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PROYECTO PLAN DE IGUALDAD CURSO 2010-2011 El proyecto “Plan de igualdad” que vamos a llevar a cabo en este curso escolar, está basado en una serie de principios que consideramos fundamentales e imprescindibles en una sociedad en la que se hace necesario el crear personas en el más amplio sentido de la palabra. Estos principios están representados, reflejados y comprendidos en el marco de las competencias básicas, siendo posible trabajarlos a través de una serio de actividades que os propongo y que nos pueden servir de orientación para trabajar el tema de la igualdad en nuestra clase. Las actividades propuestas se consideran siempre orientativas, lo cual significa que pueden realizarse exactamente tal y como las presento, que pueden ser variadas, modificadas, o que pueden ser sustituidas por otras que cada maestro/a considere oportuno. Este proyecto, que se ha realizado y programado para un curso escolar, tiene una serie de objetivos concretos, los cuales repartiremos y desarrollaremos en los tres trimestres de este curso 2010-2011. Se considera muy necesario informar a padres/madres de la realización de dicho proyecto en el centro (en las reuniones de tutoría con padres/madres), con la finalidad de que estén informados de las actividades que sus hijos/as van a realizar a lo largo de curso, ya que es posible que a alguno/a no le parezca adecuado el que aquí se enseñen ciertas cosas que, hasta hace poco, se habían encasillado como “tareas de hombre” o “tareas de mujer”. A la vez hay que pedir la colaboración de las familias, para que ayuden y apoyen a lo que aquí se les propone a sus hijos/as, evitando crear conflictos que, lo único que llevarían es a crear contradicciones en los niños/as, e impedir que se formen como personas en una sociedad en la que es completamente necesaria la igualdad de género. Tendremos en cuenta cualquier aportación o sugerencia que padres o madres quieran hacer para incluirlas en el proyecto en la medida de lo posible.

Objetivos 1. Sensibilizar al alumnado sobre la necesidad del reparto equitativo de las tareas domésticas. 2. Promover y fomentar la autonomía para la realización personal, y como método para conseguir una adecuada calidad socio-afectiva. 3. Potenciar los juegos cooperativos y los juguetes no sexistas, con el fin de desarrollar sus habilidades y de ampliar sus capacidades. 4. Favorecer la resolución de conflictos mediante el diálogo. 5. Proponer actividades para realizar en el patio o en tiempo libre de casa que fomenten las relaciones basadas en el respeto y la igualdad. 6. Resaltar el valor de las mujeres a lo largo de la historia, destacando sus actuaciones, tanto mujeres famosas como de la propia familia o entorno. En el primer trimestre trabajaremos los objetivos 1 y 2, en el segundo trimestre los objetivos 3, 4 y 5, y en el tercer trimestre el objetivo 6. A continuación os presento el trabajo a realizar en este primer trimestre. Aunque las actividades que se hagan sean distintas a las que yo propongo, las mismas o adaptadas a cada nivel, sí es necesario que todos/as respetemos el o los objetivos marcados para este trimestre, con el fin de que haya una coherencia y unidad entre todos los ciclos.


Evaluación Al final de cada trimestre, los distintos componentes de los ciclos se reunirán para ir analizando el trabajo realizado, siendo necesaria la coordinación de los mismos a la hora de programar y evaluar actividades. En reunión de Equipo Técnico de Coordinación Pedagógica, los coordinadores de ciclo expondrán aquello que sus ciclos hayan realizado, así como se evaluará lo trabajado. De la misma manera, establecerán criterios para el trimestre siguiente, siendo los/as coordinadores los portavoces de dichos criterios a sus ciclos, y siendo los ciclos los que decidan qué actividades trabajar en ese trimestre. Al final de curso se hará una memoria del proyecto, llevando un informe al claustro y al consejo escolar de dicha memoria, y en la que se reflejará el grado de consecución -en términos generales- de los objetivos establecidos en el proyecto. Se dará opción a que los padres/madres, si lo desean, puedan aportar algún informe de evaluación, o comentario al proyecto


Programación Primer Trimestre Objetivos: - Sensibilizar al alumnado sobre la necesidad del reparto equitativo de las tareas domésticas. - Promover y fomentar la autonomía para la realización personal, y como método para conseguir una adecuada calidad socio-afectiva.

Actividades: Además de la competencia lingüística, la cual queda patente en todas las actividades propuestas, he anotado al lado de cada actividad aquellas otras competencias que creo se desarrollan en el contenido de la misma. Cada ciclo ha de adaptar estas actividades a las edades de los niños y niñas del curso donde se vayan a realizar. Los coordinadores y coordinadoras de ciclo harán una relación de las actividades de su ciclo, con el fin de poder incluirlas en la memoria final. 1. Confeccionamos en la pizarra una lista de tareas que, normalmente, realizan las mujeres o niñas de la casa y las que realizan los hombres o niños de la casa. Establecemos comparaciones y analizamos si es justo o no el reparto de las mismas. (Competencia social y ciudadana, Competencia de aprender a aprender, Competencia de autonomía e iniciativa personal) 2 Hablamos en clase sobre la necesidad de repartir las tareas domésticas entre los miembros de la familia, teniendo en cuenta, en todo momento, edades y posibilidades de cada cual. (Competencia social y ciudadana, Competencia de aprender a aprender, Competencia de autonomía e iniciativa personal). 3. Analizamos una por una estas tareas y vemos si todas pueden ser realizadas por todos los miembros de la familia. (Competencia social y ciudadana, Competencia matemática, Competencia de aprender a aprender, Competencia de autonomía e iniciativa personal) 4. Confeccionaremos el “Cuaderno de tareas domésticas”. En la mesa del maestro/a tendremos un cuaderno en el que anotarán, por fechas, qué cosas hacen diariamente en casa: poner la mesa, fregar platos, recoger o limpiar sus habitaciones, ayudar en la comida, fregar el piso, etc. Cada niño/a podrá coger el cuaderno libremente y anotar la que ha hecho cada día, teniendo en cuenta la correcta ortografía (se corregirá por cada maestro/a) Con el fin de motivarlos y de que esta actividad tenga continuidad, el maestro/a asignará un punto por cada actividad anotada, y el/la que obtenga más puntos al cabo del mes, se le premiará con un álbum realizado por los propios niños/as, en el que cada uno/a confeccionará una página del mismo, y en la que ha de escribir una cualidad positiva, piropo o virtud del niño/a ganador/a, acompañado de un dibujo que haga alusión al niño/a ganador/a.(Competencia artística, Competencia social y ciudadanía,) 5. Enseñaremos en clase a doblar ropa. Cada niño/a traerá una camiseta o jersey de manga larga, y les enseñaremos a doblarla. (Competencia artística, Competencia de aprender a aprender, Competencia de autonomía e iniciativa personal). 6. Cuando hayan aprendido a doblar la ropa correctamente y con cierta habilidad y rapidez, haremos un concurso en el que se divide la clase en cuatro grupos, y cada grupo ha de doblar el mayor número de prendas de forma correcta y en el menos tiempo posible. (Competencia de autonomía e iniciativa personal, Competencia de aprender a aprender) 7. “Todos barremos y fregamos”. En algún lugar de nuestro colegio (puede ser también la cla-


se) enseñaremos a barrer y a fregar. Si algún niño o niña tiene en casa un cubo, fregona, cepillo o recogedor de juguete, puede traerlo para esta actividad. (Si es posible, el colegio puede comprar algunos juegos) (Competencia de autonomía e iniciativa personal, Competencia de aprender a aprender, Competencia artística) 8. “Limpiar cristales”. Con una bayeta y un bote de limpiacristales haremos algunas prácticas en clase, bien de cristales o bien de la propia mesa. Destacaremos la importancia de limpiar nuestra mesa diariamente, para lo cual cada niño/a traerá una bayeta de casa y limpiará su mesa al acabar el día. (Competencia de aprender a aprender, Competencia de autonomía e iniciativa personal, Competencia artística) 9. Leemos los cuentos “El hombre que no sabía coser” y “La mujer que no sabía cambiar una rueda”. 10. Tras comentar ambos cuentos de forma oral en clase, se responderán a algunas cuestiones que se plantean después del cuento, cuestiones que abarcan tanto comprensión lectora como reflexión personal y creatividad (Competencia de autonomía e iniciativa personal, Competencia de aprender a aprender, Competencia social y ciudadana, Competencia artística) 11. Junto con el maestro/a, haremos una relación de las tareas que, diariamente, estamos obligados a hacer desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. En la página siguiente hay una relación de esas tareas. (Competencia matemática, Competencia de autonomía e iniciativa personal, Competencia de aprender a aprender) 12. Los niños/as de segundo y tercer ciclo pueden dibujar, en el área de Artística, cada una de estas acciones, bien de forma individual (cada acción en un folio) o bien en cómics (de forma ordenada y sucesiva). (Competencia artística) 13.En un acordeón de papel dibujaremos cada acción y pondremos debajo el nombre de cada una de ellas. A los más pequeños se les puede dar los dibujos hechos para que ellos los coloquen en el orden correcto. (Competencia matemática, Competencia de autonomía e iniciativa personal)


Mis obligaciones domésticas, desde que me levanto hasta que me acuesto 1. Nos levantamos solos/as, sin necesidad de que mamá o papá tengan que decirnos cuatro o cinco veces que lo hagamos. 2. Nos vestimos solitos/as, nos ponemos calcetines y zapatos también solitos/as, y dejamos doblado y guardado nuestro pijama. 3. Nos aseamos o duchamos y nos peinamos, dejando guardado el peine o el cepillo, y dejando cerrados todos los botes. 4. Desayunamos, y cuando acabamos, recogemos nuestro vaso o plato y cubierto (no esperamos a que mamá o papá lo haga) 5. Nos cepillamos los dientes y dejo el tubo de dentífrico cerrado. 6. Si soy mayor y llego, hago mi cama. 7. Cuando regreso del colegio, ayudo a mamá o papá a poner la mesa y a recogerla. 8. Una vez en semana limpio mi habitación (la ordeno, limpio el polvo, barro y friego). 9. Cuando me ducho, dejo recogido el cuarto de baño; la ropa sucia la llevo al cesto de la ropa. 10. Preparo la mochila para el día siguiente y dejo preparada la ropa que me voy a poner. 11. Doy las buenas noches y un beso a todos los miembros de mi familia. (Los niños/as de tercer ciclo, en el área de lengua pueden volver a escribir dichas normas pero con rima)


EL HOMBRE QUE NO SABÍA COSER UN BOTÓN Pedro, un chico de once años y de pelo oscuro y rizado, vivía en una bonita y lujosa casa rodeado de muchas comodidades. Su padre, Julián, un señor alto y siempre vestido con elegantes trajes y llamativas corbatas de colores, trabajaba en una importante empresa: era el director. Todos los días tenía reuniones muy importantes con gente muy importante para tratar asuntos muy importantes. Mientras él se dedicaba a su trabajo, Pedro iba al colegio, y cuando salía, iba corriendo a casa para ver a mamá y para ver si ya había llegado papá. Una tarde de otoño, de esas en las que el cielo se llena de nubes negras y las hojas juegan con el viento, Pedro, junto a mamá y papá, sentados en la mesa camilla de casa, miraba al cielo, esperando que de un momento a otro cayera un tremendo chaparrón. “Mamá” –dijo Pedro, “hoy no podré salir a jugar a la calle, está lloviendo y hace aire ¿qué podemos hacer?” Y su madre, que era una mujer muy inteligente y buena, le respondió: “Si quieres, puedo enseñarte a hacer cosas que te pueden servir cuando seas mayor, como por ejemplo, a coser un botón”. Su padre, que estaba sentado, leyendo el periódico, dio un tremendo salto de su sillón al oir decir esas palabras a Julia, su mujer, y quitándose las gafas de un tirón, le dijo “¿cómo has dicho? ¿qué Pedro aprenda a coser un botón?. ¡Pero si eso son cosas de mujeres! ¡Ni pensarlo, mi hijo no aprenderá jamás a coser un botón, para eso estás tú o está cualquier mujer!”. Julia y Pedro quedaron sin poder decir ni una palabra después de las voces que dio el padre, el cual se retiró de la mesa y se fue para seguir trabajando en algo importante de su trabajo. “Me voy a preparar una reunión que tengo mañana con personas muy destacadas que vienen de todos los paises del mundo, y he de quedar como lo que soy, un perfecto director de empresa. Pedro, que siempre tenía muchas ganas de aprender cosas nuevas, no pudo resistir la tentación de aprender a coser un botón y le pidió a su madre que le enseñara. Cuando acabaron, estaba muy feliz porque ya era capaz de arreglarse su propia ropa. Y llegó el día en el que papá tenía esa importante reunión. Se puso su mejor traje, su mejor corbata y los mejores zapatos que tenía. Cogió uno de sus seis lujosos coches que guardaba en la cochera y se dirigió al lugar donde lo esperaban cientos de personas de todo el mundo, sentados en sus butacas. Bastante nervioso por la situación y cuando estaba a punto de salir ahí, donde todos y todas lo esperaban, algo espantoso ocurrió: de repente “¡chas!”, los dos botones de su pantalón estallaron y salieron disparados por los aires. “Pero, ¡dios mio!, ¿qué ha ocurrido?, ¡qué desgracia!, ¿qué puedo hacer ahora?. Aquí no hay ninguna mujer que pueda coser estos botones y tengo que salir ya, todos me esperan”. Las gotas de sudor le caían `por la frente, no sabía qué hacer, y el corazón le iba a estallar por la situación. Mirando para todas partes, descubrió que, muy cerca de él, había una azafata muy pendiente de toda la situación, la cual, al ver lo que le había ocurrido, acudió inmediatamente con una aguja y un botón, y se los dejó en sus manos. “Aquí tiene, señor, yo he de regresar rápidamente a mi puesto de trabajo. Suerte.” “Pero…pero…pero yo no sé coser un botón” -le gritaba a la azafata-. “No puedo ayudarle, lo siento, tengo que estar en mi puesto”-respondió la azafata-. Bastante agobiado por la situación, cogió un cordón de su zapato y se lo ató como pudo, sujetando ambos lados del pantalón para que éste no se le cayera. Sin más, se presentó ante sus oyentes. Pero de pronto, las carcajadas de la gente eran tan


fuertes que tuvo que taparse los oídos. -¡Mirad, se le cae el pantalón y lleva puesta una cuerda! –decía uno de ellos-. Y Pedro se moría de la vergüenza, y mientras decía su discurso, se sujetaba con las dos manos el pantalón. Aquel día, al llegar a casa, no tenía ganas de hablar con nadie, pero Pedro, que tanto lo quería, se le acercó y le dijo: “Papá, ¿qué te ha pasado? Vienes muy triste” Y el padre, mirando fijamente a Pedro, le contestó: “Hijo, tenemos que aprender a coser un botón, y tenemos que aprender a hacer todas las cosas que una mujer sabe hacer, porque me he dado cuenta de que tu madre lleva razón y es muy necesario ser autosuficientes y no depender de los demás para que nos hagan las cosas”. Y aquella tarde, Pedro y su padre aprendieron a coser un botón y otras muchas cosas, y pasaron rato y rato sin parar de reir, recordando lo que le había ocurrido delante de toda aquella gente, y tanto tanto se rieron los dos que Pedro acabó dormido en brazos de su padre.


Cuestionario (Comprensión lectora ) 1. ¿Cuántas personas intervienen en el cuento? Escribe sus nombres. 2. ¿Cómo le gustaba vestir al padre de esta historia? 3. ¿Por qué no pudo salir Pedro a jugar? 4. ¿Qué le propuso hacer su madre? 5. ¿Le gustó a su padre lo que la madre le propuso a Pedro? ¿Por qué?. 6. ¿Qué le ocurrió a Julián cuando estaba delante de toda aquella gente?. 7. ¿Qué solución le dio Julián? ¿Crees que es la adecuada? 8. ¿Qué significa la palabra “autosuficiente”?. 9. Cuando Julián llegó a casa, ¿qué decidió hacer?, ¿por qué crees que tomó esa decisión?.

Cuestionario (Reflexión personal y creatividad) 1. Si tú hubieras sido Julián, ¿qué habrías hecho en su lugar?. 2. ¿Crees que esta situación de vergüenza, en la que todo el mundo se reía de él, se podría haber evitado?. ¿cómo?. 3. ¿Crees que hay tareas domésticas de chicos y tareas domésticas de chicas? 4. En tu casa, ¿quién cose los botones de la ropa? ¿crees que es justo o habría que cambiar esa situación?. 5. ¿Cuál es la moraleja de esta historia? 6. Elige una de estas situaciones de la historia y haz un dibujo: - Pedro cosiendo un botón junto a su madre - Julián delante de toda esa gente, subiéndose el pantalón. - Otra situación que a ti te haya gustado de la historia. 7. ¿Sabes lo que es la moraleja de una historia? 8. Escribe la moraleja de este cuento. 9. ¿Sabes enhebrar una aguja? ¿y sabes hacer el nudo del hilo?. Si no es así, pide en casa que te enseñen a hacerlo.


LA MUJER QUE NO SABÍA CAMBIAR LA RUEDA DEL COCHE Estrella estaba muy contenta porque empezaban sus vacaciones de verano. Atrás quedó el cole y las tareas; ahora era el momento de descansar. Sus padres habían hecho planes para ir a la playa y habían alquilado un pequeño pero bonito apartamento en Torrox, un pueblo de Málaga que estaba junto al mar. El día antes de marcharse a la playa, y cuando todos estaban sentados viendo la televisión, una llamada de teléfono cambió los planes que habían hecho. Era del trabajo de papá, del hospital en el que trabajaba de ATS, para decirle que habían hecho cambios en los turnos de trabajo y que tendría que acudir dos días seguidos. El pobre hombre se quedó de piedra, no esperaba esa desagradable noticia cuando tan sólo faltaba una noche para iniciar sus vacaciones. Ramón y Amalia, los padres de Estrella, estuvieron un buen rato hablando y hablando, debatiendo sobre qué hacer. Tenían dos opciones: anular las vacaciones –lo cual era complicado, pues ya habían pagado el apartamento- o que Amalia, la madre de Estrella, se fuera con ella y sus hermanos a Torrox y que Ramón fuera cuando acabara su trabajo, pasados los dos días. Después de mucho hablar, llegaron a una decisión: se irían de vacaciones con mamá y allí esperarían a papá. Al día siguiente, a las ocho en punto de la mañana, todos estaban en planta para emprender el viaje, todos menos papá, que había madrugado aún más que ellos para poder estar en el hospital a las siete y media. Bajaron a la cochera cargados de maletas y bultos de todas clases (raquetas, sombrillas, mecedoras, balón, etc..) y Amalia comenzó la complicada tarea de tener que colocar todo aquello en el maletero del coche, tarea que siempre había realizado papá. Por mucho y mucho que pensaba, eran demasiadas cosas . Estrella, algo cansada de esperar, le dijo a su madre: - Mami…papi lo coloca todo muy bien siempre que nos hemos ido de vacaciones ¿por qué tú no eres capaz?. La madre, pensativa, no le respondió, tal vez porque la respuesta que tenía en su mente no era la adecuada o quizás porque sabía que tenía que haberlo hecho desde el primer año que fueron de vacaciones. Muy cansada, decidió meterlo todo a presión, como buenamente pudo, y cerrar el maletero. Eso sí, todo iba revuelto y desordenado, y lo único que no habría que hacer en todo el trayecto era abrir el maletero porque …¡dios mío, la que se podría liar!. Todos montaron en el coche y Amalia se puso al volante. Era un día tremendamente caluroso porque en Córdoba siempre hace mucho calor en verano, y así iniciaron su viaje. Mamá conducía y siempre estaba muy pendiente de la carretera. Estrella, con sus auriculares, y sus dos hermanos, medio dormidos, miraban por la ventanilla el campo y los pueblos que pasaban. De pronto, una enorme explosión los puso a todos y todas en planta.. -¿Qué es eso? –dijo Estrella. - No lo sé –respondió su madre. - ¡Ay, ay, qué miedo! –gritaron sus hermanos. Amalia tuvo que hacer una maniobra rápida en la carretera para apartarse, y cuando logró detener el vehículo….¡menuda sorpresa! ¡una rueda se había pinchado!. Todos bajaron inmediatamente del coche. Amalia colocó los triángulos de avería en la carretera y se puso su chaleco reflectante. El calor del asfalto era insoportable, no había ni una sola sombra por ninguna parte, y Amalia no sabía qué hacer, o mejor dicho, si sabía lo que había y debía hacer --que era cambiar la rueda¬--, pero no sabía cómo hacerlo porque siempre lo había


hecho Ramón. En su cabeza se sucedían las preguntas: “¿qué puedo hacer?, ¿dónde estará la rueda de repuesto en este coche?, ¿y las herramientas?”. Todo era nuevo para ella, no sabía cómo resolver la situación. Ya había pasado más de una hora y Amalia no encontraba la solución, hasta que, tras mucho pensar, decidió llamar al seguro de su coche para que vinieran a arreglarle la rueda. Tras hacer la llamada y confirmarle que irían, pasaron más de tres horas. Los tres niños estaban completamente aturdidos y desesperados ante la situación, y Amalia se sentía muy avergonzada y desesperada. Por fin llegó un chico joven, vestido con un mono azul y una caja de herramientas en su mano, y cuando Amalia le contó lo ocurrido, el chico le hizo una pregunta: - Señora, ¿dónde tiene la rueda de repuesto de su coche? - Pues no tengo ni idea --respondió Amalia con cara asustada--. - Pero señora, ¿cómo se pone en carretera sin saber ni dónde tiene la rueda de repuesto?. El chico se tiró debajo del coche, pero allí no estaba la rueda. El único lugar donde podría estar es en el maletero. Cuando fue a abrirlo…¡pum!, todo el equipaje salió disparado y de un golpetazo quedó esparcido por el suelo. El chico quedó sorprendido pero Amalia aún lo estaba más. - Es que…verá….esto es cosa de mi marido. Ël siempre es el que ha colocado el equipaje en el coche y el que ha cambiado la rueda, y yo…pues yo nunca lo he hecho. Cuando acabó de colocarlo todo y la rueda ya se hubo cambiado, el chico se alejó y el coche volvió a ponerse en marcha. Llegaron muy tarde a Torrox pero con muchas ganas de bañarse en la playa y jugar con la arena. ….Y pasaron unos días maravillosos de verano en aquel apartamento, pero Amalia y sus hijos llegaron a una conclusión: no hay tareas de chicos ni tareas de chicas; todos debemos aprender a hacer de todo, y lo que es más importante, hacerlo con mucha mucha ilusión. Cuando regresaron a Córdoba, lo primero que hizo Amalia fue aprender a cambiar una rueda de coche para no volver a pasar por esa ridícula y vergonzosa situación.


Comprensión lectora 1. ¿Sabes qué es Torrox y dónde está situado? 2. ¿Dónde y de qué trabajaba Ramón, el padre de Estrella?. ¿Cuál era su profesión? 3. ¿Por qué motivo tuvieron que variar sus vacaciones? 4. ¿Qué solución le dieron? 5. ¿Qué problema tuvo Amalia al colocar el equipaje en el coche? 6. ¿Quién conducía el coche? 7. ¿Qué ocurrió cuando iban viajando? 8. ¿Cómo resolvió Amalia la situación? 9. ¿Qué le preguntó el mecánico a Amalia? 10. ¿Qué ocurrió cuando abrió el maletero para buscar la rueda? 11. Después de todo lo ocurrido, ¿a qué conclusión llegaron Amalia y sus hijos? Reflexión y creatividad 1. ¿Sabes qué es un o una ATS?. Explícalo. 2. Explica el significado de la expresión “quedarse de piedra”. Escribe una situación en la que te “hayas quedado de piedra”. 3. Cuando vas de viaje en coche ¿quién coloca el equipaje en el maletero?. 4. Cuando tenemos que parar el coche en medio de una carretera a causa de una avería, ¿qué objetos son necesario sacar y colocar para que los otros coches sepan que tenemos una avería?. 5. ¿Sabes lo que es el seguro del coche? 6. ¿Para qué sirve? (Puedes consultar a papá o mamá). 7. Si tus padres tienen coche, pregúntales en qué lugar del mismo está la rueda de repuesto y las herramientas para cambiar la rueda. 8. ¿Sabes si ha ocurrido algo parecido a lo que has leido en el cuento, en tu familia?. Cuéntalo. 9. ¿Quién crees que conduce mejor, el hombre o la mujer? ¿Por qué?. 10. Haz un cómic en el que representes esta historia. 11. Escribe la moraleja del cuento.


Plan de Igualdad