Issuu on Google+

1


Tabla de contenido bacrim PaginaS 1-Imtroduccion…………………………………………………………………………………. 3 2-bandas emergentes en Colombia (bacrim)………………………………. 4 3-antecedesntes…………………………………………………………………………….. 5 4-mafias del narcotráfico……………………………………………………………. 6 5- operaciones…………………………………………………………………………………. 7 6-Relaciones entre bacrim y guerrillas……………………………………. 8 7- Aprisionamientos………………………………………………………………………… 9 8- Acciones……………………….......................................................................... 11 9- Narcotráfico y extorsiones……………………………………………………… 12 10- Atentados………………………………………………………………...................... 13 11- sitios afectados………………………………………………………………………. 14 12- Posibles métodos de combatir las bacrim…………………………… 14 13-cONCLUSION…………………………………………………………………………………. 16

JPRJ.

2


INTRODUCCION ¿En dónde están? ¿Quiénes las integran? ¿Son efectivas las medidas del Gobierno para enfrentarlas? Son algunas de las preguntas que en los últimos días el país se hace frente a las llamadas Bacrim. Y las respuestas son tantas, como opuestas. Las autoridades insisten en decir que los esfuerzos por dar con las cabezas de estos grupos es grande y que la mejor muestra de su lucha es, hasta ahora, haber logrado acabar con la carrera delictiva de Pedro oliveiro guerrero, alias „cuchillo‟. Mientras tanto, organizaciones no gubernamentales y la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones, señalan que hechos tan trágicos como el asesinato de los jóvenes universitarios Mateo Matamala y Margarita Gómez, ocurrido el lunes 10 de enero en Bocas de Tinajones, San Bernardo del Viento, Córdoba, pone en evidencia lo que desde hace mucho tiempo se viene advirtiendo: la fuerte presencia de grupos, conformados en su mayoría por desmovilizados, que están azotando a varias regiones del país, disputándose corredores del narcotráfico. Álvaro Villarraga, coordinador del área de desmovilización, desarme y reintegración de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), estuvo a cargo de un reciente informe - el segundo - que publica ese organismo y que hace una radiografía del accionar de esas bandas. la retoma de las armas por parte de algunos exintegrantes de las AUC, que no se desmovilizaron o que incluso haciéndolo decidieron retornar a la ilegalidad, deja en claro, según Villarraga, que hay rezagos del paramilitarismo que el Gobierno de Juan Manuel Santos debe saber enfrentar. ¿Cómo? Según Villarraga, la mejor forma de hacerlo es empezar a reconocer el fenómeno real que son estas bandas: “son mucho más que grupos delincuenciales”, afirma.

3


Bandas emergentes en Colombia Las Bandas emergentes en Colombia o bandas criminales emergentes (bacrim) es el nombre que identifica a una serie de organizaciones mafiosas que operan en Colombia.1Esta denominación fue otorgada por el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, al fenómeno o reestructuración del crimen organizado, luego de un proceso de desmovilización de 32 000 mil combatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el fortalecimiento de la implementación de la política de seguridad democrática y la influencia del narcotráfico. Las bandas criminales operan en todo el territorio nacional, aunque también mantienen presencia en otros países como Venezuela y Panamá. Sus aliados estratégicos son las FARC, ELN, EPL y varios narcotraficantes, debido a que su

principal

actividad es el

control sobre

el tráfico de

estupefacientes. También se tiene indicios sobre los nexos con varias mafias mexicanas, entre las que figuran el Cártel de Sinaloa, y Los Zetas. Entre sus accionares se encuentra el ataque, la extorsión y el secuestro a la población civil y miembros de la fuerza pública. Mientras que otras de sus actividades obedece al reclutamiento forzado de menores de edad y el impuesto revolucionario, una modalidad extorsiva que busca la intimidación y el desembolso de dinero por parte de comerciantes, empresarios y, en ciertas ocasiones, a compañías y empresas de diversos sectores.

4


Antecedentes La conformación de estas agrupaciones paramilitares se dio a finales de 2006, después de que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) pactaran un proceso de desmovilización durante el mandato del ex presidente Álvaro Uribe Vélez. El 15 de agosto de 2006 se desmovilizaron 31 671 combatientes, según un reporte de la alta consejería presidencial.28 Sin embargo, luego de culminar con todo el proceso, varios ex integrantes de estos grupos se rearmaron nuevamente, por lo que empezó una nueva oleada de delincuencia común. Según la Organización de los Estados Americanos (OEA), la reestructuración de estos grupos se dio por los efectos económicos favorables del narcotráfico. Cerca de 4000 hombres se alzaron en armas, repartidos en veintidós columnas, unas cifras que se manejaron luego de una serie de investigaciones y análisis por parte de varios funcionarios de la fuerza pública. Finalmente, estas agrupaciones se expandieron a lo largo de todo el territorio colombiano, donde han llegado a operar en 17 departamentos y 152 municipios. A mediados de 2011, la conformación de las bacrim se redujo a menos de diez comandos armados: Los Urabeños, Los Rastrojos, el Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia (ERPAC), las Águilas Negras, Los Paisas, la Oficina de Envigado y otras facciones menores como Los Machos y Renacer. Según la opinión pública y varios analistas del conflicto armado en Colombia, las cuatro primeras organizaciones son consideradas las más importantes y peligrosas, debido a su accionar violento y la compleja estructura que las conforma.

5


Mafias del narcotráfico Algunas organizaciones no gubernamentales (ONGs) y la Organización de Estados Americanos (OEA) han descrito a las bandas emergentes como un híbrido entre mafias, y bandas de delincuencia común más relacionadas con el narcotráfico que con el paramilitarismo. Algunas de estas agrupaciones ejercieron presión sobre varios candidatos durante las Elecciones regionales de Colombia (2007), para infiltrar y corromper al Estado en todos los niveles y beneficiar sus negocios ilegales. Un informe de la Misión de la OEA y Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP) afirmó que las bacrim amenazan a víctimas y desmovilizados de 153 municipios de Colombia, que buscan consolidar un corredor al servicio del narcotráfico con conexiones hacia Panamá y Venezuela. Según el analista León Valencia, miembro de la Corporación Nuevo Arco Iris, las agrupaciones ilegales «destruyen el orden social para poder florecer y allí está su gran riesgo para la seguridad de los ciudadanos, porque atacan a las instituciones, a los líderes sociales, a los políticos honestos, a las familias unidas a los trabajadores organizados». Valencia afirmó que hay tres tipos de bandas criminales: las emergentes, las de rearmados que después de desmovilizarse volvieron a las armas y al negocio; y las de disidentes, aquellos ex paramilitares que se salieron del proceso del Pacto de Ralito o nunca quisieron entrar. Diversos sectores políticos califican a las bacrim como «el nuevo enemigo y la mayor amenaza a la seguridad» debido a que son grupos organizados, fuertemente armados, con capacidad para planear ataques.

6


Sin embargo, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, no le aplica el calificativo de grupos u organizaciones ilegales, por el hecho de que éstas son controladas exclusivamente por el crimen organizado.

Operaciones Una de las zonas más disputadas y de mayor operatividad es el departamento de Antioquia, donde no solo se delinque por el tráfico de drogas, sino también por la minería.38 Entre varias facciones de la guerrilla, representadas por las FARC y el ELN, las bacrim utilizan estas alianzas como parte de su modus operandi, debido a que las guerrillas presentan un alto poder militar y económico, según las investigaciones de las autoridades. La extorsión juega un papel fundamental dentro de las áreas de influencia, puesto que los sectores mineros están en la obligación de cancelar una cuota mensual que oscila entre los tres y cinco millones de pesos, ya sea por el desarrollo de actividades o por el uso de maquinarias con que se trabaja. Otras zonas con mayor influencia son la Región Caribe y Pacífica. En 347 municipios del territorio colombiano operan los grupos ilegales, según un informe realizado por el Instituto de estudios para el desarrollo y la paz (INDEPAZ). Mientras que Los Urabeños y Los Rastrojos son reconocidas como las dos grandes agrupaciones que han logrado una expansión territorial considerable. Con más de 1990 y 1650 efectivos respectivamente, el panorama de las bandas emergentes se ha visto reducido a estas dos principales organizaciones que han logrado extender

7


sus actividades a otros países vecinos como Panamá y Venezuela.2 3 En estos lugares, los grupos disputan determinadas áreas, las cuales, sirven como rutas estratégicas por donde se procesan y trafican estupefacientes.42 El negocio del contrabando de gasolina, es otra modalidad que sirve como fuente de ingresos, una la labor ejercida en la frontera entre Colombia y Venezuela. Hasta $ 500 000 pesos se puede cobrar por el paso de una pimpina de hidrocarburos, debido al impuesto revolucionario. Ante la inserción masiva de los grupos armados ilegales y el inminente accionar violento, cerca de 1800 actos criminales se cometieron hasta principios de 2012, una cifra que aumenta la crisis sobre el conflicto

armado en Colombia. La Corporación Nuevo Arco Iris (CNAI) indicó que las bacrim cometen mayor cantidad de actos violentos que la misma guerrilla: «las bacrim aportan más acciones ilegales y violentas que las guerrillas»

Relaciones entre bacrim y guerrillas Las bandas criminales emergentes o neo paramilitares, son redes criminales que hacen parte de ejércitos privados que se formaron a partir de reductos de combatientes que no se desmovilizaron junto con las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia, de desmovilizados reincidentes de dicha organización y de nuevos integrantes reclutados en los últimos años. A diferencia de sus antecesores, no tienen en principio una

8


motivación antisubversiva, sino de ejercer el narcotráfico, vigilar cultivos ilegales, cooptar rentas ilegales, invertir las ganancias en negocios legales y realizar labores de contrabando, despojar de sus tierras a campesinos y hacer alianzas con políticos corruptos para intimidar y asesinar a sus opositores. Para alcanzar sus fines, se han aliado con sus antiguos enemigos de las guerrillas FARC y ELN. La alianza entre bacrim y guerrilla obedece principalmente a temas relacionados con el narcotráfico y las rutas de envío. De la misma manera que los sectores de la minería y el petróleo también se ven afectados.54 Por último, una nueva coalición en busca de nuevos intereses económicos ha surgido como una alternativa: el contrabando. Cerca de $ 12 000 000 000 000 de pesos se pierden anualmente en materia de contrabando y $ 887 000 000 000 se han logrado contrarrestar, según datos oficiales de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia.

Aprisionamientos Grandes líderes de las más importantes estructuras paramilitares han sido capturados o abatidos. Uno de los casos más citados es el de Diego Pérez Henao, conocido en el mundo criminal como Diego Rastrojo, quien fuera uno de los narcotraficantes más peligrosos del país y líder de la bacrim Los Rastrojos.56 Pérez Henao fue capturado en el país vecino de Venezuela, luego de una serie de operaciones ejecutadas por las autoridades venezolanas y colombianas. El ministro Tareck El Aissami declaró que la captura es una de las más importantes en la historia de Venezuela y aseveró: «ha sido capturado uno de los hombres más buscados

9


de América Latina, no es cualquier jefe de las mafias que hemos capturado Tanto las autoridades, como el Gobierno de Colombia, lo investigaban por cometer cerca de quinientos asesinatos, a lo largo de su largo historial delictivo, que se originó a principios de la década de 2000. Mientras que el Gobierno de los Estados Unidos ofrecía una recompensa de $ 5 000 000 de dólares por su captura, por vincularlo a los negocios del Cartel del Norte del Valle, ser uno de los principales traficadores de drogas y ser el fundador de Los Rastrojos. También presentaba una circular Azul por parte de la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL). Otra captura y posterior extradición a los Estados Unidos se dio en la ciudad de Medellín, luego de que la policía realizara una serie de seguimientos al paramilitar Luis Fernando Jaramillo Arroyave, conocido por el alias de Nano. Luis Fernando era señalado por múltiples delitos, entre ellos, en la participación y posterior fundación de la bacrim Los Paisas, en complicidad con otros individuos. Por tal motivo, el ex jefe paramilitar se convertido en el primer alto mando de una banda emergente en ser extraditado a los Estados Unidos. Otros sucesos relevantes sucedieron en torno a las bajas de dos reconocidos jefes paramilitares: Juan de Dios Úsuga David, alias Giovanny, ex jefe de Los Urabeños y Pedro Oliviero Guerrero Castillo, alias Cuchillo, ex jefe del Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia (ERPAC). El primero, miembro de un grupo de criminales que anteriormente estaba al servicio del narcotraficante Daniel Rendón Herrera, conocido por Don Mario.62 La administración de Juan Manuel Santos llegó a ofrecer una recompensa de $ 2,5 millones de dólares por su captura, mientras que

10


por Pedro Oliviero se entregaron $ 5000 000 000 de pesos. Ambos fueron abatidos por no haberse entregado a las autoridades.

Acciones El reclutamiento indiscriminado de menores de edad, una tarea que sirve para expandir y ejecutar las actividades delictivas. La situación económica y laboral del país, es uno de los principales factores para que los jóvenes se vinculen, según varias investigaciones realizadas.65 Para la Organización de las Naciones Unida (ONU) las Águilas Negras, el Erpac, Los Rastrojos, Los Paisas y Los Urabeños continuaron reclutando y usando menores para sus actividades delictivas».65 Aunque gran cantidad de jóvenes han sido liberados, las cifras revelan que por lo menos 18 000 niños han conformado las filas de las bacrim, luego de un estudio realizado por ochenta investigadores. Mientras que las fuerzas militares indican que cerca de 100 000 niños trabajan para los grupos emergentes, en especial a Los Urabeños. Las zonas donde se presenta un reclutamiento masivo son: Magdalena Medio, Golfo de Urabá, Macizo Colombiano y gran parte del departamento de Antioquia. El Derecho internacional humanitario (DIH), como organismo interventor de la población infantil, manifiesta que las únicas dos opciones viables para minimizar la práctica son «la denuncia y la capacidad del Estado de judicializar».

11


Narcotráfico y extorsiones Luego del proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), las zonas donde se traficaban drogan quedaron literalmente abandonadas, por lo que varios guerrilleros finalmente decidieron continuar con los negocios. Combatientes se acogieron al programa de desarme, según un reporte de la alta consejería presidencial, pero poco después, cerca de 13 400 ex guerrilleros decidieron retomar las actividades del narcotráfico. De acuerdo con las palabras del ex director de la Policía Nacional de Colombia, General Óscar Naranjo, las bandas emergentes mantienen el negocio del tráfico de drogas como una de sus principales actividades, porque «están supeditadas sus finanzas al narcotráfico». Según unas investigaciones realizadas por el diario El Tiempo, las principales bacrim manejan cerca del 50% de la cocaína producida, una cifra relativamente alta, debido a que la guerrilla de las FARC manejaba el 70% de toda la droga producida y distribuida. La extorsión es otra de las actividades beneficiosas ejecutadas por las bandas emergentes, «más de 1000 millones de pesos ganan las bacrim por extorsión» anualmente, en la zona fronteriza con Venezuela. Las actividades extorsivas no solo se relacionan con el desembolso de

12


grandes cantidades de dinero, las bacrim también trafican otros productos como la gasolina y todo tipo de mercancías comercializadas en almacenes específicos. Mientras que el acoso y la intimidación a comerciantes, empresarios y algunas empresas de diversos sectores, también representa una problemática para los sectores industriales.

Atentados Aunque surge como un accionar menos convencional que otros como el tráfico de drogas o la extorsión, varios atentados perpetrados por algunas bandas emergentes surgen como una estrategia criminal anteriorm ente utilizada por las Autodefen sas Unidas de Colombia (AUC). Unos de los sucesos más recordado s en 2012, fue el atentado contra Fernando Londoño, ex ministro del gobierno de Álvaro Uribe, atentado que finalmente se atribuyó a una banda emergente originaria de ciudad de Cali, según la Dijin. Por lo menos, dos personas y cincuenta y nueve heridos fue el saldo del ataque. La policía establece que uno de los motivos por el cual estas organizaciones al margen de la ley ejecutan los atentados, obedece a un control territorial ejercido sobre otros grupos

13


Sitios afectados Brisas de Comuneros, El Retiro, El Vallado, Brisas de las Palmas, Mariano Ramos, Mario Correa Rengifo, Prados del Sur, Mojica, Alto Nápoles, Siloé, Los Chorros, Belisario Caicedo, Lleras Camargo, Pízamos I y II, Brisas de Mayo, Altos de Belén y Potrero Grande.

Posibles métodos de combatir las bacrim Según León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, la estrategia de lucha contra las bacrim ha fallado simple y llanamente por constituir copia del modelo utilizado para debilitar a las guerrillas. “Y este es un fenómeno criminal distinto. para comenzar, está muY arraigado en las ciudades capitales, en los centros de producción. Eso requiere mucha labor de inteligencia, de coordinación y de depuración de las fuerzas militares”, acotó Valencia. Y es que para el director de la Corporación Nuevo Arco Iris, la presunta connivencia entre sectores de la legalidad con las bandas criminales es lo que ha permitido su expansión en las regiones.

14


“una organización de este tipo no se conforma de un día para otro. estas organizaciones crecen por los auspicios, las conexiones políticas, entre otras”, dijo valencia quien añadió que las tareas fundamentales para enfrentar a las bacrim pasan por la depuración de los cuerpos de seguridad del Estado, la creación de unidades élite y reforzar la inteligencia policial. Por su parte, Alfredo Rangel, analista político, señaló que el Gobierno Nacional debe abandonar la idea de enfrentar el reto que plantean las bacrim solo con efectivos de la Policía, pues no se está frente a un fenómeno netamente criminal. “el ejército también debería entrar a combatirlos, como hizo con la guerrilla”, aseguró rangel, quien compartió la propuesta hecha por el expresidente Álvaro Uribe, de bombardear sus campamentos. “estos son grupos organizados, con armas de asalto, con dominio territorial, aliados con la guerrilla. Eso amerita aplicarles toda la fuerza militar del estado”. Pero, pese a lo anterior, el analista conceptuó que el flagelo de las bandas criminales es mucho menor a lo que representaron en su momento las Autodefensas o las mismas guerrillas, por lo que, a su juicio, no puede considerarse este fenómeno como un fracaso de la desmovilización de las Auc. “el surgimiento de estos grupos demuestra la pervivencia del narcotráfico, no el fracaso de la desmovilización”, sentenció rangel. De otro lado, el personero de Medellín, Jairo Herrán Vargas, resume la acción que debe adelantar el Estado contra las bacrim en la siguiente frase: “más inteligencia policíal, más efectividad en la judicialización Y más acompañamiento a las comunidades. ahí está la clave”.

15


CONCLUSION si bien el conflicto armado sigue siendo uno de los mayores generadores de violencia, las nuevas bandas se presentan como la mayor amenaza. El representante en Colombia de la ONU, Christian Salazar, dijo que estos grupos, denominados bandas criminales o "bacrim" por el Gobierno, cometieron "homicidios, amenazas, extorsiones y actos de violencia sexual, y provocaron desplazamientos forzados individuales y colectivos". Salazar consideró "particularmente preocupante" el aumento del 40 por ciento de las masacres el año pasado, la mayoría a manos de estas bandas. Para el funcionario, estas organizaciones, nacidas a partir de la desmovilización en 2006 de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, tienen "elementos de continuidad" con los antiguos paramilitares. "Muchos mandos medios de las AUC tomaron posiciones clave en estos nuevos grupos", dijo, al expresar que alrededor del 50 por ciento de los actuales jefes provienen de los escuadrones de la muerte. Para Salazar, "el móvil fundamental es la obtención de lucro económico" y por ello "ejercen control social y recrean estructuras similares a la delincuencia organizada", aunque "sin evidenciar una clara y coherente ideología o intencionalidad política". "Son la principal amenaza al estado de derecho y a los derechos humanos en Colombia", remarcó, para precisar que son además los causantes de la mayoría de las masacres perpetradas en 2010. Aclaró que sus víctimas son líderes sociales, defensores de los derechos humanos, funcionarios públicos, indígenas y aquellos que simplemente se niegan a colaborar o solicitan la restitución de las que tierras que les habían usurpado.

16


Bacrim