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CEIP Marismas del Tinto. San Juan del Puerto (Huelva)

Peque帽o manual de lenguaje igualitario en la escuela Una propuesta sobre lenguaje no sexista Plan de Igualdad para hombres y mujeres en educaci贸n

2012

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~21003104/


Pequeño manual de lenguaje igualitario en la escuela. Juan José Rodríguez Macías. Coordinación del Plan de Igualdad entre hombres y mujeres en educación. CEIP Marismas del Tinto. San Juan del Puerto, Huelva. Curso 2010/2011


Presentándonos muy fugazmente. El CEIP Marismas del Tinto es un colegio joven que se encuentra dando los primeros pasos. Nació en el curso 2009/2010 en la localidad onubense de San Juan del Puerto tras un gran desarrollo demográfico en años anteriores que se tradujo en la urgente necesidad de dotar a lo localidad de un nuevo espacio para acoger el consiguiente aumento de población escolar. Pasito a pasito, al igual que el edificio, se han ido creando las diferentes estructuras en el que durante muchas generaciones vivirá una numerosa comunidad: profesorado y personal que trabaja en el centro, familias, alumnado… Pero a pesar de esa inevitable lentitud (no olvidemos que los materiales han de fraguar despacito) siempre se tuvo claro que para llegar a la meta no solo se necesitan buenos planos y materiales sino muchas personas que se encargasen de construirlo. Pues bien, de la docena de proyectos educativos que son parte de las piezas de este gran edificio, uno de ellos (un “Pilar” que evitase las grietas por donde por las noches entra frío y nos sentimos mal al final) comenzó siendo el Plan de Igualdad entre hombres y mujeres en educación. En este espacio que compartimos tantas personas si no somos iguales, simplemente “no somos”. Si el niño, y la niña (y la mamá, y el papá) que pasan por nuestras puertas desde el primer día que entran en Educación Infantil no ven esta igualdad, no la perciben a lo largo de los nueve años que están en el centro, se terminarán llevando esas grietas en el edificio a donde quieran que vayan en la vida. Si el personal que trabaja en el colegio se siente en algún momento discriminado se llevará el frío a casa y en los huesos y hablará de las “malas humedades del colegio aunque este sea nuevo”. Los dos primeros años desde luego la obra fue ingente. Se removió mucho terreno y comenzaron a anclarse numerosas piedras pues no teníamos ningún documento de centro. Se miró, se habló, se preguntó mucho… porque preguntar es el primer paso para saber, y comenzamos a conocer mucho más de nosotros y nosotras y de la tierra que pisábamos. El diagnóstico inicial que hicimos puso en evidencia quiénes éramos y cuales eran nuestras concepciones sobre muchas cosas y entre ellas… la igualdad. Ya podíamos comenzar a poner las paredes y los suelos. Entre todos. Entre todas.


Algunas consideraciones iniciales Este pequeño manual nace como actividad para ayudar a todos los integrantes de nuestro centro a meditar sobre qué tipo de lenguaje utilizamos en el día a día de nuestras clases. Pero como desde el principio hemos intentado que nuestras puertas estén abiertas a toda la comunidad pensamos que ha de ser visible a través de las diferentes “ventanas” que nos facilitan las tecnologías digitales actuales: blog de aula, página web del centro, plataformas educativas como “Colabora”. Otro aspecto importante es analizar nuestro punto de partida. ¿Qué entendemos por el lenguaje sexista y el lenguaje nosexista?, ¿qué hacemos para evitarlo? ¿Es además necesario su uso?, en este sentido desde la Real Academia de la Lengua existe cierta crítica a este tipo de manuales ya que favorecen un lenguaje irreal o artificial y se editan sin la participación de lingüistas (Ignacio Bosque). Según Wikipedia “El lenguaje sexista es el que asume rasgos relacionados con los prejuicios culturales de género, esto es, derivados del machismo, del hembrismo, de la misoginia, de la misandria, o de un real o aparente desprecio a los valores femeninos o masculinos”. Otra definición (Medina Guerra) la refiere cuando “…el mensaje resulta discriminatorio debido a su forma, es decir, debido a las palabras o estructuras elegidas.” También podemos encontrar una definición simple y más directa formulada por F. Xavier Agulló i Garcia para BlogResponsable.com, que lo explica como “el uso exclusivo de uno de los dos géneros (en general el masculino) para referirse a ambos, excluyendo al otro (aunque sea, como en la mayoría de casos, involuntaria dicha exclusión)” y que concluye que “el lenguaje en sí mismo no es sexista, lo es el uso que de él hacemos”. De acuerdo, ¿no? ¿Pero cómo evitamos el uso de este tipo de lenguaje cuando nos queremos comunicar con las demás personas?, pues son numerosas las técnicas utilizadas para ello pero parece que se impone un lenguaje que más que no-sexista es políticamente correcto en el que se fuerza el nombrar los dos géneros en la misma frase, como podemos inferir en el siguiente ejemplo:

Los encargados y las encargadas de controlar a los niños y niñas a la hora del patio deberán permanecer durante todo el tiempo en el lugar previamente delimitado. Esta forma más igualitaria fue parcialmente suplantada con bastante éxito con la introducción del símbolo de la arroba (@) para unir –siempre feliz y contentos- los dos géneros en la misma palabra. Su uso, que se extendió con el auge de las redes de Internet se circunscribe, por el contrario a un uso escrito que no oral, ya que no hay consenso sobre cómo leerla en voz alta:

L@s encargad@s del comedor velarán por mantener limpias las mesas durante todo el tiempo que dure el almuerzo.


…aunque en la actualidad la creatividad ha sustituido a esa medida de masa, volumen o símbolo tipográfico de la era 2.0 que era la arroba por una pueril letra X y que algunos colectivos utilizan para hacer mayor énfasis sobre la eliminación de las diferencias entre sexos:

Lxs encargadxs de seleccionar el logotipo ganador se reunirán en la biblioteca en el horario de exclusiva del próximo miércoles. No debemos olvidar que en este caso, el símbolo de la arroba (y por supuesto la X) no son símbolos lingüísticos por lo que estamos cometiendo importantes errores ortográficos a la hora de utilizarlos formalmente. Por lo que una cosa es descubrir y admitir que en ocasiones usamos un vocabulario sexista y la otra es saber cómo utilizar uno más igualitario pero que también sea correcto. Veamos como lo abordó el personal de nuestro centro.


La propuesta del claustro Cuando a principios del curso 2011/2012 se procedió a actualizar el Plan de Igualdad de nuestro centro se constató la importancia de continuar involucrando a la plantilla en el diseño de herramientas que ayudasen a conocer nuestras concepciones en materia coeducativa. Se plantearon entonces unas actividades básicas para el claustro que pueden resumirse brevemente en este plan de actuación.

1. Reflexionaremos muy especialmente sobre qué tipo de lenguaje utilizamos y qué medidas (en su caso) tomaremos para que éste no sea sexista. 2. Redactaremos y repartiremos nuestro diccionario no sexista. 3. Haremos visibles nuestras actuaciones a través de las diferentes posibilidades que nos da Internet y las tecnologías digitales. En el mes de febrero se pasó una pequeña encuesta a gran parte de la comunidad educativa de nuestro centro y al P.A.S. En ella se buscaba que se propusieran palabras que son frecuentemente utilizadas en el ámbito diario del aula o del centro y que eran susceptibles de formularse de forma igualitaria. Lo que primero se constató fue la gran dificultad para que el grupo pudiese encontrar palabras que usábamos en ese trabajo diario. Era muy difícil salir del ejemplo inicial (los “niños” para referirse tanto a los niños como a las niñas y la palabra “alumnado” como una propuesta final conciliadora). Además, muchas de las personas encuestadas no consiguieron escribir las cinco propuestas necesarias o no entregaron el cuestionario. ¿Por qué? Quizá la horquilla de vocabulario usual en el aula no era tan amplia ya que la tendencia es pensar en las personas y los puestos que ocupan dentro del centro, y en un colegio no hay tantos como en otro tipo de empresa. Pero otra posibilidad, desde un punto de vista más negativo, puede que sea que no somos tan conscientes del vocabulario que utilizamos y los ejemplos más sexistas solo los reconocemos cuando realmente los estamos utilizando “en directo”. Así, los patrones son muy pocos y no ha sido difícil encontrar el enunciado más igualitario. Los reconocemos, ¿sabremos erradicar lo no igualitario?, ¿los lapsus en el habla?, ¿utilizaremos ahora un lenguaje igualitario y coeducativo sin pensarlo? Parece evidente que más que poner ejemplos el sentido final de este pequeño manual debe reconocer que este lenguaje, al igual que fuera de ella, también existe en el aula.


Pequeño manual de lenguaje igualitario ¿Por qué? Porque el lenguaje sexista sigue existiendo en nuestra sociedad. La escuela, nuestras aulas son susceptibles de que en el día a día se utilice un lenguaje que pueda discriminar a todas las personas, con especial atención a mujeres y niñas ya que el lenguaje sexista suele abusar del género masculino aun cuando refiera a los dos géneros. Esto no implica que no puedan producirse efectos inversos. ¿Dónde? Este lenguaje puede aparecer en el habla, cuando se imparte clase, en los claustros, reuniones, actividades de formación y tanto en el lenguaje formal como informal. Pero también puede aparecer en cualquiera de los elementos escritos como literatura, circulares, actas, exámenes, cartelería, informaciones, páginas web y blogs de aula que –además- por sus propias características tecnológicas pueden llegar a mayor número de personas, a lugares más alejados y ser reproducidos entonces mayor número de veces. Ejemplos del día a día, del curso a curso. En función de las propuestas de la encuesta previa, ofreceremos unos muy pocos ejemplos de palabras que suelen aparecer asiduamente en el trabajo del aula y lo haremos partiendo de una premisa; pese a que la discriminación en el lenguaje puede darse sobre cualquier género y sobre cualquier persona la experiencia mayoritaria evidencia que se produce discriminación sobre la mujer al utilizar preferentemente o únicamente el género masculino. Las directrices principales para esta propuesta establecerán tres premisas simples que se resumen en: 1. Que se utilicen los nombres colectivos o que aglutinan a un amplio número de personas en detrimento de la denominación utilizada para una única persona. 2. Se favorezcan construcciones más creativas, como por ejemplo, la omisión de determinantes o el empleo de determinantes neutros que eviten referirse a un único género. 3. Se recurra al uso de desdoblamientos de los dos géneros aunque esto afecte a la economía del lenguaje. De todas formas será la forma más eficaz cuando sea difícil encontrar una palabra adecuada.


Propuesta 1. Palabra a sustituir: “maestros”. Obviamente su utilización no solo excluye a las mujeres sino ignora la realidad de muchos centros como, por ejemplo el nuestro, en cuyo diagnóstico sobre igualdad realizado en 2009 quedó reflejado que el claustro lo componían 14 mujeres por solo 4 hombres. Propuestas de sustitución: 1. Desdoblamiento en “maestros” y “maestras”. 2. “Claustro”, como denominación mucho más formal o, también, Comunidad educativa” como acepción mucho más amplia. 3. “Profesorado”, aunque esta última en realidad no es del todo recomendable porque la delimitación “profesor – profesora” no corresponde a la de especialistas en las etapas de Educación Infantil y Educación Primaria. 4. También puede ser recomendable utilizar el término “Sala de claustro” en lugar de “Sala de profesores”.

Ejemplo: Con motivo de la celebración del Día de Andalucía queremos sugerir a nuestro claustro que para la jornada de mañana asistan con la camiseta verde que ponen en venta el AMPA de nuestro centro. Muchas gracias.


Propuesta 2. Palabras a sustituir: “trabajadores”, “coordinadores”. A efectos prácticos seguimos encontrando una dominancia en el número de mujeres sobre el de hombres. Si atendemos al número de personas que componían el Consejo de nuestro centro en 2009 (un órgano colegiado de gobierno que representa a toda la comunidad educativa) las cuentas siguen siendo claras: 12 mujeres por 5 hombres. En cuanto a las personas con coordinaciones a su cargo los resultados siguen la misma senda aunque ese año los tres profesionales (psicólogo, médico y logopeda) eran hombres. Propuestas de sustitución: 1. Como trabajan muchas personas en el centro se recomienda utilizar genéricamente la palabra “personal” (el personal de limpieza) 2. Se hablará de “coordinaciones” cuando se refiera al todo en este sentido. 3. Y se utilizará la denominación neutra “personal especialista” pudiéndose anteponer el artículo “los” o “las” si fuese necesario. 4. En cuanto al cargo de delegado o delegada podemos utilizar el término “responsable”.

Ejemplo: En la reunión del ETCP del pasado mes de diciembre las coordinaciones asumieron de manera común que no se estaban cumpliendo los objetivos propuestos para este primer trimestre. El coordinador mostró además su preocupación por los resultados de las pruebas de…


Propuesta 3. Palabras a sustituir “alumno”, “hombre” Ya sabemos que el mejor profesor (y profesora) es el ejemplo. Y como tales nuestro modelo de lenguaje correcto e igualitario es esencial a ojos del grupo a nuestro cargo. Por ello no podemos obviar a las niñas cuando queremos referirnos a grupos grandes.

Propuestas de sustitución: 1. Se puede incidir utilizando los dos géneros por separado cuando queremos subrayar la coexistencia de personas en nuestra sociedad, por ejemplo, si enunciamos que “los niños y las niñas tenéis que hacer tal cosa…”. 2. Se puede separar para discriminar diferencias evitando posibles errores, como “este cuarto de baño es solo para los niños”. 3. Pero la opción más formal será utilizar los términos más globales de “infancia”, “alumnado” e incluso términos que engloben a niños y adultos como “personas”, “humanidad”, “comunidad”.

Ejemplo. Durante el tercer trimestre el alumnado de las dos clases de 5 años podrá salir de visita al patio de primaria para ir conociendo los espacios donde estudiará el curso que viene.


Propuesta 4. Palabras a sustituir “padres” y “madres”. Es común referirnos a los padres del alumnado cuando queremos referirnos tanto a padres como padres e incluso el resto de familiares. Igual ocurre cuando utilizamos el término “madres” o “mamás” con nuestro grupo cuando, por ejemplo, en Infantil, queremos informar al alumnado sobre algo dando por hecho que será la mamá la que recoge, ayuda con las tareas o prepara la mochila con desayuno. En ese sentido podemos observar como una denominación va adecuándose a este modelo con el siguiente ejemplo: “APA – AMPA – ¿Asociaciones de familias?”

Propuestas de sustitución: 1. Siempre que busquemos una generalización será mejor utilizar el término “familia” sobre todo ahora en el que los modelos familiares son más diversos y no se circunscriben al modelo único de madre y padre.


Propuesta 5. Palabras a sustituir: cargos directivos en masculino. Puede que la imagen mental de cómo componen el claustro de un centro no haya cambiado demasiado en los últimos tiempos. Hay, por ejemplo, un Director y en Educación Infantil todas son mujeres. Aunque el hecho de utilizar el genérico puede causar mayor error o desvincular de la única persona que lo ostenta no debemos olvidar que estos cargos lo son independientemente de la persona.

Propuestas de sustitución: 1. “Equipo directivo”, que englobaría a “Dirección de Centro”, “Jefatura de Estudios” y “Secretaría”. 2. Pero se utilizará el género si complementa a la persona poseedora del cargo.

Ejemplo 1: La Dirección de este centro recuerda que el horario de tutoría será exclusivamente de 16:00 a 17:00 horas los lunes lectivos. Ejemplo 2: Os recuerdo que las programaciones deberán estar finalizadas antes del próximo día 16 del presente mes. Cinta Castilla, Jefa de Estudios.


Referencias 

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Colaboradores de Wikipedia. Lenguaje sexista [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2012 [fecha de consulta: 25 de febrero del 2012]. Disponible en <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Lenguaje_sexista&oldid=52841116>. Bosque, Ignacio. Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer. RAE. Agulló i Garcia , F. Javier. Blog responsable. Guía rápida para un lenguaje no sexista. V.V.A.A. 10 recomendaciones para el uso no sexista del lenguaje.

Rodríguez Macías, Juan José. Molina Martín, Pilar. Plan de Igualdad 2012, CEIP Marismas del Tinto.

Molina Martín, Pilar. Plan de igualdad: resultado del diagnóstico del profesorado. CEIP Marismas del Tinto.

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Medina Guerra, Antonia. V.V.A.A. Manual de lenguaje administrativo no sexista. Grupo anarquista Pirexia. Nota al uso del lenguaje.

Atribución de imágenes  

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Imagen 1. Rodríguez Macías, Juan José. Imagen 2. Till Niermann. Lucas Cranach the Elder (1472-1553): Adam and Eve. Beech wood, 1533. Bode-Museum, Berlin (Erworben 1830, Königliche Schlösser, Gemäldegalerie Kat. 567) Imagen 3. Molina Martín, Pilar. Para Blog Iguala-T. Imagen 4. Rodríguez Macías, Juan José.

Manual de lenguaje igualitario en la escuela  

Pequeño manual sobre lenguaje no-sexista adaptado a las características de las escuelas y colegios de Educacíon Infantil y Primaria.

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