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Capítulo III. El color y sus significados 1. Semiótica del color  El signo cromático 2. Psico-fisiología del color: sinestesia cromática 3. Psicología del color: los colores y sus significados.  El color amarillo  El color azul  El color blanco  El color café  El color gris  El color naranja  El color negro  El color rojo  El color rosa  El color verde  El color violeta  El color oro  El color plata 3. Colores y personalidad: test de colores de Max Lüscher.

Capítulo III. El color y sus significados Como ya vimos en el capítulo anterior, el color es uno de los medios más subjetivos con que cuenta la comunicación visual. La percepción del color es la parte más emotiva de un proceso visual, tiene una gran fuerza y puede usarse para expresar y reforzar la información. Ningún color carece de significado15 y cada uno, expresa una sensación agradable o desagradable a la vista. A todos nos influencia el color y cada uno tiene sus propias ideas sobre gusto o desagrado sobre tal o cual color, pero de manera general todos percibimos una reacción física ante la sensación que produce un color, como la de frío en una habitación pintada de azul o la de calor en otra pintada de rojo. El efecto de cada color está determinado por su contexto, es decir, por la conexión de significados en la cual es percibido. El contexto es el verdadero criterio que nos lleva a determinar qué color nos agrada y cual nos desagrada. También hay que tener en cuenta, que como todo signo comunicativo, el color puede cambiar su significado dependiendo del país y su cultura. La mayoría de las veces el color ha sido utilizado exclusivamente para atraer la atención del espectador, sin considerar la riqueza de su contenido, en el sentido de ser un elemento lleno de significados. Posee una carga emocional que se conecta con lo psicológico, y es fuertemente evocador de sensaciones. 1. Semiótica del color. En un sentido general, toda comunicación se da a través de signos y en estos términos, el lenguaje del color es aquél cuyos signos son cromáticos. Los colores son elementos comunicantes o signos: elementos que en la actualidad son de suma importancia para la comunicación de masas, sin olvidar con esto el uso que desde antiguas épocas se ha hecho de ellos en las diferentes religiones, en la magia, la vestimenta, etc. Pero no podemos hablar de signo sin antes hablar de semiótica: la semiótica, como disciplina que se encuentra en la base del sistema cognitivo humano, permite analizar los elementos de la comunicación audiovisual, la cual no sólo ayuda al estudio de los signos o elementos que integran un mensaje, sino que además establece también una relación entre esos elementos de significación y los procesos culturales. Saussure 16 la define como la ciencia general de todos los signos o símbolos, a través de los cuales los hombres se comunican entre sí. Este autor además, definió al signo como la unión de un significante con un significado. Si consideramos al color como signo, estaremos incluyendo todos los aspectos que lo componen. El color 15 16

HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. SAUSSURE, Ferdinand de, Curso de lingüística general, Editorial Laterza, 1974, Bari – ITALIA.


puede funcionar como signo para un fenómeno físico, para un mecanismo fisiológico o para una asociación psicológica. El signo, según la concepción de Charles S. Peirce 17 es algo que está representando alguna otra cosa y que es entendido o tiene algún significado para alguien. Por su parte Charles Morris18, utiliza una concepción triádica del signo: − − −

La dimensión sintáctica, donde se consideran las relaciones de los signos entre sí. La dimensión semántica, donde se consideran las relaciones de los signos con los objetos representados. La dimensión pragmática, donde se consideran las relaciones de los signos con los intérpretes.

En los estudios en el nivel sintáctico – donde se requiere la identificación de las unidades elementales, sus reglas de transformación y organización y sus leyes de combinación para formar unidades mayores con sentido “gramatical” – es donde la parte física de la teoría del color alcanza sus mayores logros. Aquí podemos considerar los numerosos sistemas de orden de color desarrollados, las variables para la identificación y definición de todos los colores posibles (desde el punto de vista netamente físico), las leyes de combinaciones e interacciones de los colores, las armonías cromáticas y cada aspecto que hace posible hablar de la percepción del color. (tratados en el capítulo II).

En la dimensión de la semántica – donde los signos son considerados en su capacidad para representar o significar otras cosas, para transmitir información o conceptos que están más allá de los signos en si mismos – se han hecho también numerosos trabajos en el campo del color. Aquí se exploran las relaciones entre colores y los objetos que estos puedan representar, los códigos y asociaciones establecidas mediante los colores, y las maneras en que los significados del color cambian según el contexto de aparición y en relación a factores humanos tales como cultura, edad, sexo, etc. Por ejemplo, cuando vemos una botella con bebida cola en su interior, con etiqueta roja y blanca, aunque no aparezca la marca del producto, automáticamente adquiere un significado por parte de quien la observa, asociando los colores a la marca reconocida mundialmente Coca-Cola. Así también, si vemos una paloma no tiene ningún significado en general, pero si vemos una representación de una paloma blanca, adquiere el significado de paloma de la paz.

17 PEIRCE, Charles S, Documento ¿Qué es un signo? Traducción al español de Uxía Rivas, Universidad de Navarra, 1999, Navarra – ESPAÑA. 18 MORRIS, Charles, Lenguaje y comportamiento, Editorial Longanesi & Co, 1963, Milán – ITALIA.


También han sido investigados algunos de los aspectos de la dimensión pragmática del color. En este caso se toman en cuenta las relaciones que existen entre los signos cromáticos y sus intérpretes o usuarios. Entre los temas que se consideran en este ámbito están las reglas por las cuales los colores son utilizados como signos, el funcionamiento del color en el ambiente natural y cultural, la sinestesia producida por el color, la influencia del color en la conducta. Las interpretaciones y significados del color, que han sido utilizadas y fomentadas conscientemente, se encuentran en toda expresión humana, como en la heráldica, el arte, la vestimenta, etc. Este simbolismo se establece de manera intuitiva al relacionar el parentesco con la naturaleza. Pero a su vez, cambia de acuerdo con las diferentes culturas, grupos humanos, e incluso entre personas de un mismo grupo. Esto permite que para un mismo color existan significados duales y en algunos casos opuestos: por ejemplo, en el mismo objeto, una cinta, solo el color nos otorga diferentes significados. La cinta roja representa la lucha contra el SIDA, la cinta negra representa la lucha contra la violencia, y la cinta blanca representa la lucha contra la violencia contra la mujer.

La perspectiva semiótica provee el más completo marco de herramientas para el estudio del color ya que, para la mayoría de las personas, el aspecto importante es que el color funciona como un sistema de signos; estos signos pueden evocar estados de ánimo, así como guiarnos en nuestra vida diaria, son manifestación de características psicológicas y son una herramienta poderosa a la hora de articular mensajes de comunicación visual, es por eso que conoceremos los diferentes significados que los colores poseen. 

El signo cromático

El elemento esencial en la comunicación a través del color es el signo cromático. Un signo cromático está constituido por un significante – expresión – y un significado o contenido. Se trata entonces de una representación compuesta por una imagen cromática (presencia de colores) y un concepto, los cuales se hallan unidos recíprocamente. (El signo cromático de banderas de chile) Para la comprensión del signo cromático, tomaremos veremos el siguiente ejemplo: de la figura A, tiene por significante la suma de los elementos cromáticos de la figura B, y por significado el concepto que, como


chilenos, tenemos de lo que es la patria. En el caso del lenguaje simbólico del color, como es éste de la emblemática, la relación entre el significante y el significado del signo cromático, es arbitraria, ya que mientras para nosotros esta disposición en específico de azul, blanco y rojo significan patria, para un español, un marroquí o un árabe, el concepto de patria se representará mediante otro signo cromático. En el mismo signo cromático, la forma del significante viene dada por la relación de sus elementos entre sí, sobretodo en cuanto a su ubicación espacial, ya que no se expresaría el concepto de patria si configurásemos al significante como aparece en la figura C. 2. Psico-fisiología del color: sinestesia cromática. El color es más que un fenómeno óptico y que un medio técnico. Se manifiesta en otros ámbitos del ser humano, como el físico, el fisiológico, el perceptual, el psicológico, entre otros. Como ya dijimos anteriormente, los colores tienen la capacidad de afectarnos o influenciarnos, e incluso de llevarnos a diferentes sensaciones. Esto es producto de un fenómeno psico-fisiológico, como también por un fenómeno puramente psicológico. En el ámbito psico-fisiológico, nos referimos a la sinestesia cromática. Fisiológicamente se denomina sinestesia a la sensación secundaria o asociada producida en un punto del cuerpo humano, como consecuencia de un estímulo aplicado en otro punto diferente. Psicológicamente las sinestesias son imágenes o sensaciones subjetivas, características de un sentido, que vienen determinadas por la sensación propia de un sentido diferente. En la perspectiva psico-fisiológica la diferencia entre sensación y sinestesia se basa, principalmente, en que la sensación es el acto mental por el que entramos en contacto con el entorno que estamos sintiendo, mientras que la sinestesia es el acto puramente cerebral en el que no interviene el objeto percibido, no existe una real lectura de este, sino que es la actitud mental de las imágenes entre sí. El proceso de sinestesia se produce porque los órganos de percepción humana traducen la información que portan las ondas de radiación energética a su lenguaje, a su correspondiente sistema – acústico, visual, olfativo, háptico –; entonces la sensación primaria (lo que realmente estamos percibiendo) llega determinada por dicha traducción al cerebro, el cual, obtiene las imágenes mentales o vivencias del mundo que nos rodea. Podemos decir entonces, que el proceso sinestético se da a través de una vinculación entre sensación percibida y sensación decodificada. Una sinestesia cromática provocada por una determinada sensación puede parecer una cualidad del objeto emisor, es decir, que quien experimenta la sinestesia siente inclinación a suponer que dicho fenómeno forma parte del entorno, del objeto; cuando en realidad lo que vemos forma parte del mensaje, de la radiación emitida según la impresión sensorial del receptor19. Más claramente esto se da cuando ciertos colores nos aparecen ligados a sensaciones físicas como por ejemplo, del gusto o del tacto. Ciertos tonos de naranja, amarillo y verde pueden parecernos ácidos al gusto, porque los asociamos al color de las frutas cítricas: naranja, limón y pomelo. Por su parte colores claros y pasteles como el rosado, tonalidades de amarillo pálido y celeste, pueden parecernos más dulces, porque los asociamos a los colores de los caramelos o de los malvaviscos. Ciertos colores fuertes y saturados pueden aparecer como duros al tacto, ya que dura es también la forma en que llegan a nuestros ojos, llamando mucho la atención y destacando por sobre otros colores en la misma composición. Contrariamente, los colores más pasteles y menos saturados, los percibimos como blandos al tacto, puesto a que no se resisten a combinarse entre sí y llaman menos la atención. Para entender mejor el fenómeno de la sinestesia, lo ejemplificaremos con una cita de Miguel Ángel Asturias, de su trabajo “Hombres de Maíz”20, aludiendo a un hombre recién operado de cataratas: “Contempló los árboles. Para él los árboles eran duros abajo y suaves arriba. Y así eran. Lo duro, el tronco, que antes tocaba y ahora veía, correspondía al color oscuro, negro, café prieto, como quiera llamárselo, y establecía en forma elemental esa relación inexplicable entre el matiz opaco del tronco del árbol y la dureza del mismo al roce de su tacto. Lo suave de arriba, el ramaje, las hojas, correspondían exactamente al verde claro, verde oscuro, verde azuloso, que ahora veía. Lo suave de arriba antes era sonido, no superficie tocable, y ahora era verde visión aérea, igualmente lejana de su tacto, pero 19 SANZ, Juan Carlos, El lenguaje del color, Editorial Hernán Blume, 1985, Madrid – España. 20 ASTURIAS, Miguel Ángel, Hombres de Maíz en Obras Escogidas, Editorial Colección Joya, 1955, Madrid – ESPAÑA.


aprisionada ya no en su sonido, sino en forma y color” 3. Psicología del color: los colores y sus significados. Conocemos muchos más sentimientos que colores. Por eso, cada color puede producir muchos efectos distintos, a menudo contradictorios. Un mismo color actúa en cada ocasión de manera diferente. El mismo rojo puede resultar erótico o brutal, inoportuno o noble. Un mismo verde puede parecer saludable, o venenoso, o tranquilizante. Esto se produce porque como vimos en el capítulo II, ningún color aparece aislado; cada color está rodeado de otros colores. En un efecto intervienen varios colores. En esta dimensión puramente psicológica de los colores, parece haber un acuerdo general sobre el hecho de que cada uno de los colores posee una expresión especifica. Sin embargo la investigación experimental sobre el tema no abunda y sólo encontramos algunos ensayos de personas que se aventuraron por conocer las propiedades y significados psicológicos del color. Uno de los estudios que se considera básico para el análisis psicológico del color es La teoría de los colores de W. Goethe, ensayo escrito entre 1810 y 1820. Goethe se introduce al mundo de la física del color y después realiza un análisis filosófico del mismo para tratar de encontrar el sentido oculto de los colores, su simbolismo y su mística. Otro de los autores importantes es Wassily Kandinsky, quien en su tratado De lo espiritual en el arte expresa que la interpretación subjetiva de los colores y las formas puede resolverse mediante el sentimiento y la razón. Un tercer estudio importante, es el realizado por la psicóloga y socióloga alemana Eva Heller, en su libro Psicología del Color, donde a través de encuestas a dos mil personas de diferentes edades y ocupaciones, hace un compendio completo sobre los significados de los colores. Además de los tres autores antes citados, en este apartado se reunirán aportes de estudiosos del color tales como Luckiesh, Lüscher, Arnheim, Le Heard, Graves, Déribère y Escudero, principalmente. Para aquellos que deseen trabajar con los efectos de los colores en el trabajo de las artes visuales, o en disciplinas de proyecto enfocadas a usuarios, el aspecto psicológico es esencial. Pasaremos entonces a analizar uno a uno, los 13 colores más comúnmente utilizados, que además son los que más suelen tomarse en consideración en los libros sobre color. Estos son amarillo, azul, blanco, café, gris, negro, naranja, rojo, rosa, violeta, verde, además de plata y oro. 

El color amarillo

Es el color de la luz solar, del mediodía, del oro. Simboliza el camino central y recto, el curso de la acción ideal que yace entre dos extremos. Es el color más contradictorio en cuanto a los sentimientos que despierta. Es el color del optimismo pero también del enojo, la mentira y la envidia. Es el color de la iluminación y del entendimiento, pero también de los despreciables y de los traidores. Es el color de la diversión, la amabilidad y lo positivo, además de simbolizar acción, poder, arrogancia, voluntad y estímulo. Por su parte, el amarillo verdoso se usa para representar la enfermedad, las personas malignas, así como la avaricia. Para Goethe21, el amarillo es un color atrayente, se encuentra en el polo positivo y significa luz, claridad, fuerza, cercanía, atracción y afinidad. Posee una condición alegre, risueña. Luckiesh22 al igual que Goethe, opinó que el amarillo es el más hermoso de los colores, pues al estar asociado con el sol, significa alegría y es muy llamativo, es símbolo de luz, calor y del mismo sol. Para Johannes Itten, el amarillo era el color del verano 23 junto con el verde savia. La luz solar se percibe como amarilla, aunque propiamente no tiene ningún color. Van Gogh tenía una especial predilección por este color. También es el color de la iluminación mental, de la claridad mental. Pero en el amarillo definitivamente predominan los significados negativos; el amarillo con una pizca de verde, el apestoso color del azufre. Es el color de todo lo que disgusta. Junto con el gris, el amarillo es el color de los celos y por ende, la inseguridad. Combinado con negro, es la impureza. En la Edad Media, era el color que identificaba a los desterrados de la sociedad: las prostitutas, las madres solteras, los deudores, los herejes debían agregar a su vestimenta alguna prenda de color amarillo que demostrara su deshonra. Los judíos, al igual que los mendigos, debían colgar de sus ropas unas argollas amarillas. Era el color de los deshonrados 21 GOETHE, Johann Wolfgang von. Teoría de los colores, Editorial Aguilar, 1992. Madrid – ESPAÑA. 22 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 23 ITTEN, Johannes, The art of color; the subjetive experience and objetive rationale of color, Reinhold Pub. Corp., 1961, Nueva York-USA.


porque no podían ocultar su deshonra, se veía incluso en la oscuridad. En política, el amarillo era el color de los traidores. Kandinsky24 dice que el amarillo representa la locura violenta, lo insoportable. En Asia en cambio, el amarillo es el color de la felicidad, de la gloria, la sabiduría, la armonía y el color de la cultura. En China, el amarillo es la fuerza natural dispensadora de la vida. El color de la majestad imperial era el amarillo, los emperadores chinos eran hijos del cielo; es además el color del Estado y de la religión, se utiliza en el altar y significa gloria divina. Además el amarillo es yang, la fuerza masculina, el principio activo, creador. También en la India, el amarillo es el color de los dioses y de los gobernantes. Por otro lado, el amarillo es el color de las mujeres rubias y los hombres bellos. Los cabellos de este color son, en el lenguaje lírico, cabellos dorados. Como el simbolismo de este color es tan frecuentemente negativo, al cabello de color amarillo le llamamos “rubio”. Los antiguos griegos representaban a sus dioses con cabellos rubios. En la antigua Grecia también los mortales, incluidos los varones, querían ser rubios. Untaban sus cabellos con un ungüento decolorante y esperaban hasta que los cabellos se volvían rubios. El amarillo es también el color de la madurez y el amor sensual. El florecer es amarillo, es el color más frecuente entre las flores. Los perfumes son en su mayoría, amarillos; aunque su color sea artificial, recuerdan a las flores y sus aromas. Es el color de la madurez. El amarillo simboliza la sexualidad, o poéticamente expresado “la recompensa del amor”. Es además el color del gusto ácido, refrescante y amargo. Después del verde, es el color de lo venenoso. Es el color de lo espontáneo, la impulsividad, lo impertinente y la presuntuosidad; es el color de las señales de advertencia de sustancias tóxicas, explosivas o radioactivas, como signos negros sobre fondo amarillo. La tarjeta amarilla en fútbol es un signo de advertencia, y la bandera amarilla izada en una ciudad medieval significaba que en ella se había declarado la peste. El amarillo es la forma: es lo triangular, lo redondo, lo anguloso y lo ovalado. Este color se encuentra siempre ligado a alguna forma. A pesar de ser uno de los colores más llamativos, los diseñadores de cajas y envases (packaging) sólo emplean el amarillo cuando tiene clara relación con el contenido: para las cremas solares lo más apropiado es un envase amarillo; los perfumes en frascos amarillos sugieren aromas de flores; y los envases para el aroma de vainilla no podrían sino ser amarillos. El amarillo es el color preferido de un 6% de las mujeres y de los hombres25. Lo prefieren más los mayores que los jóvenes – todos los colores luminosos gozan de mayor preferencia a medida que las personas se van haciendo mayores. A su vez, el 7% de las mujeres y de los hombres, desprecia lo amarillo: es el color que menos les gusta. 

El color azul

Muchos de los simbolismos y significados del azul provienen de las asociaciones con el firmamento y con el agua. Este color se asocia con el cielo, el mar y el aire. Se le asocia con la circunspección y las emociones profundas. Luckiesh26 asocia al azul con el firmamento, lo cual hace que se le atribuyan las características de los dioses: significa esperanza, constancia, fidelidad, serenidad, generosidad, verdad, libertad. También tiene un simbolismo de melancolía y de calma, de dignidad y salud. La sensación de placidez que provoca el azul es distinta de la calma o reposo terrestres, propios del verde. Expresa armonía, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego. Además simboliza la profundidad inmaterial y del frío. En cuanto a sensaciones térmicas, el azul se presenta como el color más frío. Es más frío que el blanco, puesto que el blanco simboliza luz y el lado de la sombra es siempre azulado. Para Déribére27, el azul es el color frío por excelencia. Su visión generalizada produce una sensación de frescura. El azul también simboliza eternidad, ya que vemos el agua y el aire de color azul, aunque realmente no son azules. Cuanto más profundo es un lago, más azul se muestra el agua. Cuanto más se oscurece más atrae hacia el infinito. El azul es de dimensiones ilimitadas, es grande. Como el color de la lejanía y del anhelo, el azul representa lo irreal, e incluso la ilusión y el espejismo. Para el pintor Yves Klein, que pintaba cuadros en que todo era azul, este color tenía posibilidades ilimitadas. Además este color es asociado 24 KANDINSKY, Wassily, De lo espiritual en el arte, Editorial Paidós, 1911, Madrid – ESPAÑA. 25 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 26 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 27 DERIBÉRE, Maurice, El color, Editorial Diana, 1967, Ciudad de México – MEXICO.


con la tranquilidad, la pasividad, lo perceptivo, lo unificador, la satisfación, la ternura, lo sensible y el afecto. El azul representa las cualidades intelectuales y de lo masculino: la inteligencia, la ciencia y la concentración. Siempre que ha de predominar la razón frente a la pasión, el azul es el color principal. A pesar de esto, el azul es también un color asociado a lo femenino. El azul es el polo pasivo, tranquilo, opuesto al rojo activo, fuerte y masculino. Es además apacible, pasivo e introvertido y el simbolismo tradicional lo vincula al agua, atributo de lo femenino. En su simbolismo, el azul es además el color de lo cristiano. El azul femenino es el color de la Virgen María. En sus representaciones pictóricas, la Virgen aparece en el más luminoso azul ultramarino. En las imágenes de la Edad Media, Jesús raramente aparece vestido de azul y nunca cuando se le ve junto a la Virgen. Históricamente en la Edad Media, cualquier persona podía vestir de azul, aunque no de cualquier azul. El azul celeste luminoso era un color noble, era el azul de la nobleza. Escudero 28 afirma que el azul tiene relación con el estrato superior, así como con la espiritualidad humana; representa lo creativo en el pensamiento estético. Pero más adelante, con la invención en 1850 de los bluejeans, por parte de Levi Strauss, el azul índigo se convirtió en una moda mundial, lo que hizo que se masificaran muy rápidamente, perdiendo su carácter de exclusividad. El azul es por otro lado, el color de la paz y de los derechos humanos. En los países socialistas se declaró el azul como el color de la paz. La bandera azul como símbolo de unión pacífica se hizo popular en todo el mundo. Es también el color de Europa. La bandera de la unión europea tiene un fondo azul con 12 estrellas doradas que simbolizan en ella la comunidad de la naciones europeas (pero que actualmente son 27 miembros). El azul es el color europeo ya que, cuando se creó la bandera de los Juegos Olímpicos, Europa era el continente de los mayores contrastes culturales, políticos y económicos, un color que podría encontrarse en todas las religiones pero en ningún partido: el color ideal para la paz. El azul es el color preferido de la mayoría de la gente29. Es el color más elegido por personas normales en su condición psíquica y por niños sin problemas. Pero no es extraño que sea tan aceptado: el azul es el color de todas las buenas cualidades que se comprueban con el tiempo, de todos los buenos sentimientos que no están dominados por la simple pasión. No hay ningún sentimiento negativo en el que domine el azul. Hombres y mujeres se visten con frecuencia de color azul, pues es apropiado para toda ocasión y todas las estaciones del año. Además es el color preferido para los automóviles. En las viviendas, el azul resulta frío pero tranquilizante, por lo que generalmente se utiliza en las habitaciones. Sólo hay un ámbito donde el azul no es muy aceptado: no comemos ni bebemos casi nada de este color. 

El color blanco

El blanco es, según el simbolismo, el color más perfecto. Es el color absoluto, cuanto más puro, más perfecto. No hay ningún “concepto blanco” de significado negativo. Es el color del comienzo, el nacimiento y la resurrección. El simbolismo del blanco comienza con referencias a la luz y la unidad, significa paz o rendición. Es el color del bien y la honradez. Otorga una idea de pureza y modestia. Goethe 30, por su parte, señala que el blanco es la turbiedad absoluta; es el elemento más neutro y claro de los que llenan el espacio; el primer elemento del universo. Graves31 dice que el blanco es positivo, estimulante, luminoso, brillante, delicado, puro y significa castidad, inocencia y verdad. Es además el color de los dioses: Zeus se aparece como un toro blanco, el Espíritu Santo como una paloma blanca. Cristo como el cordero blanco. Los ángeles son representados casi siempre vestidos y con alas blancas. El color de los dioses además se convirtió en el color de los sacerdotes. El blanco es el color litúrgico de las festividades católicas mayores. Cuanto mayor es el cargo eclesiástico, más clara es la vestimenta. El blanco es el color del rango supremo, es decir, del Papa. El blanco es además, el color de la exactitud y lo inequívoco, estos son los lados fuertes de la verdad. Pero también simboliza los atributos físicos de la debilidad y con ello la delicadeza, la feminidad. Simbólicamente sus colores contrarios son el negro y el rojo, colores del poder y la fuerza. El blanco es el color de la voz baja. En el 28 ESCUDERO, Valverde José Antonio, Pinturas psicopatológicas, Editorial Espasa- Calpe, 1975, Madrid – ESPAÑA. 29 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 30 GOETHE, Johann Wolfgang von. Teoría de los colores, Editorial Aguilar, 1992. Madrid – ESPAÑA. 31 GRAVES, M, Color fundamentals, Editorial Mc Graw Hill, 1952, Nueva York – USA.


simbolismo chino, el blanco pertenece al femenino yin. Relacionado con su simbolismo de la debilidad, también significa enfermedad o achaques, ya que las personas pálidas se encuentran carentes de vigor. Para Escudero32 el blanco es vivencia de muerte. El blanco, por ser la ausencia de color, posee el significado de color del luto, junto con el negro. Los trajes de luto blanco no son de un blanco radiante ni de tejidos brillantes. Expresa la renuncia a la representación personal de quien viste el luto blanco. Según Arnheim 33, el blanco tiene una doble cualidad: por un lado representa el absoluto, la integración de toda riqueza obtenida mediante la suma de todos los colores, y por otro lado, es también ausencia del color, de vida. Tiene la pureza de los inocentes que no han vivido y el vacío de los muertos. El blanco también correspondió a una moda en el siglo XIX, como una manera de renunciar a los valores externos para subrayar los valores internos de las personas, buscando volver al aspecto natural, y llamando la atención por la esencia de la persona y no por su forma de vestir. En esta misma época, los arquitectos intentaron resucitar los edificios al estilo griego, donde todo era blanco. Entusiasmado por esta blanca antigüedad, Goethe escribió: “los hombres cultivan cierta aversión a los colores”, pero esto se contraponía a los descubrimientos arqueológicos de la época, que publicaban que en la antigua Grecia, hasta las estatuas eran pintadas. Lo blanco por otro lado simboliza lo limpio, lo higiénico. Las personas que manipulan alimentos, y quienes cuidan enfermos, deben vestir de blanco, como símbolo de pureza, de esterilidad. Es además signo de virginidad: las novias vestían de blanco. El inmobiliario de los hospitales también es blanco, aunque para hacer más agradable la atmósfera dentro de éstos, actualmente se prefieren colores como amarillo claro, verde agua o rosa pálido. El blanco también es frío. Para Johannes Itten, el blanco correspondía al color del invierno34, junto al gris y el azul. El blanco más blanco es el de la nieve, nada es tan blanco como la nieve recién caída sobre la que brilla el sol. El blanco además es ligero, lo vacío. El blanco es además el color de lo desconocido. En los mapas antiguos, los territorios en blanco eran los que aún no habían sido explorados. En el ámbito de la vestimenta, es símbolo de status: la camisa blanca recién planchada era indicio de status hasta 1990, y hasta hoy siguen siendo las más elegantes. El blanco es el color preferido para pintar interiores. Cuando una habitación es blanca y aparece agradable y acogedora, lo es siempre gracias a los toques de color de los pequeños objetos personales. Pero a pesar de todo, la perfección impone distancia: sólo el 2% de las personas nombró el blanco como su color preferido, y además casi el 2% de los hombres y el 1% de las mujeres lo nombraron como el color menos apreciado35.

El color café

El café, llamado comúnmente marrón o castaño, es el color de la tierra. Corresponde también al color de una multitud de materiales naturales, como la madera, el cuero y la lana. La mayoría de los conceptos “típicamente marrones” tiene un significado negativo. Luckiesh36 le da a este color, un significado ambivalente, ya que por un lado es el oscurecimiento del amarillo, lo que significa tristeza, y por otro lado dice que es goce y deleite, ya que se asocia al vigor, fuerza, solidaridad, confianza y dignidad. El café es el color de lo feo, lo antipático, lo antierótico y lo desagradable. En el café desaparecen todos los colores luminosos, desaparece toda pasión. Como es la mezcla de colores más oscura, es junto al negro, uno de los principales colores del mal y de lo malo. En la naturaleza es el color de lo marchito, de lo que se extingue. Según Johannes Itten, este es el color del otoño37, junto al naranjo y el violeta. Es el color que manifiesta la antigüedad de las cosas: el papel, las telas, la madera y la piel, se ponen cada vez más oscuras con los años. Es además el color de la pereza y la necedad. 32 ESCUDERO, Valverde José Antonio, Pinturas psicopatológicas, Editorial Espasa- Calpe, 1975, Madrid – ESPAÑA. 33 ARNHEIM, Rudolf, Arte y percepción visual, Editorial Feltrinelli, 1971, Milán – ITALIA. 34 ITTEN, Johannes, The art of color; the subjetive experience and objetive rationale of color, Reinhold Pub. Corp., 1961, Nueva York – USA. 35 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 36 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 37 ITTEN, Johannes, The art of color; the subjetive experience and objetive rationale of color, Reinhold Pub. Corp., 1961, Nueva York – USA.


El color café además tiene un siniestro pasado político. Era el color del nacionalsocialismo alemán, lo vestían en los uniformes de la SA. Más adelante fue elegido como el color oficial del partido. Actualmente en Europa, a los nacionalsocialistas alemanes todavía se les llama “los pardos”. Este color representa todos los ideales del nacionalsocialismo: es el color de la brutalidad, lo conservador y la virilidad. Le Heard, por su parte, dice que el color café es destrucción38. Es también el color de lo corriente, lo simple y lo humilde. Quien viste de café no quiere destacar, sino adaptarse. En la Edad Media, era el color de los campesinos pobres, de los siervos, los criados y los mendigos. En esta época los colores luminosos eran símbolo de status, y las ropas cafés o sin teñir, indicaban una condición inferior. Para la realeza era un color demasiado vulgar, ya que nunca resulta adecuado para las ocasiones en que la elegancia es un requisito. Un traje café, incluso de la mejor tela, nunca será realmente elegante. Por su parte, Goethe simpatizaba con el color café porque para él, las personas cultas sentían aversión por los colores alegres, ya que estos eran difíciles de combinar en la vestimenta39. Pero actualmente el café es un color muy aceptado en la moda, esto se debe a que este color es más una mezcla de colores que un color en si. La mezcla de rojo y verde, da café; la de violeta y amarillo, da café; la de azul y naranja, da café. En moda se cree que la mezcla de hartos colores, armoniza o combina con todos los colores y sirve para cualquier ocasión. Si bien es el color de lo anticuado y del pasado, en la moda, lo anticuado es, a menudo, moderno. La mayoría de los colores café, son colores térreos. Estos ya se usaban en la pintura rupestre. Son los colores realistas, porque es la tierra que pisamos. El café también es el color de los artistas. Antiguamente la tinta de sepia, que variaba del marrón al gris, era muy apreciada. Con este color se hacían apuntes de viajes. El mismo Goethe hizo numerosos dibujos con sepia en sus viajes por Italia. En el siglo XIX, se abrieron las tumbas de las momias egipcias para ver si estas contenían oro, y las momias fueron trituradas y pulverizadas y el producto resultante se vendió como pigmento para los pintores. Este color era muy caro, pero muy apreciado por los artistas. Los cuadros antiguos tienen un tono pardo y creemos que así fueron pintados en su época, pero no es más que un barniz que se ha ido ensuciando. Incluso algunos cuadros limpios, eran cubiertos de barniz para que parecieran antiguos. El café es el color más rechazado de todos los colores40. El 17% de las mujeres y el 22% de los hombres lo nombran como el color que menos les gusta. Casi nadie siente predilección por este color. Sólo el 1% de los hombres y las mujeres lo tiene como color favorito, con ningún otro color se da tal rechazo. Es uno de los colores preferidos para decorar viviendas. 

El color gris

El gris es el color sin fuerza. En él, el noble blanco está ensuciado y el fuerte negro debilitado. Depende mucho más de los colores que lo rodean que de su propio tono. Es neutro y pasivo, simboliza la indecisión y la ausencia de energía, expresa duda y melancolía. Es una fusión de penas y alegrías, del bien y el mal. Psicológicamente es el más difícil de asociar: es demasiado débil para ser masculino, pero también es muy amenazante para ser femenino. No es cálido ni frío. No es espiritual ni material. Es el color sin carácter. Para Lüscher41 el gris es encerrarse en sí mismo, es ausencia de compromiso. El gris es la mediocridad, lo aburrido, la resignación, la pasividad y la humildad. Es el color de la sobriedad y la penitencia; de la piedad y la tristeza. Es el color de todos los sentimientos sombríos, la soledad y el vacío. En la tragedia de Goethe, cuatro “mujeres grises” visitan al viejo Fausto, para llevarlo al otro mundo: estas mujeres son la inquietud, la imperfección, la culpa y la necesidad. Gris es el color de todas las miserias que acaban con la alegría de vivir. Es el color de lo horrible, lo cruel y lo inhumano, de la personalidad cerrada e introvertida. Simboliza la falta de sentimientos. Es también uno de los colores del duelo, ya que en éste, los colores preferidos no son los luminosos. Es también el color de la vejez, puesto que la edad le pone a todas las personas, el pelo gris. Es además el color de la lejanía indefinida en la que pensamos sin nostalgia. El polvo 38 LE HEARD, A. Color harmony spectrum, Van Nostrans Company, Ind, 1945, California – USA. 39 GOETHE, Johann Wolfgang von. Teoría de los colores, Editorial Aguilar, 1992. Madrid – ESPAÑA. 40 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 41 LÜSCHER, Max, Test de los colores, Editorial Paidós, 1999, Barcelona – ESPAÑA.


gris y las grises telarañas son símbolo de lo olvidado y las cenizas de lo destruido. Grises eran las ropas de los huérfanos en los orfanatos y aun hoy es gris la vestimenta de los presos. En alemán una mujer gris es aquélla que no atrae miradas, sin atractivo sexual. El gris es el color de la pobreza y la modestia, en alemán griseus significa no sólo “gris”, sino también “escaso” e “insignificante”. La vestimenta gris, así como la marrón, estaba hecha en sus inicios, de tela sin teñir. Es además el color de lo barato y lo basto: cualquier material que por lo general sea blanco, cuando es gris, parece menos valioso, por ejemplo el papel reciclado, el cartón gris, la pasta de dientes gris, la harina gris o el plástico gris. El gris es también el color de los hongos, por eso lo asociamos a los malos olores y la basura; es uno de los colores de lo desagradable. Pero también el gris es el color de la teoría y la reflexión. El entendimiento se localiza en la materia gris del cerebro. Las publicaciones especializadas y las tesis doctorales conforman la “literatura gris”. También es el color de lo secreto y de aquello entre lo permitido y lo castigable. De gris se tiñen los sentimientos que mantenemos en secreto, es el color de la sombra. El gris es uno de los colores de la avaricia y la envidia. En la naturaleza, el gris puede ser retraído o sugerente de distancia. También recuerda los cielos de invierno, las lluvias, la niebla, las sombras y los días nublados. Las hojas del sauce llorón son grises. El gris es el color del mal tiempo. Quien en verano viste de gris parece estar desganado y triste. En el mundo animal es el color preferido para el camuflaje. Muchos animales son grises, sobre todo, los nocturnos. Los artistas aprecian el gris. Grisalla es el nombre de una técnica pictórica cuyos colores se reducen a tonos grises. Los artistas distinguen entre “gris cálido”, “gris frío” y “gris neutro”. El gris en pintura, es el color que armoniza con todo lo malo. El cuadro más famoso pintado en tonos de gris es el Guernica (1937), de Pablo Picasso. En el siglo XIX, los tejidos brillantes, los pliegues y colores desaparecieron de la moda masculina que venía de Inglaterra. El traje ideal de diario era, en verano, un moderado gris claro y, en invierno, un moderado gris oscuro. Sólo el 1% de los hombres nombra al gris como su color favorito, y el 13% lo nombra como el menos apreciado. De las mujeres prácticamente ninguna lo considera su color favorito y para el 14% de ellas es el color menos apreciado42. Quien considera al gris como su color favorito o lo rechaza, no piensa en el color mismo, sino en los sentimientos ligados a éste. 

El color naranja

El color naranja o anaranjado, es una combinación del rojo con el amarillo y como tal, tiene un papel secundario en nuestro pensamiento y en nuestro simbolismo. Pensamos en el rojo o en el amarillo antes que en el anaranjado y por esto hay muy pocos conceptos que simbolicen exclusivamente al color naranja. Su nombre procede del de la fruta que antiguamente era un fruto exótico. A nuestro alrededor vemos menos naranjas de los que realmente hay, ya que cosas como el atardecer, los cabellos, el metal caliente, generalmente los asociamos al color rojo, cuando realmente son naranja. El naranja significa entusiasmo y exaltación, y cuando es muy encendido o más bien rojizo, denota ardor y pasión. Kandinsky afirma que el anaranjado suscita sentimientos de fuerza, energía, ambición, determinación, alegría y triunfo43. El naranjo es un árbol extraordinario, puede tener a la vez flores y frutos, lo que lo convirtió en símbolo de fertilidad. Es el color de la diversión, la sociabilidad y uno de los colores de la alegría, une y armoniza, sin él no hay entretención. Dionisio, el que los romanos llamaban Baco, es el dios de la fertilidad, de la embriaguez y el vino, dios de las diversiones mundanas, en sus representaciones vestía de naranja. Es además un color lleno de sabor, es el color de lo gustoso y lo aromático, es el color con más aromas: el rojo es dulce, el amarillo es ácido por lo que lo agridulce es de color naranja. Comemos muchas cosas de color naranja: damascos, duraznos, mangos, zanahorias, salmón, langosta, refrescos, salchichas; además de todo lo rebozado o asado, es naranja. Cuando bebemos líquidos de color naranja, esperamos que estos tengan gusto a la fruta naranja. Pero nuestras experiencias con el naranja son variadas, ya que no esperamos que el salmón tenga gusto a naranja. Siempre esperamos que las cosas de color naranja tengan buen sabor. No se aconseja 42 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 43 KANDINSKY, Wassily, De lo espiritual en el arte, Editorial Paidós, 1911, Madrid – ESPAÑA.


comer en una habitación con luz anaranjada, pero los invitados situados en una decoración anaranjada después de comer, se sentirán muy bien44. Es el color de lo llamativo y de la publicidad no deseada, cuando es omnipresente. Usado en pequeñas extensiones o con acento, es un color utilísimo, pero en grandes áreas es un color demasiado atrevido y puede crear una impresión agresiva45. Para Goethe el naranja o “rojo amarillento” provoca choque, disturbio y produce la sensación de calor. Es para él, el color en su máxima energía, el que le gusta a los niños, los primitivos y los bárbaros46. Es además el color del peligro, una calavera sobre fondo naranja, o las luces naranja intermitentes de los autos son ejemplo de esto. Es además el color que más contrasta con el mar, por lo que los chalecos salvavidas y los flotadores comúnmente son naranja. Son naranja también los chalecos de seguridad de los trabajadores en la carretera. A pesar de esto, nadie elige un auto de color naranja, color visible en la oscuridad y la niebla. El naranja también es el color de lo inadecuado, lo subjetivo y lo original. Es el color que menos se toma en serio. Es el color menos adecuado de todos los colores, ya que durante años ha sido el color del plástico, de lo artificial. Le Heard, por otro lado, relaciona al naranja con el amor apasionado que origina reacciones emocionales negativas, además de una pasión incontrolable y agresión deliberada; es el mal, aunque también lo considera excitante47. El naranja, es además, resultado de la luz (amarillo) y el calor (rojo). Crea un clima agradable en los espacios habitados. Su claridad no es tan hiriente como la del amarillo y su temperatura no es tan sofocante como la del rojo. El naranja ilumina y calienta: la mezcla ideal para alegrar cuerpo y espíritu. El naranja es un color femenino, pero aspira al rojo masculino. Déribère señala que el color anaranjado es muy cálido, íntimo, acogedor, sobresaliente, evoca al fuego, al sol, a la luz y al color; es un color fisiológicamente activo y capaz, incluso, de afectar la digestión48. Quien viste de naranja quiere llamar la atención. Las prendas de vestir de color naranja, se ven más en mujeres que en hombres. Es un color presente en la moda veraniega, especialmente adecuado para mujeres de piel oscura o bronceada. Según la teoría de Jackson49, el naranja en la ropa, solo le sienta bien, a aquellas mujeres que les quedan bien los labios pintados de color naranja. En China, el naranja se sitúa entre el amarillo, color de la perfección y el rojo, color de la felicidad. Pero además tiene un significado propio y fundamental: es el color de la transformación. Ningún otro color simboliza mejor la transformación que el naranja. El amarillo y el rojo son opuestos, pero también están emparentados, se pertenecen, recíprocamente como el fuego y la luz, como los sentidos y el espíritu. En el budismo, el naranja es el color de la iluminación, representa el grado supremo de la perfección. El Dalai Lama, cabeza de la iglesia tibetana, aparece siempre vestido de tonos naranja. El 3% de las mujeres y el 2% de los hombres nombran al naranja como su color preferido 50. El rechazo es mayor: el 6% de las mujeres y el 9 % de los hombres señalan al naranja como el color que menos les gusta. 

El color negro

El negro es la ausencia de todos los colores. En lo estricto de esta afirmación, el negro no es un color. Pero aunque no lo sea, el negro es percibido y como tal, está dotado de un simbolismo que no se puede comparar al de ningún otro color. El negro simboliza el final, ya que el blanco es el principio. El negro más profundo se encuentra en el universo y es la ausencia absoluta de luz. Todo acaba en el negro: la carne descompuesta se vuelve negra, como las plantas podridas y las muelas cariadas. Para Goethe, el negro se encuentra del lado pasivo, junto a la sombra y la oscuridad. El negro como color del fin, es también el color del duelo. La muerte es a veces representada como una figura 44 DÉRIBÈRE, Maurice, El color, Editorial Diana, 1967, Ciudad de México – MÉXICO. 45 MORENO Mora, Víctor Manuel, Documento Psicología del color y la forma, Universidad de Londres, 2005, Querétaro – MEXICO. 46 GOETHE, Johann Wolfgang von. Teoría de los colores, Editorial Aguilar, 1992. Madrid – ESPAÑA. 47 LE HEARD, A. Color harmony spectrum, Van Nostrans Company, Ind, 1945, California – USA. 48 DERIBÉRE, Maurice, El color, Editorial Diana, 1967, Ciudad de México – MEXICO. 49 JACKSON, Carole, El color de tu belleza, Editorial Acrópolis, 1984, Washington – USA. 50 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA.


que porta una daga, viste una túnica negra. El negro además, invierte todo significado positivo de cualquier color vivo. El negro establece la diferencia entre el bien y el mal, porque a su vez, establece la diferencia entre el día y la noche. Para Luckiesh, el negro tiene características que pueden considerarse negativas para el ser humano, ya que simboliza desgracia, oscuridad, noche, misterio de la nada, desesperanza, terror, horror, maldad, satanismo, crimen y muerte51. Es el principal color del egoísmo y junto con el amarillo, simbolizan infidelidad y mentira, el mal premeditado. Todas las señales de advertencia son negras u amarillas: su mensaje es piensa lo que haces, podrías sufrir un accidente. El negro también es el color de lo misterioso, la magia y la introversión. Negro y violeta es el acorde menos negativo de todos aquellos que llevan negro, porque es un acorde natural: el violeta se combina con el negro en el cielo nocturno. Juntos, son los colores de lo misterioso, de la magia. La magia negra conjura los poderes del diablo. Pero la magia no es esencialmente negativa, ya que negro y violeta, simbolizan además las fuerzas ocultas de la naturaleza. Es además el color de las cualidades principalmente masculinas, como la fuerza y la autoafirmación. El negro es el color de lo sucio y lo malo. Toda maldad es negra, quien habla mal del otro, lo “denigra”, lo pone negro, ensucia su fama. En las familias hay “ovejas negras”. Cuando decimos que algo se ve negro, queremos decir que presentimos que ocurrirá algo muy malo con eso. Quien lo “ve todo negro”, es un pesimista. Y quien es muy malo, tiene el “corazón negro”. En un “día negro” suceden cosas desafortunadas. El negro es el color de la mala suerte: los supersticiosos le temen a los gatos negros. Para Graves, el color negro es indicador de depresión, solemnidad y profundidad. Para los niños el negro significa secreto, temor y mal. El negro hace referencia a lo prohibido, el “mercado negro” y lo ilegal. Las “listas negras” son las que elaboran las dictaduras con los nombres de personas indeseables o de adversarios políticos. El negro es el color de las organizaciones secretas que van contra la ley. Las banderas y estrellas negras son símbolo de los anarquistas. La bandera negra con la calavera, es legendaria de los piratas. El negro se hizo popular como color diferenciador entre todos los grupos que no se sentían como parte integrante de la masa y que no participaban de los valores de la adaptación. El negro es el color de la protesta y la negación. Escudero dice que el negro es típico de individuos con clara conciencia de enfermedad, estados de angustia y amenaza vital. El negro además representa la violencia y la brutalidad. Apareció como color de un movimiento fascista en 1919, en Italia, y su distintivo era una camisa negra. En Italia, Inglaterra e Irlanda, un “negro” es un fascista. Los fascistas solían vestir de traje negro con la camisa negra del trabajo, usando el elemento igualador del negro, según el cual, cada miembro de la organización aparecía como igual de importante que el resto. Cualquier grupo que se vista de un mismo color destaca y parece mayor de lo que en realidad es. Los uniformes negros dieron inmediatamente la impresión de que los que los vestían pertenecían a una gran organización. Toda organización política cuyos miembros se consideran dueños de las vidas ajenas suelen adoptar el color simbólico de la muerte, manifestando su predisposición a sacrificar las vidas de otros en favor de sus convicciones. En la Edad Media, había tintoreros dedicados a teñir de hermosos colores y otros dedicados a teñir de negro. Los primeros teñían telas caras, de colores luminosos. Los segundos teñían telas baratas, de color negro, marrón y turbio azul de glasto. El negro más barato era el de “los pobres”. Más adelante, en 1900, las novias pudientes solían usar vestidos negros de seda, los cuales volvían a utilizar luego en fiestas y celebraciones. esto era un símbolo de status, que la familia de la novia intentaba demostrar a la familia del novio, en el “contrato” del matrimonio. El negro, entonces, es el color de la elegancia. La elegancia se contrapone al deseo de llamar la atención. Quien viste de negro renuncia incluso al color. El negro es la elegancia sin riesgo. Esto se ve particularmente en la moda masculina, donde los trajes, el frac y el esmoquin, son siempre negros. En la moda femenina, Coco Chanel introdujo el “pequeño negro”, un vestido negro corto, para todas las ocasiones formales. La misma Chanel decía: “tres cosas necesita una mujer: una falda negra, un pulóver negro y el brazo de un hombre al que quiera”52. La vestimenta negra concentra en el rostro, la impresión que la persona produce. Además el negro es el color que menos depende de las modas, así como los jeans, ya que desde los años cincuenta los colores de moda para vestidos comenzaron a ser ignorados. El negro además delata lo mayor o lo joven que uno es realmente, puesto que cuanto mayor es una persona, más mayor parece si se encuentra vestida de negro. 51 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 52 JACKSON, Carole, El color de tu belleza, Editorial Acrópolis, 1984, Washington – USA.


El negro aparece como estrecho y anguloso, duro y pesado. Los espacios negros aparecen como mucho más pequeños que los blancos. Los muebles negros dominan un espacio, parecen más pesados y macizos. Debido a un gran contraste con el entorno, el negro aparece como anguloso y duro. Un sofá negro parece más incómodo y duro que otro más claro. Aunque los objetos parecen más pequeños que los más claros, el negro es el color de lo grande. El negro siempre nos impresiona más. En los objetos de lujo, la renuncia al color permite que el lujo se evidencie por sí mismo. El negro es la renuncia más notoria al color y también la renuncia más notoria a toda exhibición, por esto el negro es el color más respetable. Todo lo que aparecía como producto de la técnica más moderna era negro: televisores, equipos de música, cámaras fotográficas o relojes de pulsera. El color debía desaparecer y la técnica aparecer en primer plano. Durante bastante tiempo, los diseñadores estilizaban objetos corrientes como productos de diseño, pintándolos de negro. Una fotografía en blanco y negro, parece tener mayor valor documental que otra en color. El negro y el blanco juntos, son los colores de los hechos objetivos. En pintura, en un principio, se ocupaba el hollín de las lámparas de aceite y se mezclaba con un aglutinante. Hoy aún se ocupa esta técnica para hacer lápices, tinta china, acuarelas y pinturas al óleo, o para fabricar tinta de imprenta. El impresionismo no reconoció al negro como color, y en un principio el negro quedó prohibido. Los colores oscuros debían obtenerse mezclando el azul, el rojo y el amarillo. Pero por su parte, Renoir reconoció al negro como el rey de los colores. Van Gogh, a su vez, ya como el primer expresionista, reconocía que el negro y el blanco tenían su razón y significado, y quien los suprimía no tenía nada que hacer. El negro de los pintores no era suficiente para él, lo mezclaba con índigo, siena tostada y azul de Prusia, para obtener un negro aún más negro. El negro es el favorito del 10% de los hombres y de las mujeres53. La preferencia por el negro depende, más claramente que en ningún otro color, de la edad, mejor dicho de la juventud: mientras más jóvenes, mayor es la predilección por el negro. Esta progresión también se da en el caso de los colores menos apreciados: hasta los 25 años, un 2% nombra al negro como el color que menos le gusta, y después de los 50 años, un 11%. El motivo es que los jóvenes asocian el negro a la moda y los automóviles caros, mientras que los mayores lo asocian con la muerte. 

El color rojo

El rojo es el primer color al que el hombre le puso un nombre, la denominación cromática más antigua del mundo. El simbolismo del rojo está determinado por dos experiencias elementales: el fuego es rojo y lo es también la sangre. Fuego y sangre tienen en todas las culturas un significado existencial. Luckiesh considera que el rojo es el color de la sangre, por lo cual fue usado por los grupos primitivos para defenderse de la naturaleza, como una señal de peligro54. Todo esto hace que se formen una serie de asociaciones duales como son el poder y la masculinidad, la ira y lo bélico, la crueldad y el martirio, la salud y la belleza, el amor y la felicidad. También afirma que el rojo es excitante y estimulante, cuando se acerca al naranja. Es el color del amor y del odio, el rojo es el color de todas las pasiones, las buenas y las malas. La sangre se altera y sube a la cabeza y el rostro se ruboriza, por timidez o enamoramiento, o ambas cosas a la vez. También se enrojece al sentirse avergonzado, porque se esté enojado o se haya excitado. El rojo es el color del corazón y el espíritu. Los corazones se pintan rojos porque los enamorados piensan que toda su sangre fluye a su corazón. Los colores del amor oscilan tanto como las alegrías y los sufrimientos ligados a él. Es también el color de la fuerza, el vigor, el valor y lo atractivo. Es el más vigoroso de todos los colores, el color de la vida y la alegría. Para Escudero, el rojo representa el color de intensidad afectiva, de afecto apasionado, impregnado de cierta angustiosa tensión y sobresalto-, es el color de la violencia y la explosividad, y por lo tanto se encuentra relacionado con instintos primarios, impulsos vitales agresivos55. El rojo es además el color de la ira, la agresividad y la guerra. A Marte, dios de la guerra, se le atribuía el color rojo, el color de la sangre. Por eso el planeta Marte es el “planeta rojo”. El dios romano de la guerra se llama en griego Ares o Aries. Aries es el primer signo zodiacal del año astrológico. Aquí también el primer color es el rojo. El rojo da fuerza para la guerra, por esto los guerreros iban vestidos de rojo o se pintaban de este color. Casi 53 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 54 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 55 ESCUDERO, Valverde José Antonio, Pinturas psicopatológicas, Editorial Espasa- Calpe, 1975, Madrid – ESPAÑA.


todos los uniformes históricos son rojos. El rojo es también el color del peligro y uno de los colores de lo prohibido. Quien se salta un semáforo en rojo se encuentra con una multa, y cuando cualquier instrumento de medida señala algo en rojo, es que algo no marcha bien. En el semáforo el rojo significa ¡alto!, ¡peligro!. Los frenos de emergencia, los extintores y los botones de alarma son rojos. En el fútbol un jugador tiene prohibido seguir jugando cuando el árbitro le enseña la tarjeta roja. Desde la señal que prohíbe estacionar hasta el cartel que prohíbe fumar, todas tienen rojo. El rojo es también el color de las correcciones, los controles y la justicia. Los escolares saben que el rojo es el color de las correcciones. También es el color de los precios rebajados. Tener “números rojos” en una cuenta es cuando el saldo es negativo. Es también el color de la justicia pues durante siglos las sentencias establecieron que la sangre debía pagarse con sangre. Los jueces firmaban con tinta roja las sentencias de muerte. El rojo también otorga la sensación de la cercanía, la voz alta y la extraversión. Ópticamente, el rojo siempre se sitúa delante. Son pocos cuadros los que tienen un fondo rojo, y en todos los casos, son cuadros en los que el efecto de profundidad está ausente. El rojo en general es el color de los extrovertidos, no puede quedar en segundo plano. En este sentido el polo opuesto al rojo es el azul, ya que este último es lo inmaterial, lo lejano, lo frío y lo bajo. No hay color más materialista que el rojo. Históricamente, el rojo fue el color de la nobleza y de los ricos, por su carácter de color luminoso. Los colores luminosos eran privilegio de las clases superiores, y los apagados le correspondían a los pobres. El rojo era el color más claro en las tintorerías, la fabricación de los tintes era difícil, el teñido costoso y los materiales debían ser importados. Quien vestía de rojo sin pertenecer a la clase que podía usarlo, era ejecutado. Los patricios convirtieron al color rojo en el color de los ricos. En el Renacimiento, el rojo era el color más apreciado por mujeres y hombres, jóvenes y viejos. Pero hoy algo queda del rojo de los nobles: aún se desenrolla a la entrada de la ópera, de un teatro o un hotel la alfombra roja para “los reyes”. Para Lüscher, el rojo significa deseo en toda su gama de apetencia y anhelo: es el apremio para lograr éxitos, la fuerza de voluntad, la sangre de la conquista, el temperamento sanguíneo, la masculinidad y la sexualidad; representa lo excéntrico, lo ofensivo, lo autónomo, lo locomotor, lo competitivo; aspectos afectivos tales como la apetencia, la excitabilidad y la autoridad56. Graves dice que es el color más fuerte y posee gran poder de atracción, es positivo, agresivo y excitante; simboliza una pasión primitiva y fuertes emociones; está asociado con el peligro, el coraje, la rabia, la rivalidad, la lucha, la virilidad y el sexo57. El rojo es un color masculino, y esto se muestra en muchos significados. Goethe lo llamó el rey – y no la reina – de los colores, le dio una gran relevancia en rango de dignidad y seriedad, pues según él este color reúne a todos los colores. Por su parte Kandinsky, dice que el rojo es el color que presenta mayor contraste por su calidez, pues su intensidad se constituye como una luz que irradia energía, con el vigor de lo masculino, como pasión que ardiera incontrolable58. El rojo masculino es el color de la fuerza, la actividad y la agresividad. Es el polo opuesto al pasivo, suave azul y al inocente blanco. El fuego es masculino, el agua es femenina. Rojo es el color de Cristo, azul el de María. La apreciación general del común de las personas es tomar al rojo como un color femenino y al azul como masculino. Esto se da porque los colores de los recién nacidos son el azul claro y el rosa. Como el color rosa es para las niñas, y el rosa viene del rojo, el rojo queda asociado a lo femenino, pero esta moda solo viene desde 1930, anteriormente el rojo siempre fue masculino. Pero hay un rojo típicamente femenino: el rojo oscuro. El rojo claro simboliza el corazón, y el oscuro el vientre. El claro simboliza la actividad, mientras que el oscuro es un color quieto, uno de los colores de la noche. El rojo masculino es el luminoso rojo sanguíneo de la carne, y el femenino es el rojo oscuro que simboliza la sangre de la menstruación. También la Iglesia Católica distingue los efectos de la sangre masculina y la sangre femenina. En la Eucaristía se bebe simbólicamente sangre, la sangre de Cristo, pero por otro lado algunos sacerdotes en la antigüedad, excluían a las mujeres menstruantes porque “profanaban el altar”. El rojo es el color del fuego, y el fuego es imagen de lo divino; es Dios mismo. Moisés ve a Dios como una zarza ardiente. El Espíritu Santo se aparece como una llama. El rojo, como color litúrgico de la Iglesia Católica, es también recuerdo de la sangre del sacrificio. Las ropas de los sacerdotes, el mantel del altar y la cubierta del púlpito son rojos, en los días que se recuerda la Pasión de Jesús, el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, así como en los días que los mártires murieron por su fe. En las representaciones pictóricas de Jesucristo y su vida, 56 LÜSCHER, Max, Test de los colores, Editorial Paidós, 1999, Barcelona – ESPAÑA. 57 GRAVES, M, Color fundamentals, Editorial Mc Graw Hill, 1952, Nueva York – USA. 58 KANDINSKY, Wassily, De lo espiritual en el arte, Editorial Paidós, 1911, Madrid – ESPAÑA.


éste aparece siempre vestido de rojo. El rojo cardenal es el color más común en las vestimentas eclesiásticas que usan quienes tienen poder, en tanto que el rojo y el negro juntos se encuentran en el ropaje del demonio; la unión de estos colores rompe la perfección y la armonía. El rojo además posee una dimensión política esencial. Es el color más frecuente de las banderas. Las banderas rojas aparecen continuamente como banderas de guerra. En 1834, en el motín de los tejedores de seda de Lyon, la bandera roja de la libertad se convirtió en la bandera del movimiento obrero. En la Revolución rusa de 1907, la bandera roja del movimiento obrero se convirtió en la bandera del socialismo y el comunismo. El rojo es el color político del marxismo-leninismo, ya que en ruso “rojo” es mucho más que un color. “Rojo” (krasnij) pertenece a la misma familia de palabras que “bello”, “magnífico” y “bueno” (krasivej). Los rojos eran “los buenos”, y el ejército rojo era el “ejército glorioso”. El anticomunismo en cambio, hablaba del “peligro rojo” y a la República Popular China, se le llamó la “China Roja”. Por su parte Hitler, eligió deliberadamente el rojo como color de fondo para la bandera con la svástica, pues para establecer un partido de masas necesitaba la simpatía de los trabajadores: Hitler eligió el rojo por su referencia psicológica al movimiento obrero. El rojo es el color del dinamismo y de los anuncios publicitarios. No se podría imaginar un auto de carreras de otro color más indicado que el rojo. Todos los Ferrari que han participado en carreras de autos, son rojos. Para una bebida como Coca-Cola, de efecto estimulante, ningún otro color es más apropiado que el rojo. Por el mismo motivo es uno de los colores más usados en cajetillas de cigarros, como las de Marlboro. Es el color de todas aquellas actividades que requieren más pasión que razonamiento. Los guantes de boxeo son generalmente rojos. Es un color omnipresente en publicidad, es el color de los anuncios, y esto puede ser la razón de que el rojo sea un color cada vez menos apreciado. El rojo se ve en todas partes. El rojo agrada a hombres y mujeres en la misma proporción59: en cada caso un 12% nombró al rojo como color favorito. Solo el 4% de los hombres y de las mujeres nombra al rojo como el color que menos le gusta. El rojo gusta mucho más a los mayores que a los jóvenes. Es el primer color que los niños aprenden y por esto lo nombran como color preferido. Cuando todo se vuelve demasiado cromático, el primer color que molesta es el rojo, pues el rojo es el color de los colores. 

El color rosa

No existen conceptos o simbolismos comunes entre el rojo y el blanco. Rojo y blanco son colores psicológicamente contrarios. El rosa no es simplemente el color intermedio entre el rojo y el blanco, sino que tiene su propio carácter. Hay sentimientos y conceptos que sólo pueden describirse mediante el color rosa, y todos los sentimientos asociados al rosa son positivos; el rosa es, sin duda, el color del que nadie puede decir nada malo. El rosa es el color del encanto, la cortesía, la sensibilidad y lo sentimental. Tiene una alta relación con lo etéreo y lo agradable. El nombre de este color, es el nombre de una flor. Todas las cualidades atribuidas a la rosa se consideran típicamente femeninas. La rosa simboliza la fuerza de los débiles, como la amabilidad y la cortesía. El rosa es mezcla de un color cálido y un color frío, simboliza las cualidades nobles del compromiso. Para Le Heard, el rosa es inocencia. El rosa también representa la infancia, lo manso y lo pequeño. El contrario pedagógico del rosa, es el negro. Las mujeres y los hombres desprecian al rosa porque lo consideran un color “infantil”, y en la mayoría de los casos prefieren al negro. A las mujeres mayores, en cambio, les gusta el rosa como color “joven”. Cuanto más mayores, mayor predilección por el rosa. El rosa es el punto medio entre los extremos rojo y blanco: fuerza mansa, energía sin agitación, temperatura agradable del cuerpo. El rosa es como un bebé, es el color de la vida joven. El rosa es además, el color de lo femenino. Luckiesh asocia al rosa con la Virgen María, un galardón de rosas rojas y blancas significa amor e inocencia60. Todos los que desprecian al color rosa por ser “típicamente femenino”, se asombrarán de saber que el rosa fue antiguamente un color masculino. En las habitaciones antiguas se solía pintar al Niño Jesús vestido de color rosa, jamás de azul celeste como los bebés contemporáneos. Hasta 1900, el color para las niñas y los niños pequeños era el blanco. Cuando el color rosa se convirtió en un color femenino, se convirtió también en un color de discriminación. Durante la Segunda Guerra Mundial, los homosexuales que no podían satisfacer el ideal de masculinidad eran encerrados en 59 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 60 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA.


campos de concentración donde debían llevar un triángulo de color rosa, cosido a la ropa. El rosa lo usan a menudo los homosexuales como símbolo de antigua opresión, aunque para ellos nunca ha sido un color positivo de identificación. Es además el color de la ternura erótica y del desnudo, la delicadeza, la vanidad, el erotismo, lo seductor y lo atractivo. No es un color asociado a fuerzas elementales. Es suave y tierno; un color delicado. Nos hace pensar en la piel, lo cual lo convierte en un color erótico. Las personas de piel clara, dicen de sí mismas, que son “blancas”, pero en realidad son rosadas. Donde la piel desnuda es más bella es en un entorno rosa. Junto al blanco, el rosa aparece completamente inocente, pero junto al violeta y el negro, oscila entre la pasión y la inmoralidad, entre el bien y el mal. El período rococó, que duró de 1720 a 1775, fue la época de los colores pastel. La corte francesa dictaba entonces la moda. En los colores claros se manifestaba el sentimiento vital de la corte y mostraban que la aristocracia nada tenía que ver con el sucio trabajo. Como los colores pastel eran resultado de la mezcla de muchos colores, podrían ser combinados armónicamente con muchos otros colores. De rosa vestían tanto mujeres como hombres, pero este color se consideraba, de acuerdo a la tradición, un color masculino. Esto se daba porque en el rococó el rosa era un color litúrgico. Los nobles ricos, donaban sus trajes gastados a la Iglesia, los cuales se transformaban en vestiduras litúrgicas y manteles de altares. El rosa es el color de la ilusión, la ensoñación y el romanticismo, todo es “color de rosa”. Rosa es todo cuanto no es realista en todas sus formas y matices; el color de lo kitsch y el color de la transfiguración. Es además el color de los confites, lo dulce, lo delicioso, lo benigno y lo no natural. Es el color del deleite, se le asocia el aroma de la rosa, que es también dulce y delicioso. Como todos los colores mixtos, tiene algo de artificial, de innatural. El 3 % de las mujeres considera al rosa como su color favorito y entre los hombres son muy pocos los que declaran su preferencia por el rosa61. A los hombres ni siquiera les interesa conocer bien este color, y la mayoría son, supuesta o realmente incapaces de distinguir el rosa del lila. Las mujeres rechazan el rosa como color simbólico de una feminidad definida como lo contrario de la masculinidad, pero con un sentido negativo. 

El color verde

El verde es más que un color, es la quintaesencia de la naturaleza; es una ideología, un estilo de vida: es conciencia medioambiental, amor a la naturaleza y, al mismo tiempo, rechazo de una sociedad dominada por la tecnología. El verde es un color pigmento, mezcla de azul y amarillo. Pero este color tiene un simbolismo elemental que lo lleva a ser un color psicológico primario. Es considerado matiz de transición y comunicación entre los dos grandes grupos de colores: cálidos y fríos. La mayoría de los significados del verde están asociados con la naturaleza, principalmente con la primavera, la vida y el desarrollo de la vegetación. Por esto es apropiado para simbolizar la juventud, la lealtad, la esperanza y la promesa, así como la vida y la resurrección. Para Luckiesh el verde se utilizó antiguamente como símbolo de inmortalidad y perdurable memoria. Era utilizado, por medio de la corona de olivos, para representar la victoria y en algunas épocas fue color sagrado62. El verde en sí, no es bueno ni malo, depende de su combinación con otros colores. Es un color intermedio: el rojo aparece cercano y el azul lejano, en medio se encuentra el verde. El rojo es cálido, el azul frío y el verde es de temperatura templada. El rojo es seco, el azul moja y el verde es húmedo. El rojo es activo, el azul pasivo y el verde tranquilizante. El verde encontrándose en perfecta neutralidad entre los extremos, proporciona una sensación de tranquilidad y seguridad. Es lo agradable y la tolerancia. Es el color de la vida y de la salud, de lo vivo en el sentido más amplio, referido a todo lo que crece. Lo sano es verde, como las sanas hortalizas y las verduras. El trébol de cuatro hojas, es el símbolo de la buena suerte, es de un precioso color verde. Junto con el trébol, el verde es particularmente especial para los irlandeses. El verde es el color de la vida vegetativa y el rojo el de la vida animal. Según Johannes Itten, el verde es el color de la primavera63, junto al amarillo, azul y rosa claros. También de los negocios florecientes y la fertilidad. Significa crecimiento, es el color simbólico de todo lo que puede 61 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 62 LUCKIESH, Matthew, Color and colors, Editorial Van Nostran Company Ind., 1938, Nueva York – USA. 63 ITTEN, Johannes, The art of color; the subjetive experience and objetive rationale of color, Reinhold Pub. Corp., 1961, Nueva York – USA.


desarrollarse y prosperar. Le Heard dice que el verde representa el deseo de una aventura romántica y el amor que perdura64. Escudero, por su parte, afirma que desde épocas muy antiguas este color se relaciona con el crecimiento y la reproducción de la naturaleza. Es además el color de lo fresco, las cosas verdes parecen frescas65. El verde con algo de azul, el turquesa, es el color preferido para las piscinas y accesorios de baño. Es además el color de la esperanza y la confianza, muy emparentado con la idea de que el verde es primavera, ya que esta última significa renovación después de un tiempo de carencia. Es el color de la naturaleza y lo natural. Una “cosmética verde” es aquella que emplea ingredientes naturales, y una “medicina verde” es la que pretende curar sólo con sustancias naturales. La organización ecologista Greenpeace también eligió la palabra “verde” y a los ecologistas en general se les llama verdes. El efecto naturalista del verde no depende de ningún tono especial de verde. El color que psicológicamente más contrasta con el verde es el poco natural, el artificial violeta. Pero en contraposición a lo saludable, el verde es también símbolo de lo venenoso. Desde la antigüedad se conocía un verde luminoso hecho con limaduras de cobre, que era el color que usaban los pintores. Es un verde intenso, como el de los tejados antiguos, al que se le llama “verde de cobre” y es tóxico. El arsénico es uno de los venenos más fuertes, y se utiliza en la creación de colorantes verdes. Además el verde es el color de los seres horripilantes, nos hace pensar en serpientes y lagartos, dragones y criaturas mitológicas que infunden miedo. El verde, el color de la vida, combinado con el negro, forma el acorde de la destrucción. El verde es el color sagrado del Islam. Era el color favorito de Mahoma, quien llevaba un manto y turbante verdes. El sandshak-i-sherif, la bandera que el profeta llevó en la guerra santa que concluyó con la conquista de La Meca, es una bandera verde bordada en oro. Todos los Estados miembro árabes tienen el verde en sus banderas. El Corán prometía un paraíso encantador de verdes prados floridos, bosques umbríos y oasis perpetuos. Por su parte, el verde también es un color litúrgico de la Iglesia católica: el verde simboliza la resurrección del justo y el regocijo de los fieles. Es el color más modesto y elemental. Es el color que corresponde al Espíritu Santo. El verde es además un color tranquilizante. Para Lüscher, el verde representa la pasividad, y corresponde a un temperamento austero y de voluntad constante. Kandinsky por su parte, señala que el verde es inmovilidad y tranquilidad total: es el color más reposante que existe, no mueve a ninguna dirección, no es alegre ni triste, menos aún apasionado. No exige nada.66 Nunca nadie ha escrito tan negativamente sobre el verde como Kandinsky. Goethe decía que el verde es el color más elegido para las habitaciones en que más tiempo se estará. En un camarín verde, los ojos de los actores pueden descansar de los focos del escenario. Déribère considera que el verde vivo puro es en esencia un equilibrante del sistema nervioso. Es el color identificativo del famoso analgésico Aspirina y su acorde con el blanco sugiere un estado de tranquilidad sin cansancio. Es el color de lo que alivia y de lo acogedor. Azul-verde es el acorde de la relajación. El verde también es el color de la libertad, la confianza y la seguridad. En el siglo XIX, el verde se convirtió en el color de los movimientos burgueses contrarios al dominio absolutista. El verde simbolizaba el derecho del hombre a la libertad y la igualdad. El verde es funcional: está presente en los semáforos, también en los carteles que indican las salidas de emergencia y hasta hace algunos años en las pizarras de los colegios. También las telas usadas en los quirófanos y batas del personal quirúrgico son verdes por razones funcionales: además de su efecto tranquilizante en los cirujanos, tienen la ventaja que sobre ellas la sangre parece marrón e impresiona menos. El verde es el color preferido del 16% de los hombres y el 15% de las mujeres67. Esta preferencia aumenta con la edad, sobretodo entre los hombres. Pero hay personas a las que no les gusta el verde: el 6% de los hombres y el 7% de las mujeres de todas las edades nombran al verde como el color que menos les agrada. •

El color violeta

El violeta o púrpura es el color de los sentimientos ambivalentes. Muchas personas no saben distinguir entre el violeta y el lila. La diferencia es que el violeta es mezcla de rojo y azul, mientras que el lila es la de violeta con 64 LE HEARD, A. Color harmony spectrum, Van Nostrans Company, Ind, 1945, California – USA. 65 ESCUDERO, Valverde José Antonio, Pinturas psicopatológicas, Editorial Espasa- Calpe, 1975, Madrid – ESPAÑA. 66 KANDINSKY, Wassily, De lo espiritual en el arte, Editorial Paidós, 1911, Madrid – ESPAÑA. 67 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA.


blanco, es decir, es un violeta de clave alta. En ningún otro color se unen cualidades tan opuestas como en el violeta: es la unión de rojo y azul, de lo masculino y lo femenino, de la sensualidad y la espiritualidad. La unión de los contrarios determina el simbolismo del violeta. El violeta es el color del poder y la violencia. En italiano violeta es viola, “violencia”, violenza y violare, violar. Históricamente el púrpura violado era el color de los poderosos, de los que gobernaban. Antiguamente el color para honrar a Dios, era el mismo color que el de los soberanos. La preparación de una vestimenta violeta o púrpura duraba años, y llevar algo de color púrpura si no se pertenecía a la clase social autorizada para hacerlo, era castigado con la pena de muerte. En Roma, el púrpura era por ley el color imperial. Goethe afirma que este color causa una impresión de seria dignidad. En contraposición con el poder, el violeta es también el color de la penitencia y la sobriedad, y uno de los colores de la devoción y la fe. Como color litúrgico de la Iglesia Católica, es el color del tiempo de recogimiento, del ayuno en adviento y del tiempo de cuaresma; en estos días todos los sacerdotes católicos visten de violeta cuando dicen la misa. Según Escudero al violeta se le ha asignado un simbolismo de resignación; ha significado amor, pasión, verdad y penitencia. El violeta está también presente en las misas de difuntos. En el simbolismo cristiano, es el color de la humildad contraria al poder, ya que los soberanos gobiernan mediante la fuerza, mientras que los cardenales y la Iglesia lo hacen mediante la humildad. Es el color de la eternidad y la justicia. En la Iglesia evangélica, el violeta es hasta hoy el color eclesiástico. El violeta es el color de lo divino. El violeta es el color más singular y extravagante de los colores. Las cosas que existen de color violeta, también existen en otros colores, ya que nada de lo que nos rodea, tiene al violeta como su color natural. El lila y el violeta son los colores que más raramente se ven en la naturaleza. Ambos reciben el nombre de escasas flores o frutas de estos colores. La flor de la violeta da incluso su nombre al elemento químico yodo: en griego clásico, violeta es ion, de donde se deriva yodo (iodes = de color violeta). Cuando el yodo se calienta, desprende vapores de color violeta. Pero el violeta es el menos natural de los colores. El violeta es el color de la magia, lo oculto, la fantasía, la trasmigración de las almas y lo esotérico. Es el color de la superstición. Combina el sentimiento y el entendimiento, el amor y la abstinencia. En él se funden todos los opuestos. Marca el límite entre lo visible y lo invisible. De noche es el último color antes de la oscuridad total. Simboliza el lado inquietante de la fantasía, el anhelo de hacer posible lo imposible. En el esoterismo, el violeta corresponde al color del cerebro, donde se unen los sentimientos con el entendimiento. Le Heard lo asocia a la época en la cual las experiencias del individuo se transforman en sabiduría, la etapa del buen juicio y la benevolencia. Es además el color de la vanidad y uno de los colores de lo femenino. Quien viste de violeta quiere llamar la atención. El violeta y el lila han sido siempre los colores preferidos para empaquetar chocolates. Es el color de los pecados “bonitos”, de los pecados “dulces”. Es el color del feminismo, uno de los tres colores del movimiento feminista: violeta, blanco y verde. El violeta, color de los soberanos, simbolizaba la sangre real que corría por las venas de cada luchadora por el derecho al voto femenino, su conciencia de libertad y dignidad. El violeta es también el color de la sexualidad pecaminosa, del sexo prohibido, del sexo desinhibido. Es también el color de la homosexualidad. En él se unen lo masculino con lo femenino, ningún otro color podría simbolizar mejor la homosexualidad. En los tiempos en que se discriminaba y castigaba la sexualidad, las camisas de color lila y los pañuelos violeta, eran signos discretos entre aquellos que se “entendían”. Lüscher dice que el violeta es elegido por los homosexuales y las lesbianas como una compensación de su inseguridad emocional; también lo identifica para representar una unión íntima y erótica68. Es el color de la ambigüedad, lo inadecuado y lo subjetivo. Es también el color de lo original y la moda. Estéticamente es considerado demasiado atrevido para vestir. El violeta era el color favorito del art nouveau. En aquella época la naturaleza parecía tan estilizada que parecía creada por diseñadores, y el violeta ocupó un puesto de honor. Las demoníacas figuras femeninas de los artistas del art nouveau, como Gustav Klimt, visten a menudo de violeta, casi siempre combinado con plata y oro. En los cuadros de la época apenas había colores primarios, pues lo no artificial, lo natural, no podía ser arte. Son más las personas que rechazan al violetas que las que lo prefieren. El 12% de las mujeres y el 9% de los hombres lo nombran como el color que menos les gusta, mientras que sólo el 3% de las mujeres y de los 68 LÜSCHER, Max, Test de los colores, Editorial Paidós, 1999, Barcelona – ESPAÑA.


hombres lo nombran como su color favorito69. •

El color oro

El color oro o dorado, está emparentado con el amarillo. Pero en el simbolismo, el oro no se parece a ningún otro color. Quién piensa en él, piensa ante todo en el metal precioso. El oro significa dinero, felicidad y lujo, sentimiento de alegría y viveza pero también un aura sombrío y tradicional. Es el color que más se asocia a la belleza, pero también es demasiado materialista y arrogante. Los matices del oro están determinados por los metales con él mezclados. El oro amarillo, el oro “normal”, contiene plata y cobre. El oro rojo contiene cobre. Las joyas antiguas son en su mayoría de oro rojo, antes considerado el oro más hermoso. Independientemente de su matiz, el oro siempre corresponde a lo valioso y lo extravagante. Según el pintor Gustav Klimt, todo lo que está rodeado de oro es noble. El oro es también el color de la felicidad. Oro y dinero son conceptos inseparables. Muchos países tenían como moneda la “corona” y una corona real es siempre de oro. Todo lo que sirve para ganar dinero también está relacionado con el oro: un cantante exitoso tiene una “voz dorada”, un futbolista exitoso gana el “botín de oro”. El petróleo es el “oro negro” y en otros tiempos, la porcelana y el marfil eran el “oro blanco”. Todo lo que se vende caro, acaba siendo oro. Hasta hace unos años, en fútbol el “gol de oro” otorgaba la victoria, y con ella la fama y el dinero, después de un juego indeciso. El dorado es también el color del orgullo y uno de los colores relacionados con el mérito. Es el color de la fama. En todos los ámbitos hay galardones de oro: los Premios Oscar son estatuillas de oro; en el cine también se otorgan los Globos de Oro, y en industria francesa de la moda se otorga el Dedal de Oro. El oro es también uno de los colores relativos a la fidelidad: la expresión “fiel como el oro” hace alusión a que cuando el oro no está fundido no se combina con ningún material. Es el más reciclado de todos los materiales, nunca se tira, siempre se recupera. Nunca pierde su valor. El oro es el color de la permanencia. Este color acompaña a las cualidades que se mantienen con los años: la fidelidad, la amistad, la honradez y la confianza, pero nunca es el color predominante junto a estas cualidades, pues su carga de materialismo siempre se hace patente. El oro, por su parentesco con el amarillo, se encuentra asociado al Sol. Según una antigua creencia, el oro se forma con sus rayos. Para los incas, el oro era la sangre del Sol. Al ser el material más noble, el oro es masculino, y su opuesto femenino es la plata. En las religiones que adoraban a los astros como seres divinos, los dioses solares son siempre masculinos. El oro es el color de la belleza, la pompa y la solemnidad. Los trajes dorados y los brillos se encuentran reservados para las fiestas. Las joyas de oro antiguamente identificaban a los ricos, a la nobleza. Pero hoy en día los tejidos dorados ya no son nada de extraordinarios. Son demasiado llamativos para resultar elegantes. Hoy en día ningún miembro de una casa real llevaría un traje de noche dorado. El oro es el color del lujo. Aquellos objetos que no pueden fabricarse en oro, reciben un baño dorado y automáticamente pasan a ser objetos de lujo. Es el color del deslumbramiento y uno de los colores de la vanidad. Es uno de los colores de lo artificial. Las grandes superficies doradas atraen por su belleza, pero parecen distantes pues representan al poder. Es el color de lo presuntuoso. En pintura, el color oro siempre estuvo ligado a los cuadros de motivos piadosos. Los iconos rusos han conservado hasta hoy ese fondo dorado. Este color tiende a pegar con los colores de la tierra, pero también puede enriquecer una paleta de rojos o borgoñas. Hoy el oro ha desaparecido de las pinturas, pero sigue estando presente de otra forma: la mayoría de los cuadros de las pinturas aún son de color dorado. El papel dorado y el plástico dorado no contienen oro. En la publicidad se habla de lo dorado, pasta dorada, pan dorado, margarina dorada, porque este estilo incita al consumo, a la idea de lo preciado. “No todo lo que brilla es oro”, en publicidad, el color oro no expresa ningún valor, solo es presuntuosidad. El 1% de las mujeres nombra al oro como su color favorito70. En los hombres casi ninguno lo considera como tal. El 2% de las mujeres y el 3% de los hombres declaran que el color oro es el que menos les gusta.

69 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA. 70 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA.


El color plata

De todos los colores, el color plata o plateado es el último en el que pensamos. Este color se asocia, ante todo, al metal noble. La mayoría de las personas asocia espontáneamente la plata al oro. Decimos “oro y plata”, nunca decimos “plata y oro”. La plata es algo accesorio, nunca lo principal. El oro cuesta unas cincuenta veces más que la plata. En competencias, el vencedor gana la medalla de oro, y el segundo, la medalla consoladora de plata. Como la plata siempre se encuentra en un lugar secundario, es difícil encontrar conceptos para los cuales el color plata domina en nuestra mente, o es el primer color nombrado. El plata es el color de la velocidad y el dinamismo. La velocidad es uno de los pocos conceptos que hace pensar a la mayoría de las personas en el color plateado. Los autos de carreras Mercedes Benz son generalmente de color plateado. Este color de la rapidez, hace pensar en aviones, cohetes y locomotoras de alta velocidad. El plateado también actúa como un color funcional, ya que su brillo refleja los rayos del sol, reduciendo el calor. Como color de la velocidad, el plata deja de ser el color de los metales preciosos, para representar el color de los materiales ligeros. El plateado es también uno de los colores del lujo, la pompa y la solemnidad, aunque el color principal es siempre el oro, y el color plata queda como un color adicional. El color plata simboliza el valor material. Es el color del dinero. El oro es demasiado valioso para la dimensión cotidiana de la vida. La plata se vincula más a la avaricia que el oro. Judas Iscariote delató a Jesús ante los sumos sacerdotes por 30 monedas de plata. A los traidores no se les paga en oro. El oro se atesora y con la plata se paga. La plata tiene un precio, pero no un valor simbólico. La plata, en contraste con el oro, es el color de la luna. El nombre de la plata en la lengua de los incas es, al traducirlo literalmente, “lágrima de la luna”. El oro y la plata forman pareja, como el sol y la luna, como el hombre y la mujer. La luna es en casi todos los idiomas, de género femenino. El ciclo lunar es idéntico al de la menstruación. Al sol se le asocia con el masculino oro y el masculino rojo, a la luna en cambio con la femenina plata y el femenino azul. La plata se vincula también a la noche y sus fuerzas mágicas. El plateado también es uno de los colores asociados a lo frío. Está cerca del blanco, del azul y del gris, los colores fríos. La nieve tiene reflejos plateados, la plata es un color invernal. Los alimentos congelados vienen en envases de aluminio, por la cualidad del color plata de reflejar el calor. Aparece también en logotipos y etiquetas de aquellos productos que deben tomarse muy fríos, como las bebidas y el vodka. Plateada es la fría luz de luna, plateada puede ser el agua, el elemento más frío y también el frío entendimiento. Es un color que se mantiene siempre distante. Se asocia también a lo claro y lo intelectual, la ciencia y la exactitud, está cerca de la discreción; cualidades frías en otra dimensión. El color plata además es lo moderno, lo tecnológico y lo funcional. La modernidad es uno de los conceptos que las personas más asocian con este color. Es uno de los colores de lo creado por la tecnología, no es expresión de valor sino de función. Es más singular y elegante que el dorado. La mujer que elige un traje dorado, quiere demostrar con el máximo lujo, su altísimo nivel. La que decide uno plateado, no necesita esa ostentación. El color plata es más original y extravagante. Solo el 1% de los hombres y prácticamente ninguna mujer, nombra al plateado como su color favorito71. Y su rechazo es mayor: el 2% de los hombres y el 1% de las mujeres lo señalan como el color que menos les gusta. 3. Colores y personalidad: test de los colores de Max Lüscher. Como ya vimos, los colores influyen en nosotros porque nos provocan una reacción. Los colores llaman nuestra atención y simbolizan algo para nosotros, por lo general un estado de ánimo o una emoción, de alguna manera, los colores afectan la personalidad de la gente, influyendo en sus actos y decisiones. Actualmente existe la creencia de que existen tests capaces de analizar el carácter o la personalidad de un individuo basándose solamente en los colores que prefiere y en los que menos le agradan. 

El test de colores de Max Lüscher

El psicólogo suizo Max Lüscher, realizó el más conocido test sobre la personalidad según los colores, publicado 71 HELLER, Eva, Psicología del color, Editorial Gustavo Gili S.A., 2004, Barcelona – ESPAÑA.


por primera vez en 1948. En esta prueba se utilizan ocho tarjetas, cada una de un color: azul, rojo, verde, amarillo, violeta, gris, café y negro; las cuales deben ordenarse según la preferencia. Lüscher observó que “el test es atractivo, puede llevarse a cabo de forma rápida y los sujetos no se dan cuenta de que se están retratando cuando eligen los colores. Posiblemente cambiarían su elección si supieran cuán revelador es el test72. (test de los colores de Luscher) Mediante esta prueba, Lüscher asegura que es posible revelar estructuras ocultas de la personalidad, incluso tendencias criminales. Además afirma que el test ayuda a los médicos a diagnosticar enfermedades, desde cardiopatías hasta dolencias estomacales; además de revelar a los profesores las causas de los problemas escolares y permitir a los jefes de personal elegir a los aspirantes adecuados. Cada uno de los ocho colores tiene como significado un dominio o clase de sentimientos, siempre de acuerdo al simbolismo tradicional, según Lüscher: − − − − − − − −

El amarillo simboliza el optimismo y el afán de progreso. El azul simboliza la armonía y la satisfacción. El café simboliza las necesidades físicas, la sensualidad y la comodidad. El gris simboliza la neutralidad. El negro simboliza la negación y la agresión. El rojo simboliza la actividad, el dinamismo y la pasión. El verde simboliza la capacidad de imponerse y la perseverancia El violeta simboliza la vanidad y el egocentrismo.

La serie de colores ordenados del más favorito al menos favorito es interpretada mediante cuatro categorías: − − − −

Los colores 1° y 2° simbolizan las aspiraciones últimas del sujeto. Los colores 3° y 4° simbolizan la situación actual del sujeto. Los colores 5° y 6° simbolizan las inclinaciones latentes, momentáneamente reprimidas. Los colores 7° y 8° simbolizan los sentimientos que el sujeto rechaza completamente.

El color azul, elegido en los lugares 1° y 2°, simboliza deseo de armonía, deseo de un estado armonioso de vida tranquila y apacible que ofrezca una serena satisfacción y una sensación de pertenencia a algo o a alguien; en los lugares 3 y 4° simboliza un estado de armonía ya alcanzado; en los lugares 5° y 6° significa que el sujeto no ve que su deseo de armonía pueda realizarse actualmente; y en los lugares 7° y 8° significa que el deseo de armonía es reprimido. El color rojo, elegido en los lugares 1° y 2°, simboliza deseo de actividad, dirigida a conseguir éxitos y conquistas, con un gran deseo de vivir la vida los más intensamente posible; en los lugares 3 y 4° simboliza actividad efectiva; en los lugares 5° y 6° significa actividad frenada; y el rojo en el último lugar, de los colores menos apreciados, significa rechazo de toda actividad. El color verde, elegido al principio, simboliza el deseo de autoafirmación, querer superar toda oposición y conseguir el reconocimiento de los demás; en los lugares 3 y 4° simboliza afirmación personal lograda; en los lugares 5° y 6° simboliza la necesidad de adaptarse; y en los lugares 7° y 8° significa lo contrario de la autoafirmación, es decir, la dependencia. La interpretación del color amarillo, varía conforme al mismo esquema: desde el temperamento optimista, que busca una solución que le otorgue nuevas posibilidades y que le permita realizar sus esperanzas; hasta el miedo a las decepciones. En el test de Lüscher, los colores negro, gris, café y violeta se consideran predominantemente negativos – así como en el simbolismo tradicional –. El apreciar poco estos colores recibe un juicio positivo. Si en cambio son elegidos en los primeros lugares, el juicio es más bien negativo. Quien tiene como color preferido al negro, es que busca la agresión; si el negro está en medio, es que la 72 LÜSCHER, Max, Test de los colores, Editorial Paidós, 1999, Barcelona – ESPAÑA.


agresión ha sido ejercida; y después que la agresividad está reprimida; el negro como color menos apreciado significa que el sujeto rechaza la agresividad. En el caso del violeta, la valoración negativa a la positiva es parecida: como color preferido simboliza la vanidad; en posición intermedia, la sensibilidad, y en 5° y 6° lugar la capacidad empática, y como color menos apreciado, una escasa capacidad empática. El café como color preferido significa deseo de satisfacción de las necesidades corporales; como color menos apreciado, el rechazo de las necesidades corporales. El gris como color preferido significa el deseo de poner barreras, querer evitar todo tipo de estímulos; como color menos apreciado, disposición al contacto. El orden óptimo según Lüscher, el del significado más positivo es, azul-rojo-verde-amarillo-violeta-gris-cafénegro. Este test gozó de una gran aceptación, pero la psicología científica no avaló completamente esta prueba, y en general cualquier test con colores, ya que según el test de Lüscher hay muy pocos caracteres diferenciados: la inmensa mayoría elige el azul, el rojo o el verde como los colores favoritos, y el café y el gris como los colores menos apreciados. Ciertamente queda poco espacio para la individualidad. Lo realmente importante deberían ser las interpretaciones fundamentadas sobre cada color. Por ejemplo, a uno puede gustarle el amarillo como color optimista, y a otro puede no gustarle porque es impertinente, porque simboliza la envidia y los celos. Si se asocia el amarillo a las enfermedades hepáticas, no causará precisamente una buena impresión. Se puede asociar el amarillo al dinero, lo que a veces produce la impresión deseada. En conclusión, un test manifiesta únicamente lo que el individuo quiera contar de sí mismo, y los colores no son más que una excusa para hacerlo. Quien conoce el simbolismo de los colores, sabrá poner su saber al servicio de sus intereses.


Color y sus significados