Dios nos está haciendo, como el alfarero con la arcilla, siempre que lo dejemos hacer. Este es el tiempo de la paciencia de Dios, de la Misericordia. Ya llegan los tiempos definitivos y la palabra de hoy nos trae una parábola (de las jovenes necias y las prudentes) que nos llama a estar atentos a lo de Dios. Leer Mateo 25, 1-13