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© Juan Bautista Cáceres Rodríguez www.juanbautistacr.wix.com/juanbautistacaceres Dep. Legal: H-272-2012 Imprime: Ediciones Consulcom www.consulcom.es


EL CAPRICHO DE LAS FORMAS TINTAS DE ZACATECAS

JUAN BAUTISTA CÁCERES RODRÍGUEZ


Signos tomados de las piezas de los artesanos de Zacatecas.


Índice 13 / PRELUDIO 19 / TOTEM I. El Dios de las ausencias 21 / TOTEM II. El Dios de los ecos 23 / El Destino 25 / La Búsqueda 27 / Los Instintos 29 / La Ira 31 / El Perseguido 33 / Los Huidos 35 / La Belleza 37 / Los Deseados 39 / Los Guerreros 41 / La Derrota 43 / AGRADECIMIENTOS 45 / DEDICATORIA 47 / EPÍLOGO


Margarita Camacho saludó a Roberto Matta preguntándole: —— ¿Cómo estás Roberto……? Matta era entonces un hombre cercano a los noventa años. Con enorme fuerza y viveza en los ojos le contestó: —— Estoy muy curioso por saber cómo va ella a venir…… La muerte suponía para él una nueva aventura por vivir.


PRELUDIO EL CAPRICHO DE LAS FORMAS. TINTAS DE ZACATECAS

Son huecos como ausencia de la vida, como muertes que horadan la callada actitud de las figuras. Han podido ser sueños de una noche sin jardines, lágrimas que forman parte de la gran catástrofe de las derrotas. A veces convergen con los silencios y suenan otras veces como flautas andinas. He creído ver, mientras las creaba, las fachadas de todas las catedrales de Latinoamérica, erguidas, descomunales, bellas, nacidas para cobijar lo indígena, lo esencial.


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También mis manos han querido ser un homenaje a lo que tiene de ancestral la tierra americana que me acoge. Puedo ser de Zacatecas como de mi origen y estas figuras son prolongaciones de los dedos, fluidos de mí mismo que así lo testifican. Tal como la vida presenta sus pugnas, así se representan sobre el papel los seres antagonistas, las herramientas de la lucha, los afilados metales, las mortales guadañas. En los olvidos secos, en las lápidas sin nombre podéis encontrar las respuestas. Son la negra estructura de mis ciudades en guerra, la certeza irracional, lo derramado. La creación es un enigma que deambula callejoneando. Las tintas me vienen encima como sueños infantiles, se acumulan. Tienen esencias del Atlántico, diversidades, espumas que no han dado el paso para nacer siquiera. Pueden contemplarse como un escenario donde el silencio dramatiza, escupe su verdad anónima. Pueden llamarse como los bellos nombres de América y contener sus signos más antiguos. Pueden ser la vida que atestigua sus injurias y parecer huellas que dejara un ser sin alma. Acudo con mis manos al más primitivo recurso, me desangro, y en el suceso se instala el veloz claroscuro de estas tintas.


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He creído ver manchas que corrían en huída o en búsqueda hacia jardines perdidos en el olvido. El olvido lo habita todo cuando el silencio no le pugna, no le arrecia, no lo combate. He hablado con una esquirla de la noche, en ausencia de testigos. Por eso no sé si cuanto he visto ha ocurrido o pertenece a los hechos sin realidad…… ¿Fue una tumba con un nombre en blanco lo que vi o exactas muertes sin violencia? He sido amado con estrategias…… Son manchas las que a mis pies caen obedecidas y ciegas y yo las sigo con los dedos del deseo…… Aturden cual incógnita que el amor no despeja. Quieren decirlo las tintas con sus tintineos de gotas espesas que no caen y en sus gritos conservan los miedos de todos los hombres. Navegar del capricho y la forma, intentar en el caos extraer una imagen que aparece cuando los ojos agotan su esperanza. A veces me parecen caudalosas como el Amazonas, dibujadas por afluentes infinitos…… Y a veces el desierto de Atacama en su simpleza estética. He encontrado en ellas la mitología que quiere explicar la vida, o la vida convertida en ríos de tinta…… EL CAPRICHO DE LAS FORMAS.


Zacatecas, MĂŠxico 26 de julio, 21 de agosto de 2008


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TÓTEM I

El Dios de las ausencias El ojo de la lluvia que se asoma a la tarde trae al Dios de las ausencias…… Campana de sonidos que ayudan a encontrar los ritmos de las dudas y los enigmas. Aquí se clavan los ríos y duermen como viajeras las tintas derramadas.


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TÓTEM II

El Dios de los ecos Vuelven como si en el origen fueran a encontrar reposo, como seres arrojados al olvido, que devoraran sus recuerdos…… Y hallan una extensión yerma y fría, larga y horadada que no quiere siquiera tener nombre y donde habita únicamente el eco de los ecos.


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TINTA 3

El Destino Dulce en el paladar del día breve…… Impuesto con los hierros ajenos, endurecido de zozobra y lejos, lejos del horizonte que se toca con las manos…… Así se persigue y queda inalcanzable como siempre quedaron los pechos de la amada. Así se resignan los seres cuando la muerte llega con sus garfios de niño-diamante.


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TINTA 4

La Búsqueda Insinuada como una sonora queja, dibujada en la quietud de los acertijos, queda la sombra que se busca para reposo y huerto de las palabras…… Ya no se dónde se hallan los árboles, dónde nacieron las hojas con mi nombre o el antiguo camino donde los más insignes se burlaban de su burla y maldecían el paisaje.


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TINTA 5

Los Instintos Vuelan desplegando las alas e interpretan los vientos de la tarde…… de mariposa o buitre se visten sus estandartes. Flechas, ojos sin misericordia sacados de las nubes rojas, claustro que espera el canto armónico de los deseos…… Son la imagen viva de nosotros, el espejo silente y agazapado.


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TINTA 6

La Ira Repetido oleaje llegando a la orilla seca. Húmeda, vigorosa y hábil…… ola. Embiste y se apodera del espacio y de los sonidos…… son suyos al instante los cuerpos retorcidos y vencidas claudican sus ficciones. No son sus huellas prisioneras por que no pueden las redes conocidas retener su ritmo de magias y voluntades.


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TINTA 7

El Perseguido La duda espía danzándome las uñas. Mujer que emerge tomando los hábitos, merodea…… Con ello el mundo se atreve al precipicio. Indagan sobre mí, sobre mi forma, indagan en mi silencio algún brote de palabra o semilla. Cosechan mi tiempo dorado, mi retorno. Huyo y no miro, volver y estar mirado.


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TINTA 8

Los Huidos El rastro se disipa en los jardines mustios. Han obedecido la llamada de los escondidos, el silbo que los reclamaba para hacerlos sombras. Una quietud como de muertos se apodera de la medianoche y el mediodĂ­a y la mediamuerte cabalgĂĄndolas hasta la extenuaciĂłn. Escapan por el escaparate del silencio mientras el resto de seres evocan la infancia de los fuegos.


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TINTA 9

La Belleza Insondable y certera la mirada dividida…… Son estrictas las muertes que me alojas, estricto el árbol de la horca breve, frío cuando me ocultas la piel que se sucede. Te fragmentas como brújulas estériles de ciudades estériles y perdidas en los extremos siniestros de la luz que te embiste…… cardinal, desfilada, esperante……


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TINTA 10

Los Deseados Indago en los campos de batalla…… el silencio, lenta cuchillada de sonidos. El paisaje se torna bravura y el día alberga el grito de advertencia. Cuerpo tuyo, daga antigua, cicatriz, herida de mi propio cuerpo, amante, rastros de signos, amantes, yerma quietud, los deseados.


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TINTA 11

Los Guerreros Se adentran siendo cómplices del acecho simultáneo. Manifiestan un extraño placer de metales moribundos. Terminado el acto llegarán sus lágrimas lloradas sobre cauces desaparecidos. Mientras evito que se escapen me asaltan las manos de mis padres cuando estaban muriendo. He visto morir y nacer como si toda la vida se redujera al día y la noche en una brevedad silenciosa.


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TINTA 12

La Derrota Dejad las palabras en sus arcenes nocturnos, en sus cuevas de lluvia y dagas. Salid en busca de las ofendidas, turbadas o enfermas. Olvidad los estertores que las componen, su procedencia…‌ pues las palabras, como las derrotas, nacieron de los puùales del hombre.


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Con mi agradecimiento a Karla Rojo y a Eduardo Urbiola por sus atenciones durante el desarrollo de mi trabajo en Zacatecas y por la concesi贸n de la Beca de Residencia que hizo posible este proyecto.


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DEDICATORIA:

A RocĂ­o y Adriana, mi propio camino.


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EPÍLOGO ZACATECAS EN MI OBRA

Quiero que este trabajo bajo el título: EL CAPRICHO DE LAS FORMAS. TINTAS DE ZACATECAS, sea un homenaje a esa hermosísima ciudad mexicana y a su gente; y un puente que haga insignificante la enormidad del Atlántico. Mi vínculo con esta ciudad es emocional y emocionante. Tal como los fantasmas asaltan los sueños, me navegan estas formas que nacieron allí. Son como aquellas que veía mientras me aclimataba en Cusco, antes de contemplar la hermosa vista de Machu Picchu


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decorando unos días que pasaron con la lentitud del soroche, de los recuerdos que se aprietan cuanto más viejo eres, para caber en el mismo espacio de la memoria. ¿Por qué han venido a mí estos ríos a los que quiero encontrar formas y volúmenes? ¿Por qué no se quedaron en su estado primitivo de ríos? Los hombres queremos golpear el yunque de los dioses y alcanzamos torpemente a ser unos indeseables. Son cabezas y brazos en gestos que se proclaman rebeldes, que se acercan y pugnan. Todas estas tintas representan seres luchando, tal como vivimos y transitamos por la vida. Pugnamos contra las ideas, contra la indiferencia, contra la muerte. Nuestra vida es pugna y las tintas representan esa esencia del ser humano, lo encuentran en el momento exacto de la lucha, con las garras fuera, con el gesto excesivo. Las tintas son una representación teatral en su concepto más puro. A veces recuerdan el teatro de las sombras, los personajes en movimiento…… Esta colección de tintas zacatecanas nacidas al calor de mi pasión por la variadísima mitología de las culturas indígenas, por la geografía de esta parte del continente americano, por su gente, quiere ser una manera definitiva de quedarme a vivir y morir allí. JUAN BAUTISTA CÁCERES RODRÍGUEZ



el capricho de las formas