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Katherine Aguirre Florido Consumismo: ¿necesidad, obsesión, fanatismo?

Bien es cierto que la especie humana está propensa a adaptarse a las disposiciones que le ofrece su cultura y a obtener una serie de comportamientos respecto a ello, a partir del desarrollo del individuo han de surgir necesidades a medida que pasa el tiempo, pero… ¿Cuán visibles están siendo para nosotros la compra y adquisición de objetos muchas veces si uso y que nos domina? ¿Qué es lo que determina que la sociedad se mueva constantemente y vea en el ganar un desafío que atrae y envuelve a más de uno? Miremos. Sistema complejo, pero radica en observar el comportamiento de la especie a través de los años y relatar la realidad; Es realmente una tarea humana el hecho de representar, reproducir, tender a hacer actos repetitivos e imitar, la visualización de imágenes frente a contextos conocidos y de manera subjetiva otorgarle un valor dinámico que pueden modificarse o o transformarse rápidamente en una situación mas rígida, y que son dichas imágenes las que permiten tener una secuencia de acciones y respecto a la información que interpretamos es optimo procesarlo, generar operaciones que van quedando en la memoria y así mismo permite emitir una respuesta acorde al ambiente en que se encuentre. (Medina, 2008). El consumo que se realiza socialmente es generado a partir de una sensación de satisfacción que genera efectos y expectativas al sujeto a partir de su punto de referencia, es por ello que el escenario en el cual se generan las compras se estipulan con mayor satisfacción y confirmación luego de realizarla, y siendo un ambiente ambicioso y más amplio puede ocasionar una satisfacción directa para quien persuade el mundo del consumo y generando un crecimiento amplio en la gama de las necesidades que a simple vista se requieren pero que son banalidades, y usos limitados de los mismos. (Ruiz & Palací, 2011).


Para contrarrestar el consumo como una acción de usos particulares se debe tener en cuenta la teoría clásica que se mantiene en los seres humanos como sujetos racionales, que con unas situaciones que son para todos las mismas y al obtener un objeto o suplir una necesidad piensan notoriamente en sus pérdidas y ganancias; He aquí donde se puede ver altercada la toma de decisión y elegir complejamente luego de ciertos procesos cognitivos la máxima utilidad requerida, dichas decisiones se ven afectadas por el modo en que se asocian los contextos, y si estos generan incertidumbre y riesgo, por ende se generan grandes incertidumbres acerca de un supuesto de racionalidad de los individuos en la forma en que asumen las diversas situaciones. (Squillace, 2011). Para tomar las decisiones necesarias el individuo cuenta con serie de atajos que se promueven para estimar las probabilidades que se tienen frente a un acontecimiento, son simplemente heurísticas que tienden a persuadir de manera rápida, eficaz y útil las opciones más validas respecto al ambiente que lo requiera, figuran como estrategias que al no ser sistematizadas claramente pueden generar errores en las asociaciones y los resultados de una acción pero que en ciertos casos resultan bastante útiles para la supervivencia y adaptación del individuo en diversos contextos. Por consiguiente, a partir de la ley de Hick es posible “minimizar los tiempos de respuesta, las tasas de error y los costes formativos y de tiempo asociados a grandes variables y opciones”. La cual se logra identificar plenamente en la forma en que se aplica para decisiones que no tienen la mayor dificultad de ser expuestas y solucionadas descartando así tal manera de proceder para las tareas complejas que requieren de mayores capacidades de concentración y donde la complejidad de los hechos aumenta notoriamente respecto a la toma de la decisión. Dando por entendido lo anterior dicho, los individuos actúan propiamente por intuición, esto influye enfáticamente en las actitudes y el comportamiento que emite un individuo. Se debe tener en cuenta que el juicio de los demás hacia un individuo en si se


puede realizar para determinar un comportamiento socialmente hablando, y se moldea eventualmente la percepción del individuo en sí mismo y que determinaría la forma en que se determinan ciertos sentimientos, pensamientos y formas de interpretar las eventualidades de la vida cotidiana. (Myers, 2000). En conclusión los individuos no toman decisiones racionales en cuanto a corroborar sus necesidades propias, sino en comparación con otro, una especie de punto de referencia en donde se contextualiza el valor de cada situación y respecto a ello se da una característica propia de ganancia o perdida, en donde se enfoca a superar lo displacentero y lograr objetivos mayores.


Referencias Medina, N. (2008). La ciencia cognitiva y el estudio de la mente. Universidad nacional mayor de San Marcos, Perú. Revista iipsi facultad de psicología. Recuperado de: file: /Dialnet-LaCienciaCognitivaYElEstudioDeLaMente-2747355.pdf Myers,

D.

(2000).

Psicología

social.

Octava

Edición.

Recuperado

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https://lookaside.fbsbx.com/file/Psicolog%C3%ADa%20social.pdf? token=AWy8S8BGQ3b7RezHjkkLCGBlXbKFLY0Dg3Tvm8K97elduIPff9r_OG7kJ_KtmU_fFOt1WxnFpbi2kR r9CT1iPsmuAU4PW_Krdl55X4EdOW9paV8qBtc_X6nGghdKRg6czPM_PKw 0iGsqhqdeLrgrsBW Squillace, M. (2011). “La influencia de los heurísticos en la toma de decisiones” Universidad de buenos aires facultad de psicología. Recuperado de: http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/elec tivas/090_comportamiento/material/tp_heuristicos_tomadecisiones.pdf Ruiz, M. & Palací, F. (2011). VARIABLES COGNITIVAS Y PSICOLOGÍA DEL CONSUMIDOR El modelo de la confirmación de expectativas en la actualidad. Boletín

de

Psicología,

No.

103.

http://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N103-4.pdf

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Consumismo: ¿necesidad, obsesión, fanatismo?