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ACTUALIDAD

PolĂ­ticas Comunicacionales


Educaci贸n para los valores humanos


Contenido  El tratamiento de la

diversidad en los medios de comunicación  Las corporaciones, la

comunicación corpora va y las polí cas comunicacionales.

 El Rol del Comunicador

Social en la sociedad actual.


Editorial gobierno.

Los medios de comunicación son, desde el siglo XVII, catalogados como el "Cuarto Poder" en referencia a la gigantesca influencia que estos poseen sobre la sociedad. En la actualidad, este poder no ha hecho más que incrementarse, ya que los medios han dejado de ser meros reflectores de la opinión pública para convertirse en generadores de la misma, afectando directamente los mecanismos geopolíticos sobre los cuales se sostiene cualquier sociedad organizada. En este sentido, los medios de comunicación son materia de interés para todas las organizaciones de poder político. Los sistemas gubernamentales tienden a

intentar conservarse a sí mismos, por lo tanto, buscan regular las informaciones que aparecen en los medios de comunicación y que pudieran ocasionar una pérdida de prestigio de cara a la ciudadanía. Por esto, los medios de comunicación han abandonado definitivamente su papel de mediación entre estado y población, para convertirse en alternativas comunicacionales a los primeros, ya que muchas veces las informaciones transmitidas por los medios difieren de las impulsadas a partir de los canales oficiales gubernamentales, generando efectos y consecuencias a partir de sucesos políticos que se salen del control del

En el caso de Venezuela, destaca el debate que se ha cernido sobre la labor de los medios de comunicación, al punto en que un intenso tema de discusión es el nivel de responsabilidad o impacto que han tenido los medios durante la última década, marcada por gran cantidad de sucesos de índole político que han generado situaciones de crisis social, como por ejemplo el supuesto golpe de estado fallido de Abril del 2001, lo cual ocasionó que el gobierno comenzara a desarrollar nuevas políticas comunicativas que van desde la creación de leyes reguladoras de contenido hasta la apertura de una vasta red de medios públicos adeptos editorialmente a la línea ideológica del estado. En este contexto, al comunicador social no le queda sino recurrir a la ética, y a las actitudes morales y vocacionales que le permiten ejercer una labor social tan importante y de provecho como es la transmisión de información.

Francisco Alvarado.


Opinión

Francisco Alvarado

A

ctualmente, los medios de comunicación poseen una incomparable capacidad de influencia sobre las culturas humanas. La transmisión masiva e inmediata de información, ha transformado de una manera trascendental la sociedad humana, permitiendo que grandes grupos de personas, o individuos muy alejados entre sí, puedan conectarse, interactuar y compartir datos o noticias referentes a cualquier cantidad de temas de interés. Esto ocasiona que hoy, más que nunca en la historia, la opinión pública sea un factor muy a tomar en cuenta por parte de los gobernantes a la hora de desarrollar y aplicar políticas que busquen regular la manera en que las personas se comuniquen, o cualquier aspecto de la vida ciudadana. En Venezuela, durante los últimos años se ha aplicado un gran número de políticas comunicacionales con el objetivo de regular qué tipo de informaciones son transmitidas por los medios de comunicación. Polémicas aparte, el rol del comunicador social como factor de cambio social continúa ganando preponderancia. En estos tiempos, en los cuales las

sociedades se han hecho más complejas, la diferencia entre lo público y lo realmente noticioso, entre las noticias objetivas y las tendenciosas, o la verdad y la mentira, es un elemento crucial para el avance social y cultural de nuestro país.

La tecnología ha permitido la democratización de la información en muchos niveles sociales. El

ciudadano común ha ido tomando el control sobre los contenidos que recibe, al mismo tiempo que ha aumentado su capacidad de transmisión entre sus semejantes. En esta coyuntura, se podría pensar que las políticas comunicacionales son un concepto obsoleto y no acorde a la realidad y futuro de la sociedad de información. No obstante, tomando en cuenta que incluso hoy los medios de comunicación mantienen su capacidad de impacto en la cotidianidad de las personas, se puede deducir que las políticas comunicacionales, entendiéndolas como la estrategialización de la forma en la cual los medios de comunicación ejercen su función, son en cierta forma necesarios. Las políticas comunicacionales

deben planificarse no como herramientas de control social, sino como catalizadores de desarrollo cultural y pluralización de contenidos. El comunicador social camina continuamente en la cornisa vocacional entre servir a intereses corporativos, afianzados en la cultura de mercado, o ejercer su profesión de tal manera que realice un servicio social de provecho. En este sentido, las políticas comunicacionales deben permitir al comunicador diferentes plataformas de información, cuyos contenidos sean generados a partir de las necesidades de los ciudadanos, conformen esta mayoría o no, y que no busquen arbitrariamente objetivos de lucro o poder político. El comunicador, debe ser el factor primordial en la planificación de políticas de comunicación, ya que estas deben estar dirigidas a la creación de mejores ambientes y plataformas sobre las cuales el comunicador pueda desarrollar su profesión sin la injerencia de manipulaciones gubernamentales o empresariales que apartan al profesional, amparado en la ética, de su principal vocación como generador de conocimiento al servicio de la sociedad.


Las corporaciones, la comunicación corporativa y las políticas comunicacionales Por Xavier Alvarado Los retos empresariales crecen paralelamente con el mercado mundial. La cúspide del éxito se hace cada vez más alta mientras que el abismo se plantea más profundo cada día. Los escenarios comunicacionales no son los mismos de hace diez años atrás. La publicidad está alcanzando dimensiones antes no imaginadas. Los relacionistas públicos se ven obligados a hacer las veces de un pulpo, entrenados para suplir un manojo de necesidades simultáneamente. Se han determinado a cuidar cada detalle, cada palabra, cada color, cada

gesto, cada camisa, cada canción. Asumieron como premisa fundamental que TODO COMUNICA. Si se trata de vender un producto u ofrecer un servicio, la premisa tiene mayor peso aún. Desde luego que en Venezuela no (a menos que estemos hablando de una trasnacional). En Venezuela, los detalles no importan: el buen trabajo publicitario no es valorado como se debe, la atención al público es deficiente, las presentaciones de los productos hechos en el interior son poco estéticos, los anuncios publicitarios audiovisuales, radiales e impresos son poco efectivos y, en oportunidades, rayan en lo ridículo. Esto tiene que ver con que entre las “políticas” de muchas empresas venezolanas, comunicar intencional y efectivamente no es un objetivo, a veces, ni siquiera hay políticas definidas. Por supuesto, la regla tiene su excepción. Hay empresas venezolanas como

Empresas Polar que, luego de asumir la premisa, incorporarla a sus políticas y entender que TODO COMUNICABA, han sido testigos de la receptividad de la comunidad para con la imagen corporativa y para con sus productos gracias a que decidieron ser intencionales a la hora de comunicar, esto es comunicación efectiva. Pero todo el rollo de la comunicación aún no está resuelto para muchos. La sencillez a veces es compleja. Le ha tocado al comunicador explicar una y otra vez a los no entendidos, y a los ignorantes a veces, lo que la comunicación significa. No alentamos a la difusión de aquel concepto que nos dice que la comunicación es el proceso mediante el cual dos o más personas comparten un mensaje. La comunicación, es decir, su concepto, es sencillo, pero no desheredado y palurdo. Ese elementalismo propio de las


culturas mediocres no debe seguir siendo aupado. Idalberto Chiavenato, en su libro “Introducción a la teoría general de la administración” define la comunicación como “el intercambio de información entre personas. Significa volver común un mensaje o una información. Constituye uno de los procesos fundamentales de la experiencia humana y la organización social”. Cuando hablamos ya de comunicación corporativa u organizacional (como le queráis llamar) la comunicación, según Joep Cornelissen, pasa a formar parte de una función políticogerencial que ofrece un marco de referencia para la efectiva coordinación de toda la comunicación interna y/o externa de una organización o empresa, con el propósito final de construir, mantener y/o defender la reputación de ésta ante sus audiencias de interés. En este sentido, la comunicación corporativa debe ser recíproca, intencional, dinámica y de ningún modo, debe consentir ni alentar los vacíos de información. Pienso. No estoy seguro de que lo hayáis captado, la comunicación organizacional es tan importante como el capital de la organización ¿Por qué? Porque su propósito final es CONSTRUIR, MANTENER Y/O DEFENDER LA REPUTACIÓN DE ÉSTA ANTE SUS AUDIENCIAS DE INTERÉS EN EL MARCO DE SUS POLÍITCAS. La reputación

corporativa se refiere a ese conjunto de imágenes o representaciones que un individuo

se hace respecto a una empresa, desde luego que puede ser inducida a través de las comunicaciones o construida por la experiencia pasada de ese individuo con la empresa. La comunicación corporativa es medular siempre que forme parte de nuestras políticas y si entendemos que LA REPUTACIÓN de una organización también VENDE. Muchos ya han fracasado intentando construir una imagen corporativa partiendo de una sínica mentira para mantener en alto la reputación. Pero ciertamente se atrapa más rápido a un mentiroso que a un cojo. Friedrich Nietzsche decía: “Lo que me preocupa no es

que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.” Lo que se pone en juego cuando se busca sostener con mentiras la reputación de la empresa es la vida o la muerte misma de la organización. Los ejemplos hablan por sí solos: Enron Corporation, Sunbeam, Waste Management y Global Crossing. Steve Miller, ex CEO de Waste Management decía luego de verse en banca rota: “La reputación es un activo increíble que solo puede apreciarse cuando se ha perdido”. La comunicación corporativa debe sustentarse dentro de las políticas de una empresa y fundamentarse siempre en lo que es un hecho, es decir, en lo que se tiene que es valioso y en lo que se hace que es bueno. ¿Por qué se caracteriza una buena empresa? Porque transmite el mensaje correcto mediante los medios correctos a la audiencia correcta, y eso solo lo hace alguien

que entienda el arte de la comunicación corporativa. Pero la comunicación externa, aunque es de lo que hemos venido hablando, no lo es todo. El “artista de las comunicaciones” también sabe lo importante que es motivar y comprometer al público interno de la organización con el fin de producir más y con calidad. Sabe que es una meta lograr empleados motivados, identificados con la empresa y orientados al logro de los objetivos de la corporación y al trabajo en equipo. Ante el público, los empleados de la empresa son la empresa. Si uno de los empleados trata mal a un individuo, éste hablará mal no solo del empleado sino también de la organización para la cual trabaja el empleado. En Venezuela la comunicación interna es en gran manera deficiente. Es por esto que vemos tanta mediocridad en el área de “atención al público” de una organización. No hay trabajadores motivados ni comprometidos. Como país nos queda mucho por aprender en lo que respecta a las comunicaciones corporativas. Muchas cosas tienen que cambiar, empezando por la cultura. Pero es necesario disposición. Y la disposición parte de cada uno de nosotros. Es un hecho que comunicar es nuestra naturaleza pero ¿lo sabemos hacer? ¿Estamos comunicando el mensaje correcto? Que quede en la conciencia de cada uno de nosotros.


El Rol del Comunicador Social en la sociedad actual Arianna Younes ¿Quién es comunicador social?, en un esbozo general, un comunicador es aquella persona que emite o comunica algo a través de cualquier canal; en un sentido más restringido, el título de comunicador social corresponde a aquellos profesionales que emitan un mensaje a través de los medios masivos, pero en el buen sentido de la palabra, un comunicador social es aquel que debe contribuir a la cultura de su pueblo, trabajando con objetividad, eficacia, eficiencia y veracidad, procesar la información de manera adecuada para que la sociedad pueda decodificarla, sin beneficiar a intereses políticos, económicos, personales ni de ningún tipo. Por lo tanto, los comunicadores sociales, tienen el deber y el

compromiso de ser orientadores, formadores, instructores, guías y constructores de una nueva sociedad; tenemos en nuestras manos la oportunidad de asumir el desafío de realmente "revolucionar" la información para que el beneficio de la palabra llegue verdaderamente a las masas populares, o sea, ser un agente de cambio en la ciudadanía o para mayor entendimiento, trabajar en beneficio de la sociedad. El comunicador social tiene una gran misión, ya que es el encargado de difundir la información de los acontecimientos que vive día a día la sociedad; el comunicador social es un informador innato, es un profesional que cuyo objetivo principal es dar la mayor información de los acontecimientos con veracidad, objetividad y desligándose de todo interés personal, ofrecer al público una información auténtica y completa, haciendo uso de la ética tanto personal como profesional aunque ello implique enfrentarse a situaciones adversas.

Debemos tener en cuenta que ser comunicador social es tener un poder, el cual debe mezclarse con las diferentes opiniones, criterios y maneras de pensar de los receptores del mensaje que se esté enviando, es por eso que un buen comunicador social debe ser imparcial, como dije anteriormente, desprendiéndose de todo tipo de interés, tanto personal, como político, económico o de cualquier otra índole. Para finalizar, el comunicador social debe estar al servicio de la sociedad. Debe, ante todo, ser humanista, que no es más que poner al prójimo como principal objetivo en sus acciones. El comunicador social, debe estar a lado del ciudadano común, ayudándole a través del poder que dan las palabras, a buscar soluciones a todos sus problemas.


Dise単ado por: Francisco Alvarado @arrobakiko

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Revista digital para la asignación de la materia Políticas comunicacionales.