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Ruinas de San Francisco • •

Iliana Peña 2009-2239 Judas Cepeda 2007-0912 Asesora: Simona Capelli Restauración y Conservación Universidad APEC


Introducción La historia le ha otorgado innumerables privilegios al pueblo dominicano. Nos sentimos orgullosos por que nuestra hermosa isla la española, se conjugan la mezcla del inevitable descubrimiento de otra cultura. Estamos llenos de primacías. La primera iglesia, la primera misa, el primer doctor y entre esas maravillas contamos con las Ruinas de San Francisco siendo este el primer monasterio de América. El presente trabajo de investigación pretende recopilar información sobre la historia de las Ruinas de San Francisco, realizando un recorrido por sus momentos cumbres incluyendo las múltiples devastaciones que este padeció, de igual manera recopilando información de las restauraciones que fue sujeto, asta llegar al estado actual donde el aun majestoso monasterio solo quedan ruinas.


Historia La tranquila vida en Santo Domingo cambiaría radicalmente con la decisión del rey de España Fernando El Católico, de nombrar a fray Nicolás de Ovando como primer gobernador de las Indias Occidentales, con la consecuente misión que estaba detallada en las órdenes que recibiera antes de partir hacia el nuevo mundo. La situación en la Hispaniola era un caos entre los colonizadores que después de la euforia que produjo el descubrimiento no habían logrado una organización por la falta de orden y disciplina pero sobre todo un liderato, ya que el descubridor Cristóbal Colón, no tenía entre sus dotes la organización para la explotación de las riquezas naturales, pero especialmente el oro que era la razón principal de la búsqueda de parte de los colonizadores.


El Monasterio de San Francisco, fue una de las maravillosas obras de Nicolás de Ovando, el cual inició su construcción cuando se inicia la llegada de los padres franciscanos a partir de 1508 y fue el primer monasterio del Nuevo Mundo, y tiempo después fue azotado por un huracán. La parte principal de la iglesia, es iniciada por Liendo en 1544 sobre una colina y fue terminada el 23 de julio de 1556. En 1586 fue saqueada por el pirata inglés Francis Drake, y luego se inicia nuevamente su reparación, la cual fue terminada en 1664, pero según los historiadores, en 1673 y 1751, se producen dos terremotos, los cuales causaron daños a la arquitectura del Monasterio de San Francisco.


Según los historiadores, en la entrada principal del monasterio fue sepultado Alonso de Ojeda. Tiempo después, fueron trasladados sus restos al ex Convento Dominico el 12 de octubre de 1942, en el mismo sitio en donde fueron encontrado en 1892. También fueron encontrados los restos de Bartolomé Colón. Durante la Batalla de Palo Hincado fue la primera gran batalla de la reconquista española de la colonia de Santo Domingo (hoy República Dominicana), contra los franceses, se inició su destrucción y asediados en la ciudad emplazaron un pedazo de artillería sobre el techo en 1805 y en 1809 es cortada la bóveda, y en su lugar es colocada una explanada de madera con un cañón que al segundo disparo se desplomó con todo y techo.


Los esqueletos de aborígenes, soldados franceses y haitianos e incluso un esclavo con su grillete fueron descubiertos en estas excavaciones. De las ruinas, ubicada en la confluencia de las calles Hostos y Emiliano Tejera, también cuentan que no solo fue un monasterio. En la época de la ocupación haitiana, se dice que los invasores hacían orgías en el lugar y cuando el ciclón San Zenón en 1930 funcionaba de manicomio y muchos internos murieron. Aunque del monasterio quede poca cosa, las historias que guardan sus escombros le han dado título merecido para considerarse uno de los monumentos más importantes de la ciudad de Santo Domingo, con una “carga emocional muy fuerte”, a juicios de la arquitecta Edda Grullón. Terremotos, ciclones, luchas de conquistas e independencia, así como los saqueos del pirata inglés Francis Drake, dejaron al Monasterio en ruinas, pero al mismo tiempo dejaron buenas historias para detenerse a imaginar, una vez camine por la zona y observe el lugar


Durante la dominación de los haitianos 18221844, en 1831 éstos se llevan las piedras y detalle arquitectónicos y en 1847 se vuelven a emplean en las paredes como material de construcción.

Manicomio Padre Billini.

Durante el paso del ciclón San Zenón en 1930, se destruye gran parte del edificio y en 1940 se instaló allí el manicomio Padre Billini. Las campanas de San Francisco son las que lanzan el ronco lamento del campanario de Santa Bárbara.


Tres estructuras que integraron este complejo arquitectónico: 

La iglesia.

El convento.

La capilla de la Orden Terciaria.


La Iglesia La iglesia el mas importante de los tres edificios coloniales que integran el complejo de la Orden Franciscana, son totalmente románticas, además de impresionantes. Sus restos contrafuertes mutilados se levantan en rotundo movimiento vertical entre los muros, tras la fachada renacentistas, todavía en pie se conserva los restos de lo que debió ser antaño una esplendida estructura. El acceso a la iglesia se hace por un majestuoso portal de líneas clásicas, orientando hacia el sur, al modo de arco de triunfo flanqueado por dos pares de columnas de fuste liso y capitales dóricos.


Este portal de gran empaque y dignidad pertenece a la obras finales del templo, del siglo XVII, cuando luego de mas de cien anos de iniciado el edificio por Rodrigo de Liendo, fue cubierto por una bóveda actualmente desaparecida. Aunque la fachada es renacentista, la taza del monumento es gótica y tiene una sola nave de crucero. Al entrar al interior de la iglesia, justo tras el portal, se ve la tumba violada y vacía de Alonso de Ojeda. Unos de los misterios aun sin descifrar de nuestra historia reciente. A un lado y al otro se observan capillas de escasa profundidad formadas por los espacios entre los contrafuertes; al frente, el presbiterio con ábside poligonal, bóveda nervada semi destruida y ventanas de en forma de aspilleras.


Los nervios mismo de la bóveda presenta en su superficie pinturas ocres de formas geométricas. Solamente una de las cuatro capillas del lado oeste tiene bóveda de casetones pintada también con temas florales, pero en este caso mucho mas realista que los de las capilla del lado este. Las ménsulas y los nervios de esta bóveda conservan restos de dibujos en colores rojo y amarillo. El crucero de la iglesia tiene el brazo este destruido, mientras que el brazo oeste fue reconstruido en el ano 1970, pues el arco apuntado que durante mucho tiempo estuvo en pie en increíbles condiciones de equilibrio, se vino abajo con el terremoto ocurrido en 1971. Actualmente, en este brazo del crucero, que colinda con la capilla de la Orden Terciaria, hay una puerta que comunica con esta capilla y, además, dos hornacinas.


Por una puerta adintelada en la parte oeste del prebisterario se entra a la sacristĂ­a, en cuyos muros, hasta hace poco, se conservan bastantes visibles huellas de pinturas murales, de las cuales quedan muy pocos vestigios.


El Convento El mas antiguo de los edificios –el convento- servía de residencia para los franciscanos. En el portal del convento presenta una decoración en la que el elemento principal es un grueso cordón franciscano, retorcidos y con nudos, que luego de formar en su ondulado movimiento en un circulo central y otros dos laterales, termina en sus extremos en pesadas borlas de acusado relieve.


En este circulo central formado por el cordón, esta el escudo de la Orden Franciscana. Dos columnas de las cuales solo se conservan los capitales, sirven de apoyo al arco apuntado de bien labradas dovelas de piedra.. Estos capitales marcan con sus formas clásicas el momento de transición del gótico al renacimiento. El interior del convento, muy modificado apenas posee interés arquitectónico. Actualmente sirve de local a la sociedad de los Jaycee’ s, entidad que tiene en su cargo el mantenimiento y vigilancia del monasterio. Hacia el sur del edificio que sirvió como residencia de los monjes, se extiende parte de lo que fue extensa huerta. Un pozo con brocal de ladrillo de construcción reciente, marca el lugar en que se abrió un hoyo para excavaciones arqueológicas de donde se extrajeron numerosos fragmentos de piezas del periodo colonial y restos de abundante comida.


Planta del convento antes de la restauraci贸n


Capilla de la Orden Terciaria En los alrededores del Monasterio de San Francisco, aún existen ruinas de la capilla de la Tercera Orden de Garay o de María Toledo. A través de su tina, se distribuye en todas las tuberías el agua a los habitantes de la Zona Colonial, incluso fue el primer acueducto de la ciudad. En la cual queda en pie solo tres capilla y el portal del lado norte, además del presbiterio limitado por un ábside poligonal. la nave del templo esta en alberca, esto es, sin techo.


Interior es sumamente atractivo para los visitantes el arco ojival de amplia luz de la bocacapilla del presbiterio, construido en piedra. Una bóveda nervada, de gran belleza, cubre el área de la que fuera capilla mayor de este pequeño templo. De gran interés son las capillas conservadas en el lado norte, a las cuales se penetra por arcos de distintas alturas y formas. La primera de ella evidentemente destinada a enterramiento, al igual que las que siguen, presenta un arco de entrada carpanel, en ladrillo. Y esta cubierta por una bóveda de media naranja sobre pechinas. Se observan escaleras que conducen al subsuelo, donde, sin duda, estuvieron las sepulturas.


A la segunda capilla del lado norte, idéntica en tamaño y cubierta por una cúpula igual a la primera, e penetra por un arco de medio punto. características semejantes presenta la tercera capilla, sobre cuya entrada, en forma de arco de medio punto, se ve una hornacina abocinada. Esta la tercera capilla tiene una ventana con poyos y en sus pechinas conserva vestigios, cada día menos visibles, de pinturas murales.


En el mismo lado de las tres capillas se encuentran un portal con un arco gótico, muy apuntado, que pertenece a la construcción primitiva (1508-1510). Los trabajos de rescate y ambientación del entorno del monasterio de San Francisco han hecho posible que este bello portal gótico este a la vista desde el exterior, luego de haber sido demolidas edificaciones modernas y eliminadas las malezas que crecían, en algunos solares. Con tales trabajos se ha logrado además dejar al descubierto las ventanas de los recintos sepulcrales de la capilla de Garay y las pequeñas cúpulas que los cubren.


Alrededor del 谩bside de la iglesia principal y delante del flanco norte de la capilla se han trazado caminos escalonados y se han sembrado grama y plantas para embellecer los accesos al monumento. Como elemento ornamentales e hist贸ricos, se han distribuidos fragmentos de columnas (basas, capitales, partes de fustes) y de las otras secciones de la edificaci贸n que se encontraban antes apinados junto al muro este de la iglesia grande.


Consolidación La intervención de monumentos está regida en el Republica Dominicana por el Art.13 de la Ley No.492 del 27 de octubre de 1969, que prohíbe "todo intento" de reconstrucción de los mismos y procura, alternativamente, su conservación y consolidación, permitiendo la restauración para aquello que fuese indispensable, la cual debe "dejar siempre reconocibles las adiciones". Ese texto se inspira en la Carta Internacional sobre la Conservación y la Restauración de los Monumentos y los Sitios Histórico-Artísticos, mejor conocida como la Carta de Venecia, adoptada en 1964 en el II Congreso Internacional de Arquitectos y Técnicos de Monumentos Históricos, la que, como referente, orienta respecto de las distintas intervenciones que pueden realizarse en un bien cultural inmueble.


Así, la Carta de Venecia excluye a priori todo trabajo de reconstrucción (Art.15) y prescribe la restauración como "una operación que debe tener carácter excepcional" (Art.9), en la que los "elementos destinados a reemplazar las partes que falten deben integrarse armónicamente en el conjunto, pero distinguiéndose a su vez de las partes originales", a fin de que "no falsifique el documento de arte y de historia" (Art.12). En cuanto a la conservación, plantea que esta impone "un cuidado permanente de los monumentos" (Art.4), por lo que "toda destrucción y todo arreglo que pudieran alterar las relaciones de volumen y color [en un monumento] deben prohibirse" (Art.6). Respecto de la consolidación, estipula que esta puede asegurarse sino con "técnicas tradicionales", con "técnicas más modernas (…) cuya eficacia haya sido demostrada científicamente y garantizada por la experiencia" (Art.10).


En cuanto a la conservación, plantea que esta impone "un cuidado permanente de los monumentos" (Art.4), por lo que "toda destrucción y todo arreglo que pudieran alterar las relaciones de volumen y color [en un monumento] deben prohibirse" (Art.6). Respecto de la consolidación, estipula que esta puede asegurarse sino con "técnicas tradicionales", con "técnicas más modernas (…) cuya eficacia haya sido demostrada científicamente y garantizada por la experiencia" (Art.10). En caso particular de las Ruinas de San Francisco los materiales con los cuales se ha construido el antiguo Monasterio, con el tiempo se van erosionando y necesitan de labores de consolidación, señala Edda Grullón, directora general de Patrimonio Monumental. Para la institución que dirige, un proceso de consolidación en Las Ruinas, sería propiciar un espacio que sirva de entretenimiento familiar, sin despojar su espíritu medieval. Es estabilizar estructuralmente el monumento, no remodelarlo, porque no se trata de cambiar el escenario; serían las mismas paredes que tienen asegurando que no se sigan destruyendo, puntualiza.  


Los restos de la iglesia –contrafuertes, muros, ábside y capillas- se yerguen en verticalidad rotunda y a sus pies se amontonan las piedras que, poco a poco, se han ido desprendiendo de las, en un tiempo, fuertes estructuras. Una espesa y enmarañada vegetación –hierbas, árboles y arbustos- trepan por la superficie del monumento, se agarran con sus raíces a los resquicios y van abriendo grietas que contribuyen al más rápido desmoronamiento de los materiales de construcción. Sobre un fragmento de pared, estrecho y elevado, crece, como un fantasma, un pequeño almácigo, y sobre todo el arco de una de las capillas, las hierbas se mueven al ritmo de la brisa, como cabellera salvaje. Los muros amputados parecen gigantescos dedos acusadores en lo alto de la colina. Muchos años han pasado desde que se inició una campaña encaminada a detener la construcción de esta joya de la arquitectura colonial que es el monasterio de San Francisco.


La violación del sepulcro de Alonso de Ojeda, que permanece todavía en el misterio, es otro de los penosos episodios ocurridos en el recinto del Monasterio más antiguo del Nuevo Continente. El abandono que en el discurrir del tiempo se hacía más precario, fue detenido temporalmente con los inicios de los trabajos de consolidación y limpieza emprendidos por la Oficina de Patrimonio Cultural en el año 1970, que debieron ser interrumpidos por la falta de financiamiento. Las lluvias torrenciales del mes de julio de 1970 agravaron las condiciones de peligrosidad del monumento y volvieron a crecer las hierbas, y a desplomarse los sillares, y a cubrirse de maleza y de basura todas las dependencias del conjunto.


El Monasterio, con su iglesia, su capilla y su convento, mezclado todo en medio de las ruinas, presenta un siniestro espectáculo cuya lobreguez se acentúa en la noche, entre las sombras y el silencio. Desde hace unos meses, la Comisión para la consolidación y ambientación de los monumentos históricos de la ciudad de Santo Domingo, se hizo cargo de los trabajos de restauración de las ruinas de Santo Domingo y designó al señor Víctor Bisonó como arquitecto conservador del Monasterio. Comenzaron entonces los estudios, las investigaciones, las excavaciones arqueológicas. Se descubrieron detalles que hasta el momento habían pasado desapercibidas y se elaboró un plan de trabajo que fue aprobado, tanto en la parte técnica como en la administrativa, por la Presidencia de la República. La ejecución de las obras fue encomendada al ingeniero Elpidio Ortega quien tuvo a su cargo también las excavaciones arqueológicas.


Devastaciones & Restauraciones En la parte histórica ya hemos hablado sobre la concepción y hechura de la obra sin embargo ahora trataremos las restauraciones que sufrió el monasterio de San Francisco. La edificación fue concluida en el 1556, treinta años depuse la iglesia fue atacada y saqueada por Francis Drake, el pirata inglés, siendo motivo de su primera restauración en el año 1664. La restauración de 1664 fue con fines de poder habilitar para fines de funcionabilidad la edificación. Sin embargo la estructura sufriría nuevos afecciones esta vez por parte de la naturaleza. En los años de 1673 y 1751 es afectada por dos terremotos que le ocasionaron serios daños en la parte arquitectónica.


En la batalla denominada de Palo Hincado que tuvo lugar contra los franceses, se inicia la destrucción del Monasterio de San Francisco, al emplazarse sobre su techo una estructura de madera para colocar piezas de artillería con el fin de defender la ciudad, esto conllevó a cortar la bóveda de la iglesia. Abandonado en el 1795. La destrucción se inició cuando los franceses vencidos en Palo Hincado y asediados en la ciudad emplazaron un pedazo de artillería sobre el techo como ya antes hemos mencionado, en 1805; en 1809 cortan la bóveda, y colocan una explanada de madera con un cañón que al segundo disparo se desploma con todo y techo.


Restauración: La Iglesia Uno de los trabajos realizados en la iglesia principal ha sido la consolidación del ábside, tanto en su aspecto estructural como en el de los elementos arquitectónicos. Además, se ha reconstruido parcialmente el muro del crucero oeste, en el que se encuentra la puerta que comunica la iglesia principal con la “iglesia vieja”. El trabajo se hizo en hormigón armado, porque, debido a la altura y a las dificultades técnicas, resultaba imposible la anastilosis, esto es, el aprovechamiento del mismo material del edificio para llevar a efecto la reconstrucción de sus elementos.

Fue precisamente en esta parte del crucero donde el territorio ocurrido en junio de 1971 provocó la caída de un arco apuntado que se mantuvo en precario peligro durante varios años. El arco fue vuelto a colocar en su posición original, reciamente afirmado en el muro.En cuanto a la bóveda nervada del mismo crucero, se está haciendo lo posible por reconstruirla con los materiales que la formaban, los cuales están clasificados y listos para colocar en una misma cimbra en la misma posición que tenían antes del terremoto del 1971, según señaló el arquitecto Bisonó


La dificultad de este trabajo estriba en la altura de la bóveda, en el costo de la cimbra y en los métodos de anclaje de los elementos originales con el material nuevo del hormigón armado del cual colgará. Esto se hará en un futuro próximo, cuando se termine de pavimentar el monumento y se eche el vaciado de los techos del edificio que estuvo destinado a convento. La consolidación de los restos de la bóveda del ábside y de las capillas se ha realizado con inyecciones de material epóxico y hormigón. La consolidación de la bóveda del ábside y de las cúpulas de las capillas conservadas, fue el trabajo más importante realizado en la llamada “iglesia vieja” o capilla de los Garay. El estado de algunos de estos elementos era tan precario que parecía inminente su derrumbe. Al igual que con la iglesia principal, la técnica empleada en los trabajos fue la de inyecciones de material epóxico y de hormigón. Se han dejado los revoques originales y se mantienen, una vez descubiertas limpias, las bóvedas subterráneas que sirvieron de enterramientos. Un trabajo de especial interés para los estudiosos ha sido el tendiente facilitar el libre acceso a las fundaciones de la primera capilla construida ene l siglo XVI, bajo del ábside, descubiertas durante las investigaciones arqueológicas que precedieron a la consolidación.


Restauración: El Convento En el área del convento, que sirvió de residencia a los frailes de la Orden Franciscana, se han consolidado las partes en peligro, se han construido dinteles y se han completado algunos muros. Se proyecta cubrir dos crujías de dos pisos con techo de hormigón y entrepisos de madera, para aprovechar el espacio para museo de sitio y posible residencia de padres franciscanos, si la Orden decide ocuparse del monumento, lo que, a juicio del arquitecto Bisonó, sería el destino ideal para el antiguo monasterio. El convento fue a comienzos del siglo XX manicomio, y aún pueden ser vistos en su interior vestigios de las celdas y de las cadenas con que se amarraba a los dementes. El bellísimo portal de la fachada sur, que ostenta un cordón de San Francisco tallado en piedra con sorprendente realismo encuadrando el escudo franciscano, será completado, agregándole los fustes que le faltan a sus dos columnas. El reemplazo de estos faltantes se hará en piedra diferente para dejar constancia de que han sido agregados.


Restauración: El Claustro En el Elemento central del monasterio de San Francisco fue el hermoso claustro, cuyas arquerías han desaparecido, aunque los fundamentos de los pilares de las columnas han sido descubiertos en las excavaciones. Para reproducir espacialmente el ambiente del claustro, se está apelando a una reconstitución con elementos de jardinería. Es decir, para evocar lo que hubo de ser esta dependencia del monumento, se están sembrando plantas que cubrirán un armazón de metal que reproduce la forma de los arcos; y en canteros florecerán matas de distintos colores en lo que pudo haber sido la baranda del claustro. El aljibe permanece en el centro y el suelo se sembrará de grama. Se mantendrán los árboles existentes y se agregará un ciprés. En el muro del claustro se ha descubierto un nicho con una pileta de considerable tamaño que, aunque pudo haber sido una pila de agua bendita, más parece un elemento destinado a lavarse las manos los monjes. Esto se deduce, especialmente, porque se ha encontrado en ella un desagüe. Un bellísimo arco mudéjar de ladrillo limita la hornacina. Otro nicho más sencillo apareció junto a


Restauración: Un elemento bien conservado producto de las restauraciones ejecutadas es una puerta adintelada en la parte oeste del presbiterio que se entra en la sacristía, en cuyos muros, asta hace poco se conservan bastante visibles huellas de pinturas murales, de las cuales ya quedan muy pocos vestigios. Cabe destacar que la edificación en general fue alzada en varias etapas, por ejemplo la primera capilla y la primera casa construida construida por los frailes franciscanos en Santo Domingo entre 1502 y 1508, eran de paja, estos aspectos son de importancia ya que para fines de restauración hay que saber como fue el proceso constructivo de la edificación.


Las adecuaciones realizadas para fines de rescate y ambientación del entorno del monasterio de San Francisco permitieron que este a la vista el portal gótico desde el exterior, luego de haber sido destruida las edificaciones modernas y eliminadas las malezas que crecían en sus inmediaciones. En la iglesia principal de las cuatro capillas del muro este, dos están destechadas y dos conservan bóvedas de la capilla mas cercana al crucero fueron encontradas por un acucioso y hábil albañil , restos de pinturas con motivos florales. De acuerdo con las declaraciones del arquitecto restaurador, resultaría una solución ideal el que las facilidades del monumento estuvieran administradas por la Orden a la cual perteneció durante siglos –la de San Francisco- cuyos miembros podrían mantener en él cultos religiosos y cederla para espectáculos líricos y culturales de altura, siempre bajo su control y supervisión para proteger físicamente las construcciones y mantener la dignidad que requieren las ruinas. Como es lógico, también es primordial el destino turístico, con visitas debidamente organizadas por todas las dependencias del amplio monumento. Cree el arquitecto Bisonó que si se logra formar conciencia entre la juventud en la zona en que está enclavado el monasterio, los vecinos serían los mejores guardianes del monumento y podrían disponer de sus áreas para actividades que contribuyeran a su desarrollo espiritual y a un saludable esparcimiento. Si se consigue que los franciscanos se hagan cargo de San Francisco, tendrían allí la oportunidad de desarrollar no solo una labor religiosa y cultural, sino también una misión social de gran trascendencia.


El edificio está hecho en embalsamaje, con arcilla; y habían hoyos en las vigas que soportaban las de arriba. En un lado hay dos ventanas construidas como arcos abocinados, para tirar las ballestas de ahí. El portón es de estilo postclásico. Al igual que en hospital san Nicolás de Bari, habían azulejos azules en el piso, y ladrillos con piedras. En el techo de la parte atrás de la ruina, se puede observar las bóvedas de media naranja. En otra parte el techo había sido destruido por unos cañones en la invasión de Dessalines. El monasterio tenia capillas laterales y contrafuertes. También podemos ver aquí el Ojo del Buey típico del románico. En excavaciones hechas al lugar, se encuentran valijas de: Mozárabes, Granada, Sevilla, Toledo. El antiguo Monasterio de San Francisco se levantó en dos mil 500 metro cuadrados sobre una colina, en la parte norte de la Ciudad Colonial. La iglesia, el convento y la capilla de la Tercera Orden conformaban las tres edificaciones del terreno, todo construido alrededor de un patio central o claustro.


Estas obras fueron edificadas en por lo menos cinco etapas desde inicios del siglo XVI. El convento fue la primera en edificarse como la casa de los padres franciscanos. De todo esto, aún hoy, es posible visualizar huellas desgastadas de las tres edificaciones, con rastros de actualidad. El pavimento, fue reconstruido en ladrillos para la década de los 70. Sus muros rotos, sus paredes cansadas y fisuradas, sus pisos enterrados y el lenguaje de sus cúpulas insinuadas, son símbolos mucho más emotivo que la de cualquier monumento solemne y permanente, dijo en una ocasión el arquitecto Gustavo Ubrí al referirse a este lugar, que ahora tiene sus puertas cerradas para cuidar lo que queda.


Actualidad Luego de recorrer la parte cultural e histórica, hablaremos del uso, Actualmente, estas ruinas son utilizadas para eventos sociales y culturales y es cuidada y protegida por Ley y por Efemérides Patria. También , los domingo después de las 5:00 de la tarde, donde se viste de alegría y diversión para sus residentes y turistas que llegan a curiosear lo que sucede en este lugar. Hasta las 10:00 de la noche en Las Ruinas de San Francisco se percibe el son, merengue, salsa, guaracha, y boleros con la presentación del Grupo Bonyé y una series de artistas que ellos invitan a compartir no solo sus canciones, sino a interactuar con el público. Esto es para muchos una parada obligada, ya que al caer la noche de cada domingo puedes ver buenos y malos bailadores, además de un gran número de personalidades del medio deportivo, artístico y, porque no, políticos.

Fotografía de un periódico de los anos 80’s de Fiesta del Grupo Bonyé

Fotografía tomada por los estudiantes Judas Cepeda e Iliana Peña en la Fiesta del Grupo Bonyé


Conclusión Luego de recorrer la historia del mágico monasterio de San Francisco y de haber indagado en sus devastaciones y posteriores restauraciones, podemos concluir diciendo que el monasterio de San Francisco representa hito histórico para el pueblo dominicano y un patrimonio para la humanidad, ya que el mismo es el primer monasterio de América. En materia de restauración la edificación fue sujeto de varias intervenciones debido a que esta fue objeto de múltiples devastaciones como lo fueron los saqueos de Drake, la principal restauración fue realizada iniciando el año de 1664. Otras restauraciones de importancia son las del 1766 a 1768 estas fueron tratadas en el desarrollo de la investigación. En el transcurso de la investigación se hicieron estudios sobre las regulaciones y normativas para la restauración de monumentos, ya que este aspecto es de suma importancia para esta materia. A la espera de que le presente trabajo de investigación halla sido del agrado del evaluador damos culminación al mismo.


Fuentes 

Apuntes de la medicina de la isla de Santo Domingo, Universidad del Este, Volumen VII 2do tomo.

Restauración de Antiguas Monumentos, Ramón J. Pérez.

Propuesta de Intervención para la puesta en valor de las ruinas del hospital de San Francisco de Bari. Seleman FGMI.

Iglesias, Monasterios, Conventos. María Ugarte.

Fortificaciones Coloniales de Santo Domingo, María Ugarte.

http://www.escritoresdominicanos.com/Ugarte.html http://www.elcaribe.com.do/2012/10/20/las-ruinas-san-francisco-entre-historia-abandono http://www.cultura.gob.do/Servicios/DetallesdelServicio/tabid/81/smid/454/ArticleID/764/Default.aspx http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_San_Francisco_(Santo_Domingo) http://remembranzasnoalolvido.blogspot.com/2014/01/las-dos-caras-de-las-ruinas-de-san.html http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://

www.worldcat.org/title/iglesias-capillas-y-ermitas-coloniales/oclc/253865591 http://books.google.com.do/books/about/Iglesias_capillas_y_ermitas_coloniales.html?id=AdF_GQAACAAJ&redir_esc=y http://unesdoc.unesco.org/images/0000/000032/003236SB.pdf http://elnacional.com.do/el-hospital-san-nicolas-de-bari-y-el-camino-de-las-mercedes/



Ruinas de San Francisco