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ALTERNATIVA: PARACAS EN CONFLICTO Dos posiciones sobre un mismo tema.

COMPLEJO Y SENSIBLE Informe especial de Dimitri Gutiérrez sobre el océano y el delicado equilibrio del mar ante el cambio climático.

INSPIRACIONES MARINAS Cuatro diseñadoras (Sitka Semsch, Meche Correa, Andrea Llosa y Lorena Pestana) nos muestran sus obras inspiradas en el mar.

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Schell 644-405 Miraflores / 987733982 997947143 / 4473357 www.amalamar.com

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80 Revista de la asociación cultural Yaku Azul

RUTH SHADY: GUERRERA DEL TIEMPO Entrevista a la directora de la investigación arqueológica en Caral.

TABOADA EN LA MIRA Reportaje sobre la nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales y preocupantes cifras de contaminación.

EL SURF EN EL PERÚ Crónica del tablista Diego Villarán.

Directora Fundadora Armida Testino armidatestino@amalamar.com

Sonia Guillén / Yuri Hooker / Begoña Ibarra / Patricia Majluf / Alberto Paz de la Vega / Diego Villarán

Editor Juan Ochoa López jochoa@amalamar.com

Fotografía Maricé Castañeda / Mylene D’Auriol / Yuri Hooker / Astrid Jahnsen / Juan Martín / Pacífico Adventures / Milin Puppo / Bernardo Sambra / Archivo Ucelli

Diseño José Antonio Mesones PRODUCCIÓN Virginia Revilla Colaboradores Jorge Brousett / Raúl Castillo / Flavia Chávez Tafur / Andrés Chipollini / Marco Aurelio Denegri / Dimitri Gutiérrez / Miguel Gutiérrez /

Publicidad Rosario Arámbulo / Fernando Catalogne / Mónica Hawie / Luciana del Río / Virginia Vallejos


EDITORIAL

¿PREMIO A LA CONTAMINACIÓN? AMALAMAR permanece en su propósito de contribuir al debate para situar al Perú como líder en la protección y el cuidado del mar. Para el cumplimiento de este fin, AMALAMAR insiste en que el Estado debe ser el primero en respetar los Derechos del Mar. En la edición anterior dijimos que para que esto suceda es necesario que SEDAPAL y la empresa que tiene la concesión en la planta de tratamiento de los desagües de La Chira apliquen tecnologías para que estos se conviertan en agua limpia para regar. El proyecto de La Chira aleja las bacterias de la costa pero no las elimina. Y eso tiene que cambiar. Es una exigencia por la salud del mar, de los bañistas y de los consumidores de productos marinos. SEDAPAL y la empresa concesionaria tienen que reformular el proyecto y tratar el agua para que ésta sea usada en desiertos y crear áreas verdes. Un buen ejemplo es el bosque de Huarmey, hecho por la empresa privada, en medio del desierto y regado con aguas tratadas. En esta edición entrevistamos al gerente general de SEDAPAL Marco Vargas para conversar del agua que echan al mar. Teníamos información contradictoria acerca del Proyecto TABOADA, por un lado éste acaba de recibir el premio GLOBAL WATER AWARDS como el mejor del mundo y por el otro se decía que vertían agua tan contaminada como antes de invertir 492 millones de soles. Acompañamos a IMARPE al monitoreo de la calidad del agua en la zona de influencia de TABOADA y el resultado fue alarmante. El índice de coliformes fecales es altísimo, igual que al del 2011. Antes del proyecto. Antes de la inversión. Propusimos fotografiar al gerente de SEDAPAL en TABOADA. No aceptó. Ni envió la foto del premio que recibió personalmente en París. Fuimos por nuestros medios, por el mar —no hay otra manera de llegar si no se ingresa

con las autoridades— y con un dron con el que filmamos lo que allí ocurre. Más alarmante aún. Delante de TABOADA se gana terreno al mar con basura, con desmonte y con concreto probablemente “descartado” de alguna construcción de Lima. Ello con la venia de las autoridades de SEDAPAL. Lo decimos con certeza porque por ese terreno pasa el “muy corto emisario” —no tiene los 6 kilómetros que recomendó IMARPE— que vierte al mar el desagüe ineficientemente tratado en una zona poco profunda, lo que impide la dilución de los desechos. Ubicamos en el mar varias salidas burbujeantes: los difusores de las aguas residuales. El último al final del emisario no parece estar a más de un kilómetro de la costa. Lejos de los seis recomendados. Y lo peor, en ese mismo terreno ganado con basura al mar se deposita un material color guano que una motoniveladora trabaja delante de los edificios grises de TABOADA. (Mírenlo en la filmación)* Ese material no parece ser otra cosa que lo que se tamiza del desagüe que recibe la planta y que “desechan”. ¿Desechan? Mas bien parece que ganan terreno al mar, con los sólidos que tamizan los filtros premiados en París. Que nos demuestren lo contrario. TABOADA debe tratar el agua para que sea reutilizada en áreas verdes por crearse. No es posible que un proyecto tan caro siga echando al mar agua tan contaminada como la de antes de la inversión. En marzo del 2009 la directora de Proinversión, Cayetana Aljovín, dijo que el proyecto no contempló agua limpia porque “las bases no solicitaban la reutilización y se hubiera encarecido el proyecto financiado vía tarifa”. Esto tiene que cambiar. SEDAPAL tiene la palabra.

*Puede ver la filmación haciendo click sobre el QR. Baje en su teléfono la aplicación gratis “Lector QR”

Armida Testino Directora

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Concurso de fotografía AMALAMAR realizó con éxito el Primer Concurso de Fotografía Marina 2014 y estamos satisfechos con las obras recibidas, todas ellas inspiradas en el mar. Nuestra revista seguirá promoviendo esta iniciativa de convocar a artistas de la imagen que, a través de sus retratos, den un mensaje gráfico sobre la importancia de proteger el mar. Las mejores fotografías de este primer concurso, como las de los próximos que llevaremos a cabo anualmente, serán reunidas en un libro que AMALAMAR publicará en el 2019 y que será un testimonio de que el mar no sólo es fuente de vida sino también de creación artística.

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El mar, fuente de vida, sigue resistiendo los atentados humanos como comprobamos en esta imagen, tomada por Mylene D’Auriol desde el mar, delante de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Taboada. En ella se comprueba que el hombre sigue usando al océano como su vertedero natural de desechos, ganándole metros de terreno al mar en un evidente perjuicio ecológico. Vulnerado en sus derechos, el mar acoge silenciosamente estos actos regidos por la inconsciencia nacional. El Estado, el Ministerio del Ambiente y el Gobierno Regional del Callao tienen la palabra.

Muerte en el mar

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Pa ra ALTER NATIVA

La prensa difundió una polémica ocurrida en la Reserva Nacional de Paracas, sobre la construcción de viviendas en esa zona, específicamente en la playa Santo Domingo. Son dos posiciones antagónicas de propietarios que construyen y otros que defienden y rechazan la posibilidad de que aves y humanos convivan. AMALAMAR, como tribuna periodística, respeta las opiniones de los declarantes y publica los puntos de vista sobre este conflictivo asunto para que usted se forme una opinión. Paracas, bahía importante en el litoral peruano, seguirá siendo objeto de reportajes en nuestra publicación. (Foto: Milín Puppo)

en conflicto


Foto: Maricé Castañeda

“Es cierto que en la zona hubo propietarios antes que la declararan como Reserva. Pero, legalmente, la declaración de Reserva llega cuando tiene que llegar y se aplica haya o no propietarios”.

Fernando de Trazegnies Abogado y vecino de Paracas

Soy miembro de la Asociación Paracas (Asoparacas) que reúne a todos los propietarios y voy con frecuencia. Entiendo que la modernidad ha hecho cambiar a Paracas porque todo evoluciona, ahora hay más hoteles y muchas cosas nuevas, pero la zona en discusión, la de los humedales, siempre fue un sector casi sagrado. Si nosotros queríamos ver la fauna sólo entrábamos los dos primeros metros para no asustar a las aves. Durante años nos hemos preocupado para que nada atente ese ecosistema y que se mantenga en su estado original. Hasta que apareció una compañía extraña que no sé cómo ha adquirido los lotes de los antiguos propietarios y luego ha tratado de venderlos y construir sobre esa zona, a sabiendas de que está declarada como Reserva Natural por el SERNAMP. Es cierto que en la zona hubo propietarios antes que la declararan como Reserva. Pero, legalmente, la declaración de Reserva llega cuando tiene que llegar y se aplica haya o no propietarios. Es como los bienes culturales. Si el Ministerio de Cul-

tura considera que una casa antigua en el centro de Lima tiene la historia suficiente para ser declarada Patrimonio cultural, se la declara y los dueños sólo podrán usarla en aquello que no afecte ese patrimonio. No podrán modificarla ni construir encima de ella. Pueden vivir, sí. Pero en el caso de los humedales o de una Reserva natural, allí no se puede vivir porque se ahuyenta a las aves. Considerar que el SERNAMP ha excluido la zona del condominio residencial es una sinvengüenzada de esta gente, porque la zona residencial en conflicto sí está en la Reserva Natural. Estoy segurísimo de ello. Me molesta la intromisión de esta nueva gente porque han convencido al alcalde de Paracas, sabe Dios con qué formas, para conseguir autorización de construcción sobre una zona que es reserva natural. Si yo fuera Estado e interviniera ante los propietarios sostendría lo mismo: lo siento mucho, pero sobre una Reserva Natural no se puede construir. El Estado no tiene obligación de compensar nada, simplemente declara que una zona es Reserva y punto.

Recordemos lo que pasó con Machu Picchu, que era parte de una hacienda. ¿Hubiéramos permitido que los propietarios usen los andenes de jardines y construido una casa sobre los palacios? Lo habrían destruido. Las ruinas no pueden tocarse, pertenezca a quien pertenezca. En el caso de Paracas, los propietarios comprendieron muy bien este asunto y nunca quisieron hacer una casa. Hasta los años noventa que vino un animador, empezó a comprar, afirmando que la reserva no existe. Yo he estado en Paracas desde 1980 y allí estaba la delimitación de la reserva. Siempre se construyó fuera de esos límites. Hasta que los antiguos propietarios vendieron sus terrenos por unos cuantos centavos porque sabían que tendrían dificultades para construir. Y como tienen dificultades quieren reclamarle al Estado una cantidad de dinero. Bueno, que le reclamen. Incluso esta reserva está debidamente registrada en Ramsar (Lista de humedales de importancia internacional). Paracas, por eso, no se puede tocar.


Foto: Maricé Castañeda

“Me arriesgué a comprar un terreno del que no estaba seguro si podía construir. No es ilegal comprar algo barato para luego venderlo más caro”.

Fernando Salmón

Desarrollador Inmobiliario

En 1998, Gonzalo Izaga y yo, compramos varios terrenos ubicados frente al mar, los que supuestamente estaban dentro de la Reserva de Paracas. Digo supuestamente porque en las partidas registrales aquello no se establecía. La urbanización Santo Domingo, con 72 lotes frente al mar y otros en segunda fila, se creó en 1958, con resolución del Ministerio de Fomento y Obras Públicas, respetando las normas vigentes de la época. Luego, la Reserva de Paracas se crea en 1975 y se superpone a 33 lotes de la zona sur de la urbanización, pero el Estado no expropia, no compensa ni se pone de acuerdo con los propietarios, a pesar que eso es lo que disponen las normas de áreas protegidas. Cuando compramos los terrenos eran títulos saneados, sin ninguna carga. Actualmente, de los 33 lotes en discusión, 16 son de nuestra propiedad. No somos los únicos que hemos construido, hay tres casas levantadas antes de la creación de la Reserva, una de las cuales se estaba construyendo cuando compramos. La campaña

en contra está promovida por vecinos de la parte norte de Paracas y la agrupación “Salvemos Paracas”. Y el argumento de estos vecinos de que soy un vivo porque compré sabiendo que el terreno estaba sobre la Reserva no tiene consistencia. Tengo todo el derecho de comprar, como el anterior dueño tuvo todo el derecho de vender ese terreno que no fue expropiado ni compensado. En 2014 tramitamos la licencia de construcción en la Municipalidad, cumpliendo lo que establece el TUPA (Texto único de procedimientos administrativos) para construir. Y esa norma no incluye la opinión vinculante del SERNAMP o de la Reserva. En el 2010 la Reserva de Paracas inscribe su propiedad en Registros Públicos y no incluye las propiedades privadas, entre ellas la nuestra. Es decir, inscribe 3,500 hectáreas menos porque no puede colocarse encima de una propiedad. La inscripción de la reserva a nombre del Estado peruano dice textualmente que reduce su

área. Posteriormente un comunicado de SERNAMP afirma que se habían equivocado. No entiendo esa corrección que dice que “no se reduce porque es patrimonio de la nación pero sí disminuye el área a inscribir”. Lo concreto es que la Reserva de Paracas se crea después de la Urbanización Santo Domingo. Como empresario, me arriesgué a comprar un terreno del que no estaba seguro si podía construir. No es ilegal comprar algo barato para luego venderlo más caro. Además, la conciencia ecológica ha cambiado. Por ejemplo, cuando yo compré los terrenos, la Municipalidad de Paracas estaba distribuyendo certificados de posesión para que invadan esa zona, incluyendo algunos terrenos que compramos. En ese momento, nadie levantó la voz, por las aves y la naturaleza ante esas invasiones. Ahora sí hay conciencia ambiental pero sólo nos han atacado a nosotros a pesar de que muchos otros propietarios han sacado su respectiva licencia de construcción. En conclusión, no hemos actuado ilegalmente. Tenemos la ley de nuestro lado. Pero la intransigencia de algunas personas ha obligado a la municipalidad a suspender las licencias y detener la construcción de mi vivienda. Esa suspensión no soluciona el problema porque yo puedo vender mis terrenos cuando lo desee, con todo derecho. SERNAMP simplemente no quiere que se construya nada. Sin embargo, La ONG MUNDO AZUL ha opinado que sí se puede observando ciertos parámetros ambientales. Costaría más caro pero estamos dispuestos a hacerlo. Están atentando contra la propiedad privada. Mientras tanto, nadie dice nada del Puerto Paracas en Punta Pejerrey cuyo dragado perjudicará la salud ambiental de la bahía y de toda la zona. Tampoco dicen nada de la salina de OTUMA, una industria pesada que el Estado vendió y que trabaja tranquilamente en medio de la reserva.


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ENTRE VISTA

GUERRERA DEL TIEMPO El sol se eleva entre los cerros de la incipiente cordillera de los Andes. Ilumina, juega sus dorados sobre las cinco veces milenarias pirámides y construcciones circulares de la Ciudad Sagrada de Caral. Contemplándola con orgullo está la Dra. Ruth Shady. Es alta y peina en moño su cabello negro. Pómulos bien definidos. Guapa ella. Su fuerte personalidad está a simple mirada. Afable, gran expositora del tema que atesora y que hace veinte años, durante una entrevista me revelara: “Hemos hecho un descubrimiento en el valle de Supe que cambiará la historia.” Begoña Ibarra. Fotos: Mylene D’Auriol. Y la cambió. Tenazmente surgió lo increíble: en América había existido una civilización tan antigua como Mesopotamia y Egipto. Más antigua que la India y la China y distante por casi 2,000 años de la Olmeca. La Dra. Ruth Shady habla del significado y enseñanzas que esta brillante y sapiente cinco veces milenaria civilización, que supo hacer de su mar su primera y principalísima fuente de alimentación, nos dejó. Un solo lugar como Caral no es suficiente para entender un sistema social complejo. Estamos trabajando fuerte para poder entender mejor el sistema comparando los datos. En nuestro país no se ha invertido suficiente en la investigación. Y menos todavía sobre patrimonio arqueológico, y cuando le ponen interés o atención al patrimonio arqueológico es más con fines turísticos. No se ve que es necesario conocer la historia de cada parte de nuestro país, porque hemos sido un país pluricultural, multilingüe y esa historia de cada parte de ese diverso territorio con recursos tan diferentes sería bueno que lo tengamos en la memoria colectiva no solamente de la sociedad sino de los políticos para que justamente los planes o política de Estado se hagan de acuerdo a la realidad. Hay una historia que nos es necesaria y ésta la puede recuperar la arqueología porque ha habido un manejo del territorio milenario con resultados exitosos. Dra. Shady ¿cree que falta difundir la gran ingeniería que desarrollaban los antiguos peruanos? Si, nos falta a los peruanos también difundir todos los logros de nuestros antepasados. Siempre estamos mostrando al mundo que han sido excelentes artesanos, que han sido excelentes ceramistas, que han tenido una orfebrería y textilería que es admiración del mundo, efectivamente, pero nos falta transmitir que detrás de toda esa producción ha habido conocimientos y en diversos campos de la actividad humana: en la agricultura, en la pesca. Por ejemplo, en Caral existía el algodón de colores naturales, eso implicó intervenir genéticamente. O cuando utilizan la energía del viento para mantener el fuego entonces, cómo hace 5 o 4 mil años ellos sabían que había una fuerza y una energía que ellos podían utilizar haciendo canales, conductos de ventilación subterráneos hasta un fogón. ¡Eso es grandioso … Así era Caral! Eso era Caral, entonces cuando físicos de otras partes del

mundo ven los altares con conductos de ventilación subterráneos, los físicos se agarraban la cabeza y decían ¿Cómo esta gente ha podido identificar este principio de la historia hace 5 o 4 mil años si en Europa recién lo hacían en 1743? Entonces exclamaban: ¿Cómo es posible? Total asombro. Una sociedad adelantadísima … Por supuesto, no podemos hablar de sociedades que solamente han hecho artesanía. Hay conocimientos en tecnología sismo resistente. En mecánica de fluidos, como te cuento, en el manejo de la investigación o estudio de los astros para poder hacer predicciones de cambios climáticos de las estaciones de regulación del tiempo, cómo ellos podían tener su calendario anual, eso también es investigación, eso es el conocimiento. ¿Es una sociedad muy distante en conocimientos, por ejemplo de Machu Picchu? Lo que te quiero explicar, entre Caral y Machu Picchu hay 4 mil 400 años de diferencia. Caral es la civilización mas antigua de todo el continente americano, pero sentó las bases estructurales de lo que sería el desarrollo de las otras sociedades que vivían en el territorio aún cuando tuvieran culturas diferentes o hablaran otros idiomas. Por eso es que la lengua quechua empezó como lengua de relaciones o de interacción, como lengua franca. ¿Por qué era necesaria la relación? Porque vivimos en un territorio muy diverso y sometido a cambios climatológicos. Entonces frente a estas circunstancias, ellos vieron que era necesario ayudarse, interactuar, intercambiar, entonces, cuando las lluvias escasean, adentro en el territorio andino, tienen alimentación que se lleva desde el mar. Vienen las anchovetas secas, las machas secas. ¿Desde la costa hacían intercambio y viceversa, una sociedad de inteligente visión? Exacto. Cuando las lluvias son abundantes hay mucha vegetación, una buena agricultura, se secan las papas, se pueden traer frejoles, por reciprocidad yo estoy intercambiando permanentemente pero en época de escasez estamos ayudándonos mutuamente, entonces es “Hoy por ti, mañana por mí”. Esas máximas que han quedado en las sociedades tradicionales. Desde Caral lo que vemos es eso, un manejo del territorio a través del intercambio, de la interacción en condiciones de paz. No ha

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sido la intencionalidad la guerra. ¿La civilización Caral no tenía ejército? No tenían ejército. No hay armas. No encuentras ciudades amurallada como vemos en otras partes del mundo. No había afán de conquista … No. No había afán de conquista. Había respeto hacia el otro, así como respetaron a la naturaleza que les proveía de lo que ellos requerían para sobrevivir. Es una filosofía de vida muy diferente. Cuando uno investiga la arqueología, te das cuenta que al mar que les provee de alimentación le llaman Mamacocha, a la tierra que les provee de la agricultura, de los bienes agrícolas que ellos siembran, le llaman Mamapacha. Han deificado al mar y a la tierra, en cambio nosotros ahora no los respetamos, nosotros lo consideramos un objeto de uso. Esa es la diferencia, es un mensaje, una filosofía de vida, entonces ellos sentían que los Andes no eran cerros rocosos, ellos sentían que eran Apus, seres que los podían proteger y que sienten. O sea la naturaleza la veían como otros seres, seres vivos diferentes a los humanos que también sienten y los deben proteger. Ahora bien, los caralinos tenían que talar árboles para las fogatas ¿no? Estamos investigando a través de los carbones, y no son árboles vivos que talaban, no es madera viva, usaban madera de los árboles que morían, mira que interesante. Ahora no, ahora talamos para usar la madera; ellos usaban la madera del árbol caído, del árbol que había muerto. Someramente ¿Cómo era la cosmovisión de los Caral? Hay una visión de la vida muy diferente a la nuestra porque de acuerdo a lo que hemos investigado y comparado con los registros de las crónicas y la historia, cuando el individuo nace tiene todo un período de crecimiento hasta que envejece y luego mue-

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re, pero para ellos ese individuo no desaparece porque al morir pasa al inframundo y viene el proceso a la inversa, de viejo pasa a ser joven, de joven a niño y otra vez volverá al ciclo de la vida. Entonces es un continuo y siempre lo ven cómo debemos nosotros respetarnos porque lo que vivimos ahora vamos a volverlo a vivir, y si queremos encontrar condiciones adecuadas debemos habernos comportado adecuadamente nosotros los seres humanos con la naturaleza. ¿Caral se presenta como un máximo ejemplo y el más antiguo de una sociedad de valores? Nosotros queremos que Caral transmita a la sociedad actual los valores que ellos lograron, por eso es que vamos a estar en la COP 20 con este ejemplo paradigmático. Esto queremos hacer ahora para motivar a reflexión. ¿Cómo lograron manejarse en situaciones de sequía prolongadas o de plagas? Lo que te puedo decir es que nuestras sociedades ancestrales tuvieron una cosmovisión muy intensa, quizás muy adelantada a pesar de que no contaban con toda la tecnología que ahora disponemos, a base de observatorios astrológicos, astronómicos. En Caral, detrás de la ciudad, hemos encontrado uno de esos laboratorios, excavado debajo del suelo al que se descendía con una escalera. Estaba techado y desde ese lugar salían marcadores hechos con piedras y hacia determinadas señales que pueden ser cerros o con monolitos de piedra. Ese conocimiento ha avanzado en los otros periodos siguientes a Caral, por eso te decía que Caral es como que sienta la estructura de organización social y política y sobre todo esa visión de que debemos dar solución a problemas generando esfuerzos colectivos, o sea si yo tengo un problema relacionado con cambios climáticos, ¿qué puedo hacer? pues generar lo que mencionaste antes: esa com-

La ciudad sagrada de Caral fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2009. El sitio se ubica en el valle de Supe, a la altura del Km. 184 de la carretera Panamericana Norte, en el Perú. Sus edificios piramidales están en 66 hectáreas. Se han identificado otros 25 puntos arqueológicos. Están siendo excavados en la actualidad 11 asentamientos. El presupuesto otorgado por el Estado es exiguo (S/. 9,6 millones).


plementariedad, esa reciprocidad, ese intercambio con otras sociedades en condiciones de cambio. ¿Cuanto duró la civilización Caral? Mil años más o menos pero su prestigio fue afectado por un cambio climático que no pudieron ellos revertir. Y te voy a decir que según la investigación que hemos estado haciendo, ha habido cambios climáticos de esa naturaleza cada 450 o 500 años donde empiezan con fuertes sismos, después con aluviones, huaycos y finalmente con sequías muy prolongadas que van entre 60 y 130 años de duración. El agua es lo que va a costar en el futuro, como bien dicen los especialistas, mucho más que el petróleo, mucho más que el oro, mucho más que cualquier otra industria, y nosotros tenemos que saber lo que se está avecinando. ¿Cómo afrontaron los antiguos situaciones tales? Nuestros antepasados desarrollaron tecnología para eso. Después de Caral habían aprendido. Desarrollaron una tecnología que se llama AMUNA, que es sembrar agua en lugares geológicamente adecuados para luego captarla a través de los puquios, excavaciones que hacían de donde sacaban el agua de la napa freática, entonces ya no tenías un río expuesto a la evaporación del sol sino un río subterráneo y cada cierta distancia donde ellos requerían hacían su excavación y su puquio. ¿Cómo sobrevivieron los Caral a la falta de agua prolongada? Bueno, nosotros hemos encontrado que cada sitio arqueológico está relacionado con puquios porque el río está seco la mayor parte del año, el valle de Supe solamente tiene agua algunos meses, pero después el resto del año el río tiene casi inexistencia de agua. Sin embargo a la gente no le falta agua porque tienen sus puquios excavados en el suelo y eso es lo que de la napa freática se ha aprovechado y esperemos pues que en el futuro esta tecnología sirva para la salvación de la humanidad porque yo no he conocido que se mencione esta tecnología en otras partes. ¿La civilización Caral conoció los metales? Sí, los conoció. Los usó solamente en ornamentos. No en armas, pues no eran guerreros ni expansionistas. Recuerda que sus ciudades no estaban amuralladas. Dra. Shady, hablemos de la vida diaria. ¿De qué se alimenta-

ban los habitantes milenarios de Caral? Ellos han sembrado pallares, frejoles. La anchoveta era su principal consumo, ésa es la explicación para el desarrollo del cerebro de los caralinos. El 90% de la alimentación protéica provenía de la anchoveta. Vivían muy cerca de uno de los mares más productivos del planeta que es el Océano Pacífico, pero ellos le dieron especial atención a la anchoveta y el 90% de los peces consumidos era anchoveta. Es impresionante. La anchoveta es la proteína de la civilización Caral y fue objeto de intercambio que hicieron con otras sociedades como digo, de culturas diferentes y ese contacto con la sierra y la selva se dio a través del intercambio por otros productos de esas zonas. ¿Cómo fue la relación de género? Mucho respeto, la dualidad también se expresó en el respeto hacia la mujer y tenía un rol muy importante en la sociedad de Caral, hemos encontrado incluso expresiones que indicarían el rol de la mujer, por ejemplo, la ciudad de Caral está dividida en dos mitades, en una mitad los altares son cuadrangulares, en otra mitad más vinculada con la religión los altares son circulares. Hemos encontrado la figura de una mujer con un vestuario y unos signos que son símbolos de atribución y poder. Posiblemente haya sido una gran sacerdotisa, pero esa misma mujer se encuentra en el valle de Supe, en Végueta. ¿Cómo ha repercutido el descubrimiento de la civilización Caral en la comunidad arqueológica internacional? Lo que he observado es que hay mucha admiración por Caral en las sociedades a nivel internacional. Hay mucho interés por ejemplo en América. En Brasil nos han invitado muchas veces, han ido arqueólogos que trabajan con mi equipo. En Uruguay, en Venezuela, en Ecuador, en Chile, he notado más en países vecinos. Y se sienten tan orgullosos de esta civilización porque le demuestra al mundo que en América el ser humano tuvo la misma capacidad que había en otras partes de la tierra. Evidencia que somos capaces de grandes cosas … Prueba que hemos sido un foco civilizatorio igual que los que había en otras partes del mundo y que tenemos todas las condiciones para nuestro total desarrollo y para tener muy en alto nuestra autoestima.

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Ruth Shady es doctora en Arqueología y Antropología, licenciada en Pedagogía; profesora principal de Arqueología en la UNMSM; conductora de la investigación multidisciplinaria sobre Caral, la civilización más antigua de América; directora de la Unidad Ejecutora 003 – Zona Arqueológica de Caral del Ministerio de Cultura; doctora Honoris causa en cuatro universidades: Medalla de Honor del Congreso de la República del Perú; punto focal de las Mujeres Científicas de la Academia de Ciencias – Red a nivel Internacional.

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tesoros

Ha visitado todos los mares del mundo con una particularidad especial: los conoce más a profundidad que cualquiera, en su verdadera entraña. Bernardo Sambra es un especialista en fotografía submarina. Su lente reproduce ese tesoro que es desconocido para millones de bañistas y que él capta en su diversidad, sean especies minúsculas o enormes ballenas azules. Sambra logra extraerle al fondo del mar sus mejores imágenes, aunque para ello debe luchar con ciertas circunstancias como la de los colores que en el reino submarino se difuminan o cambian de cromatismo. Como demostración de su talento, las imágenes de Sambra aparecen tanto en la carátula como en el especial de Océanos de esta edición. Si miramos con atención, su ojo artístico capta siempre el movimiento vital de las especies y de la propia corriente submarina. No hay lugar para lo estático. Bajo el agua, todo fluye intensamente. Aún quedan muchos kilómetros de paraíso submarino en el Perú, en Indonesia o el Caribe para el lente de Sambra. De momento, seguirá viajando por diversas latitudes, donde los corales, los pulpos y los moluscos, así como el infinito mar será objeto de su creatividad. Sambra (www.bernardosambra.com) es el creador con su esposa Valerie, también fotógrafa, de “The Living Oceans” (www.thelivingoceans.com) cuyo objetivo es crear conciencia de la belleza y fragilidad del océano y sus habitantes y ayudar a educar a todos y en especial a las jóvenes generaciones acerca de la importancia del mar para el hombre y el planeta.

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marinos

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EL FUTURO DEL MAR Vital para la existencia humana y planetaria, el mar goza de cruzadas ecológicas que lo protegen así como sufre atentados diarios que lo contaminan. Por eso, consideramos que la humanidad debe tomar conciencia de que el mar es un ente vivo, natural y fundamental para todos y estamos seguros que, en el futuro, ningún jurista objetará que el mar tendrá leyes universales que preserven su integridad. Destacadas personalidades nos ofrecen sus puntos de vista.

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Foto: Bernardo Sambra

CINCO VOCES


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José Antonio García Belaunde, Angel Horna, Jorge Caillaux, Vito Berna y Hernán de la Fuente contestan nuestra encuesta: ¿Tiene el mar derechos?

Hernán De la Fuente Abogado. DIRECTOR DEL ESTUDIO DE LA FUENTE Y RONDÓN

Debo indicar que únicamente el hombre puede ser sujeto de derecho, siendo el caso que el ejercicio del derecho implica que los demás lo respeten o lo acaten; consiguientemente las personas son el objeto esencial del derecho. Ahora bien, el Mar se define como el conjunto de las aguas que ocupan la mayor parte de la superficie de la Tierra.

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En este orden de ideas, el derecho del Mar estudia los derechos soberanos que tiene el Estado sobre el espacio marítimo, asumiendo que el mismo es parte integrante de su territorio, estando el mismo legislado por el Derecho Interno, así como también por el Derecho Internacional, por lo que el Derecho del Mar constituye una rama del Derecho Internacional, la cual

tiene en la actualidad un basamento jurídico que se encuentra regulado por la Convención de las Naciones Unidas para el Derecho del Mar. Ésta no ha sido suscrita por el Perú, por considerarse que estaría afectando el Mar Peruano como territorio, en lo que se refiere a su soberanía sobre las 200 millas marítimas de Mar territorial establecida en la Constitución Política del Estado. Queda claro que quiénes ejercitan los derechos sobre el Mar son las naciones, en este caso derechos de navegación, de sobre vuelo, de pesca, de investigación, de denuncios mineros en los fondos marinos y algo que constituye en los actuales momentos un aspecto neurálgico en el Derecho del Mar, el cual es la protección del medio ambiente marino. En consecuencia el derecho del mar implica la protección que los Estados y la comunidad internacional le brindan al Mar como un área natural protegida en la que se debe promover la conservación de la diversidad biológica. En base a lo expuesto puedo indicar que si bien es cierto únicamente el hombre puede ser sujeto de derecho, en lo que se refiere al Mar, el mismo se encuentra inmerso dentro del Derecho Internacional que regula las relaciones de unos Estados con otros y también dentro del Derecho Interno, en lo que se refiere al Mar como parte del territorio y también como un espacio del mismo que contiene recursos naturales que constituyen el patrimonio de la nación y sobre los cuales el Estado ejerce derecho soberano en su aprovechamiento, por lo que el Mar es parte integrante de los derechos que tiene el hombre a gozar de un ambiente equilibrado para el desarrollo de su vida.

Vito Berna Abogado Estudio Grau

Creo que todo es posible, depende del plano en que se construya el discurso. La palabra “derechos” puede ser usada de múltiples maneras y en múltiples contextos. Usarla en el discurso jurídico sería revolucionario y muchas cosas de la teoría general del derecho deberían cambiar. Por el momento creo que hablar de deberes de los seres humanos para con el mar, es lo más efectivo que tenemos a mano en el marco del actual Derecho.


Jorge Caillaux Abogado ambientalista

“La visión holística propone integrar los sistemas humanos con los sistemas de la Naturaleza en base a una verdad indiscutible: todos somos parte del mismo gran sistema”.

Hoy la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 es el tratado que regula las actividades humanas en el gran espacio marino. El Mar por tanto no tiene derechos pero su uso, disfrute, explotación y conservación están regulados a

nivel internacional y por cada país. No obstante y de manera inexplicable, el Perú no es parte de este tratado por una lectura equivocada de la Constitución de 1993 derivada de la Constitución de 1979 y de los conceptos de territorio y dominio marítimo y mar territorial. En verdad hoy Perú no necesitaría modificar su Constitución para adherirse a la Convención del Mar. Ecuador en su Constitución Política de 2008 señala en su Art. 71.- “La naturaleza o

Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos.Toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza. Para aplicar e interpretar estos derechos se observaran los principios establecidos en la Constitución, en lo que proceda.”

Foto: Bernardo Sambra

En principio el Derecho o los sistemas jurídicos sean nacionales o internacionales reconocen y regulan solamente el derecho y las obligaciones de los seres humanos que así son “sujetos” de Derecho. La Naturaleza no es sujeto de Derecho pero desde siempre los ríos, la tierra, el subsuelo, el mar, el aire o atmósfera, entre otros elementos naturales han sido y son objeto de derecho. El desarrollo del nuevo Derecho Ambiental como disciplina jurídica nacida para regular, integrar y armonizar las actividades humanas con el funcionamiento de los sistemas naturales (ecosistemas) viene postulando la relación de interdependencia entre todos los seres y organismos vivientes con sus hábitats, entornos o ambientes. De ello surge la visión holística que propone integrar los sistemas humanos con los sistemas de la Naturaleza en base a una verdad indiscutible: todos somos parte del mismo gran sistema. A partir de la década de los 90 las reformas constitucionales en muchos países instauran el derecho a un ambiente saludable y apropiado para la vida y el concepto de desarrollo sostenible y de sustentabilidad se concreta en normas y objetivos.

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“La protección de los océanos, que representan el 71% de la superficie de la Tierra, juega un rol crucial. Esa protección incluye la regulación de un creciente número de actividades humanas en el medio marino, las que afectan intereses políticos, económicos, estratégicos y demás, de los Estados y otros actores internacionales”.

Angel Horna Abogado y diplomático

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Hoy, uno de los asuntos controvertidos en Naciones Unidas, en lo que respecta a océanos y derecho del mar, es la posibilidad de negociar un régimen aplicable a la biodiversidad marina más allá de las 200 millas. En particular, el régimen legal de los recursos genéticos en los fondos marinos, fuera de las zonas de jurisdicción nacional. El Perú, país megadiverso de gran riqueza pesquera, con potencial de contribuir a la seguridad alimentaria mundial, y que asigna gran importancia a la protección y la preservación del medio marino y sus recursos vivos, puede contribuir al éxito de dicha eventual negociación multilateral. Se dice que nuestro planeta ha iniciado un nuevo período en su historia: el ‘Antropoceno’. Este período, inducido por el hombre, se caracteriza por el impacto ambiental global que viene generando el desarrollo económico y un aumento poblacional sin precedentes. En ese escenario, la protección de los océanos, que representan el 71% de la superficie de la Tierra, juega un rol crucial. Esa protección incluye la regulación de un creciente número de actividades humanas en el medio marino, las que afectan intereses políticos, económicos, estratégicos y demás, de los Estados y otros actores internacionales. En efecto, con los avances de la tecnología y el transporte marítimo, la investigación científica marina ha logrado acceder a zonas cada vez más remotas de los océanos

donde, contrariamente a lo que se creía, existe gran variedad de vida aún por descubrir. Sin embargo, la intrusión desregulada del hombre en las profundidades del mar, donde lentamente se han desarrollado ecosistemas altamente complejos que contienen recursos genéticos de gran interés científico y comercial, es una seria amenaza a la biodiversidad marina. Esto plantea un desafío que demanda el diseño de un régimen adecuado, mediante un tratado multilateral, de conservación de esos recursos vivos, ya que el marco legal e institucional actual, conformado especialmente por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) –de la que el Perú aún no forma parte- y por la Convención sobre la Diversidad Biológica, es insuficiente. Cabe resaltar que, varios países desarrollados, que poseen la tecnología y capacidades necesarias para explotar dichos recursos en las profundidades de los océanos no parecen estar particularmente interesados en que dicha negociación se lleve a cabo y preferirían que se mantenga la actual situación, lo que permite que se aplique en dicha zona el principio de libertad de los mares. De otro lado, el Perú y la mayor parte de países en desarrollo, comparten la preocupación de definir dichas reglas e impulsan, en el seno de Naciones Unidas, que la referida negociación se lleve a cabo. La próxima reunión donde se discutirá esto se realizará en Nueva York, en Enero de 2015. Parece pues corresponder a los intereses marítimos del Perú, junto con otros países que comparten la misma preocupación, fiel al importante papel que cumplió en relación al desarrollo del derecho del mar, poder contribuir a dichas discusiones y al inicio de las referidas negociaciones. Nuestro mar y sus recursos se lo agradecerán.

José Antonio García Belaúnde

Abogado y embajador

Temo que esa pregunta de si el mar tiene derechos está mal planteada. Sólo los seres humanos tenemos derechos. Puede haber normas (derecho) que regulen la explotación de los recursos marítimos, la navegación en los mares (tránsito regulado), las comunicaciones (tendido de cables), u otras regulaciones sobre protección ambiental. Pero ésos no son derechos del mar como tal y no podría tenerlos. Los derechos tienen que poder ser exigibles. Los seres pueden demandar, los Estados tienen derechos soberanos y pueden demandar pero la fauna ni la flora pueden demandar.


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Impactante escena de la contaminación marina en el área de la actual Planta de Tratamiento de Taboada.

TABOADA La inauguración de la planta de tratamiento de aguas residuales de Taboada dio inicio a la lucha de las autoridades peruanas contra la contaminación del mar de Lima. Nuestras playas, gracias a Taboada hoy y a La Chira el próximo año dejarán de ser, según sus funcionarios, el vertedero de desechos de nuestra capital. SEDAPAL, a través de su gerente general Marco Vargas, nos cuenta que Taboada es un ejemplo de tecnología de vanguardia. Sin embargo, un informe técnico de IMARPE en la zona, incluido un análisis de la calidad de agua, nos alarma. (Fotos: Mylene D’Auriol)

EN LA

MIRA REPOR TAJE

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ue el propio Presidente de la República, Ollanta Humala, quien anunció que con la inauguración de la Planta de Tratamiento de Aguas de Taboada empezaría a tratarse el 75 por ciento de los desagües de Lima y Callao. El otro 25 por ciento restante se hará con el funcionamiento de la Planta de La Chira, ubicada en el litoral sur de Chorrillos, el próximo 2015. En entrevista con el gerente general de SEDAPAL, Marco Vargas, éste recordó que la planta de Tratamiento de Taboada fue concesionada el año 2010 y entró en funcionamiento, oficialmente, a fines del 2013: “La concesionaria es PTAR (Planta de Tratamiento de Aguas Residuales) Taboada y está conformada por la empresa ACS española, del grupo TEDAGUA. Taboada es una planta de tratamiento primario avanzado, más un emisario submarino de cuatro kilómetros de longitud. Ambos, planta de tratamiento y emisario, trabajan en conjunto y se complementan para limpiar el mar de Lima y Callao”. Vargas agregó que la planta de Taboada recibió en París, en abril pasado, el premio al mejor proyecto de tratamiento de aguas residuales en todo el mundo, por su magnitud y porque dejó de contaminar el mar de Lima. Se trató del premio Global Water Awards 2014 y que, en representación de

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SEDAPAL, el propio Vargas recibió en la capital francesa. “La gran noticia es que con Taboada y La Chira vamos a disfrutar de playas limpias en Lima. Su construcción y ejecución no produce impactos negativos en el mar” señaló, con entusiasmo. Según información de Tedagua, La PTAR de Taboada es la mayor construida hasta la fecha en Sudamérica y compitió por el premio Global Water Awards, en su categoría, con otras tres plantas finalistas: la Nueva Depuradora de El Cairo en Egipto, la depuradora de Tubli en Bahréin y el sistema de tratamiento de Varsovia en Polonia. Taboada obtuvo el trofeo gracias, entre otras cosas, a los filtros tamizadores más grandes del mundo (22 filtros que poseen un diámetro de 3.000 mm) además de la implementación de rejas de gruesos, tamizado de 6 mm, desengrasado-desarenado y tamizado fino de 1 mm. El gerente Vargas también nos informó que la diferencia de capacidad entre Taboada y La Chira es significativa: Taboada tiene una capacidad de tratamiento de 14 metros cúbicos por segundo y puede alcanzar hasta 21. En cambio la capacidad de La Chira es menor: de 6.3 metros cúbicos por segundo hasta 11 solamente. Vargas agregó que la tecnología aplicada en Taboada es de vanguardia y que ha sido

validada en muchos países desarrollados. Además, señaló que se ha hecho un estudio sobre el posible reúso de estas aguas tratadas que no tienen donde usarse porque Lima sólo posee dos mil hectáreas de áreas verdes. En nuestra opinión, deberían crearse más parques y jardines en la capital para que las aguas tratadas tengan un destino provechoso. “Mientras tanto, está en construcción la planta de tratamiento de La Chira, con lo cual estaríamos completando el cien por ciento del tratamiento de aguas residuales de Lima, a fines del 2015”. Proyectos de SEDAPAL Marco Vargas, finalmente, nos comentó que en el futuro cercano, SEDAPAL planea incrementar la cobertura de agua potable en todo el país, así como la rehabilitación y mejoramiento de sus redes para brindar un mejor servicio: “Para los próximos cinco años tenemos previsto un programa de inversión que alcanza cuatro mil quinientos millones de soles y luego llegar a los diez mil millones de soles, cantidad que cubrirá la brecha de infraestructura para brindar agua potable, saneamiento y tratamiento al cien por ciento en todo el país. Ya se ha avanzado, en los últimos tres o cuatro años, con una inversión anual promedio entre trescientos y


Vargas agregó que la planta de Taboada recibió en París, en abril pasado, el premio al mejor proyecto de tratamiento de aguas residuales en todo el mundo, por su magnitud y porque dejó de contaminar el mar de Lima.

cuatrocientos millones de soles. Para este 2014 pensamos invertir 650 millones y el 2015 alcanzar los mil millones”. Vargas agregó que SEDAPAL tiene 148 proyectos, de los cuales 81 corresponden a ampliación de cobertura y el resto a mantenimiento de redes. “Estos proyectos serán financiados 60 por ciento con recursos propios, 10 por ciento de aporte del Estado y el restante con préstamos de la banca multilateral. En cuanto a ampliación de fuente de agua Proinversión tiene dos proyectos: Obras de Cabecera, que incluye el proyecto Marca Dos (reserva de agua que dará cinco metros cúbicos adicionales para poder ser trasvasados de la cuenca del Atlántico a la del Pacífico) y un túnel

trasandino de diez kilómetros”. “A la fecha solo contamos con un túnel trasandino y si ocurriera algo a ese túnel, Lima se quedaría sin agua en época de estiaje. Las reservas que tenemos son las subterráneas. Por eso este proyecto de aguas de cabecera incluye las reservas adicionales y la ejecución de la segunda etapa de la planta de agua potable de Huachipa. Actualmente, en la cuenca del río Rímac tenemos dos plantas: La Atarjea, con veinte metros cúbicos por segundo de capacidad y Huachipa con cinco metros cúbicos por segundo y con un ramal norte para distribuir agua a esa zona”. El otro proyecto de SEDAPAL es la regulación del río Chillón, cuya planta solo

funciona en épocas de verano, es decir, cuando hay lluvia. “Con esa regulación, la planta del Chillón trabajará los doce meses del año”. Tedagua, la de Taboada Tedagua es una empresa española que ha ganado la concesión, que “incluye una planta de desalinización de agua de mar que va a ser la primera en el Perú para fines de consumo humano. Su capacidad desalinizadora es de 400 litros por segundo en Santa María. Incluye también redes de agua potable y de alcantarillado y una planta de tratamiento de aguas residuales de tipo secundario”. SEDAPAL posee una Planta de Gestión integrada de calidad con estándares ISO Desde el dron

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Desde el dron

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9000, ISO 14000, OSAS 18000, con lo cual está garantizada la calidad del agua que brinda a la población de Lima. Sedapal administra directamente 22 plantas de tratamiento de agua residual en el país que tratan del 17 al 20% de los desagües que se generan en la capital. “El año pasado se promulgó una ley de modernización de servicios de saneamiento que permite comercializar las aguas residuales tratadas. Estamos haciendo un estudio de demanda de reúso con el aporte de la cooperación alemana. Queremos identificar primero cuál es esa demanda de reúso y en base a eso dirigir nuestra tecnología de tratamiento”. Tanto Taboada como la Chira tienen autorización de la ANA y del Ministerio del Medio Ambiente. “Pero además, SEDAPAL posee seis proyectos de plantas de tratamiento adicionales, las que se construirán en los siguientes cinco años”.

Vasco Masías

ovosur

El empresario Vasco Masías Málaga, de OVOSUR, nos comentó que el agua de la planta de San Bartolo que posee SEDAPAL está siendo utilizada desde hace diez años en sus plantaciones de mandarinas ubicadas en Punta Negra, en un claro ejemplo de usar aguas servidas que contaminan el mar. Para Masías, esas aguas tratadas sirven muy bien a la agricultura, pudiendo utilizarse en las irrigaciones de nuestros desiertos costeros en beneficio de cultivos, evitando así que se arrojen al mar donde, evidentemente, lo contaminan.


La VOZ de los EXPERTOS Rita Orozco biologa

La revista AMALAMAR acompañó al IMARPE al monitoreo de la calidad ambiental del agua en la zona de influencia de la planta de tratamiento de Taboada, en el mar del Callao, en octubre pasado. IMARPE elaboró un preocupante informe técnico dirigido por Rita Orozco, encargada del laboratorio de microbiología de la institución. Esta especialista nos precisó que el emisario submarino construido como parte del proyecto de Taboada, con un aproximado de tres kilómetros de longitud, es insuficiente para diluir la carga orgánica y materias fecales que fluyen al mar. La bióloga Orozco señaló que esa materia fecal desborda por su gran volumen y por esa razón, cuando se han realizado los recuentos microbiológicos en esa zona se ha llegado a un alto índice de coliformes fecales (diez a la seis, según Orozco, lo que constituye una cifra muy alta de contaminación para agua de mar). IMARPE realizó diversas evaluaciones previas en la zona y recomendó a SEDAPAL que se construyera un emisor con un mínimo de seis kilómetros de largo, teniendo en cuenta además que esa zona del mar del Callao es de poca profundidad, lo que impide la dilución de los desechos. “Creo que una solución es que la planta de tratamiento de Taboada pase de primaria a secundaria y que el emisario aumente su longitud hasta cinco kilómetros de la costa, como mínimo” señaló la experta. En cuanto a las conclusiones del informe son las siguientes:

Los valores para los coliformes totales y los termotolerantes por mar variaron de 2,4x 102 a 2,4 x105 NMP/100ml, en los cuales estos indicadores de contaminación fecal sobrepasaron los Estándares de Calidad para Agua (ECA) categoría 2: Actividades Marino Costeras que estipula 1000 NMP/100ml.

-Los resultados obtenidos fueron comparados con los estándares de calidad acuática (ECA - DS-002-2008-MINAM) y otros estándares internacionales. Estos monitoreos incluyen la evaluación de los contaminantes en la biota marina. -Actualmente la bahía del Callao viene presentando un nivel de contaminación crítico por el vertimiento de efluentes domésticos y hay un riesgo constante por la extracción de recursos costeros destinados a consumo humano. Esta se localiza en la zona comprendida entre Oquendo y Márquez, hasta aproximadamente 2 millas de distancia a la línea de costa. -Los parámetros considerados fueron: Temperatura, Salinidad, Oxígeno disuelto, Nutriente, Sólidos Suspendidos, Aceites y Grasas, Sulfuros, Coliformes Totales y Termotolerantes. - Los indicadores químicos de contaminación como Sólidos Suspendidos Totales, Aceites y Grasas y los sulfuros presentan una reducción considerable y una mejor calidad acuática. Sin embargo, los indicadores de contaminación fecal, mantienen concentraciones elevadas, similares a las del 2011 antes de ponerse en funcionamiento la planta de Taboada e invertir más de 490 millones de dólares. Preocupante.

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“Taboada es una planta de tratamiento primario avanzado, más un emisario submarino de cuatro kilómetros de longitud. Ambos, planta de tratamiento y emisario, trabajan en conjunto y se complementan para limpiar el mar de Lima y Callao”.

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13/10/14 Cuatro camiones tirando basura al mar delante de Taboada


Contralmirante (r) Jorge Brousset Barrios

El Perú es un país eminentemente marítimo con un litoral de 3,080 kms. de extensión frente a uno de los mares más productivos del mundo, debido a condiciones especiales de temperatura, salinidad y alta productividad originadas por las corrientes oceánicas y el fenómeno de afloramiento.

¿Por qué establecer una Política Nacional Marítima? Estas circunstancias nos permiten una importante y variada actividad pesquera y nos ofrecen, en nuestro dominio marítimo hasta las 200 millas y más allá de él, diversas especies hidrobiológicas que fortalecen la seguridad alimentaria mundial, además de enormes potencialidades de riquezas minerales aún por explorar y de hidrocarburos en el suelo y subsuelo marino. Nuestra ubicación geográfica en la parte central de América del Sur nos permite potenciar las ventajas comparativas que ofrece el comercio internacional en la cuenca del Pacífico, con una proyección privilegiada al emergente polo de desarrollo asiático. En consecuencia, es una oportunidad especial para desarrollar puertos en nuestra costa, principalmente el puerto HUB, central o de redistribución de carga al que llegan líneas navieras de largo recorrido, que descargan mercancías luego redistribuidas en líneas de corto recorrido. El Perú puede ser el eje regional del transporte multimodal mediante corredores bioceánicos con el inmenso Brasil. Recordemos que actualmente el transporte ma-

rítimo representa casi el 80 % del volumen del comercio mundial. La región marítima representa las 2/3 partes del territorio continental y los ríos amazónicos y los ejes transversales de intercomunicación vial nos vinculan directamente con el Océano Atlántico; también mantenemos una directa proyección Antártica y especial interés en mantener su sistema ecológico para el equilibrio fundamental de nuestras riquezas marinas y cambios climáticos de la costa. Somos pues un país marítimo, amazónico, andino y antártico, a lo que se agrega contar con el lago navegable más alto del mundo, el Titicaca, el cual compartimos con Bolivia. La región marítima, de acuerdo a normas internacionales, abarca los mares jurisdiccionales y aguas interiores de los Estados ribereños. Pero en el Perú, esta región no tiene una gobernanza adecuada que regule las aguas y cursos navegables. Se requieren normas que permitan integrar esfuerzos y regulen sus actividades públicas y privadas bajo una óptica sistémica que involucre a todos los sectores nacionales.

Sin embargo, conjugar todas estas posibilidades, enmarcadas en un concepto de desarrollo sostenible, de cuidado medio ambiental, de ser una plataforma aun inexplorada en la investigación científica e incluso en verla como fuente de turismo, como el mayor asentamiento de poblaciones en nuestro territorio o como gran escenario para la práctica de los deportes náuticos como la vela, remo, caza submarina, surfing, entre otros; nos hace pensar en lo impostergable que es articular todas estas actividades en una adecuada gobernanza, es decir, una Política Nacional Marítima. En consecuencia, se hace cada vez más evidente la necesidad de establecer una Política Nacional Marítima que oriente el desarrollo de todas las actividades involucradas en esta importante región natural; para lo cual, un país eminentemente marítimo como el nuestro, debe contar con un organismo de coordinación y seguimiento al más alto nivel, con un Comité Multisectorial en la Presidencia del Consejo de Ministros, al cual contribuyan los diferentes sectores nacionales, regionales y locales dentro de un adecuado Planeamiento Estratégico. 37


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Joris Pinkster

BAJO DEL NIVEL DEL MAR per sona je

El bioquímico holandés Joris Pinkster al enterarse que en el Perú se iba a realizar la COP20, convenció a su Ministro de Infraestructura y Ambiente para venir a nuestro país representando a su Gobierno. Joris nos comenta que no fue fácil “porque en nuestro ministerio, en La Haya, trabajan alrededor de ocho mil profesionales”.

“Dada la trascendencia de un evento como la COP20 éste tendrá un gran impacto en la imagen del Perú en el mundo. Es una oportunidad para que su país demuestre internacionalmente que puede hacer las cosas bien, pensando en el desarrollo sostenible y que el tema ambiental es una de sus prioridades. Perú es uno de los países más vulnerables en el mundo y por eso tiene un gran interés de hacerle frente al cambio climático. No hay duda que la COP20 es el evento más grande que ha organizado el Perú en su historia y por eso quiere tener un rol de liderazgo” nos comenta Pinkster. Antes de llegar a Lima en marzo pasado, el experto holandés recibió consejos de diversos profesionales que participaron en la sexta COP que se realizó el año 2000 en La Haya, Holanda, y que ahora siguen trabajando en el ministerio. “Hoy día los ojos de la Unión Europea están puestos en el Perú y el interés de nuestro continente es que este gran evento sea un éxito. Directamente voy a trabajar en la Agenda Climática Interna, en temas como Energía, Financiamiento y Contribución, en este caso, en qué va a aportar Perú para hacer frente al cambio climático. Como holandés, me interesa lo que el Perú, como anfitrión, va a ofrecer en materia de política interna ante el cambio climático y cumplir el objetivo principal de firmar el Acuerdo Mundial del Clima con miras a la Cop 2015 de París “y que no ocurra lo de la anterior COP en Copenhague, un texto de 800 páginas que no funcionó. El documento de Lima debe ser claro: los países, para llegar a ese acuerdo final, deben decir cómo van a disminuir las emisiones y cómo los países desarrollados van a apoyar a las naciones en vías de desarrollo en materia ambiental. Ese es el tema de la contribución, saber qué van a hacer los países en el tema del cambio climático”. Pinkster afirma que recientemente el Gobierno holandés nombró a un nuevo director de asuntos ambientales. Este asumió evaluando lo que su país ha hecho en los últimos cuarenta

años en materia ambiental y cuáles serán los proyectos inmediatos y futuros. “Holanda ha enfrentado sus problemas de contaminación. El reto actual es el cambio climático en el mundo. También nos preocupa la contaminación del mar. En Europa hay reuniones de todos los ministros de medio ambiente cuatro veces por año. El mar, al recibir C02, tiene un efecto en el dióxido de carbono de la atmósfera mundial. El mar va a aumentar su caudal y, al subir, obligará a todos los países costeros a adaptarse y la temperatura más alta del agua tendrá un efecto en su acidez, con lo cual influirá decisivamente en la biodiversidad marina. Finalmente, otros estudios prevén el cambio de curso de algunas corrientes marinas. Todo eso demuestra la influencia decisiva del mar en la salud ambiental y ecológica del planeta”. Casado con una peruana con quien reside en La Haya, Pinkster ha venido trabajando activamente en Lima con el ex viceministro de Energía Pedro Gamio en lo que será el Pabellón de Energía de la COP20, siendo ambos los coordinadores de los asuntos energéticos en el evento. “Lo interesante de la COP es que el Perú ha puesto el tema de los océanos en la agenda, siendo éste uno de los rubros emblemáticos en el evento. Holanda mira eso con interés porque nuestro país siempre ha vivido en una relación intensa con el mar, ya que estamos ubicados geográficamente en una altitud bajo el nivel marino. Compartimos, entonces, un mismo interés por el mar y se debería dar un intercambio de experiencias. Creo que el Perú y otros países latinoamericanos estarán interesados en las buenas prácticas de Holanda en materia ambiental, como por ejemplo el acuerdo de Energía de Holanda, firmado por todas las ONGs (como Greenpeace, WWF), empresas (como Shell, Philips), los sindicatos de trabajo, el gobierno holandés, las municipalidades y las provincias. Este documento armonizó todos los frentes sociales y manejará, hasta el año 2023, las fuentes de emisiones, las medidas de mitigación, el empleo, las inversiones y el ahorro de energía”.

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Comple sensib 40


omplejo y ble: ESPE CIAL

el océano ante el cambio climático

Cuando observamos el océano nos impresiona su vastedad, que se revela en las más de dos terceras partes de la superficie del planeta cubiertas por los mares. La inmensidad del océano nos lleva a pensar que es inmutable e inagotable, pero no es así. En realidad el océano es cambiante y sus recursos y ecosistemas, heterogéneos y limitados. Dimitri Gutiérrez IMARPE. Fotos: Bernardo Sambra.

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Si bien es cierto que el océano juega un papel fundamental en la regulación del clima global, también es verdad que el clima planetario influencia directamente en el funcionamiento físico-químico y biológico del océano. Por ejemplo en las glaciaciones el océano era más pequeño, ya que parte de su volumen actual estaba congelado en los casquetes polares y en los continentes. Pero además su circulación y productividad era distinta en muchas regiones, asociadas a la menor temperatura global y los cambios de la distribución del calor entre los dos hemisferios. También se cree que en los períodos glaciales el océano en general absorbía más bióxido de carbono (CO2), reduciendo la concentración de este gas de efecto invernadero en la atmósfera, mientras que los corales y otros organismos marinos que forman estructuras calcáreas (‘calcificantes’) estaban menos desarrollados. Se conoce que durante la última de-glaciación, a partir de hace unos 20,000 años, estos sistemas vivos empezaron a expandirse al mismo tiempo que el aumento del nivel del mar, lo cual contribuyó a fijar el nivel del CO2 atmosférico alcanzado hasta antes de la revolución industrial. Por otro lado, mucho antes de las gla-

ciaciones, hace unos 55 millones de años, al inicio de la época del Eoceno, el océano llegó a ser mucho más cálido, corrosivo y menos oxigenado que ahora. Cambios en la formación de corteza indujeron liberaciones volcánicas masivas de CO2 hacia la atmósfera, aumentando la temperatura global, lo cual a su vez calentó el océano, estratificándolo. Ello a su vez redujo la capacidad del océano de contener el oxígeno, mientras que la absorción oceánica del CO2 atmosférico provocó una acidificación marina sin precedentes. Como consecuencia, el medio marino se tornó mucho más hostil para la vida aeróbica y para los organismos calcificantes, generando una de las más grandes extinciones masivas de las especies del planeta en su historia. Actualmente el océano ha amortiguado la acumulación del CO2 en la atmósfera y el calentamiento global ocasionados por la intervención del hombre sobre todo a partir del desarrollo industrial a un gran costo de las propias condiciones del océano. Se estima que el océano ya ha absorbido alrededor del 90% del calor liberado y 30% de las emisiones antropogénicas de CO2 en el último siglo. A cambio, se afectan múltiples procesos físicos y químicos, tales como el aumento de la estratificación térmica, la elevación del nivel del mar,

cambios en la salinidad y en la circulación global, reducción de la solubilidad de los gases como el oxígeno y la misma acidificación marina, afectando la distribución, productividad y biodiversidad de los ecosistemas marinos y sus recursos. La acidificación se produce porque la absorción del CO2 por el océano desestabiliza el equilibrio del sistema de carbono disuelto en el mar, en especial la concentración del ion carbonato, proceso asociado a la disminución del pH y de la estabilidad de los carbonatos sólidos. Ello afecta no solamente a la calcificación, sino también a muchos procesos del metabolismo celular, que son sensibles al equilibrio ácido-base. Se estima que el pH marino global ya se ha reducido de 8.20 a 8.10 unidades desde la revolución industrial, una reducción sin precedentes para un período tan corto si se compara con el registro geológico. El calentamiento y la estratificación del océano también reducen la capacidad de mezcla y ventilación de las capas profundas, amplificando la pérdida de oxígeno y de otros gases del interior. Estos procesos son confirmados por varios estudios recientes que confirman la expansión de las zonas deficientes en oxígeno, especialmente en la franja tropical del océano. Es


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Si comparamos la temperatura superficial del mar de Pisco con la de la costa de Queensland a la misma latitud, la primera es unos 8°C más fría. Ello se debe a la acción de los vientos de nuestra región y a la circulación general en el Pacífico, que provocan el afloramiento de las aguas frías desde mayor profundidad a la superficie, a lo largo del litoral peruano.

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fácil imaginar que esta alteración del hábitat afecta la abundancia y distribución de muchos organismos y recursos marinos, que necesitan el oxígeno para respirar. Ahora bien, la diversidad de ambientes oceánicos es evidente en las diferentes cuencas, regiones y mares, que propician la existencia de múltiples ecosistemas marinos, costeros o de altamar, pelágicos o profundos. Puesto que el clima es heterogéneo por definición, las manifestaciones del cambio climático varían también en intensidad – y a veces en signo - de una región a otra, impactando de manera diferencial a los ecosistemas marinos. El caso del mar peruano es peculiar. Si comparamos la temperatura superficial del mar de Pisco con la de la costa de Queensland a la misma latitud, la primera es unos 8°C más fría. Ello se debe a la acción de los vientos de nuestra región y a la circulación general en el Pacífico, que provocan el afloramiento de las aguas frías desde mayor profundidad a la superficie, a lo largo del litoral peruano. Además de la diferencia en la temperatura, las aguas costeras peruanas también se diferencian en su mayor contenido de nutrientes, en su menor contenido de oxígeno y en su mayor acidez. Ello se debe en

gran medida a la misma productividad de las aguas costeras. Una porción importante de la inmensa biomasa planctónica que se genera en la superficie es ‘exportada’ hacia las capas intermedias y profundas atrayendo la colonización de bacterias y otros descomponedores, que, mediante su respiración, agotan el oxígeno, remineralizan los nutrientes y liberan el CO2, lo cual confiere las condiciones ácidas a las aguas intermedias y finalmente a las aguas costeras, cuando las primeras son afloradas por los vientos. Por ello varios científicos consideran a las aguas costeras peruanas como un gigantesco laboratorio natural donde se anticipan escenarios futuros de la des-oxigenación y de la acidificación del océano, y de la capacidad o plasticidad de los organismos marinos para tolerarlos. También el mar peruano se distingue por su peculiar sensibilidad al clima global. Además de la influencia de los vientos regionales, alimentados por el anticiclón del Pacífico Sur, la ubicación geográfica de nuestra costa la expone al impacto de El Niño, cuyo origen es ecuatorial. Algunos científicos predicen que el cambio climático intensificará los vientos costeros y con ello el afloramiento. De hecho en las últimas décadas las temperaturas marinas

costeras han tendido a enfriarse a razón de -0.2°C por década, lo cual contrasta con el comportamiento global de la temperatura superficial marina a nivel global. Mientras tanto, los modelos a largo plazo indican una mayor probabilidad del calentamiento, tal como se espera siga ocurriendo en el resto del océano. No olvidemos que ‘enfriamiento’ o ‘calentamiento’ tienen impactos ecológicos muy distintos a nivel de las aguas costeras peruanas. Mientras que en el primer caso, ello puede implicar una ampliación del hábitat para especies y ecosistemas de aguas templadas, así como un potencial mayor de biomasa y productividad; en el segundo, se produce lo contrario, acercando más a la costa a especies tropicales, pero también restringiendo el hábitat fértil para la productividad biológica y las especies que tanto caracterizan a nuestras aguas costeras, como la anchoveta. Persiste por lo tanto un grado de incertidumbre acerca de la evolución futura en las próximas décadas. Todo ello justifica la necesidad de continuar investigando para conocer a qué nos enfrentamos y cómo el cambio climático impactará nuestra biodiversidad y nuestra productividad marina. El reto es grande pero también ineludible. 45


INKANOa VA’A

DE POR TE

El Va’a o Canoas Polinesias es un deporte y un estilo de vida que se remonta a unos 3,000 años de antigüedad. Se originó en la Polinesia, expandiéndose entre las islas del Océano Pacifico, como Tahití, Islas de Pascua, Hawái, Samoa y Fiji. Las embarcaciones de 6 personas eran usadas para la pesca, transporte y otras actividades. Después de un largo desarrollo, hoy en día es un deporte que se practica en más de 25 países y en proceso de ser incluido como deporte olímpico. Nuestro país tiene todas las facilidades para desarrollar y ser líderes competitivos a nivel mundial.

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afael Belmont, exitoso empresario peruano y deportista de varias disciplinas y Flavia Chávez-Tafur, practicante del Va’a que inició durante su estadía en la Polinesia, son los promotores de este deporte que nació en noviembre de 2010, con la primera canoa fabricada en el Perú lanzada en la Playa Los Yuyos de Barranco.

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Las canoas son fabricadas Lima y en las embarcaciones V6 reman 6 personas y cada asiento tiene su rol. El primero marca el ritmo, el segundo indica los cambios luego de cada 15 paladas, el tercero, cuarto y quinto son la “sala de máquinas”, aportan la fuerza; y el sexto es el timonel y capitán. Con un equipo en-

trenado la nave puede alcanzar hasta 12 Km por hora. En noviembre del 2012 se llevó cabo el Campeonato de Puerto Madero, Buenos Aires y el Perú fue representado por dos equipos, uno de hombres y otro de mujeres, ambos en categoría de edad abierta. Perú obtuvo la medalla de plata y la de bronce. Fue una gran experiencia para los remeros peruanos medirse con los demás países Sudamericanos. Esta competencia fue regulada por la Federación Internacional de Va’a y las carreras fueron tipo maratón, siendo la más larga la de 24 km en la categoría masculina de edad abierta. Participaron también las categorías de

canoas individuales, tanto femeninas como masculinas y la categoría de “Para Va’a” para remeros con discapacidad física. Para los interesados en iniciarse en el Va’a, las remadas de Inkanoa Va’a Perú son los sábados desde las 10 am hasta las 1 pm saliendo de la Playa Los Yuyos en Barranco. La instrucción es gratuita y los promotores organizan excursiones de La Punta a la Isla San Lorenzo y durante el verano tienen canoas en Punta Hermosa, Santa María y La Honda. Para obtener información acerca de entrenamientos y paseos pueden acceder a http://www.facebook.com/ Inkanoa, al correo a rema@inkanoa.com o contactar con Flavia Chávez-Tafur a los teléfonos 255 7205 / 991817203.


Patricia Majluf Ph.D. / Centro para la Sostenibilidad Ambiental, / Universidad Peruana Cayetano Heredia

Quien haya estado paseando por la playa últimamente, probablemente ha encontrado lobos marinos varados muertos y cientos de miles de aves guaneras volando de un lado a otro buscando comida. Pronto, es muy probable que la situación se ponga peor.

¿Qué pasó con las anchovetas? A la fecha, según el último informe del IMARPE, la población de anchoveta ha caído dramáticamente de las 9-10 millones de toneladas que habían a inicios de año, a menos de un millón y medio de toneladas. Con el nivel más bajo de anchoveta en el mar registrado desde los ochenta, y después de un año donde las condiciones oceanográficas han sido muy inusuales y variables, de darse un evento El Niño a fin de año como se espera - aunque sea débil – es muy probable que nuestras poblaciones de fauna marina sean muy afectadas. Las aves guaneras, los lobos y muchas especies del mar peruano dependen principalmente de la anchoveta para su alimentación. Por eso, cuando se da un Niño y la anchoveta se hace menos disponible o desaparece, uno de los efectos más visibles es la mortalidad masiva de estas especies. Peor aún cuando hay poca anchoveta durante todo el año como ha ocurrido este año. Según el informe de IMARPE, la disminución de la población de anchoveta ha sido sorpresiva. Este informe insistentemente asegura que esta situación no es producto de una sobrepesca. Que la repetida ocurrencia de lo que se denomina “Ondas Kelvin” – masas oceánicas de aguas cálidas que invaden el mar peruano disminuyendo la productividad del ecosistema y afectando a toda la red trófica, desde el plancton para arriba – es la causante de la reducción del stock de anchoveta. Sea como fuere, las consecuencias de esta disminución dependerán mucho de

cómo se responda a la misma. Si se respeta la recomendación de IMARPE de no abrir la pesca hasta que las condiciones oceanográficas se normalicen y el stock de anchoveta se recupere a niveles que permitan una extracción sostenible, el impacto puede ser de corto plazo. De lo contrario, si se decide permitir que se pesque con los niveles actuales, el impacto puede ser muy dañino y de largo plazo. Lo que queda actualmente son principalmente juveniles. De pescarse éstos, capturando una fracción importante de lo poco que en este momento queda en el mar, se puede afectar gravemente la posibilidad de recuperación del stock. En los ochenta, cuando después de un largo período de pesca excesiva, durante el fuerte Niño del 82/83, se siguió pescando hasta casi agotar lo poco que quedaba y, consecuentemente, el stock no se recuperó en más de 10 años, hasta entrados los noventa. Por otro lado, si se cierra la pesca de anchoveta pero se permite que la enorme flota industrial capture “lo que encuentre” para mantener la industria harinera andando, los efectos sobre las especies que sean afectadas por esta pesca oportunista pueden ser graves y muy difíciles de estimar. En el pasado, cuando no hubo o no se permitió la pesca de anchoveta para su protección, en su lugar se pescaron cientos de miles de toneladas de otras especies en su mayoría muy poco conocidas. Otras, como la sardina, el jurel y la caballa también fueron capturadas en estas cir-

cunstancias, llevando a que se haga harina de cientos de miles de toneladas de estos recursos reconocidos como muy valiosos para la alimentación popular. Por suerte hoy en día ya se ha prohibido el uso de estas especies para hacer harina. Pero, cuando la situación es crítica como ahora, muchas veces se permite lo que no se debería permitir. Esperamos que el gobierno evalúe bien las decisiones que se tomen para responder a esta crisis. Aunque el impacto social de cerrar nuestra más importante pesquería puede ser enorme, según lo que se decida ahora este impacto puede ser mayor o menor, afectando no solo a pescadores y a los trabajadores del sector, sino a gran parte del ecosistema. Lo ideal sería utilizar parte de las enormes reservas que tenemos en este momento, producto de los últimos años de gran crecimiento económico, para crear un fondo de emergencia que ayude a los pescadores y trabajadores a sobrevivir la crisis actual. Sobre todo considerando las inusuales condiciones de los últimos años y la incertidumbre que enfrentamos frente al Cambio Climático, debemos ahora ser extremadamente precavidos y responder de la manera más cauta posible. Por paliar un problema a corto plazo podemos crear un problema mucho mayor y a largo plazo. Esperemos que las actuales autoridades pesqueras respondan pensando no solo en las consecuencias políticas, sino en el bienestar a largo plazo de nuestra población y nuestro mar.

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“Marea en el reality marino de la UTEC

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Acción” La juventud estudiosa del Perú fue convocada por la UTEC para plantear soluciones creativas a la contaminación del mar. Fue un reality sin precedentes con muchas ideas surgidas con idéntico fin: promover la salud ambiental de nuestras playas.

A la manera de los realitys juveniles de la televisión, la UTEC realizó una competencia de estudiantes de secundaria con noble fin: proponer soluciones inteligentes para el cuidado del mar. Los resultados fueron sorprendentes. La creatividad de la juventud peruana, como nunca antes, se puso al servicio del bienestar ecológico del océano. Una excelente iniciativa tuvo la Universidad de Ingeniería y Tecnología UTEC, aplicada en la playa Los Pescadores de Chorrillos, entre Agua Dulce y el Club Regatas. Este centro de estudios superiores convocó a doce estudiantes secundarios de nuestro país para participar en un “reality” inédito trasmitido vía página web, donde los jóvenes idearon y ejecutaron propuestas para combatir la contaminación de las playas, poniendo a prueba su ingenio y creatividad. Los doce jóvenes fueron distribuidos en tres equipos: las Panteras Marinas, equipo negro, integrado por Alexander Seminario, Claudia Mendoza, Franco Carlini y Joaquín Gold, ganadores del certamen; los Atlan-

tis, escuadrón azul, conformado por Olga Huari, Rajesh Nandwani, Braulio Alvarado y Mariana Arriz; y finalmente los Lenguados, equipo verde, compuesto por Joan Obispo, Yudith Yupanqui, Marcelo Gianino y Sara Navarro. Todos ellos fueron elegidos entre 800 estudiantes de quinto de secundaria previamente seleccionados. Este reality “on line” se llamó “Marea en Acción” y fue impulsado por la UTEC, buscando elaborar una propuesta preventiva del manejo de los residuos sólidos y orgánicos en el mar chorrillano, en franco apoyo a los pescadores para descontaminar su muelle. Para ello, los jóvenes conversaron, en primer término, con los pescadores y los vendedores. Luego compitieron en limpieza de la playa, provistos de guantes y mascarillas, usando tamices para separar los desechos de la arena. Después, en botes especiales, los alumnos tomaron muestras acuáticas para conocer in situ el tema de la contaminación y crear fórmulas para combatir los pasivos ambientales. “El reality “Marea en Acción” forma parte de nuestra campaña integral

de admisión para el periodo 2014-2015 – comentó la directora de Marketing de la UTEC, Jessica Rúas - La finalidad es que los jóvenes futuros ingenieros sientan que forman parte de la solución a problemas concretos que afectan nuestro entorno”. Más allá de los ganadores, lo interesante fue que UTEC estimuló durante dos meses la creatividad de los jóvenes estudiantes de quinto de secundaria para encontrar propuestas viables en la lucha contra la contaminación del mar. Los participantes del reality propusieron soluciones para el manejo de los residuos de pescado, para mejorar los sistemas de agua, para crear biodigestores de pescado, para contribuir a la limpieza del muelle e investigar la elaboración del ictiocompost, fertilizante producido con desechos que se recogen de la playa. En este reality los jóvenes comprobaron la contaminación que existe en el mar chorrillano, especialmente cuando se les informó del alto índice de coliformes que se encuentran allí. Toda una experiencia para concientizar a que la juventud estudiosa cuide el mar.

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EN EL CO DEL AMA 52


ORAZÓN AZONAS RU TAS

El río más famoso y caudaloso del mundo nace en el Perú y la aventura de recorrerlo permite admirar su grandeza pero también preocuparnos por su salud ambiental. El Amazonas sigue siendo un gigante desconocido, que AMALAMAR propone descubrir, como el legendario “Bagrecico” del cuento de Francisco Izquierdo Ríos, que ansiaba conocer el mar desde la selva. No hay que olvidar que el respeto por los ríos amazónicos influirá en la protección de los océanos del planeta. Juan Ochoa López

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El gran problema del Amazonas y de los grandes ríos de la selva peruana es que ellos son el colector de desechos humanos que provienen de todas las ciudades tropicales de selva alta y baja.

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L

a selva peruana es un extenso territorio verde y tropical gobernado por un conjunto de grandes ríos que, en medio de un laberinto de arterias de agua, forman o desembocan en el gran río del continente: el Amazonas. Este gigante, que oficialmente nace en el departamento de Loreto, de la unión de los ríos Marañón y Ucayali, cruza incontenible y majestuoso la selva norte del Perú e ingresa a la del Brasil en un extenso recorrido de miles de kilómetros. Finalmente, el Amazonas irrumpe en el mar Atlántico con una fuerza descomunal, arrastrando un caudal de agua tan grande

que, en temporada de lluvias, deposita en el océano hasta 300 mil metros cúbicos de agua por segundo. Por eso, navegar el Amazonas siempre resulta una experiencia inolvidable. En Iquitos, la ciudad capital de la región loretana, recorrimos el Amazonas cercano, que enlaza a la urbe con la pequeña ciudad de Tamshiyacu, y también los dos ríos que circundan Iquitos: el Itaya y el Nanay. Fotográficamente impresionantes. Ecológicamente hablando, preocupantes. El gran problema del Amazonas y de los grandes ríos de la selva peruana es que, a falta de mar, ellos son el colector


de desechos humanos que provienen de todas las ciudades tropicales de selva alta y baja. Las urbes selváticas no se caracterizan por su gran población, lo cual mitiga en parte los pasivos ambientales de los ríos. Pero ya es hora de tomar al toro por las astas y cuidar la salud de nuestros grandes ríos, pues Iquitos sigue creciendo aceleradamente y ya posee cuatrocientos treinta mil habitantes, que no es poco. Desde el 2012 se anunciaron los trabajos de construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales “PTAR”, ubicada en el asentamiento humano Versalles, en el distrito de Punchana, en Iquitos, para salvar la salud ambiental del Amazonas. Dos años después la planta aún no funciona, prueba irrefutable de la lentitud de muchos proyectos que se anuncian con énfasis pero que corren a paso de tortuga. Todos aguardan que las nuevas autoridades regionales elegidas este año puedan, finalmente, concluir los trabajos e inaugurar este proyecto de tecnología ambiental, el primero en toda la Amazonía peruana. Iquitos: la ruta del agua Iquitos está comunicado con Brasil vía

acuática, a través de las lanchas con motor fuera de borda llamadas popularmente “rápidos” que llegan hasta Tabatinga (ciudad fronteriza de Brasil con el Perú) y Leticia (ciudad colombiana). Esta travesía dura nueve horas aproximadamente por el río Amazonas, cruzando previamente las ciudades peruanas de Pebas y Caballococha, ambas ubicadas en Ramón Castilla, provincia limítrofe del Perú con Brasil. En este reportaje realizamos la ruta cercana Iquitos – Tamshiyacu, que dura aproximadamente una hora. Allí, en Tamshiyacu, se levanta la escuela de arte “Agustín Rivas”, donde este maestro y shamán enseña a los niños y jóvenes los secretos de la escultura en madera, expresión de la sensibilidad estética amazónica. El viaje nos permitió reconfirmar que el Amazonas es un río majestuoso, inabarcable a la vista, caudaloso y de navegación difícil, dada la cantidad de palizadas que se cruzan en el camino. En medio de su curso, tanto en bajada como en surcada, la pericia de los timoneles está alerta ante la aparición de esos palos imprevisibles, así como de las “muyunas”, remolinos pro-

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pios de un río tan poderoso. Pero además, este viaje nos demostró que el río Amazonas, a pesar de su fama universal, es uno de los paisajes más desconocidos para el turista nacional y extranjero. Una de las razones que conspiran contra su convocatoria turística es el hecho de que miles de viajeros llegan a Iquitos solamente atraídos por la Reserva Nacional Pacaya Samiria, esa gigantesca zona protegida del Perú de más de veinte mil kilómetros cuadrados, ubicada en la región Loreto sobre el río Marañón. Es decir, el turista, en lugar de aventurarse y explorar el Amazonas peruano en dirección al este, en ruta al Brasil, prefiere viajar masivamente al sur de Iquitos con dirección a la naciente del gran río, en el

Marañón, para conocer los tesoros naturales de la promocionada Pacaya Samiria. Ese interés genera una competencia de agencias de viaje en la capital loretana que ofrecen tours de visita a la Reserva y al Marañón mismo. Brasil, en cambio, sí ha promovido su política turística amazónica con sus cruceros Manaos – Belem Du Pará, que abarcan toda la extensión del Amazonas brasileño, o Manaos – Mar Caribe, en lujosas y costosas travesías desde el paraíso de la selva hasta las islas centroamericanas, lo que se conoce como la ruta “Del Amazonas al Atlántico”. Igualmente, otra ruta internacional por mar es Miami – San Juan de Puerto Rico, Barbados y Manaos, en cruceros que provienen de Estados Unidos hasta la selva

amazónica del Brasil. En conclusión, Perú, a diferencia de Brasil, aún no ha afirmado su privilegiada posición amazónica, siendo el Marañón el gran río que nos identifica en el mundo, gracias a Pacaya Samiria. Más de cuatrocientos kilómetros de río Amazonas peruano, que une a Iquitos con la frontera colombo-brasileña de Leticia y Tabatinga, permanecen aún ignorados, como en los tiempos de Ernesto “Ché” Guevara, que llegó por allí en 1952. Y lo curioso es que en pleno Malecón Tarapacá, el principal de Iquitos, a orillas del Itaya, actualmente se luce el premio internacional a la Amazonía como una de las siete nuevas maravillas naturales del mundo, lo cual es contradictorio, pues no se puede hablar de la Amazonía sin conocer al gran Amazonas.


andrés chipollini

La historia de la pesquería mundial da cuenta que el esfuerzo del hombre por aprovechar los recursos del mar ha tenido desarrollos variados, dependientes de la responsabilidad con la que se actúa. Es así que se han identificado mas de 25 pesquerías importantes en el mundo que han colapsado por no haber estado en la capacidad para identificar los indicadores que anunciaban esta situación.

En el Camino Correcto: la Merluza peruana Una pesquería en el Perú que, aunque no es la más abundante, tiene un importante impacto social, es la pesquería de la merluza. Ésta tiene sus inicios hacia mediados de los 60s y tuvo su auge en los 70s, con la actividad de barcos factoría extranjeros y posteriormente con la flota peruana de pequeños arrastreros, alcanzando a capturar hasta 115 mil toneladas anuales durante los 80s y 90s. Hacia mediados de este último periodo, se registraron cambios en las características de la población de la merluza. Procesos de juvenilización y reducción del área de distribución fueron observándose; hasta que en el 2002, el IMARPE recomienda cerrar esta pesquería de manera indefinida, por la disminución de su abundancia y escasez de ejemplares adultos. Esta situación condujo a la necesidad de convocar a paneles de expertos internacionales para analizar la situación y proponer las acciones que permitieran la recuperación de este recurso. Es así que se conformó una Comisión Técnica que

congregó a todos los actores de la pesquería, involucrándolos en el proceso de recuperación de la pesquería y controlar los conflictos sociales. Estos paneles establecieron los puntos de referencia a ser alcanzados para recuperar el nivel de abundancia de la población de la merluza peruana. Luego de dos buenos reclutamientos, en el 2004, la biomasa alcanzó un nivel mínimo que permitiría un actividad extractiva controlada, siguiendo las recomendaciones de los paneles de expertos internacionales. Desde entonces se ha logrado un lento pero sostenido proceso de recuperación de la biomasa. Sin embargo, el incremento de la abundancia de esta especie estaba basado en los ejemplares juveniles; y para permitir la continuidad de las actividades productivas, se planteó el cambio de la talla mínima de captura (35 cm) a una talla de manejo (28 cm). En estas condiciones es que se continúa con este proceso de recuperación de este recurso.

Un aspecto relevante en este proceso, es que año a año se establece un objetivo en términos del porcentaje de incremento de la biomasa desovante de un periodo al siguiente. Este mecanismo ha funcionado exitosamente durante los últimos años y ahora se estima que la biomasa es de alrededor de 400 mil toneladas. Los resultados de este proceso en los últimos doce años, es alentador, considerando que en la historia de la pesquería mundial, no se conoce de muchos casos en que una pesquería colapsada, se recupere; más aún tratándose de una especie cuya longevidad es alta. Sin embargo, para consolidar este exitoso trabajo, será necesario fijarse dos nuevos objetivos, antes de pensar en incrementar el esfuerzo sobre este recurso: restituir la estructura poblacional, buscando que todos los grupos de edad estén representados en la población y; volver paulatinamente al manejo de la pesquería con la talla mínima que corresponde a la de una población saludable. La recuperación de este recurso aún continúa.

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El mar cambió la historia

HIS TO RIA

Los grandes imperios de la Antigüedad (Egipto, Persia, Grecia, Roma) asentaron su poder y supremacía conquistando los mares. A falta de máquinas para volar, las travesías marinas permitieron a las antiguas civilizaciones crear los primeros mapas de la tierra. El mar, en su vasta extensión, hizo nacer y perfeccionar la ciencia de la cartografía que se fue modificando mientras se descubrían más pueblos y regiones mar adentro. 58


El mar permitió enlazar a los pueblos antiguos y tener un conocimiento más real del planeta. Antiguamente, fueron los griegos los que impusieron la idea de que la tierra terminaba en el Estrecho de Gibraltar, esa porción de agua donde se unen Europa y África y acaba el Mediterráneo. Para los griegos, allí estaban las mitológicas “Columnas de Hércules”, es decir, el

límite del mundo o “non plus ultra” (No hay más allá). De tal manera que el océano Atlántico era, para la visión geográfica de esa época, una región infernal, el inframundo poblado supuestamente de monstruos y de fuego. Cuando las expediciones romanas llegaron al norte de España, bordeando el mar, consideraron que estaban en la

frontera misma de la tierra. Por eso, al arribar al punto más extremo de Galicia lo bautizaron Finisterre, hoy puerto de La Coruña, que quiere decir “el fin de la tierra”. Allí está la Costa de la Muerte, dada su cercanía al supuesto “infierno mortal” que aguardaba a los marineros más audaces, que se perdían en esas aguas y ya no volvían a tierra firme.

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La idea del “Non Plus Ultra” y de “Finisterre” fue un concepto errado que, históricamente, se extendió hasta el siglo XIV , cuando los árabes ya dominaban más de la mitad de España. Cristóbal Colón, al atreverse a cruzar el “Non Plus Ultra” y navegar el océano Atlántico, cambió la concepción del mundo. En esos dos meses en que el navegante genovés partió del Puerto de Palos en agosto de 1492 y llegó a las hoy islas Bahamas en octubre de ese mismo año, la humanidad modificaría diametralmente su concepto del planeta. Europa descubriría que sí había más allá y ese “nuevo mundo”, que al principio se creía que eran las Indias orientales, se materializaba mediante el conocimiento del mar. Sí había el “Más allá” Fue a raíz de los viajes de Colón que el reino de España, en la primera mitad del siglo XVI, se lanzó a una desenfrenada búsqueda de nuevas colonias en el Mar de América. El rey Carlos V cambió su escudo de nobleza por uno que decía “Plus Ultra”, es decir, “más allá”, eliminando la idea griega de que el mundo acababa en el mar de Gibraltar. Con ese lema, Cortés llegó a México, Pizarro al Perú y Jiménez de Que-

sada a Colombia. Como consecuencia, los grandes imperios americanos de los imperios Maya-Azteca, Incas y Chibchas fueron conquistados a través del mar. Pero la modificación de la visión del planeta gracias a las travesías marinas no sólo fue una empresa hispana. En Noruega, en el museo Vikingo de Oslo (“Vikingskipshuset”), se demuestra que los barcos vikingos visitaron América antes de Colón, en las arriesgadas travesías de Eric el Rojo y sus lugartenientes y de su hijo, el célebre Leif Ericsson. Cuando los arqueólogos encuentran los restos de los barcos vikingos en tres grandes tumbas reales, en el fiordo de Oslo, concluyen que tenían mil cien años de antiguedad. Y lo extraordinario es que los estudios del museo concluyeron que Eric El Rojo llegó a la hoy Groenlandia en el 982 d.c., cuando se animó a atravesar los desconocidos mares del norte. Para los escandinavos (Islandia, Finlandia, Noruega, Suecia) el aventurarse al mar como los vikingos significó el descubrir que había tierras maravillosas hacia el lejano oeste. De tal manera que tanto las travesías marinas de los vikingos hace diez siglos

como las de los barcos hispanos hace seis, abrieron los ojos a la humanidad de que la tierra era más grande de lo que se pensaba. Finalmente, fue el gran explorador portugués Fernao de Magalhaes, castellanizado en Magallanes, quien logró la hazaña marina de cruzar América por un estrecho helado en el extremo sur de Chile y arribar al océano Pacífico en 1520, junto al capitán Sebastián Elcano. Previamente, Magallanes había arribado a lo que hoy es Río de Janeiro y de Buenos Aires y al mando del famoso barco Victoria inauguró la ruta del Atlántico al Pacífico que deslumbró a los geógrafos del siglo XVI. Magallanes murió en aquel viaje a manos de tribus isleñas del Pacífico y ya no pudo regresar a Sevilla. Sí lo hizo Sebastián Elcano, quien llevó los mapas de navegación y diversos testimonios de las zonas descubiertas. Con ello, el mundo, gracias a la osadía de enfrentar el mar y navegarlo, cambió diametralmente. Se supo que había Norteamérica por los vikingos, Centroamérica por Colón y Cortés y Sudamérica por Pizarro y Magallanes. Un nuevo mundo que el mar ayudó a avizorar.


Europa descubriría que sí había más allá y ese “nuevo mundo”, que al principio se creía que eran las Indias orientales, se materializaba mediante el conocimiento del mar. China: navegación y descubrimientos Finalmente, no podríamos dejar de mencionar la teoría elaborada por el marino británico Gavin Menzies publicada en su libro 1421, en el que, tras una profunda investigación, afirma que los barcos del emperador chino Zhu Di, comandadas por el almirante Zheng He, dieron la vuelta al mundo y descubrieron América antes de Cristóbal Colón. Menzies, quien publicó su fascinante obra en el 2002, se basa en la modernidad que poseía la flota china del siglo XV, con embarcaciones de junco y timones vanguardistas para la época, así como un antiguo mapa chino encontrado en una librería y vestigios de porcelanas chinas halladas en Africa,Perú y California.

El libro sugiere, además, que los mapas chinos creados en tiempos de Zhu Di por los navegantes del lejano Oriente sirvieron de guía a los portugueses, italianos y españoles que, como hemos dicho, se lanzaron al descubrimiento del mundo más allá del estrecho de Gibraltar. Esa teoría, del descubrimiento de América por chinos, fue bastante controvertida hasta tal punto que algunos historiadores negaron su validez. El diario Daily Mail, de Londres, publicó el 2013 un curioso mapa del departamento de Ancash con nombres distritales de supuesto origen chino, planteado por Menzies como prueba de que esos navegantes orientales llegaron hasta las costas del Perú (“Sechin”, para

Menzies, es un nombre chino, cuna de una gran cultura precolombina peruana en la costa ancashina) Precisamente, para corroborar lo planteado por su sorprendente libro, Menzies publicó el año 2013 una investigación más amplia llamada ‘¿Quién descubrió América? La Historia no contada de la población de las Américas’ en donde profundiza sus conceptos sobre la navegación china en los mares Atlántico y Pacífico. Y con todo lo expresado, lo cierto es que fue el mar, en su inmensidad, el que animó a que el hombre antiguo lo explore y, con ello, tenga conciencia de un mundo nuevo, real y poblado de ciudades, puertos y continentes, tal como lo vivimos hoy.

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MIRADA RENOVADA DE POR TE

DEL SURF EN EL PERÚ 62

Diego Villarán Director del Proyecto Alto Perú Surf


El Perú es uno de los países más destacados en cuanto a olas se refiere. Los tablistas pueden disfrutar de olas y mar todo el año, en medio de paisajes maravillosos. El deportista Diego Villarán nos entrega este artículo que demuestra que el surf es una disciplina ideal para las playas peruanas y que somos afortunados en contar con este fascinante litoral Hacia el norte tenemos olas de calidad mundial en bahías como Cabo Blanco, Lobitos, Pacasmayo, Bermejo, Centinela y muchas otras que se siguen descubriendo constantemente. En Lima tenemos nuestra joya: La Herradura, ubicada en el distrito de Chorrillos, y al sur (a solo 40 km) encontramos la emblemática ola de Pico

Alto, que llega a alcanzar ocho metros de altura y forma parte del Tour Mundial de Ola Grande. Además de estos lugares representativos, tenemos miles de otras playas idóneas para aprender y practicar el arte de correr o montar olas, esa energía en movimiento que viaja miles de kilómetros antes de llegar a nuestro litoral y lanzar sobre él todo su poder de manera única e irrepetible. En los últimos años, los surfistas peruanos hemos participado y logrado grandes resultados a nivel internacional. Los campeonatos ganados (tanto en equipo como de manera individual) han permitido ubicar a nuestro país entre una de las potencias mundiales en este deporte. Nues-

tros tablistas viajan por todo el mundo representándonos con autoridad, llevando nuestra tradición e historia hacia otros meridianos, poniéndonos en el radar de esta creciente actividad e industria del surf. Esta tendencia es una oportunidad para la empresa privada, para los municipios y para el Estado, ya que pueden impulsar y aprovechar este crecimiento y vincularse con las asociaciones locales que promueven este deporte, semilleros de nuestros futuros campeones, de los nuevos talentos que siguen y seguirán naciendo. Lo que hasta hace algunos años se consideraba un deporte de elite, hoy, la apasionada labor de muchos promotores y animadores ha permitido que el surf

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Nuestras olas son un excelente recurso turístico que cada año atrae más tablistas de todo el mundo a nuestro país, vienen a buscar las mágicas olas peruanas y están generando un movimiento económico importante que podemos canalizar y aprovechar mucho mejor.

crezca y se desarrolle en muchos otros sectores sociales donde están surgiendo esos nuevos talentos. Constantemente nacen nuevas escuelas que promueven la tabla, incluso algunas ofrecen clases de manera gratuita para los niños y jóvenes de diferentes comunidades locales. La experiencia les ha dado la convicción de que la práctica de este deporte marino es una gran herramienta y un camino para el desarrollo físico, mental y espiritual de niños y niñas, éste es un punto central pues a través del surf se está animando y fortaleciendo entre ellos una educación fuertemente comprometida con nuestro medio ambiente y entorno. En palabras de mi amigo Pedro Favarón: «El surf demanda gran flexibilidad, saber reaccionar al instante, capacidad de adaptación, un cuerpo capaz de preservar el equilibrio, sobreponerse a las dificultades y, en ciertas ocasiones de especial comunicación con la naturaleza, el surf es capaz de transportarnos a un cierto estado espiritual de paz interior, a un silenciamiento de la mente y a un reconocimiento de la propia fragilidad humana frente a la inmensidad del cosmos. Cuando se entra al mar, uno entabla un vínculo personal con el océano. Una ola es una fuerza viva, con espíritu, con la cual se establece una relación afectiva. Nuestras palpitaciones se acompasan con ella. Sentados en nuestras tablas, olvidamos nuestras preocupaciones, el aburrimiento, el desgaste de la rutina, rompiendo con lo cotidiano, pues el mar siempre es inesperado, territorio de sorpresa y asombro. Los pulmones se llenan de aire puro y los ojos se limpian en la amplitud del horizonte».

Esta conexión que tenemos con el océano es más antigua de lo que pensamos y la llevamos registrada en nuestro ADN, el propio origen de la vida viene del mar, y es justamente esta herencia ancestral la que hace del surf una fuente de autoconocimiento que nos permite encontramos con lo más profundo de nuestro ser, con nuestra verdadera naturaleza. Por otro lado, al estar en contacto con esta fuerza viva que es el océano, se genera un vínculo de respeto entre este espacio natural y nosotros, los surfers, convirtiéndonos en decididos defensores del mar y sus ecosistemas. Es por estas razones que sostenemos que el surf es una alternativa educativa que, paradójicamente, extrae del silencio y la soledad, la fuerza necesaria para pisar la Tierra con confianza y expectativas. Por ello es que estamos empeñados en llevar la práctica de la tabla a comunidades asentadas al borde del mar, muchas veces en condiciones de extrema pobreza y abandono. Nuestras olas son un excelente recurso turístico que cada año atrae más tablistas de todo el mundo a nuestro país, vienen a buscar las mágicas olas peruanas y están generando un movimiento económico importante que podemos canalizar y aprovechar mucho mejor. Hasta hoy, Lima y muchas provincias ofrecen servicios y productos de manera precaria y con poca capacitación, es necesario brindarles preparación, facilidades y orientación para mejorar sus negocios, sin duda esto generaría de inmediato la mejora de su calidad de vida y repercutiría significativamente en sus poblaciones. La empresa privada, que organiza en nuestras playas grandes cam-

peonatos para promocionar sus marcas, debe empezar a mirar con mayor creatividad sus propias inversiones pues al contribuir con las poblaciones que viven en las playas pueden generar una riqueza mucho mayor y atraer un importante flujo turístico que cuente con las mejores condiciones. No es aconsejable que acudan sin el debido respeto y cuidado a espacios que abandonan llenos de basura y desperdicios. Los tiempos y las experiencias aconsejan dejar de lado el uso de las playas y su entorno de manera únicamente utilitaria e instrumental. De lo dicho, me gustaría que queden claras dos ideas centrales: uno, el surf puede ser una herramienta educativa, tanto para dar conciencia ambiental como para trasmitir valores a los niños y niñas de las comunidades; dos, el surf puede generar riqueza y desarrollo social, ahí están las experiencias de otros países donde la industria del surf ha crecido enormemente en los últimos años. Tenemos el potencial para hacerlo de manera sostenible e inclusiva. Para entrar al mar solo se necesita una tabla, todo lo demás lo entrega la naturaleza. Allí, adentro, todos somos hermanos, nos hacemos responsables por el bienestar de cada uno, ninguna diferencia racial, de clase, o de cualquier otro género, nos separa, estamos simultánea y misteriosamente solos y juntos en medio de esa inmensidad marina, siempre dispuesta a renovarnos en cada ola que nos baña de energía. Los peruanos somos pioneros en el arte de montar las olas, nuestros ancestros lo hicieron hace miles de años y nosotros lo seguiremos haciendo.

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BITĂ CORA

EncontrĂŠ un tesoro: las Memorias de un navegante

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En un principio pensé que había tenido algún encuentro con la animalada, nombre que le dan por estos lares a los tiburones grandes; el “Niño”, con una cara muy extraña, sacó de la cintura del traje de buceo, lo que parecía ser una chapita de gaseosa oxidada y chancada. Raspándola con la punta de un cuchillo, saltó una capa de color ocre y el resplandor amarillo del oro nos cegó la vista.

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yer que releía la anécdota de la mina de mármol de la cual nos relataba, nuestro querido amigo Guillermito Fernandez, recordaba las ocasiones en que cansados de sacar mármol de nuestra minita, optábamos por emprender la búsqueda de alguna “ciudad perdida”; corría por aquel entonces el año 1964. Sin pensarlo mucho, emprendíamos la caminata impulsados por la necesidad de saber qué es lo que había detrás de cada cumbre. Éstas se sucedían en medio de la espesa niebla de algún agosto limeño y sin darnos casi cuenta nos adentrábamos varios kilómetros, hasta que la falta de visibilidad no nos permitía seguir avanzando y lo que era peor, no podíamos regresar y solo nos quedaba esperar. Amanecía en medio de la niebla; me encontraba embarcado en uno de los 3 pequeños botes marisqueros, que conformaban nuestra flota de buceo exploratorio, con la cual habíamos emprendido cuatro días antes, la búsqueda del “banco madre” que alimentaba de semillas de conchas de abanico la gran bahía de Sechura; era el año 1989. Habiendo zarpado con la marea, de la caleta de Parachique, Sechura Piura, navegamos en medio de la noche por más de 11 horas con rumbo sur oeste, siguiendo el golpeteo de las olas en la borda, como único elemento de navegación disponible, ya que la nubosidad nos impedía ver las estrellas. Nuestro destino, la gran plataforma oceánica situada entre las islas Lobos de Tierra y Lobos de afuera, frente a las

costas de Lambayeque. Estas son Islas guaneras, despobladas desde hace muchos años con la excepción de algún solitario guardián. La de Lobos de adentro, es la más cercana a la costa; en línea recta se ubica a 5 millas náuticas del desierto de Sechura y del Macizo de los Illescas. La tripulación de los botes estaba constituida por seis buzos marisqueros, seis leones, nombre que se les da a los ayudantes de los buzos, quienes tienen la responsabilidad de manejar las mangueras que unen a estos, con la compresora que les provee a los buzos, del aire comprimido que respiran bajo el agua, así como 3 patrones o timoneles y yo, quien fungía de capitán de flota y cocinero a la vez. En este tipo de expedición, se suelen llevar solo víveres secos y algo de verduras, por cuanto solo se cuenta a bordo, con una cocinilla Primus para cocinar y desde luego ningún tipo de refrigeración. Estos buzos son tan recios, que no usan un regulador autónomo en el extremo de la manguera para respirar, simplemente comprimen el aire con alguna compresora dada de baja en algún grifo, le ponen una manguera del tipo que se usan en las cocinas a gas y después de amarrarse la manguera al cinturón de plomos, se la meten en la boca, por el espacio libre dejado por la extracción exprofesa de algún diente. Sus trajes de buceo seco, los confeccionan con cámaras usadas de camión. Todo esto, no porque no ganen bien, si no porque

si no lo hacen de esta manera, son considerados por sus compañeros como “señoritas”. Terminada la faena exploratoria del cuarto día, levamos anclas y nos acercamos a la costa sur de la Isla Lobos de Tierra, con la finalidad de conseguir buceando, algún pescadito o mariscos que pudieran servir para complementar el almuerzo. El “Niño”, alias pesquero con el cual llamaban al más avezado de los buzos que nos acompañaban en aquella ocasión, se lanzó al agua justo en el extremo sur oeste de la isla, mientras que el resto de nosotros preparábamos los utensilios de cocina o limpiábamos algunas conchas, cuando el “Niño” muy rápido a mi criterio, salió a la superficie y sin decir nada se subió al bote. En un principio pensé que había tenido algún encuentro con la animalada, nombre que le dan por estos lares a los tiburones grandes; el “Niño”, con una cara muy extraña, sacó de la cintura del traje de buceo, lo que parecía ser una chapita de gaseosa oxidada y chancada. Raspándola con la punta de un cuchillo, saltó una capa de color ocre como de sarro y el resplandor amarillo del oro más puro nos cegó la vista y la razón. Como si los botes se estuvieran hundiendo, antes que el “Niño” o yo pudiéramos salir de nuestro asombro, los cinco buzos restantes comenzaron a lanzarse al agua, seguidos en breves minutos por nosotros dos, que nos habíamos quedado absortos en las inscripciones de la moneda; se leía “BRITANNIARUM REGINA FID:


BITÁ CORA

Sin poder comprender claramente lo que estaba pasando, mientras me iba sumergiendo en las frías aguas de la tarde, comencé a vislumbrar metros más abajo, lo que parecía ser una nave hundida en el fondo arenoso. Pude observar que alrededor de la nave hundida, los primeros buzos se arremolinaban sobre la arena del fondo, como cardumen de peces peleando por su alimento. DEF”, se trataba sin duda alguna de una Libra esterlina de oro macizo. Sin poder comprender claramente lo que estaba pasando, mientras me iba sumergiendo en las frías aguas de la tarde, comencé a vislumbrar metros más abajo, lo que parecía ser una nave hundida en el fondo arenoso. Pude observar que alrededor de la nave hundida, los primeros buzos se arremolinaban sobre la arena del fondo, como cardumen de peces peleando por su alimento. Prontamente, comprendí, que se trataba del dinero que habían tenido que soltar los náufragos, en su intento por llegar a la isla; poco a poco la falta de luz, condujo el frenesí a su final. Una vez a bordo de los botes, sorteando el oleaje buscamos refugio en una pequeña bahía, en la parte Este de la isla. Después de anclar, amarramos los botes uno contra el otro y mientras la noche se hacía cada vez más evidente, a la luz de los humeantes lamparines juntamos lo que creíamos eran todas las monedas; 64 Libras Esterlinas en total y nos dimos a la tarea de limpiar y escudriñar en los detalles de cada uno de los frutos de nuestra primera inmersión, mientras esperábamos un plato de comida caliente. Bajo marinero juramento, aquella noche acordamos mantener en secreto sepulcral el hallazgo, para evitar deslices juntamos las que creíamos eran todas las monedas y me las entregaron para que las guardara, anotando quién había encontrado qué. Concordamos que trabajaríamos en el naufragio al día siguiente y que retor-

naríamos a Parachique al final de la tarde, para aprovisionarnos de combustible, agua, víveres y de algunas herramientas para facilitar el trabajo de recuperación del naufragio. No había amanecido aún, cuando el rumor de los Yamaha fuera de borda terminaron por despertarnos; los buzos preparaban sus equipos de buceo, los leones sus mangueras y compresores, los patrones hacían zumbar los motores levando anclas y partimos de nuestro nocturno fondeadero. El mar había movido y estaba encrespado, al llegar al lugar del naufragio una rompiente que no había estado visible el día anterior, anunciaba la submarina presencia de un bajo, una roca que cubierta por apenas un par de metros de agua, había sido la causante del naufragio. “En su prisa al tratar de salvar la vida, los náufragos abrían tomado sus joyas y dinero y se lanzaban a las aguas en medio de la noche. El peso del oro, limitaba su flotabilidad, por lo que soltando sus preciadas pertenencias, lucharon por alcanzar la rocosa costa de la isla a pocos metros de ellos.” Éramos siete buzos en el agua, seis con aire suministrado desde los botes, por lo que tenían un tiempo de permanencia bajo la superficie, solo limitado por el frio y el cansancio; yo equipado con un equipo tribotellas Scuba, solo disponía de un par de horas de buceo, por lo que decidí partirlo en tres sets de 40 minutos de buceo cada uno. Esto me permitiría supervisar tanto el inicio del trabajo, como su avance

y terminación. Encontrándose la naufragada embarcación entre los 11 y 19 metros de profundidad, designamos a cada buzo una ubicación situada en el fondo arenoso a 20 metros de distancia del mismo; tres buzos se encargarían de explorar en la banda de estribor y tres en babor, de ellos 2 se encargarían del área de la proa, dos en las bandas y dos en la popa. Ya todos en el agua fuimos avanzando revisando la arena del fondo, desde fuera hacia el navío, el cual de proa a popa, media un poco mas de 90 metros. Buceando unos metros por encima del naufragio, supervisaba el avance del trabajo. Ya a bordo de la embarcación, pronto comenzaron a emerger los buzos, unos más otros menos, todos traían monedas, encontraron seis sortijas de oro para hombre, con piedras negras, azules y verdes, algunos prendedores de corbata en forma de fuste para caballo, con esmeraldas, zafiros y rubíes, pequeñas sortijas de oro para mujer, con las mismas piedras, gemelos de oro, algunas botellas de vino cerradas, dos platos de loza y un par de frascos de perfume floral con tapas de vidrio esmerilado y más de 200 libras esterlinas. Limpiando las piezas de vajillas, poco a poco aparecieron algunas letras, las que por fin pudimos leer, “Pacific Steam Navegation Co.” Habíamos hallado la siniestrada motonave Columbia, naufragada el 5 de agosto de 1906. (Juan Salvatierra) 69


Tradición arquitectónica en el

puerto

arqui tectu ra

Alberto Paz de la Vega Mayandía / Sociólogo especializado en historia del Callao

El pasado de una ciudad se encuentra atrapado dentro de sus calles. Basta mirar su traza y sus edificaciones para poder ver las superposiciones temporales que éstas suelen contener y el Callao no es la excepción. Callao es el puerto persistente, que se resistió a morir luego del maremoto de 1746 que acabó con la primera ciudad amurallada, donde afirman que cinco mil personas perecieron en la tragedia.

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Esto llevó a la urgencia de construir nuevamente sus defensas, esta vez más modernas, sin conventos en su interior, en donde la figura del pentágono se impuso como figura perfecta. La construcción del castillo Real Felipe originó la nueva impronta al puerto.

Durante las luchas emancipadoras el puerto sufrió el asedio constante de las fuerzas libertadoras. Primero, el sitio terrestre con bloqueo naval y después el bombardeo desde el castillo a Bellavista y el replique desde las alturas de ésta hacia el castillo, de tal forma que las zonas de poblamiento urbano de Bellavista quedaron en ruinas así como las del puerto. A partir de la rendición del castillo Real Felipe empezó a producirse una ocupación más ordenada y con mayor prestancia del espacio urbano

daron convertidos en las calles Libertad y avenida Gamarra (esta última es la que conduce al balneario de Chucuito). La primera paralela al mar desde el puerto dio origen a la calle Constitución y el acueducto que discurría por la calle Miller desde el Óvalo (actual plaza Casanave), para abastecer a los buques de agua potable, darán la traza principal sobre la cual se proyectará el resto de calles de esta ciudad portuaria, arterias retorcidas y sin cuadrículas regulares como las tradicionales renacentistas calles limeñas.

Los caminos cubiertos que salían del castillo, especie de trincheras que daban paso a las tropas en su desplazamiento con dirección a los fuertes auxiliares, que-

La ciudad portuaria que aparece con la independencia, va a quedar perfilada por los ingleses, ganadores de la disputa imperial frente al reino de España. En este en-


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“Los caminos cubiertos que salían del castillo, especie de trincheras que daban paso a las tropas en su desplazamiento con dirección a los fuertes auxiliares, quedaron convertidos en las calles Libertad y avenida Gamarra”.

tramado salta a la vista la iglesia Matriz con su estilo clasista, británico. Es a partir de la segunda mitad del siglo XlX que el embellecimiento y el ornato empezarán a hacerse notar, destacando una serie de casonas en donde se lucen las agencias de aduanas que tienen miradores orientados hacia los muelles y una serie de edificaciones que sirven de sedes a los consulados y embajadas, sobre todo en las calles constitución, Gálvez, Miller, Libertad y Daniel Nieto. A medida que la actividad mercantil cobró auge por la prosperidad del guano y el salitre el puerto empezó a irradiar una

ciudad integrada a él, en donde la actividad portuaria le dará la dinámica a la ciudad. Talleres, factorías, depósitos, industrias orientadas en su gran mayoría a brindar servicios a los muelles, todas ellas ubicadas en la zona de Chucuito y alrededores del puerto. Un porcentaje muy alto de su población es de origen extranjero. Ingleses, alemanes, franceses, italianos, chinos, japoneses impondrán sus formas urbanas de vida. Con ellos llegará la luz eléctrica, el agua potable, el desagüe, el teléfono, la fotografía, el cinematógrafo. Una serie de pestes obligará a adoptar

nuevas disposiciones sanitarias que llevarán lejos de la ciudad el lazareto (isla San Lorenzo). Se instalará el cable submarino del telégrafo, los sistemas de faros, estos últimos a solicitud del gobierno norteamericano para la mejora de la navegación, todos estos elementos propios de la mundialización de las economías y también de su globalización que se hicieron sentir en el Perú y en especial en el puerto del Callao. Muchas de estas construcciones aún permanecen en pie, resistiendo al tiempo y entregándonos ese encanto de vieja ciudad portuaria, con una traza única de caminos empedrados, antiguo puerto de la mar del sur. 73


WA NU Mirando el mar

FOTO GRA FÍA

La sabiduría del hombre descubrió que los desechos de las aves marinas se transformaban en fertilizante natural. Con ello, las islas de los océanos, especialmente las del Perú, contribuyen decisivamente a la riqueza agrícola del mundo. Y además, como ocurre en este caso, esas islas guaneras son objeto de manifestaciones artísticas, como lo recoge en una visión estética el libro “Wanu” de Ernesto Benavides. Otra forma de mirar el mar.

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Esa mirada tiene siglos de vínculo hombre-mar. Esa piel, curtida por el sol que calienta los océanos, ha adquirido el color bronce y fuego de todas las civilizaciones isleñas de la tierra. Y su esfuerzo a veces no es comprendido en tierra firme. El obrero de la isla guanera es, desde hace doscientos años, un caso singular.


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En las islas guaneras del océano sur del Perú, hombres y aves se juntan. Bajo el sol abrasador, esforzados trabajadores recogen este abono natural. Y las aves aún no comprenden cuál es el énfasis humano de apilar y cosechar lo que ellas, bajo el cielo marino, desechan cotidianamente.

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Las aves han convertido en su milenario hábitat las islas marinas de Ica. Todas se confunden, despiertan, se reproducen, duermen, migran y vuelven al mismo abierto espacio. El cormorán guanay, el piquero, el pelícano y el zarcillo ocupan las islas desde tiempos remotos y forman un cuadro de singular belleza cuando reposan en hermosa simetría, ajenas al peligro de extinción que las acecha.

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En medio de un camino poblado de alas, ojos y plumas, los hombres cargan el tesoro fertilizante que alguna vez promoviรณ Alexander Von Humboldt en Europa. Como en el siglo XIX, ese guano enriquecerรก los campos de cultivo de tierras lejanas gracias a sus propiedades en nitrรณgeno, fรณsforo y potasio. Con ello, el mar, hasta en lo que sus aves desechan, confirma que es fuente de vida y progreso para el hombre.

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Una isla guanera, sin las aves, es a lo lejos como la faz de un planeta sin fauna, desierto y sin nada que la perturbe. AllĂ­ siguen trabajando y platicando esos hombres aĂşn bajo la luz de la luna, cuando el resplandor de las estrellas se aproxima y el dĂ­a siguiente espera a que las aves depositen el guano de las islas, nuestras islas.

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Inspira ciones Cuatro diseñadoras peruanas aman el mar, cada una a su manera, y lo expresan a través de sus obras en espléndidas telas y joyas. Sitka Semsch, Mercedes Correa, Andrea Llosa y Lorena Pestana nos muestran su exquisita sensibilidad para reflejar, en sus creaciones, lo que ellas consideran que es el espíritu del mar: libertad, belleza y armonía. Un regalo para la pasarela gráfica de AMALAMAR. Fotos: Maricé Castañeda. Producción: Virginia Revilla. Maquillaje: María Peñaloza. Asistente de arte: Raffaela Ghio.

mari nas MO DA

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DiseĂąo: Andrea Llosa, Modelo: Nicole Dileo.

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Sitka y el mar Sitka Semsch presenta su colección de verano 2015: clara, natural, blanca y muy femenina. Prevalecen los linos y las sedas y su propuesta incluye como accesorios, todo lo que sale de las riendas del caballo de paso. Collares y cinturones en pergamino que, a pesar de ser el “pellejito del chivato”, se convierten en un tejido sumamente fino. El caballo de paso se nota de una manera sutil en esta propuesta que puede ser utilizada por cualquiera y en cualquier circunstancia. Los linos, faldas largas y vestidos vaporosos de Sitka fueron elaborados en co-

lores blancos, turquesas y azules y es allí donde la colección se encuentra con el mar. “Son diseños etéreos y naturales y quienes los usan van a sentir que están hechos por una persona que ama el mar”. El sol, el viento marino y las olas están reflejadas en las ondulaciones de sus gasas y sus sedas como reverberación y recuerdo de la cercanía al mar que vivió con su familia. Por ello su padre continúa viviendo en un velero en el mar de USA. Para Sitka, el 2015 será un año de alegría, femineidad y de buenos vientos. Con colecciones de verano como las de ella, no hay duda que así será.

Diseño: Meche Correa, Modelos: Arianna y Valeria Campodónico

Diseño: Sitka Semsch. Modelo: Cristina Leguía


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Diseño: Meche Correa, Modelos: Arianna y Valeria Campodónico

Diseño: Sitka Semsch, Modelo: Cristina Leguía

Meche Correa: un mar de algodón La colección de Meche Correa inspirada en el mar, en el verano y en la naturaleza está elaborada en un ochenta por ciento, en algodón pima, “el mejor material del planeta por el confort que brinda”. Sus diseños realizados a mano y tejidos a crochet se inspiran en la minuciosidad de la filigrana. Los colores de Meche son neutros, crudos, naturales con notas de negro. “El mar es el más apasionante y relajante de los paisajes”, y ella lo busca en sus creacio-

nes. “Así mismo el gris de Lima, la serenidad y el aroma del mar peruano, aunque a algunos no les guste, forma parte de nosotros y de nuestra sensibilidad,”. Meche ha recibido tres reconocimientos en el 2014: Premio de UNESCO a la Excelencia en Artesanía, premio IWIC de mujeres emprendedoras entregado en Estocolmo y su colección de pañuelos de seda con iconografía peruana será expuesta durante un año en el Museo Matadero de Madrid.

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Diseño: Andrea Llosa, Modelo: Nicole Dileo

Andrea, amante confesa del mar, con su marca que ya tiene siete años, se ha constituido en una de las diseñadoras más destacadas del país. En su colección prevalecen las lentejuelas, los encajes, los tules y los guipures.

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Andrea Llosa: entre transparencias y azules Andrea Llosa preparó su colección veraniega en la que prevalecen las lentejuelas, los encajes, los tules y los guipures, elementos que contrastan con el algodón y la cuerina que también usa. Andrea, amante confesa del mar, con su marca que ya tiene siete años, se ha constituido en una de las diseñadoras más destacadas del país. Su experiencia académica y profesional en tierra catalana la trae hoy en sus texturas variadas y de azules profundos por su relación con el mar, mientras que el blanco lo asocia a la brisa y a la frescura marina.-


EL MAR ES UNA JOYA

Lorena Pestana “Mitologías” de Lorena Pestana es una colección en la que domina el bronce y la plata y es el resultado de una investigación sobre la orfebrería moche. Ella revisó archivos y depósitos del museo Larco Herrera, de Pueblo Libre, y conoció al detalle el estilo artístico de nuestros antepasados del norte: “Un universo mágico de una riqueza simbólica inagotable”. Las joyas de Lorena, inspiradas en íconos de aquellas culturas precolombinas de la costa peruana, representan la relación que tenían los peruanos antiguos con su ecosistema en donde el mar tenía un lugar importante. “Anémonas” la colección anterior de Lorena también estuvo inspirada en el tema marino: “La relación con el mar ha sido constante en mi vida, desde mi infancia, pasé el verano en Pulpos, casi sin venir a Lima. Fueron temporadas inolvidables, que marcaron mi vida, la de mi familia y la de mis amigos. Hoy, la naturaleza marina tiene un lugar esencial en mi trabajo”.

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AMALAMAR FEST sa bo res

U

no de los cimientos en que se sustenta el desarrollo de la gastronomía peruana es su cocina marina. Desde tiempos inmemoriales, nuestros antepasados aprovechan las riquezas del mar como alimento y cada vez hay una carta más megadiversa de platos peruanos basados en productos hidrobiológicos. Aprovechando este auge, nuestra revista presentó “Amalamar Fest” que reunió a cinco chefs emblemáticos: Javier Wong (Chez Wong), Óscar Velarde (La Gloria), Yaquir Sato (Costanera 700), Mitsuharu

Tsumura (Maido) y Pedro Miguel Schiaffino (Amaz y Malabar). Estos afamados cocineros presentaron diversas creaciones en base a pescado, como sándwiches, empanadas, butifarras marinas y una serie de creaciones culinarias que reivindicaron la importancia del popular “pan con pescado” en el paladar masivo de los peruanos. Y además inspiraron y orientaron a los visitantes a un uso del fácil y cotidiano del pescado, tan sabroso como nutritivo Para este quinteto de chefs invitados, la esencia de la llamada cocina gourmet es

el alma popular que reposa en un símbolo como es el pan con pescado que saborean miles de compatriotas. Además, el talento de estos reconocidos maestros de los fogones se juntó al de otros cocineros que también participaron en el festival, presentando sus propuestas culinarias como cebiches, tiraditos, diversos tipos de crudos, leches de tigre, salteados de pescado o causas. Con toda esa diversidad gastronómica, dada la contundencia de los insumos y el talento de los chefs, el “Amalamar Fest” se repetirá. 89


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El cebiche universal de javier

wong sa bo res

Su cebiche de lenguado fue premiado como el “Mejor Plato del Mundo” en el “Chowzter - World’s Tastiest Fast Feasts 2014”, en Londres. Un galardón más para Javier Wong, para esta creación culinaria que, según él, es una síntesis de la simpleza y del sabor. Maestro en el manejo de insumos de mar, Javier ha convertido a su restaurant Chez Wong en un templo de la cocina de culto. Su cebiche de lenguado, con el cual logró el premio, sigue siendo el mismo y a su autor no se le ha subido la marea a la cabeza. Para elaborarlo, sólo admite la presencia de pescado fresquísimo, limón, ají limo, cebolla y sal. Su cocina no

es gourmet, es sólo para quienes quieren comer bien, sentir y disfrutar sabores y aromas nuevos. Javier cocina por instinto, por esa intuición que acompaña a los grandes artistas. Su escuela es la creatividad repentina, no la academia culinaria (Wong estudio psicología publicitaria y periodismo). Se deja llevar siempre por la inspiración instantánea, que le hace elaborar un nuevo cebiche en segundos. Dicen que fue la impensada enfermedad de un tío lo que le obligó a cocinar para un restaurante que él mismo había inaugurado en su casa del barrio de Balconcillo. El joven Javier no sabía nada de cocina,

así que aprendió de la nada, enfrentando las ollas y sartenes con la audacia propia de todo creativo. Después de ello, abrió las puertas de Chez Wong y se especializó en cebiches, especialmente el de lenguado, hoy reconocido a nivel mundial. Autor del libro “El mejor cebiche del Mundo” en el 2011, Javier se considera un hombre hogareño. Aún se reúne los fines de semana con su esposa Zoila y sus hijos y nietos para degustar alguna receta familiar. “Además de los cinco ingredientes tradicionales, el amor es muy importante” agrega el maestro, uno de los chefs peruanos de ascendencia china que maneja, como pocos, los insumos que el mar nos ofrece.

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Micha, Yakir y Javier se juntaron en La Herradura, centenaria playa limeĂąa, testigo de nuestra historia reciente y espacio de la joya: la ola de Lima. Amalamar los juntĂł para promover el pan con pescado. 92


MARCO AURELIO DENEGRI

El célebre escritor norteamericano Ernest Hemingway (1899-1961), Premio Nobel de Literatura en 1954, publicó en 1952 un libro titulado El Viejo y el Mar. En la página 10 de la versión española de esta obra se lee lo siguiente: “Todo en él [en el viejo pescador] era viejo, salvo sus ojos; y éstos tenían el mismo color del mar y eran alegres e invictos.” (Ernest Hemingway, El Viejo y el Mar. Cuarta edición. Buenos Aires, Editorial Guillermo Kraft, 1955.)

Observación equivocada de Hemingway La vejez de los ojos, como la del cuello y la de las manos, es inconfundible. Si una mujer de cincuenta años, por ejemplo, nos dijese que tiene treinta y ocho o cuarenta, entonces bastaría verle los ojos, el cuello y las manos (en ese orden) para saber que miente. Los viejos con ojos jóvenes, o con cuello joven, o con manos jóvenes, no existen. Hemingway se equivocó. Y la equivocación es de tal evidencia que no necesita pruebas; o lo que lo mismo, la equivocación es flagrante. En pareja equivocación incurrió Tiziano Vecellio (circa 1490-1576). En un autorretrato de 1562 y en otro de 1567 se le ve con ojos jóvenes, a pesar de que el gran pintor tenía setenta y tantos años cuando hizo esas representaciones de sí propio. (Cf. Grandes Maestros de la Pintura, TIZIANO, 12, 93.) No se aprecian en ellas tres características oculares de la vejez: la enoftalmía senil o hundimiento del ojo, la ptosis palpebral senil o caída palpebral senil, y la pérdida de brillo o diafanidad de la mirada (el empañamiento de los ojos senescentes es notorio.) “El examen de ojo –manifiesta Guilly– es uno de los testimonios más veraces de la edad real.” (Paul Guilly, La Edad Crítica. Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1959, 30b.) Respecto al sentido de la vista, se advierte en la persona senescente y con cuanto mayor razón en la senil, una disminución de los campos visuales y de la agudeza visual, e igualmente de la capacidad de adaptación a la obscuridad y de la capacidad de discriminación cromática. “En el ojo que envejece –dice Carlos Vivanco–, la pérdida progresiva de grasa orbitaria ocasiona el desplazamiento del globo ocular hacia atrás y el hundimiento

del ojo o enoftalmía senil. La laxitud de los párpados con relajación de la piel y herniación de la grasa en el tejido subcutáneo del párpado ocasionan una ptosis senil [ptosis o caída palpebral senil]. Las glándulas lacrimales se atrofian progresivamente. [...] El borde pupilar se hace irregular y pierde su coloración. La atrofia y rigidez del iris disminuyen el diámetro de las pupilas, las mismas que acusan lentitud en sus reacciones. [...] El cristalino pierde la elasticidad de su cápsula y la capacidad de cambiar de forma y tomar la debida convexidad para enfocar los objetos cercanos. La presión intraocular tiende a traspasar los límites máximos de la normalidad. Los vasos de la retina se esclerosan progresivamente.” (Carlos Vivanco Eguiluz, Tercera Edad. Aspectos del envejecimiento humano. Lima, P.L. Villanueva, Editor, 1982, 53-54.) Los ojos identifican absolutamente a su dueño. En efecto, hasta ahora no se ha hallado ni un solo ser humano que tenga un par de ojos exactamente iguales a los de otro ser humano. Antes se creía que ocurría lo mismo con las huellas dactilares, pero la ciencia ha desautorizado esa creencia, puesto que se han descubierto seres humanos distintos pero con las mismas huellas dactilares. He dicho algo sobre el envejecimiento y quiero agregar ahora, por su interés y pertinencia, lo siguiente: En cuanto al envejecimiento, conviene distinguir la edad cronológica, la que indica el calendario y consta en nuestro DNI, de la edad arterial, la de nuestras arterias. Un individuo cuya edad cronológica sea, por ejemplo, de 50 años, lucirá joven y lozano si su edad arterial es de 40; pero si es de 60, entonces se le verá prematuramente envejecido.

Por otra parte, los órganos del cuerpo envejecen con ritmo diferente. Esto se denomina científicamente heterocronía orgánica. Puede ocurrir, y ocurre, que el corazón, verbigracia, envejezca con más rapidez que el hígado, o al revés. Ahora bien: la mayor o menor asincronía o falta de correspondencia entre las edades cronológica y arterial, y la mayor o menor heterocronía orgánica, están genéticamente programadas. Los genes predeterminan, pues, el envejecimiento. Aún más: la misma duración de la vida de cada uno de nosotros está genéticamente programada; es decir, tenemos cuerda para cierto número de años, pero no para más. La teoría de la cuerda genética, respecto a la duración de la vida de cada uno de nosotros, es tan incontrovertible, científicamente hablando, o lo que es lo mismo, es tal la validez científica de esta teoría, que la eliminación del cáncer (por ahora apenas concebible) no alargaría mucho la cuerda. La gente se aferra a la creencia de que viviría mucho más si desapareciera el cáncer. Falso. Es una creencia infundada. Eliminar completamente el cáncer del planeta Tierra significaría prolongar la esperanza de vida un par de años, dos añitos solamente. Y la eliminación total de las cardiopatías y la apoplejía, prolongaría dicha esperanza 7 años. Sin cáncer, sin enfermedades del corazón y sin derrame cerebral, viviríamos, en consecuencia, no como generalmente se cree, muchos años más, sino unos cuantos años más; en realidad, muy pocos. Los pormenores de este asunto constan en la obra de Jürgen Peiffer, publicada en Basilea por Ciba-Geigy, y que se titula Envejecimiento Cerebral: Destino y Enfermedad del Hombre.

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LA CARACOLA SUPLEMENTO CULTURAL

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LA CARACOLA

hemingway y cabo blanco Un pequeño pueblo del norte del Perú fue escenario de la visita de uno de los más destacados escritores del siglo pasado. Un lugar conocido por su extraordinaria corriente marina, entre la línea ecuatorial y la corriente de Humboldt, propicio para la pesca a grandes escalas de enormes atunes, peces espada y merlines. Nos referimos a Cabo Blanco, en Talara, Piura. Hasta allí llegó ese personaje extraordinario gracias a la fama que esas playas gozaban por su riqueza marina, sobre todo del merlín negro, pez que protagoniza su novela El viejo y el mar, con la que obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Ronald Arquíñigo Esta fama de la excelente pesca en Talara la difundió el norteamericano Alfred Glassell al pescar un gran merlín de 780 kilos. Por eso, el escritor del que hablamos, Ernest Hemingway alistó maletas y, junto con un equipo de productores de la Warner Bros y su última esposa, Mary Welsh, arribó a Cabo Blanco para filmar algunas escenas de la película que ya había iniciado en Cuba el director John Sturges, basada en su célebre novela. El autor de “París era una fiesta” paseó su enorme figura en las callecitas de la costa norte del Perú, precisamente en Cabo Blanco. Llegó a Talara la mañana del 16 de abril de 1956 en un pequeño aeropuerto de esta ciudad siendo recibido por periodistas peruanos como Manuel Jesús Orbegoso (del diario La Crónica), Mario Saavedra-Pinón Castillo (por entonces de El Comercio) y Jorge Donayre Belaúnde (reportero del diario La Prensa). El escritor vestía un terno oscuro y gorra blanca y saludó a los periodistas en un castellano perfecto con un ¡Hola, colegas! Irónico, con buen humor, Hemingway 96

se alistó luego para la jornada de pesca. Cogió su caña de bambú y se dirigió a la embarcación cuyo nombre Miss Texas generaba risa entre los pescadores talareños. En dicho yate logró pescar con caña y carrete un histórico merlín de 700 libras (317 kilos). En aquella jornada estuvo presente el presidente del Fishing Club de Cabo Blanco, el peruano Enrique Pardo Heeren, dueño de un banco y de enormes plantaciones de caña de azúcar norteñas; curiosamente el único peruano que integraba el reducido y exclusivo grupo de socios que formaban parte del Fishing Club. Hemingway se instaló en el exclusivo Fishing Club de Cabo Blanco, para dedicarse a lo que había venido a pescar, el enorme Merlín negro que describió en su laureada novela “El viejo y el mar”. En ese entonces, el escritor atravesaba una profunda crisis depresiva y ya había intentado suicidarse. No obstante esto expresaba el regocijo por su contacto con el mar. En ese mar poco crispado que lamía el

muelle, o junto a la orilla gris de Cabo Blanco, Hemingway consiguió sintonizar con el paisaje tranquilo y sigiloso que le ofrecía ese rincón piurano, diferente a otros mares, mucho más violentos y menos silenciosos. En muchas de las fotografías que perennizaron esa visita se ve el rostro del escritor en una serena contemplación de la vida a través del curso desigual de las olas, del aroma fresco de su transpiración en el gesto de sus mejillas y en medio de la niebla que se tejía y destejía entre el cielo y la orilla del océano. Mostraba regocijo. “Salía a pescar todos los días en cuatro yates. Era muy amable con todos, hablaba bien el español y le gustaba conversar”, rememoró alguna vez el que fuera barman del Fishing Club, Pablo Córdova Ramírez. Quizá por eso se recuerda las palabras de la esposa de Hemingway al periodista Orbegozo, quien dijo amar al hombre y admirar al novelista. Un hombre cuya vitalidad residía en su pluma y en su pasión por el mar.


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LA CARACOLA

Lima en las páginas de Melville La presencia del mar en la literatura ha mantenido la vitalidad que se manifestó en La Ilíada hasta la última novela ‘La Ciudad más Triste’ del narrador y poeta Jerónimo Pimentel (Lima, 1978) que compone el paso de Herman Melville –autor de Moby Dick– por la ciudad más triste, Lima, y en un siglo donde la fotografía nos muestra la cara más opaca de una geografía lastimada por la tristeza y el esperpéntico trajín del puerto del Callao, que no era otra cosa que la prolongación de un escenario gris aunque ondulante donde se balanceaban las naves de los pescadores y los viajeros. Es precisamente ese paisaje que lleva a Melville a reflexionar sobre la vaguedad de su atmósfera, el síntoma de tristeza que contamina su inspiración y el derrumbe anímico de su figura como solo un mar nostálgico como el que contempla, puede infundir en su alma de arponero; un desplome de su siempre altivo entusiasmo que es similar al de sus compañeros de viaje. Porque el mar en la narración del escritor norteamericano, es la continuidad de esa melancolía que expectora la sensibilidad general de sus habitantes y sus calles, y expresa los movimientos lentos, pesados y los rostros pálidos, marrones de sus habitantes. La novela de Jerónimo Pimentel manifiesta esa línea de acción sobre el mar del Callao. En el mar, el puerto es ese escenario donde se desencadenan las postrimerías de alguna alegría que ancló en la madera destruida de un puerto para dar paso a una melancolía que sigue el camino impuesto por la experiencia inevitable del viaje. El mar en la novela de Melville no solo será un escenario épico donde se confunden las ambiciones de un capitán de barco y la venganza contagiada a los tripulantes, sino la fabulación a partir de una naturale-

za ruda que a veces enmudece después de un ruido de furia que embiste a las naves frágiles con sus hombres y sus débiles esperanzas, bajo el vuelo de unas gaviotas o albatros que trazan apenas en el cielo un refugio de la calma. Lima es un puerto con la neblina del mar que participa en la sensibilidad penosa de los habitantes. El Callao es el puerto de la melancolía. El mar es, según el escritor norteamericano, el evento más triste que existe en este territorio, aquél que impregna del color de la nostalgia a la ciudad de los tristes. Por eso a los ojos de Melville esa visión algo perturbada deteriorará la relación más próxima que tendrá su personaje Ismael con la ciudad, y devolverá a sus páginas la más exagerada percepción dramática desde su condición de extranjero. Lima era para 1849 un pueblo de olores rancios y bruma pesada, que avivó la imaginación de Melville para denunciar esa experiencia limeña en algunas líneas de su novela, incluso cuando compara a Lima con la cola de un cachalote que se desploma sobre un arponero, “como una torre de Lima”.

En Moby Dick (cap. XLII) se halla este párrafo sintomático de la relación entre Melville y el mar de Lima. “¿no es el recuerdo de sus terremotos demoledores de catedrales, ni el embate de sus frenéticos mares; ni la infecundidad de sus cielos sin lágrimas, pues que nunca producen lluvias, ni el espectáculo de sus vastos espacios donde se alzan botareles inclinados, yacentes piedras sillares y cruces terciadas (como en un astillero de tumbadas flotas ancladas), ni sus avenidas suburbanas con paredones que se apoyan los unos contra los otros como revueltos mazos de naipes, lo que hace que Lima, la sin lágrimas, sea la más extraña y triste ciudad que usted pueda ver? Ello se debe a que Lima ha tomado el velo blanco, y existe el más alto horror en esta blancura, que define su tribulación. Vieja como Pizarro, esta blancura mantiene siempre nuevas sus ruinas, no admite el jovial verdor de su decaimiento: extiende sobre sus rotos terraplenes el rígido color de una apoplejía que fija sus propias distorsiones”

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LA CARACOLA

Ricardo Espinoza El Caminante

Si nos detenemos un instante en la palabra Caminante tendríamos dos recursos inmediatos que nos aproximarán al tema de este artículo. En primer lugar, la palabra “Camino”, cuyo origen deriva del celta cammin y éste de cam, que significa “paso” o “lugar por donde se transita habitualmente”. El otro son los versos del poeta sevillano Antonio Machado: Caminante son tus huellas / el camino y nada más; / caminante, no hay camino / se hace camino al andar. / Al andar se hace camino / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar. / Caminante no hay camino / sino estelas en la mar.

Ricardo Espinosa es el nombre de este personaje que en 1995 se comprometió con su vocación de aventurero y decidió andar a pie siguiendo las huellas de nuestra orilla a lo largo de las diez ciudades peruanas que bordean sus aguas, esa orilla ensalivada, algunas veces azul, otras gris y casi siempre con una espuma bramante que desaparece a los pies de un hombre que se queda mirando su inmensidad. En 1995 Ricardo Espinoza era un hombre delgado, de barba larga cual encarnación de El Quijote, con los pómulos pronunciados y los ojos oscuros. Otros lo veían como un profeta sin acólitos, de espigada figura como los personajes de El Greco, aunque sin la palidez de estos; la frente ancha y una voz suave y a veces trémula que dictaba el eco del mar a sus espaldas. Siempre iba vestido con trajes sueltos y una especie de turbante en la cabeza que lo hacía ver como un encantador de serpientes. Su propuesta, sin embargo, era sencilla: caminar cada espacio de la ribera de nuestro litoral, sea de arena, de rocas o de restos de corales que siembra el mar en nuestra costa. Aunque para muchos

parecía una idea desatinada, sobre todo en un país que toma los desafíos como la imposibilidad de su cumplimiento, para otros fue una propuesta visionaria de un pacifista que buscaba la concientización de nuestro país en la conservación de nuestros recursos marinos. Así, Ricardo revivió esa relación ligada entre el mar y los pasos del hombre que parecen magnetizados por las huellas que sostienen el andar de un caminante que lleva sobre sus espaldas una mochila austera, con lo primordial para mantenerse. Ricardo Espinosa se dedicó desde muy joven a viajar. Era, según declara, un enfermo del viaje y del mar y, luego de abandonar los estudios de filosofía, convencido de que el viaje que debía emprender primero era el de su interior, desechó cualquier especulación filosófica sobre el propósito de la existencia: En 1995 se decidió a viajar a pie en la faja desértica de nuestra costa, cuatro mil kilómetros durante 134 días. En su travesía, el Caminante recorrió las más remotas playas de nuestro litoral con el propósito de dar a conocer que en esta gran extensión de agua existe una diversi-

dad de flora y fauna que sustentan nuestra existencia. Además de hacer una radiografía de los pobladores de nuestras costas, sus hábitos, la relación que mantienen con el mar, la descripción de sus viviendas, austeras algunas, humildes muchas, y la paz que se solea en las plazuelas al caer la tarde junto a un mar furibundo o muchas veces apacible. A partir de este viaje a pie, entre noviembre de 1995 y abril de 1996 desde Tumbes (norte) a Tacna (sur), Ricardo Espinosa, conocido desde entonces como El Caminante, afirmó alguna vez que considerarse a sí mismo como caminante le resultaría tan parcial, como decir que un libro es un buen pisapapeles. La mar fue una compañera cuyas emociones cambiantes eran fascinantes, pues un día podía estar furiosa, otras con ganas de bailar, de descansar quedamente, o de roncar bajo la luna. Ricardo Espinosa, para quien la palabra caminante es una anécdota asumida, se siente un ser humano sujeto a su condición congénita de ser viviente, la del traslado, de la movilidad, del caminar. 101


Presencia del mar en los textiles de la Cultura Chancay 102

La civilización Chancay se desarrolló entre los años 900 a 1470 d.C., posiblemente tras la caída de la cultura Wari, en una zona desértica a 80 kilómetros del norte de Lima, entre los valles de Fortaleza, Pativilca, Supe y Chancay. Su nombre proviene de las palabras Chanka-ayllu, que equivale a familia o ayllu de origen chanka.

Su economía se basó en la agricultura y la pesca, esta última fundamental para el comercio y la alimentación cotidiana, además de ocupar parte principal de la concepción mágico-religiosa de esta civilización, manifestándose en su arte textil en cuyos diseños se expresan sus imaginarios sobre la vida y la muerte. Sus excepcionales telares dejan entrever la vitalidad que


para los Chancay significaron sus recursos marinos, extraídos de un océano que, además de área de navegación y no obstante su ferocidad, les procuró alimentos para su subsistencia y permitió travesías y contactos con otras etnias del norte y del sur. El tejido Chancay recurre a la abundancia de aves y animales marinos que acompañaron sus navegaciones; por esto, su desarrollo cultural involucró fundamentalmente la presencia del mar, además de otros modelos económicos como la agricultura, hasta que fue absorbida por la civilización Inca. Los ayllus chancay sustentaron su economía a través de la pesca artesanal, incorporando los elementos de ésta en los tejidos polícromos y otros de textilería altamente fina y desarrollada. Entre estos se pueden distinguir motivos marinos así como embarcaciones, peces y aves marinas, faenas de la pesca, diversos temas polícromos y bícromos, empleando materiales como plumas de aves y aplicando

técnicas como la tapicería y baños de tinte o capas de pigmentos que se adhieren a la tela.

ocre y marrón, revelan con singular maestría la concepción del mar y el tributo que a este recurso demostraron los artesanos.

Estos textiles fueron hechos con encajes bordados, agujas de madera y metal y sus tapices son de singular notoriedad. Los efectos técnicos que utilizó el hombre de Chancay se consideran inigualados. Sobresalió el brocado, la técnica de la gasa decorada y el textil pintado, todos adornados con figuras geométricas. Además, con el pincel produjeron lienzos con diseños lineales y cruzados. Por esto, el hombre Chancay demuestra en su arte la inspiración enérgica que encontró en el mar y el extraordinario concepto del color, del diseño y del fondo que dominaba.

Esta actividad de la navegación les permitió cruzar la frontera, surcando las aguas en caballitos de totora, hasta trabar contacto con otras etnias. Por tanto, la importancia que cobró el mar en la civilización Chancay expresa muy bien cómo la base económica encontraba relación con sus prendas y confección de tejidos.

Las líneas de sus trazos expresan su contacto con el alimento extraído del mar y algunos otros que habitaban en su biodiversidad, como las aves, seres antropomorfos, zoomorfos y otros creativos dibujos de libre imaginación. Así, el brocado, en los que sobresalen los colores rojo, amarillo,

Su dieta se basó en insumos obtenidos de la pesca. El caballito de totora fue su embarcación predilecta, confeccionada a base de tallos y hojas de totora, lo que les permitió desafiar la adversidad del océano. Y la relación con otras etnias distantes. Esas embarcaciones son herramientas que hasta hoy mantienen su vigencia en nuestra costa norte, muestras de un desafío cultural y manual que, desde sus antepasados, el hombre de Chancay y de toda la costa norte peruana mantiene como manifestación de identidad y del aprovechamiento de la naturaleza. 103


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Miguel Gutiérrez

LOS NARRADORES PERUANOS Y EL MAR

Desde Clemente Palma, pero sobre todo desde Valdelomar, pasando por Diez Canseco, Martín Adán, Fernando Romero, Ribeyro, Vargas Llosa, José Hidalgo, Julio Ortega, González Viaña, Calderón Fajardo, Oscar Colchado hasta Diego Trelles (un escritor de la última generación), el mar es, aunque limitada, una presencia en la narrativa peruana. Una nota que, sin embargo, caracteriza esta narrativa es que el mar está visto, soñado o imaginado desde los bordes: puertos, caletas, playas, miradores (puntas o acantilados). Es decir, el mar como elemento de contemplación, como realidad misteriosa o amenazante, como fuente de metáforas sobre la soledad y la incitación a los viajes sin término. O bien como escenario para los ritos de iniciación, como los desafíos y competencias a nado entre adolescentes para afirmar su virilidad como en “Día sábado”, el cuento de Vargas Llosa. En cualquier forma, el mar en este conjunto de narraciones es visto como exterioridad a los trabajos y los días de los seres humanos. Salvo, en parte, en las novelas El zorro de arriba y el zorro de abajo de Arguedas y, en especial, El es-

pejo del escritor piurano Fernando Angell de Lama (1926-1982) donde el mar figura como un elemento esencial del mundo narrativo. De indudables méritos literarios (aunque prácticamente desconocida), El espejo de Fernando Angell es una de las pocas novelas, si no acaso la única en la literatura peruana, en que el espacio narrativo –el mar, el universo marino- es el secreto generador de las historias y de los dramas humanos con que está tejida la trama novelesca, una trama, por lo demás, donde confluyen el relato realista con la narración fantástica alucinatoria y de terror. De los dos personajes principales, don Marcial Castillo el viejo contramaestre del vetusto remolcador “el Bocachira” es un individuo cuya existencia se ha ido forjando en su permanente contacto y enfrentamiento con el mar. En cambio, para Mateo Blancovich, el otro personaje importante de la novela, el mar, la vastedad oceánica, es un espacio de refugio y expiación por un crimen vindicativo que cometió: primero como arponero del siniestro barco ballenero el Scualum y después como solitario

y demencial farero en el peñón de Santa Eulalia, no se sabe si ubicado en algún punto del mar de Paita o en alguna región atroz de la mente. Pese a ciertos lastres que arrastra del regionalismo narrativo, El espejo es una novela que un lector moderno puede leer con placer y asombro y su autor se le revelará como un narrador diestro e íntimo conocedor del mundo marítimo y del arte de la navegación. Pienso, por ejemplo, que el narrador no ha cargado demasiado las tintas cuando, con su inmundo ejército de cangrejos carroñeros y un mar infestado de tiburones, cardúmenes de jibias, mantas y pulpos gigantes, presenta al tenebroso peñón del faro como una réplica del infierno. Asimismo su capacidad narrativa no retrocede ante el requerimiento épico trágico del relato: me refiero a la memorable secuencia en que el viejo Marcial Castillo - este capitán descalzo y analfabeto pero un héroe digno de Conrad- en su enfrentamiento a una furiosa tormenta termina hundiéndose en el mar con su desmedrado remolque, como él, tan viejo y fatigado. 105


EL MAR EN CIFRAS -La profundidad media del océano global es 3800 metros y un 65% de la superficie terrestre está cubierta por el mar. -En el margen continental peruano hay al menos 25 cañones y canales submarinos, la gran mayoría de ellos inexplorados.

-La Corriente del Golfo (que fluye desde el Caribe hasta el Nor Atlántico) es la corriente marina más veloz del planeta, alcanzando los 2 metros por segundo. -30 millones de km2 es el área total ocupada por las Zonas de Mínima concentración de Oxígeno (ZMOs), que se distribuyen en capas intermedias del océano, lo cual equivale a un 8% de la superficie total de este último.

-Existe un solo océano distribuido en 4 grandes cuencas (Pacífico, Atlántico, Austral e Índico) y varios mares, como el Ártico y el Caribe. 106


- 61 son las zonas de arrecifes de coral del Caribe que se ven amenazadas por la contaminación y la pesca excesiva. -1/3 es la proporción de la superficie costera actual de África que podría desaparecer a causa de las crecidas provocadas por el calentamiento de la atmósfera.

-El océano ha absorbido un 90% del calor liberado y un 30% de las emisiones de CO2 provocadas por el hombre, limitando así directa e indirectamente el calentamiento de la atmósfera. Ello ocurre a costa de la salud del mismo océano. -En la última glaciación, el nivel del mar descendió unos 130 metros, por lo que el litoral de Chimbote alcanzaba unos 100 km mar afuera de su posición actual. -Unas 230,000 especies de plantas y animales marinos ya han sido descritas científicamente, así como varios miles de bacterias y otros microorganismos primitivos, pero se cree que gran parte de la biodiversidad marina todavía es desconocida.

-7 grados centígrados de diferencia hay entre el mar costero del Perú y el del norte de Australia, a la misma latitud, debido al afloramiento de aguas frías y fértiles, provocado por los vientos hacia el noroeste que soplan a lo largo de la mayor parte de nuestro litoral.

-El fitoplancton proporciona un 50% del oxígeno en la Tierra y es la base de la cadena alimenticia de los peces, mamíferos y aves marinas, así como del hombre. - Según el PNUMA (Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas) hay 6,4 millones de toneladas de basura que acaba cada año en el mar, la misma que se extiende de forma desigual por la columna de agua. Mientras un 70% acaba el fondo marino, otro 15% se mantiene en la columna de agua y el resto termina en las playas, según Greenpeace.

-La productividad anual del fitoplancton en el mar peruano es del orden de 11 toneladas de carbono por hectárea. -Aunque la productividad del fitoplancton es similar a la de otros ecosistemas de afloramiento, la producción pesquera del mar peruano es unas diez veces mayor. -Se han identificado aproximadamente para nuestra costa un total de 385 especies del fitoplancton, en donde el 8% ocasiona “Floraciones Algales Nocivas” siendo el 3% de ellas potencialmente tóxicas.

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- La entidad más antigua de cuidado del mar es la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI) que trabaja desde hace 50 años para fomentar la cooperación internacional y la coordinación de programas en los ámbitos de la investigación y la observación marinas, la conservación y la protección de los hábitats marinos, la reducción de riesgos y la capacitación. -Más del 80% de las aguas residuales en los países en vías de desarrollo se descarga sin tratamiento, contaminando ríos, lagos y zonas costeras.

-El océano absorbe anualmente cerca del 25% del CO2 que se agrega a la atmósfera debido a la actividad humana, reduciendo así el impacto de este gas con efecto de invernadero en el clima

-La contaminación natural del agua potable por arsénico es considerada actualmente como una amenaza con más de 140 millones de personas afectadas en 70 países de todos los continentes.

-En total, los océanos, lagos y ríos del mundo albergan a más de 1200 especies de peces venenosos, según el último número de la revista Journal of Heredity, publicada por los Investigadores del Museo Americano de Historia Natural.

- La Tierra contiene unos 525 millones de kilómetros cúbicos de agua. La cantidad de agua que contiene nuestro planeta no ha disminuido ni aumentado en los últimos dos mil millones de años. Durante un período de 100 años, una molécula de agua pasa 98 años en el océano, 20 meses en forma de hielo, 2 semanas en lagos y ríos y menos de una semana en la atmósfera. El agua disuelve más sustancias que cualquier otro líquido. - Las esponjas son especies extraordinariamente antiguas, estimándose que ya habitaban la Tierra hace unos 600 millones de años atrás, mucho antes que otros grupos animales, como por ejemplo los mamíferos. Sus miles de especies identificadas son exclusivamente acuáticas. Al no tener boca ni aparato digestivo, los poríferos de la piel de las esponjas se limitan a filtrar el agua y capturar así las pequeñas partículas que les sirven de alimento. - El Mediterráneo cubre una extensión de unos 2.510.000 km2. Tiene una longitud de este a oeste de 3.860 km y una anchura máxima de 1.600 km. En general es poco profundo, con 1.370 m de promedio y alcanza una profundidad máxima de 5.121 m frente a la costa sur de Grecia.

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- Bajo las aguas marinas se encuentra la mayor montaña del mundo. Se trata del volcán Mauna Kea, en Hawai que mide 10.203 metros desde su base hasta la cima, aunque solo 4.213 metros emergen del mar. -El sitio más profundo del océano está en el extremo sudoccidental de la fosa de las Marianas, a 338 kilómetros de la Isla de Guam, con 11,034 metros. -Las mareas más altas se dan en el Atlántico, en la Bahía de Fundy (Canadá). El agua puede variar hasta 19 metros entre la marea alta y la baja. En la Bretaña francesa, en Mount Saint Michel, la variación del nivel del mar puede llegar a los 16 metros. -6.000 millones de habitantes es la población costera prevista para el año 2025.


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Amalamar Segunda edición  
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