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Revista EREH Volumen 1:

“La Historia Oficial a debate”


Revista EREH, Vol. 1.

“La Historia oficial a debate”

Comisión Transversal de estudiantes de historia de la región de Valparaíso.

Publicado por la facultad de Humanidades de la Universidad de Playa Ancha.

Diagramación: Rodrigo Morales Valdés, Kim López. Diseño de portada e interiores: Kim López.

Se termino de imprimir esta edición limitada el mes de Agosto. Impreso en el Servicio de imprenta

Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, 2011.


EDITORIAL “Los mismo hechos pueden ser tratados de modos muy distintos. Los usos de la memoria pueden justificar la repetición del pasado como legitimar la transformación del presente. Pero los diferentes usos se guían por una misma brújula: el futuro”1

L

(Norbert Lechner)

a Comisión Transversal de Estudiantes de Historia, compuesta por

estudiantes de la Universidad de Valparaíso, la Universidad de Playa Ancha y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, tuvie-

ron el agrado de invitar a estudiantes de pre y post grado, en proceso de investigación y público en general de Valparaíso, a participar del Primer Encuentro Regional de Estudiantes de Historia.

Este espacio de discusión nació de la necesidad regional de deba-

tir las percepciones históricas de las siete escuelas que imparten la disciplina. Con el objetivo de potenciar las líneas de investigación presentes en las inquietudes de los estudiantes de las diversas escuelas de Historia.

Desde esa perspectiva nuestros objetivos principales que nos lle-

varon a juntarnos y conformar el I Encuentro Regional de Estudiantes de

Historia eran el hecho de 1) generar un espacio de discusión de la historia regional, nacional y latinoamericana desde la perspectiva de los estudiantes de pregrado de las escuelas de Historia de la región. 2) Fomentar

la publicación de trabajos de investigadores jóvenes, partiendo por una

publicación digital (Revista EREH) de los trabajos seleccionados. 3) Crear

un espacio permanente de investigación para los estudiantes de la región a través del fomento de publicaciones por parte de las distintas organiza1

   Lechner, Norbert. Las sombras del Mañana. LOM. 2002.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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ciones estudiantiles de las carreras y escuelas de Historia. 4) Contribuir a

la realización de un Segundo Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia y para el VI Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Historia de octubre del 2011.

Desde dicha perspectiva presentamos cuatro áreas en las cuales

poder investigar y participar, siendo estas: Historia de la Educación, Chile

en el contexto Latinoamericano, Valparaíso - Chile, Relaciones económicas del Puerto, Historia del arte Porteño.

Finalmente tras la participación de distintos estudiantes que

mandaron sus ponencias, se realizó con exito el I EREH y se sientan las bases para darle permanencia y continuidad al trabajo realizado a partir

del inicio de las coordinaciones necesarias para levantar el II Encuentro Regional de Estudiantes de Historia.

Esta Revista pasa a ser entonces la síntesis de ese esfuerzo man-

comunado. Teniendo también la intención de hacer perdurar este trabajo,

consolidamos lo hecho en el 2010 y dejamos a disposición de todos los interesados la recopilación de las ponencias presentadas en el I EREH.

Esperando que vengan muchas más instancias como estas, que la misma revista siga sumando volumenes y que otros puedan también sumarse al trabajo coordinativo para que este espacio de discusión y análisis no se pierda sino que se consolide cada vez más.

COMITÉ EDITORIAL2 Agosto 2011

2

   COMITÉ EDITORIAL REVISTA EREH: Rodrigo Morales, Kim López. Comisión Transversal de Estudiantes de Historia de la Región de Valparaíso.


Primera Mesa Perspectivas sobre la marginalidad:

Mapuches, prostitutas y asesinos.


PENA DE MUERTE EN EL CHILE DE LOS SESENTA Un acercamiento histórico a través de una fuente cinematográfica: El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littín1 Por Alejandra Baeza González2

Palabras Clave Historiografía, cine, fuente histórica, microhistoria.

Resumen

E

l presente trabajo se enmarca en la temática de los procesos judiciales en la década de los sesenta, mirando la problemática desde Miguel Littín, específicamente en la película “El Chacal de Nahuel-

toro”, quien hace una crítica hacia este sistema. Ahora bien, surgen una serie de preguntas respecto a la motivación de la elección de la problemática; en primera instancia ¿por qué recurrir al cine como fuente histórica? ¿Por qué esta película o fuente audiovisual y no otra?

Es el Chacal de Nahueltoro una de las películas más conocidas de

Miguel Littín, cuyo revuelo no sólo ha alcanzado a la esfera social, sino también al ámbito de la política; el caso que se narra en este filme es completamente verídico. El siguiente trabajo se propone entonces analizarlo desde dos niveles para confirmarlo como fuente histórica: una lectura cinematográfica, y una lectura histórica, tras una revisión del contexto en el cual se enmarca, y una breve discusión sobre por qué comprender al cine como fuente histórica. 1

   LITTÍN, Miguel. El Chacal de Nahueltoro. Película chilena. 1969.

2

    Estudiante de Pedagogía y Licenciatura en Historia, mención en Ciencias Políticas, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.


8

Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

1. Introducción

El presente trabajo se enmarca en la temática de los procesos ju-

diciales en la década de los sesenta y se acota en la problemática mirán-

dolo desde Miguel Littín, específicamente en la película El Chacal de Nahueltoro, quien hace una crítica hacia este sistema. Ahora bien, surgen una

serie de preguntas respecto a la motivación de la elección de la problemática; en primera instancia ¿por qué recurrir al cine como fuente histórica? Al usar un film se hace ineludiblemente un aporte y una nueva mirada

desde la historiografía a la Historia, ya que una cinta por su construcción

y su mensaje, constituyen elementos socioculturales que no cualquier documento encierra, de esta forma creemos en una renovación de la fuente y

por extensión, de la Historia, presentando una nueva forma de ver y tratar

la época señala como una realidad que subyace al discurso común. ¿Por

qué esta película o fuente audiovisual y no otra? Considero que esta investigación se alinea a las nuevas corrientes audiovisuales reflejadas en los

emergentes festivales documentales y largometrajes como por ejemplo el

FIDOCS, en donde el cine busca ahondar en nuevas perspectivas de la me-

moria colectiva. De esta forma, se ve al Chacal de Nahueltoro como hecho puntual de la realidad de los sistemas judiciales de aquellos tiempos.

Es el Chacal de Nahueltoro una de las películas más conocidas de

Miguel Littín, cuyo revuelo no sólo ha alcanzado a la esfera social, sino también al ámbito de la política. El caso que se narra en esta película es

completamente verídico, la que en un primer momento narra la niñez de un hombre que vivió completamente en la miseria, sin educación, ni

rastro de sentido común.; lo cual a una edad madura y de la mano del

alcohol lo llevan a asesinar a una mujer y a sus cinco hijos. Este acto significará la condena a muerte de Jorge Valenzuela Torres, quien antes de su ejecución comentaría cuánto le ha servido la educación.

Para tratar y analizar esta historia recogida en la cinta, fue ne-

cesario ahondar en dos categorías ejes de nuestro trabajo: el cine como

Fuente histórica y el contexto de Miguel Littín que lo impulsó a encar-


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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nar su crítica. Recién luego de analizar a la película -lo que denominamos

como lectura cinematográfica- se concluye en una lectura histórica, lo que

finalmente ligará a la película y la construcción de la Historia, y determinará la naturaleza de este trabajo: la cual parte de la hipótesis de que la

microhistoria como práctica, se hace presente a lo largo de todo el análisis y deconstrucción de la obra señalada.

2. El cine como fuente histórica

Como bien sabemos, el cine nace en 1895 como una puesta en

escena de una serie de diaporamas en blanco y negro, sin embargo las

miradas expectantes sólo se conformaban con éste como una nueva forma de entretención posiblemente celebrándolo como el nuevo arte. Con

el paso del tiempo las mentes más despiertas de los intelectuales vieron al cine como una posible fuente. Es así como tres años más tarde Boleslav

Matuszewski propuso en un periódico parisino en el artículo “Une nouvelle source de l’histoire” la creación de un museo de archivos cinematográficos dedicado a los historiadores, propuesta que como han de imaginar,

no tuvo respuesta hasta bien entrada la década de los setenta sólo como interés.

Marc Ferro, miembro de la revista Les Annales, vuelve a hacer de

estas publicaciones una revolución historiográfica, intentando promover

la validez historiográfica del material audiovisual en la década de los setentas -tengamos en cuenta que el cine ya ha evolucionado bastante en calidad de imagen, audio, escenografía, entre otros- y esto se toma de la

mano con el movimiento intelectual impulsado por los mismos franceses: el de ampliar la visión histórica positivista de los documentos escritos y la posterior narración constitucional e institucional, adentrándose en la

historia cultural, social y de las mentalidades. No obstante, la propuesta aún no está del todo legitimada por aquellos historiadores que le temen a

salirse de los marcos conservadores de siempre, confiados en las acciones

elitistas que han conducido la historia hasta entonces y en aquellos docu-


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

mentos que emanan de la razón que objetiva a los sujetos.

Aún hoy se discute sobre el aporte epistemológico que pueda en-

tregar el cine a una investigación histórica, esto por varias razones, entre

ellas el valor sublime que muchas veces se le reconoce a los documentos escritos tales como actas, constituciones, gráficos estadísticos y otros

aportes que van de la mano con la creciente interdisciplinariedad coadyuvada de las ciencias sociales. También porque el cine, como producto audiovisual, se enmarca en una serie de cuestionamientos que apuntan al

proceso mismo de elaboración de la cinta: los movimientos del mercado -gustos que promuevan la compra, el dinero del que dispone la empresa

que levanta la cinta en cuestión-, el cine como séptimo arte, la subjetividad del autor de la obra que se presenta como la plataforma en donde se

levanta la tesis que subyace a la película misma, la calidad de la investigación contextual y el montaje de las escenas como una manipulación.

Respecto a los movimientos del mercado, el cine viene a ser un

muy buen indicador, puesto que revelará, por su éxito en un primer lugar,

los gustos de la gente y con ello un perfil psico-cultural de la sociedad. ¿Por qué? Porque efectivamente una película no está hecha de manera

azarosa. No sólo el idioma utilizado por los actores y/o personajes manifiestan el lazo comunicativo con el espectador, eso correspondería a un

primer nivel; detrás de aquello hay una comunicación del mismo cineasta

con el público, que se da a través de los conceptos abstractos que encierra la imagen. Pero estos conceptos son recibidos porque el público también

los maneja; de esta manera se forma una dialéctica entre emisor y receptor en donde convergen las visiones y perspectivas del tema tratado, for-

mando adeptos, o bien, rechazos, y revelando así imaginarios, memorias colectivas, historias disimuladas por la “historia oficial” y normativas. Por

ello que es sumamente importante revisar los dos ámbitos de lecturas de

una película: la lectura histórica y la lectura cinematográfica. La cinematográfica se refiere a todo aquello que atañe al tema de la comunicación basada en la memoria popular y la tradición oral, además de cómo se lleva

a cabo ésta por medio del montaje, respondiendo o no, a vanguardias au-


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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diovisuales, a través de firmas empresariales que la sustenten, y un sin fin de asuntos técnicos que conciernen a la elaboración y edición misma de la

cinta. En cuanto al lenguaje histórico este vendrá a alcanzar zonas no visibles de la Historia, viendo la evolución de las censuras a las que se expuso

la cinta o se expone a lo largo del tiempo, como también la revisión de las opiniones y las críticas.

Ahora bien, referente al cuestionamiento sobre el perfil empre-

sarial que tiene el cine, la respuesta es bastante acotada: la idea de que el

cine responda a demandas e iniciativas privadas es claramente una ventaja para su utilización como fuente histórica; las firmas privadas no se

condicen necesariamente con la opinión de los otros innumerables documentos ocupados como fuentes que sí responden a una ideología institu-

cional lo cual hace que la Historia reciba una comprensión que obedece a las perspectivas de quienes se han responsabilizado por la sociedad; sino más bien presenta a la Historia, por todo lo señalado en el punto ante-

rior, una posibilidad de ahondar en las particularidades, movimientos y fluctuaciones de una sociedad determinada situada en un escenario más amplio, permitiendo observar cómo el proceso global fue recibido y vivido por las masas populares compuestas por sujetos que se distinguen en

la medida en que alcanzan a identificarse con los personajes y/o temas propuestos por la película.

En torno al asunto de que si la Historia deba basarse en el arte

y en la inclusión del cine a esta categoría, ciertamente es un tema mayoritariamente consensuado en una respuesta positiva, ya que como se ha explicado en el punto sobre el lenguaje cinematográfico, el arte también

se sienta en que toda sociedad recibe imágenes en función de su propia

cultura, por lo que es diacrónico, es decir, puede leerse distinto o incluso opuesto en distintos momentos de su historia, deduciendo así la cultura que abraza o rechaza a la obra de arte.

Referente a las dudas de su validez por ser un montaje de las imá-

genes, de los personajes e incluso del contexto en el que se investigó, no existen otras palabras más precisas que las de Marc Ferro:


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin ¿Quién se va a fiar ni siquiera de los noticiarios si todo el mundo sabe que esas imágenes, esa supuesta representación de la

realidad responden a una elección, a una transformación, puesto que se juntan mediante un montaje no controlable, un truco, un trucaje? El historiador no puede apoyarse en documentos de ese

calibre. Todo el mundo sabe que trabaja en una jaula de vidrio: “estas son mis referencias, estas son mis pruebas”. A nadie se le

ocurría pensar que la selección de esos documentos, su recopilación, y el desarrollo de sus tesis constituyan un montaje similar,

un truco, un trucaje. Y sin embargo, con la posibilidad de con-

sultar las mismas fuentes ¿a caso los historiadores han escrito todos la misma historia de la Revolución?3.

Por último, relativo a la subjetividad del autor de la obra que se

presenta como la plataforma en donde se levanta la tesis que subyace a la película misma -sea la tesis una denuncia o una descripción en imágenes

de un hecho como es el caso de El Chacal de Nahueltoro, y por ende como construcción cinematográfica sea objetiva- no es otra cosa que una nueva ventaja que perfilará por sobre todo este trabajo.

(Es) el largometraje como un producto cultural que da fe y aporta

información sobre el universo y el marco vital del autor (…) contiene elementos ideológicos o políticos, cuya revelación ilumina

la realidad histórica retratada. Las aspiraciones, los sueños y las creencias de muchos seres humanos hallan una vía de expresión

en las producciones populares de los cineastas, e ignorar todos esos elementos equivaldría a privarse del conocimiento de una parte importante de la cultura”4.

Desprendemos entonces, que estudiar al cineasta y su contexto a

través de su película es una forma de hacer microhistoria, puesto que se 3

   FERRO, Marc. Cine e Historia. Ed. Gustavo Gili. España. 1980. Pág. 24.

4

   SHLOMO, Sand. El siglo XX en Pantalla: cien años a través del cine”. Barcelona: Crítica. Serie Letras de Humanidad. España. 2005. Pág. 488.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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estudia, condensada en él, la cultura de las clases subalternas en una “relación de los sistemas normativos y esa libertad de acción que proporcionan

al individuo (...) las incongruencias internas que son parte constitutiva de cualquier sistema de normas”5 y libertad que se ve reflejada en el momento en que decide hacer este filme y poner en el tapete las incongruencias,

que como ya se ha señalado hasta el cansancio, del sistema normativo judicial chileno de la constitución vigente en la década de los sesenta.

3. Contexto

“Miguel Littín, hijo de Hernán y Cristina, director de cine y uno

de los cinco mil chilenos con prohibición absoluta de regresar…”6 es como describe Gabriel García Márquez a Miguel Littín en su libro: Las aventuras de Miguel Littín, clandestino en Chile, una obra destinada a ahondar en la

vida y milagros de este cineasta, que como veremos es director de El Chacal de Nahueltoro, una de las películas que ha causado mayor revuelo a nivel político y social, tanto en su época como en tiempos actuales.

Al Chacal de Nahueltoro se lo debe entender, primero que todo,

como parte de la eclosión del Nuevo Cine Latinoamericano y chileno, movimiento que surgió como producto del Primer Festival de Cine y Encuentro de Cineastas Latinoamericanos, efectuado en Viña del Mar en 1967.

Allí un grupo de realizadores del continente manifestó la urgencia de hacer un cine distinto, con sus raíces puestas en la realidad del subdesarrollo, y comprometido con el cambio político y social.

Las motivaciones propias de Littín, ante la tarea de llevar a cabo

un filme, radican por completo en el aspecto de lo social. Incluso podríamos llegar a hablar de este director como un denunciante de los aspectos

más burdos que conviven en nuestra sociedad, siendo éstos muchas veces ignorados por el inconsciente colectivo, el cual se deja llevar en el mayor

de los casos por regalías y privilegios nimios de un estado-sociedad que 5

   LEVI, Giovanni. Sobre Microhistoria. Editorial Biblos. Bs As. 1993. Pág. 136.

6

    GARCÍA Márquez, Gabriel. Las aventuras de Miguel Littín clandestino en Chile. Plaza&Janes. Barcelona. 1986. Pág. 2.


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

intenta borrar de las mentes el mal recuerdo de tiempos pasados, pero que son intrínsicamente necesarios para la continuación de un presente sin errores ya con anterioridad, cometidos. No obstante, faltarían tiempo y páginas para definir todas las variantes que movieron a Miguel Littín a la creación de sus innumerables filmes, y en particular de la película ya

abordada en los primeros párrafos de este trabajo. Se podrían contar entre aquellos aspectos tomados por Miguel Littín como motivación para la

creación y desarrollo de El Chacal de Nahueltoro, las injusticias propias de una sociedad miserable y desprovista de toda protección jurídica. Esto, en conjunto con la irracionalidad e incoherencia de los sistemas judiciales,

lleva al director a hacer una crítica agudísima de estos mismos, sin impor-

tarle las negativas consecuencias que tenga esta película en su vida cuatro años más tarde, (exilio).

La crítica hecha por Miguel Littín en la película El Chacal de Na-

hueltoro se centra en el cómo, sin importar el grado de cultura que haya alcanzado un asesino, violador -por los dos casos que se le adjudicaron a posteriori-, o marginado de la sociedad con anterioridad, analfabeto e

ignorante de todo, dentro de la cárcel, es posteriormente condenado a la máxima pena, entendiéndose ésta como la muerte. Sea del crisol y de la perspectiva con que se mire, este acto podría ser catalogado claramente

como una crueldad a la que se ven sometidos los marginados de entonces. ¿Constituye una práctica lícita, desde la perspectiva de la moral y de las

buenas costumbres, convertir a un hombre carente de todo sentido y razón en un letrado y creyente para luego “eliminarlo del mapa”? Miguel Littín no critica la pena de muerte, ni tampoco pretende hacer propaganda

marxista con esta película. La función ideológica dentro de ésta no se ve del todo subrayada, ya que tal como se dice, Littín no pertenecía a ningún partido político. Como podremos suponerlo más tarde, su ideología no era

ajustable a ninguna de las corrientes políticas imperantes de la época. No

obstante es imposible no distinguir el carácter simpatizante que tenía el

director por las corrientes izquierdistas, participando activamente en reuniones que se llevaron muchas veces a cabo en su mismo hogar, condu-


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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ciéndole más tarde, como persona y continuador de la carrera artística en la cual se desenvolvía, al exilio en 1973. Sin embargo tuvo participación

en el gobierno de Allende, quien en 1971 lo designó como gerente general de Chile Films.

Miguel Littín había intentado ya varias veces llevar a cabo filmes

con características argumentales, que sin embargo, y sin razón aparente,

eran canceladas por los productores cuando faltaban unas semanas para iniciar el rodaje. A pesar de esto, El Chacal de Nahueltoro fue llevado a

buen término, y como dijimos en líneas anteriores, su revuelo llegó mucho más lejos de lo presupuestado por Littín y su equipo de trabajo. Provocando, tras su estreno, fuertes polémicas entre los directores y los estudiantes de cine. Los alumnos de la escuela de Artes de la Comunicación de la

Universidad Católica de Chile se dividirán en dos bandos…los partidarios

de Littín y los de Raúl Ruiz, autor por esa misma época, de Tres tristes tigres.

4. Análisis de la película: Lectura Cinematográfica

El horrendo crimen que conmocionó a la sociedad chilena, en el

que Jorge Valenzuela Torres asesina a una mujer y a sus cinco hijos en 1960; es reconstruido por Miguel Littín, con todas sus implicaciones, a

partir de las informaciones de la prensa de la época y de varias entrevistas realizadas por conocidos periodistas chilenos. El resultado fue un filme

experimental y polémico, que reflexiona sobre los fundamentos mismos del delito y la justicia. En la película, Littín pone en juego todas las voces

y miradas que intervinieron en el proceso que se siguió en contra del asesino de Nahueltoro. El filme presenta, con sobriedad y distancia, la difícil

infancia del asesino, su incierta adolescencia y la miseria que lo acompañó siempre. Muestra su encuentro con Rosa, una viuda madre de cinco niños, que lo acoge y vive con él, hasta que es desalojada de su casa.

Dado su carácter documental, la película se despoja de todo sub-

jetivismo y apasionamiento, siendo su sentimentalismo patente solo en el


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

interior de quien la ve. La película pues, en sí presenta hechos sumamente

objetivos, teniendo en cuenta que sus fuentes principales radican en la información comprendida por la prensa de la época; en entrevistas hechas

por José Gómez López, Fernando Rivas Sánchez, Darwin Contreras; usando expedientes de Actas; y basándose en los testimonios y actas de la justicia chilena sobre el autor y protagonista del crimen, hablamos de Jorge

del Carmen Valenzuela Torres. Es, como podemos darnos cuenta al inicio, desarrollo y final de la película, el tono frío de la narración la que otorga

de antemano un carácter informativo y exterior al filme. Existen saltos continuos de tiempo que van del presente al pasado y alternan incluso

cuatro niveles temporales a la vez. El momento cumbre de la detención de Jorge, se alterna con el vagabundeo de Rosa y sus hijos por el bosque,

el violento desalojo del que es víctima, y la muerte de un marido. Una serie de fragmentos visuales se contraponen y se contrastan generando una

sensación de violencia e incertidumbre, similar a aquella sufrida por los personajes, sometidos al desarraigo y a la miseria. Frente a ese mosaico

de imágenes, una diversidad de voces que se escuchan en off recrean las

declaraciones del Chacal, o reconstruyen los informes judiciales, radicales o televisivos.

La segunda mitad del filme cuenta la captura y el procesamiento

del asesino de Nahueltoro, hurga a través de la mirada de un periodista

que sigue de cerca todos los procesos judiciales hasta la sentencia: la pena de muerte. El filme se presenta audaz cuando parafrasea el formato del

reportaje televisivo y apela a la opinión pública, como ingrediente dinamizador del filme.

En este nivel se establece la primera gran posición de la película:

el marginal frente a la sociedad. El Chacal de Nahueltoro, representa la

irracionalidad frente al orden que imponen las instituciones modernas. Es un excluido, vive al margen de todo límite moral y norma legal, simboliza

esos espacios obscuros que no pueden ser alumbrados por la racionalidad moderna. Por este motivo, necesita ser descifrado y entendido. El objetivo principal de las autoridades y de los periodistas es tratar de develar las


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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razones por las cuales Jorge Valenzuela perpetró el asesinato. La sociedad,

paradigma de la conciencia, busca comprender y dotar de razón los monstruosos actos del Chacal, mientras para el marginal la vida no se justifica

en la razón: su precaria situación consiste en una pura sucesión de hechos sin proyección o futuro.

La parte final del filme, adquiere un aire trágico conforme se acer-

ca el día de la ejecución. La figura del Chacal adquiere rasgos de humanidad, expresa por primera vez un sentido de protección hacía su madre y

un ánimo por aferrarse a la vida. Sin embargo su suerte está echada. Tres fotografías del Chacal desfilan frente a la pantalla: en una está tomado con la mano en el pecho, “Aquí me van a disparar”, en otra está sentado en la

cama de su celda, “Aquí duermo”, en la tercera está sentado en una silla,

con los ojos vendados, y sonriente, “Así me van a matar”. Todos los preparativos para la ejecución son tratados con minuciosidad: La bala de salva destinada a uno de los miembros del pelotón de fusilamiento, la venda

que se pone Jorge por clemencia a sus verdugos. Cabe destacar que él no

se la quiere poner, desea ver cómo lo matan, sin embargo tiene que ceder su voluntad por la “tranquilidad” de los encargados, entregándose de esta

forma, al cubrir su rostro: al anonimato, a la no-identidad, y a la exclusión

de los marcos normativos como quien no mereciese vivir por no pertenecer a ese sistema imperante; tal cual como entró a la cárcel, echando por

la borda detrás de ese sútil trozo de género la educación y la moral que le permitieron comprender el error cometido; pues antes de la cárcel él

no lo percibió como un crimen tan horrendo, recordemos sus palabras al explicar que mató a los niños “para que no sufrieran” y a sus víctimas les puso piedras para que no se les perdiera el alma.

El tema de la víctima y victimario, aparece entonces como la se-

gunda gran oposición que plantea el filme. El victimario se trasforma en víctima en el orden impuesto por el mundo civilizado, la sociedad tiene que administrar la muerte para vengarla, en una cadena infinita donde

todos los victimarios se transforman en víctimas del verdugo mayor la sociedad y sus instituciones. Son importantes las figuras del juez, el sacerdo-


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

te y la policía, los verdugos compasivos que mantienen el orden social. Sin

embargo, la película puede ser considerada como un filme en los engra-

najes del sistema de justicia. Tras los disparos del pelotón, un periodista no puede silenciar su grito: ¡asesinos de mierda!. La posible sensación de Littín que lo lleva a realizar película.

5. Conclusión: Lectura Histórica

Como conclusión cabría consignar el hecho de que sí es posible

la utilización del cine como documento histórico. Sea este de naturaleza objetiva o subjetiva, legitíma de alguna forma el diario vivir de millones de personas expectantes ante las realidades nacionales y mundiales que se suscitan ante sus pasivas miradas. Constituye pues el cine una voz

globalizante, cuyo mérito radica en dar a conocer sin disimulo las vidas,

mentalidades, críticas y verdades que, por miedo o ignorancia son pasa-

das por alto en el diario vivir, pero que aun así, subsisten (o mejor dicho, sobreviven), en el inconsciente colectivo.

Así mismo, a través de toda la investigación comprendida en

nuestro trabajo, nos dimos cuenta de que efectivamente éste se elaboró

a partir de una práctica microhistórica centrada en el análisis de Miguel

Littín, visto éste como sujeto en el cual se hace posible condensar la cultura, la que es concretada explícitamente en el largometraje, anteriormente mencionado, descrito y desarrollado. En conjunto con lo anterior, nos fue

posible comprender que este trabajo se relacionaba más bien con una Historia Cultural que con una Regional y Local, puesto que se abordan en la

película misma y en su lenguaje cinematográfico, los imaginarios y la memoria colectiva, sacados a la luz con el hecho puntual del crimen cometido

por Jorge Valenzuela. En torno a este mismo punto, cabe destacar entonces que Littín refleja la incongruencia de los sistemas institucionales que pretenden ser normas prescriptivas de la sociedad. Por otro lado, de esta

misma manera podemos atisbar algunos elementos de la película que se han recogido explícitamente de su ambientación, como lo es la pobreza,


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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la miseria de las zonas rurales del sur y de los mismos pueblos que se

muestran. Ésta es precisamente la otra cara en la imagen que se muestra

siempre, donde se retratan la modernidad de las ciudades centrales y éxito de la civilización. Es más, en la escena en donde capturan al Chacal se

muestra una fiesta popular bailando cuecas, celebrando con vino, la gente

con movimientos y gestos espontáneos; al contrario de las mismas imágenes centralistas en donde se bailan músicas extranjeras como el Twist, el rock n roll, entre otros, con coreografías casi infalibles y homogéneas.

Ha constituido esta película no sólo un fuerte revuelo a nivel po-

lítico y social, como anteriormente describimos, sino también una fuente

de reflexión, tanto para sus espectadores, como para sus protagonistas.

Tal y como nos lo deja patente quien encarnó el papel del Chacal. Hablamos pues de Nelson Villagra quien en una de sus varias declaraciones nos refiere lo siguiente:

Me hizo reflexionar. Me asombró el enorme contacto que la pelí-

cula hizo con el público. En tales condiciones, el trabajo adquiere una connotación que va más allá del acto creativo. Me impresionaba que la gente se acercara a saludarme y me atribuyera una

connotación especial. Despertó en mí algo que podría llamar

responsabilidad social7.

Va más allá del acto creativo, deducimos, junto a la revisión de

otras críticas y opiniones que esos conceptos abstractos que son emitidos por el director: como lo absurdo del proceso judicial y el anonimato de

las personas ajenas al sistema normativo -pensemos que al protagonista

entra a la cárcel como el Chacal y lo asesinan como Jorge-, son entendidos por la sociedad chilena de la época confirmando los preconceptos y el sentir de ésta frente a la pena de muerte.

7

Es finalmente, El chacal de Nahueltoro, un claro ejemplo de filme

    Campos, Javier. Amnesia en EE.UU.: conversando con Nelson Villagra. Revista La Época. 1996. Consulta 20 de Junio de 2010: http://www.nuevoanden.com/villagra. html.


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Pena de muerte en el Chile de los sesenta El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littin

que genera “rupturas”. Ni aún las peculiaridades del crimen múltiple ni el

lenguaje bien chileno de los parlamentos invalida la universalidad del tratamiento del tema, pero de todos modos, por el momento histórico en que es realizado y por los propios intereses del director se lo podría encuadrar

no sólo como un filme de “rupturas” sino también de “mezclas” debido al fuerte cruce de estéticas que bullen en su interior. La cámara en mano y

los largos planos-secuencia le dan a la obra visos de filmación real. Así es como Littín se coloca en el cruce de dos estéticas: una que recurre a lo

ficcional y otra al documento como huella de la realidad. Comprobándose de este modo el riguroso trato que hace el director de la cámara, a modo

de documento histórico, al cual es posible dirigirse como un “documento simulado” que atañe y engloba una realidad patente en la memoria de todos los chilenos.


LA IMAGEN DEL MAPUCHE EN LA CONSTRUCCIÓN DEL INCIPIENTE DISCURSO NACIONAL Utilización y abandono Por Raúl Ocaranza Rojas, Moisés Poblete Novoa y Natalia Vergara Pérez1

Palabras Clave Discurso, nación, construcción, representación, símbolo, mapuche, elite,

utilitarismo, pacificación, pobreza, abandono.

Resumen

A

l iniciarse el proceso de independencia latinoamericano, las elites criollas tomaron las riendas de lo que seria el destino de los Estados Nacionales en el nuevo mundo, para ello debían contar con elemen-

tos que reforzaran la cohesión de todas las colectividades que habitaban este territorio: indígenas, criollos y mestizos. Es por ello que desde el ámbito de la palabra, el discurso nacional va tomando cierto protagonista en el quehacer independista, sin embargo ¿Cómo se llega a englobar tantas realidades en un solo discurso? A partir de la deconstrucción de realidades. En este trabajo se expone el como se modifica y deconstruye la realidad del indígena, particularmente del mapuche para el caso de Chile a comienzos del siglo XIX, para hacer calzar la resistencia mapuche y el sentimiento antihispanista con los fines autonomista e independistas de las elites criollas durante el proceso de independencia. 1

    Estudiantes del Instituto de Historia. Facultad de Filosofía y Educación, Pontificia Universidad Católica de Chile.


22

La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono

1. Introducción

La nación ha sido un concepto e idea que es producto de una

construcción imaginaria, la cual va adquiriendo significado, y se va ma-

terializando a partir del lenguaje; puesto que el lenguaje crea realidades; pone las ideas de manifiesto quitando de ellas el halo puramente etéreo e

imaginario, pasando a formar parte de un discurso social, el cual es legitimado en sociedad. “Nación” es un concepto bastante complejo, pues al ser polisémico adquiere distintos matices dependiendo desde donde se

entienda o se construya el mismo concepto; pues nunca se ha podido establecer un verdadero consenso de lo que este concepto contiene; más bien sólo depende de la mente que la conciba. A partir de ello se entiende que

la nación es un fenómeno artificial, que responde a los contextos, códigos culturales y representaciones de quien lo construye.

Entender la nación desde la polisemia, refuerza la idea de la “na-

ción como fenómeno puramente ideológico”, el cual se constituye desde la intersección de caracteres individuales, ambivalencias y pluralismos en el seno de la nación, pues tal como menciona la autora Luciana Mellado

al citar Gil Delannoi “(…) Sin las ambivalencias, la visión necesariamente

resulta truncada. Las ambivalencias, ya sean explícitas o implícitas, abundan siempre, en el interior de una misma concepción, entre concepciones competidoras o rivales”2. En este sentido, si se intenta definir de modo

estático un concepto tan dinámico como quien lo construye, los humanos,

lo cierto es que el resultado seria frustrante pues “la nación va a atravesar las teorías sin pertenecer totalmente a ninguna”3.

Estos elementos conformadores de la nación, buscan satisfacer

las necesidades de la comunidad, en torno a la identificación de sus componentes, entre ellos un mismo pasado histórico en común, el cual ensalzado en prosa y literaturas nacionales, a partir de una cuidadosa selección de elementos, hechos o acontecimientos, pasa a sentar los cimientos del 2

   MELLADO, Luciana. Aproximaciones a la idea de nación: convergencias y ambivalencias de una comunidad imaginada. Alpha Nº 26, Julio de 2008. Pág. 2. 3

   Ibíd. Pág. 2-3.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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presente y futuro de la joven nación que se esta gestando; en este sentido

Ricardo Iglesias comienza a adentrarnos en una problemática del proceso

de construcción de la idea de nación, que compromete a la nación mapuche y la deconstrucción de su realidad, para adaptarla al discurso nacional incipiente a principios del siglo XIX, en el contexto del nacimiento de los

movimientos autonomistas (luego independistas) en América Latina; en el siguiente fragmento:

Los proyectos históricos buscaban y aspiraban a la consecución

de esos signos de la unidad. De esta forma la nación histórica o la

comunidad históricamente imaginada se constituye a partir de elementos del pasado y del presente en una actitud de rechazo

y aceptación. Para el caso chileno, el proyecto consistía en negar aspectos del pasado aceptando lo heroico y rebelde del pueblo

mapuche y anunciando a la comunidad nacional lo promisorio del presente emancipador y republicano4.

2. Discursividad y Razón de Estado: Entre rescates y olvidos

En la construcción del discurso nacional, tal como mencionába-

mos al principio, se consideran una serie de factores que apelan a un germen común de cohesión, identidad e integración entre los componentes

que conforman la nación en cuestión. En este sentido el discurso se constituye en un poderoso mecanismo pujante para llevar a cabo estos fines,

pues su dinamismo y flexibilidad le permite contener distintas significaciones y guiar la construcción de un imaginario particular; sobre el que se sientan las bases para su conformación.

En torno a la configuración del discurso nacional se puede evi-

denciar una “razón de Estado”, pues en ella se cristaliza la necesidad de una sociedad de modelar su historia e integrar elementos para la conformación de una nación respetable y virtuosa; desbordante en valores que 4

   IGLESIAS, Ricardo. El papel de la educación en la construcción del Estado nacional. En Nación y Nacionalismo en Chile. Siglo XIX. Editorial Centro de Estudios Bicentenarios. Santiago de Chile. 2009. Pág. 46.


24

La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono

le otorgue dignidad; y en torno a ese fin es que la integración del pasado “a

medias” en el presente, se expresa como una negación estratégica que se mueve en el campo de los silencios planificados; la supresión del pasado o la deconstrucción de ciertas realidades que para nuestro tema de análisis considera el elemento mapuche.

El rescate parcial y estratégico de la imagen de los mapuches por

parte de la elite ocurre en las primeras décadas del proceso de independencia, se revaloriza el pasado autóctono en cuanto representa un modelo de “libertad, valentía e independencia frente a un “otro” invasor, cruel,

opresor y despótico”5. Este primer elemento se suma a la actitud antihispanista que apela al rechazo o negación del pasado colonial español,

haciendo de las dinámicas políticas de los “criollos” un símil con las gestas heroicas araucanas. El discurso independista definió su legitimidad en la

exaltación de lo propio, uniendo banderas de luchas, ahora comprendida dentro de un proceso histórico, en contra del dominio peninsular.

La inclusión del indígena se debe a dos motivaciones, una de ca-

rácter político táctica aliándose en torno al enfrentamiento del enemigo español bajo la lógica del “enemigo de mi enemigo es mi amigo” y la otra

netamente ideológica, esta última desarrollada por Holdenis Casanova6. Centrándonos en la segunda motivación es preciso señalar que la elite tuvo que generar nuevos elementos, componentes simbólicos, algunos con

características de rituales y otras como mitos para generar el sentimiento

moderno de nación y nacionalismo, los cuales les darían cierta legitimidad política en aquel territorio. En este sentido los actores políticos de la

independencia chilena apelan al pasado indígena, pues se sienten como

verdaderos herederos de aquellos habitantes indígenas que han resistido

al invasor, esto por el hecho que observarán y enfatizarán que los acontecimientos ocurridos en nuestro país en septiembre de 1810 presentaban 5

   CASANOVA, Holdenis. Entre la ideología y la realidad: La inclusión de los mapuches en la nación chilena (1810-1830). Revista de Historia, N°4, Universidad de Chile. 1998. Pág. 23. 6

   Ibíd. Pág. 24 a 32.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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características de incipiente sentimiento “nacionalista”; elementos que eran visibles también en los mapuches que se enfrentaron a los españoles

en la Guerra de Arauco, cualidades como: autóctonos, patriotas, valien-

tes, libres, guerreros, independientes y sobre todo por la libertad contra la dominación española -y posteriormente a todo enemigo extranjero-, lo

que le otorgaba al país una dignidad fundada en un elemento propio y autóctono de esta tierra. Para que esta idea se expanda, era necesario usar

todos los mecanismos de difusión posible que estuvieran al alcance de la

aristocracia, a saber discursos oficiales, periódicos, folletos y otros escritos, los cuales comenzaron a manifestar y colectivizar un mito alternativo

. La escuela es otra herramienta que es fundamental en la difusión de

7

estas ideas y con el paso del tiempo adquirirá cada vez mas fuerza como

la herramienta que ayudara al progreso del país, esto en sintonía con los idearios ilustrados que han estado presente en las elites locales. Estas opi-

niones se enmarcan dentro de un discurso latinoamericano, que tratan de resaltar lo propio y el derecho a la independencia de España, el caso chileno se comprende cuando damos una mirada más general a las ideas de los caudillos libertadores de América. Se observa en estos una motivación

de quebrar todo tipo de relación con el pasado inmediato, requisito que

parecía primordial para crear la nación, el anti-hispanismo favorecería el fortalecimiento del principio de la identidad nacional.

La noción de “los fieros republicanos de la Araucanía”8, amantes

de su tierra y libertad, los que se enfrentarían al “malvado” español para

constituir una de las grandes fuerzas espirituales de Chile, surgiría en los albores de la República. Se alabó el valor, el patriotismo y, sobre todo, los

anhelos libertarios del pueblo mapuche. En 1812, Camilo Henríquez escribió en La Aurora de Chile: 7

   SAN FRANCISCO, Alejandro. La excepción honrosa de paz y estabilidad, de orden y libertad. La autoimagen política de Chile en el siglo XIX. Santiago de Chile, Centro de Estudios Bicentenario. 2009. 8

    BOLÍVAR, Simón. Carta de Jamaica. 1815. Versión digital en: http://www.analitica.com/bitblio/bolivar/jamaica.asp


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La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono ¿Quien no admira el ardor y la magnanimidad heroica con que

combatieron por su libertad los indios chilenos? (...) Toda la América había doblado ya la cerviz bajo el yugo; ella miraba con

triste silencio condenados sus hijos al trabajo matador de las minas, despojados de sus posesiones, reducidos a la servidumbre

(...)Sólo el araucano rehúsa las cadenas, i anteponiendo todos los males posibles a la pérdida de su libertad (...) resiste, combate, triunfa (...) i cuando es vencido, ni decae su ánimo, ni pierde la esperanza de vencer”9.

Al mismo tiempo el proceso de identificación con el pasado in-

dígena siguió, paralelamente, otros causes. “El vocablo “araucano” o los

nombres de los antiguos líderes mapuches se utilizaron para bautizar a los

hijos, exhortar a la victoria en guerra, designar las imprentas, los periódicos, los barcos de la escuadra nacional, las unidades territoriales, etc.”10.

Es posible observar en estos extractos como las ideas que giran en torno al

mapuche son idealizaciones que no dicen nada sobre su cultura, su modo de vida, sus creencias, etc. Solo hablan de la resistencia frente al dominio español, porque es ese el tópico que importaba y es justamente eso lo que se pretendía rescatar. Ante estas ideas no es curioso que el primer “himno patrio” de Chile y su primer “escudo” presente al indígena como bastión

destacadísimo de la nación chilena. El primer himno fue creado en 1819 por el compositor y violinista Manuel Robles y el poeta Bernardo de Vera

y Pintado, y en él se invoca al elemento mapuche, en su estrofa número cuatro:

9

Si pretende el cañón extranjero Nuestros pueblos osado invadir; Desnudemos al punto el acero Y sepamos vencer o morir. Con su sangre el altivo araucano

   Op. Cit. CASANOVA, Holdenis. 1998. Pág 24. Citando “La Aurora de Chile”. N°23. 16/06/1812. 10

   Idem.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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Nos legó por herencia el valor; Y no tiembla la espada en la mano Defendiendo de Chile el honor11.

En la parte destacada del himno se observa claramente la inten-

ción de unir las características ya señaladas, con quienes componían la

nueva nación. Haciendo uso del carácter guerrero y libre de este pueblo se remarca una vez más cuales eran las características que se querían rescatar del pueblo mapuche, pues desde su propia experiencia dotaron a la

historia nacional de una fortaleza que resistiría ante la dominación española o ante el yugo de cualquier enemigo que quiera atentar contra su

libertad; son básicamente estos elementos los que daban consistencias a un espíritu nacional que abogaba por la libertad y la independencia, que

eran los fines perseguidos por ellas. A partir de ello es que comienza a

maquinarse la creación de un discurso nacional que hiciera calzar todas las historias particulares de los componentes de esta nueva nación, en una

sola; con el fin de transferir virtudes y valores que otorgaran dignidad al nuevo estado nacional que estaba emergiendo.

Con respecto al primer escudo nacional (el cual fue creado en

1812) se observa en primer plano la figura de dos indígenas, un hombre y

una mujer, ambos vestidos con sus trajes “típicos” y usando armas. Junto a esto es importante hacer notar las inscripciones que adornan esta insignia: Post tenebras lux (después de las tinieblas, la luz) y Aut consilio aut

ense (o por consejo o por espada)12. En este emblema patrio, se observa el 11

    Disponible en: http://www.chile.com/secciones/ver_seccion.php?id=33971 , Domingo 27 de Junio del 2010; 14:55 hrs. El destacado es nuestro. 12

   Frase que mas tarde se cambiara a “Por La Razón O La Fuerza” y que va de la mano con la idea de alcanzar los fines sin reparar mucho en los medios. Esta misma idea es la que mas adelante se utilizará en la introducción de la escuela como elemento de progreso para el país, imponiéndola a todo el mundo, entre ellos los sectores populares o indígenas que la resistieron en un principio pero que terminaron aceptándola como parte de sus vidas y que les proporcionaba herramientas necesarias para desenvolverse en la sociedad. Es esta misma idea Ilustrada de la educación la que ayudara mas adelante a homogenizar la población y la que en cierta forma cambiara la figura del indígena desde el ejemplo a seguir a el elemento bárbaro necesario de


28

La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono

intento evidente por parte de las elites de rescatar el elemento nativo, lo

que apunta a fines estratégicos, pues a partir de ello se pretende incluirlo a la sociedad chilena con el fin de “homogenizarla”, y de esta manera poder tener a los indígenas como aliados y legitimar su poder en estos territorios.

13

Ante el primer himno y primer escudo es importante mostrar,

también, la utilización que la aristocracia hace del poema épico de Ercilla

y Zúñiga, La Araucana, No deja de ser paradójico el hecho que esta obra

fue creada para ensalzar a los españoles, pero que estimulo la insurrección de los chilenos contra la metrópoli, como nos los señala Casanova mostrando a Bernardo O´Higgins y a Francisco Pinto: “ambos apreciaban

las hazañas heroicas de los araucanos, a la vez que sentían un fervor patrio en las actuaciones de estos, entre otras emociones”14.

Con lo mostrado es posible observar que los criollos construye-

adoctrinar e incluir en el progreso. Para profundizar en este tema “Educación y nación al sur de la frontera. Organizaciones mapuches en el umbral de nuestra contemporaneidad, 1880-1930” de Andrés Donoso Romo 13

   El primer escudo fue creado en reemplazo del emblema Real Español vigente en la época. Fue dado a conocer por el gobierno del Presidente de la Junta Provisional don José Miguel Carrera el 30 de septiembre de 1812, durante la conmemoración de la Primera Junta Nacional. Santiago de Chile. En: http://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_Chile, Domingo 27 de Junio del 2010, 20:36 hrs 14

   Op. Cit. CASANOVA, Holdinis. 1998. Pág. 24.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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ron y difundieron un estereotipo positivo de lo mapuches -nobles, valientes, libres–, rescataron la lucha que los indígenas tuvieron contra los españoles por más de 200 años y proclamaron una y otra vez los propósitos

de igualdad, fraternidad y prosperidad respecto de los indígenas, porque como las elites veían, los araucanos -al igual que ellos- habían defendido

sus personas, sus familias, sus tierras y su patria contra la dominación de

los peninsulares. Es importante destacar que la utilización de los indígenas en la etapa emancipadora no es ajena al resto de Latinoamérica, exis-

ten otros ejemplos que se condicen con el caso de la utilización ideológica de elementos indígenas en la construcción de los discursos nacionalistas de corte “romántico”; por ejemplo tal como señala John Fischer:

En Perú las elites criollas hicieron coincidir sus intenciones emancipadoras autonomistas con el levantamiento indígena llevado a cabo por Túpac Amaru, un cacique mestizo que luchó

contra la dominación española; pues vieron en él un instrumen-

to útil para su resistencia contra el reformismo borbónico que intentaba instaurarse en el Perú a fines del siglo XVIII y princi

pios del XIX15.

Esta situación entonces anticipa que el problema de la utilización

y abandono del elemento indígena en la formación del discurso nacional y en la construcción de la idea de “nación”, es una constante en el escenario latinoamericano.

3. Enemigo interno; tumor bárbaro

Después de las primeras décadas del proceso de independencia,

en la cual se exaltó al elemento indígena, se comienza a abandonar paulatinamente a los araucanos como figura representativa de la nación, para ser remplazada por los “héroes” del siglo XIX (O’Higgins, Carrera, Prat,

etc.) hay una nueva creación de símbolos nacionales, ahora el chileno co15

   FISHER, John. Redes de poder en el virreinato del Perú (1776 – 1824): Los burócratas. En: Revista de Indias, 2006. Volumen LXVI, número 236. Pág. 152.


30

La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono

mienza a apelar a su historia contemporánea, ya no se siente representa-

do por categorías araucanas, sino más bien, comienza a surgir un cierto sentimiento de lo chileno, que va arraigando una identificación de lo que

se “debería ser”. Aquella auto imagen comienza a encontrar significado para las elites en los valores y simbolismos “clásicos”, de corte europeo, que hacen más sentido a una aristocracia que se siente más parte de aquel mundo, que el de los indígenas bárbaros del sur.

Al correr del siglo XIX se va incubando una aprensión hacia el

indígena del sur del Bío-Bío. Comienzan a surgir cuestionamientos polí-

ticos-estratégicos en cuanto al concepto de soberanía, en donde se quiere reducir la heterogeneidad del territorio nacional a una unidad política. Al

mismo tiempo fue quedando atrás el discurso patriótico construido por la

intelectualidad criolla. Los denominados “hermanos y amigos de Arauco”, los descendientes directos de los grandes héroes del pasado,

...pasaron a ser los bárbaros irreductibles a quienes había que

someter por cualquier medio para que Chile decimonónico al-

canzara la unidad y el progreso merecido. Estos aires hostiles hacían inminente la ocupación de la Araucanía y la sujeción de su población a las leyes chilenas16.

Se abandona paulatinamente la idea de aceptar de hecho o de

derecho la existencia del “Estado araucano”, una posible invasión a su

territorio por parte de potencias extranjeras u otros males, podrían ser perjudiciales para la conservación de la unidad nacional, por otra parte, la

modernización y el progreso que se quiere instalar en el país, hace necesario extirpar el “tumor bárbaro” no civilizado, el cual actúa como freno a este impulso.

El desarrollo del Estado y el posicionamiento de Chile en los mer-

cados externos, hace que los esfuerzos tiendan a la incorporación de estos

elementos disidentes, en los hechos, la resistencia de los mapuches al nuevo orden y a los proyectos de ocupación de la Araucanía, dieron paso al 16

   Op. Cit. CASANOVA, Holdinis. 1998. Pág. 38.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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discurso de la exclusión. Los “bárbaros” debían someterse o desaparecer y sus tierras ser expropiadas y colonizadas por nacionales y extranjeros.

Al interés por la persona del indígena, sucedió el interés por el territorio y su potencial agrícola. Se inicia la conquista interna de los territorios, la

llamada pacificación, y junto con ello comienza a decaer la figura indígena,

cediendo su antiguo protagonismo, en el discurso oficial, a los héroes del siglo XIX.

Este cambio de intereses y de políticas hacia el indígena lo afec-

taron porque su modo de vida se oponía a la concepción de la educación, el trabajo y el tan anhelado progreso de la elite. La Araucanía, a fines del

siglo XIX, es un territorio extenso que se hace necesario ocupar por intereses económicos y de soberanía. Además debemos entender la importancia

que adquirió la urbanización y la industrialización en aquella época. Así el modo de vida mapuche, ligado al campo y a la producción de subsistencia

se encuentra frente a una maquinaria económica que lo identifica como

un lastre para el progreso. Así para las primeras décadas del siglo XX Luis Emilio Recabarren nos habla de que existen dos chiles, el de los ricos y el

de los pobres17, de dos Américas nos habla Martí, la nuestra y la de ellos.

Y así como estos personajes también hay otros que se encargan de dar cuenta de la dualidad que se ha generado, del surgimiento de la pobreza y de los desprotegidos.

Los mapuches se situaron en la clase de los pobres, de los despro-

tegidos, se les fue quitando su territorio, como vencidos de la pacificación se les redujeron sus territorios, se les amontono en pequeñas reducciones, a esto se le suma las constantes usurpaciones que sufrieron a manos

de colonos nacionales y de las grandes haciendas. Jorge Pinto nos describe este escenario de la siguiente manera:

A fines del siglo XIX el paisaje en la región había cambiado.

17

Arrinconados los mapuches en sus reducciones, campesiniza-

    RECABARREN, Luis Emilio. Ricos y pobres. 1910. Disponible en: http://www.luisemiliorecabarren.cl/?q=node/257.


32

La imagen del Mapuche en la construcción del incipiente discurso nacional: Utilización y abandono dos algunos y obligados a vivir en los arrabales de las nacientes ciudades, paulatinamente los cronistas de la época fueron dando cuenta del triunfo de la “civilización” contra la “barbarie”. Sin embargo había aparecido la pobreza, un invitado de piedra que

complicaba impensadamente las cosas. La sociedad regional, decía un escritor de esos años, ya no se divide entre “bárbaros” y

“civilizados”, ahora se puede hablar también de “chilenos civilizados” y “chilenos indígenas”, entre los que no existen muchas

diferencias y un par de características comunes la pobreza y el

alcoholismo18.

Los mapuches pasaron a ser ignorantes y pobres en una sociedad

que además tendió a ignorarlos y a aprovecharse de esa situación de ignorancia para usurparles tierras y correr cercos.

Los cercos empezaron a ser corridos a la primera oportunidad y los papeles de la legalidad comenzaron a ser percibidos como

puñales. La gran mayoría de los mapuches no hablaba castella-

no o lo hablaba poco y mal, tenían escaso manejo de la lectoescritura y desconocían los códigos de los juzgados. Por ello el desangramiento legal no se hizo esperar, figuras institucionales

especiales como el “protector de indígenas” intentaron poner

atajo a los abusos, pero su capacidad operativa y respaldo políti

co no era el adecuado para contener la hemorragia19.

La modernidad latinoamericana con su ideal ilustrado acerca de

la educación de los pueblos como ideario para alcanzar las condiciones

necesarias para el progreso y la felicidad de todos encuentra un escollo en los mismos indígenas que antes habían exaltado. Los modos de vida y la 18

   PINTO, Jorge. La formación del estado y la nación, y el pueblo mapuche. De la inclusión a la exclusión. Dibam, Santiago. 2003. Pág. 223. Disponible en: http://www. memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0027516.pdf. 19

   DONOSO Romo, Andrés. Educación y nación al sur de la frontera. Organizaciones mapuches en el umbral de nuestra contemporaneidad, 1880-1930. Editorial Pehuen. Santiago, Chile. 2008.. Pág. 71.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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cosmovisión de unos y otros no concebía de la misma manera al mundo ni

su relación con el, por lo tanto ahora el indígena debía ser sometido a una

nueva forma de vivir, había que inculcar en ellos la educación, la escuela,

la ciudad, el avance industrial, en definitiva la sociedad buscaba liberarse de la carga que significa el pueblo aborigen que antes había exaltado. Y la

imagen sobre los indígenas valientes, altivos y libres se cambio por aquella que hablaba de los ellos como pobres, ignorantes, salvajes, bárbaros y

flojos y que por lo tanto debía ser incluidos en un nuevo país, pero dejando a un lado su pasado y sus costumbres para que fuera un ciudadano útil

a la sociedad, tal como lo expreso el primer director de Liceo de Temuco en su discurso inaugural, cuando afirmo que la ciudad era ayer el centro

de la barbarie y: “es hoy el asiento de un plantel de educación donde arde

constantemente la lámpara de la sabiduría, que irradia sus vividos destellos tanto en el palacio del rico como en el del menesteroso” agregando

además que el objetivo del establecimiento no solo era el “asegurar régimen constitucional que se ha implantado en la frontera, si no que llegar a convertir al indígena en un ciudadano útil a la comunidad social”20.

Revisando los elementos expuestos podemos decir que se hizo

una utilización de la imagen de los mapuches, ya sea como elementos positivos o negativos, pero que no se dio un ejercicio fuerte y profundo por comprender y conocer más a fondo la cultura y la cosmovisión de este

pueblo. Se creo una imagen utilitaria cuando se necesito de ejemplo y esa misma imagen se postergo en pos de otra que los presentaba como un

lastre social, cuando se comprendió que los modos de vida de los mapuches no se aparejaban a los ideales de progreso de la elite y que entonces se trato de crear unos nuevos sujetos acordes a estos ideales, para ello la

escuela fue un factor fundamental, ya que a través de ella se avanzo progresivamente en una colonización de conciencias del mundo indígena. 20

   SERRANO, Sol. De escuelas indígenas sin pueblos a pueblos sin escuelas indígena: la educación en la araucanía en el siglo XIX. En: Revista de Historia, Nº 29 Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago, Chile. 1996. Pág. 465.


REFLEXIONES HISTORIOGRÁFICAS SOBRE LA PROSTITUCIÓN EN CHILE DURANTE EL SIGLO XIX Por Tamara Estay Constancio1

Palabras Clave Prostituta, ideal de nación, perspectiva de género, identidad subjetiva.

Resumen

D

e acuerdo al imaginario que poseía la población nacional, las prostitutas estaban representadas como un foco de desorden, desmoralización, alteración del orden público y transmisión de en-

fermedades venéreas mortales. La prostituta era una mujer corrompida y degradada, la que había que auxiliar o remediar a la fuerza, ya que esta destruía el bienestar de todo un país. Este ataque a los actos sexuales remunerados, se entiende a partir del ideal de nación que se comienza a forjar en el siglo XIX. De acuerdo a esto la labor de la prostituta no se ajustaba a los modelos de la moral que impone la clase dominante.

Nuestro interés, va dirigido en la respuesta de la mujer frente a la

reglamentación que se impuso sobre ella, ya que la prostituta defendía su derecho a ejercer la prostitución como un sustento económico eficiente, que le permitía una mayor libertad que la que le ofrecían otro tipo de labores, esto se evidencia en que las mujeres prostitutas nunca dejaron de realizar su oficio, además de la evasión que realizaron al control policial y sanitario. 1

    Estudiante de Pedagogía en Historia y Geografía, Universidad Andrés Bello.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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La historiografía nacional que ha estudiado a la prostituta en el

siglo XIX se ha concentrado en las visiones y representaciones de los actores que formaron parte de su entorno. Por lo tanto nuestro trabajo responde a una falencia; la construcción de su identidad social. Intentaremos entregar una perspectiva de análisis que nos permita llenar este vacío.

Las mujeres que ejercían la prostitución representaban, de acuer-

do al imaginario que poseía la población nacional en el siglo XIX, un foco

de desorden, desmoralización, alteración del orden público y transmisión de enfermedades venéreas.

La prostituta, según este imaginario, era una mujer corrompida y

Este ataque a los actos sexuales remunerados se entiende a partir

degradada, a la que había que auxiliar o remediar a la fuerza, ya que esta destruía el bienestar de todo un país.

del ideal de nación que se comienza a forjar en el siglo XIX. Por esto la labor de la prostituta no se ajustaba a los modelos de la moral que imponía la clase dominante. De esta manera, se articuló un discurso desde la elite

que ejerció una fuerte violencia hacia las mujeres que desarrollaban trabajos sexuales. Por lo tanto, de acuerdo a la reglamentación de la época la prostituta fue categorizada como una “delincuente”.

Sin embargo, esta visión no nos permite vislumbrar la realidad

de un contexto inserto en los problemas de la cuestión social, y la prostitución siendo una expresión más de este malestar generalizado, se nos

presenta, erradamente, como la culpable de los males económicos y sociales que afectaban a la población, ya que se nos entrega una realidad manipulada y deformada.

La prostitución, en primera instancia, se ha entendido en función

de la concepción de lo femenino en una sociedad fuertemente androcéntrica. Sin la figura del cliente esta no podría existir, ya que necesita del

dinero que el hombre posee, y claro está, del interés de este último en utilizarlo para la satisfacción de sus necesidades sexuales.

Nuestro interés, en cambio, va dirigido a conocer la respuesta de


36

Reflexiones Historiográficas sobre la Prostitución En Chile durante el siglo XIX

esta mujer frente a la reglamentación que se impuso sobre ella, ya que defendía su derecho a ejercer la prostitución como un trabajo remunerado y como un sustento económico eficiente que le permitiera una mayor libertad que la que le ofrecían otro tipo de labores. Esto se evidencia en

que las mujeres prostitutas nunca dejaron de realizar su oficio, a pesar de la reglamentación estatal, el control policial y sanitario.

Si bien es cierto, su resistencia fue limitada, nos permite eviden-

A través de la historiografía chilena, la prostitución se ha abor-

ciar que su acción no fue pasiva, y que ella puede ser conocida desde su propia voz.

dado principalmente en relación a su representación. De acuerdo a esto,

creemos que existe un vacío en cuanto a la construcción de su identidad. Sin embargo, estos testimonios tradicionales, nos entregan datos importantes en cuanto a su origen, contexto, discurso higienista y reglamentación estatal.

Por esta razón, comenzaremos su revisión para comprender cuá-

Para comprender el origen de la prostitución en Chile, utilizare-

les son sus vacios y falencias al analizar nuestro sujeto de estudio.

mos la obra de Gabriel Salazar; Labradores, peones y proletarios: formación y crisis de la sociedad popular chilena del siglo XIX. De acuerdo a lo expuesto por este autor, los motivos que incidieron en la venta de servicios

sexuales por parte de las mujeres de pueblo, está vinculado directamente por los cambios económicos que produjeron la pauperización económica de la sociedad campesina en general2.

Con el avance de la industrialización, la reducción de los merca-

De esta manera, la prostituta, de acuerdo al contexto en el que se

dos populares y el masivo traslado de hombres al espacio urbano, ellas encontraron nuevas formas de compensación económica.

desenvolvió, hace de su trabajo una opción válida frente a las necesidades 2

    SALAZAR, Gabriel. Labradores, peones y proletarios. Santiago de Chile. Editorial Interamericana. 1985. Pág. 257.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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económicas que debía satisfacer. Es por esta razón que ella podía defender su derecho a concebir la prostitución como una labor eficiente, ya que

otros tipos de trabajos no le permitían ni la estabilidad ni la independencia monetaria que necesitaba y buscaba.

Al insertarse el proceso de expansión del capital en tierras nacio-

nales, la mujer chilena que ejercía la prostitución, se ve afectada por las desigualdades económicas y sociales que acarrea esta transformación.

Los empresarios extranjeros, a diferencia de los nacionales tuvieron más

tolerancia ante este trabajo sexual, por lo que de acuerdo a esto se puede explicar, de cierta manera, la rápida proliferación de la prostitución en puertos y pueblos salitreros.

En la región de Tarapacá entre 1880 y 1930; durante la expansión

de la economía salitrera, se evidencia esta realidad, ya que es un lugar

en el cual la masa masculina llegaba de todos lugares para trabajar en el mineral nortino. Esta población, era mayoritariamente hombres jóvenes sin compañía.

De acuerdo a esto, se puede entender la zona de Tarapacá, como

Dentro de la dinámica de la prostitución en los pueblos salitreros,

un espacio óptimo para el desarrollo de la prostitución.

podemos apreciar una rápida expansión del capital, que desencadenó los

grandes problemas sociales propios de un país modernizado materialmente, pero no así en cuanto a los valores modernos.

Para comprender el contexto tarapaqueño revisaremos Arriba

quemando el sol. Estudios de historia social chilena: experiencias populares de trabajo, revuelta y autonomía (1830 – 1940), la cual es una compilación

de varios autores. De esta obra revisaremos el trabajo de Rodrigo Henríquez.

El gran problema que se generó en torno al ejercicio de prácticas

sexuales remuneradas, fue el contagio masivo de enfermedades venéreas,

como la sífilis y la gonorrea, por parte de la población tarapaqueña y nacional. Por esta razón “El municipio de Iquique estableció dos reglamen-


38

Reflexiones Historiográficas sobre la Prostitución En Chile durante el siglo XIX

tos para los prostíbulos: uno de diciembre de 1893 y otro (con carácter

de ordenanza) de noviembre de 1896. Tal reglamentación le otorgo a la prostitución un status de servicio público (y a las prostitutas de mujeres

públicas) controlado por los cuerpos municipales encargados de velar por el correcto funcionamiento y la salubridad de los establecimientos. Estos pasaron a denominarse Casas de Tolerancia…”

De esta manera, la prostituta perdió su condición de independen-

cia, ya que desde entonces debió obedecer a parámetros de conducta y

disciplinamiento policiales y gubernamentales, como cumplir con ciertos requisitos: el permitir un constante control sanitario, fijación de horarios

y pago de impuestos, por lo que este también comienza a generar ganancias a costa de la prostitución. Además al estar asilada debía pagar un alto

porcentaje de sus ganancias, al dueño o dueña de casa por la protección que recibía.

El imaginario estatal, lo analizaremos a través del libro de Álvaro

Góngora; La prostitución en Santiago 1813 – 1931: visión de las elites, para determinar el discurso de la clase dominante en relación al ejercicio de la prostitución.

El rol que cumplió la burguesía, en la percepción y construcción

del imaginario en torno a la prostituta, es fundamental, ya que a partir de

su discurso se consideró la prostitución como un foco de enfermedades

venéreas, desordenes públicos y desacatos a la moral. Dentro de este discurso influyó profundamente la opinión de los médicos de la época que

configuraron la “profilaxis social”, mecanismo de control, que opero como método de salud preventivo, y que discriminó a la mujer prostituta, como foco de todos los males que aquejaban al país.

El problema de esta interpretación es que no se entendió la pros-

titución, como un problema que formaba parte de la fuerte desigualdad

social del siglo XIX, y fue en cambio utilizada como una excusa para justificar el desinterés de la clase dominante para con la mayoría de la población, que se encontraba profundamente segregada y pauperizada.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

39

Las razones, entendidas por la elite, acerca del motivo que indu-

cía a las mujeres a ejercer la prostitución, consistían en la necesidad o en la lujuria. Góngora en su libro cita a un reconocido doctor de la época;

Ramón Elguero, que se cuestiona acerca de las motivaciones de estas mujeres; “¿Qué arrastra a las mujeres al precipicio de la prostitución?... Las necesidades -respondía-, la pereza y el abandono… una primera caída… la falta de providencia (ahorro), el orgullo y el gusto desenfrenado de los adornos… en una palabra, el excesivo lujo”.

A través de esta interpretación, se presenta el conflicto de clases,

ya que la mayor recriminación que se le hace a la prostituta es su interés de acumular bienes, privilegios reservados con recelo sólo para la clase dominante.

Por lo tanto, creemos que la prostituta al ejercer su labor, y al

De esta manera, podemos evidenciar, que la prostitución estuvo

conseguir por medio de este una acumulación de capitales, se configura como una clase.

determinada por el espacio en el que se desarrolló la prostituta, las posibilidades económicas a las que pudo acceder y a las políticas dominantes nacionales del siglo XIX.

Sin embargo, de acuerdo a lo planteado, la historiografía chilena,

Nuestra propuesta, va dirigida en función a la falencia de estas re-

en cuanto al análisis de la prostitución, no ha podido comprender cuál es su identidad detrás de su acción.

presentaciones, ya que nos entregan las visiones de los sujetos que rodean a la prostituta, por lo que desde este enfoque no se puede comprender el porqué de su acción.

Desde la perspectiva de género, intentaremos construir su iden-

A través de la propuesta de Joan Scott en su artículo; El género:

tidad y las motivaciones que le llevaron a ejercer la prostitución como un trabajo remunerado.

una categoría útil para el análisis histórico, podemos comprender el con-


40

Reflexiones Historiográficas sobre la Prostitución En Chile durante el siglo XIX

cepto de género: “El núcleo de la definición reposa sobre una conexión integral entre dos proposiciones: el género es un elemento constitutivo de

las relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos y el género es una forma primaria de relaciones significantes de poder”.

De acuerdo a esto la organización de las relaciones sociales depende de las transformaciones de las representaciones de poder.

Desde la propuesta de Joan Scott, el concepto de género se divi-

de en cuatro áreas analíticas interrelacionadas. Primero; símbolos culturalmente disponibles que evoquen representaciones múltiples, segundo;

conceptos normativos que manifiestan las interpretaciones de los significados de los símbolos, estos se expresan en doctrinas religiosas, educativas, científicas, legales y políticas, los que afirman el significado de Hombre y Mujer. Tercero; inclusión de nociones políticas y referencias a las instituciones y organizaciones sociales. Y cuarto; la identidad subjetiva, la que define como la construcción de la identidad de género.

Por lo tanto, cabe preguntarnos ¿Cuál es la identidad de género

Creemos que la prostituta de este periodo, al ejercer la actividad

de la prostituta del siglo XIX?.

sexual como un trabajo remunerado, puso de manifiesto su deseo y ne-

cesidad de ser independiente a través de la acumulación de capitales. De esta manera definió su identidad social, al oponerse a los símbolos culturales vigentes en el contexto que se desenvolvía, ya que es una transgreso-

ra consciente de los roles sociales asignados a hombres y mujeres desde el imaginario de la clase dominante.

Su condición como trabajadora sexual, consciente de sus dere-

chos y obligaciones al ejercer la prostitución, queda manifiesto en el si-

guiente extracto de una carta dirigida al intendente, en la que las mujeres; Clara Calman, Rosa Hernández y María Pérez, exponen lo siguiente:

Han ido al hospital para cumplir con lo dispuesto en el reglamen-

to de sanidad y no han encontrado al doctor de ciudad que debe practicar la visita. El día quince del corriente fueron a las once


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

41

de la mañana el día diez y seis a las ocho y el día diez y siete a

las once sin hallar al médico de ciudad. No es posible, señor, que

un acto de esta naturaleza que debe ejercerse sobre más de cien

personas este sujeto a la arbitrariedad de un facultativo que solo desea hacer un acto de granjería con su empleo esquivándose de ser hallado en el hospital para obligarnos a que le llamemos

a nuestra casa para cobrarnos cinco pesos por su visita. En esta virtud U.s. rogamos se digne a ordenar al médico de ciudad que

comunicar al hospital los días que sean obligatorios y perma-

nezca allí las horas suficientes para cumplir con su ministerio tomase la precaución de que el contralor del hospital certifique

la asistencia de las personas que se presentaron a la visita a fin de que no les pase perjuicio los días en que el médico de la ciu

dad no concurra.

Este testimonio, demuestra que las prostitutas ejercían un trabajo

que defendían ante las posibilidades que poseían. Por lo que su resistencia se aprecia en que a pesar de lo impuesto por el control sanitario, ellas

cumplían constantemente estas disposiciones porque eran un requisito para seguir desarrollando su actividad.


Segunda Mesa Historia social de la educaci贸n: Actores, problemas y tareas.


LOS PROBLEMAS DE LA EDUCACIÓN EN EL CHILE CENTRAL DECIMONÓNICO Por Giorgio Cossio Lamilla 1

Palabras Clave Educación, sociedad, economía, siglo XIX, Chile central, campesinado.

Resumen

E

l presente trabajo se preocupa de la triple dimensión de las problemáticas de la educación en Chile Central decimonónico. Por intermedio de la reconstrucción histórica del período planteado se

pretende desglosar la realidad intrínseca del proceso de enseñanza- aprendizaje, que trasciende la escuela, marcado los diferentes ámbitos de esta. El peso de la sociedad rural, así como sus características son esenciales en el análisis presentado.

1

    Estudiante de Pedagogía y Licenciatura en Historia y Cs. Sociales, Universidad de Valparaíso.


44

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico

1. Introducción

Para los estudiantes de Historia, es evidente, la necesidad de re-

flexionar sobre la educación y la práctica pedagógica. Puesto que en el

fondo, esto significa pensar y repensar nuestro propio quehacer en lo concreto, tanto económica, política y socialmente. Nos guste o no, seremos

profesores de educación media, formando parte del complejo y deteriorado mundo subvencionado-particular, municipal o particular. Por lo tanto, ingresaremos a un sistema que forma parte de la comunidad en general,

en donde convergen distintos aspectos y momentos de esta, que en su

propia praxis ha creado una Historia concreta, acumulada por un torrente de experiencias llenas de altezas y bajezas, injusticias y sufrimientos, castigos, premios, logros; en otras palabras, repleta de humanidad. Por lo

tanto, analizar los problemas de la enseñanza, no es muy distinto a analizar la sociedad en su conjunto, ya que ambas forman parte de una unidad

orgánica, en continua transformación y creación mutua, o sea, no se puede entender educación sin sociedad, ni política, o economía, sin conocer el momento finito y mundano en la cual se desarrolla, o se desarrolló.

Esto, que para nosotros los estudiantes de Historia puede ser evi-

dente, desafortunadamente para los educacionistas y pedagogos, paladines del Constructivismo, no es así. Esta concepción postula, en la teoría,

que “el alumno es capaz de desarrollar y generar su propio conocimiento,

siendo el profesor un mero mediador, y no un maestro”2. Es necesario destacar que el constructivismo en la pedagogía nace de la unión, un tanto forzadas, de tres teorías psicológicas: la de Jean Piaget, Jerome Bruner y

Lev Vygotsky. Ahora bien, es importante dejar en claro que estos tres autores son de contextos espacio-temporales distintos, en consecuencia, ellos tratan distintas problemáticas con diferentes métodos para abordarlas. A

saber, la obra de Vygotsky, psicólogo soviético que muere en 1934, nace

en gran parte como crítica al trabajo de Piaget, desarrollándose como una 2

    VALDERAS, Jorge. Reflexiones en torno a la relación entre Neoliberalismo y educación en el Chile de Hoy. Pág. 87. En: Para el análisis del Chile contemporáneo. Aportes desde la Historia Política. Comp. RÍOS Kroyer, Nicole. 2010 Valparaíso, Chile. Impreso en los talleres de impresos Libra.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

45

interpretación completamente distinta en enfoque y conclusiones. Pero a

los idearios del constructivismo, al parecer, poco le importaron este tipo de detalles…

En la práctica, esta teoría se reduce a la implementación de tres

preguntas: ¿qué saber?, ¿qué saber hacer? Y ¿cuán bien hacer? Lo que se traduciría en conceptos, habilidades y aptitudes, los cuales deben ser enseñados por el profesor, o mejor dicho, mediados por él. Y más tarde calificados y evaluados, según tales criterios. Este método a seguir lo encontramos en dos documentos de vital importancia para entender lo antes

expuesto: el Marco Curricular y el Marco para la Buena Enseñanza. El primero orientado para la enseñanza y evaluación de los alumnos y alumnas,

el segundo, con la misma función, pero para los profesores y profesoras. Me detendré en el segundo y citaré lo siguiente de él:

Uno de los consensos creados en el debate sobre calidad, reside en la centralidad del aula, de las prácticas de enseñanza y

aprendizaje y del rol de los docentes (…) Cuando las circuns-

tancias históricas ponen varas cualitativas cada vez más altas al quehacer docente, la apropiación del Marco por todos y cada uno de los docentes es un requerimiento urgente y quizás decisivo.3

Para los apologistas del constructivismo, el problema de la en-

señanza en Chile es claro: esta es una responsabilidad que cae sobre los docentes, contextualizada en la sala de clases, o sea en la relación alumno-

profesor, en donde lo central es la calidad, la cual será alcanzada por el

apego y obediencia al Marco. En otras palabras, el fracaso de la educación se debe al no cumplimiento de su santa palabra, ya sea por profesores ineficientes o, en su defecto, alumnos tontos. En síntesis, es un problema individual, atomizado, que toma en consideración al colegio aislado de la

sociedad, ya que el planteamiento del problema y su solución pasan es3

   Ministerio de Educación. Marco para la Buena Enseñanza. República de Chile. Impreso en C&C Impresores. 2003. Pág. 41. (Negritas hechas por el autor).


46

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico

trictamente por el profesor, o sea por el trabajador.

Cabe mencionar en este momento, que la hipótesis central del

presente trabajo es antagónica a lo ya expuesto. Planteamos que la ense-

ñanza es un hecho social, con todas sus características y consecuencias que esto conlleva, como ya se ha mencionado al principio. Para graficarlo, nos basaremos en la enseñanza de fines del siglo XIX en nuestro país,

trataremos de exponer las características de ese momento histórico y su influencia en la educación. La elección de este momento responde a dos necesidades: la primera, basada en el requerimiento de hacer un trabajo

corto, de máximos 10 planas, lo cual impide la realización de un análisis de más largo tiempo, y segundo, este es un período clave que nos muestra varias problemáticas que serán la base del desarrollo de los acontecimientos del siglo XX. Espacialmente abarcaremos el Chile central, específicamente desde el valle del Aconcagua hasta el valle de Itata. Debido a que en estas zonas se desarrollarán las estructuras económicas que darán forma al espacio rural y sus actores sociales, principalmente trabajadores

campesinos, los que hasta ya entrado el siglo XX, corresponden a la mayoría de la población del país.

2. Desarrollo

Generalmente la forma de desarrollo de este tipo de trabajos se

hace comenzando desde las características generales hacia las específicas, a saber, el Estado, la economía estatal, los grupos dirigentes y sus concepciones de educación, el papel de la Universidad de Chile, las leyes, las instituciones, etc. Para luego descender a la educación primaria, que era la

destinada a los grupos populares, sus características y el resultado de ese proceso educativo. Nosotros, por el contrario planteamos comenzar “desde abajo”, para luego ir “subiendo”. En realidad partir desde lo cotidiano, desde la historicidad misma, para redescubrir y reinterpretar el papel del Estado y la influencia de los grupos dirigentes.

En este ejercicio, comenzaremos desde la chingana, en la cual con-


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

47

verge el trabajo agrícola, las festividades y las características principales

de la población. ¿Qué es la chingana?, lo más cercano que nosotros conocemos a ellas, son nuestras actuales ramadas que en lo concreto cumplen

con la misma función social. Estas nacen en el siglo XVI y son descritas de la siguiente forma: “no son otra cosa que unas chozas formadas de estacas

con sus divisiones, paredes y techos de ramas de árboles o matas unidas,

dándoles el tamaño y hechura del gusto e idea de su dueño”4. Las cuales

se levantaban para celebrar todo tipo de festividades, desde los feriados

religiosos como la navidad y la pascua, pasando por rituales como los bautizos y casamientos; o acompañando los trabajos, como en el caso de la

trilla, los rodeos y la construcción de caminos y vías férreas. En síntesis podemos decir que “la diversión de las chinganas estaba presente durante

todo el año y (…) casi todos los días. En teoría podían funcionar sólo los fines de semana, pero era común que abriesen también en días de trabajo”5.

A esto le podemos sumar que en la sociabilización de la chingana, destacaban ciertos elementos, entre ellos el alcohol, la violencia, el canto, el

baile y las relaciones sexuales. Ahora bien, se podrán preguntar ¿y esto qué tiene que ver con la educación?, a lo cual simplemente le responderé con la siguiente cita, la que corresponde a una carta escrita al subdelegado de la intendencia de San Vicente, un 22 de junio de 1873:

Pongo en conocimiento de S.S (señor subdelegado) que el pre-

ceptor de la escuela (…) don Manuel Antonio Castro, trata mui mal los niños a consecuencia del licor que veve pues pocas veces

estara con la caveza buena hasta llegar a conquistar a los niños mas grandes aun a meterse en una chingana con ellos como lo ha hecho con uno que tengo a mi cargo. Se han retirado ocho niños de la escuela incluso los mios. Por estos motivos es imposible 4

    PURCELL, Fernando. Diversiones y juegos populares. Formas de sociabilidad y crítica social. Colchahua 1850- 1880. Santiago de Chile. Ediciones de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. 2000. Pág. 33. 5

   Ibíd. Pág. 37.


48

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico continuar con este preceptor6.

La violencia en la chingana es otro factor de importancia que tras-

ciende a esta misma. Los cuchillos, el aguardiente, la chicha y el vino eran

los elementos centrales en las peleas, las cuales se dejaban caer entre los

asistentes, en contra de las autoridades policiales, entre las mujeres y cantoras, o en las mismas chinganas que se levantaban cerca de los trabajos,

como en la construcción de vías férreas; los carrilanos, que era como se

denominaban a los trabajadores constructores de las líneas, destacaban en este ámbito, puesto que “la violencia de los carrilanos quedó estam-

pada en muchas letras de cuecas en las que se destacan sus cualidad de hombres rudos”7. Cabe señalar, que como lo sucedido con el alcohol, la

violencia atraviesa el ambiente de la instrucción pública, enumerándose

como otro de los problemas que contextualizaban la educación rural. Esto

se refleja principalmente en el trato entre alumnos y preceptores para solucionar diferencias. El siguiente informe de un visitador de escuelas, en

la provincia de Aconcagua, hecha en febrero de 1854 nos retrata el panorama:

… i hubo un niño llamado Ismael Olavarría que en mi primera visita insultó a otro llamado Rosauro Almansé, con palabras tan

indecorosas que por respeto i decencia las callo: fue castigado con dos guantes, siguió respondiendo al preceptor, se le mandó a callar, no obedeció, se le mandó hincarse, tampoco: hasta que

el maestro lo tomó de un brazo i lo hincó cerca de sí como a 1 i media varas; pero pateando i respondiendo siempre i cortó la

dificultad sentándose luego8.

Estos dos elementos son parte de la cotidianidad de la época,

marcando los espacios sociales de los grupos populares, tanto en su traba6

   Ibíd. Pág. 51.

7

   Ibíd. Pág. 58.

8

    EGAÑA, María Loreto. La educación primaria popular en el siglo XIX: una práctica de política estatal. Santiago de Chile: Editorial Lom. 2001. Pág. 131.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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jo, fiesta y escuela; vale decir en la casi totalidad de sus vidas. Me gustaría

primero sensibilizar al lector, en cuanto a que estos dos elementos son aun parte de nosotros en la actualidad. Nadie podría negar la influencia del alcohol y la violencia en nuestro diario vivir, ya sea estando en contra

o a favor de esto; innegable es que a todos y cada uno de nosotros nos han

tocado experiencias, directas o indirectas, relacionadas con estos factores. Ahora bien, en ningún momento estoy intentando plantear que estos

sean elementos intrínsecos a nuestra sociedad, o que nos encontremos constantemente en decadencia. Sin lugar a dudas, estos son fenómenos históricos, con un desarrollo concreto y más que ser una causa, son una consecuencia.

Los individuos no son alcohólicos y violentos simplemente por-

que sea divertido serlo, o porque sean intrínsecamente malvados, flojos,

oscuros, o cualquier sinónimo que se pueda usar al respecto. O porque

escojan serlo. Con la intención de lograr entender esto, es necesario elevarnos, por así decirlo, desde lo cotidiano, patente y palpable, hacia una

realidad implícita, que diciéndolo en términos poéticos, sería como la cara que se encuentra detrás de la máscara de diversión y gallardía. Es necesario elevarnos hacia lo económico, relativo al trabajo y las problemáticas de aquel.

Durante el siglo XIX, el trabajo campesino se ve afectado por el

colapso de un desarrollo comenzado en el siglo XVIII, que luego dará vida a una nueva forma de trabajar, que afectará directamente los objetivos de

vida y la sociabilidad misma en el ambiente rural. Desde el 1700, los vagabundos de la colonia comenzaron un “masivo proceso de campesinización, aprovechando, por cierto, el desdén que la élite encomendero- mercantil

colonial (…) había desarrollado por las actividades productivas propiamente tales”9. En donde el objetivo era poder adquirir tierras, producirlas

y con el dinero obtenido de la venta de lo producido, lograr construir casas sólidas y habitables. Por otro lado el alcance de tales objetivos e ideales se 9

   SALAZAR, Gabriel. Visión histórica de la educación popular. Revista Proposiciones. 1987. Pág. 114.


50

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico

vería obstaculizado por cobros de impuestos, permisos, etc. Cosa parecida sucedía con las chinganas, a propósito de permisos, ya que para funcionar

debían pagar una patente y un porcentaje a quién arrendaba la tierra para

su emplazamiento. Cabe mencionar que este ideal sucumbirá entre 1820

y 1840, aproximadamente, a causa de hambrunas, que sumadas a los cobros de impuestos, destruirán la producción campesina, resultando informes como el de Concepción del 30 de octubre de 1824: “hemos visto ya espectros y hombres cadavéricos que a nuestros pies han dado el último

aliento”10. Luego de que los efectos catastróficos de la hambruna sean su-

perados paulatinamente, las consecuencias estructurales se harán notar, concretamente en la reaparición del vagabundaje. Salazar, en Labradores, peones y proletarios, trata este tema a fondo y grafica lo que sucede de una forma, que a mi humilde parecer pinta una imagen precisa:

Masas de peones desempleados, sin calificación, sin tierras, sin fe en las empresas productivas o comerciales de sus padres la-

briegos, sin respeto ni por los patrones ni por las autoridades ni por la propiedad ni aun por la muerte, comenzaran a salir,

repletos de ira contenida, en busca de empleos, de tierra, de posibilidades, de un desarrollo económico general que les abriera, cuando menos, una esperanza11.

Estas Masas de peones desempleados…, nos permiten entender de

mejor forma los acontecimientos de las chinganas, las escuelas, el alcoholismo y la violencia, pero por sobretodo la estructuración del trabajo,

el cual consistirá principalmente en los mingacos, los cuales consisten en “la reunión de una serie de personas que llegaban de distintas partes para colaborar en algún trabajo determinado”12.Trabajadores sin propiedad ni lugar fijo donde establecerse, explican la pobreza y el abandono a la vida. Por otro lado, el preceptor no se encontraba ajeno a toda esta realidad, 10

    SALAZAR, Gabriel. Labradores, peones y proletarios. Santiago de Chile. Editorial Interamericana. 1985. Pág. 141. 11

   Ibíd. Pág. 143-144.

12

    Op. Cit. PURCELL. 2000. Pág. 42.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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de hecho salía de ella misma, tanto en costumbres como en salarios, ya

que percibía la misma cantidad que un peón, el cual promedió entre los

70 y 140 reales, desde 1820 a 1857. Para redondear esta idea, agregaremos la denuncia del senador B. Vicuña, hecha en 1881, donde exclamaba: “el sirviente de mano, el portero de casa grande, no hay casi empleado

alguno que no esté mejor rentado que los empleados de la instrucción primaria”13. De esta forma podemos observar y palpar como la pobreza

es otro de los factores que inundarán la experiencia de la instrucción primaria. Así también lo destacaba un visitador de escuela en Coquimbo un

15 de abril de 1861: “Los alumnos de este establecimiento se presentan a

la escuela vestidos de poncho o manta, i cree el infrascrito imposible estirpar esa costumbre en aquella localidad por ser la mayor parte hijos de jente proletaria”14. Por si esto fuese poco, se le debe agregar que los útiles

escolares básicos, como papel y lápiz, debían ser costeados por la familia del alumno, caso que como hemos expuesto, fue complicado, por no decir

imposible, debido a la pobreza de los padres, ante lo cual “los precepto-

res entregaban esos útiles y recibieran uno o dos reales mensuales por alumno”15.

Por último, nos queda analizar y sacar a la luz, un elemento que es

un poco menos cotidiano y tangible que los ya expuestos, pero no deja de ser menos decisivo para la sociedad. Estamos hablando de los grupos diri-

gentes y su manejo del Estado y la Economía. Para esto es necesario volver a elevarnos en nuestra investigación, con el objeto de lograr entender sus percepciones del problema de la educación y la sociedad en general, sus

ideales, su capacidad coercitiva y dirigente. Primero que todo comenzaremos con las políticas económicas, en donde la principal tendencia es,

como la denomina Salazar, de los merchant-bankers, quienes logran imponerse tras la guerra de 1829, los cuales están en directa relación con el

capitalismo mercantil europeo, desarrollándose la muy conocida econo13

   Op. Cit. SALAZAR. 1987. Pág. 93.

14

   Op. Cit. EGAÑA. 2001. Pág. 127.

15

   Ibíd. Pág. 141.


52

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico

mía de exportación de productos primarios y la importación de secunda-

rios. Con esto, las preocupaciones de este sector de los grupos dirigentes

serían asegurar “políticamente el sistema mercantil, lo que involucraba, en lo esencial, asegurar que todos los circuitos internos y externos del

enorme espacio mercantil estuviesen expeditos”16, lo que significaba eliminar la corrupción y el bandolerismo social, por medio de una cultura

moralizante. Desde el siglo XVIII hasta mediados del XIX, la exportación agrícola estuvo enfocada principalmente en el mercado del Perú. Desde

1850 a 1855 se cambia el destino a California, debido a la fiebre del oro que demandó grandes cantidades de alimentos. Luego en la década del

60 se cambia el océano Pacífico por el Atlántico, pasando por Argentina,

Brasil y posteriormente, Inglaterra, alcanzando sus puntos más altos en-

tre 1865 y 1875. Luego será el mercado interno, especialmente el norte salitrero el que consumirá la producción agrícola. Por otro lado el avance de los ferrocarriles será continuo, puesto que...

En diciembre de 1851, se inauguró el tramo ferroviario que unía

Copiapó con Caldera. Después se inició la construcción del ferrocarril del sur, que en 1859 ya llegaba a Rancagua y en 1862 conectó San Fernando con Santiago (…) Curicó se sumó al trazado en 1868 y Talca en 1875”17.

De aquí la importancia del carrilero, que recorrió gran parte del

Chile central y sureño. Además, debido a la mantención de una producción sin maquinarias, la única forma que esta pudo dar abasto fue por medio

de la expansión de las tierras de cultivo, destacándose que los grandes hacendados promovían los mingacos para llevar acabo su producción. Es

importante mencionar aquí, la coincidencia de las fechas. El mercado de exportación aumenta durante la década de 1850, en donde la forma de

dar abasto fue por medio de la expansión de los cultivos y no su productividad en sí mismas. Por otro lado, en el mismo período, el campesinado 16

   Op. Cit. SALAZAR. 1987. Pág. 89.

17

    Op. Cit. PURCELL. 2000. Pág. 29.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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sufría los resultados de su crisis con Masas de peones desempleados, sin calificación, sin tierras, a diferencia de sus padres…

Por otro lado, el hecho de que los grupos dirigentes asuman la

necesidad de moralizar, es decir, conducir intelectual y moralmente a la sociedad en su conjunto, es agregar una nueva función al Estado, la que ya

no solo será coercitivo (Derecho, economía, Iglesia), sino que ahora buscará establecer un consenso. Ante esto, seguimos lo planteado por Antonio

Gramsci en Los cuadernos de la cárcel, quien expone que en la organización Estatal pre moderna, o sea en la antigüedad y en el medioevo, “el

Estado era, en cierto sentido, un bloque mecánico de grupos sociales y a menudo de razas distintas: dentro del ámbito de la coercíon política-

militar” 18, en donde los grupos subalternos tenían instituciones propias

no subordinadas y que en momentos de crisis agudas eran coaccionados los que estaban en contra del Estado mientras se formaba una federación de grupos sociales con funciones diversas no subordinadas, pero por otro

lado el “Estado moderno sustituye el bloque mecánico de los grupos sociales por su subordinación a la hegemonía activa del grupo dirigente y

dominante, por consiguiente deroga alguna autonomía”19. La creación de hegemonía produce una conducción intelectual y moral hacia los grupos

sociales subalternos, las cuales se concretizan con la integración de las

formaciones políticas y culturales dominantes a la autoconciencia de clase, ya sea en reivindicaciones políticas o en la adhesión a proyectos de los grupos dirigentes.

En este sentido, los grupos dirigentes buscaron establecer sus

patrones culturales en el resto de la población por medio de la educación. Estos estarán basados en los principios de la Ilustración, el cual postula

“una visión de la cultura con caracteres de universalidad, pretendiendo abarcar y extenderse a todos los hombres, (…) la razón esclarece e ilumi18

    GERRATANA, Valentino, ed. (1981). Cuadernos de la Cárcel. GRAMSCI, Antonio, Cuadernos de la Cárcel, Tomo 5. México. Editorial ERA, Universidad Autónoma de México. 1981. Pág. 178. 19

   Idem.


54

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico

na, el medio a través del cual el hombre alcanza no solo el saber científico,

el conocimiento útil, la verdad práctica”20. Con el concepto de educación

ilustrado francés, se configura la enseñanza en Chile, con el fin de instruir

al pueblo para asegurar el funcionamiento de la naciente república y sus instituciones e incorporarse a la dinámica del progreso. En torno a esto

se configuran dos discursos básicos, uno planteado por Bello, el cual entiende la educación como un medio para formar una aristocracia cultural

y por otro lado Sarmiento, que plantea la educación como un instrumento

para elevar rápidamente al pueblo a la categoría de ciudadanos. Es necesario destacar que en la práctica triunfa la propuesta de Bello, debido

a que la única educación dirigida al pueblo era la instrucción primaria,

por otro lado la enseñanza secundaria y la superior estaba destinada a los mismos grupos dirigentes.

En torno a esto, se dan varios debates y un arduo desarrollo de la

legislación de la educación, esto queda de manifiesto en la creación de la

Ley de instrucción primaria, la cual es presentada en 1843 por Lastarria

ante la Cámara de Diputados y que es promulgada en 1860 y reglamentada

en 1863, quiere decir, 20 años de tramitación. La cual declara que “la enseñanza primara es absolutamente gratuita; manda establecer una escuela

de niñas y otra de varones en todo departamento con más de 2000 habitantes (…) Para los campos, provee escuelas de temporada, que no se llevaron a la práctica”21. Este hecho, sumado al siguiente, nos reflejará el real interés por la educación popular: “El problema se manifestaba en la alta

inasistencia escolar, se registraba un promedio de 60% de asistencia de niños matriculados en la escuela y se manifestaba también la cantidad de

niños que no eran matriculados, ambos hechos agudizados en el campo”22.

Paradójicamente, la mayoría de la población de la época es rural. Para re20

    CONEJEROS, Juan Pablo. La influencia cultural francesa en la educación chilena, 1840 – 1880. Serie Investigación Nº17. Dirección de investigación y extensión, Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez, 1999. Pág. 4.. 21

    LABARCA, Amanda. Historia de la Enseñanza en Chile. Santiago de Chile. Editorial Imprenta Universitaria. 1939. Pág. 148. 22

   Op. Cit. EGAÑA. 2001. Pág. 42.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

55

matar, es necesario mencionar que en la década de 1840, el presupuesto estatal de educación fluctuó entre 1 y 4%, el de guerra y marina entre

33,3 y 40%. “Entre 1850 y 1900 el gasto en educación promedio 5,4% del gasto fiscal total, pero Guerra y Marina promedió, en cambio, 30,1%”23. Podemos ver, explícitamente, el real interés de los grupos dirigentes, que estaba muy lejos en realidad, de crear hegemonía en las zonas rurales del país, enfocándose principalmente sus preocupaciones en lo urbano y en la educación propia de ellos.

3. Conclusión

Como hemos podido observar, la enseñanza en el Chile decimonó-

nico se encontró atravesada por diversos factores, que aunque en apariencia se mostraban distintos, en lo profundo todos estaban interconectados. Observamos como se va creando una forma de concebir la educación, por

parte de los grupos dirigentes, que va de la par con su construcción de la

estructura económica y estatal. La construcción de hegemonía supondría

abarcar a toda la población, pero esto no fue así en el caso estudiado. El campo chileno de mediados del siglo XIX es un lugar, antes que todo, aban-

donado en este sentido, lo que nos da muestra de la existencia del Estado pre moderno en el campo, especialmente coercitivo y compuesto por blo-

ques mecánicos, la supervivencia de la chingana y las prácticas inmorales

que esta conllevaba, nos refleja la incapacidad, o indecisión, de traspasar los patrones culturales y morales de los grupos dirigentes al resto de la

población, para así crear grupos subalternos. El “roto”, resultado de la estructura del trabajo al cual fue presionado a llevar, junto con su Historia

concreta y de grupo social, está lejos de ser un subalterno. También vemos como se va formando esta dirección intelectual y moral dentro de los

distintos integrantes de los grupos dirigentes, mostrándose este período como de construcción de las bases de la sociedad que vendrá más adelante, así como también de sus problemáticas. 23

   Op. Cit. SALAZAR. 1987. Pág. 91.


56

Los problemas de la Educación En el Chile central Decimonónico A la luz de lo expuesto afirmamos que el problema de la educa-

ción va mucho más allá de la relación alumno-profesor dentro del aula.

Debido a que los factores que le dan forma y que, al mismo tiempo, se

forman a sí mismos, son mucho más amplios y complejos de lo que se cree. Pero, en la época estudiada, los grupos dirigentes encontraron resolver la

problemática por intermedio de cambiar la influencia ilustrada francesa por la alemana, dándose que los métodos propuestos de los profesores alemanes a su llegada en 1885, para mejorar la calidad se basaría en “la

técnica didáctica, hasta entonces despreciada, y de simple rutina empírica

(…) El profesor pasó de controlador de las lecciones de un texto, a organizador, expositor y director de los conocimientos de sus alumnos”24. ¡¡Qué excelente acogida hubiese tenido en ese contexto el Marco para la Buena Enseñanza!!...

Tanto ayer como hoy, la solución a la dificultad de la pedagogía de

dar buenos resultados ha sido cargada al ayer preceptor y hoy profesor,

pero siempre peón docente. Como futuros profesores, no podemos sim-

plemente hacer como si los problemas de la sociedad, en su conjunto, no afectan a la enseñanza. No podemos creer que un contenido, habilidad o aptitud, sirvan para enfrentar los males y vicios de nuestros semejantes,

producidos por una pérdida de identidad, de proyecciones políticas y, por

sobretodo, económicas. Hoy en día la pedagogía es otro más de los oficios explotados en una sociedad capitalista, en donde se nos ponen semáforos, se nos plantan laureles y muchas otras payasadas…

La solución a nuestros problemas, relativos a nuestro oficio, a

nuestro quehacer, solo depende de nosotros, de nuestra capacidad orga-

nizativa y nuestra irrupción en la sociedad, de lo contrario no seremos más que continuadores y legitimadores de una sociedad explotada y subalternizada.

24

   Op. Cit. LABARCA. 1939. Pág. 185.


FORMACIÓN Y PRÁCTICA DOCENTE: LA REFORMA EDUCACIONAL EN LOS TIEMPOS DE LA “REVOLUCIÓN EN LIBERTAD” Por Diego Larenas Farías 1

Palabras Clave Formación docente, Reforma educacional, Eduardo Frei Montalva,

Resumen

Democracia Cristiana.

L

o que se intenta con este trabajo es situar el rol del docente en el sistema educativo, analizar su proceso formativo, cuanto incide el currículo en él y cuáles son las posibilidades de que el maestro

o maestra se vea permeado por este. En suma, por medio de tensionar las instancias de formación y práctica docente, se pretende entrever dinámicas que no se encuentren explicitadas mediante una revisión dicotómica.

Para ello, se ha escogido como caso de estudio el proceso de refor-

ma que recibió la formación normalista durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, considerando las pretensiones ideológicas de esto, las posibilidades del docente frente a las mismas y el contexto nacional como internacional de los 60’. 1

    Estudiante de Pedagogía y Licenciatura en Historia y Cs. Sociales, Universidad de Valparaíso.


58

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad”

1. Antecedentes

En 1964 la Democracia Cristiana llega al gobierno sin formar par-

te de ninguna coalición, su campaña conducida por el lema “revolución en

libertad”, es el reflejo de la realidad política latinoamericana de los 60`, marcada por el proceso revolucionario llevado en Cuba y las demandas

sociales que gradualmente comenzaron a crecer y radicalizarse, exigiendo con voz cada vez más alta y una férrea convicción ser atendidas.

Entendiendo esto, el PDC decide llevar a cabo diversas trans-

formaciones, estas debían estar orientadas de un modo tal que tanto el desarrollo social como económico se materializaran en forma conjunta, siempre por medio de reformas y con un respeto a la institucionalidad.

Tal proceso de modernización de la economía y de las instituciones debía

aplicarse sin postergar principios tan relevantes como el de la solidaridad

o el de una sociedad comunitaria. Esto da cuenta de lo que simbolizaba el

PDC, por un lado el deseo de llevar a cabo transformaciones amparadas en la ciencia y tecnología y a la vez, la expresión de un pensamiento católico

renovado que veía en la cooperación y no en el conflicto, el motor de la sociedad2.

Durante este período, Chile y la mayoría de los países latinoame-

ricanos se caracterizan por estar en crisis y por llevar a cabo múltiples

diagnósticos frente a la misma, algunos de ellos acentuados en los cambios drásticos, revolucionarios, mientras que otros abogaban mas por una

modernización que transformación del capitalismo, mediante reformas, tal es el caso del análisis que emana desde La Comisión Económica Para

América Latina (CEPAL), quien hace un estudio de estos, indicando que

eran “países con bajos ingresos per cápita, con resistencia a las innovaciones tecnológicas, con carencia de una educación mínima y especialización en las investigaciones científicos-técnicas”3. Frente a este análisis propone 2

    COX, Cristian. Políticas educacionales y principios culturales. Chile 1965-1985. Santiago. CIDE. 1986. 3

    AEDO-RICHMOND, Ruth. La Educación Privada en Chile: Un Estudio Históricoanalítico Desde El Período Colonial Hasta 1990. RIL Editores. Santiago 2000. Pág. 116.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

59

algunas medidas, las cuales estaban orientadas a:

introducir modificaciones al impulsar el rol económico del Estado en asociación con los sectores más progresistas de la sociedad, las cuales serán materializadas cuando Kennedy promueva

su programa Alianza para el Progreso, mediante el cual se extendería el poder y la influencia norteamericana a través de la

ayuda económica a los gobiernos latinoamericanos, los cuales a cambio adoptarían el modelo democrático norteamericano4.

Dichos postulados son adoptados por el partido democratacris-

tiano, donde incluso “uno de los personeros más importante de esta oficina de las Naciones Unidas, el chileno Jorge Ahumada, se [convierte] en uno

de los inspiradores del programa presidencial de 1964”5. Tal autor postula la existencia de una crisis integral que no sólo tiene carácter económico, sino que afecta a su vez a aspectos sociales, culturales y políticos.

Si bien se postulan cambios importantes dentro de la sociedad,

estos no son estructurales, el sistema económico seguía manteniendo al

margen a un gran sector de la población, la desigualdad social y la distribución de la riqueza continuaban, y por lo mismo los problemas de la

educación se tornan arquetípicos, pues los pobres de 1920 eran los mis-

mos que en 1960. Es en esta dirección que María Angélica Illanes plantea que:

El problema clave de los años 60 era la agudización de la miseria, el estancamiento y la crisis económica. Los economistas del capitalismo inteligente chileno y latinoamericano que residían

principalmente en la CEPAL, van a sustentar el planteamiento de que el problema económico no es una cuestión autónoma o específica sino que está conformado por una interrelación de 4

   Ibíd. Pág. 116-117.

5

    SEPÚLVEDA, Alberto. Los años de la Patria Joven: La política chilena entre 19381970. Ediciones ChileAmérica CESOC. Santiago. 1996.


60

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad” factores o ámbito de la sociedad que lo configuran6.

Los objetivos principales que se trazo la democracia cristiana una

vez en el poder fueron, en líneas generales:

una transformación de la estructura social chilena que incorpo-

rara a los sectores marginales a la economía de mercado y que disminuyera las diferencias de ingreso; la creación de una sociedad moderna mediante la industrialización, la reforma agraria,

medidas de promoción popular y un incremento de la educación; una aceleración del desarrollo económico; y la ampliación del sistema democrático7.

Dentro de todos estos intentos, se vislumbra el proceso de refor-

ma educacional como el articulador del conjunto de ellos, Cox lo plantea de la siguiente forma:

para el partido que asume el gobierno en 1964 la educación, mucho más que una “política sectorial”, era eje de una estrategia

general de cambio social (…) siendo considerada desde un inicio

crucial tanto para la formación de los recursos humanos requeri-

dos por el crecimiento y la modernización de la economía como para el proceso de integración social y política de las mayorías

excluidas así como, en general, para la mantención de un orden sobre las bases de consenso, cooperación y participación8.

Es por lo antes expresado que se ha decido darle mayor énfasis a

dicha instancia y ver como dentro de ella se le entrega un rol protagónico

al docente. Se propone que por medio de un estudio detallado de la reforma educacional se pueden percibir los aspectos ideológicos y desenmas-

carar objetivos implícitos que no se encuentran presentes en el discurso. 6

   ILLANES, María Angélica. Ausente señorita. El niño chileno, la escuela para pobres y el auxilio 1980-1990. JUANEB. Santiago. 1991. 7

   Idem.

8

    Op. Cit. COX, Cristian. 1986.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

61

A su vez, se desea desarrollar la posibilidad de resistencia a tales transformaciones centrando la atención en el mismo sujeto a quien se le pone la mayor responsabilidad de que los cambios sean llevados a cabo de forma correcta, el docente, para lo se ha escogidos a los maestros y maestras

normalistas por características que son propias del desarrollo del trabajo.

2. La reforma de 1965: Los intentos por modernizar y democratizar la educación

Empezamos la revisión de la reforma educacional del gobierno

democratacristiano entendiendo que la ciencia como la tecnología están al servicio del hombre no sólo en su dimensión práctica, sino que también

mediante su instrumentalización en función de una determinada ideología. En palabras de Cristián Cox y Jacqueline Gysling se puede señalar

que “tras la definición de cada qué va a ser transmitido hay un campo de relaciones de fuerza y un quién resultante de tales relaciones”9.

Ernesto Shiefelbein describe el proceso que se esta llevando a

cabo como:

(Un) sistema orientado a una sólida formación cultural de la persona, a su integración armónica en la vida social, a una capacita-

ción más intensa y extensa para la vida del trabajo productivo y en consecuencia provocará una extraordinaria ascensión de los grupos sociales, especialmente de trabajadores, a nuevas formas de vida material y espiritual10.

Las fuentes específicas de inspiración teórica de la reforma que

estudiamos fueron, y que se ven reflejadas en el planteamiento anterior

son fundamentalmente, la filosofía católica-humanista del francés Jaques 9

    COX, Cristián y GYSLING, Jacqueline. Continuidad y cambio en las categorías del conocimiento de la formación del profesorado chileno, 1842-1987. CIDE. Santiago. 1988. 10

   SHIEFELBEIN. 1967. Pág. 176.


62

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad”

Maritain y las nuevas concepciones curriculares de los norteamericanos

Ralph Tyler y Benjamin Bloom”11. Se vislumbra la educación como una

instancia para mejorar la productividad pero nunca abandonando el patrón espiritual que es aquél vector de la ideología del partido Demócrata Cristiano.

En definitiva, el amplio espectro de vertientes teóricas que se

dieron cita en la fundamentación de la reforma, permitió la formulación de los cuatro principios claves que iluminaron el esfuerzo reestructurador. Primero, responsabilidad sociocultural

de la educación (…) segundo, formación para la vida activa, identificando la educación básica con la adquisición de habilidades

aptas para el futuro mundo laboral y la educación técnico-profesional con las formas operacionales concretas del trabajo. Tercero, educación como proceso de toda la vida (…). Cuarto, la educación como patrimonio de todos, en la expectativa de realmente aseguraba la igualdad de oportunidades en el acceso a la cultura sin otra limitación que el talento y la capacidad intelectual12.

La necesidad de un cambio en la educación es justificado por el

ministro Juan Gómez Millas de la siguiente manera: “las torres de marfil de la educación se están derrumbando porque ellas esconden objetivos culturales y educacionales de una sociedad muere”13.

Todo proceso de reforma, al menos en el ámbito de la educación,

se reconoce a si mismo como vanguardia y a la vez apunta siempre a acabar con una trilogía que se reconoce obsoleta pero que es utilizada en

demasía, entendiendo en esta categoría al enciclopedismo del curriculum, el verbalismo-didáctico de la pedagogía y por último y tal vez el más emblemático la memorización. La conformación de una crítica a la educación

conjugando estos tres aspectos otorgará al menos discursivamente aspec11

   ZEMELMAN y JARA. 2006. Pág. 139.

12

   Ibíd. Pág. 147.

13

   Reforma educacional. Pág. 13.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

63

tos modernizadores.

Los esfuerzos del gobierno democratacristiano pueden sinteti-

zarse en dos aspectos, la modernización de la educación que implicaba la incorporación de los nuevos conocimientos en el área de la ciencia y

tecnología, aumentar y mejorar la infraestructura del sistema educacional, reformular los planes y programas de estudio, el aumentó de la cantidad y calidad docente, entre otros aspectos, mientras que el intento de

democratización de la educación se pretendía llevar a cabo mediante la apertura de más escuelas, dirigiendo los esfuerzos a las zonas rurales, por

medio de la implementación de becas, de entrega de desayunos y almuerzos, etcétera.

Dentro de las diversas instancias a las que afectó el proceso de

reforma educacional, encontramos la Educación Básica, la cual es sindicada como una de las mas relevante de todo el sistema dado que se tiene la

certeza de que es en este período cuando el educando adquiere los patrones de conducta y hábitos que serán más significativos. Es por ello que el entonces presidente, Eduardo Frei Montalva plantea que “[se debe] vigilar

que la formación de profesores para el nivel básico, sea una de las más

cuidadas y rigurosas, y abierta a las mayores oportunidades de perfeccionamiento continuado”14.

En lo que respecta el aspecto cuantitativo de la reforma, quizás el

más reconocible y acogido por la crítica, podemos señalar que:

Dentro de lo inmediato y como parte del Plan de Extensión de la

educación Primaria que se desarrolló aceleradamente desde di-

ciembre de 1964, la primera medida adoptada fue la realización de un Censo Escolar Nacional de nivel Primario que arrojara la

real demanda educacional. Así en marzo de 1965 los 186.104 niños desatendidos fueron cubiertos. Para lograrlo, hubo que habilitar 6.000 aulas en 1.535 escuelas, capacitar aceleradamen14

te a 2.700 aspirantes a maestros primarios que, junto a los rein-

   Discurso pronunciado por Frei Montalva. 1965. Pág. 10.


64

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad” corporados y egresados regulares, totalizan 5.000 y, equipar con textos, mobiliario útiles escolares15.

Aún cuando se mejoraron aspectos de cobertura quedaron pen-

dientes otros de carácter cualitativo, siendo estos por ejemplo, el hecho de que si bien se aumentó la educación básica a ocho años tal y como se mantiene en el día de hoy, esta no alcanzó un nivel significativo, sino que

se mantuvo siendo una instancia preparatoria para la educación secun-

daria16. En la misma línea, cabe señalar la contradicción que se presenta una vez que se pone en marcha la reforma, con el proceso acelerado de la formación docente de los llamados profesores MARMICOC.

3. El rol del docente: la reconceptualización de la formación normalista. De la reflexión a la ejecución

Las normales fueron una expresión de las ideas más progresistas

de su tiempo, como lo propone Iván Núñez:

La Escuela Normal fue una institución peculiar, gratuita y abierta a los sectores populares -e incluso campesinos- fue a la vez selectiva. Podría decirse que reclutaba a los mejores alumnos dentro de la educación primaria popular y estatal y los promovía

hacia el magisterio y, en muchos casos, hacia otros horizontes que les habrían estado vedados sin su paso por las Normales.

Hoy podríamos decir con Gramsci, que formaban ‘los intelectuales orgánicos’ de nuestra clase trabajadora17.

A pesar de significar una posibilidad de ascenso social, es tildada

por los reformistas del 65 como un esquema simple y cerrado, y... 15

   Op. Cit. ZEMELMAN y JARA. 2006. Pág. 147.

16

    CRUZ, Nicolás. La educación Chilena y las elites políticas de los sectores medios 1900-1970. Revista Mapocho Nº 47. DIBAM. Santiago. 2000. Pág. 300. 17

    NUÑEZ, Iván. (1997). Historia reciente de la Educación Chilena. Consulta: 10 de Marzo de 2010 en: http://historiaeducacion.tripod.com/id7.html.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

65

Desde el punto de vista social, este esquema significaba que el contingente de profesores de las escuelas normales de Chile se

reclutaba de entre los egresados de las mismas escuelas (…) En definitiva el sistema el sistema tradicional de las Normales era

esencialmente clasista. Los hijos de los obreros o de empleados

de bajos ingresos socio-económicos (que eran los que se educaban en las escuelas normales fiscales) ingresaban a las escuelas normales sin otra alternativa que la de regresar a las escuelas primarias básicas18.

Fue así como se fue elaborando un discurso para reformular casi

en su totalidad la formación normalista, dado reivindicaciones que ema-

naban desde los mismos normalistas producto de la posición en la que se encontraban en el sistema educacional, lo cual Iván Núñez grafica de la siguiente forma:

La enseñanza normal nace y se desarrolla vinculada a la educación primaria, lo que la ubica desde un comienzo en una si-

tuación desvalorizada respecto de la educación secundaria orientada hacia la universidad, y de la formación de los propios

profesores secundarios realizada en la misma universidad. Esta posición subordina al interior del sistema escolar genera una constante presión por parte de los normalistas por reubicar el

sistema normal en posiciones que le signifiquen un mayor re-

conocimiento social. La presión gremial, junto con el impulso ascendente generado por el conocimiento por el crecimiento y expansión del mismo sistema escolar inciden en el ascenso de la enseñanza normal en el sistema19.

La enseñanza normal previo a la reformulación de 1967 era por-

tadora de una esencia que le era propia y a la vez la diferenciaba de otras 18

    LEYTON. Pág. 173-174.

19

    COX, Cristián y GYSLING, Jacqueline. La formación del profesorado en Chile. 1842-1987. CIDE. Santiago. 1990.


66

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad”

instituciones formadoras:

las Escuelas Normales, el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y, el Instituto Pedagógico de la Universidad Técnica del

Estado, respectivamente, daban origen a definidas identidades profesionales específicas, la del normalista, centrada en la didáctica y en el servicio social; la del “profesor de Estado”, afincada

en el dominio académico de una disciplina o asignatura; y la del

docente de la enseñanza técnica, orientada al pragmatismo de

los oficios y especialidades laborales20.

Se propone que esa vocación social no solo era otorgada en su

formación docente propiamente tal, sino que era parte de una formación

política intrínseca, facilitada por su origen mayoritariamente obrero, que en un contexto sociopolítico como el de la década del 60 deja entrever que

contaban con herramientas para debatir e inclusos posturas determinadas, lo que podía ser potenciado por medio de instancias tales como la formación humanista y la convivencia en el internado. En suma, ya hay

elementos que no puedes hacer suponer la existencia de una formación extracurricular.

(Con el proceso de reforma) El rol docente es re-definido de modo que el profesor deja de ser un instructor y pasa a ser un

facilitador de un contexto de aprendizaje, guía y no actor principal, de una actividad que descansa en medida mucho mayor que

20

en el pasado de los alumnos21.

“Los profesores desempeñan un papel vital en el mantenimiento

   NÚÑEZ, Iván. La Formación de Docentes. Notas Históricas”. PIIE. 2002. Pág. 67. Consulta 20 de Febrero de 2010 http://74.125.47.132/ search?q=cache:8DzoKSH1nRwJ:www.mineduc.cl/biblio/doc_tema.php%3Fs_id_ tema%3D7%26bib_doc_temPage%3D7+%E2%80%9CLa+Formaci%C3%B3n+de+Doce ntes.+Notas+Hist%C3%B3ricas&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=cl. 21

    COX, Cristián y GYSLING Jacqueline. Continuidad y cambio en las categorías del conocimiento de la formación del profesorado chileno, 1842-1987. CIDE. Santiago. 1988.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

67

de la estructura de las escuelas y en la transmisión de los valores necesarios para mantener la ordenación social general”22, es por lo mismo que si bien en el discurso la reformulación de la formación normalista alude a un

proceso de modernización, creemos que incide el hecho de ser un sujeto

potencialmente crítico, encargado de educar en la etapa mas importan-

te de la vida como es señalada por los reformistas el período etareo que comprende el ciclo de Educación básica.

Si bien en 1964 es aprobado un plan de estudio que reformula la cantidad

de años de 6 a 9, donde se le resta importancia a la formación general para

aplicar las teorías psicológicas y biológicas de transmisión dan cuenta de cómo se comienza a perder la esencia del maestro normalista, pasando de un enfoque reflexivo que le da un rol mas activo, a un enfoque mas técnico,

donde el énfasis esta puesto en la trasmisión del conocimiento, donde el docente deja de tener un rol protagónico.

4. Reflexiones finales

El espacio escolar esta por lejos de ser una instancia dicotómica

entre curriculum (teoría) y práctica, hay diversas posibilidades en la medida de que el currículo no determina el actuar del docente, por tanto se hace imperioso sobrepasar dicha barrera y hacer una historia del aula por

medio de uno de los protagonistas de la misma, el docente. Para ello es necesario la utilización de historia oral, de modo tal que el resultado de este trabajo sea más holístico, logre derribar mitos y conjeturas teóricas de voz de los actores.

No podemos señalar que todos los maestros y maestras fueron

sujetos críticos de la realidad, pero si podemos prever ciertas características que nos llevan a pensar en dicha dirección, es ese el objetivo de desarrollar este trabajo, pretendemos con esto sentar la base para luego

desarrollar la siguiente etapa de este proyecto en conjunto con los actores 22

    GIROUX, Henry. Los profesores como intelectuales. Hacia una pedagogía crítica del aprendizaje. Madrid: Temas de educación Paidós/M.E.C. 1990. Pág. 77.


68

Formación y práctica docente: La reforma educacional En los tiempos de la “revolución en libertad”

y concluir elementos que nos permitan darle cuerpo a los postulados provenientes de corrientes de un pedagogía mas crítica.

En suma, entendemos la existencia de un problema, que para es-

tudiar una reforma educacional es necesario incluir al docente, este es quien articula dicho proceso, y es necesario comenzar a revertir la omisión histórica que aqueja al magisterio.


Tercera Mesa Creaci贸n, construcci贸n y reconstrucci贸n

de Valpara铆so en la historia.


PLAN DE RECONSTRUCCIÓN DE VALPARAÍSO TRAS EL TERREMOTO DE 1906 Sus ideas urbanas hacia el Centenario de la República Por Andrea Sepúlveda Jamett1

Palabras Clave Valparaíso, Terremoto 1906, Idea Urbana, Planificación Urbana,

Resumen

Centenario.

L

a ciudad de Valparaíso vivió en su mejor momento como ciudad un desastre: el terremoto del 16 de agosto de 1906, la dejo casi destruida. Es por ello que el Estado y los grupos más importantes de la

ciudad empezaron a planear su reconstrucción desde una visión de ciudad, es decir, una idea urbana que existía con respecto a Valparaíso como principal puerto del Pacífico, a partir de darle un cierto orden a la morfología y estructura urbana, a partir de una producción arquitectónica de la elite, donde se tomaron ideas de Europa y a lo realizado por Vicuña Mackenna en Santiago, donde la celebración del centenario de la República se marca como un punto de referencia para la reconstrucción de Valparaíso. Es por ello que se propuso caracterizar y comprender las ideas urbanas que estuvieron en el Plan de Reconstrucción de Valparaíso, a partir de lo que pensaban las autoridades nacionales, provinciales y municipales, la elite porteña y los inmigrantes extranjeros, sobre cómo debía ser Valparaíso como ciudad, específicamente en el barrio El Almendral, en su configuración morfológica y estructura urbana tras la remodelación urbana, para así mantener su hegemonía por sobre los demás sectores sociales del Puerto. 1

   Estudiante de Licenciatura en Historia mención en Estudios Culturales. Universidad Academia de Humanismo Cristiano.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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1. Introducción

La ciudad de Valparaíso vivió en su mejor momento como ciudad

un desastre: el terremoto del 16 de agosto de 1906, evento que le dejó

prácticamente en ruinas. Es por ello que el Estado y los grupos más importantes de la ciudad, empezaron a planear su reconstrucción desde una

visión de ciudad, es decir, una idea urbana que existía con respecto a cómo debía ser Valparaíso, el principal puerto del Pacífico, dándole un cierto

orden a la morfología y estructura urbana, a partir de una producción arquitectónica de la elite, donde se tomaron ideas traídas desde Europa

y también por lo realizado en Santiago por Vicuña Mackenna, donde la

celebración del Centenario de la República, se marca como un punto de referencia para la reconstrucción de Valparaíso. Es por ello que se propuso caracterizar y comprender las ideas urbanas que estuvieron en el Plan de

Reconstrucción de Valparaíso, a partir de lo que pensaban las autoridades nacionales, provinciales y municipales, la elite porteña y los inmigrantes

extranjeros, sobre cómo debía ser Valparaíso como ciudad, específicamente en el barrio El Almendral, en su configuración morfológica y estructura

urbana tras la remodelación urbana, para así dar cuenta de la hegemonía de la clase dominante, por sobre los demás sectores sociales del Puerto. Esto fue posible gracias al análisis de los diferentes discursos que existían

sobre lo sucedido en Valparaíso con respecto al terremoto de 1906; las

propuestas que surgieron para reconstruir la ciudad; las ideas urbanas que estuvieron tras ello; y lo que se realizó finalmente en la ciudad. Estos

discursos, pueden ser encontrados a través de la revisión de la prensa y

de los distintos documentos oficiales, e interpretados desde la metodología cualitativa, es decir, el análisis de contenido, para así comprender

que ideas urbanas tuvieron los grupos importantes de Valparaíso para su

reconstrucción y cómo fue concretado. Además se observaron estas ideas,

a través de la iconografía, las imágenes que retrataban como era la ciudad antes, durante y después del terremoto de 1906; los planos para su

reconstrucción; y lo que se construyó y reconstruyó en Valparaíso desde: mapas, planos, dibujos, pintura y fotografías de su morfología, estructura


72

Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

urbana y arquitectura resultante.

2. Análisis Teórico sobre la ciudad y las ideas urbanas

La ciudad es el lugar de encuentro y asentamiento de los seres

humanos, los cuales pueden desarrollar sus relaciones sociales, políticas,

económicas, culturales, religiosas, entre otras. La disciplina que en que se enmarca el trabajo, es la Historia Urbana, la historia de las ciudades, su evolución histórica, ya que a partir de la historia de la ciudad se puede observar procesos históricos, sociales, políticos, económicos, culturales.

La Historia Urbana nace como una disciplina complementaria a la Historia

Económica, ya que fue el comercio el que incidió en la evolución histórica

de las ciudades. Los estudios de Historia Urbana surgen en la década de los sesenta, cuando se investigaron las ciudades coloniales de América Latina. Es Richard Morse, quien se concentró en las funciones de la ciudad

latinoamericana y su legado ibérico. También aparecieron investigaciones

como la de Carl Sauer, el cual se interesó en las consecuencias de larga du-

ración del primer contacto europeo, con el mundo americano. Dentro de América Latina, se encuentra autores como Tulio Halperin, Jorge Enrique

Hardoy, José Luís Romero y Latinoamérica: la ciudades y las ideas y Án-

gel Rama y La Ciudad Letrada. En el caso de Chile se encuentra Armando de Ramón y su texto Santiago de Chile: Historia de una Sociedad Urbana, además de Patricio Gross y María Ximena Urbina2. La Historia Urbana se

le vincula a la historia local, ya que también toma como objeto de estudio una localidad, que en este caso es la ciudad, que es vista desde distintos

aspectos como la demografía, la economía, la sociedad, la cultura, la morfología urbana, la estructura urbana, entre otras. Estos últimos aspectos de la Historia Urbana, sirven para ver la evolución de la ciudad, en este

caso, Valparaíso. La Morfología y Estructura Urbana, que en la tesis de pre-

grado fue unificado en un solo concepto se definió como la forma física de 2

    HARDOY, J. E. La Investigación urbana en América Latina durante las últimas décadas. En: CORAGGIO, J. L. La investigación urbana en América Latina: Caminos recorridos y por recorrer. Quito: Ciudad. 1990.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

73

la ciudad, la cual se le da una organización y una función según diversos aspectos como lo social, lo político, lo económico, entre otros.

En cuanto a la Idea Urbana como concepto, está relacionado con

el tema de la representación en la ciudad, ya que es la visión objetiva y subjetiva que tiene un cierto grupo de poder, público y privado, que es la

elite oligárquica de Valparaíso, con respecto a la ciudad que se desea alcanzar, y que va asociado al diseño urbano y la planificación urbana. Des-

de el plano de la representación, está Roger Chartier y su texto El Mundo

como Representación, que habla desde la historia cultural y la historia de las mentalidades, la representación del mundo social, a través de prácticas y formas que tiene una sociedad como la porteña, el cual ve materializado sus representaciones e ideas urbanas en la ciudad3. También la Idea Urbana es tomada desde la representación que tiene la ciudad, como una forma de poder y discurso por parte de poderes públicos y privados, que la utilizan para su propio beneficio, como es el caso de la elite porteña al realizar el Plan de Reconstrucción. Esta teoría se puede ver en Michel Foucault y su texto La Arqueología del Saber, donde habla de la existencia

de dispositivos de control de poder, que a través de la ciudad instrumentaliza el discurso por parte del dominante, la elite porteña, hacia el dominado, los sectores populares de Valparaíso en el Plan de Reconstrucción.

A partir de la Idea Urbana que se le da a la remodelación de una

ciudad, trae consigo la Planificación Urbana, que es la forma que existe para diseñar, planear y realizar algo concreto en la ciudad por parte del

Estado, las autoridades locales y los grupos locales, la cual va asociada al diseño urbano, para posteriormente concretar la planeación urbana, y

lograr el desarrollo de la ciudad en todos sus ámbitos. Uno de los teóricos y críticos de la planificación urbana es Peter Hall, quien su obra Ciudades del Mañana, observa el planeamiento urbano que ha existido desde la formación del Urbanismo, además de realizar una crítica a los planificadores

urbanos, quienes no toman en cuenta a la población, sus formas de vida 3

   CHARTIER, R. El mundo como representación: estudios sobre historia cultural. Series en CLA-DE-MA. Ciencias sociales / Historia. Barcelona, España: Gedisa. 1999.


74

Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

y su mentalidad a la hora de planear una ciudad. Critica la arrogancia y el

idealismo de los planificadores urbanos; y la distancia que existe entre la

teoría y la práctica del urbanismo, es decir, entre las ideas urbanas y su aplicación, entre las ciudades de la teoría y los intentos de convertirlas en realidad.

Finalmente se llega al concepto de Espacio Público, al ser toma-

do como ejemplo para la representación de la elite porteña a través del Plan de Reconstrucción de Valparaíso. El espacio público es aquel espacio

donde se congregan diversos grupos sociales para desarrollar actividades sociales, políticas, culturales y recreativas, que es un punto central dentro

de la ciudad. Según Olga Segovia y Ricardo Jordán, el espacio público proviene de la entre la propiedad privada y la propiedad pública, lo que implica reservar el suelo libre para las construcciones, y para los usos sociales como el esparcimiento, los actos colectivos, el transporte, las actividades

culturales y comerciales. El espacio público cumple funciones materiales y tangibles, ya que es el soporte de las actividades. Segovia y Jordán definen

el espacio público a partir del uso, y no del estatuto jurídico. El espacio público tiene dimensiones físicas, sociales, culturales y políticas4. Además

esta Juan Carlos Yáñez y su texto Estado, Consenso y Crisis Social. El Espacio Público en Chile 1900-1920, donde ve el espacio público del periodo parlamentario, que es el contexto temporal de esta investigación, que era la

Cuestión Social, al considerarse como un espacio político del bien común,

ya que redefinió la política y las relaciones de poder al interior de la sociedad chilena.

3. Las Ideas Urbanas detrás del Plan de Reconstrucción de Valparaíso

Para reconstruir la ciudad de Valparaíso tras el terremoto del 16

de agosto de 1906, en especial el barrio del Almendral, fue necesario tener 4

   SEGOVIA, O. y JORDÁN, R. Espacios públicos urbanos, pobreza y construcción social. Serie medio ambiente y desarrollo, núm. 122, Santiago de Chile, Naciones Unidas, CEPAL. diciembre de 2005.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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ciertas ideas urbanas, para así planificar y organizar mejor la ciudad. Es

por ello, que cuando se planificó la reconstrucción de Valparaíso, los encargados de realizar esta labor, la Junta de Reconstrucción del Almendral,

ya tenía varias ideas urbanas sobre como reconstruir la ciudad-puerto,

para que así estuviera renovada para el Centenario, situación que finalmente no fue así. Sin embargo, también había otras ideas urbanas que fueron propuestas por otros sectores como la prensa, expertos en materia de

urbanismo y construcción, y personajes importantes de Valparaíso, quienes también aportaron a la reconstrucción de la ciudad. Las ideas urbanas

encontradas se clasificaron de tres formas: las ideas urbanas presentes en los discursos, las ideas urbanas presentes en las formas de construcción y

las ideas urbanas presentes en los principales movimientos arquitectónicos de la época estudiada.

Dentro de los discursos que se encuentran como Idea Urbana, es-

taba la idea urbana de “una ciudad moderna”, que se encontró en la prensa,

hablaba sobre la formación de calles anchas, espacios públicos ampliados y arbolados y edificios con una construcción más firme y concreta. Surgió

en las ciudades europeas que estaban viviendo el proceso de Revolución

Industrial, las cuales cambiaron en su morfología y estructura urbana producto de la industrialización vivida en el siglo XIX y a la explosión demo-

gráfica desde el campo a la ciudad, situación que vivió Valparaíso en ese

periodo y que fue uno de los factores para declararla como Patrimonio de la Humanidad, ya que gran parte de los edificios del periodo se han

conservado en la actualidad, además de ser puerta de entrada hacia el Pacífico por el Estrecho de Magallanes. Donde se refleja esta idea de ciudad

moderna es en el Plano del Almendral de la Junta de Reconstrucción, que fue la encargada de realizar el Plan de Reconstrucción de Valparaíso, que también fue llamado Proyecto de Transformación del Almendral, y que

aprobado por el Congreso y promulgado por el Presidente Pedro Montt

con la ley Nº 1887, el 6 de diciembre de 1906, donde en uno de los artículos se nombra una Junta de Reconstrucción que sería la encargada de concretar el Plan. Estaba integrado por Enrique Larraín Alcalde, intendente


76

Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

de la provincia de Valparaíso, el alcalde de Valparaíso, Enrique Bermúdez y 5 vecinos de la ciudad, que eran integrantes de la elite porteña y estaban

entre otros Alejo Barrios, Domingo Víctor Santa María y Alejandro Bertrand, quien fue el que diseñó este plano.

La idea de la ciudad moderna, está asociada a la ciudad indus-

trial de la Europa del siglo XIX, era la idea de desarrollar y organizar una ciudad según la función que se le podía dar a cada parte de la ciudad, ya

que se encontraba en crisis por estar en malas condiciones higiénicas y había una sobrepoblación. Sin embargo, para el caso de Valparaíso, la idea

de la ciudad industrial era la oportunidad de aprovechar el terremoto de 1906 de realizar una limpieza natural de las estructuras frágiles, antiguas

y mal construidas. Un ejemplo de ello era el plano de la Junta de Vecinos de Valparaíso, quienes querían aprovechar la situación de desastre para

construir una ciudad más ordenada y limpia y con elementos más modernos como el alumbrado público, donde estaba la idea de expropiar todo el barrio de El Almendral.

Esta situación de la ciudad moderna, es aplicada a Valparaíso, ya

que era una de las principales ciudades del Pacífico Sur Oriental, debido a

que era la puerta de entrada hacia ese mercado. Esto permitió la llegada de inmigrantes europeos, los cuales venían con ideas urbanas relacionadas con los inicios del urbanismo como la disciplina encargada de planear las ciudades de acuerdo a un diseño urbano. Un ejemplo traído desde Europa es el Plan de París, del prefecto y barón de Haussmann, quien planifica la

ciudad de París en 1853. El plan de París consistía en grandes avenidas

radiales, con una arquitectura uniformada y con amplios espacios públicos como parques y jardines con el objetivo de facilitar las vías de comu-

nicación en la ciudad y de mejorar los servicios públicos5, y que se tomó como ejemplo en A. Latina para borrar su pasado colonial presente en las 5

    Ver: MUNIZAGA, G. Diseño urbano: teoría y método. Santiago: Eds. Univ. Católica de Chile, 1997. Pág. 43. CHUECA GOITIA, F. Breve historia del urbanismo. Series en El libro de bolsillo. Humanidades; 4650.Madrid: Alianza, 2000. Pág. 162. ROMERO, J L. Latinoamérica: Las Ciudades y las Ideas. Series en Historia y cultura .Buenos Aires: Siglo Veintiuno, 2004. Pág. 275.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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ciudades. En el caso de Valparaíso, se vio reflejado en el ensanche de calles como la Av. Brasil o Gran Avenida y en otros planes de reconstrucción.

Otra Idea Urbana presente en el Plan de Reconstrucción de Valpa-

raíso es la idea de Vicuña Mackenna que fue tomada por varios diseñadores urbanos del periodo, entre ellos el Director de Obras Municipales de

Valparaíso, el Ingeniero Abelardo Arriagada, de adoptar lo realizado por Vicuña Mackenna como Intendente de Santiago en la segunda mitad del

siglo XIX cuando desarrolló el Plan de Transformación de Santiago, donde además de desarrollar el Camino de Cintura que dividió a Santiago en la

ciudad propia para la elite y la ciudad de los suburbios para los sectores populares, formó paseos públicos como el Cerro Santa Lucía y mejoro las calles de Santiago. En el caso de Arriagada, que también tomó las ideas de

Haussmann sobre la formación de boulevares en Valparaíso, tomó la idea de Vicuña Mackenna de formar el Gran Parque Argentina en la puntilla

del Cerro La Cruz, dando a entender que quería hacer algo parecido al

Cerro Santa Lucía. Sin embargo, la idea de Vicuña Mackenna es clasista

ya que quería apartar a los sectores populares de la ciudad y llevarla a la periferia, situación que se asemeja a lo planteado por Ángel Rama en “La

Ciudad Letrada”, donde menciona que existe la ciudad letrada para la elite y la ciudad real para los sectores populares.

Otro plan presentado para reconstruir Valparaíso, y que también

sigue la idea de la ciudad moderna, es el plano del Comité de Propietarios,

desarrollado por el Ingeniero Carlos F. Claussen. El plano de transformación del Almendral del Comité de propietarios fue diseñado como una respuesta al proyecto de Arriagada, que no convencía a los propietarios del barrio, ya que solo favorecía a los que no fueran perjudicados con la

expropiación parcial planteada por Arriagada. El trazado presentado por

Claussen, obedecía al propósito de dañar lo menos posible los intereses de

los propietarios damnificados por el terremoto de 1906, además de rectificar, ensanchar y embellecer las vías de comunicación y darles su nivela-

ción definitiva. Se tomó en consideración que la ciudad era comercial y de planta estrecha, en donde no había cabida para boulevares a otras calles


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Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

que no estaban en armonía con la población del periodo, ni la que cabría en ella en el futuro. La idea urbana que se aplicó en el plano del Comité

de Propietarios, realizado por Claussen, es lo que se consideraba como los principios más modernos sobre urbanización, es decir, el trazado de nuevas ciudades; aunque también se puede referir a la idea de la ciudad

moderna, es decir, calles amplias pero que se siguen considerando como estrechas, más ordenadas y limpias.

Se considera dentro de la idea de la ciudad moderna, el tema de

la mentalidad progresista, cuyos partidarios indicaban, que las condiciones del suelo del Almendral, requerían de la incorporación de tecnologías constructivas modernas y de la renovación completa del trazado urbano. La mentalidad progresista, habría tenido un papel fundamental

en la transformación y configuración urbano-arquitectónica de Valparaíso

entre la segunda mitad del Siglo XIX y principios del XX, donde las manifestaciones urbano-arquitectónicas están relacionadas con la modernidad

decimonónica6. Dentro de la mentalidad porteña hay que observar que existía una actitud desprejuiciada, que era más liberal y pragmática que

otras ciudades como Santiago, lo que provocaba que hubiera una apertura hacia la modernidad. Además, la mentalidad progresista estaba en una

constante actualización, en la medida que las necesidades y exigencias de

la ciudad y su entorno así lo requirieran, haciendo que Valparaíso siempre estuviera en un continuo proceso de transformación urbana. Es así como la mentalidad progresista porteña, se ve concretada en la reconstrucción

de Valparaíso, en la idea de la estructura metálica como forma de construcción.

Otra Idea Urbana era la idea higienista, que consistía en limpiar

Valparaíso de los males que lo aquejaban en el ámbito urbano. Esta idea se encuentra en el texto de Luis Álvarez Origen de los Espacios Públicos en 6

    DUARTE, P. y ZÚÑIGA, I. Valparaíso cosmopolita: los efectos de la disposición hacia la técnica como parte de un espíritu progresista del siglo XIX. En: Revista de Urbanismo, N°17, Santiago de Chile. Diciembre 2007. http://revistaurbanismo.uchile. cl/CDA/urb_completa/0,1313,ISID%253D728%2526IDG%253D2%2526ACT%253D0% 2526PRT%253D20876,00.html.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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Valparaíso: el discurso higienista y las condiciones ambientales en el siglo XIX, donde da cuenta el afán social e higienista que existía desde la segunda mitad del siglo XIX, para llevar a cabo medidas sanitarias que permitirían mejorar la ciudad en cuanto a su aseo e higiene. La idea higienista se

encuentra en la prensa, donde se tomó dos artículos del doctor Enrique

Deformes. El primero, que fue publicado en El Mercurio el mismo día del terremoto, el 16 de agosto de 1906, donde manda un mensaje al alcalde de Valparaíso para que pavimentara y limpiara la ciudad con el fin de evitar

enfermedades al estar la ciudad con desechos y basuras en sus calles y

quebradas, y que con la llegada del invierno la situación empeoraba con las inundaciones. Y el segundo artículo, también se publicó en El Mercurio el 10 de diciembre de 1906, es decir 4 días después de promulgada la ley

de Transformación del Almendral, donde analizó como reconstruir la ciudad, en cuantos a sus calles y edificios. La idea higienista se vio concretada en el abovedamiento de quebradas como el del Estero de las Delicias en Av. Argentina, tal como se puede ver en la foto que data de 1913 y está en el texto de Álvarez. Esto da cuenta de que la reconstrucción de Valparaíso

duró más allá de 1910, situación que confirma María Ximena Urbina quien

señala que el Plan de Reconstrucción duró hasta 1912, cosa que no se puede confirmar con mayor precisión y requiere ser profundizado.

En las ideas urbanas a través de las formas de construcción, se

encuentra lo siguiente: luego del terremoto de 1906, se vio la necesidad de readaptar la forma y los métodos de construcción, lo que provoco que los arquitectos abandonaran las antiguas formas de construcción, para

así evitar revivir el desastre de Valparaíso en 1906, integrando nuevos esquemas arquitectónicos, con una función más racionalista dentro de

las obras. Es así como en Valparaíso, surgieron después de 1910, sistemas de construcción basados en muros perimetrales en base a albañilería

arriostrada con pletinas metálicas. Los edificios que fueron construidos bajo esta técnica, en su interior fueron divididos con tabiquerías de ma-

dera y relleno de adobillo7. A partir de 1913, producto de la necesidad de 7

  

FERRADA, M. Valparaíso, 16 de agosto de 1906. El desastre que sirvió como


80

Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

realizar construcciones a mayor altura, se vio la aparición de las primeras

técnicas basadas en los rieles metálicos con recubrimiento de hormigón en masa. Esto se vio reflejado en edificios como el Mercado del Cardonal (1912) y la Biblioteca Pública Santiago Severín (1920).

El sistema de construcción en Valparaíso en ese periodo, había

pasado de la construcción en madera a la construcción en pendiente, lo

que permitió que las edificaciones fueran más innovadoras por la dificultad que presentaba la topografía de Valparaíso y a su morfología urbana.

Según Duarte y Zúñiga, “es característico en la arquitectura de Valparaíso una aplicación pragmática y honesta del avance tecnológico.8” Esto se ve

ejemplificado en lo que se hacía en las estructuras metálicas, que era considerado como un adelanto tecnológico significativo, ya que se utilizaba

como un componente estructural dentro de las edificaciones o como un

sistema constructivo total. Los edificios construidos y reconstruidos en El

Almendral, en su mayoría estaba presente la utilización de pilares y vigas

metálicas, u otro tipo de refuerzo metálico incorporado a las obras con ladrillo, los que en el caso de los pilares no fueron disimulados o enmascarados, sino que se mantuvieron a la vista9.

También dentro de las ideas urbanas sobre la reconstrucción de

Valparaíso, encontramos lo que dijeron 2 expertos en construcción: el director del Servicio Sismológico de Chile, Montessus de Ballore, y el Ingeniero Civil, Hormidas Henríquez. Ambos personajes comparten la idea so-

bre los motivos que produjeron que el barrio El Almendral, fuera la zona mas destruida por el terremoto de agosto de 1906, y realizan reflexiones

acerca de cómo se debía ejecutar la reconstrucción de Valparaíso. Además, analizan sobre como construir algunas edificaciones de importancia dentro de la ciudad, y que no se debe hacer para evitar un nuevo desastre

en el ámbito urbano. Ambos autores quisieron dar su aporte a la reconstrucción de Valparaíso, a partir de sus ideas acerca de las formas de consmotor de desarrollo. En: Revista CA. Nº 126. Santiago. 2006. 8

    Op. Cit. DUARTE, P. y ZÚÑIGA, I. 2007.

9

   Idem.


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trucción y de cómo observaron lo destruido en el terremoto de agosto de 1906 en El Almendral.

Montessus de Ballore, quien publicó en 1915 Historia Sísmica de

los Andes Meridionales al sur del paralelo del Siglo XVI, vio que El Almendral estaba constituido por aluviones depositados por torrentes que bajaban

de las quebradas, por arenas del mar y terrenos rellenados artificialmente, la mayoría de los edificios estaban construidos en base a armazones

de madera y con material de relleno, lo que ocasionó que al producirse el

terremoto los edificios construidos bajo ese suelo quedaron destruidos. Propuso construir 2 sistemas de cañerías independientes, ya que luego

del terremoto, se desataron incendios en El Almendral, los cuales no pudieron ser apagados por que las cañerías estaban rotas por el movimiento

sísmico, donde tomó como ejemplo lo sucedido en el terremoto de San

Francisco en 1906, donde también hubo incendios los cuales fueron controlados ya que tenían sistemas de cañerías independientes, es decir, si no funcionaba uno, funcionaba el otro.

En tanto, el Ingeniero Civil Hormidas Henríquez, quien publicó en

1909 “El Terremoto de Valparaíso bajo su aspecto constructivo”, dividió a

Valparaíso en 4 zonas de naturaleza geológica para explicar la magnitud del terremoto de 1906. El Almendral estaría en los terrenos con relleno natural por el arrastre de las aguas sedimentarias, aunque también estaría

en la zona de terrenos rellenados artificialmente, lo que habría provocado

la destrucción de los edificios, situación similar a lo vivido en el terremoto de la Ciudad de México en 1985, donde al está asentado en un terreno

rellenado, sus construcciones cayeron con el movimiento sísmico.10 La mayoría de los edificios estaban hechos con albañilería, menciona varios edificios que se cayeron en sus arcos, cornisas, techos, esquinas, entre

otros elementos de construcción que estaban mal hechas y provocaron su

destrucción. Propuso el concreto armado proyectado de forma cuidadosa, estudiada y construida, para así evitar que los edificios vuelvan a caer en 10

    DUCCI, Mª Elena. El terremoto de México y las tareas de reconstrucción. ¿Una lección para América Latina?. En: Revista Eure. Santiago. Dic. 1986, Vol.13, Nº 38.


82

Plan de reconstrucción de Valparaíso tras el terremoto de 1906 Sus ideas urbanas hacia el centenario de la República

caso de un nuevo desastre.

Además, dentro las formas de construcción como idea urbana,

estaba la idea de un especialista en construcciones que apoyaba el empleo de concreto reforzado, tal como se había visto con Henríquez. En

un artículo publicado por El Mercurio de Valparaíso el día Lunes 10 de septiembre de 1906, se tomó un articulo del “The Folletin” de la ciudad de San Francisco, el Ingeniero Juan Carson, que se consideraba como una

autoridad de construcción de concreto reforzado, demostraba en este articulo de prensa, la manera de construir edificios con el sistema de concre-

to reforzado, que era contra incendios y temblores. Además esta clase de edificios reemplazaba a las sólidas construcciones con armazones de acero. Para el Ingeniero Carson, el concreto reforzado era la introducción de

acero o hierro en cortaduras dentro de la masa de concreto, de tal manera y en tales posiciones y proporciones, que lo refuerzan de tal manera, como jamás lo será el concreto solo sin este refuerzo11. Además, se consideraba el concreto reforzado como no quebradizo.

Finalmente están las ideas urbanas a través de los movimientos

arquitectónicos los cuales en Valparaíso se pueden identificar tres estilos

que están mezclados y adaptados a las condiciones de la ciudad: la Arquitectura Historicista surge en la Escuela de Bellas Arte de París, dentro

del movimiento cultural del Romanticismo y consistía en recuperar el lenguaje arquitectónico del pasado, como los estilos medievales incorporando algunas características del Siglo XIX como el neoclasicismo, que llegó

a Valparaíso cobrando originalidad a partir de dos factores: primero, su

adaptación al medio geográfico y segundo, su diversidad de interpretación, lo que hizo que tomara un estilo arquitectónico propio como la construcción de edificios colectivos sólidos. La Arquitectura Ecléctica nació en Europa en la segunda mitad del siglo XIX, el cual paralelamente se estaba

desarrollando el Plan de Haussmann que consiste en copiar los estilos arquitectónicos anteriores para mezclarlos y hacerlos un estilo arquitectó11

    El Mercurio de Valparaíso. Lunes 10 de septiembre de 1906. Pág. 5. “Un especialista en construcciones apoya el empleo de Concreto reforzado.”


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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nico propio, el cual llegó a Valparaíso tomando una identidad local propia. Y el Movimiento Moderno o Modernismo era un estilo internacional pero

con variantes locales, abarca la tecnología y el avance de nuevos materiales como el hierro.

6. Conclusiones

Como conclusión se puede destacar varias cosas. Que la hipótesis

vista en el inicio fue respondida en su mayor parte. La idea de orden se

vio reflejada en las ideas urbanas en los discursos generales y en las formas de construcción vistas y la opulencia en los estilos arquitectónicos y en las ideas de formar nuevas ciudades. Faltó ver con mayor profundidad la influencia de los inmigrantes extranjeros y el aporte de personajes al

Plan de Reconstrucción como Juana de Ross de Edwards, Domingo Víctor Santa María, Santiago Lyon, Alejo Barrios, entre otros. Otra conclusión a

considerar es que el Plan de Reconstrucción no terminó después de 1910 por varios factores; como la demora en las expropiaciones, la llegada del

invierno y la crisis económica que se vivió en el Centenario, a pesar de

haber gastado dinero en la celebración. Finalmente, hay que destacar su

aporte a la Historia Urbana de Chile y de Valparaíso, al tratar de observar un periodo histórico como la República Parlamentaria y analizar a la sociedad oligárquica, a través de la renovación urbana de Valparaíso, tras el terremoto de 1906. Además rescata la historia de un barrio como El

Almendral, el cual es parte del patrimonio histórico de la ciudad, porque es necesario conservar, preservar y mejorar este barrio y a través de esta tesis se quiso dar cuenta de cómo logró su configuración actual.


LA CONSTRUCCIÓN DEL IMAGINARIO COLECTIVO respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso. Por Julio Rodrigo Guíñez Almarza1

Palabras Clave Valparaíso, Imaginario Colectivo, Identidad, Planificación Urbana,

Resumen

Espacio Público.

L

a ciudad de Valparaíso obedece a una formación histórica muy compleja, ya sea vista desde sus orígenes como realidad urbana propiamente tal, como también en lo referido a sus transformaciones, cam-

bios y permanencias que ha tenido en el trascurso del tiempo. Esta situación ha traído como consecuencia que la realidad histórica porteña tenga un sinnúmero de miradas y aproximaciones desde el estudio historiográfico, que a su vez irán contextualizando de acuerdo a temáticas o expresiones metodológicas diversas, en cuanto a la incorporación de otras áreas o ciencias que permitan una apreciación o interpretación desde puntos de vista más completos. Dentro de ésta temática pretendemos reconocer y definir los antecedentes históricos, sociales y económicos en la construcción de un imaginario respecto del espacio público en Valparaíso. tratando de ver si es que existe una definición concreta y formal respecto de los espacios públicos en Valparaíso, Cuáles serían los elementos históricos que nos permiten identificar y analizar un imaginario de la sociedad porteña en cuanto a la ocupación y utilización de estos espacios públicos; y cómo podemos determinar rasgos característicos de un imaginario social porteño respecto de los espacios públicos. 1

    Magister en Historia, Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.


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1. Introducción

La ciudad de Valparaíso obedece a una formación histórica muy

compleja, ya sea vista desde sus orígenes como realidad urbana propiamente tal, como también en lo referido a sus transformaciones, cambios y permanencias que ha tenido en el trascurso del tiempo. Esta situación

ha traído como consecuencia que la realidad histórica porteña tenga un sinnúmero de miradas y aproximaciones desde el estudio historiográfico, que a su vez irán contextualizando de acuerdo a temáticas o expresiones metodológicas diversas, en cuanto a la incorporación de otras áreas o

ciencias que permitan una apreciación o interpretación desde puntos de vista más completos. Necesario es mencionar que los aportes realizados por diversos historiadores, tanto chilenos como extranjeros, han querido

insertar el estudio de la historia de Valparaíso como una ciudad importan-

te desde el punto de vista regional, nacional e internacional, poniendo de relieve la su particularidad fundamental: ciudad puerto. Desde lo anterior, la caracterización de la sociedad porteña históricamente constituida ha

derivado en diversas investigaciones y trabajos que han intentado conocer y descubrir la serie de variables que puedan conformar un estudio histórico completo y que involucre grados e interpretaciones mas objetivas

y que adquieran mayor relevancia que los trabajos o crónicas de la realidad de este puerto. En este sentido, los avances historiográficos muy bien

logrado por una serie de historiadores, que pasaremos a estudiar a continuación, han colaborado en la contextualización de un Valparaíso que

construido en tanto realidad histórica, obedece a un proceso de formación

muy extenso y complicado de analizar, dada su dinámica y su forma peculiar de integración a la historia nacional. Nos parece, que el abordar la historia de Valparaíso, por momentos se aleja de nuestra propia historia, sin embargo, siempre ha estados sujeta a ella. Por momentos pareciera

ser que hablamos de una ciudad completamente distinta a las de nuestro país, pero a la vez obedece a situaciones totalmente distintas.

Por cierto, la discusión bibliográfica enfocada desde distintos

modelos de análisis, como también diversas esquemas de exploración del


86

La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

objeto de estudio, que nos permitirán conformar un marco o panorama de aproximación teórico metodológico de la historia de Valparaíso desde una perspectiva más acabada y ampliada a otros criterios, aumentándose con

ello la posibilidad de entender la historia de este puerto desde aproximaciones sociales, políticas, económicas o culturales, a partir de la consideración de distintos fundamentos que enriquezcan la investigación. Final-

mente, poner en discusión las temáticas y enfoques de trabajos históricos de la realidad de Valparaíso, nos lleva a la conclusión de que aún existen

muchas interrogantes acerca del estudio de la sociedad porteña. Por tan-

to, la incorporación y los nuevos estudios necesitan de una evaluación de

aquellos criterios tomados en los modelos de las historias construidas en los siglos anteriores, reestudiandose algunas fuentes, reuniendo nuevas

interpretaciones, realizando relaciones con otras áreas de investigación

en la ciencias sociales, modelos teóricos en la investigación historiográfica, entre otras tantas posibilidades que existen para poder abordar la historia. Es decir, cuando analizamos a Valparaíso desde una perspectiva amplia, incorporándose metodologías y modelos de análisis diversos, así

como también variables y elementos históricos mirados desde muchas

perspectivas, podemos establecer como primer acercamiento que estamos frente a una realidad compleja, y que necesariamente promueve estudios e investigaciones acabadas respecto de la sociedad porteña.

En segundo lugar, la construcción de un imaginario, respecto de

los espacios públicos en la ocupación y utilización del Valparaíso urbano, requiere de un análisis histórico referido a los aspectos y argumentos

fundamentales que la misma población define en cuanto a que espacio se refieran. En este sentido, los espacios configurados en Valparaíso, establecen desde sus inicios como ciudad una problemática en la relación que la población hace de estos lugares, apropiándose y estructurándose

socialmente y económicamente en torno a ellos. Hay por ello una multiplicidad de factores en la funcionalidad que atribuye la sociedad porteña a los espacios públicos, confundiéndose las definiciones formales respecto

de la pertenencia a uno u otro, generándose asimismo una contradicción


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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referida a los espacios urbanos propiamente tales.

Como tercer punto, las relaciones sociales son parte importante

de las estructuras que adquieren las identidades, sus actitudes e imaginarios que definen y construyen en el espacio que los sujetos históricos van

ocupando. Es decir, podemos visualizar redes de interrelaciones, integraciones y formas en las cuales estos grupos van moldeándose respecto de las concepciones que tienen respecto de la ciudad puerto. Asimismo, las

funciones, ya sean económicas, sociales o culturales, también dependerán

del como ese imaginario urbano va interactuando con el medio que habitan.

Finalmente, tratamos de realizar aproximaciones respecto del

imaginario de la sociedad porteña sobre los espacios públicos, como los definen, utilizan, organizan, y estructuran sus comportamientos. En este

sentido, analizaremos los antecedentes que configuran y construyen dichos imaginarios, contrastándose las definiciones oficiales con aquellas

que se emplean en el plano de lo social. En síntesis, esperamos contribuir

con estas notas a conformar nuevos estudios referidos a la realidad histórica de la sociedad porteña y sus imaginarios sobre la ciudad. En cuanto a ello, la identidad en su conjunto es patente en los espacios públicos, en donde se dota de sentido y significado, ya sean por las actividades que allí se llevan a cabo y materializan en las percepciones e imágenes sobre Valparaíso.

2. Discusión Bibliográfica: estudio preliminar sobre algunos modelos teóricos metodológicos

Podemos realizar un análisis desde las distintas perspectivas me-

todológicas en la evolución de Valparaíso a través de los siglos XIX y XX, a

partir de un conocimiento acabado de estudios e investigaciones historio-

gráficas relativas a tema en cuestión. Por ello es fundamental comprender y entender la construcción de esta ciudad como un caso complejo, entendiendo que las percepciones y las valoraciones que hacemos dependen


88

La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

de las variables que hacemos para determinar el tema de estudio. Así, los niveles de acercamiento y los objetivos serán de suma importancia en cuanto a los fundamentos que nos permitan un planteamiento científico y con una visión teórica y practica enriquecedora en cuanto a procurar una investigación completa.

Bajo este marco, lo que a continuación planteamos es poner en

discusión las diversas lecturas que nos permitan hacer un análisis y co-

nocimiento desde estudios que implementan enfoques teóricos diversos (desde las perspectivas geográficas, demográficas, sociales, económicas,

culturales, entre otras), y que a su vez integre y se relacione con la sociedad porteña.

Sabido es el hecho de que la construcción de los imaginarios de

Valparaíso como una ciudad ha sido producto de un proceso histórico muy extenso, determinándose a partir de su relación con procesos internos o quizás desde una mirada más amplia o sistémica. El desarrollo de

Valparaíso decimonónico forma parte de un proceso que se relaciona con

los hechos trascurridos desde su descubrimiento y las etapas de nuestra

historia nacional. Podemos hacer una mención al hecho de que Valparaíso no era más que un lugar de importancia relativamente escasa para el país,

sin embargo, la localización geográfica dando la calidad de puerto hizo que tanto gobernantes como comerciantes e inclusive inmigrantes vieron

en este lugar una promesa en el aspecto económico. Así, la visión y la contrición de la sociedad porteña como una ciudad-entrepot, como también

las funciones asociadas a significado entender y conocer la historia de Valparaíso desde estos aspectos. Al respecto, el análisis de Valparaíso desde una perspectiva económica y sus factores que permitieron su evolución

o retroceso, es investigado en el estudio de Jacqueline Garreaud, La Formación de un Mercado de Transito. Valparaíso: 1817-18482, quien explica

bajo una sumatoria de elementos la interdependencia y las relaciones del mercado porteño con Gran Bretaña. El análisis tiene como fundamento es2

    GARREUD, Jacqueline. La Formación de un Mercado de Transito. Valparaíso: 1817-1848. En: NUEVA HISTORIA, Vol. 3, Nº11, Londres 1984.


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tablecer las formas del comportamiento económico de Valparaíso desde los grandes niveles de aumento demográfico y como esta ciudad comienza a crecer produciendo cambios y trasformaciones en la sociedad. Hay un

dinamismo en cuanto a la internacionalización del puerto, fundamental

en el despacho y recibimiento de mercaderías. Hay una realidad porteña asincrónica respecto del las demás ciudades de nuestro país, que para la

época no se asociaban a características financieras, comerciales y económicas de esta sociedad porteña. Hay un desarrollo de la investigación centrada en la comprensión de Valparaíso como un fenómeno histórico bajo un sistema o esquema económico mundial que inclusive se relacionaba

con otros puertos de América latina. La exportación y salida de materia

primas y la importación de productos manufacturados marcarían entonces la dependencia comercial de este mercado en formación como tam-

bién una autonomía respecto del país en tanto sus vínculos y relaciones

que dependen de actores comerciales británicos. Hay laxos y relaciones que no alcanzan a ser superados, sin embargo, Valparaíso entrepot es producto de un proceso dem modificaciones en los roles de la propia sociedad porteña. Estas trasformaciones significaron un sello para la ciudad conociéndose e insertándose a nivel comercial y financiero. La fluidez del

intercambio comercial de Valparaíso llevó a diversas medidas políticas de administración, igualmente mención se hace en el estudio a las ventajas

que presentaba este circuito para el incipiente comercio de la época. Finalmente las condiciones y los desequilibrios producidos económicamente en las relaciones comerciales del mundo también repercutieron en la sociedad porteña.

El máximo aporte de este estudio es la metodología y la perspec-

tiva de abordaje en el tema en cuestión, fundamentalmente cuando reconocemos aspectos historiográficos de la historia económica y social, reconociéndose por ello argumentaos cualitativos de la sociedad porteña en tanto la construcción del imaginario de la ciudad como puerto de transito,

como también desde un lógica cuantitativa que nos permite conocer una

serie de datos fundamentales para la comprensión de la exportaciones y


90

La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

las relaciones comerciales en general.

Bajo una mirada desde la demografía histórica en René Salinas,

Nupcialidad, Familia y Funcionamiento del Mercado Matrimonial en Valparaíso durante el Siglo XIX3, se reflexiona respecto del mercado matrimonial

de grupos de hombres y mujeres de la sociedad porteña. Hay un análisis relacionado con el estudio anterior en el sentido que marcan los compor-

tamientos y las características que implicaban las uniones matrimoniales. Se indican estudios migratorios y la evolución reconocida relación a las

colectividades en las cuales se desarrollaban, como también la integración

que hacían a la sociedad de la época. Podemos ver desde loas indicadores etáreos, el sexo, la nacionalidad, entre otras, las estrategias del casamiento

y las intenciones que llevaron a la formación de una identidad que entrega

pautas para poder interpretar los modelos por los cuales opera la estructura de la familia en la época. Vemos entonces que hay una relación entre

el matrimonio y las transformaciones que va sufriendo la sociedad porteña, las posibilidades que estas van dando a quines por ejemplo quienes ampliar el mercado laboral. Integración de las características financieras y comerciales que posibilitaron que las parejas contrajeran matrimonio a una determinada edad como también ante una oportunidad meramente

comercial. Podemos argumentar un tipo de sociedad los mecanismos que operan, las colectividades a las que se relacionan y las identidades que

se van conformando. Interesante resulta entones es la conexión histórico social sumado a la inmigración y las estrategias con las cuales van aumentando o disminuyendo los matrimonios durante la época. Así, desde

la contextualización de Valparaíso como espacio comercial también podemos reconocer relaciones sociales y de integración a partir de la nupcialidad y las formas en las cuales estas mismas estrategias influyen en el ámbito comercial.

3

En este contexto, Baldomero Estrada, en Redes Socioeconómicas

   SALINAS Meza, René. Nupcialidad, Familia y Funcionamiento del Mercado Matrimonial en Valparaíso durante el Siglo XIX. En: Instituto de Historia, UCV, Valparaíso 1536-1986, Ediciones Altazor, Viña del Mar 1987.


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y Mercados Urbanos: la colectividad Italiana de Valparaíso en el cambio de siglo4, nos incorpora al estudio de Valparaíso desde los estudios migratorios y las relaciones y mecanismos por los cuales se relacionan en una comunidad o colectividad en específico. Consideramos como punto principal el concepto de redes como parte de un sistema que de una u

otra forma es fundamental en la construcción social. Operan estas redes como mecanismos de protección casamientos, negocios, entre otros), que

van vinculando a estos grupos con otros creándose por ello sub redes de integración. Hay un análisis que explica estas variables desde áreas como

la sociología y la antropología que complementan este estudio comparativo, respecto de las prioridades que van condicionando el pertenecer a una u otra red, las variables éticas, étnicas o generacionales que llevan a

la ampliación de la red o solamente al quedarse y pertenecer a un grupo solamente. En este sentido, la formación y conformación de las redes en

colectividades responden a estructuras de identidad social, pero también

procesos de integración económica de movilidad que condicionaría la amplitud de quienes son parte de un determinado grupo.

Para Eduardo Cavieres en Grupos Intermedios e Integración So-

cial: la Sociedad de Artesanos de Valparaíso a comienzos del siglo XX5, hay una conformación de grupos sociales medios o intermedios en relación al

incipiente proceso de industrialización en la sociedad porteña. Esto significaría que las contradicciones y las formas de relacionarse entre estos estratos de la sociedad alta o baja obedecerán a características complejas,

en tanto diferencias y similitudes, pues se relacionan con aspectos económicos que da cuenta de incongruencias y ritmos del progreso que no lle-

gaban a todos los miembros de la sociedad porteña. Si bien las diferencias

lógicas salariales no implican necesariamente que podamos caracterizar 4

    Estrada, Baldomero. Redes Socioeconómicas y Mercados Urbanos: La Colectividad Italiana de Valparaíso en el Cambio de Siglo. En: ESTUDIOS MIGRATORIOS LATINOAMERICANOS, Año 12, Nº 35, Buenos Aires 1997. 5

   Cavieres, Eduardo. Grupos Intermedios e Integración Social: La Sociedad de Artesanos de Valparaíso a Comienzos del Siglo XX. En: Cuadernos de Historia, U. de Chile, Nº 6, Santiago, Julio 1986.


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La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

e interpretar taxativamente a los grupos sociales porteños, si podemos

identificar que los trabajadores urbanos tuvieron elementos que en sus actitudes denotan la pertenencia a valoraciones en cuanto a su sociabilidad y su participación dentro de la sociedad porteña. La ascensión de estos grupos intermedios se relaciona con los mecanismos de acercamiento y agrupación en instituciones que incorporaban a trabajadores con oficios y

profesiones diversas, ampliándose con ello el concepto de grupo intermedio, así como también las funciones y relaciones que iban determinando a

su vez los elementos identitarios de cada uno de ellos. Hay claramente establecida una construcción de grupo social, que obedece a la apropiación

y mecanismo de integración y participación social que van teniendo estos

grupos intermedios, dotados de argumentos que caracterizaron la vida económica cotidiana de sus miembros. Queda finalmente, la inquietud de nuevos estudios que complemente y amplíen las investigaciones a nuevos

grupos pero también a la integración de nuevos elementos y variables de

análisis histórico que permitan conocer e identificar nuevas funciones desarrolladas por estos grupos intermedios en la sociedad porteña.

En cuanto a la conformación del espacio de Valparaíso podemos

analizar Suburbanización y Segregación Urbana en el Chile decimonónico:

Hipótesis sobre la Formación Histórica del Gran Valparaíso6 de los autores Gonzalo Cáceres y Francisco Sabatini, intenta dar forma aun estudio respecto de la proyección del entrepot como parte de un proceso que obedecía al comercio internacional y las posibilidades que este brindaba para

el crecimiento económico. Igualmente se relaciona con las nuevas tecnologías y su utilización en virtud de la economía, nos referimos a la integración del ferrocarril. Se fundamenta con ello el hecho de que esto trajo consigo trasformaciones y cambios en el espacio urbano, proyectándose hacia Viña del Mar, conocida ciudad por sus haciendas y de paseo para los porteños. Sin embargo, a partir de estos procesos mencionados en el 6

    CÁCERES, Gónzalo y SABATINI, Francisco. Suburbanización y Segregación Urbana en el Chile decimonónico: Hipótesis sobre la Formación Histórica del Gran Valparaíso. En: Jaime Valenzuela (Editor), Historias Urbanas. Homenaje a Armando de Ramón, Ediciones U. Católica de Chile, Santiago 2007.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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estudio, hay una visión hacia Viña del Mar como una proyección, ya sea en

términos de ocupación industrial o agrícola, que fueron paulatinamente ocupados por una población que rápidamente comenzaba sus relaciones e interacciones en este espacio suburbano. Este proceso habría significado el movimiento de personas en torno al ferrocarril, llegada de familias y

relaciones con distintos grupos sociales, como también la importancia de

este eje dinamizador en la nueva organización de la ciudad y la estructuración que iría tomando de ahora en adelante.

Finalmente, cuando analizamos el estudio de Luis Álvarez titula-

do Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: El Discurso Higienista y las Condiciones Ambientales en el Siglo XIX7, podemos reconocer las formas

características por las cuales la población porteña comenzó la ocupación del espacio. La urbanización del puerto se relaciona con la utilización del borde costero y los asentamientos naturales conocidos hasta nuestros

días. En este sentido, la rápida y podríamos decir muchas veces desorganizada ocupación llevo a que las autoridades comenzaran a repensar las formas en las cuales la población se iba ubicando, creándose así proyectos

que mejoraran las condiciones sanitarias de la ciudad. Esto viene a co-

incidir con los discursos higienistas desarrollados durante la época, que influye los criterios aplicados para las obras y construcciones llevadas a cabo en Valparaíso. Desde una perspectiva geográfica, reconocer el afán

modernizador mejorando la higiene y salubridad de la población porteña,

asimismo mejorar la utilización de los recursos naturales con los que con-

taba este espacio urbano. Otra relación establecida es los elementos que participan en la ocupación de los espacios públicos y las formas en como estas tienen su conformación desde la geografía natural y sus fenómenos asociados. No hay por tanto una planificación organizada mecánicamente,

es más bien un proceso de ocupación que obedece a los criterios individuales de la población muchas veces de manera espontánea. Sin embargo,

este proceso de ha ido moldeando a través del tiempo, intentándose lo7

   ÁLVAREZ, Luis. Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: El Discurso Higienista y las Condiciones Ambientales en el Siglo XIX.


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La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

grar una mejor organización del espacio urbano del puerto.

3. La construcción del imaginario colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

a) Antecedentes sobre el rol de la ciudad y el espacio público en

Cuando nos acercamos a la historia de Valparaíso, nos encontra-

Valparaíso.

mos con diversas formas de comprender y entender el comportamiento

humano sobre la construcción y la percepción que tienen respecto de la ciudad. En este sentido, existen muchas perspectivas de análisis y de abordaje de acuerdo a los roles que cumplen las personas en la ciudad,

así como también los imaginarios y características que se asumen acerca

de de ellas. Aún así, esto no nos permite englobar la totalidad del espacio que conforman la ciudad, hay lugares que ignoramos y que por ello,

no podemos establecer concepciones o aseveraciones sobre su importancia y valoración. Así, ¿Cómo nos aproximamos entonces a la ciudad de

Valparaíso?¿de acuerdo a que dimensión o modelo abordaremos el tema?. Indudablemente resulta complejo, pues construimos y diferenciamos a la

ciudad, según nuestras propias sensaciones y valoraciones que tenemos, de acuerdo a la funcionalidad y como nos relacionamos con la misma. Por

ello, “la ciudad es un sujeto histórico, con niveles de acercamiento y de

acuerdo a las percepciones que tenemos de el”8. Esto significa, que a pesar

de que existan modelos de construcción formal sobre de la ciudad o los

procesos de urbanización, también se adquiere una fisonomía a partir de una mentalidad o un imaginario construido socialmente que se mantiene

y se va imponiendo sobre la idea mas formal, son mas bien costumbres

que las personas comienzan a construir y también a identificarse con estas. Sin embargo, los comportamientos sociales y la emotividad con la cual

expresan su propia mentalidad respecto de la construcción de un imagi8

   Apuntes de clase. ESTRADA. Baldomero. Seminario especialidad 4: Aproximaciones metodológicas a través de la historia de Valparaíso. Marzo, 2010.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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nario, como también la apropiación que hacen del espacio público, son

modelos que se asumen y trasmiten perspectivas de análisis muy intere-

santes de ser estudiados. Desde esta lógica es fundamental comprender los niveles de análisis con los cuales nos relacionaremos para reflexionar

sobre la ciudad como una unidad y un conjunto de relaciones, y a la vez, relacionada con procesos internos o externos, que nos van a permitir

configurar un modelo ya sea nacional, regional o local. La vinculación de nuestros estudios intenta proponer un acercamiento a propuestas locales, aquellas características más próximas a la sociedad porteña. En cierto

modo, la construcción del espacio en Valparaíso a respondido a procesos diversos, cumpliendo y asumiendo los roles determinados por las funcionalidades de orden portuario9 o entreport, pero que hoy en día han ido

transformándose en consideración de nuevas propuestas y características emprendidas por un nuevo dinamismo social inserto en la construcción de nuevos imaginarios sobre la ciudad.

Hay por ello, una construcción del espacio público en Valparaíso

que no corresponden solamente a las políticas formales que van determi-

nando un modelo urbanístico de ciudad, sino que también ha influenciado la forma en como la propias realidades de los habitantes se han ido trasformando en los procesos históricos. Si consideramos estos elementos, la

identidad y sus particularidades con las cuales la población manifiesta sus comportamientos y costumbres, van dando un ambiente y constituyen un

“sello de identidad”, arraigado desde quienes han vivido y compartido su

experiencia de vida en la ciudad de Valparaíso, como también aquellos

grupos de inmigrantes que han tenido que conforman formas de rela-

cionarse y de interrelaciones que poder adaptarse10. Desde lo anterior,

igualmente permanecen características históricas respecto de los laxos y vínculos de quienes habitan en Valparaíso, quedando relaciones y formas 9

    Ver GARREAUD, Jacqueline. La Formación de un Mercado de Transito. Valparaíso: 1817-1848. En: Nueva Historia, Vol. 3, Nº11, Londres 1984. 10

   Ver SALINAS Meza, René. Nupcialidad, Familia y Funcionamiento del Mercado Matrimonial en Valparaíso durante el Siglo XIX. En: Instituto de Historia, UCV, Valparaíso 1536-1986, Ediciones Altazor, Viña del Mar 1987.


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La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

pretéritas de identidad. Si bien hay modificaciones en la sociedad, sobretodo porque las realidades económicas, políticas y culturales lo hacen, en

el caso de la realidad porteña las permanencias en términos de imaginario colectivo se siguen manteniendo, sobretodo cuando lo hacemos desde

las percepciones que se tienen del espacio público. Hay una configuración geográfica de la ciudad inapropiada para desarrollar diversa tareas del

desarrollo urbanístico de ella, siendo sobrepasada por el comercio, por ello “la función se sobrepone a la forma, en donde la condición económica

es importante para una idea en la fundación de una ciudad”11. Para poder

dar una forma a esta problemática, de la percepción del espacio publico es necesario hacer coincidir todos los factores que construyen la ciudad, centralizándonos en los aspectos que operan como verdearos mecanismos

de interrelación y también de acercamiento hacia un imaginario colectivo

de Valparaíso. En este sentido, hay un dinamismo, que se puede observar en construcciones sociales que operan dentro de sistemas imperceptibles

para la lógica del funcionamiento político-formal y que si podemos considerarlas desde los alcances que tienen en la cotidianeidad y las “redes”12 o

nexos creados en las sociedades. Así, roles y funciones son desarrolladas

al interior de la ciudad, se entrelazan, van cambiando y se reinsertan continuamente en redes con diferencias dependientes de la estructura en la cual nos estemos refiriendo.

Hay una identidad social tras esto, una fisonomía, estructuración

y organización que específicamente de desarrolla y se estable en la ciudad, que va determinando un imaginario sobre ella pero también sectorizaciones y segregaciones. También, es importante mencionar, que hay

incompatibilidades, incongruencias y ritmos que dependen de los procesos históricos asincrónicos por los cuales la ciudad vaya evolucionando,

ya seas precisándose e identificándose sobre una función determinada, 11

   Apuntes de clase. ESTRADA, Baldomero. Seminario especialidad 4: Aproximaciones metodológicas a través de la historia de Valparaíso. Abril, 2010. 12

    ESTRADA, Baldomero. Redes Socioeconómicas y Mercados Urbanos: La Colectividad Italiana de Valparaíso en el Cambio de Siglo. En: Estudios Migratorios Latinoamericanos, Año 12, Nº 35, Buenos Aires 1997.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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como también aquellas que van cambiando.

Por esto, es muy importante lograr establecer las características

particulares de la estructura urbana de la ciudad de Valparaíso, sobretodo lo que respecta a los espacios públicos, pues muchos de ellos no están

contemplados o planificados, son más bien el fruto de un imaginario so-

cial donde las miasma relaciones son parte de una construcción hecha en la sociabilización de costumbres y percepciones venidas desde los propios habitantes, pues los espacios no son privativos de una función, por el

contario, son diversos los roles dependiendo del entorno y las identidades

que van constituyéndose en el mismo contexto13. Ahora bien, los espacios públicos en el ámbito porteño obedece a criterios diversos, si bien hay

intenciones desde la política formal en lo referente a un ideal o modelo de

creación urbana, los grupos sociales han vivido y convivido en espacios

no definidos, por tanto las condiciones se han construido de acuerdo a

las identidades que los propios habitantes han estructurado y asumido,

reaccionando y generando elementos socioculturales desde una conducta cotidiana14 y permanente. ¿Es verdaderamente determinante entonces la configuración geográfica? La parecer la respuesta no puede ser absoluta,

las condicionantes son diversas y se van modificando y alterando en el

espacio, que no siempre son producto de las estrategias públicas venidas desde las políticas gubernamentales o alternativas privas, mas bien son

opciones de las misma personas que habitan estos lugares. Así, hay una

multiplicidad de factores que van a considerar las costumbres identita13

   Interesante resulta el comentario de Eduardo Cavieres: “Combinando la historia demográfica con las variables socioeconómicas se va recreando lo complejo que es hacer historia urbana, lo que lleva al autor a referirse a las dificultades metodológicas que nos enfrentamos al investigar fuentes parroquiales, censales y estadísticas. Sin embargo, Cavieres se atreve a construir un trazado serial que relacione “lo demográfico y lo urbano, entre lo material y los comportamientos, ente los individuos, la familia, la ciudad”. En: VALENZUELA Márquez, Jaime, editor, Historias urbanas. Homenaje a Armando de Ramón. Santiago, Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago, 2007, 346 páginas, ilustraciones. Historia N° 41, Vol. I, enero-junio 2008: 258-263. Reseña de Patricio Herrera González. Universidad de Valparaíso. 14

   Apuntes de clase. ESTRADA, Baldomero. Seminario especialidad 4: Aproximaciones metodológicas a través de la historia de Valparaíso. Mayo, 2010.


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La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

rias y asumidas por una construcción del espacio publico configurado por

quienes reconocen e él una característica distinta al sentido formal y funcional adquirido por la ciudad15.

Desde lo anterior, podemos desprender que la urbanización y el

proceso de desarrollo del espacio público ha conllevado, que ante un análisis como el que hacemos en el contexto de Valparaíso, nos conmina a

relacionar factores que interactúan y retroalimentan desde una perceptiva económica como lo es el desarrollo del capitalismo y la influencia que

ah ejercido en la configuración de la ciudad. El fenómeno conocido como

“hiperurbanización” ha significado un proceso secuencial y una formación paulatina de sectores y grupos sociales que también han dinamizado sus percepciones e imaginarios respecto de la ciudad y sus espacios públicos.

Se han creado nuevos lugares, espacios han cambiado sus formas de fun-

cionalidad y las posibilidades que hoy en día tienen las ciudades o centros urbanos, tienen difíciles modelos de control que permitan regular y reconocer para la sociedad, sobretodo en el caso de Valparaíso. Se reestructura la ciudad, pero también hay problemas y situaciones distintas, con las

cuales convivir y asumir, decidiendo según las posibilidades que el mismo espacio vaya estableciendo para el grupo social16. 15

    Ver: “podemos empezar afirmando que, tanto en términos absolutos como relativos, los edificios, los espacios y los equipamientos públicos han aumentado desde la antigüedad a la época actual, y especialmente en los últimos tres siglos. En ello han incidido de manera desatacada la complejidad creciente de la sociedad, los cambios sociales, la democratización, el aumento de la riqueza y el debate generado por las propuestas utópicas del siglo XIX. Esta evolución es, de todas maneras, compatible con el hecho de que exista, al mismo tiempo, una tendencia a la apropiación o privatización del espacio público por parte de grupos reducidos, lo que puede dar lugar a que bienes que son de titularidad pública sean usados en realidad por unos pocos. La historia de la creación de edificios institucionales y del espacio público, es de hecho, la historia del planeamiento urbano”. En CAPEL, Horacio. La Morfología de las ciudades. Aedes facere: técnica, cultura y clase social en la construcción de edificios. Serbal, Barcelona, 2002. Pág. 256-257. 16

   Ver: “resultado del proceso de modernización y urbanización experimentado a partir de la segunda mitad del siglo XIX, Chile desarrolla importantes transformaciones que en lo social significaron el surgimiento de nuevos sectores o grupos sociales y la readecuación de otros que aun cuando existían previamente, comienzan a asumir otros roles y funciones dentro de las nuevas condiciones generadas en al sociedad”.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] [Revista EREH, Vol. 1]

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4. Sobre la Construcción del espacio público en Valparaíso: Aproximaciones sobre su Imaginario social e identidad

Los habitantes de Valparaíso, independiente de la época históri-

ca en la cual han vivido sus experiencias han tenido que construir y reconstruir su propia imagen de la ciudad. Por ello, la construcción de su

identidad respecto de los significados que atribuye a un espacio público, y

posteriormente el imaginario social creado respecto a la ocupación y características de este lugar, definirá finalmente la funcionalidad y el rol que vaya a cumplir17. En este sentido, intentamos una aproximación sobre el

tema en cuestión, considerando que la multiplicidad de elementos involucrados en la planificación de un espacio público, muchas veces cae en contradicciones directas sobre la concepción formal e informal que se tiene

del espacio público. No hay coincidencia o relación, en muchas ocasiones del impacto social que adquiere para un grupo determinado la adaptación

y la interrelación que asumen, según las ideas e imaginarios concebidos en virtud de la apropiación del lugar. Es interesante mencionar el estudio de Jordi Borja, quien menciona:

El dilema del urbanismo actual es si acompaña a los procesos desurbanizadores o disolutorios de la ciudad mediante respuestas puntuales, monofuncionales o especializadas, o si -por el

contrario- impulsa políticas de ordenación urbana favoreciendo la densidad de las relaciones sociales en el territorio, la heterogeneidad funcional de cada zona urbana, la multiplicación de

centralidades polivalentes, y los tiempos y lugares de integración cultural18.

CAVIERES, Eduardo. Grupos Intermedios e Integración Social: La Sociedad de Artesanos de Valparaíso a Comienzos del Siglo XX. Cuadernos de Historia, U. de Chile, Nº 6, Santiago, Julio 1986. Pág. 33. 17

   Ver: “En realidad la ciudad se concibe hoy no solamente como un conjunto de viviendas y espacios productivos, sino especialmente como un conjunto de equipamientos y espacios colectivos, para el uso público y el consumo de la población. En: CAPEL, Horacio. Ibíd. Pág. 358-359. 18

   BORJA, Jordi. Ciudadanía y Espacio Público. Barcelona, Ambiente y Desarrollo


100 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso

En especifico, planteamos que muchas de las relaciones que se

dan en el ámbito de las identidades y construcciones que los habitantes del espacio público de Valparaíso, se han ido constituyendo de acuerdo a complejas interacciones entre diversos grupos sociales que a su vez, han

conformado roles y funciones que abracan diversa motivaciones, sobretodo relacionadas con la forma y la configuración de la ciudad de Valparaíso

. Hay una vinculación directa con la geografía natural que presenta el es-

19

cenario porteño, y también la ocupación y los procesos asumidos por parte de los habitantes. Escaleras, calles, canchas, pasajes, entre otras muchas formas del espacio público porteño, tanto en el cerro como en el plano, ha

significado una creación del imaginario social sobre la verdeara funcionalidad que tiene, si hay contradicciones, esto se debe a que una identidad ciudadana que se tiene del espacio donde, se constituye la apropiación y la significación que se hace, de acuerdo a las percepciones y la experiencia

vivida en el lugar. Asumimos algunos aspectos mencionados por Luis Álvarez que alude en uno de sus estudios:

Los Espacios Públicos en Valparaíso son producto de una domesticación paulatina del medio natural, dando origen a la habitabilidad de fines del s. XVI, las reservas de agua dulce y la

explotación de la vegetación para obtener leña como energía,

lo que determina la adecuación del paisaje original al menos durante dos siglos. El aumento de la población, y sus actividades,

Nº 15 Septiembre 1998. Pág. 13. 19

    Ver: “La actividad social de los chilenos se exteriorizó hacia diversos recintos que conformaron el micro y macro espacio urbano. Así, las plazas, plazoletas, plazuelas, jardines privados y públicos; también los parques, alamedas y paseos públicos son centros de una activa vida citadina (…) A la vez reflejaban la importancia del respetivo conglomerado social, la simbología y un sentido arquitectónico. (…) La sociabilidad y la recreación, unidas a estos espacios antiguos y modernos, han proporcionado un contenido más complejo a las relaciones interpersonales y a la vida cotidiana en chile, con un sentido positivo, pues están asociadas a las emociones de agrado, de encuentro y de goce estético y de amor. En: Varios Autores. Valparaíso. Sociedad y economía en el siglo XIX. Serie monografías históricas, N° 12 Instituto de Historia PUCV, 2000. MÉNDEZ Beltrán, Luz María. El mundo de las plazas, parques y jardines de Valparaíso 1820-1930. Pág. 139-143.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 101 [Revista EREH, Vol. 1] demandaron mayores volúmenes de recursos (agua y energía),

obligando el desplazamiento y posterior degradación del espacio natural circundante. Este abandono, asociado a las condiciones de insalubridad fuertemente documentadas a fines del siglo XVIII, como plagas de parásitos, y las epidemias recurrentes a

mediados del s. XIX, deterioró gravemente el ambiente20.

Considerando lo anterior, tenemos que considerar que la relación

medio natural y social han sido parte de un proceso histórico de adaptaciones asociadas a condicionantes diversas, que incluyen una doble dimensión. Por una parte, las políticas respecto del espacio público21, han

establecido ciertas configuraciones y construcciones de los lugares en términos físicos, pero también hay una reconstrucción del imaginario social

y por tanto nuevas formas de expresar las imágenes que se tienen de la ciudad. Se generan identidades que poseen elementos distintivos de una condición anterior a la instalación de un espacio público y las maneras en las cuales se constituye sobre ese mismo espacio. Podemos comprender,

que quienes habitan la ciudad obedecen no solo a la utilización concreta

del espacio, sino que igualmente crea y diseña funcionarios sobre la base de los imaginarios sociales, instalando usos y roles no asignados con anterioridad y menos establecidos sobre la creación o forma de la política gubernamental. Podemos volver a mencionar que:

Los Espacios Públicos de mayor significado urbano en Valpa-

20

raíso tienen su origen en remanentes naturales. La constitución

del asentamiento urbano original usufructuó de las condiciones

   ÁLVAREZ, Luis. Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: El Discurso Higienista y las Condiciones Ambientales en el Siglo XIX. Pág. 1. 21

    Ver: “Sobre el financiamiento de los espacios públicos generados por degradación ambiental se puede avanzar la hipótesis de que en su mayoría fueron absorbidos por el Fisco y que sólo en situaciones particulares, como la del Ferrocarril, intervinieron los privados: esta idea se apoya en que la participación de capitales de, por ejemplo, las sociedades anónimas en trabajos urbanos, era mínima en comparación con otras áreas de mayor interés , a notar, la administración local crea hacia mediados del s. XIX el cuerpo de “Policía Urbana” encargada de las obras de equipamiento público. En ÁLVAREZ, Luis. Ibíd. Pág. 9.


102 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso naturales en especial de los cursos de agua y el borde costero.

Su urbanización es producto de una subutilización de estos recursos que tiene como antecedente las primeras revoluciones

sanitarias de la ciudad, como la construcción de acueductos y el equipamiento portuario, lo que se acentúa por un afán higienista y social, promovido a partir de la segunda mitad del siglo XIX22.

Esto significa, que la población como constituyente histórico y

permanente del proceso de construcción del espacio público en la ciudad (según necesidades y fortalezas), que reconfigura un imaginario social colectivo, patente y presente en la realidad social ya asumido como componente permanente de la misma. Estas expresiones son asumidas en forma colectiva, no carecen de carga emocional por tanto muchas veces resultan

ser subjetivas y variables según determinantes socioeconómicas o culturales. Sin Embrago, son parte del entramado de la ciudad y es donde finalmente dan vida e identidad, pues elaboran formas de socialización que no se contienen en las políticas publicas, sobretodo desde la época de la

creación u fundación de Valparaíso. Hay simbolismos y signos asumidos como parte de un patrimonio social que se hace reactivo ante una función

establecida bajo cánones formales. Se desprenden resistencias y también permanencias de características que forman y promueven el sello de la ciudad, que la hacen particular y a la vez diversa, saliendo del plano local, logra una diferenciación de identidad por sobre el entramado urbano,

convirtiéndose en una realidad dinámica fundada en la construcción de

imaginarios sobre sociales. Por ello, pretendemos comprender a Valparaíso como una construcción social desde imaginarios no plenamente

identificables en las costumbres o tradiciones establecidas, sino más bien

como parte de la manifestación de la identidad de la sociedad porteña, que aunque no resulta imperceptible, si se expresa de manera compleja y fundamentada, en la recurrencia de algunas manifestaciones que puedan

ser estudiadas con mayor detenimiento en futuras investigaciones. Igual22

   ÁLVAREZ. Ibíd. Pág. 2.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 103 [Revista EREH, Vol. 1] mente queremos mencionar que:

El espacio público también tiene una dimensión socio-cultural. Es un lugar de relación y de identificación, de contacto entre las

gentes, de animación urbana, a veces de expresión comunitaria.

La dinámica propia de la ciudad y los comportamientos de sus gentes pueden crear espacios públicos que jurídicamente no lo

son, o que no estaban previstos como tales, abiertos o cerrados, de paso o a los que hay que ir. Puede ser una fábrica o un depósito abandonados, o un espacio intersticial entre edificaciones.

Lo son casi siempre los accesos a estaciones y puntos intermodales de transporte y, a veces, reservas de suelo para una obra pública o de protección ecológica. En todos estos casos lo que define la naturaleza del espacio público es el uso y no el estatuto

jurídico. El espacio público supone, pues, dominio público, uso social colectivo y multifuncionalidad. Se caracteriza físicamente

por su accesibilidad, lo que le hace un factor de centralidad. La calidad del espacio público se podrá evaluar sobre todo por la

intensidad y la calidad de las relaciones sociales que facilita, por

su fuerza mixturante de grupos y comportamientos y por su capacidad de estimular la identificación simbólica, la expresión y la integración culturales. Por ello es conveniente que el espacio

público tenga algunas calidades formales como la continuidad

del diseño urbano y la facultad ordenadora del mismo, la generosidad de sus formas, de su imagen y de sus materiales, y la adaptabilidad a usos diversos a través de los tiempos23.

Interesante constituye asumir esto desde una mirada amplia,

pues la ciudadanía y sus formas de participación son fundamentales para

la creación de espacios públicos que permitan la integración y la identificación de grupos sociales. Es fundamental que para que el progreso de la ciudadanía sea efectivo, la integración que los habitantes de la ciudad 23

   BORJA, Jordi. Ibíd. Pág. 22.


104 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso hagan efectivo, significará necesariamente una especialización de nuevas funciones que colaboren con el avance urbano y propicie la integración por sobre la segregación y el individualismo, traducido en pérdida de

identidad en la ciudad. Para Valparaíso, la construcción del Espacio público se vio condicionada, pero no por ello carente de importancia en términos de proyectos para conformación efectiva y utilizable eficientemente por los miembros de la ciudad. En este sentido:

Del total de espacios públicos generados en el Plan de la Ciudad de Valparaíso y que constituyen los espacios públicos más relevantes, el 78 % se origina a través de lo planteado en este artículo; degradación ambiental, que posteriormente obligará a

abovedar cerrando los cursos de agua y entregando a la ciudad

nuevo espacio, esencialmente público. El 22 % restante constituyen unidades de parques originalmente privados como el Jardín

Abadie - hoy es el Parque Italia-, y el Jardín del Litre, hoy convertido en Parque; estos dos últimos son los que mejor se asemejan

a las “plazas” chilenas, pero en Valparaíso son “Parques”, dejando el concepto de Plaza y Plazuela para la unidad tipo española,

es decir eriazas o de gran explanada, que circunstancialmente se arborizaron y adquirieron mobiliario en los afanes de vísperas del primer Centenario de la República24.

Más allá de las cifras o constituir los ejemplos de los lugares que

nos permitan escenificar las relaciones en el espacios publico, nos aproximamos a buscar como ha sido históricamente el sentido atribuido por los grupos sociales, sobretodo en términos de imaginario, a las condiciones y

funciones que ofrecen dichos espacios. Sabemos que muchos espacios han asumido nuevas formas y roles, sin embargo permanecen características

históricas que son parte de la identidad de quienes habitan y son parte de estos ligares. De alguna forma van reinventando y sintetizando elementos

del pasado y de presente en la ciudad situada en el imaginario, escapando 24

   ÁLVAREZ, Luis. Ibíd. Pág. 10.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 105 [Revista EREH, Vol. 1] de la configuración espacial física o arquitectónica del urbanismo25 en Valparaíso.

5. Alcances sobre el Espacio Público en Valparaíso: Reflexiones sobre la identidad y la construcción del imaginario colectivo Fundamentar estudios aproximatorios requiere que podamos aludir

algunos alcances sobre estudios referidos a Valparaíso, sobretodo cuando encontramos algunos elementos de análisis que nos permiten centralizar

y focalizar para futuras investigaciones el tema que ha convocado este trabajo. Recalcamos la importancia del imaginario porteño en cuanto a las

características y funciones que se asumen en el espacio publico, así como también los rasgos identitarios surgidos en las acciones y situaciones em-

prendidas por los habitantes de la ciudad. En cierto modo, nos acogemos a la propuesta hecha por Baldomero Estrada en cuanto a: 25

Nuestro enfoque y aproximación al sujeto Valparaíso será bajo la premisa que nos encontramos ante un patrimonio histórico.

Al respecto consideramos las conclusiones de Luis Álvarez: “La ciudad que forjó la República presentó cambios significativos; como puerto, permanentemente accedió al conocimiento y la tecnología A mediados del s. XIX, el abovedamiento de los esteros de Valparaíso, es lo más cercano al sueño utópico de una ciudad subterránea, que atendiera específicamente a las necesidades de la evacuación de los flujos indeseables de la superficie original. Esta necesidad trae aparejado un beneficio secundario, la creación de los espacios públicos de mayor significado para la ciudad. Una ciudad sin fundación, desarrollada espontáneamente, adquiere de parte del entorno que originalmente le dio las condiciones básicas de habitabilidad, los espacios en los que no se pensó originalmente. Respecto de la capacidad de la planificación física, para imponer un tipo de estructura, en Valparaíso sólo se manifiestan parcialidades y de dudoso resultado. El desarrollo físico en Valparaíso está condicionado fuertemente por el despliegue de un espacio reticular, en donde la “red de cauces” fue la impulsora del proceso urbano moderno y contemporáneo, que se masificará con las redes de saneamiento, fundamentalmente las de agua. El espacio areolar de la planificación tradicional en Valparaíso no es constatable: lo dominante es una “territorialidad reticular” con claros y precisos nodos de desarrollo urbano, y es la única forma de entender la abundancia de espacios intersticiales en la ciudad de Valparaíso”. En: Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: El Discurso Higienista y las Condiciones Ambientales en el Siglo XIX. Pág. 11.


106 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso Cabe acotar que reconocemos tal condición de patrimonial en una acepción amplia que compromete además de los bienes ma-

teriales también sociales. Una concepción antropológica como la señalada nos autoriza a adentrarnos en un proceso analítico de nuestra ciudad desde una perspectiva más compleja pero tam

bién flexible y dinámica26.

Creemos por tanto, que resulta muy interesante la doble dimen-

sión del análisis histórico de la ciudad de Valparaíso, descubriendo elementos y particularidades de aquellas percepciones que no encontramos solamente en la configuración del espacio físico, sino que también en los

imaginarios que nos describen situaciones que podemos recoger y estudiar desde una multiplicidad de variables. En todo caso, las herramientas

metodológicas y teóricas son muy complejas, hay que definirlas e incorporarlas a la reflexión histórica en la actualidad. Sin duda, cuando hablamos

de esto, es porque ha resultado interesante de estudiar en cuanto a las interpretaciones que ya tenemos de Valparaíso. Pero nuevos juicios nos

permiten alcanzar conclusiones más globales, pues abarcamos nuevos fundamentos al estudio historiográfico.

Cabe mencionar lo siguiente:

Es así como en Valparaíso se ha instalado una “memoria patrimonial” que tiende a disolver o volver invisible otro tipo de

memorias, por ejemplo, la memoria sindical portuaria de la que más adelante pretendemos dar cuenta. Se llega al punto en que

los episodios pasados en los que nos reconocemos y encontramos nuestra permanencia son meras fosilizaciones de los consumidos por el turista. No parece apresurada aquí la siguiente pre-

gunta ¿podemos sostener que recordamos por nuestra propia 26

cuenta?¿No es verdad que el criterio de rentabilidad de otros, al

    ESTRADA Turra, Baldomero. Identidades históricas del Valparaíso patrimonial: función portuaria durante la primera mitad del siglo XX. Valparaíso Patrimonio Arquitectónico, Social y Geográfico. Viña del Mar, Altazor, Instituto de Historia PUCV, 1998. Pág. 27.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 107 [Revista EREH, Vol. 1] que nuestra tarea de sobrevida debe ceñirse, nos hace recordar sólo en cierta dirección27.

Así hay componentes de la realidad histórica que no podemos

desconocer. Por ejemplo, la ciudad no se construye desde los aspectos formales venidos de proyectos urbanos o iniciativas gubernamentales,

también dependen de los criterios y las formas de relacionarse que los

habitantes tienen con el espacio público de Valparaíso. Se constituye obviamente desde lo físico y natural, pero no podría formalizarse sin el pla-

no social y cultural donde identificaríamos los aspectos socioculturales que sitúan a al ciudad en un contexto que lo hace distinto y los convierte

en un bien cultural y patrimonial28. Es claro también que las percepciones y los rasgos distintivos del imaginario colectivo están en el terreno de la

subjetividad y resultan complejos de poder historia, sin embargo, los testimonios y las peculiaridades de los actores sociales también poseen un valor descriptivo de la realidad que experimenta. Tiene que existir una

problematización desde perspectivas diversas, que nos permitan entender y comprender el comportamiento humano en al construcción de la

ciudad y las diferencias que tienen de acuerdo a lo que interpretan, sobretodo cuando analizamos sus percepciones personales, pero coincidentes

con el grupo o colectivo, sobretodo desde el espacio publico y su organización. Sumado a lo anterior, estudios como el de Paula Araya nos conminan

a establecer a la identidad como un generador de identidad en ele espacio público, rescatando como ejemplo lo siguiente:

Surge así el concepto de la Identidad Urbanística como un ele-

mento fundamental que permite crear o restaurar ciudades, con el objetivo de hacerlas agradables para el habitar, considerando el entorno natural, la trama urbana desarrollada, la forma 27

de vida de sus habitantes, la actividad cultural, entre otras. Así,

   Varios Autores. Trabajo, Memoria y Experiencia. Fuentes para la historia de la modernización del puerto de Valparaíso. Fondart, 2006. Pág. 23. 28

   Varios Autores. Ibíd. Pág. 25.


108 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso surge el espacio publico como el ámbito en el que se desarrolla y refleja la existencia o falta de identidad en las ciudades, al ser

un lugar de encuentro y de sociabilidad de los habitantes, un es-

pacio no institucional en el que la ciudadanía comparte, crea y

habita en conjunto29.

No podemos desconocer la realidad histórica vivida y percibida

en la identidad con la cual se fueron configurando espacios y estructuras que hoy en día nos resultan cotidianas, sobretodo en los lugares donde el

valor complementario de ese sello ciudadano, se fundamenta en actitudes y valoraciones que podemos observar. Si bien estamos hablando de

aproximaciones es muy interesante que podamos especificar que hay estudios que clarifican esto a modo de conclusión desde lo siguiente:

El mar, y sus potencialidades, es factor sustantivo en la estructura de la ciudad. Aludimos al inicio de este trabajo el como su forma improvisada con fisonomía de anfiteatro, distante de la

planificación urbana colonial, sólo se explicaba por su función de puerta comercial en busca del mar para vincularse al mundo externo. El predominio de la verticalidad expresa la impronta

que tiene el mar, con su función portuaria, en la imagen urba-

na como también en sus habitantes. El quehacer portuario de Valparaíso impone su sello a través de diversas expresiones. La

actividad portuaria, con sus numerosos y variados trabajadores, 29

evidencia el fuerte impacto que los vaivenes de esta actividad tienen en la vida de la ciudad30.

    ARAYA Rebolledo, Paula. Espacio público como generador de identidad urbanística: las encrucijadas de la modernización. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Viña del Mar, Región de Valparaíso. Chile, 2005. Pág. 2. 30

   ESTRADA Turra, Baldomero. Ibíd. 51 p. Cabe agregar: “las huellas arquitectónicas del importante papel comercial ultramarino que ha tenido la ciudad son manifiestas como los son también expresivas en su dimensión social. Los cerros albergan una nutrida historia de miles de familias constituidas en torno a la vida portuaria. Del mismo modo, la importante presencia de inmigrantes extranjeros que trajo la vida comercial, figuran, entre otros de los factores humanos que forman parte del sello distintivo de la identidad social de la ciudad.” Pág. 52.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 109 [Revista EREH, Vol. 1] Con el progreso y las nuevas tecnologías, es indudable que los significados y las formas con las cuales se van configurando los estudios en cuanto a

las interpretaciones que hacemos del espacio publico y las condiciones es-

tablecidas por al identidad de los habitantes de la ciudad. Existen maneras en al cuales se manifiestan estos imaginarios, como igualmente espacios

públicos en donde los materializan. Pero hacemos estas consideraciones

en torno a la modernización de los espacios y las verdaderas relaciones que se hacen con los grupos sociales que finalmente habitan y experimentan su vida en estos lugares. Podemos hacer aún mas patente esta realidad desde lo siguiente:

A través de construcciones visuales que anticipan la critica política y económica sobre las amenazas a los valores indentitarios

y su efecto sobre la capacidad que tienen estos espacios de producir lugares de significado referenciado y sus posibles a condiciones especificas de contexto, toda vez que la invención de tradiciones en las sociedades post coloniales ha venido a ser un

elemento de activación de los espacios urbanos y sus preexistencia31.

En el caso de Valparaíso, podemos identificar en las relaciones

que se producen y las instalaciones sociales que van desarrollándose du-

rante el proceso histórico de conformación de la ciudad. Pero podemos referir que hay una identidad compartida, compartida y asumida por la

mayoría32. Las condiciones para ello están complementadas por las relaciones que los mismos habitantes han configurado en el fenómeno espacial, donde ha sido mas preponderante no la planificación urbana formal,

sino que mas bien el ámbito socio cultural donde se construye. Hablamos de una significación que podemos situar en al experiencia humana individual y colectiva que además agrega un sentido de pertenencia al lugar y al 31

    Nordenflicht Concha, José de. Musealidad y patrimonio del paisaje al lugar. En: Valparaíso Patrimonio Arquitectónico, Social y Geográfico. Viña del Mar, Altazor, Instituto de Historia PUCV, 1998. Pág. 96-97. 32

    ARAYA Rebolledo, Paula. Ibíd. Pág. 6.


110 La construcción del Imaginario Colectivo respecto de la función y organización del espacio público en la ciudad de Valparaíso espacio publico. La sociedad es competente en cuanto a lograr arraigarse

sobre estas bases concretas que brindan el espacio y la identidad a los Habitantes de Valparaíso. Corresponde mencionar sobre lo anterior:

Ante esta realidad, el espacio publico porteño se va configuran-

do también de manera azarosa e improvisada, teniendo como común denominador el ser lugares de encuentro para los ciudadanos, ya sea en los cerros o en el plan. En ambos (cerro y plan),

la ciudad presenta una característica común, que es la falta de lugares amplios disponibles o desocupados, lo que se debe a la

alta densidad de construcciones, por lo que el espacio publico es mas bien reducido33.

Podemos identificar, en el caso de estudiar y analizar la sociedad

porteña desde la construcción de imaginarios y la identidad de los grupos

sociales, vinculaos de asociatividad, una cultura local, imágenes que cobran sentido y significados simbólicos que construyen una imagen de la

ciudad de Valparaíso no como dependiente solamente de o geográfico físi-

co, sino que también desde los sociocultural. Así, plazas, parques, barrios, miradores, entre otras, son espacios públicos donde se hacen patentes las identidades, donde finalmente se manifiestan y realizan actividades (comerciales, culturales, deportivas, etc.) que responden a una funcionalidad

y cotidianeidad típica porteña. Confluyen la vinculación y pertenencia al

lugar, dando sentido y significado al espacio público34, en donde finalmen-

te materializamos las vivencias y las apropiaciones hacen los habitantes. Esto conlleva a reconocer los asuntos de interés en el grupo social y las

funciones que apartados del formalismo político va creando sus propios mecanismos y formas dinámicas de formar parte en el espacio público al

interior de la ciudad. En todo caso, dejamos planteado que es necesario ahondar en esto y lograr sintetizar estudios anteriores, proponiendo nuevas posibilidades en el estudio de la historia de Valparaíso. 33

    ARAYA Rebolledo, Paula. Ibíd. Pág. 24.

34

   Ibíd. Pág. 29.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 111 [Revista EREH, Vol. 1]

6. Conclusiones

Los estudios sobre Valparaíso se insertan bajo un contexto com-

plejo, producto de innumerables variables de estudio como también de

esquemas o modelos teóricos. Sin embargo, poniendo en discusión estudios como los presentados anteriormente podemos concluir fundamentalmente:

a. Reconocemos una multiplicidad de enfoques en el análisis de

b. Integración de diversa áreas de las ciencias sociales en las in-

c. Estructurar estudios históricos sobre la sociedad porteña en

d. Existen identidades y significados diversas, en cuanto cons-

e. Son múltiples las manifestaciones con la cuales se expresa la

f. Hay una relación entre la construcción física urbana del espacio

g. La sociedad porteña concibe la ciudad y sus características ur-

la realidad histórica de Valparaíso. vestigaciones.

consideración de perspectivas historiográficas diversas.

trucción histórica de un imaginario colectivo de los espacios públicos en Valparaíso.

identidad y le imaginario colectivos de la sociedad porteña.

porteño con la ocupación, producción y organización del espacio en Valparaíso.

banas de maneras diferentes, según sean sus formas de expresión y manifestación en el ámbito del espacio público.


VALPARAÍSO Y LA CREACIÓN DE LA CORPORACIÓN DE VENTAS DEL SALITRE Intento de reactivación comercial y financiera del puerto. (1935-1938) Por Rodrigo Martínez Muñoz1

Palabras Clave Covensa, Salitre, Gustavo Ross, Arturo Alessandri, Centralismo, entreport, Tratados de compensación.

Resumen

E

l salitre fue el producto principal con que se mantenía la economía chilena, por durante casi cien años el salitre fue el producto principal y en algunos casos el único de la economía. Por esa razón fue

necesario reestructurar la industria salitrera que fue altamente afectado por la gran depresión de 1929 debido a que el consumo mundial del salitre lo que produjo el cese de ingreso a la economía chilena lo que provoco una crisis económica como nunca antes había sufrido Chile, lo que provocó el cese de pago de la deuda externa, lo que provocó un aislamiento comercial lo que hizo al país concentrarse en la producción interna.

Con la llegada de Arturo Alessandri a su segundo periodo presiden-

cial y la colocación de Gustavo Ross Santa María, se planteo una estrategia para poder llevar a cabo la reactivación de la industria salitrera, el medio para lograr ese objetivo seria la creación de la Corporación de Ventas de Salitre y Yodo, la cual tenia por finalidad abrir los mercados cerrados y colocar el salitre en ellos. Con esto se cambiaba la anterior estrategia de la Corporación de Salitre de Chile (COSACH), la cual se centraba en la intervención del estado en la producción del salitre. 1

    Estudiante de Pedagogía en Historia y Geografía. Universidad de Playa Ancha, Valparaíso.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 113 [Revista EREH, Vol. 1]

No debemos dejar de lado que Valparaíso durante toda la “Era

del Salitre” fue el centro de la industria salitrera, ya que en el puerto se

encontraban la gran mayoría de las filiales de las compañías salitreras y los más importantes bancos extranjeros.

En este trabajo también analizaremos las dificultades que se dio

con uno de los enunciados en la ley que crea la COVENSA, la cual estipulaba el domicilio de la Corporación en Valparaíso, la cual debió lidiar con la

perdida de importancia económica de Valparaíso y el fuerte centralismo

que potenciaba que Santiago se convirtiese en el centro económico y político de Chile.

1. Antecedentes y causas de la Creación de Covensa

a) La Cosach y la Crisis de 1929:

Para comprender el advenimiento de la Covensa como corpora-

ción especializada en la venta de salitre. Para comprender la necesidad de racionalizar y reactivar el salitre como producto principal en la economía

chilena. La crisis de la exportación de salitre debido a fin de la primera

guerra mundial y la aparición de la competencia del salitre sintético provoco la necesidad de reestructurar la industria salitrera debido a que el

salitre seguía siendo el sustento de la economía chilena. Esto se de evidencia en el en la necesidad de reactivar la industria salitrera por esa razón:

El gobierno chileno tenía que hacer algo para evitar el colapso de la industria salitrera. El bienestar del país dependía de gran medida, de esta fuente de recursos fiscales y un considerable grupo

de trabajadores chilenos basaba su poder de adquisitivo en esa

actividad2 (Soto, 1998:437)

Por esa razón durante la Dictadura de Carlos Ibáñez, como un

intento de potenciar y reactivar la industria salitrera crea la Cosach, la 2

    SOTO, Alejandro. Influencia británica en el Salitre. Origen, naturaleza y decadencia. Editorial Universidad de Santiago. Santiago. 1998. Pág. 437.


114 Valparaíso y la creación de la corporación de ventas del salitre Intento de reactivación comercial y financiera del puerto (1935 - 1938) cual tenía como finalidad unificar las oficinas salitreras y asociarlos con el Estado con la finalidad de intervenir en la producción salitrera. De esta

manera se estaba comenzando en un proceso de “nacionalizar” la producción salitrera ya que el Estado asumía un rol de preponderancia en la producción salitrera.

Un punto importante a considerar que el salitre hasta fines de

1938 fue considerado como el producto mas importante de la economía chilena. Por esa razón el salitre se relaciono íntimamente con el desarrollo

del país, especialmente en la dictadura de Ibáñez en la política del ministro de Hacienda Pablo Ramírez con su estrategia de tomar préstamos en el extranjero con la finalidad de traer capitales desde el extranjero para las

políticas de desarrollo que tenía el General Ibáñez3. Pero estos prestamos

tenían como seguro de pago al salitre, debido a esto grandes cantidades de capitales ingresaron a las arcas fiscales debido a que en el extranjero

especialmente de bancos ingleses y estadounidense, existía una gran confianza en el pago de estos prestamos debido al buen precio que alcanzaba

el salitre en el mercado de Chile y la fama de buen deudor que tenía Chile desde inicios de su vida republicana4.

Pero toda esta estrategia cae estrepitosamente debido a la gran

depresión de 1929 que en chile atrasa su llegada hacia 1931, debido a que

hasta esa fecha seguían llegando préstamos del extranjero. Pero la crisis de 1929 se desata en Chile provocado por la baja de la demanda de salitre, lo que provoca que el valor de las exportaciones del salitre caiga para 1932 a 5 millones de dólares.

Debido a esto no existían los medios para cancelar la deuda externa y sumada a que los bonos colocados en la producción salitrera perdieran valor. Provocando que para 1932 se viera imposible pagar la deuda externa 3

    Esta política esta enmarcada en la estrategia del ministro de Hacienda de Carlos Ibáñez, Pablo Ramírez, con el objetivos de crear superávits por medios de empréstitos al extranjeros. BERNEDO, Patricio. Prosperidad Económica Bajo Carlos Ibáñez del Campo. HISTORIA, vol. 24, año 1989, 5-105. 4

    FERNANDOIS. Joaquín. Mundo y Fin de Mundo. Chile en la política mundial 1900-2004. Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago 2005.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 115 [Revista EREH, Vol. 1] y provocando que el mercado internacional se cerrara imposibilitando el comercio internacional.

Debido a esto se vio necesario buscar un modo de pagar la deuda externa para poder volver integrarse al comercio internacional y el medio para

lograr eso fue reactivar la industria salitrera y el medio para esto fue la creación de la Covensa.

b) Motivos para la creación de la Covensa:

La importancia que ocupaba el salitre como producto principal

de la economía chilena perduro durante toda la década y debido a esta razón se necesitaba imperiosamente reactivar la industria salitrera ya que

se veía la recuperación de la industria salitrera con la recuperación económica chilena. Otra motivación para la reactivación de la industria salitrera

fue la necesidad de reanudar el pago de la deuda externa para reposicionar a Chile en el mercado mundial, el cual se le había cerrado debido a que

había cesado el pago de su deuda externa, requisito primordial para la

reincorporación en el mercado mundial, volver a tener compradores del producto mas importante, el salitre.

La necesidad mas imperiosa no era la intervención del estado

para mejorar la producción salitrera sino volver abrir los mercados que

se habían cerrado debido a la gran depresión, el cese de pago de la deuda externa, el proteccionismo económico, la invención del salitre sintético,

todo esto provocó el cierre de los mercados para el salitre, por eso fue necesario reposicionar el salitre en el exterior y el papel del Estado chileno en eso fue primordial.

Durante el segundo gobierno de Arturo Alessandri Palma (1932-

1938) se llevó una política de recuperación económica encabezada por

el Ministro de Hacienda, Gustavo Ross Santa María, el cual pondría al salitre como el instrumento que posibilitaría la reinserción de Chile en el

comercio mundial con el pago de la deuda externa. Para eso fue necesario reformular la política de la COSACH de intervención de la producción a la


116 Valparaíso y la creación de la corporación de ventas del salitre Intento de reactivación comercial y financiera del puerto (1935 - 1938) reposición del salitre en mercado internacional y el medio para lograr ese objetivo seria mediante la COVENSA.

2. La COVENSA y la reinserción de Chile en la economía-mundo

a) Discusión parlamentaria y crítica a la creación de Covensa:

La ley 5350 que creo Covensa fue fuertemente discutida en la cá-

mara de diputados ya que en ella se reflejaba las dos posturas más fuertes en el espectro político chileno para la década de 1930, la del nacionalismo

económico y la de un liberalismo pero mas matizado por la depresión de 1929. La discusión de la ley 5350 en la cámara de diputado en el mes de

Febrero de 1933 se hizo presente dos posturas claras las cuales se observan cuando la Comisión de Hacienda establece que:

Vuestra comisión de hacienda ha estudiado detenidamente el

mensaje remitido por el ejecutivo sobre el pago de la deuda ex-

terna. Acontecimientos tanto de orden interno como de carácter mundial nos obligaron a suspender, hace años las obligaciones

que forman la deuda externa en cuanto a sus servicios de intereses y amortizaciones. Aunque la circunstancias que nos llevaron

a proceder en esa forma eran calificados, nada a sido mas doloroso. El país tema un verdadero y justificado orgullo en el cumplimiento de sus compromisos que había enaltecido el prestigio

y la seriedad de nuestro organización política y había rodeado siempre de confianza nuestras operaciones en el extranjero(…) A pesar de que los efectos de la depresión económica no han desaparecido totalmente, hay que considerar, sin embargo, los problemas de las obligaciones en el exterior y regularizar estos

compromisos dentro de las posibilidades que ofrece el resurgi-


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 117 [Revista EREH, Vol. 1]

miento de nuestra economía nacional”5.

De la misma manera se observa que la postura opuesta se mani-

fiesta cuando el diputado Raúl Cáceres, menciona que:

Se ha tratado también de hacer mucho caudal de la presencia de

elementos extranjeros en la Comisión del norte y se han lanzado

ataques en contra de su intromisión en estas cuestiones de alto interés nacional; pero nunca se ha dicho hasta ahora, que en la

confección del mismo proyecto del Ejecutivo han intervenido extranjeros, representantes, financiadotes a la vez de la industria

sintética”6.

Lo que se puede establecerse de estas discusiones es que existían

dos visiones en cuanto al significado de la Covensa. La primera visión más

asociada a la oposición al gobierno de Alessandri y al ministerio de Hacienda bajo Gustavo Ross, los cuales asociaban la creación de la Covensa

con una apertura irracional del mercado del salitre a los capitales británicos y norteamericanos, debido a que se beneficiaban de mayor manera los

inversionistas extranjeros, ya que se le dio como meta principal la reanudación del pago de la deuda externa, lo cual iba en claro detrimento a las

necesidades del país, debido a que se ocupaban recursos fundamentales

para poder recuperar el poder adquisitivo de la población y con ello mejorar la calidad de vida de la población mas vulnerable, en cambio estos

dineros se ocupaban para beneficiar a los acreedores extranjeros dejando de lado los problemas de la población.

La otra postura, la cual era postulada por los partidarios del go-

bierno de Alessandri se basaba en que la reanudación de la deuda externa iba íntimamente relacionada con la recuperación económica, debido a 5

   32° Sesión extraordinaria de la Cámara de Diputado, Lunes 17 de diciembre de 1934. Boletín Sesiones ordinarias Cámara de diputados, Imprenta Imparcial, Santiago. Año 1934. 6

    DE LA CUADRA, Poisson. Magia Financiera. Ediciones Ercilla. Santiago de Chile. 1938. Pág. 42-43.


118 Valparaíso y la creación de la corporación de ventas del salitre Intento de reactivación comercial y financiera del puerto (1935 - 1938) que para poder reabrir los mercados internacionales y con ello recolocar

al salitre en estos mercados, sumado con la rehabilitación financiera de

Chile, lo cual le permitiría ingresar nuevos capitales de esta manera seria posible llevar a cabo la recuperación económica.

Una visión mas intermedia en cuanto cual es la influencia que ins-

piran a la creación de la Covensa, esta postura nos la otorga el historiador Alejandro Soto Cárdenas, cuando postula que:

Esta ley también se preocupo de la situación económica de los

obreros, al establecer la norma que debería haber un salario o renumeración mínima que se fijaría en cada zona o región sali-

trera (..) La impronta nacionalista de COVENSA se pudo también advertir en la disposición que obligó a las empresas adheridas a la Corporación a adquirir los productos, combustibles, artículos

manufacturados, materiales y mercaderías de producción nacional en igualdad de condiciones a los extranjeros. El mismo rasgo se pudo notar en la norma que obligó a la Corporación y

empresas adheridas a contratar sus seguros en compañías na-

cionales, y solo en el caso de no interesarse éstas, en agencias de compañías extranjeras autorizadas en Chile7.

Esta postura de Alejandro Soto nos aclara que la Covensa esta-

ba influida tanto de puntos mas liberales para lograr la reapertura del comercio mundial como las posturas mas proteccionistas que buscaban

proteger la producción nacional. Para Soto Cárdenas plantea que Gustavo

Ross mediante la creación de COVENSA están incorporadas las visiones más importantes de la época.

b) Ley 5350 y la creación de COVENSA:

Con la disolución de la Cosach y con la creación de una Corpora-

ción liquidadora, fue el comienzo para establecer una nueva estrategia a 7

   Op. Cit. SOTO, 1998. Pág. 598 - 599.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 119 [Revista EREH, Vol. 1] seguir en relación al salitre. Para Gustavo Ross el salitre seguía siendo un

producto clave para la economía chilena y además era vital para la economía del norte grande.

Por esa razón fue necesario reformular la estrategia en cuanto al

salitre en vez de una intervención del estado a la producción del salitre

se potenciara el aseguramiento de mercados para el salitre. La ley 5350 establece a favor del estado el estanco de la exportación y el comercio del

salitre y del yodo en Chile. Sin embargo se autoriza al presidente de la República para ceder o arrendar por un plazo no mayor a 35 años el derecho

al estanco, a la persona jurídica con el nombre de Corporación de Ventas de Salitre y Yodo de Chile. Los objetivos principales de la Corporación son adquirir salitre y yodo de las empresas productoras, vender, exportar, transportar, distribuir estos productos y efectuar propaganda del caso8.

La Corporación adquiere el salitre y yodo al “costo industrial”

comprenderá todos los gastos de la respectiva empresa productora, in-

cluyendo las reparaciones necesarias; pero sin computar amortización de maquinarias; ni agotamiento de terrenos, ni intereses de capitales, ni

servicios de deudas, todo de acuerdo con los reglamentos que dicte el Directorio. Para financiar la producción, la Corporación puede hacer mensualmente anticipos de dinero de los industriales que lo soliciten.

A su vez puede proporcionarse dinero la Corporación, por crédi-

tos que se le autoriza obtener en el Banco Central. Las utilidades se dividen en el 25% corresponde al Fisco, y el saldo a los productores, el 75 %

de utilidades de los productores se destinaban al pago de los tenedores de bonos.

Los integrantes del directorio serian Compañía salitrera Anglo-

Chilena, la Lautaro Nitrate Company y Otros 34 productores, las antiguas

oficinas integradas a la Cosach que luego con la liquidación de la COSACH estas pasarían a la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta. (CSTA o COSATAN). 8

    Op. Cit. DE LA CUADRA, Poisson. 1938.


120 Valparaíso y la creación de la corporación de ventas del salitre Intento de reactivación comercial y financiera del puerto (1935 - 1938)

3. Vinculación de COVENSA CON Valparaíso. Esperanza y Desengaño final

a) COVENSA y Valparaíso:

La ley 5350, la cual crea la COVENSA, establece que la residencia

de la Corporación en la ciudad de Valparaíso, pero con la posibilidad de realizar algunas reuniones en la capital, pero todas las actividades debían realizarse en Valparaíso. La importancia comercial de Valparaíso viene desde inicios de la republica con la creación de los almacenes Francos

hacia la década de 1830. Desde esa época se instalaron numerosas oficinas comerciales relacionadas con el comercio transpacífico. Pero el auge

mayor de la ciudad de Valparaíso comienzo en el último cuarto del siglo

XIX, cuando la influencia de la industria salitrera da un impulso a la ciudad de Valparaíso convirtiéndola en una “Metrópolis Financiera”9. En el

ultimo tercio del siglo XIX la llegada de compañías salitreras a Valparaíso auspiciado por la ubicación estratégica, sumado con la llegada de bancos

extranjeros que posibilitarían la obtención de capitales, como lo explica Julio Pinto cuando:

Una vez consolidado el nexo financiero, el camino quedaba expedito para la constitución de lo que fue la expresión máxima

de la penetración porteña en el rubro salitrero: las sociedades

anónimas. Efectivamente, entre 187 1 y 1873 la Bolsa de Valores de Valparaíso vió el nacimiento de trece compañías salitreras,

una de las cuales estaba destinada a una vida particularmente próspera y prolongada: la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta10. 9

    PINTO, Julio. Valparaíso: metrópoli financiera del boom del salitre; Valparaíso y el proceso de industrialización en Chile a fines del siglo XIX. En Valparaíso 1536-1986: Primera Jornada de Historia Urbana. Instituto de Historia Universidad Católica de Valparaíso. Valparaíso: Ediciones Altazor, 1987. 10

   Idem. Pág. 198.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 121 [Revista EREH, Vol. 1]

A pesar de que durante la década de 1860 hubo un declive del

número de oficinas regionales de representantes de compañías salitreras, para la década de 1880 se produjo una recuperación del número de

oficinas de compañías salitreras, relacionado con el aumento del flujo de cabotaje entre Iquique y Valparaíso. La mayoría de las actividades respecto del salitre se relazaba en Valparaíso tanto las operaciones financieras como judiciales.

Pero el declive de la industria salitrera que comenzó desde fines

de la primera guerra mundial por la invención del salitre sintético sumado con la crisis de 1929 provoco una caída importante del comercio mundial lo que provoco la disminución de la importancia comercial y financiera

de Valparaíso provocando que estas se debilitara tal como lo explica Juan Ricardo Couyoumdjian:

La dramática caída del comercio exterior chileno repercutió du-

ramente sobre las grandes empresas porteñas. Si bien la gran mayoría de estas casas comerciales logró superar la crisis y

adaptarse a las nuevas circunstancias, ellas perdieron importan-

cia en relación al conjunto de la economía nacional. El control de divisas impuesto por la autoridad monetaria en 193 1, unido a las restricciones en las transacciones a plazo de letras de

cambio, que eran las más, afectó con especial fuerza a la bolsa

porteña que fue perdiendo importancia frente a su congénere capitalina, lo que traerá como consecuencia el fortalecimiento de Santiago como polo económico11.

b) Desengaño Final:

Con lo anteriormente postulado se tiene claro que con la crisis de

1929 se da el golpe de gracia para Valparaíso como capital financiera, ya 11

    COUYOUMDJIAN, Juan Ricardo. El alto comercio de Valparaíso y las grandes Casas extranjeras, 1880- 1930. Una aproximación. Revista historia, Vol 33. Año 2000. Pág. 63.


122 Valparaíso y la creación de la corporación de ventas del salitre Intento de reactivación comercial y financiera del puerto (1935 - 1938) que con esto se debilitaron lasa casas matrices de las compañías salitreras, pero con la recuperación y la creación de COVENSA, ya que se postu-

laba en sus estatutos, que esta debía funcionar en la ciudad de Valparaíso,

pero debido a que Valparaíso se había debilitado enormemente y perdido espacio comparado con Santiago, ya que entre otros puntos la bolsa de Comercio de Santiago reemplazó a su similar de Valparaíso y las oficinas de bancos extranjeros y de compañías salitreras se habías mudado hacia Santiago.

Es de suma importancia la visión de un medio Porteño en cuanto

a esta problemática, por esa razón es de suma importancia conocer una

crónica del día 12 de Julio de 1934 en donde se deja de manifiesto el incumplimiento de la cláusula que obligaba que las reuniones del directorio

se realizasen en Valparaíso, pero el numero de estas en el puerto fueron muy pocas en consideración a la de Santiago.

Desde los comienzos de la industria salitrera, hacia hace unos po-

cos años, y hasta hace unos pocos años a esta parte los negocios salitreros se efectuaban en Valparaíso, pero últimamente debido a la gran corriente centralizadora que predomina se puede decir que en la practica la sede del salitre esta en Santiago.

Sobre esta situación cabe decir que después de una considerable

lucha en contra de diversos intereses, la representación parlamentaria de Valparaíso obtuvo que se fijase en esta la fijación del domicilio de la Corporación de Ventas de Salitre y Yodo. (…) Si el directorio de la Corporación de Ventas de Salitre y Yodo funciona en Santiago, no se debe en resumen,

a que así lo aconsejen las necesidades del país, sino que es una consecuencia del criterio centralizador.


[I Encuentro Regional de Estudiantes de Historia] 123 [Revista EREH, Vol. 1]

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA FERRO, Gabo. Degenerados, Anormales y Delincuentes. Gestos entre ciencia, política y representaciones en el caso argentino. Editorial Marea, 2010.

E

ste texto de Ferro, expone la

formación de categorías científicas a través de las cuales se

justifica la exclusión social de sectores que eran catalogados como “anormales” o “degenerados”, a través de una

patologización, como señala Foucault, de la diversidad o de lo que se sale de los patrones que establece la moral

burguesa. Impera a partir de la segun-

da mitad del siglo XIX, en el cual prima la homogeneización. Por consecuencia

de lo anterior se señala que lo que se sale de la norma, como la homosexualidad, la prostitución, la delincuencia, etc. es un fenómeno anómalo ligado a una enfermedad.

De esta manera se utiliza un discurso científico legal que excluye

a los sujetos de poseedores de las características que van en contra de la

civilización al no seguir la normalidad que establece el modelo imperante. A través de estos procesos se pretende disciplinar a las clases subalternas para evitar la delincuencia, vista como una patología, una enfermedad

ligada a la falta de moral, y no como la consecución lógica de las miserias que trae la implantación del sistema capitalista.

A través de distintas técnicas que el texto ilustra, se señala las formas que


124 Reseña Bibliográfica Ferro, Gabo: Degenerados, anormales y delincuentes. se utilizaban para categorizar a los sujetos según su estatus social y su

condición biológica, por medio de la craneología (estudio del cráneo), asimilando esta categoría a su nivel cultural o racial. Todo esto ligado claramente con el pensamiento darwinista de la época, considerando que existen personas menos evolucionadas, por ende cuya capacidad intelectual

es menor, por lo cual su función principal, bajo esta lógica, es la productiva, como obreros y subalternos. Por ende a través de estas técnicas se producía el control social por medio de una violencia simbólica que los posicionaba en un sector de la sociedad del cual no podían salir, se les

encasillaba. Se generaba entonces un circulo vicioso en donde el sujeto estaba destinado a reproducir permanentemente su condición. Se aspira

de esta forma a que estos sectores sociales no pudiesen tener incidencia

en las temáticas importantes ya que no son civilizados, a partir de esto también se genera un fuerte intento por civilizar que en el fondo también

es extender por otras vías el control social, en este caso para que este nuevo “otro” se acerque a las formas y conductas de un “nosotros”. .

En definitiva el texto señala a través de diversos ejemplos, tanto judiciales como médicos, como se hacían estas clasificaciones de los sujetos, los

cuales eran encasillados y marcados con determinadas categorías, por los

cuales se desarrollaba el control social, llegando a abarcar este discurso dominante de exclusión todos los aspectos de la vida, como la medicina, la

educación, incluso la entretención por medio de películas o por las revistas que destacaban estas denominadas “anomalías sociales”.

Manuel Aguirre Estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Valparaíso


TABLA DE CONTENIDOS EDITORIAL

4

PRIMERA MESA Perspectivas sobre la marginalidad: Mapuches, prostitutas y asesinos.

PENA DE MUERTE EN EL CHILE DE LOS SESENTA: 7 Un análisis Histórico a través de una fuente cinematográfica. El Chacal de Nahueltoro de Miguel Littín.

LA IMAGEN DEL MAPUCHE EN LA CONSTRUCCIÓN DEL INCIPIENTE DISCURSO NACIONAL: Utilización y abandono

21

REFLEXIONES HISTORIOGRÁFICAS SOBRE LA PROSTITUCIÓN EN CHILE DURANTE EL SIGLO XIX 34

SEGUNDA MESA: Historia Social de la Educación: Actores problemas y tareas.

LOS PROBLEMAS DE LA EDUCACIÓN EN EL CHILE CENTRAL DECIMONÓNICO: 43 FORMACIÓN Y PRÁCTICA DOCENTE: 57 La reforma educacional en los tiempos de la “Revolución en Libertad”.


TERCERA MESA: Creación, construcción, reconstrucción de Valparaíso en la Historia.

PLAN DE RECONSTRUCCIÓN DE VALPARAÍSO TRAS EL TERREMOTO DE 1906: 70 Sus ideas urbanas hacia el Centenario de la República. LA CONSTRUCCIÓN DEL IMAGINARIO COLECTIVO RESPECTO DE LA FUNCIÓN Y ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO EN LA CIUDAD DE VALPARAÍSO. 84 VALPARAÍSO Y LA CREACIÓN DE LA CORPORACIÓN DE VENTAS DEL SALITRE: 112 Intento de reactivación comercial y financiera del puerto. (1935 - 1938).

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA FERRO, Gabo. Degenerados, Anormales y Delincuentes. Gestos entre ciencia, política y representaciones en el caso argentino. 123



Revista EREH Volumen 1