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del gobierno, sino de la fortaleza de la movilización docente y estudiantil que imposibilite la “intervención” del decano sobre Historia. ¿Pretendemos dejar desantendidos los problemas que generalmente pasan por la Junta? No, desde la juventud del PTS, estamos ejerciendo nuestro cargo en la junta pero poniéndolo al servicio de los estudiantes y la lucha contra la gestión trincherista. Proponemos la formación de una comisión de carácter abierto para seguir todos los asuntos académico-administrativos que se presenten, formada tanto por los consejeros mandatados en asamblea como por todos aquellos que quieran

participar y en especial la gremial docente, que respete el programa que voto la asamblea de 2009. Proponemos la constitución de un claustro único docente, donde todos los trabajadores docentes e investigadores de la facultad tengan iguales derechos políticos, junto con la mayoría estudiantil; ¡que gobiernen la carrera sus estudiantes y trabajadores! Proponemos que se abra un período estatuyente, en que se discutan éstas y otras propuestas para democratizar la carrera, que sean votadas en asamblea y que se realicen nuevas elecciones en base a los mandatos de asamblea. ¡Los estudiantes y profesores decidimos discutiendo!

Novedades Editoriales IPS “Stalin, el gran organizador de derrotas”, de Leon Trotsky “Marx y Engels”, Riazanov

de

David

“Mi vida”, autobiografía del revolucionario ruso Leon Trotsky

Boletin para el Debate.

Segundo cuatrimestre 2012

En

Historia ¿Quienes Somos? Somos la Juventud del PTS en historia y partimos de una idea sencilla: frente a la actual crisis capitalista mundial que pone en cuestión todos los preceptos ideológicos con los que se crio nuestra generación (el fin de la historia, el fin de los ismos, el fin de la clase obrera), la juventud, tanto trabajadora como estudiantil, debe cumplir, y de hecho ya lo ha empezado a hacer, un rol fundamental para que esta no recaiga sobre el pueblo trabajador. Ya los jóvenes en Estados Unidos lanzaron la consigna “somos el 99%”, mientras que en Grecia y España , miles de universitarios, secundarios y jóvenes precarizados están en las calles para enfrentar los duros ajustes de la Troika Europea. En nuestro continente (donde algunos quieren hacernos creer que existe un blindaje ante la crisis), los estudiantes chilenos y mexicanos vienen

protagonizando fuertes movimientos de protesta contra la privatización de la educación, porque el acceso al conocimiento este garantizado por el estado en su totalidad, y para dejar atrás la herencia privatista del neoliberalismo. En todos estos casos la juventud es protagonista, y demuestra, como dicen los compañeros chilenos que somos una “juventud sin miedo”. ¿Cómo creer que ya no es la época de las grandes ideas cuando miles de jóvenes nos dicen en todo el mundo que el capitalismo no tiene nada para darles, como fueron los jóvenes tunecisnos(donde comenzó la llamada “primavera árabe”) que aun habiendo tenido títulos universitarios, no les ofrecían mejor empleo que manejar un carrito de comidas rápidas? En nuestra universidad , a pesar de que se pueden encontrar visiones disidentes a las mas rancias ideas del


neoliberalismo, existe una convivencia pacifica de ideas, sin debates, como si se trata de una disputa de frases contra frases. Pero como decía Marx a los jóvenes hegelianos , esta disputa carece de sentido, ya que las ideas solo toman fuerza cuando se materializan, cuando pueden ser encarnadas por personas concretas en momentos concretos. ¡Y miremos entonces otra vez a nuestro alrededor y veamos que falta hace que la fraseología se convierta en lucha ideológica con todos aquellos que quieren decirle a nuestra generación que no se meta, que no luche, que

las cosas no cambian, que el mundo es analizable pero no transformable!. La juventud del PTS se propone discutir desde esa perspectiva en nuestra carrera, con el fin de que una nueva generación de intelectuales pueda desarrollar sus ideas al mismo tiempo que las pone en practica partiendo de una perspectiva anti-imperialista, anticapitalista, centrada en la organización de la clase obrera, y retomando lo mas importante de las lecciones históricas que esta clase ha dejado en su lucha contra este sistema de explotación en los últimos 200 años.

La carrera

¿Hacia donde corremos?

Nuestra carrera es extensísima en cuanto a bibliografía y apuntes, pero para que leemos todos esos apuntes? Nos formamos como historiadores pero, para que? Para quienes vamos a escribir?. La academia no nos forma ni para la docencia ni para la investigación. Didáctica es un cumulo de teorías educativas inaplicables en el aula de la escuela media, mientras la investigación es solo para algunos privilegiados, ya que la academia excluye a la mayoría de los estudiantes que a la par somos trabajadores. Las adscripciones a las cátedras nos convierte en meros espectadores en el aula, donde pagamos el derecho de admisión.

Para revertir este clima los estudiantes debemos hacernos sujetos de la fabricación de la historia, empezando a discutir y desnaturalizar lo que direcciona la formación de nuestros conocimientos: los planes de estudio. Estos son votados a espalda de los estudiantes, sin discusiones que nos involucren, entre camarillas profesorales. Los planes de estudio han quedado extemporáneos, son del siglo pasado, las discusiones no se renuevan, no se ve reflejada la dinámica de la historia, las gestas heroicas de la clase obrera son distorsionadas por el interés de los vencedores, conceptos relativizados: sectores subalternos, sectores popu-

La Juventud del PTS en la Junta de historia. Hace más de un año que no tenemos asambleas en la carrera de historia. Las ultimas, habían sido masivas, y cientos de compañeros de la carrera debatíamos sobre la forma de organizarnos ante los avances (cada vez mas evidentes) de los planes privatistas en nuestra facultad (impulsados por la gestión kirchnerista de la facultad), que aplicando lo mas rancio de las políticas educativas de la LES menemista busca convertir la parte final de la carrera en postgrado (pago), al mismo tiempo que crear dos regímenes diferenciados entre el profesorado, (convirtiendo los primeros años en un cumulo de materias pedagógicas) y la licenciatura, que quedaría solo accesible a una pequeña elite. Pero aquellas jornadas de discusión intensa, que prometía ser una trinchera de lucha, fueron rápidamente barridas por la “paz institucional” y, como denunciamos en su momento desde la Juventud del PTS, termino siendo una convivencia pacifica con el régimen trincherista, que anulo toda la iniciativa de las asambleas masivas. La experiencia de la gestión de Rodríguez Otero-Haciendo Historia-La Mariátegui, votada en asamblea, nos muestra que la restauración de la

Junta y sus mecanismos, aún con un director votado en asamblea y con un programa, no son las herramientas idóneas para llevar adelante un programa de democratización y renovación de la carrera. Quienes argumentan estar de acuerdo con la democratización, pero argumentan que para que este proceso se desarrolle es conveniente recuperar el espacio institucional (basado justamente en esos criterios no democráticos ) incurren en un equívoco. Los principales interesados en recuperar la “institucionalidad” son la gestión trincherista de la facultad, como “filtro” de lo que llega al Consejo Directivo y porque le permite ejercer, a través de lo que queda de los Modernos, una presión sobre la carrera. Las posibilidad de que el decanato pueda entrometerse en los asuntos de nuestra carrera es tan cierta con o sin Junta. Fue durante el periodo 2005-2006 cuándo, sin junta, cuando se presentaron y aprobaron más cátedras paralelas y designaciones docentes, a través de la movilización al consejo; por el contrario, habiendo junta los últimos años el consejo directivo bochó designaciones, promociones, seminarios...No depende entonces de la forma institucional


"Nueva Izquierda"

¿Vieja Historia?

Venimos notando y cada vez con mayor ahínco que las agrupaciones de la llamada “Nueva Izquierda”, contienen en sus programas un mote revisionista. Veamos. En una revista de debate teórico La Juntada reivindica al Peronismo de izquierda encarnado en la figura de J.W. Cooke. A continuación esbozaremos, aunque de manera muy escueta, tres elementos para discutir contra el revisionismo popular y tercermundista, que comenzó a surgir con la Revolución Cubana en nuestro continente. En primer lugar, se trato de una visión externa del imperialismo y su acción en Latinoamérica inspirado mas en la metáfora de “ocupación territorial” del colonialismo clásico que en la fusión estructural del capital industrial con el capital financiero también dentro de las naciones dependientes, generando en este proceso de fusión, lo que Lenin conceptualizó como la fase superior del capitalismo: el imperialismo. En segundo lugar, el revisionismo populista reivindica la historia de los frentes populares, aquella en la que el proletariado y las masas populares

(categoría de por si tan amplia y policlasista que indefectiblemente termina jugando el juego de, al menos, una fracción de la burguesía), pero hemos comprado históricamente que el revisionismo nacional-populista se encuentra pedalenado en el vacío al intentar reconciliar intereses irreconciliables: burguesía y trabajadores, encarnados en la relación capital y trabajo. En tercer lugar, el problema historiográfico del revisionismo, fuera de derecha, de centro o de izquierda, es que jamás dejo de reconocerse en la filosofía política del nacionalismo. En particular, de un nacionalismo defensivo: defender lo conquistado. Sin tomar nota que las contra-ofensivas de la burguesía hacían y hacen sumamente necesario la organización independientes de los trabajadores. Este revisionismo que dice combatir al discurso liberal- mitrista, al fin y al cabo termina siéndole útil ya que presenta cambios cosméticos, o hasta introduce conceptos como lucha de clases, proletariado, etc… sin embargo no se propone construir una alternativa historiográfica clasista.

Leemos Archivos de historia del movimiento obrero y la izquierda http://www.archivosrevista. com.ar/. Y también, acerca del Revisionismo y la creación del Instituto Dorrego, leemos la producción de los Intelectuales en apoyo al Frente de Izquierda: http://cor.to/FIThistoria

lares aparecen una y otra vez en libros cuyos autores son los portavoces de un relativismo, cada vez mas notorio. La “decadencia de los modernos” abrió el campo hacia nuevas perspectivas, pero se abre un escenario de disputa, los “k” promovieron una repolitización de la Historia ,desde el aparato estatal con el Instituto Dorrego, y con la difusión de obras, documentales, y propaganda de un vetusto “revisionismo” que parte de grandes mitos , para justificar “lo nacional” como el eje articulador de toda la historia argentina, negando la acción independiente de la clase trabajadora, al subordinarla a distintos proyectos burgueses de supuesta liberación nacional. En paralelo se puso en cuestión la relación de la academia y la divulgación (como en el caso de sendas Historias de las clases populares publicadas recientemente), derribando algunos sentidos comunes promovidos por las clases dominantes. Pero es una historia ecléctica, en la cual se cede a lo que fue un verdadero “dogma” de la historia social de los modernos: describir la historia de los sectores populares subvaluando un punto de vista de las clases sociales en la historia. Más recientemente, la re-publicación de los libros de Milcíades Peña, renueva un debate sobre

los puntos de vista metodológicos y las tesis más relevantes de este precoz y original historiador militante. Para nosotros se trata de afilar nuestras armas para un combate ideológico en el cual el marxismo, la clase trabajadora y la izquierda tienen mucho que decir y aportar para dotar a la Historia de una perspectiva científica y a la vez emancipadora. Es hora de derribar los muros de la historiamuseo, la historia archivística sin perspectiva social, la historia mercantilista que solo sale de la academia para ser vendida en el mercado editorial, basta de las pilas de papers y abstract sin objetivo. Es necesario discutir contra las investigaciones académicas individualistas, contra la sociabilización de conocimiento en forma de mercancía. Debemos abolir los trabajos disecados que encapsulan teorías obsoletas, como por ejemplo en Historia Americana en donde aun seguimos estudiando el genocidio español a los pueblos originarios como “Descubrimiento de América”. Si la historia es poder, y a partir de los relatos se construye hegemonía, entonces nosotros nos posicionamos por defender la historia de las luchas de la clase trabajadora para que se conozca toda su tradición, sus combates y sus ideas.


Levanten la mano los historiadores marxistas! Desde que estallo la crisis capitalista varios medios señalan el creciente interés por las ideas de Marx. Este interés es particularmente creciente en los jóvenes que se vienen organizando desde Medio Oriente y Europa hasta América, desde Túnez a EE.UU enfrentando los embates del capital. Una vez mas ante esta realidad, algunos relatos se vuelven ficcionales, como es el caso del relato de Fukuyama acerca del “Fin de la Historia” herido de muerte con el 11 de Septiembre, la posterior guerra de Irak, y ahora con la crisis capitalista, que ya lleva 5 años de torbellino económico en los países centrales. También han

quedado totalmente desacreditados los relatos que dan por terminada la lucha de clases, como motor de la historia, frente a los levantamientos de los mineros en España, o las huelgas en Sudáfrica, las huelgas generales en Grecia, o a nivel nacional la lucha de los obreros del Tabacal en Salta, solo por nombrar algunos ejemplos recientes de la lucha de clases. ¿Acaso no somos los trabajadores los que seguimos moviendo al mundo? Pensar la historia con una perspectiva de clase nos ubica como historiadores marxistas en lucha contra el academicismo ilustrado que nos forja como meros contempladores de la realidad. Desde

la Juventud del PTS nos proponemos poner la historia en acción, reivindicando la confluencia del pensamiento teórico con la práctica. Estamos convencidos que la caja de herramientas que nos otorga el materialismo histórico es el método para combatir las ideas hegemónicas del capitalismo. La figura de Marx que reivindicamos, a quien queremos estudiar, es aquella que la academia no nos muestra, la del Marx político, la de Marx como organizador revolucionario, queremos cuestionar el oficio de historiador de claustro académico que no relaciona la historia con el devenir de la lucha de clases. Y, sin duda, Marx

y Engels constituyen un modelo de intelectual opuesto por el vértice a la imagen predominante de una intelectualidad refugiada en la academia y desvinculada a la clase trabajadora. Contra la academia que relegó al marxismo a ser una teoría entre tantas otras dentro del campo de las ciencias sociales, al calor de la idea de que la lucha de la clase obrera había perdido toda razón de ser, diluyendo de esta forma el vínculo histórico, estratégico, teórico y programático entre el marxismo y la clase obrera, desde la Juventud del PTS te invitamos a poner en pie una historia militante.

Invitamos a la charla:

“Conversaciones sobre la obra de Milcíades Peña”

Panelistas Invitados: -Christian Castillo (dirigente nacional del PTS) -Hernan Camarero (intelectual de la Asamblea de apoyo al FIT) -Fernando de Leonardis (editor de la obra de Peña)

Miercoles 10 de octubre 21 hs Aula 250

Ya salió

Esrategia Internacional número 28 Pedila

Boletin de Historia 2012  

Minoria en la Junta de Historia Levanten la mano los historiadores marxistas! "Nueva Izquierda" ¿Vieja Historia?