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Acerca del Camino Neocatecumenal y otros demonios. Primera parte.

Introducción.

Recientemente se anunció a Ascensión Romero como la sucesora de Carmen Hernández, quien falleció el 19 de julio de 2016 y que fuera cofundadora del movimiento católico denominado Camino Neocatecumenal, junto con Kiko Argüello. Ambos naturales de España. Este último, “de familia burguesa y católica”, estudió Bellas Artes en Madrid. En su juventud ganó un Premio de pintura, sin embargo, a pesar del éxito profesional obtenido, cayó en el ateísmo, según él lo cuenta en su biografía y, no era feliz: “había muerto interiormente y sabía que mi fin sería el suicidio”. Extraña y exagerada conjetura de su parte, porque conozco ateos que son felices, pero, en fin. Su mensaje es claro: al ateísmo le sigue el suicidio, lo cual es mentira. Lo dice para que tengas miedo. Continúa diciendo que un día entró en su cuarto y comenzó a gritarle a Dios: “¡Si existes, ayúdame!” Sintió de inmediato una respuesta misteriosa e, inspirado en esa sensación subjetiva, a pesar de que él siempre catequizaría después diciendo que “no se trata de sentir”, decidió seguir las huellas de Charles de Foucault. Así, en 1964, dejando todo para irse a vivir entre pobres, descubrió gracias a ellos el trípode sobre el que quiso montar su Camino Neocatecumenal: Palabra, Liturgia y Comunidad. Nada original, pero con esos tres términos logró convencer a la gente. Fue cuando se le sumó la ayuda de Carmen Hernández y de algunos sacerdotes, en este nuevo experimento religioso que fue casi inmediatamente aceptado, primero en algunas parroquias españolas y después en varios países del mundo. Casi desde entonces cuentan con una residencia en el Vaticano. Muchas bendiciones, dijeron ellos, pero para mí es extraña tanta aceptación de la iglesia si consideramos que lo que auténticamente viene de Cristo no es muy bien aceptado por nadie ni en el mundo ni en la misma iglesia en un principio. A la fecha, se incrementa considerablemente cada año el número de adeptos neocatecúmenos que, afortunadamente para los líderes del movimiento, son más que los miles que se decepcionan y se van y que los que ellos mismos corren.


“La renovación –comenta Kiko Argüello– que se ha llevado a cabo en las parroquias, gracias al neocatecumenado, ha provocado un sorprendente impulso misionero que ha hecho que muchísimos catequistas y familias se ofrezcan para ser enviados a lugares de la Tierra donde es necesario evangelizar.”

El culto a la personalidad de Kiko Argüello.

Cautivadoras palabras las suyas. Pero no todo es miel sobre hojuelas en lo que respecta a ese camino de inspiración demoniaca, porque, para empezar, a Dios no se le grita. Pese a que Kiko siempre hace alusión a Cristo en sus discursos, se las ingenia para que su imagen personal sea más conocida y mencionada que la del redentor, de tal manera que, por ejemplo, como una señal extraña es que en su país de origen se le reconoce al movimiento suyo como “Los Kikos”, aludiendo con este nombre en vez de a Cristo, a la constante referencia que hacen de él sus seguidores. Pero no sólo eso; existen más indicios de que ese movimiento es una “cuna de lobos”. En este número veamos tan sólo algunos de muchos aspectos. 1. Sólo sus pinturas se difunden a pesar de que sin duda hay muchos artistas en las comunidades neocatecumenales alrededor del mundo. ¿Parece que nadie tiene el derecho a pintar, sólo él? Además, sus pinturas, según evidencian artistas ajenos al camino, son muy cercanamente copias de otras más antiguas. Tal es el caso de la imagen principal del Camino, por citar una, la cual presento a continuación. Elegí sólo una muestra de muchas pinturas antiguas que pueden encontrarse en internet y en las cuales pueden verse detalles que Kiko trató de emular no sólo en cuanto al estilo sino en la forma.

Theotokos Tendemess (Rila Monastery). Pintura de la iglesia ortodoxa búlgara.


Virgen del Camino de Kiko Argüello.

2. Los catequistas locales (me refiero a los de cada parroquia; no los españoles que dirigen todo el movimiento desde ese país), remarcan que las cosas sólo se tienen que hacer como Kiko indica. Ciertamente, él dice que hay un equipo principal que toma las decisiones desde España, pero cuando éstos viajan y se presentan ante el público, se ve que quien determina lo que se debe hacer es él, no el equipo. 3. Todos o la gran mayoría de los cantos han sido compuestos por Kiko. ¿Por qué? No creo que no haya creatividad en otros miembros de la élite neocatecumenal. Es un fin más perverso que tiene que ver con el lenguaje; los filósofos han dicho lo importante que es controlar a otros con el lenguaje; es un poder. 4. En el contenido de los mamotretos, que son guías encuadernadas para ayudar a transmitir las catequesis de los “pasos” (los pasos son niveles, como en la francmasonería), el personaje central es Kiko. Es decir, quien comunica principalmente ahí en los textos es él. 5. No hay video que se transmita en las comunidades en todo el mundo en que no aparezca él hablando o robando cámara durante la mayor parte del tiempo. Por lo visto está muy preocupado por figurar. ¿Será que cree estar haciendo historia? Es algo más ambicioso que eso. Se está asegurando de que a su muerte quedará un títere en su lugar que le imitará a la perfección para que esto siga. 6. No me importaría si él quisiera ser reconocido por las masas, porque eso buscan muchos, de no ser porque el Neocatecumenado pertenece a la iglesia católica y ésta, cuando menos en su escencia, está en contra de tanto egoísmo.


Las muletillas en el discurso neocatecumenal.

Las muletillas son un sitio recurrente en el lenguaje, que se ocupan para llevar a cabo una programación mental. Su repetición es efectiva. Cualquiera que ponga atención y se aprenda las muletillas importadas desde España, inventadas por el propio Kiko Argüello, puede convertirse en un gran orador y catequista. Los prospectos para ser catequistas ensayan inconscientemente diciendo sus reflexiones de la palabra (ecos) y sus experiencias enfrente de todos, en voz alta o con micrófono, en celebraciones alrededor del mundo. A lo largo de 14 largos y horribles años en los que asistí esperando cambiar mientras ellos esperaban lo mismo de mí (porque no querían cambiar ellos, aunque sí querían que yo cambiara), tuve numerosas oportunidades de escuchar los mismos discursos emitidos por distintas bocas, conteniendo frases u oraciones que se repetían y se repetían por distintas lenguas en todas las comunidades y que escalofriantemente venían de muy lejos, desde los cerebros de los catequistas españoles. Parecía un concurso de oratoria local de presunción de pecados con ligeras variantes sobre un mismo tema. Las frases y oraciones que escuché son como estas y, por favor, no creas que son tan ingenuas como parecen:

Tú no tienes que hacer nada, sólo venir. No te resistas al mal. No respondo por ti si te vas del camino. Ese hermano está en crisis (porque se fue del camino). Ponte en paz con él (o con ella, según sea el caso). Ponte a buenas con el Señor. Tú haz el camino y ya. Porque este Cristo… (y agarran al Cristo del pedestal con la mano). El hombre es la cabeza; la mujer el corazón. El que obedece no se equivoca.


Ya regresará más golpeado (dicen cuando alguien se va del camino) Este camino es para el que no tiene fe. Las esposas deben amar al marido como Cristo amó a su iglesia. Dios no se deja ganar en generosidad. Dios me rescató de una infidelidad. Dios no tiene asco de mí. Vivo en la inmundicia del pecado. Pues ánimo hermanos que Dios tiene prisa en salvarnos. Esta lectura es para mí. El demonio me susurra al oído que... Quise valerme de mis propias fuerzas y el resultado es que... Déjame decirte que hubo uno que murió por ti. Siempre le hago caso al demonio. ¿Cuándo regresas? (le preguntan al que se ha ido cuando se lo encuentran, como verdaderos autómatas).

Lo que siempre me pareció curioso es que “mis hermanos” de comunidad repetían esas expresiones sin cambiarles nada. Yo me preguntaba por qué. Por mi parte, yo quería decir algo semejante sin repetir lo mismo para no ser monótono, pero nunca faltaba alguien de cualquier comunidad que se me acercaba y me corregía.

Las infidelidades.

Cuando un hombre de alguna comunidad le es infiel a su mujer, por regla general debe decirlo en público para humillarla más. Todo un plan satánico oculto para debilitar más a la mujer que de por sí a la mujer el neocatecumando le pone la pata en el cuello a y la aprieta sobre ella a más no poder. Debo aclarar que esta regla no está escrita en ninguna parte, pero no hace falta; se sigue por tradición al


pie de la letra, como si estuviera escrita en alguna biblia negra. Incluso la mayoría de las veces que el infiel toma el micrófono para confesar públicamente su pecado de infidelidad, tiene el derecho de hacerlo una y otra vez en distintas celebraciones eucarísticas, en convivencias o en celebraciones de palabra y la mujer y los hijos deben estar presentes y oír y aguantarse sin chistar nada sentados en sus asientos, en silencio. Están obligados a perdonar al pecador sin discusión. Según el pecador, lo hace público para demostrar cómo Dios lo rescató de seguir siendo infiel, pero es tan miserable e insensible que no ve que mete el dedo en la llaga de su esposa cada vez que divulga su aventura.

Las contradicciones de los catequistas.

1. Los catequistas ordenan que se debe ir lo mejor vestido posible de acuerdo a los recursos de cada quien, a las eucaristías, pero ellos pueden ir desaliñados, en harapos, en mezclilla o con imágenes de la muerte o de Mickey Mouse en su camisa. Si alguien les dice algo sacan con su lengua de serpientes una retórica que les justifica todas sus faltas. ¿Qué espíritu les inspira, me pregunto yo? Ya sabemos cuál. 2. Te piden que seas humilde y que des gracias si no tienes qué comer, pero ellos se compran el auto del año y sus hijos derrochan dinero en antros y en ropa. 3. Te dicen que estás en muerte si no sonríes y si no demuestras alegría “en el Señor”, pero ellos andan de malas, no te saludan y te gritan a la menor provocación. Te insultan. Te llaman tarado o idiota delante de quien sea. 4. Dicen que no debe escandalizarte el pecado del otro, pero son los primeros en exhibirte delante de tu comunidad al exigirte que les digas tus pecados enfrente de ellos para regañarte y señalarte tus errores. 5. Dicen que el “dinero es caca” o que es la “mona” (nunca supe qué es eso), pero ellos hacen negocios con los catequizados más ricos y pasan la bolsa a cada rato (es decir, recaudan dinero anónimamente). Dinero que luego se gastan en lo que les viene en gana, como por ejemplo, enviándolo a los conventos donde cuidan a sus hijitas. Desde luego, el dinero no es tan malo como ellos dicen, al parecer.


6. No escatiman en gastos cuando es pascua porque quieren disfrutar de los mejores lujos con el pretexto de que es “para el Señor”, pero es para ellos principalmente porque ocupan los primeros lugares en los banquetes y, de donde proviene el dinero es de las carteras de sus catequizados, ya que aquellos como líderes se limitan solamente a ordenar y a disfrutar de lo que recaudan del rebaño. 7. Por lo general los catequistas no se ensucian las manos. Todo lo hacen sus súbditos. No cargan alfombras, no acomodan muebles, no limpian el salón, etc. Y cuando sus catequizados lo hacen mal, hasta insultados salen. A mí me tocó ver cómo ellos ordenaron muchas veces desmontar toda una asamblea después de horas de estar acomodando sillas y mesas; pues nada, querían que volviéramos a acomodarla otra vez y ya, sólo que al gusto de ellos ésta vez, porque llegaron tarde. 8. Piden que “hagas el camino”, es decir, que cumplas asistiendo y haciendo lo que debes hacer, pero ante tus ojos atónitos ves que a quien aprueban es a quien no hace nada. Si cuestionas eso, te dicen que te falta humildad. 9. Dicen que no celebres las fiestas de nadie porque “esto no es un club social”, pero ellos se reúnen con la élite compuesta por los más ricos y celebran cumpleaños en casa de alguno de ellos y se emborrachan. Entre ellos se ayudan económicamente y se hacen compadres. 10. Te piden que no tengas preferencias; que trates a todos por igual, pero ellos por lo general llegan y no saludan y casi no hablan con el pobre. Si lo visitan en su casa cuando se enferma, luego lo anuncian porque saben que se les tomará en cuenta para pasar al siguiente nivel. No tienen 33 niveles como en la masonería, pero de todos modos tienen niveles o “pasos” muy complejos, con rituales y todo. 11. Te exigen que no hagas favores a condición de algo, que no prestes dinero ni que pidas prestado. Pero entre ellos y sus amistades se prestan dinero y hasta casas. Me consta. 12. Además, echan a la calle a empujones a quien quieren (literalmente; yo lo vi varias veces). Presionan a los solteros para que se casen. Dominan el arte de hacer llorar a la gente con palabras hirientes. Presionan a la gente para que venda sus bienes y le dé el dinero a los pobres y te lo exigen tanto que terminas haciéndolo más por la presión de pasar al siguiente nivel que por amor a Dios.

Acerca de la sexualidad.


Los catequistas le piden a sus catequizados que amen en la forma tradicional porque las posturas sexuales “no oficiales” son cosa del demonio. La forma tradicional según ellos es simplemente colocarse el hombre sobre la mujer en la cama y dominarla más de lo que se le domina en este movimiento católico. Para ellos, el sexo oral, el anal y otras posturas, por ejemplo, hacerlo fuera de la cama, son demoniacas. La cama es sagrada, dicen… pues claro, ahí se somete a la mujer y se le hace parir muchas veces. Se meten en tu vida íntima preguntándote para indagar cómo amas y así llamarte la atención si disfrutas en formas prohibidas. Te retorizan enfrente de todos como parte de una enseñanza para toda la comunidad y, luego, si no les obedeces, te corren. Cuando una pareja de una comunidad fornica, los catequistas los corren porque, dicen, han manchado al cuerpo de Cristo. Tal vez sí lo mancharon, pero… ¿correrlos es necesario? ¿Qué no vino Cristo a rescatar a los más pecadores? Aconsejan a los padres que tienen hijos que se drogan o que son homosexuales, que les regañen y les digan que dejen “los malos hábitos” o si no que se larguen de la casa. Desde luego, hay muchos padres que han corrido hijos por estas causas. ¿Qué… no es peor que anden sin rumbo en la calle a que se droguen pero que regresen a tu hogar? Si estás preso en una de estas comunidades, piensa, valora.

Proselitismo político.

Kiko Argüello dijo en la Ciudad de México ante una multitud de miles en una visita hace varios años, que debíamos votar por cierto partido. ¿Qué acaso los grupos católicos pueden hacer proselitismo político? ¿Desde cuándo él se toma tantas libertades sin que las autoridades eclesiales le reprendan? ¿Y por qué orienta en temas de política en mi país, si él es extranjero?

El emblema de un Cristo no humano.


Hay objetos que ellos llaman “signos” y que son de uso exclusivo de este grupo católico. Un ejemplo es la Madona cuya imagen aparece en las primeras páginas de este librito. A la tal madona se le coloca al frente del público en cada catequesis. Es imperdonable si falta. Te gritan y te insultan si eres encargado de llevarla y no la llevas. En la parroquia llegan y quitan a la imagen que esté de María, cualquiera que esta sea, como por ejemplo, a mí me tocó quitar y poner en un rincón a la Virgen de Guadalupe tan hermosa para poner en su lugar al horrible cuadro de Kiko Argüello de su “Madona”. Digo esto de “horrible” porque, si no lo han notado, el niño que sostiene la supuesta Madona del dibujo, es Kiko. No lo invento; varios artistas lo detectaron. Todavía puede faltar el Cristo raro de pedestal a que falte la Madona. Ella es infaltable en las reuniones o celebraciones porque, según, fue María quien inspiró este movimiento de niveles como en la francmasonería. ¡Pueden creerlo? La famosa Madona de Kiko es una imagen que pretenden reemplace a María, pintada por Kiko hace mucho, y que muestra a una mujer desproporcionada con respecto a su hijo, con los ojos amoratados y divagantes, con la mirada perdida, como si estuviera drogada o alcoholizada. Por otra parte, el Cristo al que me refiero, es uno de pedestal que ordenan los catequistas que se compre porque se debe tener obligatoriamente en cada comunidad. Es una aleación de metal dorado y los fabrican en muy pocos lugares por lo que resulta muy caro traerlo. Consiste en la figura de un hombre clavado en la cruz pero de manera muy extraña. Ningún hombre clavado en la cruz podría levantarse posando todo el peso de su cuerpo sobre los clavos atravesándole los pies como ese Cristo, ya que sufriría un desgarre tremendo en pies y manos. Un médico de amplia experiencia a quien le pregunté acerca de esa figura tan extraña dijo que eso era francamente imposible. Ningún hombre clavado en una cruz podría levantarse y sostenerse de esa manera en su sano juicio, a menos que estuviera muy, muy drogado, y aún así, no lo haría por mucho tiempo. Recordemos que el tiempo que le dan al demonio es corto. Pues bien, ya tenemos dos drogados con estos signos: la Madona y “este Cristo” (así le dicen cuando predican: “este Cristo”). El mensaje está oculto pero lo descubrí y es más que claro y es el siguiente: drógate con el opio de la retórica del grupo Neocatecumenal y terminarás perdido, mirando hacia la nada, porque “este Cristo” no mira al pueblo sino al horizonte: hacia nadie en particular. Es ajeno a ti.


Marzo de 2018.

HASTA AQUÍ, FIN DE LA PRIMERA PARTE.

Y hasta la siguiente entrega, quedando a sus órdenes, atentamente: José Román. México.

proyecto.virgen.del.carmen@gmail.com

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