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Contenido y staff

El milagro de la salvación ¿Puedo perder la salvación? El "Satanás" Bíblico e Histórico. ¿Qué es un evangélico? Cono sur. Purificadores de agua para la comunidad toba Cono sur. Misión extrema & kidzone I Congreso del ministerio a la mujer en paraguay ¿Puedo ser cambiado? Por lo tanto escoge la vida ¿Y esto es todo? ¡Rescatado! ¿Por qué es importante leer la biblia?

Equipo Editorial Mario Zani, Director. El Heraldo de Santidad Javier Sottini, Redactor Asociado. El Heraldo de Santidad Coly Escobar, Diseño Gráfico. El Heraldo de Santidad Marcelo Laffitte, Editor en Jefe. Casa Nazarena de Publicaciones Superintendentes Generales Paul G. Cunningham, Jim H. Diehl, Nina G. Gunter, Jesse C. Middendorf, Jerry D. Porter, J.K. Warrick Misión Mundial Louie E. Bustle, Director de Misión Mundial David Hayse, Director de Literatura Misión Mundial

Directores Regionales y de Estrategia Hispana Gustavo Crócker, Director Región Eurasia Carlos Sáenz, Director Región México-América Central Christian Sarmiento, Director Región Sudamérica John Smee, Director Región Caribe Roberto Hodgson, Director Estrategia Hispana en Estados Unidos y Canadá Coordinadores de Literatura y de Distribución Edwin Martínez, Coordinador Literatura Región México-América Central Amparo Soledad Álvarez Moreno, Distribuidor CNP Andino Norte Jorge Chirinos, Distribuidor CNP Perú Daniel Pesado, Distribuidor CNP Estados Unidos, Canadá y Caribe Mario Zani, Coordinador Literatura Región Sudamérica EL HERALDO DE SANTIDAD es publicado trimestralmente por la CNP Editorial, Av. Presidente Perón 3251, Derqui

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EL HERALDO DE SANTIDAD Iglesia del Nazareno Volumen 61. Número III

03 05 08 10 12 15 16 18 22 24 26 29 1635, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Se autoriza la reproducción de su contenido con el permiso previo de la redacción (excepto fotos y arte litográfico), siempre que el crédito debido sea dado al autor y a esta publicación, y copia de lo publicado sea enviado a CNP Editorial. Para información sobre asuntos editoriales por favor escriba a Director de EL HERALDO DE SANTIDAD, a la dirección mencionada o al correo electrónico cnp@cnplibros.com. Para información editorial, catálogo y distribución en todos los países del mundo hispano visite www. cnplibros.com. EL HERADO DE SANTIDAD es impreso en Kansas City, Missouri, Estados Unidos; en la ciudad de México, D.F.; Guatemala, Guatemala; en Chiclayo, Perú; y en Buenos Aires, Argentina. EL HERALDO DE SANTIDAD, ISSN 1060-2135, is published quarterly by Casa Nazarena de Publicaciones Av. Presidente Perón 3251, Derqui 1635, Provincia de Buenos Aires, Argentina. ®2007 por Casa Nazarena de Publicaciones.


Nuestro pensamiento

El Milagro de la Salvación

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ra su jefe y lo veía todos los días. Hombre afable, muy agradable con todos, tanto clientes como empleados. El tenía negocio de peluquería desde hacía bastante tiempo. Ella últimamente lo había visto preocupado. Sintió que era hora de compartir con él lo que había encontrado y experimentado apenas unos meses atrás. ¡Ella se sentía feliz como nunca antes lo había sido! -Carlos, quiero compartir con usted algo que me sucedió, -dijo Sara aprovechando un momento en que ya no había clientes en el local. Los compañeros de ella pasaban a su lado aprestándose a cerrar el local, dando por concluido el día de trabajo. -¡Adelante! -Lo he visto triste últimamente. ¿Algo anda mal? Aunque era empleada, había suficiente confianza como para que Sara se animara a preguntar algo tan personal. -Sí, hay cosas que no andan bien últimamente en mi familia, -dijo Carlos sin compartir detalles-. Pero si tienes algo para contarme hazlo, por favor. Sara, en los próximos minutos testificó de su experiencia. Mencionó que por muchos meses se había sentido vacía y desesperanzada. Su hija tenía una compañera en la escuela y se hicieron amigas. Esa amistad llevó a que Sara conociera a Ester, la mamá de esa compañera de su hija, quien era cristiana. Sara y Ester, entablaron una amistad que permitió conversar entre ellas sobre muchos temas. Finalmente, llegó el día en que Sara tuvo confianza como para mencionarle a Ester las dificultades que tenía. Ester, entonces, le habló de Cristo. Sara continuó con su relato mientras Carlos escuchaba atentamente: -Después de escucharme pacientemente, mi amiga Ester me dijo: Sara, bien sabes que a menos que busquemos al Creador de nuestras vidas, será muy difícil hallar paz y felicidad perdurable por nuestra propia cuenta. Cuando ella me dijo así -prosiguió Sara- le pregunté a mi amiga: ¿Y cómo puedo hacer para encontrarme con él? Sara miró a Carlos a los ojos y añadió: -Esta es la pregunta que todos debieran animarse a hacer, Carlos. En ocasiones, la gente ante la posibilidad de encontrar la verdadera solución a sus El

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Mario Zani


Nuestro pensamiento

El Milagro de la Salvación problemas y la necesidad de tomar una decisión, prefieren dejarlo para más adelante. Hay muchas razones para actuar así y son, en cierta medida, razonables. Personalmente tenía temor a abrazar una religión, creí también que debía dejar de hacer cosas que me gustaban. Es más, pensé que nada ni nadie podría cambiar mi tristeza en gozo. -¿Qué hiciste, Sara? -preguntó curioso Carlos. -Gracias a Ester, primero, decidí dar un paso de fe. Ella me presentó la solución al gran vacío que sentía y a dar pasos concretos para encontrar la solución a los problemas y sentimientos que tenía. -¿Cuál fue la solución, Sara? -preguntó inquieto Carlos-. Pareciera como magia lo que te sucedió porque yo mismo he visto el cambio que has tenido. No eres la misma persona que conocí tiempo atrás. -No soy la misma persona, Carlos. Acepté por fe el perdón de mis pecados que Cristo ofrece a todos. Él es ahora mi Salvador y mi Dios. Él, que es mi Creador, me escucha, me entiende, y me sostiene no importa cuáles sean las circunstancias. Carlos se quedó pensativo por un momento. Finalmente Sara interrumpió sus pensamientos y le dijo: -Si quiere podemos hablar de esto más adelante, Carlos. Sara conocía a Carlos bien como para no empujar u obligar a una acción a destiempo. -No, no quiero que sea más adelante. Necesito hablar con alguien que me ayude. ¿Por qué no me llevas a la iglesia que tú asistes este fin de semana? Ese fin de semana, Sara, con su hijita, y Carlos con su familia, fueron a la iglesia. El pastor predicó un mensaje de lo que Cristo quiere y puede hacer en la vida de una persona. Carlos pasó a orar y entre llanto y lágrimas pidió al pastor que le ayudara a aceptar a Cristo. Carlos aceptó a Cristo este fin de semana pasado. Es posible que, como Sara y Carlos, en este momento usted sienta que debe dar ese paso de fe. Sepa que el Señor le escucha ahí mismo donde está y lo acepta tal como es. Al mismo tiempo, Él extiende a usted, gratuitamente, su gracia y salvación. Es mi oración que lo haga. Lo invito -o la invito- a que busque un amigo o amiga cristiana o asista a una iglesia o haga contacto con nosotros. Le ayudaremos en lo que esté a nuestro alcance para que pueda recibir a Cristo como lo hicieron Ester, Sara y Carlos. 

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Una pregunta trascendental...

¿Debe preocuparnos si rompemos nuestra relación con Dios?

Por Frank Moore*

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sta semana fui a una tienda y pensé dos veces sobre lo que había comprado al llegar a la caja registradora. Es que había un cartel que decía: “Todas las ventas son definitivas. No aceptamos devoluciones”. ¿Qué? ¿Puedo comprar con toda libertad cualquier artículo, pero más tarde no puedo cambiar de opinión? Esto no me agradó. 

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Una pregunta trascendental...

Muchos cristianos creen que este concepto describe la forma en que Dios también actúa con la salvación. Piensan que pueden aceptar la oferta de la salvación que Dios otorga, y que esa salvación se vuelve definitiva una vez que ese regalo es aceptado. Creen que no hay manera de volver atrás.

La Biblia nos advierte contra los dos, desviarnos inconscientemente o concientemente escoger el rechazar a Cristo. Advertencias contra el desviarnos, como la de Hebreos 2:1, nos recuerda de esa posibilidad. ¿Cómo nos desviamos? De la misma manera que los esposos o que los padres son negligentes y descuidan sus relaciones y se separan, de la misma manera los cristianos pueden cambiar sus prioridades y no colocar a Dios en el primer lugar en cada aspecto de sus vidas. El daño es sutil, pero real.

La creencia de los wesleyanos es que Dios desea que cada persona escoja seguir a Cristo o no, en vez de que él tome esa decisión. También creemos que él da el libre albedrío para que durante el resto de su vida la elección de esa persona sea fortalecida o rechazada. ¿Por qué creemos de esa manera? La Biblia abunda con referencias, advertencias, y ejemplos de cristianos genuinos que se desviaron y tomaron otros caminos.

Hebreos habla de rechazar a Cristo concientemente en 6:4-6 y 10:26-27. Algunas personas han interpretado estos pasajes como que quieren decir que un cristiano no puede ser perdonado de sus pecados luego de aceptar a Cristo. Si esta interpretación es verdad, entonces tenemos solo una oportunidad de arrepentirnos en esta vida. El balance de las Escrituras no apoya esta interpretación. Creo que estos pasajes quieren decir que tales pecados no podrán ser perdonados mientras la persona se mantenga en una actitud o mentalidad de rechazo al Señor.

Considere las siguientes referencias bíblicas. Hebreos 3:12-14, escrito a los creyentes, advierte en “que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad” y nos exhorta a “que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio”. De la misma manera, Hebreos 6:11-12 anima a los creyentes a ser diligentes “hasta el fin, para plena certeza de la esperanza…”. Los induce a que no sean perezosos y enfatiza a los santos que ejerciten las virtudes de la fe y la paciencia hasta que hereden las promesas.

La Biblia ofrece ejemplos de gente que confió en Dios para su salvación, que lo adoraron, hicieron su voluntad, y más tarde en sus vidas lo rechazaron. Dios bendijo a Saúl sin reparos, él fue el primer rey de Israel. Al final, Dios lo rechazó como rey porque él le dio las espaldas al Señor y lo desobedeció (1 Samuel 15:11).

Hebreos 10:38 repite el mismo principio bíblico de que el justo vive por la fe en Dios. Luego muestra la otra cara de ese principio, diciendo que si retrocede o renuncia a esa fe, no agradará a Dios.

La creencia de los wesleyanos es que Dios desea que cada persona escoja seguir a Cristo o no, en vez de que él tome esa decisión. 

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Las tres referencias implican la opción de negar a Dios. Algunas personas dirán que cualquier cristiano que rechaza a Cristo nunca creyó verdaderamente. Pero, estos pasajes no cuestionan la autenticidad original de la fe de aquellos que retrocedieron.


Pero, si usted quiere decir “perder” por causa del rechazo, por vivir voluntariamente en desobediencia a la voluntad de Dios, por romper su compañerismo con él, entonces yo le contestaría, “absolutamente sí”.

el ratón que se lleva el diente del pequeño niño. Pero, si usted quiere decir “perder” por causa del rechazo, por vivir voluntariamente en desobediencia a la voluntad de Dios, por romper su compañerismo con él, entonces yo le contestaría, “absolutamente sí”. Jesús invitó a Judas a servir en una posición de honor como uno de sus 12 apóstoles. Probablemente Jesús lo escogió en base a su talento, sus habilidades y potencial. Aún así, al final, Judas rechazó a Jesús. Creemos que la referencia de Pablo sobre Himeneo y Alejandro en 1 Timoteo 1:19-20 sugiere que eran cristianos que rechazaron a Jesús. Sus blasfemias hicieron naufragar su fe. Saúl, Judas, Himeneo y Alejandro, todos ejemplifican a gente que siguieron a Dios pero que luego renunciaron de su compromiso a él.

Dios respeta mucho nuestra libre voluntad para forzar su plan de salvación en nosotros. Él nos invita a aceptar este maravilloso regalo del perdón al perdonar nuestros pecados pasados. Luego él entra en relación con nosotros. El perdón y la relación caracterizan dos aspectos necesarios de la salvación. Dios puede salvarnos si mantenemos nuestra relación con él. Confiar en Cristo para que nos salve involucra un corazón dispuesto y fidelidad en esa relación. Una unión vital con Cristo nos protege de perder la salvación cualquiera sea la razón. l

Esta discusión asiduamente se levanta en forma de pregunta: ¿Puedo perder la salvación?

* Frank Moore es el vicepresidente académico de la Universidad Nazarena Midamérica.

Si usted quiere decir “perder” de la misma manera que pierde su lapicera preferida, yo le contestaría, “realmente no”. El Espíritu Santo fielmente le advierte de desviarse y comprometer su relación con el Padre o de cometer actos pecaminosos que no agradan a Dios. Él desea que gocemos de la vida eterna con Dios más de lo que nosotros mismos la deseamos; él no reclamará su salvación en la noche como 

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Nota del editor en inglés: Este artículo señala palabras y conceptos que diferencia la interpretación wesleyana y la calvinista sobre la seguridad eterna. Los wesleyanos reconocemos la capacidad de elegir, haciendo posible mantener inquebrantable la comunión con Dios, y la fe que se mantiene firme hasta el fin.


El "Satanás" Bíblico e Histórico

Por Joseph Coleson

Llámelo Satanás, o fuerzas del maligno, o con muchos otros nombres, pero más allá del título, ¿cuál es nuestro entendimiento de Satanás y qué significa en nuestra búsqueda de una vida santa?

l El Antiguo Testamento nunca identificó a la serpiente (nahash) de Génesis 3 con (el) Satán/Satanás.

Siendo que Job (probablemente), Zacarías y 1 Crónicas (con seguridad), fueron escritos después del exilio, podemos decir que si el Antiguo Testamento contiene una idea de Satanás como una fuerza maligna que se opone a Dios, esta idea es tardía y poco desarrollada. Satanás nunca fue presentado como algo remotamente cercano en igualdad al poder e inteligencia de Dios. Satanás no es algo trascendente.

Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

El sustantivo hebreo satan, transliteración (no traducido) “Satán”, significa “adversario”. Ocurre nueve veces en el Antiguo Testamento y generalmente tiene el significado de “adversario” o “un adversario”. (Nota de la traductora: La palabra Satanás aparece 18 veces en el Antiguo Testamento en la versión Reina Valera 1960).

Para el primer siglo, el judaísmo desarrolló la idea de un Satanás malvado y personal, en parte esa idea fue prestada del zoroastrismo persa. Aún así, Satanás nunca fue visto igual a Dios, como se considera a Ahriman, el malvado zoroastra.

l Sin el artículo definido, y significando “Satán”,

l El típico nombre Satanás en el Nuevo Testamento es diabolos o el “diablo”. Diabolos significa “acusador” o “difamador, calumniador”, parece ser

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la palabra ocurre solamente en 1 Crónicas 21:1. Algunos prefieren verla aquí como “un adversario”, y no necesariamente como Satanás.

Satanás nunca fue presentado como algo remotamente cercano en igualdad al poder e inteligencia de Dios. Satanás no es algo trascendente.

nifica “el adversario”. Se encuentra siete veces en Job 1:6-9,12 y siete veces en Job 2:1-7; tres veces en Zacarías 3:1-2, y ni una vez más en el Antiguo Testamento. La mayoría de intérpretes cristianos y judíos han entendido este título como “El Adversario”, Satanás. 

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l Con el artículo definido, “el satan” (hassatan) sig-


Los cuernos de Satanás, las pezuñas, la cola que termina en forma de flecha, la barba negra, la guadaña, y el traje color rojo son imágenes antiguas y medievales.

l Otros títulos en el Nuevo Testamento para Satanás /el diablo incluyen Belial/Beliar (2 Corintios 6:15), el Tentador (Mateo 4:3), y probablemente Abadón/Apolión (Apocalipsis 9:11). l El Nuevo Testamento identifica a la serpiente de

Génesis 3 con Satán. Mire Apocalipsis 12:9, donde cuatro nombres aparecen juntos: el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo, y aun Satanás (traducción del autor).

Pos Bíblico/Histórico l Los cuernos de Satanás, las pezuñas, la cola que

termina en forma de flecha, la barba negra, la guadaña, y el traje color rojo son imágenes antiguas y medievales. l La idea de que Satanás es un delicado caballero se hizo popular entre otros, en el cuento del Fausto y de Mefistófeles. l La idea popular en occidente como un Satanás trágico y una figura heroica, es una representación de sí mismo de Milton, en la obra Paraíso Perdido.

un sinónimo de “Satán”, especialmente dado que la Septuaginta traduce Satán como diabolos (en el siglo tercero antes de Cristo, la traducción del griego al hebreo del Antiguo Testamento).

l La idea de que Satanás es igual, o casi igual a Dios es producto del zoroastrismo, y otras doctrinas dualistas y/o gnósticas. l

Treinta y seis veces el Nuevo Testamento translitera Satán como Satanás (Marcos 1:13).

* Por Joseph Coleson. Profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico Nazareno en Kansas.

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¿Un loco, un delirante, un fanático religioso?

¿Qué es un evangélico?

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ada vez hay más evangélicos. Frente a su casa hay una familia evangélica. A la vuelta hay otra. Dos de sus compañeros de oficina también lo son. Pero... ¿qué es ser un evangélico? ¿Un fanático religioso? ¿Un desertor de la fe católica? ¿O una persona de bien? Permítame explicarle con palabras simples. La religión es muy popular en estos días. El mundo está lleno de gente que dice: “Yo creo en Dios... ¡yo soy muy creyente!”. Pero hay un refrán que afirma: “Tus hechos hablan mucho más fuerte que tus dichos”. Es decir que hay muchas vidas –muchas formas de proceder– que no se corresponden con lo que se afirma creer. Si alguien dice: “Yo soy una persona muy equilibrada, muy medida, muy tranquila” y un día vemos que por un error de su hijo pierde el control, lo insulta y lo golpea con fuerza, aquellas palabras quedan sin sustento. Así pasa con aquellos que dicen creer

Pero una simple creencia no cambia para nada la situación de una vida. Hace falta algo más. Algunos creen erróneamente que para ser cristiano sólo hace falta decir: “Yo creo en Dios”.

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Por Marcelo Laffitte


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glas del juego. En definitiva, y por lo que he visto, palpado y analizado en tantos años de periodismo cristiano puedo decir con una fuerte convicción, que un evangélico es, en su gran mayoría (¿dónde no hay excepciones?) alguien que ha dicho basta: al pecado, a la hipocresía, al egoísmo. Es alguien que reconoció su incapacidad, su vacío, su debilidad y clamó con humildad: ¡Jesús ayúdame! Es alguien que con valentía decidió pagar el precio de seguir a Dios: burlas, incomprensiones, rechazos. Es alguien que quiere ser una mejor persona y ha comprendido que eso es imposible sin la ayuda del Señor. Es alguien que ha descubierto en las páginas de la Biblia: cómo vivir, cómo actuar con la gente, con los hijos, con el cónyuge, con el dinero, con el dolor. Es alguien que podrá ser tildado de loco por algunos, sencillamente por intentar compartir con otros lo que tanto bien ha hecho a su vida. No es ni un desertor, ni un fanático. Es alguien que ha encontrado el verdadero, inmenso sentido de la existencia. Es sencillamente, alguien que ha pasado de la muerte a la vida. l

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No es ni un desertor, ni un fanático. Es alguien que ha encontrado el verdadero, inmenso sentido de la existencia. Es sencillamente, alguien que ha pasado de la muerte a la vida.

en Dios y su forma de vivir lo niega. Eso es una fe falsa. Aquel hombre cree que es equilibrado, pero no lo es. Este cree que es creyente, pero tampoco lo es. La Biblia dice en uno de sus párrafos: “La fe sin obras es muerta”. Y también afirma: “Por sus frutos conocerán a las personas”. De modo que si la forma de vivir de Juan, la forma de hablar, la manera de reaccionar ante los problemas, no me dice que él es un creyente en Cristo, no lo es. Es en vano que lo diga. Sus hechos lo niegan. No hay ladrón en el mundo –aún los que están presos- que no piense que lo mejor es ser honrado. Pregúntele a cualquier borracho y él reconocerá que lo mejor es no beber. Pero una simple creencia no cambia para nada la situación de una vida. Hace falta algo más. Algunos creen erróneamente que para ser cristiano sólo hace falta decir: “Yo creo en Dios”. Pero ese tipo de fe es paralizante. Engañosa. Mortífera. Y puede llevar a la condenación eterna. La Biblia dice que “también los demonios creen y tiemblan”. Con creer no alcanza. Y lo más importante: con creer no modificamos nuestra vida. Si usted está gravemente enfermo del corazón y sólo se limita a decir: “Yo creo mucho en mi médico”, nada va a cambiar en su afección cardiaca. Y se irá a la tumba creyendo en su médico. Lo correcto es creer, pero también hacer todo lo que el doctor le indique: tomar la medicación, hacer gimnasia o ir a la sala de operaciones. La diferencia que existe entre creer con el corazón (y hacer todo lo que Dios indica en la Biblia), y creer “intelectualmente”, es la diferencia que existe entre la salvación y la condenación. Así de simple. Así de trágico. No se puede decir “soy cristiano” y no conocer las reglas del juego (qué exige, qué otorga). Así hay millones de personas que dicen ser cristianos y nunca leyeron la Biblia. Allí precisamente están las re-


Suplemento Cono Sur Funcionan con energía solar

Purificadores de agua p E Los alumnos de ingeniería de la Universidad Nazarena de Olivet, instalaron purificadores de agua que mejorarán notablemente la calidad de vida de la comunidad toba de Naineck, en Formosa. El sistema funciona íntegramente con energía solar y necesita de muy poco mantenimiento.

l sistema de purificación de agua está finalmente instalado en la propiedad nazarena en Naineck. ¡Al fin esta comunidad gozará de agua pura! La propiedad alberga una iglesia, una casa pastoral, una clínica de salud y otros edificios en construcción, que se utilizarán para proyectos futuros. El profesor de ingeniería de la Universidad Nazarena de Olivet, Mike Morgan, se encontraba en la búsqueda de un proyecto para presentar a sus alumnos de ingeniería del último año. Algo que impactara no sólo en la comunidad, sino también en sus vidas. Con una pasión personal por las misiones, Mike escuchó acerca de la necesidad de agua pura en la provincia de Formosa, en la Colonia Aborigen de La Primavera, jurisdicción de la localidad de Naineck, en Argentina. Inmediatamente se contactó con los coordinadores de Trabajo y Testimonio de Área Cono Sur, Tim y Susan McKeithen, y les comunicó su idea. Durante el análisis del proyecto, muchas personas les comentaron sobre las dificultades que encontrarían para llevarlo

Agua potable. Antes de la intalación del sistema. 12

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a cabo. Sabiendo, también, que tendrían que coordinar todo desde Buenos Aires (a 18 horas de viaje del lugar), el proyecto parecía aún menos atractivo. Para añadir más obstáculos, el grupo que trabajaría sería de jóvenes, lo que significaba que no contaban con los fondos necesarios. Otro punto negativo a tener en cuenta, era que la mayoría de los trabajadores de la construcción estaban ocupados con la edificación del Centro de Convenciones Dr. Bruno Radi, por lo que los recursos humanos también eran escasos. A pesar del sombrío panorama, decidieron seguir adelante.

Meses de planificación fueron invertidos en el proyecto antes de la llegada -en abril de


a para la comunidad toba Agua pura. Luego de su paso por los purificadores. res Alberto y Nancy Galarza; el pastor Juan Aguirre; el pastor Ramón Bauzá; Delfín Sanagachi; los misioneros Christian y Flavia Ventura; la pastora Mercedes Fernández; y la señora Persida Velásquez. Desde Pilar, se movilizó un grupo de expertos en diferentes disciplinas: el director regional, Christian Sarmiento; el pastor Juan José Zani; Josué Monzón; los misioneros Luis Meza, Fernando Almeida, Liliana Radi, Carlos y Robin Radi, y Barry Carney; Ever Ramírez; Myriam Pozzi; Bruno Fernández; Walter Benítez; Armando Mastronardi; Marcelo Labbozzetta; Marcelo López; Graciela Radi y el personal de las oficinas del Cono Sur. Dios proveyó los El sistema fue concebido para fondos que fueron utilizados en operar con mínimos requisitos este proyecto. de mantenimiento, y se instaló un tanque de gran capacidad para proveer agua potable a todos los futuros edificios que se construirán en el predio. 2007- de los alumnos de Olivet, quienes utilizaron su primer semestre de estudios para diseñar el sistema solar de purificación de agua. Con paneles solares; bomba; filtros de carbón para quitar sedimentos; tanques de agua; y baterías que acumulan la energía absorbida por los paneles solares. El sistema de purificación eliminó toda bacteria del agua, tornándola apta para el consumo.

Un equipo de personas se organizó en Formosa para ayudar y facilitar el proyecto: los pastoMadres tobas. Ya cuentan con agua potable para sus hijos. 13

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El sistema fue concebido para operar con mínimos requisitos de mantenimiento, y se instaló un tanque de gran capacidad para proveer agua potable a todos los futuros edificios que se construirán en el predio.


Suplemento Cono Sur

Purificadores de agua para la comunidad toba

Equipo de olivet junto a Tim y Susan. Fue un gozo poder utilizar las capacidades, energías, recursos, y depender totalmente de Dios, de sus provisiones y dirección para cumplir con el objetivo. Además de brindar agua pura a toda la comunidad, se trabajó en el área de evangelismo, oración, y tres alumnos de Olivet recibieron la confirmación del llamado de Dios a las misiones y dos más a misiones en tareas de ingeniería. Dios se complace en sorprendernos día a día con su ayuda para superar obstáculos y realizar sueños. l

El profesor Mike Morgan dijo: “¡Misión cumplida! Sea para la gloria de Dios y para brindar una mejor calidad de vida a la comunidad toba en Naineck”.

El equipo de alumnos de la Universidad de Olivet debió viajar a Formosa en dos oportunidades. Debido a las complicaciones que surgieron en la Aduana argentina, formaron dos equipos, uno para preparar la instalación del sistema y otro grupo para instalarlo definitivamente en agosto 2007.

* Susan McKeithen es misionera en el Área Cono Sur y Coordinadora de Trabajo y Testimonio junto con su esposo, Tim McKeithen

El profesor Mike Morgan dijo: “¡Misión cumplida! Sea para la gloria de Dios y para brindar una mejor calidad de vida a la comunidad Toba en Naineck”.

Sistemas de filtros. En plenos funcionamiento. 14

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¡Misión Extrema & KidZone fue todo un éxito! Grupo de KidZone.

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idZone fue un esfuerzo cooperativo entre el Distrito Central de Argentina, la Oficina Regional de Sudamérica y 202 participantes de Estados Unidos, quienes plantaron 10 iglesias y terminaron la primera parte de la construcción del Centro de Convenciones Bruno Radi. A través de KidZone Extreme se introdujo una nueva clase de proyectos misioneros que combina eventos sociales y educativos con evangelismo agresivo y proyectos complejos de construcción. Los eventos fueron especialmente planificados para la República Argentina. Se trabaja para alcanzar a niños, jóvenes, adultos, ricos, pobres, salvos y no salvos.

Estos eventos incluyeron:

l Clases

para padres. de inglés. l Clases sobre el manejo de las finanzas personales. l 312 personas aceptaron a Cristo durante KidZone. l 12 personas recibieron el llamado al ministerio para usar sus dones para expandir el reino de Dios. l l Clases

2 Reuniones de Té de Damas. l 2 reuniones de Hombres de Honor. l 7 días de servicio a la comunidad. l Concierto de rock para jóvenes. l Teatro ambulante de niños. ¡Las metas fueron superadas! l Celebración de un picnic Para más información y fotos visite: www.extremenazarene.org con la comunidad. l

Misión Extrema 2008 Ven y participa de la Celebración del Centenario de la Iglesia del Nazareno y la inauguración del centro de convenciones Bruno Radi. Fecha: 12 al 27 de enero de 2008. Lugar: Seminario Teológico Nazareno en Pilar, Buenos Aires. Costo para América Latina: U$S 200 (no incluye el costo del viaje). Los U$S 200 dólares incluyen: comida, seguro médico, gastos de las actividades, transporte local a las actividades, hospedaje y un día completo de turismo en Buenos Aires. Para más información: www.extremenazarene.org

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Informe de Flavia Ventura* área Central, Región SAM

I Congreso del Ministerio a la Mujer en Paraguay

Asistentes. 86 mujeres de 3 países y 11 distritos.

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uiero agradecer a Dios por haber mostrado tan claramente su propósito desde el principio. Comprendimos que en él estaba el deseo de ministrar en forma especial a las mujeres. Contamos con la asistencia de 86 mujeres de Paraguay, Bolivia y Argentina, que representaron a 11 distritos. Las oradoras fueron Myriam Pozzi, de Argentina; Érika Ríos, de México; Susana Irigoitía, de Argentina; Juana Flavia Ventura. La organizadora del evento, junto a Sol Irigoitia, responsable de la música. 16

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Quiroga, de Bolivia y Marcela Castillo, de Argentina. ¡Qué mujeres extraordinarias para el Reino! No puedo más que decir que cada una de ellas con su experiencia y llenura de Cristo causaron un impacto espiritual en todas las congresistas, y en mi vida particular. Los temas de las predicaciones y talleres demostraron que Dios sabía de antemano las necesidades de las damas; la excelencia en la preparación y desarrollo fue destacable, y los testimonios dan muestra de que la gracia de Dios actuó desde el comienzo. Las participantes de Bolivia y Paraguay nos deleitaron con sus presentaciones culturales, demostrando una


Bolivia. Su cultura deleitó a las presentes.

excelente preparación y especial dedicación. Desde el primer día trabajé con un equipo de hermanas del Distrito Central de Paraguay. Ellas han estado en cada detalle y fueron un respaldo de oración y trabajo. Habría sido difícil sin ellas y glorifico a Dios por sus vidas y compromiso. Los testimonios de la obra divina son muchos: mujeres que tuvieron su encuentro personal con Cristo y recibieron su perdón; también testimonios de sanidad. En la plenaria “tocar su manto”, Jesucristo se reveló en una hermana que clamó por sanidad y sintió su poder manifestado en su cuerpo enfermo. Ella fue sanada esa misma tarde. ¡Y qué decir del impacto causado en otras damas que se consagraron para el servicio e hicieron pactos con el Señor para dedicar su vida a una entrega sin reparos!

quedó lleno de la presencia de Dios, los administradores del “Hotel Sol de Samber” quedaron sorprendidos por la organización y buen entendimiento del contingente. Una vez más, gracias por haber sido parte de todo esto. Somos un cuerpo y donde uno va… ¡vamos todos! Y cada uno de ustedes marchó en este desafío. l * Flavia Ventura sirve como misionera en Paraguay y Bolivia, Área Central de la Región SAM."

San Bernardino -lugar del congresoJuntas. Las asistentes en pleno. 17

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Una pregunta con respuesta

¿Puedo ser cambiado?

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uando llegué a la Primera Iglesia Hispana del Nazareno de Kansas City, conocí a Miguel. Se acercó, me dio la mano y me dijo: “pastora, mi familia y yo estamos para servirla”. Enseguida me sentí atraída por su amabilidad, aunque también algo asustada por su adusto seño y su seriedad. Con mi esposo estábamos en el proceso de ser electos pastores de dicha congregación. Enseguida supe que Miguel y su esposa Pilar eran mexicanos, de Guadalajara -lugar que conocíamos muy bien- y que eran miembros de la congregación desde hacía algunos años. Miguel se sentó a nuestro lado en el almuerzo previo a la elección. Me comentó sobre los ministerios que ellos habían comenzado a desarrollar en la congregación: el ministerio de Ujieres, el de Fortaleza Matrimonial y en especial el de Evangelismo. En cada uno de ellos, y con autoridad, capacitaban a diversos hermanos para servir al Señor.

Por Ana M. (Perla) Zani Editora de CNP malo, pecador, lleno de vicios, hice sufrir y llorar a mi esposa por mucho tiempo, andaba con malas compañías, el alcohol era mi mejor amigo; pero en medio de todo eso, el 9 de octubre de 1994 Dios llegó a mi vida y la cambió por completo. Me salvó del infierno, salvó a mi esposa y a mis hijos, salvó mi matrimonio, me perdonó. Por todo eso lo alabaré y serviré eternamente. Desde aquel día no puedo dejar de testificar a quien se cruce en mi camino que soy hijo de Dios, y que él cambia y transforma. Si lo hizo conmigo, también lo puede hacer con ellos”. Era conmovedor al ver a Pilar asentir a las palabras de su esposo.

Al final del proceso fuimos electos pastores de la congregación. A medida que transcurrían los días conocí mejor a Miguel y Pilar. Viví de cerca el ministerio desinteresado de esta pareja; y quise saber cómo se habían convertido.

Pensé que sería un testimonio más de los tantos que escuché a lo largo de mi ministerio. Pero al ver a Miguel semana tras semana servir a Dios con tanta devoción, comprendí que no era “uno más”. Él no estaba sirviendo por cumplir los requisitos de evangelismo de una iglesia local, estaba literalmente “dando de gracia lo que había recibido por gracia”. Sin duda Miguel y Pilar no podían dejar de decir “lo que habían visto y oído”.

Al momento de mi pregunta vi lágrimas en los ojos de Miguel y noté que se le hacía un nudo en la garganta. Miró a Pilar y me dijo: “Pastora, yo creí que nunca cambiaría. Era un hombre perdido,

En cierta oportunidad mi esposo tuvo que visitar a Miguel en su taller mecánico por un desperfecto en nuestro automóvil. Miguel es técnico en transmisiones. Mientras Mario esperaba ser atendido caminó por el taller. Sobre una caja de herramientas, Lámpara. Miguel Mendoza enciende la lámpara que anuncia los nuevos convertidos de esa semana. 18

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Pensé que sería un testimonio más de los tantos que escuché a lo largo de mi ministerio. Pero al ver a Miguel semana tras semana servir a Dios con tanta devoción, comprendí que no era “uno más”.

allí al alcance de la mano, tenía su Biblia abierta. Como no se puede hacer “proselitismo” en los lugares de trabajo, él simplemente usaba este “método” para “testificar en el momento oportuno”. Siempre los clientes hacían preguntas sobre esa Biblia abierta, oportunidad que Miguel nunca desaprovechaba. Prueba de ello era que vez tras vez Miguel presentaba a sus visitas a la congregación -entre ellas al mismo jefe y a su hija- y los traía al frente al finalizar

el servicio para presentarlos a sus pastores. No era de sorprenderse que a las pocas semanas, Miguel estuviera dándoles clases de discipulado en su casa, mientras Pilar preparaba una deliciosa cena al estilo mexicano con bastante ají picante. Luego de algunas clases, Miguel me anunciaba que la persona estaba lista para ser bautizada y seguir el proceso para formar parte de la membresía en la iglesia. En nuestra congregación teníamos la costumbre de encender una lámpara cuando una persona se había convertido, creo que esa lámpara fue prendida prácticamente cada fin de semana por Miguel o alguien más, y la congregación daba un aplauso al Señor por su amor. Para la gloria de Dios, recibimos una creciente congregación de 76 personas y al cabo de tres años, al momento de nuestra salida en 2004, ya habíamos alcanzado una asistencia de casi 200 personas. Hoy sigue aumentando bajo el excelente liderazgo del presbítero guatemalteco Leonel de León. Algunas personas que se convirtieron por el testimonio de Miguel y Pilar, regresaron a sus países: México, Colombia y Guatemala. Como iglesia no sentíamos que estábamos perdiendo a esas personas, por el contrario, sabíamos con certeza que la semilla del evangelio fue sembrada y que ellos regresaban como “misioneros” a sus comunidades. Cristo, una vez más había hecho el cambio, no solo 19

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Una pregunta con respuesta

¿Puedo ser cambiado? en las vidas de aquellos que lo habían aceptado como su Salvador, sino en la mentalidad de toda una congregación. La tarea de Miguel y la nuestra era la de sembrar, discipular, y enviar, del resto… el Señor se haría cargo.

de estos hombres, en su nota me dice: “Jorge tiene 55 años y aceptó al Señor. Un día me preguntó: 'Miguel, ¿tú crees que Dios pueda perdonar todo lo malo en mí?, además ya estoy viejo. Mira, por el alcohol perdí a mi familia y tengo muchos problemas'. Le respondí: 'Jorge, para Jesús no hay nada imposible, si lo hizo conmigo también puede hacerlo contigo, recíbelo hoy mismo'. Allí, con lágrimas en sus ojos aceptó a Cristo y ahora testifica que desde entonces no ha probado ni una gota de alcohol. Cada domingo Jorge llega a la iglesia -la congregación compró un ómnibus para traer a los servicios a todos esos hombres- y es candidato para el bautismo”.

Hace poco visitamos el hogar de Miguel y Pilar. Ellos siguieron haciendo la misma tarea pero con una nueva visión y de acuerdo a las necesidades de la gente en la comunidad: “anunciar a Aquel que cambió sus vida y la de su familia”. Desde el 16 de setiembre de 2006, él y un grupo de personas voluntarias de la iglesia se involucraron en “El Puente”, un ministerio de evangelismo, discipulado, compasión y ayuda a unos 40 hombres que lo han perdido todo por causa del alcohol y las drogas. Esos hombres son hispanos. La iglesia les provee cada sábado un desayuno caliente y se les brinda ropa, calzado y medicinas. En ciertos casos hospedaje, se los visita en los hospitales y se los ayuda con las traducciones que necesiten.

Para la gloria de Dios, recibimos una creciente congregación de 76 personas y al cabo de tres años, al momento de nuestra salida en 2004, ya habíamos alcanzado una asistencia de casi 200 personas.

Los domingos, Alma Rosa García, Jaime López, Edson Palacios y Leonel Sarazúa están involucrados en este ministerio. Las hermanas les preparan un almuerzo luego del servicio dominical. Toda la iglesia ayuda con las comidas; se asignan a diferentes familias cada sábado y domingo. Los hombres viven o vivían debajo de un puente en Kansas City, Missouri, entre las calles South West y César Chávez. Miguel me escribió contándome sobre algunos

También me contó sobre Carlos, un hombre de 37 años quien aceptó al Señor en setiembre de 2006. Carlos le decía a Miguel que había aceptado a Jesús mientras lo escuchó predicar. Él era un hombre que vivía en casas abandonadas y tenía problemas con el alcohol. Cuando Miguel me dio esta nota, hacía cuatro semanas que Carlos no tomaba, ahora alquila una casa y testifica que es “otro hombre cambiado por la gracia de Dios”. También supe de Octavio, un hombre de 58 años, borracho, que vivía tirado en las calles. Pero escuchó el mensaje de salvación de Maria Luisa y su esposo el Rev. Leonel de León -pastor de la Primera Iglesia Hispana del Nazareno en KansasCity- junto a Miguel Mendoza y su esposa Pilar (Izq.a der.) 20

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MIGUEL MENDOZA. En una de las clases para la ordenación en los cursos de CENETA. el de capacitar a otros. La influencia de Miguel se ha extendido a muchachos y señoritas como lo son Jaime, Uriel, Alex, Jeanira, Hugo, Israel, Carlos, José, Norma y otros que siguen sus pasos. ¿Sabe?, si Dios hizo una obra en usted -y sin duda la hizo- vaya y cuente que Dios sigue cambiando y transformando vidas. Sólo tiene que decir: “Si lo hizo conmigo, también lo puede hacer con usted”.

He pensado en la vida e influencia de Miguel y Pilar. He pensado en los muchos que han sido impactados por el testimonio de esta pareja de laicos fieles a quienes he tenido el privilegio de pastorear. Cada vez que Miguel nos llamaba decía: “Pastores, aquí llamo para reportarme”, e inmediatamente pasaba a enumerar a los tantos que había tenido el privilegio de hablarles de Jesús. Él no se asusta que tenga que hablar de Jesús en inglés, porque varias de esas personas hablaban solamente ese idioma. También he pensado en la influencia de toda la congregación hispana que anunció -y aún lo sigue haciendo- el mensaje del evangelio en su zona de influencia. Sí, creo con certeza que si un pecador como Miguel pudo ser cambiado por el poder del Cristo del Calvario, también cada una de nuestras iglesias pueden ser influidas por otros “Migueles” que están dispuestos a ir y contar el milagro de Jesús en sus vidas.

Hoy me escribió nuestro pastor Leonel desde Kansas City y dice: “Le cuento que Miguel está tomando la responsabilidad de pastor en una nueva misión compartida entre la Primera Iglesia Hispana, con el liderazgo y la iglesia de Shawnee con la logística (una iglesia cercana de habla inglesa)”; y añadió: “Nuestra iglesia, su iglesia, no ha bajado de un promedio de 200 personas, el domingo pasado tuvimos 230, y casi semanalmente hay nuevos convertidos. Iniciamos un plan agresivo de discipulado para no dejar que “nadie se escape”, y Dios está respondiendo de manera increíble a nuestro ministerio. ¡Estamos en victoria!” Sigamos rogando que el Señor levante laicos fieles que anuncien que todavía Dios transforma y cambia vidas; y que mueva a las congregaciones para que descubran las necesidades de sus comunidades. l

Cada vez que Miguel nos llamaba decía: “Pastores, aquí llamo para reportarme”, e inmediatamente pasaba a enumerar a los tantos que había tenido el privilegio de hablarles de Jesús.

Tanto Miguel como Pilar tienen el don no solo de testificar lo que Dios hizo en ellos, sino también 21

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Miguel y aceptó a Cristo como su Salvador. Ahora daba gracias a Dios, es un hombre nuevo y ya tiene su casa. Miguel me habló también de José, un hondureño de 25 años, perdido en las drogas y el alcohol, quien testifica que desde que vino a la iglesia y aceptó a Jesús ya no se droga ni bebe.


El poder de elegir...

¡Por lo tanto escoge la vida! Por James H. Diehl Superintendente general Iglesia del Nazareno

Cada día tomamos decisiones que nos llevan a vivir… o a la muerte. El gran poder que poseemos es el poder de escoger. Nuestra más importante elección es entre la vida y LA MUERTE. ENTRE LO BUENO Y LO MALO.

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n febrero 16 de 2005, un escritor de renombre internacional escribió una nota desde su hogar en las montañas de Colorado: “No más juegos. No más bombas. No más caminar. No más diversiones. No más natación. 67. Eso es 17 años pasados los 50. 17 más de los que deseo o quiero. Aburrido… No hay diversión para nadie. 67. Te estás poniendo avaro. Actúa la edad que tienes. Descansa, esto no dolerá”. Cuatro días más tarde se suicidó. Él escogió la muerte.

años de matrimonio, cuando tu casa es hipotecada, cuando te han robado tus pertenencias, cuando tienes un automóvil que no funciona, cuando no has trabajado por 12 años, cuando no te pagan la manutención para tus hijos, y cuando tienes que criar a dos niños, te preguntas si podrás confiar en alguien otra vez. ¿Qué haces?”

Diecisiete días antes de este acontecimiento, una dama a quien llamaré “Janice” solicitó por primera vez su licencia de ministro de distrito. Ella escribió a la Junta de Credenciales Ministeriales: “Conozco el dolor de la separación… cuando se te ha quitado todo, cuando tu esposo te abandona después de 18 22

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Ella continuó escribiendo: “¡Sé que Jesús es real! Él ha expresado su amor por mí y mi familia cuando pasé por el divorcio. El Señor proveyó para mí y mis hijos. Hubieron amigos que nos escucharon, oraron, amaron, y nos animaron. Una casa con el al-


quiler pagado por dos años, un automóvil, un trabajo, y amigos que ofrecieron cuidar a mis hijos mientras trabajaba… y hasta encontré 100 dólares en mi cartera. ¡Todo me fue dado por el amor de Cristo Jesús! ¡Yo sé que Jesús es real!” Janice escogió la vida.

Dios lo pone frente a nosotros, “vida y bien, muerte o mal”. Él nos da el increíble poder para escoger. Luego nuestro amado Dios nos da un consejo directo: “por lo tanto escoge la vida”. ¿Por qué? “Para que los dos, tú y tus descendientes vivan”.

Hace muchos años Dios habló a su pueblo y les dijo: “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien; la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu DIOS, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado; y Jehová tu DIOS te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella”. Él continúa y hace que la elección sea distintiva: “… os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30:15, 16, 19).

Esas elecciones no solo se hicieron hace más de dos mil años, se realizan hoy por cada uno de nosotros, cada día que vivimos: elecciones entre lo bueno y lo malo, vida o muerte, bien o mal. Y el consejo de Dios es el mismo que le dio a su pueblo en tiempos de Moisés: “Por lo tanto, escoge la vida, para que tú y tus descendientes vivan”.

El escritor de 67 años escogió la muerte. Janice, una mujer de mediana edad, escogió la vida. ¡Qué dramática diferencia! El gran poder que poseemos es el poder de escoger. Nuestras elecciones más importantes, ya sea en las planicies de Moab o en nuestro mundo frenético de hoy, es entre “la vida y el bien, o la muerte y el mal”. Jonathan Edwards dijo: “Solucionado: que todos los hombres deben vivir para la gloria de Dios. Solucionado: ya sea que otros lo hagan o no, yo lo haré”. ¡Qué ejemplo del poder de escoger!

El gran poder que poseemos es el poder de escoger. Nuestras elecciones más importantes, ya sea en las planicies de Moab o en nuestro mundo frenético de hoy, es entre “la vida y el bien, o la muerte y el mal”.

La mayoría de las veces nuestras elecciones no son tan dramáticas entre escoger la vida o la muerte. Son más bien entre lo bueno y lo malo, entre lo que es correcto y lo que no lo es; es escoger entre Dios y la manera del mundo. Pequeñas elecciones, una y otra vez. Elecciones que nadie más ve, excepto Dios. Pero esas pequeñas, día a día elecciones determinan nuestro carácter y nuestro destino. Estas pequeñas frases desde el corazón de Dios han estado sonando en mis oídos en las últimas semanas: “Por lo tanto, escoge la vida”. Estoy de acuerdo con Jonathan Edwards: “Solucionado: que todos los hombres vivan para la gloria de Dios. Solucionado: que otros lo hagan o no, yo lo haré”. También estoy de acuerdo con Janice: “Yo escojo a Jesús”. ¿Cuál será tu elección hoy? ¡Cuando escoges lo correcto, cuando escoges lo bueno, cuando escoges a Jesús, tú escoges la vida! “¡Por lo tanto, escoge la vida!” l

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Y es seguro, estas palabras de Dios nos hablarán cuando nos encontremos ante embarazos no deseados: “escoge la vida”. El resto de la oración es en extremo aplicable: “para que tú y tu descendencia vivan”. ¡Escoge la vida!


Éxito, dinero, trabajo...

¿Y esto es todo?

Por Debbie Daniels

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recí en Los Ángeles como una niña de alto riesgo, hija de una madre soltera. Mamá trabajaba en forma constante, mi padre vivía muy lejos, y veía a mi hermana mayor -Susie- como la única figura de autoridad en mi vida. No fui llevada a la iglesia ni me enseñaron sobre el Padre celestial, a quien ahora conozco. Durante los años de secundaria, Susie se mudó a Missouri a vivir con nuestro padre, su esposa y sus tres niños. Yo me quedé con mamá, quien por entonces, cayó en una profunda depresión. Desde ese momento me convertí en la madre de mi mamá. Cada vez que veía a papá y a su familia -una vez al año- me sentía como una visita y no como parte de ella. Después de ocho años en la escuela secundaria, llenos de las cargas que se generan al vivir lejos de Cristo, dejé nuestro pequeño departamento en California para asistir a una universidad privada en el norte de Oregon. Durante mi primera noche allí asistí a una fiesta donde abundaba la cerveza. Ese fue el comienzo de cuatro años de beber varias noches a la semana. Creo que inconscientemente esperaba que el alcohol adormeciera el dolor que había llevado conmigo a la universidad. A través de todos esos turbulentos años, mi tía Loretta -la única cristiana en la familia- seguía orando por mí.

Al graduarse de la universidad, Debbie tenía todo lo que podía desear: trabajo en la televisión, un novio buen mozo y seguridad financiera. Pero fue entonces, cuando encontró algo mucho mejor. 24

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Después de cuatro años penumbrosos en la universidad, me dirigí a Seattle con todo lo que había deseado tener: un título universitario, un hermoso trabajo en la televisión, un novio buen mozo, y un futuro financiero promisorio. Aunque desde afuera parecía que lo tenía todo, interiormente me preguntaba: “¿Y esto es todo?” Aun en las fiestas ruidosas donde reía con mis amigos,


me sentía sola, y comencé a ver cómo la desesperanza se apoderaba de toda mi vida. Un viernes por la noche, al detenerme en una luz roja de un semáforo, me quedé fascinada con la construcción de una nueva iglesia. Como quedaba cerca de mi casa, comencé a prestar atención al desarrollo de la obra. Cierto día vi que dos hombres colgaban un cartel que decía: “Bienvenidos. Nuestra iglesia puede ser su hogar”. Quise conocer lo que había detrás de esas hermosas ventanas, un domingo me levanté temprano y me encaminé a la Iglesia del Nazareno de Aurora, en Seattle. Mientras salía de mi automóvil recuerdo que pensé: “¿Qué estoy haciendo aquí? Si yo no voy a la iglesia”.

Aunque desde afuera parecía que lo tenía todo, interiormente me preguntaba: “¿Y esto es todo?” Aun en las fiestas ruidosas donde reía con mis amigos, me sentía sola, y comencé a ver cómo la desesperanza se apoderaba de toda mi vida.

aceptar a Jesús, a que pasaran a orar al altar. Deseaba ir, pero no podía moverme. El pastor Tharon Daniels sintió que el Espíritu Santo le decía que describiera lo que es un altar y lo que allí se hacía. Él me guió al siguiente paso y me dirigí al frente, a encontrarme con Jesucristo, esa mañana de un domingo de noviembre de 1988. Dejé el altar sintiéndome libre por primera vez. De inmediato Dios vino a morar en mí. Pronto supe que mi decisión tenía un precio: perdí a mi novio, a todos mis amigos de la universidad, y a la mayoría de mi familia. Todos creían que me había vuelto loca. Derramé muchas lágrimas por el precio de seguir a Cristo, pero deseaba más la vida que él quería darme, que la vivida hasta entonces. En ese momento no tenía la menor idea de que los planes de Dios para mí eran diez mil veces mejor de lo que yo había soñado. Con el tiempo me casé con el hijo del pastor, Scott, y Dios nos ha bendecido con cuatro hijos preciosos. La familia de mi esposo vino a ser el modelo que tanto había necesitado: ellos se aman y me aman. Muchos de mis amigos y casi todos los miembros de mi familia han aceptado a Cristo como su Señor. Estoy tan agradecida a mi tía, porque nunca dejó de orar por su sobrina, y a una ujier que verdaderamente ayudó a una inconversa a sentir el amor de Cristo.

Fui acogida por el amor de Cristo en la forma de una dama ujier llamada Dolly Kirkeide. Ella me recibió con un amor genuino, que nunca antes había sentido. Después de ser recibida con amabilidad en la escuela dominical, seguí a la gente hacia el santuario, y me senté en la penúltima fila. Mientras el pastor predicaba, me pregunté cómo era posible que ese hombre conociera mi historia. Al final del mensaje, invitó a quienes quisieran 25

Dios es bueno. Si alguna vez piensa si todavía Dios obra milagros, la respuesta es SÍ. Mi vida es testimonio del poder de la oración, y de la transformadora gracia de Dios. l N. de R.: Debbie Daniels sirve actualmente en la Primera Iglesia del Nazareno de Pasadera, California, donde Scott es pastor. Ella trabaja con mujeres y madres solteras. (HT)

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Mi suegro me dice que el cartel de bienvenida de la iglesia que yo había visto, jamás existió. Mi familia y yo creemos que sin duda fueron ángeles que Dios envió para captar mi atención.


“... a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).

¡Rescatado!

Por Perry Lane

Cuando la tragedia nos azota, podemos contar con Dios, aun en la forma que menos esperamos.

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n un momento todo estaba bien mientras me dirigía a trabajar. En un segundo una gran sacudida cambió mi vida. Sin duda habían pasado unos pocos minutos desde que me despedí y besé a mi esposa Erin y a mi hijo de dos años, Peyton. Traté de pensar en ellos, de pensar en cualquier cosa, pero el terrible dolor cruzaba desde mi espalda hacia mi pecho. Mientras estaba inmóvil, mi corazón fue atraído hacia el Señor. “¡Amado Dios, ayúdame!”, imploré. No era la primera vez que había hecho esa oración. En los últimos dos años había tenido varias luchas. Pero esta era diferente. Me di cuenta que ahora mi propia vida dependía de él. Justo que el sol comenzaba a elevarse, me envolvió una completa oscuridad. Por momentos estaba conciente. En ese momento, me di cuenta que los bomberos trabajaban con denuedo para liberarme. Luego escuché un helicóptero, me llevaban a un centro de traumatología. Oía voces extrañas, me tomaban radiografías, sentía manos suaves. En momentos de lucidez, mi mente se dirigía al Señor. El sermón y la lección de la escuela dominical del día anterior habían llenado mi mente mientras me preparaba para ir a trabajar esa mañana. ¡Aun estaba llevando mi Biblia ese día! El Señor estaba llamando a mi corazón. Con la determinación de comenzar a caminar en la luz que había conocido, 26

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decidí que ese era el día para renovar mi relación con Cristo y permitirle que restaurara mi alma. ¡Mi alma necesitaba ser restaurada! Por dos años antes de esa mañana de enero de 2003, había experimentado una desilusión tras otra. Todo había comenzado en el verano de 2001. Había sido maestro de escuela primaria por cinco años cuando comencé a sentir que el Señor me llamaba a

seguir la carrera de bombero. Terminé con éxito la capacitación como técnico para emergencias médicas y los cursos para ser bombero. Luego comencé con la tarea de buscar trabajo. Cada solicitud llevaba varios meses de espera, exámenes y entrevistas. Los exámenes eran físicamente agotadores, por lo que continuamente acondicionaba mi cuerpo. Con diligencia me preparaba para cada examen físico y escrito. Seguí pensando que mi persistencia valía la pena. Cada vez que llenaba una solicitud, la colocaban entre los mejores candidatos. El trabajo estaba tan cerca de mis manos, pero no me escogían. En verdad creí que el Señor continuaba guiándome y que eventualmente recibiría una oferta de trabajo. Pero, el rechazo me cansó. Siendo que Dios, aparentemente no abría las puertas, comencé a intentar depender de mí mismo y hacer que la carrera fuera una realidad por mis propios medios. Mientras diseñaba mi ruta al éxito, pronto me encontré en un oscuro y desconocido trayecto. Temía ir a la iglesia. Dejé de orar, y mi Biblia permanecía sin abrirse. Dios parecía muy distante. Pensé que si obtenía el título de enfermero auxiliar mejorarían las oportunidades para encontrar trabajo como bombero. En noviembre de 2002, me dieron el trabajo de técnico para emergencias médicas en un pequeño hospital en Iowa, y me inscribí para los cur-

Pero, el rechazo me cansó. Siendo que Dios, aparentemente no abría las puertas, comencé a intentar depender de mí mismo y hacer que la carrera fuera una realidad por mis propios medios.

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“... a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).

¡Rescatado! otras formas. El accidente terminó con mi trabajo y carecíamos de beneficios. La carga financiera era devastadora. ¿Cómo pagaríamos las cuentas? ¿Con qué dinero compraríamos la comida?, me preguntaba una y otra vez. Los días eran largos y las noches solitarias mientras descansaba en mi sillón. Cuando mi familia dormía, yo luchaba con la depresión y el miedo. Cuando no podía dormir, comencé a llevar mis preguntas y cargas al Señor. Aunque nuestras necesidades eran grandes, Dios me aseguró que él era mayor. Dios comenzó a derramar sus bendiciones sobre nuestras vidas. Nuestra clase de escuela dominical de la Iglesia del Nazareno de la Universidad de Olathe, Kansas, levantó una ofrenda para nosotros. Amigos, familia y aun gente que apenas nos conocía, nos cubrieron con sus oraciones, visitas, comida, y regalos de dinero. El Señor amorosamente proveyó para cada necesidad.

sos de enfermero auxiliar. Hicimos los planes para mudarnos de Kansas. Aunque esta era una hermosa oportunidad, mis sueños de ser bombero se veían muy distantes. Pero seguía determinado en seguir con el camino que había escogido. Allí me encontraba emocionalmente cuando Dios comenzó a llamar mi atención hacia él. Justo cuando había decidido regresar a él, mi vida estaba fuera de mi control. Por un simple viraje, ahora mi vida dependía solo de él. Los calmantes hacían que mis pensamientos fueran borrosos, pero sí supe que tenía dos fracturas en la cervical, una arteria obstruida que quedaría como una herida permanente, y heridas en la rodilla que llevaría semanas de terapia. Estaba vivo, pero imposibilitado. Después de cuatro días, regresé a casa pero me sentía mal. En vez de estar físicamente activo, quedé confinado a un sillón. No podía sostener mi cabeza en forma recta por el trauma del cuello.

Tres semanas después del accidente dimos la bienvenida a Preston. ¡Qué maravilloso era sostener a ese pequeño bebé! Di gracias a Dios que estaba con vida para ser el papá de esos dos niños.

Las tareas simples eran imposibles. En vez de cuidar a mi esposa embarazada, ella tenía que cuidar de mí. Mi corazón sangraba mientras repetidamente trataba de explicarle a Peyton por qué no podía jugar con él. Me di cuenta cuán impedido me encontraba en

El 1 de agosto celebré mi cumpleaños y me reuní con mi neurocirujano. Al finalizar ocho meses de estar incapacitado se me dio de alta para trabajar, pero no tenía trabajo. Las lesiones terminaron con mis sueños de ser bombero. Pero ya no debía preocuparme por mi futuro. Esa tarde, recibí una oferta de trabajo para enseñar segundo grado.

Las lecciones que aprendí durante esta tormenta en mi vida son eternas. Experimenté el verdadero corazón de Dios y aprendí de su inmensurable amor. En sus brazos, encontré el refugio seguro, el amoroso cuidado, y el amor más allá de toda comprensión.

Las lecciones que aprendí durante esta tormenta en mi vida son eternas. Experimenté el verdadero corazón de Dios y aprendí de su inmensurable amor. En sus brazos, encontré el refugio seguro, el amoroso cuidado, y el amor más allá de toda comprensión. Dios podría haber puesto fin a mi vida esa mañana, pero en lugar se ello, me rescató física y espiritualmente, y por eso estoy agradecido. l

N. de R.: Perry Lane es maestro de escuela elemental en Chariton, Iowa. 28

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La respuesta a una pregunta crucial...

¿Por qué es importante leer la Biblia?

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a palabra de Dios enseña que cuando aceptamos a Jesús nacemos espiritualmente. Esto implica, que para crecer, debemos alimentarnos en forma adecuada. Las madres comprenden muy bien este concepto. Si un bebé recién nacido no se alimenta... muere. Ese mismo riesgo corremos quienes nacimos en forma espiritual y no nos alimentamos bien. Para alimentar a un bebé debemos tener en cuenta algunas indicaciones básicas, la cuales se aplican también a la vida espiritual:

La Biblia es una obra extraordinaria que ha sobrevivido de manera sobrenatural a través de los siglos. Pero, sobre todo, la Biblia es un libro de salvación, es la revelación de Dios a los hombres, para que por medio del conocimiento personal de Jesucristo nuestras vidas sean transformadas. 29

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1. La alimentación tiene que ser dosificada, es decir en días y horarios predeterminados. 2. La cantidad de alimento debe ir incrementándose en forma progresiva. 3. La salud y el crecimiento de un recién nacido, depende de la calidad de sus alimentos. La palabra de Dios nos dice: “Desead, como niños recién na-


La respuesta a una pregunta crucial...

¿Por qué es importante leer la Biblia?

A. La Biblia se escribió en un período de 1.600 años. B. La Biblia fue escrita por más de cuarenta autores de diferentes nacionalidades, oficios, culturas y condición social, por ejemplo: 1. David fue pastor de ovejas. 2. Salomón, rey de Israel. 3. Isaías, miembro de la nobleza. 4. Mateo, contador. 5. Lucas, médico. 6. Pedro, pescador. Lo interesante es que los diferentes autores de la Biblia, aunque no se conocieron entre sí, escribieron sobre un mismo propósito: el mensaje de salvación. C. La Biblia está dividida en el Antiguo y Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento posee cinco secciones: •Pentateuco: 5 libros •Libros históricos: 12 libros •Libros poéticos: 5 libros •Profetas mayores: 5 libros •Profetas menores: 12 libros •Total: 39 libros D. El Nuevo Testamento está compuesto por: •Evangelios: 4 libros •Libro histórico (Hechos): 1 libro •Epístolas o cartas: 21 libros

Originalmente los libros de la Biblia no fueron divididos en capítulos y versículos. Recién en el siglo XIII d.C. se estructuró de esa manera para facilitar la búsqueda de los pasajes. Cuando necesitamos ubicar un pasaje bíblico, primero debemos reconocer si el libro citado se encuentra en el Antiguo o Nuevo Testamento. Luego ubicar el capítulo (número grande) y finalmente el versículo (número pequeño). E. Los idiomas originales de la Biblia son el hebreo, el griego y el arameo. Las versiones de la Biblia que utilizamos en nuestros días, son traducciones a diferentes idiomas del mundo, como por ejemplo: español, inglés, francés, etc. Se estima que la palabra de Dios o porciones de ella fueron traducidas a más de 2500 dialectos e idiomas. Algunos creen que la Biblia es un interesante libro histórico pasado de moda, pero Hebreos 4:12 nos dice todo lo contrario:

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. La Palabra es viva porque tiene vigencia, no ha pasado de moda, es tan actual como las noticias que leímos esta mañana. La Palabra es eficaz porque da resultados, trae alivio a nuestra existencia, puede transformar vidas, puede generar un cambio en nosotros y dice la verdad, por lo tanto puede ayudarnos hoy. II. Beneficios que obtenemos al leer, meditar y poner por obra la palabra de Dios A. Tenemos una vida sólida, robusta y creciente. “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en caminos de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da

La Palabra es eficaz porque da resultados, trae alivio a nuestra existencia, puede transformar vidas, puede generar un cambio en nosotros y dice la verdad, por lo tanto puede ayudarnos hoy. El

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I. Datos importantes en cuanto a la Biblia

•Libro profético (Apocalipsis): 1 libro •Total: 27 libros •Total en la Biblia: 66 libros

cidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2). Para el creyente, el alimento espiritual puro, no adulterado es la Biblia.


Para el creyente, el alimento espiritual puro, no adulterado es la Biblia.

para hallar algo hay que buscarlo primero. O sea que si queremos ser sanados y renovados, debemos estudiar la Biblia. D. Nos da victoria frente a las mentiras de Satanás. La única forma de vencer a Satanás es a través de la palabra de Dios (Mateo 4:1-11). Si existe algo que nos dará la victoria frente a Satanás, es el hacer nuestra esa Palabra. La lectura, estudio y obediencia de la Biblia trae grandes beneficios para nuestra vida como creyentes, pero debemos asumir con responsabilidad la parte que nos compete: • Para ser como un árbol plantado junto a corrientes de agua, debemos aprender a deleitarnos en la Palabra y meditar en ella todo el tiempo. • Para ser guiados por el consejo de Dios a través de la Biblia, no sólo debemos leerla, sino también obedecerla. • Para ser renovados y sanados por la Palabra, necesitamos buscarla para luego hallarla. El

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fruto a su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1:1-3). Este pasaje nos habla de alguien que “se deleita en la palabra de Dios y medita en ella todo el tiempo”, nos habla de alguien que encontró la verdadera felicidad al descubrir la voluntad de Dios para su vida. Y compara a esta persona como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que cumplirá con su propósito y prosperará en todo. B. Somos guiados por el consejo de Dios en nuestra vida cristiana. El Salmo 119:105, dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”. La Biblia nos muestra el camino por el que debemos andar, nos advierte, nos ilumina y nos ayuda a no perder el rumbo. Una lámpara sólo es útil si la tenemos y utilizamos. Lo mismo sucede con la palabra de Dios, debemos leerla y ponerla en práctica para que sea eficaz. C. Encontramos salud espiritual y renovación. “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tus oídos a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón. Porque son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo” (Proverbios 4:20-22). El escudriñar y obedecer las Escrituras como nos enseñó Jesús, nos sana, renueva y conduce a la vida eterna. Pero hay un detalle interesante: “es vida a los que las hallan”. Y

• Para vencer la tentación, como Jesús lo hizo, tenemos que apropiarnos de la Palabra, leerla y conocerla. Conclusión Hay algo importante que debemos entender: nuestra vida espiritual está en peligro si no nos alimentamos de la palabra de Dios y sólo estaremos satisfechos cuando hayamos experimentado en nuestra vida el consejo del Creador. Al leer nuestra Biblia debemos recordar: • ORAR antes de comenzar y pedir a Dios que nos muestre su voluntad. • MEDITAR en nuestro corazón lo que leemos. Preguntémonos: ¿qué me quieres decir Señor? • GUARDAR la palabra de Dios en nuestro corazón, como nos aconseja el Salmo 119:111: “En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti”. • OBEDECER lo que Dios nos dice en su Palabra. l

El Heraldo de Santidad - 61-3  

Publicación oficial de la Iglesia del Nazareno en los paáises de habla hispana

El Heraldo de Santidad - 61-3  

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