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La constancia creo que es uno de los peldaños de la escalera que llamamos satisfacción. Otro dilema a descubrir 33 en el proceso es poder darse cuenta del fino hilo entre la convicción y la testarudez. Actos sensibles todos ellos. Por eso educar, cultivar la sensibilidad es primordial. ¿Cómo se educa? A través de la lectura siempre, es la única manera de ahondar en lo que descubren nuestros sentidos. Si nosotros mostramos sensaciones inmediatas tendremos desfogue y muy poca expresión artística. Tenemos que profundizar nuestras emociones. La academia ayuda, norma, mas no es suficiente. El misterio creativo es lo que intensifica el proceso. La satisfacción de ver y tener lo no que existía para mi es el culmen de la acción. Habrá que advertir que este proceso sólo se identifica cuando tu trabajo es de imaginación y no de reproducción. La sentencia que afirma que la sensación de mirar que ya no le falta nada a lo que has hecho es una aventura, y a veces, logra que los que miran coincidan contigo.

Hemos visto que en la mayoría de tus pinturas se incluyen personajes amorfos y coloridos, ¿cuéntanos cómo se llama a dicha técnica que impregna de originalidad tu obra? Los personajes amorfos tienen como sustento la figura humana. Durante mucho tiempo di clases de dibujo con modelo, tanto femenina como masculina, aparte de mi formación homocéntrica, tal vez por eso la estilización o deformación que puede ser atributo feliz o desgraciado. Algunos observadores de mi trabajo dicen que ven surrealismo, yo lo dudo, yo creo que estoy más cerca del expresionismo, tal vez porque en el drama del expresionismo no tenga cabida el humor, el beneplácito, y en mi trabajo lo hay, me excluyan de él, por eso yo prefiero trabajar sin epítetos. En cuanto a la técnica puedo comentarles que he encontrado en la acuarela un medio ideal. Me permite mucho profundizar en el color, gracias a los papeles de algodón que absorben y tiñen. Me gusta el sentido contradictorio que le doy a la acuarela. Es una técnica que no permite muchos errores, es una técnica volátil, nítida, transparente que yo me encargo de dar cuerpo, solidez en cuanto al color. Es una técnica de agua que convierto en sólida. Yo trabajo mucho la acuarela, veladura tras veladura, superponiendo colores, sin que pierdan su nitidez. Académicamente la acuarela no se trabaja así, pero hace tiempo que dejó de importarme.

Respecto a lo anterior, ¿en qué antecedentes de movimiento o artista te basas? Puedo decirte mis Antojos, los pintores y dibujantes, escritores, músicos, danzantes, científicos, bares y cantina (muy pocos) Universidades en las que me sustento. Debo confesarte, antes de todo este tinglado, lo que yo soy en verdad es un lector con actividades extra página. Un lector en desorden. Un poeta me llevaba a un novelista y este a un pintor y un músico me llevaba a otro escritor. El que sea yo pintor es circunstancial. En mi primera infancia (llevo muchas) mis estudios fueron musicales, pensé que ese sería mi destino y no lo fue. Después llegó la lectura y pensé en ser escritor, comenzaba a dibujar y pensé ser tlacuilo, después fui profesor y pensé que mi mundo sería la Academia; ahora ya no sé muy bien si quiero ser alguna cosa. No creas que evado la pregunta y te diré que Bach y Mozart y Schubert me han acompañado desde el inicio. Saturnino Herrán, Wilfredo Lam, Egon Shiele, Miró, Durero, Brueghel el Viejo, López Velarde, Alberti, Sor Juana, Juan José Arreola, Salvador Elizondo, León Felipe, Stendhal. Este sustento, múltiple, está presente siempre.

Al descubrirte nos podemos dar cuenta que aparte de la plástica, escribes poesía: ¿De qué manera influye la poesía en tus obras y cómo lograste esa sinergia? Como ya le decía para mí el acto de escribir y el acto de dibujar son estados de consciencia que sólo cambian de herramienta. Escribir y dibujar son afines. En el dibujo a línea no hay trampas, resquicios donde se fugue la sinceridad, en la poesía, la que yo cultivo, busca la desnudes. Al igual que la línea las palabras buscan sonar, tener ritmo. Antes de comenzar a dibujar, la palabra ya sonaba en mis oídos. Son herramientas distintas, no las confundo, lo que se dice en una no se puede decir en la otra.

Monolito VI  

Revista literaria Monolito. Sexto número.

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