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La estructura del juego en la etapa de iniciación al Balonmano

Los niños no son adultos en pequeño. Son seres en crecimiento con necesidades específicas. Por ello no debemos acoplar con una simple escala el juego de los mayores sino dotarles de un modelo de juego que les permita una óptima progresión. La defensa individual es la estructura defensiva que permite una mayor progresión a los jugadores, tanto en ataque como en defensa, durante el periodo de la iniciación. Algunos entrenadores están recelosos de la defensa individual por los grandes riesgos que creen que comporta, pero ello se debe a que, en lugar de preocuparse por el aprendizaje dosificado del balonmano por parte de los jugadores jóvenes, utilizan criterios de rendimiento propios de equipos de jugadores mayores. Cuando los niños dan sus primeros pasos en balonmano, la defensa individual iguala tanto al ataque como a la defensa y permite una óptima progresión: a los defensas porque les responsabiliza en todo momento de un oponente y a los atacantes porque les permite anticipar los movimientos de sus oponentes, sentando las bases, de lo que cuando sean mayores se llamará la lectura anticipada del juego. Para que el progreso de nuestros jugadores sea lo más armónico posible, debemos diseñar una evolución paralela tanto del ataque como de la defensa. No deberíamos caer en el error de hacer progresar más rápidamente a un aspecto del juego que al otro ya que estaríamos formando a los jugadores en una sola de las facetas del juego. Si los entrenadores repasasen sus planes de entrenamiento (por ejemplo cada mes), seguro que se llevarían una sorpresa respecto al tiempo que dedican al ataque y a la defensa, y a buen seguro que entenderían porque algunas cosas del quipo no funcionan lo suficiente. A ) LA DEFENSA INDIVIDUAL La organización de la defensa individual es fácil si se hace ordenadamente. El entrenador debe dar suficientes consignas y lo bastante claras para que los jugadores puedan resolver todos los problemas que les plantea el juego y si pueden, anticiparse a ellos. A su vez, estas consignas le servirán a él para controlar el nivel de juego del equipo. Resumidamente, las mínimas órdenes deben incluir a quién deben marcar y que deben hacer en cada momento. 1) ¿"Dónde colocamos a los jugadores"? Cuando planteamos la defensa individual, esta pregunta se transforma en ¿a qué jugador debo marcar?. La ubicación espacial de los defensores en este sistema es aleatoria, ya que depende de la situación del jugador atacante del que se responsabiliza. Este emparejamiento lo puede decidir el entrenador atendiendo a dos criterios principales: - El criterio "nominal", asigna a cada jugador defensor un atacante determinado. Desde que empieza el partido el jugador suele conocer el atacante del que se encarga, asignación que suele realizarse por el dorsal del.oponente. Este primer criterio permite igualar los emparejamientos ya que podemos aparejar a los mejores defensores con los mejores atacantes. Sin embargo hay una desventaja en este caso, ya que la situación del defensor cuando ha acabado su jugada de ataque puede ser lejana respecto a su atacante, y el tiempo que tarda en encontrarlo le puede costar más de un disgusto. - El criterio de "proximidad", se plantea para resolver este problema. Cuando los atacantes acaban su jugada y el balón pasa al otro equipo cada jugador del equipo que ahora es defensor se responsabiliza del atacante que tiene más cerca. El tiempo que se pierde en encontrar al adversario es mínimo, pero los emparejamientos pueden ser muy desiguales. Además las discrepancias sobre la proximidad que se perciben


en el campo, pueden dejar a algún atacante sin marcaje. En principio ningún criterio es mejor que otro. Lo realmente importante es que todos los jugadores conozcan y utilicen el mismo criterio. 2) ORDENES INDIVIDUALES ¿"Qué hacen los jugadores cuando…?" En función de si su oponente tiene o no el balón, es necesario que el jugador conozca lo que puede hacer y lo que tiene que hacer. Cuando se encuentra delante de un atacante con balón debe colocarse muy próximo a él (acosar) prestando especial atención a su lado dominante (punto fuerte). Tiene que evitar al máximo las acciones de su oponente hacia su punto fuerte y estar atento por si bota el balón y se lo puede robar. Si no está a su alcance hacer nada de todo esto, entonces tiene que molestar los pases que su oponente pueda hacer. Cuando se encuentra delante de un atacante que no tiene el balón tiene que establecer su juego entre las intenciones de disuasión (evitar que reciba el balón, situándose sobre la línea de pase), interceptación (recuperar el balón mientras los atacantes se lo están pasando) y ayuda (reemplazar a un compañero que ha sido superado cuando este atacante sea más peligroso que el mío) Jugará preferentemente la interceptación si se encuentra ligeramente alejado del balón. Cuando se encuentre cerca del balón tendrá que disuadir la recepción y estar atento por si tiene que ayudar a su compañero responsable del atacante con balón. El balonmano es un deporte que requiere un gran dinamismo y una gran actitud mental, ya que esta sucesión de roles se realiza cambiando rápidamente de uno al otro. Si todas estas consignas no se practican durante los entrenamientos, después no podemos esperar que salgan bien durante los partidos. Por ello, cada minuto que le dediquemos al trabajo individual defensivo será recompensado con creces el día del partido. 3) ORDENES COLECTIVAS ¿"Qué hacen los jugadores cuando…?" Hasta ahora hemos visto cómo deben comportarse individualmente los jugadores en la defensa individual, y como deben reaccionar o anticiparse a las acciones de los atacantes. Sin embargo, el ataque suele presentar bastantes más problemas que un simple cambio de poseedor del balón, o que un intento de penetrar hacia portería. Cuando el ataque colabora moviendo los jugadores de su lugar de una forma más o menos organizada, la defensa tiene que establecer también las formas básicas de colaborar. Por lo tanto, cuando debido al propio dinamismo del juego, los atacantes cruzan sus desplazamientos, o hacen que los defensores choquen con ellos, la defensa tiene dos alternativas: el cambio de oponente o el deslizamiento.


Las dos formas de colaboración son válidas en función de los objetivos que nos marcamos, pero la defensa individual suele utilizar siempre el deslizamiento, es decir, cada jugador sigue con el atacante que tenía asignado al principio de la fase defensiva. La otra forma de colaboración que tiene la defensa es la ayuda. Cuando un defensor ha perdido en su duelo de 1x1 es necesario que otro compañero se encargue de marcar al atacante más peligroso (quien tiene el balón) abandonando momentáneamente al suyo.

Utilizar sistemáticamente la ayuda da un sentido más colectivo a la defensa. A veces, no obstante, enmascara demasiado los errores defensivos y los jugadores no se dan cuenta de sus fallos. En cada momento de la progresión el entrenador deberá hacer un buen uso de la posibilidad de ayudarse

B) EL ATAQUE CONTRA LA DEFENSA INDIVIDUAL Partiendo con esta premisa, vamos a diseñar la forma de organizar colectivamente las acciones de ataque. Pero antes de componer el sistema de ataque a la defensa individual, veamos unos aspectos de la estructura del espacio ofensivo en balonmano Conceptos previos El objetivo principal del juego colectivo de ataque es conseguir que un jugador se quede desmarcado delante del portero contrario para poder efectuar un lanzamiento con las máximas garantías de eficacia. Este desmarque se tiene que producir cerca de la línea de 6 metros ya que esta zona es la que garantiza un mayor porcentaje de aciertos en los lanzamientos. A este espacio, cercano a la línea de 6 metros y desde el cual los atacantes tienen un alto porcentaje de eficacia, le llamamos espacio de culminación.


Al resto de espacio del campo ofensivo, que sirve para construir el ataque hasta que haya una buena opción de lanzamiento, le llamamos espacio de creación del juego.

Como durante el proceso de la iniciación proponemos la defensa individual, los movimientos de los atacantes condicionan los movimientos de los defensores. Por lo tanto, los jugadores atacantes, con sus desplazamientos, no sólo ocupan el espacio hacia el que se dirigen, sino que también crean (vaciándolo) el espacio que abandonan ya que su defensa les sigue. Ello forma en el jugador una capacidad de anticipación en el aprovechamiento del espacio que será muy importante en las etapas posteriores de su formación. Esta es una de las razones más poderosas por las que debemos proponer la defensa individual durante la iniciación, ¡incluso para el ataque!. Si la defensa es zonal, cuando un atacante abandona una zona peligrosa del campo, su defensa responsable no le sigue, sino que se parapeta en la zona de culminación del adversario. En balonmano esto trae como consecuencia un juego demasiado paralelo a la portería, sin apenas profundidad, y falto de lanzamientos efectivos ya que ha que superar casi siempre al defensor y al portero. La defensa individual, en cambio, favorece el juego profundo y los lanzamientos cómodos si conseguimos que el espacio de culminación no esté súper-poblado. El ataque a la defensa individual mediante desmarques organizados 1. ¿Dónde se colocan los jugadores? Colocamos los jugadores repartidos en el espacio en amplitud y profundidad, procurando que nunca haya más jugadores en el espacio de culminación que en el de creación. Si el equipo está compuesto de 6 jugadores de campo, en el espacio de creación colocaremos 3 ó 4 jugadores, mientras que en el de culminación 3 ó 2 respectivamente.

2. ORDENES INDIVIDUALES ¿Qué hacen los jugadores?


A partir de esta situación de los jugadores, hay dos posibilidades de desmarque. Llamamos desmarque de profundidad al desmarque que realiza un jugador desde el espacio de creación hacia el espacio de culminación con el objetivo de conseguir una buena oportunidad de lanzamiento Llamamos desmarque de apoyo al desmarque que realiza un jugador que está en el espacio de culminación dirigiéndose hacia el de creación con el objetivo de dar continuidad al juego de ataque, vaciar el espacio de culminación y servir de apoyo al poseedor del balón para facilitar el mantenimiento de la posesión del balón. Así como el desmarque de profundidad suele ser fácil de aprender, la portería adversaria supone tal foco de atención, que el desmarque de apoyo debe ser constantemente recordado a los jugadores.

A partir de estos dos tipos de desmarques, cada jugador se tiene que desmarcar alternativamente hacia delante y hacia atrás, creando espacios (ya que le persigue un defensa) cuando abandona una situación en el campo. Este espacio será ocupado por un compañero que realiza un desmarque en sentido inverso. En poco tiempo, quedará un jugador desmarcado cerca de la línea de 6 metros para poder lanzar. Es decir, el jugador que se encuentra en el espacio de culminación lanza a portería si se encuentra desmarcado, o devuelve el balón atrás si no se ha podido quedar sólo. Si se encuentra en el espacio de creación, debe pasar el balón o avanzar si no tiene a nadie delante. 3. ORDENES COLECTIVAS ¿Qué hacen los jugadores? El concepto de trabajo colectivo lo da, en este caso, la adecuada organización temporal de los desmarques. Mientras que desde la perspectiva individual los desmarques de realizan de forma alternada, uno de cada sentido, colectivamente los desmarques deben ser simultáneos. Es muy importante que se hagan desmarques en los dos sentidos, de manera que el poseedor del balón siempre tenga dos opciones de pase, una para culminar y otra para mantener la posesión, y ésta no quede comprometida por la excesiva acumulación de jugadores en el espacio de culminación. Esta simultaneidad en los desmarques debe ser observada por el entrenador desde la banda. Una forma de hacerlo consiste en fijar la mirada en el centro gravitatorio de la acción ofensiva y controlar los desmarques de los jugadores mediante desplazamientos rápidos de la atención dentro de su campo visual, sin modificar por ello el enfoque ocular. A pesar que hemos dicho que los desmarques son simultáneos deberíamos decir casi simultáneos. Verdaderamente es mejor que los desmarques de apoyo se produzcan un instante antes que los de profundidad. De esta manera, los jugadores que se desmarcan


hacia delante, pueden elegir, con espacio, la mejor trayectoria para recibir el bal贸n.

xesco espar clases La estructura del juego  

- El criterio de "proximidad", se plantea para resolver este problema. Cuando los atacantes acaban su jugada y el balón pasa al otro equipo...

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