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Todo tu dinero


monedas Una mañana Xavi sacó todo su dinero del banco eran ochenta y cuatro monedas de curso legal todas en una bolsita de felpa gris el vacío estaba ahí a mano y no le importaba compró lo básico para pasar buenos ratos y esperó practicando la paciencia que algo pasara y esperó contó las monedas, servían, tenían valor pasaron a ser sus amigas cincuenta dos un veinticinco días de sol que hacen ver el brillo que estaba latente latiendo esperando con paciencia que algo sucediera desde adentro hacia afuera una vez más.


amor una mañana Caro Cabana sacó todo su dinero de los bancos fue a su trabajo y le cortó el pelo a su compañera, la rapó, ella la besó y le agradeció buscó a sus hermanos y juntos saltaron en las camas de toda la casa, su mamá se les unió compró un arma de fogueo y sin mayor preámbulo le disparó a su vecina, a la que curó de sus ataques de ansiedad y al final del día agotador volvió a su casa, sola y tranquila se puso a llorar y ardió.


por amor, con dinero

Un día Mariana Jaroslavsky sacó todo su dinero del banco y se fue a caminar por la ciudad hacía frío en Buenos Aires ella dice que le gusta el invierno en su mirada se ve el rojo de su nariz menos el placer de pasear. Tardó en aceptarlo. Entró en un café y pidió un té apoyó la cabeza en sus manos y quiso planear una tarde de aventuras. En 15 minutos terminó la tetera la impaciencia la hizo dejar la plata justa más dos pesos de propina directamente en la mesa ni la cuenta pidió llevaba gastados diecisiete pesos. Qué haría con el resto de la fortuna no lo sabía. Divagar por las calles le encanta y es gratis, piensa pero volvía a su cabeza la sensación era un día para el derroche. Se tomó un taxi al Hipódromo entró en el casino era martes, once de la mañana jugó a la ruleta y duplicó la fortuna. Ahora no sabe qué hará mañana.


intercambios

Lucas salió del banco era un día silencioso poca gente caminaba en la vereda de Villa Crespo y el dinero era ahora un bulto los números del sistema alimentados por sueldos consecutivos subiendo y bajando con la precisión de los centavos eran ahora papel blanco, rosado, violeta con caras ilustres sin mirada, sin gesto y Lucas caminó caminó y pensó en las posibilidades en las necesidades en los deseos en el valor de esos papeles únicos garantes de un tiempo pasado tan pasado que ya no se podía comprar un tiempo que no estaba en stock y que Lucas ya había vendido y ahora pensaba si lo había vendido caro o barato pero cómo saberlo con esta inflación en eso estaba Lucas caminando por Araoz muy liviano, con los pies en el aire pero con un peso en el bolsillo el peso de los pesos era el ancla económica que lo mantenía en este mundo del deseo, de los intercambios y fue el Chuky el que cortó la cadena quedándose con el ancla en la calle Loyola la mirada filosa y el fierro en el bolsillo para que las posibilidades del dinero cambiaran de universo y Lucas, ahora sí, liviano de verdad saliera volando y llegara alto, lejos hasta el próximo intercambio.


una mañana Cecilia sacó todo su dinero de los bancos

fue al cajero automático, renunció a su trabajo vendió su bicicleta, dio de baja el monotributo metió el efectivo en su cartera más grande y encaró la mañana. Entró a una casa de lotería compró un billete y al salir, dejó su cartera en el banco de una plaza y se fue caminando ni para el colectivo tenía. Pasó por su antiguo edificio saludó al encargado y le aceptó un mate ya tenía el estómago vacío. Así era Cecilia, quería desapegarse de todo no quería cargar con cuentas, ella quería caminar sin prisa. Así recorrió el mundo, Cecilia alimentándose del sol, flaquita, sonriente y a cada pueblo que llegaba la gente la saludaba le ofrecían almuerzos, cama, drogas, bebidas las grandes marcas querían esponsorearla para que uniera el mundo caminando. Pero ella decía que no, no quería nada solo caminar. Nunca se ganó la lotería.


Este fanzine fue realizado una tarde de sábado de agosto de 2013, en Buenos Aires, por: Xavier Martín Caro Cabana Mariana Jarolavsky Lucas Villamil Cecilia Martínez Ruppel. En base al poema “Amor”, del español Manuel Vilas, y bajo la consigna “escribir un poema cuya primera frase sea Una mañana xxxxxxxxxx sacó todo su dinero de los bancos”, asumimos una realidad paralela en la que tenemos mucha plata en algún lugar y, entonces sí, empezamos. Sean invitados a escribir sus poemas con esta premisa y enviarlos a elsubte@gmail.com para futuras ediciones aumentadas de este zine.

Con amor y sin dinero, Nosotros.


Todo tu dinero