Page 1

1


El pueblo salvadoreño se encuentra inmerso en diversión e idolatría. Desde luego que, la diversión es algo que todo humano necesita, en todo lugar, en todas las razas y en cualquier edad. A raíz de esto es que los buenos payasos pueden ganar su dinerito para sostenimiento de sí mismos y de sus propias familias. También de aquí se desprende la paradoja de que, al humano le pagan por trabajar y no vive encantado con su trabajo, sino que anhela que todos los días sean vacaciones pagadas; en cambio se emociona tanto con lo que le produce diversión, aunque por esto él sea el que tenga que pagar. Divertirse no es pecado, pero todo debe ser en su lugar y en su respectivo tiempo. El pecado radica en unirse al mundo en su celebración idolátrica, hacer uso de los juegos mecánicos y hasta unirse a las procesiones donde se carga y se dignifican a los dioses muertos. El creyente puede aprovechar su vacación en visitar a sus parientes lejanos, hacer un viaje turístico hacia un balneario, prepararse un suculento almuerzo y sin dejar de congregarse con la iglesia en sus cultos de alabanza y adoración, consagrar buena parte de su tiempo a la oración, a la lectura de la Biblia y hasta para visitar a los miembros de la congregación, de modo particular a los que están enfermos. Nadie debe pasar por alto la prioridad que Jesucristo aconsejó: Buscar primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás llegará como añadidura. De modo que tú estás invitado a visitar la iglesia Nuevo Getsemaní en su cultos cotidianos.

2


El fin de los días le llegará a cada humano, dicho con claridad, un día morirá. Ese día otros hablarán de él, serán otros los que contarán su historia y ya no estará allí para dar excusas o defenderse si dicen algo incorrecto o peor aún alguna mentira. Pero una cosa es importante: Ese día sólo importara lo que Dios diga de ti. Si, así es, y puede ser que cuando llegues a tu fin no se hayan cumplido muchas de tus metas o no hayas cumplido algunas promesas que hiciste, pero nada de eso detendrá el reloj y entonces te darás cuenta que valió la pena vivir de acuerdo con las enseñanzas de Dios por medio de su Palabra. ¿Y mis pecados, mi falta de fe en algunas ocasiones, los berrinches que le hice a mis padres? Todo eso donde queda. La respuesta es en el fondo del mar. Dios cumplirá su promesa de verte como su hijo por confiar en Jesús como tu salvador. Para Dios eres especial, para Dios eres único y día a día espera que lo busques porque quiere tener una relación fuerte y cercana contigo. Toma tiempo todos los días para platicar con Dios, para platicar con él en oración. Deuteronomio 34:1-12

3


En el versículo 11, Dios dijo: Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Dijimos que había aquí una promesa de Dios y notamos también la determinación, la decisión de Dios de no destruir más la tierra con diluvio. Dijimos que el próximo juicio de la tierra, sería un juicio por fuego y que así lo encontramos confirmado en el capítulo 3 de la segunda carta del Apóstol Pedro. Comenzaremos leyendo los versículos 12 al 17 de este capítulo 9 de Génesis. Dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra. Vemos aquí el cuadro del pacto, y creemos que tiene un verdadero significado espiritual. Es un tipo de sacramento pudiéramos decir. Un sacramento se compone de una señal visible a la cual se adjuntan las 4


promesas de Dios, y esto es preciso lo que tenemos aquí. El arco iris llega a ser una señal del pacto, y así es más o menos un sacramento. Fíjese usted que Dios dice: “Y lo veré, y me acordaré”. Dios no dijo que usted lo vería. Dijo que él lo vería. Dijo que lo miraría y serviría como pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay en la tierra. Y debe servir de consuelo para nosotros cuando veamos un arco iris. Este es el pacto de Dios, no sólo con Noé, sino también con todo ser que existe en la tierra. Por tanto, lo que tenemos aquí casi llega a ser un sacramento. Como ya hemos dicho, un sacramento es una señal visible a la cual se adjuntan ciertas promesas. La Pascua, por ejemplo, fue tal señal. La serpiente de bronce y el vellón de Gedeón fueron señales. Hoy día tenemos el bautismo y la cena del Señor, como señales. El Dr. John Peter Lange declara: “El ojo de la gracia divina, y nuestro ojo de la fe se encuentran en el sacramento”. Eso es lo que sucede aquí cuando el hombre mira al arco iris. La fe agarra las promesas que se adjuntan a la señal. El mérito está en Aquel del cual habla la señal. Porque la palabra y la señal andan juntos. Dios hace la promesa y adjunta una señal. El arco iris es la respuesta de Dios al arca de Noé. Dios dice: “Lo veré, y me acordaré”. Encontraremos algo que defrauda la esperanza al continuar leyendo el capítulo. Cuando el hombre salió del arca después del diluvio, y todos los pecadores habían muerto, quizá así ¿habría terminado el pecado en la tierra? Vamos a ver. Los versículos 18 y 19 de este capítulo 9 de Génesis, nos dicen: Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán. Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra. ¿Por qué es que el Espíritu de Dios nos cuenta esto aquí mismo? Hace mención de que Cam es el padre de Canaán, y el pueblo de Dios viajará a la tierra de Canaán. Los versículos 20 al 23 de este capítulo 9, dicen: Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y 5


la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Lo que encontramos aquí es el pecado de Noé. El hecho es que Noé se embriagó, y esto es pecado. No se le puede disculpar, aunque muchos intentan hacerlo. Alguien dirá que Noé estaba ignorante del efecto del vino ya que nadie se había embriagado antes. Pero usted se fijará que antes del diluvio, la embriaguez no era mencionada como uno de los pecados. Hay también quienes sostienen la teoría de la cúpula en cuanto al diluvio. Hay muchas cosas de las cuales no hemos tenido tiempo hablar. La teoría de la cúpula es la que dice que hubo una capa de hielo alrededor de la tierra por la cual se infiltraba el sol. Se cree que es posible que las uvas no se fermentaran antes del diluvio, y que fue algo nuevo en la vivencia de este hombre, Noé. Bueno, todo lo que podemos decir es que este es un mundo nuevo, y un nuevo principio, pero que todavía existe el viejo pecado, y este incidente nos lo revela. La gran pregunta es: “Por qué nos cuenta Dios este incidente? ¿Cuál es su motivo? Nos lo dice porque la conducta de los tres hijos condujo a la maldición y la bendición de estos hijos. Los versículos 24 al 27, dicen: Despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven, y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, Y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, Y habite en las tiendas de Sem, Y sea Canaán su siervo. Fíjese usted que a Canaán le cae la maldición, y no a Cam. Es importante notar esto. También quisiéramos dar respuesta a la pregunta que siempre se hace: ¿Cae la maldición de Cam sobre la raza negra? La respuesta es que no. ¡No es verdad! Eso es absurdo en absoluto, y la Escritura no lo enseña. La coloración de la piel, el pigmento que está en la epidermis de la familia humana, está allí por razón de la luz del sol afuera, y no por el pecado que está por dentro.

6


Los hijos de Sem van a Canaán, y esa es la razón por la cual se menciona la maldición aquí. Canaán será un siervo de sus hermanos. Debemos recordar que las primeras dos grandes civilizaciones, de los egipcios y de los babilonios, fueron civilizaciones camitas. Las dos fueron camitas. Si el hombre hubiera sido quien escribió este libro, y nos hubiera contado del pecado de Noé, habría hecho una de estas dos cosas: O lo habría encubierto y habría hecho de Noé un héroe, o lo habría contado de una manera mucho más sórdida que lo que encontramos escrito. El hecho es que se relata por el Espíritu de Dios con un motivo. Se relata para dejarnos saber que Dios estaba animando al pueblo de Israel que entrara en la tierra de Canaán. Ellos sabían que se había pronunciado una maldición sobre Canaán, y que había un juicio sobre ellos. Esto se descubre al leer lo demás de la Escritura, en especial el Antiguo Testamento y la historia secular. La mayor parte de los hijos de Canaán han desaparecido. Luego, estas cosas están escritas para nuestro conocimiento, según la Escritura. Sirven para dejarnos saber algo de la debilidad de la carne. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Mateo 26:41. El Señor Jesús dijo que lo que es nacido de la carne, carne es, Juan 3:6; y el Apóstol Pablo expresó con toda claridad; escribiendo a los Gálatas en el capítulo 2 y versículo 16, dice: por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Gálatas 2:16. Por tanto, tenemos aquí la historia de un hombre que cayó, y es la historia de la debilidad de la carne. Hemos mencionado cómo hay los que tratan de disculpar este pecado de Noé. En verdad vemos que el hecho es que Noé se embriagó. Es muy posible que usted como cristiano, no se embriague. Pero, es posible que usted y yo vivamos en la carne a tal punto que lleguemos a degradarnos como lo hizo Noé. Creemos tener una mala concepción de la vida en este universo en el cual vivimos. Por ejemplo, los hombres han gastado billones de dólares para ir a la luna, y después de todo, parece que no es un lugar tan bueno para vivir. Pero gastamos muy poco en cómo vivir en esta tierra. Pero, esto es lo que le importa a Dios, es decir, prepararnos para vivir en esta tierra.

7


No nos equivoquemos como otros en la consideración de este incidente. Es menester que entendamos que Noé no perdió su salvación; fue una cosa terrible lo que hizo y no se le puede disculpar de ninguna manera. Fue la debilidad de la carne, pero todavía continuó salvo. Además, notamos el hecho de que la maldición no cayó sobre Cam, sino sobre su hijo Canaán. No sabemos hasta qué punto estaba Canaán metido en este incidente, pero sabemos que su nombre se menciona por algún motivo, aunque no se nos revela la razón. Esto no tiene nada que ver con la maldición del color que se ha puesto sobre alguna parte de la raza humana. Es una verdadera tragedia que haya quienes digan que esto significa una maldición sobre la raza negra. No es justo de ningún modo para la raza negra, y por cierto no es justo para con Dios. Dios nunca dijo eso. Esto nos trae al final de nuestro estudio del capítulo 9 del libro de Génesis. Nos hallamos ahora ante los umbrales del capítulo diez. Este es un capítulo de genealogías. Trata de las familias, y da el origen de las naciones del mundo. Este capítulo tiene mucha más importancia que la que se indica por la atención que le prestamos hoy. Sentimos mucho que no podemos darle más atención, pero debemos economizar el tiempo en algunas partes. Hablando con franqueza, este es un capítulo que tiene interés sólo para las pocas personas que se interesan en la etnología, la antropología, y la historia del hombre sobre la tierra. H. S. Miller, quien se graduó de maestro en etnología, ha diseñado un diagrama que indica de dónde se han originado todas las razas y las naciones del mundo. Podemos encontrar allí, de dónde procedimos cada uno de nosotros. Una cosa es muy clara. Los hijos de Jafet nunca formaron parte de la tribu perdida de Israel. Hay una división triple en la familia humana hoy en día. Son tres divisiones mayores en la etnología. Se revelan en estos tres hijos de Noé: Cam, Sem y Jafet. Este capítulo diez, nos da la genealogía de estos tres hijos: los hijos de Jafet, en los versículos 1 al 5; los hijos de Cam, en los versículos 6 al 20; y los hijos de Sem, en los versículos 21 al 32. 8


Jafet y Cam fueron los hijos que sobresalieron al principio. Encontramos aquí una vez más, el mismo ejemplo que hemos encontrado hasta ahora y que continuará a través de la Biblia. Es decir, que Dios da primero la línea rechazada, y da una palabra con respecto a ella, y luego pone fin al asunto y no lo trae de nuevo a discusión. Luego, da la línea aceptada, la línea que conduce a Cristo, y continúa refiriéndose a aquella línea. Los versículos 1 y 2 de Génesis 10, dicen: Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio. Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras. Según el diagrama que mencionamos hace un momento de H. S. Miller, el etnólogo, los escitas, los eslavos, los rusos, los búlgaros, los bohemios, los polacos, los eslovacos y los croatas, procedieron de Magog. Las razas indias e iranias, los medos, los persas, los afganos, y los curdos, todos procedieron de Madai. De Javán procedieron los griegos, los romanos, y las naciones romances, tales como Francia, España, Portugal, Italia, etcétera. Procediendo de Tiras están los tracios, los teutones, los germanos, y luego de aquellos, proceden los germanos orientales, y los europeos; los germanos del norte o los escandinavos; los germanos del oeste de quienes proceden los alto germanos y los bajo germanos; y luego los anglos, y los sajones, la raza anglosajona y los ingleses. Bueno, no podemos discutir el diagrama total, pero es un estudio interesante. Podemos ver que la mayoría de nosotros acá en las Américas descendemos de estas líneas. Veamos ahora, los hijos de Cam. El versículo 6 de Génesis 10, dice: Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán. Esto nos hace ver que había otros hijos de Cam, pero que la maldición de Noé recayó sólo sobre Canaán. No sabemos por qué no cayó también sobre los otros. De Cus descendieron los etíopes. De Canaán procedieron los fenicios, los hititas, los amorreos, los jebuseos y los gergeseos. De Mizraim descendieron los egipcios y los libios. Todas estas razas son camitas.

9


Los versículos 8 al 10, nos dicen: Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. Fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. Se nos dice que Nimrod fue poderoso. En realidad, lo que deseaba este hombre era llegar a ser el soberano de un gran imperio mundial. Deseaba llegar a ser un gran soberano, y notamos que intentó lograr eso. Fue un gran cazador delante del Señor. Ahora, esto no quiere decir que fue un cazador de animales salvajes. A veces le regalamos un juego de arco y flechas a un niño, y sale y dispara a los pajarillos y cuando regresa le decimos: “Mira pues, eres un pequeño Nimrod”. Pero, Nimrod no fue cazador de animales ni de aves; fue cazador de almas de los hombres. Ese es el sentido que tenemos aquí. El comienzo de su reino fue Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. Él fue el fundador de esas grandes ciudades. Podemos obtener mucho de la historia de Nimrod al leer la historia secular. Alexander Hislop, en su libro “Las Dos Babilonias” nos da los antecedentes en los cuales no vamos a entrar hoy, pero es una historia fascinante de cómo la torre de Babel, sin duda, tiene su origen en Nimrod. Fue él quien procuró juntar a la raza humana después del diluvio en un esfuerzo por unirla en una nación sobre la cual él pudiera llegar a ser el gran soberano mundial. Fue rebelde, fundador de Babel, y cazador de las almas de los hombres. Fue desobediente, y es una sombra o tipo del último soberano mundial, el anticristo, que ha de venir todavía. También será un hombre de pecado, y será un duplicado de Nimrod. Este, es pues, el hombre que está delante de nosotros aquí en estos versículos. La primera gran civilización procedió de los hijos de Cam. Debemos reconocer eso. Es demasiado fácil hoy en día adherirnos a las viejas normas que nos enseñaron en la escuela. La raza negra, por su parte, desea que haya un estudio adicional de su raza, y con razón. No le han dado una oportunidad durante los cien años pasados. La historia del principio de la raza negra es que encabezó las dos grandes civilizaciones

10


que aparecieron en esta tierra. Descendieron de los hijos de Cam. Nimrod fue hijo de Cam. No intentamos desarrollar más esta línea, porque estamos siguiendo el modelo que nos ha dado el Espíritu Santo. Da primero la línea rechazada, y luego le pone fin. Volvamos ahora a la línea que nos conducirá a Abraham, y luego a la nación de Israel, para luego hablarnos de la venida de Cristo al mundo. Esta es la línea que es importante seguir. Dios está despidiéndose de lo demás de la humanidad por el momento. Pero, vuelve a ella más adelante. Quisiéramos ahora mencionar una de las declaraciones más notables con respecto al capítulo 10 de Génesis, expresada por Saifer en su libro; dice él: “El capítulo diez del Génesis es muy notable. Antes de que Dios deje que las naciones caminen por su propia cuenta, y comiencen a tratar con Israel, su pueblo escogido desde los descendientes que datan de Abraham, se despide en forma bondadosa de las naciones de la tierra como si estuviera diciendo: ‘Los estoy dejando por un tiempo, pero los amo. Los he creado. He ordenado todo su futuro, y es posible trazar las diferentes genealogías”. Eso es lo que se encuentra aquí en este capítulo. ¿Por qué ha sido tan destacado en nuestros días la raza blanca? Bueno, creemos que la razón se basa en este capítulo. En el principio, fueron las razas negras las que fueron destacadas. Luego, vino la distinción de los hijos de Sem. Durante el tiempo de David, hicieron un impacto tremendo sobre este mundo. Debemos recordar que de Sem descendieron los sirios y los libios, y los armenios. Fíjese usted que no son los asirios, sino los sirios. Los árabes procedieron de Joctán. Por tanto, notamos que grandes razas y naciones aparecieron en la escena de la historia. Descendieron de Sem. Ahora, por lo visto, estamos en ese periodo cuando la raza blanca es la que sobresale. Creemos que todos los grupos, no importa si proceden de la línea de Cam, Sem o Jafet, demuestran que son incapaces de gobernar al mundo. Creemos que esto es lo que Dios nos pone de manifiesto, y es una lección muy tremenda que debemos tomar muy en cuenta para nuestra instrucción.

11


Consideremos ahora a los hijos de Sem. Entre los hijos de Sem hay uno al cual se le hace énfasis y mención especial. Leamos desde el versículo 21 al 25 de este capítulo 10 de Génesis: También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet. Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. Los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas. Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber. A Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán. Hay muchos que han emitido toda clase de interpretaciones fantásticas acerca de lo que significa que la tierra fue repartida. Por lo visto, hubo una división física aquí en la tierra. Sucedió en la tierra una tremenda catástrofe física. Creemos que Moisés anticipa el próximo capítulo cuando todos fueron divididos en la torre de Babel, y dice aquí que fue durante el tiempo de Peleg y Joctán. Nos parece que esta es una explicación sencilla. En los cinco versículos siguientes, encontramos los nombres de los hijos de Joctán y también la tierra en donde habitaron; dice: Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera, 27Adoram, Uzal, Dicla, Obal, Abimael, Seba, Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán. La tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección de Sefar, hasta la región montañosa del oriente. Los dos últimos versículos resumen que todos éstos fueron los hijos de Sem. Dice en los versículos 31 y 32: Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio. Este es uno de los grandes capítulos de la Biblia, pero no hemos tenido mucho tiempo para estudiarlo en todos sus detalles. Como usted puede notar, es un estudio rico para cualquier persona que esté en verdad interesada en una evaluación justa de toda la familia humana y muchos han utilizado este capítulo notable con ese fin.

12


Steve Lemke No, la Escritura nunca les otorga derechos a los animales de manera específica. La Biblia no afirma que los animales tengan derechos intrínsecos; ni siquiera el derecho a la vida. A diferencia de los seres humanos, aquellos no fueron creados a la imagen de Dios. La obra suprema de la creación divina es el hombre, y Dios le concedió un valor inherente y mayores capacidades que a los animales. Asignó a los seres humanos la tarea de someterlos y gobernarlos -Génesis 1:20-31. Dios aprobó en específico el uso de animales como alimento para los seres humanos -Génesis 9:1-3. Levítico 11:2-3. Dado que tienen menos valor que las personas, no se les deben otorgar los mismos derechos, ni debería sacrificarse nunca una vida humana para salvar un animal. Sí, la Biblia afirma que los seres humanos tienen la obligación moral de tratar con bondad a los animales. Aunque es evidente que los animales no tienen el mismo valor que las personas, merecen consideración porque Dios los creó como algo «bueno» Génesis 1:20-25. Como parte de la administración que él nos encomendó, no debemos abusar ni dañar de forma innecesaria a los animales. Para describir la dinámica generadora de vida que Dios otorgó a los animales -nephesh, Génesis 1:20,21,24,30, la Escritura usa la misma palabra que emplea cuando sopló aliento de vida en el hombre -Génesis 2:7. A diferencia de los animales, el alma humana tiene capacidades particulares: conciencia de sí misma, razonamiento abstracto, orientación hacia el futuro, libertad, responsabilidad moral y capacidad para relacionarse con Dios. Los sacrificios de animales presuponen que estos tienen valor -Levítico 4-6.

13


Hebreos 9:11-28. El dolor de los animales es una cuestión de incumbencia moral porque Dios manifiesta interés por ellos -Génesis 7:2-4. Salmos 104:10-30. 147:7-9. 148:7-10. Mateo 6:26. Levítico 12:6-7,24. Aunque después del diluvio, Dios permitió a los seres humanos utilizar animales como alimento -Génesis 9:1-3, esto fue, tal vez, una concesión ante la pecaminosidad humana. El vegetarianismo que se practicaba en el huerto de Edén -Génesis 1:29-30. 2:16- y la profecía de que, en el futuro, los depredadores naturales vivirán juntos y en paz -Isaías 11:68- sugieren que la condición de carnívoro no es el ideal divino. La Escritura recomienda a los seres humanos dar tratamiento compasivo al reino animal. La ley mosaica prohibía que se tratara con crueldad a las aves y prometía larga vida a aquellos que no abusaban de los animales -Deuteronomio 22:6-7. Otras normas contemplaban el bienestar de los animales de granja -Deuteronomio 22:1-4,10. 25:4. Una característica de la vida del justo es el trato bondadoso hacia los animales -Proverbios 12:10.

14


El Templo Nuevo Getsemaní está ubicado en 2ª Avenida Sur, N° 10, Antiguo Cuscatlán, departamento de La Libertad. Nuestros teléfonos… Iglesia: 2519-1553 Pastor general: 7150-5734 Pastor juvenil: 7040-6920 Pastor asociado: 7899-3372 Pastora: 7702-8134 Secretaria: 7841-5847 Tesorera: 7186-6173 Radio: 7701-2994

15


“Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh altísimo”. Salmo 9:1-2. IMPORTANCIA DE LA ALABANZA A menudo las Escrituras exhortan al pueblo de Dios a que alabe al Señor. Los escritores del Antiguo Testamento emplearon tres palabras fundamentales para llamar a los israelitas a alabar a Dios: la palabra barak -por lo general traducida como “bendecir” a Dios; la palabra halal -de la cual se deriva “aleluya”, que significa “alabad a Jehová”; y la palabra yadah -a veces traducida como “dar gracias”. La primera canción de la Biblia, cantada después que los israelitas habían cruzado el Mar Rojo, era en esencia un canto de alabanza y acción de gracias a Dios -Éxodo 15:2. Moisés les ordenó a los israelitas que cuando entraran en la tierra prometida debían alabar a Dios por su bondad al darles la tierra prometida -Deuteronomio 8:10. El cántico de Débora llamaba en forma específica al pueblo a bendecir al Señor -Jueces 5:9. El deseo de David de alabar a Dios se registra tanto en la historia de su vida -2° Samuel 22:4,47,50. 1° Crónicas 16:4,9,25,35-36. 29:20- como en los salmos que escribió -Salmo 9:1-2. 18:3. 22:23. 52:9. 108:1-3. 145. Otros salmistas también llaman al pueblo de Dios a vivir la vida alabando a Dios -Salmo 33:1-2. 47:6-7. 75:9. 96:1-4. 100. 150. Por último, los profetas del Antiguo Testamento

16


le ordenan al pueblo de Dios a que lo alabe -Isaías 12:1. 25:1. 42:1012. Jeremías 20:13. 33:9. Joel 2:26. Habacuc 3:3. El llamado a alabar a Dios repercute a lo largo del Nuevo Testamento. Jesús mismo alabó a su Padre en el cielo -Mateo 11:25. Lucas 10:21. Pablo espera que todas las naciones alaben a Dios -Romanos 15:9-11. Efesios 1:3,6,12, y Santiago exhorta a los creyentes a alabar al Señor Santiago 3:9. 5:13. Y al final la descripción presentada en Apocalipsis es de una inmensa multitud de santos y ángeles que alaban a Dios en forma constante -Apocalipsis 4:9-11. 5:8-14. 7:9-12. 11:16-18. Alabar a Dios es una de las principales funciones de los ángeles -Salmos 103:20. 148:2- y es el privilegio del pueblo de Dios, tanto de los niños Mateo 21:16. Salmo 8:2, como de los adultos -Salmo 30:4. 135:1-2,1921. Además, Dios llama a todas las naciones a alabarlo -Salmos 67:3-5. 117:1. 148:11-13. Isaías 42:10-12. Romanos 15:11. En otras palabras, a todo ser humano que respira se le llama a que exprese con vigor la alabanza de Dios -Salmo 150:6. Si eso no fuera suficiente, Dios también manda que lo alabe la naturaleza inanimada, como el sol, la luna y las estrellas -Salmo 148:3-4. Salmo 19:1-2; el fuego, el granizo, la nieve y el viento -Salmo 148:8-9; las montañas, los cerros, los ríos y los mares -Salmos 98:7-8. 148:9. Isaías 44:23; toda clase de árboles -Salmo 148:9; Isaías 55:12; y toda clase de seres vivientes -Salmos 69:34. 148:10. MÉTODOS DE ALABANZA La alabanza a Dios puede tener lugar de diversas maneras. La alabanza es un principio fundamental en la adoración colectiva del pueblo de Dios -Salmo 100:4. Tanto en el ambiente colectivo de adoración como en otras circunstancias, el cantar salmos, himnos y cánticos espirituales es una manera de expresar alabanza a Dios -Salmos 96:1-4. 147:1. Efesios 5:19-20. Colosenses 3:16-17. La alabanza puede entonarse con la mente -en idiomas humanos conocidos- o con el Espíritu -en lenguas; 1ª Corintios 14:14-16. 17


La alabanza musical a Dios puede expresarse mediante diversos instrumentos: cuernos en forma de bocinas y trompetas -1° Crónicas 15:28. Salmo 150:3, instrumentos de viento como la zampoña y la flauta -1° Samuel 10:5. Salmo 150:4, instrumentos de cuerdas como el arpa y el salterio -1° Crónicas 13:8. Salmos 149:3. 150:3, e instrumentos de percusión como los címbalos y panderos -panderetas- -Éxodo 15:20. Salmo 150:5. También se puede comunicar la alabanza de Dios al contarles a los demás las obras maravillosas de Dios. David, por ejemplo, habiendo gozado el perdón de Dios, anhelaba contarles a los demás lo que el Señor había hecho por él -Salmo 51:12-13,15. Otros escritores bíblicos exhortan a declarar la gloria y la alabanza de Dios en la congregación del pueblo de Dios -Salmos 22:22-25. 111. Hebreos 2:12- y entre las naciones -Salmos 18:49. 96:3-4. Isaías 42:10-13. Pedro le pide al pueblo escogido de Dios que anuncie “las virtudes de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable” -1ª Pedro 2:9. La obra misionera, en otras palabras, es un modo de alabar a Dios. Por último, una vida que se vive para la gloria de Dios es una manera de alabar al Señor. Jesús recuerda que, si el creyente deja que brille su luz, la gente verá sus buenas obras y dará gloria y alabanza a Dios Mateo 5:16. Juan 15:8. Asimismo, Pablo indica que alaba a Dios una vida llena de los frutos de justicia -Filipenses 1:11. RAZONES PARA LA ALABANZA ¿Por qué las personas alaban a Dios? Una de las razones evidentes es a causa del esplendor, de la gloria y de la majestad de Dios, el que creó los cielos y la tierra -Salmos 96:4-6. 145:3. 148:13, el único a quien se debe exaltar en su santidad -Salmo 99:3. Isaías 6:3. La vivencia de los actos poderosos de Dios, de modo particular sus actos de salvación y redención, es una razón clave para alabar su nombre Salmos 96:1-3. 106:1-2. 148:14. 150:2. Lucas 1:68-75. 2:14-20. Al 18


hacerlo se alaba a Dios por su misericordia, gracia y amor indefectibles -Salmos 57:9-10. 89:1-2. 117. 145:8-10. Efesios 1:6. También es natural que los hijos de Dios lo alaben por cualquier acción específica de liberación en su propia vida, tales como el ser librado de los enemigos o sanado de las enfermedades -Salmos 9:1-5. 40:1-3. 59:16. 124. Jeremías 20:13. Lucas 13:13. Hechos 3:7-9. Por último, el continuo cuidado providencial y las provisiones de Dios para el creyente cada día, tanto en lo físico como en lo espiritual, son razones poderosas para alabar y bendecir su nombre -Salmos 68:19. 103. 147. Isaías 63:7.

19


Prof. Dr. W.H. Velema Doctor en Ética Cristiana Es impensable que en la Biblia se pudieran encontrar argumentos en pro del aborto. Dios es el creador de la vida. En su ley protege al hombre que es su imagen, y pide respeto para la vida. Uno de los diez mandamientos –las palabras claves de la ley de Israel- está dedicado a la protección de la vida humana; y en las dos versiones de la ley – que se hallan en Éxodo 20 y Deuteronomio 5- nos encontramos con la prohibición de matar. El apóstol Pablo cita este mandato en Romanos 13:9, donde resume la ley en el mandato del amar. El amor no hace mal alguno al prójimo: por eso es impensable usar la Biblia a favor del aborto. Pero tampoco es verdad que la Biblia sería neutral respecto al aborto. De forma enternecedora e impresionante se habla en la Palabra de Dios acerca de la unidad de la vida humana antes y después del nacimiento. Nadie puede leer el salmo 139: 13-16, y acto seguido afirmar que la vida no tiene el mismo valor –y en consecuencia la misma dignidad de ser protegida- antes del nacimiento que después. Otro tanto se podría afirmar después de leer los textos de Job 10:10-11 y Jeremías 1:5. El hombre y la mujer que nace, ha tenido una prehistoria en el seno materno; y por tanto ya participa del cuidado, atención y protección de Dios. Desde el punto de vida bíblico, pues, es impensable que se pudiera establecer un inciso o vacío en un momento determinado del embarazo, en el sentido de que antes de tal o cual semana el fruto es menos valioso y menos digno de protección que después. Quien hace semejante 20


distinción corta en dos la obra de Dios, y ateta contra lo que Dios ha hecho. La ley divina para protección de la vida tiene validez para el hombre en toda su existencia: desde el más prístino comienzo embrional hasta el último suspiro de la vida, también cuando ésta pierde su fuerza psíquica y somática. Quien atenta contra la vida en sus comienzos o en su final, pronuncia sentencia sobre la vida humana. ¡Pero Dios pide con precisión cuidado y amor! La Biblia, pues, no es neutral cuando se trata de la vida que Dios mismo ha creado. Pues eso significaría que Dios mismo retiraría sus manos de los que él ha confiado a nuestro cuidado y protección. Semejante neutralidad lo pondría en conflicto consigo mismo; y esto no es un pensamiento real acerca de Dios. Porque Dios es uno en sus mandatos, en su amor y en su cuidado. Quien a la Biblia la califica de neutral respecto al aborto, sólo puede hacerlo a costa de una contraindicación de Dios consigo mismo. Por consiguiente, el dilema tampoco puede ser este: abortar con libertad, o sólo bajo determinadas –delimitadas- condiciones y requisitos. Pues con ello se parte de la libertad a abortar, aunque no todos piensen igual sobre los límites de esa libertad. El dilema es más radical: terminar con la vida - ¿sí, o no?; matar - ¿sí, o no?; hacer desaparecer la vida - ¿sí, o no? En este punto el tema de la legislación del aborto sitúa al ciudadano en un mar de confusiones. Pues ¿qué es la necesidad corporal y espiritual de la mujer que legitima de inmediato el abortar? En los últimos años, la norma ha parecido tan elástica que nadie sabe lo que debe hacer con ella; pues con la misma cualquiera puede hacer lo que quiera. Para un médico es reconocible con claridad –y también formulable- la situación en que la vida corporal de la mujer está en peligro. La llamada “indicación médica” –o terapéutica, según otros. Nota del T., se puede fijar o justificar con conocimiento de causa. Pero la necesidad espiritual o corporal supone –como criterio para tan radical intervención como es el aborto- que el médico también sea psicólogo, psiquiatra y social terapeuta; y ¡quizá aún mucho más! A tan altas e imperceptibles exigencias es sacrificada la vida del niño no nacido.

21


¿Qué pensar del criterio de que deba existir una conversación entre la mujer y el médico? Su pareja, es decir, el progenitor del niño apenas si es tenido en consideración al respecto; ¡como si el embarazo no fuera un asunto de dos personas, aunque bien es verdad que es la mujer la que pare! Sobre un criterio a seguir, apenas si se habla a la hora de legislar; aunque de cierto se mencione la responsabilidad. Pero ¿en presencia de quién debe ser declarada la responsabilidad? ¡Ellos –la mujer y el médico- en conjunto deciden! ¿Es esto lógico, natural y responsable? El legislador establece con minuciosidad las exigencias precisas respecto a la ejecución del aborto; incluso no queda sin mencionar la necesaria esterilización de los instrumentos. Pero sobre las normas para la consulta entre el médico y la mujer no se prescribe ni una sola línea. En este punto, el legislador delega su competencia por completo a una instancia médica que tampoco sabe a ciencia cierta cuál es su competencia. Si un médico no encuentra justificado el aborto, de cierto se puede encontrar otro que en realidad tome sobre sí tal responsabilidad. ¡El confeccionar listas en las que aparezcan los nombres de aquellos que a gran escala hacen abortar, no será, pues, muy difícil! Entretanto, uno se pregunta en qué medida una práctica libre del aborto muestra similitud con el culto al dios Moloc del paganismo en medio del cual vivió Israel. Ese mismo paganismo también imperó en Europa. La vida humana no contaba. EL derecho del más fuerte decidía. Pero la legalización del aborto, que a partir de los años veinte fue introducida en nuestro mundo occidental, incluso bajo circunstancias formales, determinadas y limitadas, significa un retorno al paganismo. Algo de ello ya hemos visto en la práctica eutanásica del Tercer Reich de Hitler. Pero Jesucristo ha liberado a su pueblo del paganismo. ¿Y no estaremos retornando al mismo ahora? Eso es lo que ocurre si el aborto es legalizado. El poder del más fuerte vuelve a regir, y no el derecho a la vida que Dios da. Así pues, nos encontramos ante la elección - ¿o ya no es posible? – entre el mandato de Dios y la vuelta al paganismo, el cual con precisión debe ceder al Evangelio. En este punto crucial están nuestros pueblos: por la vida, o contra la vida.

22


“Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le parezca”. 1º Crónicas 19:13. PRESENTACIÓN A.- Importancia de Las Crónicas Dos términos importantes vienen a la mente al leer los relatos acontecidos en este libro: “herencia” y “legado”. El libro no está escrito en orden cronológico, sino sistemático. B.- Conceptualización La herencia se refiere a la historia acumulada de la familia. La herencia es la cadena de tradición oral ininterrumpida de la humanidad a través de los siglos que lleva a la vida de uno. Se vive la herencia, ya sea que uno se de cuenta o no, en los hábitos, tradiciones y actitudes que le han pasado. El legado es lo que se le añade a la herencia, bueno o malo, para los hijos y nietos. A quien no le guste la herencia que ha recibido, puede aportar otra clase de legado y cambiar la herencia que su descendencia recibirá.

23


I.- HERENCIA DEL LIBRO A.- El valor de la piedad La piedad significa ser fieles a Dios en todo lo que se hace. La fidelidad implica dejar que el Señor y su Palabra sean el único recurso que se utiliza para acercarse a él, a sus caminos y a las realidades espirituales. El creyente piadoso evita todo contacto con el ocultismo. B.- Devoción cotidiana No se debe permitir que nada se convierta en algo más importante para uno que buscar a Dios. Se debe, incluso, cuidar que las cosas de Dios no se conviertan en algo más importante que conocerlo a él. C.- Sabiduría imprescindible La sabiduría enseña que los caminos de Dios son más elevados que los del hombre, y sus pensamientos siempre son superiores. Él conoce cuál es la mejor forma de llevar a cabo su obra. D.- Ofrendar con generosidad Quien conoce lo inmenso de los recursos divinos se vuelve más generoso. E.- Respeto a la autoridad Dios instruye sobre cómo relacionarse con él, enseña a establecer relaciones apropiadas con quienes él envía. II.- LEGADO DEL LIBRO A.- Jabes el Ilustre “Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo día a luz con dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Dios le otorgó lo que le pidió”. 1º Crónicas 4:9-10. Ilustre es el que pertenece a una familia noble, como también aquel que en su comunidad haya realizado algo que sea de bien común. 24


B.- La bendición de la presencia “El arca de Dios estuvo con la familia de Obed-edom, en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía”. 1º Crónicas 13:14. El arca era una representación objetiva de la presencia de Dios. C.- Castigos a escoger “Escoge para ti: o tres años de hambre, o por tres meses ser derrotado por tus enemigos con la espada de tus adversarios, o por tres días la espada de Jehová, esto es, la peste en la tierra, y que el ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos de Israel. Mira, pues, qué responderé al que me ha enviado”. 1º Crónicas 21:12. El rey David fue castigado por haber censado al pueblo en señal de desconfianza en Dios y en su poder. D.- Manos a la obra “Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová”. 1º Crónicas 28:20. La construcción del templo estuvo a cargo de Salomón y no de su padre. Dios tiene una tarea especial para cada individuo en la tierra. E.- Jehová, el Dios único “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyos. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso bore todos”. 1º Crónicas 29:11. Quien pone su confianza en Jehová tiene garantizada una existencia de seguridad, prosperidad y bienestar en el presente, como un porvenir de felicidad plena, con Cristo y con los redimidos de él, por la eternidad.

25


LECCIONES PARA LA VIDA A.- Servicio y voluntad Quien sirve fiel a su propia generación, también sirve a las generaciones futuras. “El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” -1ª Juan 2:17. B.- Responsabilidad del liderazgo Dios llama a sus líderes a comprender que la obra que está bajo su responsabilidad es de él, y él velará para que se lleve a cabo.

26


LUNES Un liderazgo valeroso. Josué 1:10-18. MARTES Un valor procedente de Dios. Ester 4:6-17. MIÉRCOLES Una osada proclamación. Esdras 10:6-14. JUEVES Un liderazgo visionario. Lucas 6:39-42. VIERNES Misioneros perseverantes. Hechos 13:42-52. SÁBADO Un prisionero sin temor. Filipenses 1:12-21.

27


“Te hago saber, además, que Jehová te edificará casa. Cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino.” -17:10b11.

I.- ASCENDENCIA. A.- De Adán a Abraham. 1:1-33. B.- De Abraham a Israel y Esaú. 1:34-54. C.- De Israel a David. 2:1-55. D.- De David a Sedequías y Joaquín. 3:1-24. E.- Las otras tribus. 4:1-8:40. F.- El regreso de Israel del exilio. 9:1-34. G. El reino de Israel. 9:35-10:14. II.- UNIDAD: La nación queda unificada. A.- La coronación de David. 11:1-12:40. B.- La dedicación de Jerusalén. 13:1-16:43. III.- DINASTÍA: El pacto de Dios con David. 17:1-27. IV.- VICTORIA: Ampliación de las fronteras. A.- Las guerras de David. 18:1-20:8. B.- El error del censo. 21:1-30. 28


V.- EFICIENCIA: Organización de la nación. A.- El lugar del templo y su comisión. 22:1-19. B.- La organización de los líderes. 23:1-27:34. C.- Los preparativos para la ascensión de Salomón. 28:1-29:30.

Los libros de 1º y 2º Crónicas se encuentran entre los últimos libros escritos del Antiguo Testamento. Puede que sólo la profecía de Malaquías se escribiera después de Crónicas. El escritor examinó los registros del pasado de Israel y compuso una crónica del plan de Dios desde el principio de la nación hasta su regreso después de los años de exilio en Oriente. En 1º Crónicas, en los capítulos 10-29, la información es comparable con el relato dado en 2º Samuel. Los nueve primeros capítulos presentan una vista panorámica de la forma en que el plan de Dios quedó cada vez más definido en su alcance hasta centrarse en un pueblo que él había elegido y luego en una dinastía real que representaría las promesas definitivas de Dios. El Señor escogió a un hombre llamado David, el cual demostró una fidelidad poco común para con el primer rey de Israel, cuyo trono al final ocuparía. ¡Qué vida tan extraordinaria y variada tuvo David! Como un pastor, mató a un león y un oso, y esas victorias lo prepararon para matar al gigante Goliat. David sirvió como un asistente del rey Saúl. Durante unos diez años, David vivió exiliado en el desierto de Judea, escondiéndose de Saúl y aprendiendo a confiar cada vez más en Dios. Él esperó paciente a que el Señor le diera el trono prometido, y Dios fue fiel a su palabra. Por medio de la fe y la paciencia, el pueblo de Dios heredó lo que Dios les había prometido -Hebreos 6:12, y David confió en Dios en las circunstancias más difíciles. David heredó un pueblo dividido, pero con la ayuda de Dios, lo unió y llevó a Israel a ser un reino fuerte y respetado. David fue un hombre de guerra y luchó las batallas del Señor, y Dios estaba con él para darle la victoria. Él extendió el imperio israelita desde el río Egipto al sur hasta el río Éufrates en el norte. En el Este, conquistó 29


Edom, Moab y Amón, y en el norte, derrotó a los arameos –sirios. Con la ayuda de Dios, David se convirtió en el rey más grande de Israel y en su mayor genio militar. Fue bendecido con hombres valiosos como Joab y Abisai, además de los “valientes” de David -1º Crónicas 11:10-47. David había “servido a su propia generación según la voluntad de Dios” –Hechos 13:36. Cuando sirves fiel a tu propia generación, también sirves a las generaciones futuras. “El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” -1ª Juan 2:17. La herencia de David enriqueció al pueblo de Dios, Israel, durante siglos. Él no solo proveyó de todo lo necesario para la construcción del templo, sino que también escribió cantos y diseñó instrumentos musicales para su utilización en la adoración. Aún más, a través de la familia de David, el Salvador que era “tanto la fuente de David como el heredero de su trono” –Apocalipsis 22:16, entró en el mundo. De modo que, por medio de Cristo, David todavía enriquece a la Iglesia hoy. Cuando oímos el nombre de David, lo primero que quizá viene a la mente es Betsabé y los pecados de David, pero este libro lo presenta como el constructor, el hombre que arriesgó su vida para acumular riquezas a fin de construir un templo para la gloria de Dios. David ofrece un gran ejemplo para los creyentes de cada generación que quieren hacer que sus vidas cuenten para Cristo y dejar su propio legado de bendición espiritual.

Dos términos importantes vienen a la mente cuando leemos los relatos acontecidos en este libro: “herencia” y “legado”. Todos nos sentimos atraídos hacia la búsqueda de nuestras raíces; queremos saber de quién venimos y cómo eran nuestros antepasados. “Herencia” y “legado” son términos útiles para describir este proceso llamado “vida” en el que estamos inmersos. La herencia se refiere a la historia acumulada de tu familia. La herencia es la cadena de tradición oral ininterrumpida de la humanidad a través de los siglos que lleva a tu vida. Estás viviendo tu herencia, ya sea que te des cuenta o no, en los hábitos, tradiciones y actitudes que te han 30


pasado. No puedes volver atrás y alterar tu herencia, sino que se completa en el momento en que naces. El legado es lo que añadimos a la herencia, bueno o malo, para nuestros hijos y nietos. Si no te gusta la herencia que has recibido, puedes aportar otra clase de legado y cambiar la herencia que tu descendencia recibirá. David, el hijo menor, no solo llegó a ser rey de Israel, sino aún más importante, creció como hombre conforme al corazón de Dios –Hechos 13:22. Como resultado, Dios hizo un pacto con él del cual nos beneficiamos por nuestra relación con Jesús, descendiente de David. Junto con las deficiencias evidentes en David encontramos este hecho brillante: dejó un legado de confianza en Dios que nosotros podemos heredar cuando llegamos a conocer al Dios que David conocía.

31

Informa y transforma  
Informa y transforma  
Advertisement