aspecto sencillo sin ser propiamente humilde, y una expresión directa sin ser osada», que tiene en el tabaco y el alcohol sus únicos vicios. Quaresma emplea la intuición psicológica para resolver los diferentes casos que se le plantean, se presenta en escena «no para traer hechos sino razonamientos», como un simple «espectador de la vida, próximo y real» que a partir de ahora ocupará un lugar propio en la realidad ficticia del universo pessoano. Luis de Dios

Mario Levrero El alma de Gardel Debolsillo, 2014 pvp: 9.95 €

la central / octubre 2014

La escritura transparente Libros del K.O., 2014 pvp: 13.90 €

Alfabeto Sexto Piso, 2014 pvp: 18 €

Quaresma, descifrador. Relatos policíacos Acantilado, 2014 pvp: 29 €


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literatura

Jim Thompson

Jim Thompson La sangre de los King RBA, 2014 pvp: 9.95 €

Arte salvaje. Una biografía Robert Polito Cuando algunas de las personas que le trataron en vida, y a las que Polito logró entrevistar cuando preparaba esta biografía, recuerdan su primer encuentro con Jim Thompson, confiesan haberse sentido desconcertadas: no esperaban que el creador de unos psicópatas tan cínicos, crueles y retorcidos como Lou Ford o Nick Corey, fuese un hombre tan cordial y elegante, muy espigado, con aire taciturno y extremadamente tímido. Pero si entre la vida de Jim Thompson y el ambiente y los personajes de sus novelas existe un paralelismo tan claro es porque ambas, su vida y sus creaciones, comparten el mismo rasgo trágico y profundamente oscuro. Trágico por esa obcecación con la que se entregan sin tregua a una tarea autodestructiva de la que no consiguen o no desean escapar; oscuro porque el suyo es un empeño por narrar de nuevo el descenso a los infiernos hasta alcanzar el fondo más siniestro de la naturaleza humana, y sin esperanza de regreso. Hijo de un sheriff de Oklahoma, nació en el primer piso de una prisión. Su infancia transcurrió nómada entre Texas y su Estado natal. Su padre, un bocazas corrupto, amasó de pronto una fortuna especulando con petróleo que dilapidó también en un abrir y cerrar de ojos; nunca más logró levantar cabeza: fracaso tras fracaso, acabó sus días repudiado por todos. Sin haber terminado sus estudios, el joven Jim tuvo que ponerse a trabajar como botones en un hotel en horario nocturno; le tocaba procurar whisky y chicas a los clientes y, entre una cosa y otra, comenzó a beber sin freno. Ya no pararía hasta el final. Durante la Gran Depresión se unió a los hobos, buscándose la vida de cualquier manera entre las minas y las vías de tren; allí conoció a muchos de los personajes sórdidos

que luego poblarían sus relatos: vagabundos, estafadores y charlatanes por los que siempre sintió una extraña compasión. Muy pronto se comprometió con las reivindicaciones de los mineros y se afilió al Partido Comunista. En Oklahoma trabajó como periodista en medios muy variados, entre otros, un diario dedicado a la agricultura, al tiempo que conseguía publicar algunos de sus reportajes sobre crímenes reales en las revistas del género como Saga o True Detective. No obstante, su carácter intransigente, sus problemas con el alcohol y su estilo complejo y a veces deshilvanado, le provocaron continuos desencuentros con los editores y las autoridades. Sus novelas casi nunca fueron bien apreciadas. «Espera, me haré famoso diez años después de muerto», solía repetir Thompson a Roberta, su mujer. En 1952, después de uno de los períodos más desesperados, agobiado por los problemas económicos, el ambiente asfixiante de su entorno familiar y destrozado por el alcohol, Jim viajó a Nueva York para encontrar a Arnold Hano, editor de Lion Books, colección de novelas policíacas en formato popular (llamadas Pulp fiction por estar impresas sobre papel de pulpa, el más barato). Sucede entonces el episodio más fabuloso de su biografía: encerrado en el cuartucho de un hotel de mala muerte, trabajando sin freno, casi sin comer ni dormir, y sin abandonar nunca la botella, entre 1952 y 1955 escribió trece novelas y dos relatos autobiográficos, a razón de una obra cada seis u ocho semanas. En este período increíblemente fértil, Thomson escribió algunas de las obras maestras, que hoy lo distinguen como uno de los escritores americanos más originales del siglo XX: The Killer Inside Me o A Hell of a Woman.

Una vez concluida la alianza con Lion Books, Thomson aterrizó en Hollywood como guionista de cine y televisión a tiempo parcial. Colaboró con Stanley Kubrick en Atraco perfecto y Senderos de gloria, pero poco a poco su actividad creativa fue apagándose. En un momento de lucidez, una década antes de morir, escribió Pop 1280, otra de sus obras maestras, en la que un psicópata asesino narra en primera persona sus crímenes, con un tono socarrón y taimado que consigue engañar a todos, incluido el lector. Luego vendría el silencio y el olvido. El más negro de los autores de novela negra, más nihilista y lacerante que Chandler o Caine, Thompson trasciende los límites del género. Dotado de la capacidad para recrear un mundo propio, que aprendió de Faulkner (a quien veneraba), y con una virulencia verbal tan potente y sutil que no pocas veces recuerda a Céline, el de Thompson es uno de esos casos tan poco frecuentes, en que una obra, en principio popular y efímera, consigue además ser rompedora y original. En opinión de Polito, fragmentando la novela criminal y retorciendo las convenciones del género, Thompson logró emparentarse con la literatura contemporánea más vanguardista. Tal vez por eso hoy nos resulta tan fascinante. Antonio Ramírez

Arte salvaje Es Pop, 2014 pvp: 28 €

Charles Bukowski Escritos de un viejo indecente/ La máquina de follar / Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones Anagrama, 2014 pvp: 23.90 €

Ludwig Winder El deber Periférica, 2014 pvp: 18.95 €

Stendhal Rojo y negro Alba, 2014 pvp: 32 €

Penelope Mortimer El devorador de calabazas Impedimenta, 2014 pvp: 19.95 €

Aleksis Kivi Los siete hermanos Nórdica, 2014 pvp: 22.50 €


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cómic

La mierda es sagrada Entrevista a Herr Seele, dibujante de Cowboy Henk

entrevista

En los Países Bajos, Cowboy Henk es una institución. Creado en 1981 por el dibujante Herr Seele (Torhout, 1959) y el guionista Kamagurka (Nieuwpoort, 1956), sus aventuras han venido publicándose sin interrupción hasta el día de hoy. Por desgracia, en España apenas se publicaron media docena de páginas en los años ochenta, situación que remedia de forma contundente Autsaider Cómics con un esplendoroso tomo exquisitamente diseñado, una especie de «lo mejor de» que incluye historias de todas sus etapas. Pero dejemos que sea el propio Seele quien nos hable de su obra. Alberto García Marcos: ¿Cómo cono­ ciste a Kamagurka? ¿Por qué decidis­ teis trabajar juntos? Herr Seele: Conocí a Kamagurka en el andén de la estación de Gante, esperando el tren para Ostende. ¡Yo mascaba un palo de regaliz y Kama se me acercó con un mechero! Subimos juntos al tren e intercambiamos los libros que estábamos leyendo. Tenía que suceder, un encuentro de mentes. Reconocí inmediatamente el gran, extraordinario genio de Kamagurka. Y él me miraba a mí y no comprendía cómo alguien podía ser tan raro, tan ridículo (yo llevaba pantalones de Tintín, pantalones de golf). Coincidimos como estudiantes en la Academia de Artes de Gante, pero nos expulsaron el mismo año. Inmediatamente nos dimos cuenta de que teníamos exactamente el mismo sentido del humor. Nuestros héroes eran los escritores del teatro del absurdo, Beckett o Ionesco, y ambos adorábamos el dadaísmo y en particular a Luis Buñuel, cuyas últimas tres películas habíamos visto en el momento de su estreno. Decidimos que teníamos que trabajar juntos. Pero, antes de empezar, la central / octubre 2014

pensé que necesitaba un trabajo y me hice afinador de pianos. También los colecciono, tengo más de 200 en casa, ¡es una de las colecciones más importantes del mundo! Cuando volví de mis estudios de afinación en Gales –y tras un año en Florencia, donde estudié restauración y disfruté de los grandes maestros y su técnica– comenzamos un cómic diario. Cowboy Henk había nacido. Era puro dadaísmo. A.G.M.: ¿Podrías describir vuestro método de trabajo? Es decir, Ka­ magurka es el guionista, pero él también es dibujante y pintor, y me pregunto si eso aporta alguna pecu­ liaridad a vuestro método. H.S.: Sí, es Kamagurka quien escribe las historias, pero trabajamos juntos. Nos sentamos a una mesa, en un café, trabajamos igual que lo hacía Buñuel. El absurdo es la única vía en nuestra sociedad, con humor y con comicidad. Ambos son opuestos. Yo veo el humor como ralentizarse, tomarse tu tiempo con las cosas, una actitud de naturaleza muy religiosa. Por otro lado, el cómic tiene ese componente tragicómico. El sujeto es víctima de las circunstancias, es incapaz de prever su desgracia, es la víctima… Nos encantan ambas formas, auténticos opuestos. En Cowboy Henk se encuentran ambas, y eso lo convierte en un personaje tragicómico con vida propia. El cómic es un espléndido vehículo para la agresión, y la agresión es importante en el humor. Una sociedad sin humor está condenada. Los comediantes somos los médicos de este mundo. El gobierno debería subvencionarnos, porque ahorramos mucho dinero al sistema sanitario. A.G.M.: Parece bastante obvio que, al menos en las primeras historias,

existe una influencia remota de Tin­ tín en Cowboy Henk. ¿Teníais otras influencias cuando creasteis al per­ sonaje? H.S.: No. Yo comencé a definir a Cowboy Henk copiando un cómic desconocido sobre un vaquero, una cosa de los años cuarenta, un cómic realista malísimo. Pero tras esa primera imagen, tuve que aprender a dibujar al personaje por mí mismo. Al principio, ciertamente, había una influencia de Tintín (aunque lo odio), y también había influencia americana. Siempre nos gustó el material pulp, los cómics de los años treinta y cincuenta… Henk es el autista por antonomasia. Muy estúpido pero muy fuerte. Y también hay influencia de los superhéroes. Humildemente, ¡creo que Cowboy Henk es el mejor personaje de cómic de hoy en día! ¡Larga vida a Cowboy Henk! A.G.M.: ¿Cómo reaccionó el público al leer las primeras historias de Cowboy Henk? H.S.: La gente a menudo se horrorizaba, porque era muy absurdo y no estaban acostumbrados, habían crecido bajo la gran tradición de cómics flamencos (¡la escuela franco-belga!), pero a nosotros no nos interesan esos cómics. Es curioso comprobar lo bien que se mantienen hoy en día aquellos primeros trabajos, los chistes no han envejecido. Nosotros empezamos con el dadaísmo, una forma artística más centrada en las palabras y las ideas, y después derivamos hacia una especie de surrealismo, más visual. El surrealismo es una actitud muy belga, gracias al catolicismo, donde las imágenes son muy importantes. En los países protestantes no te encuentras esto: allí la palabra, lo escrito, es más importante. En esos países, el dadaísmo ha alcanzado grandes cotas:


cómic

Suiza, Alemania, incluso Holanda… A día de hoy somos una especie de institución en Flandes. En un paseo, tienen una cabeza de Henk de seis metros, y enfrente de una residencia de ancianos hay una estatua gigante, de cinco metros, de nuestro héroe… En realidad es bastante absurdo… ¡Ahora Cowboy Henk es un icono en Flandes, como Eddy Merkx! A.G.M.: Ciertamente, el absurdo parece una fijación muy flamenca: Guy Peellaert, Dick Matena, Gumm­ bah, Brecht Vandenbroucke… ¿Hay algo eminentemente flamenco en vuestro trabajo? ¿Crees que vuestras historias tienen el mismo impacto en lectores flamencos, europeos y americanos? H.S.: Parece que Cowboy Henk tiene un atractivo bastante universal. En los países escandinavos lo adoran. Vas a Turquía y lo adoran. Italia, por supuesto Francia… El próximo proyecto es publicar un gran libro en América con Fantagraphics. Pero respondiendo a tu pregunta: siempre hemos pensado que dando a un personaje una personalidad más local y típica, también lo dotas de un atractivo más universal. Lleva haciendo lo mismo durante treinta años, y hoy en día a los lectores les gusta que te mantengas fiel a tus ideales, que no seas un veleta. Eso vertebra una sociedad, un héroe que es siempre un baluarte, que es fiel a sí mismo pase lo que pase. ¡Da un sentido a la vida! Solo hay un país ahora mismo donde es difícil vender Cowboy Henk, y es –típico– Alemania. Supongo que están muy traumatizados por la crisis económica. No les interesa la vanguardia, solo quieren lo que está de moda. Demuestra que son un poco blandos, que no quieren experimentar, ¡que carecen de humor! Una situación que ya hemos visto antes en esa parte del mundo. Es una pena, porque Alemania es muy proclive al absurdo, a lo romántico, básicamente es una nación vanguardista por definición. Pero ahora solo van sobre seguro, aunque creo que serían muy fáciles de conquistar. Solo tenemos que poner a Cowboy Henk vestido de Hitler en la portada, y… ¡bingo! A.G.M.: El movimiento de cómics artísticos derivados del underground a finales de los años setenta y prin­ cipios de los ochenta se inspiró en gran medida en cómics del pasado como Dick Tracy, de Chester Gould, o Nancy, de Ernie Bushmiller, o las historias de Basil Wolverton. ¿Por qué crees que esos cómics siguen

siendo relevantes e interesantes hoy en día? Sí, cierto, esos nombres parecen inmortales, han sobrevivido a la prueba del tiempo. Y todavía queda mucho por descubrir de décadas pasadas… Yo creo que los guiones de esos cómics era de muy alto nivel. Muchos artistas de hoy en día, muchos académicos del cómic, no valoran lo suficiente el guión, la escritura. Creo que la inspiración para un autor de cómic debería venir de James Joyce, Franz Kafka, Jaroslav Hašek. ¡Que aprendan el oficio sumergiéndose en la gran literatura! Uno de mis libros favoritos de todos los tiempos es La hora de todos, de Quevedo, en el que cada historia terminaba cuando el protagonista moría inesperadamente. Tienes una historia muy potente en marcha y de pronto el héroe muere… Bueno, ese tipo de narración sería genial para un cómic. Roland Topor, a quien conocíamos bien, también era un maestro literario. Para nosotros eso es esencial. Y los grandes escritores americanos también tienen ese extraordinario don… En el underground las historias no son siempre tan fantásticas. Incluso en el caso de Robert Crumb, debo admitir que prefiero su dibujo. En el fondo es un artista visual, no un escritor, no es un Dostoievski. Daniil Jarms, el absurdista ruso, es otro gran ejemplo de buen escritor con un estilo genial, muy apto para el cómic… Y, por supuesto, los americanos están muy familiarizados con la gran comedia. Tienes a Laurel y Hardy, Chaplin, W. C. Fields, los hermanos Marx, etc. Nosotros siempre hemos sido devotos de ese glorioso pasado. Es bueno conocer a tus clásicos, pero al mismo tiempo tienes que crear un universo único para tu personaje… Mi inspiración, en el dibujo, en realidad no viene del cómic, sino de los grandes maestros del arte, de los iconos rusos, del ukiyo-e japonés (¡no del manga!), de los primitivos flamencos. Eso es lo que sale a relucir en Cowboy Henk. A.G.M.: Dado que has trabajado en tantas áreas distintas y Cowboy Henk ha sido expuesto en tantas galerías, ¿dónde colocas al cómic hoy en día en el mundo del arte? H.S.: Yo compararía el cómic a lo que era la iluminación (libros pintados a mano) en la época medieval, absolutamente capaz de una calidad extraordinaria. Creo que los cómics mejor escritos de hoy en día son más interesantes que gran parte del arte. Hay mucho «arte elevado» que pali-

dece cuando se compara con el cómic. Pero el cómic tiene dificultades para entrar en la categoría de arte subvencionado, el «auténtico arte» es una imagen mucho más clara para los políticos. A menudo el cómic es de naturaleza subversiva. Vemos un gran resurgimiento de este género hoy en día, y yo lo identifico con el gran movimiento reaccionario que se está produciendo en todo el mundo. La gente quiere un arte que los libere, y ahí está el cómic. Y los cómics también resultan atractivos porque son una especie de caligrafía, pueden transmitir un estilo quizá incluso más que el arte más dramático. Pero el cómic solo logrará ejercer una influencia duradera si su calidad es realmente de primera categoría. Podría compararlo con Caspar David Friedrich, el gran pintor romántico alemán. Sus pinturas son impresionantes y han ejercido una influencia duradera. Ese es el tipo de artistas que necesitamos en el cómic, si quieres sobrevivir y dejar un legado. Hay mucho trabajo que hacer. Intentemos compararnos con el gran Luis Buñuel: sus repartos, sus diálogos, su fotografía, etc. A.G.M.: ¿Por qué es graciosa la mier­ da? Entiendo que en parte se debe a un tabú, pero también el sexo es un tabú y no es tan gracioso como la mierda. H.S.: La mierda es sagrada, está cerca de la divinidad. Los chinos tienen un dicho: las heces son el asiento de un hombre. Quieren decir que un hombre puede ser juzgado por sus heces. Son un signo de salud. Este angst relacionado con la mierda, que es una cosa natural, es típico de una sociedad burguesa. Nosotros creemos que todo lo prohibido es un material excelente para la comedia: mierda, sexo y enfermedad. Los flamencos siempre hemos disfrutado mucho con este tipo de humor. Y de nuevo creo que se trata de algo relacionado con el cristianismo. Voltaire escribió en su Dictionnaire Philosophique, «cuando comes el pan en la santa misa, comes el cuerpo de Cristo. Luego, cuando vas al váter, ¡cagas el cuerpo de Cristo!». Lo anal, lo más prohibido, es también una región sagrada. Ahora mismo estoy leyendo un libro de filosofía que relaciona lo anal con la religión, y es una comparación bastante saludable. En esencia, podríamos hacer que la religión fuera más saludable si la volviéramos a relacionar con lo anal. ¡Con la mierda! Alberto García Marcos

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cómic

Eleanor Davis How to be happy

Aquel verano

Santiago García/Javier Olivares Las Meninas Astiberri, 2014 pvp: 18 €

Peter Badge La mujer rebelde La Cúpula, 2014 pvp: 16.90 €

Revel - Sowa No puedes besar a quien quieras La Cúpula, 2014 pvp: 16.90 €

Jillian y Mariko Tamaki

Esta magistral antología de los primeros trabajos de Eleanor Davis es de esos libros que tardas en leer. En cada una de sus historias hay un momento en que paras la lectura, vuelves atrás, relees, y sigues adelante. No hay escapatoria. Su sutilidad, su ironía y su ingenio capturan el momento exacto en el que las emociones humanas nacen, mutan y mueren. Distopías, falsos líderes, largos veranos adolescentes, terapias de grupo o el poético despellejamiento de un zorro… Davis aborda historias independientes con distintas técnicas en narrativa y dibujo, eligiendo la acuarela para sus historias más lineales y casi el garabato para las más poéticas. Sílvia Aymí

Han pasado ya varios años desde Skim, la primera novela gráfica que consolidó a las primas canadienses de ascendencia asiática, Jillian y Mariko Tamaki. Ahora, en Aquel verano vuelven a incidir en el tema de la adolescencia con una estética y técnica mucho más pulida que la que utilizaron anteriormente. Nos cuentan la historia de Rose y sus padres, quienes, como cada año desde que ella es niña, vuelven a Awago Beach a pasar el verano. Como de costumbre, Rose reproducirá allí sus aventuras estivales junto a su inseparable amiga Windy. Es la historia del final de la adolescencia reflejada en un verano que no será tan idílico como los anteriores: vivirán unos días repletos de experiencias que inaugurarán la edad adulta. Toni Mascaró

Liniers Macanudo 10 Mondadori, 2014 pvp: 14.90 €

How to be happy Fantagraphic Books, 2014 pvp: 20.80 €

Aquel verano La Cúpula, 2014 pvp: 24.90 €

Daniel Johnston Daniel Johnston por Daniel Johnston

Daniel Johnston es uno de los músicos independientes más influyentes de los últimos 30 años. Más allá de su música y de la camiseta que puso de moda Kurt Cobain en los años noventa con su famosa rana dibujada («Hi, how are you»), fue un gran artista con una extensa obra gráfica (cómic y dibujos) a sus espaldas. Sexto Piso recupera ahora Daniel Johnston por Daniel Johnston (Rizzoli, 2009), una recopilación de más de un centenar de ilustraciones suyas que convierten la propuesta en una monografía de compra obligada para cualquier amante de su arte. La edición, además, incluye textos de Harvey Pekar, Jad Fair (músico y cantautor) y Philippe Vergne (director del Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles). T.M.

Daniel Johnston por Daniel Johnston Sexto piso, 2014 pvp: 28 €

Gipi Una historia

Gipi Una historia Salamandra Graphic, 2014 pvp: 20 €

la central / octubre 2014

Salamandra Graphic apuesta siempre al caballo ganador. Esta vez edita Una historia, de Gipi, que ha conseguido que, por primera vez en Italia, una novela gráfica opte al prestigioso premio Strega, máximo galardón literario que se puede ganar en el país de Gianni Pacinotti. Silvano Landi es un reconocido escritor de mediana edad sumido en una profunda crisis vital y creativa. Su vida se ha desmoronado y su mente deambula entre el pasado y el presen-

te desde un hospital psiquiátrico. Ya en la primera viñeta pide respuestas complejas para combatir la vulgaridad y la simplificación que le han llevado a desarrollar un comportamiento obsesivo de carácter monotemático. Silvano dibuja compulsivamente una estación de servicio y un árbol ajado, rotundo y solitario que funciona como metáfora de lo que la naturaleza y la modernidad pueden provocar en un hombre. A su vez se obsesiona por las cartas que su bisabuelo le

escribía a su bisabuela durante la Primera Guerra Mundial desde las trincheras, donde vivió y practicó el horror, y se pregunta cómo puede relacionarse un hombre contempo­ ráneo con la realidad que se vive en un campo de batalla. Lápiz y acuarela al servicio de la exposición del desconcierto del hombre frente a sí mismo. Frente a sus decepciones, sus inquietudes insatisfechas y sus fracasos S.A.


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cómic

Flannery O'Connor

Matteo Farinella y Hana Ros Neurocómic Norma, 2014 pvp: 22 €

Tiras cómicas

Todos conocemos a Flannery O'Connor por sus novelas y sus geniales cuentos. Quizás también, aunque menos, por su corta y desafortunada vida, ya que murió a los 39 después de mucho tiempo enferma, dedicando esos últimos años a sus dos grandes motores: la escritura y las aves. Lo que no conocíamos eran sus dibujos, sus tiras cómicas, esa gran sorpresa que nos trae ahora Nórdica Libros en una edición cuidadísima que salió a la luz en Estados Unidos hace unos años. Además, la sorpresa es doble para los amantes de lo gráfico, pues Nórdica, la editorial que nos descubrió un mundo de literatura escandinava, y que ha ido ampliando su catálogo con pequeños y grandes clásicos ilustrados, nos asombra ahora con una colección nueva, dedicada íntegramente a los cómics, que promete grandes títulos. Y el primer volumen es este Tiras Cómicas de la O'Connor, que supone una edición definitiva para los seguidores de la escritora. Con introducción de Barry Moser y un muy clarificador epílogo

de Kelly Gerald titulado «El hábito del arte», esta es la colección más completa de obra gráfica de O'Connor, publicada originalmente en varios periódicos y revistas universitarios de los años cuarenta, en su época de estudiante. De hecho, la mayoría de las viñetas trata los temas cotidianos de la época y el lugar. Es decir, de la América que tiene su ejército repartido en varios frentes de guerra, de las típicas anécdotas relativas a la época de exámenes o la moda de las faldas escocesas en las estudiantes del college, o hechos puntuales como una exposición de arte que captó la atención de nuestra autora. Eso sí, sin abandonar nunca ese humor socarrón característico de sus cuentos posteriores, que incluso podemos vincular con otros escritores del llamado gótico sureño como Faulkner o Eudora Welty. Y además, esas aves que revolotean en todas sus creaciones –sean relatos o viñetas– que suponían una verdadera obsesión para ella. Al respecto merece la pena mencionar el corto que se grabó cuando

ella tenía 6 años en el que aparece con el pollo al que enseñó a andar hacia atrás, proyectado en los cines americanos antes de cada película. Cuando contaba la anécdota, decía que aquel había sido «el momento más culminante» de su vida. «A partir de ahí, todo ha sido un anticlímax», concluía irónica. Pero, al contrario, su trayectoria, aunque corta, no hizo más que evolucionar, desde la cría de pájaros de cualquier tipo, como los grandes y elegantes pavos reales que cuidó al final de su vida, pasando por la multitud de tiras cómicas que realizó en su época universitaria (con ese trazo desgarbado, burlón, acompañado siempre de una frase concisa y punzante que daba la vuelta al dibujo), hasta los cuentos y las novelas por las que siempre la hemos recordado.

­ hackleton, del ilustrador William S Grill. Se trata de una maravillosa reinterpretación de los diarios de la mítica expedición del Endurance, ilustrada para todos los públicos, que ve la luz para celebrar el centenario. Con un magistral uso de lápices de vibrantes colores, Grill cataloga cada detalle de la historia del grupo de Ernest Shackleton a través del Antártico. Desde la fabricación del barco o el curioso casting de los marineros, hasta los 69 perros y cientos de

provisiones que transportó el Endurance desde su salida del Támesis, su escala en Buenos Aires, su adentramiento en el continente, hasta su terrible desenlace, aplastado por enormes placas de hielo. Grill relata paso a paso las decisiones tomadas por Shackleton para conseguir que todos los miembros de la tripulación sobrevivieran al desastre o qué trucos utilizaron para mantener el ánimo ante las adversas circunstancias.

Oskar Andersson El hombre que hace lo que le viene en gana El Nadir, 2014 pvp: 14.90 €

AA.VV. Jot Down 100 comics Jot Down Books, 2014 pvp: 24 €

Daniel Parellada

Andrea Espier Pasajeros Belleza Infinita, 2014 pvp: 12.90 € Tiras cómicas Nórdica, 2014 pvp: 22.50 €

William Grill El viaje de Shackleton Impedimenta pone un pie en firme sobre el mundo del cómic y el libro gráfico. Empezó con algunas biografías como las de Virginia Woolf, Thoreau o Boris Vian; antes del verano siguió apostando tímidamente con adaptaciones de clásicos (Huck Finn, de Olivia Vieweg, El fantasma de la Ópera, de Gaultier, o Vida y opiniones de Tristram Shandy, de Rowson); y por fin ha llegado el momento de adentrarse en la verdadera aventura del cómic de autor con El viaje de

Mireia Pérez

William Grill El viaje de Shackleton Impedimenta, 2014 pvp: 19.95 €


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Jordi Maluquer de Motes La economía española en perspectiva histórica Pasado y Presente, 2014 pvp: 29 €

Javier Pradera Corrupción y política Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 21.50 €

Gracchus Babeuf Manifiesto de los plebeyos Godot, 2014 pvp: 17 €

Ahron Bregman La Ocupación. Israel y los territorios palestinos ocupados Crítica, 2014 pvp: 24.90 €

Jeremy Rifkin La sociedad de coste marginal cero Paidós, 2014 pvp: 28 €

ensayo

Ian Morris

Pierre Bourdieu

Edward W. Soja

¿Por qué manda Occidente… por ahora?

Sobre el Estado

En busca de la justicia espacial

El ensayo de Ian Morris ¿Por qué manda Occidente… por ahora?, publicado por Ático de los Libros, nos ofrece una obra de ambicioso planteamiento, vocación exhaustiva y tono situado entre el libro académico y la obra de divulgación. Ian Morris, profesor de Historia Antigua en Stanford, trata de dar respuesta a la pregunta de por qué, durante los últimos doscientos años, las naciones occidentales han dominado el mundo. Partiendo del concepto de «La gran divergencia», establecido por Huntington en su obra clásica The Clash of Civilitations and the Remaking of World Order (1996) y desarrollado por Pomeranz en The Great Divergence: China, Europe, and the Making of the Modern World Economy, Morris establece un paralelismo entre las sociedades occidentales, nacidas a las orillas del Tigris y el Éufrates, y las orientales, a orillas del Yangtze y el río Amarillo. Inevitablemente en una obra de esta envergadura, es imposible que algunos de los planteamientos que el autor propone no sean discutibles desde el punto de vista historiográfico, pero si hay algo que no se puede negar como lector es que es un libro apasionante. Está elegantemente escrito y desarrolla de manera extensa el concepto de la Gran Divergencia planteado por Huntington. En definitiva, este es un libro que ofrece un retrato absorbente de siglos de evolución humana y de cambios sociales, y está escrito con pasión, ingenio y audacia, aunque avisamos de que puede acarrear interminables discusiones, porque… ¿Quién fue más grande? ¿Colón o Zheng He? Jorge Falcones

«Cuando le leo, no le comprendo nada; pero cuando le escucho, le comprendo perfectamente», contaba Bourdieu que le revelaban a veces sus oyentes del Collège de France. Con la publicación de varios de estos cursos, impartidos entre 1989 y 1992, ve la luz un Bourdieu distinto, más didáctico y ágil, menos correoso. Un pensador en proceso, abierto al debate contra sus propias tesis, haciéndose la gran pregunta de la naturaleza y el sentido del Estado, al tiempo que acude a personajes como Goscinny y Racine para ejemplificar modelos de gobierno. Para Bourdieu, el punto de partida está en la imposibilidad de pensar el Estado sin concebirlo antes como un objeto impensable. «Nacemos en lo impensado y tenemos una minúscula posibilidad de convertirnos en sujetos», sentenció en otra parte. Recurre de este modo a la idea de Estado como una ficción, una «ilusión bien fundada» que articula el consenso sobre el sentido del mundo. «El Estado es el principal productor de los instrumentos de construcción de la realidad social: es él quien organiza los grandes ritos de institución que contribuyen a producir las grandes divisiones sociales y a inculcar los principios de división según los cuales se perciben tales divisiones». Concebido en estos términos, el Estado no es otra cosa que un leviatán acaparador de todo sentido, con una existencia más allá de lo racional. Supone la acumulación de todos los capitales: físico, económico, cultural y simbólico. «Estamos todos estatalizados» insiste con sugerente resignación mientras cita a Bernhard. Álex Cerrudo

Emma Goldman Viviendo mi vida Capitán Swing, 2014 pvp: 25.50 €

la central / octubre 2014

¿Por qué manda occidente...por ahora? Ático de libros, 2014 pvp: 39.90 €

Sobre el Estado Anagrama, 2014 pvp: 29.90 €

Traducción de la obra Seeking Spatial Justicie en la que el conocido geógrafo y urbanista Edward W. Soja, pretende acercarnos al concepto de «justicia espacial». Para Soja, el espacio es más que el entorno donde se produce la acción social, ajeno a la sociedad y que tan solo influye de una manera superficial. El geógrafo defiende que «todo lo que es social es simultáneamente espacial y todo lo espacial (humanizado) está socializado». Es por ello por lo que podemos hablar de una (in)justicia espacial. Los espacios geográficos (y por tanto sociales) intervienen sobre el estado del ser humano y esto puede ser modificado mediante activismo social. Soja se respalda en precedentes teóricos como Lefebvre (el derecho a la ciudad) y David Harvey. No obstante, más a allá de las definiciones de manual, el autor argumenta este concepto de «justicia espacial» alrededor de un ejemplo concreto: Los Ángeles, en 1996, donde la acción vecinal en coalición con asociaciones de trabajadores y académicos consigue frenar una reforma en la red de transportes metropolitanos que favorecía a los barrios ricos y de mayoría blanca en detrimento de aquellos menos favorecidos (y con mayor necesidad de movilización pública). El trabajo conjunto y la presión social consiguió poner en jaque a las autoridades, y el resultado fue un logro trascendental «en la historia urbana americana». Con ella no solo se logra una mejora en la calidad del transporte, sino que se le suman otras mejoras como una mayor seguridad para los viajeros o la congelación de las tarifas. Una gran victoria de la movilización ciudadana. Noemí Jiménez

En busca de la justicia espacial Tirant Humanidades, 2014 pvp: 25 €


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ensayo

Peter Sloterdijk

Giorgio Agamben Altísima pobreza Pre-Textos, 2014 pvp: 19 €

Fiscalidad voluntaria y responsabilidad ciudadana El Estado decide en qué se gasta los impuestos que pagamos obligatoriamente todos los contribuyentes. ¿Qué le parecería poder decidir a dónde van a parar los impuestos que paga religiosamente? Sí, estoy hablando de algo así como convertirse en patrocinador de la sociedad que usted desea. ¿Qué clase de sociedad cree que acontecería como resultado? Sloterdijk baja del aislado pedestal desde el que la mayoría de los pensadores argumentan sobre las cuestiones éticas y políticas, para aterrizar en el terreno pantanoso de la praxis, cuestionándose sobre aquello que no nos permitimos cuestionar el resto de los mortales. Primero denuncia la peligrosa perversión de los sistemas políticos actuales, con una deuda estatal sin freno, fruto de una concepción errónea de nuestros impuestos (el ciudadano como eterno deudor), y que el autor achaca a vestigios de pensamiento predemocrático, que se pueden reseguir en la historia del

sistema fiscal, donde se ha afianzado el carácter impositivo de la tributación. La primera pregunta que cabe hacerse al respecto es de qué manera participa el individuo en las tareas de Estado con los impuestos obligatorios y anónimos. Es decir, vivimos en un Estado democrático, pero ¿es democrático nuestro sistema fiscal? El ideal que defiende Sloterdijk es muy valiente, porque cree posible una sociedad éticamente viva, un ciudadano capaz de involucrarse voluntariamente en las fases de los procesos fiscales, incluido el gasto. Si los impuestos fueran entendidos como donaciones a la comunidad, según el pensador, se produciría una cohesión del Estado social más asentada, una democracia que indudablemente sería más participativa y una recuperación del thymós, una especie de robusta consciencia, de orgullo de sentirse directamente responsable de los proyectos que se llevarían a cabo conjuntamente ciudadanos y Estado.

Más allá de la polémica con que han sido recibidas estas propuestas, y a pesar de que estos temas resultan ajenos al ámbito habitual de filósofos como Sloterdijk, el suyo es un ejercicio que resitúa la generosidad y los mejores atributos humanos en el centro de cuestiones de gobernabilidad directa, y que deberían servir para avivar la confianza (escasa), más allá de paternalismos de cualquier tipo, en la capacidad de las personas para decidir la sociedad en la que desean vivir.

Richard D. Precht El arte de no ser egoísta Siruela, 2014 pvp: 30 €

Jordi Gracia José Ortega y Gasset Taurus, 2014 pvp: 20 €

Cristina Pérez

Fiscalidad voluntaria y responsabilidad ciudadana Siruela, 2014 pvp: 17.95 €

Michael Opitz y Erdmut Wizisla Conceptos de Walter Benjamin Las cuarenta, 2014 pvp: 60€

Giorgio Agamben Pilato y Jesús Pilato y Jesús, el último libro traducido al castellano de Giorgio Agamben, nos transporta a la escena en la que Jesús fue entregado al prefecto de Judea. Siguiendo el método arqueológico, heredado del pensador francés Michel Foucault, Agamben desentierra esta escena para volver a darle toda su vigencia. ¿Quién fue ese hombre que se lavó las manos? ¿Por qué mantuvo una conversación filosófica con Jesús? Más allá de lo anecdótico, Agamben recorre los puntos

clave que han construido nuestra tradición, poniendo de relieve la articulación, hasta entonces ausente en el pensamiento clásico, entre verdad e historia; o la confrontación entre el derecho terrenal y el derecho divino; y cómo la difícil resolución de dichos conflictos llevaron a Pilato a lavarse las manos. Difícil resolución que quizás, nos dice Agamben, siga irresuelta. Algo a lo que daría testimonio justamente la ambigüedad misma de ese gesto que, queriendo

rehuir los acontecimientos históricos, habría de transformarse en un gesto radicalmente histórico. Agamben pone de manifiesto la necesidad de volver a pensar momentos que parecen haber caído en el olvido. Si en La muchacha indecible Agamben recupera el corpus griego, en Pilato y Jesús sigue explorando, así como en la reciente publicación de Altísima pobreza, los textos que componen el canon cristiano. Guillem Serrahima

Giorgio Agamben Pilato y Jesús Adriana Hidalgo, 2014 pvp: 8 €


20

ensayo

Josep Guixà

Thomas Harding

Pankaj Mishra

Espías de Franco

Hanns y Rudolf

De las ruinas de los imperios

Yuval Noah Harari De animales a dioses Debate, 2014 pvp: 23.90 €

Víctor Gómez Pin Reducción y combate del animal humano Ariel, 2014 pvp: 19.90 €

Daniel Heller-Roazen El quinto martillo Pre-Textos, 2014 pvp: 22 €

Byung-Chul Han Psicopolítica Herder, 2014 pvp: 12 €

Slavoj Žižek Acontecimiento Sexto Piso, 2014 pvp: 18 €

Por si aún alguien no se había percatado de ello, en todas partes cuecen habas. Permítanme el uso de tan popular expresión, pues parece casi un tabú reconocer que también en la casa de uno hay de todo. Nos ha tocado vivir días en que un determinado pasado, monocromo y a menudo tendencioso, se abre paso a codazos y sin miramientos por los «detalles». Pero en fin, hablando de detalles, el libro de Josep Guixà habla de dos detalles significativos en el universo catalán: Cambó y Pla que, acompañados por otras estrellas del star system (Martí de Riquer, Estelrich, Sentís…) y por avatares del destino, acaban orbitando demasiado cerca del sol… de hecho, cara al sol, diríase. ¡Oh! ¡Qué escándalo! Nada, nada, créanme. Pla, Cambó y los demás no hicieron nada excepcional: el establishment político y cultural catalán de preguerra, alineados con el catalanismo conservador, el liberalismo y el autonomismo monárquico hicieron lo imposible para resituarse dentro de las filas del bando vencedor, buscando el perdón y, sobre todo, mantener el poder. Algunos argumentarán que, claro, entre rojos anarquistas o el orden castrense, pues se comprende… ¡Bah! Lean el libro y verán… Verán cómo el gran escritor ampurdanés (que lo fue, sin duda) se cuidó a posteriori de explicar según qué cosas mientras ya ejercía de espía aliadófilo. Las 518 páginas repletas de documentación demuestran que el espía numero 10 del SIFNE no sería merecedor del odio gramsciano, pues si algo no fue, fue ser políticamente indiferente. Oriol Pastor

Nos encontramos frente a uno de esos libros híbridos que cada vez son más frecuentes en nuestras estanterías. Hanns y Rudolf mezcla biografía, ensayo histórico y eso que los anglosajones denominan true crime, esas narraciones cercanas al thriller que cuentan casos reales de asesinato. Y todo ello desde el punto de vista de la búsqueda de la memoria familiar. El autor decide escribir este libro tras asistir al funeral de su tío abuelo Hanns, un judío alemán que emigró a Gran Bretaña en los años treinta. En la ceremonia, la familia descubre que, al terminar la Segunda Guerra Mundial, Hanns fue el responsable de la captura del comandante de Auschwitz, Rudolf Höss. Ante esta sorprendente revelación, Harding comienza a recopilar la documentación que le llevará a escribir este libro, una trepidante biografía entrelazada de estos dos hombres que iban a acabar enfrentados. Por el camino, el autor se pregunta sobre las circunstancias que llevan a sus protagonistas a convertirse, uno en asesino de masas, el otro en vengador. La cuestión de las pequeñas decisiones que terminan siendo el punto de no retorno en la vida de un hombre, si eso existe, planea sobre todo el texto, así como la de la supervivencia de la memoria familiar. El libro termina con los mismos interrogantes con los que comienza. Creemos saber qué sucedió, pero seguimos sin saber por qué. Hanns y Rudolf nos habrá acercado al día a día del Holocausto y la justicia que se abatió sobre alguno de sus verdugos bajo la forma de un relato apasionante. Mireya Valencia

Antoine Lilti Figures publiques Fayard, 2014 pvp: 26.70 €

la central / octubre 2014

Espías de Franco Fórcola, 2014 pvp: 26.50 €

Hanns y Rudolf Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 22.50 €

Pankaj Mishra nos transmite un mensaje muy importante en este libro: que el acontecimiento central del último siglo para la mayor parte de la población mundial es el despertar intelectual y político de Asia y su emergencia de las ruinas de los imperios asiáticos y europeos. Mishra hace historia para el presente desde la convicción de que la descolonización sigue siendo el proyecto actual de los pueblos no occidentales para recuperar la dignidad perdida a la llegada de los europeos a Asia. El autor nos descubre quiénes fueron los principales pensadores y actores en este proceso y cómo prefiguraron el mundo en el que vivimos. Personajes como Jamal al-Din alAfghani, Liang Qichao o Rabindranath Tagore son los protagonistas de este libro que no intenta reemplazar el eurocentrismo con un asiacentrismo, sino ampliar las perspectivas de la historia y del presente. Mishra dirige su historia a un público occidental actual para hacernos ver el resquebrajamiento final del poder occidental. Al leer este texto, uno no puede evitar asociar todos esos hechos pasados, y a menudo poco conocidos, a los acontecimientos que suceden en la actualidad en el mundo árabe y en Asia en general. Y nos permite comprenderlos a la luz de un conocimiento más completo del pasado de la zona. Sobre todo nos recuerda que Oriente y Occidente ven su historia común de forma distinta, como si viviesen en dos universos diferentes. Son libros como este los que nos permiten acercar esos universos hacia una mejor comprensión de nuestro pasado y, quizás, a un mejor entendimiento futuro. M.V.

De las ruinas de los imperios Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 24 €


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ensayo

Kenneth Rexroth Cita con los clásicos

Amador Vega

Santiago López Petit Los hijos de la noche Otras letras, 2014 pvp: 17 €

Libro de horas de Beirut Rexroth se ha propuesto organizar una quedada bien avenida con los hitos de la historia de la imaginación. Para ello, nos invita a los lectores a salir de nuestro tiempo y nuestras coordenadas geográficas y así enfrentarnos no solo con Whitman, Rimbaud, Homero y Montaigne, sino también con Gilgamesh, la poesía clásica japonesa, o Cao Xueqin, libros y autores que, llegasen o hayan llegado de aquí o de allá, representan la cara amable de la retórica de la globalización. También obliga, con una erudición sin aditivos, a que los clásicos bajen de su Olimpo para el vis a vis. Su verbo mordaz no entiende de pedestales. Y se lo agradecemos, pues invocarlos y tratarlos como si fueran muertos vivientes los reduce a una especie de obsesión recurrente, estáticos en su mausoleo, como si el único factor que pudiese moverlos de su tumba fuese nuestra nostalgia, las ansias de retorno o de superación. Ya desde la introducción nos prepara para la cita al afirmar que «Las grandes ficciones dramáticas de la humanidad no han progresado del mismo modo que la ciencia o incluso la religión. La tecnología no repercute de forma benéfica sobre el arte. […] Desde sus primeras empresas literarias, el hombre no parece haber avanzado en su comprensión [de la existencia humana], y cabe preguntarse si no ha retrocedido». Viene bien que un autodidacta irreverente como Rexroth nos refresque la memoria para no cantarle a la evolución en términos absolutos, para olvidar las fronteras que merman nuestro inagotable pasado cultural. Delfín Marcos

Cita con los clásicos Pepitas de calabaza, 2014 pvp: 21 €

Amador Vega, estudioso de la mística occidental y sus relaciones con la estética, ha compuesto la crónica de su particular viaje a Oriente como un entramado sutil en el que varios niveles simbólicos se entrecruzan. Un hilo de la narración podría leerse como el registro de las impresiones de un profesor universitario que abandona el mundo cerrado de la investigación académica, las lecturas y la reflexión abstracta en el aislamiento de su biblioteca, para adentrarse de lleno en la vida sangrante de Beirut, «un cuerpo torturado por una completa síntesis de todos los excesos y bellezas de este mundo», una ciudad en permanente guerra consigo misma, en una región donde las certezas occidentales sobre la «muerte de Dios» deben ponerse en entredicho. Impartirá en Barcelona un curso sobre Ramon Llull, una lectura detenida del Llibre d’Amic e Amat. La huella del inmenso empeño llulliano por forjar un álgebra combinatoria, una «gramática teológica», un principio de racionalidad aceptado por todos como herramienta que permitiera a las «comunidades del Libro» superar por fin las disputas doctrinarias, estará presente en estas páginas como la imposible empresa de conversión y confluencia que fue, como la sombra del fallido «viaje a Oriente», náufrago en las tempestades del dogma, del sabio mallorquín. En una tierra donde se han enfrentado las tres religiones monoteístas como en ninguna otra, la mirada del viajero evita las rígidas taxonomías marcadas por las diferencias rituales y doctrinarias. Por el contrario, su atención se dirige hacia la vida que discurre entre grietas abiertas y trincheras rotas en las guerras recientes para perci-

bir, no solo los conflictos nunca resueltos que perviven, sino también la potencia de unas pasiones paganas que se resisten a ser sofocadas bajo la presión de las iglesias. El relato del ir y venir cotidiano, el registro de las rutinas del visitante que poco a poco se va acoplando a la ciudad –las tardes en los cafés, los paseos por la orilla del mar, las visitas a las afueras de la ciudad, los compromisos sociales, el ruido de las grúas de construcción, el tráfico infernal–, nada nos cuentan sobre sus sentimientos más íntimos. Y es que no es este un viaje de exploración personal: incluso cuando nos habla de su infancia, de «los sentimientos crecidos frente al mar», el autor está recorriendo aquellos lindes que separan y a la vez confunden lo profano y lo sagrado, explorando los caminos que, a partir de lo sensible, nos permiten vislumbrar un sentido para nuestra experiencia. El medio en el que ocurre esta transformación personal no es otro más que la escritura entendida como soporte de comprensión, como lo fue para Ramon Llull. Las notas de este dietario son páginas a las que podríamos volver una y otra vez; no solo por la delicadeza y la belleza de algunos pasajes, sino porque de ellas surgen destellos de fuerza propios de esos inusuales momentos en los que la sabiduría del espíritu regresa para posarse sobre lo sensible.

Gabriel Zucman La riqueza oculta de las naciones Pasado y Presente, 2014 pvp: 19 €

Jerry Brotton Historia del mundo en 12 mapas Debate, 2014 pvp: 29.90 €

Vicente Verdú Enseres domésticos Anagrama, 2014 pvp: 16.90 €

Frédéric Gros Andar, una filosofía Taurus, 2014 pvp: 19 €

Antonio Ramírez

Libro de horas de Beirut Fragmenta, 2014 pvp: 19.50 €

José Luis Pardo A propósito de Deleuze Pre-Textos, 2014 pvp: 20 €


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ensayo

Richard Dawkins

Charles Rosen Schoenberg Daniel J. Levitin El cerebro musical RBA, 2014 pvp: 20 €

Una curiosidad insaciable

Benet Casablancas El humor en la música Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 19.50 €

Jaron Lanier ¿Quién controla el futuro? Debate, 2014 pvp: 23.90 €

Brian Cox y Jeff Forshaw El universo cuántico Debate, 2014 pvp: 19.90 €

Winston Churchill La pintura como pasatiempo Elba, 2014 pvp: 9 €

El 31 de marzo de 1913, un escándalo azotó la sociedad musical vienesa: durante un concierto de Schoenberg en la selecta Musikverein, el público se amotinó, entre indignación y carcajada, provocando una pelea en la que tuvo que intervenir la policía. La escena, propia de un vodevil cómico, pasaría a la historia como el Skandalkonzert. El culpable de todo: el atonalismo. Cien años más tarde, y a pesar de que sus principales rasgos estéticos han sido digeridos por el jazz y las bandas sonoras, hay algo en la música atonal que continúa inquietando a nuestro oído. ¿Qué fue esta revolución, el «derrumbamiento de la tonalidad», propiciada por la Segunda Escuela de Viena? En este ensayo publicado en 1975 –ahora reeditado por Acantilado– el pianista Charles Rosen diseccionó las principales aportaciones compositivas de Arnold Schoenberg y sus alumnos, y lo hizo con escrupuloso análisis científico, casi matemático, como aplicando el mismo proceder cerebral que se le atribuye a la composición del músico vienés. A partir del equilibrio de fuerzas que rigen la creación artística –naturaleza y cultura, ruptura y tradición, artista y público– Rosen detalla los senderos de la emancipación de la disonancia y del derrumbamiento del sistema tonal, dejando entrever tanto un retrato del polémico artista, como el zeitgeist de esa Viena de principios de siglo. El texto acaba revelando como, a veces, lo que entendemos por grandes revoluciones estilísticas no son sino la continuación lógica de las posibilidades existentes en un lenguaje: más que rupturas, constituyen una evolución natural de la tradición artística. Elena Martín

Maite Zubiaurre Culturas del erotismo en España Cátedra, 2014 pvp: 25 €

la central / octubre 2014

Schoenberg Acantilado, 2014 pvp: 12 €

Como en todo científico que se precie, la curiosidad insaciable a la que alude el título de estas memorias es el motor de la vida del biólogo Richard Dawkins. Lo que nos descubre en estas páginas es la manera en que este maravilloso don nace, se alimenta y crece hasta convertir a su protagonista en un científico brillante. Dawkins narra con una candidez extraordinaria su niñez en el África colonial, los recuerdos de sus antepasados, algunos de ellos personajes relevantes dentro de la sociedad británica de su tiempo. Su padre fue botánico y naturalista, así que el joven Richard fue introducido en el mundo de los animales y las plantas en un marco inigualable como es África, aunque él mismo afirma que nunca fue capaz de catalogar las diversas especies de plantas tan bien como sus padres. El retrato íntimo y delicioso que el científico hace de su madre es realmente conmovedor, como también lo es la temprana afición a la poesía que los padres inculcan en su hijo. En numerosos capítulos, Dawkins presenta sus poemas favoritos, que pautan momentos especiales de su vida y que él rememora con una emoción sentida. La suya es una niñez idílica, en el sentido más bucólico y cinematográfico. Dawkins narra también su paso por la escuela preparatoria y más tarde por la Oundle School, donde no brilló especialmente como alumno, quizás porque se valoraba más a los buenos deportistas, y porque la crueldad infantil y la extraña jerarquización que se producía entre alumnos lo dificultaba. Pero como en todos los cuentos, en Oundle Dawkins conoce a un profesor inspirador, que le marcará la senda de

la zoología. A los 17 años entra en el Balliol College, y ya no abandonará Oxford casi nunca. Antes de ese momento, su característico escepticismo y su enorme aversión a la fe cristiana son ya latentes. Esta última parte es la más interesante desde el punto de vista del crecimiento intelectual del futuro científico, gracias a la metodología pedagógica de Oxford, a la que Dawkins señala como el estimulante perfecto para su curiosidad científica incipiente. Queda prendado con los primeros ordenadores, y sus investigaciones con la informática más arcaica son muy interesantes. Pero cabe decir que lo más relevante es la enorme complicidad del grupo de estudios de etología del que forma parte, junto a Niko Tinbergen y otros científicos brillantes y carismáticos de la época. El resultado es la semilla del que será su libro más importante hasta la fecha, El gen egoísta. Como final, su autor nos introduce en lo que podríamos denominar el backstage de la investigación de ese libro que supuso un paso decisivo en la historia de la biología evolutiva. Cristina Pérez

Una curiosidad insaciable Tusquets, 2014 pvp: 21€

El gen egoista Salvat, 2006 pvp: 13.19€


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ensayo

Timothy Snyder

Theophile Gautier Italia, 1850 Abada, 2014 pvp: 11 €

El príncipe rojo. Las vidas secretas de un archiduque de Habsburgo

avance editorial

Érase una vez una joven y hermosa princesa llamada María Cristina que vivía en un castillo, donde leía libros de fin a principio. Luego llegaron los nazis y, tras ellos, los estalinistas. Puesto que este libro es la historia de su familia, empieza por el final. Una hora antes de la medianoche del día 18 de agosto de 1948, un coronel ucraniano yacía muerto en una prisión soviética de Kiev. Había sido espía en Viena, trabajando primero contra Hitler durante la Segunda Guerra Mundial y, después, contra Stalin en los primeros años de la guerra fría. Había eludido la Gestapo, pero no el contraespionaje soviético. Un día, el coronel ucraniano dijo a sus colegas que salía a almorzar y nunca más volvió a ser visto en Viena. Fue secuestrado por soldados del Ejército Rojo, llevado en avión a la Unión Soviética e interrogado más de lo que un hombre puede soportar. Murió en el hospital de la prisión y fue enterrado en una tumba sin lápida. El coronel ucraniano tenía un hermano mayor, que también era coronel y también había luchado contra los nazis. Por su valor, había pasado la guerra en prisiones y campos de concentración alemanes. Las torturas de la Gestapo le habían dejado la mitad del cuerpo paralizada y un ojo inservible. Al regresar a casa después de la Segunda Guerra Mundial, trató de reclamar la finca de la familia. La propiedad se encontraba en Polonia, y el hermano mayor era polaco. Incautada por los nazis en 1939, la finca fue confiscada de nuevo por los comunistas en 1945. Sabiendo que la familia era de origen alemán, sus interrogadores nazis habían querido que admitiera que racialmente era un auténtico alemán. Él se había negado a hacerlo. Ahora oía el mismo

argumento en boca de los representantes del nuevo régimen comunista. Era de raza alemana, decían y, por lo tanto, no tenía derecho a tierra en la nueva Polonia. Lo que primero habían incautado los nazis se lo quedaban ahora los comunistas. Mientras tanto, los hijos del coronel tenían problemas en adaptarse al nuevo orden comunista. En la solicitud de ingreso en la facultad de medicina, la hija tuvo que definir la clase social a la que pertenecía su familia. Las opciones eran: clase obrera, campesinado e intelectualidad, las categorías estándar de la burocracia marxista. Tras un largo titubeo, la desconcertada muchacha escribió «Habsburgo». Era cierto. La solicitante era la joven princesa María Cristina Habsburgo. Su padre, el coronel polaco, y su tío, el coronel ucraniano, eran príncipes Habsburgo, descendientes de emperadores, miembros de la familia más ilustre de Europa. Nacidos a finales del siglo XIX, su padre, Alberto, y su tío, Guillermo, alcanzaron la mayoría de edad en un mundo de imperios. En aquella época, su familia todavía estaba al frente de la monarquía Habsburgo, la más antigua y orgullosa de Europa. Extendiéndose desde las montañas de Ucrania en el norte hasta las cálidas aguas del Adriático en el sur, la monarquía Habsburgo englobaba una docena de pueblos europeos y recordaba seiscientos años de poder ininterrumpido. El coronel ucraniano y el coronel polaco, Guillermo y Alberto, fueron educados para proteger y expandir el imperio familiar en una época de nacionalismos. Se convertirían en príncipes ucraniano y polaco respectivamente, leales a la vasta monarquía y subordinados al emperador Habsburgo. El nacionalismo de la familia real era idea de su padre, Esteban. Fue él

quien abandonó el tradicional cosmopolitismo de la estirpe para convertirse en polaco, con la esperanza de llegar a ser regente o príncipe de Polonia. Alberto, su hijo mayor, era su legítimo heredero; Guillermo, el segundo, era el rebelde y escogió otra nación. Ambos hijos, empero, aceptaron la premisa básica del padre. El nacionalismo era inevitable, pensaba este, pero la destrucción de imperios no lo era. Convertir en Estado cada nación no liberaría a las minorías nacionales. Presagiaba que, muy al contrario, convertiría Europa en un inapropiado conjunto de Estados débiles dependientes de los más fuertes para sobrevivir. Esteban creía que a los e­ uropeos les iría mejor si reconciliaran sus aspiraciones nacionales con una lealtad superior a un imperio, concretamente a la monarquía Habsburgo. En una Europa imperfecta, la monarquía Habsburgo era un teatro mejor para el drama nacional que cualquier otra opción. Dejemos que la política nacional siga su curso –pensaba Esteban–, dentro de los cómodos confines de un imperio tolerante, con una prensa libre y un parlamento.

Philippe Mellot Paris en guerre Omnibus, 2014 pvp: 39 €

Jeremy Treglown La cripta de Franco Ariel, 2014 pvp: 22.90 €

Jesús Hernández Los magos de Hitler Melusina, 2014 pvp: 18.90 €

Fragmento del prólogo de El príncipe rojo que próximamente editará Galaxia Gutenberg. Traducción de Joan Fontcuberta Maria Thomas La fe y la furia Alianza, 2014 pvp: 27 €

El príncipe rojo Las vidas secretas de un archiduque de Habsburgo Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: por confirmar

J.M. Martí Font Después del muro Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 19.50 €


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arte y artes escénicas

Adolpho Arrietta

Stephen Shore

Eva Illouz

Obras

Fotografías

Erotismo de autoayuda

Pascal Gielen Creatividad y otros fundamentalismos / El murmullo de la multitud artística Brumaria, 2014 pvp: 15 € / 18 €

Franco Berardi Después del futuro Enclave de libro, 2014 pvp: 15 €

Carmen Gonzáles-Román (ed.) A través de la mirada Abada, 2014 pvp: 21 €

María Dolores Jiménez Una historia del museo en nueve conceptos Cátedra, 2014 pvp: 14.99 €

Ángel González García Religión, arte, pornografía Ediciones asimétricas, 2014 pvp: 18 €

A lo largo de casi cinco décadas, el cine de Adolpho Arrietta ha transcurrido sobre la delgada línea que separa el sueño de la realidad y el documental de la ficción, llevando a cuestas un imaginario personal compuesto por ángeles, espías, niños, bomberos, travestis, referencias a la mitología clásica, al surrealismo, a la cultura homófila y al psicoanálisis; todo ello armonizado en un ritmo narrativo que ya era heredero de la tradición fílmica francesa antes de que el autor huyera del tedio español hacia el París previo al 68. En Madrid dejó su huella como pionero del underground (Historia crítica y documentada del cine independiente en España 1955-1975, Laertes) y en París se convirtió en una referencia de la experimentación fílmica de los setenta (Éloge du cinéma expérimental, Paris expérimental). El reconocimiento en Francia le llegó pronto, pero aquí siempre fue considerado un maldito. La reciente edición del cofre Adolpho Arrietta (Intermedio), que ha sido considerada por la revista Lumière (nº 7) como una de las mejores del año, viene a corregir esta idea y a situar al autor donde la antedicha bibliografía especializada le sitúa. Este pack incluye su obra completa, desde la reconocida Las intrigas de Sylvia Couski (1974) a la (anteriormente) inhallable Kiki (1989). Además, las películas vienen acompañadas por un libreto en el que se incluyen textos de Marguerite Duras, Jonas Mekas y Enrique Vila-Matas, entre otros. Alberto Berzosa

La primera retrospectiva dedicada a Stephen Shore llega a Madrid con una selección de más de 250 imágenes de este prolijo autor. La Fundación Mapfre edita un catálogo fiel a la muestra basándose en un criterio cronológico general, y en las series fotográficas realizadas por Shore en particular. De entre los fotolibros de Shore, destacan especialmente American Surfaces, (Schirmer und Mosel, 1999) y del que en 2005 apareció una nueva edición ampliada en la editorial Phaidon, y Uncommon Places (Aperture). Es fácil acercarse a la obra de este autor a través de estos libros y reconocer la aportación estilística y conceptual que generó en las prácticas fotográficas de los años setenta. Pero, precisamente, lo más interesante de esta muestra y del catálogo es que Shore fotografía y reflexiona sobre el mundo que nos rodea a lo largo de una extensa carrera con una emocionante transparencia. En Lección de Fotografía (The Nature of Photographs) él mismo destacaba la importancia de que las imágenes fotográficas nos den una descripción de una época concreta, de unas costumbres, y que, en definitiva, nos aporten un nivel de información descriptivo que todos reconozcamos y que venga determinado por las cualidades visuales de la imagen. Por eso, las imágenes de Shore comunican tan bien con el espectador. Sin embargo, la aparente sencillez de las instantáneas que narran la normalidad americana cotidiana son bastante sofisticadas. Un libro así es un paseo con lo ojos bien abiertos por los lugares que recorre Shore, en los que el espectador en seguida se adentrará sin casi darse cuenta.

No por breve, el nuevo ensayo de Illouz es menos profundo y completo. En él, la autora desarrolla ideas sobre las emociones en la sociedad occidental que ha venido exponiendo en sus últimas obras. Se desenvuelve sobre dos ejes interrelacionados: una crítica literaria sobre los componentes que hicieron de Cincuenta sombras de Grey un best seller de tal magnitud, y un análisis sociológico sobre los conflictos de valores y expectativas que se manifiestan en las relaciones sentimentales. A través de este sugestivo lazo disciplinario, se destaca que la trilogía escenifica una relación basada en tensiones reales del amor moderno, aquí heterosexual y estandarizado, lleno de negociaciones entre la búsqueda del deseo y la autonomía personal, y crea una fantasía en la que, mediante la práctica sexual sadomasoquista (claramente morbosa y, de entrada, desigual y subordinante), se resuelven tales conflictos con pautas del amor romántico y seguro. Así, este tipo de literatura funciona como otros productos de la industria capitalista: como una aparente tabla de salvación frente la confusión psicológica y afectiva. Más allá de un manual de autoayuda sobre la sexualidad feliz, Cincuenta sombras de Grey es un referente de sosiego emocional. El examen del éxito de este best seller es especialmente interesante porque evidencia las antítesis e hipocresías en el proceso de igualdad sexual y de género, y la falta de una alternativa profunda a los vínculos emocionales generados en el patriarcado. Marta Hereu

Sara F. Miguélez

Raquel Marín Álvarez Ortotipografía para diseñadores Gustavo Gili, 2014 pvp: 19.90 €

la central / octubre 2014

Adolpho Arrieta. Obras Intermedio, 2014 pvp: 39.95 €

Stephen Shore Fund. Mapfre, 2014 pvp: 34.90 €

Erotismo de autoayuda Katz, 2014 pvp: 12 €


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arte y artes escénicas

Roma quanta fuit

Brian Dillon Ruin Lust Tate, 2014 pvp: 18.10 €

La fascinación del arte por las ruinas

propuesta

«Tempus edax rerum, tuque, invidiosa ­vetustas, omnia destruitis» (Tú, tiempo devorador de las cosas, y tú, envidiosa vejez, todo lo destruís).

Herman Posthumus, pintor de origen alemán, incluyó este pasaje de Ovidio en el bloque de mármol que preside una de sus pinturas más célebres, un paisaje de ruinas fechado en 1536. Entre los fragmentos de fustes de columnas y esculturas clásicas, podemos intuir, además, la silueta de varias figuras que, antorcha en mano, se introducen en una de las grutas que recorren la pintura de lado a lado. Estas grutas no hacían referencia a otra cosa sino a la Domus Aurea, el suntuoso palacio de Nerón, semienterrado durante siglos en el subsuelo de Roma. Siglos después, Nicole Dacos, la autora de este texto traducido ahora por Acantilado, conectaba la identidad de una de las tres firmas encontradas en las bóvedas del palacio neroniano con la de nuestro misterioso pintor del norte. Las otras dos correspondían a Marten van Heemskerck

y Lambert de Amsterdam, otros dos fiammingui, forma genérica utilizada por los italianos para denominar a los artistas del norte que llegaban a Italia para estudiar la nueva maniera en la pintura. A partir de este descubrimiento, la autora nos conduce por los hechos que motivaban la llegada de estos «romanistas» a suelo italiano y su fascinación por las ruinas clásicas. Y a su vez, cómo traían consigo toda una tradición de representación del paisaje que provoca la aparición de un nuevo género, con gran transcendencia posterior en la Historia del arte occidental: el paisaje de ruinas. ¿Por qué esta fascinación por los decrépitos restos de una civilización semienterrada? A partir del Renacimiento, y su renovado interés por la Antigüedad clásica, cada periodo ha proyectado sobre las ruinas su visión del tiempo, de la grandeza, de la decadencia, de la naturaleza y del destino ineludible del hombre: la mortalidad. Artistas y escritores de todas las épocas han puesto de ma-

nifiesto su encantamiento ante estos vestigios del pasado, ante aquellas «alegorías de la Historia» que anunciara Benjamin. Pero no siempre fue así. No es hasta el siglo XII cuando el tema de las ruinas es tratado de forma positiva, momento en el que aparece la conocida fórmula de gran influencia posterior: Roma quanta fuit, ipsa ruina docet («Todo lo que fue Roma, sus ruinas lo muestran»), sensibilidad que se encuentra en el origen del paisaje de ruinas de Posthumus. Y si para aquellos pintores del XVI «pintar ruinas era vanguardia», hoy en día estos restos del pasado siguen siendo motivo de fascinación para gran número de artistas contemporáneos; quizás porque las ruinas siguen ahí para recordarnos la falacia que supone cualquier pretensión mítica de eternidad como base de todo proyecto o paradigma cultural. Ramón Andrés

Salvatore Settis Laocoonte. Fama y estilo Vaso Roto, 2014 pvp: 29 €

Michel Makarius Ruines Flammarion, 2014 pvp: 12.90 €

Brian Dillon (ed.) Ruins Whitechapel, 2014 pvp: 22.60 €

Félix Ovejero Lucas El compromiso del creador ¿Quién habla de ética en el arte? Todos lo pretenden en sus respectivos papeles. Pero es cierto que estas intenciones se diluyen en las más diversas corrientes que conforman el entramado gremial del arte. El problema es la naturaleza de sus empeños, que propicia los malos hábitos. En el arte puede que no haya reglas y es ahí donde reside su debilidad, en los diferentes intereses del muy variado y muy variopinto eco-

sistema artístico que se mezclan sin opción de distinguirlos. Con cierta ironía, Félix Ovejero los define como «...gentes entregadas con fervor a sus actividades, con convicciones. Comprometidos con los más nobles principios y dispuestos a defenderlos a la menor ocasión en cualquier lugar del mundo... según nos cuentan ellos mismos.» Y apostilla: «También eso habrá que comprobarlo». Y precisamente en esto se asienta el trayecto de su libro, un audaz análi-

sis de las preocupaciones del material humano en el mercado de las ideas. Félix Ovejero nos propone dos caminos antagónicos que van de la mano. Una actitud para ver en la probidad una pista para acercarnos al buen hacer, el que conduce a la virtud de los creadores, a la calidad de sus realizaciones, las especulaciones ociosas, los brindis al sol, a las opiniones meditadas y a las obligaciones realmente políticas. Jesús Pedraza

Félix Ovejero Lucas El compromiso del creador Galaxia Gutenberg, 2014 pvp: 24 €


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miscelánea

Il cibo rampante

John Dickie Delizia!. La historia épica de la comida italiana Debate, 2014 pvp: 22.90 €

Mil años de cocina italiana

Bartolomeo Scappi Del arte de cocinar Trea, 2004 pvp: 85 €

Pellegrino Artusi La ciencia de la cocina Alba, 2010 pvp: 36 €

Volata Revista de ciclismo, cultura y periodismo 2014 pvp: 10 €

propuesta

Parece que el capitalismo industrial incorpora en su esencia y en su interés un nuevo paradigma de comprensión del entorno, el científico. Nos divierte y nos estimula buscar la explicación científica de las ficciones legendarias; saber a quién benefician y por qué se divulgan. Husmear en la historia cotidiana para desvelar las supercherías admitidas como verdades ancestrales es, desde la Ilustración, un incontrolable vicio. Y no me digan que inventar, fomentar y reconstruir historias mientras uno trajina viandas no es una tendencia asentada entre nosotros Hasta donde alcanzan mis conocimientos históricos, los mamíferos humanos han ingerido alimentos para ir tirando por este valle de lágrimas, así que en seguida podemos ponernos en la piel y en las papilas de nuestros antepasados, y las historias de la cotidianidad a partir de la comida resultan muy efectivas para componer una época remota. Y aquí tienen al insobornable John Dickie rompiendo con la omer-

tà para recomponer la historia de la comida italiana desde la Edad Media hasta finales del siglo XX. Dickie, un especialista en cultura italiana con espléndidos estudios sobre la pesadilla mafiosa, no ha pretendido elaborar una obra enciclopédica sobre el saber culinario y nutricional italiano, sino encajar 20 piezas que iluminen la italiana historia, desde la vida de las ciudades estado medievales y su relación con el entorno agrícola, hasta las actuales tendencias de slow food y vida sostenible, pasando por la creación de la burguesía media del norte y la modernidad fascista, entre mil cosas más. No solo encontrarán aquí el esplendor y la decadencia, sino también el apocalipsis de algunos viejos mitos: ¿Marco Polo trajo la pasta de sus visitas a Kublai Khan? Ni hablar, que pregunten a los musulmanes sicilianos. ¿La pizza es un ancestral plato napolitano? Más bien un invento internacional de la cocina italo­americana. Y así unas cuantas deliciosas respuestas para que no nos den gato por liebre. Lo de

siempre, a desconfiar de los lugares comunes. La cocina italiana actual se ha ingeniado una fama de cocina sana y natural basada en el conocimiento del producto del entorno y del respeto a la tradición . Esta tradición está en parte documentada en dos espléndidos libros que Dickie utiliza como base para muchas de sus miniaturas y que cuentan con elogiables ediciones en castellano. El primero fue redactado por Bartolomeo Scappi en el Renacimiento romano y, cómo no puede ser de otra forma, se intitula Opera dell'arte del cucinare, impresa en 1570 y que aquí edita Trea (Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural, 2014). El segundo libro es la primera sistematización de cocina moderna de la península, que intentó crear una cocina nacional italiana. El singular Pellegrino Artusi publicó La Scienza in Cucina E L'arte Di Mangiar Bene en 1894, editado aquí por Alba. Les recomiendo que los devoren sin contenerse.

móvil de pelotas. Escoge una casa con suficiente espacio para construir una pista e intenta que todos los hijos sean portentos. Pero fracasa. Hasta que llega Andre, su última bola. Ofuscado por convertirlo en el campeón que él no pudo ser, diseña un plan de entrenamiento digno de un marine: construye un infame aparato que dispara 2500 pelotas diarias, al que Andre llama, por el miedo que le causa, El Dragón. Agassi desayuna, come y cena tenis. Su padre lo vuelve esclavo

del deporte. Es por ello que busca en la rebeldía estética una capa donde esconderse. Las pistas y sus pintas lo convierten en un rockstar. Con el paso de las temporadas se da cuenta que aunque odie el tenis, es lo único que tiene, es su vida, para bien o para mal. Después de muchos puntos, faltas, lesiones, victorias, derrotas, se retira a los 36 años, convertido en leyenda y casado con otra leyenda del tenis: Steffi Graff. El tenis apesta, pero lo ha sido todo para él. Punto, set y partido.

Nacho Borraz

Andre Agassi Open. Memorias

Andre Agassi Open. Memorias Duomo, 2014 pvp: 19.80 €

En las reseñas, todos los libros parecen ser revolucionarios, brillantes. En este caso, en Open, el halago es una obligación. No es solo una biografía de un deportista, es literatura de verdad. La conjunción de la historia íntima de un deportista de élite, unido a la pluma de J. R. Moehringer, convierte al libro en un excelente partido. Andre Agassi es el pequeño de una familia de cuartro hermanos. Su padre es obseso del tenis, hasta tal punto que coloca en la cuna un

Miguel Fernández la central / octubre 2014


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infantil y juvenil

Ed Vere

Adela Turín, Nella Bosnia

B. Newman, D. Walliman

Max el valiente

Una feliz catástrofe

El profesor Astro Cat y las fronteras del espacio

Paula Bonet, Elisenda Roca La pequeña Amelia se hace mayor Combel, 2014 pvp: 20.90 €

Benji Davies La ballena Andana, 2014 pvp: 14 €

Ethan Long Garabato y tinta Lata de Sal, 2014 pvp: 16.90 €

Que Max es un gato valiente, lo tenemos claro desde el minuto cero. El título nos lo indica y ¿por qué dudar de ello? No tiene miedo de nada, no le gustan las florituras ni los lazos, y además es un GRAN cazador de ratones… aunque no tenga muy claro qué es un ratón. Ed Vere nos presenta este divertido libro de enredos, falsas apariencias y estereotipos equivocados. La ilustración: ágil, fresca, afín al ideario infantil que nos recuerda sobremanera a Lucy Cousins en su trazo grueso, irreverente y de tintas planas. Un libro para recordar ante el alud de álbumes gatunos con los que nos están invadiendo las editoriales. ¡Marramiau! Noemí Jiménez

La editorial Kalandraka vuelve a recuperar un álbum de la colección de referencia en igualdad de géneros, «A favor de las niñas», editado por Lumen. En este cuento encontramos un relato actual que se aleja de los estereotipos clásicos. Antes de la gran «catástrofe», la familia Ratón vive tranquila y en paz con un padre y señor de la casa que, cuando llega de trabajar, encuentra a su esposa esperándole y preocupándose por el bienestar de toda la familia. Él es quien toma las decisiones importantes y explica las aventuras más emocionantes, mientras que la señora Ratón trabaja para que todos puedan tener su vida cotidiana sin preocupaciones. Sin embargo, un día hay una inundación en su hogar y la madre es quien organiza la salvación de todas sus ratitas. A partir de ese momento, la vida familiar cambia y tanto el padre como la madre son protagonistas de aventuras bien distintas. Meritxell Ral

Para ser astronauta hay que estudiar mucho e ir a la NASA. Y ahora… ¡hay que haber leído este libro! El profesor Astro Cat, con su maravilloso traje espacial, nos guía por un animado recorrido a través de nuestro sistema solar y más allá. Big Bang, asteroides, satélites, estrellas y el futuro de la carrera espacial. Con dibujos de divertida estética retro, el listísimo profesor Astro Cat nos da información específica sobre el tamaño de los planetas, el funcionamiento de un telescopio o la composición de los planetas. Parece que en Barbara Fiore soplan aires espaciales. Después del divertido y provechoso paseo con este gato profesor, acérquense al libro en acordeón La Carrera ­espacial, de Tom Clohosy, y vean su maravillosa crónica ilustrada sobre la carrera entre EEUU y la URRS por llegar al espacio exterior durante la guerra fría. Silvia Aymí

Marc Boutavant La vuelta al mundo de Mouk Ediciones S.M., 2014 pvp: 15 €

Max el valiente Juventud, 2014 pvp: 13.50 €

Una feliz catástrofe Kalandraka, 2014 pvp: 15 €

El profesor Astro Cat y las fronteras del espacio Barbara Fiore, 2014 pvp: 24 €

Víctor Coyote Tío Budo

Víctor Coyote Tío Budo Fulgencio Pimentel, 2014 pvp: 19 €

la central / octubre 2014

Fulgencio Pimentel significa hacer bien las cosas y no dejar de sorprender. Con cada una de sus nuevas publicaciones descubrimos un nuevo universo de rareza y sofisticación a partes iguales. Ahora «Fulgencio Pimentel e Hijos» hace lo propio con los lectores de menor edad. Después del De postre, de Mauro Entrialgo, a principios de verano vimos renacer la colección Fulgencio e Hijos con un maravilloso álbum en 3D bajo el brazo. Con Curiosón, Matthias Picard consigue que un niño

esté horas y horas delante del libro con las gafas enfundadas disfrutando de las profundidades marinas en tres dimensiones, y lo que es mejor, que los adultos disfruten de la fantasía como niños. Ahora conocemos a Tío Budo, un tío, que como todos los tíos, «sabe cosas que el resto de los mortales ignora». Víctor Aparicio, más conocido como Víctor Coyote, nos cuenta cómo un bonachón supertío es capaz de sacrificar con ingenio su majestuosa barba para hacer felices a sus sobrinos. El

álbum regala en sus últimas páginas un buen manual para tíos y tías divertidos que, barbudos o no, gusten del vermú y de los abrazos de sus sobrinos. Yo de ustedes no me perdería las novedades que esta nueva colección promete. En octubre, una sugerente fábula con importante interés pedagógico sobre la caída del muro de Berlín, con texto de Han Magnus Enzensberger; y en noviembre, una pizca de vanguardismo artístico con el Mundo loco, de Atak. S.A.


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infantil y juvenil

Øyvind Torseter

Wolfgang Herrndorf

Marcus Sedgwick

Agujero

Goodbye Berlín

No es invisible Beatrice Alemagna Los cinco desastres A buen Paso, 2014 pvp: 19 €

Barbara Fiore está celebrando sus diez años de existencia por todo lo alto, y dentro de las nuevas propuestas que nos presenta para este nuevo curso encontramos esta maravilla óptica llamada Agujero. No obstante, el agujero va más allá de un simple juego óptico, se trata de uno de esos libros ilustrados que puedes regalar a gente de todas las edades y con ello crear lecturas dispares y disparatadas. ¿Que pasaría si cuando te mudas a una casa nueva descubres que en ella existe un agujero? Una obertura que se mueve en el espacio y en la que no puedes vislumbrar que hay más allá. ¿Un vórtice, una grieta en el espacio-tiempo, un agujero negro, un desconchado de pintura en la pared? Un texto surrealista respaldado por un dibujo lineal, más cercano a la novela gráfica que al libro ilustrado, y resaltado por un color minimalista en tintas planas. Muy recomendable.

Siruela reedita en su colección «Escolar de Filosofía» esta novela juvenil publicada ya a finales del año pasado por su sello Alevosía. El autor, muerto el pasado agosto a los 48 años de edad, ganó con Goodbye ­Berlín el Premio Nacional de Literatura Juvenil de Alemania. Goodbye Berlín es una road story clásica. Los dos marginados de la clase roban un coche, abandonan sus desestructuradas vidas de madres alcohólicas y padres ausentes e inician un viaje hacia la madurez. Un largo verano en el que conceptos como la amistad, la empatía o la lealtad van a cobrar sentido para Maik y Tschick, del mismo modo que lo harán la diversión, la épica y la libertad. ¿Los nuevos Tom Sawyer y Huck Finn? S.A.

Desde que Jack Peak, el famoso escritor de best sellers, decide hacer otro tipo de novela más seria, su familia ya no parece estar tan unida. Laureth, su hija, le gestiona su correo electrónico mientras está viajando para investigar sobre el gran tema que le obsesiona: las coincidencias. En uno de los mensajes que lee le piden una recompensa a cambio de recuperar uno de sus cuadernos. A partir de ese momento, Laureth decide irse a Nueva York para recuperarlo y porque tiene el presentimiento de que su padre está en peligro. Este viaje es un gran paso para una joven que no solo se irá a otro continente con su hermano Benjamin y su peluche Stan, sino que lo hará siendo ciega. Este dato permite tener una perspectiva distinta de los espacios, de los hechos y de las personas sin el prejuicio de la mirada.

Thomas Szabo y Hélène Giraud Minuscule. La vallée des fourmis perdues (DVD) La Pacte, 2014 pvp: 17.64 €

M.R.

N.J.

Agujero Barbara Fiore, 2014 pvp: 20 €

Steve Bowkett Croquis. Un libro de arquitectura para dibujar Coco Books, 2014 pvp: 16.50 €

Oriol Canosa La isla de las cartas perdidas Babulinka Books, 2014 pvp: 14.90 €

Goodbye Berlin Alevosía, 2014 pvp: 14.90 €

No es invisible Bambú, 2014 pvp: 11.90 €

Sally Green El lado oscuro La editorial Océano inicia la colección juvenil «Gran Travesía». Se trata de libros de autores extranjeros que han tenido un eco importante en su país de origen, y que pretenden ser lecturas de referencia y de fondo en las librerías. La franja a partir de 9-10 años, es una selección de títulos de temática fantástica, educativa y con la intención de llegar a ser clásicos, como en el caso de El único e incomparable Iván, el segundo título que se publica y que ya ha obtenido premios

como la medalla Newbery 2013. La franja a partir de 12 años, intenta ir más allá para que llegue al público adulto con novelas de género distópico y trilogías fantásticas. El título que comienza la colección, El lado oscuro, es la primera parte de la trilogía Una vida oculta. En este volumen, el lector se sitúa en el mundo de los brujos blancos donde vive Nathan, hijo de un brujo negro y de una bruja blanca. Su vida está marcada por la dicotomía de las dos culturas. A los diecisiete años

debe hacer el ritual de paso hacia la vida adulta. Mientras tanto, Nathan es controlado, infravalorado y atacado para que no se escape del lado blanco. A pesar de todas las situaciones que vive, el recuerdo de su hermano Arran y de su abuela, y la ilusión que tiene con la blanca Annalise, dejan un hilo de esperanza. M.R. Sally Green El lado oscuro Océano, 2014 pvp: 16.95 €


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inclasificados

Carta de la lectora Quería aprovechar este espacio para hacer mi particular homenaje al editor Jaume Vallcorba, le he ido dando vueltas a cómo hacerlo y finalmente –y como no podía ser de otro modo– la lectura me ha dado la solución. Un libro publicado recientemente, del joven autor suizo Peter Stamm, al que Vallcorba ha descubierto y del que ha seguido toda su trayectoria. Y de su mano he leído lo que ha editado en Acantilado y Quaderns Crema. Si hasta ahora me parecía un autor sólido e impecable, con A espaldas del lago paso a considerarlo deslumbrante. Tenemos entre manos un libro de elegante portada, al abrirlo aparecen una decena de cuentos en los que, con extrema sutileza, el autor detecta lo más recóndito de la privacidad humana. Iluminando con una prosa mínima la inquietud en la que respiramos. Situando al lector ante personajes de apariencia anodina en su quehacer cotidiano, Stamm pone de relieve las sensibles relaciones de cada persona consigo misma, con los demás y también con el paisaje, a menudo tan determinante. Usando con maestría el humor y la brevedad, con diálogos certeros y observaciones diáfanas, hace aparecer un sotobosque enrarecido por el fracaso y el miedo, pero donde brotan los intentos de cada uno para no sucumbir al desengaño o a la pérdida y seguir controlando al menos algún ámbito de nuestras vidas. Queda aquí esta breve reseña como muestra de agradecimiento por todos los libros que, gracias a Jaume Vallcorba, he podido leer, ahora ya su legado. Marta Ramoneda i Molins

Peter Stamm A espaldas del lago Acantilado, 2014 pvp: 16 €

la central / octubre 2014

X Libris Rodrigo Fresán

AUTÉNTICO. ¿Existirá algo llamado la postrentrée? ¿No? ¿Sí? En cualquier caso, ese estado físico-mental que tiene o no tiene nombre es, seguro, la época del año más feliz de X Libris. Para empezar, tiene lugar a lo largo del otoño (la estación más funcional); cuando arriban las primeras mandarinas (la fruta más cómoda de comer mientras se lee); y cuando, con la caída de las hojas de los árboles, brotan las hojas de los libros por leer. Aquí y ahora, X Libris pasa revista (pasa libros) a títulos y a firmas acumuladas. Y hay mucho y mucho bueno: Kundera, Barnes, Marías, Pynchon, Copegui, Kureishi, Del Molino, King, Villoro, Carr, Homes, Murakami, Landero… Y, ok, ya se sabe, pero ¿podemos hacer el ejercicio de concentración mental de no repetir cifras descendentes de ventas y todo eso, sí? Como decía François Truffaut: «Hablemos solamente de las cosas que nos gustan». Y alegrémonos de que nos gusten tantas cosas, de que nos gusten tantas historias, de que nos gusten tantas historias que nos cuentan tantas cosas que nos gustan. Así, hay días en que X Libris se despierta convencido que no estaría mal escribir una novela sobre sus lecturas, en varios tomos. Y que esta novela no fuese otra cosa que la reescritura –como leída y suya– de todos esos libros escritos por otros. ¿Título? Nuestra lucha. VERDADERO. Lo que lleva a X Libris a preguntarse por esa asignatura pendiente que, piensa, será ideal para dar lumbre y calor al invierno que se acerca: el caso Karl Ove Knausgård. En los últimos tiempos, X Libris no entra o sale de lugar alguno en el que no se esté hablando de este hombre con aires de homeless con penthouse o algo así. Una cosa intriga/ perturba a X Libris: el que se subraye una y otra vez –más allá del talento del noruego, que lectores amigos y fiables le han certificado como real– el que dentro de sus libros todo-es-verdad. Y que no deja títere con cabeza. Y que amigos y familiares le han retirado el saludo. Y que eso fascine a sus fans (miembros de esa especie de lector-culto-cult-cool que también desfallece por Yourcenar & Eco & Kundera & Auster & Sebald & Grossman & Némirovsky & Co. y que lucha en las alturas con los habitantes de las planicies que van dando saltitos con Rowling & Brown & Meyer & James E. L. & Inc.), quienes más que leerlo parecen estar mirando a través del ojo sin párpados de una cerradura. Hubo tiempos, sí, en que la

gente leía para distraerse de la realidad, para viajar lejos, para creer en acontecimientos imposibles pero súbitamente verosímiles por genio de autor y trama. Ahora parece que ya no. ¿Tendrá todo esto algo que ver con las esporas tóxicas de los reality-shows, con la compulsión confesional en blogs, con el exhibicionismo pseudoaforístico de Twitter, con la perversión de tener «seguidores» que te acompañen hasta el baño, el infinito y más allá? Todo eso de la supuestamente novedosa «Literatura del Yo» (que se practica desde el principio de los tiempos y que reconoce en Sterne y Proust y Miller y Borges y Bukowski a diferentes variedades de un mismo sabor) y que a X Libris le dan ganas de gritar, aprovechando la conmemoración centenaria, algo así como: ¿por qué no se van todos a leer o a releer esa gran novela-blog antes del blog que es Los autonautas de la cosmopista de un tal Julio Cortázar?; o si, por lo contrario, les interesa el fenómeno de la contemplación loop de alguien que gusta de ser visto pero nada le interesa menos que el mirarte, ¿por qué no disfrutar del descubrimiento o redescubrimiento de esa gran love story tecnológica sin tocarse que es La invención de Morel de un tal Adolfo Bioy Casares? Vaya uno a saber cómo o dónde acabará Karl Ove. Una cosa sí se sabe: con el tiempo, la literatura no suele ser muy agradecida –revisar finales de gente como Fitzgerald o Hemingway o Kerouac– con aquellos que mutan a personajes de sí mismos. De ahí que lo que en verdad preocupa a X Libris de todo esto no son los explosivos de turno, sino los efectos de sus radiaciones y ondas expansivas. El hongo atómico con forma de peluca albina y encandiladora de Andy Warhol que haga pensar a cualquiera que, en este futuro cada vez más presente, todos serán escritores por quince minutos. Y que extinguirá a aquella raza compuesta por tipos que, en la tierra baldía de una fiesta, sabiéndote escritor, se te acercaban copa en mano y sonrisa conspirativa en boca y te decían: «Ah, si te contara mi vida… Seguro que ahí tienes una gran novela». Tipos que ahora (¿se contarán entre ellos los que detienen a X Libris por la calle para decirle que todo bien con él pero que extrañan al Lectoróscopo de estas páginas porque «hablaba de nosotros»?) para mal o para mal, la escriben directamente ellos. En varios volúmenes. Y que –para que perdamos todos– la titulan Mi victoria.

CIERTO. Cansado de tanto íntimo contacto de larga distancia, X Libris se distrae y se regocija leyendo A Guide for the Perplexed, el libro de conversaciones con el director de cine alemán Werner Herzog que acaba de editarse en Faber and Faber. Allí, Herzog (probablemente el hombre que más y mejor ha hecho dentro del terreno de la vérité y, sí, a X Libris se le ocurre que podría llegar a hacer algo bueno con Knausgård, tal vez reinventarlo como ser ficticio) responde a Paul Cronin, que sigue sin tener teléfono móvil porque «no me gusta la idea de estar disponible a toda hora; la conexión permanente no es lo mío» y «los mensajes de texto son el hijo bastardo que nos han encajado como castigo a nuestra falta de lectura». Y a continuación (luego de explicar que nada le parece más triste que contemplar a un viajero esperando su maleta en el aeropuerto y conversando por teléfono con la persona amada que lo espera a pocos metros y minutos, sacrificando así la intensidad del reencuentro) Herzog se confiesa fascinado por los tiempos electrificados y apantallados en los que vivimos. Y es muy feliz de un manera retorcida/ retrocida y en plan acción-reacción: «Soy un fervoroso convencido de que nuestra soledad irá incrementándose a medida que tengamos más y mejores herramientas para comunicarnos a nuestra disposi­ ción. La tecnología nos está arrancando la posibilidad de aislarnos pero, por una obvia cuestión cíclica, nos acercamos más y más a una nueva era de la soledad y de la reflexión». Sea. Tal vez entonces, se dice X Libris, la rentrée –no la editorial pero sí la de los lectores– dure todo el año. Y –mejor así– a muchos, a demasiados, no les quede tiempo libre para escribir o describir sus vidas como si fuesen obras.


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inclasificados

Agenda Octubre día

librería

Roberto Calasso La marca del editor

actividades

9.10 La Central de Callao

Presentación:

El garito, 19:30h

El idioma materno, Fabio Morábito. Sexto Piso

La Central 2º planta, 19:30h

Presentación:

10.10 La Central de Callao

El garito, 20h

11.10 La Central de Callao

El garito, 12:30h

El fin de la clase media, Esteban Hernández. Clave Intelectual Fiesta aniversario:

Ardicia Editorial Cuentacuentos:

Garabato y Tinta, de Ethan Long. Lata de Sal

13.10 La Central de Callao

Cine:

14.10 La Central de Callao

Presentación:

El garito, 20:30h

El garito, 20h

Sesión cortometrajes + Fragmentos de Holidays (2010) y Edificio España (2012), de Víctor Moreno (con la presencia del director). La trama oculta. José María Merino. Páginas de Espuma

15.10 La Central del Reina Sofía

Presentación:

2ª planta, 19h

El murmullo de la multitud artística. Pascal Gielen. Brumaria

La Central de Callao El garito, 19:30h

Ciclo Tinta Roja III:

Noni Benegas y Oriana Méndez

16.10 La Central de Callao

Presentación :

El garito, 19:30h

Revista Orgullo y Satisfacción

La Central del Reina Sofía 2ª planta, 19h

Presentación :

Creatividad y otros fundamentalismos. Pascal Gielen. Brumaria

17.10 La Central del Reina Sofía

2ª planta, 19h

Presentación:

La Central de Callao El garito, 19 h

Presentación:

El ballet, una devoción (enfoques y precisiones) , de Pedro Simón. Ediciones Cumbres

Sabiduría Elemental, de Solange Camauër Premio Getafe Negro. Edaf

18.10 La Central de Callao

El garito, 12:30h

Cuentacuentos:

La Central del Reina Sofía 2ª planta, 12h

Cuentacuentos:

Las gafas de ver, Margarita del Mazo y Guridi La ciudad de colores, de María Bautista y Raquel Blázquez

20.10 La Central de Callao

Cine: Tríptico de amor supremo [Ortoño-Facies totius universi-InV/Fierno] (2013), de Julius Richard.

21.10 La Central de Callao

Presentación:

El garito, 20:30h

El garito, 19:30h

Días de fuga, de Bill Ayers. Hoja de Lata

22.10 La Central de Callao

El garito, 19:30h

Ciclo Tinta Roja III:

La Central del Reina Sofía 2ª planta, 19h

Presentación:

Arturo Nicolás Mombiedro & Pelayo Sánchez (La estrella fundida) Elia Maqueda & Davidia Martín Saornil Paisaje nocturno en los conjuntos históricos, de M. A. Rodríguez Lorite. Intervento

23.10 La Central de Callao

Presentación:

25.10 La Central de Callao

Cuentacuentos:

27.10 La Central de Callao

El garito, 19h

Presentación:

La Central de Callao El garito, 20:30h

Cine:

El garito, 19:30h

El garito, 12:30 h

El humor en la música, de Benet Casablancas. Galaxia Gutenberg «Tato cuenta y canta Ekaré ». Cuentos, poesía y música. Ekaré

Nunca trabajar (2014) + Pantalla (cortometraje), Carles Asensio

Ciclo Tinta Roja III:

30.10 La Central de Callao

Presentación:

El garito, 19:30h El garito, 19h

Antonio Ramírez

Alcohol de quemar, de Miguel Mena. Tropo

29.10 La Central de Callao

«Podría suceder que el siglo XX sea considerado, en el futuro, como la edad de oro de la edición», leemos casi al final del libro; Calasso añade: «No carece de fundamento la sensación de que, para dibujar el perfil de una cultura, es importante recorrer su paisaje editorial». A esta doble idea está consagrada La marca del editor; no a la manera de una historia o una teoría de la edición –«la verdadera historia de la edición es en buena parte oral, y así parece destinada a permanecer»– sino con aproximaciones, esbozos y tentativas. Comienza con un testimonio de los años formativos de Adelphi; en realidad, un homenaje a dos personajes clave en los inicios: Luciano Foà y Roberto Balzen, este último responsable de la idea algo extravagante que guiaba la primera selección de títulos: publicar tan solo «libros únicos», aquellos en los que se reconoce de inmediato que «al autor le ha pasado algo y que ese algo ha terminado por depositarse en un escrito». Ni un género, ni un ámbito lingüístico, ni un orden temático, no, «libros únicos»; así se reunieron obras de Alfred Kubin, Robert Walser, René Daumal, entre otros. Nombres que si hoy suenan familiares, ha sido en buena parte gracias al catálogo de Adelphi. En el mismo tono noble, elegante y preciso, el autor nos ofrece una serie de semblanzas de editores –Giulio Einaudi, Roger Strauss, Peter Suhr­ kamp, Vladimir Dmitrijevic ´– en las que esboza la idea de considerar sus trayectorias como documentos para una posible historia cultural; siempre, en el trasfondo, las referencias al creador del libro moderno Aldo Manuzio y a forjadores de la edición contemporánea como Gaston Gallimard y Kurt Wolff. Resalta una idea fuerte: lo mínimo irrenunciable que se le puede exigir a un editor es «que encuentre placer en los libros que publica». El editor debe ser alguien capaz de dotar de unidad formal a esa criatura compleja compuesta por las lecturas que le han dado placer, articulada por la reunión de afinidades «invencibles», de tal forma que los libros de su catálogo sean percibidos como segmentos de una serpiente, «como si fueran los capítulos de un único libro».

Julieta Valero y Elena Medel El balcón de Invierno, de Luis Landero. Tusquets

La marca del editor Anagrama, 2014 pvp: 16.90 €


Periódico La Central. Octubre 2014  

Los nuevos clásicos, las viejas novedades

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