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Preguntas incómodas

Pululan en las conversaciones diarias. Las preguntas incómodas son punto y aparte en las relaciones comunicacionales familiares. ¿Por qué hay incomodidad en la familia? En un núcleo familiar afiatado, es raro encontrarse con situaciones incómodas muy a menudo, sin embargo es evidente que en la comunicación padre e hijos abundan este tipo de sensaciones. Es más, son un aspecto que los padres deben manejar para tratar de ahondar y ayudar a sus hijos ante cualquier problema. Los padres que no logran crear un lazo afectuosa de mutua confianza con sus hijos desde los primeros años, resulta en problemas conductuales, de autoestima, y de soledad de parte de estos mismos. El escenario más común son las preguntas de índole sexual del hijo al padre. La educación sexual debe ser, por lo menos, lo más temprano posible. Aunque suene muy invasivo, en la escuela se aprende de todo, tal vez de una manera retorcida, es necesario aclarar algunos puntos con los hijos para que éstos no se vean abrumados por esta información. Con buena educación sexual se evitan posibles errores en la adolescencia. Ninguna pregunta para un padre debe ser lo suficientemente incómoda, es el momento preciso para explicar a tu hijo de la manera más sencilla y sincera posible. Con un lenguaje simple pero auténtico, ni demasiado agresivo ni tan ingenuo – el cuento de la cigüeña afecta de mala manera en tu hijo-. La simple solución está en ser un apoyo que guíe en todas las incertidumbres que pueda tener tu hijo, simplemente responder con soltura y sinceridad.


Preguntas en la adolescencia