Page 1


ju a n m a p ĂŠ r ez en P e s s o a

en Pessoa 3


Agradecimientos: A Natalia que me presentó a Pessoa A Ana Bonmatí y el Col.legi Rector Peset por haberme permitido mostrarme en Pessoa así como a Josep Lluis Sirera y Antonio Ariño por respaldar esta exposición. A la casa de Fernando Pessoa. A todos los que han participado y apoyado este proyecto: Anna, Juan, Mery, Conçe, Marta, Ángela, María José, Teresa, Rosa, Eva, Isa e Isidre, Manolo, Ramón, Salvador, Anne, Ursula y Franz Josef. A mis padres.

Juanma Pérez en Pessoa Sala la Muralla. Col.legi Major Rector Peset Abril-Mayo 2011 Edició Universitat de València Col.legi Major Rector Peset Coordinació Ana Bonmatí Textos Salvador Albiñana Anne Longuet Marx Mery Sales Ana Bonmatí Joan Ramón Escrivá Diseny Juanma Pérez Traduccions Servei de Política lingüística de la Universitat de València Antoni Domènec © dels textos, els autors © de les imatges, Juanma Pérez © de l’edició, Universitat de Valencia

ISBN: 978-84-370-8107-6

4 en Pessoa

en Pessoa 5


E

n alguna conversación sobre la ciudad de Córdoba apareció Lisboa, no sé muy bien por qué. ¿O quizás hablábamos de cómo lograr que el papel utilizado para hacer collages resistiera mejor el paso del tiempo? O a lo mejor no

era cualquier papel, sino ese papel de plata, que era de hoja de estaño, de la chocolatina que una niña come en algún poema de Fernando Pessoa. Mantenía una conversación con Juanma Pérez, pintor, profesor especializado en paisaje, experto en restauración y ocasional visitante del Colegio. Tenía previsto dejarse llevar por las calles que Pessoa recorría con escrupuloso hábito. Rua do Ouro, Largo do Chiado, Rua Coelho da Rocha, Rua Garret, calles –imposiblemente reales, dirá el poeta- por las que de continuo tropezaba con la prolijidad de lo real. Lisboa con sus casas de varios colores, los café-restaurante, los escaparates, las estaciones…De ese ir y venir han resultado fotografías, dibujos y vídeos que acogidos al título En Pessoa se presentan ahora en la Sala de la Muralla. En este Pessoa, a menudo escondido y siempre multiplicado, han colaborado amigas del artista como Ursula Schütz, que quizá lleve este trabajo a la Torre de Hölderlin, en Tübingen. Anne Longuet Marx, Mery Sales, y Joan Ramón Escrivá han escrito en el catálogo aportando su buen juicio. Al entusiasmo de Rosa Álvarez, Profesora de Filología Portuguesa de nuestra Universidad, debemos la organización de un Seminario sobre los heterónimos de Pessoa del que se ocupará Perfecto Cuadrado. Desde Lisboa, se ha interesado por la muestra Carmo Mota, Coordinadora de la Casa Fernando Pessoa. En sus comienzos, este proyecto mereció el apoyo de Josep Lluis Sirera. Ahora, en su desenlace, el apoyo lo renueva, también cordialmente, Antonio Ariño, Vicerrector del Cultura, Igualtat i Planificació.

A todos ellos nuestro reconocimiento. Salvador Albiñana Col.legi Major Rector Peset Universitat de València Meditación de calle. Fotomontaje 50 x 70 cms. (Lisboa 61 tomas)

6 en Pessoa

en Pessoa 7


ABDIQUE ET SOIS ROI DE TOI SEUL

T

el est le programme de Bernardo Soares , auteur hétéronyme du Livre de l’Intranquillité. C’est une étrange somme que l’on a retrouvée, il y aura bientôt trente ans, trésor ayant dormi un demi-siècle dans une

malle, 520 fragments de ce qui pourrait être un journal ; le journal d’un homme qui déclare vouloir être tout sauf la vie, et qui se donne pour devise celle-là même que Freud, la même année 1915, reprend dans « Notre rapport à la mort » : « Navigare necesse est, vivere non necesse ». Devise de la Hanse, nous dit Freud, qu’il commente ainsi : il faut chercher dans le monde de la fiction un substitut aux pertes inhérentes de la vie ; devise des Argaunautes nous dit Soares : il est nécessaire de naviguer, mais non de vivre. De quoi est-il question? De l’endurance de la conscience, d’une plongée en mélancolie qui paradoxalement , nous donne de la vigueur et un plaisir infini, un voyage dans une écriture poétique qui devient comme le corps de la langue pour un personnage sans corps : un personnage sans corps qui s’incarne avant tout dans la langue, qui est la langue poétique elle-même. C’est un journal de bord, au pied de la lettre, un journal au bord de la vie, en marge. Sentinelle de l’absurde, celui qui tient ses pages , tel un capitaine qui tient le cap, avec sa seule boussole intime, est au bord de la vie. Spectateur réfléchissant le monde de sa fenêtre sensible, immobile, il est en marge de l’agitation du monde, en retrait. Il souhaite faire l’économie de l’expérience de tous ces hommes

Bernardo Soares en la oficina. Perteneciente al Álbum fotográfico de Bernardo Soares

qu’il regarde comme dans un espace qui n’est pas le sien. Il est un stagnateur de vie, incapable de jouer un rôle, d’y croire, ou même seulement de croire à ses gestes. Il gît sur lui-même , vivant et mort à la fois, : absence de mouvement, chute, retrait de la vie, il est comme un spectre conscient. Il s’est retiré d’un monde qui lui paraît chaos de choses nulles, nulles parce qu’inexpressives. Les hommes s’agitent « sous le vaste rocher abstrait du ciel bleu et dépourvu de sens.» Le monde ressemble à un drame qui serait réduit à un simple décor, avec le retour perpétuel des mêmes figures et, ironie suprême, dans un décor qui serait à l’envers, « chacun dans l’affreuse ignorance de leur totale inimportance ».

8 en Pessoa

en Pessoa 9


L’existence du poète, quant à lui, est toute en ombre et mouvement, il est la conscience de la vie elle-même et son rêve, un exercice de perfection qui saisit les choses du monde. Il est ,comme il le dit, en grande partie la prose qu’il écrit.Il se déploie, de mot en mot, de phrase en phrase, son corps est celui de la langue qu’il délie.. Il sait que les voyages sont avant tout les voyageurs eux-mêmes. Le Livre de l’intranquillité est de ces livres rares qui nous donnent un sentiment nouveau de l’espace et du temps parce que la fin n’y a pas point de place. Toutes les paroles fortes nourrissent d’autres mondes sensibles et emportent avec elles de nouveaux voyageurs. Le peintre a entendu cette voix, il s’en nourrit et donne à voir comment ce passager de nous-mêmes passe des mots à la peinture : ombres, empreintes, dédoublements, un homme passe avec cette sihouette sombre et claire à la fois dont le corps est formé par ses mots : un homme dont le corps est sa langue, tel est Pessoa et tel nous le montre le peintre dans ses variations infinies. L’écriture est le sang de cette existence toute en flux et en reflux, en recherche de positions nouvelles, sur place, immobile et mobile en rêverie poétique. Pessoa, c’est aussi le poète immergé dans sa ville, cheminant, arpentant les façades de la vie des autres. Ombre portée sur des lieux qu’il imagine et qu’il fixe , à l’écart de lui-même, il nous rappelle que nous sommes d’éternels passants/ passeurs et que comme nous-mêmes les dieux passeront à leur tour.

Anne Longuet Marx Paris, le 17 mars 2011 El sueño de Bernardo Soares. Fotomontaje 100 x 70 cms. (Lisboa, 125 tomas)

10 en Pessoa

en Pessoa 11


JUANMA, PERSONA EN PESSOA El orden aleatorio del inventario del legado literario de Fernando Pessoa me pareció rechazable in límite, ya que al

res de los cafés. Del mismo modo, sutiles transparencias recorren farolas, tendidos eléctricos y sábanas grises al

desorientar la lectura, obligaría a cada uno de los lectores a hacer él mismo un montaje, juego de puzzle que, ade-

aire dándole el clima y la temperatura a la variopinta representación de un devaneo interior. Las veladuras y los

más de ser penoso, exigiría una capacidad de construcción de la que sólo dispondrían los lectores privilegiados.

empastes cubren cada pentagrama cruzado en las hojas de libreta y se corresponden a los sonidos urbanos reales

Jacinto do Prado Coelho (Nota sobre la ordenación de los textos del Libro del desasosiego)

1

e imaginados, y a las voces solapadas de hombres y mujeres anónimos que repiten sin cesar la palabra saudade sin pronunciarla. Todo ello: telas, papeles, pantallas, sonidos y objetos, forma un cosmos aproximado del drama literario y un polimontaje ficticio de la experiencia de la ciudad del lisboeta, hecha, en este caso, pintura-fotogra-

J

uanma en Pessoa es, a su modo, uno de esos escasos lectores privilegiados, por ser interprete polifacético que, como buen guardador, sabe guiar en la desorientación y cuidar de las inclemencias del tiempo a su re-

baño, acercándonos por los diversos senderos de su universo creativo a la principal obra en prosa de Fernando Pessoa. Su trabajo, en esta ocasión, supone también una representación coral del individuo contemporáneo, ya que ilustra aquí el itinerario migratorio del paseante urbano, un deambular paralelo a la realidad física integrando deseos, anhelos y desvaríos a cada tramo, a cada cuadro de la ciudad.

fía-collage-video-vitrina de pasajes del viaje. La sensibilidad plástica de nuestro guía es capaz de sintetizar sus observaciones en esta recopilación múltiple de variaciones del desasosiego. Por eso, dada la imposibilidad de que esto pueda reunirse como números y cifras en aquel libro de cuentas, cada pieza suya es una perturbación continua, un fragmento constante de fragmentos de fragmentos. Y, de pronto, en su conjunto, se da por arte de magia el acontecimiento, descubrimos la simbiosis inevitable entre Juanma y el personaje de personajes. Él mismo comentará en el proceso de trabajo, medio en broma medio en serio, como se ve identificado y sufre esa pulsión esquizofrénica de muchas vidas, aunque en

Sin embargo, lo que el pintor reúne en esta serie no se puede considerar una muestra puramente pictórica, aun-

los intervalos la poesía hecha de materia le dará un respiro feliz y sanará la supuesta locura como si se tratara

que su mirada si lo sea, la exposición articula un recorrido sensorial y emocional complejo de registros variados.

de un ungüento medicinal. La relación entre su “yo” y cada una de sus invenciones conforman la esencia de la

En lo referente a las imágenes plásticas de soportes varios, un gris plúmbeo se funde en negro tinta sobre la

serie, por este motivo la comprensión de la obra se verá enriquecida conociendo ciertos rasgos antagónicos de

superficie en apariencia abocetada, y nubes azules pasan y borran insinuadas siluetas del viandante con abrigo

su persona.

y sombrero. Pero el pájaro pasajero, continúa su andadura desdoblándose, y se multiplica erguido bajo infinitas bolas de nieve fundente, polvo del olvido que penetra en la piel de las notas, en la caligrafía de una vida de vidas. La sinfonía encadenada en frases de agua forma una cortina invisible de finas columnas oblicuas, lluvia de ese fluir de un pensamiento intermitente. Una sucesión de pinceladas arrancadas de otro tiempo impregnan la noche y se superponen unas con otras construyendo, a modo de mosaico de manchas, las plazas, las calles y los interio-

Quienes le observan aprecian en su ser, el juego irónico y contradictorio como estímulo vital, debatiéndose constantemente entre el anhelo desesperado y la profunda gratitud por ser capaz de desear, entre la insatisfacción constante y la escondida esperanza, entre las señales de logros posibles y la búsqueda de lo inalcanzable. Nuestro interprete es de esas personas que existe en lo que hace y porque hace existe y se divierte, desapareciendo cada vez para estimular nuevas ficciones de sí mismo. Al mismo tiempo, el Juanma inventor, es persona descreída pero

1. Cita mencionada por Ángel Crespo en la introducción de su traducción del portugués del Libro del desasosiego de Bernardo Soares, Seix Barral, Barcelona, 1984, pág. 16.

12 en Pessoa

en Pessoa 13


amante también del fruto de sus dudas. La duda puede ser trama fértil, y cuando se vuelve insoportable puede también ocultarse enredada en el ovillo de sus propias fibras, y así, secreta y peregrina, convertirse, cuando corresponda, en nuevo antídoto contra la enajenación de ser siempre otros y de otros. El caso de la doble personalidad comentada, un asunto que nos remite al origen de la poesía moderna –a través de la obra de los románticos alemanes como Hölderlin, Goethe, etc.–, podemos asociarla también a la dualidad de su carácter, atendiendo a la parte pragmática y racional y, al tiempo, profundamente poética y afectiva. Precisamente esta característica dual es la que le completa y le permite disfrutar arreglando una ventana y al tiempo ser aquel pájaro pasajero que viene volando a visitarle. La persona de Juanma es de otro modo peculiar en su tendencia a cifrar los días, medir sus huellas, o contar siete nubes, dieciocho atmósferas y tres peldaños, cerciorándose después de que no hay invierno sin verano, aceptando deshacer lo andado para despertar alegre, cada mañana, al comienzo de una vida en blanco. Su entregada dedicación le permite desdibujarse constantemente en experiencias visualizables, retales de ideas sencillas y sentimientos restaurados. Sabe hacer con innumerables recursos juegos malabares entre lo que ve, siente y vive, consiguiendo compatibilizar satisfactoriamente incontables tareas y lugares, como ya hemos ido contando, en ocasiones dispares, para descubrirnos un mundo descomunal que es más propio y menos suyo cada vez que es visto con los ojos de su ser paseante. La muestra Juanma en pessoa y, en ella, el reflejo de su persona, es finalmente el mejor ejemplo de lo que significa vivir contando, recordando y pintar soñando despierto el tránsito caótico de una aventura que sólo el tiempo termina ordenando.

Mery Sales, 2011

El sueño de Bernardo Soares (detalle)

14 en Pessoa

en Pessoa 15


H

ace algunos años escuché una conferencia que no decía nada nuevo, deshacía mitos para construir pensamientos. Las evidencias son eso, luces, destellos. El cuento de la identidad se llamaba y a ella he acudido en alguna ocasión.

La percepción de uno mismo con la distancia y la ironía que supone este ir hacia no se sabe bien dónde. Pessoa y sus heterónimos, su persona caminando hacia algún lugar. Cuando leí por primera vez el Libro del desasosiego no entendí nada pero me gustó el tono de voz. Nos entendimos por el gesto. Sin vida no hay buena literatura y yo era demasiado joven. Pasados los años la literatura se llena de imágenes. Decía Vigotsky que el lenguaje interior es la antesala del razonamiento y el lenguaje interior son imágenes, lo que Damasio llama mapas mentales, un recurso, una huella que nos permite elaborar pensamientos, pero antes queda la imagen, siempre. El trabajo de Juanma Pérez sobre el Libro del desasosiego siembra en paralelo el paisaje y la poesía que envuelve a la persona. Referentes que embellecen la literatura, no se trata de una exposición literaria al uso, no hay un recorrido histórico por el texto y el autor, no se abre una propuesta interpretativa, hay un amago de abrazo onírico, hay un perfume a tinta antigua, papeles viejos y poca luz.

Ana Bonmatí Gestora Cultural, Col.legi Major Rector Peset Universitat de València

El sueño de Bernardo Soares (detalle)

16 en Pessoa

en Pessoa 17


Multipessoa I. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

18 en Pessoa

Multipessoa II. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 19


Multipessoa III. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

20 en Pessoa

Multipessoa IV. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 21


Mutipessoa V. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

22 en Pessoa

Multipessoa VI. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 23


Multipessoa VII. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

24 en Pessoa

Multipessoa VIII. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 25


Sobre palabras I. TĂŠcnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

26 en Pessoa

Sobre palabras II. TĂŠcnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 27


Sobre palabras III. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

28 en Pessoa

Sobre palabras IV. Técnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

en Pessoa 29


Sobre palabras. TĂŠcnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

30 en Pessoa

Sobre palabras. TĂŠcnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 21 x 17 cms.

en Pessoa 31


Velocidad. Técnica mixta sobre tela. 65 x 81 cms.

32 en Pessoa

La modistilla.. Técnica mixta sobre tela. 65 x 81 cms.

en Pessoa 33


Los otros. Técnica mixta sobre tela. 65 x 81 cms.

34 en Pessoa

Ausente... Técnica mixta sobre tela. 65 x 81 cms.

en Pessoa 35


Fragmento 102* La vida es para nosotros lo que de ella concebimos. Para el rústico para quien su propio campo lo es todo, ese campo es un imperio. Para el César cuyo imperio todavía le parece poco, ese imperio es un campo. El pobre posee un imperio; el grande posee un campo. En realidad no poseemos más que nuestras propias sensaciones; en ellas, pues, y no en lo que ellas ven, tenemos que fundamentar la realidad de nuestra vida. Esto no viene a cuento de nada. Fernando Pessoa

*Libro del desasosiego. Pag.122. Traducción de Perfecto E. Cuadrado. Ed. Acantilado, 2002. El sueño de lo imposible I. Técnica mixta sobre fotografía. 40x35. cms.

36 en Pessoa

en Pessoa 37


El sueño de lo imposible II. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

38 en Pessoa

El sueño de lo imposible III. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

en Pessoa 39


El sueño de lo imposible IV. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

40 en Pessoa

El sueño de lo imposible V. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

en Pessoa 41


El sueño de lo imposible VI. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

42 en Pessoa

El sueño de lo imposible VII. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

en Pessoa 43


El sueño de lo imposible VIII. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

44 en Pessoa

El sueño de lo imposible IX. Técnica mixta sobre fotografía. 35x40. cms.

en Pessoa 45


Partiamo!

E

n primer lugar permítanme que me presente. Mi nombre es Alfonso, y no, no soy alcohólico. En realidad soy el primo de Pessoa, el primo durante décadas escondido, amargado, desolado. Alfonso Pessoa de Guedes. De mi

nadie se acuerda cuando se redactan las biografías de mi primo. Ya saben, el contable. Pero es hora de que alguien acabe poniendo las cosas en su sitio. Sin la existencia de su primo -es decir, yo-, Fernando, el poeta, el astrónomo, el nigromante, no habría dado con la palabra que ha apuntalado su fama internacional: desasosiego. Menudo palabrejo. En castellano tiene tres eses casi seguidas, intercaladas. Veamos. Intente pronunciarla ahora mismo. Repita conmigo: de-sa-so-sie-go ¿Nota como su seseo se desliza como ventisca silbante entre sus dientes? Ahora pronuncie la palabra desasosegante. Venga, anímese: de-sa-so-se-gan-te. ¿Nota el tintineo del esófago? Este músculo entubado apenas consigue expulsar el aire en su desasosiego gutural. En portugués, mi lengua materna, esta palabreja, aunque contenga más eses, es menos hostil al viento pulmonar: “desassossego”. Algunos pensarán que tiene algo del sosiego dulcemente atormentado del fado. La mirada de un espectador atento apreciará, en cambio, que la palabra se apelotona en sus eses y se trasmuta en escuadrilla tipográfica que parece deslizarse en su carrera hacia al abismo del futuro. Y sí, es probable que le hubiera gustado a Marinetti este símil, ya saben, aquel italiano que murió en Como, aquel escribidor de soflamas que berreaba aquello de “andiamo, amici ! Partiamo ! Finalmente, la mitologia e l’ideale mistico sono superati. Noi stiamo per assistere alla nascita del Centauro e presto vedremo volare i primi Angeli !....” Cuando yo era muy pequeño tenía el divertimento de estorbar el silencio de mi primo abrumándole con mis juegos de palabras y retruécanos. No recuerdo muy bien por qué hacía aquello especialmente con Fernando. Creo que me gustaba notar su turbación ante mi sola presencia y mis ocurrencias repelentes. Un dia le pregunté si era capaz de diferenciar el sentido oculto de las palabras Epitafio y Cenotafio. “Es obvio que son primas hermanas -le dije-, tanto como tu y yo”. Fernando detuvo un instante su mirada distraida sobre mí y dijo lacónicamente: “Vete, perturbas mi sosiego...”.

Álbum fotgoráfico de Bernardo Soares.

Joan Ramon Escrivà

46 en Pessoa

en Pessoa 47


Fragmento 127* No me indigno, porque la indignación es cosa de los fuertes; no me resigno porque la resignación es cosa de los nobles; no me callo porque el silencio es cosa de los grandes. Y yo no soy ni fuerte, ni noble, ni grande. Sufro y sueño. Me quejo por ser débil y, porque soy artista, me entretengo en tejer mis quejas de modo musical y a organizar mis sueños como mejor me parece mi idea de encontrarlos hermosos. Fernando Pessoa

Pertenecientes al Álbum fotográfico de Bernardo Soares

48 en Pessoa

*Libro del desasosiego. Pag.144. Traducción de Perfecto E. Cuadrado. Ed. Acantilado, 2002.

en Pessoa 49


Mutipessoa IX. (detalle). TĂŠcnica mixta sobre papel manuscrito c 1910. 33 x 21 cms.

50 en Pessoa

en Pessoa 51


El sueño de lo probable .Fotogramas extraídos del video del mismo título

traduccions

52 en Pessoa en Pessoa 53


En alguna conversa sobre la ciutat de Còrdova va aparèixer Lisboa, no se molt bé per què. O potser parlàvem de com aconseguir que el paper utilitzat per a fer collages resistís millor el pas del temps? O potser no era qualsevol paper, sinó aquest paper de plata, que era de fulla d’estany, de la xocolatina que una nena menja en algun poema de Fernando Pessoa. Mantenia una conversa amb Juanma Pérez, pintor, professor especialitzat en paisatge, expert en restauració i ocasional visitant del Col·legi. Tenia previst deixar-se dur pels carrers que Pessoa recorria amb escrupolós hàbit. Rua do Ouro, Largo do Chiado,Rua Coelho da Rocha, Rua Garret, carrers –impossiblement reals, dirà el poeta– pels quals de continu ensopegava amb la prolixitat del real. Lisboa amb les seves cases de diversos colors, els caférestaurant, els aparadors, les estacions… D’aquest anar i tornar han resultat fotografies, dibuixos i vídeos que, acollits al títol en Pessoa, es presenten ara en la Sala de la Muralla. En aquest Pessoa, sovint amagat i sempre multiplicat, han col·laborat amigues de l’artista com Ursula Schütz, que potser porte aquest treball a la Torre de Hölderlin, en Tübingen. Anne Longuet Marx, Mery Sales, i Joan Ramón Escrivá han escrit en el catàleg aportant el seu bon judici. A l’entusiasme de Rosa Álvarez, Professora de Filologia Portuguesa de la nostra Universitat, devem l’organització d’un Seminari sobre els heterònims de Pessoa del que s’ocuparà Perfecto E. Cuadrado. Des de Lisboa s’ha interessat per la mostra Carmo Mota, coordinadora de la Casa Fernando Pessoa. En els seus començaments, aquest projecte va merèixer el suport de Josep Lluis Sirera. Ara, en el seu desenllaç, el suport ho renova, també cordialment, Antonio Ariño, Vicerector del Cultura, Igualtat i Planificació. A tots ells el nostre reconeixement.

Salvador Albiñana Col·legi Major Rector Peset Universitat de València

A bdica y sé rey de ti mism o Tal es el programa de Bernardo Soares, autor heterónimo del Libro del desasosiego. Se trata de un extraño compendio encontrado pronto hará treinta años, un tesoro dormido durante medio siglo en un baúl, 520 fragmentos de lo que podría considerarse un diario; el diario de un hombre que declara querer ser todo salvo la vida, y que se pone por divisa la misma que Freud, el mismo año de 1915, retoma en “Nuestra relación con la muerte”: “Navigare necesse est, vivere non necesse”. Divisa de la Hansa, nos dice Freud, que la comenta del siguiente modo: es necesario buscar en el mundo de la ficción un substituto a las pérdidas inherentes a la vida; divisa de los Argonautas, nos dice Soares: hay que navegar, pero no vivir. ¿De qué se trata pues? De la resistencia de la conciencia, de una inmersión melancólica que, paradójicamente, nos proporciona vigor y un placer infinito, un viaje en una escritura poética que deviene como el cuerpo de la lengua para un personaje sin cuerpo: un personaje sin cuerpo que se encarna ante todo en la lengua, que es la lengua poética. Se trata de un diario de bordo, al pie de la letra, un diario al borde de la vida, al margen. Centinela del absurdo, el que cumplimenta sus páginas, como un capitán que mantiene el rumbo, solo con su íntima brújula, se encuentra al borde de la vida. Como espectador que refleja el mundo desde su ventana sensible, inmóvil, está al margen de la agitación del mundo, retirado. Desea ahorrarse la experiencia de todos esos hombres a los que mira como en un espacio que no es el suyo. Es un estancador de vida, incapaz de desempeñar un papel, de creérselo, o incluso, solamente, de creer en sus gestos. Yace sobre sí mismo, vivo y muerto a un tiempo: ausencia de movimiento, caída; retirado de la vida, es como un espectro consciente. Se ha retirado de un mundo que le parece un caos de cosas inútiles, inútiles por inexpresivas. Los hombres se agitan “bajo la vasta roca abstracta del cielo azul y vacío de sentido.” El mundo es semejante a un drama que se viera reducido a un simple decorado, con la entrada perpetua de las mismas figuras e, ironía suprema, un decorado que estaría del revés, “cada uno en la horrible ignorancia de su total falta de importancia”. La existencia del poeta, en su caso, está totalmente a la sombra y en movimiento, es la conciencia de la vida misma y su sueño, un ejercicio de perfección que comprende las cosas del mundo. Es, como él mismo dice, en gran parte la prosa que escribe. Se despliega, de palabra en palabra, de frase en frase, su cuerpo es el de la lengua a la que hace hablar. Sabe que los viajes son ante todo los viajeros mismos. El Libro del desasosiego es uno de esos libros raros que nos ofrecen un sentimiento nuevo del espacio y del tiempo porque el final no tiene absolutamente ningún lugar en él. Todas las palabras fuertes alimentan otros mundos sensibles y se llevan con ellas nuevos viajeros. El pintor ha oído esta voz, se nutre de ella y muestra cómo este pasajero de nosotros mismos pasa de las palabras a la pintura: sombras, huellas, desdoblamientos; un hombre pasa con esa silueta sombría y clara a la vez cuyo cuerpo está formado por sus palabras: un hombre cuyo cuerpo es su lengua, así es Pessoa y así nos lo muestra el pintor en sus variaciones infinitas. La escritura es la sangre de esta existencia completamente en flujo y reflujo, a la búsqueda de posiciones nuevas, en el sitio, inmóvil y móvil en ensoñación poética. Pessoa es también el poeta inmerso en su ciudad, caminando, recorriendo a paso largo las fachadas de la vida de los demás. Sombra proyectada sobre unos lugares que imagina y fija, fuera de sí mismo, nos recuerda que somos eternos pasantes / pasadores y que, como nosotros mismos, los dioses pasarán a su vez. Anne Longuet Marx París, 17 de marzo de 2011

54 en Pessoa

en Pessoa 55


A bdica i sigues sols el teu rei

JUANMA, PERSONA EN PESSOA

Aquest és el programa de Bernardo Soares, autor heterònim del Llibre del desassossec. Es tracta d’un estrany compendi trobat prompte farà trenta anys, un tresor que haurà dormit mig segle dins un baül, 520 fragments d’allò que podria ser un diari; el diari d’un home que declara voler ser tot menys la vida, i que es dóna per divisa aquella mateixa que Freud, el mateix any 1915, repren en “La nostra relació amb la mort”: “Navigare necesse est, vivere non necesse”. Divisa de la Hansa, ens diu Freud, que comença així: cal buscar en el món de la ficció un substitut a les pèrdues pròpies de la vida; divisa dels Argonautes, ens diu Soares: cal navegar, però no viure. De què estem parlant? De la resistencia de la conciencia, d’un capbussar-se en malenconia que, paradoxalment, ens dóna vigor i un plaer infinit, un viatge dins una escriptura poética que esdevé com el cos de la llengua per a un personatge sense cos: un personatge sense cos que s’encarna abans de tot en la llengua, que és la llengua poética mateixa. Es tracta d’un diari de navegar al peu de la lletra, un diari a la vora de la vida, al marge. Sentinella de l’absurd, aquell qui omple les seues pàgines, com un capità que manten el rumb, amb la seua sola brúixola íntima, es troba a la vora de la vida. Espectador que reflecteix el món des de la seua finestra sensible, immòbil, està al marge de l’agitació del món, retirat. Desitja estalviar-se l’experiència de tots aquells homes als que mira com en un espai que no és el seu. És un embassador de vida, incapaç de fer un paper, de creure-se’l, o ni tan sols de creure els seus gestos. Jau damunt de si mateix, viu i mort a la vegada: absència de moviment, caiguda, retirada de la vida; és com un espectre conscient. S’ha retirat d’un món que li sembla un caos de coses inútils, inútils per inexpressives. Els homes s’agiten “al davall de l’immens rocall abstracte del cel blau i buit de sentit.” El món s’assembla a un drama que es vera reduït a un simple decorat, amb una entrada perpètua de les mateixes figures i, ironia suprema, un decorat que estaria del revés: “cadascú en l’horrorosa ignorància de la seua completa manca d’importància”. L’existència del poeta, quant a ell, és tota a l’ombra i en moviment, ell és la consciència de la vida mateixa i el seu somni, un exercici de perfecció que comprén les coses del món. Ell és, com diu, en gran part la prosa que escriu. Es desplega, de paraula en paraula, de frase en frase: el seu cos és el de la llengua que ell solta... Sap que els viatges són, primer de res, els viatgers mateixos. Llibre del desassossec és d’aquells llibres rars que ens ofereixen un sentiment nou de l’espai i del temps perquè la fi no hi té cap lloc. Totes les paraules fortes nodreixen d’altres mons sensibles i s’enduen amb elles nous viatgers. El pintor ha escoltat aquesta veu, se’n alimenta i mostra de quina manera el passatger que som nosaltres passa de les paraules a la pintura: ombres, empremtes, desdoblaments: un home passa amb aquesta silueta fosca i clara a un temps, el cos del qual està format pels seus mots: un home el cos del qual és la seua llengua, així és Pessoa i així ens el mostra el pintor en les seues variacions infinites. L’escriptura és la sang de aquesta existencia tota en flux i reflux, a la recerca de posicions noves, al seu lloc, immòbil i mòbil en somni poètic. Pessoa és també el poeta immers en la seua ciutat, caminant, recorrent les façanes de la vida dels altres.

L’ordre aleatori de l’inventari del llegat literari de Fernando Pessoa em va semblar rebutjable “in limite”, ja que en desorientar la lectura, obligaria cadascun dels lectors a fer ell mateix un muntatge, joc de puzle que, a més de ser penós, exigiria una capacitat de construcció de què només disposarien els lectors privilegiats.

Ombra projectada sobre llocs que imagina i fixa, fora de si mateix, ens recorda que som eterns passants / passadors i que, com nosaltres mateixos, els déus passaran al seu torn. Anne Longuet Marx París, 17 de març de 2011 56 en Pessoa

Jacinto do Prado Coelho (Nota sobre l’ordenació dels textos del Llibre del desassossec)1 Juanma en Pessoa és, a la seua manera, un d’aquests escassos lectors privilegiats, pel fet de ser intèrpret polifacètic que, com a bon guardador, sap guiar en la desorientació i cuidar de les inclemències del temps el seu ramat, per acostar-nos per les diverses dreceres del seu univers creatiu a l’obra principal en prosa de Fernando Pessoa. El seu treball, aquesta vegada, també implica una representació coral de l’individu contemporani, ja que il·lustra ací l’itinerari migratori del passejant urbà, un deambular paral·lel a la realitat física integrant desitjos, anhels i capricis a cada tram, a cada quadre de la ciutat. Tanmateix, el que reuneix el pintor en aquesta sèrie no pot ser considerat com una mostra purament pictòrica, encara que la seua mirada sí que ho siga, l’exposició articula un recorregut sensorial i emocional complex de registres variats. Pel que fa a les imatges plàstiques de suports diversos, un gris plumbi es fon en negre tinta sobre la superfície en aparença esbossada, i núvols blaus passen i esborren insinuades siluetes del vianant amb abric i barret. Però l’ocell passatger continua el seu camí desdoblant-se i es multiplica dret sota infinites volves de neu fundent, pols de l’oblit que penetra a la pell de les notes, a la cal·ligrafia d’una vida de vides. La simfonia encadenada en frases d’aigua forma una cortina invisible de fines columnes obliqües, pluja d’aquest fluir d’un pensament intermitent. Una successió de pinzellades arrancades d’un altre temps impregnen la nit i se superposen les unes amb les altres per construir, a manera de mosaic de taques, les places, els carrers i els interiors dels cafès. De la mateixa manera, subtils transparències recorren fanals, línies elèctriques i llençols grisos a l’aire i donen el clima i la temperatura a la virolada representació de un desvari interior. Les veladures i els empastaments cobreixen cada pentagrama encreuat en els fulls de llibreta i es corresponen amb els sons urbans reals i imaginats i a les veus solapades d’homes i dones anònims que repeteixen sense parar la paraula saudade sense pronunciar-la. Tot això: teles, papers, pantalles, sons i objectes, forma un cosmos aproximat del drama literari i un muntatge fictici de l’experiència de la ciutat del lisboeta feta, en aquest cas, pintura-fotografia-collage-vídeo-vitrina de passatges del viatge. La sensibilitat plàstica del nostre guia és capaç de sintetitzar les seues observacions en aquesta recopilació múltiple de variacions del desassossec. Per aquest motiu, atesa la impossibilitat que això es puga reunir com a nombres i xifres en aquell llibre de comptes, cada peça seua és una pertorbació contínua, un fragment constant de fragments de fragments. I, de sobte, en el seu conjunt, es dóna per art de màgia l’esdeveniment, descobrim la simbiosi inevitable 1.Cita esmentada per Ángel Crespo en la introducció de la seua traducció del portuguès del Llibre del desassossec de Bernardo Soares, Seix barral, Barcelona, 1984, pàg. 16. en Pessoa 57


entre Juanma i el personatge de personatges. Ell mateix comentarà en el procés de treball, mig en broma mig seriosament, com es veu identificat i sofreix aquesta pulsió esquizofrènica de moltes vides, si bé, en els intervals, la poesia feta de matèria li donarà un respir feliç i sanarà la suposada follia com si es tractara d’un ungüent medicinal. La relació entre el seu jo i cadascuna de les seues invencions conformen l’essència de la sèrie, motiu pel qual la comprensió de l’obra es veurà enriquida coneixent certs trets antagònics de la seua persona. Els qui l’observen, aprecien en el seu ésser el joc irònic i contradictori com a estímul vital, debatent-se constantment entre l’anhel desesperat i la profunda gratitud per ser capaç de desitjar, entre la insatisfacció constant i l’amagada esperança, entre els senyals d’èxits possibles i la cerca de l’inabastable. El nostre intèrpret és d’aquestes persones que existeix en el que fa i perquè fa existeix i es diverteix, desapareixent cada vegada per estimular noves ficcions de si mateix. Al mateix temps, el Juanma inventor, és persona descreguda però amant també del fruit dels seus dubtes. El dubte pot ser trama fèrtil i, quan es torna insuportable, es pot també ocultar enredada en el cabdell de les seues pròpies fibres i així, secreta i peregrina, convertir-se quan corresponga en nou antídot contra l’alienació de ser sempre altres i d’altres. El cas de la doble personalitat comentada, un assumpte que ens remet a l’origen de la poesia moderna –a través de l’obra dels romàntics alemanys Hölderlin, Goethe, etc.– la podem associar també a la dualitat del seu caràcter; atenent la part pragmàtica i racional i, al mateix temps, profundament poètica i afectiva. Precisament aquesta característica dual és la que el completa i li permet gaudir arreglant una finestra i, alhora, ser aquell ocell de pas que ve volant a visitar-te. La persona de Juanma és d’una altra manera peculiar en la seua tendència a xifrar els dies, mesurar les seues empremtes, o comptar set núvols, divuit atmosferes i tres escalons, cerciorant-se després que no hi ha hivern sense estiu, acceptant desfer el camí fet per despertar, alegre, cada matí, a l’inici d’una vida en blanc. La seua entregada dedicació li permet desdibuixar-se constantment en experiències visualitzables, retalls d’idees senzilles i sentiments restaurats. Sap fer amb innumerables recursos jocs malabars entre el que veu, sent i viu, i aconsegueix compatibilitzar satisfactòriament incomptables tasques i llocs, com ja hem anat contant, a vegades dispars, per descobrir-nos un món descomunal que és més propi i menys seu cada vegada que és vist amb els ulls del seu ésser passejant. La mostra Juanma en pessoa i, en ella, el reflex de la seua persona, és finalment el millor exemple del que significa viure contant, recordant i pintar somiant despert el trànsit caòtic d’una aventura que només el temps acaba ordenant.

Fa alguns anys vaig escoltar una conferència que no deia res de nou, desfeia mites per a construir pensaments. Les evidències són això, llums, centells. El conte de la identitat, s’anomenava, i a ella he acudit en alguna ocasió. La percepció d’un mateix amb la distància i la ironia que suposa aquest anar cap a no se sap ben bé on. Pessoa i els seus heterònims, la seua persona caminant cap a algun lloc. Quan vaig llegir per primera vegada el Llibre del Desassossec no vaig entendre gens però em va agradar el to de veu. Ens vam entendre pel gest. Sense vida no hi ha bona literatura i jo era massa jove. Passats els anys la literatura s’omple d’imatges. Deia Vigotsky que el llenguatge interior és l’avantsala del raonament i el llenguatge interior són imatges, el que Damasio anomena mapes mentals, un recurs, una petjada que ens permet elaborar pensaments, però abans queda la imatge, sempre. El treball de Juanma Pérez sobre el Llibre del Desassossec sembra en paral·lel el paisatge i la poesia que envolupa a la persona. Referents que embelleixen la literatura, no es tracta d’una exposició literària a l’ús, no hi ha un recorregut històric pel text i l’autor, no s’obri una proposta interpretativa,hi ha un conat d’abraçada onírica, hi ha un perfum a tinta antiga, papers vells i poca llum. Ana Bonmatí Gestora Cultural CM Rector Peset Universitat de València

Mery Sales, 2011

58 en Pessoa

en Pessoa 59


PARTIAMO! En primer lloc permetin-me que em presente. El meu nom és Alfonso, i no, no sóc alcohòlic. En realitat sóc el cosí de Pessoa, el cosí durant dècades amagat, amargat, desolat. Alfonso Pessoa de Guedes. De mi, ningú se’n recorda quan es redacten les biografies del meu cosí. Ja saben, el comptable. Però és hora que algú acabe posant les coses en el seu lloc. Sense l’existència del seu cosí –és a dir, jo–, Fernando, el poeta, l’astrònom, el nigromant, no hauria donat amb la paraula que ha apuntalat la seua fama internacional: desassossec. Menuda parauleta. En castellà té tres esses quasi seguides, intercalades. Vegem. Intente pronunciar-la ara mateix. Repetisca amb mi: de-sa-so-sie-go. Nota com el seu seseo es llisca com una rufaga xiulant entre les seues dents? Ara pronuncie la paraula desasosegante. Vinga, anime’s: de-sa-so-segan-te. Nota la dringadissa de l’esòfag? Aquest múscul intubat tot just aconsegueix expulsar l’aire en el seu desassossec gutural. En portuguès, la meua llengua materna, aquesta parauleta, encara que continga més esses, és menys hostil al vent pulmonar: “dessassossego”. Alguns pensaran que té una mica de l’assossec dolçament turmentat del fado. La miradad’un espectador atent apreciarà, en canvi, que la paraula s’amuntega en les seues esses i es trasmuta en esquadrilla tipogràfica que sembla lliscar-se en la seua carrera cap a a l’abisme del futur. I sí, és probable que li hagués agradat a Marinetti aquest símil, ja saben, aquell italià que va morir en Como, aquell escriptor de soflames que bramava allò de “andiamo, amici! Partiamo! Finalmente, la mitologia e l’ideale mistico sono superati. Noi stiamo per assistere alla nascita del Centauro e presto vedremo volare i primi Angeli!...” Quan jo era molt menut tenia el divertiment d’estorbar el silenci del meu cosí aclaparant-lo amb els meus jocs de paraules i calamburs. No recorde molt bé per què feia allò especialment amb Fernando. Crec que m’agradava notar la seua torbació davant la meua sola presència i les meues ocurrències repel·lents. Un dia li vaig preguntar si era capaç de diferenciar el sentit ocult de les paraules Epitafi i Cenotafi. “És obvi que són cosines germanes –li vaig dir–, tant com tu i jo”. Fernando va detenir un instant la seua mirada distreta sobre la meua i va dir lacònicament: “Vés-te’n, pertorbes el meu assossec...” Joan Ramon Escrivà

60 en Pessoa

en Pessoa 61


JUANMA PÉREZ 17/11/1970, Priego de Córdoba Licenciado en Bellas Artes (Facultad de S. Carlos, UPV, Valencia), asiste entre 1987-1994 a los I-VII Cursos de Paisaje Priego de Córdoba. Imparte desde 1994 clases de Paisaje en los Cursos de Arte de Priego de Córdoba, los Cursos de Artes Plásticas de Alcaudete, en Jaén, desde 1999 al 2006, junto a D. Antonio Povedano, su maestro, o los cursos de Paisaje de la Ciudad de Córdoba (2006-2007-2008), de los que ha sido profesor y director. Especialidad en Conservación y Restauración de obras de arte, con importantes obras restauradas (1993-2000). Principales exposiciones 2011 En Pessoa. Sala La Muralla. Col·legi Rector Peset. Universitat de València. 2011 V.O. (Version Original) Galería Carmen del Campo. Córdoba (con Isidre Sabater) 2010 “Cerca de Bebenhausen. Impressionen vom Schönbuch”. Galería Dalmau. Tübingen. Alemania 2010 Galería Puchol. Valencia 2008 Stand ARTMADRID. Galería Carmen del Campo 2007-08 Galería Carmen del Campo. Córdoba 2007 “Zswichen Alb und Meer” Volksbank, Tübingen. Alemania 2007 Galería Isabel Bilbao, Xàbia, Alicante 2007 ARCO. Stand Junta Andalucía, programa Iniciarte. ARTMadrid. Arte contemporáneo 2006 ARTBeijing. China. Feria Arte Contemporáneo. Stand Galería Paz y Comedias 2005 “Sucio” Galeria Paz y Comedias” Valencia 2004 Essenheimer Kunstvereim. Mainz, Alemania 2002 Sala de Exposiciones Ayuntamiento de Almansa 2002-04 Galería Carmen del Campo, Córdoba 2001-03 Galería Benlliure, Valencia 2001-02 INTERART (Feria de arte de Valencia. Stand Galería Benlliure) 2000 Sala de Exposiciones de la Caja Rural de Casas Ibáñez, Albacete 1999-00 Sala Dean (Valencia) 1999 Centro Cultural La Asunción, Albacete 1999 Bonner Künstlerhaus, Bonn (Alemania) 1999 Galería Egelasta, Iniesta (Cuenca) 1999 INTERART (Feria de arte de Valencia. Stand Sala Dean) 1998 Galería “Idea & Art” de Bad Honnef, Alemania 1996 Patronato Adolfo Lozano Sidro, Priego de Córdoba Premios obtenidos Primer Premio “Kunst in der Stad”. Mainz (Alemania) 1999 Seleccionado I Certamen Pintura Galería Victoria Hidalgo. Madrid. 1999 Primer Premio Certamen Nacional Pintura de Alcaudete (Jaén). 1999 Primer Premio Certamen Nacional Pintura al natural de Casas Ibáñez (Albacete) 1998 Primer Premio XIII Concurso de Pintura de Villarta (Cuenca). 1998 Primer Premio en el II Concurso de Pintura rápida de Albacete. 1997 Segundo Premio Nacional. IV Certamen de Pintura rápida de Chinchilla (Albacete). 1996 Primer Premio. I Concurso Pintura del natural de Guadalest (Alicante). 1996 Segundo Premio Nacional. III Certamen de Pintura rápida de Chinchilla. (Albacete). 1995-96 Mención de Honor Concurso Nacional de Paisaje Lozano Sidro de Priego de Córdoba Seleccionado en los certámenes: Nacional de Paisaje Lozano Sidro (1994, 95, 96, 97 y 98), Concurso Nacional de Pintura “Vinos de la Mancha” de Alcázar de San Juan (Toledo) (1996, 98), XXI Premio Nacional de Pintura Enrique Ginestal (Talavera de la Reina) (1996), XIV Exposición de Artistas Alicantinos de la Diputación de Alicante, Certamen del Retiro (1998-99), Certamen Jóvenes Creadores “Fundación Gaceta” Salamanca 2003 2000. Ateneo de Valencia 2010 Museos y colecciones en los que se exhibe su obra Colección Volksbank Tübingen, Museo Municipal Albacete y Fondos artísticos Diputación Albacete, Kunstlerhaus de Bonn (Alemania), Museo municipal de Guadalest (Alicante). Municipal de Chinchilla (Albacete), Colección Mercadona (Valencia), Colección D. Juan Peiró (Valencia), Colegio Alemán y

62 en Pessoa

en Pessoa 63


Catalogo En Pessoa  

Catálogo de la exposición realizada en la Sala la Muralla. CM. Rector Peset. Universidad de Valencia

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you