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Título: Trono de los de a pie o en los zapatos del otro. 200 cajones de bolero intervenidos por artistas, escritores, pensadores de la cultura y ciudadanos ejemplares. (Catálogo de Exposición). Primera Edición: Ciudad de México, Abril 2012 , 1500 ejemplares. © Todos los textos son propiedad de sus autores. © Todas las fotografías son propiedad de sus autores. © Una publicación de Mantarraya Ediciones auspiciada por la Universidad Autónoma de Baja California a través del Instituto de Investigaciones Culturales-Museo. Producción: Universidad Autónoma de Baja California a través del Centro de Instituto de Investigaciones Culturales-Museo, Hostería La Bota Cultubar, Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte (FOCCA) y Mantarraya Ediciones. Editor responsable: Antonio Calera-Grobet. Diseño: Karla Pérez Montes de Oca. Universidad Autónoma de Baja California, Instituto de Investigaciones Culturales-Museo. Calle “L” y Reforma s/n Colonia Nueva, C.P. 21100 Mexicali, Baja California, México (+52) 686 554 19 77 cuadernos.cicmuseo@gmail.com Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte (FOCCA) San Jerónimo 40, Centro Histórico. C.P. 06050. Delegación Cuauhtémoc, Ciudad de México. (+5255) 57099016 / (+5255) 47536907 hosterialabota@gmail.com / mantarrayaediciones@yahoo.com.mx *Mantarraya Ediciones, Hostería La Bota Cultubar y el Frente de Operaciones Comunitarias Cultura y Arte ( FOCCA), empresas culturales independientes, agradecen el generoso apoyo de sus patrocinadores y voluntarios para la publicación de este libro. Los organizadores se reservaron el derecho de publicar en este libro sólo parte de las cajas que conforman la exposición Trono de los de a pie o en los zapatos del otro. Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra (incluido el diseño tipográfico y de portada), sin previa autorización escrita del editor.

ANTES DEL FIN DE ESTE MUNDO ESCRIBIREMOS OTRO. PARA NOSOTROS LA VIDA ES ARTE BIODEGRADABLE. APOYA DIFUSIÓN CULTURAL CUALITATIVA EN MÉXICO.

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ISBN: 978-607-00-5547-8

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El Trono de los de a pie en un museo. Luis Ongay

1. El museo Con más de 35 años de historia, el inmueble que hoy es

sede del Instituto de Investigaciones Culturales-Museo (IIC-Museo) de la Universidad Autónoma de Baja California ha sufrido distintas transformaciones. En su origen, se trataba de un museo comunitario que cumplía una importante función de cohesión social para la entonces joven ciudad de Mexicali. Con el paso de los años y tras haber funcionado como Museo del Gobierno del Estado de Baja California y después como Museo Universitario, lo que encontramos hoy en este lugar es un espacio dedicado a la generación de conocimiento sobre fenómenos socioculturales de la frontera México-Estados Unidos, a la extensión de la cultura y la divulgación de la ciencia y a la conservación y difusión del más grande acervo de artefactos representativos de los grupos indígenas Yumanos (nombre con el que se conoce a las etnias Kumiai, Kiliwa, Pai pai y Cucapá, originarias del noroeste de México y del suroeste de Estados Unidos). Si bien en este tránsito de más de tres décadas el museo ganó en especialización, hay que reconocer que perdió mucho en identidad, quedando poco o casi nada de su vocación original de museo comunitario. Al respecto, hay que recordar que en las ciudades de frontera la identidad es prácticamente una moneda de cambio, en este lugar en el que la diversidad (de raza, de género, de origen, de cosmovisión, etc.) es la constante, la construcción de la noción de “nosotros” se vuelve compleja y casi inalcanzable.

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2. El trono

Conocí a Antonio Calera-Grobet y a su Frente de Operaciones Comunitarias Cultura y Arte (FOCCA) por televisión. En primer plano, Antonio relataba el proceso de construcción de una exposición tipológica y a su espalda, se encontraban más de 200 objetos que aparentemente no tenían nada que ver entre sí. Todo ello enmarcado con el nombre: “El trono de los de a pie o en los zapatos del otro”. El título me atrapó de inmediato, era demasiado sugerente si lo pensábamos desde la lupa de los estudios socioculturales y al adentrarme en la dinámica de la exposición, me pareció que se trataba de un esfuerzo interesante por recuperar el sentido de comunidad en un grupo específico sin perder de vista el valor de la diversidad.

3. El trono en el Museo

La exposición llegó a Mexicali a principios de 2011 y de inicio, se trataba solamente de exponerla invitando a 20 artistas locales a sumarse a la dinámica. Con el pasó de los días, cada vez más personas se interesaban por participar y solicitaban un cajón de bolero para sumarse a la exposición, para sentirse en los zapatos del otro. Finalmente, decidimos invitar a la toda la comunidad universitaria a ser parte de la muestra. Los cajones de bolero visitaron a los 50,000 estudiantes que habitan la UABC en sus más de 20 sedes a lo largo de Baja California. El resultado, una exposición itinerante en la que se muestran cajones de bolero intervenidos por la identidad de estudiantes universitarios que retomaron la versión comunitaria de este museo.

Este catálogo es sin duda una breve pausa en el movimiento artístico y patrimonial generado por FOCCA con “El trono de los de a pie”. Nadie sabe cuál será el destino final de la exposición. Nadie sabe cuántas piezas integrarán finalmente su colección. Lo que todos sabemos es que esta exposición ha refrescado en los últimos años la dinámica cultural de un país que parece no haber generado una identidad estética propia que incluya a la cultura popular más allá de la artesanía. Desde la Hostería La Bota en el Centro Histórico de la Ciudad de México hasta el IIC-Museo en Mexicali, Baja California los que hemos estado cerca de esta exposición hemos vivido, sentido y degustado lo que implica estar en el trono de los de a pie o en los zapatos del otro.

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Historia de la exposición en primera persona. Antonio Calera-Grobet Contrario a lo que pudiera pensarse, el nacimiento de Trono de los de a pie se dio más bien como una cosa espontánea, un juego del azar, y no una propuesta formal que intentara sumarse a la tradición de exposiciones colectivas y tipológicas. Hace unos años, de viaje por Mérida, me sorprendí comprando un cajón de bolero en una tienda de antigüedades. Mi objetivo sería, apenas pisara el suelo de la ciudad de México, el de intervenirlo de alguna manera, convertirlo en una obra de arte, una artesanía que, como las definiera Octavio Paz, se encontrara entre el uso y la contemplación: una maceta, una pequeña alacena para objetos inútiles, un poema tridimensional para regalarlo a algún amigo. El cajón se quedó varios meses arrumbado hasta que un amigo advirtió su presencia polvorienta y me preguntó su historia. Le gustaba mucho su personalidad maltrecha. Supe que era mi oportunidad. Lo invité al instante a terminar mi cometido y él aceptó de buena gana. Así, sin darme cuenta, la exposición había nacido desde la libertad más absoluta y a las pocas semanas mi equipo de trabajo ya repartía decenas de cajas a amigos artistas, creadores desconocidos de varias disciplinas: poetas, críticos de arte, narradores, pintores, videoastas, periodistas, músicos, escultores, arquitectos, promotores culturales, actores y demás. Y no sólo a ellos, también a vecinos de la colonia, sobre todo de las calles de San Jerónimo y Regina (sin importar que fueran niños, jóvenes o adultos), en fin, cualquier cantidad de ciudadanos de diversas zonas de la ciudad o del país que se acercaron para preguntar por las señas del experimento y terminaron siendo parte de él. O hasta extranjeros.

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“Diviértete, haz lo que quieras con ella: la puedes pintar, desarticular, agujerear, rellenar, explotar, incinerar, pulverizar, usarla como continente, anexo, pretexto para crear sentido artístico de cualquier índole”. En realidad instrucciones movedizas, mutantes, tan precisas o tan vagas como se solicitara por su ejecutante. En un respiro, nos dimos cuenta que habíamos entregado más de 300 cajones. ¿Qué pasaría con ellos? ¿Cuáles y cuán diferentes formas tomarían aquellas cajas? ¿Cuándo, cómo y en dónde expondríamos tal cuerpo ingente de obras personalísimas? No teníamos ninguna idea. Acaso decidimos que la primera muestra de los trabajos fuera en la ciudad de México, en un lugar céntrico, popular, pero alejado del circuito museístico convencional. En pocas palabras: que alentara al visitante a conocer una zona menos turística de la ciudad, una zona fresca, distinta, e intentar con tal sede una experiencia de viaje para el visitante, como un peatón o un transeúnte en medio de una ruta desconocida. Y así fue. Más pronto que rápido dimos con la suerte de poder albergarla en el recientemente revitalizado barrio de la Merced, en el Museo Casa Talavera. El proceso de recepción de las piezas fue ciertamente un lío y el montaje exigió más que nada paciencia al encontrarnos con decenas de bultos embalados que parecían multiplicarse a cada momento. ¿El motivo? Desatendiendo por supuesto cualquier consigna organizadora, los autores se dieron cita cuando quisieron y entregaron su caja como quisieron (muchos de ellos entregarían su caja justo un día antes de inaugurar la muestra), y otros tantos, pese a su entusiasmo inicial y luego de cualquier cantidad de mensajes de petición urgente, nunca la entregaron. Ni modo. A pesar de todos los contratiempos, se puede decir que el día inaugural de la primera exhibición fue un éxito. Además de un público asistente calculado en aproximadamente 800 personas, la fortuna periodística en radio, televisión y prensa escrita fue en verdad profusa y alentadora, lo que ayudo a difundir la exposición a diversos públicos de la ciudad y el interior del país. Luego de varios encuentros para afinar detalles, en el mes de noviembre del año 2010 pudimos transportar la obra con destino a nuestra segunda muestra, nuestra primera sede exterior: Xalapa, en la Galería de Arte Contemporáneo del Instituto Veracruzano de Cultura. Apoyada por una fuerte campaña de difusión en la radio y los periódicos locales (se invitó a la prensa a saber de antemano las características de la muestra y también a distintos creadores de Xalapa para incluir de manera más integral a cada una de las sedes), la inauguración de la muestra logró una asistencia masiva conformada en su mayoría por estudiantes universitarios, quienes pudieron apreciar

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Planeación

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la muestra en un espacio habilitado con elementos museográficos de mayor propuesta, tanto que puede decirse que la experiencia de Xalapa significó por muchos motivos la primera propuesta integral de exposición a una comunidad universitaria, a un sistema o circuito profesional de promoción artística. Así las cosas, luego de varios amagues de invitación ciertamente frustrantes (tuvimos reuniones con equipos de otros estado de la república que deseaban albergar la muestra sin aportar para ello ningún recurso económico, ni siquiera para el transporte mismo), viajaríamos luego a Puebla apoyados por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, recibimos una invitación del Instituto de Investigaciones Culturales de la Universidad de Baja California para viajar a Mexicali. La alegría nos invadió súbitamente y comenzamos a trabajar en los pormenores del viaje para que, al cabo de unos meses, Trono de los de a pie recorriera más de 3000 kilómetros para su llegada a Baja California. Las cosas no pudieron ir mejor en la versión orgullosamente cachanilla de la muestra. Como pocas veces es visto en la conformación de aparatos comunicativos en el mundo del arte (y gracias a una capacidad de inversión y producción ciertamente notable), se pudieron fraguar distintas actividades y desarrollar un cúmulo de reflexiones con base en una relación estrecha entre todos los integrantes de su mecanismo: los directivos universitarios, la comunidad estudiantil, la comunidad artística, los medios masivos de comunicación y, por supuesto, la comunidad abierta, el público, los depositarios y más importantes de todo el entramado. De esta manera, de cara a la inauguración planeada para el mes de febrero de 2011, directores, secretarios, museógrafos, asesores, productores, estudiantes voluntarios y promotores de la ciudad planeamos una nueva museografía con sus propios muebles y lógica de iluminación, actividades de servicios educativos, llevamos a cabo la restauración de por lo menos una treintena de piezas afectadas por el trayecto, coordinamos la campaña de difusión. Una experiencia universitaria en toda la extensión de la palabra. Abierta, democrática, absolutamente noble. Y de participación popular. Ciertamente un orgullo y un placer pocas veces practicados. El fin último de la exposición, el encuentro con el otro, profundo, se había logrado sobremanera. Porque ese es el reto. Desde su nombre la muestra siempre fungió como un pretexto para hablar de la empatía. No la empatía dolorosa del que se inclina frente a nosotros en estado de ca-

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lle para lustrar nuestro calzado, no la del oficio del bolero tan digno como otro pero también un símbolo contundente y demoledor de la situación de pobreza marginación social en que se vive todavía. Porque no se trató nunca de ahondar en las particularidades de ese oficio y además porque existen otros más idóneos para analizarse antropológicamente desde esa mirada. El objetivo central fue más abierto desde el principio: ponerse en los zapatos del otro en un sentido profundo, situarse todos en la posición de comunicar algo al otro a partir del objeto cajón de bolero y reunir esos mensajes en una muestra del yo colectivo. Una suma de proposiciones estéticas varias, cada una con su mensaje particular, en donde no importara tanto el arte en mayúsculas sino el gesto artístico, no importara el modelo estereotípico del artista ungido sino el humano creador, de cara a la sociedad abierta. Un espacio como Zona Temporalmente Autónoma a decir del filósofo y poeta Hakim Bey, en la que sea posible hacer magia colectiva sin la intromisión de las instituciones educativas o cualesquiera aparatos ideológicos del estado y sus prácticas políticas no pocas veces inocuas y obscenas, un lugar hecho a la medida del grupo que la inventa (partiendo de preguntas fundamentales: ¿Quién soy? ¿Quién eres? ¿Qué haces? ¿Qué hacemos?), con el fin nada confuso de emanar sentido artístico gratuito, goce estético mediante el juego puro entre pares. De manera que Trono de los de a pie es una exposición que se ha vertebrado desde la intuición, desde el instinto (por qué no desde la dejadez o la inercia del accidente controlado), y de igual manera plantea abrirse paso en el futuro. Con absoluta libertad por ser una casa fincada en el territorio de la poesía. Impulsados por la producción íntegra del Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte (la cara cultural de Hostería La Bota-Cultubar), Trono de los de a pie seguirá obsequiando cajas a quienes quieran ser parte del experimento y viajará a cualquier lugar donde se le solicite siempre y cuando dicha invitación implique que nuestros huéspedes sepan jugar con una de las reglas que el experimento impone: que arte entre todos y para todos no sólo es posible sino necesario. Que una creación colectiva como ésta no significa taxativamente un derroche presupuestal (pero vaya que demanda el paliar creativamente un sinfín de necesidades), y que si los gobiernos no la fomentan la sociedad misma lo hará porque la exploración de lo que somos es una tarea impostergable del espíritu, para descubrir nuevas formas de la relación humana sobre la tierra, para ejercitar libremente todo lo que hace aparecer lo nuestro humano.

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A propósito del discurso de una exposición. Erik Castillo

La argumentación que dio forma a esta muestra consiste en la puesta en funcionamiento de una curaduría tipológica, es decir, del acopio de una colección de intervenciones heterogéneas a un objeto tipo –en este caso, la caja de bolero nueva, tal como se expende en algunos locales donde se comercializan artículos de madera– a cargo de muchos autores: artistas visuales y sonoros, poetas y narradores, críticos y teóricos de arte, funcionarios culturales, estudiantes universitarios, personajes reconocidos, así como personas interesadas en la producción y difusión de la cultura. En estricto sentido, el proyecto fue concebido por Antonio Calera-Grobet –desde su origen– en términos de una plataforma que se sirve del estímulo a la creatividad artística profesional y amateur, con miras hacia algo que va más allá de la artefactualidad de las piezas de arte: la experiencia, en un espacio compartido, de la difusión cultural. El Trono de los de a pie o en los zapatos del otro, se trata, claro, de un género de exposición muy en boga en el escenario contemporáneo, en tanto busca su sentido a partir de la acumulación

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variable de obras cuyo punto de partida es el mismo elemento; sin embargo, lo relevante de esta exhibición reside en que es particularmente crítica y constructiva: poniendo en tela de juicio a las curadurías costosas, sofisticadas en demasía, invasivas u oportunistas, y consensuando la decisión sobre el destino de las obras, fue planteada desde la organización civil comunitaria para cumplir objetivos múltiples que integran el valor de la creatividad con el de la difusión pública no lucrativa, enlazando ambos con el de la generación de recursos, a través de la venta para fondear –con transparencia– nuevos y subsecuentes proyectos. Esto se explica porque a cada uno de los artistas participantes se le pidió –como regla del juego de participación– que tomara una decisión acerca de si deseaba poner su pieza a la venta o no, qué monto pedir por ella si era el caso y sí estaba de acuerdo en donar la obra al Frente de Operaciones Comunitarias Cultura y Arte (FOCCA), la organización que preside Antonio Calera-Grobet, o entrar en un régimen de porcentajes compartidos si se vendía la pieza. La idea siempre fue que los recur-

sos obtenidos por FOCCA servirían para financiar más proyectos culturales: libros, muestras, presentaciones, festivales, etc. El Trono de los de a pie o en los zapatos del otro toma como matriz de generación objetual a un artefacto sutil, con historia y cargado de implicaciones literales y simbólicas relacionadas con la esfera tradicional del trabajo, con el uso del poder y la definición de las jerarquías sociales, con el gesto fundacional de la ritualidad sacra en el ámbito citadino y con la persistencia de lo mítico en la ceremonia laica, en fin, con la vida de la urbe. Todo ello posibilitando el traslado de las citadas implicaciones al contexto de la producción de subjetividad en el campo de la cultura artística. El resultado es un stock o repertorio de piezas disparadoras de fantasías que reivindican la presencia del otro (representado, en primer término, por el bolero que trabaja de facto con la caja, por el grupo de los artistas que operaron con el objeto y por el equipo e instituciones que planificaron y organizan, respectivamente, la exposición en pos de continuar estimulando y promoviendo la actividad cultural). En el momento de publicación de este catálogo, la exhibición cuenta con cuatro montajes en la Casa Talavera, espacio cultural de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, en

la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa, el Centro de Investigaciones Culturales de la Universidad Autónoma de Baja California y la Fototeca de Puebla. En cada sede, la exposición ha sido presentada de maneras distintas y cada vez con mayor número de piezas, pues se han ido incorporando las obras de artistas de dichas ciudades así como de la autoría de nuevos invitados de diversa procedencia. Por otro lado, el equipo organizador ha trabajado en la interpretación del contenido del montaje con el staff de las instituciones mencionadas, con la finalidad de promover visitas guiadas y talleres dirigidos a sus públicos asistentes. Hay que añadir que están contemplados, todavía, otros sitios exposición. A final de cuentas, la elección curatorial de la caja de madera donde se da el servicio de limpieza y abrillantado de los zapatos de los transeúntes y paseantes en ciudades y pueblos, en plazas, parques y espacios de convivencia, manifiesta –potenciándola– la identificación de la sensibilidad actual para con las poéticas del nomadismo y con las tramas microsociales de la polis. Pero más allá de esa obviedad discursiva que proviene de las prerrogativas vigentes del medio del arte contemporáneo, dicha elección nos recuerda que en el vértigo de todo peregrinaje, los que caminan requieren un instante de quietud y reposo: una cultura de la lucidez para producir avance.

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Una museografía fuera de lo normal. Arturo Ocampo

Un proyecto tan ambicioso como el de Trono (como ya nos acostumbramos a decirle en el equipo), representa complicaciones de diversa índole y sobre todo grandes desafíos. Además, la conjugación perpetua no sólo de tantas cajas sino de tanto personal, tantas ideas, demanda grandes soluciones técnicas. Y sobre todo si se analiza desde el siguiente punto de vista. Si bien es cierto que cualquier montaje en cualquier tipo de espacio exige soluciones específicas, también es cierto que cuando un museógrafo pertenece a una institución con una sede establecida (museo, galería, casa de cultura y demás), lleva la ventaja de conocer estos espacios como la palma de su mano y tener claras las complicaciones que regularmente dicho lugar le presenta. Ese personal ha estudiado infinidad de veces el lugar donde radica su trabajo y por ello es eficiente, práctico, económico. Ahora bien, cuando hablamos de un equipo como el nuestro que trabaja con una obra en constante movimiento, es decir, una exposición itinerante que cuenta con proporciónes de tamaño bastante considerables (más de 250 cajas y contando), y que además se enfrenta con un

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lugar nuevo en cada sede, la problemática obviamente es muy distinta. Por una razón simple: ya que el museógrafo difícilmente puede adelantarse a los obstáculos que cierto espacio le presentará (y el ideal de visitar con antelación la próxima sede no siempre es posible), cualquier desavenencia deberá lidiarse in situ, de cuerpo presente, improvisando. Y en ese sentido nos hemos encontrado con dificultades de todo tipo, desde problemas por falta de mobiliario, falta de herramientas o materiales hasta diversas dificultades de infraestructura propios de cualquier institución que se topa con limitaciones presupuestales y al mismo tiempo la tarea de albergar una muestra tan rara como la nuestra. Por ello la improvisación sigue siendo nuestro mejor aliado y el reciclaje de materiales ha sido nuestra mejor opción. A pesar de todas las limitantes, gracias al apoyo entusiasta del personal tanto de las sedes que en su momento alojaron el proyecto como del equipo de FOCCA, podemos decir que calidad de factura museográfica no ha dejado que desear. Para terminar, quisiera hacer mención a datos numéricos pocas veces sabidos. Durante el tiempo en que la muestra ha recorrido sus sedes, el proceso de montaje ha requerido de una cantidad considerable de materiales para su elaboración. A saber: más de 35 cubetas de pintura, más de 600 metros de cableado eléctrico o de plástico, más de 120 mamparas de madera

móviles o fijas y cerca de 25 mesas construidas especialmente para exhibición de obra además de cubos, pedestales, repisas y demás. Sin contar los equipos tecnológicos como proyectores de imágenes, televisores, reproductores de dvd, bocinas, audífonos, computadoras, herramientas de todo tipo, materiales de embalaje en grandes cantidades para su manejo vía área o terrestre. Es importante mencionar que, hasta ahora, el conjunto de obra ha recorrido, en camionetas y camiones, cerca de 7,042 kilómetros, sin tomar en cuenta el viaje independiente de alguna caja para su inclusión en alguna muestra. Por si fuera poco, entre directivos, curadores, museólogos, diseñadores gráficos, restauradores, electricistas, carpinteros, pintores, museógrafos y por supuesto difusores como reporteros o periodistas, son más de 120 personas las que han trabajado en labores directas para este proyecto. Debo aludir también al papel comunicativo y sociológico que este proyecto desempeña. Ejemplifico de manera breve. Existe un grupo de obra al que llamamos “El grupo de la violencia”, que toca el tema de la guerra incontrolable contra el narcotráfico. Muchos creadores del Distrito Federal, Veracruz, Puebla, Jalisco o Baja California, entre otros, abordaron este tema o alguna de sus aristas, dándonos cuenta que, de alguna manera, se trata de pensamientos generalizados a lo largo del país, y que los públicos reconocen de inmediato. Y así también

con otros temas como el deporte, la moda, el pop, entro otros. Estas son las ideas y los sentimientos que rondan en las mentes de nuestra sociedad y nos hemos comprometido en difundir al mayor número de público posible. No ha sido fácil pero vale la pena por todo lo alto. Es por eso que agradezco de todo el corazón a todas las personas que con su fuerza y entusiasmo han dado su corazón a este proyecto y por puro amor al arte.

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Cajón de bolero. Daniel Lezama En la erosión y el cansancio del arte gastado, vuelto zapato incómodo y deslustrado, doble zapato izquierdo y monstruoso, parece que tanto el común como el denominador sólo esperabamos la llegada de una nueva caja que regalara a nuestro sueño la oportunidad de volver a brillar, un contenedor de esplendores callejeros, de pasados, voces y sueños, contenedor a la deriva que contuviera el herramental para el lustre y la sobrevivencia, un pedestal para la pleitesía y para el perdón, para dar bola y hacerse guaje, para mirar hacia arriba y para mirar hacia abajo; un pasa-por-todos-lados que nos llevara de la mano a cruzar de una acera adentro a la otra acera adentro, de un reino adentro a otro reino adentro; un ritornello-regresillo que nos devuelve una y otra vez a la música de las cosas antes sencillas que muertas; un pret-a-porter para tí y para mí, listapara-llevar fiel mascota de madera de Sísifo; un cajón teatral tras telones de tachuelas y espejos, escenario del fulgor, la luz, el trabajo, la ciudad, caminar y vivir como entonces, como fuí, que vuelvo a su esclavitud. Y desfilamos pues estos hombres y estas mujeres con nuestro cajoncito de madera, liberados del miedo a la fé, sin temor al ridículo, cariñosos, poderosos y antiguos, y venimos a contar de nuevo la historia del querer-hacer, del soñar con los ojos cerrados, del bosque encantado que son cada una de las ciudades. En esta cada vez más grande y larga marcha todo y todos sufrimos de pérdida de jerarquía: los curadores devienen mecapales cargados de artesanía, viajeros distinguidos en migrantes con bultos, críticos de arte en arrima-mesas, soñadores en fabricantes, ciudadanos en artistas, artistas en ofrendantes, soportes digitales en cajones. Un movimiento de regresión social en tiempo real. No nos mueve el poder, el dinero o la fama. Somos irrecuperables, felices, estamos enteros durante un momento de comunión. Porque no en los zapatos del otro, no, sino debajo de los zapatos del otro, en el breve y humilde y opaco trono de los de a pié, allá adentro como decía Manet de las hilanderas de Velázquez, allá adentro hay oro y diamantes.

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Montaje Mexicali

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Detonador Pantone

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Perdi贸 la memoria

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Liberado

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Montaje Mexicali

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Al chile

Procrastinaci贸n y l铆mites

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De lo obscuro como principio

Caja del peri贸dico Kmcero. Matriz

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Ep铆grafes-Caja de citas

Litane

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Caja de la Fundaci贸n de Amigos del Centro Hist贸rico

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La trampa

Se muri贸 el pecao

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Restaurante Los canallas

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Caja del Centro Cultural

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Entre lĂ­neas/Lights

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Una luminosa provocación. Carlos Martínez Rentería En los más de veinte años de mi trabajo como periodista cultural no había sido testigo y simultáneamente participante de una exposición tan original, sugerente y provocadora como la que nos convoca para escribir en este catálogo. Cuando el poeta Toño Calera me pidió participar en esta convocatoria para intervenir una caja de zapatos me pareció una travesura tan divertida como llevar a un gran maestro a exponer sus cuadros en alguna de las cantinas más asquerosas que hemos compartido (como nuestra queridísima “Fiuma”). Desde luego acepté aun sabiendo que no soy un artista visual y en esencia un artista de nada. Con la ayuda de colaboradores cercanos de la revista Generación construimos una cosmogonía mínima de lo que ha significado el trabajo de esta publicación. Es decir, una interminable borrachera. Desde luego que el resultado final de esta convocatoria está llena de propuestas verdaderamente creativas y lúcidas, recuerdo al menos dos ejemplos luminosos, las cajas de zapatos de Rocío Caballero y Demián Flores. Pero la idea fundamental fue transgredir la condición del arte para llevarla más allá de la sacralidad de los espacios y a la vez meter a esa estética la imagen más humilde y representativa de la pobreza como divinidad humana a través de una caja de zapatos intervenida por artistas, no artistas y desconocidos; tan anónimos como cualquier boleador de la más olvidada esquina de cualquier ciudad. Celebraré por el resto de mi vida que serán como tres o cuatro minutos, haber participado en está simbólica exposición que afortunadamente continúa aun mostrándose al mundo. Bolero

Y si esperas el dinero se vuela de casa

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Caja de la revista Generación

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Botas del sol

El caj贸n de la papisa

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A ras del piso

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Caja con mano de alambre

Culebra

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Caja de la librerĂ­a Conejo Blanco

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Primer cuadro

Caja convertida en aserr铆n

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Caja de la secci贸n cultural del peri贸dico Exc茅lsior

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Trono de los de a pie en la Merced. Carmen Flores

“Recibir los 204 cajones de bolero de la exposición Trono de los de a pie o en los zapatos de otro, todos intervenidos por las manos de creadores, no sólo de las artes visuales o las letras, no sólo de personalidades de la vida cultural de la Ciudad de México, sino de personajes que trabajan por la cultura tras bambalinas (también los vecinos de la calle de Regina) fue muy grato por varias razones. Como centro cultural de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, un espacio público abierto a la ciudadanía, el que Casa Talavera haya sido el primer punto de reunión de piezas creadas por un sector tan amplio y diverso como es el de los trabajadores de la cultura en México, significó un privilegio que dejó un buen sabor de boca en todos sus miembros. Las actividades que se desplegaron en las dos galerías y los dos patios durante el montaje y particularmente en la inauguración con acciones en vivo, fue un recordatorio de la intensa vida cultural que ha tenido desde la antigüedad el barrio de la Merced, y más aún un ejemplo del buen uso de los inmuebles históricos para provocar el encuentro de los creadores, sus experiencias, sus ideas. El compartir el momento con un equipo tan de buen talante como es el de La Bota (todos estaban ahí con su capacidad para el disfrute), compartir unos minutos de plática con la mayoría de los expositores y que

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de paso conocieran este punto para la cultura en la zona popular del centro, fue sin duda algo especial, como el hecho de que uno de los expositores, artista plástico y gestor cultural, me presentara a su abuelo, un hombre con más de 80 años, que se toma muy en serio su oficio como lustrador de calzado, casi un ritual que cuida minuciosamente en todos sus detalles: el orden de las brochas, ceras y tintas, la pulcritud de su ropa, su espacio y horario de trabajo frente al Palacio de Gobierno. Durante las visitas a la exposición, niños, jóvenes y adultos se acercaron con curiosidad a esos objetos llenos de detalles y significados por descubrir (otro momento importante fue la participación de niños y estudiantes del taller de Creación literaria en el taller de intervención de cajones), además de que preguntaron de todo acerca de la naturaleza de los objetos, quiénes eran las personas nombradas en las cédulas, hasta el por qué de los materiales que una u otra caja presentaban. En fin, la exposición presentó una oportunidad de ver satisfecha la expectativa de que los visitantes dialoguen entre sí y participen de la cultura que la ciudad produce, y además la repliquen en todo aquel que se sienta tocado por la curiosidad.”

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MĂŠxico lindo

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http://www.youtube.com/watch?v=gl6Y9G4hZg8&feature=related

Al pie del volcán o el estado actual del país

El trono de los del trono o de la taza real

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Pérdida total

Caja hecha con tenis y alambre

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Los recorridos

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Nostalgia

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Ink

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Fetiche

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Un encobijado

Hueso

Carcajadas en el espejo

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Toma uno

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Pescado al estilo de Alvarado

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Imagen del silencio

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El Trono de los de a pie en su andar por Puebla. Roberto Rugerio

El Trono de los de a pie, es un proyecto independiente que ha conjuntado a diferentes personajes de la cultura, que de forma conjunta han hecho sinergia para su realización, exhibición y distribución. Parte fundamental de la exposición, ha sido su itinerario de recorrido, función casi original de la caja de bolero y paralelismo necesario para la exposición, que por sus características, ha sido esencial. En el verano del 2011, la exposición fue acogida en las salas de exhibición de la Fototeca Juan Crisóstomo Méndez en la ciudad de Puebla, Pue. que confrontó el espacio y al mismo tiempo estableció comunicación con el quehacer convencional de la fototeca. La fotografía y el objeto -caja de bolero-, se encontraron en permanente dialogo conceptual, fusión de las funciones entre el proceso fotográfico y el destino de uso de la caja de bolero. La muestra permite desempolvar la memoria colectiva, reconocer a partir de un objeto, al personaje que le da uso, al lustrador de calzado, al bolero. Es a través de la exhibición de estos cajones de bolero que se hace visible el pasado y el presente, en un sin fin de comparaciones y binomios, el antes y el después, el afuera y el adentro, en diversas prácticas, propias y ajenas, que se dan lugar en un mismo sitio y despliegue museográfico, sin impedir la generación de nuevas experiencias en su andar.

Cajones de bolero, manipulados, intervenidos, reconstruidos, transformados, apropiados, deconstruidos, simulados, clonados y aprehendidos por sus autores, en relación a la particular forma de enunciar que cada uno tiene, sin restricciones, con plena libertad en el marco de la creación artística, hacen de la muestra un abanico de posibilidades formales y de contenidos en un común denominador, el cajón de bolero. A muro, en el piso, sobre bases o simplemente sugeridos, los cajones de bolero hacen del recorrido espacial de exhibición, un recorrido en particular, no hay jerarquía autoral, la convivencia entre las obras se da por orden natural, cohabitan por aproximación temática, por soluciones estéticas o conceptuales, en un guión museográfico que permite disolver las fronteras entre el objeto de uso y el objeto de culto, al acercar al espectador con la exposición de forma franca y directa, sin distancia; así, da pie al comentario, a la especulación, a la reflexión o simplemente a la experiencia transitoria. A través del itinerario recorrido, el trono de los de a pie, recoge miradas, acumula comentarios, desempolva memorias y abrillanta opiniones. Sirva esta exposición para refrescar la memoria, revalorar la labor del bolero, retroalimentar y enriquecer la mirada artística... ¿bola joven?

Montaje Puebla

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Obscuro paisaje

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4b + luz

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Cenizas

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Varas

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Ramas (arte en proceso)

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Caja compacta

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http://www.youtube.com/watch?v=ldJhDwo6eho

Caja musical con libro

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Caja para percutir

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http://www.youtube.com/watch?v=ldJhDwo6eho

MĂşsica mundana

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http://www.youtube.com/watch?v=9rtF8ePBJiA&feature=related

La pesadilla

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http://www.youtube.com/watch?v=cQAn3zxvWp0&list=UUtGOm2hyUr9vmsfsI6i2u7Q&index=9&feature=plcp

8 bit boero boom box

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Comida china

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Caja convertida en grabado

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Encajada

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Museo m贸vil

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El trono del Ăşltimo emperador a pie

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Quiero volar

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Caja de cartón. Ivan Maciel Como mi hermano no me dejaba participar de su caja, decidí hacer la mía. Así comenzó esta travesura que fue mi primer acercamiento al arte, nunca pensé que la caja iba a gustar tanto. El no pertenecer a la comunidad artística de una zona me dio la oportunidad de ver el proceso de las cajas de bolero desde afuera, y de manera muy relajada siempre pensaba en cómo poder intervenir una. Crear mi propia caja (que sobrevivió a ser destruida o desechada, y mejor que eso, cayó en las manos correctas que la llevaron a participar de la exposición), fue una accidentada pero excelente forma de comenzar a vivir lo que es el arte y sus manifestaciones. No puedo negar que todavía me sigue sorprendiendo el resultado y sobretodo viendo el trabajo de muchos artistas que participaron de este proyecto con resultados extraordinarios. Me encantó participar de todo esto.

Caja de cartón

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Caja con fotografía

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Cajita de bolero

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Nocturno 41: Cachanilla

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Las majas vestida y desnuda en una caja

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Sobre la comunión cultural. Rodrigo Flores Herrasti

Generar proyectos culturales cuya apuesta resida en rastrear y promover las diversas e insólitas inventivas que perfila una comunidad sin que en ello medie otro interés además del coloquio apasionado, disparatado y motivante, conlleva, por menos, un doble desafío: la prácticamente insoslayable indiferencia por parte de las autoridades e instituciones estatales –de cualquier nivel– rigurosamente tasada como un impuesto al menosprecio agregado, y una instintiva reticencia colectiva y generalizada la cual, poco a poco y peligrosamente, se naturaliza en un ostracismo que ha mutado desde un exacerbado instinto protector, alimentado por las mil sierpes del encono y la inseguridad, hasta una familiaridad la cual ha mucho engulló los corajes de la impotencia y, con ello, los últimos filos de la imaginación. Ambas circunstancias, en claro vínculo causal, son, a todas luces, exógenas a cualquier noción liberal, moderna y demócrata de sociedad civil. Mas, en nuestra geografía, no resultan marginales, sino nodales y comandantes de esta suma poblacional y estadística sin cohesión ni coordinación. De aquí que encuentre primordial transformar nuestra comprensión de conjunto, de “otredad” como pertenencia y como hogar. La promoción cultural colectiva, autosustentable, en diálogo, nos incumbe no sólo como entusiastas de la cooperación en pos de un entorno y un contexto donde premie la posibilidad y el contagio: es, en última y primera instancia, nuestra más íntima vitalidad la que ponemos en juego. Desplegarnos del resguardo conlleva también replegar al mundo hacia el ánima que articulan las más secretas lenguas de nuestras caracolas. Por ello, y más allá de bautizarnos con la vanidad nominal de las rutas, vagamos por la otra huella, la más propia, la que hemos marcado caminando nuestros pasos: los pasos de nuestros semejantes. Diálogos impresos

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Viene abajo de la base

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La verdadera Cajita Feliz

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Ojo

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Discurso

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Huella tras huella

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Luces de la ciudad

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Darjeeling

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El arte estรก de cabeza

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Diรกlogo filial

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De piedra ha de ser el trono Centenario

Travel Kit

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La trasvesti

La realidad estรก mรกs cerca de lo que aparenta

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Tormenta-Viento Suave

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Solito habla

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Alineaci贸n de origen

Caja alta con zapatos

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Caja con bal贸n

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Notas al pie

Huella somos y en el caj贸n andamos

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8陆 y el cuento de las mariposas

Caja del Centro Cultural Nana Chela

To get to know you box

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Bajo el mar

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El bolero del maharaja

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Lustrador de corazones rodantes

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China Poblana

Caja de motivos circulares de Sim贸n

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Posoteca

Soy s贸lo un fragmento

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Dibuja aquĂ­ tu caja como quieras. O mejor hazte una y sube las fotos a Trono de los de a pie MĂĄndalas a: tronodelosdeapie@gmail.com Caja de peluche

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El Trono de los de a pie: un objeto de mi fascinación. Julen Ladrón de Guevara Coyoacán, donde viví toda mi infancia, era una suerte de burbuja donde el tiempo se había detenido. Existían personajes que aun ejercían profesiones centenarias y que resistían intactos al embate de los nuevos oficios. Muchos de ellos eran nómadas y transitaban de un lado al otro del parque ofreciendo chicharrones de harina, muéganos, merengues, limpias con copal o un arrítmico Sobre las olas ejecutado por un cilindro mal afinado. Miles de personas corrían sobre la plancha de su entrañable zócalo para llegar a tiempo a ninguna parte, como si sus vidas corrieran de manera paralela al de esos pequeños comerciantes callejeros. Todo era hermoso, los escenarios y los objetos, pero el que me causaba más fascinación y admiración por su belleza y practicidad, era el cajón de bolear zapatos de madera salpicada con tinta y grasa. No había uno igual al otro. Siempre desee ser la feliz poseedora de uno para llenarlo de los dulces de alguna piñata y salir a venderlos al parque con un paliacate en el suelo. Pasaron los años y al fin tuve uno entre mis manos, y cuando lo sujeté a solas y lo vi de cerca, todas esas memorias e imágenes tan inocentes me cayeron de golpe. Nadie se escapa de su magnética atracción.

La caja de Pandora

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Reduzca el riesgo

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Pandora

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Caja de Carla Faesler

Volando voy

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Compostero

Otros torrenciales

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XL

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Tu lucha diaria

Recreo

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Ciclo compartido

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Caja dibujos y canicas

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Huellas de un Ă­ntimo silencio

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Caja con brazos y dibujos

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Pasos de la suela, lengua y agujetas

Abejas y ciempiĂŠs

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Foot Fetish II

No me llamo DaĂąo Colateral

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Caja de la Casa Refugio CitlaltĂŠpetl

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Ciudad de asfalto

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El urbanismo si importa

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Circo

Caja con rostro pintado

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Caja con dos miras

Caja con penes y vaginas

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Oda a mi juguete

Al revĂŠs

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El arca de noe de los ochentas. Feli Dávalos Mandibulín. El valor de la amistad. El mundo como juegos mecánicos. Beto y Enrique. La vida sentado. La Familia Biónica. La casa de los espantos. Alegoría del mundo. Chitara. Maquetas. Modelos. Los Verdaderos Cazafantasmas. La verdad a mansalva. Muestras. Pitufo Nadie. Qué es el sentido. Pitufo Reflejo. La complicidad creativa. Robotech. Silicón líquido. Los Malhumorados. La amistad como ventanilla de vagón de tren. Ricky Ricón. El colapso de las civilizaciones. Oliver Atom. Muerte y violencia. Moomin. Soteriología ufóloga. Voltron. La colonización de Marte. Súper Can. Las chácharas. She-Ra. Caminar. La Hormiga Atómica. Intervenciones. Ludwing Von Pato. Esquinas. Victor y Hugo. La línea 2 del metro. Denver, El Último Dinosaurio. La amistad como terreno artístico. Jem. Close up a las pecas. El fleco. El tenis naranja, lengüeta afuera. Dos amigos platicando en los columpios. Leyéndose poemas. Al lado de un kiosko. Al lado, el globero. La Fuerza G. Caminar por el barrio. Al lado, las islas Fiji. Gigi. Entelequia. Figuras. Los Snorkels. Dos amigos tomando café. XHGC. Cambiar canales. Don Gato atrás de la limusina. El café La Selva de Gabriel Mancera. Los Ositos Cariñositos. Intentaron poner una librería del Parnaso. Abril O’ Neil. Ahí nos conocimos Andrés y yo. Maya La Abeja. Cerró a la brevedad. Sam el Tucán. A la vuelta del pasillo, catedrales. Bel y Sebastian. El canal 5 al servicio de la comunidad. Mapy, Pandy y Tigre. El mundo como pantalla. Rainbow Brite. La realidad de álbum de estampas. La amistad como patio trasero. Los Ewoks. Franqueza. Los Superamigos. Diseños. Bocetos. Recordamos siempre de donde venimos. Bernardo y Bianca. Qué escogimos. Tomates Asesinos. Subsistencia. Meteoro. Olvidamos siempre quienes somos. Los Aventureros del Aire. Sobrepoblación. Calabozos y Dragones. Desigualdad. Dinoplatívolos. El Armagedón. La Familia Robinson. El amanecer de la vida de los dibujos animados. Close up a las gafas. La mano en la cara. La boinita. Dos amigos riéndose. Gruñón, Tontín y Dormilón. Carcajadas. Nadie recuerda el nombre de los otros cuatro. Nadie recuerda nada. Heidi. Nuestra memoria histórica cabe en un tuit. Candy Candy. El Diluvio. Lo veremos en live streaming. Man-At-Arms. Dos amigos tomando una cagüama en un cuarto. Cantinflas Show. El Inspector Gadget. Hacer títeres. Los Defensores de la Tierra. Teatros. Orko. Escenografías. El Niño de Cobre. Apariencias. La Liga de la Justicia. Al lado, la Antártica. La amistad como salvación. Droopy. Caminar. Los Aristogatos. La amistad como pláticas. El Sombrerero Loco. Andrés y yo hicimos un barco. Piolín. Un arca de caricaturas. Katy La Oruga. Nuestro buque para surfear la ola gigantesca del olvido. Odie. Depresiones digitalizadas. Taz. Individualidades compartidas. Canuto y Canito. Neurosis. Titila. Esquizofrenia. Kysifur. El monte Ararat. El Correcaminos. Impunidad. Bravestar. Arcoíris en las nubes. Jacko, Wacko y Dot. Hacer guiñoles. Chip y Dale. Escenarios. Lula Bell. Caminar. Capitán Planeta. Jardineras. Gasparín. Rejas. Johnny Quest. Cerrojos. Ren y Stimpy. Locura de pantalla de plasma. Daniel El Travieso. Postes. Al lado, la isla de Capri. El Mago Mandrake. Todos vamos ciegos. El Llanero Solitario. Y vamos juntos. Doug. Aunque estamos solos. El pato Darwing. Más que nunca. Bam Bam. Dos amigos fumando mota en la glorieta de la Riviera. Sem, Cam y Jafet. Una cáscara de limón. Splinter. Bodegones. Los Motorratones de Marte. Naturaleza muerta. Archie. Libertad. Los Muppet Babies. El arte como burla. A la vuelta, la costa Amalfitana. El arte como amistad. Los juguetes de la cajita feliz. Dartacan y los Tres Mosqueperros. Dos amigos y una caja de bolero. Voluntad. Chilly Willy. Mitología. Nuggets de 9. El sábado a las siete de la mañana. Monstruón. El arte como fábrica de recuerdos. Birdman. Las tardes entre semana. Caricaturas. El honor, la lealtad y el amor. El doctor Kabuto. Madre nutricia. Shazam. Nadie es elegido. Caricaturas. Dos amigos fumando mota en las escaleras de El Purísimo Corazón de María. El Inspector. La Gordis. El valor de observar. Bombitas. Sentir y el otro. El Capitán Cavernícola. E Hijo. Tomar café. Tomábamos café en La Selva. Cocoliso. Escribir, leer, dibujar, discutir. El Castillo de Grayskul. La amistad como arte. Nosotros decidimos salvarnos. Los Decepticons. De nosotros mismos. Tengo amigos a quienes les prohibieron la tele de niños. Fly. Los Gatos Samurai. Ahora ninguno coge. El elefante Melvin. Perro Pequeño, Perro Grande. Nos perdimos todos en Google. Dino. Astro. Scooby Doo en realidad no era mascota. Chester Cheeta. Dos amigos fumando mota en un cuartito de azotea en la Narvarte. Amigo Klaus. Baloo. Dos amigos fumando mota en una casita por Xochimilco. Bubu. Y al final de la primaria, el clásico capítulo perdido de Pokemon. El Escudo del Dragón. El sillón viejo del cuarto de la tele. Astroboy. Dos amigos buscando juguetes en las chácharas. La Espada del Augurio. Resguardarse de los últimos tiempos. El señor Vitalis. Nuestros hijos sólo tendrán caricaturas. Snarf. El futuro es un dibujo animado. Goku. Al lado, la Riviera Maya. Atrás, el diluvio. El tesoro del cielo de Shaka de Virgo. La amistad como futuro. Bosque Mágico. El futuro como caricatura. Jugo de gummiebayas. 144

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Zapa Block

Caja con globo de calavera

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Je ne suis pas un menteur

Instructivos Vol. 1

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Casa de zapatos

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Las aventuras de Ludwig

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Enciclomedia

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Xalapa: la primera escala. Jorge Betanzos

Montaje Xalapa

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Trono de los de a pie es un ejercicio particular de comunicación y de homenaje. Es para muchos la experiencia de actualizar el lavatorio de pies de Cristo. Pienso por lo pronto que se honra con esta exposición a un oficio y se hace una reverencia a todos los conocidos ofreciéndoles al paso su propio cajón de bolero para que sea llenado con su visión. No es rara esta propuesta de humildad viniendo de “La Bota”: por todos lados, en cualquier estado, hay gente muy querida que recurre a ella para llevar a lo material una idea. Es por eso, por su humildad y su impetuoso carácter, que da todo por mantener encendido el asador, con todo un equipo que tiene la mirada fija en ello y la intención real de darle aire a lo que permanecía estancado. Por ello imagino entonces que Trono pudiera ser un homenaje a todos los que hemos acudido a “La Bota”, un sistema para ver la boleada como un uróboros citadino (si se me permite y no es un abuso lingüístico), una forma de quitar el polvo, de doblarse y recuperar la postura para comunicar algo, lo que sea, pero que no lleve décadas muerto llenando las calles y manchando nuestros zapatos. Además, es posible ver la exposición como una forma por demás espiritual para decir que algo está ocurriendo y todos vemos, ya sea una deconstrucción o una mirada de respeto a todos los que trabajan a ras de suelo (y, si somos estrictos, los artistas no están muy lejos de hacerlo). A Trono hay que verlo como una forma de compadecer y expresar misericordia por nosotros mismos en la época de ira. Como uno de los coordinadores de logística de la muestra, agradezco sobremanera el montaje de la exposición en Xalapa, muchas gracias a la Galería de Arte Contemporáneo y al Instituto Veracruzano de Cultura; y naturalmente, no puedo más que reconocer y responder a la gentileza y el cariño de Sylvia Saldaña y Brenda Álvarez Finck, sus directoras, quienes repintaron el concepto proveyendo júbilo y logística en todo momento. Se ideó una nueva museografía y el despliegue fue de primer nivel. Gracias también a las decenas de artistas, quienes aceptaron gustosamente el reto de intervenir su caja, a la gente de la Ceiba Gráfica de Per Anderson, a los medios de comunicación que dieron registro de nuestras actividades y, por supuesto, a los miembros del gremio de boleadores de zapatos que nos acompañaron en este día. Fue un gusto ver las caras de sorpresa de todos los que asistieron esta mañana al montaje de la exposición, a toda la gente que ha venido a la inauguración acompañada por su familia. Sólo quisiera dejar en claro que por un momento, ahí en la calle de Xalapeños Ilustres, ninguno se sintió mal, nadie lloró por los caídos o se arrodilló por los sicarios, todo esto que nos atromenta en la actualidad. Todo fue risas y maravilla, una oportunidad para recordar que México no está agotado: aún hay cosas por las cuáles asombrarnos y apoyarnos mutuamente nosotros, los de a pie. Sírvanse todos a ocupar su escaño y a limpiar lo que el andar ha dejado, para que los nuevos pasos vengan limpios y sirva de corte la música serena.

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Carlos 3

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Esto no es arte; son 20 a単os de trabajo

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Como ser buen bolero. Gitte Bog Instrucciones para bolear y tener un cajon de bolero acá, o sea profesional, por Christofer Sanchez. Primero: La boleada. Primero lo cepillas, pero rápido, un buen bolero lo hace rápido, para que no tarde. Después de cepillarlo se lava con jabon de calabaza, que limpia y protege, no shampoo ni nada de eso, jabon de calabaza, y se lava bien bien todo y rápido porque se va secando, el jabón se va secando y se tiene que hacer rápido para que te dé tiempo de secarlo y no quede el zapato húmedo. Ya que lo lavo, o sea ya lo cepillo, ya lo lavo, ya lo seco, ya que lo seca, lo cepilla otra vez. Y ahora pregunta: ¿Lo quiere normal o lo quiere con tinta? Cuando el zapato esta así medio así entonces le hace falta tinta, me entiende? Para que nazca y resalga la tinta, hay negra, café, miel, vino. Y también hay crema normal. Entonces, ya que lo lavo, lo seco y todo, entonces pues le va a decir al cliente y pues va a decir “pues ponle tinta”. Entonces agarra la tinta, y ahora le voy a enseñar un truco, le echa poquito tinta no le eche mucho porque esto prende, esto es rápido, eh, esto es pa que levante el brillo, pero si lo baño todo lo puedo llegar a prender a ella lo puedo quemar. Igual ya acabo aquí, entonces con el otro así como empezó, entonces le da el toque de pie para que cambia, y así como le hizo con el primero, hace con el segundo. Ahora, es mas caro cuando es con tinta que cuando es con crema, porque la tinta es mas buena. Por cierto en ingles es shoeshine. Ahora cuando quieres un cambio de color, lo puedes hacer con tinta, siempre y cuando te queden bien, pero hay que esperarse. Ahora le pones grasa neutra, puede ser con la mano, yo lo hago así porque así avanzo y siento mas acá. Ahora con el trapo tiene que chuflar (chiflar) y ya que acabaste, el ultimo toque, el toque final, para que quede bien vista la suela y una cosa bien hecho, con esta (la tinta), negra para la suela. Y le voy a decir, eh, hay gente que le da vergüenza ser bolero. Ahora que necesita dos cepillos, uno neutro para café, vino, y otro para negro, tres brochas de éstas no de las redondas porque se deshacen, una grasa negra, y una neutra, para que no te revuelvas una tinta negra y una café, ya los trapos tu los puedes hacer, con una camisa como ésta lo hace usted, la pura tira. Lo venden también ya hecho pero lo puede hacer usted y acuérdate de la lumbre, o sea un encendedor. Segundo: Cómo hacer un cajón. Si quieres un cajón bonito, lo haces o sino vas y lo arreglas, el cajón lo puedes pintar rojo todo rojo con pintura Comex, y azul el forro. No me gustan los espejos porque después se rompen. El banco se forra con tela, y con tachuelas, las canastillas no, porque no falta el maldoso que te lo robe o te lo jale o te la esconda. Y le pones esto aquí y aquí y le pones un cinturón y así cuando te cansas y ya te lo cuelgas. Y con tachuelas, es el modelo, así el modelo chingón. Hay que saber tambien comprar, yo te lo consigo mas barato, en el Mercado de San Lucas. Entonces, compras el banco, la brocha, un botecito de pintura, y shush shush listo. Y ya que este todo pues de el proyecto empiezas a bolear te llevo y ya les digo yo tengo una amiga, una chalana que está aprendiendo a bolear y ya yo me quito y entras tú, ¿sale?

La Chalana

Muchas gracias a Christofer Sanchez y Bernardo Ramos La Chalana es un proyecto continuo Copyright © Gitte Bog 2010 * Transcripción textual de la autora

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Constelaci贸n

Caja para los pies sensibles

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Flock

Mujer de tacones largos. Caja para Margo Glantz

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En la alcoba de un mundo.

Pedro Ángel Palou

“La historia había empezado dos semanas antes cuando a Xavier [Villaurrutia] le gustó el bolerito y llegaba al extremo de cambiarse tres veces los zapatos para llegar a afuera del Sanborn’s y bolearse, viendo al hombre que se le había metido en la mente. La crisis de conciencia del enamorado y los reproches que le hizo exaltaron a Xavier, quien empezó a gritarle, echándolo de su estudio. El pleito después de estrellarle el cajón [en la frente] fue terrible, así que tuvieron que ir a la delegación donde el licenciado del Ministerio Público conocía a Xavier y la cosa no pasó a mayores.” La mujer cabal cada invierno

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Homenaje a Xavier Villaurrutia

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Do it yourself LV

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Oposiciones

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La jaula

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Par de tenis

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TelĂŠfono

Nanooky

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Espacio procesual para aproximarse al arte

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“Para caracterizar el Jinetoscopio (título de nuestra caja) como un invento óptico-sampleístico, tomamos con rumbo al mercado de viejo, el cuarto de los tiliches y la bodega de los fetiches. El día de la exposición en Casa Talavera, fue notable que el conjunto de cajas, efectivamente, abarcaba chistes, imágenes, símbolos, e ideas de una gran diversidad de voces. Voces que al fin y al cabo expresan la densidad, la banalidad y la gravedad de ponerse en la piel de los demás. La madera hizo el milagro de sembrar un bosque de texturas y miradas.” Gabriel Rodríguez, integrante del colectivo artístico Los Jinetes Sampleadores de Imágenes

Jinetoscopio Sampleida

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Nanooky 171


http://estenopieica.tumblr.com/

Tensa calma

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Caja convertida en cรกmara estenopieica y sus fotos

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Gracias:

Directorio UABC Dr. Felipe Cuamea Velázquez Rector

Mtro. Miguel Ángel Martínez Romero Vicerrector Campus Mexicali

Dr. Luis Arturo Ongay Flores Director CIC-Museo

Mtro. Christian Alonso Fernández Huerta Subdirector CIC-Museo

Arq. Héctor Manuel Rubio Chavarín Coordinador de Museo

Antonio Calera-Grobet Idea original de la exposición

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La Universidad Autónoma de de Baja California agradece el apoyo de los siguientes amigos, estudiantes y voluntarios: Adriana Vega Ocampo, Alberto Gómez Amézquita, Alfredo Olmedo, Alicia García Cabrera, Ana Rosa López, Anna Van der Geest, Antonio Calera-Grobet, Antonio López Cedillo, Armando Gutiérrez Arcarás, Carmen Payán Galindo, David Haro González, Cinthia Iveth Medina, Elma Correa, Enrique Rodríguez Díaz, Erik Castillo, Fernanda López Dun, Frente de Operaciones Comunitarias Cultura y Arte, Gloria Aglae Margalli, Héctor Estavillo Leyva, Hostería “La Bota-Cultubar”, Hugo Adrían Rangel Uribe, Isacc Arce, Jorge Fernando Flores Ramírez, José Abelardo Inzunza, José Humberto Reyes Hernández, José Rafael Pérez Pérez, Juan Martín Mena Jiménez, Karen Moncada, Luis Alonso Velarde, Mantarraya Ediciones, Margarita Luna Roldán, Mariana Patricia Fonseca López, Mario Núñez Villa, Natalia Rojas Soler, Néstor Caldera, Oscar Cuevas Gutiérrez, Osvaldo Ismael Parra Huergo, Pablo Luis García Mendoza, Rosalba Díaz, Rubi Oviedo, Sylvia Saldaña, Teresa Rodríguez Ruíz Esparza, Ulises Muñiz, Zaira Herbert Galarz.

Por su parte, el Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte (FOCCA), Mantarraya Ediciones y Hostería La Bota Cultubar agradecen el generoso apoyo de las siguientes instituciones y amigos: Adrián Calera-Grobet (Producción General), Erik Castillo (Asesoría Curatorial), Arturo Ocampo (Coordinación General de Museografía y Restauración), Marién Ferré, Sophía Gasca, Ana Van der Geest, Priscila Nava Muñoz, Anaid Campos Nájera, Jorge Betanzos, Guadalupe Viridiana Trejo Perea y Gitte Bog (Coordinación de Convenios y Operaciones Logísticas), Daniel Yañez, Génaro Ruíz de Chávez Oviedo, Isaac Arce, Gonzalo Concepción Hernández García, Julio Ramírez Hernández, Miguel Ángel Cid, Óscar Ocampo, Humberto Ríos Lara, Stefani Guzmán, Luis Hurtado, Amariani Corona Lucena, Fernanda Cárdenas, Silvia Gutiérrez Cárdenas, Amaury Gutiérrez Cárdenas, y Estefanía Hernández (Asistentes de Producción y Montaje Museográfico). Karla Pérez Montes de Oca (Diseño Editorial), Idalia Ríos Lara (Asesoría fotográfica). Óscar Ibarra Corona (Curador invitado/Guadalajara), Carmen Flores (Museo Casa Talavera), Maricela Guerrero (Talleres de Apreciación Artística en Casa Talavera), Silvia Saldaña y Brenda Álvarez Finck (Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa), Saúl Júarez (Director del Centro Estatal para las Artes de Puebla), Myriam Ramírez, Jan Hintze y familia, Jesús Iglesias y familia, Helene Maurer, Adriana Grobet García, Mauricio Calera-Grobet y familia (Patrocinadores), Gabriel Mendoza Rodríguez (Asistencia de Producción/Oaxaca), Rodrigo Flores Herrasti (Curador invitado/ENAP). Inti Muñoz Santini, Ricardo Bautista, Sandra Ortega y Patricia Ruvalcaba y personal de KMCero (Fideicomiso del Centro Histórico). Daniel Lezama, Marcial Fernández (El Economista), Salvador Arizmendi, Rosendo “El Zapatero”, Sfive Brickel, Per Anderson, Carlos Velázquez, Kristin Ayala Blanco y familia, por su generoso apoyo para el cuidado y conservación del acervo. Y por supuesto a todas las autoridades que apoyaron y apoyarán de diferente manera la aparición de esta muestra en cada una de sus sedes, como a todos los creadores que hicieron y harán posible esta exposición por su cariño a toda prueba, a los clientes de Hostería La Bota-Cultubar, al apoyo desinteresado de todos los voluntarios en cada una de las sedes, y muy especialmente a los vecinos del Centro Histórico, por quienes fue inventada.

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¿Qué son la Hostería La Bota-Cultubar, el Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte y Mantarraya Ediciones?

Hostería La Bota-Cultubar Es un espacio cultural -restaurante-bar que inició sus actividades en octubre de 2005 por invitación de la Fundación del Centro Histórico, con el objetivo de acompañar a la Casa Vecina en sus trabajos de difusión cultural en la zona. Luego de seis años de aquel nacimiento (de haber sido pionero y ahora único sobreviviente del primer Corredor Cultural propuesto por dicha institución), la Hostería La Bota-Cultubar se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la zona, por tratarse de un espacio de carácter familiar, abierto al entretenimiento y el gusto por el arte, que se presenta como un epicentro real para el rencuentro de los jóvenes con el nuevo Centro Histórico. Ubicada desde el año 2010 en su nueva sede por motivos de expansión (San Jerónimo No. 40 e Isabel La Católica), la Hostería La Bota-Cultubar ha ido formalizando su carácter de institución cultural mediante la creación de una asociación de carácter civil a la cual auspicia: FOCCA. Fundación de Operaciones Comunitarias Cultura y Arte. Mediante este dominio cultural (y enarbolando el lema “Un lugar de respeto y paz en el nuevo Centro Histórico”), su objetivo es continuar generando, sin fines de lucro, una producción artística constante y de calidad, a través de sus propios programas o con el apoyo de instituciones privadas o públicas. FOCCA: frente de Operaciones comunitarias, cultura y arte El objetivo del FOCCA, la cara cultural de Hostería La Bota-Cultubar, es fraguar diversos programas de difusión del arte y análisis de la cultura (como son los programas de Walkmankind y Altavoz, dedicados permanentemente a promover el disfrute de la ciudad como espacio público para el entretenimiento y el gusto por el arte), así como la producción y exposición de arte contemporáneo tanto en espacios abiertos o en museos y galerías de la ciudad o el territorio nacional. Hasta la fecha, a través del FOCCA, Hostería La Bota-Cultubar ha realizado más de 200 actividades culturales, entre visitas guiadas a museos, presentaciones de libros o lecturas literarias, conferencias, mesas redondas o de trabajo, presentación de contenidos audiovisuales, o bien otorgamiento de becas a proyectos individuales o colectivos, patrocinios o donaciones a proyectos sociales como el Encuentro Internacional de Cineclubismo, el Encuentro Internacional de Teatro, el Encuentro Internacional de Escritores “El Festival de La Palabra”, el Festival de Cor-

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tometrajes de la UNAM, el Tercer Encuentro de Editoriales Alternativas “La Otra Letra”, conciertos de música popular o contemporánea y exposiciones de arte en el Centro Histórico, la Ciudad de México y varios estados de la República, teniendo como primer público beneficiario a los residentes de la zona. El registro de dichas actividades ha generado un acervo periodístico de más de cien reportes en la radio, la televisión y la prensa cultural de nuestro país y el extranjero, entre los que destacan los siguientes: Prensa escrita: La Jornada, Reforma, Milenio, Excelsior, El Universal, Km Cero, Diario Monitor, La Razón, Centro, Chilango, A dónde ir, Tiempo Libre, Aztec Sunrise, The New York Times, entre otros. Televisión: Canal 11, Foro TV, Canal 22, Canal 40, Milenio TV, Canal 4 y Efecto TV. Radio: IMER, Radio Universidad, Radio Ibero, W FM, Radio Mil, Código DF. Además, figura en varias guías para el turismo nacional e internacional: The New York Times, Le Routard, Lonely Planet, Time Out, así como la Nueva Guía del Centro Histórico de Editorial Mapas, entre otras. Mantarraya Ediciones: Sólo libros singulares Es una empresa editorial independiente que ha trabajado desde hace 10 años por la publicación de trabajos singulares en torno al mundo del arte y la cultura. Su interés mayor es el de editar y publicar el registro o la información documental de algún programa (lecturas, exposiciones, ciclos de conferencias, encuentros diversos), obras literarias de autores noveles o bien experimentos individuales o colectivos cohesionados por algún pretexto coyuntural. La mayoría de sus libros han sido producidos en coedición con otras editoriales o instituciones, y la peculiaridad de su catálogo representa la confluencia dada con dichos organismos, libre y temporal, por el fomento de la lectura. Algunos de sus títulos son: Encuentros. Promotores Culturales (junto con el Instituto de Cultura de la Ciudad de México, 2002); Novena. Demián Flores. Miradas literarias sobre el béisbol (junto con la Fundación Harp Helú, 2003); Una temporada en el Mictlán de Luis Felipe Fabre (2003); Al alimón cantinero (junto con Casa Cuervo, 2004), Villancicos del santo niño de las quemaduras, de Luis Felipe Fabre (junto con el Taller de la Gráfica Actual de Oaxaca, 2009); Estación Central 2. Antología de Cuentos sobre el Centro Histórico (junto con el Fideicomiso del Centro Histórico y Ficticia Editorial, 2009); El Rastro. 22 creadores en torno a la muerte (2009). Querido. Homenaje a Juan Gabriel (2010); Los Muertos. 20 creadores en torno a la muerte (2010), Gula. De Sesos y Lengua de Antonio Calera-Grobet (junto con Grupo Modelo, 2009) y Morir Mejor de Feli Dávalos (junto con Editorial Aldus, 2010), incluidos estos dos últimos, en años consecutivos, dentro de la famosa lista de “Los Mejores Libros” del Año por Sergio González Rodríguez para el diario Reforma. Además, cuenta con algunas novedades publicadas entre 2011 y 2012: Los Más lindos poemas: 21 poetas mexicanos, una compilación de Maricela Guerrero y Minerva Reinosa, Desobediencia Civil por Henry David Thoreau (coedición con Tumbona Ediciones), Errar de Eduardo Milán (coedición con Aldus), Cuaderno Flotante de Luigi Amara (coedición con Aldus), Estación Central 3 (coedición con Ficticia Editorial), Dibujos de Daniel Lezama (en conjunción con la galería Hilario Galguera), y Dioses del México Antiguo de Óscar de Pablo, en coedición con el Centro Cultural La Cebada, entre otros.

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Índice

Nota: Se registran en el índice algunas obras con iniciales que significan lo siguiente: [M]=Mexicali. [X]=Xalapa. [P]=Puebla. [G]=Guadalajara. [O]=Oaxaca. [S]=Sonora. Los casos que se complementan con video en canal de Youtube se consignan en cada una de sus páginas.

El Trono de los de a pie en un museo. Luis Ongay .................. 4 Trono de los de a pie o en los zapatos del otro. Historia de la exposición en primera persona. Antonio Calera-Grobet ............ 6 A propósito del discurso de la exposición. Erik Castillo ....... 12 Una museografía fuera de lo normal. Arturo Ocampo ........ 14 Pesebre. Daniel Lezama ........ 16 Detonador Pantone. Erick de la Rosa Penilla ............................ 20 Perdió la memoria. Rafael Villar [X] ................................ 22 Liberado. Sary Haddad [P] .... 23 Al chile. Polaco ...................... 26 Procrastinación y límites. Carlos Aranda y alumnos ...... 26 De lo obscuro como principio. Benjamín Morales .................. 27 Caja del periódico Kmcero. Matriz. Patricia Ruvalcaba .... 27 Epígrafes-Caja de citas. Inti García Santamaría ................. 28 Litane. Alejandro Tarrab ...... 28 Caja de la Fundación de Amigos del Centro Histórico. Víctor Zavala Kugler .............. 29 La trampa. Agustín González García, Cesar Antonio López y Ernesto Alba .......................... 30 Se murió el pecao. Etelberto Ortíz [M] ................................. 30 Restaurante Los Canallas. Gusteau Alemán [P] ............... 31

Caja del Centro Cultural Central del Pueblo .............................. 32 Entre líneas/Lights. Elizabeth de Jesús Espinoza .................. 33 Bolero. Omar Barquet ........... 34 Y si esperas el dinero se vuela de casa. José Ramón Ruisánchez ... 34 Caja de la revista Generación. Carlos Martínez Rentería ....... 35 Botas del sol. Yaxkin Melchy ... 36 El cajón de la papisa. Israel Cortés .................................... 36 A ras del piso. Rafael Moreno [P] ... 37 Culebra. Mona ....................... 38 Caja con mano de alambre. Alfredo Mora Vázquez ........... 39 Caja de la librería Conejo Blanco. Adriana Casas .......... 39 Caja convertida en aserrín. Juan Carlos Bautista ............... 40 Primer cuadro. Alejandro Benassini ................................ 41 Caja de la sección cultural del periódico Excélsior. Edgar Alejandro Hernández ............. 41 Trono de los de a pie en la Merced. Carmen Flores ........... 42 México lindo. Gustavo Monrroy ................................................ 44 El trono de los del trono o de la taza real. Sylvia Saldaña [X] ... 46 Al pie del volcán o el estado actual del país. Colectivo Sensacional Inoperante [YT] ...................... 47 Pérdida total. Martha Elena González Correa [M] .............. 47

Caja hecha con tenis y alambre. Víctor M. González Dávila [M] ... 47 Los recorridos. Marianel González (FONCA) [P] ................................... 48 Nostalgia. Ramón García Vásquez. Colectivo CERESO [M] ........... 49 Ink. Arturo Ocampo .............. 50 Fetiche. Óscar de Pablo ........ 52 Un encobijado. Eduardo Kintero [M] .......................................... 52 Hueso. Cecilia Noriega y Arnulfo Rendón ...................... 53 Carcajadas en el espejo. Alejandro Ortiz ....................................... 53 Toma uno. Diego Teo ............ 54 Pescado al estilo de Alvarado. Pepe Ochoa y Miguel Fonat ... 56 Imagen del silencio. Leonor Anaya [X] ................................ 57 El Trono de los de a pie en su andar por Puebla. Roberto Rugerio ..... 58 Obscuro paisaje. Daniel Alcalá ... 60 4b + luz. Fernanda Pedroche [P] ................................................ 62 Cenizas. Gabriel Carrillo de Icaza [P] .................................. 64 Varas. Ander Aspiri [P] ......... 66 Ramas (arte en proceso). Adrián Calera-Grobet y Jessica Ponce de León ........................ 67 Caja compacta. Benjamín Torres ................................... 68 Caja musical con libro. Nirvana Paz .......................................... 70 Caja para percutir. Lázaro Valiente ................................. 71

Música mundana. Kristin Ayala ... 72 La pesadilla. Rocío Caballero ... 74 8 bit bolero boom box. Arcangel Constantini ............................. 76 Comida china. Héctor Manuel Bazaca López [M] .................... 77 Caja convertida en grabado. Señor González [X] ................. 78 Encajada. María Ezcurra ........ 79 Museo móvil. Erick Castillo ... 80 El trono del último emperador a pie. Andrés Mendoza .......... 82 Quiero volar. César López [P] ... 83 Caja de cartón. Iván Maciel ... 84 Caja con fotografía. Idalia Ríos Lara, Humberto Ríos Lara y Humberto Ríos Navarrete ...... 85 Cajita de bolero. Carlos Vicente Castro ..................................... 86 Nocturno 41: Cachanilla. Pablo Castañeda [M] ........................ 88 Las majas vestida y desnuda en una caja. Gabriel Mendoza [O] ... 89 Diálogos impresos. Rodrigo Flores Herrast ........................ 90 Viene abajo de la base. Manuel de la Peña [G] ......................... 92 La verdadera Cajita Feliz. Ambrosio Verdía [G] .............. 93 Ojo. Genaro Ruiz De Chávez Oviedo ................................... 94 Discurso. Betty Árbol ............ 95 Huella tras huella. Jesús Humberto Rivera Cruz ........... 96 Luces de la ciudad. Edmundo Moreno ................................... 97

Darjeeling. Diana María González Colmenero ............. 98 El arte está de cabeza. Christian Pineda Flores ......................... 99 Diálogo filial. Jesús Iglesias Jiménez y Cristóbal Iglesias ...100 Centenario. Iván Leroy ........ 102 Travel Kit. Alberto Ibañez Cero [P] ......................................... 102 La trasvesti. Jessica Díaz ..... 102 De piedra a de ser el trono. Ignacio García [G] ................ 103 La realidad está más cerca de lo que aparenta. Minerva Hernández ............................ 103 Tormenta-Viento Suave. Guillermo Olguín [O] ........... 104 Solito habla. Per Anderson y Elsa Naveda [X] .................... 106 Caja alta con zapatos. María García Ibáñez ....................... 108 Alineación de origen. Alejandro Rincón ................................... 109 Caja con balón. Alberto “El Goris” Fabela ....................... 109 Huella somos y en el cajón andamos. Alejandro Echeverría [O] ......................................... 110 Notas al pie. Enzia Verduchi ... 111 Caja del Centro Cultural Nana Chela. Lustrando el alma. [M] ... 111 8½ y el cuento de las mariposas. Lalo Películas ........................ 111 To Get To Know You Box. Sofía Echeverri .............................. 111 Bajo el mar. Jimena Ramos [X] ... 112


El bolero del maharaja. Brenda Álvarez Finck [X] .................. 114 Lustrador de corazones rodantes. Paulina Lara Zambrano ........ 115 China Poblana. Rosendo López .. 116 Caja de motivos circulares de Simón ................................... 116 Posoteca. Valentina Siniego ... 117 Soy sólo un fragmento. Denisse Pohls ..................................... 117 Caja de peluche. Marcela Pérez Espinoza [M] ......................... 118 Dibuja aquí ........................... 119 La caja de Pandora. Julen Ladrón de Guevara .......................... 120 Reduzca el riesgo. Guadalupe Trejo “Fru” ........................... 121 Pandora. Alexiara Cué ........ 122 Caja de Carla Faesler ......... 124 Volando voy. M. Harry [M] ... 124 Compostero. Roberto Rugerio [P] ......................................... 125 Otros torrenciales. Carmen Flores y Daniel Antonio ....... 125 XL. Ángel Ortuño [G] ........... 126 Recreo. Noel y Agustín ........ 128 Tu lucha diaria. Daniel Téllez .............................................. 129 Ciclo compartido. Fernando Hipólito Mendoza ................. 129 Caja dibujos y canicas. Frida Mazietti ................................. 130 Huellas de un íntimo silencio. Adriana Maar [P] ................... 131

Caja con brazos y dibujos. Colectivo Lapiztola [O] ......... 132 Abejas y ciempiés. Juan Jaime Anaya Gallardo .................... 134 Foot Fetish II. Israel García Corona .................................. 134 Pasos de la suela, lengua y agujetas. Carlos Kubli ......... 135 No me llamo Daño Colateral. Maricela Guerrero ............... 135 Caja de la Casa Refugio Citlaltépetl. Philippe Ollé-Laprune ......... 136 Ciudad de asfalto. Demián Flores [O] .............................. 138 El urbanismo si importa. IMIP [M] ........................................ 140 Circo. Khimo Habrika [M] ... 140 Caja con rostro pintado. Miguel Ángel Vega [M] ..................... 141 Caja con dos miras. Helena Odyers .................................. 142 Caja con penes y vaginas. Soid Pastrana [O] .......................... 142 Oda a mi juguete. Alejandra Lavinia [G] ............................ 143 Al revés. Omar Cholico [G] ... 143 El arca de Noé de los ochentas. Feli Dávalos y Andrés Ruz ... 145 Zapa Block. Colectivo Lorences ............................................... 146 Je ne suis pas un menteur. Jorge Llaca [P] ...................... 146 Caja con globo de calavera. Galaxia y El Residente ......... 146

Instructivos Vol. 1. Luz Yaneli Montiel [M] ........................... 147 Casa de zapatos. Sergio Vela [M] ........................................ 148 Las aventuras de Ludwig. Garímedes Guerrero [M] ..... 149 Enciclomedia. Julián Herbert ... 150 Xalapa: la primera escala. Jorge Betanzos ...................... 152 Carlos 3. Santiago Robles Bonfil .............................................. 154 Esto no es arte: son 20 años de trabajo. Marcial Fernández y Paulina Ugarte ...................... 155 La Chalana. Como ser un buen bolero. Gitte Bog ................. 156 Caja para los pies sensibles. Jorge Saldaña [X] ................. 158 Constelación. José Luis Bobadilla .............................. 158 Flock. Ana Siegal ................. 158 Mujer de tacones largos. Caja para Margo Glantz. Myriam Moscona ............................... 159 La mujer cabal cada invierno. Rocío Cerón ......................... 160 Homenaje a Xavier Villaurrutia. Hernán Bravo Varela ............ 161 Do It Yourself LV. Marisol Valdéz [M] ........................... 162 Oposiciones. Emilia Sandoval [O] ......................................... 164 La jaula. Violeta Leonor Esperanza [G] ...................... 165

Par de tenis. Hazael González Castillo ................................. 166 Nanooky. Marco Manríquez y Adolfo Soto [M] ..................... 168 Teléfono. Rodrigo Flores ..... 168 Espacio procesual para aproximarse al arte. Katnira Bello ... 169 Jinetoscopio Sampleida. Jinetes Sampleadores de imágenes ... 170 Tensa calma. Miguel Ángel Berumen [M] ......................... 172 Caja convertida en cámara estenopieica y sus fotos. Simone .................................. 173 Prensa .................................. 174 Gracias ................................. 176


Trono de los de a pie, el catálogo, se terminó de imprimir el mes de marzo de 2012, bajo la comandancia de la editorial Aldus, una de las mejores editoriales independientes del país. Intervinieron para que todo saliera bien muchos cariños pero sobre todo los de Adrián CaleraGrobet, Karla Pérez Montes de Oca, Jesús Iglesias y Daniel Lezama, quienes lo revisaron una y otra vez hasta que quedó limpio de polvo y paja. Los que conformamos Mantarraya Ediciones, el Frente de Operaciones Comunitarias, Cultura y Arte y Hostería La Bota-Cultubar, agradecemos a todos los amigos que hicieron posible la aparición de este libro, que nos recuerda lo que somos capaces de hacer por la belleza en este mundo si lo que nos guía no es la soberbia sino el cariño sincero entre pares. En medio de una guerra contra el narcotráfico que nos ha regalado con más de 50 mil cadáveres, que ha hundido sin misericordia a millones de seres en la más absoluta de las tristezas, por un México que palpite de nuevo con los más jubilosos deseos, en donde se viva otra vez al aire libre y con una sonrisa en la cara, brindamos este pequeño esfuerzo a los verdaderos maestros (que no a los mentirosos), a los promotores culturales que hacen y no sólo dicen, los más honorables, a todos los servidores públicos que realmente cumplen su palabra y no sólo fingen, en fin, a todos los mexicanos que han dedicado su vida a servir al otro de verdad, de la más digna manera. ¡A ustedes toda la dicha! ¡Va por ustedes, queridos amigos!

Trono de los de a pie o en los zapatos del otro  

Catálogo exposición Trono de los de a pie o en los zapatos del otro

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