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LAS CASAS

3. LA CONSTRUCCIÓN

LAS CASAS “A la necesidad de reapropiarse del espacio público suele oponerse el doméstico. Puede tener sentido partir nuevamente de nuestras condiciones concretas de existencia; de esas acciones y placeres elementales que nos mantienen en contacto con nuestra energía vital. Si no se dispone de un territorio propio, poco se puede hacer por la vida colectiva”. (Mona Chollet, “La Casa”, 2017). La vivienda es el primer espacio de sociabilización y la representación espacial de las agrupaciones familiares, ha de ser capaz de albergar las diversas maneras de vivir de principios del siglo XXI. Se debe atender a la diversidad de agrupaciones familiares y al deseo de individualidad de cada usuario. La sociedad actual es muy heterogénea, involucra a una realidad plural de constantes flujos de nuevos habitantes con diferentes lenguas y culturas, diversidad de agrupaciones sociales, rápido desarrollo de las tecnologías informáticas, panorama laboral menos estable. Se requiere entonces un máximo grado de adaptabilidad a exigencias de los habitantes futuros, un espacio interior adaptable a diferentes actividades según el gusto del usuario. Es necesario entonces, favorecer la diversidad, atender a las diferencias, generar un espacio sin jerarquías, facilitar el trabajo productivo y reproductivo. Josep María Montaner y Zaida Muxi en “Habitar el presente” sugieren abordar estos cambios sociales a través de la arquitectura en base a los siguientes puntos, que fueron considerados en nuestro trabajo: - Des-jerarquización: Posibilidad de crear espacios con la mínima jerarquía posible y sin discriminación de género. La flexibilidad en este caso está dada por la disposición de habitaciones de tamaño semejante de manera que cada grupo pueda apropiárselas de manera singular. No existen en estos tipos habitaciones en suite o con baño privado, no hay principales o secundarias, o de superficies muy diferentes. Los espacios para el trabajo doméstico y cotidiano se usan de manera compartida por eso están en una posición central y con la misma relación con las habitaciones. Las cocinas son integrables a un espacio mayor y multipersonal. De esta manera se favorece al mismo tiempo la vida comunitaria como la individualidad de cada componente del grupo. Las habitaciones son todas del mismo tamaño (aprox. 15 m2) y permiten diferentes actividades según los grupos. - Adecuación a grupos sociales: Las propuestas de viviendas para jóvenes suponen una situación temporal, una vivienda que es puente de tránsito entre dos etapas de la vida: la salida de la casa de los padres y el ingreso al mundo laboral más formal. Tienen una superficie más reducida, máximo para dos personas, pero están concebidos principalmente para una. Estas experiencias de pequeñas viviendas cumplen plenamente su función cuando se integran a una estructura más compleja de usos comunitarios, como son en este caso equipamientos como cocinas, comedores, lavandería, taller, sala de estudio. La propuesta de hostel supone también otra situación temporal, pero de tiempo más corto que las anteriores, para ser utilizada por viajeros jóvenes, aprovechando usos complementarios con los de la residencia, ya que tienen acceso a esas áreas comunes también. - La casa como lugar de trabajo: Por lo general las casas que se ubican en planta baja tienen una habitación con acceso particular que permite la posibilidad de establecer un local comercial, un taller, un estudio u oficina. También en este sentido se puede pensar que las mismas habitaciones se conviertan en lugares de trabajo particular en las casas de las plantas altas.

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"LA FORMA DEL HABITAR COLECTIVO"  

ARQUITECTURA PROYECTO FINAL DE CARRERA DRUETTO, Luisina STERRANTINO, Julia UNR, FAPyD, Rosario, octubre de 2017.

"LA FORMA DEL HABITAR COLECTIVO"  

ARQUITECTURA PROYECTO FINAL DE CARRERA DRUETTO, Luisina STERRANTINO, Julia UNR, FAPyD, Rosario, octubre de 2017.

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