Issuu on Google+

Puerto Nariño

cartografía sociocultural


Sabedores Mauricio Laureano Vento Antenor Aro Plรกcido Valerio Trabajo de Campo Clara Silva Juana Torres Mauricio Laureano del รguila Javier Torres Mauricio Osorio R. Sergio Silva


©

Editores Juana Torres Mauricio Osorio R. Javier Torres B.

ISBN: xxxxxxxxxxx

Terra Nova

©

Carátula Dibujo en yanchama de Ronald Coello Revisión y edición de textos Juana Torres Diagramación Julieth Montoya Martínez

Omnia sunt communia Queda permitida la reporducción total o parcial, siempre y cuandose sin ánimo comercial,se utilice ocn fines académicos, se cite la fuente y se respeten los derechos colectivos de los pueblos indígenas del resguardo Mayor Tikuna, Kokama y Yagua.

Fotografías e ilustraciones Sonia Naranjao Terrra Nova

Impresión Javegraf

Bogotá, noviembre de 2013

Fundación Terra Nova funterranova@gmail.com


Contenido Prólogo 8 Puerto Nariño 15 Resguardo Tiyoya 21 Cartografía 25 Manifestaciones Culturales 33 Historia de los animales 43 Bibliografía 49


Mientras se descubren nuevos soles gigantescos y extraños quizás las ranas canten una serenata eterna. Enrique Orlán


Prólogo En este documento se da cuenta de la información compilada a través de los trabajos de los pobladores del municipio de Puerto Nariño (Amazonas), en lo relacionado con la cultura y las maneras en las que ésta se manifiesta. Responde también al cuestionamiento respecto a qué espacio y cómo se exteriorizan las expresiones que definen e identifican a los habitantes de un territorio determinado. Es de esta manera, que tanto los habitantes de Puerto Nariño como La Fundación Terra Nova implementan la cartografía social y cultural, como herramienta participativa que permite el reconocimiento, exploración y descripción de un espacio cultural situado, y que, a su vez, propicia el establecimiento, construcción, y contexto, delas relaciones y transversales entre los saberes y quienes los detentan. Para el desarrollo de estos trabajos de los cuales uno de estos es esta compilación, se partió de trabajos realizados con anterioridad, así como de documentos revisados y registros de manifestaciones registradas con personas y grupos presentes en la región del Amazonas.

8


Mediante esta herramienta de consenso, y junto con las personas participantes de la comunidad, se pudieron identificar y corroborar las prácticas espaciales a través de quienes han participado, para alcanzar la reivindicación social y la autonomía en su gobierno. Este proceso se realizó sin desconocer las herramientas tecnológicas y elementos pedagógicos que existen, así como la realidad intercultural, la reivindicación social y la autonomía, de acuerdo a lo señalado en el Plan de Vida comunitario y a los usos y costumbres de los pueblos indígenas del Trapecio Amazónico. Dicha información se contrastó, complementó y reforzó con los testimonios que aportaron, tanto los indígenas tikunas, kokamas o yaguas como las personas noindígenas, que habitan el municipio de Puerto Nariño con sus 22 comunidades. Cada una de ellas cuenta tanto con similitudes como diferencias, ya sea por encontrarse ubicada más cerca del río Amazonas como

9


las comunidades de 20 de Julio y 7 de Agosto; al río Loretoyacu, como San Juan de Socó o Tikoya, o a un lago como Santa Clara de Tarapoto o al centro administrativo municipal como la población del casco urbano y, por ello, tener mayor contacto con visitantes y con colonos llegados de otras regiones del país. Estos escenarios hacen que las maneras de relacionarse con las otras personas y con la naturaleza inmediata presenten distintas intensidades y, a su vez, las expresiones culturales estén condicionadas por estas mismas localizaciones como se detallará en la exposición de los resultados obtenidos con las personas que participaron y que son miembros de algunas de las comunidades en los encuentros realizados durante la fase de campo. Las relaciones demarcadas y transformadas por sus habitantes definen, entonces, las formas de relacionarse con esta selva, los ríos y sus iguales. Así, se exteriorizan, sin premuras, rasgos similares, en tanto que son expresiones que se reinventan y, por lo tanto, se renuevan, cada vez que se efectúan, siempre con elementos que conectan en aquellos que los identifica con la ancestralidad, también con elementos apropiados, aparentemente, de las relaciones con otras culturas que hacen presencia en la región. Como rasgos de identidad comunes definidos por los tikunas, kokamas y yaguas, que, a su vez, los diferencian específicamente y de los cuales se pueden destacar: el trabajo en la chagra (modos de siembra, variedad de productos), y la pesca, seguidos de las labores artesanales de talla y tejidos.

10


Expresiones que no pertenecen a todas las etnias y que se practican o hacen presencia menos habitualmente, ya sea porque se realizan por encargo o por una etapa especial en la vida de los pobladores de la región, coo de las niñas en cierta etapa de su vida, como se hace en el caso de la ceremonia tikuna de la pelazón, el carnaval kokama o las iinstitucionalizadas y que se desarrollan anualmente como las Olimpiadas indígenas o el Festival de murga, cuento y danza, organizadas aquí por sus practicantes, las expresiones realizadas en su lugar de vida de las que se identifican las más comunes, las de uso tradicional y/o las de intercambio comercial o que generan una retribución económica. Se hace énfasis en que lo que cuenta y se testimonia, sin que se quiera entrar a elaborar una catalogación propia de otra visión de mundo, la manera en que se expresan los individuos de una comunidad definida como de una etnia particular, que tienen relaciones internas con otras etnias, igualmente definidas, en un espacio territorial determinado. Ellos mismos, sin temor a equivocarse, tal vez debido a que no establecen comparaciones, realizan estas expresiones según sus necesidades culturales actuales, ya sean creadas o no.

11


Por eso, sin que se quiera responder a establecimientos teóricos, en primera instancia, en los conceptos de patrimonio material o inmaterial, tangible e intangible, se identifican saberes fundamentales como: saber leer la selva o o saber leer el río, preparar los alimentos, ir a los aguajales o a los salados, curar o elaborar un artefacto o utensilio para cazar, pescar o cultivar. Todo esto es lo que constituye algo así como el patrimonio cultural que hace parte del ser tikuna, kokama o yagua, y que hace parte también de territorios acuáticos y terrestres que están, aparentemente, en el mismo lugar, pero nunca son los mismos. De la misma forma, son saberes colectivos, legados o aprendidos en el camino. Existe una persona que hace una pintura, una talla, un tejido, que pesca o caza, ¿pero quién es el autor? No importa, como tampoco importa si es de la comunidad, del pueblo tikuna, kokama o yagua. Puerto Nariño, como municipio y territorio, en donde las etnias tikuna, kokama y yagua, tiene expresiones, identificadas por sus propios habitantes como de uso tradicional y cotidiano. Estas expresiones se pueden mencionar como propias, ligadas a su cultura: como la caza, la pesca y el trabajo en la chagra o chacra, principalmente, y actividades artesanales para uso personal y utilitario, ligadas al comercio y venta directa de lo elaborado a visitantes y turistas.

12


Como elementos utensilios-instrumentos de uso en sus actividades cotidianas y que son susceptibles de comercializarse, también se encuentran: los de trabajo en la chagra (canastos, mochilas), los ligados a fiestas y ceremonias (vasijas de barro, coronas, máscaras, disfraces, vestuarios, herramientas de tejido, pulseras, collares, aretes, ruedas ceremoniales e instrumentos musicales como los tambores, maracas y flautas), aparejos de pesca (las canoas, los remos, mallas y trampas), de caza (el arco, la flecha, la cerbatana y los dardos), elaborados con elementos naturales como maderas, cortezas, hojas de palma, semillas, frutos y tallos entre otros, además de partes de animales como huesos, piel y cascos o pezuñas Estas manifestaciones, propias de varios pueblos que conforman la región del resguardo Tikuna-Kokama-Yagua y en donde se ubica la población de Puerto Nariño, hacen parte de los contenidos y manifestaciones culturales registradas en esta publicación, que se estructura a partir del acercamiento a la ubicación de Puerto Nariño y el resguardo Tikuna-Kokama-Yagua, para después esbozar la caracterización de este espacio amazónico, su relación con el plan de vida, en la tercera parte se destaca cuál ha sido el trabajo que se ha hecho y de dónde salen las manifestaciones culturales que

13


son la parte central del libro; en la cuarta parte, se hace referencia a algunas de las manifestaciones culturales del pueblo tikuna como es la historia de los animales, narrada por uno de los sabedores tikunas mรกs sobresalientes y recienetemente fallecido, el abuelo Plรกcido Valerio.

14


Puerto Nari単o


El municipio de Puerto Nariño está ubicado en el extremo sur oriental de Colombia, en el departamento del Amazonas, con una extensión de 1704 km y distante 75 km de la ciudad de Leticia, aguas arriba por el río Amazonas. Fue fundado como corregimiento en 1961 y luego, se convirtió en municipio en enero de 1984 por el Consejo Comisarial del Amazonas. Limita al Noroccidente con la República de Perú, al Norte con el Corregimiento de Tarapacá, al Oriente con el municipio de Leticia, y al Sur con el río Amazonas y con la República de Perú coincide casi el 83 % de su territorio con el Resguardo indígena Tikuna, kokama y Yagua, destacando que dentro de su área se ubican los asentamientos de Palmeras y San Martín de Amacayacu, que administrativamente pertenecen al municipio de Leticia, pero que por sus características sociopolíticas y culturales se encuentran más ligados al municipio de Puerto Nariño. El municipio de Puerto Nariño, que comprende uno de los mayores reesguardos indígenas de Colombia, denominado Tikoya cuentan con 21 comunidades y el área urbana así:

Puerto Nariño

16


Por el río Loretoyacu: • • • • • • • • • • • •

San Pedro de Tipisca Santarén Puerto Rico Doce de Octubre San Juan del Socó Santa Teresita San José de Villa Andrea Nuevo Paraíso San Francisco Santa Clara de Tarapoto Ticoya Puerto Nariño, casco urbano

Por los ríos Atacuari y Boyahuazú: • San Juan de Atacuari • Siete de Agosto • Tres Esquinas de Boyahuazú

17


Por el río Amazonas: • • • • • •

18

Naranjales Pozo Redondo Valencia Puerto Esperanza Patrullero Veinte de Julio y Palmeras


En el casco urbano, el número de familias aproximado es de 360, las cuales poseen entre 2 y 3 chagras en producción, con un promedio de 1,5 hectáreas por familia. El total de la población del municipio es de 6.656 habitantes, pertenecientes en su mayoría a la etnia Tikuna. Los indígenas que, anteriormente, vivían dispersos a lo largo de los ríos, hoy viven en asentamientos nucleares, proceso iniciado a mediados de la década del 50 como estrategia estimulada por la Iglesia y por la dinámica institucional. En la cabecera también fija su residencia la población mestiza dedicada principalmente al comercio, además de algunas familias provenientes del Perú.

19


En Puerto Nariño, los asentamientos de colonos no se han dado necesariamente, a expensas de las tierras ocupadas por los indígenas, lo que ha disminuido el conflicto territorial presente en otras regiones de la Amazonía. Se puede decir que en la cabecera municipal se asienta el 33.34% de los habitantes, siendo de estos aproximadamente el 75% indígenas y el 25% restante colonos y mestizos La población se concentra en las riberas de los principales ríos, entre los que los grupos indígenas se encuentran en gran parte en las áreas no urbanas.

20


Resguardo Tikoya


Caracterización Esta caracterización se resume del trabajo de campo realizado mediante talleres, encuentros de verificación, entrevistas y observaciones de identificación efectuadas durante las visitas a las comunidades en mención. Se infiere en dichas comunidades una especialización o presencia más fuerte de una expresión que otra, aunque se practiquen estas expresiones en casi todas y, por otro lado, se note una influencia del entorno en expresiones propias como la pesca y sus actividades relacionadas, como la observación de caimanes o delfines en la comunidad de Santa Clara de Tarapoto, por su ubicación en el área de los sistemas hídricos del lago que lleva su nombre. Por lo tanto y para fines de mejor comprensión, las manifestaciones aparecen clasificadas como actividades principales (p), secundarias (s) o de aparición general (x) por practicarse o haberse caracterizado, en estas poblaciones, por parte de sus habitantes como de mayor o menor presencia. Cómo se ven las comunidades en el Plan de Vida El Plan de Vida es la descripción de las relaciones sobre lo que se debe hacer en el territorio; es un proyecto político indígena, que parte del reconocimiento de la situación actual y se proyecta al futuro como una propuesta integral para asegurar la vida, continuidad y preservación de estos pueblos indígenas.

22


Según los indígenas, los movimientos y asociaciones en los que se inscriben, el Plan de Vida es la carta de navegación, con sentido de pertenencia y unidad indígena, construida colectivamente en ejercicio de la autonomía política, con los abuelos como soportes actuales del pensamiento de sus pueblos, en la cual se definen compromisos serios y de largo plazo, que proyectan una visión de lo que se desea construir desde ahora para las futuras generaciones. En él, hay metas e integración de diversos campos como la educación, la salud, el territorio, la jurisdicción especial indígena, familia y producción. Dentro de los principios fundamentales del Plan de vida de la Asociación Indígena Tikuna Kokama Yagua (Aticoya), están el respeto y reconocimiento a los ancianos sabedores y autoridades tradicionales como orientadores naturales del proceso indígena, así como la implementación del plan como estrategia política indígena para afianzar la convivencia, la paz y el fortalecimiento de la unidad indígena en la diversidad. El diálogo intercultural, el respeto a la diferencia y la concertación, son las bases para la construcción de entendimiento y manera de relacionarse con las entidades públicas o privadas e instituciones del Estado, sin renunciar a la defensa de los derechos colectivos consagrados como pueblos indígenas dentro del Fuero Indígena y la Constitución Nacional de Colombia.

24


CartografĂ­a


El sabedor tikuna, Mauricio Laureano, menciona que desde un principio, aparece la creencia, la cultura, las costumbres, la lengua materna y los diferentes conocimientos, los tikunas tienen desde un principio grandes conocimientos, como lo expres en interrogantes como: ¿qué nos hace tikuna? o ¿por qué somos tikuna? A lo que él mismo esboza esa una respuesta: somos tikunas porque conocemos desde un principio la creencia de nosotros, desde Eware, lago sagrado, de allá venimos los tikuna. Naturalmente las costumbres deben estar desde antiguo; para vivir la cultura propia, se tiene el pensamiento, conocemos los cultivos, cómo producir alimento, cómo comer, aunque al principio no había herramientas, no tienen fósforos y sal, entonces para hablar de la cultura es importante hablar de la candela, culturalmente ellos saben que usar para sobrevivir, encienden su candela con lo que encuentran en la selva como hojas, piedras, madera y nidos de hormigas, tienen sus herramientas para cazar como las cerbatanas, saben cómo hacer sus venenos, tienen utensilios para pescar, hacen su masato, también tienen su gobierno, como se gobiernan es con la maloca,

26


a partir de esto, se reúnen ya sean los tikunas del centro de la selva o centrinos o los de ribera o del Amazonas, por eso comparten su conocimiento, si no saben cómo hacer una danza por ejemplo, son orientados por los maestros, que sí saben. Para ser tikuna debe conocer toda su cultura, tienen su jefe, tienen su dios, no se mezclan con otro grupo indígena, tienen sus clanes, su territorio, así vivían, con su idioma y su conocimiento. La historia de la cultura llega con Chürüne. Dentro de la creencia hay varios dioses que enseñaron la cultura a los tikuna. Primero no conocían nada de fiestas, ni de danza. Entonces, cuenta la historia que por el centro, por ese lugar, adentro en la selva, los tikuna que allí vivían, iban caminando y pasaron por un cerro, los que iban adelante vieron un animalito con forma como de cusumbo, los que venían atrás, con falta de respeto, mataron al animalito que estaba ahí por el camino, los de adelante se devolvieron a regañar a los que lo habían matado, pues ese animal era el dueño de esa selva y ahora todos iban a morir esa noche. Llegó la noche y se durmieron, el animal se los comió menos a los que iban adelante, que se devolvieron y al llegar a su casa contaron a los demás lo que pasó, que el animal se había comido a los otros, pero que ellos sabían dónde estaba el animal, llamado Yare. Se unieron todos a hacer chagra y sembraron puro ají, cuando maduró, lo recogieron para ahumear por varios días y noches el escondite del animal y sacarlo de su cueva, salieron animales que ellos iban matando. Por último, iba un ser viviente sonando un tambor y cantando que no lo mataran porque era un ser humano el que venía: yo vivo entre estos animales, sálvenme, denme la libertad, líbrenme de esta esclavitud, decía ese ser que venía, este ser cantaba, tocaba un tambor y bailaba y les decía

27


que si lo liberaban les enseñaba toda la cultura, así fue que los liberaron y los llevaron a su maloca, porque no solo era uno, eran varios, allí organizaron la comida, la fiesta, los cantos, los instrumentos y la danza, a través de esto descubrieron y aprendieron la cultura y su significado, porque dentro de ese animal había un ser viviente que se llamaba Chürüne, que era el conocedor y dios de la cultura. Ahí nació la cultura, porque antes no se hacía nada. Cuando el sabedor tikuna responde que ser tikuna es tikuna, expresa una realidad de la mejor y más espontánea manera de hacerlo, asimismo evidentemente expone desde sus conocimientos lo que para ellos es incuestionable, también es la manera de reconocerse como parte de un conjunto de individuos que además identifican, no solo sus quehaceres tejidos, danzas, comida o cantos como tikunas, sino que también reconocen el efecto cohesión, como una consecuencia de vivir, aun hoy, como comunidad. Al hacerles la misma pregunta a otras personas de las etnias tikuna, kokama o yagua, habitantes y miembros de algunas de las 22 comunidades y casco urbano de Puerto Nariño, fuimos llegando siempre a una misma respuesta múltiple, suministrada a través de sus prácticas culturales, o sea que para la mayoría, pertenecer a una comunidad se explica por sus saberes, y estos a su vez, por cómo se practican o mejor dicho, los saberes propios otorgan pertenencia y particularidades que distinguen a un grupo humano, es decir que de este modo un conjunto de saberes van conformando los rasgos culturales que igualan a un grupo de personas.

29


Estos rasgos, reconocidos y aprendidos como cultura, expresan a partir del significado original del vocablo cultura, la acción de transformar algunos elementos de la naturaleza, como la tierra, el agua y la semilla que se siembra, para su beneficio, de esta manera labran la tierra, con el propósito de cosechar y para alimentarse posteriormente, de la misma manera, se extiende la palabra cultura, a todas las demás labores del hombre como la caza, la pesca, la gastronomía o sus manifestaciones artísticas. Estas prácticas, como maneras de entender la realidad, demuestran la interrelación entre sujetos personas, sujetos plantas, sujetos animales, es decir la naturaleza interviene al hombre y él, a su vez recoge algunos elementos de ella para vivir, sin depredarla, todo lo que transforma el hombre para su bien, desde el fuego, las semillas, la comida, los implementos de pesca o caza o sus trajes, o todos sus cantos, danzas, historias que hablan de estas mismas actividades, conforman su identidad cultural. Lo diferente aquí, si pensamos en el individuo y las obras de autor encontradas en el arte de otras culturas, es así mismo, la ausencia de autores personales en sus manifestaciones artísticas ¿quién es el autor del canto de la taricaya o mejor de la ceremonia de la pelazón?

30


Pero explicable por la interrelación hombre-naturaleza, o por el carácter cohesivo y comunal de la cultura para el hombre y la naturaleza, a favor de la pertenencia a la comunidad, podría hablarse entonces de los derechos culturales colectivos. De aquí es importante señalar qué a través de la cultura parece que es como mejor se establecen los vínculos entre el hombre y la naturaleza, o que la interacción bidireccional entre hombre y naturaleza se podría llamar también cultura, además que el hombre no solo es el que transforma la naturaleza sino que ella también lo transforma y que por su carácter colectivo estas prácticas culturales interesan o son trascendentales por que las ejerce la comunidad y se practican en comunidad, los autores no importan, se sabe que son de todos, no para alguien particular. A pesar de estos criterios que cuentan que es ser tikuna o kokama o yagua, surgen inquietudes a indagar, de pronto en otros trabajos, en el sentido no de ser miembro de una etnia sino de hacerse integrante, a través de preguntas como: ¿las prácticas culturales de un pueblo, pueden ser apropiadas por personas diferentes o de otra etnia?, ¿se puede hacer alguien tikuna, por practicar, conocer y respetar la cultura tikuna?, ¿una persona tikuna deja de ser tikuna por no practicar su cultura? ¿hasta dónde en este mundo globalizado, es importante reconocerse como integrante o miembro de un pueblo o de una comunidad?. Si la manera como pensamos está ligada a la cultura a la que pertenecemos y si esa particularidad nos hace ver la realidad y actuar de una forma especial o por lo menos diferente, no mala ni buena,

31


solo distinta, entonces vamos así encontrando en las tradiciones los elementos necesarios que reúnen la definición para una persona como miembro activo de una comunidad, y siendo las prácticas culturales, el conjunto de saberes que permiten la relación con el otro y con el medio, entonces pueden estas hacer posible la incorporación de los individuos que las practican a otros espacios culturales, más allá de su territorio específico y esto puede hacerse extensivo a todos y no sólo para unos pocos miembros de una comunidad. Por último y teniendo en cuenta la preservación y transmisión de las prácticas culturales de una comunidad determinada, nos preguntamos sí ¿Son sólo los jóvenes miembros de una comunidad, las plantillas humanas en donde se puedan y deban reproducir las prácticas culturales de la misma? Los desafíos son muchos, la cartografía socio cultural se enfrenta a algunos, no bastando, propone otros como la inculturación, la realidad de la cultura, la democratización de la cultura o las culturas intersubjetivas.

32


Manifestaciones Culturales


34


Participación y presencia de prácticas culturales por comunidades

Práctica eventual • • • • • • • •

Tikoya 20 de Julio San Juan de Socó Tarapoto 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita

• • • • • • • •

Villa Andrea Nuevo Paraíso Tipizca 12 de Octubre Patrullero Santarén Atacuari Naranjales

Olimpiadas indígenas Diciembre 5,6,7

Festival danza cuento y murga Diciembre 28 y 29

Práctica eventual • • • • • • • •

Tikoya 20 de Julio 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita Villa Andrea Nuevo Paraíso

• • • • • • • •

Tipizca 12 de Octubre Santarén Atacuari Naranjales Boyahuazú Valencia Patrullero

35


Práctica secundaria • • • • • • •

20 de Julio Tarapoto 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita Nuevo Paraíso

• Tipizca • 12 de Octubre • Puerto Esperanza • Santarén • Atacuari • Naranjales

Danzas

Práctica principal • 20 de Julio • Casco urbano • Atacuari

Práctica secundaria • • • • • • •

36

Tikoya San Juan de Socó 7 de Agosto San Francisco Puerto Esperanza Santarén Valencia

Tejido en chambira

Diciembre 28y 29


Práctica secundaria

Comida tradicional

• • • • • • •

Tikoya 20 de Julio 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita Villa Andrea

• Nuevo Paraíso • Tipizca • Puerto Esperanza • Santarén • Atacuari • Boyahuazú • Valencia

Práctica principal • Naranjales

Práctica eventual • Patrullero

37


Práctica principal • • • • • • • •

Tikoya San Juan de Socó 7 de Agosto San Francisco Santa Teresita Tipizca 12 de Octubre Patrullero

• • • • • •

Puerto Esperanza Santarén Atacuari Naranjales Boyahuazú Valencia

Cultivos tradicionales

Práctica secundaria • 20 de Julio • Tarapoto • Casco urbano

• Villa Andrea • Nuevo Paraíso

Cantos

Práctica secundaria • • • • • • •

38

20 de Julio 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita Nuevo Paraíso Tipizca

• 12 de Octubre • Patrullero • Puerto Esperanza • Santarén • Atacuari • Naranjales • Valencia


Práctica eventual • San Francisco

Construcción maloka

Práctica principal • Atacuari

Práctica secundaria • 7 de Agosto • Casco urbano • Puerto Esperanza

Práctica secundaria

Caza

• • • • • • •

20 de Julio San Juan de Socó 7 de Agosto Casco urbano San Francisco Santa Teresita Villa Andrea

• • • • • • • •

Nuevo Paraíso Tipizca 12 de Octubre Puerto Esperanza Santarén Naranjales Boyahuazú Valencia

Práctica principal • Tikoya • Atacuari

39


Práctica secundaria • • • • • •

San Francisco Santa Teresita Nuevo Paraíso Tipizca 12 de Octubre Patrullero

• Puerto Esperanza • Naranjales • Boyahuazú • Valencia

Historias de origen

Práctica principal • San Francisco • Villa Andrea

• Santarén • Atacuario

Práctica secundaria

Carnaval

• Casco urbano

Práctica principal • Atacuari

40


Práctica principal • • • • • • • •

Tikoya San Juan de Socó Tarapoto 7 de Agosto San Francisco Santa Teresita Nuevo Paraíso Tipizca

• 12 de Octubre • Patrullero • Puerto Esperanza • Santarén • Atacuari • Naranjales • Boyahuazú

Pesca

Práctica secundaria • 20 de Julio • Casco urbano • Valencia

Práctica secundaria

Pintura en yanchama

• • • • • • • •

San Juan de Socó Casco urbano San Francisco Nuevo Paraíso 12 de Octubre Patrullero Santarén Atacuari

41


Práctica secundaria

Talla en madera

• • • • •

Tikoya San Juan de Socó 7 de Agosto San Francisco Patrullero

• Puerto Esperanza • Santarén • Atacuari

Práctica principal • 20 de Julio • Casco urbano

Medicina tradicional

Práctica secundaria • • • •

Tikoya 20 de Julio Santa Teresita Atacuari


Historia de los animales


HISTORIA DEL ORIGEN DE LOS ANIMALES Un hombre fue para el centro a buscar su comida, iba caminando, cuando, se cayó, se pegó y se quejaba. Sacó, entonces, el tabaco para soplarse en donde se había pegado. Entonces, apareció un hombre, el dueño del aguajal, el mismo Kurupira. El hombre le preguntó: “¿Tú fuiste el que me hizo caer?” “Es que yo pensé que te ibas a llevar mi sembradío. Pero, si te falta comida, lleva un racimo de canangucho para que comas”, le dijo Kurupira. El hombre cargó el racimo y se fue. Y entonces el canangucho se convirtió en mujer y le preguntó al hombre: “¿Para dónde me estás llevando?” “Es que el Kurupira me la entregó a usted”. El hombre vio que los pies de la muchacha estaban

44


para atrás, se asustó y le dijo: “Yo no te quiero”. “¿Por qué no me quieres?” Entonces se volvió a aparecer el Kurupira y lo golpeó en la cabeza y le dijo: “Bueno, si quieres a mi hija, yo te entrego a mi hija”. Y esa era su hija, la hija de Kurupira, el canangucho que se había convertido en mujer. El hombre aceptó a esa mujer como su esposa. La mujer le dijo: “Bueno, si tú vas a vivir conmigo, van a nacer cincuenta personas”. Y nacieron cincuenta hijos de la hija de Kurupira. Y cuando el hombre vio tanta gente se preocupó. “¿Qué vamos a hacer con tanta crianza?”, dijo. Yoí oyó esto y les dijo a cada una de las crías: “Tú vas a ser guara; tú, guarita pequeña, como tintín; tú vas a ser ratón y tú, danta”, y así nombró a todos los clanes o de cada uno de ellos. Después de nombrar a todos los clanes, le dijo a cada uno lo que iba a comer: “Tú vas a comer solo de un lado del canangucho”, le dijo a la guara, y la guara probó y comió de afán. “¿Y tú cómo vas a hacer?” “Yo voy a hacer lo mismo que la guara”, dijo el tintín. “¿Y tú?” “Yo voy a ser tragón”, dijo la danta, “voy a tragar de todas las semillas”. “Ah, bueno, tú vas a ser tragón”. “¿Y tú?”, “yo voy a comer puro ojé, yo voy a ser venado”. “¿Y cómo vas a

45


hacer con el ojé, no te dará comezón?”“Pues no, eso es comida de nosotros, es nuestro plátano”, dijo el venado. “¿Será?, pero si son puras bolitas”. Después de hablar con estos animales, otro dijo: “Yo voy a cuidar el canangucho, para eso es que me puso Yoí aquí”, dijo la culebra enroscada en el racimo. Ella cuida del canangucho, y cuando la danta diga: “Señora, me da su siembra para nosotros”, entonces la culebra comienza a sacudirlo con su cola y se riegan las pepas del aguaje, y llegan animales como la guara, la danta, el morrocoy, la pava colorada, el paujil

46


a comer, y las van juntando en su canasto. Anteriormente, el tigre también recogía pepas, pero los animales dijeron: “No queremos aquí al tigre, porque nos va a comer”, petición que Yoí aprobó. Yoí recogió a todos los animales y los echó en un canasto, después golpeó con un palo y salieron todos, hicieron una reunión y les preguntó: “¿Ustedes van a ser bravos?” Todos decían que no, hasta que el tigre dijo: “Yo sí, yo voy a ser bravo”. “Y yo también”, dijo el tigrillo, “yo para matar una persona solo le muerdo la nariz, y luego me la como”. “Ustedes no van a

47


hacer eso, no van a matar personas, solo animales”, les dijo Yoí. Por eso es que cuando el tigre ve a las personas no les hace nada, porque Yoí lo arregló para que no comiera personas sino animales. Esta es una historia antigua, de antes; todos estos animales tienen los dientes duros porque comen semillas, cananguchos, chontaduros y milpesos, mientras que la gente tiene los dientes blanditos porque come yuca, aunque antes todos los animales eran personas, y ahora no. Versión de Plácido Valerio Al final, la naturaleza múltiple que imponen el río… los ríos, la selva, los seres que la cohabitan, las gentes, el territorio y el clima, excede cualquier nacionalidad y fronteras, para confirmar la condición de pertenecer, como consecuencia y correspondencia cultural a la región del P39 .

48


Bibliografía Charlot, Jean. 2000. La estética de las danzas indígenas. En Peter Morse y John Charlot (eds.). Escritos sobre arte mexicano. Correa, F., 1993. La selva humanizada, Bogotá: Icanh-Fondo FEN-Cerec-Universidad Nacional de Colombia. Descola P. 1989. La selva oculta. Qutio: editorial Abya-YalaDomínguez, C.1985. Amazonia colombiana, Bogotá: Fondo de Promoción de la Cultura Banco Popular. Fajardo, G. 1991. «Mitos de los hombres de negro», tesis de grado, Bogotá: Departamento de Antropología, Universidad Nacional de Colombia.

49


Garzón, C. y V. Macuritofe. 1992. La noche, las plantas y sus dueños. Bogotá: Corporación Araracuara. Goulard, J. P.1994. «Ticuna», en: F. Santos y F. Barclay (eds.). Guía etnográfica de la alta Amazonia, vol. 1, Quito: IFEA-Flacso. Montes, M. E. 2001. «Los nombres de las plantas, sus dueños y sus espacios de crecimiento. Aproximación etnolingüística a partir de datos de la lengua ticuna, Amazonia colombiana», en C. E. Franky y C. G. Zárate (eds.), Imani Mundo: Estudios de la Amazonia colombiana, Leticia: Universidad Nacional de Colombia-Imani. . Organizaçao Geral Dos Professores Ticuna Bilingües. 1998. O livro dos ärvores, Benjamín Constant. Osorio M., A. J. Torres y J. Torres (eds.) 2005. Magütagü arü kua. Saberes tikunas: plantas y animales 2. Bogotá: Fundación Terra Nova. Osorio M. y J. Torres. 2006. Magütagü arü wiyae. Cantos tikunas. Bogotá: Fundación Terra Nova. Osorio M. y J. Torres. 2007. Magütagü arü yüüe. Danzas tikunas. Bogotá: Fundación Terra Nova. Osorio M. y J. Torres. 2008. Ikara kokaminu. Cantos de los Kokama. Bogotá: Fundación Terra Nova.

50


Osorio M. y J. Torres. 2009. Nijemi muyuwanu. Cantos de los Yaguas. Bogotá: Fundación Terra Nova. Palacios P., Herrera J., Melgarejo J. y J. Torres. 2013. Sendero Educativo: una ventana a la selva húmeda tropical. Leticia, Amazonas: Universidad Nacional de Colombia- sede Amazonia, Instituto Amazónico de Investigaciones (Imani), Fundación Terra Nova. Prado M. y J. Torres (comps.). 2004. Magütagü arü kua. Saberes tikunas: plantas y animales 1. Bogotá: Fundación Terra Nova. Reichel, E. 1989. «La danta y el delfín: Manejo ambiental e intercambio entre dueños de maloca y chamanes, el caso Yukuna-Matapi». En Revista de Antropología, 5(1-2). Bogotá: Universidad de Los Andes. Stevensons, P., M. Quiñones y M. C. Castellanos. 2000. Guía de frutos del bosque del río Duda. La Macarena, Colombia: Asociación Macarena-IUCN. Velasco, P. 1987. Danzar o morir. Religión y resistencia a la dominación en la cultura tarahumar. México: Ediciones Centro de reflexión teológica, INI.

51


Este libro compuesto en fuentes Maiandra GD se termin贸 de imprimir en Bogot谩 en el mes de noviembre de 2013.


Cartografia juana corregido