La obra que aquí publicamos de Miguel Bakunin, fue escrita en el año de 1870. En ella expone su particular concepción del mundo, manifestando su rechazo al concepto bastante extendido del libre albedrío, al mismo tiempo que su tendencia proclive al ateismo y su combate al pensamiento metafísico.
El hombre, nos dice, es un ser que está fatalmente condenado a pensar, a indagar, a buscar, a investigar, a estudiar. Tal es su naturaleza.
Y es precisamente debido a esa su naturaleza, que fatalmente se encuentra condenado a ser libre. El hombre, entonces, es libre no por decisión propia, sino porque ello deviene de su propia naturaleza.