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L A S I S L A S M A LT E S A S

El secreto mejor guardado del Mediterr谩neo MA L T A 路 GO Z O 路 C O M I N O


4 BRUNO VETTERS 4 MICHELE PESANTE

Malta ha sido conquistada, colonizada y gobernada por numerosas civilizaciones del Mediterrรกneo: nuestro pasado ha sido moldeado por los fenicios, los cartagineses, los romanos, los bizantinos, los normandos, los aragoneses, los Caballeros de San Juan, los franceses y, finalmente, por los britรกnicos. Todos ellos han dejado su impronta haciendo de las islas un lugar lleno de colorido multicultural.


4 MICHELE PESANTE


4 RENE ROSSIGNAUD

El corazón que late en el Mediterráneo

4 ENZO ISAIA

Esta pequeña isla situada en el centro del Mediterráneo tiene tan solo 400.000 habitantes y, aun así, atrae a millones de visitantes de todo el mundo, todos los meses del año. Nuestro clima es apacible en cualquier época del año. En invierno, cuando el resto de Europa se enfrenta al frío y a la lluvia, aquí se puede estar disfrutando de las vistas o, simplemente, relajándo­ se con el sol por compañía. Disfrute un fin de semana en uno de nuestros hoteles de lujo. Túmbese a descansar en una pisci­ na o dé un paseo por nuestras playas y sienta cómo el agua templada del Mediterráneo moja sus pies… Dedique el día a bucear en uno de los innumera­ bles lugares de buceo y sumérjase entre preciosos barcos hundidos. Otra opción que le propone la isla es vagar por las calles llenas de historia de nuestra capital, Valletta. Puede estar seguro de que volverá a casa con un saco lleno de historias y recuerdos.


4 MICHELE PESANTE 4 MICHELE CAMISCIA

Tampoco nos quedamos cortos en iglesias – ba­ rrocas, neogóticas y capillas medievales – las tenemos todas… ¡una para cada día del año! Nuestra arquitectura y arqueología nos fueron le­ gadas por los pueblos que a lo largo de miles de años eligieron Malta como su hogar. Esta historia multicultural nos ha regalado una facilidad lingüística envidiable y dos lenguas oficiales. Los jóvenes – y los no tan jóvenes – pasan semanas aquí asistiendo a cursos de inglés de alta calidad mientras practican el idioma el resto de su tiempo libre. En los últimos años, Malta se ha beneficiado tam­ bién de varios Fondos de la Unión Europea. Desde su incorporación ha visto como su economía resurgía y como crecían las inversiones extranjeras de zonas tan lejanas como el Medio o el Lejano Oriente. Dada nuestra estratégica posición entre Europa y África ofrecemos también conexiones aéreas al resto del


4 PAOLO ANDRADE

quedan con ganas de más y vuelven año tras año una y otra vez. Algunos incluso terminan comprando una típi­ ca granja o un palacio histórico y se quedan a vivir para siempre. Malta se va metiendo poco a poco en la sangre. También se puede acabar adoptando a este pequeño archipié­ lago bañado por el sol como el lugar favorito para escaparse en vacaciones.

4 CAMILLA MORANDI

mundo. La isla se ha convertido en un centro excelente de información gra­ cias al alto nivel educativo de su gente. Malta es tan recogida que proba­ blemente el visitante se encontrará dando un paseo por la playa por la mañana, comiendo en un pueblo de pescadores al mediodía, visitando templos por la tarde y saliendo de copas por la noche hasta la madru­ gada. No se tarda más de 45 minutos en cruzar la isla de norte a sur. Piense en ello como en un viaje culinario: ¡cien sabores diferentes en menos de veinticuatro horas! Una semana aquí son unas vaca­ ciones que se recuerdan eternamen­ te, pero a menudo los visitantes se


4 MICHELE PESANTE


Camine por 7.000 años de historia… …piense en Valletta, por ejemplo. Es como una fabulosa caja de bombones: cada vez que se mira dentro se encuentra con algo nuevo y distinto.

4 MICHELE PESANTE

Nuestra capital tiene Albergues y Palacios, hoy exquisitamente restaurados y a menudo abiertos al público, donde se ubican las oficinas guberna­ mentales. Hay iglesias por doquier, incluyendo la impactante Co-catedral de San Juan, donde la obra maestra de Miguel Ángel Merisi da Caravaggio, La Decapitación de San Juan, está expuesta.


4 JüRGEN SCICLUNA

4 PAOLO ANDRADE

En cualquier lugar donde se mire se encuentran cosas nuevas. Quizás es por eso por lo que muchos gustan de perderse en sus callejuelas laberínticas para simplemente admirar preciosos balcones de madera, antiguos palacios, pequeños jardines y restaurantes al aire libre que le dan un aire característico a la ciudad. Los más ávidos de cultura prefieren acudir al Teatro Nacional Manoel, construido por el Gran Maestro Antonio Manuel de Vilhena hace trescientos años, para quedarse absorto contemplando sus magníficos techos, decorados en oro de 22 quilates. Vaya a ver Les Gavroches de Antonio Sciortino en los jardines Upper Barrakka Gardens desde donde hay unas increíbles vistas de Las Tres Ciudades. Incluso más antigua que Valletta es Mdina, la ciu­ dad del norte de la isla. Fortificada por bastiones que ningún invasor llegó a conquistar, esta es la ‘ciudad silenciosa’. Mdina es una ciudad silenciosa donde la modernización y el ruido se han mantenido a raya. Las vistas desde sus defensas quitan la respiración. La propiedad aquí es la más cara de la isla por metro cuadrado, lo que testimonia su extraña belleza.


4 PAOLO ANDRADE 4 ROBERTA KRASNIG

La historia de Malta no parece tener fin, y te lleva tan lejos como tu imaginación puede llevarte. Em­ pieza en la Prehistoria y todavía quedan vestigios que lo demuestran: Ġgantija, en la hermana isla de Gozo, data del periodo neolítico, del 5.000 antes de Cristo. Aun se conserva y es el monumento independiente de piedra más antiguo del mundo. Lo mismo ocurre con los templos de Mnajdra y Ħaġar Qim en Malta. Estos templos están rodeados de uno de los enclaves naturales más pintorescos de la isla, dominan una ex­ tensa y abrupta parte de la costa y bordean la original ciudad de Qrendi. Además, estas pequeñas ciudades tienen literalmente tesoros enterrados como el Hipo­ geo en Paola, magníficamente restaurado y esperando a ser descubierto. Nunca hay suficiente espacio para enumerar todos los lugares históricos de Malta. Esta es la razón por la que, no importa donde se vaya, se puede estar seguro de que alguno de estos lugares aparecerá ante los ojos.


No es sólo piedra lo que forma nuestra cultura:

4 ROBERTA KRASNIG

contamos con músicos de clase internacional que han tocado en el Royal Festival Hall en Londres, compositores cuyas obras han sido representadas por todo el mundo y sopranos cuyas increíbles voces han deleitado audiencias en la Escala de Milán y en el Festival de Arte de Edimburgo.


4 JÜRGEN SCICLUNA

4 MANIFEST-BY-DESIGN

4 JÜRGEN SCICLUNA

Si busca una fuente de placer menos “intelectual”, siempre se puede contar con nuestro movido Carna­ val y sus locas carrozas de papel maché y la gente que las construye, durante una semana de febrero. A los niños les encanta el Carnaval y los adultos siempre acaban poniendo de excusa a los niños para quedarse a verlo. No hay nada parecido en ningún otro lugar. También estamos orgullos de nuestra gastrono­ mía. Durante días, puede estar seguro de que nunca co­merá la misma comida dos veces: hay mucha cocina maltesa que probar y una mezcla de la cocina de diferentes regiones, desde India o China hasta el Lejano Oriente. Algunos de nuestros chefs han tra­ bajado con maestros de primera clase mundial como Michel Roux, Gordon Ramsey, Anthony Bourdain y Joel Robuchon.


4 NENAD VUCIC

4 MANIFEST-BY-DESIGN

Si realmente quiere sumergirse en la isla por unos días, debe probar nuestro estofado de conejo frito con ajo, simplemente es para chuparse los dedos… Nuestros tomates nacen directamente de la dulzura del sol. Tenemos infinitas combinaciones de quesos de cabra fuertes, suaves, curados y frescos y nuestro pan -crujiente por fuera y tierno por dentro- es le­ gendario. Tenemos olivos del que se hace un aceite de oliva aterciopelado y el sol también hornea nuestras uvas -con las que se hacen vinos premiados inter­ nacionalmente- nuestros higos, nuestras ciruelas y nuestras naranjas y limones. Puede ir a buscar todo esto a cualquier lugar en la isla, pero seguro que nunca se quedará hambriento: ni de arte, ni de comida.


Un destino con buen tiempo

4 RENE ROSSIGNAUD

4 PAOLO MEITRE LIBERTINI

Nuestro magnífico sol, que ilumina cada rincón sin importar la época del año, tiende a tener un efecto hipnotizante en nuestros visitantes. Estamos completamente rodeados por el mar y, debido a nuestro tamaño, las tormentas nunca duran mucho. Muy parecido es el carácter maltés: todo se pasa en un par de días y después se vuelve a la normalidad como si nuca hubiera pasado.


El buen tiempo también afecta al modo en que cocinan nuestros chefs. Mientras que en primavera, imperan los naranjos en plena floración perfumando el aire con su dulce aroma, lo más destacado del año es disfrutar de los menús al comienzo del verano en alguno de los restaurantes más lujosos. No hay nada comparable a probar los frutos culinarios de otras gentes bajo la protección de olivos bellamente enga­ lanados mientras se contemplan los acantilados de la costa rocosa. Estas costas son también una segunda casa para los miles de buceadores que eligen Malta por su exce­ lente visibilidad submarina: algunos destinos ofrecen cinco metros de profundidad, otros veinte, pero en Malta se puede dejar la mente descansar y permitir a los ojos vagar por hasta treinta y seis metros de pro­ fundidad, teniendo la seguridad de que la temperatu­ ra del agua jamás bajará de catorce grados, en ningún momento del año…


Las aguas claras del MediterrĂĄneo baĂąan la Laguna Azul, una

4 RENE ROSSIGNAUD

resguardada playa de arena entre las islas de Comino y Cominotto


Nuestros pueblos, nuestras fiestas Nuestros pueblos pueden parecer dormidos si se mira desde fuera, pero los habitantes no tienen nada de eso. A lo largo de todo el año, viven vidas normales, con tranquilidad y trabajando sin descanso, esperando a los tres días al año en que realmente se dejan llevar: la festa local.

4 MANIFEST-BY-DESIGN

Las festas religiosas en Malta son como las brevas dulces del verano: siempre produciendo para estallar en sabor y vida durante sólo unos días. En este caso, un pueblo entero explota en multitud de luces y sonidos. Inigualables eventos de fuegos artificiales, procesiones que dejan perplejos y asombrados a los visitantes… todo, desde nosotros mismos, hasta nues­ tras casas sufren un increíble cambio. La festa es una delicia para todos los sentidos, una gran diversión para malteses y visitantes, y es la oportunidad anual de presumir amistosamente ante las otras ciudades. Pero además, cada ciudad celebra al menos una fiesta en honor de sus Santos Patrones (algunas incluso hasta cuatro). Especialmente en verano, se puede disfrutar en familia de la festa du­ rante los fines de semana, culminando en la semana de Santa María, a mediados de agosto, cuando varios pueblos del sur y del norte e incluso de Gozo compi­ ten en el cielo nocturno con sus fuegos artificiales. La festa tiene de verdad algo para cada persona. Malta es reconocida por su amor a los niños, y nunca es tan aparente como en este tiempo. Las muestras


de exhuberancia mediterránea son la norma. Mientras los críos corretean felices, nuestros mayores disfrutan abriendo sus puertas para que quien quiera pueda pasar y observar sus candelabros de cristal prístino. Incluso si se viene en cualquier otra época del año, puede estar seguro de recibir una cálida acogida, nor­ malmente en forma de charla con algún fornido obrero en un bar. Ellos parecen siempre encontrar tiempo para tomar un té con leche o un café (servido en vaso de cristal, por supuesto), una ħobża (rebanada de pan crujiente bañada en aceite de oliva, untada con tomates maduros y relle­ no con una mezcla de atún, cebolla, ajo, tomates y alcaparras) y pastizzi (trozos de hojaldre con requesón o puré de guisantes). En estos pequeños cúmulos de residentes, siempre se encuentra algo interesante, incluso aunque no se esté buscando nada. Dingli, en el norte, tiene unos maravillosos acantilados y unas vistas increíbles. Rabat, justo al lado, atesora unas catacumbas y otros restos romanos. Birżebbuġa, en el sur, cuenta con restos de la Edad de Bron­ ce en la formación de Borġ in-Nadur.

Żejtun, a diez minutos en coche, tiene unos magníficos palacios y pequeñas y tortuosas callejuelas. En Gudja que, aunque colinda con el aeropuerto se mantiene silenciosa y apacible, segu­ ramente se encuentre la gente más amable de toda Malta y unas preciosas casas antiguas. Se puede llegar a creer errónea­ mente en la posibilidad de ver todo en unas pocas horas, pero le sugerimos tomarse su tiempo. Relájese y déjese impregnar por Malta y dedique más tiempo a descubrir los maravillosos secretos de la isla. Después de todo, en eso consiste Malta.


Gozo Todos sabemos lo que se dice de las hermanas pequeñas: son más divertidas, de algún modo más hermosas y, por supuesto, más jóvenes. Pero el fondo, Gozo no es una isla más joven, teniendo en cuenta que lo más probable es que los primeros habitantes del archipiélago se asentaron aquí

en el año 3.600 antes de Cristo. Incluso siendo más pe­ queña, es más verde y más silenciosa, tiene todo para ir. La isla cuenta con los templos de Ggantija, uno de los lugares más importantes del mundo arqueológica­ mente hablando: sus megalitos son tan grandes que los antiguos habitantes de Gozo solían creer que fueron construidos por gigantes. Además, hay más maravillas naturales, como la Ven­ tana Azul en Dwejra, una magnífica roca que sale del propio mar y que los atónitos visitantes pueden obser­ var o bien desde los acantilados que la rodean, o bien subidos a algún bote pesquero. Y no podemos dejar de hablar de sus playas de grandiosas extensiones de arena roja en Ramla l-Ħamra (literalmente, playa roja en maltés) casi escondidas, o la proliferación de pues­ tos de comida maltesa que nos descubren manjares como la pizza de queso de cabra, una delicia culinaria única que incluso derrite los paladares de los propios malteses. Todo esto, y mucho más, hace de Gozo la pequeña isla que pica la curiosidad de cualquiera y que luego, una vez conocida, se gana el corazón de los visitantes para siempre. No es de extrañar que muchas granjas rurales sean adquiridas por visitantes que “sólo pasaban por allí” y que acaban quedándose en estos tranquilos parajes para el resto de sus vidas.


4 PAOLO MEITRE LIBERTINI

4 JEAN LOUIS WERTZ

4 PAOLO MEITRE LIBERTINI

4 JEAN LOUIS WERTZ


4 RENE ROSSIGNAUD


MALTA_Las Islas Maltesas