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Respuesta a Jesús Silva Herzog Márquez Me desconciertan dos aspectos del artículo de este lunes de Jesús Silva Herzog-Márquez y empiezo por el central: la presentación de sus opiniones: confundidas como si se tratara de hechos, o como si se derivaran de hechos incontrovertibles. Van los hechos: 1. En el origen del programa ‘Conversaciones a fondo’ están los encuentros que hemos estado organizando para definir líneas editoriales relacionadas con temas en los que el Fondo está llamado a desempeñar un papel importante. El propio Silva Herzog Márquez participó en noviembre pasado en uno de ellos para trazar planes de publicación relacionados con el centenario de la Cosntitución. 2. Varias propuestas enviadas a la consulta que abrimos en diciembre sobre qué hacer al entrar el FCE en su novena década, este 3 de septiembre, plantean que el Fondo debería recuperar su vocación como una entidad capaz de registrar e historiar el devenir nacional, y por tanto debería emprender un proyecto editorial capaz de alojar el antes y el después de los cambios estrucutrales en curso. 3. Al respecto, acordamos con el director del Trimestre Económico, el doctor Fausto Hernández Trillo, que esta publicación pionera del Fondo organizara una serie de encuentros para definir este proyecto editorial desde la perspectiva de la economía. 4. Siempre hemos pensado hacer públicos algunos de estos encuentros, videograbarlos con calidad para los medios, con el doble propósito de aportar elementos para el debate público y obtener retroalimentación para los proyectos editoriales. 5. Finalmente, para el arranque de estos encuentros invitamos al presidente de la República a sostener una conversación inicial con un grupo de comunicadores de diferentes medios, que a su vez le dieran mayor difusión al programa y al proyecto de los encuentros en curso. Para mí son respetables las opinones sobre si estas conversaciones fueron o no al fondo o si el formato fue o no el adecuado. Pero, por supuesto, no puedo compartir que se de por hecho lo que no ocurrió: - Yo no entrevisté al presidente de la República en mi calidad de director del FCE. Como lo establecí en la presentación del programa, coordiné una conversación de él con un grupo de comunicadores, con el tema de las reformas estructurales, como señal de arranque de los encuentros propuestos para definir poryectos editoriales con ese tema. Tampoco es que se hayan eludido otros. Al contrario, que el Fondo organizara encuentros de prensa generales con el presidente, sí que hubiera rebasado los preceptos de su Estatuto Orgánico. - No hablé de una provocación al presidente, sino a los comunicadores, cuando les pregunté (a ellos) si hace 20 meses hubieran vislumbrado las reformas aprobadas 20 meses después. JSHM, hasta donde recuerdo, ya publicó su reconocimiento a este hecho difícil de prever en 2012. Y nunca consideré ese reconocimiento suyo un piropo ni una adulación al presidente. - No veo, por tanto, cómo el gobierno “atropelle” a una institución como el Fondo con el programa Conversaciones a fondo, ni cómo éste haya constituído, “estrictamente, una violación de su Estatuto Orgánico”, ni que se le haya dado a la casa editorial trato de órgano periodísitico o de “paltaforma publicitaria de la presidecia”.

Comentario [1]: ¿Si?   ¿Confundo  hechos  con  opiniones?  Me  habría   gustado  saber  qué  opinión  traté  de   presentar  como  hecho  incontrovertible.   Comentario [2]: ¿Y  eso  qué?   Participaba  en  un  proyecto  editorial.  Asunto   que  sí  le  corresponde  al  FCE…   ¿Por  qué  trae  eso  a  cuento  al  director  del   Fondo?   Comentario [3]: ¡El  antes  y  despues  de   los  cambios  estucturales  en  curso!  Esa  es  la   visión  del  director  del  FCE.      Vaya  confianza   del  editor  en  los  cambios  del  actual   gobierno:  México  APN  y  DPN.  Antes  y   después  de  Peña  Nieto.     Eso:  una  política  editorial  trepada  al   triunfalismo  desbordado  del  gobierno.       Comentario [4]: Buena  idea   Comentario [5]: ¿Qué  tiene  que  ver  una   cosa  con  la  otra?     ¿Hablaron  de  los  programas  editoriales  con   el  Presidente?  ¿La  entrevista  le  dio  difusión   los  encuentros?     Buena  confirmación  de  que  la  entrevista  no   tiene  nada  que  ver  con  la  política  editorial   del  FCE.     Comentario [6]: ¡!   “Yo  no  entrevisté  al  presidente  en  mi   calidad  de  director  del  FCE.”   Sin  comentarios…   Comentario [7]: ¿Arrancaron    con  la   entrevista  estos  encuentros  que  van  a   definir  los  proyectos  editoriales?     Comentario [8]: No  entiendo.  ¿Alguien   entiende?   Comentario [9]: Entonces….  ¿la   entrevista  fue  legal  porque  no  fue  un   encuentro  de  prensa  general?     Comentario [10]: ¿Puede  el  director  del   FCE  ocultar  que  el  presidente  es  su  jefe?     ¿Es  eso  irrelevante?  ¿No  tienen  sus   comentarios  otra  dimensión  por  ese  hecho?     ¿Puede  considerarse  aceptable   periodísticamente  que  un  subalterno   coordine  una  entrevista  con  su  jefe?   Comentario [11]: Le  entrevista  fue  un   atropello  a  la  institución  que  dirige  Carreño   por  tres  razones   1)  Puso  a  una  editorial  pública  al  servicio   de  la  Presidencia   2)  Acotó  la  conversación  a  los  temas   políticamente  convenientes  a    la   Presidencia     3)  Faltó  al  deber  fundamental  de  un   editor:  seleccionar  las  voces  pertinentes.   Comentario [12]: Aquí  está  el  Estatuto   Orgánico:    http://alturl.com/ezh7m     ¿Alguna  relación  con  la  entrevista?  

Carta Carreño y comentarios  
Carta Carreño y comentarios  
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