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DOMINGO ABRIL 23 DEL 2006

E N

D O M I N G O

www.lapatria.com todo se vino al suelo por algunos líos jurídicos”, agregó doña Ofelia. Se refiere a Alfonso Devia Cubillos, que estuvo en la dirección de la institución entre 1998 y 2002, tiempo en el que más cerca se ha estado de firmar un acuerdo entre la Universidad Nacional y la familia Hurtado Marulanda. “Recuerdo que llegamos a un acuerdo económico en el que ambas partes estábamos de acuerdo con el precio que se fijó. Nosotros teníamos el dinero y había la voluntad, pero cuando se fueron a firmar los documentos aparecieron problemas y por eso no pudimos”, rememora Devia Cubillos. En cuanto a las razones por las cuales no se logró concluir el negocio, afirmó que se trató de un lío meramente legal. La Universidad no podía ofrecer desembolso económico de manera directa, estas tierras se las entregó la Nación en calidad de comodato. “En aquella oportunidad ambas partes empezamos a buscar solución a esa situación, pero por ese entonces se acercó el final de mi periodo en la Vicerrectoría de la Universidad y luego me fui para el exterior a adelantar los estudios de mi doctorado y le perdí el rastro al asunto”, agregó Devia. El objetivo con la reincorporación de este terreno y de la casa a los bienes de la Universidad Nacional era remodelarla y conservar su arquitectura para convertirla en patrimonio histórico, al tiempo que sirviera para el montaje de un museo.

La vivienda está ubicada a un costado de la Facultad de Arquitectura en el sector de El Cable. La Universidad Nacional ha intentado acuerdos, pero los problemas jurídicos se han interpuesto. La casa perteneció al Jefe de Movimiento del Cable aéreo. Incertidumbre. JUAN PABLO GALLO EDITOR FIN DE SEMANA/LA PATRIA MANIZALES

Pendiendo de un hilo, como por varios años pasaron los vagones del Cable Vía que unía a Manizales con Mariquita, ha estado la historia de la casa de doña Ofelia Hurtado Marulanda, la misma que su padre, Manuel Vidal Hurtado, habitó desde 1936 cuando lo designaron Jefe de Movimiento del medio de transporte aéreo más largo del mundo. “Mi papá se tenía que entender con todo el personal de todas las estaciones que tenía El Cable. Él se vino de Mariquita, desde 1926 y luego de un tiempo le entregaron esta casa para vivir. Desde eso hace que está la familia Hurtado aquí”, afirma doña Ofelia. Hasta este punto, la historia parece normal. Pero desde la muerte de su padre, en 1970, las cosas no han sido tan fáciles para esta familia y menos para ella, quien asegura que le ha tocado batallar para no dejar perder el patrimonio que con tanto esfuerzo él les dejó. “El trato que había hecho mi papá era que le pagaran todas las prestaciones con esta casa. Él empezó a hacer todos los trámites, pero desafortunadamente se murió a los pocos años y sin haber terminado el proceso. O por lo menos eso es lo que creemos”, asegura doña Ofelia, que allí nació, creció y ha visto pasar su más de medio siglo de vida.

Museo

“Sí. Eso lo recuerdo. El doctor Devia quería montar aquí un museo”, dice doña Ofelia, aunque afirma desconocer la temática, pero se imagina que es para revivir la historia de aquello que en alguna ocasión fue considerado como el mejor medio de transporte de la economía de la región. Por ahora, ella se encarga de transportar en el tiempo a quien visite el lugar para revivir la historia del cable, que permanece incrustada en las paredes y en los corredores de aquella casa, de cada uno de los días en los que unió el oriente con el occidente colombiano con un recorrido de 72 kilóDoña Ofelia Hurtado lo único que espera es que el Estado le reconozca los cerca de 80 años que lleva Batallares metros de largo. Desde la muerte de su padre, es decir habitando, aunque sin los soportes legales necesarios, un lote que las directivas del Cable Aéreo entrega“En el mundo solo había dos pluviómedurante cerca de 36 años han sido muchos ron a su padre para que desde allí gerenciara el medio de transporte aéreo más importante que tuvo tros. Aquí en esta casa estaba uno de ellos los ires y venires para evitar que se evapo- caldas durante cinco décadas. que se utilizaba para el correcto funcionaren los recuerdos y las ilumiento del cable”, afirma doña Ofelia, mientras con su cara siones con las que antaño LA FAMILIA HURTADO MARULANDA DESCONOCE EL FUTURO DE SU CASA hace un gesto de arrepentimiento por haberlo vendido en cuidaron y habitaron aqueuno de esos momentos en los que la economía familiar no lla humilde vivienda ubicaera la mejor. da en un costado de la FaRememora también aquellos días de infancia cuando jucultad de Arquitectura en el gaban sobre las pacas de algodón que transportaban por sector de El Cable, de Manieste medio o las reuniones navideñas que se acompañazales. ban con la llegada a la estación de las vagonetas de carga y Visitas a estrados judiciade pasajeros. les, intentos de desalojos y “Cuando era el día de Navidad, en este patio, a las 4:00 hasta amenazas de estos úlo 5:00 de la mañana estaba toda la recua de muchachitos timos años deambulan por esperando a que mataran el marranito, porque eso no pola memoria de doña Ofelia. día faltar. Esto era una finca”, dice. Todo para evitar que se esAñade que todo alrededor era solo montañas. “No érafumen los esfuerzos que mos sino esta casa, allá donde está Andalucía, quedaba La ella, sus ocho hermanos, su Rosa Roja, que era de la familia Ospina; donde van a hapadre y su madre han realicer el hotel había la casa de los López y de la familia Aguzado durante cerca de 70 delo Londoño; por donde es Sancancio estaba la familia años en aquella morada. Meza, y en seguida de donde era la caldera habitaba la “Ferrocarriles nos había familia Pineda. Todos nos reuníamos aquí para las fiesentregado por ley esto, pero tas”, asegura. como los papás de esa época no decían nada de sus negocios, el abogado se aprovechó de Desde la academia esa oportunidad y tampoco nos comentó nada. Luego cuanTodos esos recuerdos invaden a doña Ofelia de melancodo se le entregó esta zona en comodato a la Universidad Nalía, la misma que no puede ocultar y que en determinados cional empezaron los problemas”, agregó doña Ofelia. momentos le convierten su voz firme y suave en un sonido La institución educativa ha intentado por vías legales tembloroso y pausado. “Nos trae nostalgia ver que esta casa que la Nación, a quien le pertenece el terreno, retome el que nos trajo tantos recuerdos tan lindos y vea. Yo tengo el poder sobre los cerca de 800 metros cuadrados sobre los consuelo de que voy a sacar esto adelante, no que me entreque, basados en la jurisprudencia colombiana, la Familia guen esto como propiedad porque no quiero, sino que recoHurtado Marulanda ahora reclama derechos. nozcan el derecho que se ha tenido aquí”, agrega. El reconocimiento de ese derecho, que por ahora le ha Por vías legales ayudado para mantenerse en su casa, es para John Jairo El abogado Jorge Mario Vargas Agudelo, aún recuerda Gómez Cardona, Decano de la Facultad de Derecho de la cuando en 1994, recién egresado de la facultad, decidió Universidad de Manizales, el que tarde o temprano le debe defender la primera demanda que recibió doña Ofelia, a reconocer el Gobierno por su tiempo en el lugar. quien conocía desde niño por que era su vecina, pleito que “La señora durante todo ese tiempo indudablemente que le ganaron a la institución educativa luego de un año. tuvo que haber realizado mejoras que incluso pueden so“Pero lo que ganamos era que no la sacaran de ahí y ella brepasar el valor del inmueble y eso necesariamente lo continuó con ese problema jurídico supremamente comtiene que reconocer el Estado. Por eso yo considero, a la plicado. Haya hubo una conciliación pero no se llegó a un El Cable Aéreo que comunicaba a Manizales con Mariquita es ahora distancia y sin conocer los documentos, que está legitimaacuerdo porque le ofrecían una plata irrisoria que no com- solo un recuerdo, en lo que doña Ofelia Hurtado no quiere que se da para pelear esas mejoras”, agregó Gómez Cardona. pensaba con la posesión de casi 70 años, en aquella épo- convierta el anhelo de tener una casa propia ya que su padre no pudo Ese reconocimiento de mejoras es para el profesional ca”, recuerda el abogado. legalizar la posesión de un terreno cuando gerenció este medio de del derecho lo que implica e invita a una conciliación o un Luego de un tiempo, Vargas Agudelo no pudo continuar comunicación desde la décadas de los 30. a transacción entre doña Ofelia y la Nación, que en este como apoderado de doña Ofelia porque inició su camino caso es la única legitimada para adelantar la acción reivinprofesional en la rama judicial, pero la labor ha pasado dicatoria por ser titular del predio. por varios profesionales del derecho que han logrado que “Esa conciliación es la más conveniente para ambas parhasta la fecha ella continúe habitando, aunque sin los sotes en este caso. La Universidad no está legitimada para portes legales necesarios, aquella antigua vivienda. adelantar la acción reivindicatoria, porque solamente tiene un comodato y quien tiene un comodato es un mero En silencio tenedor en virtud de un contrato en comodato”, agregó. Para Jorge Eduardo Hurtado Cardona, actual VicerrecDoña Ofelia, por ahora tendrá que esperar a que la Unitor de la Universidad Nacional - Sede Manizales, el único versidad sirva de puente entre ella y la Nación para lograr problema que radica allí es que el predio, ubicado dentro un acuerdo y pueda vivir en la paz y la tranquilidad, aquede una de las sedes de la institución, lo ocupa de manera lla que durante los últimos años no ha podido tener. “No irregular una familia. queda más que seguir en la lucha y después uno mira a “Hace muchos años un Tribunal le negó a la Universiver que se hace. Donde esto se hubiera arreglado ya me dad los derechos, pero el terreno sigue siendo nuestro. hubiera ido a vivir a Buga o a Cali, que son sitios que me Por esto hay dificultades de tipo jurídico. La verdad es gustan mucho”. que no veo la necesidad de informar nada sobre el tema y no quisiera ventilar esto en los medios de comunicación”, Anécdotas agregó. Cerca de 30 años de lucha por defender lo que cree tiene dereLa razón que da el Vicerrector para guardar silencio ante cho ha dejado en doña Ofelia Hurtado Marulanda algunas anécel tema es que todo se trata de asuntos judiciales que se dotas que en su momento no serían tan jocosas como se han deben tratar con la familia Hurtado Marulanda. “Ese tema hecho con la distancia. es mejor manejarlo en los estrados judiciales. Es que no Ella afirma que la persecución de algunas directivas de la Univeo el beneficio para la comunidad académica de ventilar versidad ha sido en ocasiones un tema difícil de manejar. Realgo tan jurídico”, recalcó Hurtado Cardona. cuerda cuando un día, hace muchos años, enviaron a un trabajaNo obstante, reconoce que los trámites judiciales en Codor con un machete a tumbarle las matas que tenía en los lindelombia son muy lentos por lo que el lío con este predio se ros del lote para demarcar su territorio. podría extender. Eso es, precisamente, lo que quiere evi“¿Qué va a hacer?” - le preguntó doña Ofelia al trabajador. “Ventar doña Ofelia, pues para ella lo mejor es lograr un acuergo a tumbar estas matas porque usted lo que quiere es robarse do lo más pronto posible para disfrutar de la tranquilidad el terreno de la Universidad” -respondió. “Ah, bueno, espéreme de por fin tener una casa propia. un momentico”, le dijo ella mientras ingresaba a la casa. FOTOS/MARTHA MONROY/LA PATRIA

La casa en el

aire de El Cable

En zozobra

Esa zozobra que genera la espera y el paso de los años son los que por el momento ve pasar doña Ofelia sin que su situación llegue a un acuerdo que beneficie tanto a la Universidad como a su familia y a su hijo Juan Pablo, quien según ella es el que va a poder disfrutarlo en un futuro. “Con la única persona con la que existió un muy buen diálogo fue en la Vicerrectoría del doctor Devia. Con él estuvimos tratando de llegar a un acuerdo, pero la verdad

Solo los recuerdos quedan de cuando don Manuel Vidal Hurtado (Izq.) recorría en compañía del inglés Frank Koper (Der.), constructor de El Cable, uno de los trayectos.

Unos minutos más tarde salió de la vivienda con un machete en la mano. “Qué piensa hacer” - le preguntó el hombre. “Usted que me toca una mata y yo que no respondo con este machete”. La situación le generó tanto susto al trabajador que entre madrazo y madrazo corría para evitar cualquier reacción violenta de doña Ofelia. Aunque ella ahora recuerda entre risas aquella ocasión, es consciente de que no habría sido capaz de hacerle daño al hombre y ahora reconoce que en aquellos instantes pudo haber pasado una tragedia, pues nunca pensó en qué reacción podría tener el otro hombre.


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