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PROGRAMA NUTRICIONAL MÁXIMO RENDIMIENTO.

CAÑA DE AZÚCAR

El programa nutricional DIAMANTE para CAÑA DE AZÚCAR contiene tecnología patentada que asegura el aporte de nutrientes esenciales de mayor disponibilidad y absorción para el cultivo, garantizando mayor rendimiento y calidad de la cosecha. Desarrollo homogéneo. #VTCUQGPNCƃQTCEKÏP Incremento de número de tallos. Mayor vigor, altura y porte de planta.

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V ENCUENTRO TÉCNICO ATAM - ATAC SOBRE UNA AGROINDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZUCAR DIVERSIFICADA Y SOSTENIBLE, ADAPTADA A LOS IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Primer Anuncio

La Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC) y la Asociación de Técnicos Azucareros de México (ATAM), teniendo en cuenta los excelentes resultados de anteriores encuentros convocan a su Quinto Encuentro de Expertos y Especialistas del sector agroindustrial azucarero a celebrarse en los días 24-26 de octubre de 2019 en el Centro de Convenciones “Lázaro Peña”, La Habana, Cuba. Objetivo: Continuar aprovechando las potencialidades de los técnicos e investigadores afiliados de ambas asociaciones auspiciadoras y de otras que deseen sumarse al análisis de las tendencias, variantes y posibilidades que permitan proyectar soluciones para elevar la sostenibilidad de la agroindustria de la caña de azúcar, sometida a la fluctuación de los precios del azúcar y a los efectos reales del cambio climático. Temas principales a debatir:

Aumento de la eficiencia de la agroindustria azucarera y relación con la industria azucarera internacional.

La eficiencia agroindustrial, la contabilidad azucarera y la gestión de calidad e inocuidad.

Nuevas tecnologías de producción, mantenimiento y reparación del central y los equipos de cosecha y transporte.

Producción y comercialización de azúcares de diversas calidades, sistemas de certificación.

Disminución de la afectación al medioambiente mediante el uso de biomasa para la cogeneración de electricidad u otras producciones derivadas con altos parámetros de vapor.

Producciones diversificadas: Electricidad, alcohol, bebidas, alimento animal, azúcares de diferentes calidades, bio-productos agrícolas, entre otros y el tratamiento de los residuales. Experiencias en cadenas productivas y de valor.

Acciones de adaptación y/o mitigación de las afectaciones del cambio climático en la agricultura y en la industria.

Realización de la siembra, cultivo y cosecha de la caña de azúcar en condiciones de alta humedad o sequía.

Renovación de los campos cañeros

Alternativas para incrementar los rendimientos y reducir los costos en el cultivo de la caña de Azúcar y en la industria, mejorar la eficiencia de la preparación de la caña y la extracción de jugo en los molinos. Métodos para su control.


Estructura general del encuentro: Se darán conferencias magistrales, se harán presentaciones por paneles de especialistas en plenario, tiempo para el debate y para la elaboración de los resultados sobre las temáticas en dos días de encuentro. Ambas asociaciones formarán grupos de especialistas para conformar paneles en cada temática, los que realizarán las presentaciones que aportaran los elementos básicos. Los especialistas serán identificados previamente por ambas asociaciones. Se habilitarán paneles: agricultura, industrias, medioambiente - cambio climático y nuevas tecnologías Participantes: Todas aquellas personas naturales afiliadas a ambas asociaciones o de otras asociaciones homólogas de otros países interesadas en participar en los debates y recibir los resultados del encuentro. Entre ellas se consideran centros e institutos de investigación, cámaras, suministradores y productores de equipos y tecnologías, importadores y exportadores, funcionarios y empresarios públicos y privados. Se puede participar en calidad de ponente o delegado Resultados: Los resultados del encuentro se recogerán en las memorias del encuentro que se ofrecerán digitalmente a todos los participantes. Solicitud de participación: Los interesados pueden solicitar su participación como ponente o participante enviando por correo electrónico una carta escaneada en formato PDF con membrete de la institución firmada y acuñada con el nombre de las personas que participarán y expectativa de su participación. En caso de proponer una ponencia dar su título y nombre del autor. Los autores deberán presentar su trabajo con un resumen de 100 palabras, en un mínimo de 4 y máximo de 6 cuartillas en arial 12 a espacio y medio exponiendo: título; descripción del producto, tecnología o servicio; resultados de estudios de viabilidad y de la experiencia de la aplicación. Fecha tope para presentar la solicitud de participación y/o Trabajos: 10 de septiembre de 2017. Los interesados en participar pueden dirigirse a la ATAC en Cuba y a la ATAM en México con los siguientes datos de contacto: ATAM atam@atamexico.com.mx; cmsamex@prodigy.net.mx ATAC presidente@atac.azcba.cu; proyectos@atac.azcuba.cu


Costos de participación: La cuota de inscripción es de 6300 pesos mexicanos para los socios de la ATAM y 400 USD para no socios mexicanos hasta el 31 de julio de 2019 y con posterioridad 7200 pesos mexicanos para asociados y 450 para los no asociados. En el caso de interesados de otras asociaciones de técnicos azucareros el importe de la cuota será de 400 USD hasta el 31 de julio 2019 y 450 USD con posterioridad a esa fecha. La cuenta bancaria del Taller para las transferencias se emitirá mediante anuncio en el primer trimestre de 2019. Cubre alimentación durante el evento, documentación, acceso a todas las actividades del encuentro, coctel de despedida y CD con las memorias del evento Alojamiento y transportación

Contactar con: Comercial: Alexander Socorro: Alexander@havanatur.cu Gestora de Reserva: Yatiel Bencomo: rvas1.eventos@havanatur.cu Representante: Elsa Delisle: delisle@havanatur.cu Precio por pax por noche expresado en CUC

Sgl

Dbl

Hotel Memories Miramar**** 143.00 $ 100.00 $ Hotel Palco **** 84.00 $ 70.00 $ Servicios que incluye:  Alojamiento por noche con desayuno  Traslado aeropuerto /hotel/aeropuerto.  Traslados diarios del hotel hasta la sede del evento ida y retorno  Traslado a las actividades oficiales del evento  Asistencia. Comité Organizador del encuentro: Presidentes: MSc. Eduardo Lamadrid Martínez, Presidente de la ATAC Ing. Fernando Martínez Sánchez, Presidente de la ATAM Ejecutivos: Lic. Guillermo Gómez Sánchez, Vicepresidente ATAM; Ing. Manuel Enríquez Poy, Director técnico ATAM; MSc. Arodis Caballero Núñez, Director ICIDCA; Ing. Sergio Guillén Sosa, Director INICA; Lic. Ismael Guzmán Lara, Director General Central Motzorongo; Ing. Miguel Toledo Wilson, Vicepresidente Primero ATAC Ing. Manuel Alonso Padilla, Relaciones Internacionales, ATAC Ing. Juan Godefoy García, Vicepresidente ATAC (industria) Ing. Jesús Sacerio vidal, Vicepresidente ATAC (Agricultura) Ing. Antonio Valdés Delgado, Secretario Programas Energéticos, Cubaenergía


AGRIDULCES MEMORIAS DE UN PEREGRINO XXXVII

OPERADORA NACIONAL DE INGENIOS, SA SECTOR PÚBLICO (IV) // ONISA (2)

Por Sergio Villa Godoy

La banalización de las artes y la literatura, el triunfo del periodismo amarillista y la frivolidad de la política, son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: “La idea temeraria de convertir en bien supremo nuestra natural propensión a divertirnos”. En el pasado, la cultura fue una especie de conciencia que impedía dar la espalda a la realidad. (Mario Vargas Llosa)

Ésta, mi segunda etapa en ONISA, representa una manera diferente de vivir mi peregrinar azucarero… Más de una vez me han preguntado por qué incorporo en mis “Agridulces Memorias”, el apelativo “Peregrino…” La cuestión es que, al tratar de ordenar mis recuerdos con el propósito de redactar sobre ellos, constaté que las circunstancias durante años, me llevaron de un lugar para otro; de una casa a otra; de un ingenio a otro; de una institución a otra…” Por eso me sentí peregrino… Debido a mi deficiente habilidad mecanográfica y que la redacción no es mi especialidad, cada párrafo terminado lo leo y lo releo, hasta que supongo que quedó bien… Rara es la ocasión en la que no tengo algo que corregir… La rutinaria revisión sobre el párrafo anterior,” me plantó en las circunstancias, para reflexionar…” El siempre fugaz presente les promete a los jóvenes, un largo futuro terrenal… Nosotros los viejos contamos con un también fugaz presente, que lamentablemente es menos generoso que el de los jóvenes, … Nos ofrece un futuro breve… Las semanas y los meses pasan volando… “El Tiempo se nos viene encima”, dicen… De pronto, el pasado se convierte en Nuestro Tiempo… Ante las limitadas expectativas del futuro, crecen en importancia las vivencias que han logrado burlarse del olvido… Pienso que es por ello, que me refugio en mis recuerdos… Me descubro a mí mismo; a mi familia, a mis amigos, a determinados incidentes y naturalmente, a las circunstancias… Bueno… Pues me quedé pensando en mis circunstancias y recorrí los senderos de mi peregrinar desde que nací, hasta mi arribo a la Dirección de ONISA… Confirmé que los numerosos cambios de casa, de ciudad, de ingenio, de responsabilidades laborales, no fueron consecuencia de mis personales aspiraciones… En ningún caso, la iniciativa para cualesquiera de los cambios, nació conmigo… Las circunstancias me arrastraron y en todo caso, solamente colaboré… “No se mueve la hoja de un árbol, sin la voluntad de Dios”, pienso yo (que es una manera de interpretar a San Mateo, que dice: “¿No se venden dos pajarillos por un as…? Ni uno de ellos caerá en tierra, sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.” Mt 10; 29 a 31).

Desde que empecé a trabajar en los ingenios, viví tan contento que deseé no volver a radicar aquí, donde vivo actualmente, en la Ciudad de México… En tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, agradecí y rechacé con la mayor amabilidad que pude, la invitación personal de Julián Díaz Arias, cuando el Ingenio Santa Rosalía pertenecía a Nacional Financiera (NAFINSA) y don Julián era el Presidente de mi Consejo… De igual manera, siendo Presidente Luis Echeverría, recibí y no acepté, las dos invitaciones de Francisco Cano Escalante, Director de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera (la Comisión) ambas cuando yo colaboraba con el “Grupo Sáenz”, en el Ingenio Tamazula… La primera la recibí por conducto de Rodolfo González Macías… Javier Manterola fue el portador de la segunda… No… Definitivamente yo no quería vivir en el Distrito Federal… 1


Operadora Nacional de Ingenios (ONISA), estuvo revoloteado a mi alrededor… Fui uno de sus gerentes fundadores, pero por la invitación de Aarón Sáenz Couret, renuncié para volver a la Iniciativa Privada… Siendo José López Portillo y Pacheco el Presidente Electo, su primo por parte de madre, Agustín Pascal Pacheco, quien había participado con ponencias azucareras (asesorado por Manuel Morán Moguel y Jesús “Chucho” Becerra Díaz) durante la campaña presidencial, tenía (Pascal), la absoluta seguridad de ser designado por su primo, el Director General de la Comisión, en sustitución de Cano Escalante (Para entonces, ya había

una incipiente amistad entre Pascal y yo; en Agridulces Memorias de un Peregrino XVIII, “Amigos, Política y Circunstancias”, cuento la historia)…

Agustín me invitó a la Dirección General de ONISA… Él, aunque sin experiencia azucarera, era más Ingeniero que Político y además, hombre de buena fe que deseaba hacer un buen trabajo… Me interesó su planteamiento, pero por razones estrictamente familiares, rechacé la invitación… Mi esposa, desahuciada ya por el avanzado cáncer, no estaba en condiciones de cambiar su residencia… López Portillo, al inicio de su Gobierno, designó a determinadas secretarías como “Cabezas de Sector…” En sus prisas, ubicó el Azúcar en la Secretaría de Agricultura… Su titular, Francisco Merino Rábago, se apresuró y propuso para la Dirección General de la Comisión, a su ex Jefe, Gilberto Flores Muñoz, marginado de los puestos políticos, desde hacía 18 años… Cuando López Portillo rectificó, reubicando el Azúcar en la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, ésta a cargo de José Andrés De Oteysa, ya era tarde... A Pascal Pacheco lo ubicaron en la Dirección General de ONISA, precisamente a la posición que el propio Pascal me había ofrecido… Obviamente, no me atreví a felicitarlo… Gilberto Flores Muñoz “era un costal de mañas…” A continuación, un ejemplo: Le gustaba molestar a De Oteysa, su jefe en el organigrama burocrático, con nimiedades… Para las cosas importantes, no lo tomaba en cuenta… Una vez, De Oteysa, probablemente ocupado o quizá “harto de las tonteras de Flores Muñoz”, no le tomó la llamada… Don Gilberto marcó por “la red” al Presidente, a quién le pidió disculpas por molestarlo, “le urgía hablar con el Lic. De Oteysa y en Patrimonio le dijeron que estaría varias horas ahí…” “No…” “No está aquí…” Le dijo López Portillo… Unos minutos después, Andrés de Oteysa se estaba reportando con “su subalterno…” (la Fuente: Ignacio Gurza Iglesias. “Nacho”,

Ingeniero Químico; fiel colaborador de “por vida” en las actividades azucareras; conocedor, inofensivo y “amigo de todo mundo”, fue detectado por estas características, por don Gilberto; lo hizo su hombre de confianza; “Mi Comandante”, le decía Flores Muñoz a Nacho) …

El viejo político, pistolero en sus mocedades, repito, que era un costal de mañas,

(Fuente respecto al “pistolero”: El también nayarita Eduardo Flores Gómez; ex propietario de los ingenios Miacatlán y El Cora y que durante muchos años, fuera considerado el distribuidor de alcohol más importante del País) y traía frito a Pascal Pacheco, quién, si hablamos de mañas, no llegaba

ni a aprendiz… Agustín fue marginado… Suplantado en la práctica cotidiana… Flores Muñoz tomó el mando de los ingenios… Quitaba y ponía gerentes; cualquier cosa le servía de pretexto… Cuando durante el mes de septiembre de 1978, se realizó la Convención de la ATAM en Guadalajara, Agustín Pascal ya sabía que dejaría ONISA para asumir la Dirección de MEXPAPE (Fuente: El propio Pascal). Pascal no se presentó a la Inauguración de la Convención, aunque ya estaba en Guadalajara… Los lugares centrales del presídium, estaban marcados para Flores Muñoz, Alfonso Miaja (Presidente de ATAM) y el propio Pascal… Me sentaron en su lugar… Dos semanas después, todos los medios daban la noticia: Habían asesinado a 2


Gilberto Flores Muñoz… Al día siguiente, capturaron al culpable: El nieto Gilberto Flores Alavés, había asesinó a su abuelo. Casi desde el nombramiento de Mario Trujillo García, en sustitución de Flores Muñoz, sostuve mi primer diálogo con él… Le llamé a su casa y contestó Betty, su esposa… “Está hablando con Marco Alcázar… En cuanto termine, le digo que le llamaste…” (yo no tenía idea de quién era Marco Alcázar; dos meses después, todavía sin conocerlo, me llamó por teléfono; si yo hubiera tenido un poco de experiencia en los rituales de la política, “hubiera sabido interpretar el mensaje”) … Mi relación amistosa con Mario, se remontaba a 22 años

atrás; él era propietario de la Hacienda tabasqueña “Santa Rosalía”; y yo, contador de la Cía. Ferretera Industrial; tres años después, ya me sentía amigo de la familia Trujillo Zentella… El majadero trato de Flores Muñoz para con los industriales azucareros privados, obligó a estos a constituir una Asociación Civil ajena a la Cámara Azucarera… Dejaron de asistir a ésta, a pesar de que (en aquellos tiempos) por Ley, a ella pertenecían por obligación… Trujillo me designó “puente” (así dijo), para la reconciliación entre el Sector Público azucarero y los ingenios privados… Una fácil misión: Llevé el recado, incluida fecha propuesta por Mario, para celebrar la reunión… Los industriales regresaron a la Cámara y liquidaron su Asociación Civil… En la primera quincena de noviembre, me llamó Mario… Sostuvimos en su oficina una larga charla… Le quedaban tres años a López Portillo; yo estaba muy bien en Tamazula y no veía futuro en la Comisión… “¿Por qué estás tan contento en Tamazula? Me preguntó Mario… Le expliqué en detalle: “Ingenio grande, a pesar de que su molino tiene mazas de seis pies; eficiente; produce azúcar refinado y alcohol de calidad; reporta utilidades; es uno de los pocos ingenios que no depende del Crédito de Zafra; no es supervisado por el Gobierno, ni depende de un interventor de FINASA para cubrir sus responsabilidades financieras; tiene unos de los mejores campos cañeros de México; caña pesada y de buena calidad, a la zaga de Atencingo; buen clima; está a menos de dos horas de Guadalajara y a una distancia similar, de las playas colimenses; opero con todas las facultades bajo la absoluta confianza, tanto del “Grupo Sáenz”, como de los socios del “Grupo Jalisco…” Luego, palabras más, palabras menos, me dijo: “Somos amigos… Cuando fui Gobernador de Tabasco, te invité… No quisiste, porque eres azucarero… Ahora estoy en el Azúcar… Tú tienes razón… Solo son tres años… ¡Te pido prestado con los Sáenz, y ya…! ¡Piénsalo…! Tengo un compromiso… Te espero a las cinco…” Me fui más a pensar, que a comer… ¿Vivir en la Ciudad de México…? ¡Me gustaba vivir en el Ingenio…! ¿Qué sentido tenía cambiar mi sólida posición en Tamazula, por tres aleatorios años en la Política…? ¿Y luego…? Mario Trujillo apeló a la amistad… Obviamente no sería para perjudicarme premeditadamente… ¡Las circunstancias…! Desde que empecé a trabajar, las circunstancias han jugado a mi favor… ¡Cada vez aprendo algo nuevo…! Mi problema es, que en Tamazula estoy muy cómodo… ¿Pedirme prestado a los Sáenz…? ¡Eso no funcionaría…! Tal cómo lo pensé, se lo dije: “…no me pidas prestado con Sáenz; a nadie nos conviene; el Gobierno y la Iniciativa Privada no siempre piensan igual; tú no me tendrás toda la confianza, porque soy del Grupo Sáenz; y los Sáenz tampoco, porque trabajo con el Gobierno… Cuenta conmigo; yo arreglo mi asunto con los Sáenz…”

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Aarón Sáenz Couret estaba en Europa y regresaría en la primera semana de diciembre… Obviamente, yo no podía botar el Ingenio… Quedamos en que me incorporaría al término de la primera quincena de Enero… Salí nervioso, tenso, desconcertado… Descontento conmigo mismo… ¡Oootra vez…! Otra vez sin controlar mi simplista e irreflexivo impulso… Ni siquiera pregunté por la responsabilidad a la que se me estaba invitando… Me costaba trabajo dormirme… Me había metido en un serio problema… Lo de mi todavía ignorada responsabilidad, era lo de menos… Los planes con relación a mis cinco hijos, se derrumbaban… “Los tiempos escolares me daban un respiro con dos: Con Sergio, que estudiaba la Prepa en Guadalajara y con Verónica, que estaba en un curso en Canyon City, Colorado… Pero los otros tres, Mª. Eugenia, Jaime y Francisco Javier, no podían quedarse solos en Tamazula, para terminar el curso… ¡Debí plantear esta realidad, antes de comprometerme…! Después de hablar con Aarón Sáenz Couret, ya quemadas mis naves como dicen, dormí mejor. A mediados de diciembre me habló por teléfono Marco Antonio Alcázar, sin que él y yo nos conociéramos… Me tuteó y felicitó… Le di las gracias, sin preguntar el porqué me felicitaba… Salvo haber escuchado su nombre en voz de Betty Zentella de Trujillo, yo nada sabía de Alcázar. Ángela Escobosa, mi cuñada, consiguió lugar para mis hijos en colegios colimenses; y Teresa, también mi cuñada, los alojó en su casa. Federico del Toro, compadre, amigo y colaborador personal de José María Chema Martínez (Influyente político y prestigiado líder del Sindicato Azucarero) me llamó de parte de Chema, para una invitación a comer “X” sábado de diciembre, en Mazamitla

(Municipio de Jalisco colindante con Michoacán; zona fría y arbolada a 2,500 metros de altitud y a más o menos 50 kilómetros de Tamazula) en el rancho de uno de sus compadres… Asistí pensando que se trataba de una de esas fiestas clásicas de la región (un “dedal” de tequila al llegar; mucha gente, mucha música, mucha alegría, mucha comida y mucho “trago”)… Pues no… Éramos

cuatro: Chema, Federico, el anfitrión del que no me acuerdo su nombre y yo… Fue una buena tarde… Bonita vista; ambiente frío pero agradable bajo un sol brillante; comida excelente, con alipuses a la medida; y amena charla, que, al fin y al cabo, es lo más importante… Platicamos de mi relación con Trujillo; de los tiempos de Mario como azucarero; de anécdotas… Chema era un ameno conversador, muy ocurrente… (Una

vez me presentó a un amigo de la infancia apellidado Quiroz y me dijo dándole una palmada a su amigo: “Antes de que Dios fuera Dios y los confines confines, los Quiroz eran Quiroz y los Martínez, Martínez…”)

Salió a colación la revisión del Contrato Ley, firmada el reciente mes de noviembre y Chema se quejó no me acuerdo de qué… --No friegue, “Chema”; ¡Cómo se queja después de la felpa que le puso a la Industria…! --. (naturalmente que esto último, lo dije con palabras más vigorosas) --Sí; es cierto--, me contestó y continuó más o menos así: “…me dieron más de lo que pedí, en perjuicio de la Industria; pero no me dieron lo que pedí…” y se explayó con amplitud (tres meses después de la revisión del Contrato Ley, le costó la Presidencia de la Cámara Azucarera, a Plácido García Reynoso) … Finalmente salió el peine, motivo de la comida… Mi Contralor en el Ingenio, Samuel Reyes Retana, un joven de 30 años muy inteligente, me sustituiría en el cargo; él todavía no estaba enterado… Aarón Sáenz Couret, quiso que no se supiera de mi renuncia, hasta que él fuera al Ingenio a decirlo… Recibí una sorpresa cuando Chema mencionó que Mario Trujillo le había dicho: “Ya 4


les voy a quitar a Sergio Villa…” Estoy seguro que Chema nunca creyó que yo no sabía cuál iba a ser mi responsabilidad; lo tomó como un acto de discreción de mi parte; y yo creo que Chema tampoco lo sabía… Le mencioné que Chato Sáenz quería discreción, hasta que él lo anunciara… A su pregunta, le dije que sí lo sabía; que sería Samuel Reyes Retana y le pedí a él y a Federico, discreción absoluta. Salí de Tamazula el segundo domingo de Enero… Arribé al privado de Trujillo al día siguiente, “congelándome por el frío…” Hacía dos meses que no nos veíamos… Supe ahí de mi designación presidencial cómo Director General de Operadora Nacional de Ingenios (ONISA); estaban listos nombramiento y poderes notariales… --Sí; conozco a Pascal y creo que somos amigos--. Le contesté a Mario, quien creyó conveniente que conversara con Agustín, para ponernos de acuerdo en la recepción… ¡Un primo del Presidente, merecía ciertas consideraciones…! Agustín me invitó a comer… Charlamos largo… Muerto don Gilberto y con la llegada de Trujillo, Pascal Pacheco hubiera querido quedarse en ONISA (Fuente: El

mismo Agustín me lo dijo; el Presidente ya “había negociado” con De Oteysa, su traslado a Mexpape).

También me contó que Flores Muñoz ya no era soportable… Si se encontraban en el elevador, Flores no lo saludaba… Primeramente y ante esas condiciones, Pascal le pidió al Presidente un cambio… Habiendo coincidido en algún evento, López Portillo le dijo a Flores Muñoz, que iba a necesitar a su primo en otra posición… --¡Por favor no, señor Presidente! ¡Agustín me es indispensable…! --. Le dijo don Gilberto al Presidente (Fuente: Agustín; Margarita López Portillo se lo contó a Pascal, felicitándolo de paso). Agustín se decidió a pedirle a su prima Margarita, que le dijera a su hermano Pepe, que no soportaba a don Gilberto; que por favor lo cambiara… Cuando mataron a Flores Muñoz, ya estaba designado su puesto en Mexpape… Agustín, todo un caballero, me dijo: --Siempre pensé que tú eres el más adecuado para dirigir ONISA--. Me pidió una semana para entregarme la oficina y uno de los dos coches asignados y el chofer correspondiente, en tanto que contara con dicho servicio… En eso quedamos… No regresé a las oficinas de ONISA en el resto de la semana… Me dediqué a buscar casa, cuestión esta no muy agradable que digamos… El domingo asistí a la fiesta comida, que Betty le organizó a Trujillo por su cumpleaños sesenta… Ahí me dio mucho gusto encontrarme a estimables amigos tabasqueños de Villahermosa, de entre los cuales destaco muy especialmente, a Gustavo Hernández Loroño (memorias XXV)… En la misma fiesta conocí a Marco Antonio Alcázar… Me buscó… Empático y amable, más o menos de mi edad y sin voz de tabasqueño… Me tuteó de entrada y como si fuéramos cuates de toda la vida, me dijo mas o menos así: Caite con cien pesos para la coperacha; queremos que la música siga tocando…” Alguien me dijo que Marco estaba casado con una sobrina muy querida por su tía Betty, la esposa de Trujillo… Agustín Pascal y yo, habíamos quedado de vernos a las 8:30 del lunes, en la Dirección General de la propia ONISA… Mario llegaría a las diez, para presidir y atestiguar las formalidades en el cambio de estafeta… Antes de las nueve y media estaban subdirectores y gerentes en las amplias oficinas de Agustín… Llegó Chema Martínez con el Comité Ejecutivo del Sindicato en pleno… Trujillo había llegado al edificio al mismo tiempo que Chema… Se saludaron y Mario se subió a su oficina… Pasaron los minutos… Chema y yo bromeábamos… Eran como las once, cuando llegó Marco Alcázar… Dijo que llevaba la representación del Director General de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera y procedió a presentarme ante los subdirectores y gerentes corporativos de ONISA; el personal auxiliar 5


de la Dirección; y a los dirigentes del Sindicato… Fue un cortísimo evento desangelado… No se dijo como es costumbre en estos casos, que “el Señor Presidente me había designado… No hubo discursos, ni bienvenidas; ni siquiera un compromiso de mi parte… Creo que en el ambiente quedó flotando la impresión de que yo era subalterno de Marco Alcázar… Si yo hubiera tenido experiencia en cuestiones políticas, hubiera procedido de otra manera, pero ¡afortunadamente no la tenía…! Las circunstancias me rescataron… Circunstancias estas, a las que llamo, “generosos caprichos de Dios…” Desorientado y a solas en ese espacioso y bien amueblado despacho, decidí no buscar a Trujillo… Aunque yo no era más que un gerente de ingenios, mal que bien y sin nombramiento de por medio, en más de una ocasión había asimilado facultades propias de un director general… Sabía de mis ventajas sobre mis antecesores… Durante los ocho años de vida de la ONISA ahora a mi cargo, habían pasado cuatro directores (Adauto Contreras, Hilario Ramos, Rafael Lizárraga y Agustín Pascal. Salvo Adauto, que fuera

Contador del Ingenio El Mante, los demás no tenían la mínima experiencia en la producción del azúcar. Ninguno de los cuatro mencionados, conoció físicamente a todos los ingenios a su cargo. Era corporativamente conocida, la anécdota de cuando el candidato López Portillo visitaría Tres Valles, SLP; Lizárraga, Director en turno, le dio instrucciones telefónicas a Severino Carrera Ramos, “viejo lobo de mar”, para que pintara las bardas del Ingenio “Plan de Ayala” a su cargo, con determinada publicidad priísta… Don Severino le contestó que “no podría pintar las bardas del Ingenio”; Lizárraga, de manera imperativa, le dijo que “no le estaba preguntando; que le estaba ordenando que pintara las bardas”. Carrera Ramos, culto y experimentado azucarero, gourmet, adicto al buen vino y a la conversación letrada, le contestó serenamente, que “no iba a poder cumplir sus instrucciones de pintar las bardas, porque el Ingenio Plan de Ayala no tenía bardas”.)

Cuando no sé por donde empezar, me pongo a hacer, lo que sé hacer… Agustín me había recomendado, por su experiencia, sentido de responsabilidad y su eficiencia, a una colaboradora en especial: Eréndira (Auxiliar de la Dirección). La mandé llamar… No defraudó a la recomendación de Pascal Pacheco… En ONISA había tres subdirectores: Jurídico, Carlos Pérez González; Financiero, Moisés Rivera; y de Administración, Esteban Amat… Los dos últimos mencionados, habían sido designados por Mario… Esteban Amat, mi único conocido, era mi amigo; paisano de Trujillo y ex propietario del que fuera Ingenio Santa Rita, en Tabasco… Pérez González estaba desde los tiempos de Cano Escalante… Aquí empiezan los líos políticos, pensé… Sin duda, Amat era “hombre de Mario…” ¿Pérez y Rivera, de quién…? Decidí empezar por los gerentes de los ingenios… Nos organizamos de inmediato… Eréndira elaboró tarjetas por Ingenio, con los datos más elementales a la fecha: Nombre del Gerente; caña molida; azúcar producida; rendimiento de fábrica; y una nota manuscrita en los casos especiales (Por ejemplo: La ficha del Ingenio Benito Juárez: Gerente: Francisco Rivera Ruiz, etcétera. La nota manuscrita decía más o menos así: Era Gerente del Ingenio José María Morelos; Don Gilberto lo corrió

en el mes de septiembre de 1978; el Ing. Pascal lo rehabilitó, designándolo gerente de este ingenio, en diciembre del mismo año). Teníamos 30 ingenios… Eréndira me iba pasando tarjetas y le daba

instrucciones a Olivia y a Tere (las dos eran eficientes secretarias taquimecanógrafas) para que me fueran comunicando con los gerentes… Cuando Trujillo me mandó buscar con Andrés Paniagua (su ayudante personal), yo ya había sostenido pláticas con varios de los gerentes… Mario me recibió sonriente (éramos buenos amigos; había afecto familiar y nos debíamos favores mutuamente) --¡Quiubo hermano…! ¿Cómo te ha ido…? --. Me dijo festivamente… (No mencioné nada respecto a mi desangelada presentación) … Le conté lo poco que había hecho y luego me lancé a fondo: 6


Ante el amigo, fue fácil… En resumen, le dije que: “En mi opinión, la autoridad y la responsabilidad deben ser paralelas y tener la misma medida… “Si tengo la responsabilidad, necesito la autoridad…” “Si no tengo la autoridad, no podré ser el responsable…” “Si no soy el responsable, no puedo llamarme Director…” “Don Gilberto mandaba en los ingenios; cambiaba gerentes a su arbitrio y otras cosas más; y la responsabilidad era de Pascal Pacheco… Para que yo sea útil, es indispensable que mi responsabilidad y mi autoridad, sean paralelas…” Riéndose nuevamente, me dijo algo así: --Y quién te dijo que yo soy don Gilberto…? Tienes una responsabilidad con la autoridad necesaria… Tenme informado.

(¡Mario cumplió! Una sola vez me pidió que designara a un Gerente; fue para el Ingenio Oacalco: Jesús Castillo López, ex Gobernador de Morelos y ex socio del propio Trujillo; fue la cuarta y última vez, que “en el camino empedrado de la vida”, me tropecé con un Castillo López.)

Ante el asesinato de Flores Muñoz y la urgente necesidad de sustituirlo, fue a sugerencia de Jorge de la Vega Domínguez, (Secretario de Comercio) quién conocía el pasado azucarero de Mario, que el Presidente designó a Trujillo Director de la Comisión, estando ésta, como ya lo dije, bajo la tutela de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, al cargo de José Andrés De Oteysa… El Director de la Comisión coordinaba y presidía los Consejos de Administración de los tres organismos fundamentales: 1) Financiera Nacional Azucarera (FINASA; Director: Carlos Tello Macías, designado a propuesta directa de De Oteysa). 2) Unión Nacional de Productores de Azúcar (UNPASA; Luis Rodríguez Duhalt, propuesto también por De Oteysa) y 3) Operadora Nacional de Ingenios (ONISA; Agustín Pascal Pacheco, designado sin intermediarios por su primo, el Presidente). “Observación: Cuando se creó la estructura vigente, era un Secretario de Estado el que presidía los consejos”.

Años después de estos avatares, cuando la amistad y el afecto volvieron a ser los únicos vínculos entre Mario Trujillo y yo, supe del procedimiento que se siguió para sustituir a Pascal: José Andrés, por instrucciones presidenciales, le solicitó a Trujillo una terna de candidatos… Puesto que se trataba de un asunto entre políticos y como el Operador Político de la confianza de Mario era Marco Antonio Alcázar, Trujillo planeó que éste fuera el Director de Onisa (Alcázar: Lic. en Relaciones Internacionales; ex Secretario Particular de

Trujillo Gobernador y luego, el Operador Político en la apertura, organización y operación del Plan Chontalpa). Pero Trujillo no era un allegado a De Oteysa… Con el propósito de asegurar

la designación de Marco, Trujillo puso en primer lugar de la terna, a su amigo Jesús Cárdenas Martínez, con casi nulas probabilidades de ser el designado (Cárdenas Martínez fue el Director fundador de la Comisión ¡A qué los políticos tan complicados…!)

En segundo lugar, puso a Marco Alcázar, quién por sus limpios antecedentes políticos, tenía la más alta probabilidad de ser el designado… Luego, tomando en consideración la posibilidad de no contar con la confianza política de José Andrés De Oteysa, puso como tercero a un profesional del medio azucarero…

(La no designación de Marco, la sintió Trujillo como un golpe político… Yo pienso y se lo dije, que, en mi opinión, mi designación fue consecuencia de que tanto De Oteysa como el Presidente, me conocían… El primero cuando él, siendo Director General de FINASA, acompañado de Paz, su

entonces esposa, convivió en Tamazula con el matrimonio Sáenz Couret, con mi esposa y conmigo… En 1959, José López Portillo tenía a su cargo la “Junta Federal de Mejoras Materiales”,

dependiente de la Secretaría de Patrimonio Nacional, de cuyo Titular, Eduardo Bustamante, era Secretario Particular mi primo Rafael Villa Cecías, quién organizó a un grupo de compañeros de trabajo, a pasar un fin de semana en el Ingenio de San Marcos, siendo yo un invitado adicional. ¡Ni quién se imaginará entonces, que “Pepe” sería Presidente…! También formaba parte del grupo, Roberto

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Casillas, el futuro Secretario Particular del Presidente… “Pudiera ser”, me contestó Mario… Pero haya sido cómo haya sido, no se dio una buena relación entre Trujillo y De Oteysa). En cuanto a lo

que a mí toca, los hechos ratifican la intervención de las circunstancias…

(En ocho años y dos meses cumplidos: Cuatro directores en la Comisión, incluyendo a Trujillo; seis en FINASA, incluyendo a Girón y contando por uno solo a Navarrete, que estuvo dos veces; cinco en ONISA, incluido yo; y cinco en UNPASA, incluyendo a Patiño. Me pregunto: ¿Puede habar estabilidad así…?)

En la corta historia de la Comisión Nacional de la Industria Azucarera e instituciones a coordinar, el Director de la Comisión en turno, siempre tuvo dos problemas: El primero es evidente… “La falta de institucionalidad y la supremacía de la influencia política, sobre el conocimiento en la agroindustria más importante del País…” El fundador del puesto, Jesús Cárdenas Martínez, economista y más azucarero que político, no pudo neutralizar las imposiciones de Bernardo Aguirre, Titular de la Secretaría de Agricultura y Presidente de su Consejo de Administración; Cárdenas se vio obligado a renunciar… Lo sustituyó Francisco Cano Escalante; su cercanía con el Presidente Echeverría, lo ensoberbeció; de hecho, marginó al Presidente de su Consejo, el entonces Secretario de Hacienda José López Portillo; esto, políticamente hablando, le salió caro a Paco Cano… No considero necesario bordar nuevamente en el caso de Gilberto Flores Muñoz, ni tampoco en el incipiente comienzo de Mario Trujillo… El otro problema es atávico y consecuencia de la tradicional manera de evaluar la importancia de un puesto político: “El Presupuesto…” Comparando los presupuestos de las instituciones subalternas, con el presupuesto de “la coordinadora de todos, la Comisión Nacional de la Industria Azucarera”, éste era minúsculo… Un grupo de técnicos y asesores, comparado con: 1) Crédito y Fideicomisos (FINASA); 2) Producción (ONISA); 3) Distribución y ventas (UNPASA). No era fácil meterse con el presupuesto de la Comercializadora, e imposible hacerlo con el de la Financiera… Cárdenas Martínez, a pesar de que el Director de ONISA era su subalterno histórico (Adauto Contreras) lo respetó presupuestariamente… Pero ya lo dijimos: Don Jesús, era más azucarero que político… Cano Escalante, muy hábil, no solamente operó las finanzas de ONISA; convenció al Gobierno de la conveniencia de ordenar la fabricación de calderas, molinos, turbos, equipos de proceso y los más etcéteras posibles, hasta completar los siete nuevos ingenios programados… Lo hizo con antelación a la posibilidad de instalarlos… El presupuesto de todo esto, fue administrado y ejercido por la Comisión… Al término de su gestión, había cinco ingenios embodegados… Flores Muñoz se apropió del presupuesto de ONISA y utilizó el de la construcción de los edificios e instalación de los nuevos equipos, cómo su personal caja chica, literalmente hablando (según lo entendí, cuando don Gilberto fue asesinado, ya se estaba integrando el expediente con la información del caso, para hacérsela llegar al Presidente) …

Mario Trujillo, azucarero de origen y político de vocación, había visitado ingenios desde antes de mi llegada a ONISA… En un ingenio, se comprometió con los cañeros a proporcionarles una motoconformadora; luego, se topó con que la Comisión no tenía presupuesto para asuntos relacionados con la producción, lo cual, obviamente no le gustó… Por su parte, Marco Alcázar, político de carrera, tradicional hombre de confianza de Mario y un buen tipo, por cierto, al no haber sido designado para ONISA, estaba pendiente de saber cuál sería su responsabilidad definitiva dentro del grupo…

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La Política, concepto o materia indisoluble de la Filosofía, debe proponer y activar condiciones en favor de la comunidad… Suele apoyarse en la Ética para que se instrumenten reglas o normas lo suficientemente claras, para que se puedan cumplir… La deficiente participación de la Ética, deja libre el camino para que transiten con libertad, la ignorancia, el desorden, la confusión, la irresponsabilidad, los abusos… Así, queriendo o sin querer, “brota de la nada un río revuelto, que promete pingües ganancias a pescadores experimentados…” Nuestra Agroindustria Azucarera realizaba una compleja zafra (la 1978/79), víctima de una política caprichosa, prepotente, ignorante y obviamente ajena a la Ética más elemental… Antecedentes: En 1974, Francisco Cano Escalante, ante la actitud prepotente y majadera de algunos líderes cañeros, buscó y consiguió el apoyo del Presidente Echeverría, metiéndolos a la cárcel y marginándolos del panorama azucarero… “Una Muestra”:

(Durante la discusión sobre un desacuerdo, el líder veracruzano Roque Espinoso Foglio, le dio una bofetada al Director de ONISA, Rafael Lizárraga, con alevosía y ventaja, ya que Rafael estaba convaleciente de una cirugía). “Y una respuesta”: (Algunos líderes ensoberbecidos, quisieron imponer su voluntad por la fuerza… Giraron instrucciones a los productores de caña agremiados, para que bloquearan los accesos a las básculas de varios ingenios del País; paralizaron a gran parte de la Agroindustria, atravesando camiones vacíos en las entradas a los ingenios. Viví el evento en Tamazula; la fila” de camiones cargados, invadió a la población; hubo protestas y discusiones entre transportistas y cañeros y entre cañeros y cañeros… Todos perdíamos tiempo y dinero… La caña perdía calidad y peso; los transportistas perdían su tiempo; el Ingenio estaba perdiendo tiempo, calidad, volumen, cantidad, eficiencia y dinero… No me acuerdo cuanto tiempo duró el bloqueo en Tamazula… Una noche, cómo a las tres de la mañana, se rompió el silencio… Un piquete de soldados irrumpió ante el portón y quitó el bloqueo… Todavía recuerdo el rítmico golpe de las botas militares en el pavimento, así como el estruendo de los motores de los camiones, que se pusieron en movimiento… Roque Espinoso y otros, pasaron una temporada en la cárcel).

Volviendo a nuestro problema, tal como lo recuerdo lo cuento: Cuando Gilberto Flores Muñoz empezó a divertirse con la ya comenzada zafra 1976/77, no había líderes nacionales cañeros… Terminada su segunda zafra, la 1977/78, Flores Muñoz revivió líderes e inventó problemas… Acordó y formalizó pagar la caña que se procesara durante la zafra 1978/79 (precisamente esta, la que estaba bajo nuestra responsabilidad) en función de calidad por contenido de sacarosa, muestreando antes de la primera compresión, pero sin su reglamentación correspondiente (no recuerdo los detalles del mencionado acuerdo,

pero era imposible cumplir con lo convenido… Años después, me encontré en un restorán a Cano Escalante y a Dante Delgado; Cano me hizo un serio extrañamiento, porque Trujillo y yo, habíamos devuelto la prepotencia a los líderes; “nomás eso nos faltaba: ¡Que pagáramos los platos rotos por Don Gilberto…!”).

De entre las múltiples discusiones, Mario Trujillo logró convencerlos de volver al Rendimiento de Garantía, para la zafra 1979/80. Viví intensamente mis responsabilidades en Onisa… Cuando sustituí a Pascal, administrábamos 30 ingenios… Dos semanas después, ya eran 38: (Los hermanos

Céspedes Rul, entregaron San Miguelito; la Comisión nos entregó el Ingenio Álvaro Obregón, “ahora San Rafael de Pucté”, en el que el año anterior, había hecho pruebas la propia Comisión de don Gilberto; los seis restantes, fueron los que el Gobierno expropió en el año 1977 a dos grupos, pagándoselos con las majaderías de Flores Muñoz. Tres eran del Grupo Sáenz: Los Mochis, Cuatotolapan y Oacalco; y tres de Manuel Suárez: La Primavera, Puga y Santo Domingo. Estos seis ingenios, de manera anárquica y sin haber constituido una empresa que los administrara, fueron operados bajo la tutela de don Gilberto, “como si fueran de su propiedad”; se auto designó

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Director General y “se los encargó” a César Rosas Cuervo, quién operó cómo jefe corporativo de los seis gerentes).

Independientemente de las infracciones o vicios ya mencionados, en ONISA no había organigrama, ni estatutos, ni presupuesto, ni previsión de ninguna clase, que contemplara intermediarios entre el Director de la Institución y los gerentes de los ingenios; y aunque ya sabemos de las desordenadas intromisiones de los titulares de la Comisión, el tramo de control previsto, era demasiado largo para ser eficiente… Había gerentes, especialmente entre los recomendados, que “dejaban mucho que desear” en diligencia, en presencia, en probidad o en las tres al mismo tiempo (en el Ingenio El Modelo,

estaba un gerente vaquetón que se decía influyente, arbitrario, prepotente, con guaruras “armados hasta los dientes”, que lo que menos hacía, era administrar el Ingenio).

El tema de las inversiones, era de lo más preocupante (para explicarlo, me referiré al año anterior 1978: Cada ingenio elaboró su presupuesto del año y lo entregó a ONISA; ésta lo revisó, lo ponderó, lo corrigió y lo turnó a FINASA con su correspondiente solicitud de crédito; técnicos azucareros y expertos en crédito, funcionarios de FINASA, analizaron, preguntaron, hicieron observaciones y lo turnaron a la Secretaría de Patrimonio, la cual a su vez hizo algo parecido, pero a su manera, para que “con su bendición”, la Solicitud del Ingenio, debidamente reformada, llegara a la Secretaría de Programación y Presupuesto, la que finalmente extendió el visto bueno a FINASA. Así, los ingenios de ONISA pudieron empezar a ejercer su presupuesto de inversiones, a finales de octubre, comprando y contratando “a las carreras”, porque solamente faltaban dos meses para el cambio de Ejercicio; lo no ejercido al 31 de diciembre, quedaba cancelado… Bajo estas condiciones, nunca se podría cumplir un programa de inversiones, y mucho de lo poco que se hacía, era cuestionable por las prisas.) Había que hacer algo al respecto… Teníamos ingenios cuyos estados financieros reportaban solvencia en el flujo de efectivo, que eran castigados por FINASA con intereses moratorios, al igual que los ingenios de elevados pasivos… Además, había exceso de información, mucha de carácter repetitivo y sin aprovechamiento… Sin la confianza y el apoyo de Mario Trujillo; la intuición financiera y experiencia política de Moisés Rivera; la leal, honesta y diligente colaboración de Mario Lázeri, Ismael Aguirre, Alfonso García Espinosa, Guillermo Uribe Flores, Antonio Waigaasthofer, Braulio Martínez, Carlos Pérez Gonzáles y la ya mencionada y eficiente Eréndira, sin todos ellos en conjunto, no hubiéramos resuelto los problemas mencionados, ni otros más que ya comentaré… Debo reconocer también, la comprensión y el apoyo que recibimos de parte de León Alazraki y Carlos Áderman de la Secretaría de Patrimonio, así como de Carlos Tello Macías, de FINASA… De esta manera, entre todos, constituimos el grupo que, por primera vez, desde la constitución de Operadora Nacional de Ingenios, coincidimos en buscar un objetivo común: “Optimizar la capacidad y la eficiencia de los ingenios en operación, siempre en función de las posibilidades de su campo… Al fin y al cabo, la razón de la existencia de la Comisión y anexas, es solo porque existen los ingenios. Ciudad de México, septiembre de 2018 sergiovillagodoy@yahoo.com.mx

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Revista ATAM Vol. 32 No. 2  

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