Page 58

56

pios de un río tan poderoso. Pero además, este viaje nos demostró que el río Amazonas, a pesar de su fama universal, es uno de los paisajes más desconocidos para el turista nacional y extranjero. Una de las razones que conspiran contra su convocatoria turística es el hecho de que miles de viajeros llegan a Iquitos solamente atraídos por la Reserva Nacional Pacaya Samiria, esa gigantesca zona protegida del Perú de más de veinte mil kilómetros cuadrados, ubicada en la región Loreto sobre el río Marañón. Es decir, el turista, en lugar de aventurarse y explorar el Amazonas peruano en dirección al este, en ruta al Brasil, prefiere viajar masivamente al sur de Iquitos con dirección a la naciente del gran río, en el

Marañón, para conocer los tesoros naturales de la promocionada Pacaya Samiria. Ese interés genera una competencia de agencias de viaje en la capital loretana que ofrecen tours de visita a la Reserva y al Marañón mismo. Brasil, en cambio, sí ha promovido su política turística amazónica con sus cruceros Manaos – Belem Du Pará, que abarcan toda la extensión del Amazonas brasileño, o Manaos – Mar Caribe, en lujosas y costosas travesías desde el paraíso de la selva hasta las islas centroamericanas, lo que se conoce como la ruta “Del Amazonas al Atlántico”. Igualmente, otra ruta internacional por mar es Miami – San Juan de Puerto Rico, Barbados y Manaos, en cruceros que provienen de Estados Unidos hasta la selva

amazónica del Brasil. En conclusión, Perú, a diferencia de Brasil, aún no ha afirmado su privilegiada posición amazónica, siendo el Marañón el gran río que nos identifica en el mundo, gracias a Pacaya Samiria. Más de cuatrocientos kilómetros de río Amazonas peruano, que une a Iquitos con la frontera colombo-brasileña de Leticia y Tabatinga, permanecen aún ignorados, como en los tiempos de Ernesto “Ché” Guevara, que llegó por allí en 1952. Y lo curioso es que en pleno Malecón Tarapacá, el principal de Iquitos, a orillas del Itaya, actualmente se luce el premio internacional a la Amazonía como una de las siete nuevas maravillas naturales del mundo, lo cual es contradictorio, pues no se puede hablar de la Amazonía sin conocer al gran Amazonas.

Amalamar Segunda edición  
Amalamar Segunda edición  
Advertisement