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Animales criados para consumo Transporte de animales Durante el transporte, los animales padecen un intenso sufrimiento tanto físico como psíquico en operaciones de carga, trayecto y descarga. Millones de vacas, cerdos, caballos y ovejas viajan hacinados, hambrientos, sedientos (según la especie) y sin atención veterinaria en trayectos que llegan a alcanzar miles de kilómetros; muchos de ellos mueren por deshidratación, aplastamiento, hacinamiento y por las altas temperaturas que se generan en el interior de los contenedores en los que esperan a ser embarcados. Existen numerosas grabaciones en las que se puede observar el pésimo trato que se da a estos animales. Sólo en España mueren 85.000 ejemplares de cerdo de los 37 millones transportados.

Inspectores de CIWF hicieron seguimiento de tres camiones cargados de ovejas desde el puerto marítimo de Bari (Italia) hasta Grecia. Grabaron en vídeo el trato a estos animales, que estuvieron en el muelle más de 48h, dentro de los contenedores, expuestos a un calor abrasador, en espera de la llegada del ferry. El posterior viaje por mar duró otras 20h. En total estuvieron más de 50h sin comer ni beber a pesar del calor, además de la extenuación, el estrés y la deshidratación padecida. Se aprecia la dificultad para respirar de numerosos ejemplares; al finalizar el viaje, muchos de ellos habían sufrido colapsos y 160 habían muerto, como se observa en el terrorífico vídeo. Las vacas son las grandes afortunadas en temas de transporte, ya que reciben agua y un descanso "reparador" antes de proceder a su muerte. Este trato es debido al interés por regular la acidez, ya que el estrés generado en el viaje les produce desequilibrios en la acidez que provocan que el sangrado no sea completo. El agua se les provee para que faciliyar el posterior desuello y eviscerado.


Gestación y cría de cerdos en granjas En España son enviados anualmente más de 37 millones de cerdos al matadero, cifra similar a la de la población del país. En Europa son 240 millones de cerdos los que van cada año al matadero. Según la propia industria, el 90% de la población de cerdos que viven en granjas en España está en el modelo de producción intensiva. Hay granjas especializadas en cada ciclo (teniendo en cuenta la fase fisiológica y productiva que debe cubrir) y otras granjas son de ciclo cerrado, es decir, abarcan todos los ciclos desde el nacimiento hasta la muerte del animal. Las cerdas completan 2-2.4 ciclos reproductivos al año (entre cubrición, gestación, parto y lactancia). La vida útil de las cerdas está estimada en 2-3 años. Posteriormente son enviadas al matadero. La vida de los cerdos dedicados a consumo es de 170-190 días (unos 6 meses). Área de gestación (114 días). Las hembras reproductoras son inmovilizadas en su jaula de gestación, de forma que son obligadas a vivir encima de sus excrementos y orines. Algunas hembras, debido al gran aumento de peso del embarazo, no caben en las jaulas y se lesionan al menor movimiento. Este trato incumple la normativa de bienestar animal de la Unión Europea que entrará en vigor en 2013 y que exige que las jaulas tengan un mínimo de 2.8m de lado y que cada cerda disponga de 2.25m2.

Área de maternidad (21-28 días desde la fecha de parto). En este área la cerda pare y está con sus crías hasta el destete. Las madres son obligadas a permanecer inmóviles. Los lechones son enviados al área de transición y las hembras vuelven al área de cubrición para salir del celo (normalmente en 3-4 días) y empezar un nuevo ciclo reproductivo. A los pocos días de nacer los machos son castrados sin anestesia y se les corta el rabo para evitar el canibalismo en la etapa de cebo.


Área de transición (desde los 21-28 días hasta 60-80 días). En este área los lechones permanecen en cubículos y son alimentados pasando de los 6-8kg a los 20-30kg. Las crías más fuertes suelen atacar a las más débiles que, sin atención médica en sus heridas, sufren abscesos e infecciones que llegan a necrosarse. Los cerdos gravemente enfermos son apartados de los cerdos sanos y metidos en recintos sin acceso a agua ni comida hasta que mueren entre sus propias heces y orines. En las imágenes de abajo, dos cerdos abandonados en uno de esos recintos. En la imagen de la derecha se aprecia el lamentable estado del animal; el absceso de gran tamaño que tenía en la cadera reventó dejando a la vista parte de sus músculos y huesos, lo que ha provocado su desahucio.

Área de cebo (hasta los 170-190 días de vida). Los cerdos son alimentados hasta alcanzar el peso de sacrificio (100kg como peso habitual en España). Su tiempo de vida es los 170-190 días (unos 6 meses) que tarda en alcanzar ese peso. Todas las fotos de cerdos en granjas adjuntas en esta página han sido extraídas del reportaje de Equanimal en granjas españolas. Puede ver los vídeos en Granjas y Mataderos.org . . . Cría de vacas según su producción Lejos de la idílica imagen que tenemos de las vacas pastando apaciblemente, la cría y trato que reciben estos animales es bien distinto en el mundo real, tratados como simple carne o máquina de fabricar carne (terneros) y leche. La industria divide a estos animales según su producción en: vacas nodriza, vacuno de cebo y vacas lecheras. Vacas nodriza. Suministran la materia prima para la producción de carne (terneros). El objetivo es un parto por vaca y por año. Las vacas son separadas de los terneros pocos días o semanas


después del parto. Vacuno de cebo. Vacas, terneros, novillos y toros destinados al engorde "con destino posterior directo y exclusivo al matadero", en palabras de la propia industria. Los terneros destinados a carne son alimentados con lactoreemplazante obtenido de productos de la industria láctea (leche descremada, suero de leche, etc). No son alimentados con leche de vaca puesto que esta leche es destinada a consumo humano. Los animales destinados para consumo son transportados con una edad de 6-9 meses. Durante el transporte se trata de proveerles de agua para facilitar el posterior desuello y eviscerado. Con posterioridad al transporte, las reses tienen un periodo de descanso para regular los cambios en la acidez producidos por el estrés del viaje ya que si la acidez no es la adecuada, no se produce el sangrado completo. Resulta escandaloso que los cuidados en el trato sean únicamente por cuestiones de producción. Vacas lecheras. Las vacas deben quedar embarazadas para producir leche; el embarazo se produce generalmente de forma artificial con semen extraído con técnicas como la electroeyaculación inducida. Después del parto, los terneros son separados para producir carne. La leche de las vacas es destinada a consumo humano; en España se consumen 105 litros de leche por persona y año, según datos de MAPA. Cuando la vaca no produce suficiente leche y vale más muerta que viva, es enviada al matadero. . . . Paté de foie gras Muchos consumidores desconocen el proceso utilizado para la obtención de paté de foie gras. Para conseguir el gusto y textura deseados, patos y gansos son alimentados de manera forzada con más de medio kg de grano y grasa, dos o tres veces al día. Estas aves sufrirán un aumento de su hígado de entre seis y diez veces su tamaño natural; es el momento en que son sacrificadas. Científicos de la U.E. concluyen que estos animales "morirían si fuesen alimentados de esta manera por más tiempo, ya que este régimen alimenticio tiene efectos devastadores en su organismo". Actualmente los patos son más utilizados que los gansos, ya que su alimentación y engorde resultan más baratos. La mayoría de ellos permanecen en jaulas individuales que no les permiten siquiera ponerse de pie o extender las alas; el cuello sobresale a través de la jaula para que la persona encargada de su alimentación pueda agarrarles la cabeza y forzarles a abrir el pico. En la mayoría de las granjas se utiliza una bomba neumática que permite meter en pocos segundos en la boca del pato la enorme cantidad de comida necesaria para provocar que su hígado se hinche exageradamente. La bomba es introducida en la garganta del animal y la comida es inyectada en apenas tres segundos.


Muy lejos del comportamiento que estos animales tienen en estado natural (formando grupos sociales y dedicándose en gran parte a buscar comida y cuidar su plumaje) el aumento exagerado de su hígado les va dificultando rápidamente el movimiento y la respiración; el aumento de peso les causa incluso heridas por el rozamiento de la zona pectoral con el suelo de la jaula. Además, este tipo de alimentación resulta muy deficiente en los nutrientes que estas aves necesitan, de modo que su estado general de salud deja mucho que desear y entre el 30-70% de las aves examinadas en mataderos sufren múltiples fracturas de huesos debido a la pobre ingesta de calcio. Las autopsias han encontrado aves con insuficiencias cardíacas y renales así como con hemorragias hepáticas. En poco tiempo, estas aves padecen estados avanzados de enfermedad. Algunas de las críticas más irrecusables a la industria del foie gras proceden de veterinarios que han examinado informes de autopsia de aves criadas para este fin. El Dr. Mark Lerman, veterinario estadounidense, comentaba lo siguiente: "el esófago está tan densificado, hinchado e infectado a causa de la alimentación forzada, que el ave nunca podría volver a comer por sí misma. Las lesiones que he visto en este pato y otros como él son inigualables. Estas lesiones son el resultado de un esfuerzo continuo, perverso y coordinado de forzar físicamente a estas pobres criaturas a hacer algo para lo que no están diseñadas".

Un reciente estudio de la industria del foie gras sobre bienestar animal, llevado a cabo por el comité científico de la Unión Europea, condenó la producción de este producto por ser


perjudicial para el bienestar animal. A pesar del punto de vista de este experto comité, la U.E. no ha preparado hasta ahora legislación alguna para evitar o restringir esta práctica. En muchos países, la preocupación por la crueldad que conlleva la producción de foie gras ha llevado a prohibir los métodos empleados. Las leyes de protección animal de Dinamarca, Alemania, Noruega, Polonia y Austria prohíben específicamente la alimentación forzada. En Suiza, interpretan la ley contra la crueldad en animales como impedimento para la producción de foie gras y sucesivos ministros en Gran Bretaña han afirmado que esta práctica no se permitirá. A pesar de estas leyes, muchos de estos países siguen importando grandes cantidades de foie gras de Francia.

Conclusiones - Seguramente muchos chefs y consumidores que consideran que el foie gras tiene un único y exquisito sabor prefieran no saber cómo se hace este producto. Pero cualquiera que se tome el tiempo de averiguar cómo tratan a los animales en el proceso de la alimentación forzada lo tendrá difícil a la hora de justificar semejante sufrimiento. - Evite los productos que recorren grandes distancias antes de llegar al consumidor. Dar preferencia a las alternativas locales disminuye el apoyo a la importación de ganado en estas pésimas condiciones.


Maltrato animal y los animales de consumo La crueldad hacia los animales ha alcanzado niveles extremos y aunque algunos sean considerados por la gente para comer, también merecen respeto. La carne que consumen los seres humanos podría no ser tan saludable como parece, puesto que los procesos a los que son sometidos los animales utilizados para consumo humano suelen ser exagerados y poco humanitarios. El maltrato animal es una realidad que existe en todo el mundo y la crueldad de muchos seres humanos es la que conlleva a cometer estos actos tan ruines. Hay un enorme irrespeto por la vida de los animales y poco interés por parte de los directivos de las sociedades por la naturaleza. Muchos maltratadores creen que porque el animal es para consumo humano, debe soportar las terribles cosas que les hacen, que son prácticas bastante crueles. Las consecuencias de este maltrato no solo afectan a la naturaleza, sino que también afectan la salud del ser humano. Las avícolas Las avícolas de hoy en día no son como antes eran los ranchos, donde las aves de corral corrían libremente y eran alimentados de un modo natural, con maíz y otros granos, dormían en lugares espaciosos y las hembras ponían sus huevos de forma natural y al ritmo que podían, criaban a sus hijos naturalmente y hasta la forma en la que los sacrificaban era un poco menos cruel. Hoy ya no existen granjas, sino enormes sitios cerrados donde tienen a estos animales. Están en espacios muy pequeños desde que nacen, completamente encerrados y sin posibilidad de ponerse de pie por completo. Comen balanceado y les dan hormonas a las hembras, que hacen que pongan huevos a diario para la venta, lo que hace que se descalcifiquen y aparezcan lesiones graves y fracturas. En cajas muy pequeñas entran varias de estas aves de corral y muchas de ellas mueren producto de la asfixia y del estrés. Debido al encierro, dichas aves adquieren actitudes muy extrañas y empiezan a picar sus huevos, por lo que con cuchillas afiladas les cortan parte del pico para que no rompan los huevos y esto muchas veces hace que no puedan comer por el intenso dolor que les dura varios días y mueran por inanición. Para agilizar procesos, cuando estas aves son sacrificadas lo hacen con cuchillas afiladas y antes de que mueran son sumergidas en agua hirviendo. Aquellas hembras que quedan inservibles porque ya no pueden poner huevos son abandonadas. Sin fuerzas y con debilidad extrema mueren con una larga agonía. Para disminuir costos, dos días previos al sacrificio estos animales no reciben alimento y son transportados de una manera incómoda, en grandes camiones, una caja encima de otra. Muchos llegan muertos y los que llegan vivos son sacados de las cajas y lanzados de una forma muy cruel por los que los operan. Las crías pequeñitas consideradas como inservibles son molidas vivas para hacer condimentos de cocina. Las granjas ganaderas y porcinas Estos animales no tienen mejor suerte que las aves de corral, ya que también son sometidos a prácticas muy crueles.


Los terneros son separados de las madres a muy corta edad y confinados a vivir encerrados hasta que crezcan. Las vacas y toros también están en espacios pequeños, encerrados de por vida y este espacio a duras penas les alcanza para dormir. Cuando llega el momento en que tienen que ser sacrificados, los crueles verdugos los golpean, con palos, los estrellan y los cuelgan de una pata para asesinarlos. Les clavan un cuchillo en el corazón y luego les cortan el pescuezo para que empiece a drenar la sangre y quedan colgados en agonía y mucho dolor al morir. Los cerdos tienen un destino igual, solo que a estos los estrellan contra el suelo, los patean hasta que quedan agonizando de dolor antes de matarlos. Incluso realizan estos actos a los cerditos que no logran alcanzar el tamaño que necesitan para el consumo y los matan a golpes. Todos estos animales mueren de una manera muy violenta y poco humanitaria, ya que a sus crueles dueños y los empresarios dedicados a este negocio no les importa lo que ocurra con los animales, con tal de llenarse los bolsillos de dinero. Consecuencias para el ser humano Al morir estos animales de una manera tan violenta, su carne está llena de adrenalina, que es muy perjudicial para la salud del ser humano. La comida y el balanceado que consumen las aves hace que su carne sea menos saludable de lo que sería si fuera natural, sin contar con las enfermedades que contraen algunos de estos animales por el contacto con las heces, las infecciones y el extremo calor al que son sometidas. Entonces, si los directivos de los diferentes países del mundo no toman conciencia por el bien de los animales, por lo menos deberían hacerlo por el bien del ser humano. Como es casi imposible volver vegetarianos a miles de millones de personas en el mundo, deberían prohibirse la crueldad animal y establecer métodos más humanitarios de sacrificio, como una inyección letal o un toque eléctrico. Respecto a épocas medievales no ha habido mayor evolución en el aspecto del comportamiento, ya que aún existen actitudes de trogloditas y un enorme irrespeto por la vida ajena.


Animales criados para consumo