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CONTENIDO 2

Prólogo Doctor José Luis Prado Maillard

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Presentación Licenciado Héctor S. Maldonado Pérez

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Para mis compañeros de Generación 1956-1961 Licenciado Isaías Rodríguez Arizpe

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Recuerdos de medio siglo Licenciado Hermilo Salazar Suárez

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El valor verdad Licenciada María Graciela Huerta Treviño

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Entre la ley, la moral y la ética Licenciado Adrián Quiroga Rodríguez

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Exordio Licenciado Benito Juárez Valdez

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Derecho natural y nación Licenciado Felipe Olivares Rosales

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Propuesta de reforma al precepto 685 de la Ley Federal del Trabajo Licenciado Ernesto G. Ramos

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De criminología y otras cosas Licenciado J. Lázaro Salinas Guerra

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Sociedad organizada vs delincuencia organizada Licenciado Alfonso García Alanís

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Don Alfonso, la Jubilación Dinámica y la política del ISSSTELEÓN Licenciado Herberto Javier Núñez Espinosa

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Los derechos derivados de la antigüedad Licenciado Héctor S. Maldonado Pérez

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Breves comentarios sobre la función notarial Licenciado Mario González Mendoza

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Portada

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La Biblioteca de Alejandría Licenciado Juan Roberto Zavala

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Prologo Doctor José Luis Prado Maillard

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xisten muchas formas para celebrar algún acontecimiento significativo en nuestras vidas. La Generación 56-61, egresada de nuestra facultad, seleccionó, junto con otros actos, un evento académico a través de la publicación de esta revista, en donde algunos de los integrantes de este cincuentenario grupo de egresados exponen temas jurídicos y sociales. La Facultad de Derecho de la que ustedes egresaron, en aquel tiempo, 1961, se denominaba Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, pues formaba profesionistas del derecho y de otras actividades conexas. De ellas se desprendieron las licenciaturas de Comunicación Social y Ciencias Políticas. Más tarde, nuestra escuela pasó a ser “Facultad de Derecho y Criminología”, y continuó con su tarea de formación de profesionistas del derecho, y ahora de criminólogos. Una y muchas veces, se han revisado los programas de estudios, para mantenerlos actualizados y ajustarlos a los nuevos momentos que vivimos y a los cambios que ha sufrido la sociedad. A partir del año 1980, nuestra facultad amplió sus metas en su tarea educativa y creó estudios superiores: maestrías de diferentes especialidades. Su propósito es ofrecer estudios superiores que proporcionen a los profesionistas del derecho un nivel profundo de conocimientos y especialización en las diversas ramas que comprende, cumpliendo así nuestra escuela con el compromiso de proporcionar a la comunidad y al nuevo mercado de trabajo, profesionistas más capaces, actualizados y expertos, que colaboren en el desarrollo de nuestra entidad. En estos últimos años, con el mismo deseo de ser una institución educativa de las mejores del país, con apoyo de nuestra Universidad Autónoma de Nuevo León, hemos integrado a los estudios superiores el Doctorado en Derecho, expresión académica que otorga a los estudiosos la excelencia en estudios profesionales. La Facultad de Derecho y Criminología se siente orgullosa de haber formado a los integrantes de esta generación, los que se han distinguido en actividades del servicio público, académicas, de asesoría, impartición de justicia y, en fin, como agentes promotores del derecho, en busca siempre del bien común en nuestro Estado. Los felicito por estos 50 intensos años que han vivido como profesionistas, y les recuerdo que esta institución es su casa, y siempre los recibirá con regocijo y cariño.


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Presentación Licenciado Héctor S. Maldonado Pérez

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yer esperábamos, ansiosos, la llegada de la fecha de terminación de nuestros estudios; hoy celebramos una fecha que ya se llegó: cumplir 50 años de ejercicio profesional. A la meta de ayer, llegamos y a la meta de hoy, también, gracias a la vida, gracias a Dios. Como parte de los festejos para conmemorar estos 50 años de abogacía, con el respaldo del actual director de nuestra escuela, doctor José Luís Prado Maillard, editamos esta revista. En ella, un grupo de compañeros integrantes de nuestra Generación 56-61, de egresados de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, exponemos temas jurídicos, de cultura, de circunstancias y valores o de remembranzas. Cada uno de los que aquí escribimos es responsable, con base en su experiencia, madurez, conocimientos y convicciones, de lo que aquí se expone. Nuestro agradecimiento, a nombre de todos los integrantes de la generación, por las colaboraciones aportadas. ¡Cómo ha cambiado nuestro país en estos últimos 50 años! Ha cambiado el mundo del derecho; nos sorprende también el cambio generacional y los valores de la sociedad de la que formamos parte; ha cambiado el entorno de la institución social más tradicional: la familia; hay innovaciones en los convencionalismos sociales, en los usos y en las costumbres; sin embargo, la preparación que en su momento nos otorgó nuestra escuela y la que hemos acumulado en este último medio siglo, nos han permitido vivir, desarrollarnos, formar nuestra familia y, en fin, ajustar-

nos, sin perder la dignidad y la fe, a estos cambios. A los compañeros que se han ido, nuestro recuerdo siempre fresco y afectivo; a quienes aún disfrutamos de la vida, nuestra felicitación por este medio siglo de ejercicio profesional, y nuestro deseo de que este puñado de profesionistas, orgullosamente miembros de la Generación 56-61, se conserve unida y siga disfrutando de la vida por muchos años más. ¡Ánimo, raza! A nuestros maestros: ¡gracias! Siempre estaremos agradecidos por sus enseñanzas y orientaciones, y hoy renovamos el compromiso de no defraudarlos y de seguir utilizando el derecho como instrumento de justicia y de respeto para alcanzar el bien común, el equilibrio social, y lograr un mejor mundo para nuestros hijos y para nuestro querido México. La Generación 56-61, egresados de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, hoy convertida en Facultad de Derecho y Criminología, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, felicita a esta Institución educativa por los progresos académicos que ha alcanzado y por seguir formando profesionistas cada vez mejores. Nuestro respeto, respaldo y admiración al doctor José Luís Prado Maillard, por acompañarnos y respaldarnos en la celebración de nuestros primeros 50 años de vida profesional. Un compromiso: si en algo podemos servir a nuestra escuela, estamos a sus órdenes: lo haremos con gusto, con alegría y con agradecimiento.

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Para mis compañeros de la Generación 1956-1961

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Licenciado Isaías Rodríguez Arizpe ola, jóvenes.

Así que estamos festejando el medio siglo de nuestra graduación. Maravilloso, ¿no es cierto? Estoy seguro de que muchos de nosotros hemos dedicado algunos momentos a recordar cómo comenzó esta historia. Me gustaría unirme a esos recuerdos y compartir los míos. ¿Me acompañan? El ingreso a la Universidad de Nuevo León, en Preparatoria, era para mí un sueño. Provenientes de una, en aquel entonces (1951), pequeña población de Tamaulipas, mis padres se trasladaron a Monterrey en busca de la realización de su visión, parte de la cual era conseguir que sus hijos se educaran. Ya mi hermano mayor había iniciado la migración unos años antes y estaba


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luchando cada día con la realidad de ser un alumno más de la Facultad de Medicina en la Universidad de Nuevo León. Los hijos mayores que le seguíamos habíamos comenzado a planear cuándo y cómo sería el momento en que tendríamos que alejarnos de nuestra familia. No tuvimos que hacerlo porque emigramos todos juntos. Ahora, cuando recuerdo a algunos de ustedes que habían llegado de diversos pueblos de Nuevo León y Tamaulipas, dejando sus terruños y sus familias a tan temprana edad, comprendo mejor por lo que pasaron. Estoy seguro que esa experiencia ayudó, en parte, a que se fueran convirtiendo en hombres de responsabilidad.

idioma, o al maestro de latín, el profesor Jasso (¿así se apellidaba?) tratando de que aprendiéramos las declinaciones de los sustantivos. Algunos compañeros no pasaron esa aduana y vieron truncadas sus carreras. Hoy que pienso en ello, habiendo cursado todas las materias del currículum de la Facultad de Leyes, no me parece del todo justo que por haber reprobado latín hayan terminado en otras actividades, habiendo querido ser abogados. Pero nosotros bien sabemos lo elusiva que es la justicia. También recuerdo las tardes de café en el “Acapulco”, con aquella fabulosa radiola que tenía más de cien canciones que podía reproducir, a veinte centavos la pieza o seis por un peso. Los ‘viernes sociales’ con las obligatorias visitas al Cine Rodríguez, en donde por cincuenta centavos (en gayola) veíamos tres superproducciones de Hollywood. ¡Qué tiempos aquellos!

En aquellos tiempos no había exámenes de admisión en la Universidad. Lo más temible eran las novatadas a las que éramos sujetos los recién llegados a manos de los alumnos de grados superiores. La trasquilada al grito de “¡pelo!, ¡pelo!”, me aterrorizaba; a veces la podíamos librar mediante el pago de la cuota, o a través de la protección de algún alumno del grado superior. Afortunadamente todas esas experiencias pasaron rápido y muy pronto estábamos ya instalados en el local de la Preparatoria No. 2, en Juárez y Cinco de Mayo, frente a la plaza del Colegio Civil. El local no era la gran cosa pero en aquellos cuartos, que difícilmente podríamos llamarles ‘aulas’, escuchamos al profesor David Martell disertar acerca de la Historia Universal, (no sé por qué llegó a mi memoria justo ese nombre en este momento, al profesor de francés, luchando por enseñarnos la pronunciación nasal de aquel

LOS INICIOS El tiempo voló, literalmente, y un buen grupo de nosotros pudo traspasar los umbrales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en la vieja casona de Abasolo y Diego, claustro venerado en cuyos rincones aprendimos, de aquellos augustos maestros, el ABC del Derecho. Algunos de los catedráticos eran reconocidos litigantes; otros, respetables funcionarios del Poder Judicial, todos ellos comprometidos con su, y nuestra, querida facultad, felices de aportar a nuestra preparación, a nuestro desarrollo. ¡Aún me emociono al recordar sus cátedras! Tengo muchos recuerdos de las clases en ese local. Como aquel cuando, queriendo impresionar al maestro, que había preguntado cómo debería proceder el agente del Ministerio Público en un caso de homicidio, el alumno le respondiera que “lo primero que había que hacer era asegurarse de que el cadáver ya estuviera muerto”. Recuerdo las tardes en las que, al contar con algo de tiempo libre nos dirigíamos en grupo al Café Flores, en donde por menos de un peso podíamos tomar una taza de café y una dona. A veces, el peso algunos lo reuníamos a base de pequeños préstamos de veinte


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centavos con un compañero, o de un tostón con otro, préstamos que sabíamos serían incobrables. Me acuerdo mucho de aquel compañero que, cuando alguien le pedía un peso prestado, decía que sólo traía un billete de a cien pesos. ¡Qué manera tan sutil de evadir las solicitudes de préstamos! Yo necesitaba trabajar en algo, ganar algo de dinero para mis pasajes. Recuerdo que en los tiempos de la preparatoria, a veces por ahorrarnos el pasaje, las más de las veces por disfrutar de la compañía, Heberto Nuñez, Hermilo Salazar y yo solíamos caminar de regreso a casa; Heberto nos acompañaba un buen trecho y Hermilo y yo le seguíamos hasta la colonia Nuevo Repueblo (donde vivía Hermilo) y yo todavía caminaba hasta la Roma, donde vivía. A fin de ayudar para cubrir mis gastos personales alguien me sugirió que buscara trabajo en el periódico

y ahí no faltaba el compañero que nos “levantaba” y nos llevaba hasta la misma Facultad. No pocos ya teníamos el “ride contratado” de antemano con quien tenía automóvil. Para las 6:15 de la mañana ya estábamos rodeando el auto del compañero, para asegurar nuestro lugar en el vehículo. Son tantos los recuerdos que tomaría todo un volumen narrar las experiencias y las aventuras vividas en los tres años finales de nuestros estudios. Yo guardo un recuerdo muy vívido en mi memoria. Fue en la clase de Derecho Civil III, Contratos, con el licenciado Enrique Garza Plaza (extraño que estos nombres surjan en mi mente al revivir el momento). Ya no recuerdo por qué, caprichosos que éramos, pero simplemente decidimos que queríamos a otro maestro como titular de la materia, y como la Di-

. Cuando fui a pedir trabajo me lo dieron de “corrector de pruebas”, donde trabajaba yo de las diez de la noche a las tres de la mañana. Mi padre iba a recogerme a esas horas de la madrugada para que yo pudiera dormir un par de horas antes de tener que irme a clase de siete de la mañana. Lorenzo de Anda y Heberto Nuñez también trabajaban ahí.

rección no se plegara a nuestra solicitud y no nos hiciera caso, nos lanzamos a huelga. Absurdo, pero así son los estudiantes, o así éramos nosotros. Mi solidaridad con el grupo me costó el año. Me pasé el cuarto año corriendo de la clase de Contratos (en donde el maestro me permitía decir: “¡Presente!”, y salirme del salón, consciente de que yo ya había cursado la materia), a la de Derecho Agrario, donde el licenciado Albino, comprensivo a más no poder, me permitía llegar un poco tarde, sin contarme falta o retraso. Gracias a estos apoyos, logré avanzar a quinto año con mi grupo. ¿Saben una cosa? Muchos de nosotros hemos sido maestros en alguna parte a lo largo de estos cincuenta años, y habríamos actuado exactamente igual que lo hizo la administración de nuestra escuela en aquel entonces; bien por el licenciado Federico Páez Flores. Al menos yo aprendí una gran lección: el orden y el ejercicio de la autoridad deben ser siempre una prioridad en las instituciones.

A CIUDAD UNIVERSITARIA Al entrar al tercer año se iniciaron las operaciones de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales en la Ciudad Universitaria. Aquello fue todo un cambio de vida. Los que nos transportábamos en camión, teníamos que caminar desde donde nos dejaba el ruta San Nicolás hasta las puertas de la facultad, a veces en medio de lodazales porque, habiendo sido la nuestra la primera escuela que se cambió allá, todavía no estaban terminados los jardines que ahora existen. Cuando ya dominábamos un poco mejor “el sistema”, algunos tomábamos un autobús que nos dejaba en Colón y Avenida Universidad,


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FUGAZ CARRERA REPORTERIL Después de un tiempo de trabajar como “corrector de pruebas” en , me movieron a la Redacción, donde en parte seguía corrigiendo y editando las notas de los reporteros. Un poco más tarde me ascendieron a “reportero”, y aunque me dieron la fuente del Gobierno del Estado, no le sacaba una “nota” a nadie. Supongo que no supe establecer los contactos, realizar los “intercambios” o establecer una estrategia eficaz para obtener la información; el hecho es que llegaba a la Redacción del periódico con las manos vacías. Obviamente, ni los jefes ni yo estábamos contentos con esa situación. Ahí terminó mi carrera de periodista. Alguien me sugirió que me fuera de “meritorio” a un Juzgado. Me decidí por los juzgados del Ramo Penal, y encontré un huequito en el Juzgado Primero, con el licenciado José

Antonio Hernández Martínez. El famoso “Munguía”, quien había sido escribiente titular por años en ese juzgado, y quien conocía más Derecho Penal que muchos abogados, sin haber él pisado las aulas de la Facultad, me tomó como su asistente. Un par de meses después surgió una vacante y fui nombrado escribiente titular, habiendo sido dado de alta en la nómina oficial y todo lo demás. ¡Qué fantástico entrenamiento el de un escribiente! Ve una multitud de casos y tiene la oportunidad de identificarse con las necesidades de las personas. Recuerdo una viejecita a quien ayudé a sacar a su hijo libre bajo fianza, una fianza de 300 pesos que le requirió sacrificios heroicos para reunir, y que me llevó, unos días después, una tina con tunas (era lo que vendía para ganarse la vida), como muestra de gratitud por mi intervención. Supongo que yo habría sido un buen abogado defensor, pero de seguro habría tenido que sacar dinero de mi bolsa para cubrir las fianzas de mis defendidos. Al dejar mi puesto como escribiente en el Juzgado Primero de Letras del Ramo Penal (otra vez

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mi sentido de solidaridad me requirió pagar el precio), me fui a trabajar al despacho del licenciado Héctor Zapata. Muy pronto se dio cuenta él mismo de que yo no era la persona que él necesitaba en su despacho y me sugirió buscar una oportunidad en el despacho del licenciado Armando García Gámez, quien me brindó la oportunidad de la vida. Ahí aprendí lecciones que jamás habría aprendido en las aulas. Y seguí en la brega. Todo esto sucedió durante los años 61 al 63, y antes de que se asusten con la perspectiva de que mi narración cubra los siguientes cincuenta años, permítanme dar un giro a mis pensamientos e invitarlos a reflexionar un poco sobre nuestra vida.

CINCUENTA AÑOS DESPUÉS Todos, al comenzar nuestros estudios, teníamos una imagen mental de

lo que queríamos lograr. Esa imagen, quizás algo modificada, seguía motivándonos al salir de la facultad. Unos queríamos ser litigantes destacados, otros pensábamos en ser funcionarios de carrera, seguramente algunos pensaban en la cátedra y otros en el periodismo o algo diferente; algunos, quizás, aun no sabían a ciencia cierta qué querían alcanzar en su vida profesional. Pero ahí estábamos todos, todavía llenos de sueños. Algunos probablemente realizaron sus expectativas a plenitud, hayan sido las que hayan sido. Otros se vieron frustrados en la búsqueda de sus propósitos, cualquiera que haya sido la causa. Otros, como yo, cambiamos totalmente de rumbo. Hoy, a cincuenta años de aquellos felices días de nuestro adiós a las aulas, tenemos que hacer un alto en nuestro camino y hacer un inventario de nuestra vida, porque el tiempo de rendir cuentas ya no está muy lejano. Y la rendición de cuentas trascenderá a nuestros años de estudio, y aún de trabajo. Tenemos en mucha honra el ser miembros de la Generación 56-61 de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Nuevo León pero eso no lo es todo. Somos mucho más que abogados. Somos seres humanos, somos personas, y la vida es mucho más que trabajo,


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diplomas, casos ganados, dinero acumulado y cosas por el estilo. Por eso es que me atrevo a plantearme, y a plantearte, esta pregunta: Viendo como un todo estos últimos cincuenta años ¿estamos satisfechos con lo que hemos logrado? Al mirar nuestra vida total en retrospectiva, ¿podemos dar gracias a Dios por lo que hemos alcanzado? ¿Estamos felices? ¿Nos sentimos realizados? Sé que algunos dirán que somos seres insatisfechos por naturaleza, y que nunca debemos sentirnos contentos con lo alcanzado hasta el momento; que siempre habrá mucho más que lograr. Otros dirán que somos lo que somos porque del destino nadie escapa (por más que nuestro maestro de filosofía en preparatoria citaba la famosa frase que decía que “el hombre es el arquitecto de su propio destino”. Algunos trataríamos de segmentar nuestra vida y decir que profesionalmente nos ha ido bien pero que en lo personal no; otros quizás dirían

quieras.” Le ofrecí escribir algunos párrafos ofreciendo una perspectiva de la vida y una invitación a ver la vida como algo que trasciende al aquí y al ahora. Me dijo, “¡Adelante!”. Yo dejé la práctica profesional dos años después de haber salido de las aulas, y me enfoqué en el estudio, interpretación y aplicación de las leyes eternas. Ahí encontré mi verdadera vocación, señalando a los hombres el camino hacia Dios. Esta vida ha sido un regalo muy significativo para todos nosotros. El paso por las aulas de nuestra Facultad, como han podido ver, dejó en mi mente recuerdos imborrables. Sé que así ha sido con todos nosotros. Haber

lo opuesto. De seguro habrá quienes digan “No tengo ninguna reclamación”. Tú, ¿qué responderías a la pregunta? Yo quiero invitarte a que pienses en lo que viene a corto o largo plazo. Ya no muchos de nuestra generación estamos profesionalmente activos. Todos te-nemos tiempo para pensar, “Y de aquí, ¿qué sigue? Y después de la muerte, ¿qué sigue?”. Un escritor bíblico dice que la vida es “como un vapor que aparece, y de pronto se va”. Algunos de nuestros queridos compañeros ya no están con nosotros. Se nos adelantaron en el viaje para el cual todos tenemos ya reservado nuestro boleto, sólo que aun no sabemos cuándo partiremos. Hace unos días escuchaba en la radio la noticia acerca de la

conocido a cada uno de mis compañeros de generación, y de otras generaciones, ha sido un privilegio que tengo en gran estima. Cuando, en el verano de 1963 anuncié a mi jefe, el licenciado García Gámez, que dejaba el trabajo porque iba a hacer estudios en un Seminario Teológico percibí, tanto en su mirada como en sus palabras, un profundo respeto cuando me dijo, “El hombre tiene que ser lo que tiene que ser”. Yo tenía que ser un hombre de leyes, de las leyes divinas. Ha sido un placer escribir estas cuartillas. He pensado mucho en lo que habría de decir. Hay mucho más que quisiera decir acerca de la gran satisfacción de ser lo que se debe ser, y estar en donde se debe estar. Espero con ansia verlos cara a cara, y saludarlos una vez más. Mientras tanto, me reitero su entrañable amigo.

muerte de un hombre de ese medio; su amigo, otro conocido hombre de la radio, al rendir homenaje a su amigo que había partido, citó a un gran pensador quien dijo, “Todos somos inmortales, pero tenemos que morir para averiguarlo.” Muchos de nuestros compañeros ya lo averiguaron. Otros esperan para hacerlo. Cuando me invitaron a escribir un artículo para esta revista, me sorprendí y respondí, “¿Pero yo qué te puedo decir acerca de las leyes? Me retiré de la práctica de la profesión hace 48 años.” Quien me invitó me dijo, “Escribe de lo que


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Recuerdos de medio siglo Licenciado Hermilo Salazar Suárez

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a generación 56-61 de abogados de la UANL celebra jubilosamente, en este 2011, 50 años de haber egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad. De los cinco años de la carrera, los dos primeros los cursamos en la antigua Facultad de Leyes, ubicada en las calles de Abasolo y Diego de Montemayor, en un edificio actualmente remozado, en el que se celebran eventos universitarios. A partir del tercer año de la carrera, ocupamos el recién construido y primer edificio de la Ciudad Universitaria, el cual se destinó a la Facultad de Leyes. En su libro Ciudad Universitaria. Crónicas de su Fundación, el ingeniero José Guadalupe Lozano Alanís hace referencia a los trabajos topográficos llevados a cabo para la ubicación del edificio de Leyes, y expresa lo siguiente: “Al parecer algo de provecho dejó la visita del Presidente (se refiere a don Adolfo Ruiz Cortines), pues de inmediato se aceleraron los preparativos para construir el primer edificio: La Facultad de Leyes. Yo recibí un plano de la poligonal del predio universitario con la ubicación y localización de dicho edificio. Mi trabajo consistió en hacer la localización en el terreno, así como la ubicación astronómica correspondiente de tal manera que la fachada quedara dirigida hacia el oriente”.

CAMBIO A CIUDAD UNIVERSITARIA sí pues, en el año escolar 1958-59, el alumnado de Leyes se trasladó a la Ciudad Universitaria. De los corredores de la planta alta del edificio, divisábamos los trabajos de construcción de la Torre de Rectoría. Los diferentes grupos que integramos la generación se identificaban por las primeras letras del alfabeto: A, B, C y D. Quien escribe esta remembranza perteneció al grupo B; pero, no obstante la existencia de los diferentes grupos, prevalecía la unión, el espíritu solidario y el compañerismo que hasta nuestros días perdura. La generación 56-61 de Leyes la conformábamos alrededor de 200 estudiantes, procedentes en su mayoría de la antigua Escuela de Bachilleres de la UNL; otros compañeros procedían del Instituto Franco Mexicano, y otros, que eran minoría, de escuelas preparatorias de estados vecinos. Al término de nuestra carrera, había compañeros normalistas que ya habían concluido sus estudios profesionales de la carrera magisterial. Hoy, los espacios físicos de la Ciudad Universitaria presentan un tráfico automovilístico muy intenso. En la época de la iniciación de la Ciudad Universitaria, el tráfico era bastante moderado. Los espacios destinados a jardines en su inicio eran tierras semiáridas, con vegetación precaria.

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Andando el tiempo estos pobres terrenos, gracias a los trabajos de jardinería, se convirtieron en espacios arbolados, y hoy lucen opulentos y bien cultivados jardines. UNA CIUDAD APACIBLE Evocamos la fisonomía de la ciudad de Monterrey. Por esos ya remotos años, era una ciudad apacible, con estilo todavía penetrado por valores de antaño: decoro, romanticismo, laboriosidad, que le imprimían un carácter muy especial de ciudad noble de gente generosa, cualidades estas reconocidas por propios y extraños. Actualmente, las cosas son muy distintas; por desgracia hemos perdido la paz, tan necesaria para sosegar el espíritu. Hoy, el crimen pasea arrogante por las calles de la ciudad. Pero ¿Será así siempre? Sin embargo, no todo está perdido, y tampoco procede la lamen-

de la república, licenciado Manuel Moreno Sánchez. A este evento escolar asistieron, entre otras personalidades, el ciudadano gobernador, licenciado Eduardo Livas Villarreal; el entonces director de la Facultad de Leyes, doctor Arturo Salinas Martínez. Asistieron asimismo, con ánimo entusiasta, padres de familia y demás familiares de los graduandos. Por parte de los miembros de la generación pronunció un emotivo discurso el joven Bernardo Flores Flores, presidente de la generación. EN BUSCA DEL PADRINO Para hacerle la invitación de apadrinamiento al senador Moreno Sánchez, se trasladó una comisión de estudiantes del quinto año de Leyes a la ciudad de México, y a través de una hermana del compañero y amigo Salvador Ardines Revilla, se logró la concertación de una entrevista con el periodista y poeta don Renato Leduc, el que a su vez logró extenderle la invitación al maestro Moreno Sánchez para que aceptara ser padrino de nuestra generación, cometi-

tación de que todo tiempo pasado fue mejor. Hay, es cierto, graves conflictos sociales, pero con una acción concertada podemos enfrentar la situación que hoy impera y superarla. Volvamos a mirar el medio siglo que cumple este año la generación de Leyes 1956-61. Los compañeros, hombres y mujeres, enderezamos nuestros pasos por sendas distintas, como corresponde al destino variado que nos ha tocado vivir. Algunos compañeros, desde estudiantes aprendían al lado de los maestros la función clásica del abogado: litigar; otros se vincularon a quehaceres magisteriales, políticos y de la administración pública; unos más se especializaron en algunas de las ramas del derecho, principalmente del derecho laboral; hubo otros compañeros que, desde estudiantes, realizaron trabajos periodísticos. Y así, de diversa manera, ocuparon lugares destacados en el foro y en las actividades de carácter social. Es difícil, sin caer en injustas omisiones, mencionar a todos los compañeros que destacaron en alguna actividad, sea propiamente jurídica o de índole cultural o política. Sin embargo, fueron muchos los compañeros de esta nuestra generación que, gracias a su inteligencia y tenacidad, lograron sitios prominentes en sus tareas profesionales.

do que se logró satisfactoriamente. Todos los integrantes de nuestra generación guardamos una inmensa gratitud a nuestra Alma Máter, pues gracias a la preparación recibida en las aulas tuvimos la oportunidad de lograr en la mayoría de los casos un lugar decoroso en los espacios laborales; todos y cada uno de nosotros, apoyados por nuestras familias, pudimos llegar a la meta anhelada de obtener un título profesional. Muchas cosas han pasado desde aquel día de fines de abril en que terminaron las clases. Los recuerdos de esos tiempos que hoy por hoy se ven lejanos, son muchos y muy gratos. El recuerdo de los maestros que nos impartieron cátedra está impregnado de la más sincera gratitud. El tener una profesión, cualquiera que ésta sea, es muy bueno, porque lo lleva

CEREMONIA DE GRADUACIÓN Los miembros de la generación 56-61 de abogados tenemos grata memoria de la ceremonia de graduación de pasantes de esta carrera, llevada a cabo en el Aula Magna “Fray Servando Teresa de Mier”, y que apadrinara el intelectual y político, por ese año del 61 senador

a uno a estar integrado a una generación preparada para el futuro. Entre más se cultive el ser humano, mejor será la sociedad en que vivimos. Siempre hay que aprender experiencias para conocer mejor a nuestros semejantes. Finalmente, quiero mencionar que entre los compañeros destaca uno que se ha convertido en un líder auténtico de nuestra generación, ya que gracias a él nos hemos mantenido unidos para convivir y seguir adelante en nuestra trayectoria profesional y de vida. Nos referimos a nuestro compañero y amigo Héctor S. Maldonado Pérez.


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El valor verdad Licenciada María Graciela Huerta Treviño

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l hombre, en sus diferentes épocas y circunstancias, ha luchado por la libertad y la seguridad, valores por los que muchas personas han ofrendado su vida. Este tema adquiere cada vez más importancia, en la medida en que se manifiestan los antivalores, los cuales pueden estar presentes en todo el quehacer del hombre: en su vida personal, tanto en sus relaciones familiares, cuando comete adulterio, abandona a su familia, en la conducta violenta, etcétera, así como en su desempeño profesional o de su oficio, no importa si es médico, artesano, abogado, comerciante, etcétera. Esto es, por ejemplo, cuando falta a la ética propia de su ocupación, violando el secreto profesional, alterando los precios, conduciéndose con mentiras, entre otras cosas. Así pues, la deshonestidad se filtra en todas estas

construye sobre la base de la verdad; porque el Derecho no puede ser instrumento para tropelías, para injusticias, para contrariar su fin natural. Por las razones señaladas, es de mucha trascendencia fomentar y poner en práctica las normas deontológicas o del deber ser.

áreas; y, aún más, estas conductas personales influyen en la sociedad y la determinan. En tal virtud, y tratándose del ejercicio profesional, es de suma importancia la aplicación de las normas deontológicas. En el caso del jurista, yo diría que éste debe tener vocación por la justicia, esa constante y perpetua voluntad de darle a cada uno lo que es suyo, la cual se

En este caso se pueden dar dos clases de situaciones: una, que va dirigida a que, en su declaración, los testigos sean enfáticos y precisos, lo cual no es indebido, siempre y cuando los hechos estén apegados a la realidad; y otra, cuando se narran hechos falsos, y entonces tiene que aleccionar a los testigos para que declaren de acuerdo a esos hechos, presentando personas que por algún interés se prestan para ello. A fin de evitar esta conducta, las declaraciones se for-

CÓDIGO DE CONDUCTA Así pues, quien se refiere a la deontología jurídica, está haciendo alusión al código de conducta bajo el cual tiene el deber de actuar dicho profesional, quien -es menester decirlo- se nutre de dos vertientes: el derecho y la moral. De ahí que destacamos el valor verdad en el ejercicio de la profesión de abogado, de lo cual tiene conciencia, con independencia de que lo lleve a la práctica o no; por ejemplo, cuando ofrece una prueba testimonial, y de manera particular prepara a los testigos, pues él mismo elabora el interrogatorio.

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ha de interponer, también vigilante en que los términos no le precluyan, etcétera. Pero la legislación procesal civil, a la que me estaré refiriendo, no sólo nos dice qué trámite seguir para impulsar el procedimiento, sino que también nos habla de una característica de suma importancia, que debe tenerse en cuenta en cada actuación a su cargo, particularmente cuando ofrece los elementos de prueba e interviene en su desahogo. Este hilo conductor, que debe estar presente en todo el procedimiento, y debe permearlo, es el valor verdad, el que los abogados, las partes, los testigos, el juez, los peritos y todo interviniente deben procurar.

1.Schroeder, A., El abogado mexicano, historia e imagen, Instituto de Investigaciones Jurídicas Gobierno de Estado de Guerrero,1992, p.35

mulan bajo protesta de decir verdad, y bajo la advertencia sobre el delito en que incurren las personas que declaran hechos falsos ante la autoridad judicial. En relación con esto, ya desde tiempos de los aztecas, los testigos se veían obligados a decir verdad, de acuerdo a la siguiente cita: “Los testigos, según el tratadista, se veían obligados a decir verdad, en primer lugar, por temor a la Tierra, por el juramento que debían hacer al poner un dedo en ella, y luego tocarse la lengua, porque la diosa Tierra, que en sí nos sustenta y de sí nos mantiene, de decir verdad; y, en segundo, por el miedo que les infundían los jueces, que eran muy hábiles y sagaces en inquirirla” .1

CONDUCIRSE CON VERDAD, IMPERATIVO EN EL ABOGADO ¿Por qué traemos estos conceptos en relación con el valor verdad? Es un imperativo que el abogado, en el ejercicio de su profesión, se conduzca con verdad en cada intervención que tenga en los procedimientos en que participa. Esto podría parecer utópico; sin embargo, si él, en su fuero interno lo decide así, lo puede hacer; si bien es un deber hacerlo, tiene que influir su voluntad para llevarlo a cabo.

EL JUEZ Por lo que hace al juez, éste inquiere sobre la verdad de los hechos, porque él requiere por sí mismo conocerla, y no aceptar a ciegas la “verdad” de una de las partes, que, por la habilidad de su abogado y el desinterés o ineptitud del abogado de la parte contraria, logra demostrar. En este caso, el juez sólo sanciona o dicta el derecho de acuerdo a lo facilitado por una de las partes. Sin embargo, queda en su conciencia que la otra

Así, encontramos que, cuando se dirige al juez, debe conducirse con verdad, presentando los hechos que constituyen su acción de manera verídica. La ley adjetiva abunda en menciones del valor verdad, el que se desestima cuando se consulta, porque lo que le interesa en primer término al litigante es conocer en detalle el procedimiento que debe seguir, el recurso que

parte no fue debidamente atendida por su abogado. Dadas estas circunstancias, el juez puede hacer uso de las facultades ordenatorias que la ley le permite, decretando la práctica de cualquier diligencia, así como la aportación, o ampliación de pruebas que estime necesarias y conducentes para la consecución de la verdad y la justicia, valores que deben constituir el interés fundamental


2.Zagrebelsky G. Contra la ética de la verdad, Editorial Trotta, 2010,interior de la portada. 3.De Reina Casiodoro, La Santa Biblia, Editorial Vida,1978, Evangelio según San Mateo, capítulo 7 , versículo 12,

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y común de las partes y de la autoridad judicial, como lo establece el artículo 49 del Código de Procedimientos Civiles. Esto debe ser, obviamente, no con la intención de favorecer a una de las partes, sino para allegarse más elementos que le permitan conocer la verdad real sobre la verdad formal, puesto que conocer la verdad de los hechos es uno de los fines fundamentales con arreglo a los cuales el proceso civil debe ser instrumentalmente orientado. En esa investigación o descubrimiento de la verdad radica el principio lógico del proceso. Estas cuestiones no derivan de la teoría, sino son experiencias recogidas durante la función que Dios me ha permitido desempeñar. BAJO PROTESTA DE DECIR VERDAD El código que comento hace muchas menciones respecto a la verdad y, sin ser exhaustiva, podemos mencionar las siguientes: El artículo 180 Bis- IV, al referirse al trámite de la separación de cónyuges, no requiere de formalidad especial, pero sí establece que se debe precisar en ella, bajo protesta de decir verdad, las causas que la motivan. Por su parte, el Artículo 227 establece que los terceros, en todo tiempo, están obligados a prestar auxilio a los tribunales en la averiguación de la verdad. Tratándose de la declaración de parte, que queda comprendida dentro de la confesional, ésta se hace bajo

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protesta de decir verdad, de acuerdo con lo que establece el artículo 272. Asimismo, el artículo 330 contempla la probabilidad de que las partes no puedan presentar a sus testigos, en cuyo caso así lo deben manifestar, bajo protesta de decir verdad. Igualmente, el diverso numeral 337 establece que los testigos deberán declarar bajo protesta de decir verdad. En este contexto, viene al caso la siguiente cita: “Contra la ética de la verdad significa a favor de una ética de la duda. Más allá de las apariencias, la duda no es un absoluto contrario a la verdad, sino que, en cierto sentido, implica su afirmación. Contiene por tanto un elogio de la verdad, pero de una verdad que debe ser siempre re-examinada y re-descubierta. A lo que es contraria la ética de la duda es a la verdad dogmática, que es aquella que quiere fijar las cosas de una vez por todas e imposibilitar o descalificar la crucial pregunta “¿será realmente verdad?”.” 2 En síntesis, podemos decir que el ser humano quiere que siempre le hablen con la verdad, y desde luego que es un deseo muy legítimo; sin embargo, él no está dispuesto a actuar de la misma manera, pues ésta es como una avenida en dos sentidos, en donde, en la medida en que seamos recíprocos en este deseo, estaremos cumpliendo en este aspecto con el principio bíblico que dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los profetas”.3


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Entre la ley, la moral y la ética Licenciado Adrián Quiroga Rodríguez

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n tiempos recientes, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha lanzado una campaña bajo el rubro de prevención fiscal, a través de la cual invita a patrones a denunciar despachos de asesoría en materia fiscal, laboral y de seguridad social, que ofrecen a sus clientes esquemas de sustitución laboral mediante la constitución de sociedades cooperativas, en nombre colectivo, empresas integradoras integradas, sociedades en comandita simple, sociedades civiles, etcétera, y -dice el IMSS- con el principal propósito de eludir el cumplimiento de sus obligaciones en materia de Seguro Social, lo que ha despertado la inquietud de muchas empresas, así como también el

imponerlos donde no corresponden. Bajo la bandera de sociedades cooperativas, sindicatos, sociedades civiles y otras figuras legales, estos asesores prometen importantes ahorros en materia de cuotas del Seguro Social, INFONAVIT y hasta en Impuestos Sobre el Producto del Trabajo, suponiendo que, por ejemplo, en el caso de cooperativas, los socios podrían recibir por un lado un salario y por otro lado una retribución en su calidad de socios, considerándose la primera meramente un salario y la segunda un dividendo de su participación en la sociedad, o bien remunerando la mayoría de los sueldos bajo rubros genéricos como “previsión social”.

temor de aquéllos que siguen estas prácticas. Desde hace algunos años, orillados principalmente por la reducción de los márgenes de utilidad que se ha venido presentando en la mayoría de las áreas de nuestra economía, y en busca de ahorros malentendidos, algunos “asesores” han ideado esquemas que van de lo simple a lo complicado, para forzar realidades, pretendiendo

LEYES PERMISIVAS En todos estos esquemas, el común denominador es que, de una o de otra manera, las leyes de nuestro país permiten a organizaciones especiales, como son estas cooperativas o sociedades civiles o sindicatos, que las personas tengan doble aspecto, como patrón y socio a la


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vez. Es el caso, por ejemplo, de las sociedades civiles que, en el Estado de Yucatán, tienen como característica muy particular de su legislación, el que la sociedad civil tenga entre sus objetivos el proveer “alimentos” a sus asociados, convirtiendo de esta manera este concepto en presunto concepto deducible de la base para pago de impuestos, por considerarlo un gasto necesario para el cumplimiento de su propósito. Pero el asunto no es que cooperativas no puedan pagar dividendos o que sociedades civiles no puedan pagar alimentos o que sindicatos no puedan cobrar cuotas, no; el verdadero tema es que relaciones de trabajo se ven disfrazadas bajo esquemas de cooperativas, sociedades civiles y sindicatos, y bastaría con que las autoridades fiscales enderezaran sus caminos de fiscalización para que, en lugar de tratar de combatir la legalidad de estos esquemas, combatieran la simulación, que es lo que tanto nos

PROTECCIÓN DE DERECHOS BÁSICOS Esta situación no debe ser, no sólo desde el punto de vista legal, sino moral y ético, porque se ha olvidado un poco la esencia de estas obligaciones de seguridad social, que es, sin duda, la protección de los derechos básicos de cualquier hombre, como son el acceso a servicios médicos o el acceso a garantías que permitan seguir recibiendo ingresos aun después de ocurrida una contingencia, de modo tal que estos esquemas en que las personas están aseguradas con salarios muy inferiores en relación a los ingresos reales que perciben, tienen un doble aspecto negativo: por un lado, se provoca un detrimento enorme, al obligar a la institución a proporcionar servicios médicos a cambio de cuotas muy bajas, y, por otro lado, al ocurrir la contingencia, las personas se encontrarán desprotegidas de un ingreso que les permita seguir subsistiendo, provocando con ello problemas sociales realmente importantes. Los efectos inmediatos son, como ya se ha mencionado, el desequilibrio financiero de la institución, porque nuestro esquema de seguridad social es solidario; es decir, lo que pagan en cuotas altas algunas personas que no usan el sistema, redunda en beneficio de absorber los costos de servicios que reciben otros que

ha afectado. La popularidad de estos ahorros es tan importante, que algunos despachos de nuestro país manejan más de 200 mil trabajadores bajo esquemas de este tipo, que son altamente agresivos en cuanto a la planeación fiscal, y realizan manejos que llevan a no pagar cuotas ni impuestos sobre más del 70 por ciento del ingreso de los trabajadores.

cubren las cuotas bajas, y que además lo utilizan con frecuencia. Por ello, este tipo de esquemas no sólo es perjudicial para la persona que presta el servicio o la empresa que lo recibe, sino también para la institución o la sociedad en general. Parece que muchas de las empresas que se aventuran por estos caminos de ahorros ficticios no consideran realmente los impactos que ocasionan estos arriesgados manejos, porque no sólo se trata de las cuotas de Seguro Social que se dejan de pagar o las aportaciones a los fondos de vivienda que no se cubren o los Impuestos sobre Producto de Trabajo que se evaden, sino es también la muestra que se da a la sociedad y a los propios trabajadores sobre la clase de empresa que los tiene contratados, lo que impide que se forme esa valiosa identificación entre patrón y empleador, quienes de manera conjunta llevan los negocios rumbo al éxito que no puede conseguirse sin la colaboración de este capital humano. En estos tiempos en que se ve casi de todo, es muy importante que empresarios y trabajadores reflexionemos sobre lo que queremos transmitir a las generaciones futuras: si queremos presentar esquemas donde se tuerza la Ley en beneficio de unos cuantos y en perjuicio de muchos, o bien esquemas permanentes donde se garantice, en lo posible, la perpetuidad de estos sistemas de seguridad social.

NOTA DE LA REDACCIÓN: La Generación 56-61 de la Facultad de Derecho está rindiendo sus frutos, ya que antes fueron los miembros de dicha generación quienes, haciendo historia, formularon sus temas sobre alguna materia y los publicaron en la revista de nuestra Facultad; esa semilla florece, pues ahora son los hijos de algunos de ellos, como es el caso del hijo del licenciado Ramiro Quiroga Garza, quienes presentan un trabajo para su publicación.


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EXORDIO Licenciado Benito Juárez Valdez

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a carrera vertiginosa de la vida nos ha llevado por el escenario de nuestra sociedad, y hoy, al cumplir cincuenta años de navegar por el proceloso mar de la Abogacía, nos satisface evocar aquel lustro que convivimos en las aulas de nuestra querida Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Nuevo León (hoy Universidad Autónoma de Nuevo León). Durante ésos cinco años, comprendidos de 1956 a 1961, la vida estudiantil de nuestra carrera profesional, fuimos enlazando los caracteres, identificándonos, familiarizándonos, hasta lograr la culminación de nuestros anhelos y la satisfacción de los esfuerzos de nuestros queridos padres o familiares; esos primeros cinco años sirvieron para que nuestros recordados y dilectos maestros fueran formando en nosotros los cimientos morales del derecho, valorando las virtudes de la profesión que dignamente se manifiesta en esta generación. “El tiempo: es el existir en movimiento, como eje fundamental de la sociedad y en nosotros”. Fuimos venciendo las adversidades, al tiempo que gozábamos y disfrutábamos las satisfacciones que se nos presentaron, logrando penetrar en la sociedad con una imagen digna, lo que nos satisface y nos llena de orgullo; pero también adquirimos la responsabilidad de comprometernos y cumplir cabalmente hasta el final de nuestra vida profesional. RECONOCIMIMENTO A NUESTROS PADRES Y MAESTROS Es por demás encomiable la formación que nos dieron nuestros padres y maestros para salvar los inevitables escollos de la existencia humana y profesional, y para mantenernos en un lugar preponderante del medio social y cultural, cumpliendo así con el juramento que efectuamos al titularnos en aquel momento inolvidable del examen profesional.


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Hoy, al cumplir cinco décadas de haber terminado los estudios, también recordamos con pesar que la madre naturaleza nos ha arrebatado a un buen número de inolvidables compañeros, que serán inmortales, porque seguirán viviendo en nuestros pensamientos, ya que nos permitieron disfrutar de su presencia gran parte de sus existencias. UNIDAD PERMANENTE Vale la pena recordar que esta Generación 1956-1961 se ha distinguido por mantenerse unida desde sus inicios, mediante la celebración de reuniones y aniversarios cada cinco años; ha tenido continua convivencia y ha acompañado a los compañeros enfermos en su lecho de dolor, así como a sus familiares cuando se ha presentado el momento del último adiós. Y esto –es de justicia mencionarlo- ha sido gracias a la incansable labor de nuestro compañero, el licenciado Héctor S. Maldonado Pérez -claro que con el apoyo y auxilio de compañeros solícitos-, quien ha logrado, en ocasiones especiales, que compañeros que viven en otras entidades federativas se trasladen a esta ciudad. Vaya para él nuestra gratitud por su esfuerzo y participación. Gracias, Héctor. Esta generación se ha distinguido en los escenarios de diversas actividades profesionales, con dignidad y decoro, ya sea en la Judicatura, como litigantes; en la docencia, como catedráticos, y en la función pública, como funcionarios federales y estatales, como notarios públicos, como magistrados, así como en los espacios políticos, sociales, culturales e internacionales, y en toda representación que han realizado, tanto en nuestra ciudad como fuera de ella. Por la satisfacción y el gozo de haber llegado a los 50 años de vida de nuestra Generación 1956-1961 nos complace compartir el placer que sentimos por haber servido a la sociedad, a nuestra familia, y, modestamente, devolverle “algo” a nuestra Alma Máter, nuestra universidad. Tengan la seguridad de que todavía existe la energía propia de todos y cada uno de nosotros, para poder transmitir y ceder la experiencia a quien la solicite, y así continuar dignificando esta bella profesión. ¡Felicidades a todos los integrantes de la Generación 1956-1961!

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Derecho natural y nación Licenciado Felipe Olivares Rosales PREÁMBULO: A MIS COMPAÑEROS DE GENERACIÓN ien vimos, hace cincuenta años, que terminados los estudios universitarios de la carrera de abogados, se habían vencido las preocupaciones, y aquel grupo de alumnos, caracterizado por la amistad, integró la generación 56-61 de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad de Nuevo León. A la luz de esta antigua amistad, me gustaría mencionar en este escrito a todos los compañeros, pero esa lista es de todos conocida; por lo mismo, únicamente me limitaré a mencionar a tres, que representan la amistad, el estudio y la alegría que distinguió a esta generación: Bernardo Flores Flores, intelectual, estudioso, siempre amigo, con sus comentarios claros y precisos; jamás una mala palabra a nadie; Carlos Aréchiga Rivera, maestro, educado en grado sumo, formal y compañero en toda su presencia, y finalmente Carlos García Rodríguez, alegre y platicador, con sus comentarios y alma buena. ¡Qué gratos recuerdos de los buenos días en que convivimos todos! Hoy, estos tres compañeros que he mencionado, ya se han ido de este mundo. Ellos y el resto de los que ya han partido, serán recordados siempre con agrado en los pensamientos de los aún vivientes.

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MAESTROS NOTABLES Esta generación tuvo la suerte de contar con extraordinarios maes-

tros; no puedo recordar a todos, pero sí quiero mencionar a tres de ellos, que, durante los dos años de preparatoria (en aquellos años la preparatoria era especial) y los cinco de profesional nos beneficiaron y deleitaron con sus enseñanzas; así, nombro con respeto a Francisco Zertuche, José Juan Vallejo y Genaro Salinas Quiroga, tres excepcionales maestros universitarios. Durante esos años vivimos inolvidables y solemnes actos y hechos universitarios en los que nos tocó ser parte activa. Varios de nosotros fuimos fundadores de la segunda preparatoria. Fuimos la última generación en estudiar la preparatoria especial, ya que los posteriores alumnos pasaron a estudiar el bachillerato único. Románticamente, nos tocó despedir el viejo edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, y tuvimos el alto honor de ser los primeros en ingresar, aquel único e histórico primer día de clases, a la entonces nueva Ciudad Universitaria. A nuestra generación tocó la suerte de ser de los primeros en tomar una clase en el consagrado recinto. Desde hace cincuenta años, cuando salimos de la universidad, se implantó la costumbre de reuniones periódicas; antes, menos regularmente; ahora, más frecuentemente, y queda para nosotros, los aún vivientes, la gran tarea dejada por quienes ya partieron, de seguir engrandeciendo a esta generación; de obrar con entusiasmo en las tareas cotidianas, de apoyar a familiares y amigos y, en la medida de nuestras fuerzas, contribuir con la sociedad.


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LOS GRIEGOS Zeus, el gran dios de la mitología griega, era inmortal; tuvo un primo llamado Prometeo, con la diferencia de que éste era mortal. Prometeo decía que había creado a los primeros hombres, moldeándolos con arcilla, lo cual no era cierto, y se le conoció solamente como el bienhechor de la humanidad. Prometeo se enfrentaba a Zeus por su afecto hacia los seres humanos; se dice que durante un acto solemne dividió en dos partes una res, y puso en una las mejores carnes y vísceras, y las cubrió con partes del animal; en la otra parte puso los huesos, cubiertos con grasa, y pidió a Zeus que eligiera una parte, y la otra quedaría para los hombres. Zeus seleccionó los huesos con grasa, y al darse cuenta de que se trataba sólo de huesos, entró en cólera con Prometeo y los mortales que habían sido favorecidos por aquella patraña. Para castigarlos, Zeus decidió no proporcionarles de nuevo el fuego, y entonces Prometeo salió en auxilio de los mortales. Se dice que robó las semillas del fuego del Sol, y las llevó hasta la Tierra, ocultas en un tallo, que es una parte de la planta que sostiene las hojas. Zeus montó más en ira, e ideó dos castigos: para los mortales ordenó que se formara de la tierra a una mujer, que con sus atractivos perdiera a los hombres y sembrara el desastre del género humano. Para crear a esta mujer, los dioses y diosas del Olimpo le dieron gracias específicas, y por esa razón la llamaron Pandora, considerada por la mitología la primera mujer que hubo en la tierra. Pandora tenía el conocimiento de las artes que le otorgó Atenea; de Afrodita recibió la belleza; Hermes la hizo astuta y seductora, y fue vestida por las Gracias; cuando bajó a la Tierra, recibió de los dioses una caja, con órdenes de no abrirla; al fin mujer, abrió la caja y al hacerlo salieron de ella todos los pecados y males, que se esparcieron por todos los lugares de la Tierra. Al darse cuenta de lo que había hecho, cerró la caja, pero se dio cuenta de que sólo había quedado en ella la esperanza, que es lo único que no podrá perder jamás la especie humana. CASTIGO PARA PROMETEO Para Prometeo, Zeus ideó un castigo con más vanidad y arrogancia: lo encadenó con fuertes cables en el Cáucaso, y decidió que un águila le devorara el hígado cotidianamente, el cual debería regenerársele constantemente. Zeus prometió que jamás lo desencadenaría de la roca, pero Heracles, que pasaba por la región, mató al águila y liberó a Prometeo. Zeus no objetó esa liberación; pero, a fin de que su palabra fuera cumplida, ordenó a Prometeo que llevara una anilla hecha con el material del cable utilizado, unida a un pedazo de roca a la que había sido encadenado, lo cual aceptó el mortal cumplidamente. Sin embargo, Prometeo seguía con sus deseos de trascender y de ser inmortal, y cuando Quirón, el centauro, que era inmortal, manifestó su deseo de morir, lo aprovechó Prometeo para cambiarle su mortalidad por la inmortalidad. Zeus aceptó el cambio, y así Prometeo pasó a ser inmortal. Durante siglos, Prometeo ha sido una figura con una larga historia de interpretaciones y estudios, y aún actualmente es evocado con ingenio; primero, encarnó la lucha por el bienestar de los seres humanos, por lo que fue condenado, y sufrió martirio y aflicción; después, aceptó ser liberado, a cambio de cumplir las reglas que se le imponían; y por último, logró su integración al mundo de la inmortalidad y los dioses.

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SIGLO DE ORO DEL HOMBRE La centuria considerada del año 500 al 400 antes de Cristo ha sido llamada por muchos “El Siglo de Oro del Hombre”, y el general ateniense Pericles le dio su nombre: “El Siglo de Pericles”.


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Fue un siglo en que el pueblo griego metodizó un admirable conocimiento del entendimiento, pensamiento e inteligencia, que no tienen antecedentes en la historia: filosofía, arte, ética, física, etcétera. En este siglo nacieron Anaxágoras, en 500; Sófocles, en 495; Protágoras, en 485; Heródoto, llamado el padre de la historia, en 484. Muchas veces escuchamos repetir estos nombres al maestro Genaro Salinas Quiroga. ¡Qué gratos recuerdos!, y más cuando se llega al gran Sócrates, nacido en el año 470, un hombre sencillo, que afirmaba: “sólo sé que no sé nada”. SÓCRATES Y PLATÓN Sócrates prefirió seguir siendo pobre para no ir contra su concepto de la verdad y la justicia; sus inquietudes acerca de la moral y el espíritu de los seres humanos le hicieron expresar: “conócete a ti mismo”; es considerado uno de los más grandes genios de todos los tiempos, y sus doctrinas se conocen gracias a Platón, uno de sus discípulos. Platón, nacido en el año 427, fue un pensador y escritor genial; espíritu libre y superior, nos legó un pensamiento, que para aquellas lejanas épocas, era difícil de comprender, y aún en los tiempos actuales es difícil de entender en todo su significado: “Lograr satisfacer las necesidades humanas en la medida en que éstas existan y se presenten, en su totalidad; contrariamente a lo que impone la realidad objetiva, de que la satisfacción de la necesidad está medida y limitada por las posibilidades”.

Julio César

LOS ROMANOS Si los griegos fueron los pensadores de una sociedad ideal, y los primeros en elaborar una doctrina de la ley natural, fueron los romanos quienes trataron de materializar estos conceptos. Lucio Sergio Catilina, nacido el año 108 antes de Cristo, tramó una insurrección armada para obtener más poder; Marco Tulio Cicerón, informado de la conspiración, la descubrió y pronunció su primer famoso discurso, de los llamados Las Catilinarias, en el cual mencionó la famosa frase que ha pasado de generación en generación hasta nuestros días “Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” (Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?). Marco Tulio Cicerón (106-43 A.C.), trató diversos temas; sus obras revelan su creencia en Dios y su determinación; sus trabajos filosóficos están basados en fuentes griegas, y debemos verlo como político y orador romano; pero, más que todo, como un gran pensador. Ha sido uno de los grandes hombres de la historia, y confirmó la doctrina elaborada por los griegos de la ley natural; afirmó que la justi-


Thomas Jefferson

“Panem Generación et circenses”, 56-61 (al Facultad pueblode pan Derecho y circo)y era Ciencias la fa- Sociales UNL mosa frase de los tiempos de Julio César en la Roma antigua, donde el criterio político se inclinaba a la demagogia, y se falseaba y desnaturalizaba el cometido de la autoridad y ayuda mutua, que perdía su eficiencia, y quedaba solamente el móvil del poder y el grado sumo de la supremacía política. Maquiavelo consideraba que, “Desde su punto de vista, el gobernante debería preocuparse solamente del poder, y sólo debería rodearse de aquéllos que le garantizaran el éxito en sus actuaciones políticas”. ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA En 1774, Thomas Jefferson afirmó: “Los primeros colonos vinieron como individuos particulares más que como agentes del gobierno británico. Por tanto, los gobiernos oficiales que formaron encarnaban el derecho natural de los expatriados de un país para elegir las condiciones…”; dos años después, el 4 de julio, escribió la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, la cual está compuesta de tres partes; en la primera parte, se establece: “To assume, among the Powers of the earth, the separate and equal station to which The Laws of Nature and of Nature’s God entitle Them”, y que los individuos están dotados de derechos básicos inalienables, que les pertenecen. NACIÓN, ESTADO, PAÍS En su esencia, los dos términos: nación y estado son conceptos entrelazados, que han sido objeto, durante los últimos siglos, de escrutinios jurídicos y sociológicos para determinar su naturaleza; las teorías que han buscado definirlos nos legaron distintos criterios para su interpretación y comprensión; desde las teorías clásicas, hasta las de homogenizarlos o diferenciarlos. Existen tres elementos esenciales para la existencia de un Estado, dos de ellos materiales: el territorio y la población, y uno jurídico: la autoridad. La dimensión jurídica del estado le da una identificación absoluta al estado y al derecho. a).- La población es la totalidad de sus habitantes. b).- El territorio es el espacio incluido, que fija materialmente sus límites determinados donde se abarca; también puede decirse que es el área geográfica donde se localiza y se satisfacen las necesidades de su población. c).- El poder, gobierno, es la autoridad encargada de lograr los fines comunes, llamado por algunos señorío, soberanía o simplemente poder de mando.

cia es el resultado del derecho natural, y escribió antes del nacimiento de Cristo: “El verdadero derecho es la recta razón conforme a la naturaleza; es de aplicación universal, inmutable y eterna; llama al hombre al bien con sus mandatos y lo aleja del mal mediante sus prohibiciones”. Se le recuerda como un gran orador y hombre de Estado.

Si el estado es formal y jurídico, la nación es espiritual, sociológica y filosófica; es una comunidad que proviene de realidades naturales; integrada por individuos unidos por vínculos naturales y espontáneos, el suelo, la historia, el folklore, la música, la comida, costumbres, religiones o creencias, idiomas y otros conceptos que los integran y es anterior y superior a la sociedad política llamada estado. También es común y usual utilizar el concepto de País, el cual es señalado por algún libro como: Territorio; región, patria; en otros sólo se dice: “Véase Nación”. Este nombre es considerado genérico.

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MÉXICO Hemos terminado el año 2010, en que se cumplieron 200 años de aquel 16 de septiembre de 1810, cuando Miguel Hidalgo y Costi-lla, llevando un estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe, lanzó el Grito de Dolores, día glorioso de la Independencia de México. Habiéndoseles ofrecido el indulto a él y a Allende, Hidalgo redactó la respuesta en que manifestaba: “Están resueltos a no entrar en composición ninguna, si no es que se ponga por base la libertad de la Nación, y el goce de aquellos derechos que el Dios de la Naturaleza concedió a todos los hombres, derechos verdaderamente inalienables…”. Hidalgo fue finalmente capturado, condenado a muerte, y fusilado; su cabeza y las de otros insurgentes fueron exhibidas en la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato. Han pasado sólo veinte décadas desde ese día glorioso de la independencia, y en este escaso periodo de tiempo México ha sufrido toda clase de calamidades: perdió la mitad de su territorio (una de las más grandes pérdidas que país alguno haya sufrido), y hasta el nombre se le ha cambiado: ahora es oficialmente Estados Unidos Mexicanos. Un ejemplo de lo que ha pasado es cuando el gobierno de México vendió a los Estados Unidos de América un terreno que comprendía una franja de lo que hoy en día es el sur de Nuevo México, y casi la cuarta parte del sur de Arizona. La zona tiene unos 76.735 kilómetros cuadrados; limita al este con el río Bravo (río Grande), al norte con el río Gila, y al oeste con el río Colorado. El 3 de diciembre de 1822, J. R. Poinsett, ministro norteamericano en México, escribió a su país sobre la visita a Iturbide: “Nos recibió una numerosa guardia, subimos… entre una valla de centinelas… un general brigadier nos esperaba ahí para anunciarnos, estaba en su gabinete y nos acogió con suma cortesía, con él estaban dos de sus faJulio César voritos… Antes de la última revolución en que triunfó, tuvo el mando

de una pequeña fuerza al servicio de los realistas y se le acusa de haber sido el más cruel y sanguinario perseguidor de los patriotas… su ejercicio del poder ha sido arbitrario… gracias a una prodigalidad desmedida, ha atraído a los jefes, oficiales y soldados a su persona, y mientras disponga de los medios de pagarles y recompensarles se sostendrá… un gobierno que no está fundado en la opinión pública, sino establecido por la corrupción y la violencia, no puede existir sin amplios recursos para pagar a la soldadesca y para mantener a sus pensionados y partidarios”. El 1 de diciembre de 1859 se firmó el Tratado McLane-Ocampo: “Cede la República Mexicana a los Estados Unidos y sus conciudadanos y bienes, en perpetuidad, el derecho de tránsito por el Istmo de Tehuantepec, de uno a otro mar, por cualquier camino que exista o que existiese en lo sucesivo… Conviene la República Mexicana en que si en algún tiempo se hiciese necesario emplear fuerzas militares para la seguridad y protección de las personas y los bienes que pasen por algunas de las preciadas rutas, empleará la fuerza necesaria al efecto; pero si por cualquier causa dejase de hacerlo, el gobierno de los Estados Unidos, con el consentimiento, o a petición del gobierno de México… podrá emplear tal fuerza. Sin embargo, en el caso excepcional de peligro imprevisto o inminente para la vida o las propiedades de ciudadanos de los Estados Unidos, quedan autorizadas las fuerzas de dicha república para obrar en protección de aquellos sin haber obtenido previo consentimiento… la República de México concede a los Estados Unidos el simple tránsito de sus tropas, abastos militares y pertrechos de guerra por el istmo de Tehuantepec y por el tránsito o ruta de comunicación a que alude este convenio desde la ciudad de Guaymas, en el golfo de California hasta el rancho de Nogales, o algún otro punto conveniente de la línea fronteriza entre


la República de México y los Estados Unidos cerca de 111° Oeste de longitud de Greenwich… La República Mexicana cede por el presente a los Estados Unidos a perpetuidad, y a sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía o tránsiThomas Jefferson to al través del territorio de la República de México, desde las ciudades de Camargo y Matamoros, o cualquier punto conveniente del Río Grande en el Estado de Tamaulipas, por la vía de Monterrey, hasta el puerto de Mazatlán, a la entrada del Golfo de California, en el Estado de Sinaloa; y desde el rancho de Nogales o cualquier punto conveniente de la línea fronteriza entre la República de México y los Estados Unidos… En consideración a las presentes estipulaciones… conviene el gobierno de los Estados Unidos en pagar al gobierno de México la suma de 4,000.000 de duros, dos de los cuales se pagarán inmediatamente después de canjeadas las ratificaciones de este tratado, y los otros dos millones quedarán en poder del gobierno de los Estados Unidos, para pagar las reclamaciones de ciudadanos de los Estados Unidos contra el gobierno de la República Mexicana, por daños y perjuicios sufridos… Los Estados Unidos, no ratificaron este tratado. TRES DÉCADAS En los años de 1880 a 1910, fueron perceptibles resultados importantes: la economía se estabilizó y se expandió; llegaron capitales extranjeros para invertir en especial en recursos mineros; se tuvo una moneda fuerte, utilizándose el patrón plata y no el patrón oro, utilizado por otros; en este periodo hubo una vitalidad económica, y se construyeron vías férreas que promovieron el desarrollo económico; aumentó la producción de plata y oro; en las regiones del norte, la ganadería se extendió; en estados como Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas, la producción de café aumentó; se desarrollaron zonas algodoneras, como La Laguna; aumentó la producción de henequén, y la industria textil se desarrolló; aumentó el comercio exterior; se exentó de impuestos a los emprendedores que iniciaran una nueva empresa; se impulsó la industria, y cuando por sequía fallaba la agricultura, se importaban rápidamente cereales del exterior, utilizando los ferrocarriles; se pacificó y promovió la innovación en sistemas de comunicaciones. TRES DÉCADAS DEL SIGLO XX En los años de 1940 a 1970, en los que se dio un gran impulso al desarrollo económico y social, se promovió la educación; la enseñanza se fortaleció, al formalizarse la entrega de los libros de texto gratuitos; la industria tuvo un fuerte impulso; se hicieron obras de irrigación y electrificación; se fortalecieron las universidades; se promovieron medidas tendientes a mejorar áreas sociales; se procuró la obra pública; se fortaleció la política exterior; se mejoraron las relaciones diplomáticas; se tuvo poca deuda externa, y se defendió a México por sobre todas las cosas. Los países buenos son como las mujeres bonitas: todos los hombres quieren llegarles. Y así, en esos años inmigraron a México buscando, el ambiente que se tenía, personas de diferentes países: Cuba, Costa Rica, Venezuela, Colombia, España, Argentina, etcétera. Menciono sólo a tres de los personajes que llegaron, que por su arte se

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dieron a conocer: Marga López, María Antonieta Pons y Carmen Montejo, extraordinarias artistas, que se arraigaron en el pensamiento y corazón de los mexicanos y se integraron totalmente a esta nación, y son parte de los buenos tiempos. En las épocas actuales, esta migración se da a lugares como Miami o Los Ángeles. Las circunstancias de estas décadas, el desarrollo social y las facilidades que se dieron, permitieron tranquilidad; el pueblo demostró numerosas expresiones de felicidad; de las carpas salían incontables comediantes populares, como Cantinflas; de los pueblos, artistas y cantantes, como Pedro Infante y Jorge Negrete; se disfrutaban los deportes y los juegos infantiles; se caminaba por las noches con tranquilidad; había pobreza, pero alcanzaba para vivir; se reía, y las comidas populares y la música de las regiones florecían en todo su esplendor. Se opinaba del milagro mexicano. Para muchos, México era líder de América Latina, y uno de los mejores países de la región. UN LUSTRO Los años de 1988 a 1993 constituyeron un lustro en que se dio impulso a la modernización; se logró rehabilitar la economía; se estimularon las exportaciones y se firmó un importante Tratado de Libre Comercio, con los países del norte del continente, creando una de las zonas de libre comercio más grandes, que le dio a México presencia internacional. El complicado marco de empresas con capitales públicos, mixtos o privados, se resolvió con precisión, y se vendió la mayoría de éstas a empresarios privados; estos movimientos impulsaron a algunas de estas empresas a los primeros


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Propuesta de reforma al precepto 685 de la Ley Federal del Trabajo Licenciado Ernesto G. Ramos

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n atención a la naturaleza eminentemente protectora del trabajador por parte del derecho del trabajo y del propio procedimiento laboral, en aras del alcance de una verdadera justicia social, me permito poner en consideración la propuesta de Reforma a que se alude en el título de este breve trabajo: El segundo párrafo del Artículo 685 de la Ley Federal del Trabajo establece: “Cuando la demanda del trabajador sea incompleta, en cuanto a que no comprenda todas las prestaciones que de acuerdo con esta Ley deriven de la acción intentada o procedente, conforme a los hechos expuestos por el trabajador, la Junta, en el momento de admitir la demanda, subsanará ésta. Lo anterior sin perjuicio de que cuando la demanda sea obscura o vaga, se proceda en los términos del Artículo 873 de esta Ley”.

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Por su parte, el Artículo 873 del citado Cuerpo de Leyes dice, en su también segundo párrafo, que asimismo se presenta de nuestro interés en estos comentarios, lo siguiente: “Cuando el actor sea el trabajador o sus beneficiarios, La Junta, en caso de que notare alguna irregularidad en el escrito de demanda, o que estuviere ejercitando acciones contradictorias, al admitir la demanda le señalará los defectos u omisiones en que haya incurrido y lo prevendrá para que los subsane dentro de un término de 3 días”. En principio, destacando que siendo la Ley Laboral, en su contenido general, tanto sustantivo como adjetivo, eminentemente proteccionista del obrero, como ya lo dijimos, con la finalidad de lograr el alcance de la justicia social en el precepto que se analiza, se observa obviamente tal finalidad, pero sólo en forma interpretativa, faltándole claridad y precisión; en efecto, en complemento de lo anterior, es esencial observar que la tutela proteccionista hacia los derechos del trabajador se deriva del contenido de dicho precepto, pero sin claridad literal o gramatical; es decir, le falta nitidez u objetividad. Es decir, cuando prescribe el Artículo 685, en su segundo párrafo en comento, que: “Cuando la demanda del trabajador sea incompleta, en cuanto a que no comprenda todas las prestaciones que, de acuerdo con esta Ley, deriven de la acción intentada, conforme a los hechos expuestos por el trabajador, no deja establecido en qué consiste lo “incompleto” de la demanda, pero es evidente que se refiere a que lo derivado de la acción intentada o procedente en su demanda, conforme a los hechos expuestos por el trabajador, consiste en la obligación para la Autoridad Laboral de resolver o decidir sobre lo planteado por el empleado en sus hechos, y esto significa que debe decidir en su fallo, si procede o no condenar al patrón en algunos conceptos o prestaciones derivados de los hechos expuestos en la demanda, aunque explícitamente no los haya reclamado.

Por ejemplo, un trabajador establece en su demanda que laboraba de 8:00 a 18:00 horas, de martes a domingo, descansando los lunes de cada semana, y que tenía un año de antigüedad, pero que su empleador nunca le pagó el tiempo extra ni la prima dominical; que ganaría $200.00 pesos diarios según lo contratado, pero su patrón sólo le pagaba $150.00 pesos por día; sin embargo, no reclama tiempo extra, prima dominical ni diferencias de salario en su capítulo de “conceptos reclamados”. En esto se nota lo incompleto de su demanda en cuanto no comprende esas prestaciones que, de acuerdo con la Ley, son de su pertenencia; pero no hay defectos ni omisiones en ello, ni nada que subsanar, pues se subsana lo que adolece de error; en tal orden de ideas, en lo anterior, como se dice, no hay error, si se percata que de la acción intentada derivan los conceptos que de acuerdo con la Ley le tocan al trabajador conforme a los hechos expuestos en su escrito inicial de demanda. Así, si el patrón no justifica el horario en el ejemplo citado; que pagaba el salario convenido y que pagaba la prima dominical o, en esto último, que el obrero no laboraba los domingos; en pocas palabras, si el patrón no justifica lo contrario a lo que afirma el empleado, la Autoridad del Trabajo debe avocarse al conocimiento de dichas prestaciones y resolver su procedencia o improcedencia conforme a derecho, ya que de los hechos narrados por el citado obrero, conforme a ellos; es decir, de los mismos derivan o se comprenden las prestaciones que de acuerdo con la Ley le corresponden, pues derivan de la acción intentada y ahí se comprenden.


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Si el trabajador, por el contrario, no expresara que nunca se le pagó el tiempo extra, ni que no se le pagara la prima dominical, en esas circunstancias la Autoridad Laboral no tendría que resolver al respecto, porque no habría prestación que pudiera derivarse de ello; pero sí en relación a la diferencia salarial entre $150.00 pesos y $200.00 pesos, por razones obvias. Ahora bien, los dos párrafos citados (de los Artículos 685 y 873) aparentemente se contradicen; pero no es así, pues mientras que el primero habla de que la Junta subsanará lo posiblemente incompleto de la demanda del trabajador, el segundo establece que se prevenga al obrero para que subsane, no lo incompleto, sino alguna acción contradictoria o irregularidad en su demanda en un término de tres días. Se advierte, por una parte, que el primer dispositivo dice que la Junta debe hacerlo, y el segundo, que lo debe hacer el trabajador con prevención de un término de 3 días para ello; aunque hay que observar que no es lo mismo

conceptos reclamados la reinstalación, y en los hechos afirma que se le despidió y por ello solicita su indemnización o manifiesta solicitar pago de tiempo extra y en sus hechos expresa laborar 8 horas diarias diurnas, eso sería una contradicción de acciones y una irregularidad, respectivamente, ambas con necesidad de corregirse o regularizarse, en lo cual la Ley ordena, atinadamente, prevenir al demandante para subsanar tales situaciones. Ahora bien, lo incompleto, en los términos analizados, en ninguna forma encaja en lo oscuro o vago, palabras que igualmente menciona el Artículo 685 en comento, pues esto último (oscuro o vago) sería igualmente una i-rregularidad, ya que lo incompleto es obviamente algo que puede complementarse o, valga la redundancia, completarse o comprenderse, según lo explicado. En consecuencia, lo que debe hacerse, en el caso del Artículo 685 de la Ley Federal del Trabajo, es tenerse al trabajador por ejercitando, conforme a sus hechos narrados, su reclamo de conceptos que de acuerdo con la Ley le co-

“demanda incompleta” que “irregularidad en la misma” y ejercitar “acciones contradictorias en la misma”, como lo hacen ver, lo primero, el Artículo 685, y lo segundo, el Artículo 873; lo incompleto no necesita subsanarse o corregirse, sino simplemente complementarse o completarse, deviniendo eso, en el caso de no realizarse, de los hechos propios expuestos en la demanda; lo que no sucede con lo segundo; es decir, si es irregular o son contradictorias las acciones en la demanda. Esto sí requiere corrección o subsanación, porque ni la Autoridad Laboral ni el trabajador, en su escrito de demanda, sabrían qué se pretende; por ejemplo, si pide en el capítulo de

rresponden, aunque no los refiera, por comprenderse como prestaciones derivadas de la Ley por la acción ejercitada, y la Autoridad Laboral, obligarse a resolver al respecto tomando en cuenta lo que pruebe el patrón conforme lo establece el Artículo 784 de la Ley Laboral misma. Como corolario de todo lo anterior, se propone reformar el artículo 685 de la Ley Federal del Trabajo, agregándole un tercer párrafo que diga: “La Autoridad Laboral resolverá conforme a derecho, si, de acuerdo a los hechos expuestos por el trabajador en su acción ejercitada, tiene a su favor alguna prestación o concepto que se comprenda como derivado de dichos hechos”.


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De Criminología y otras cosas Licenciado J. Lázaro Salinas Guerra a primera parte del tema que voy abordar se la dedico, principalmente, a mis compañeros de la Generación de Abogados 1956-1961, quienes iniciamos nuestros estudios profesionales en la antigua Facultad de Derecho, de las calles de Abasolo y Diego de Montemayor. Este año estamos celebrando los cincuenta años de haber egresado de nuestra querida facultad. Asimismo, la dedico a mis alumnos de la carrera de Criminología, a quienes por treinta años impartí las materias de Derecho Penal Parte General I, Introducción al Estudio del Derecho, Procedimientos Penales I, Investigación Criminal, y la última, que me fue asignada para poder llenar los requisitos para tramitar mi jubilación como maestro, una materia interesantísima que trata sobre la problemática de los Menores Infractores. Quiero hacer mención de que, entre las actividades que vamos a desarrollar por nuestro aniversario, está la de exponer temas de Derecho, y, en mi caso, sobre Criminología, en la revista de nuestra facultad, encomienda dada por el compañero y presidente de la generación, licenciado Héctor Santos Maldonado Pérez, reconocido y estimado maestro de

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la misma, con la anuencia del director de la Facultad de Derecho y Criminología, doctor José Luis Prado Maillard, a quien expresamos nuestro agradecimiento por la atención y deferencia dada a nuestra generación. Deseo igualmente agradecer infinitamente a mi ma-estro en la carrera Judicial y de Procuración de Justicia, licenciado Marco Antonio Leija Moreno, actual decano de la facultad y cofundador y coordinador por 20 años de la carrera de Criminología, quien en febrero de 1975, empezando apenas el segundo semestre del curso, me invitó a impartir la clase de Procedimientos Penales I, propuesta que fue aceptada por el director en funciones, que lo era el inolvidable y querido amigo, licenciado Neftalí Garza Contreras, (QEPD). FUNDACIÓN Paso ahora a referirme a la fundación

tado y en el país, pues, ¿cuándo se había visto en Nuevo León, como el día de hoy, al elaborar este tema, que acontecieran 23 muertes violentas en 23 horas, sin contar los secuestros, robos a mano armada, a plena luz del día; ataques a señoras de todas las edades para despojarlas de sus vehículos, aun trayendo sus niños a bordo; robos a casa habitación, también a la luz del día; asesinatos de policías, agentes de tránsito, presidentes municipales, custodios de centros penitenciarios; ataques a ciudades y poblaciones del Estado, muchas de las cuales han quedado sin policías muni-cipales por el miedo y temor de ser muertos? En fin, somos testigos de un caos generalizado, en el que se incluyen muertes de personas inocentes ajenas a actividades delictivas. Pero,

y fundadores del inicialmente llama¿por qué está sucediendo do Colegio de Criminología, ahora esto? La respuesta es bien facultad. Siendo director de la Faculsabida: la corrupción, la tad de Derecho y Ciencias Sociales el impunidad y la falta de prelicenciado Neftalí Garza Contreras paración de los elementos (QEPD), y subdirector el talentoso encargados de la prevención abogado Everardo Chapa, se proe investigación de los delipuso y se echó a cuestas la creación tos, incluidos igualmente de tres nuevas carreras, lo que logró algunos malos y corruptos satisfactoriamente: Colegio de Perimiembros del poder judicial, odismo, Colegio de Ciencias Polítiquienes, con resoluciones cas y Colegio de Criminología. contrarias a derecho, basaPara este último, en esa labor dos en su personal opinión, tan importante, se valió de una perdejan en libertad en ocasona que, teniendo los conocimiensiones hasta a delincuentes tos suficientes en las disciplinas peligrosos, que, una vez criminológicas, le diera eficaz y malibres, vuelven a delinquir, terializada orientación: licenciado con lo que se crea un círculo Héctor F. González Salinas (QEPD), corrupto-impune-criminal. reconocido maestro de nuestra escuela, quien aceptó de inmediato la 35 MIL MUERTES EN Licenciado Marco Antonio Leija Moreno, fundador del encomienda del director. González Colegio (ahora facultad) de Criminología, de la Facultad de CUATRO AÑOS Salinas fue alumno y gran amigo de Derecho, de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Pero lo anterior, hay que hadon Alfonso Quiroz Cuarón, consicerlo notar, no es exclusivo derado en ese tiempo el personaje de nuestro Estado, sino que más entendido en las complicadas tareas de la Criminología y afecta al país entero, pues el ejecutivo federal y sus asede las ciencias y técnicas afines, a quien acudió, dada su gran sores en seguridad no han podido a la fecha, ni podrán en capacidad, producto de sus estudios y prácticas materializaaños, terminar su lucha contra la delincuencia organizada. das de investigación. Quiroz Cuarón lo auxilió y llevó por buen Sus propias estadísticas señalan ya más de 35 mil muertes camino el planteamiento de la licenciatura. en cuatro años de gobierno, y como menciono líneas aDespués de arduas tareas, se logró la aprobación del Conrriba, entre ellas un sinnúmero de personas inocentes. sejo Universitario, con la anuencia del rector, doctor Luis EuY si bien se ha logrado detener a 30 mil delincuentes genio Todd. Las clases de la carrera se iniciaron en el mes de de diferentes organizaciones delictivas, y se ha decomisaseptiembre de 1974, bajo la supervisión del licenciado Héctor do una gran cantidad de armamento, drogas y más, tamF. González, y con la colaboración en las tareas, de los licenciabién es cierto que las fuerzas policiacas no cuentan con la dos Marco Antonio Leija Moreno y Guillermo Urquijo Alanís. capacidad para enfrentarlos; si no fuera por la presencia CLIMA DE VIOLENCIA de las fuerzas militares y navales, la situación en el Estado Hay mucho que comentar sobre la aplicación de la criminología y en el país sería mucho peor de como se encuentra. en estos lamentables tiempos de tanta criminalidad en el Es-


Generación 56-61 Con respecto a lo anterior, se han producido comentarios de numerosos intelectuales, jurisconsultos, escritores tanto nacionales como extranjeros. Dadas las condiciones que vive México, me llamó la atención un artículo del editorialista Luis Rubio, “Las Verdades”, donde dice textualmente: “El sistema judicial es una de nuestras lacras. Por el lado del Ejecutivo los ministerios públicos son una vergüenza: su incompetencia exige un replanteamiento total por corrupción o por mera incapacidad. Por el lado del Poder Judicial, la Suprema Corte, aunque tímida en asumir su carácter constitucional, se ha convertido en un pilar central de la gobernabilidad del país. Sin embargo, todo el sistema de tribunales incumple con su objetivo

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a Nayarit, Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Guerrero y Michoacán, amén los estados como Jalisco, que empiezan a descomponerse. “Monterrey ¿es un caso aislado o un caso paradigmático? Enlisto: 1999.- Fortune la declara la ciudad más atractiva para hacer negocios. 2002, El New York Times la define como urbe modelo. 2005.- América Economía la ubica como la metrópoli más segura. “Cinco años después, los bloqueos y las ejecuciones a-rrasan con la Ciudad. ¿Qué pasó? Es sin duda la gran pregunta.” Yo me atrevo a responderle: A la incapacidad de las autoridades para combatir la delincuencia que ya está

Licenciado Héctor F. González Salinas (QEPD).

Licenciado Guillermo Urquijo Alanís.

fundador del Colegio (ahora facultad) de Criminología, de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Fundador del Colegio (ahora facultad) de Criminología, de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

modular: se gastan carretadas de dinero, pero la justica no llega. No es que todo sea corrupción, sino que todo está diseñado para que nada funcione”. Y yo agrego que “claro está, si ya sabemos que de diez delitos cometidos, sólo uno o dos llegan hasta la sentencia. FALTA DE COORDINACIÓN Por último, refiero las consideraciones de otro autor, quien en su artículo “Ya basta”, cita, entre otras cuestiones: “El Ejecutivo Federal no ha asumido cabalmente su responsabilidad. La falta de coordinación en el gabinete de seguridad es elocuente. No se puede convocar a una guerra y luego dejar que cada corporación actúe como bien lo entienda. Los resultados están a la vista. La velocidad del contagio es alarmante. A principios de 2009, Patricia Espinosa, secretaria de Relaciones Exteriores, confinó el problema a tres Estados: Baja California, Chihuahua y Sonora. Hoy, a dos años de distancia, la lista incluye

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El licenciado Neftalí Garza Contreras (QEPD), director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Nuevo León, creó el Colegio de Criminología, ahora facultad, en 1974.

muy organizada, y ellas no quieren o no saben, por intereses políticos, cómo organizarse para hacerle frente. Recuerden aquel gobernante que, en una cabalgata con sus pares vecinos, espetó: “El narco nos hace los mandados”. Pues a la fecha ni él ni sus sucesores han podido ni podrán a corto plazo acabar con ese problema. Y continúa el articulista: “¿No hay de qué preocuparse o estamos ante un fenómeno imparable que va de la periferia al centro? Imposible responder categóricamente. Pero es un hecho que todos los indicadores son preocupantes. La degradación se está acelerando. Cada vez hay más zonas fuera de control. Incluso las carreteras, las supercarreteras, se han vuelto peligrosas.” LOS DELINCUENTES ERAN OTROS Así es en efecto. Cuando el que esto escribe fungió en la década de los años setenta como agente del Ministerio


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Público de la agencia encargada de la investigación del delito de robo, los delincuentes sólo robaban a los choferes de los tráileres los viáticos, las llantas de refacción y algo de carga. Pero en la actualidad son desesperantes para los transportistas del país los recurrentes robos de las unidades de carga, por lo que han exigido el apoyo de las autoridades; han protestado en demanda de seguridad, para poder continuar con su negocio, que sabemos requiere nuestro país, pues es fuente de ingresos y de trabajo para miles de mexicanos. Pero, como sabemos, este problema ha resultado imparable, y, por el contrario, se ha incrementado enormemente, al grado de que, según informes de la Unión de Transportistas de la República, el año anterior fueron robadas en las carreteras del país 560 unidades de carga, lo que representa un aumento del 30 por ciento con respecto al año anterior. Y termina el artículo que cito: “Todo indica que en el

conformado por ex boxeadores, ex luchadores, choferes, etcétera, gente sin preparación criminalística, sin cultura; si acaso tal vez el 50 por ciento haya cursado la educación básica; pero, dirigidos por persona tan capaz como lo fue el maestro Alejandro, lograban esclarecer los más difíciles casos delictivos cometidos en la ciudad y en el Estado. BOTONES DE MUESTRA Para muestra, mencionaré sólo dos relevantes: el esclarecimiento del homicidio cometido por el doctor Alfredo Ballí, y la detención de integrantes de la Liga 23 de septiembre, que dieron muerte al estimado industrial don Eugenio Garza Sada De estos casos le tocó conocer al licenciado Marco Antonio Leija Moreno, en esas fechas juez cuarto penal. El licenciado Leija Moreno, en algunas de sus amenas pláticas, recordando los casos más sonados que resolviera, refiere que “Manix”, como coloquialmente llamaban los medios periodísticos al licenciado Garza Delgado, no dejaba cabos sueltos en las investigaciones, lo que motivaba que al hacer los detenidos su declaración preparatoria, no hallaban él, como juez, ni el agente del Ministerio Público Adscrito sobre qué interrogarlos.

futuro la violencia y el deterioro serán mayores. La gran cuestión es cómo llegarán el país y el Estado al 2012, y adicionalmente el costo y el tiempo que lleva enderezar la nave. ¿Ya basta? Sí, pero ¿qué hacemos?” EXIGENCIA CIUDADANA Debe la ciudadanía exigir a las autoridades encargadas de la seguridad el cumplimiento de sus obligaciones: preservar la paz y la seguridad de todos para realizar deberes de trabajo, estudio, atención a la familia; que los hijos acudan a sus centros de estudio y de trabajo, en un ambiente tranquilo, óptimo, en donde puedan realizarse las personas de bien. Desafortunadamente los atracos han llegado, de forma inaudita, hasta el seno de nuestra querida universidad, lo que ha obligado al rector a tomar nuevas medidas de seguridad, a fin de proteger a los empleados de la misma y a los estudiantes. Las acciones llevadas a cabo en días pasados por el ejecutivo estatal en materia de seguridad, relevando a los responsables, los cuales, no obstante contar con la experiencia de toda una vida en esa área, no pudieron o no quisieron, por motivos que sólo ellos saben, cumplir con la encomienda que les fue confiada. AGENTE DEL MINISTERIO PÚBLICO Con relación al párrafo anterior, quiero resaltar como menciono en líneas anteriores, que a inicios de los años setenta, fui designado agente del Ministerio Público investigador en delito de robo en esta ciudad, con oficinas ubicadas en el edificio de la Policía Judicial, cuyo titular era el estimado maestro de nuestra generación, licenciado Alejandro Garza Delgado (QEPD), quien tenía como secretario a un joven y prometedor abogado-politólogo, licenciado Jorge Fernando Garza Guzmán, y a don Eliseo, cuyo apellido no recuerdo, como jefe del Departamento de Identificación, hombre que sólo hizo estudios empíricos, pero muy dedicado, responsable y capaz. El resto del personal -los llamados en ese tiempo policías judiciales-, estaba

TAMBIÉN ENTONCES HABÍA PILLOS Ahora bien, ¿por qué lograba el maestro Alejandro tales resultados? Pues, además de su capacidad y don de mando, como queda dicho, porque la policía no era tan corrupta como hoy en día, así de sencillo. No crean que los policías judiciales de ese tiempo eran blancas palomitas o piadosos hermanos de la caridad; no, eran pillos, por no llamarlos de otra manera. Para ejemplificar, cuando remitían a la agencia los objetos recogidos a los detenidos por robos o a los compradores, verificaba si faltaban algunos de los señalados en el parte de policía, lo que sucedió en más de una ocasión, por lo que les reclamaba a los comandantes, a quienes llegué a quitar radiograbadoras, estéreos para autos, televisores, etcétera, pero nunca ningún elemento fue detenido ni muerto por tener nexos con grupos delictivos. Sabemos que en los últimos años, cientos de elementos policiacos han sido dados de baja, y muchos han sido consignados por su participación y complicidad con la delincuencia organizada en los tres niveles de gobierno, e incluso algunos han sido muertos. Mientras no se depuren totalmente los cuerpos policiacos, la inseguridad seguirá latente.


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CORRUPCION Se ha mencionado hasta la saciedad que existe corrupción entre los integrantes o encargados de la investigación de los hechos delictivos y órganos jurisdiccionales, lo que se pretende explicar con el argumento de bajos sueldos para policías, peritos y demás. Esto es cierto. Para darles una idea, cuando el suscrito fue de-signado director de Servicios Periciales en el Estado, en noviembre de 1997, me enteré de los bajísimos sueldos que devengaban, pues quien tenía el más alto era de dos mil 500 pesos mensuales, y dos ganaban mil 800 pesos, a pesar de que eran pasantes o licenciados en criminología. Claro, con esos sueldos, abogados sin escrúpulos tratan de corromperlos. Por ello, en ocasiones se dice que los peritajes se hacen al gusto del mejor postor. Como hecho anecdótico, contaré que ahí realizaba su servicio social un ex alumno, de nombre Jorge Enrique Cruz Flores, quien había sido segundo lugar en aprovechamiento de su generación; y al poco tiempo me recomendaron como meritoria,

ficiencia de la labor desempeñada por quienes deben resolver el hecho delictivo. ¿Y por qué? Pues consi-dero que por la falta de preparación de los agentes responsables, quienes no reciben capacitación adecuada; por la falta de equipo de laboratorio y demás herramientas requeridas para cumplir cabalmente la labor investigadora, a todo lo cual se suman intereses monetarios, políticos y desatención gubernamental. Los servicios Periciales de 1997–1998 sólo contaban con una unidad en buenas condiciones, un vehículo Tsuru, obtenido nuevo, con lo pagado por la aseguradora por el robo de dos camionetas; las condiciones del laboratorio eran regulares, pero las necesidades eran muchas; muy escasos los bienes o aparatos para cubrirlas, lo que motivaba que me viera obligado a llevar dos máquinas de escribir manuales, en tanto que el jefe de los Servicios de Medicina Forense llevó una computadora, (era soltero). Ahora bien, en las condiciones de trabajo que men-

sin ganar sueldo, a la ex alumna Diana Rocío González Vázquez, pri-mer lugar de la misma generación. Lógico, se trataba de

ciono, ¿cómo va a querer la sociedad que no se dé la impunidad, si agregamos la poca paga a ministeriales y peritos? ¿Qué buena labor esperamos, si no se integran debidamente, las averiguaciones? Por ello, muchas veces los jueces no tienen elementos para poder sancionar a los culpables, con lo que se da la impunidad. IMPREPARACIÓN La falta de preparación se hace presente con frecuencia, porque las autoridades federales y estatales no han asignado el presupuesto necesario para capacitar continuamente a peritos, ministeriales y demás personal coadyuvante del Ministerio Público, para la integración de las indagatorias, a pesar del crecimiento de la criminalidad y de la aparición de nuevos delitos, como el cibernético.

jóvenes estudiosos y muy dedicados, pero meses después quisieron retirarse, pues el primero había concluido su encomienda escolar, y la segunda por necesidad de obtener un ingreso. El suscrito acudió ante el procurador, que, al enterarse de las condiciones de los jóvenes, les dio plaza; para ello, “partió” una de comandante, por lo que estos brillantes estudiantes percibirían un sueldo de dos mil 500 pesos men-suales cada uno. Con el tiempo, el primero buscó nuevos horizontes, y se tituló de abogado posteriormente; la segunda continúa laborando ahí, con un sueldo más o menos decoroso. IMPUNIDAD La impunidad podría definirse como “el estado en que se encuentra un hecho delictivo que no ha sido debidamente castigado con la pena que el mismo merece”. Estimo que para la impunidad, muchas veces se da, aunada a la corrupción, la de-

OBJETIVOS GENERALES DE LA CRIMINOLOGÍA Los criminólogos Juan Pablo de Tavira y Jorge López Vergara consideran que la criminología “Es la ciencia que se encarga del estudio del delito como conducta humana y social; que investiga las causas de la delincuencia, la prevención del delito y el tratamiento del delincuente. Como sabemos, la criminalista es una ciencia penal auxiliar, que, mediante la aplicación de sus conocimientos, metodología y tecnología al estudio de las evidencias materiales, descubre y verifica científicamente un hecho delictivo y al o a los presuntos autores, aportando pruebas a los organismos que procuran y administran justicia. Con todo lo anteriormente expuesto; es decir, al aplicar los conocimientos científicos que estas ciencias nos aportan, contando con los elementos humanos capacitados en la investigación de los delitos, los hechos se resolverán satisfactoriamente, dando así seguridad a la sociedad, que espera de las autoridades el cumplimiento de su deber.


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PERFIL DEL INVESTIGADOR EL PROCESO DE SELECCIÓN Para llevar a cabo un proceso de selección con mecanismos transparentes y confiables, es necesario que se realice con el concurso de terceros. ¡Qué mejor que elementos del sector educativo apliquen las pruebas, exámenes y evaluaciones correspondientes en el proceso de reclutamiento y selección! Es por ello que se destaca la necesidad de realizar convenios de colaboración con instituciones del sistema educativo de investigación, para evaluar y seleccionar en su caso, a quienes obtengan los mejores resultados en los exámenes y pruebas, de acuerdo con los parámetros que se establezcan, lo cual representa acciones sin precedentes, tanto cualitativa como cuantitativamente, para contribuir a un mecanismo riguroso de selección, a fin de que los aspirantes a agentes investigadores del Ministerio

tolerar presiones, no asumir responsabilidades, etcétera… En fin, se señalan muy diversos temas que los psicólogos deben explorar en los aspirantes a agentes investigadores.

Público cubran los requisitos técnicos, científicos, éticos, físicos y psicológicos. Sólo así podrá garantizarse a la ciudadanía que dichos aspirantes a convertirse en servidores públicos de la Procuración de Justicia, tengan las aptitudes y actitudes suficientes para cubrir su desempeño y se eviten así desviaciones o abusos. Estos convenios deben cubrir los requerimientos administrativos y académicos que permitan realizar los estudios correspondientes en las siguientes áreas: 1.- Área de resistencia Valoración física 2.- Área de trabajo social Valoración social 3.- Área de psicología Valoración psicológica 4.- Área académica Conocimientos generales 5.- Área de servicios médicos Valoración médica

preparación criminalista. Resolvía casos relevantes. IV.- Si se quiere combatir la corrupción, la impunidad y la falta de preparación de los policías, debe el gobierno pagar buenos sueldos, incluso a peritos, dotándolos de equipo, de laboratorios modernos, y dándoles continua preparación académica. V.- Que sean instancias educativas las que apliquen las pruebas, exámenes y evaluaciones correspondientes en proceso de reclutamiento y selección del investigador, con mecanismos transparentes y confiables.

Dichas valoraciones se realizarían de manera secuencial, para contribuir así al logro de los objetivos institucionales. Sería muy largo y tedioso para el lector relatar el contenido general de cada una de las evaluaciones, pero citaré someramente unos puntos que considero muy importantes para seleccionar a los aspirantes: • La estructura familiar: se obtiene información que permite determinar a qué tipo de familia pertenece, las relaciones de sus miembros, la economía de la familia y su nivel educativo. Los datos analizados son importantes, ya que se considera que de la familia emanan las reglas, normas, patrones de conducta, hábitos, costumbres, etcétera, situación determinante si se considera que se trata de personas que estarán en contacto directo con la sociedad, procurando su bienestar y seguridad. • La evaluación psicológica. Ésta es importantísima, pues con ella se obtienen y valoran datos básicos de capacidades intelectuales, emocionales, habilidades individuales. Igualmente, en estas evaluaciones existen categorías de exclusión, como son una patología severa que implica rasgos de personalidad, con tendencias adictivas, problemas severos de control de impulsos agresivos., no contar con recursos para afrontar situaciones de conflicto; no

CONCLUSIONES I.- La criminología es la ciencia que se encarga del estudio del delito como conducta humana y social; de investigar las causas de la delincuencia, de la prevención del delito y del tratamiento del delincuente. II.- El licenciado Neftalí Garza Contreras (QEPD), director de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nuevo León, creó el Colegio de Criminología, ahora Facultad, en 1974. Fundadores: licenciados Hector F. González Salinas (QEPD), Marco Antonio Leija Moreno, Guillermo Urquíjo Alanís. III.- Maestro de la generación: licenciado Alejandro Garza Delgado (QEPD). Capacidad, don de mando, agentes sin

Bibliografía Leija Moreno, Marco Antonio. El Colegio de Criminología UANL. Relación Histórica y Vivencias. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Universidad Autónoma de Nuevo León. Montiel Sosa, Juventino. Criminalística Uno. Editorial Porrúa. González de la Vega, René; Miguel Óscar Aguilar Ruiz, Gustavo R. Salas Chávez, José Antonio Arenas Villanueva. La Investigación Criminal. Editorial Porrúa.


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Sociedad Organizada VS

Delincuencia Organizada

Alfonso García Alanís

Alfonso García Alanís

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a sociedad nuevoleonesa asentada en tierras áridas,

le acontece es culpa de los demás: del gobierno, los veci-

con climas extremos y alejada del centro, domicilio de los poderes federales, siempre y con dedicación y esfuerzo, había logrado progreso familiar, cultural, educativo y económico. De un tiempo acá hemos sentido que se ha aflojado la disciplina, las buenas costumbres, los valores, el civismo ciudadano y, sobre todo, la solidaridad de la comunidad. Normalmente, el ser humano piensa que lo malo que

nos, los maestros, la corrupción, los policías, los ninis, los medios de comunicación, las sectas religiosas, los Estados Unidos, los españoles y no sé cuantos más. La verdad es que no hay mejor maestro para los menores que sus padres, mejor policía que uno mismo en el cuidado de su seguridad, que los mexicanos entregados al trabajo, para sacar a México adelante.


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DEMOS A LA FAMILIA EL LUGAR QUE LE CORRESPONDE La patria potestad que ejercemos los padres con los hijos genera derechos y obligaciones. La educación (principios, valores) corresponde a los padres. La enseñanza (gramática, física, etcétera) a los maestros. El preocuparse y ocuparse de los hijos; valorar a la familia como la célula de la sociedad; el matrimonio entre hombre y mujer como base de dicha célula social; el trabajo diario y honesto como fundamento del progreso; el amor a México como la única patria que es nuestra, y el respeto y cuidado de nuestros mayores; el apoyo a las autoridades que elegimos, y en general el bien ser y actuar de quienes integramos la comunidad es lo que puede proporcionar los elementos que modifiquen la inseguridad que padecemos -¿por qué no decirlo?- por descuido o flojera de nosotros. Tenemos que actuar en consecuencia. ¿Qué de bueno pueden obtener los muchachos (jóvenes de ambos sexos) cuando salen de la casa a las 12 de la noche para divertirse en la oscuridad de los “antros” y no sé que otros lugares? Y, en su caso, regresar a las 6 de la mañana (si es que no dicen que dormirán con los amigos), sin que sus padres, en la mayoría de los casos, sepan con quién andan ni el lugar de esparcimiento donde están. Y a esto habrá que añadir la inseguridad que existe en esta sociedad, venida a menos en mucho por culpa nuestra. Y digo por culpa nuestra (reconozco y acepto la enfermedad como principio de la cura), porque valoramos más los bienes materiales (dinero, casas, autos, joyas, ropa) que lo realmente valioso, que es la familia, la seguridad, el trabajo, la salud física, nuestra patria. Cambiemos de forma de ser y pronto veremos que la tranquilidad regresa a Nuevo León. Fomentemos la amistad y las buenas relaciones con nuestros vecinos. La conseja popular dice que es mejor tener un buen vecino que un buen hermano, porque al vecino lo tenemos cerca las 24 horas del día y al hermano lo vemos más esporádicamente. LOS VALORES Muchas personas confunden la educación en los valores (amistad, honestidad, respeto a los demás) con una educación moral o religiosa. Esto no es así; tal punto de vista obedece al prejuicio y a la ignorancia. Educar en los valores es buscar que la persona -niño, joven o adulto- aprenda a descubrir el significado de lo que conoce y hace para darle su justo lugar en su vida personal y social; es decir, la persona debe conocer lo que es su cuerpo, cómo funciona; conocer lo que es la economía y sus leyes. Pero lo importante es que llegue a respetar su cuerpo y los de los demás; que cuide su salud y no atente contra la integridad de sus semejantes; lo importante no es conocer las leyes económicas, sino que éstas las pueda aprovechar para crear riqueza que sirva para satisfacer necesidades humanas y no al consumismo.

Como sociedad, debemos -empezando con los vecinos, el barrio, la colonia- convocar a foros regionales para superar la crisis que estamos viviendo. México no se ha acabado con los recientes sucesos; los mexicanos que creemos en nuestro país y que tenemos fe en nosotros mismos, sabemos que, rescatando la unidad de la comunidad, podemos avanzar con tenacidad y mayor coraje en la inseguridad; en lo económico dentro de un modelo de una economía de mercado con responsabilidad social; en la sociedad, con un nuevo pacto que congregue a todos los sectores alrededor del logro del bien común. Debemos seguir avanzando con rapidez en la política, con democracia participativa; todos buscando el beneficio de México y no los intereses creados; no las luchas de liberales y conservadores de antaño que en la actualidad se siguen dando entre los diversos partidos políticos (PAN,


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vigilar, cuidar y educar a los hijos; tener comunicación y buenas relaciones con nuestros vecinos; hacer el bien en nuestro barrio o colonia y otros que formen la cultura de la solidaridad social. Si el gobierno hace su parte y pone un centro de atención inmediata en colonias donde proliferan los pandilleros y gente marginada, ayudará mucho a desterrar la inseguridad que cada vez es mayor. En estos centros de atención inmediata habría, las 24 horas del día, patrullas con policías de barrio; médico, farmacia, comedor, peluquero, regaderas para baño, talleres de oficios varios, justicia de barandilla, camioneta para reparar alumbrado público y todo esto con cobros simbólicos para algunos servicios ($5.00 médico, comida, corte de cabello). Hay quienes quieren hundirnos en la confusión, en una mayor pobreza y dependencia de otros países. Hoy se requiere de mucho más que discursos para preservar y lograr crear los empleos productivos que México necesita.

problemas que nos aquejan. No propongo dejar en la impunidad a todos los responsables de éstas y otras crisis que hemos padecido; es mejor exigir que la justicia, conforme a derecho, determine quiénes son merecedores de castigo, pues es fácil fabricar culpables, levantar falsos en medio de la crisis generalizada. Busquemos construir un país donde impere la ley, no las pasiones. La mayoría del pueblo mexicano: obreros, campesinos, empresarios, maestros, amas de casa, autoridades, han puesto su parte y se han sacrificado. Son otros -y éstos son minoría- los que no han cumplido con su deber; y hay otros más que, por intereses personales o de grupos políticos, nos están empujando a esta crisis.

Se requiere mucho más que de palabras para que puedan sobrevivir miles de empresas pequeñas y medianas (las que generan el mayor número de plazas de trabajo); se requiere que los juicios laborales no duren más de 90 días (plazo establecido por la Ley Federal de Trabajo vigente), y no cargarle al patrón los salarios caídos, por no ser su culpa que las juntas de conciliación, así como abogados y líderes sin escrúpulos alarguen los asuntos en perjuicio de trabajadores y empleadores.

zos y sacrificios que hicieron nuestros padres; no podemos hacerles el juego a los delincuentes y tampoco a los que pretenden capitalizar a su favor la crisis. Apoyemos a nuestro presidente, a nuestro gobernador, a nuestro alcalde y a otros funcionarios que, en su momento, hacen su mejor esfuerzo para salir de este fango. Recordemos que hay más funcionarios públicos buenos que malos. Ante la situación existente, las reacciones desde el disgusto hasta la impotencia han sido generalizadas; lo peor es caer en la desesperación (toque de queda, suspensión de garantías individuales, estado fallido) y en el inmovilismo que ésta produce, porque esto conduce a la violencia sin freno, al estancamiento y al cinismo. La desesperación llega cuando ya no se tiene fundamento para seguir luchando en la vida; la esperanza se fundamenta en la fe, en la confianza cierta en algo o en alguien. ¿En qué podemos hoy basar nuestra esperanza para seguir nuestro camino?

COMPROMISO CON MÉXICO Se necesitan cambios importantes en nosotros y en el gobierno en turno. Urgen propuestas inteligentes y creativas (en lugar de los continuos pleitos entre los partidos políticos). Exijamos ir más allá de la condena a nuestro gobernador y nuestro alcalde (a quienes elegimos), de la queja estéril; renovemos nuestro compromiso con México (no hablemos mal de nuestro país. Es el único que tenemos). Estemos conscientes que usted y yo somos la esperanza de las nuevas generaciones y convirtamos nuestra frustración en poderoso acicate para enfocarnos en las soluciones y no en los

UNIDAD ANTE LA CRISIS Unámonos como sociedad y no echemos por la borda los esfuer-


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FE EN NOSOTROS, EN MÉXICO Y EN LOS VALORES En primer lugar, debemos tener fe en nosotros mismos, en el México que queremos lograr; en ocuparnos de los hijos que le vamos a dejar a México, y, en resumen, debemos fijarnos metas en las que podamos creer, y tener líderes para conseguirlas. En segundo lugar, nuestra esperanza debe basarse en tener fe en los valores del ser humano, en la posibilidad de cambio para bien y en la solidaridad de la comunidad (Hay más gente buena que mala). Por otro lado, nuestra esperanza se debe alimentar en las oportunidades que podemos encontrar a nuestro alrededor (vecinos, barrio, colonia, trabajo y otros), con el mismo realismo que podemos identificar los problemas y obstáculos. México ya no es el mismo de hace 15 ó 20 años, so-

taristas opinan y se convierten en ministerios públicos, jueces y otros más, presionando a las autoridades. so pretexto de que la sociedad quiere saber) que comunican y venden noticias regularmente amarillistas que parecieran tener más seguidores que los editorialistas profesionales y tratan asuntos que alimentan nuestros conocimientos. Cuando hay un accidente automovilístico se paran más de cien curiosos, y lo que causan son más accidentes.

cial, política y económicamente; la mentalidad de los mexicanos, en su mayoría, ha cambiado; y nos mostramos más exigentes de nuestros derechos, aunque, desafortunadamente, menos responsables en el cumplimiento de nuestros deberes cívicos (no se respetan los símbolos patrios, se critica a México y sus autoridades; los alumnos no respetan a sus maestros; los menores no respetan a sus mayores, y otros). La propia experiencia de las últimas décadas nos ha mostrado el fracaso de diferentes modelos económicos y políticos, por la carencia de un profundo sentido humanista.

La sociedad organizada, más temprano que tarde, acabará con la delincuencia organizada. Estamos convencidos de que la respuesta a la crisis de seguridad, social, política y económica por el México que queremos construir, no es sólo de carácter técnico; está en un liderazgo moral que vertebre (una) a la sociedad, para conseguir el país que deseamos; para lograr un desarrollo sostenible, una economía de mercado con responsabilidad social y una democracia participativa.

PREVENCIÓN DEL DELITO Monterrey y su área metropolitana es, por su progreso, atractiva para mucha gente de todas partes de la republica, tanto de la ciudad como del campo, y extranjeros de varias nacionalidades (personas más buenas que malas). Debemos estar muy conscientes de esta gran migración y solidarizarnos con la gente de bien y prevenir los delitos (no hay mejor vigilante de la seguridad que nosotros mismos) uniéndonos contra los delincuentes, ayudándonos en caso de emergencia, denunciando ante el ejército y la marina a los sospechosos (por ser hoy por hoy las autoridades confiables que reprimen a los delincuentes). La enseñanza, desde la preparatoria, debe ser con el plan escuela-empresa (práctica) en una proporción del 40 por ciento teoría y el 60 por ciento práctica. Al final, el trabajo seguro lo tiene el profesionista que sabe aplicar sus conocimientos teórico-prácticos en su especialidad. Los médicos egresados de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario de la UANL son cotizados como triple A por hospitales nacionales y extranjeros. Este ejemplo debe aplicarse a todas las profesiones de universidades públicas y privadas. Las licenciaturas, maestrías y doctorados sin práctica completa no sirven de casi nada. Por otro lado, la mayoría de los organismos intermedios y colegios de profesionistas han dejado de cumplir con su misión ante la comunidad, espacio que han tomado algunos de los medios de comunicación (cuyos comen-

HORARIOS ESCALONADOS Si la comunidad se pone de acuerdo en que la entrada a las fábricas sea a las 7:00 a.m.; a los lugares de enseñanza a las 8:00a.m., y a los comercios y oficinas a las 9:00a.m., también las salidas serían escalonadas, y mejoraría mucho la vialidad en nuestra región. Este solo ejemplo debe servir para hacer muchas otras cosas que, sin mayor costo, beneficien a la comunidad.


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Por el abogado Herberto Javier Núñez Espinosa Ex Magistrado de la Primera Sala del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo León hasta el año de 1985

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Abogado Herberto Javier Núñez Espinosa

petición de nuestro compañero y coordinador editorial para esta revista jurídica, licenciado Lázaro Salinas Guerra, sobre algún tema que pudiera ser de interés para la Generación de Abogados 1956-1961, egresada de nuestra querida y respetada Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (como se le llamaba anterior-

501/99, promovido por nuestro compañero y amigo, el abogado Telésforo Salvador Ardiñes Revilla, resuelto por la Primera Sala del máximo tribunal, el 16 de agosto de 2000, contra la inconstitucionalidad de los artículos 3°, 6° y 13° del decreto de reformas, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 13 de octubre de 1993, (nueva

mente a nuestra Escuela de Derecho y que ahora es también de Criminología), decidí rendir un tributo de admiración y reconocimiento al señor ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, don José de Jesús Gudiño Pelayo. Este reconocimiento es por su magistral ponencia, al resolver el amparo en revisión

Ley del ISSSTELEON), mediante el decreto número 241, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 24 de diciembre de 1993, así como contra sus actos de aplicación, específicamente en los artículos ya antes mencionados. Además, quiero rendir el mismo tributo a quien considero el mejor gobernador del Estado,


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don Alfonso Martínez Domínguez, por su actitud visionaria y resuelta, al crear la pri-mera Ley de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores al Servicio del Estado de Nuevo Leon (ISSSTELEON), previendo los nuevos requerimientos que por virtud de la reforma al artículo 115 de la Constitución Federal fue necesario implementar, a fin de proporcionar de forma eficiente seguridad social a los trabajadores al servicio del Estado.

“En el primer caso, se realiza el derecho y entra al patrimonio; en el segundo, el derecho está en potencia, sin realizar una situación jurídica concreta, no formando parte integrante del patrimonio; estos conceptos han sido acogidos por la Suprema Corte, como puede verse en las páginas 226 y 227 del apéndice al tomo L del al establecer, que para que una ley sea retroactiva, se requiere que obre sobre el pasado, para cambiar, modificar o suprimir los derechos individuales adquiridos’. ‘Al celebrarse un contrato, se crea una situación jurídica concreta, que no puede destruirse por la nueva ley, si no es incurriendo en el vicio de retroactividad. Si una obligación ha nacido bajo el imperio de la ley antigua, subsistirá con los caracteres y las consecuencias que la misma ley le atribuye.’” Sostiene Gudiño Pelayo que en la parte primera del volumen 145-150, Séptima Época del , dice:” “DERECHOS ADQUIRIDOS Y EXPECTATIVAS DE DERECHOS, CONCEPTO DE LOS, EN MATERIA DE LA RETROACTIVIDAD DE LEYES.- El derecho adquirido se puede definir como el acto realizado que in-

Así, se creó el organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propios, cuyo objetivo fue el establecimiento de un régimen de seguridad social a favor de los trabajadores públicos y sus familiares o beneficiarios, con el propósito de proteger la salud de los mismos y garantizar los derechos y prestaciones que dicha ley les confiera. El artículo sexto de la ley del ISSSTELEON de 1983 estableció, entre otros, el derecho a la jubilación en los siguientes términos: “Artículo 6.- Se establecen con carácter obligatorio, las siguientes prestaciones: “I.- Servicio médico para enfermedades profesionales y accidentes de trabajo. “II.- Servicio médico para accidentes no profesionales y maternidad. “III.- Jubilación”. Y continúa el señor ministro en su Magistral Ponencia: “así las cosas y habiendo quedado plenamente acreditada la inconstitucionalidad del artículo Decimo Tercero Transitorio de la ley del ISSSTELEON de 1993, lo procedente es conceder el amparo y la protección de la justicia federal al quejoso, a efecto de que, para el tramite, determinación y monto de su jubilación, únicamente se le aplique la ley del ISSSTELEON abrogada, publicada en el de Nuevo Leon el día veintiuno de enero de mil novecientos ochenta y tres”. Y agrega que sirve de apoyo a lo anterior la tesis publicada en la página 80, volumen CXXXVI, sexta época, del , y que es del tenor siguiente:

troduce un bien, una facultad o un provecho al patrimonio de una persona, y ese hecho no puede afectarse, ni por disposición legal en contrario; la expectativa de derecho es una pretensión de que realice una situación jurídica concreta, conforme a la legislación vigente en un momento determinado.” Explica asimismo que, en este orden de ideas, es evidente que atenta la determinación que antecede y los efectos naturales del amparo concedido, no resulta necesario verter pronunciamiento alguno sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad del artículo sexto transitorio, asimismo reclamado, pues este precepto establece las tablas porcentuales para definir el monto de la pensión a cubrirse, ya que sobre este punto habrá de aplicarse al quejoso la ley abrogada y, consecuentemente, los porcentajes que entonces se contemplaban en la ley para tales casos. Además de lo anterior, también es fundado el concepto de violación resumido en el inciso 2) del considerando sexto de la presente resolución, relativo a que el artículo tercero transitorio de la ley impugnada viola lo dispuesto en el numeral 14 de la Constitución Federal, pues deja sin efectos los convenios y acuerdos celebrados bajo la vigencia de la anterior Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Nuevo León.

“RETROACTIVIDAD, TEORIAS DE LA.- Sobre la materia de irretroactividad, existen diversidad de teorías, siendo las más frecuentes, la de los derechos adquiridos y de las expectativas de derecho y la de las situaciones generales de derecho y situaciones concretas o situaciones abstractas y situaciones concretas, siendo la primera, el mandamiento de la ley, sin aplicación concreta de la misma, el derecho adquirido es definible, cuando el acto realizado introduce un bien, una facultad o provecho al patrimonio de la persona, y hecho efectuado no puede afectarse ni por la voluntad de quienes intervinieron en el acto, ni por disposición legal en contrario; y la expectativa de derecho es una esperanza o una pretensión de que se realice una situación jurídica concreta de acuerdo con la legislación vigente en un momento dado.


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Trayectoria del ministro don José de Jesús Gudiño Pelayo

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l distinguido ministro y nunca bien llorado José de Jesús Gudiño Pelayo tuvo, en forma sucinta y abreviada,

la siguiente trayectoria en su fructífera vida judicial: Nació en Autlan, Jalisco, el 6 de junio de 1943. Estudió la Licenciatura en Derecho en la Universidad Iberoamericana de México, Distrito Federal, y obtuvo el título respectivo el 24 de enero de 1972, con la tesis El concepto de propiedad ejidal a la luz del Derecho Natural. Trayectoria laboral en el Poder Judicial de la Federación: Secretario de Estudio y Cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, adscrito a la Primera Sala Juez Primero de Distrito en el Estado de Sonora, con residencia en la ciudad de Hermosillo. Juez Primero de Distrito en el Estado de Tamaulipas, con residencia en la ciudad de Tampico. Juez Primero de Distrito en el Estado de Baja California, con residencia en la ciudad de Mexicali. Magistrado de Circuito adscrito al Segundo Tribunal Colegiado del Séptimo Circuito, con residencia en la ciudad de Veracruz, Veracruz. Magistrado de Circuito, adscrito al Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil de Tercer Circuito, con residencia en Guadalajara Jalisco. Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Otros estudios profesionales: Estudios de Administración Pública, en la Escuela Nacional de Administración local, Madrid, y en la Escuela Nacional de Administración Pública de Alcalá de Henares, España. Concluyó la Maestría en Derecho por la Universidad Iberoamericana, con la tesis El amparo Mexicano. Problemas fundamentales, el 24 de agosto de 1990. Trabajos Publicados: Los libros: Problemas Fundamentales del Amparo Mexicano, Introducción al Amparo Mexicano; El estado contra sí mismo. Las Comisiones Gubernamentales de Derechos Humanos y la deslegitimación de lo estatal; Controversia sobre controversia. Discusión en torno al alcance de la competencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en controversias institucionales; La justicia federal al final del milenio; Ingeniería judicial y reforma del Estado. Preocupaciones, inquietudes, esperanzas….; La improcedencia y el sobreseimiento en la controversia constitucional; la contradicción de criterios judiciales en el derecho angloamericano y en el mexicano. Una posible explicación a la distinta perspectiva con que se aborda, y Diseños y coincidencias, así como diversos artículos y conferencias. Actividad docente: Ha impartido la cátedra de Juicio de Amparo en diversas universidades: Universidad Autónoma de Baja California, Unidad Mexicali; Centro de Estudios Universitarios Cristóbal Colon, Veracruz, Veracruz; Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Guadalajara, Jalisco; Universidad de Guadalajara, Universidad Panamericana, sede México; Universidad Autónoma de Tlaxcala, División de Estudios de Posgrado; Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y Universidad Iberoamericana, Plantel Santa Fe. Reconocimientos: Ha sido merecedor de los siguientes premios: Presea Tepantlato al Mérito de la Investigación Académica, otorgado por el Instituto de Ciencias Jurídicas de Egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México, campus Aragón, en octubre de 2000; Premio Miguel Villoro Toranzo, concedido por el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, Plantel Santa Fe, en enero de 2002; Reconocimiento por su contribución al estudio del Derecho y la impartición de justicia, otorgado por la Barra de Abogados México-Texas (Texas-México Bar Association), en Monterrey, Nuevo León, en octubre de 2002; en el marco del Programa Nacional de reconocimiento a Profesores de las Universidades Públicas de la Nación con obra escrita, le fue otorgado por el Instituto Nacional del Derecho del Autor y la Facultad de Derecho de la UNAM en agosto de 2005.

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El referido artículo transitorio dispone: “Se dejan sin efectos los acuerdos y convenios celebrados con anterioridad relativos a las materias que regula esta ley; así mismo, se dejan sin efecto las resoluciones emitidas por el Consejo Directivo del Instituto, en lo que se opongan a la presente Ley”. Sostiene que los derechos y prestaciones que se incorporaron a los convenios y acuerdos que la Ley impugnada pretende dejar sin efecto, también constituyen derechos adquiridos, por lo que no pueden ser modificados ni revocados, pues ello constituye una transgresión a la garantía consagrada en el artículo 14 constitucional, relativa a la irretroactividad de las leyes. Expresa igualmente que esta Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha pronunciado sobre la inconstitucionalidad de este articulo, concluyendo que, efectivamente, contraviene lo dispuesto en el diverso 14 constitucional. En sesión de fecha quince de junio de mil novecientos noventa y cinco, al fallar en el amparo revisión 1382/94, sustentó lo siguiente: Las relaciones de servicio que se rigen por el apartado ‘B’ del artículo 123 constitucional, a saber: las que surgen entre los Poderes de la Unión, el Gobierno del Distrito Federal los Estados y sus trabajadores, la jubilación constituye una prestación de seguridad social consagrada constitucionalmente a favor de los trabajadores. Ahora bien, el que la jubilación constituya un derecho legal tratándose de la trabajadora especificada no significa que las condiciones y cuantía en que opere, conforme a leyes aplicables, no pueden ser superadas, mediante acuerdos y convenios, en virtud de que las normas laborales sólo consagran los derechos mínimos de que deben disfrutar los trabajadores con motivo de la relación de trabajo, pero ninguna disposición legal prohíbe que tales derechos puedan superarse; por el contrario, autorizan la asociación de los trabajadores para tal fin. Así, el artículo 40 de la Ley del Servicio Civil del Estado de Nuevo Leon establece que “Las Organizaciones de Trabajadores al servicio del Estado o Municipios, son las asociaciones dependientes de una o de varias unidades burocráticas constituidas para estudio, mejoramiento y defensa de sus intereses comunes. “Conforme al acuerdo de quince de mayo de mil novecientos ochenta y seis, del Consejo Directivo del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Nuevo Leon, las percepciones


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de los jubilados se aumentaban a la misma proporción y fecha en que se incrementaran los salarios de los trabajadores en activo; por lo tanto, resulta claro que este acuerdo creó entre los jubilados una situación jurídica precisa, consistente en la certidumbre de que al aumentar su jubilación en la misma proporción y fecha en que se aumentaran los salarios de los trabajadores en activo, sus ingresos les permitirían mantener un nivel de vida y una posición económica y social similar a la que disfrutaban cuando aún trabajan, y a la correspondiente al personal en activo, lo que ciertamente constituye un derecho adquirido que el mencionado artículo tercero transitorio suprime, al dejar sin efecto dicho acuerdo con violación del artículo 14 constitucional en el perjuicio de la quejosa Rosa Lydia Gutiérrez Ríos, pues deja sin efectos al sistema de jubilación dinámica que la favorecía, y se da margen a que en su lugar aplique el nuevo sistema previsto en la Ley reclamada, en el articulo 69 conforme al cual es renta mensual vitalicia la cantidad de recursos derivados del cálculo actuarial que se efectúe a la fecha de retiro del servidor público y que se entregará a éste de por vida, por concepto de jubilación, o en su caso como pensión a sus beneficiarios y cuya cuantía mensual se actualizará en el mes de enero de cada año, aplicándole un factor; que se obtendrá de dividir el Índice Nacional de Precios al Consumidor del mes de diciembre del año inmediato anterior, entre el citado índice correspondiente al mes de diciembre del segundo año inmediato anterior a aquel en el que se efectúe el ajuste. Este nuevo sistema produce una afectación a la quejosa de que se trata, pues los incrementos que previene se sujetan al Índice Nacional de Precios al Consumidor, que atiende a factores de índole nacional, mientras que los aumentos que gozaba dicha quejosa respondían con más precisión a las necesidades, factores y circunstancias de los trabajadores y, por ende, de los jubilados del Estado de Nuevo Leon. Además constituye un hecho notorio el que por regla general, tratándose de trabajadores en activo, los aumentos de salario pretenden por lo menos mantener el poder adquisitivo de aquellos, lo que no ocurre tratándose de los aumentos de las percepciones de los jubilados. No pasa inadvertido a este Tribunal Pleno que la jubilación dinámica prevista en la Ley reclamada pudiera resultar en algún momento de mayor beneficio para los jubilados que la prevista en el acuerdo que dicha Ley deja sin efectos, como podría suceder, por ejemplo, cuando en un año no se acordara incremento para los trabajadores en activo o se acordara en una cantidad mínima al fin del año; empero, no debe perderse de vista que la ley se reclama con motivo de su mera entrada en vigor y, por ende, al presentarse la demanda de garantías se ignoraba cuál sistema de jubilación dinámica podría resultar más beneficioso, pues de hecho en algunas ocasiones puede serlo uno y en otras otro. Sin embargo, basta que el artículo tercero transitorio reclamado afecte la situación jurídica precisa de que gozaba la quejosa jubilada, para tener por

acreditado el interés jurídico de acudir al juicio de amparo, a que la aplicación del nuevo sistema resulte perjudicial, ya que podría ocurrir que primero le beneficiara y luego le perjudicara, y por aceptar la aplicación benéfica se tuviera por aceptada la perjudicial, cuando que la mera afectación de la situación jurídica precisa en que se encuentra la legitima para reclamar el precepto legal que produce tal afectación a fin de evitar, al obtener la Protección Federal, la aplicación del nuevo sistema cuando le resulte perjudicial”. Preceptúa, además,: que similares consideraciones adujo este Alto Tribunal, en sesión plenaria de veintinueve de agosto de mil novecientos noventa y seis, al resolver por unanimidad de diez votos los amparos en revisión 1382/94, promovido por Lucilda Pérez Salazar y otros: amparo en revisión 1166/94, promovido por María de la Luz Vargas M. y otros; amparo en revisión 1261/94 promovido por Jesús Gerardo Colunga Torres y otros; amparo en revisión 1268/94, promovido por Susana Patricia Silvia Reina y otros y amparo en revisión 1318/94, promovido por José Jesús Limón Rodríguez y otros. Subraya que: sirve de apoyo a lo anterior, la tesis P./J. 63/96 que, con motivo de los fallos precitados pronunció el Tribunal Pleno de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo IV, noviembre 1996, pagina 19 y dice: JUBILACION DINAMICA DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO DE NUEVO LEON ESTABLECIDA EN 1986 EL ARTICULO TERCERO TRANSITORIO DE LA LEY DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DEL ESTADO, PUBLICADA EN EL PERIODICO OFICIAL DEL 13 DE OCTUBRE DE 1993, AL DEJAR SIN EFECTOS AQUELLA, VIOLA LA GARANTIA DE IRRETROACTIVIDAD. El Consejo Directivo del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Nuevo León, mediante acuerdo de quince de mayo de mil novecientos ochenta y seis, determinó incrementar las percepciones de los jubilados en la misma proporción y fecha que aumenten los salarios de los trabajadores en activo. Dicho consejo en los términos de la Ley del Instituto publicada en el Periódico Oficial de veintiuno de enero de mil novecientos ochenta y tres, tiene la representación legal del Instituto, y por ende es el órgano facultado para dictar acuerdos que mejoren los derechos establecidos en la ley a favor de los trabajadores. El acuerdo mencionado fue ratificado en el convenio del veintinueve de mayo


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de mil novecientos ochenta y seis, celebrado entre el Gobierno del Estado y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Sección 50. El artículo tercero transitorio de la Ley del instituto, publicada en el Periódico Oficial de trece de octubre de mil novecientos noventa y tres, dejó sin efectos los acuerdos y convenios celebrados con anterioridad relativos a las materias que regula la ley, entre ellos, el acuerdo y convenio mencionados, estableciéndose en dicha Ley el incremento anual de la renta mensual vitalicia de los jubilados conforme a un factor que se obtiene a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor. El artículo tercero transitorio viola la garantía de irretroactividad en perjuicio de los gobernados consagrada en el artículo 14 constitucional al dejar sin efectos el derecho adquirido por los jubilados consistente en el incremento de sus percepciones en la misma proporción y fecha en que aumentaron los salarios de los trabajadores, afectando la situación jurídica especifica establecida en su favor con anterioridad a la vigencia del artículo citado. Por el mismo tenor dice el ministro ponente que lo procedente es revocar la sentencia recurrida y conceder el amparo y Protección Federal al quejoso también respecto al artículo tercero transitorio de la Ley reclamada. Por lo expuesto y fundado se resuelve: PRIMERO.- Se revoca la sentencia recurrida SEGUNDO.- La justicia de la Unión AMPARA Y PROTEGE a Telésforo Salvador Ardines Revilla contra las autoridades y por los actos especificados en el primer resultando de esta ejecutoria. NOTIFIQUESE; Con testimonio de esta resolución, vuelvan los autos al Juzgado de Distrito de su origen, y en su oportunidad, archívese como asunto concluido. Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por unanimidad de cinco votos de los señores ministros Juventino V. Castro y Castro, Humberto Román Palacios, Juan N. Silva Meza, Olga Sánchez Cordero de García Villegas, presidente y ponente José de Jesús Gudiño Pelayo. Firma el ministro presidente y ponente, con el secretario de Acuerdos de la Primera Sala que autoriza y da fe.” Dejando lo que anteriormente resolvió la Suprema Corte de Justicia y que es jurisprudencia obligatoria para todos los tribunales de la república, incluyendo las autoridades administrativas como es el caso del ISSSTE DE NUEVO LEON, que se ha negado a reconocer los derechos de los jubilados al no ajustar los incrementos que obtienen los trabajadores activos, como ya lo determinó la H.S.C.J.N, el suscrito asevera que, contraviniendo el espíritu de la ley del ISSSTELEON que animó al gobernador Martínez Domínguez a crear entre las prestaciones y derechos de los trabajadores al Servicio del Estado, los diversos directores del Instituto, incluyendo a uno que finalmente terminó su polémica gestión demandando él mismo a la administración estatal que le dio tal puesto, ha continuado regateando el legitimo derecho que tienen los burócratas estatales para que su jubilación sea cubierta al mismo tiempo y en la misma proporción que se cubre su salario a los trabajadores activos a fin de mantener un nivel de vida decoroso y acorde a la situación económica que tenían antes de obtener su justa y legal jubilación ya sea en forma voluntaria o necesaria, según las circunstancias, ha sido perversamente retardada u obstaculizada, escatimando así una prestación que está señalada desde el artículo 123 de la Constitución Federal, así como de la Estatal, violando entonces los dos ordenamientos constitucionales que consagran dicha prestación jubilatoria a quienes han dado parte o la mayoría de su vida al servicio del Estado. Afirmo también que esta conducta perversa es patente en el retardo del instituto o total olvido cuando se le hacen peticiones que se traducen en mejor

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servicio médico o en prestaciones en dinero, como es la que nos ocupa, tratándose de los jubilados o pensionados, quienes de esa manera, en lugar de recibir una justa y legal respuesta a sus reclamos, encuentran largas o pretextos a sus demandas, si es que antes no los ha sorprendido y afectado un mal mortal a su salud, lo que abreviaría sus inquietudes en beneficio del multicitado Instituto. No voy a expresar nombres de compañeros burócratas estatales que como el suscrito ha sostenido una lucha legal y desigual aproximadamente durante 10 años o más, reclamando una jubilación justa y legal conforme a mis más de 30 años de servicio al Estado de Nuevo León, e irónicamente, en el ramo de la administración de justicia, misma que se me ha denegado a lo largo de todo este tiempo de batalla legal contra el ISSSTELEON que desafortunadamente contradice y deja sin efectos las sanas intenciones que tuvo en mente el gobernador Martínez Domínguez cuando promovió su creación y mantenimiento, fines que no parecen haber entendido sus más altos directivos. Incluyo a las actuales autoridades del ISSSTELEON, con motivo de haberse descubierto recientemente que algunos empleados de dicho instituto obtienen mayores beneficios económicos mensuales que sus mismos jefes, lo cual explica que carezcan del numerario suficiente para cubrir jubilaciones o pensiones que con mucho mayores merecimientos deberían recibir personas que actualmente están muy cerca o sobrepasan la tercera edad, que es cuando más necesitan de recursos para afrontar enfermedades y otras carencias a las que tienen derecho constitucionalmente como ha quedado patente en los razonamientos y argumentos del maestro y excelso ministro Gudiño Pelayo, lamentablemente fallecido el pasado fin de año. PACÍFICA Y RESPETUOSAMENTE Lic. Herberto Javier Núñez Espinosa


Los derechos derivados de la antigüedad Licenciado Héctor S. Maldonado Pérez

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n casi todas las legislaciones, la relación laboral propicia la permanencia del trabajador en la empresa, porque su situación jurídica hace nacer en su favor un derecho. “La permanencia de las relaciones de trabajo en tanto subsistan las causas y la materia que le dieron origen y no surja una causa razonable de disolución” (Mario de la Cueva. Derecho Mexicano del Trabajo, Tomo I, página 757), es una tesis que ha sido principio fundamental del Derecho Mexicano. Se permite que los trabajadores no se separen de su empleo, sino por justa causa. La edad más apropiada para el trabajo, especialmente en las fábricas y en general en la industria de transformación, es cuando el hombre, por su juventud, está en capacidad de desarrollar con eficiencia trabajos físicos, que con el tiempo le ocasionan, en edades avanzadas, desgastes y disminución de posibilidad de ser productivos. INSTITUCIONES DE PREVENCIÓN SOCIAL Para cuidar al hombre cuando ha dejado de ser productivo; cuando ya no interesa al empleador, porque sus energías están disminuidas, porque su eficiencia ha mermado, han surgido las Instituciones de la Prevención Social, que con


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templan bien las disminuciones de cargas de trabajo o la jubilación. Pero, además del salario y de las prestaciones que percibe el trabajador, ¿qué le queda o qué derechos adquiere a medida que se va acumulando su antigüedad en una empresa? ¿Qué valor tiene para un trabajador su antigüedad? ¿Qué beneficios le produce, durante la relación o cuando ésta concluye? ¿Qué trato especial le da la Legislación Laboral al derecho de antigüedad? Éstas y otras interrogantes pretendemos dejarlas contestadas en este breve trabajo sobre los derechos derivados de la antigüedad de los trabajadores. Una definición sobre la antigüedad la cita Barassi en su Tratado de Derecho del Trabajo. Refiere: “La duración del servicio

I.- EL DERECHO DE ANTIGÜEDAD COMO FACTOR DE PREFERENCIA EN LA OCUPACION En el artículo 111 de la Ley Federal del Trabajo de 1931, se marcaba como obligación de los empleadores la de preferir, en igualdad de circunstancias, a los trabajadores que hayan servido satisfactoriamente con anterioridad, respecto de los que no estaban en esta posición. Sin embargo, esta disposición legal no constituyó sino una mera declaración, en virtud de que la ley no previó una sanción por incumplimiento, excepto la de carácter administrativo que estaba prevista en el articulo 677 y que consistía en una multa de veinte hasta cien pesos. Al renovarse la Legislación Laboral Reglamentaria, en el año 1970, a iniciativa del presidente Díaz Ordaz, se creó un nuevo capítulo en la Ley Federal del Trabajo, el capítulo cuarto, denominado Derecho de Preferencia, Antigüedad y Ascenso, dentro del Titulo Cuarto, relativo a

prestado ininterrumpidamente, en una empresa determinada; es por ello, el resultado de la continuidad y, en el fondo, su expresión. La continuidad es su substancia” (página 212. Tomo II). En principio, la antigüedad puede ser elemento de preferencia para reingresar a una empresa o para aspirar a un ascenso escalafonario; la antigüedad también es factor para enriquecer los derechos durante el tiempo que dura la relación, más descansos por vacaciones, más aguinaldo, etcétera… también puede ser factor en la estabilidad del trabajador, y, finalmente, la antigüedad es un elemento que, en muchas ocasiones, cuando el trabajador termina su relación en forma voluntaria, por despido, por rescisión o por reajuste, enriquece el monto de la indemnización que recibe. Vamos a referirnos, a la luz de la Legislación Mexicana, a los derechos derivados de la antigüedad, sin dejar de recurrir a la doctrina para desarrollar nuestro tema.

Derechos y Obligaciones de los Trabajadores y de los Patrones. En efecto, el legislador titular del poder revisor de la Constitución siguió reconociendo la obligación patronal contemplada en la anterior Legislación, ahora en el artículo 154, imponiendo la obligación de dar preferencia “a quienes les hayan servido satisfactoriamente por mayor tiempo”, sólo que ahora sí se reglamentó este derecho, para dejar de ser tan sólo una declaración. Se creó este derecho con posibilidades de ejercitar acciones en caso de su incumplimiento, equiparándose su violación al de un despido injustificado, lo que dio nacimiento al derecho de reinstalación o de indemnización, tal y como está previsto para el caso análogo referido en el artículo 48 de la Legislación Laboral vigente. Cierto que el artículo 153 establece: “El incumplimiento de las obligaciones contenidas en el articulo 154 y 156 da derecho al trabajador para solicitar ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, a su elección, que se le otorgue el puesto correspondiente o se le indemnice con el importe de tres meses de salario”. La parte final de este precepto también da derecho al pago de salarios dejados de percibir. Además, a fin de que el trabajador esté en condiciones de hacer valer este derecho, se establece la forma o procedimiento para exigir esta preferencia, según es de verse

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en lo dispuesto por el artículo 155, independientemente de que el artículo 158 declara obligatorio para el patrón que se determine su antigüedad y se le expida la constancia respectiva. A este respecto, el legislador expresó en la iniciativa de ley: “En los últimos años se ha agravado el problema de algunos trabajadores que sin tener el carácter de trabajadores de planta, prestan habitualmente sus servicios supliendo las vacantes transitorias y temporales, o ejecutando trabajos extraordinarios o para obra determinada que no constituyen una actividad normal permanente de la empresa. En lo sucesivo, estos trabajadores estarán protegidos por las normas que se acaban de mencionar, de tal manera que en igualdad de circunstancias deberán ser preferidos para la continuación de los trabajos y para que cubran las vacantes que ocurran”. II - EL DERECHO DE ANTIGÜEDAD COMO FACTOR DE ASCENSO No podemos dejar de citar nuevamente al maestro De la Cueva, porque el estudio que contiene su original obra es una fuente ineludible del investigador, y al respecto, cuando habla del derecho de ascenso, lo define de la siguiente manera: “Se llama derecho de ascenso la aptitud del trabajador para cubrir las vacantes que ocurran en puesto de categoría superior al que desempeña. Adoptando el segundo criterio, se entiende por derecho de ascenso la obligación de la empresa de cubrir las vacantes que ocurran, con los trabajadores de la categoría inmediata inferior”. (Obra citada, página 770). El derecho de ascenso es, pues, la materialización de una perspectiva de derecho que, ya existiendo una relación laboral, tiene un trabajador para aspirar a mejorar en categoría y en salario, siendo cierto que este ascenso puede ser temporal o definitivo. La Ley de 1970 enriqueció abundantemente el derecho sustantivo de ascenso y su reglamentación. En efecto, en el artículo 159 se indica en qué casos se puede mover un escalafón y, por lo tanto, darse ocasión a una oportunidad de ascenso. ¿Cuáles son estos casos?: a) Cuando hay una vacante definitiva; b) cuando se da una vacante provisional y; c) cuando existe un puesto de nueva creación. Cierto que la ley actual no contempla como base de ascenso el escalafón ciego, pero la antigüedad sigue siendo factor importante. Al respecto, la razón que da el legislador la expresa en su iniciativa: “Uno de los problemas que ha preocupado a las empresas y a los trabajadores, relacionados con los derechos de antigüedad, se refiere a la manera como deben cubrirse las vacantes que ocurren en la empresa”, y después de analizar lo que es el escalafón ciego y el escalafón por capacidad, se razona: “El proyecto se coloca en una posición intermedia: Se parte del principio de que la antigüedad es la base de los ascensos, pero si la empresa, a lo que está obligada según se explica en un capitulo anterior, organiza los cursos de capacitación para los trabajadores, aquel a quien le corresponda el ascenso, deberá demostrar su capacidad para el puesto nuevo…” Luego, cuando se establecen las reglas en el referido


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artículo 159, se condiciona el derecho al que tenga aptitud y antigüedad; en igualdad de condiciones, se preferirá al trabajador que tenga aptitud, antigüedad y familia a su cargo, y, de subsistir la igualdad, la preferencia la determina la mayor aptitud; esto, cuando se haya cumplido con la obligación de capacitar. En el caso en que esto no haya ocurrido, la vacante se otorgará al trabajador más antiguo y al que tenga mayor familia a su cargo. Para que se prepare la acción o se ejercite el derecho cuando se dé la oportunidad, la ley ordena que previamente se forme un cuadro general de antigüedades. Es oportuno advertir que, para efectos escalafonarios, la antigüedad debe ser la que se tenga en la categoría inmediata inferior y no la antigüedad en la empresa. III- DERECHO DE ANTIGÜEDAD COMO FACTOR EN LA ESTABILIDAD EN EL TRABAJO Nuestra Legislación contiene diversas disposiciones de donde se desprende que la antigüedad es un elemento que determina la estabilidad en el empleo, y vamos a analizarlas desde que se inicia hasta que pudiera sobrevenir una causa de terminación. A) La antigüedad provoca la extinción de una posible causa de rescisión. Efectivamente, la relación de trabajo, de acuerdo a nuestra legislación, debe ser por tiempo indefinido, salvo cuando se justifique la existencia de una relación por tiempo fijo o por obra determinada. Esta justificación debe estar prevista en la ley, para que sea efectiva. Algo señalan al respecto los artículos 36, 37, 38 de nuestra Legislación Laboral. Congruente con ello, la relación de trabajo surte todos sus efectos desde el momento mismo en que se empieza a prestar el servicio, pues en nuestra Legislación no existe el contrato a prueba. El primer beneficio que otorga el transcurso del tiempo en favor de un trabajador que ha iniciado una relación, lo establece el artículo 47, fracción I de nuestra ley, que permite como una causal de rescisión o despido aquélla que se base en el engaño que haga el trabajador al patrón, al inicio de la relación, exhibiendo certificados falsos o referencias en donde se le atribuya al prestador de servicios capacidad, aptitudes o facultades de que carece. Sin embargo, si se llega a dar este supuesto y no se hace

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valer por el patrón dentro de los primeros treinta días, precluye este posible derecho de despido justificado en perjuicio del patrón. El referido precepto legal expresamente señala: “Engañarlo el trabajador o en su caso el sindicato que lo hubiese propuesto o recomendado con certificados falsos o referencias en los que atribuyan al trabajador capacidad, aptitudes o facultades de que carezca. Esta causa de rescisión dejará de tener efecto después de treinta días de prestar sus servicios el trabajador”. B) La antigüedad como factor para ser titular del derecho a la reinstalación obligatoria. En la fracción XXII del artículo 123, Apartado A de la Constitución General de la República, se declara que un patrón no puede despedir a un trabajador sin justa causa, y si lo hace, éste tiene el derecho de exigir que se le siga proporcionando el trabajo. Esto es lo que se conoce en la Doctrina Mexicana como reinstalación obligatoria y que fue confirmada en las reformas constitucionales promovidas por el presidente Adolfo López Mateos en el año 1962, y constituyen un verdadero esfuerzo legislativo para dar estabilidad a los trabajadores. Si el trabajador no ha cumplido un año de antigüedad, el patrón puede despedir al trabajador sin justa causa, con la obligación de pagarle una indemnización; pero si ya cumplió un año y se rebasa esta antigüedad, el trabajador, para ser despedido, necesita haber cometido alguna falta grave de las que determine la ley, según lo expresa el artículo 48 de la Ley Federal del Trabajo. Las excepciones al principio de la reinstalación obligatoria son las que prevé el artículo 49 de la Ley Federal del Trabajo, señalando, entre otras, la circunstancia de que el trabajador no haya alcanzado un año de antigüedad. C) La antigüedad como factor de permanencia en la relación laboral. 1- Si un trabajador ha llegado a cumplir más de veinte años de antigüedad, no obstante que llegare a actualizar alguna de las causales de rescisión ordinarias que prevé la Ley, el patrón no puede despedirlo, según disposición que la Ley Federal del Trabajo contiene en el capítulo de derecho de preferencia, antigüedad y ascenso. Cierto, el artículo 161 de nuestra ley preceptúa que, cuando la relación de trabajo haya tenido una duración de más de veinte años, el patrón sólo podrá rescindir por alguna de las causas señaladas en el artículo 47, pero si éstas son particularmente graves;

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de lo contrario, sólo se hará acreedor el trabajador a una sanción disciplinaria. 2- La antigüedad como factor para seguir conservando el trabajo en casos de reducción de los trabajos. La ley establece, en su capítulo especial, las causas por las cuales se puede decretar la terminación colectiva de las relaciones de trabajo; pero esta terminación no siempre es total, sino que, en ocasiones, solamente produce la reducción de los trabajos y en este caso lo que ocurre es que se terminan relaciones individuales de algunos trabajadores, preceptuándose en el artículo 437 que, cuando esto acontezca “Se tomará en consideración el escalafón de los trabajadores, a efecto de que sean reajustados los de menor antigüedad”.

de antigüedad de cada trabajador. También, en ocasiones, pero por vía de conquista en la contratación colectiva, al trabajador más antiguo se le otorga mayor cantidad de aguinaldo o de despensa o de alguna otra prestación de carácter de previsión social.

3- La antigüedad como factor determinante para que subsista la relación laboral en el caso de implantación de maquinaria o de procedimientos de trabajo nuevos. Cuando una empresa moderniza sus sistemas de producción e instala maquinaria que obliga a desplazar la mano de obra, porque la máquina es más productiva y requiere menos operarios, entonces se provoca un fenómeno de reducción de personal, mismo que está previsto en el artículo 439 de nuestra ley, pero nuevamente la antigüedad se constituye en escudo protector de la estabilidad en el trabajo.

este caso serán tres meses de salario. Sin embargo, como nuestra legislación tolera algunas excepciones al principio de estabilidad, y además permite que el trabajador dé por terminado el contrato de trabajo cuando el patrón le da causa, en estos casos la indemnización resulta mayor que la de tres meses, y su incremento va en relación con la antigüedad, pues se agrega el concepto de veinte días por cada año. Son varios los casos en que la ley ordinaria reglamenta una indemnización superior a los tres meses. Algunos ejemplos nos ilustran al respecto: articulo 49, artículo 51, articulo 439, y en los casos de incumplimiento de un laudo por parte del patrón.

IV.- LA ANTIGÜEDAD COMO FACTOR QUE DETERMINA MAYORES DERECHOS CUANDO LA RELACION DE TRABAJO ESTÁ VIGENTE La antigüedad en el trabajo es determinante para incrementar el derecho de vacaciones. La ley indica que, a medida que la antigüedad del trabajador va siendo mayor, el patrón está obligado a mejorarle su derecho a descansar con motivo de vacaciones. El artículo 209 establece una escala que regula el derecho de vacaciones según los años

V.- LA ANTIGÜEDAD COMO FACTOR IMPORTANTE EN LA DETERMINACION DEL MONTO DE LAS INDEMNIZACIONES Ya hicimos referencia a que el artículo 123, en su fracción XXII, establece que cuando un patrón despida sin justa causa a un trabajador, éste tiene el derecho de exigir una indemnización o que se le reinstale en su trabajo. La Ley ordinaria, en el artículo 48, fija que la indemnización en

VI.- LA ANTIGÜEDAD COMO GENERADORA DEL PAGO DE UNA PRIMA A partir de la Legislación Mexicana de 1970, el trabajador mexicano disfruta del reconocimiento de la antigüedad para los efectos de recibir una prestación económica al terminarse la relación laboral, en las causas y bajo las condiciones previstas por la Ley.


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La prima de antigüedad no es una indemnización, ni tampoco una prestación de seguridad social; la iniciativa del legislador la definió diciendo que: “Se trata de una prestación que se deriva del solo hecho de trabajar, por lo que, al igual que las vacaciones, debe otorgarse a los trabajadores con el transcurso del tiempo, sin que en ella entre la idea de riesgo; o, expresado en otras palabras, es una institución emparentada con la que se conoce con el nombre de fondo de ahorro, que es también independiente de las prestaciones otorgadas por el Seguro Social” (Iniciativa de la Ley Federal del Trabajo enviada por el C. Lic. Gustavo Díaz Ordaz, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos). La ley ordinaria, en su artículo 162, establece las condiciones jurídicas que se deben dar para que proceda el pago de la prima de antigüedad, amén de que otros preceptos diversos también requieren su pago. El maestro mexicano Francisco Ramírez Fonseca, en un estudio especial sobre la prima de antigüedad, expresa al respecto: “Así pues, para nosotros, la prima de antigüedad es la suma de dinero que recibe el trabajador de planta cuando renuncia a su trabajo o cuando es despedido con o sin justa causa o cuando él rescinde su contrato de trabajo por causa imputable al patrón, o cuando se dan otros supuestos legales” (La Prima de Antigüedad, página 37). VII.- JUBILACION Un derecho más creado por la antigüedad es la jubilación. Roberto Muñoz, en su ya citada obra, define la jubilación en la reforma: “Es el derecho de los trabajadores de recibir una pensión vitalicia después de la disolución de su relación de trabajo por razón de edad avanzada, largo tiempo de prestar los servicios o incapacidad para seguirlos prestando”. Desde luego que no coincidimos cabalmente con esta definición; sin embargo, sí estamos de acuerdo en que deviene este derecho de la antigüedad en el servicio. La jubilación puede estar prevista en la Ley o en el Contrato Colectivo de Trabajo. La Ley Laboral Mexicana no sostiene esta constitución, pero existe en la gran empresa reglamentada convencionalmente en la contratación colectiva. Hay que dejar consignado, sin embargo, que la jubilación no tiene como origen y factor único la antigüedad, pues en ocasiones también se deriva de la edad del trabajador; en la mayoría de los casos se combinan, para su procedencia, edad y antigüedad. La jubilación no siempre es obligatoria; en ocasiones, cuando se fundamenta la antigüedad, es optativa para el trabajador. Como última referencia a los beneficios que otorga la antigüedad al trabajador, cabe citar que, de acuerdo con la Ley del Seguro Social vigente en nuestro país, también la antigüedad del trabajador como asegurado es determinante para las diversas prestaciones de seguridad social que este cuerpo de disposiciones contempla en beneficio de los trabajadores asalariados.

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Licenciado Mario González Mendoza Notario Público Número 97

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n México, el notario público es un profesional del derecho que tiene a cargo una función de orden público, por delegación del ejecutivo estatal. Cada Estado de la República Mexicana tiene su Ley del Notariado, que señala que el notario es la persona investida de fe pública, para hacer constar los actos y hechos a los que las partes interesadas deban o quieran dar autenticidad conforme a las leyes, autorizándolo para intervenir en tales actos y hechos, revistiéndolos de las formalidades legales. Podemos decir que el Notariado, en el ámbito de la Administración Pública, se califica como un órgano descentralizado por colaboración, con una forma jurídica especial, en la que el notario no es un funcionario ni servidor público en el sentido del Derecho Administrativo y, por lo tanto, no recibe sueldo del Estado ni está sujeto a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos; prácticamente es un particular perito en derecho, que, por designación y delegación del Estado, tiene fe pública, que presta

retiene y entrega impuestos y derechos, asumiendo una responsabilidad solidaria. Para llevar a cabo su función, el notario debe escuchar, interpretar y aconsejar a las partes, preparando, redactando, certificando y autenticando el instrumento correspondiente. En ese hacer y actividad, el notario debe ser imparcial; debe procurar conciliar los intereses de las partes, guardar el secreto profesional y dar cumplimiento a las normas éticas y jurídicas.

un servicio por cuenta de sus clientes, y es, además, un auxiliar del fisco local, federal y municipal, pues calcula,

por esto, las diversas leyes del Notariado establecen incompatibilidades y prohibiciones para actuar y ejercer ese

IMPARCIALIDAD DEL NOTARIO La imparcialidad es deber fundamental del notario. Este concepto está integrado a varios deberes notariales, a saber: - Al actuar, el notario debe estar libre de cualquier compromiso o relación que le impida aconsejar a las partes y redactar los instrumentos con justicia y con seguridad jurídica para todas las partes que intervienen. Precisamente

Breves comentarios sobre la función notarial


oficio. Efectivamente, la función del notario es incompatible con todo empleo, cargo o comisión pública distinta de la enseñanza o beneficencia; con cualquier trabajo personal subordinado y con el ministerio de cualquier culto. -En algunos estados, la actividad notarial es totalmente incompatible con la del abogado postulante o litigante en asuntos contenciosos, salvo en causa propia. Por excepción, en el Estado de Tamaulipas, los notarios pueden ejercer su función notarial y, con el carácter de patrono o apoderado, dirigir los asuntos particulares que se le encomienden y que sean inherentes a dicha profesión; pero en tales asuntos, cuando haya contienda, no deberán actuar con el carácter de notarios. Por lo tanto, en Tamaulipas, los notarios pueden litigar aun en negocios contenciosos. -Considerando que el notario tiene la obligación de asesorar y proteger los intereses de quienes concurren ante su presencia, y redactar el contrato con absoluta imparcialidad, resulta una evidente incompatibilidad con la práctica de abogado o litigante que representa o defiende

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a una de las partes en contra de la otra. Es conveniente aclarar que no existe incompatibilidad de litigio con el ejercicio del notario cuando actúa como árbitro o interviene como abogado en los procedimientos de jurisdicción voluntaria en donde, de acuerdo con la Ley del Notariado, estará autorizado para actuar. ACTUAR CON EFICIENCIA Y PROFESIONALISMO El notario, al redactar los instrumentos en que intervenga, debe aplicar sus conocimientos jurídicos y su experiencia para satisfacer las necesidades de sus clientes, dándoles seguridad jurídica. Por esta razón, el notario tiene la necesidad de capacitarse y mantenerse actualizado constantemente, con el estudio de los constantes cambios que existen en las instituciones y leyes jurídicas; tiene que investigar en los textos de los ordenamientos legales y aprender de las disposiciones y de la realidad social. Con esta preparación técnica y científica, el notario podrá desempeñar su cargo con la eficiencia requerida. Es por eso que la normatividad determina que el profesional del derecho, para ingresar al Notariado, debe presentar examen de oposición. Además, los colegios de notarios promueven cotidianamente conferencias, seminarios y cursos para conseguir y mantener esa superación profesional. SECRETO PROFESIONAL Los interesados en un servicio notarial se ven en la necesidad de informar al notario de datos y circunstancias que, de ser conocidas por terceras personas, en algunos casos, podrían dañar su reputación y su patrimonio. Efectivamente, quien acude con el notario le transmite en confianza información para resolver sus problemas jurídicos, con la convicción de que el notario es un profesional discreto que no va a revelar los secretos escuchados. Este deber del notario está previsto claramente en las leyes del Notariado, y además su violación es severamente sancionada por los códigos penales. Sin embargo, es preciso aclarar que los notarios quedan excluidos de responsabilidad respecto de informes que son obligatorios para

el notario dar, de acuerdo con la ley, y también en los actos o documentos que se inscriben en el Registro Público de la Propiedad, a los cuales tienen acceso terceras personas por la publicidad registral. LIMITE TERRITORIAL El notario tiene fe pública en el Estado donde le fue otorgado su nombramiento. Por lo tanto, los actos que autoriza fuera de esa competencia territorial carecen de valor, y son anulables. La función principal del notario es proporcionar seguridad jurídica; por ende, si un notario actúa fuera del ámbito de validez territorial que le corresponde, perjudica y coloca a sus clientes en un estado de inestabilidad jurídica, y viola todos los procedimientos notariales. Sin embargo, procede aclarar que la fe que otorga el notario dentro de su territorio, sí puede referirse a cualquier otro lugar, siempre que se dé cumplimiento a lo previsto en la Ley de Notariado vigente y aplicable en la entidad de su competencia. SERVICIOS SOCIALES El notario coadyuva y coopera con el Estado y con la Federación en la solución de problemas sociales que afectan a su comunidad. Así, consecuentemente, y a través de los colegios estatales y la Asociación del Notariado Mexicano, el notario participa en la elaboración de actas y escrituras públicas en forma gratuita o a un mínimo costo, cuando se trate de colaborar en el arreglo de problemas, como son los que contemplan los programas de regularización de la tenencia de la tierra y la titulación de la vivienda popular. Al efecto se han celebrado diversos convenios de concertación con el gobierno federal y gobiernos estatales. Otro ejemplo es la prestación de servicios para el otorgamiento de testamentos en el mes de septiembre de cada año, en ayuda de personas de escasos recursos. Considerando la globalización social y económica, y principalmente los asombrosos avances tecnológicos en materia electrónica, y que el Derecho Notarial, y en particular la actuación del notario, cumple un rol de gran importancia en la sociedad, tanto local como internacionalmente, es relevante señalar que constantemente se celebran convenciones y jornadas que buscan uniformar los criterios y normas aplicables que coadyuven a consolidar y mejorar las relaciones entre los pueblos.


unque las colecciones privadas de libros empiezan a aparecer hacia el siglo IV a. C., como la de Pisístrato, tirano de Atenas, que por primera vez recogió y copió la obra de Homero, poniendo su biblioteca a disposición de los atenienses, o la de Aristóteles, que fue la primera organizada metódicamente; la de Perseo, rey de Macedonia, y la de Demóstenes, de quien se afirma que copiaba los libros de su puño y letra; por esa misma época se empiezan a establecer las primeras bibliotecas públicas. Atenas y Corinto, por ejemplo, contaban con buenas bibliotecas. Rodas era, dice don Alfonso Reyes, un centro librero de importancia, y de ahí procede un catálogo donde abundan las obras de política y de retórica. Éfeso parece haber contado también con librería y biblioteca. CENTRO DEL SABER Y DE LA CULTURA HELÉNICAS De entre ellas, la más famosa y la considerada como una de las maravillas del mundo antiguo fue la de Alejandría, fundada entre los años 320 y 280 a. C. por los primeros Ptolomeos, como depositaria y centro del saber y la cultura helénica, y lugar a donde médicos, geógrafos, poetas, filósofos, matemáticos y filólogos acudían en busca de conocimientos y respuesta a sus preguntas.

La biblioteca se inició con la fundación del famosísimo Museo por Ptolomeo I Sóter, primer faraón de la estirpe de los Lágidas, como “Lugar de las musas, hijas de la diosa de la memoria”, y en él se cultivaron todas las ciencias. Se supone que fue su hijo Ptolomeo II, Filadelfo, quien construyó e inició la formación de la biblioteca, con la idea de unir el estudio de las ciencias y la conservación de los textos que las contenían. Ambos, museo y biblioteca, estaban cerca del mar, en el barrio de Bruquión, y formaban parte del complejo palaciego, junto con un observatorio astronómico, un jardín botánico y un zoológico. Este complejo constaba de una galería cubierta y una construcción semicircular con bancas corridas, donde los lectores y visitantes podían sentarse o caminar mientras leían, meditaban o conversaban. La biblioteca tenía 10 grandes piezas o salas, cada una dedicada a una disciplina diferente. Como para la época se le cosideraba la institución mas importante dedicada al saber, los propios poetas, filosofos y científicos se ocupaban de su mantenimiento. ACERVO DE 700 MIL VOLÚMENES Aunque los historiadores difieren en el número de volúmenes que guardaba la biblioteca, según Aulio Gelio, para


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el año 47 a. C., en que Julio César se apoderó de Alejandría, quemándose buena parte del acervo en el combate, la biblioteca tenia 700 mil volúmenes, con ejemplares repetidos de varias obras y contenía la mayoría de la producción escrita de la antigüedad. Para don Alfonso Reyes, arriba citado, esta cifra no es exagerada, si se considera, primero, que ahí se custodiaba toda la literatura griega, de la que hoy sólo poseemos una pequeña parte, y que las dimensiones de los rollos de papiro eran relativamente pequeñas, pues sólo Homero, con sus dos grandes epopeyas, se llevaba unos 24 volúmenes. En la época de Ptolomeo II se catalogaron todos los volúmenes (que eran rollos de papiro o pergamino) y los tómos (hojas cortadas que podían colocarse en partes o libros), que contenían obras de casi todo el mundo: Grec ia, Persia, India, Palestina, África, y posteriormente de Roma.

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LAS COPIAS MÁS EXACTAS DEL MUNDO Es de mencionar que, aunque la biblioteca tenía catálogo y estaba a disposición de todo aquél que la quisiera utilizar, los libros eran caros, pues cada uno se copiaba a mano. Sin embargo, a decir de Carl Sagan, la biblioteca tenía las copias más exactas del mundo, y el arte de la edición crítica se inventó ahí. Ejemplo de ello es que nosotros conocemos el Antiguo Testamento por las traducciones griegas hechas en la Biblioteca de Alejandría. Buena parte de su desarrollo se debe a lo acertado de los nombramientos de sus bibliotecarios, como Demetrio de Falera, invitado por el primer Ptolomeo, y otros notables hombres de ciencias y letras de la antigüedad, como Aristófanes y Apolonio. Su interés y el de las autoridades de la ciudad por aumentar el acervo los empujaba a enviar compradores para obtener materiales escritos de todo el mundo conocido. Célebre es el hecho

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de que todo barco que atracaba en el puerto de Alejandría era revisado para copiar los rollos que llevara. PRECURSORA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Pero la institución -a decir de J. Tomás Nogales, de la Universidad Carlos III de Madrid- no se limitaba a ser depositaria de estas obras, sino que impulsaba y financiaba la investigación científica, con lo que se generaban nuevos conocimientos. Un grupo de eruditos, sostenidos con fondos de la colectividad, trabajaba en ella explorando la física, la literatura, la astronomía, la geografía, las matemáticas, la biología y la ingeniería. En un momento de su historia el museo y la biblioteca reunieron más de cien sabios, con sus correspondientes discípulos. Los resultados fueron asombrosos. Eratóstenes calculó con precisión el tamaño de la tierra, la cartografió, y afirmó que se podía llegar a la India navegando hacia el oeste desde España. Hiparco anticipó que las


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estrellas nacen, se desplazan lentamente, y al final perecen; fue el primero en catalogar las posiciones y magnitudes de las estrellas y en detectar estos cambios. Euclides creó un texto de geometría, que sirvió durante muchos siglos. Galeno escribió obras básicas sobre la anatomía y el arte de curar, los que dominaron la medicina hasta el Renacimiento. Además, mencionamos, entre otros muchos, a Herófilo, fisiólogo que estableció que la sede de la inteligencia es el cerebro y no el corazón; a Herón de Alejandría, inventor de cajas de engranajes y de aparatos de vapor; a Arquímedes, genio mecánico; al astrónomo y geógrafo Tolomeo, cuyo universo centrado en la tierra perduró hasta el Renacimiento, y una célebre mujer nacida en Alejandría el año 370 d.C., Hipatia, que fue matemática, astrónoma, física y jefa de la escuela neoplatónica de filosofía. Por eso se puede afirmar que la biblioteca de Alejandría es precursora de la investigación científica. El genio florecía en aquellas salas, dice Carl Sagan. “La Biblioteca de Alejandría es el lugar donde los hombres reunieron por primera vez, de modo serio y sistemático, el conocimiento del mundo”.


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