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Benemérita Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho”

Materia: El sujeto y su formación

profesional como docente. Maestra: Anelí Galván Cabral. Alumna: Julia Janeth Reyes Tostado. Licenciatura: Educación preescolar. Semestre: Primero. Fecha: 28/Noviembre/ 2013.


Características del buen docente ¿Qué significa ser docente?, probablemente sea la pregunta del millón, así mismo habrá tantas respuestas para esta pregunta como docentes hay en el mundo. La docencia es la única profesión, que forma a todas las otras profesiones, es la única que a lo largo de la vida académica de toda persona está presente para guiarlos por el camino de la educación hacia la formación. De ahí la importancia de que todo docente debe ser un profesional en toda la extensión de la palabra. Comenzaré con la definición de dos conceptos que son muy importantes al elegir la carrera profesional y son: *Vocación: según Emilio Tenti (El arte del buen maestro), existen dos tipos de vacaciones: una “natural” (la auténtica y deseable) y la otra “artificial”, que es el resultado de un esfuerzo analítico y de una disciplina particular. *Deber: cumplir con la obligación en lo moral o en lo laboral (Real Academia Española). Al unirlas, la descripción que se obtiene es cumplir con la profesión elegida, para la que se nació, esa profesión que te llena el espíritu y mente, por la cual darás todo de ti. Una de las características prevalecientes es la dedicación y no me refiero a que se tengan que pasar horas, días, meses enfocados en algún tema, si no a poner la atención necesaria a los contenidos de los programas para entenderlos, aprenderlos y transmitirlos. De acuerdo a Lerner Delia (2004), una de las “barreras” para concretar o fomentar la dedicación de los docentes son las reformas educativas, ya que con la aparición de “nuevos modelos educativos” los docentes deben aprender en los cursos de actualización. Entonces, digamos que tenemos un docente con vocación y deber, ahora le hace falta dedicación, la cual empieza a fomentarla con el sistema en el que ésta dentro, ya que a lo largo del tiempo surgirán nuevos avances a los cuales el docente tendrá que adaptarse.


Las características con las que debe contar todo buen docente son: La función principal de todo docente es difundir el deseo de aprender y no me refiero a que diga a los alumnos: “mira estudiar es muy bonito” o “si estudias serás más fuerte”, sino es más bien, que el docente debe crear un ambiente cálido, agradable, afectivo en el aula, debe buscar y usar distintas metodologías para que las clases sean dinámicas y no una simple rutina, con esto al mismo tiempo estará motivando a los alumnos a que sientan el gusto por aprender algo nuevo, a que quieran participar y realizar diferentes actividades. Así, Se logrará el propósito de propiciar aprendizajes significativos en los alumnos y no de memorizaciones. Una característica muy importante es que se debe ser líder, porque un docente que no es líder no tiene nada que hacer en las aulas, pues siempre pasará desapercibido ante el grupo, no le darán importancia y por consecuencia no tendrán respeto hacia él, solo será visto como una persona que está a cargo del grupo y nada más. Surge la necesidad de ser autoridad frente al grupo, ya que si surge cualquier tipo de situación, el docente debe buscar estrategias y desarrollar sus habilidades y destrezas para darle una solución consciente y justa a la situación que se le presente. Otra característica importante es que debe mostrar dominio de los conocimientos y demostrarlo en su manera de planear, de programar actividades y sobre todo en la práctica frente al grupo. Un docente también es mediador entre conocimientos y alumnos, entre la teoría y la realidad. Debe emplear un conocimiento científico, pues todos los conocimientos que enseñe deben tener fundamentos o deben estar argumentado. Debe saber y enseñar a sus alumnos a investigar de diferentes formas todos los contenidos o temas necesarios durante un curso, para reflexionar y tomar lo que realmente le sirve en su práctica laboral y/o educativa, claro está que debe someter a prueba esos conocimientos que en este proceso adquirió y ver qué resultados se obtienen de lo que eligió. Un buen docente es crítico y no criticón, esto no se trata de que diga si está mal o si está bien, si se ve mal o bien, si le falta o le sobra, nada de eso, es más bien que debe analizar la situación, tema o contenido y de ahí tomar lo que le sirva, sí puede dar su punto de vista analítico, pero solo


quedará como eso. Se trata pues de hablar con argumentos, y concuerdo con lo que dice el dicho “toda persona que critica está obligada a proponer”. Debe saber trabajar en conjunto, en equipo- pues como siempre se ha dicho “la unión hace la fuerza”- con sus compañeros de trabajo, los directivos, con los padres de familia y sobre todos con los alumnos, ya que si existe una buena relación se obtendrán mejores resultados, se trabajara con más gusto y empeño. Todo buen docente debe tener valores como: respeto, tolerancia, honestidad, responsabilidad, comprensión, etc. Para que sea un ejemplo a seguir de sus alumnos, pues si el docente los pone en práctica entonces para los alumnos será más fácil adquirirlos y hacer uso de ellos, claro que se deben reforzar en el hogar de cada uno. Desde que inicia un curso y hasta que termina, el docente debe observar. Primero cuando un curso inicia se realiza una prueba diagnóstica para ver y saber con qué aprendizajes o conocimientos cuenta cada alumno y así en segundo lugar, esos conocimientos informales convertirlos a conocimientos formales y para llegar al último paso se debe observar muy detalladamente el proceso o las formas en como el alumno se fue desarrollando y así llevar a cabo una evaluación. De acuerdo a Jiménez Lozano (Aprendices de maestros), se debe considerar la profesión como un proyecto de vida, una vida llena de sueños, una carrera con compromiso personal. Todo esto para lograr algo de provecho, dejar huella en los alumnos, contribuir a sus aprendizajes, enseñar conocimientos y principalmente la satisfacción de apoyar a cada persona en su formación. Ser docente no requiere tanto el saber las cualidades de carácter éticomoral, lo importante es la vocación, que se complementa con las virtudes adquiridas en la vida. No puede existir un buen docente sin ese amor por lo que se hace, sin dedicación por lo que se desea enseñar y sin el deber de hacerlo con el alma. Vocación, dedicación y deber, construyen al buen docente.



Características del buen docente