Issuu on Google+

Katia Gil de Lamadrid Pesant


1

Katia Gil De Lamadrid Pesant Es Catedrática Auxiliar de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad del Turabo, en Puerto Rico. Nacida en La Habana, Cuba, obtiene una Licenciatura en Geografía por la Universidad de la Habana en el año 1987, con la tesis “Estudio geográfico-médico de la meningitis meningocócica en Cuba”. Llega a Puerto Rico en el año 1995. Interesada en el tema del análisis territorial decide investigar sobre la transformación territorial del municipio de Caguas, donde reside actualmente. Obtiene su doctorado en Historia de América a través de la Universidad de Sevilla y del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, en el año 2005. Ha brindado talleres para maestros de Ciencias Sociales en el área de geografía y publicado numerosos artículos y ensayos relacionados con su perfil profesional: la geografía y la historia.


2

Caguas Transformaciones territoriales desde el perĂ­odo colonial hasta 1952

Katia Gil de Lamadrid Pesant


3

Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio, sin previo permiso escrito del autor. ©Katia Gil de Lamadrid Pesant

Diseño de portada: Eva Gotay Pastrana Registro de la versión impresa: ISBN 978-1-9335606-18-5 Fotografías: Archivo General de Puerto Rico. ICP Katia Gil de Lamadrid Axel Santana


4

Índice Prólogo

6

Agradecimientos

11

Introducción

13

Capítulo I Caracterización físico-geográfica del municipio  Ubicación  Características Físico-geográficas

17 18 19

Capítulo II Colonización y ocupación del territorio hasta el año 1855          

Desde el periodo indígena hasta el siglo XVIII Con la llegada de los colonizadores Siglo XVIII Cambios en el territorio desde los inicios del siglo XVIII hasta 1855 Pérdida de territorio y cambios en los barrios Vías de comunicación Características de la población Desarrollo de la agricultura Desarrollo urbano Conclusiones parciales

23 24 25 26 29 31 33 34 37 39 40

Capítulo III Transformaciones en el territorio desde 1855 hasta 1898.     

Composición de la población Desarrollo agrícola Desarrollo urbano Cambios en la distribución de los barrios Comunicaciones

43 46 50 53 55 57


5  Conclusiones parciales

57

Capítulo IV Cambios en el espacio geográfico desde 1898 hasta 1952     

Transformaciones económicas en Caguas De la Depresión hasta el establecimiento del ELA Cambios poblacionales Mejoramiento urbano Conclusiones parciales

59 61 66 70 76 83

Conclusiones

87

Apéndices

91

Bibliografía

103


6


7 La obra que nos ocupa es una importante contribución a la Historia de Caguas y a la Historiografía Puertorriqueña.

Se une a una serie de estudios publicados a partir de la

aparición del primer volumen de la seminal obra de Oscar Bunker Historia de Caguas 1975 con un segundo volumen publicado seis años más tarde en 1981.

De esa primera fecha

hasta el presente la historia de la Ciudad Criolla se ha enriquecido con la Antología de Caguas (1975) de Enrique Lugo Silva; Historia de la Ciudad de Caguas (1985) de Herminio Torres Grillo; Caguas en la conquista española. Siglo XVI (1998) de Francisco Moscoso; Primeras familias pobladoras de Caguas (2005) de Raquel Rosario Rivera y la Primera obra publicada por una editorial universitaria de los Estados Unidos Our Landless Patria: Marginal Citizenship and Race in Caguas, 1880-1910 (Nebraska, 2006) de Rosa E. Carrasquillo, por citar las más significativas. El cultivo de la Historia Municipal pasa por uno de sus mejores momentos, pues a partir de la década de los 1980, en que se publicó una colección de estudios sobre casi todos los pueblos de Puerto Rico, han sido muchas las obras dedicadas a historiar el devenir de una buena parte de nuestros pueblos. Ya en la Bibliografía Puertorriqueña (1932) de Antonio S. Pedreira se incluye una sección dedicada a Historia Local y bajo esta Pueblos de Puerto Rico que recoge noticias sobre la historia de 39 pueblos de la Isla comenzando por Adjuntas y concluyendo con Yauco. Muchas de las entradas son documentos y referencias cortas o aspectos particulares de la Historia de un municipio, los más de ellos, recogidos por Cayetano Coll y Toste en el Boletín Histórico de Puerto Rico. En la década de los años cuarenta la figura dominante en este género historiográfico es Generoso Morales Muñoz con sus investigaciones sobre San Miguel de Hato Grande (San Lorenzo), Gurabo, Lares, Guadiana (Naranjito) y Cataño. A finales de esa década se publica en La Habana la primera edición del importante estudio de Adolfo de Hostos, San Juan: Ciudad Murada seguida por la Historia de la Capital de Puerto Rico de Francisco M. Zeno. En años recientes Aníbal Sepúlveda y María de los


8 Ángeles Castro han enriquecido con sus publicaciones la historia de nuestra capital y el primero publicó 4 volúmenes sobre el desarrollo urbano de Puerto Rico. De igual manera San Germán, Coamo, Ponce, Vega Alta, Vega Baja, Corozal, Humacao, Yabucoa, Villalba, Manatí, Carolina, Dorado y Barceloneta cuentan hoy con estudios amplios y documentados que han enriquecido el género.

Katia

Gil

de

Lamadrid se une, con distinción, a los cultivadores de la Historia Municipal con este excelente estudio, basado en su tesis doctoral, sobre Caguas. Desde el punto de vista estructural el trabajo que aquí presentamos consiste de una Introducción, cuatro Capítulos a saber: Caracterización físico-geográfica; Colonización y ocupación del territorio hasta el año 1854; Transformaciones del territorio desde 1855 hasta 1898 y Cambios en el espacio geográfico desde 1898 hasta 1952. Completan la obra una Sección de Conclusiones, varios Apéndices documentales y la Bibliografía. Respecto a esta última, algo que me gusta examinar antes de adentrarme en el

contenido, observamos una juiciosa mezcla de fuentes documentales primarias

provenientes del Archivo General de Puerto Rico y del excelente y valioso Archivo Histórico de Caguas.

De igual forma la autora se ha valido de los ricos fondos periodísticos

depositados en la Biblioteca y Hemeroteca Puertorriqueña de la Biblioteca José M. Lázaro del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. La Sección sobre Fuentes Secundarias revela una combinación de fuentes históricas del Siglo XIX y contemporáneas, así como de documentos oficiales, particularmente de la Junta de Planificación, del Negociado del Censo de los Estados Unidos a partir del Censo de 1899 y los Censos Decenales de 1930 a 1950.

De igual forma utiliza con efectividad

documentos del Servicio Geológico de los Estados Unidos y estudios arqueológicos relacionados con la zona.

Enriquecen el texto una multiplicidad de tablas y gráficas que

complementan y esclarecen el relato. Dicho esto pasemos a considerar el contenido de los Capítulos que componen la obra.


9 En la Introducción Gil de Lamadrid nos ofrece una explicación de porqué decidió emprender la investigación sobre Caguas.

Le sirve de epígrafe una cita del Dr. Antonio

Fernos Isern, Médico de profesión, en la cual exalta las características que distinguen a la Ciudad Criolla. Comete sin embargo el error de catalogar al autor como historiador. Pero más importante es la disponibilidad de fuentes en el Archivo Histórico de Caguas.

Ese

factor, el de las fuentes, es el que muchas veces determina si se puede acometer la empresa.

Su objetivo fundamental es historiar los cambios “en el uso del suelo y en la

organización espacial de las actividades económicas, procesos de urbanización, migración, redistribución y crecimiento de la población”. De eso trata la obra. También apunta en la introducción la metodología seguida en el estudio a saber: análisis de documentos, información gráfica y visual y estadísticas. Todas ellas constituyen el soporte imprescindible para la investigación. En el primer capítulo la autora devela el ámbito físico-geográfico del municipio destacando los aspectos que caracterizan la zona.

Un aspecto que destaca es el de la

multiplicidad de nombres con que históricamente se ha denominado la zona el Valle de Caguas, Valle del Turabo, Valle Caguas-Juncos y aporta las razones justificatorias de cada uno de ellos. Establecido el marco geográfico el siguiente capítulo lo dedica a historiar el proceso de colonización y ocupación del territorio en una apretada síntesis que abarca desde el período indígena hasta 1855.

Esta última fecha es el punto de arranque de la parte

fundamental de la obra. La autora maneja con destreza las fuentes y va perfilando los elementos esenciales de la temática que ha de abordar de ahí en adelante. Tres temas importantes ocupan la parte central del Capítulo. El primero de estos es el perfil de la población, el segundo el desarrollo de la agricultura y el último el desarrollo urbano. Es de destacar el empleo de tablas, gráficas de población, cartografía y algunas fotos que enriquecen el texto. El Capítulo finaliza con unas conclusiones parciales. Destaca que las condiciones naturales del área favorecieron su poblamiento desde los primeros


10 momentos.

Hasta casi mediados del Siglo XVIII la ganadería es la principal actividad

económica y a partir de ese momento se va a producir un auge en la actividad agrícola. El grueso del Segundo Capítulo lo dedica Gil de Lamadrid a la consideración de las transformaciones que se operan en el territorio hasta 1855.

Uno de los aspectos más

interesantes es el proceso de pérdida de territorios y cambios en la conformación de los barrios. Hecho de menos en la Bibliografía y en el tratamiento del tema la obra de Rafael Torrech Los Barrios de Puerto Rico.

La declaración de Villa en 1820 por el Gobernador

Arosteguí y el desarrollo de la infraestructura de comunicación son factores importantes en el proceso de cambio que se va operando en la zona. Los últimos dos Capítulos se ocupan de las transformaciones ocurridas entre 1855 y 1952. El 1898 se convierte en fecha coyuntural entre un período y el otro. Estos Capítulos son los más importantes de toda la obra y se destacan por el énfasis en el uso de tablas, gráficas, cartografía y fotos.

Las estadísticas de población, su distribución por sexo, así

como el destaque que se da al desarrollo económico de la zona son interesantes y esclarecedoras. La parte de las Conclusiones recoge los mayores hallazgos del estudio. Sintetizan los elementos fundamentales del trabajo y están plenamente justificadas por la documentación presentada a lo largo del estudio. Merece destacarse el hecho de que el lenguaje es sencillo y directo lo que hace de la obra una de lectura agradable. Sin lugar a dudas Gil de Lamadrid hace una contribución significativa a nuestra Historiografía en general y a la de Caguas en particular.

Quien quiera adentrarse en la

Historia de Caguas después del 1952 encontrará en esta obra una base para partir hacia adelante. Luis E. González Vales Historiador Oficial de Puerto Rico


11


12

Agradecimientos Es para mí una gran satisfacción reconocer la aportación, colaboración y ayuda de un grupo de personas en este proyecto investigativo, gracias a ello, hoy ya

convertido en libro.

Quisiera agradecer al personal del Archivo General de Puerto Rico y a los del Archivo Municipal de Caguas, por la colaboración prestada en la ardua labor de consulta de textos y documentos históricos. A mis compañeros de la Universidad del Turabo, tanto los profesores de la Escuela de Ciencias Sociales, como

aquellos que laboran en la Biblioteca

de la

Institución, por su solidaridad infinita. Mi especial agradecimiento al Sr. Luis González Vales, historiador oficial de Puerto Rico, quien accedió amablemente a mi solicitud de ser el prologuista de este libro. Al Departamento de Desarrollo Cultural del Municipio de Caguas, a

su directora Marilú

Carrasquillo y asistentes, entusiastas auspiciadoras de este proyecto investigativo. Finalmente a mi familia: mi esposo, mis hijos y amigos por ser parte fundamental en la culminación de esta obra. A todos, ¡GRACIAS!


13


14

Introducción ..Es que además Caguas tiene un especial encanto que atrae y retiene a los extraños, un puro sabor a tierra, a patria, a cosa y casa nuestra, encanto en la Naturaleza

que la

circunda, y en el girón de humanidad que la puebla.1 Esta descripción realizada en el año 1923 por el historiador Antonio Fernós pudiera servir de justificación al argumentar porque

escogí este municipio

investigación doctoral, específicamente para analizar territorio, requisito para culminar el doctorado

de Puerto Rico, como tema de los cambios ocurridos en este

en Filosofía y Letras con especialidad

en

Historia de América. La segunda razón tuvo que ver con las favorables condiciones

para investigar que existen

en su Archivo Histórico, factor importantísimo para los investigadores por las largas horas que debemos dedicarle a la búsqueda de la información, lo que a veces resulta frustrante porque encontramos

documentos de gran valor para nuestra investigación pero el tiempo

y las condiciones de almacenaje han provocado su deterioro. Pero volviendo a Caguas, considero que pese a los cambios recientes que han ocurrido particularmente en el valle, no ha perdido ese encanto al que se refería Fernós, que ha atraído a mucha gente (incluyéndome) a establecer su hogar en este precioso valle. Caguas, ya sea el municipio, el pueblo, como se dice popularmente o la ciudad, ha sido objeto de estudio por varios historiadores: en el año 1950 se publicó el libro de Adolfo Vilar Jiménez, “El Caguas de todos los tiempos”, en este, el autor

recrea su descripción con

copias de documentos originales. Aparece también, la descripción de numerosos personajes populares y fiestas importantes así como pasajes de la vida cotidiana tanto del habitante rural, como de las actividades que se realizaban en el pueblo como las retretas en la plaza. Quince años más tarde Herminio Torres Grillo publica su “Historia de la ciudad de Caguas (la invicta del Turabo)”, la cual se destaca por las reseñas de artículos publicados en el periódico “La Correspondencia” y “La Democracia” en el año 1898, donde se señalan


15 algunos de los eventos que ocurrían en la municipalidad y los acontecimientos ocurridos en la Guerra que se libraba en Cuba.

Este autor enumera también los cambios económicos

experimentados con el cambio de soberanía. Detalla a su vez cómo prosperó la actividad económica con las nuevas inversiones en la agricultura y cómo esto influyó en la actividad comercial y en el mejoramiento de las vías de comunicación en las tres primeras décadas. Uno de los textos de obligada referencia lo fue la “Historia de Caguas” de Oscar Bunker, dividida en dos tomos, constituye este una de la fuentes de la historia de este municipio que se destaca por la diversidad de temáticas y aspectos que aborda y por la sustentación de las descripciones con documentos originales. En su primer tomo abarca desde descubrimiento de Puerto Rico, hasta el año 1894, mientras

el

el segundo aborda el período

desde este último año hasta 1979. El primero se publicó en el año 1975 y el segundo tomo en el año 1981. Hay que subrayar el énfasis que le da el autor a la historia oficial y a los asuntos relacionados a la administración pública, y que a pesar de que gran parte de los capítulos se refieren a estas áreas, también aparecen descripciones de las características del pueblo, de sus principales edificaciones y de las actividades de sus pobladores incluyendo lo relacionado a su vida cotidiana, lo cual fue material muy útil para nuestro análisis. Ya culminada la investigación,

se publicó un libro sobre la historia de las familias

fundadoras de Caguas, titulado Primeras familias pobladoras de Caguas, el cual tiene la notable distinción de desmentir las versiones expresadas por diferentes historiadores con respecto a la fundación del pueblo, basado en documentos históricos depositados en los archivos españoles. Este estudio historiográfico, se fundamenta en la documentación sobre los cambios en el uso del suelo,

y en la organización espacial de actividades económicas, procesos de

urbanización, migración, redistribución y crecimiento

de la población.


16 En esta investigación se combinaron los métodos de investigación históricos y geográficos. Se realizó una intensa búsqueda de documentos históricos sobre el territorio, los cuales fueron seleccionados, según la pertinencia con los objetivos trazados. Los documentos históricos literales y cartográficos, depositados en los diferentes archivos y agencias gubernamentales fueron imprescindibles, para conocer la historia de los cambios en

la región de estudio. La utilización de información gráfica y visual constituyó un

elemento importante durante la investigación, aunque escasos para esta región, los mapas históricos constituyeron una herramienta importante para conocer e interpretar los cambios y modificaciones en el espacio y en el

tiempo. Así fueron

empleados en lo esencial los

métodos de análisis de documentos, los métodos histórico-cartográficos e históricocomparativos y estadísticos para desarrollar el análisis de hechos que permitieran concluir sobre los procesos de modificación espacial del territorio de estudio. En la búsqueda de las fuentes primarias para la realización de esta investigación, se visitaron archivos y bibliotecas en Puerto Rico. Entre estos; el Archivo General de Puerto Rico, en lo adelante, A.G.P.R. y el Archivo Histórico de Caguas, en lo adelante A.H.C.

Notas al calce. ______________ 1

Antonio Fernós, “Caguas”, en: El Libro de Puerto Rico (San Juan: El Libro Azul Publishing, 1923), 1086 .


17


18 Capítulo I Caracterización físico-geográfica del municipio. Ubicación El municipio de Caguas está ubicado en la región este-central de la isla. Al norte limita con los municipios de San Juan y Trujillo Alto; al oeste con los municipios de Aguas Buenas y Cidra; al este, con Gurabo; al sureste con San Lorenzo y al suroeste con Cayey. Este

territorio

tiene una extensión territorial de 152 Km. cuadrados o 58.61 millas

cuadradas1 El

municipio de Caguas constituye

un espacio geográfico muy particular, por ejemplo,

desde el punto de vista geomorfológico (esto es su relieve) pertenece a la provincia físicogeográfica conocida como el Interior Montañoso Central, está enmarcado por alturas: por el oeste, están las montañas pertene-cientes a la Cordillera Central, por el sureste, las alturas correspondientes a la Sierra de Cayey y por el noreste, lomas bajas pertenecientes a la Sierra de Luquillo.

Resalta el área llana conocida como el valle de Caguas con una exten-

sión de 41 kilómetros cuadrados 2, siendo el valle interior más extenso de Puerto Rico y formado por el trabajo de erosión del río Grande de Loiza (el más caudaloso de Puerto Rico) y varios de sus afluentes: el Turabo, el Cagüitas y el Bairoa. Llama la atención la diversidad de nombres geográficos con que histórica-mente se ha conocido

el territorio llano del municipio.

Caguas como el

Aparece en la literatura referencia al valle de

espacio físico geográfico, rodeado de montañas, donde está situada la

ciudad del mismo nombre y

se menciona el valle del Turabo cuando se refiere al mismo

territorio; pero resaltando el punto de vista geomorfológico, ya que es éste el nombre del río que se destaca por tener el mayor caudal de los cinco que atraviesan el valle y que son tributarios del río Grande de Loiza, los cuales mediante su trabajo de erosión han formado la llanura aluvial, que constituye el valle. Con respecto al tercer nombre: valle CaguasJuncos se deriva del análisis hidrológico, ya que en realidad, la cuenca del Río Grande de Loiza está compuesta en la parte (o sector) media de su cauce por diferentes subcuencas


19 que están formadas por numerosos ríos, no solamente, los que corren por el territorio de Caguas; sino también, por los municipios de San Lorenzo, Gurabo y Juncos. El valle de Caguas constituye una de las áreas bajas del Interior Montañoso Central, una de las cuatro provincias geomórficas de Puerto Rico3, cuyo origen pudo estar vinculado a la acción erosiva de los ríos que lo cruzan o a la acción depositaria de sedimentos provenientes de un antiguo lago. Según la descripción física de la región que hace Rafael Picó en su libro “Nueva Geografía de Puerto Rico”, donde plantea que el valle de Caguas es el más grande de los valles interiores y a su vez la región geográfica más pequeña de Puerto Rico, producida por los efectos de la erosión del Río Grande de Loiza, el de mayor caudal en Puerto Rico y por su tributario, el río de Gurabo

4

, en la

correspondiente a las

delimitación de esta región subcuencas

se

incluyó toda la parte llana

hidro-gráficas de los ríos Turabo, Caguitas, Bairoa,

Valenciano y Gurabo, lo que significa que este autor incluyó dentro de esta región el espacio donde ubican los asentamientos de San Lorenzo, Juncos y Gurabo, entendiendo que debía nombrar-se como el valle de Caguas debido a que este es el nombre de la ciudad más importante de esta región. Rafael Picó

ya había planteado en “The Geographic Regions of Puerto Rico” que: “This

fairly large area for an interior valley, toguether with its economic importance has justified its separation as a distinct geographic region, the smallest in Puerto Rico” 5 Características Físico-geográficas. Geomorfología: el 27 % del territorio es llano, siendo el territorio sur el más escarpado, con alturas que alcanzan los 900 metros (ver mapa número 1), encontrándose aquí el punto de mayor altitud que es el Cerro La Santa, con 903 metros sobre el nivel medio del mar. Tanto al este como hacia el oeste, el relieve está constituido por alturas bajas (lomas) de pendientes moderadas, es decir, menos inclinadas. Suelos: según la clasificación de suelos de Puerto Rico,

realizada en el año 1928 por

Roberts, existen 115 series de suelos. Para este estudio se utilizó el mapa de suelos donde


20 están representadas las asociaciones de las series de suelos. 6 La distribución de los mismos es la siguiente: En las partes bajas o llanas del territorio los suelos son de aluvión, de alta fertilidad, pero pobre drenaje. Son suelos sumamente arcillosos, pertenecientes a la asociación Mabí-Río Arriba.

Los suelos de las alturas moderadas que se ubican al norte

y sur del valle,

pertenecen a la Asociación Mucara-Caguabo y Humatas-Naranjito-Consumo se pueden dedicar a la actividad agrícola siempre que se tomen las medidas de conservación de suelo, no así los suelos de las áreas más escarpadas que se ubican al sur del municipio y que pertenecen a la asociación Maricao-los Guineos. Clima: las características del clima que se disfruta en Caguas están relacionadas con la localización del territorio en el interior de la isla y por su topografía. Con respecto a las temperaturas, las que se registran en el valle son ligeramente más altas,

como

consecuencia de no recibir la influencia de la brisa marina, y también, porque recibe aire seco, ya que se ubica a sotavento de la Sierra de Luquillo. En las partes de mayor altitud, las temperaturas son ligeramente más bajas. Con respecto a las precipitaciones se plantea que, en las alturas se recibe de 90 a 100 pulgadas de lluvia y entre 60 y 80 en las partes bajas del territorio.

7

El patrón anual es

similar al de todo Puerto Rico con una estación menos húmeda entre enero y julio y otra más húmeda a partir del mes de agosto. Hidrografía superficial: en el territorio existen numerosas corrientes superficiales de agua. De ellas, la más significativa, es el Río Grande de Loiza que lo bordea de sur a norte y que nace en la Sierra de Cayey. Entre sus tributarios más importantes se encuentran los ríos Turabo, Caguitas y Bairoa. Otros ríos que surcan el territorio de estudio son el Cañaboncito y Río Cañas. Son varias

las quebradas o ríos de menor escorrentía, que

fluyen por el

territorio. Una represa en el Río Grande de Loiza forma el lago Carraizo, estando aproximadamente el 30 % de la cuenca del embalse dentro del territorio de estudio.


21 Hidrografía subterránea: en la Evaluación de los sistemas de abasto y distribución de agua del municipio de Caguas, preparado por CSA Architects and Engineers en 1997 y que se apoya en el estudio hidrológico realizado para el valle “Groundwater resources of the Caguas –Juncos Valley” por U. S. Geological Survey Water Resources en 1993, se plantea que la mayoría de los recursos de agua subterránea en el sector central–este de Puerto Rico, se encuentran en los depósitos aluviales del valle de Caguas y que el acuífero está bajo condiciones no confinadas, lo que significa que hay un flujo directo de agua entre la superficie y la formación rocosa.8 Vegetación: en el municipio de Caguas apenas existe vegetación natural o primaria. La vegetación secundaria está compuesta por 19 especies de árboles y 27 especies de plantas no leñosas y arbustos. En el territorio existen diferentes áreas naturales como el Bosque de Carite, perteneciente al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. Este bosque también, tiene sectores en los municipios de Cayey, Guayama, San Lorenzo y Patillas. Río Grande de Loíza, en el límite entre Caguas y Gurabo (cauce medio) Colección de la autora.


22 Mapa No. 1

Relieve

Notas al calce

1

Rafael Picó, The Geographic Regions of Puerto Rico (Rio Piedras: University of P.R. Press, 1950), 221 Municipio de Caguas, Memorial del Plan de Ordenación Territorial (1998),60 3 Ver Geografía de Puerto Rico. Recursos y Geosistemas, de José Seguinot. 4 Rafael Picó, Nueva Geografía de Puerto Rico, Física, Económica y Social (Río Piedras: Editorial Universitaria, 1969) 397 5 Rafael Picó, The Geographic Regions of Puerto Rico (Rio Piedras: University of P.R. Press, 1950), 67 6 Memorial del Plan de Ordenación territorial, 69 7 Ibíd.,62 8 Evaluación de los sistemas de abasto y distribución de agua del municipio de Caguas, 1997,15. 2


23


24 CAPITULO II Colonización y ocupación del territorio hasta el año 1855. Desde el período indígena hasta el siglo XVIII Los restos más antiguos de asentamientos humanos en Puerto Rico fueron encontrados en cayo Cofresí, al suroeste de la isla. Estos al igual que en el resto de las Antillas pertenecían a la cultura arcaica, eran preagrícolas y datan del siglo III A. C.

1

Varios siglos

más tarde y producto de una oleada migratoria de América del Sur, se asentaron los araucos, los cuales se han subdividido en 4 fases: saladoide o ingerí, ostionoide o subtaína, taína y ciguaya. Inicialmente el asentamiento en el valle de Caguas corresponde al período II o saladoide que se ubica cronológicamente entre

el 100 A C al

600 DC,

conforme a la cronología

establecida por Irving Rouse 2. Antes de la llegada de los colonizadores españoles, el valle era habitado por los aborígenes pretainos, quienes se dedicaban a la agricultura, al cultivo de la yuca principalmente, a la pesca y a la caza de diferentes especies como lo evidencian los restos encontrados en el yacimiento arqueológico de Cagüitas.3 Entre las especies se encontraban la hutia (isolobodon portoricensis), el róbalo, mero y guanina (peces) paloma común,

la paloma sabanera y la

de las que se encontraron evidencias, específicamente en el yacimiento

arqueológico de Caguitas CS-2. Este yacimiento se ha ubicado cronológicamente en el periodo cultural subtaíno conocido también, como ostiones o pretaino, el cual es la regionalización del grupo saladoide.4 A la llegada de los españoles en el valle de Caguas se encontraba ubicado el cacicazgo del cacique Caguax. Las condiciones naturales que existían en este territorio en el período previo a la Colonización, eran idóneas para el establecimiento de los aborígenes: abundante agua proveniente de los ríos y los suelos aluviales con gran fertilidad para la actividad agrícola. El impacto de las actividades de los indígenas en la naturaleza de la región, se dio en la vegetación, cortaban los árboles y arbustos para obtener leña. A su vez, quemaban la


25 vegetación lo que provocaba probablemente denudación del suelo y la aparición de un bosque secundario (vegetación que se desarrolla, luego que se ha eliminado la original). Con la llegada de los colonizadores…. Las actividades económicas más importantes durante las primeras décadas de la colonización en Puerto Rico fueron, la minería, la agricultura y la ganadería. Con respecto a la primera, en cuanto se agotó el oro que se extraía de los ríos, perdió importancia y motivó que muchos habitantes abandonaran la isla en busca de

territorios que prometían más

riqueza. Los indios que vivían en este cacicazgo fueron repartidos y enviados a la Real Hacienda del Toa

5

para ser empleados en la producción de azúcar y en las tareas domésticas. Al igual

que otros territorios de Puerto Rico, con la colonización y encomienda de indios, se dio un cambio en el uso del suelo, de siembra de diversos cultivos a ganadería extensiva. En Primeras familias pobladoras de Caguas, se plantea que desde 1525 a 1600 el territorio estaba dividido en tres extensos hatos, (eran tierras dedicadas a la cría de ganado) dos de ellos, pertenecientes a Hernán Pérez: los hatos de Bairoa y una parte del denominado Hato de Caguas, del cual una extensa área pertenecía a Isabel de Ávila, y el tercero, el hato de Gurabo que pertenecía a Tomas de Castro.6 Isabel de Ávila era la

viuda del señor de hatos Diego Guilarte, uno de los primeros

conquistadores7. Según el profesor Francisco Moscoso en el valle de Caguas entre los primeros pobladores, se encontraba

Don Sebastián Delgado de Rivera

quien

obtiene cédula de vecindad

después de 16278. Esta familia se asienta en las cercanías de la confluencia del río Grande de Loiza y el río Turabo, en el lugar conocido como el Barrero. 9 Por su parte el historiador Bunker plantea

que

a mediados del siglo XVII el valle

permanecía como el más grande de todos los hatos realengos de la Isla 10 (grandes extensiones de terreno no titulado que los descendientes del concesionario original tenían en usufructo) y que este pudo haber estado casi deshabitado y destinado a la ganadería


26 extensiva

y también a una agricultura de subsistencia , practicada por las familias criollas

dispersas, que ya se habían asentado en las tierras del valle. En “Fundación del Pueblo de Gurabo” Generoso

Morales Muñoz plantea, refiriéndose al

territorio al oeste del río Grande de Loíza que: fue camino de paso en el éxodo de familias y vecinos que a mediados del siglo XVII iniciaron desde el valle de su origen cagüeño, la corriente migratoria que asentó los núcleos de población hispana en las riberas de los ríos orientales.” 11 Morales Muñoz se refiere a los pueblos de Gurabo, Juncos, San Lorenzo que originalmente formaban parte del territorio del partido de Caguas hasta la separación, debido a la fundación de estos asentamientos, ocurrida a finales del siglo XVIII y a principios del XIX, lo que se detallará más adelante. Con respecto a la existencia de una primera

división administrativa para el territorio, ya

existía en la segunda mitad del siglo XVII una jurisdicción local de carácter aparentemente militar (una excepción del régimen de administración local) en el área de Caguas-Buena Vista (Humacao) que incluía el valle y toda la costa este del país12. Hay que aclarar que en investigaciones recientes la historiadora Raquel Rosario encontró la documentación que sustenta que ya en el año 1660 estaba establecida la iglesia del Piñal, mucho antes que la ermita del Barrero, de gran trascendencia esta última por haber sido el enclave para el futuro asentamiento de Caguas.13 Siglo XVIII Para 1700 el total de habitantes conocidos para toda la isla, oscilaba alrededor de las 6 000 personas14 (según Salvador Padilla 7 400). Esta población estaba

concentrada

principalmente en el noreste desde el río Toa y el río Loiza y en el oeste, específicamente desde Aguada a San Germán. El historiador Fernando

Picó apunta, que es en

este siglo, que se da un impresionante

crecimiento de la población, derivado en gran medida del crecimiento natural y no de la mortalidad, (pues en este periodo no ocurrieron tantas epidemias como en el siglo anterior) lo que

trajo como resultado que la población entre 1700 y 1765 se septuplicara. 15


27 Con respecto a la fundación de los primeros asentamientos (aldeas) se han planteado diferentes

versiones

por

numerosos

historiadores,

que

han

sido

refutadas

por

investigaciones recientes (como se ha planteado anteriormente) de la profesora Rosario en archivos españoles. Entre los planteamientos erróneos se encuentran los siguientes: Primero: que en los inicios del siglo XVIII se fundó la Aldea de San Sebastián del Barrero, estableciéndose allí la primera ermita del territorio,

denominado anteriormente como el

Hato de los Delgados16 . Se ha desmentido la existencia de este hato

17

y también que esta

fuera la primera ermita del territorio.18 Segundo: se ha planteado reiteradamente que en el año 1775 los vecinos solicitaron al gobernador Muesas que se declarase a la aldea como el pueblo de Caguas19. Con respecto a esto no se ha encontrado ningún documento que lo confirme, por lo que la profesora Rosario plantea la tesis de que pudo haberse fundado en la época en que se creó su Tenencia a Guerra y había sido proclamado partido desde 174020 El término partido era sinónimo de jurisdicción municipal y se utilizaba para designar al territorio supeditado a un gobierno municipal que tenía su enclave en un pueblo y al frente del cual se encontraba un teniente a guerra, aunque inicialmente daban el nombre

de

partidos a diferentes pueblos y parroquias de la isla. Hay que destacar la información que apareciera en el informe que realizara

el mariscal

Alejandro O Reilly, como parte de la visita que hiciera a varios pueblos y partidos de la isla de Puerto Rico en el año 1765. En ese informe ya aparece el pueblo o partido de Caguas con 604 habitantes. Según nuestro historiador Fray Iñigo Abbad en 1771

la aldea de Caguas

solo tenía 5 casas21, adonde llegaban sus residentes solamente los domingos o días de fiesta.

Entre las descripciones que se hicieron sobre el territorio de Caguas se destacan: - La de Fray Iñigo Abad y Lasierra quien recopiló la señaló que se producía en el…

información

alrededor de 1771 y


28 Abundantísimamente el tabaco, algodón, café, caña de azúcar, arroz y cuantos frutos siembran; pues la tierra es naturalmente crasa, bien regada, de un temperamento moderadamente fresco y muy a propósito para la agricultura; pero la difícil extracción que tienen sus frutos por la distancia , y penuria de caminos fragosos, inundados y cortados en muchas partes de los arroyos quebradas y pantanos, que median hasta la Capital..les sirve de pretexto para cohonestar su desidia y abandonar tan dilatadas y excelentes tierras a la cría de ganados, que procrean escasamente en la espesura de los bosques o hatos en que tienen distribuida la mejor porción de la Isla. .… 22 -En segundo lugar la que hiciera el naturalista francés André Pierre Ledrú en su conocida obra “Viaje a la Isla de Puerto Rico” en el año 1797: … y como a ocho leguas distante del océano se encuentra la pequeña colonia de Caguas, compuesta de 540 habitantes establecidos en uno de los mejores terrenos de la Isla, pero casi sin vías de comunicación para exportar sus frutos e importar los artículos necesarios para su subsistencia.23 Estas

descripciones del valle coinciden en

la fertilidad de sus suelos y

la excelente

localización geográfica del poblado, desde el punto de vista de las comunicaciones con otros pueblos y particularmente con la capital, elemento este importante en el desarrollo de la economía de un lugar. En el año 1771 ya existían en Caguas: 48 estancias y 11 hatos, 65 cuerdas cultivadas de caña y 92 de plátanos, 602 palos de algodón, y también café. Para tener una idea de la cobertura de bosques que existía en la región aledaña a Caguas nos apoyamos en la descripción que hace Iñigo Abbad del territorio que circundaba al pueblo de Humacao: …marchando hacia el medio día por caminos fragosos cerrados de admirable arboleda. Los guayabos, jobos, mameyes, aguacates, anones, corazones, papayos, guanábanas, algarrobos, naranjos, limones, palmas de muchas especies… cierran el paso por muchas leguas.24 En el año 1797 se funda el pueblo de Juncos en el lugar conocido como hatillo de los Juncos en las márgenes del río Valenciano

25

con lo que el partido de Caguas pierde territorio bajo

su jurisdicción, específicamente al este. Se pueblo de Juncos

ha planteado

que antes de la fundación del

y el de San Lorenzo a principios del XIX,

Caguas había pretendido

establecer un pueblo en el hatillo de los lirios con el fin de evitar el que surgieran dos pueblos distintos, centralizando así en uno

los dos fuertes núcleos de población que


29 amenazaban reducir su jurisdicción.

26

En “Primeras familias pobladoras de Caguas” se

refuta esta aseveración, reafirmando que en ningún documento histórico de los analizados para esa investigación ha aparecido el hato o hatillo de Los Lirios. 27 En cuanto a la población que habitaba el extenso territorio del partido de Caguas, su número ascendía a 640 que se desglosaba de la siguiente manera: Tabla 2.1 Población por sexo y condición social. Población

Cantidad

Hombres

131

Mujeres

134

Hijos

214

Hijas

201

Agregados

29

Esclavos

62

Fuente: Estado general de la Isla de Puerto Rico, arreglado hasta fines del año 1776, de Fray Iñigo Abbad en: Antología de lecturas de Historia de Puerto Rico (siglos XV-XVIII) de Aída Caro Costas.

Según Salvador Padilla para el año 1799 el 4.5% de la población de Puerto Rico habitaba en el valle de Caguas-Juncos28 de un total de 153 232 habitantes29 , lo que significa que vivían 6 895 habitantes en el valle comprendiendo en este caso también el territorio donde se encontraba ya establecido el pueblo de Juncos. Cambios en el territorio desde los inicios del Siglo XIX hasta 1855. En

Puerto Rico este siglo se destacó por el incremento acelerado de la población y el

aumento de la producción agrícola, particularmente de la caña de azúcar. La promulgación de la Cédula de Gracias

en 1815, la cual disponía que se le cedieran

alrededor de seis acres de tierra a todo inmigrante blanco libre y otros tres acres adicionales por cada esclavo30, permitió la liberalización del comercio con otras naciones y

provocó el

arribo de un gran número de inmigrantes que poseían capital y tecnología más avanzada para la producción de azúcar.


30 La introducción de nuevas técnicas introducidas por esta inmigración fue

un elemento

importante para el aumento de la producción. En el caso de las haciendas ya establecidas se vieron precisadas a mejorar las técnicas de producción. Con respecto a esto el historiador Fernando Picó plantea que para

1820 la inversión en calderas, chimeneas y fuerza

hidráulica y de vapor, todavía no representaba una proporción principal de los gastos de una hacienda azucarera;

pero cuando las demandas del mercado requirieron que los

hacendados elaboraran un producto más refinado que la tradicional azúcar moscabada, fue necesario gravar una mayor proporción de la tierra, para introducir adelantos técnicos. 31 La producción de azúcar comenzó a aumentar durante las primeras décadas convirtiéndose en el producto agrícola de exportación más importante. 32 Ya en la segunda mitad del siglo XIX ocurre una crisis en la economía azucarera provocada por la disminución de los precios del azúcar moscabada (azúcar sin refinar) y el cese de las importaciones de esclavos africanos, entre otros factores.

Trabajos agrícolas cerca de Caguas. 1945. Colección Instrucción Pública. Archivo General de Puerto Rico. Instituto de Cultura Puertorriqueña.


31 Pérdida de territorio y cambios en los barrios: En el partido de Caguas en el año 1812 queda conformado el primer cabildo del municipio 33, como resultado de la puesta en vigor del sistema constitucional. Sin embargo,

desde

principios de este siglo continúa el desmembramiento del territorio que pertenecía a esta jurisdicción. Anteriormente se mencionó la pérdida del territorio donde se fundó el pueblo (y partido) de Juncos. En 1811 se funda San Miguel de Hato Grande, (actual San Lorenzo), el mismo se ubicó en el antiguo sitio de San Miguel (que originalmente era una aldea con una ermita). Con la fundación de San Miguel, Caguas pierde los barrios rurales de Hato, Quemados, Cayaguas y Jagual. Todos ellos formaban parte de lo que se conocía como el hato.

34

En las actas del cabildo del 10 de enero de 1814 35 aparece que en Caguas ya existían 9 barrios: Gurabo, Rincón, Navarro, Tomás de Castro, Turabo, Cañabón, Sumidero, Fray Hormiga y Río Abajo. Raquel Rosario nos narra que en el año 1820 queda resuelto el pleito de separación del

barrio de Gurabo

de Caguas,36

con lo que

se pierden

los barrios

Rincón, Navarro y Gurabo. Años más tarde, en la reunión del cabildo del 7 de mayo de 1821 se discutió el reparto de Gastos Municipales y aparece que los barrios ya ascendían a 15, se mencionan por primera vez, Barra de Jagueyes, Mesa, Quebrada, Pierno, Yegua, Río Cañas, Agua Buena, Lima, Cañaboncito, Bairoa, El Troche y Culebra, se reiteran; Castro y Turabo.

Sumidero, Cañabón,

Tomás de

37

Dos años más tarde, en el cabildo

celebrado el 15 de enero de 1823, se menciona la

existencia de 18 barrios38: lo que era Barra de Jagüeyes, se queda con el nombre de Jagüeyes, Culebras , Quebrada Doña Beatriz, que al parecer se desprendió del anterior, El Barrero, La Barra y La Mesa (que, al parecer, fue una unión). Aparecen como nuevos los siguientes: Cagüitas,

Bairoa Abajo, Río Abajo, Quebrada Arenas y Quebrada Puercos el

cual, podría tener relación con los barrios existentes en 1821 nombrados Quebrada y Piernos.


32 En el año 1833 se realiza la petición formal para la fundación del pueblo de Aguas Buenas39; dejando

de

pertenecer a

Caguas los barrios de

Agua Buena, Sumidero,

La Lima y

Jagueyes. En el año 1820 el gobernador Aróstegui dio el visto bueno a la solicitud del Ayuntamiento de Caguas para que se declarara como villa al pueblo de Caguas, lo que significaba una gran distinción para sus habitantes ya que para esa fecha sólo 4 asentamientos tenían ese título: San Germán, San Francisco de Aguada, San Felipe de Arecibo y San Blas de Coamo. En ese año se constituye en cabecera de distrito40 (con agregación de Cayey, Cidra, Barranquitas, Trujillo, Gurabo y San Lorenzo de Hato Grande) hay que destacar que ya en ese período, el pueblo ocupaba el segundo lugar en población, con 2 054 habitantes, sólo superado por la ciudad de San Juan que tenía 9 453 habitantes41. En el plano de puntos divisorios del pueblo de Caguas aparece el dato referente a la extensión del mismo en 1822: 72 cuerdas y 3/5. Este fue confeccionado para averiguar sobre el derecho de propiedad de un residente sobre unos terrenos localizados en esta jurisdicción, se destaca el camino a la ciudad de San Juan.

Mapa no.2 Plano de puntos divisorios de la población de Caguas en 1822.

Fuente: AGPR, Fondo de Obras Públicas, Propiedad Pública, caja 27, legajo 1819-1825


33

Eran numerosos los que solicitaban a las autoridades terrenos baldíos para residir en los pueblos del Departamento. Entre estos, Don Gabriel Torres a quien en 1819 se le asignaron tres caballerías, específicamente en el hato de Bayamoncito, jurisdicción de la Cidra. 42, pueblo que pertenecía al Departamento de Caguas. Ya en 1841 el ayuntamiento de Caguas, en respuesta a una petición de terrenos baldíos,

Caguas.43 Sin embargo, en otro documento se describe la

baldíos en la jurisdicción de relación de títulos

plantea que ignora que haya terrenos

expedidos por concesiones de terrenos baldíos y realengos a nueve

agraciados específicamente desde el año 1835 a 1847.44 Vías de comunicación. En Caguas la infraestructura de medios de transportación era casi inexistente: existían caminos vecinales y el viaje existían

a la capital se hacía en condiciones difíciles. En 1808

diferentes vías de comunicación,

ya

como se refleja en el mapa No.3, titulado

originalmente “Croquis de la Jurisdicción de Caguas y de las carreteras y caminos vecinales que la atraviesan”, donde

se detallan los

caminos principales, como la carretera a la

capital, la que conducía a Ponce y varios caminos vecinales que la unían a Hato Grande, a Naguabo pasando por Gurabo, que para esta fecha todavía era un barrio de Caguas. Se ha señalado que para 1824 en el este de la isla, se había delineado el corredor del valle del Turabo desde Caguas a Humacao.45 Para la década de 1830 la calidad de los caminos no había mejorado. La ruta para llegar a Caguas seguía el margen del río Loíza, a no ser que se prefirieran las antiguas veredas que por territorios de Río Piedras y Guaynabo conducían eventualmente al valle del Turabo.46


34 Mapa no. 3 Croquis de la jurisdicción de Caguas y de las carreteras y caminos vecinales que la atraviesan.

Fuente: AHC, Sección Secretaria, subsección Obras Publicas, serie expedientes documentales, subserie caminos.

En su visita a Caguas, en 1831, el gobernador Miguel de la Torre señaló que los caminos se compusiesen con solidez47, lo que fue ejecutado en el año 1832 48. Características de la población. En 1824 tenía este partido 5 380 almas 49, lo que significó un aumento notable de la población desde 1776 (fenómeno que también ocurrió en otros partidos del interior de la isla).

Según el censo practicado en

1827 Caguas tenía 6 919 habitantes 50.Un año más

tarde, su población ascendía a 8 581, de estos:

-3257 eran blancos -2362 eran pardos -600 eran morenos -1554 eran agregados -808 esclavos.

- 4430 eran varones - 4151 eran mujeres


35 Llama la atención cómo en el transcurso de tres años –desde el año 1824 a 1827–, se le suman 1539 habitantes y desde 1827 a 1828, en un año

solamente se le añaden 1662

habitantes, aumento que podría estar relacionado con lo atractivo que resultaba vivir en este partido. En el año 1840 se reportó la cantidad de 7 426 habitantes 51, lo que significó una disminución con respecto a la cantidad de habitantes en 1828, lo que definitivamente estuvo relacionado con la pérdida de algunos barrios por la fundación del pueblo de Aguas Buenas (mencionado anteriormente). Cuando analizamos la estructura por edad de la población para el año 1840 (gráfico 2.2), se observa el predominio del grupo de edad perteneciente a los diez primeros años de vida reflejo de la alta natalidad; por otra parte, la brusca disminución en los grupos de edad adulta, indica que la expectativa de vida era baja.

Gráfico 2.2 Estructura por grupos de edad 1840 101 a 110

1

91 a 100

1

81 a 90

Grupo por edad

71 a 80

61 a 70

51 a 60

41 a 50

31 a 40

21 a 30

13 65 113 253

hab b

439 772 1344 1702

11 a 20

2723

1a 10 Población

Fuente: AHC, Sección secretaria, subsección archivo, serie censos, subserie habitantes, caja 20.


36

En cuanto a la estructura por sexo y edad, cuando se analizaron los documentos relativos al censo para el año 1840 nos percatamos de que no había un patrón uniforme en la cantidad de años para cada grupo de edad establecido, por lo tanto se reagruparon de la siguiente manera: un primer grupo de 0 a 15 años, un segundo grupo de 16 a 60 años y un tercero de 61 años y más. Como se observa en la gráfica

2.3 en el grupo de 0 a 15 años la

población femenina era mayor y lo mismo ocurría en el grupo de 16 a 60 años solo que la diferencia era mayor. Sin embargo en el grupo de 61 años y más la población masculina era mayor, lo que se

interpreta,

que la mortalidad en la mujer era más alta que en los

hombres.

Gráfica 2.3

61 y más

Población femenina

16 a 60

Edad

Grupos de Edad

Estructura por sexo y grupo de edad: 1840

Población masculina.

0 a 15

2000

1500

1000

500

0

500

1000

1500

2000

Cantidad de Habitantes

Fuente: AHC, Sección secretaria, subsección archivo, serie censos, subserie habitantes, caja 20.


37 Desarrollo de la agricultura: Las condiciones naturales en este territorio propiciaron el desarrollo de la agricultura, Pedro Tomas de Córdova en sus Memorias señalaba: Todo el terreno de este partido contiene la capa vegetal necesaria para el cultivo de los frutos que se siembran en la Isla… todos los frutos prosperan bien en este partido..pero los que se cultivan con el mejor suceso son el café, la caña, arroz….y demás raíces de diario consumo. La agricultura aumenta considerablemente. Muchos vecinos se han aplicado a la cultura del café y los establecimientos antiguos han progresado en la misma proporción.52 En 1825 ocurrió el temporal Santa Ana y dos años más tarde, el San Jacinto. Con respecto a este último, se ha señalado que “acabó con la agricultura”53, pero ya

en el año 1828,

Caguas producía 389 quintales de azúcar, 176 de tabaco, 1211 de café y 24 bocoyes de ron.54 En Caguas para esa fecha existían 20 trapiches de madera y 50 cuerdas de tierra, las cuales estaban dedicadas al cultivo del azúcar. Para conocer la magnitud de su producción azucarera comparamos los datos de Caguas con los de otros pueblos: Río Piedras, Arecibo, Manatí, y Coamo. La producción de azúcar en el valle era poca en comparación con las de Arecibo, Río Piedras y Manatí, aunque ya desde principios de siglo, existían varias haciendas: una gran parte de ellas localizadas en el barrio Cañabón al oeste del valle.

55

Éste se distinguía del resto de los barrios por ser gran

parte de su territorio llano. Las Haciendas eran unidades de producción dedicadas a un solo cultivo: la caña o café y cuya finalidad era la exportación. También algunas tierras podían dedicarse al pasto. Con respecto a las estancias se distinguían de las anteriores por tener menor tamaño y porque se dedicaban al cultivo de frutos menores.


38 Tabla no. 2.2 Riqueza y producción de caña y café de Río Piedras, Arecibo, Manatí, Caguas y Coamo para el año 1828.

Pueblo Río Piedras Arecibo Manatí Caguas Coamo

Trapiches de madera 30

Trapiches de hierro

Cuerdas de caña 420

Producción azúcar (quintales) 8,400

180,000

Producción café (quintales) 1,000

20

26 30 20 23

15 2 0 0

426 161 50 50

12,780 1,280 389 150

142,800 16,416 411,095 114,000

120 164 1,211 3,400

Pies de café

Fuente: Pedro Tomas de Córdova, Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la Isla de Puerto Rico. Tomo II.

Como se observa en la tabla anterior, entre los pueblos seleccionados Caguas tenía en ese año el menor número de trapiches de madera, y ocupaba el cuarto lugar entre los mismos; sin embargo, en la producción de café se destaca, por tener la mayor cantidad de superficie (expresada en pies), dedicada a este cultivo y por ser el segundo en producción. Ya para el año 1840 existían en el territorio 24 trapiches de madera y uno de hierro este último correspondía a la hacienda San José, la primera en producir azúcar moscabada en Caguas.56 El monto de los recaudos por contribuciones que constituía el llamado Reparto de gastos públicos es un reflejo de la actividad económica del municipio, ya que registra cómo se distribuía el monto de las contribuciones recolectadas. Generalmente, las partidas se destinaban a cubrir salarios del párroco, del maestro y los gastos de las obras públicas, un ejemplo es el que se detalla en la tabla 2.3 perteneciente al año 1827. Tabla 2.3 Reparto de gastos públicos. Año 1827

Gastos Públicos

$ (en reales)

Para el salario del cura

300

Para el sacristán

30

Para el maestro de primeras letras

100

Para gastos públicos

150

Fuente: AGPR, Fondo Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 421.


39 Desarrollo urbano Caguas era un pueblo pequeño, con una iglesia, la Casa del rey, un cementerio, una gallera, una carnicería, una tienda mixta y un matadero construido en 1848. En 1843 se aprueba la ampliación y reforma de la cárcel tomando terrenos de un solar adyacente al Ayuntamiento. (Ver apéndice número 1). En 1847 en el pueblo existían: 378 viviendas con las características que se observan en la siguiente tabla: Tabla 2.4 Características de las viviendas en 1847 Viviendas De material, de

Cantidad alto

1

De material, terreras

11

De madera y tejas con bajos de material: Alto y bajo de madera, cubiertas de teja: Terreras de madera y teja:

15

De madera cubiertas de yagua:

53

Bohíos:

145

27 126

Fuente: AGPR, Fondo Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 423.

Como se aprecia en la tabla 2.4, el 71 % de las viviendas eran de material precario: bohíos y de madera cubiertas de yagua lo que evidencia cuales eran las características urbanísticas de este asentamiento. La situación de la administración pública municipal se evidenciaba materiales de su sede: la Casa del rey cuyo estado

era

en las condiciones

motivo de preocupación desde

antes de 1820. En 1835, el gobernador Miguel de la Torre ordenó la composición de la misma lo que no pudo realizarse por falta de fondos

57

y no fue hasta el año 1887 que se

dio por terminada la obra de la nueva casa, ya conocida como Alcaldía.


40 Conclusiones parciales: 

Las excelentes condiciones naturales del territorio favorecieron el asentamiento de los grupos indígenas; la existencia de cuerpos de agua y los suelos aluviales presentes en las áreas llanas, favorables para el cultivo y la pesca.

En los primeros períodos de la colonización predomina la ganadería como actividad económica y no es hasta

1741 que se crea el partido y la tenencia a guerra de

Caguas ya con una economía basada en la agricultura de subsistencia, practicada por las numerosas familias que vivían dispersas en el territorio. 

En el siglo XIX se acentuó la importancia económica de la región cuando se declara villa el pueblo de Caguas y cabecera de distrito, que aunque pierde territorio por el establecimiento de otros pueblos se incrementa su población, de manera que ya en la segunda década,

el pueblo era el segundo más poblado en Puerto Rico.

Paisaje correspondiente al barrio Turabo de Caguas. Álbum de oro de Puerto Rico.

Notas al calce 1

Francisco Scarano. Puerto Rico. Cinco siglos de historia (San Juan: Mc Graw Hill, 1993), 44.

2

Marlene Ramos Vélez, “Turabo Cluster: un sitio arqueológico en el valle de Caguas” en Ocho trabajos de investigación arqueológica en Puerto Rico. Segundo Encuentro de Investigadores, (San Juan: I.C.P.1997) 48. 3

Carlos Pérez Merced, “Caguas, una comunidad ceramista: Excavaciones en CS-2”, en : Arqueología del valle del Turabo


41

4

Juan C. Rosario Fernández, “Cosmovisión de las prácticas funerarias del yacimiento Caguitas, Caguas”, en: IV Encuentro de investigadores. Trabajos de investigación arqueológica. (San Juan: Programa de Arqueología I.C.P., 2002), 51. 5

Francisco Moscoso, Caguas en la conquista española siglo XVI, (Departamento de desarrollo cultural, Gobierno municipal de Caguas, 1998), 13. 6

Raquel Rosario, Primeras familias pobladoras de Caguas, (Departamento de Desarrollo Cultural, Municipio Autónomo de Caguas, 2005), 79. 7

Ibíd., 3.

8

Ivonne Acosta, Santa Juana y Mano Manca. Auge y decadencia del azúcar en el valle del Turabo en el siglo XX,( Río Piedras: Editorial Cultural,1995 ),18. 9

Oscar Bunker, Historia de Caguas, volumen 1, ( Barcelona, 1975), 73

10

Ibíd. ,72.

11

Generoso Morales Muñoz , Fundación del pueblo de Gurabo, (San Juan: Imprenta Venezuela, 1944), 17

12

Salvador Padilla, “El poblamiento de Puerto Rico en el siglo XVIII”, en Anales, revista de Ciencias Sociales e Historia de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, (1985) ,102. 13

14

Raquel Rosario, 186. Fernando Picó, Historia General de Puerto Rico, (San Juan: Ediciones Huracán, 1990), 99.

15

Ibíd., 104.

16

Oscar Bunker , 73

17

Esta autora hace énfasis en que los Delgado se establecieron definitivamente en Caguas desde mediados del siglo XVII, ver genealogía esta familia en Primeras familias pobladoras de Caguas en la página 95, pero niega que haya existido un hato propiedad de esta familia como ha sido sustentado por varios historiadores, Pág. 78 del mismo libro. 18

Ibíd., 171

19

Oscar Bunker, 131.

20

Raquel Rosario, 224

21

Fray Agustín Iñigo Abbad, 120

22

Iñigo Abbad , 120

23

André Pierre Ledrú, Viaje a la isla de Puerto Rico en el año 1797, (San .Juan: Editorial Caqui, 1971), 81

24

Iñigo Abbad, 111.

25

Generoso Morales Muñoz, Orígenes históricos de San Miguel de Hato Grande, 57

26

Ibíd. ,146

27

Raquel Rosario, 23

28

Salvador Padilla,130

29

Ibíd., 120. James L. Dietz, Historia económica de Puerto Rico, (Río Piedras: Ediciones Huracán, 1997), 39

30


42

31

Fernando Picó, 160.

32

James L. Dietz, 29.

33

Enrique Lugo Silva, 95

34

Ibíd. , 80

35

Oscar Bunker, 265

36

Raquel Rosario, 238

37

Oscar Bunker, 266.

38

Ibíd., 267.

39

Raquel Rosario, 36

40

Herminio Torres Grillo plantea que ya desde el año 1816 el pueblo tenia esa distinción, por disposición de la Real Cédula de de enero de 1778. 41

Aníbal Sepúlveda, Puerto Rico Urbano. Atlas histórico de la ciudad puertorriqueña, volumen 1(San Juan: CARIMAR y Departamento de Transportación y Obras Publicas) 2004. 42

AGPR, Fondo de Obras Publicas, serie propiedad pública, subserie, Caguas años 1819-1879, caja 27.

43

AGPR, Fondo de Obras Publicas, serie propiedad pública, subserie Caguas, años 1819-1879, caja 28.

44

AGPR, Fondo de Obras Publicas, serie propiedad

45

Aníbal Sepúlveda, Puerto Rico Urbano, volumen 1,50.

46

pública, caja 27, expediente 2222.

Fernando Picó, 170-171.

47

Pedro Tomas de Córdova, Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la Isla de Puerto Rico, Tomo IV (San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1968), 247. 48

Ibíd.,408

49

Pedro Tomas de Córdova P, tomo II, 343

50

Pedro Tomas de Córdova P, tomo VI, 57

51

AHC, Sección Secretaria, subsección archivo, serie censos, subserie habitantes, caja 20.

52

Ibíd., 341

53

AGPR, Fondo de Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 422.

54

Pedro Tomas de Córdova, tomo II, 345.

55

Juan D. Hernández, “La trayectoria de la caña de azúcar en el valle del Turabo” (inédito) ,2001.

56

Ídem.

57

Oscar Bunker,251


43


44 Capítulo III. Transformaciones en el territorio desde 1855 a 1898

En la segunda mitad del siglo XIX y específicamente en la década de 1880, en Puerto Rico, ocurre una crisis en la economía azucarera provocada por la disminución de los precios de la azúcar moscabada y el cese de las importaciones de esclavos africanos, entre otros factores. Para satisfacer las demandas del mercado por una azúcar refinada había que centralizar la producción de la misma en ingenios con la maquinaria y tecnología necesarias, lo cual era sumamente costoso.

Entre 1852 y 1854 se diseñó un programa de construcción de carreteras lo que impulsó la construcción, e incluso la apertura al público (antes de que fuera terminada) en 1855 de la carretera de San Juan a Caguas, la cual había sido concebida junto con la que iba desde Ponce a Juana Díaz antes de que se proyectara la Carretera Central1 y que representó una apertura a la comercialización de los productos de la región, pues como en el resto de la isla las comunicaciones entre los diferentes pueblos era muy difícil,

lo que imposibilitaba la

salida y venta de los productos agrícolas. El tramo entre Caguas y San Juan se termina de construir en el año 1859. Años más tarde, en

1862 se construyó el tramo de la carretera

central que uniría a Caguas con Cayey, el cual fue abierto al tránsito en 1881. Con la apertura de la carretera se dieron unos cambios; por ejemplo,

en términos

poblacionales: en el año 1855 la población total del partido era de 8 467, catorce años más tarde, en el 1869 ya ascendía a 10 860 habitantes,2 lo que significó un aumento en 2 393 habitantes.


45

Carretera No. 1 Km 37. Álbum de oro de Puerto Rico

Desde el punto de vista económico

surgieron negocios como el servicio de coches para

pasajeros y aumentó el precio de las tierras aledañas a la carretera. Pero la situación no había variado con respecto a las condiciones de los caminos existentes dentro de la jurisdicción, como se plantea en un documento enviado a la dirección de Obras Públicas en el año 1868,

en el

que se describe claramente la situación de los caminos que

comunicaban a Caguas con el resto de los pueblos que formaban parte de la Jurisdicción de la misma. En este se aclara que solo estaban en buenas condiciones los caminos que conducían a Gurabo y a Juncos y 11 de los 50 kilómetros del camino hacia Arroyo, en estado mediano los que conducían a Cayey, a Cidra y Arroyo. En este último

los 39

restantes del camino a

caso el viaje duraba 7 horas, en estado regular clasificaban al

camino que conducía a Aguas Buenas y en mal estado los caminos hacia Sabana del Palmar y San Lorenzo.3 En el mismo documento se planteaba que cuando llovía, estos caminos se volvían intransitables.


46 Composición de la población Para el año 1869 el total de la población del municipio era de 10 860 habitantes: de estos más de la mitad estaba constituida por población negra (en los documentos históricos clasificada como “de color”). Con respecto a la estructura por sexo para el año 1869, como se observa en la tabla 3.1

el número de población masculina blanca era mayor que la

femenina, sin embargo en la población negra predominaban las mujeres. Se ha planteado que en Puerto Rico la población negra debió haber crecido a un ritmo mayor que la blanca como consecuencia de un balance mucho más favorable entre nacimientos y defunciones 4 Tabla 3.1 Estructura por sexo, según color de la piel. Año 1869

Raza

Sexo

Población Blanca Población Negra

Cantidad

Varones

1 671

Hembras

1 654

Varones

3 709

Hembras

3 826

Total

10 860

Fuente: AHC, Sección Secretaria, subsección archivo, serie censos, Subserie habitantes, caja 21.

Gráfica 3.1

Estructura por sexo y edad: 1869 Población Blanca

Grupos de Edad

61 y más

Población femenina

16 a 60

Población masculina

0 a 15

2000

1500

1000

500

0

500

Cantidad de Habitantes

1000

1500

2000


47 Gráfica 3.2

Estructura por sexo y edad: 1869 Población Negra Grupos de Edad 61 y más

Población Femenina. Población Masculina

16 a 60

0 a 15

3000

2000

1000

0

1000

2000

3000

Cantidad de Habitantes Fuente: AHC, Sección Secretaria, subsección archivo, serie censos, subserie habitantes, caja 21.

Analizando las pirámides de población que representan la composición por sexo y edad y como ya se explicó en el capitulo anterior los grupos de edades son tres: de 0 a 15 años, de 16 a 60 años y 61 y más: se elaboraron dos pirámides, una para la población blanca y la otra para la población negra (gráficas 3.1 y 3.2). En la correspondiente a la población blanca

en los tres grupos de edades hay un predominio de la población masculina, sin

embargo en la de la negra esto no ocurre en los grupos de 16 a 60 años, aunque la diferencia es muy poco significativa. Lo que si llama la atención es cuando al comparar estas dos pirámides con la correspondiente al año 1840, el número de habitantes con más de 61 años en el año 1869 es muy escaso en comparación con la cantidad de habitantes en esas edades en 1840, en el caso de las mujeres se trata de la cuarta parte de lo que había en 1840 y en el caso de los hombres un poco más de un tercio de lo que había en 1840.


48 Ya para el año 1880 la población ascendía a 16 459 habitantes y se desglosaba de la siguiente manera: Tabla 3.2 Cabezas de familias por sexo y situación económica.

Cabezas de familias

Varones

Hembras

Pudientes

1056

272

Pobres

2402

2954

Tabla 3.3 Por sexo, y especificando la población blanca:

Sexos

Varones

Hembras

Blancos

2822

2913

Totales (incluida la población negra)

8263

8196

Fuente: AGPR, Fondo Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 425.

Tabla 3.4 Por profesiones y según sexo: Profesiones

Varones

Hembras

Empleados del estado

11

0

Clero

2

0

Empleados públicos

11

0

Profesores de ciencia y artes

461

209

Ocupados en la industria territorial de reino vegetal

1,999

146

Ocupados en la industria territorial del reino animal

173

5

Ocupados en la industria y elaboración de materias vegetales Ocupados en la industria y elaboración de materias animales Ocupados en la industria y elaboración de materias minerales Industria mercantil

884

1,107

131

0

61

0

316

0

Ocupados en el servicio personal

2,456

22

Ocupados en el servicio domestico

153

4,903

Individuos sin ocupación

1,605

1,800

Fuente: AGPR, Fondo de Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 425.


49 Como se observa en la tabla 3.4 por ocupación predominaban los hombres ocupados en el servicio personal (en un 30 %) y las mujeres que realizaban servicios domésticos (en un 60 %). Los ocupados en la industria territorial del reino vegetal (esto es en la

agricultura)

eran fundamentalmente hombres y representaban la segunda ubicación laboral en el caso de los hombres (con un 24%). Se destaca también, el número de personas sin ocupación, entendemos que se ha sumado aquí la población infantil. Según el Censo General de Población de 1883, la composición según sexo y estado civil, (mostrada en la

tabla 3.5) se diferencia la población blanca de la negra, nótese que la

población negra superaba a la blanca, (ya que constituían el 63.8 % de la población total) y que la diferencia entre los sexos era muy poca.

Tabla 3.5 Total de habitantes por sexo y estado civil año 1883.

Por Sexo

Población Blanca Población Negra Totales

Por Estado Civil

Varones

3 046

Solteros 1 753

Casados 1 041

Viudos 252

Hembras

3 106

1 738

1 079

289

Varones

5 483

3 235

2 033

215

Hembras

5 400

3 201.

1 951

248

17 035

9 927

6 104

1 004

Fuente: AGPR, Fondo de Obras Publicas, serie asuntos varios, caja 80, legajo 104.

Cuando comparamos estos datos con la información correspondiente a la de la población total de Puerto Rico para el año 1887 (cuatro años más tarde), nos llama la atención que a diferencia de los datos correspondientes a Caguas, la población blanca para todo Puerto Rico era mayor; siendo la tasa de crecimiento de la población negra, mayor que la correspondiente a la blanca. Al respecto Vázquez Calzada ha planteado que esta contradicción, probablemente, fue el producto de los problemas de clasificación de raza o color, que se han producido en Puerto Rico debido al matrimonio interracial. 5


50 Desarrollo Agrícola: En el año 1856 en respuesta a una petición del Gobernador el Ayuntamiento informa sobre el estado en que se encuentra la recolección de frutos,

“Aquí son la caña, el café y la

ganadería las tres industrias principales y se producen además frutos menores como arroz, mais (sic) plátanos y batatas en diferentes épocas”. Se enfatiza que en ese año la molienda de caña no pudo comenzar en fecha establecida debido a la epidemia del cólera morbo, y que también la cosecha de café se vio afectada por esta misma causa ya que el valor de los jornaleros subió” por la falta de brazos.6 El cólera que afectó toda la isla, se transmitía a través de las aguas contaminadas, ya que al no existir alcantarillado, las aguas usadas iban directamente a las quebradas, facilitando la propagación de la enfermedad. En el Padrón general de fincas rurales del partido de Caguas para el período de 1866 a 1867 7

aparece que en el territorio existían: -10 haciendas, de estas: -4 en el barrio Cañabón, de las cuales se mantenía

la hacienda San José como la

mayor con 200 cuerdas cultivadas, 400 sin cultivar (“no cultivadas”) y con un producto total de 32 700 escudos, las restantes eran Conchita, Josefa y Santa Catalina. -2 en el barrio Turabo: Cuatro calles e Industria -2 en el barrio Bairoa: Josefa y San Luis. -1 en el barrio Culebras: con el mismo nombre. -1 en el barrio Caguitas: hacienda María. -344 estancias, correspondiéndoles el mayor número de estancias a los barrios Tomás de Castro, Culebras y Turabo con 61, 52 y 43 respectivamente.

Con la mayor superficie cultivada, aparecen el barrio Bairoa, y el barrio Barra y Jaguas con 321 y 224 cuerdas respectivamente. El producto total, sumando el de las haciendas con el de las estancias era de 198 814 escudos.


51 Un año más tarde, como se refleja en el padrón correspondiente al período 1867 a 1868 son 9 las haciendas de caña y se mantenía la hacienda San José con la mayor superficie cultivada; pero en este caso, con 150 cuerdas. Para esta fecha desaparecen las haciendas Culebras, Josefa y San Luis. Todas reportaban la tenencia de esclavos destacándose la hacienda San José que contaba con 22 esclavos.

A continuación, se representan la cantidad de haciendas de caña, las estancias dedicadas a frutos menores y ganado existente por barrio: Gráfica 3.3 Haciendas de caña, según el padrón de riqueza rústica. 1867-1868.

Como se observa en la gráfica 3.3

el barrio Cañabón se destacaba

por tener el mayor

número de haciendas de caña y esto estaba relacionado a que gran parte de su territorio era llano y surcado por el río Cagüitas y algunas quebradas.


52

Tabla 3.6 Estancias de frutos menores (1867-1868)

48

Superficie cultivada (en cuerdas) 81

Productos totales al año (en escudos) 13 805

Culebras

65

219

18 595

3

Cañabón

18

56

7 603

4

Beatriz

24

45

6 881

5

Caguitas

7

14

2 532

6

Cañaboncito

15

24

4626

7

Barra y Jagua

12

25

4930

8

Quebrada Puercos

32

66

6 084

9

Bairoa

20

28

11 487

10

Río Cañas

31

21

9335

11

Tomas de Castro

58

118

17 216

Barrio

No. de estancias

1

Turabo

2

Entre los barrios se destacaban los de

Culebras y Tomás de Castro, por tener mayor

número de estancias de frutos menores y en superficies cultivadas (tabla 3.6), los cuales tenían en común, que

parte del terreno era montañoso y por lo tanto, no tenían las

mejores condiciones para el cultivo de la caña. Por su parte las estancias dedicadas a la cría de ganado sumaban 38, distribuidas por todo el territorio, destacándose

el barrio de

Cañaboncito con el mayor número, como se observa en la siguiente tabla: Tabla 3.7 Estancias de Ganado

1 2 3 4 5 6 7 8 9

Barrio Culebras Bairoa Río Cañas Caguitas Cañaboncito Turabo Beatriz Barra y Jaguas Tomas de Castro

Número 3 3 2 7 11 5 4 2 1

Fuente: AHC, Sección finanzas, subsección contribución, serie padrones de riqueza, subserie agrícola, caja 53.


53

En el último tercio de este siglo se altera significativamente la actividad económica, como el acontecer social y político de Puerto Rico. Entre los eventos que ocurrieron en este período se destacan la Revolución Gloriosa en España, las gestas revolucionarias en Cuba y Puerto Rico y la abolición de la esclavitud entre otros.

8

Luego de la abolición de la esclavitud quedaron sólo tres haciendas en Caguas: Cuatro Calles en el barrio Borinquén, San José en el barrio Cañabón y Santa Catalina en el barrio Cañaboncito. Para las fechas 1884-1885 aparece que existían solo Cuatro Calles y Santa Catalina.9 En 1878 Manuel Ubeda y Delgado en su Estudio histórico geográfico y estadístico de la isla de Puerto Rico señala refiriéndose a Caguas, que: sus terrenos…producen tabaco en abundancia, caña de azúcar y café. Existen veinte estancias con más de diez cuerdas y muchos pequeños sembrados del primer fruto, que es el que constituye su principal riqueza tanto por su abundancia, cuanto por su calidad, que es considerada como una de las mejores de la Isla; hay tres haciendas de caña con maquinas de vapor, dos con trapiches de bueyes y seis estancias que tienen trapiches meladeros. De café existen una estancia mayor de diez cuerdas y muchos pequeños trozos. También es abundante el ganado 10. En esta descripción se refleja cómo la caña de azúcar había perdido la supremacía en la agricultura cagüeña y cómo el tabaco, que ya desde principios de siglo ocupaba el segundo lugar en producción, en las últimas décadas del siglo XIX tenía la primera posición en producción y en cantidad de terreno. Desarrollo urbano Para 1878 existen en el pueblo 12 calles y cuatro callejuelas con 388 casas, 266 bohíos y 761

familias.

Siendo

sus

edificios

públicos:

la

iglesia,

de

mampostería,

la

Casa

ayuntamiento (ocupada por las oficinas, cárcel, juzgado de paz, estación telegráfica y puesto de orden público) la Casa del rey, cuya construcción estaba paralizada, cementerio, de mampostería, carnicería de madera y en mal estado y el cuartel de guardia civil que ocupaba una casa de propiedad particular.11


54 Dos años más tarde, en 1880, las características de las edificaciones del pueblo eran las siguientes: Tabla 3.8 Número de edificios públicos y casas particulares. Año 1880 Templos de material abiertos al culto:

1

Edificios públicos de material

1

Ídem con bajos de material y altos de madera

1

Casas particulares de material de un solo piso

20

Ídem de dos pisos

5

Casas con bajos de material y altos de madera

26

Casas particulares de madera (1 piso)

321

Casa particulares de madera (dos pisos)

25

Ranchos o bohíos Total

371 771

Fuente: AGPR. Fondo Gobernadores Españoles, Serie Municipalidades, caja 425, Exp. Censo de almas 1880.

En comparación con el estado de las edificaciones correspondientes al año 1847, treinta y tres años más tarde, en el pueblo no había crecido el número de casas de dos pisos y sí las de un solo piso (terreras de madera y tejas) Por otra parte el número de bohíos creció sustancialmente: en 1847 habían 145, en 1878 se reportaron 266 y en 1880 371. En 1878 el 32 % de las viviendas urbanas de todo Puerto Rico eran bohíos, en ese mismo año en el pueblo de Caguas este tipo de vivienda representaba el 35 %. El sector comercial en el pueblo se componía de la siguiente forma:12 - en el barrio Este: existían una zapatería, una pulpería tabaquería, un bodegón, una también estaba establecido

con tabaquería y

agencia de funeraria y los servicios de

otra sin

un practicante;

un secretario de juzgado municipal.

- en el barrio Norte: dos pulperías una sin tabaquería y otra con tabaquería y un puesto de frutas. - en el barrio Sur: 2 pulperías sin tabaquería, un negocio de coches de alquiler y otro de caballos, un bodegón de comida, 2 bodegones, un puesto de verduras y dos de frutas, los servicios de un agrimensor y de un médico cirujano y también una posada.


55 - en el barrio Oeste: un Bodegón, un puesto de verduras, una panadería y un negocio de carros de transporte. En el resto del partido la actividad comercial se reducía a lo siguiente: - una pulpería sin tabaquería en el Barrio Culebras, un ventorrillo en el barrio Barra y Jaguas, una pulpería con tabaquería

y un negocio de carros de transporte en el barrio

Turabo, un especulador de tabaco en rama y un negocio de carros de transporte en el barrio Beatriz, un ventorrillo en el barrio Tomas de Castro, una fabrica de yeso o cal en el Barrio Cañabón. Es de notar que la actividad comercial se concentraba en los barrios este y sur del pueblo, en el resto del municipio era escasa. En 1878 Caguas pasa a formar parte del distrito de Guayama (el sexto departamento) junto a Aguas Buenas, Arroyo, Cayey, Cidra,

Gurabo, Hato Grande, Juncos, Sabana del

Palmar y Salinas y cuya cabecera era el pueblo de Guayama. 13 En 1882 se autoriza el establecimiento de un Juzgado de primera instancia en el pueblo14, lo que es indicativo del auge e importancia que había ganado la villa. Hacia el año 1884 la villa tenía una extensión de 60.3 cuerdas y ocupaba el séptimo lugar en cuanto al tamaño, 15 aunque no era cabecera administrativa superaba a Guayama que era la que ostentaba ese título. La importancia que estaba adquiriendo la villa se acentúa cuando en el año 1894 recibe el titulo de ciudad16.

Cambios en la distribución de los barrios Como se mencionó en el capítulo anterior, en la primera mitad del siglo XIX fueron numerosos los cambios en división del territorio por barrios. En el cabildo celebrado el 21 de abril de 1861, se informa sobre el estado de los barrios rurales, (aunque en ese momento sumaban 15: cuatro urbanos y 11 rurales), y era el siguiente: 1. El barrio Cagüitas, con una orientación Norte-Sur y con una topografía llana, se cultivaba caña, existía

ganado regular y algunos frutos menores.


56 2. El barrio Bairoa, con una orientación Norte, llano a excepción de una parte, dedicado a caña, algo de ganado y pocos frutos menores. 3. El barrio

Río Cañas y Mesa, con una orientación Norte, en un principio es llano y lo

demás es montañoso, se cultivaban frutos menores y muy poco ganado. 4. El barrio Culebras, orientación sur, es montañoso, dedicado a frutos menores y algún ganado. 5. El barrio Beatriz, con una orientación sur, es montañoso, café poco, frutos menores y algún ganado. 6. El barrio Tomás de Castro, orientación sur, montañoso con muy pocas llanuras, dedicado a algo de caña, frutos menores y algún ganado. 7. El barrio Cañabón, orientación poniente (al oeste), todo llano, con bastante caña, algún café, ganado y frutos menores (se señala que este es el más rico del territorio) 8. El barrio Cañaboncito orientación poniente, montañoso, poca caña, ganado y frutos menores. 9. El barrio Barra y Jaguas, su orientación norte, tiene montañas y llanuras, pocos frutos menores, algún café y ganado. 10. El barrio Quebrada Puercos, orientación norte, participa (sic) de montañas y llanuras, con pocos frutos menores. (Se señala que este es el más pobre y de menos vecinos) 11. El barrio Turabo, orientación sur y este, participa (sic) de montañas y llanuras, alguna caña, ganado y frutos menores.17 Años más tarde cambió nuevamente la división territorial según los barrios ya que en un telegrama enviado por el alcalde al Gobernador General el 3 de julio de 1879 se señala: “Este término municipal consta de 16 barrios, 12 rurales y 4 locales, de 4 grupos o manzanas de la población y de 769 caseríos.”18


57 Comunicaciones: En 1875 quedaba terminada la línea telegráfica de San Juan a Ponce por Caguas, Cayey, Aibonito, Coamo y Juana Díaz, la que diez años después enlazaba ya casi todos los pueblos de la Isla.

19

En 1885 la carretera que unía los pueblos de Caguas, Gurabo, Juncos, Las Piedras y Humacao constituía una de las principales vías de comunicación, pero las condiciones de la misma eran pésimas.20 Todavía en esta época un viaje en

los coches correos desde Río

Piedras a Caguas tomaba tres horas y cuarto, de Caguas a Cayey dos horas y media, de Caguas a Gurabo tomaba una hora.21

Conclusiones parciales: 

En este periodo se inicia un proceso de desarrollo socioeconómico del municipio a partir de la apertura del tramo de la Carretera Central que unía al pueblo de Caguas con la ciudad capital y que mejoró significativamente las comunicaciones entre estos dos lugares.

Se han planteado los factores económicos y políticos que influyeron en los cambios en la economía del territorio, particularmente la disminución de los precios del azúcar sin refinar y la abolición de la esclavitud que provocaron que el azúcar dejara de ser el producto agrícola más importante y fuera sustituido por el tabaco.

En la segunda mitad del siglo XIX aumenta la actividad comercial y el número de viviendas se duplica particularmente en el pueblo,

lo que se justifica con el

crecimiento de la población y el incremento de la actividad económica, como resultado también de la mejoría en las comunicaciones con la capital y el reforzamiento de la importancia del pueblo como el centro de

las comunicaciones desde la capital con

Ponce y desde la región centro-este con la capital.


58

Notas al calce 1

Ver María de los Ángeles Castro, La construcción de la carretera central en Puerto Rico. Siglo XIX. Tesis de Maestría de Historia (Río Piedras: Universidad de Puerto Rico, 1969). 2

AHC, sección secretaria, subseccion archivo, serie censos, subserie habitantes, caja 21.

3

AGPR, Fondo de Obras Publicas, serie Asuntos Varios, caja 145, legajo 183.

4

Vázquez Calzada,10

5 6

Ibíd., 11. AGPR, Fondo Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 423, legajo 2217 expediente 1856.

7

AHC, Sección finanzas, subsección contribución, serie padrones de riqueza, subserie agrícola, caja 53: 18661897. 8 9

Fernando Picó, 192 AHC, Sección finanzas, subsección contribución, serie padrones de riqueza, subserie agrícola, caja 53.

10

Manuel Ubeda y Delgado, Isla de Puerto Rico: Estudio histórico, geográfico y estadístico de la isla de Puerto Rico, (San Juan: Academia Puertorriqueña de la Historia, 1998), 263 11

Ibíd., 265

12

AHC, Sección finanzas, subsección contribuciones, serie planillas de riqueza, subserie comercial e industrial, caja 104, año 1877-1881 13

Ibíd., 40

14

Lidio Cruz Monclova, Historia de Puerto Rico. Siglo XIX, tomo II, segunda parte, (Río Piedras: Editorial Universitaria, 1952) ,662. 15

Aníbal Sepúlveda, Puerto Rico Urbano, volumen 3, 29.

16

Oscar Bunker, 341.

17

AHC, Sección Gobierno, Subseccion asamblea municipal, serie actas del cabildo, caja 04 (años 1860-1861).

18

AGPR, Fondo Gobernadores Españoles, serie municipalidades, caja 425.

19

Lidio Cruz Monclova, 870

20

Ibíd., 815

21

Ídem


59


60 Capítulo IV. Cambios en este espacio geográfico desde 1898 hasta 1952.

El 25 de julio de 1898 los Estados Unidos invadieron Puerto Rico y una vez ocuparon el país nombraron un gobernador militar. En diciembre de ese año se firmó el Tratado de París, el cual disponía que la isla pasaba a formar parte de Estados Unidos. En abril del año 1900 se implantó la Ley Orgánica también conocida como Ley Foraker, la misma tenía como objetivo establecer un orden en las relaciones políticas entre Estados Unidos y Puerto Rico. El cambio de soberanía en Puerto Rico provocó

transformaciones en todas las áreas del

acontecer isleño. La entrada de capital norteamericano, particularmente en el sector azucarero, era notable en el aspecto económico, esto condujo a que grandes extensiones de tierra se dedicaran a este cultivo, por lo que este período histórico

se ha denominado

como el de la “cañaveralización” de Puerto Rico. La producción azucarera aumentó grandemente durante los primeros años del nuevo régimen. Las transformaciones económicas

eran el resultado del establecimiento de

relacionadas con

la sustitución de la hacienda azucarera

nuevas formas productivas por centrales, proceso iniciado

desde finales del siglo XIX. Por otra parte, la producción de tabaco cobró importancia, ya que para el 1918 pasó a ser el segundo renglón más importante de exportación, reemplazando al café1, cuyo cultivo se vio seriamente afectado por el huracán San Ciriaco que azotó la isla en el año 1899. Tanto la caña de azúcar como el

tabaco eran

productos protegidos por los aranceles

norteamericanos. En el aspecto social, se ha planteado que gran parte de las inversiones que el gobierno federal hiciera en Puerto Rico en las primeras décadas, se concentraron en presupuestos para obras públicas: carreteras, edificios públicos, servicios municipales y centrales eléctricas e hicieron poco más que rozar la superficie de los más profundos males sociales y económicos1.


61 El historiador Fernando Picó sostiene que se dio un notable mejoramiento de la salud pública entre 1900 y 1930, reflejado en

una baja sostenida de las tasas de mortalidad 2,

aunque algunas enfermedades de carácter endémico, que eran las causantes de un gran número de muertes no disminuyeron hasta el período de 1940-1944. Entre estas la diarreaenteritis, tuberculosis y la malaria.3 Transformaciones económicas en Caguas: En el área rural del municipio, al igual que en el resto del Puerto Rico rural de principios de siglo predominaban las fincas pequeñas donde se cosechaban diferentes cultivos. Existían también algunas fincas mayores, en las cuales se cultivaba caña de azúcar, café y tabaco. Para el año 1899 existían

cuatro haciendas dedicadas a la producción de caña y 233

estancias donde se cultivaba el café, en cuanto a área en ese año la cantidad de cuerdas se dedicaban al cultivo del tabaco y 864 cuerdas a frutos menores 4. época

569

Para esta

el tabaco de Caguas al igual que el de Cidra y Comerío, se destacaban por su

calidad, en la isla y también fuera de ella. En

los primeros años del nuevo siglo se establecen nuevas compañías, de tabaco y

azucareras y el primer banco: Unión Bank of Halifax. En cuanto a la producción de azúcar en Caguas en este primer período ocurren cambios significativos.

Las tradicionales haciendas dejan de producir,

solamente al cultivo de la caña para venderla a una

y en su lugar, se dedican

compañía belga extranjera: Societe

Anonyme des Sucreries de Saint Jean, dueños de la central Santa Juana, instalada desde 1906, quienes arribaron a Caguas, interesados en invertir en la producción de la caña. La Central Santa Juana significó a partir de este momento un elemento importante en la vida económica y social de la región, convirtiéndose en pocos años, en unas de las mayores productoras de azúcar en Puerto Rico. La Compañía construyó varias vías férreas para la conducción de caña desde las diferentes fincas hasta la factoría (ver apéndice no.2). En el año 1922, la central Santa Juana ocupaba el lugar número 8 de un total de 47 centrales que


62 había en la isla5. En el año 1927, la misma pasa a manos de la United Porto Rican Sugar Company.

Central Santa Juana (año 1939). Álbum de oro de Puerto Rico.

En el año 1920 surge una segunda central en el valle del Turabo, en el barrio Bairoa, con el nombre de La Defensa. Su surgimiento estuvo vinculado

a la negativa de un grupo de

colonos a venderle su producto a los dueños de la Santa Juana. Como resultado de la caída de los precios del azúcar, en el 1922, esta central fue vendida a la Caguas Sugar Company que era parte de la United Porto Rico Company, la cual también era dueña de la Santa Juana hasta el año 1934. En La Defensa se produjo caña de azúcar hasta el año 1939 que fue desmontada.6


63

El aumento de la solamente,

producción azucarera fue considerable lo que

con la capacidad de molienda, sino también,

estaba relacionado no

con la cantidad de territorio

dedicado al cultivo de la misma. En poco tiempo toda la tierra alrededor de la ciudad de Caguas se convirtió en

un gran cañaveral.7 En la tabla 4.1 se detalla

la cantidad de

cuerdas de terrenos dedicadas a diferentes cultivos correspondientes a los años 1899 y 1922 y se puede apreciar el aumento en la cantidad de tierras, dedicadas al cultivo de la caña de azúcar.

Tabla 4.1 Cuerdas de terreno dedicadas a diferentes cultivos, pastos y bosques, en los años 1899 y 1922. Año

Caña

Café

Tabaco

Otros frutos

Pastos

Bosques

1899

607

303

132

880

20957

12334

1922

5439

6352

2516

1879

20810

6869


64

Fuente: Revista de Obras Publicas, diciembre 1928, No. 60 año V.

El aumento en la cantidad de cuerdas cultivadas –dedicadas tanto a caña, café, tabaco y otros frutos–, fue considerable. En el año 1899 era de 1 922 y en el año 1922 ascendió a 16 186 cuerdas. Esto trajo como resultado la disminución, a casi la mitad de la superficie boscosa que existía en el año 1899. La preocupación con respecto a la deforestación que estaba ocurriendo se refleja en la carta que le enviara en el año 1923 el comisionado de servicio público de Caguas al Departamento de Agricultura y Trabajo, (ver apéndice no.3), donde solicita ayuda con respecto a tomar medidas para evitar el desmonte en la cuenca del río Quebradillas.8 Por otra parte el aumento de la cantidad de tierra dedicada al cultivo del tabaco estaba relacionado con el arribo de compañías tabacaleras norteamericanas. El capital monopolista norteamericano aceleró la concentración de la manufactura del tabaco en fábricas que habían iniciado los empresarios criollos9. La construcción de fábricas de tabaco cambió en


65 poco tiempo el paisaje de la ciudad de Caguas. Entre las primeras en establecerse fue la Fábrica Arguelles10 en el año 1900, La Colectiva en el año 1902 y más tarde en el año 1906 la fábrica de la Cayey Caguas Tobacco Company. Debido a los altos precios en

que se vendió la hoja de tabaco, específicamente

en la

década de 192011, el valor de la cosecha en este año ascendió a $ 855 77812 superado por el valor de la cosecha de la caña de azúcar que alcanzó la cifra de 1 015 777 dólares13, pero en el caso de este último cultivo los precios disminuyeron dramáticamente a partir de 1921. Para la segunda década se establece la fábrica de tabacos Savarona. 14 Este auge en el establecimiento de fábricas se manifestaba en mayor número de empleos para los habitantes, y por supuesto, en mejoras para las condiciones de vida de las familias. En este período

existían en Caguas 23 talleres de despalillado de tabaco que empleaban

394 operarios. En total

2

la preparación de la hoja y la manufactura del tabaco daban

ocupación a 3 444 operarios. Unos años más tarde, en 1934 se establece la General Cigars Co. Inc.

15

Secado del tabaco en planta perteneciente a la General Cigar Company.Año 1945. Colección Instrucción Pública. A.G.P.R. Instituto de Cultura Puertorriqueña.


66

Algunas de las haciendas que se habían dedicado al cultivo de la caña de azúcar como haciendas Santa Catalina y

las

Santa Bárbara, cambiaron el uso del suelo, ya que se

dedicaron al cultivo del tabaco. La cosecha de tabaco superó a la de caña hasta el año 1929.16 Con respecto a la cantidad de tierras dedicadas a pastos (presentadas en la tabla 4.1) permaneció igual entre 1899 y 1922, lo que indica que la ganadería

como actividad

económica, no experimentó ningún cambio. El historiador Lugo Silva refiere que aunque las estadísticas de riqueza agrícola de Caguas de finales del siglo XIX indicaban que la ganadería pudiera haber sido una actividad importante, la realidad era otra, pues Caguas figuraba con sólo 6 920 cabezas de ganado. 17 Por otra parte, en la Descripción Geográfica del Municipio de Caguas publicada en el año 1925

se aclara que los pastos naturales no

eran suelos cultivados, sino suelos abandonados y que los pastos cultivados ocupaban una extensión pequeña incluidos en el total de pastos en los cuales se recomendaba cultivar. Con respecto a los bosques en este estudio se aclaraba, que

el dato correspondiente a

bosques en realidad correspondía a maleza.18 De la Depresión hasta el establecimiento del ELA. Dos sucesos trastocaron la vida cotidiana no sólo en Caguas, sino en todo Puerto Rico. El primero un fenómeno meteorológico que provocó grandes pérdidas en la economía: el Huracán San Felipe en 1928 y en segundo lugar la crisis económica en Estados Unidos conocida como la Gran Depresión que se desató a partir del colapso de Wall Street en el año 1929. Con respecto a la situación económica en Caguas, Oscar Bunker señala: Para esos días de 1930 se empezaban a sentir en Caguas los efectos de la Gran Depresión …El dinero empezaba a escasear , los empleos que trajeron las obras de reparación y construcción de escuelas y de edificios públicos con fondos provistos por la Hurricane Relief Comisión después del ciclón de San Felipe llegaban rápidamente a su fin. La industria privada de la construcción estaba en precario, al igual que la agricultura y las actividades comerciales.19


67 Como un paliativo a la aguda situación socioeconómica, el presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, quien llegó al poder en el año 1933, impulsó un plan de renovación económica nacional, que hizo

énfasis en proyectos de obras públicas que

proveyeran empleos. Para proveer fondos a Puerto Rico,

en 1933 se

agencia, la Puerto Rico Emergency Relief Administration: PRERA.

crea una nueva La Administración

Municipal de Caguas llegó a ser recipiente favorito de los fondos para ayuda.20 Se estableció la Administración de Ayuda Puertorriqueña

(programa ampliado de obras públicas),

reemplazada en 1935 por la Administración de Reconstrucción de Puerto Rico. La situación socioeconómica en estos años, se ilustra en una carta que escribiera el secretario del Departamento del Interior Harold

Ickes al senador Duncan Fltcher

donde

plantea “existe hoy una más difundida miseria e indigencia y mucho más desempleo que en cualquier tiempo anterior de su historia.21 Algunas de las medidas dirigidas a la recuperación económica y anunciada desde Washington producían un efecto adverso para la economía de Caguas, como Costigan Jones. Esta

imponía cuotas de exportación al

la ley

azúcar lo que atentaba con la

producción de las centrales locales. Los resultados de los programas del plan de Roosevelt, conocido como el Nuevo Trato, se apreciaban en los siguientes hechos: - obras de mejoramiento de caminos (a los barrios Borinquén y San Salvador) - construcción de

comedores escolares y de un dispensario médico en el barrio Río

Cañas.22 - construcción de un matadero municipal, la cárcel municipal, un parque atlético, un auditorio, una plaza del mercado. - la Emergency Administration of Public Works aportó unos fondos ascendentes a

$ 228,

682 para mejoras, reparaciones y ampliaciones en los sistemas de acueducto y alcantarillado, (ver apéndice no.4).


68 - construcci贸n de un edificio para Hogar diurno y otro para ancianos desamparados,

seis

edificios escolares, dos para escuelas graduadas y una escuela vocacional.

Caguas, diciembre de 1945. Una cl铆nica ambulante del Departamento de salud brindando servicios de laboratorio. Colecci贸n Rotskam, A.G.P.R. Instituto de Cultura Puertorrique帽a.


69

Escuela Superior, año 1946. Colección Instrucción Pública. A.G.P.R. Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Los cambios en la esfera económica, política y social continuaron con el advenimiento del Partido Popular Democrático al poder

y la designación de

Rexford G. Tugwell como

gobernador de la isla entre 1941-1946. En el año 1941 se aprobó la Ley de Tierras que permitió que entre esta fecha y 1945 se repartieran

en todo Puerto Rico aproximadamente 14 000 parcelas a familias de

agregados.23 Se crearon numerosas corporaciones públicas: Autoridad de Fuentes Fluviales y la de Transporte ambas en el año 1941, también en el

1942.

la Compañía y el Banco de Fomento,

Se promulgó la ley de Planificación disponiendo que la Junta tuviera la

responsabilidad de dirigir el proyecto de Planificación.


70 En el año 1948 el Partido Popular gana las elecciones, comenzando un nuevo giro al esfuerzo de industrializar al país, lo que se materializó en el proyecto de industrialización conocido como Operación Manos a la Obra, dirigido por la Compañía de Fomento, lo que dio inicio a la conversión de una economía agrícola a una economía industrial. Se inició un período de transformación del territorio basado principalmente en

cambios en el uso del

suelo. Para el año 1950 aumentó la superficie cultivada de caña a 7 500 cuerdas. 24 Sin embargo, la dedicada al tabaco se redujo

casi a la mitad comparada con la década de 1920, como

se describe en la tabla 4.2. Con respecto al café no se indica la cantidad de terreno, pero se ha planteado que desde 1936 Puerto Rico ya no exportaba el mismo y aunque la producción había mermado considerablemente, desde finales de la década de 1920, el área dedicada a su cultivo, siguió siendo mayor que cualquier otro producto, excepto la caña.

25

Tabla 4.2 Cuerdas de terreno cultivadas en el año 1950 Caña de azúcar 7 500

Tabaco 1 992

Ñame 367

Arroz 428

Fuente: Antología Histórica de Caguas, de Enrique Lugo Silva, 454.

En 1950 existían en Caguas 2 plantas industriales que pertenecían a Fomento Industrial y que empleaban alrededor de

100 trabajadores26 las mismas correspondían

a la General

Cigars Co. Inc.. Cambios poblacionales: El número de habitantes de Puerto Rico casi se duplicó entre 1900 y 1930

27

, este aumento

de la población estuvo causado principalmente por la disminución de la mortalidad aunque también ocurrió un

aumento de la natalidad. Con respecto a este fenómeno

se ha

planteado que el aumento se debió en realidad a un continuo y progresivo mejoramiento del registro.28 En el año 1910 la población total de Caguas era de 27 160 habitantes, diez años más tarde ascendía a 35 920 habitantes.


71

Tabla 4.3 Cantidad de habitantes de la ciudad (pueblo) y los residentes en el distrito (municipio) en 1899 y en la ruralía en 1910.

1899 Ciudad 5,450

1910

Distrito 19,857

Pueblo 10,364

Rural 16,806

Tabla 4.4 Cantidad de habitantes en el pueblo y en el municipio desde 1920 hasta 1940

1920 Pueblo 12,149

1930

Municp. 35,920

Pueblo 19,791

1935

Municp. 47,728

Pueblo 22,599

Municp. 48,585

1940 Pueblo 24,377

Municp. 53,356

Fuente: Antología Histórica de Caguas, 330

La población en la zona urbana de Caguas en 1899 era de 5 450 habitantes y aumentó a 10 354 en 1910. El mayor incremento como se ilustra en la tabla 6.3, ocurrió entre los años 1920 y 1930 cuando

se añadieron 7 642 habitantes. Por su parte, la población rural

aumentó significativamente en esas tres primeras décadas, particularmente, desde 1910 a 1920, como se describe en la misma tabla. Tabla 4.5

Población urbana y rural, años 1910 y 1920.

Población

Año 1910 1920

Urbana

10,354

12,149

Rural

16,806

23,771

Fuente: Revista de Obras Publicas de Puerto Rico, mayo 1925, año 11 No. 17,253

El crecimiento

de la población

residente

en

la zona urbana del municipio (el pueblo)

estuvo relacionada a la llegada de habitantes de las áreas rurales, quienes arribaban en


72 busca de empleo, fundamentalmente

en los talleres de procesamiento y elaboración de

tabaco.

En algunos barrios rurales disminuyó la población, particularmente en la primera década; como se refleja en la tabla 4.5, específicamente en los barrios Río Cañas, San Antonio y San Salvador, los dos primeros eran los más distantes de la zona urbana y el último localizado en el territorio más montañoso.(ver mapa de barrios en apéndice No. 5).

En la década de 1940 disminuyó la población específicamente en los

barrios Cañabón,

Turabo, Bairoa y San Salvador. Este último era el barrio menos accesible, el más alejado de la carretera no. 1, y con respecto al segundo y tercero teniendo buena accesibilidad no fueron seleccionados para localizar proyectos de desarrollo de viviendas, patrocinadas por el Departamento de Vivienda Rural y del Gobierno Central

como: Parcelas Muñoz Grillo y

parcelas la Jurado ambas al oeste del barrio Beatriz, las parcelas La Barra en el barrio Río Cañas y parcelas José Mercado en el barrio Tomás de Castro y en la década de 1950 se construiría el proyecto Las Carolinas al oeste del barrio Bairoa, en las cercanías del barrio Cañabón. Se ha planteado que entre las comunidades más pobres de Caguas, La Barra y Las Carolinas fueron las de mayor progreso.29

En el año 1950 la población del municipio ascendió a 60 132, y se mantenía el barrio Pueblo como el más poblado con 33 759 habitantes. Del resto de los barrios ninguno sobrepasaba los 4 000 habitantes, destacándose como los más poblados Río Cañas y Tomás de Castro con 3 975 y 3 804 respectivamente.


73 Tabla 4.6 Población por barrios desde 1899 hasta 1950. Barrios

1899

1910

1920

1930

1940

1950

Zona Urbana

5,450

10,354

12,149

19,791

24,377

33,759

Bairoa

Entre los

2,994

2,873

3,809

3,866

2,432

Borinquen

dos: 3,870

2,189

2,724

3,196

3,081

3,027

Beatriz

868

990

2,727

2,417

2,604

2,713

Cañabón

1,309

1,396

1,456

1,208

2,443

1,014

Cañaboncito

1,400

1,492

2,208

3,357

3,526

3,285

Río Cañas

1,336

1,299

2,508

2,409

2,739

3,975

San Antonio

887

735

770

1,010

1,103

974

San Salvador

1,605

1,594

2,470

3,162

3,378

2,863

Tomás de Castro

1,575

1,969

2,526

3,478

3,178

3,804

Turabo

1,557

2,148

3,572

3,891

3,052

2,286

Total

19,857

27,160

35,920

47,728

53,356

60,132

Fuente: US Bureau of the Census. Censo de los Estados Unidos. Poblacion.Wash.,Gov. Print. Off., 1899-1950, en: Municipio de Caguas, Memoria Suplementaria al Mapa de limites del Municipio y sus Barrios, Junta de Planificación, 1952

Grafico 4.2

Población de la zona urbana desde 1899 hasta 1950

35,000 30,000 25,000 20,000 15,000

Zona Urbana

10,000 5,000 0 1899

1910

1920

1930

1940

1950


74 Para representar la estructura por sexo y edad de la población del municipio para los años 1930, 1940 y 1950 se confeccionaron las pirámides de población para estos años. Se presenta en la

gráfica 4.3

la correspondiente al año 1930

y en este se observa una

disminución en el grupo poblacional correspondiente a las edades de 25 a 29 años y de 30 a 34 años lo que pudiera estar relacionado a la alta mortalidad derivada por el paso del huracán San Ciriaco en el año 1899 y

que provocó que ese año fuera el de mayor

mortalidad del siglo XIX.30 Por otra parte la tasa de mortalidad infantil todavía era muy alta en la primera década del siglo XX.31 En las pirámides poblacionales correspondientes a los años 1940 y 1950 (gráficas 4.4 y 4.5 respectivamente) se observa una distribución por sexo y edad típica de una economía en desarrollo, con una base sumamente ancha, que indica una alta tasa de natalidad y una disminución del número de habitantes a medida que aumenta la edad, lo cual es indicativo de una expectativa de vida baja y aumento de la mortalidad ya en las edades adultas. Grafica 4.3 Estructura por edad y sexo 1930 desc mas de 75 65 a 74 55 a 64

Grupos de edad

45 a 54 35 a 44 p.fem p. masc.

30 a 34 25 a 29 20 a 24 15 a 19 10 a 14 5a9 0a4 4000

3000

2000

1000

0

1000

2000

3000

4000

Cantidad de población

Fuente: U.S. Bureau of the Census, 1930, Department of Commerce, Washington, U.S. Government Printing Office.


75 Grรกfica 4.4 Estructura por edad y sexo 1940 desc mas de 75 65 a 74 55 a 64

Grupos de edades

45 a 54 35 a 44 p.fem p. masc.

30 a 34 25 a 29 20 a 24 15 a 19 10 a 14 5a9 0a4 4000

3000

2000

1000

0

1000

2000

3000

4000

Cantidad de poblaciรณn

Grรกfica 4.5 Estructura por sexo y edad 1950 85 y + 75 a 84 70 a 74 65 a 69 60 a 64

Grupos deedades

55 a 59 50 a 54 45 a 49 p.fem p. masc.

40 a 44 35 a 39 30 a 34 25 a 29 20 a 24 15 a 19 10 a 14 5a9 0a4 6000

4000

2000

0

2000

4000

6000

Cantidad de poblacion

Fuente: U.S. Bureau of the Census, 1930, Department of Commerce, Washington, U.S. Government Printing Office.


76 Mejoramiento urbano: Entre las mejoras a la ciudad con el cambio en el orden político se destacan el alumbrado de la Plaza y las calles, y

la construcción de un acueducto en el año 1908.32

La ciudad comenzó su extensión fuera de los límites originales, en el año 1908 en que se construyó la primera urbanización denominada Campo Alegre, la cual contaba con 24 casas, y en el año 1912 se construyó una segunda urbanización denominada Savarona, 33

con

fondos privados.

Las calles principales de la ciudad se encontraban en muy mal estado. Esto se describe

en

una Memoria de la División de Obras Públicas del Departamento del Interior con fecha de 1916, donde se plantea que “debido a que el uso las ha convertido en parte de la Carretera Insular No. 1 de San Juan a Ponce, es por ellas por donde se hace el mayor tráfico siendo por lo tanto las que con mayor rapidez corren hacia el estado de inservibles.” 34 No obstante, en otro documento se plantea “que se pavimentaron y se hicieron obras de alcantarillado pluvial.”35 También,

se mejora la plaza pública que hasta

1921 carecía de paseos

pavimentados, con la excepción de una acera estrecha que formaba el cuadro de la misma.36

En una carta fechada en 1919 el secretario del gobierno municipal detalla a petición del Comisionado del Interior el valor

de los edificios municipales (ver apéndice no.6), en el

caso de la casa Consistorial o Alcaldía, una obra de extensión de la misma estaba inconclusa, la carnicería también sin terminar en su parte central, el hospital que anterior a esa fecha fue habilitado para cuartel y luego para escuela, (hasta la terminación

de la

Escuela Lincoln), siendo utilizado como hospital a partir de 1907, al parecer en buen estado y por último la Ermita del cementerio donde también, se practicaban las autopsias. 37


77 Ya en el año 1920, aunque la ciudad no ocupaba los primeros lugares entre las ciudades de Puerto Rico en cuanto al crecimiento de la población, era la cuarta más poblada de toda la isla superada por San Juan, Ponce y Mayagüez.38 Como se refleja en el mapa 4.1 ya se había delimitado el espacio dedicado a los ensanches o extensiones de este asentamiento, que en el año 1921 contaba con 1 615 edificios (entre privados, de vecindad y establecimientos), de estos 2 197 en la zona urbana y 278 en los ensanches. Desde el punto de vista del acceso a

la infraestructura técnica, 1 150 de estos edificios tenían

servicio de acueducto y con respecto al servicio sanitario, 1 345 tenían letrina, solo 83 tenían inodoro y 189 no tenían ningún tipo de disposición sanitaria. 39

Catedral Dulce Nombre de Jesús (año 1939). Álbum de oro de Puerto Rico


78 Mapa 4.1 Pueblo de Caguas en 1921

Fuente: AGPR, Mapoteca, archivo 5, gaveta 2, No. 1 267.

Las vías de comunicación entre la ciudad de Caguas y otros asentamientos, particularmente con la capital, mejoraron significativamente; la única vía de comunicación que conectaba a Caguas con la capital, era la carretera insular no.1 que a su vez la conectaba con Ponce. En el año 1910 comenzó a operar el servicio de tren que comunicaba con Río Piedras el cual se mejoró al ser administrado por la Porto Rico and American Railway.40 La primera línea de guaguas de Caguas a Río Piedras se inauguró en el año 1919. 41 El Municipio de Caguas solicitó en el año 1918, a la Comisión de Servicio Público que se le citara para plantear su oposición con respecto a la solicitud de la Porto Rico Railway Light & Power Co. de disminuir el número de viajes del ferrocarril en operación entre Río Piedras y Caguas y aumentar a su vez las tarifas de transporte de carga, debido a las consecuencias que esta concesión provocaría para la economía; específicamente la agricultura cañera también afectaciones directas a la población de la región.42

y


79 La bonanza económica resultante del aumento de los precios del azúcar desde finales de la Primera Guerra Mundial y la década de 1920 se hizo patente en la economía de Caguas. Se aprobaron muchos proyectos para la construcción de escuelas, parques, caminos, entre otras obras sociales. Fueron numerosas las inversiones en obras públicas realizadas entre 1921 y 1926, entre las que se destacaron, la costo de $120 000.43

reforma y ampliación del acueducto a un

En el año 1921 el municipio recibe un empréstito de $ 400, 000

para la construcción de una alta escuela, un edificio para hospital, también de edificios para escuelas rurales y graduadas.44 En 1924 se construyó el primer Hospital Municipal. Hay que añadir la aparición de arrabales, alrededor de la zona urbana, debido a la inmigración de la población proveniente de la ruralía, motivada por los buenos salarios que pagaban en la manufactura del tabaco. Se ha documentado que los que conformaron la barriada Morales –uno de los tantos barrios cuyas casas eran de cartón y saco–, llegaron procedentes de “Las Hormigas”, un sector ubicado en las alturas del barrio Cañabón. 45 En algunos de estos arrabales (en el año 1922) se mejoraron las condiciones, específicamente en las barriadas Savarona, (al sureste) Campo Alegre y Las Marías 46 (al este del caserío original). En el Libro de Puerto Rico publicado en 1923, el historiador Antonio Fernós resalta el crecimiento de la ciudad de Caguas y la relación de este con la producción agrícola que se desarrollaba en la misma y su cercanía a la capital. Destaca la particularidad de Caguas cuando la define como la más puertorriqueña de las ciudades de Puerto Rico y de manera poética detalla: La afluencia de nuevos habitantes es continua, añadiendo así un factor más de desarrollo. Y de tal inmigración no es único motivo la condición de centro industrial, agrícola y comercial. Es que además Caguas tiene un especial encanto que atrae y retiene a los extraños, un puro sabor a tierra, a patria a cosa y casa nuestra, encanto en la Naturaleza que la circunda, y en el girón de Humanidad que la puebla. 47 En la Revista de Obras Públicas, correspondiente al mes de mayo de 1925 se describe a la ciudad de la siguiente manera: Es una de las poblaciones más importantes de la isla:


80 tiene acueducto, alcantarillado, alumbrado eléctrico, servicio de correos, teléfono telégrafo. acueducto

En el mismo artículo

y

se plantea que ya para esa fecha la capacidad del

no era suficiente para satisfacer la demanda de agua de la población del

pueblo.48 El crecimiento del pueblo o zona urbana continuó con la construcción de urbanizaciones finalizando la década de 1920 y a comienzos de 1930, es el caso de la Urbanización Grillo (al este), Paradise (al norte) y La Granja (al sur) esta última ya con fondos provenientes del Puerto Rico Economic Reconstruction Administration.49

La población de la zona urbana siguió creciendo

en las décadas de 1930 y 1940 con la

llegada de habitantes provenientes de las áreas rurales, provocando el crecimiento de las barriadas marginales.

Ya en el año 1946 la Asamblea Municipal de Caguas aprobó una

resolución que autorizaba al alcalde

del municipio a que diera cumplimiento a la ley no.

447, aprobada por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, la cual disponía que se seleccionaran y se realizaran gestiones de compras de terrenos para ser dedicados a un proyecto de eliminación de arrabales.

50

En el año 1949 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley Federal de Hogares, la cual disponía de ayuda económica para la eliminación de arrabales y para la renovación urbana. Estos no se comenzarían a eliminar hasta muchos años después, La Placita fue el primero de ellos y

se eliminó en 1955. Sin embargo, desde el año 1952,

260 familias de este

arrabal eran elegibles para vivir en el caserío Delgado, el cual, en esa fecha, no estaba concluido (ver apéndice no.7), y se planteaba que los terrenos donde estaba ubicado este arrabal serían dedicados a usos industriales, parques de vecindad y solares residenciales.51 En la década de 1940 se construyen en el pueblo el Hospital Subregional, el Centro Gubernamental y la Plaza del Mercado. Hasta junio de 1946 se habían construido en todo Puerto Rico 12 proyectos financiados por el Departamento de Vivienda, dos de estos, en Caguas que contaban con

272 viviendas.52 También por iniciativa del Departamento de


81 Vivienda Rural y del Gobierno Central se desarrollaron

numerosos proyectos de vivienda

rural, los cuales hemos mencionado anteriormente.

En el mapa 4. 2

titulado

Centro Urbano de Caguas y correspondiente al año 1944, se

puede apreciar la extensión del espacio urbano en comparación con el correspondiente al año 1921, el trazado de las calles añadidas particularmente hacia el sur, este y sureste del poblado original.

Mapa 4.2

Pueblo de Caguas, 1944

Fuente: AHC, gaveta 8, sobre 4.

La ciudad de Caguas, que en el año 1937 tenía una extensión territorial de 258 cuerdas, en pocos años aumentó la misma de manera impresionante, pues en el 1951 ya su tamaño ascendía

a 688 cuerdas53, y

se mantuvo como un área compacta hasta el año 1950,


82 cuando se construye la subdivisión de Villa Turabo, proyecto destinado a familias de bajo ingreso.54 En 1951 se construye la urbanización El Verde al sur del casco urbano, ésta para familias con mayor poder adquisitivo.

Vista aérea de la Plaza de Caguas, año 1948. A.G.P.R. Colección Instrucción Pública. Instituto de Cultura Puertorriqueña.

El crecimiento no sólo de la población urbana, como resultado de la migración del campo hacia el pueblo, sino también del área construida en el pueblo era un reflejo de las transformaciones económicas ocurridas con la llegada del capital norteamericano.


83 Conclusiones Parciales: 

Desde

la

primera década

del siglo XX

ocurrieron cambios en la economía

del

territorio, particularmente en el aumento de la actividad agrícola, el área cultivada aumentó en un 89 %, lo que resultó en un aumento de la producción. También, se reflejó

un auge en la industria del tabaco al encontrarse

éste junto al azúcar

dentro de las barreras arancelarias; sin embargo a partir del 1930 el tabaco sería superado por la caña. 

La producción de azúcar en Caguas fue monopolizada por una sola central: Santa Juana, la que en un inicio era propiedad belga y a partir de 1927 propiedad de la United Porto Rican Sugar Company y de la Eastern Sugar Associates en 1934. El área dedicada a este cultivo aumentó significativamente desde principios de siglo hasta el año 1950.

Los cambios demográficos, específicamente

el crecimiento de la población y

cambios en la distribución de la misma desde 1898 fueron el

resultado de

los las

transformaciones económicas, específicamente en la producción agrícola y el auge en la actividad de manufactura, fundamentalmente en la fabricación de cigarros.

Manufactura de

cigarros, año 1948. AGPR.

Cultura Puertorriqueña

Colección Instrucción Pública. Instituto de


84 

Desde

la década de 1910 se construyeron urbanizaciones fuera de los límites

originales del pueblo, como resultado del crecimiento de la población, debido tanto a la disminución de la mortalidad

como a la llegada de población inmigrante. La villa

de Caguas, proclamada ciudad en el año 1894, aumentó su

extensión territorial

significativamente, de 258 cuerdas que tenía en el año 1937 a 688 cuerdas en el 1951. 

El programa de industrialización de la economía, iniciado a partir de la llegada al poder del Partido Popular Democrático, representó un elemento más en la cadena de factores que provocaron la disminución progresiva de la producción azucarera en el territorio, ya que se facilitó las inversiones de industrias norteamericanas que en el municipio de Caguas fueron de tipo livianas. Este proceso de transformación económica se haría visible, en la segunda década del siglo XX, con la proliferación de fábricas y con la conversión del uso de la tierra, que en lo adelante, se convertirían en tierras urbanizadas.

Vista Aérea de Caguas. Año 1948. Colección Instrucción Pública. A.G.P.R. Instituto de Cultura Puertorriqueña.


85 Notas al calce

1

Gordon K. Lewis, Puerto Rico: Libertad y Poder en el Caribe (Río Piedras: Editorial Edil, 1970) ,133. 2

Fernando Picó, Historia General de Puerto Rico (Río Piedras: Ediciones Huracán, 1990), 236.

3

José Vázquez Calzada, La Población de Puerto Rico y su trayectoria histórica (Río Piedras: Recinto de Ciencias Medicas, UPR,1988), 256 4

AGPR, Fondo de Obras Públicas, serie Propiedad Publica, caja 29.

5

Ivonne Acosta, Santa Juana y Mano Manca. Auge y decadencia del azúcar en el valle del Turabo en el siglo XX (San Juan: Editorial Cultural, 1995), 43. 6

Ibíd., 89

7

8

Ibíd., 53 AHC, Sección secretaria, subsección Obras Publicas, serie correspondencia, subserie general, caja 1.

9

Juan J. Baldrich, Sembraron la no siembra. Los cosecheros de tabaco puertorriqueños frente a las corporaciones tabacaleras, 1920-1934 (Río Piedras: Ediciones Huracán, 1988), 40. 10

Oscar Bunker, Historia de Caguas, Tomo II (Barcelona, 1981), 238

11

Ibíd., 330.

12

Revista de Obras Publicas de Puerto Rico, mayo de 1925,255

13

Ibíd.

14

Municipio de Caguas, Memorial del Plan de Ordenación Territorial, (1998), 31

15

Enrique Lugo Silva, Antología Histórica de Caguas (Caguas: Municipio de Caguas, 1975) ,529.

16

Ivonne Acosta, 23.

17

Enrique Lugo Silva, 107

18

Ramón Gandía Córdova, “Descripción geográfica del municipio de Caguas” en: Revista de Obras Publicas de Puerto Rico, año 11 no. 17, 251-269 (1925) ,254. 19

Oscar Bunker,348

20

Ibid,369

21

Gordon K.Lewis,126

22

Oscar Bunker,380

23

Francisco Scarano,719

24

En Preliminary general Physical Plan City of Caguas se plantea que en esta fecha la superficie cultivada de caña ascendía a 13 200 cuerdas. 25

James L. Dietz, 192

26

Preliminary General Physical Plan City of Caguas,23

27

Francisco Scarano,589

28

José L. Vázquez ,117


86

29

Inés M. Quiles,139

30

Fernando Picó, 234

31

José L. Vázquez, 231, estima que en ese periodo el 25% de las muertes correspondía a niños menores de un año. 32

Oscar Bunker, 205, 218

33

Municipio de Caguas, Memorial del Plan de Ordenación territorial, 1998,32

34

AGPR, Fondo Obras Publicas, Serie Obras municipales, caja 207, leg 14-h.

35

AGPR, Fondo Obras Publicas, serie obras municipales, caja 204, leg 14-e y 14-g.

36

AGPR, Fondo Obras Publicas, serie obras municipales, caja 204, leg 14-e.

37

AGPR, Fondo Obras Publicas, serie obras municipales, caja 201, leg. 14.

38

García Fernández, Eugenio Astol y Francis Hoadley, El Libro de Puerto Rico,( San Juan: El Libro Azul Publishing, 1923),1101 39

Información presentada como Datos Estadísticos en el Plano General de Caguas.

40

Enrique Lugo Silva, Antología histórica de Caguas,121

41

Ibíd.,538

42

AHC, Sección secretaria, subsección obras públicas, serie correspondencia, subserie general, caja 1.

43

Álbum de Obras Municipales de Puerto Rico, 1921-1926, 52

44

AHC, Sección secretaria, subsección obras públicas, serie correspondencia, subserie general, caja 1, Memorando al Comisionado del Interior. 45

Inés M. Quiles, Memoria Oral de la Ciudad de Caguas,1994,91

46

Enrique Lugo Silva,715

47

Antonio Fernós, “Caguas”, en: EL Libro de Puerto Rico (San Juan: El libro Azul Publishing, 1923), 1086

48

Ramón Gandía Córdova, “Descripción geográfica del municipio de Caguas”, en: Revista de Obras Publicas, año 11 no.17,251-269 49

Ibíd., 33.

50

AHC, Sección Gobierno, subsección Asamblea Municipal, serie ordenanzas y resoluciones, caja 112, años 19001948. 51

Periódico El Mundo, 9 de mayo de 1952.

52

Enrique Lugo Silva, The Tugwell Administration in Puerto Rico, 1941-1946 (Río Piedras, 1955),87

53

54

Municipio de Caguas, Memorial del Plan de Ordenación Territorial , 1998, 36

Junta de Planificación, Preliminary Board General Physical Plan City of Caguas (San Juan: P.R. Planning Board, 1967).


87


88

Conclusiones El municipio de Caguas, y particularmente su territorio llano, conocido como el valle de Caguas ha experimentado unas transformaciones espaciales, como consecuencia de diferentes factores y procesos socioeconómicos y culturales que han ocurrido desde hace varios siglos, resultado de la ocupación humana. Inicialmente la modificación de las características naturales de esta región por parte de la población indígena

fue mínima, quienes se asentaron en el lugar atraídos por las

condiciones naturales que existían, particularmente en el área llana del territorio. Con el asentamiento de los colonizadores en este lugar, los cambios espaciales estuvieron motivados por la decisión de dedicar estos terrenos a la ganadería extensiva y para ello se tuvo que haber desmontado grandes extensiones de terreno y cambiado por lo tanto las características naturales. En la medida en que fue aumentando la población dispersa en el territorio y con ello, el territorio dedicado a la agricultura de subsistencia fue cambiando el paisaje original, lo que se acentuó con la aparición de dos aldeas; una de ellas en el año 1775 se convierte en el pueblo de Caguas y más tarde, en la cabecera del municipio del mismo nombre. El

siglo XIX

marcó el inicio de transformaciones espaciales a mayor escala. En primer

lugar se desarrolló un proceso de fragmentación del territorio, por pérdida de barrios que dejaron de pertenecer a la jurisdicción de Caguas para pertenecer a nuevos pueblos recién fundados. En segundo lugar,

el crecimiento de la población residente, que obligaba a un

mayor uso de la tierra ya dividida en haciendas, estancias y hatos y en las que predominaban los sembradíos de caña de azúcar y de café, infraestructura vial

que facilitara

económico de esta región

pero la inexistencia de una

las comunicaciones, imposibilitaba el desarrollo

y la comercialización de los productos agrícolas, ya que a


89

diferencia de otras (con

suelos sumamente favorables para la agricultura y cercanas a

cuerpos de agua), no tenía acceso directo al mar. En la segunda década de este siglo, el pueblo adquiere mayor importancia al ser distinguido con el título de villa. A su vez, en las primeras décadas aumenta significativamente el número de habitantes, atraídos por el auge que estaba tomando la villa, siendo en este período, cuando se convierte en el segundo asentamiento más poblado de Puerto Rico. La segunda mitad del siglo XIX se iniciaría en Caguas con la apertura del primer tramo de la proyectada Carretera Central, pero factores económicos, como la reducción de los precios del azúcar moscabada en mercados externos y la abolición de la esclavitud, provocaron la disminución progresiva en este período del número de haciendas de caña y que el cultivo del tabaco adquiriera supremacía. En esta etapa crece en el pueblo el número de viviendas, particularmente los bohíos, pero las características urbanísticas no mejoraron y esto se refleja en la situación de deterioro en que se encontraba uno de sus edificios más importantes: Casa del Rey, cuya construcción no pudo concluirse hasta la penúltima década de este siglo. El aumento en la actividad comercial, particularmente en el pueblo, estuvo directamente relacionado a la mejoría en las comunicaciones, con la capital específicamente. Con el cambio de soberanía, en el territorio al igual que en el resto de la isla, ocurrieron cambios económicos importantes, relacionados con la afluencia de capital no solamente de Estados Unidos, sino también, por las inversiones realizadas por una Compañía belga, la primera propietaria de la Central Santa Juana, convertida esta, luego, en un elemento vital de la economía municipal y en una de las principales centrales de Puerto Rico en el siglo pasado.


90

Los cambios se reflejaron en pocas décadas tierras dedicadas al

en el uso del suelo, por el incremento

de

cultivo de la caña y del tabaco. Este aumento del área cultivada

provocó a su vez un aumento vertiginoso de la producción agrícola. Por otra parte, se dio un cambio

en las relaciones capitalistas de producción con el incremento de una clase

asalariada, ocupada tanto en las labores agrícolas como en la manufactura del tabaco. La producción de azúcar en Caguas fue monopolizada por la Central Santa Juana, que significó un elemento importante en el desarrollo económico del municipio de Caguas. Relacionados con los trascendentales cambios en la esfera política y económica, ocurrió un crecimiento de la población del territorio y cambios en la distribución de la población dentro del mismo, que influyó en la

extensión del perímetro urbano y en la proliferación de

barriadas marginales o arrabales. El programa de industrialización iniciado con la llegada al poder del Partido Popular Democrático representaría un cambio en la economía regional, ya que el mismo tenía como objetivo la atracción de capital dirigidos a la actividad de manufactura. A partir de este momento comienza

la declinación de la industria azucarera no solamente en el valle de

Caguas, sino también, en el resto de la Isla y como resultado la sustitución en las décadas posteriores de suelos anteriormente dedicados a la agricultura, por suelos urbanizados. Esta historia culmina con el momento de ruptura de un periodo histórico, que he relatado, y que cambió dramáticamente a partir de 1952, debido a la reorientación de la economía: de una economía agrícola a una basada en actividades industriales y de servicio. En el valle de Caguas esto resultaría en la aceleración sin precedente de la urbanización y en cambios significativos de su geografía local.


91


92

Apéndice No. 1

Plano de la ampliación y reforma de la cárcel.

Fuente: AGPR, Fondo Obras Publicas, Serie Obras municipales, caja 202, leg. 14-A.


93

Apéndice no. 2 Carta de los propietarios de Santa Juana al Consejo de Administración del Municipio de Caguas, solicitando permiso para extender la vía férrea de la Central.


94

Continuación……Apéndice No.2.

Fuente: AHC, Sección Secretaria, Subsección Obras Públicas, serie correspondencia, subserie general.


95

Apéndice No. 3 Carta al comisionado de Servicio Público de Caguas. Año 1923.

Fuente: AHC, Sección Secretaria, subsección Obras Públicas, serie correspondencia, subserie general, caja no. 1.


96

Apéndice No. 4 Carta a la Comisión de Servicio Público donde se detallan las partidas para las obras de mejoras en el sistema de acueducto y alcantarillado de la ciudad, año 1938

Fuente: AHC, Sección Secretaria, subsección Obras Públicas, serie correspondencia, subserie general.


97 ApĂŠndice No. 5 Mapa de barrios de Caguas. 1952


98 ApĂŠndice no.6 Carta dirigida al Comisionado del Interior sobre el estado de los edificios municipales, del 22 de agosto de 1919.


99

Continuación… Apéndice no. 6


100

Continuación….Apéndice No.6


101

Continuación…. Apéndice no. 6

Fuente: AGPR, Fondo Obras Publicas, serie Obras municipales, caja 201, leg. 14.


102 Ap茅ndice No. 7 Noticia sobre la eliminaci贸n del arrabal La Placita, publicada el 9 de mayo de 1952 en el peri贸dico El Mundo.


103 Bibliografía. Fuentes primarias: Expedientes. Archivo General de Puerto Rico: 

Fondo Gobernadores Españoles, serie Municipalidades, cajas 422, 423 y 425.

Fondo de Obras Públicas, series: Propiedad Pública, cajas 27 y 28; Asuntos Varios, cajas 80 y 145 y Obras Municipales.

Expedientes. Archivo Histórico de Caguas: 

Sección Secretaria, subsección Archivo, serie Censos.

Sección Secretaria, subsección Obras Públicas, serie Correspondencia

Sección Finanzas, subsección Contabilidad.

Sección Finanzas, subsección Contribuciones, serie Padrones de riqueza

Sección Gobierno, subsección Asamblea Municipal, serie Actas del Cabildo

Sección de Mapas y planos.

Colección Puertorriqueña. Biblioteca José M. Lázaro U.P.R. Recinto de Río Piedras: 

Colección de periódicos: El Mundo y Puerto Rico Ilustrado.

Expedientes de Proyectos de Obras Permanentes. Archivo Central. Municipio de Caguas. Mapas del Municipio de Caguas. Unidad de Información, Evaluación y Seguimiento, Oficina de Planificación del Municipio Autónomo de Caguas.

Fuentes secundarias: Abbad y Lasierra, Fray Agustín Iñigo. Historia Geográfica, Civil y Natural de San Juan Bautista de Puerto Rico. Estudio preliminar de Isabel Gutiérrez del Arroyo. Río Piedras: Editorial Universitaria, 1970. Acosta, Ivonne. Santa Juana y Mano Manca. Auge y decadencia del azúcar en el Valle del Turabo en el siglo XX. San Juan: Editorial Cultural, 1995.


104 ____________. “Poderes

y resistencias en la vida cotidiana de Caguas, 1897-

1900”, Los Arcos de la memoria, Posdata, San Juan: A.P.H., 1998. “Album de oro de Puerto Rico”. Artes Gráficas, s.a., Habana, 1939. Alemán, Ana M. “Recomendaciones para el manejo del bosque urbano de Caguas”. Tesis de maestría, Universidad del Turabo, 2000. Baldrich,

Juan

J.

Sembraron

la

no

siembra.

Los

cosecheros

de

tabaco

puertorriqueños frente a las corporaciones tabacaleras, 1920-1934. Río Piedras: Ediciones Huracán, 1988. Barros, Carlos. “Nuevo Paradigma. El Retorno de la Historia”. Conferencia plenaria del II Congreso Internacional Historia a Debate, Santiago de Compostela, España, 17 de julio de 1999. Bunker, Oscar. Historia de Caguas. Tomos I y II. Barcelona, 1981 Buitrago de Santiago, Zaida. Caguas. Río Piedras: Departamento de Instrucción Publica, 1965. Castro, Arturo. “Caguas al día”, Puerto Rico Ilustrado, volumen 31, num. 1572 (4 de mayo 1940): 6, 73. Castro, Maria A. “La construcción de la carretera central en Puerto Rico, siglo XIX”, Tesis de maestría, Universidad de Puerto Rico, 1969. Commowealth of Puerto Rico, Economic Development Administration. Puerto Rico' Industrial

Development.

Past

Evaluation and Programming

Performance

and

glance

at

the

future.

Section, General Economic Division, Office of

Economic Research, 1971. Cruz Monclova, Lidio. Historia de Puerto Rico: Siglo XIX. Volumen II. Río Piedras: Editorial Universitaria, 1952. De

Córdova,

Pedro

Tomás.

Memorias

geográficas,

históricas,

económicas

y

estadísticas de la isla de Puerto Rico. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1968


105 Departamento de Instrucción Publica. Caguas: ciudad del Turabo, San Juan: 1988. Dietz, James. Historia Económica de Puerto Rico. San Juan: Ediciones Huracán, 1997 Fernández García, Eugenio Astol y Francis Hoadley. El libro de Puerto Rico,

San

Juan: Libro Azul Publishing, 1923 Fernós Isern, Antonio.”Caguas”, en: El Libro de Puerto Rico, San Juan: Libro Azul Publishing, 1923. _________________ “Estampas del Caguas de ayer”, Puerto Rico Ilustrado, volumen 31, num.1572 ( 4 de mayo 1940): 2, 74-75, 80. Galiñanez, Maria T. Geovisión de Puerto Rico. Río Piedras: Editorial Universitaria, 1977. Gandia, Ramón. “Descripción geográfica del municipio de Caguas”, Revista de Obras Publicas de Puerto Rico, año 11, no. 17 ( 1925): 251-269. González Lydia M. y Quintero Ángel G. La otra cara de la historia, la historia de Puerto Rico desde su cara obrera. Volumen I, 1800-1925. Río Piedras: CEREP, 1991. Gordon, Lewis. Puerto Rico: Libertad y Poder en el Caribe, Río Piedras: Editorial Edil, 1970. Guilbe, Carlos. “Los espacios conflictivos: urbanización y urbanismo en Puerto Rico”. En Globalization in America: a geographical approach, Instituto de Estudios del Caribe/CELAT- Universite Laval , 1997. Hernández, Juan D. Los Barrios de Caguas, 1998 (inédito) _______________. La trayectoria de la caña de azúcar en el valle del Turabo, 2001 (inédito). ________________. El Tabaco de Caguas, 2002 (inédito). Iñiguez, Luisa. “Paisajes” En Nuevo Atlas Nacional de Cuba, Sección XII. Madrid: Instituto Geográfico Nacional, 1989.


106 ____________. “Lo socioambiental y el bienestar humano. Aproximación históricogeográfica” en: Revista Cubana de Salud Publica, no. 22, La Habana: MINSAP, 1996, 29-36. ____________. “Espacio geográfico y salud de la poblacion”en: Memorias del VI Congreso Latinoamericano de Medicina Social y VIII Congreso Mundial de Medicina Social, Guadalajara, 1994 Junta de Planificación. Preliminary Board General Physical Plan , City of Caguas. San Juan: P.R. Planning Board, Bureau of Master Plans, 1967. Junta de Planificación. Caguas: Plano regulador. Informe Preliminar. San Juan, diciembre 1973. Junta de Planificación, Perfil demográfico y socioeconómico del municipio de Caguas. Ledrú, André Pierre. Viaje a la isla de Puerto Rico en el año 1797. San Juan: Editorial Caqui, 1971. Lefebvre, Henry. The production of space. traducido por

Donald Nicholson-Smith.

Oxford: Blackwell, 1991. Lugo Silva, Enrique. Antología Histórica de Caguas. Caguas: Municipio de Caguas 1975. ________________. The Tugwell Administration in Puerto Rico, 1941-1946. Mexico: Editorial Cultura, 1955. Morales Muñoz, Generoso. Fundación del Pueblo de Gurabo. San Juan: Imprenta Venezuela, 1944 _____________________.Orígenes históricos de San Miguel de Hato Grande. San Juan: Imprenta Venezuela, 1943. Moreno Toscano, Alejandra. Ciudad de México: ensayo de construcción de una historia. Seminario de historia urbana. Ciudad de México: Instituto Nacional de Antropología e Historia. Departamento de Investigaciones Históricas, 1978.


107 Moscoso,

Francisco.

Caguas

en

la

conquista

española.

Siglo

XVI.

Caguas:

Departamento de desarrollo cultural, Gobierno municipal de Caguas, 1998. Municipio de Caguas. Memorial del Plan de Ordenación Territorial, 1998. Padilla, Salvador. “El poblamiento de Puerto Rico en el siglo XVIII” en la Revista Anales, San German: Universidad Interamericana, 1985. Pérez, Carlos. “En Caguas, una ciudad ceramista; excavaciones en CS-2”, en Historia y Arqueología del valle del Turabo. Revista del Museo y Centro de Estudios Humanísticos. Gurabo: Universidad del Turabo, 2001. Picó Rafael. The Geographic Regions of Puerto Rico. Río Piedras: University of Puerto Rico Press, 1950. ___________. Nueva Geografía

de Puerto Rico, Física, Económica y Social. Río

Piedras: Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico, 1969. Picó Fernando. Historia General de

Puerto Rico. Río Piedras: Ediciones Huracán,

1988. ____________. San Fernando de la Carolina. Identidades y Representaciones. Gobierno Municipal Autónomo de Carolina, 2003. Puerto Rico Department of Agriculture and Comerce, Division of Agricultural Economy. Caguas, Informe Municipio de Estadística sobre el uso de la tierra para el año 1950. San Juan: 1951. Ramos, Andrés. La hacienda azucarera. Su crecimiento y crisis el Puerto Rico (Siglo XIX). San Juan: CEREP, 1981. Ramos, Marlene. “Turabo Cluster: un sitio arqueológico en el valle del Turabo”en Ocho trabajos de investigación arqueológica en Puerto Rico. Segundo encuentro de investigadores. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1997. Rico Moreno, Javier. “La historiografía como critica. Apuntes para una teoría de la historiografía”. Historia y sociedad XIII (2001-2002): 141-152


108

Rodríguez, Miguel. “Arqueología del valle del Turabo (recuento histórico)”, en Historia y Arqueología del Valle del Turabo, revista del Museo y Centro de estudios Humanísticos. Gurabo: Universidad del Turabo, 2001. Rosario, Juan C. “Cosmovisión de las prácticas funerarias del yacimiento Caguitas, Caguas”, en IV Encuentro de investigadores. Trabajos de investigación arqueológica. Programa de arqueología, I.C.P. San Juan: 2002. Santana Rabell, Leonardo. “Planificación y política durante la administración de Luis Muñoz Marín, un análisis critico”, en

Análisis, revista de Planificación.

Santurce: 1984. _____________________. Historia de Vega Alta de Espinosa: orígenes, fundación y desarrollo hasta fines del siglo XIX, San Juan: Editorial La Torre del viejo, 1995 Santos, Milton. Por una geografía nueva. Madrid: Espasa Universidad, 1990. ___________. La naturaleza del espacio. Técnica y Tiempo. Razón y Emoción. Barcelona: Ariel, 2000 _____________. Espaco & Metodo, Sao Paulo: Nobel, 1985. Sauer, Carl. Hacia una geografía histórica. Discurso a la Asociación Norteamericana de Geógrafos. Lousiana, 1940, http://www.colorado.edu/geography. ___________. “The Fourth Dimension of Geography”, en: Selected Essays, 19631975. California: Turtle Island Foundation. Scarano, Francisco. Puerto Rico. Cinco siglos de historia. San Juan: Mc Graw-Hill, 1993Seguinot, José. Geografía de Puerto Rico. Recursos y Geosistemas. Guaynabo, P. R.: Santillana, 2002. ___________________. San Juan, Puerto Rico: la ciudad al margen de la bahía. Una visión geoecológica y jurídica. San Juan: Editorial GEO, 1997.


109 Sepúlveda, Aníbal. Puerto Rico Urbano. Atlas histórico de la ciudad puertorriqueña. San Juan: Carimar, 2004, 4 volúmenes.

_________________. San Juan. Historia ilustrada de su desarrollo urbano, 15081898.San Juan: Carimar, 1989. Sosa Pablo L. “Caguas, la más criolla ciudad de mi tierra”, Puerto Rico Ilustrado, volumen 31, numero 1572 (4 de mayo de 1940): 3. Somoza,

José.

“Desarrollo

urbano

en

Ourense,

1895-2000”

Tesis

doctoral,

Universidad de Santiago de Compostela, 2001. Sunkel, Osvaldo. “La interacción entre los estilos de desarrollo y el medio ambiente en América Latina”, El Trimestre Económico, no. 36, 2 tomos (1980): 13. Torres Grillo, Herminio. Historia de la Ciudad de Caguas. Barcelona: Ediciones Rumbos, 1965. Ubeda y Delgado, Manuel. Isla de Puerto Rico: Estudio histórico, geográfico y estadístico de la misma. San Juan: Academia Puertorriqueña de la Historia, 1998. U.S. Bureau of the Census, 1930, 1940, 1950. Department of Commerce, Washington, U.S. Government Printing Office. U.S. Geological Survey, Topographic Map Caguas Quadrangle, 1982, Scale 1: 20,000. U.S. Geological Survey, Topographic Map Aguas Buenas Quadrangle, 1982, Scale 1: 20, 000. U. S. Geological Survey, Topographic Map Patillas

Quadrangle, 1982, Scale 1:

20,000. Vilar Jimenez, Adolfo. El Caguas de todos los tiempos. San Juan: Editorial Florete, 1950.


Caguas. Transformaciones territoriales desde el período colonial hasta 1952