Issuu on Google+

www.lapatria.com

E N

D O M I N G O

C

MANIZALES

omo si hubiera firmado un pacto, todos los días doña Clara Inés Mejía sale del almacén en el que trabaja en el centro de Manizales a las 11:45 de la mañana. La razón: recoger a Juan Felipe, su pequeño hijo de siete años, en el Liceo Arquidiocesano de Nuestra Señora. Pese a que ella podría utilizar el servicio de transporte escolar que algunos particulares prestan en la ciudad, prefiere hacerlo por sus propios medios pues, según ella, algunas experiencias propias y de personas allegadas le infundieron ese temor. “Mi hijo inició en el colegio el año pasado y empezamos a pagarle el transporte, pero desde hace como cinco meses preferí no volverlo a hacer porque vi cómo incumplían con las normas mínimas de seguridad. O si no mire lo de esta semana, el carro que se volteó con niños del Semenor”, dice doña Clara Inés, mientras observa el reloj en su mano izquierda y estira su mano derecha para tomar la buseta que la conducirá al barrio La Sultana. Antes de tomar su medio de transporte afirma que en una ocasión, por ejemplo, al vehículo escolar en el que se movilizaba Juan Felipe se le abrió la puerta corrediza en plena marcha. Aunque por fortuna no pasó a mayores, señala que se trata de algo que indica que lo mejor es no correr riesgos.

Pero si en Manizales por el tema de la seguridad del transporte escolar llueve, en los municipios no escampa. En Caldas cerca de 8.700 estudiantes deben utilizar jeep para llegar a sus planteles educativos, carros que en la mayoría de ocasiones tienen deficientes mantenimientos mecánicos. En julio pasado, en la Asamblea de Caldas, la propia Secretaria de Educación departamental, Luz Amparo Villegas Durán, puso de manifiesto además de

este problema, que existía otro relacionado con la cantidad de niños dentro de los camperos. En aquella oportunidad en esa corporación se analizaron varias auditorias por medio de las cuales se comprobaron que persistía el sobrecupo. Se dijo que había camperos con una capacidad para 15 ocupantes, en realidad transportan hasta 53 personas, en los denominados “racimos humanos”. El dilema es que en la mayoría de zonas del departa-

FOTOS/ARCHIVO/LA PATRIA

HABLAN EMPRESAS, GREMIOS Y PADRES DE FAMILIA

Seguridad en transporte escolar

Los transportadores escolares de la ciudad son unos completos suicidas, se desplazan por las calles a velocidades fuera del límite, aprovechando aún más las horas en que el tráfico no está congestionado; una ciudad con la topografía como Manizales requiere cuidado, la exigencia del terreno aumenta el riesgo de tener accidentes. Miguel Ángel Es preciso que tras este hecho las autoridades sean más exigentes con la inclusión y adjudicación de cupos a este tipo de vehículos, más que las de otros carros de servicio público considerando que se transporta a “niños”, por ejemplo que éstos vehículos no tengan más de 6 años de antigüedad para disminuir los riesgos de accidente. María Orozco O. Un día mi hijo llego raspado la cara y fue porque por las carreras del señor del transporte para salir a hacer otro recorrido le dejó una de las tiras del morral cogidas con la puerta y arrancó sin la más mínima precaución. Por fortuna ese día no paso a mayores. María Teresa Duque No se sabe qué es peor si mandar los hijos en un bus o echarles la bendición y pagarles un costoso transporte que los lleve “como animales” a los colegios. Señores de tránsito, por favor más cuidado a estos salvajes. Pedro Pablo García Estoy de acuerdo con todos. Aquí en los Estados Unidos las normas son muy drásticas. Los buses son especiales para transportar niños y a quienes actúan mal les imponen todo el peso de la ley. Pero que más se puede de un país como Colombia y de las normitas que tiene Manizales en tránsito. Juaquin Giraldo M Malditos transportes escolares. Hace dos años vivía en Medellín y el carro en el que iba mi único hijo de 8 añitos se pasó un semáforo en rojo y se chocó contra una buseta. Mi hijo murió, pero como fue un caso de un colegio no de ricos nunca salió una palabra en ningún periódico, pero eso tampoco me iba a devolver a mi hijo. Carlos Mejía

NO PUEDE AFLOJAR EL FRENO Gremio afirma que cumple con lo posible para evitar accidentes. Manizales tiene varios convenios con miras a impedir incidentes. La situación en municipios no deja de preocupar a las autoridades. Protección.

“Somos seguros”

Algunos transportadores afirmaron que la seguridad prima en el gremio y que no escatiman tiempo ni esfuerzos para prevenir algún tipo de incidentes de los que también dicen, ningún conductor está exento. Darío Jiménez, 18 años en el gremio

Para mí la seguridad de los niños es primordial. En esto hay gente muy imprudente que no respeta que uno lleve niños, por eso lo mejor es ser muy tolerante y muy calmado. Diría que el 90 por ciento del gremio es muy organizado y mantiene en muy buen estado sus carros, sin embargo hay quienes marcan por la diferencia. Doralba Vergara, 10 años en el gremio

Revisiones

Esas revisiones de las que habla don Aurelio, se realizan por un convenio entre las entidades comprometidas en el tema como son las autoridades de Tránsito de Manizales, la Secretaría de Educación Municipal, Asotranscal y el Centro de Diagnóstico Automotor de Caldas (CDAC), para permitir que no sea una, sino tres las revisiones anuales. “Además el último viernes de cada mes nos reunimos religiosamente para evaluar el avance en este tema en cuanto a la revisión de documentos, las escarapelas para conductores, y se organizan dos conferencias anuales sobre seguridad”, sostiene Luis Alberto Parra González, Secretario Ejecutivo de Asotranscal, empresa que lidera el tema de seguridad en los transportadores escolares. El comité de seguridad empezó a operar desde el 2004, y gracias a él, las tres revisiones técnico-mecánicas se realizan de manera compartida: una que costean los conductores, otra el CDAC y la última que tiene un menor costo. No obstante, en enero de este año el CDAC hizo un

b

mento no existen otros medios de transporte hacia los sectores rurales por lo que toca acudir a los jeep para asegurar el derecho a la educación. Por fortuna hasta la fecha no se han reportado accidentes relacionados con el transporte escolar, pero se indica que el índice de accidentalidad que registran los camperos cafeteros es razón suficiente para que se está vigilante de la seguridad de los menores.

Un microbús escolar, en el que viajaban 11 alumnos del Seminario Menor, se accidentó el martes pasado. Tres menores de edad sufrieron lesiones leves, por esquirlas de vidrio. Sin embrago el gremio dice que son casos fortuitos de los que ningún conductor está exento.

De todo tipo

Para Aurelio Hurtado, conductor de uno de los cerca de 330 vehículos de transporte escolar que ruedan en la ciudad, ese tipo de incidentes son algo que podría ocurrir en cualquier vehículo de transporte, ya sea público o particular, aunque es consciente de que el tema toma mayor importancia por tratarse de niños. “Usted sabe que un carro son tuercas y tornillos y en cualquier momento se puede presentar una falla como el de mi compañero esta semana”, agrega don Aurelio, que de los 25 años que lleva conduciendo transporte publico, los últimos 10 los ha dedicado al traslado de escolares sin incidentes. No obstante, dice que en su caso la mejor opción es realizar mantenimientos preventivos y conocer tan bien el vehículo que le permita descubrir en qué momento una de esas tuercas y tornillos empiezan a fallar. “Además a nosotros la empresa (Cootraescal) nos exige una revisión técnicomecánica cada cuatro meses”.

3

En municipios

JUAN PABLO GALLO REDACTOR/LA PATRIA

DOMINGO OCTUBRE 15 DE 2006

Los fines de semana los aprovecho para ir donde el mecánico, pues aunque se cumplen las visitas al Diagnosticentro, creo que lo mejor es que se le realice una revisión general y eso me ha evitado tener inconvenientes. José Luis Álape, 5 años transportando niños

Al aire libre y con las mínimas normas de seguridad muchos escolares deben ser transportados en algunos municipios de Caldas. Las autoridades buscan cómo disminuir los riesgos para estos pequeños que arriesgan sus vidas por el deseo de superarse.

llamado a los transportadores ya que, según ellos, estas personas “se descuidaron a finales del 2005” y muchas no acudían a sus revisiones.

Otra realidad

Hoy, 10 meses más tarde, el gerente del CDAC, Bernardo Antonio Ocampo Ramos, afirma que el ciento por ciento de los vehículos dedicados a esta actividad acuden a las evaluaciones pactadas. Cada vehículo se revisa de manera minuciosa para evitar este tipo de accidentes. “A lo que siempre le echamos la culpa es a las fallas mecánicas, y comprometemos a empresas y entidades como el Centro Diagnóstico muy olímpicamente. El llamado que hago es que determinemos culpables y si

somos nosotros, pues asumimos, así me toque investigar a un funcionario por aprobar un vehículo con detrimentos mecánicos”, indica Ocampo Ramos. Esa misma apreciación, que surgió después del accidente del martes pasado en el barrio Fátima, la comparte Carlos Augusto Restrepo, Gerente de Cootraescal, empresa que tiene cerca del 50% de los vehículos de transporte escolar de la ciudad. “Este último accidente fue un caso fortuito y no por descuido de la empresa, puesto que la mayor preocupación es precisamente tener los carros en el mejor estado”. Adicional a esto, Restrepo agrega que la compañía revisa por lo menos una vez al mes la vigencia de los

documentos de cada uno de los vehículos para que todo esté en regla. “Aquí se exige el seguro obligatorio, que el conductor tenga la licencia de conducción y los seguros de responsabilidades tanto contractuales como extracontractuales”, concluye.

Seguros

Aunque estos seguros no son prenda de garantía de que nada ocurrirá, sí son un respaldo para los transportadores y para los padres de familia a la hora de enfrentarse a un incidente. José Gabriel Duque Gallo, Gerente de Cardona Duque Seguros, sostiene que aunque todos cumplen con este requisito existe una falencia y es la cobertura. “El seguro contractual es el que ampara a los pasa-

Lo mejor es que el propio conductor esté atento a pastillas, rodamiento o cambio de aceite, porque uno no puede permitir que las cosas tomen ventaja. Es decir, que uno tenga un conocimiento un poco avanzado en lo que es el mantenimiento del carro. Gildardo Muñoz, 2 años transportando niños

Mensualmente se le hace la revisión de lo que es frenos, fuera de las revisiones exigidas. Creo que el hecho de ser joven y llevar poco tiempo en el gremio no implica que uno sea irresponsable, pues uno debe ser consciente de las implicaciones que de trabajar con niños.

jeros del vehículo, en este caso a los niños. No obstante esas coberturas no son muy altas, pues las que obliga el gobierno solo llegan hasta 24 millones de pesos de gastos médicos. Claro que eso es en exceso del seguro obligatorio, sin embargo es una cuantía muy mínima”, agregó. Duque Gallo dice que el seguro extracontractual es para cubrir daños a bienes de terceros y muertes o lesiones a personas. “El promedio de pago para un vehículo por este tipo de seguros es de 300 ó 350 mil

pesos, costo que puede modificarse debido a variables como el modelo del vehículo o capacidad de carga”. Revisiones mecánicas, seguros adicionales, y conductores responsables. Pese a todas estas medidas Clara Inés, la madre de Juan Felipe, afirma que prefiere no correr riesgos, sin embargo no sabe hasta cuándo su patrón le seguirá dando permiso para poder recoger su niño en la salida del colegio. “Si esto cambia, me tocará acudir a ellos y dejar los nervios a un lado”.


06-10-15-SeguridadTransporteEscolar