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Democratización de los espacios universitarios, AHORA

La lucha estudiantil: El nuevo escenario que debemos afrontar

Hidroaysen: ¿En que están los mega proyectos hidroeléctricos en la Patagonia?


Editorial Hoy en día el movimiento estudiantil se encuentra en un escenario totalmente distinto con respecto hace unos meses atrás, el tema que hoy se discute en las distintas asambleas de carreras y universidades en todo Chile es el comienzo o no del segundo semestre, muy opuesto a las discusiones que se generaban tiempo atrás con respecto al sistema educativo actual, métodos de financiamiento reales como la renacionalización de los recursos naturales, y la misma democratización de los espacios universitarios que en muchas facultades se vio como un paso para amarrar ciertas condiciones en que los estudiantes desarrollaran su formación profesional. Si bien como facultad hemos decidido volver a clases, la lucha estudiantil aún se está desarrollando en facultades de la universidad y también en los distintos liceos de nuestra región y el país, donde los compañeros y compañeras secundarias han decidido perder el año escolar en esta lucha pos un sistema educativo más justo, democrático, gratuito y al servicio de nuestro pueblo. Por otro lado y más al sur de nuestro país, el tema de Hidroaysen sigue siendo un problema que atormenta a los habitantes de la decimoprimera región. Este tema que a comienzos de año fue una de las primeras piedras en el zapato de Piñera hoy se ve sumamente reducida por las actuales coyunturas nacionales, tanto por el mismo conflicto estudiantil como también por la poca información que hoy en día circula por la televisión y por la radio donde la escasa cobertura sobre este tema crea un olvido en lo que actualmente está pasando con nuestros ríos y como la destrucción de estos y el enriquecimiento de unos pocos está afectando a la Patagonia. A esto hay que agregar no solo el aspecto destructor que tiene el proyecto sino que además de como el sistema económico actual devora nuestro ambiente para producir mercancía que van en beneficio, en este caso, de grandes empresas mineras en el norte e incluso con proyectos a futuro de venta de la energía no utilizada por estas a otros países como argentina. Es por esto que nos preguntamos, ¿existe o no crisis energética?, ¿acaso las cuentas de luz se verán disminuidas con este proyecto? ¿Por qué la energía producida no llegara a las ciudades sino que llegara directamente a mineras en el norte del país? Con el fin de poner nuevamente al debate este tema y contextualizar en que estamos como movimiento estudiantil es por qué nace este nuevo boletín del CELBA. Esperando su buena acogida y alimentando además el espíritu crítico entre los estudiantes, se despiden fraternalmente los compañeros y compañeras del Colectivo de Estudiantes La Ballena en Acción.


La democracia universitaria mas que exigirla hay que ejercerla. La democratización de los espacios universitarios, se ha visto como una de las demandas más necesarias en el marco de esta gran movilización estudiantil que se ha estado llevando a cabo durante 6 meses, entendiéndola como una herramienta necesaria para la participación activa y vinculante de los distintos estamentos que componen lo que deseamos que realmente sea una comunidad universitaria, donde todas las opiniones tengan la misma importancia para ir construyendo una universidad mas inclusiva y democrática. Dado que la ley prohíbe textualmente a estudiantes y funcionarios participar en las decisiones de su institución, la demanda de la CONFECH se centra fundamentalmente en la derogación del DFL 2 2010, artículo 56 letra e), artículo 67 letra e), y artículo 75 letra e), los cuales son artículos de la LOCE (Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza) traspasados a la LGE (Ley General de Educación) que prohíben dicha participación de los estudiantes. Si bien, se ve la democratización como una herramienta para poder ser partícipes en la elección de autoridades universitarias y distintas decisiones de ésta índole, en el contexto de las demandas dentro del conflicto estudiantil, ésta toma aún más relevancia al relacionarla con el punto del financiamiento, entendiendo que se demandan aportes basales para las instituciones universitarias creemos que no basta con recibir un aumento del financiamiento si finalmente, los distintos actores dentro de la institución educativa que integramos, no somos parte de la planificación sobre el destino que tendrán estos recursos que ingresarán a la uni-


versidad (entendiéndose destino como aranceles, infraestructura, investigación, etc.) A nivel interno, en la UdeC tampoco podemos practicar legalmente la organización triestamental, dado que según el artículo 50 letra a) de los estatutos de nuestra universidad: “la facultad será presidida por un decano que será elegido por académicos de las tres más altas jerarquías… y los profesores eméritos”. De esto se desprende que ni trabajadores no académicos ni estudiantes podemos participar de este proceso donde se escoge la autoridad de la facultad de la que todos formamos parte, ignorándose la opinión de ambos estamentos en este tipo de decisiones. Pero los beneficios que nos entrega la democracia universitaria abarcan decisiones que nos involucran aún mas directamente, dado que si la practicáramos, podríamos definir, por ejemplo, el perfil de profesional con el que queremos egresar de nuestras carreras, ya que gracias a estas instancias de participación se puede intervenir en la formulación de nuestras mallas curriculares, consejos académicos, entre otras instancias, lo que nos permitirá influir de forma directa en lo que esperamos de nuestras carreras y cómo queremos que sea nuestro desarrollo académico. Si bien las prohibiciones jurídicas impiden la organización triestamental, existen universidades dentro de nuestro país que han la han llevado a la práctica dentro de lo que la legalidad lo permite, estas son: el Senado Universitario de la Universidad de Chile (formado por 27 académicos, 7 estudiantes, 2 funcionarios no académicos y el rector) y la Participación Triestamental de la Universidad de Valparaíso (cuya participación corresponde a 67,7 % académicos, 22,2% estudiantes y 11,1 funcionarios). Como queda de manifiesto, la participación triestamental se hace fundamental y necesaria para la creación de una universidad democrática y al servicio de la comunidad, por esto, dentro del marco del Consejo General Estudiantil (CGE) se conformó una comisión para trabajar en torno a la democratización, la cual se ha dedicado a recopilar y revisar los distintos estamentos que hay por facultad para trabajar en torno a la triestamentalidad y al diseño de un claustro triestamental que se pretende realizar el próximo año, par el cual se deberá hacer un estudio jurídico, para que este pueda ser aprobado en el Consejo Académico y que de una u otra forma pueda ser vinculante “pasando por sobre la legalidad que está vigente”.


¿En que están los mega proyectos hídricos en la Patagonia? “El 0,07% de las aguas del río Baker podrán ser utilizadas por la ciudadanía, el resto la utilizaría Hidroaysén” El año 2011 ha sido un año cargado de protestas populares: privatización de las semillas, reconstrucción de los pueblos devastados por el terremoto y maremoto y las demandas estudiantiles, son claros ejemplos de esto. De este mismo modo, la problemática ambiental también ha salido a la luz, principalmente con las protestas ciudadanas de mediados de mayo en contra del mega proyecto hidroeléctrico HidroAysén (HA). Pero ¿en qué está este megaproyecto? Quisimos dar respuesta a esta pregunta mediante una charla – conversatorio dictada por Pablo Fuenzalida, estudiante de 5º año de ingeniería ambiental de nuestra universidad, cuyas apreciaciones obtenidas por los participantes de dicha jornada se presentan a continuación. Luego de diversas investigaciones realizadas por diferentes actores, tales como el Consejo de Defensa de la Patagonia o la comisión investigadora de la Cámara de Diputados han salido a la luz una serie de irregularidades en torno a HA. La lista es larga, pero dentro de


esta se encuentran la modificación de informes que rechazaban HA, por su aprobación, el rechazo a los plebiscitos comunales que expresan la opinión de la ciudadanía, la omisión de acusaciones realizadas por funcionarios públicos respecto al tema, la compra de terrenos aledaños al río Baker, por parte de políticos de la zona, para después ser indemnizados por las inundaciones que traerá consigo la realización de las represas, entre tantas otras acusaciones que dejan de manifiesto los intereses creados en la ejecución de este megaproyecto por parte de las autoridades de gobierno. Frente a este escenario surgen innumerables cuestionamientos a HA que van más allá de la destrucción de ecosistemas vírgenes. En primer lugar, se sabe que con la realización de HA se concentraría el 90% de energía eléctrica en sus manos, develando un monopolio energético que bloquea la existencia de otros proyectos eléctricos más pequeños. Esto refleja, además, la falta de competencia energética de nuestro país, sumado a la ausencia de un proyecto de estado respecto a cómo, cuánta y para qué generamos energía. Este hecho va de la mano de la escasa participación ciudadana en la toma de estas decisiones, dado que la clase política y económica dominante tiene todo los planes gestados de antes para el beneficio de una minoría, en oposición a lo que la ciudadanía realmente quiere y que es un sistema que nos dé sustentabilidad. De aquí surge, además, una duda fundamental para el entendimiento del problema: ¿En manos de quién están nuestros recursos? Claramente no en las nuestras. El sistema capitalista en el que nos encontramos inmersos ve a la naturaleza sólo como recursos que permitirán el funcionamiento, y consecuente enriquecimiento, de las industrias, por lo tanto se entiende esta destrucción como una forma de acumulación de capital para las empresas, que a estas alturas están por sobre el estado y actúan con libre albedrío en lo que le corresponde a todo el pueblo. Pero ¿son los políticos y empresarios los únicos culpables de este desastre? Al parecer no, porque nosotros, como estudiantes de ciencia debemos tener claro que nuestra área de estudio tiene un rol importante que jugar. Con HA nos hemos visto enfrentados a un escenario de desinformación, dado que no se conocía la dinámica ecosistémica de los ríos de la Patagonia, en consecuencia se hicieron estudios apresurados, cortos y poco profundos de estos, respondiendo a la demanda que la empresa tenía. De modo opuesto también vemos que el científico publica y luego las empresas ocupan la información que les otorgue beneficio, en un círculo vicioso que deja de mani-


fiesto que la ciencia está supeditada a la expansión del capital. Finalmente, con todos los antecedentes analizados, consideramos que se hace necesaria la renovación del discurso anticapitalista a uno que incorpore la problemática medioambiental como un eje fundamental que relaciona el abastecimiento de las empresas con la destrucción de la naturaleza de la que somos parte. Debemos además, entender que así como hay explotación de estos ecosistemas prístinos también existe la destrucción de nuestro entorno más cercano (como la contaminación generada por celulosas y termoeléctricas) y nosotros, como futuros científicos y parte del pueblo, debemos enlazar todas las problemáticas ambientales y levantar nuestras demandas, entendiendo que los conductos regulares institucionales no son la única vía de solución a los conflictos que tan fuertemente nos afectan y, en definitiva, encontrar nuestras maneras de ejercer soberanía.


La lucha estudiantil y el nuevo escenario que debemos afrontar Las movilizaciones que han impulsado este año los estudiantes de todo el país han alcanzado tal envergadura que hoy, después de cinco meses aún se mantienen. El trabajo desarrollado por los estudiantes ha logrado posicionar un discurso y una demanda, recordarle a generaciones más viejas como es que se luchaba. Se han potenciado instancias y es mucho lo que todos hemos aprendido, pero también es importante cuestionarnos el cómo hacer que este movimiento que entre todos levantamos perdure. La situación en que hoy nos encontramos nos deja ver que el movimiento está adentrándose en una nueva etapa, no podemos hacernos los ciegos ante la realidad que hoy observamos, a nivel nacional muchas univer-


sidades discuten si dar inicio o no al segundo semestre, en algunos casos ya se ha iniciado, y nuestra realidad dentro de la universidad de concepción no es muy diferente. Hay facultades que ya retornaron por completo a sus actividades académicas, otras que en un futuro no muy lejano darán ese paso, presentándose la disyuntiva entre que es lo mas optimo para el movimiento, mantener el estado de paralización general de las actividades académicas o conciliar el estar movilizado con un retorno a clases. Como colectivo, vemos que el reconocer el escenario actual nos ayuda a poder potenciar la discusión en torno a lo que debemos hacer y por sobre todo que las movilizaciones no solo deben ser concebidas dentro del contexto de los paros y las tomas (sin desconocer su importancia), sino también poder ir dando pasos que nos ayuden a proyectarnos dentro de un contexto normal que contemple clases, laboratorios y certámenes en el caso de nuestra facultad. Es por lo anterior que el contar con horarios protegidos para realizar asambleas estudiantiles como también con los otros estamentos, charlas, conversatorios, ciclos de documentales, etc. cobra sentido, ya que, la importancia de que todas estas instancias se lleven a cabo no surge de modo antojadizo, sino de la necesidad de desarrollarnos como entes activos dentro de nuestro espacios naturales e ir generando critica a lo establecido desde lo vivido, develando las contradicciones del actual sistema que se hacen cada vez más evidentes. Si bien nuestra facultad ha decidido el retorno a clases, como colectivo seguiremos potenciando actividades que vayan en pos de informarnos, organizarnos y movilizarnos como compañeros que no han abandonado una lucha sino, que se han adaptado a las nuevas condiciones donde debemos convivir tanto en las aulas como en la movilización estudiantil en sí misma. Somos enfáticos en recalcar que las movilizaciones no han acabado y realistas al reconocer que su larga vida depende de todos nosotros. Es por lo anterior que hacemos un llamado a los compañeros a permanecer movilizados, siempre con la disposición de seguir trabajando por conseguir una educación gratuita que vaya en pos de la transformación de nuestra realidad.


mitosis numero 2  

segundo numero del boletin del colectivo de estudiantes la ballena en accion

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