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EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007

INTRODUCCIÓN  

En el antagonismo entre el hombre y la explotación total de la naturaleza Horkheimer nos plantea algunas preguntas claves en la "Crítica de la Razón Instrumental". (Horkheimer, 1973, p. 119) "¿Cómo reacciona la naturaleza, en todas las fases de su represión, dentro del hombre y fuera de él, frente a este antagonismo?”, "En qué consisten las manifestaciones psicológicas, políticas y filosóficas de su rebelión? ¿Es posible solucionar el conflicto mediante una "vuelta a la naturaleza", mediante una reanimación de viejas doctrinas o la creación de nuevos mitos?." Horkheimer entiende el conflicto entre hombre y naturaleza como prolongación de los conflictos humanos, es decir la relación que entablamos con la naturaleza proyecta la relación que establecemos en la sociedad. En el más genuino uso de la proyección freudiana, incluida su vertiente derivada, es decir, tanto la que permite explicar la proyección del conflicto interno hacia el conflicto externo, la que realizamos cuando no queremos afrontar nuestros defectos o nuestros impulsos destructivos y atribuimos a un ser externo tales vicios o defectos, como la que explica el desplazamiento de energía desde una relación tensa hacia un vertido de violencia en otras relaciones, como cuando nuestros deseos o voluntad son reprimidos hasta límites insoportables y el poder de nuestro superego consigue reprimir la reacción violenta que dichas situaciones provocaban, volcando sobre los amigos, en nuestra conducta social, el tráfico, el fútbol, ese quantum de violencia que no fluyó en la situación originaria. Así pues, proyectamos los conflictos internos de la individualidad sobre la sociedad, una manera huidiza de no afrontar los conflictos internos del hombre. La misma fuerza que impulsa al imperialismo a expandirse desviando así sus tensiones internas y canalizando la violencia de dichos conflictos, conquistando y creando nuevos espacios donde construir sus utopías, ensoñaciones de represiones internas no resueltas. Una solución “pionera” para el destino del hombre.. Hasta ahora, la relación del hombre con la naturaleza era una relación mediada por la alienación, en la medida en que la naturaleza constituía la otra naturaleza, es decir, la naturaleza salvaje, las otras formas de la naturaleza. Nuestra relación con la naturaleza lo era mediante los procesos instrumentales que permitían,


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 más fácilmente, nuestra digestión y nuestro metabolismo. Pero hemos modificado dicha relación. En el plano económico hemos llegado al punto donde la naturaleza no es la libre aportación del “Don” natural, no es el maná que nos envía Dios. Hoy, la naturaleza camina por el sendero de la tecnología y se ha convertido en pura creación humana. En ese sentido y en esa medida, a la que las tendencias apuntan unánimemente, nuestra relación con la naturaleza es, en realidad una relación entre nosotros mismos y por tanto, se convierte de un problema filosófico, en cuanto extrañamiento del sujeto y su conciencia, a un problema político de primer orden. Es decir, a la relación del hombre consigo mismo.

SIGNIFICADO  ESQUIZOFRÉNICO  DE  NUESTRO  COMPORTAMIENTO  CULTURAL.  

No se trata solamente de un dato clínico sino del significado esquizofrénico de nuestro comportamiento cultural como nos describe Jameson, Frederic, (Jameson, 1996) “significante. Lo que solemos llamar "lo significado" el significado o contenido conceptual de un enunciado- debe considerarse más bien un efecto de significado, ese espejismo objetivo de la significación que la interrelación de los significantes genera y proyecta. Cuando la relación se resquebraja, cuando saltan los eslabones de la cadena significante, nos encontramos con la esquizofrenia, un amasijo de significantes diferentes y sin relación. La conexión entre este tipo de disfunción lingüística y la psique del esquizofrénico se puede comprender entonces con una tesis doble: primero, que la identidad personal es efecto de una cierta unificación temporal del pasado y el futuro con nuestro presente; y, segundo, que la propia unificación temporal activa es una función del lenguaje -o, mejor aún, de la oración- en su recorrido temporal por su círculo hermenéutico. Somos tan incapaces de unificar el pasado, el presente y el futuro de la oración como el pasado, el presente y el futuro de nuestra experiencia biográfica o vida psíquica. Así pues, con la ruptura de la cadena significante el esquizofrénico, queda reducido a una experiencia de puros significantes materiales o, en otras palabras, a una serie de presentes puros y sin conexión en el tiempo.” En consonancia con esto Norbert Elias lo explicará así: (Elías, 1989) “Pero según sea la presión interna y la situación de la sociedad y del individuo en ella, también producen tensiones y perturbaciones determinadas en el comportamiento y en la vida instintiva individual.


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 En ciertas condiciones pueden conducir a una intranquilidad e insatisfacción continuas del individuo precisamente porque una parte de sus inclinaciones e impulsos sólo encuentra satisfacción de una forma insólita, por ejemplo, en la fantasía, en la contemplación o en la audición, en el sueño o en el ensueño. A veces, la costumbre en la contención de las emociones llega tan lejos -los sentimientos permanentes de aburrimiento o de soledad son buena muestra de ello-, que el individuo ya no tiene posibilidad de manifestar sin temor sus afectos reprimidos, de satisfacer directamente sus instintos sofocados. En estos casos se anestesia a los impulsos concretos por medio de una estructura específica de la red de relaciones en la que crece el individuo desde niño, bajo la presión de los peligros que su manifestación acarrea en los ámbitos infantiles, aquellos impulsos concretos se acorazan de tal modo con miedos de carácter automático que, en ciertas condiciones, pasan toda la vida sordos y mudos. En otros casos, el carácter tosco, afectivo y pasional de estos impulsos concretos ocasiona conflictos inevitables a los niños en el curso de su modelación para convertirse en seres "civilizados", de tal forma que sus energías sólo encuentra salida por vías laterales a través de acciones compulsivas y de otras manifestaciones neuróticas .”

LA  IDEA  DEL  PLACER  COMO  MODO  DE  VIDA.    

En palabras, de un, nada sospechoso liberal, Daniel Bell (Bell, 1987) “El hedonismo, la idea del placer como modo de vida, se ha convertido en la justificación cultural, si no moral, del capitalismo. Y en el ethos liberal que ahora prevalece, el impulso modernista, con su justificación ideológica de la satisfacción del impulso como modo de conducta, se ha convertido en el modelo de la imago cultural. Aquí reside la contradicción cultural del capitalismo”. Es en la fase de socialización, de la infancia a la juventud, cuando la experiencia del conocimiento cultural se comparte con la experiencia del crecimiento. Un proceso donde el despertar a la conciencia del yo y de la formación de la personalidad, donde la construcción de la identidad subjetiva se forma o se conforma con la identidad objetiva, afrontamos el conflicto entre lo que la naturaleza nos muestra y lo que la sociedad nos dice. Una contradicción que interioriza las normas y conductas sociales, el orden social establecido. La estabilidad peculiar del aparato de autocoacción psíquica, que aparece


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 como un rasgo decisivo en el hábito de todo individuo "civilizado", se encuentra en íntima relación con la constitución de institutos de monopolio de la violencia física y con la estabilidad creciente de los órganos sociales centrales. Eres un hombre, un miembro de la especie humana, pero no todos los hombres son iguales y además las diferencias no son físicas ni intelectuales, en cambio tienes que someterte a la voluntad de otros -. Tu propia familia constituye la introducción en el mundo de las jerarquías, los privilegios y los conflictos sociales. Esa contradicción provoca una violencia, la violencia que añadimos a nuestra lucha por una posición social, la violencia que cargamos sobre el extraño, sobre los diferentes, sobre los que protestan o sobre los que nos estorban. Así como el miedo a la oscuridad no es producto de la obscuridad en sí, la obscuridad no da, no infunde ningún miedo, son nuestros procesos mentales internos los que construyen fobias, una reacción escondida quizá en la “conducta genética”, que recuerda el miedo a la obscuridad de un primitivo simio que se sabe frágil ante la ausencia de luz y los peligros de la naturaleza asociados. Ese miedo atávico que pretendemos resolver expandiendo hacia nuestro entorno, buscando la llave de la luz, un miedo no resuelto, aplazado, una angustia anestesiada mientras la luz brille.(Jameson, 1996, p. 39) , “La cultura del simulacro nace en una sociedad donde el valor de cambio se ha generalizado hasta el punto de que desaparece el recuerdo del valor de uso, una sociedad donde, como ha observado Guy Debord en una frase extraordinaria, "la imagen se ha convertido en la forma final de la reificación de la mercancía" (la sociedad del espectáculo).” Parafraseando el esquema freudiano. El yo, sigue el principio de realidad y lo hace sintetizando, sus impulsos, deseos y necesidades básicas, a la par que diseña un plan para probar si los puede llevar a la práctica, en un contexto estructurado por la convivencia con los demás. Así pues, hoy en día hablamos del Estado como protagonista, ejerciendo sus relaciones internacionales sobre la base primitiva de la supervivencia y la seguridad, cualidades estas, propias de los individuos aislados. En ese sentido podemos decir, de todas las naciones jóvenes, sufren los mismos procesos de desarrollo que el hombre en su individualidad, un desarrollo ontogenético y filogenético. La Justicia, el Derecho, el carácter de sus instituciones y en definitiva la racionalidad de su sistema, es producto de su propia experiencia y del orden social existente. Así es como se interioriza las contradicciones sociales, emplazando a un sistema penal a apartar los individuos cuyo comportamiento no ha respetado dicho orden. La penalización de las conductas antisociales son custodiadas


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 por cuerpos profesionales de policía, como también lo son las calles, los aeropuertos y las urbanizaciones privadas. Quizá porque nuestra conducta contracivilizatoria deba ser reprimida generando “llaves”, “interruptores” con los que regular los miedos y así emplazar a momentos futuros la paz social o la armonía de los hombres, tildándola de ingenuidad. Dirá Horkheimer (Horkheimer, 1973, p. 124) -"El progreso cultural en su totalidad, así como también la educación individual -vale decir, los procesos filogenéticos y ontogenéticos de la civilización-, consisten, en gran medida, en el hecho de transformar comportamientos miméticos en comportamientos racionales-." Y estos comportamientos se integran incluso más allá de que existan las condiciones iniciales de su existencia, incorporándose a su herencia cultural. "Adaptarse significa llegar a identificarse - en aras de la autoconservación- con el mundo de los objetos." (...) "...constituye un principio universal de civilización". Así pues, la estabilidad interna del sistema en el proceso adaptativo, su autoconservación, lo realiza mediante la interiorización, es decir mediante la racionalización de su conducta, comportamientos que la mímesis expande en las relaciones sociales, su producción cultural y su producción ideológica, todos los procesos de manipulación de la conciencia, tienen como fin reducir los efectos de las contradicciones sociales, amortiguar, normalizar, regularizar las respuestas de las conciencias, para tratar los conflictos del mismo modo que se tratan las enfermedades sin solución, reduciendo sus efectos al precio de renunciar a conocer la enfermedad y liquidarla, al precio de cronificar los conflictos. Ese proceso que proyecta hacia el exterior los conflictos internos, deviene en la lógica positivista como un hecho de la naturaleza, es decir, como un dato objetivo, y no como un conflicto vinculado a su proceso de desarrollo interno de contradicción, (atribuido, desde Hegel, a todo acontecer de la existencia).

EL  COMPORTAMIENTO  SOCIAL.    

Así también se comporta la sociedad, la razón instrumental permite proyectar los conflictos internos, los conflictos de las desigualdades y las diferencias de la sociedad postergando su solución a una "llave" que, fuera de la sociedad, nuble o confunda la conciencia misma aplazando el conocimiento de la verdad, sustituida ésta última, por el conocimiento y la manipulación del entorno. Así una sociedad hedonista logra dar


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 apariencia de felicidad, de equilibrio social. Y los fantasmas, ocultos tras los conflictos sociales no resueltos emplazan a futuras guerras, revoluciones y violencias en aras de Dios, la nación o la raza, de no se sabe que ente histórico. Dirá Horkheimer (Horkheimer, 1973, p. 121) "Lo que sobre todo tortura al hombre joven es su conciencia turbia y confusa del nexo estrecho, casi de la identidad, entre razón, yo, dominio y naturaleza. Siente el abismo entre los ideales que se le inculcaron junto con las esperanzas que despiertan en él, y el principio de realidad al que se ve obligado a someterse."

EL  REALISMO  POLÍTICO.  

Podemos establecer el paralelismo, que el realismo político hace entre el comportamiento de los individuos y el comportamiento de las naciones, siguiendo la trayectoria marcada por dos clásico de la filosofía político-social. Hobbes y Montesquieu. Sobre el poder, según Hoffmann (Hoffmann, 1979, p. 314) las teorías sobre la moral internacional tienden a agruparse en dos categorías. Los realistas que sostienen que las relaciones entre los Estados están regidas únicamente por el poder, y que la moral no juega en ellas ningún papel. La teoría contraria, la que sostiene la existencia de una comunidad internacional, es que puede aplicarse a individuos y Estados el mismo código moral. El fundamento del Estado. Hobbes, en su Leviatán, nos enseña el fundamento del Estado en el mismo origen de la naturaleza humana. El hombre como lobo para el hombre, justifica la cesión de autoridad a una fuerza, superior a todos y capaz de reestablecer la paz entre los intereses egoistas de los hombres. La ley del Estado es el monopolio de la violencia. Sin embargo, cuando Montesquieu, en su Gobierno Civil, nos propone un equilibrio de poderes basado en el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder de los asuntos exteriores, nos está hablando de autorregulación del poder. Este ejercicio de autocontrol proviene de la sospecha existente sobre la moral del Estado, el cual, tiende a desarrollar comportamientos autónomos respecto del pueblo que los sustenta. La autorregulación corrige o debe acotar y limitar cada uno de esos poderes mediante la mutua supervisión. La diferencia entre una u otra visión del poder del


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 Estado, radica en que Montesquieu señala hacia un poder democrático mientras que Hobbes a un poder absolutista. Además, la linea hobbesiana considera la actuación del Estado como consecuencia de la cesión de voluntad al soberano, mientras la montesquieuana, se fundamenta en la necesidad autoreflexiva del poder como condición de un poder racional. Para el realismo político, la única ley que existe entre los estados es aquella misma ley que rige la relación entre los hombres, antes de la existencia del Leviathan y, por tanto, la necesidad del mismo lleva implícita la iniciativa de ordenar las relaciones internacionales desde un poder ajeno a la voluntad de los contendientes. Un Estado, más fuerte, y con capacidad de monopolizar el ejercicio de la fuerza, sobre todos los demás Estados. La autorregulación de Montesquieu, supone que, los impulsos naturales de los hombres aspiran a acaparar todo el poder. El poder absoluto, por contraposición al poder democrático radica, precisamente, en la aplicación de criterios autorepresivos, en el ajuste de la conducta conforme a normas autoimpuestas. La división de poderes tiene como finalidad la autorregulación, la mutua vigilancia. Y en ese sentido, tiene una especial importancia la atención que le presta a los asuntos exteriores, que también actúan como autorregulador de las decisiones unilaterales. De manera que la relación con los otros constituye parte esencial de la identidad del Estado. La finalidad del realismo político es lograr la mayor seguridad, mediante la disponibilidad del armamento disuasorio más elocuente. (Waltz, 1988) El juego de alianzas más efectivo y el conocimiento de las motivaciones de los otros estados. La mayor claridad en el esquema de subordinación y predominancia, la mayor capacidad de intervención en la configuración del orden (normativo o no normativo) internacional.

11  DE  SEPTIEMBRE.  

En un breve análisis, de los acontecimiento del 11 de Septiembre podemos decir que, la práctica, nos ha enseñado que los enemigos del estado más poderoso del mundo (en términos del realismo político) son grupos extremadamente reducidos, que no han utilizado armamento alguno (los aviones y sus combustibles fueron lanzados contra los edificios), que de utilizar algún armamento, éste ha sido producido en sofisticados


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 laboratorios del propio país. Que los ataques para responder a dichos hechos, han estado dirigidos a la destrucción del poder armamentístico de los enemigos, que éste poder armamentístico no ha sido probado que lo tuvieran y que precisamente, quien presumiblemente sí lo tiene, permanece atento a cualquier intento de ataque bélico (Corea del Norte), con grave riesgo para la economía mundial si se desata una guerra atómica en Corea o Japón, por ejemplo.¿Porqué resulta tan torpe el comportamiento estratégico defensivo del esquema realista, porqué se sigue apostando el dinero y las vidas de los ciudadanos y contribuyentes americanos a un esquema tan desacertado?. La fragilidad estratégica del realismo político, comparte con las estrategias de pensamiento científico-técnico, su confianza en los técnicos, en los criterios asépticos de las ciencias. Esto pone a los estados ante un sistema de elección racional. La claridad con que se barajan las variables intervinientes en los recientes conflictos evidencian una toma de decisiones preventiva, violenta y castigadora por principio, provocadora, de primeras iniciativas, basadas en sospechas. ¿Dónde está la cientificidad, la seguridad racional de dichos criterios estratégicos?. Se impone un nuevo esquema de relaciones internacionales, pero la construcción de dicho esquema no va a ser la presunción de inocencia o las alianzas y contraprestaciones amistosas. La superioridad y la preparación tecnocientífica del sistema de defensa americano no les permite encajar los errores de su propio sistema. Los porcentajes frecuencia de sus balances bélicos, no les permite ver la eficiencia cualitativa de la estrategia individual de sus enemigos.

LA  METODOLOGÍA  FUNCIONALISTA.  

La metodología funcionalista, consecuente con el pensamiento positivista impide corregir los fenómenos regresivos, su relativismo le impide fijar un eje de referencia desde donde medir si vamos hacia delante o hacia atrás, su definición existencialista y que deviene conservadora, pues sólo tiene sentido la soledad de la existencia positiva, es decir, un empirismo monista que consagra la posición inmovilista de los que disfrutan de una existencia privilegiada. Es la imagen del héroe solitario, poseedor de cualidades más que humanas, dotado de una fuerza biónica, una fusión de hombre y robot, un proceso de aceptación de la superioridad de la máquina sobre la realidad física del hombre, al que no se le atribuye mayor poder de transformación que


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 las emociones, entendidas estas como crisis de emotividad, que nubla la ciega racionalidad proposicional. La emotividad parece ser la representante misma de la naturaleza humana, naturaleza distintiva, pero pulsionada desde el inconsciente, donde fluye libremente lo más atávico del hombre y a la par primitivo y auténtico. Esa perspectiva del héroe, es el tipo de naturaleza humana que el positivismo quiere que aceptemos. Así pues, la naturaleza extensa de nuestros conflictos, mediante la represión del superyo resuelve el conflicto vectorizando las respuestas hacia la aceptación del ser biónico. Un ser que reconoce la superioridad de la tecnología fundiéndose con ella, no pudiendo concebirse sin ella, no pudiendo perfeccionarse sin ella y que obedece la voz de sus creadores cuando proponen un nuevo equilibrio, un pacto con un nuevo "Dios". Un Arca de Noe, en cuyo interior se conservaron todas las especies, mientras el resto de la naturaleza era destruida. Así la tecnología se propone como la nueva arca que ha de permitir sobrevivir a los hombres que la siguen, los que se someten a ella. Y los que no, han de perecer. Horkheimer: (Horkheimer, 1971, p. 89) "Los procesos económicos, merced a las relaciones sociales, actúan sobre todo el mundo espiritual y, con ello, sobre la condición misma de la naturaleza humana. Antiguamente el poder era inmoral cuando entraba en conflicto con los contratos; hoy estos contravienen a la moral cuando son contrarios a las relaciones de poder".

LA  METODOLOGÍA  CIENTÍFICA.  

Adorno y Horkheimer afirman que la ciencia, la ciencia de la naturaleza, la ciencia que analiza los fenómenos al margen de su dinámica histórica, la ciencia que habla en porcentajes frecuencias, la ciencia que canaliza los fenómenos como si los fenómenos no tuvieran una significación para las personas que los hacen. Esa ciencia, utilizada para estudiar conceptos como la conciencia en sí, como la persona y la razón como la diferencia entre espíritu y naturaleza, alma y cuerpo y otras categorías, reduce a fetiches el significado de las mismas. Significado que procede de un análisis histórico, es decir de un análisis dinámico, un análisis donde lo que se analiza incluye al analizador no sólo en su constitución psicológica sino también en su ubicación histórica, en su papel como productor de pensamiento. La ciencia misma está limitada históricamente, está limitada por las influencias, aportaciones y las convenciones que


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 contribuye a dar una cierta estabilidad a los apriorismos científicos y a la posición de poder que los científicos y los tecnólogos tienen en la sociedad moderna. Horkheimer, nos advierte, ya en el planteamiento de la teoría crítica, de la debilidad que para el conocimiento tiene la aplicación mecánica de los métodos científicos al conocimiento humanístico. El concepto de naturaleza para la crítica al positivismo lógico, es decir, la elección del concepto de naturaleza en la teoría crítica, puede denotar una visión idealista de la teoría crítica, porque "concepto", para el positivismo, es una categoría vacía a la espera de que el experimento cristalice su significado y, una función "y", dependiente de una variabilidad de "equis". Por el contrario, en la teoría crítica, tiene un significado como abstracción lógica, reflejo de la realidad material, dos caras existentes y sólo separables por medio de la abstracción intelectual pero inseparables en la realidad material. En cambio el positivismo sostiene la objetividad del concepto y por tanto cosifica dicha categoría. Dirá Horkheimer: (Horkheimer, La dialéctica de la Ilustración, 1969, p. 57) "En el pragmatismo, por pluralista que pueda parecer, todo se convierte en mero objeto y por ello en última instancia en una sola y la misma cosa, en un elemento en la cadena de medios y efectos.".Esta reflexión de Horkheimer permite abordar el concepto de naturaleza desde la llamada de atención que implica la metodología científica y apunta a tal necesidad de establecer, de explicar los procedimientos que pretendemos llevar a cabo a la hora de estudiar la relación entre naturaleza y dominación. Este conflicto entre el hombre y la naturaleza es crucial para la crítica del positivismo lógico, pues ilustra la separación ahistórica que le concede dicha posición filosófica a la dominación del hombre como fenómeno sensible y distante, a la vez que distinto, del de la dominación de la naturaleza. (Horkheimer, La dialéctica de la Ilustración, p. 70) “No es que el alma sea introyectada en la naturaleza, como quiere hacer creer el psicologismo; el maná, el espíritu movente, no es una proyección, sino el eco de la superioridad real de la naturaleza en las débiles almas de los salvajes. La separación entre lo animado y lo inanimado, la ocupación de determinados lugares con demonios y divinidades brota ya de este preanimismo. En él está ya dada la separación entre sujeto y objeto. Si el árbol no es considerado ya sólo como árbol, sino como testimonio de otra cosa, como sede del maná, el lenguaje expresa la contradicción de que una cosa sea ella misma y a la vez otra distinta de lo que es, idéntica y no idéntica.


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 Mediante la divinidad el lenguaje se convierte de tautología en lenguaje.. El concepto, que suele ser definido como unidad característica de lo que bajo él se halla comprendido, fue, en cambio, desde el principio el producto del pensamiento dialéctico, en el que cada cosa sólo es lo que es en la medida en que se convierte en aquello que no es. Ésta fue la forma originaria de la determinación objetivamente, en la que concepto y cosa se separaron recíprocamente; la misma determinación que se encuentra ya muy extendida en la epopeya homérica y que se invierte en la ciencia moderna positiva. Pero esta dialéctica sigue siendo impotente en la medida en que se desarrolla a partir del grito de terror, que es la duplicación, la tautología del terror mismo. Los dioses no pueden quitar al hombre el terror del cual sus nombres son el eco petrificado. El hombre cree estar libre del terror cuando ya no existe nada desconocido. Lo cual determina el curso de la desmitologización, de la Ilustración, que identifica lo viviente con lo no viviente, del mismo modo que el mito identifica lo no viviente con lo viviente. La Ilustración es el temor mítico hecho radical. La pura inmanencia del positivismo, su último producto, no es más que un tabú en cierto modo universal. Nada absolutamente debe existir fuera, pues la sola idea del exterior es la genuina fuente del miedo.” Que la razón en cuanto a fines llegue a neutralizar el fin mismo de la razón que le dio su aval, no es opuesto sino dialécticamente contradictorio. Debemos preguntarnos si la distancia entre ambas formas de la razón no son en verdad la misma razón con su doble cara. Y por tanto debamos concluir que el sentido práctico de la razón instrumental puede ser una amenaza también para el fin práctico que persigue. Desde el ángulo de quienes defienden la explicación sociológica en los fundamentos de la razón instrumental, esto constituiría una seria amenaza, no solo al método, sino también a la ciencia social misma. La identificación del mundo enteramente pensado, matematizado, con la verdad. Identifica el pensamiento con las matemáticas. Con ello quedan éstas, elevadas a instancia absoluta. En la matematización galileana de la Naturaleza es esta naturaleza misma la que pasa a ser idealizada bajo la dirección de la nueva matemática. El pensamiento sé reifica en un proceso automático que se desarrolla por cuenta propia, compitiendo con la máquina que él mismo produce para que finalmente lo pueda


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 sustituir. La Ilustración ha desechado la exigencia clásica de pensar el pensamiento, porque tal exigencia distrae del imperativo de regir la praxis. Pese a la autolimitación axiomática, dicho procedimiento se instaura como necesario y objetivo: transforma el pensamiento en cosa, en instrumento, como él mismo lo denomina. La dinámica de sistemas, mediante procedimientos matemáticos, simula la evolución de procesos complejos. Pero la complejidad deviene en simpleza, justo en el instante que adquiere importancia para el individuo, para el sujeto, para la autoconciencia. El sentido de comprender la complejidad no es la compresión en si, sino la manipulación unificada de todas las variables y, por tanto, una forma de ejercitar el automatismo irreflexivo.Ahora bien, si la distancia entre razón y ser, entre ser y conciencia o entre espíritu y naturaleza es una relación negativa, dialéctica, ésta es de esperar que actúe en ambos sentidos y, por tanto, al tiempo que actúa una deviene la otra. Con ello sólo pretendemos recordar que la crítica a la razón instrumental no es más cruel con el sistema capitalista que sus propios fracasos estratégicos y que si el fin ilustrado es la dominación de la naturaleza, debemos esperar que éste sea el fracaso de tal propósito. A lo que en última instancia aspiran las ciencias de la naturaleza, como toda ciencia en general, es justamente a lograr predicciones. Los dos "tipos abstractos", en el sentido de la previsión, son leyes y como tales tienen siempre, de acuerdo con sentido, una forma condicional. Dicen que siempre que se den en la realidad determinadas condiciones, debe sobrevenir determinados eventos. (Horkheimer, Teoría Crítica, la filosofía de la concentración absoluta., 1971, p. 49) “así, pues, la posibilidad de la predicción no depende exclusivamente del refinamiento de los métodos y de la sagacidad de los teólogos; depende también del desarrollo de su objeto: de las modificaciones estructurales de la sociedad misma. Muy lejos de que la predicción sea posible y necesariamente más fácil en el dominio de la naturaleza extra humana que en el de la sociedad, ella se vuelve tanto más fácil cuanto menos está subordinado a su objeto y a la mera naturaleza y más lo está a la libertad humana. Pues la verdadera libertad humana no se puede comparar con lo absoluto y condicionado ni con el mero capricho, sino que es idéntica con el dominio sobre la naturaleza, en nosotros y fuera de nosotros, merced a la decisión racional. Conseguir que este estado llegase a lo característico de la sociedad es la tarea, no sólo del sociólogo, sino de todos fuerzas progresistas de la humanidad. Y así el esfuerzo del sociólogo por llegar a una


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 predicción más exacta se trueca en la lucha política hacia la realización de una sociedad racional."La saturación del mensaje. La manipulación de los apetitos y los deseos, no nos convierte en autómatas, sólo la no-aceptación de nuestra subjetividad en los hechos que nos rodean puede lograrlo. Y eso es cada vez más difícil. Y lo es porque el mundo informacional, las redes virtuales, ya han roto el monopolio de la comunicación. Porque el enemigo de los monopolios es la propio dinámica del capitalismo, aunque esta conlleve la concentración tecnológica de los medios. Su propio propósito anulatorio de los contenidos de conciencia libera a dichos contenidos.

LA  TEORÍA  CRÍTICA  CONTRA  EL  PENSAMIENTO  POSITIVISTA.  

La teoría crítica, es crítica, precisamente con el positivismo, heredero del empirismo, el cual impregna todos los estudios de Sociología y Política, áreas donde la cualificación de las categorías viene dada por su lugar en la opinión pública, y por tanto, deviene de la concepción que valora dicha opinión como la fuente de la verdad. Esa sobrevaloración del conocimiento popular, tiene connotaciones más profundas procedentes de la crítica a los límites del conocimiento. Husserl sobre algunos errores fundamentales del empirismo dice… (Husserl, 1976) "El empirismo extremo, como teoría del conocimiento, no es menos absurdo que el escepticismo extremo. Anula la posibilidad de una justificación racional del conocimiento mediato; y por ende anula su propia posibilidad como teoría científicamente fundada.". De ese modo, también Horkheimer nos advierte que el principio de mayoría al adoptar la forma de juicios generales sobre todo y todas las cosas, tal como entran en funcionamiento mediante toda clase de votaciones y de técnicas modernas de comunicación, se ha convertido en un poder soberano ante el cual el pensamiento debe inclinarse .El positivismo es tecnocracia filosófica. Para el positivismo, si se quiere ingresar como miembro en los gremios de la sociedad, es condición previa profesar una fe exclusiva en la matemática. El entorno es más extenso de lo que hasta ahora era conocido, se revela más evidente, porque las relaciones con la naturaleza se politizan. Sin embargo no es suficiente. La construcción de la ideología del poder, sigue los pasos de un, cada vez


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 más influyente, neo-corporativismo. Como, algunos autores han venido señalando (Held, 1996, p. 261) “las instituciones políticas representativas tradicionales han sido progresivamente desplazadas por los procesos de toma de decisiones tripartito. La posición del parlamento como centro supremo para la articulación de las políticas y el acuerdo se ha erosionado; la aprobación por el parlamento de un proyecto de ley es ahora más que nunca un mero trámite. En segundo lugar, la representación parlamentaria o territorial ya no es la forma principal de expresar y proteger los intereses. (...), las tareas más importantes de dirección política y económica las llevan a cabo representantes funcionales, a saber, delegados de las corporaciones, los sindicatos y ramas del estado. Los procesos políticos extraparlamentarios se han convertido poco a poco en el dominio central de la toma de decisiones. (...) En definitiva, la soberanía del parlamento y el poder de los ciudadanos están siendo minados por los cambios económicos, las presiones políticas y los desarrollos organizativos.” El neo-corporativismo pone en peligro el espacio político de decisión de los derechos y deberes de los ciudadanos, al establecer las condiciones socioeconómicas en las que han de ejercerse dichos derechos y al elaborar dichas negociaciones, al margen de las instituciones de

representación directa de los

ciudadanos. los sistemas de salud pública. También, buena muestra de los espacios donde se elabora la ideología del poder, son los sistemas de salud pública. Enormemente dependientes del presupuesto público, en algunos casos, (en la Europa de la sociedad del bienestar keynesiano, y sus restos de protectorado estatal, como es el caso de España) del mercado de la salud, entidades aseguradoras e instituciones hospitalarias y clínicas privadas, en otros. Lo cierto es, que la decisión de garantizar unas cotas mínimas de salud pública está en manos de aquellos grupos profesionales que tienen sus propios intereses en juego. Mediante la concentración de recursos de investigación, que demandan enormes flujos de capital, relegan al plano de lo clínico, mediante la dosificación de fármacos que reducen los efectos de las enfermedades, cronificando una situación de demanda médica, más allá de lo que supondría el uso de recursos para la eliminación de la enfermedad. Criterios como, número de afectados en relación total de la población y porcentajes no representativos de ciertas dolencias, evidencia el


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 lenguaje reificante al que reducen el papel subjetivo de los propios ciudadanos, factor éste decisivo en la formación de la ideología del poder. En el sistema educativo: mediante la aplicación de normas, cada vez más abundantes, que intentan, desde arriba, marcar las pautas de calidad, los principios orgánicos de la estructura académica. La oferta educativa, o la producción de demandantes de empleo, asistimos al lenguaje del positivismo institucional. La misma lógica de reificación, la misma racionalidad instrumental que ha sido descrita más arriba. Los conflictos generacionales, han sido utilizados, durante años, especialmente en los años sesenta-setenta, como instrumento explicativo de los cambios observados en la convivencia de padres e hijos. Pero también ha servido para ocultar los procesos de cambio acelerado que han puesto en evidencia, circunstancias socioeconómicas profundas, como la repercusión del consumo y las correspondientes fórmulas de crédito, para la insostenibilidad de familias numerosas, y por tanto para la diferencia de valores a los que la juventud de esos años se ve obligada a seguir. Con la reducción de la población, mejora el nivel de vida, pero este nuevo cambio pone a la juventud en minoría social, ralentiza las necesidades, pues ahora predominan las de las familias de mediana edad, poniendo a los jóvenes ante la tesitura de competir con sus padres, por un empleo digno, ya que, paralelamente, a los cambios en la composición de la demanda, se ha producido una concentración de capital, que, a nivel mundial, viene a llamarse globalización. Los conflictos internacionales, sometidos a nuevos esquemas y lecturas, han pasado, de la defensa de occidente al eje del mal. De la lucha contra el comunismo al castigo del islamismo. Y todo ello en la aplicación del esquema neorealista de la política internacional. El sistema político internacional ha cambiado de reglas. Los procedimientos de lucha han evidenciado la debilidad estratégica de un esquema basado en el equilibrio. Es decir. El sistema internacional, ha sido sometido a un cambio que reestructuraba el papel de la OTAN, las líneas de ataque de los misiles y hasta el valor de las bases militares. El esquema geoestratégico varió en pocos años. Como resultado de estos cambios, el ejército más moderno del mundo, incorporó esquemas de flexibilidad, aplicó procedimientos de reconversión industrial y pasó a invertir en I+D, al estilo de las grandes empresas de tecnología estratégica. Pero la disponibilidad de un


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 instrumento adaptativo, ha devenido en dependencia tecnológica. La diversificación del armamento, al depender éste de las nuevas condiciones de combate, ha establecido nuevas alianzas industriales, ahora más importantes. La investigación en el terreno de las telecomunicaciones, y la investigación en nuevos y más eficientes combustibles, capitalizando así la investigación aeroespacial. La industria química y biotecnológica, hermanas de las farmacéuticas. Especializadas en la modificación bacteriológica de los agentes víricos u otros, o el acaparamiento de los antídotos, en una previsible guerra microbiana. Micro no sólo por el tamaño del agente biológico, sino también por las estrategias de combate que pueden desencadenarla. No hay que descartar, el papel que jugará la tecnología del tratamiento del agua. La concentración urbanística, que crece a marchas forzadas, aumento exponencialmente la demanda de infraestructuras para el tratamiento y abastecimiento de agua potable. Su papel, a modo de “jeringuilla” servirá como instrumento de control de enfermedades o como vía de transmisión de las mismas y, por tanto, como factor decisivo en la productividad de la fuerza de trabajo. En definitiva, la dependencia estratégica del hombre contemporáneo, respecto de los poderes que controlan la tecnología estratégica, es decir, la tecnología de la vida, ponen al ser humano ante el cuestionamiento del éxito estratégico respecto de dichos procedimientos tecnológicos. Los avances, los logros científicos alcanzados, han sido vistos y presentados ante la humanidad como definitivos en la protección y extensión de la vida, pero han replegado la relación del hombre con la naturaleza, sobre sí mismos, han convertido al hombre en responsable de su destino, y ya no tiene, ya no puede utilizar la coartada de la alienación, como síndrome del sistema, cuyos beneficios superan los costes. Se trata, ahora, de definir el ámbito de responsabilidad que estamos dispuestos a asumir. Y a mayor automatismo en el comportamiento de los estados, mayor reflexión exige y mayor crítica demanda. La posición política tradicional, basada en el intento de profetizar o prever, con antelación a los acontecimientos críticos, la formación de los enemigos o el corrimiento de las alianzas, obliga a incorporar nuevos enfoques en las teorías de las relaciones internacionales. Hasta ahora, el realismo político ha sido el lenguaje predominante en la práctica de las relaciones internacionales. Tanto su versión clásica (Maquiavelo, Spinoza, Hobbes, Hegel), como en su versión neo- (Morgenthau, Kehoane, Walt, Walz), donde se presta atención a los factores intencionales y actitudinales, ha sido determinante en el proceso de toma de decisiones.(Walt, 1994) “Si el equilibrio es la norma, si la ideología posibilita que el


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 efectos pequeño sea a menudo decisivo, y si la ayuda extranjera y la penetración son causas bastante débiles, entonces la hegemonía sobre el sistema internacional será sumamente difícil. La mayoría de los Estados encontrarán seguridad abundante. Pero si la hipótesis del bandwagoning es más exacta, si la ideología es una fuerza poderosa para el alineamiento, entonces la hegemonía será mucho más fácil (aunque también será bastante frágil). Incluso los grandes poderes verán su seguridad como precaria.” 1. La alernativa. La crítica de Habermas a Marcuse, respecto del circulo vicioso en planteamiento marcusiano, crítico con el sistema capitalista: (Habermas, 1986, p. 62) “Si se tiene, pues, presente que la evolución de la técnica obedece a una lógica que responde a la estructura de la acción racional con respecto a fines controlada por el éxito lo que quiere decir; que responde a la estructura del trabajo, entonces no se ve cómo podríamos renunciar a la técnica, es decir, a nuestra técnica, sustituyéndola por una cualitativamente distinta, mientras no cambie la organización de la naturaleza humana y mientras hayamos de mantener nuestra vida por medio del trabajo social y valiéndonos de los medios que sustituyen al trabajo. En lo que Marcuse está pensando es en una actitud alternativa frente a la naturaleza, pero de ahí no cabe deducir la idea de una nueva técnica. En lugar de tratar a la naturaleza como objeto de una disposición posible, se la podría considerar como el interlocutor en una posible interacción. en vez de a la naturaleza explotada cabe buscar a la naturaleza fraternal. A nivel de una intersubjetividad todavía imperfecta podemos suponer subjetividad a los animales, a las plantas e incluso a las piedras, y comunicar con la naturaleza, en lugar de limitarnos a trabajarla cortando la comunicación. Y un particular atractivo, para decir lo menos que puede decirse, es el que conserva la idea de que la subjetividad de la naturaleza, todavía encadenada, no podrá ser liberada hasta que la comunicación de los hombres entre sí no se vea libre de dominio.” En esta crítica, Habermas hace incapié en que, mientras dependamos del trabajo para relacionarnos entre si y con la naturaleza, la propuesta de una técnica de la no-dominación deviene contradictoria, y por tanto cae en un circulo vicioso del que no puede salir. Es decir: -Si la técnica se produce en las relaciones sociales de producción concretas, solo podremos cambiar la mentalidad que dirige esa tecnología, cambiar su rumbo destructivo del hombre y la naturaleza, se


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 impone una nueva mentalidad-, a lo que Habermas, contesta: -Una nueva mentalidad no supone una nueva técnica, que simplemente no ejerza su dominio-. Cierre de la circularidad. Lo soprendente es el plano donde sitúa Habermas el punto de inflexión, la respuesta alternativa. Para Habermas, la interacción con la naturaleza está mediada por la subjetividad, que el hombre cree privativa y no extensible a la naturaleza. Por tanto, esa relación debe poder corregirse mediante la concesión de subjetividad a la naturaleza. Dicha concesión, que parte del hombre hacia la naturaleza, tiene algunos ejemplos prácticos en el discurso ecologista, de la mano de los movimientos pro-derechos de los animales, los bosques, las plantas. Estaríamos, por tanto, ante una sobrevaloración del lenguaje como comunicación, es decir como acción comunicativa, en cuanto eje de la interacción social y natural. Para poder explicar esta posición de Habermas, señalaremos un breve párrafo de Ciencia y técnica como ideología (Habermas, 1986, p. 92) “Las sociedades industriales avanzadas parecen aproximarse a un tipo de control del comportamiento dirigido más bien por estímulos externos que por normas. La reacción indirecta por estímulos condicionados ha aumentado sobre todo en los ámbitos de aparente libertad subjetiva (comportamiento electoral, consumo y tiempo libre). La signatura psicosocial de la época se caracteriza menos por la personalidad autoritaria que por la desestructuración del superego. Pero este incremento del comportamiento adaptativo es sólo el reverso de la continua erosión de la esfera de la interaccción mediada lingüísticamente, bajo la presión de la estructura de la acción racional con respecto a fines a esto responde, subjetivamente, que la diferencia entre acción racional con respecto a fines e interacción no solamente desparezca de la conciencia de las ciencias del hombre, sino también de la conciencia de los hombres mismos. La fuerza ideológica de la conciencia tecnocrática queda demostrada precisamente en el encubrimiento que produce de esa diferencia.”Con esta cita podemos destacar dos aspectos señalados más arriba. La interacción ligüística El papel que otorga Habermas a la interacción ligüística, y el eje de contradicción que destaca en las sociedades industrializadas actuales, es decir, el control del comportamiento dirigido más bien por estímulos externos que por normas. Debemos observar, cómo también se produce cierta


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 circularidad negativa (en terminología sistémica) en éste que constituye un argumento base de la réplica que articula contra Marcuse. Las normas, son prescripciones lingüísticas, verbales o escritas e interiorizadas por la acción reflexiva o adaptativa del hombre, en cambio, la acción respecto a fines puentea dicha reflexión apelando directamente al control de la conciencia, mediante un lenguaje no normativo, es decir, mediante la manipulación de las emociones, la reacción indirecta por estímulos condicionados. En ese sentido resulta contradictorio defender la formulación de normas y, a la vez, renegar del ejercicio de dominación histórico concreto que el hombre realiza de la naturaleza en el mismo momento en que elabora dichas prescripciones normativas. La prueba de que la norma cumple su misión no es cuando se formula sino cuando es ejercida y la interiorización de la norma no se produce cuando se comprende sino cuando se obedece, las suficientes veces, como para que permita ser adaptada la acción a dichas normas de manera regular y mayoritariamente. No hay normas ajenas a una determinada combinación de poder y la crítica de Habermas a Marcuse flojea al pretender desmontar la racionalidad de una técnica de la no-dominación, quizá más porque cae en sus mismos errores, que porque suponga una contraposición frontal infructuosa. La crítica de Habermas a Marcuse pone en tela de juicio las consecuencias prácticas de una dialéctica negativa. La oposición no construye una ideología del cambio, por el simple hecho de estar en la dicha postura. Es una postura de resistencia, una postura incordiante, pero no una postura alternativa. La alternativa habermasiana no puede quedarse en cambiar normas, como no lo puede ser la marcusiana, de cambiar actitudes. Ambos pierden la perspectiva histórico concreta y la sustituyen por la reflexión filosófica, la intuición del devenir. A diferencia de Adorno, que sostiene junto con Horkheimer un pesimismo filosófico, el militantismo marcusiano pincha en el eje del problema, es decir, en el – CÓMO- . Hasta ahora venimos apuntando a la pérdida de identidad individual como una manifestación de las contradicciones del capitalismo tardío, y observamos que en el debate interno del movimiento ecologista se reflejan algunos problemas prácticos derivados de la ausencia de esa identidad social, hilvanada ésta, tanto la individual como la social, en el discurso de Bauman, mediante los procesos de globalización. Observamos también que la referencia que toma la sociología convencional, para explicar los cambios sociales, procede de los cambios previos que se observan en el


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 capitalismo, al que se considera fundamento material de las condiciones de vida. Pero la respuesta que observamos en el movimiento crítico tiene dos vertientes fundamentales. Una, que conecta con la lectura de la teoría de la acción parsoniana, de la mano de Habermas, con la Teoría de la Acción comunicativa. Otra que conecta con la más frankfurtiana posición de Herbert Marcuse, Adorno y Horkheimer, fundamentada en los procesos de dominación de la Razón Instumental, cuyo ejemplo más ilustrativo es la dominación de la naturaleza como parte del conflicto de dominación del hombre sobre el hombre. Como consecuencia del planteamiento frankfurtiano debemos destacar la crítica de la cultura, que comparte con otros no frankfurtianos como D. Bell, por ejemplo. Del desglose que hemos hecho, destacaremos que los procesos ideológicos que se disputan la práctica social, son aquellos que, por un lado, recrean la situación actual del capitalismo como base de oportunidades, a partir de la cual observar nuevos comportamientos sociales. Por otro lado, los procesos ideológicos que destacan el aislamiento del sujeto y su falta de protagonismo para los cambios sociales. De ambos lados, hay detractores y no detractores del capitalismo, sin embargo tienen en común la construcción de un discurso donde el esfuerzo mayor es analizar la ideología del sistema. La ideología como flujo etéreo de un constructor anónimo que rezuma, desde lo alto, toda la experiencia social. Falta por tanto, y aquí sigo la inquietud de Foucault, una racionalidad concreta. Un esfuerzo por explicar lo que significa para los individuos concretos la experiencia concreta de la ideología dominante. Entre las posibles salidas a las contradicciones culturales del capitalismo están, o la solución de D. Bell, señalando a la religión como restaurador del sentido vital, el disfrute y goce de los valores, respuesta no ajena a los procesos discursivos del islamismo radical, la religiosidad politizada de los Judíos o la neoprotestante del “eje del mal” de los norteamericanos. La otra, es la que deviene de los procesos de una Dialéctica Negativa, es decir, la que se construye al calor del –NO-, la que expresa lo que no queremos, pero que agita conciencias y por tanto estimula la búsqueda de soluciones. En palabras de Marcuse: (Marcuse, 1968, p. 142) “La alternativa concreta es por el momento negación, pero en la negación misma se encuentra ya lo positivo. Permítanme aducir un ejemplo. Si tuviera que dar respuesta en América a la pregunta "¿qué queréis realmente poner en


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 el lugar de la actual sociedad?" Yo contestaría : queremos una sociedad en la que no haya guerras coloniales, en la que no sea necesario recurrir a guerras coloniales, en la que no sea necesario levantar y sostener dictaduras fascistas, en la que no haya ciudadanos de segunda y de tercera clase. Todas esas formulaciones son negativas. Pero hace falta ser completamente tonto para no ver que en esa formulación negativa se encuentra ya lo positivo”. Pero, no basta con la conciencia de la negatividad, no se construye el cambio esperando a que ocurra. (Adorno, 1969) no hay garantías de la bondad del progreso. La decadencia en cuanto concepto opuesto al progreso, es decir, el concepto dialéctico necesario que da sentido al concepto de progreso; Adorno nos lo compara con el tabú sexual. El sexo, en cuanto libre expresión de la naturaleza, es retenido por el tabú, que representa la dominación de la naturaleza. También la decadencia es la negación del progreso, es por tanto la acción crítica del progreso. La dialéctica del progreso es la dialéctica que supera sus límites históricos, es la dirección ascendente del movimiento dialéctico. La decadencia es el movimiento descendente del mismo movimiento dialéctico. Por tanto el progreso requiere de la fé, un fideismo en un sólo sentido. La dialéctica advierte de las consecuencias lógicas del progreso, cuyo interior, contiene al progreso indiferenciado e irreflexivo.

EN  CONCLUSIÓN.  

No podemos aceptar que la ideología dominante se crea incontestable, debemos evidenciar su naturaleza, como ideología del poder, como la ideología del sistema. La decisión racional no supone la decisión más conveniente, ni más acorde con los límites del sistema. La esquizofrenia de las múltiples personalidades sociales que observamos en los acontecimientos históricos que vivimos, nos enfrentan a convivir con la experiencia neurótica de aceptar o rechazar la perversión de la naturaleza humana como norma de autoconservación. Por tanto, la sinrazón no debe ser la aceptación de la compulsión instintiva de la naturaleza humana, sino sus logros racionales. Y el procedimiento ha de ser la identificación de la ideología del oportunismo, la única escéptica. Y el escepticismo es una modalidad enfermiza de la independencia intelectual; es inmune a la verdad y a la falsedad. Que podamos construir una sociedad sin dominación es como decir que


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007 podemos construir una sociedad racional, pero para ello debemos integrar los valores racionales como parte de su utilidad y no su utilidad como parte de la racionalidad de los valores. Por tanto debemos deconstruir la ideología dominante, por una filosofía de la autonomía. Compartir el estímulo por el uso de la razón. La razón es el órganon dialéctico por excelencia, del progreso, sólo la razón puede combatir la dominación y su virtud radica en que puede enfrentarse a ella misma sin que cambie su naturaleza. La crítica de sí misma la hace madurar, en lugar de debilitarse.


EL CONFLICTO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA (REFLEXIONES LIBRES SOBRE LA RACIONALIDAD DE LA CULTURA Y EL PODER) AUTOR: DR. JULIO CÉSAR DE CISNEROS AÑO: 2007

Trabajos  citados   Alexander, J. (1968). El final de la utopía. Esplugues de Llobregat, Barcelona: Ariel. Adorno, T. (1969). Consignas. Buenos Aires. Bauman, Z. (2001). La sociedad individualizada. Bell, D. (1987). Las contradicciones culturales del capitalismo. Dobson, A. (1997). El pensamiento político verde. Elías, N. (1989). El proceso de la civilización. Foucault, M. (1986). Porqué hay que estudiar el Poder: la cuestión del sujeto. Habermas, J. (1986). Ciencia y tecnica como ideología. Held, D. (1996). Modelos de democracia. Alianza. Hoffmann, S. H. (1979). Teorías contemporáneas sobre las relaciones internacionales. Tecnos. Horkheimer, M. (1969). La dialéctica de la Ilustración. Horkheimer, M. (1973). Crítica de la Razón Instrumental. Buenos Aires: Sur. Horkheimer, M. (1998). Historia, metafísca y escepticismo. Madrid. Horkheimer, M. (1971). Teoría Crítica, la filosofía de la concentración absoluta. Barcelona. Husserl, E. (1976). Investigaciones Lógicas. Madrid: Revista de Occidente. Jameson, F. (1996). La Teoría de la posmodernidad. Las contradicciones culturales del capitalismo tardío. Marcuse, H. (1968). El final de la utopía. Esplugues de Llobregat, Barcelona: Ariel. Walt, S. M. (1994). The Origins of Alliances. Ithaca and London: Cornell University Press. Waltz, K. N. (1988). Teoría de la Política Internacional. Buenos Aires: Grupo editor latinoamericano.


Conflicto entre el hombre y la naturaleza