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Fanzine Uhane presenta

UNA GALERÍA DE

SURFISTAS DE LEYENDA ANTERIORES A LAS TRES QUILLAS

Michel Patrick Zugarramurdi El autor, según la edición de las Narraciones Orilleras de Eddy Marmar, actualmente esperando respuesta negativa de varias editoriales, a la izquierda en la foto de Mikel Iturbe, es un periodista y antropólogo neoyorquino, que viajó a Arinzana y recibió de primera mano el testimonio de Jo Senante sobre su épica deriva. Desde entonces, uno de sus campos de investigación ha sido el surf. Piensa que Mickey Muñoz habría visitado Arinzana en los sesenta pero todavía no ha conseguido contactar con él para confirmarlo. Colaboró con la Surfer Rule hondarribitarra con la sección Héoes y Villanos, de donde se han tomado estas semblanzas tal y como fueron escritas a primeros de los 2000.


Índice I. II.

ROLF AURNESS MIDGET FARRELLY

III.

JOSE ANGEL

IV.

JEFF HAKMAN

V. VI. VII.

GEORGE GREENOUGH PHIL EDWARDS WAYNE "RABBIT" BARTHOLOMEW:

VIII.

SHAUN TOMSON

IX.

MICKEY MUÑOZ

X.

WOODY BROWN

XI. XII. XIII.

CORKY CARROLL MARGO OBERG FRED HEMMINGS

En el fanzine Uhane 1 tienes más semblanzas :

DUKE KAHANAMOKU - GERRY LOPEZ, LARRY BERTLEMAN - EDDIE AIKAU

Uhane, visicitudes de un fanzine


IROLF AURNESS: LA DESPEDIDA DE UN CAMPEÓN Nacido en Febrero de 1952 en Pacifica Palisades, California, Rolf Aurness es hijo de una estrella de la televisión americana. Su padre James Arness (se acortó el apellido) manejaba una considerable fortuna fruto de su trabajo en series populares. Además de encarnar a Mat Dillon en Gunsmoke, a James Arness le apasionaba el mar y practicó el surf una vez acabada la segunda guerra mundial. Por eso, para el pequeño Rolf, que comenzó a hacer surf a los ocho años, todo fueron ventajas para la práctica del surf. Gozó de varios viajes anuales a Hawai, el privilegio de surfear en Hollister Ranch o la ventaja de ser grabado en super 8 para luego analizar el surf tranquilamente en casa. También solía desplazarse en avioneta con su padre a Baja California para hacer surf. Pero aparte de todo pronto Rolf demostró que tenía talento. En 1967 fue el primer juvenil de California y en el 69 ganó tres campeonatos consecutivos de Western Surfing Association. Con 16 años declaró sentirse influido por Corky Carroll y David Nuuhiwa. Con 17 años concurrió a los campeonatos de Puerto Rico de 1969 y ahí pudo observar el surf de Wayne Lynch, goofy como él, mereciendo un artículo en Surfer Magazine. En Makaha llamó la atención que hiciera surf desde la mitad posterior de la tabla. En 1970 fue el primero de los no australianos en llegar a Australia para examinar el terreno en que se iba a desarrollar el campeonato del mundo. Inicialmente las pruebas iban a desarrollarse en Victoria y ahí llevó tablas de cantos finos pero de envergadura mayor de la que estaban usando los australianos, entre 6,6 y 7,4, mientras que los australianos estaban probando tablas inferiores a 6 pies. Por falta de olas el campeonato tuvo que trasladarse a un lugar del Mar de Tasmania donde había un colectivo agrícola llamado Johanna. Se trata del mismo lugar alternativo a las actuales WCT que se celebran en Bells, y que entonces se trataba de un spot prácticamente desconocido. La final, en la que concurrieron seis surfistas, se celebró en olas perfectas de casi dos metros. Rolf ganó y su triunfo no levantó suspicacia alguna ni siquiera entre los australianos. Según John Witzig, Rolf fue el surfista más consistente del campeonato y Nat tampoco restó méritos a su victoria.


Lo que sí supuso la victoria de Rolf fue un parón a los experimentos de los australianos pues vieron que con una tabla más grande que la de los radicales del lugar adquiría mayor velocidad sin menoscabo para los giros. Su estilo sí era radical y lleno de cambios de dirección. Dijo Drew Kampion diez años más tarde que con el triunfo de Aurness comenzaron los setenta. Mi interpretación de tal afirmación es que si bien es cierto que el campeón no llevaba la tabla más pequeña también es cierto que no ocurrió nada similar a lo acontecido en puerto Rico, donde triunfó Hemmings a la antigua usanza, dando un paso hacia atrás en le evolución del surf. Las tablas pequeñas que habían asomado en San Diego en 1966 se estaban terminando de consagrar y relegaban al longboard a una época oscura. Fue también importante la figura de Rolf Aurness porque al llegar a América, Mike Eaton hizo para el nuevo flamante campeón una tabla de dos quillas bajo la firma de Bing Copeland tabla que fue el prototipo que copió Corky Carroll para Hobie e hizo prender la mecha de las twin fin por todo el mundo. Sin embargo poco después de esto Rolf Aurness se retiró del surf dentro de un movimiento reacio a la competición. Ha declarado recientemente que en Johanna ya lo había dado todo, que no tenía sentido seguir compitiendo. En su vida ha atravesado luego momentos dramáticos como la muerte de su hermana por sobredosis, la muerte de su mujer de cáncer y su propia adicción a las drogas de la que está recuperado, aunque al parecer apenas hace surf.


MIDGET FARRELLY, PRIMER CAMPEÓN DEL MUNDO

Bernard Farrelly, nacido en Paddington, Sidney, comenzó a hacer surf en North Bondi con una tabla que medía 18 pies, unos seis metros de eslora. Era una tabla hueca de madera que le prestó un tal Norm Casey. Ésas eran las tablas que se usaban en Australia en los años cincuenta. Desde que el surf llegó a Australia de manos de Duke Kahanamoku, el avance en el deporte había sido muy limitado allí. Los numerosos clubes de surf eran sobre todo organizaciones destinadas a asegurar el salvamento y las tablas huecas, las enormes paddleboard que se extendieron por el mundo a raíz de la invención del genial Tom Blake, eran uno de las herramientas que estas asociaciones playeras utilizaban. Cuando Bernard, que ya era menudo de por sí, se pone de pie en una de esas tablas inmensas tiene sólo diez años y se hace acreedor del apodo Midget, mosquita, enano. Durante años Midget tiene que trasladarse con sus padres a Gran Bretaña, Canadá o Nueva Zelanda pero su familia vuelve a Australia a tiempo. Ese mismo año Midget se agencia en propiedad una tabla de las antiguas. Pero pronto quedaría obsoleta. Y es que ese mismo año es cuando algunos socorristas americanos como Tom Zahn, Mike Bright, Bob Burnside o Greg Noll llegan a Melbourne para participar en exhibiciones de remo paralelas a los Juegos Olímpicos. Algunos de ellos se habían traído sus tablas malíbús, de madera de balsa, algunas hechas


por Joe Quigg, y las usaron para surfear algunos picos de la costa Este de Australia. Cada sesión de estos legendarios surfistas fue seguida por un numeroso público y a la marcha de Zahn y compañía las cosas ya no serían lo mismo en el mundo del surf australiano. Las playas australianas se contagiaron del mismo furor por la cultura surf que había prendido en Estados Unidos años antes y se llenaron de tablas traídas de América o hechas al estilo americano. En 1958, con catorce años, Midget obtiene su primer triunfo como competidor, es en el South Pacific Rally, done obtiene una cuarta plaza con una tabla hecha en casa. Midget se convierte en el surfista que coge el testigo del surf californiano y todos reconocen que lo practica a la perfección en las olas de Manly, tanto que su estilo es comparado con las de los astros del surf como Phil Edwards. Este avance del deporte propicia que una decena de surfistas australianos se embarquen en 1961 en el Oriana con destino a Oahu, entre ellos va Midget, campeón nacional, y también Bob Evans que filmó para su primera película y sacó fotos para el primer número de Surfing World. Midget obtiene un puesto en las semifinales del Makaha International. Al año siguiente se adjudica este mismo campeonato logrando el primer triunfo en competición para el surf australiano. Tal es el entusiasmo que vive el surf australiano que en 1964 el primer campeonato oficial del mundo se celebra en Manly bajo los auspicios de la International Surfing Federation; Bob Evans es el impulsor y la firma Ampol Oil esponsoriza el evento. 65000 personas asisten a las pruebas el primer día. Midget logra la victoria el 17 de Mayo por delante de Joey Cabell, Mike Doyle y Little John Richards, y los australianos Mick Dooley y Bobby Brown. La tabla que usó medía 10’6’’ y las olas tenían de dos a cuatro pies. Pero la evolución del surf se acelera inmediatamente cuando tras las pruebas los surfistas locales aprenden de gente como Joey Cabell lo que se puede hacer en las olas australianas originándose a raíz de ello una corriente innovadora en el surf de la que parece que Midget queda un tanto descolgado. Hay que añadir para hacernos una idea del momento en que nos encontramos que ese mismo año George Greenough visitó Australia. A finales del 64 un grupo de jóvenes surfistas


empiezan a amenazar la corona de Midget. Nat le gana en Bells y Bobby Brown en el campeonato de New South Wales. En 1965 el campeonato del mundo lo gana Felipe Pomar, un peruano. Y en el 66 Midget es quinto en el campeonato del mundo celebrado en San Diego que ganó Nat Young y que marcó el comienzo de la escuela del total involvement y el entierro de la era dorada que las tablas llamadas Malibú permitieron desarrollar. Midget seguiría compitiendo y aunque logró algunos buenos resultados su figura quedaría identificada con el viejo estilo. Tampoco le favoreció el hecho de que se viera envuelto en duras polémicas con Nat Young incluso en las páginas de los periódicos de Sidney. Midget se ha dedicado desde los años sesenta a la industria de fabricación de tablas de surf, afirman que entra ahora al agua más que nunca y en estos momentos goza de gran popularidad en su país y entre los amantes del longboard. Quizá por aumentar la valía de su triunfo en Manly en 1964 Farrely destaca entre los surfistas de la historia a Mike Doyle tanto en olas grandes como pequeñas, aunque también resalta al Wayne Lynch de 1968 en Bells Beach o al Elkerton anterior al profesionalismo. Y por supuesto a Slater, de quien afirma que ha logrado llevar la agilidad en las olas pequeñas al gran surf. Está casado con Beverlie Carter con la que ha tenido tres hijas. Además ha escrito dos libros: A Surfing Life y How to Surf.


JOSE ANGEL: AL OTRO LADO DEL LÍMITE

La figura de Jose Angel se ha agrandado con el paso del tiempo porque una foto de un take off suyo en Sunset ocupa la portada del primer número de Surfer Magazine en el año 1960. Desgraciadamente este surfista también es muy conocido por su triste final. Creció en San Francisco y fue uno de tantos californianos que tiraron para Oahu justo antes de la moda del surf de los sesenta. Según Jason Borte (content/surfline.com) su marcha a la isla surfera por antonomasia del archipiélago tuvo mucho que ver con una mujer llamada Mozelle Gooch, surfista antes que él, y que en realidad fue quien le contagió su amor por las olas. Con ella se casó en 1955 y con ella tuvo cuatro de sus hijos. A finales de los cincuenta la pareja se ubicó en la costa Norte junto a Pipeline. A partir de ese momento el surf se convirtió en parte esencial de la vida de Jose. Entraba en los días más grandes y se tiraba a por las olas que todos dejaban. Le daba igual lo terrible del wipe out o de los revolcones: él siempre reaparecía con una sonrisa. Fue en definitiva uno de los “conquistadores” de la costa Norte de Oahu en los años cincuenta junto a Ricky Grigg, Peter Cole, Fred Van Dyke, Greg Noll, Pat Curren o Kimo Hollinger, entre otros. Sin ir más lejos en su haber encontramos que formó parte del grupo que cogió la ola de Waimea Bay por primera vez en la historia del surf moderno.


Sus compañeros de andanzas le recuerdan como alguien que buscaba el riesgo, la emoción, únicamente por disfrutar de ello, pero también como un verdadero atleta. Esa actitud la llevaba a las olas. Implicación total en las grandes olas, ésa es precisamente la lección que de él aprendió Bill Hamilton: “cuando te va a llevar una ola no titubees, es todo o nada, no te des la vuelta”. Greg Noll afirmó en su autobiografía que muchos cogían olas grandes, pero pocos las disfrutaban: Jose era uno de ellos. Ricky Grigg también afirmó ahí mismo que Jose hacía surf por puro disfrute. Era todo un atleta aunque también se dice que su búsqueda del riesgo le colocaba en demasiadas ocasiones en el límite. Por ejemplo, cuenta Hamilton que le gustaba entrar los días de cerrote a superar la rompiente a nado. Hamilton en un artículo de 1976 cuenta haberle visto nadar un día en que caían más de seis metros en los arrecifes exteriores entre Pipeline y Sunset, y cómo remontó la orillera de Log Cabins que levantaba casi cuatro metros. Encontró en el coral negro una fuente de ingresos. Sus inmersiones a menudo eran temerarias. Tanto que tuvo más de un accidente que puso en peligro su vida antes de perderla definitivamente un 24 de Julio de 1976. Por aquel entonces parece que ya no hacía surf al tener limitado el movimiento de una pierna fruto de la pérdida de conocimiento en una de sus bajadas a por coral. Sin embargo sus muchas obligaciones (según Ricky Grigg tenía ocho hijos que mantener, cuatro de ellos con su segunda mujer) le empujaron a seguir forzando los límites en sus inmersiones. Un día de aquel último verano, después de bucear a 240 pies de profundidad con Neil Tobin, realizó la descompresión tarde y cuando llegó a la superficie estaba perdido a media milla del barco. Tuvo que llegar a Molokai después de nadar cinco millas.Dos semanas después es cuando contó a Grigg que había descubierto un enorme banco de coral. Le propuso que le acompañara en la inmersión. Ricky Grigg no estaba preparado ya que la profundidad a que se hallaba el coral era demasiada para su preparación. Sin embargo le acompañó, pues tenía interés en sacar unas fotos. Iban también el patrón de la embarcación y una de las hijas de Jose Angel, de trece años. Grigg recuerda que Jose


dijo: “este es el día más feliz de mi vida. Todos los días son así para mí.” Jose tras ponerse un peso para alcanzar rápidamente la profundidad necesaria, se zambulló por última vez con su eterna sonrisa en los labios. Al de diez minutos apareció la colchoneta de aviso. Los tripulantes pensaron que Jose ya estaba realizando la descompresión. Tres minutos después él no aparecía. El medidor de profundidad marcaba 360 pies en esa zona. Era físicamente imposible alcanzar vivo esa profundidad. El banco de coral debía de estar más profundo de lo que pensaban, el buceador se debió de despistar y perdió el conocimiento. Durante seis horas veinte barcos buscaron al buzo. El cuerpo no apareció jamás.

JEFF HAKMAN, "MR. SUNSET" Claro que Hakman, por su posición en Quiksilver Europe, es una de las leyendas del surf que suele estar más en boca de la gente, así como por haber vuelto, no hace tanto tiempo, del viaje que hizo al infierno de mano de la heroína. Pero la verdad es que en este momento me importa más que todo eso el hecho de que en el surf la época que va desde la irrupción de las tablas cortas en el 66 hasta la segunda mitad de la década de los setenta, (ya cuando el dominio de López, la aparición de Rabbit, Tomson y la Wave Rebel, o Richards y las twin) se entiende mucho mejor siguiendo los baños de Hakman. Entre otras cosas porque Hakman fue en esa época el mejor surfista de competición desde su triunfo del Duke en 1965 hasta su victoria de 1976 en Bells. Y esto lo dice Kampion en Stoked ( sin embargo Nat Young apenas lo menciona en su "Historia…", casualidad). Los primeros años en Bali y la filmación de Rainbow Bridge de Hendrix o el escaqueo de Vietnam son otras anécdotas que se recogen en el libro de 1996 "Mr. Sunset". Sin olvidar las correrías por Europa del protagonista de hoy ni su estancia en Biarritz donde fue conocido de los pioneros españoles como Merodio o Beraza con los que compartió aparcamiento y al parecer alguna sesión memorable en La Barre a comienzos de los setenta.


Además, la figura de Jeff Hakman es quizá la que mejor nos sirve para unir el tiempo de los legendarios surfistas californianos y hawaianos que usaban tablas de madera con el surf del momento presente. Hakman empezó tan jovencito que se da la circunstancia de que compartió pico con mitos del surf aparentemente muy distantes en el tiempo: Bud Browne asistió al monstruoso wipeout de un chavalín de 13 años en su primera experiencia de Sunset. En el otro extremo, la ultima manga de su vida la hizo totalmente dopado en Bells contra Mark Richards, con quien este verano parece que se le ha visto en Hossegor en las pruebas de "grommets".A diferencia de muchos surfistas de la generación anterior, Hakman, que nace en noviembre de 1948, no tuvo que escaparse para ir a la playa. Su padre pronto le compró una Velzy Jacobs de balsa. En California el pequeño Jeff conoce las aventuras de Greg Noll o Dewey Weber en Manhattan Beach o Lance Carson en Hermosa Beach, y más cerca Ricky Irons en Torrance Beach e incluso surfea Rincon en el 59 un día que su padre decidió que era eso más importante que presentarse a un examen. La cuestión es que a comienzos del año 61 los Hakman dejan atrás California y trasladan la residencia a Oahu con una meta fundamental: las olas. El norte ya comenzaba a ser tan famoso como lo es ahora y era dominio de Buzzy Trent, Greg Noll, Buffalo; Donald Takayama mandaba en Ala Moana. El pequeño Hakman cayó en gracia al gurú Brewer que confió en un mocoso de 13 años y le fabricó dos tablas ese año, todo un privilegio. Con 17 años Hakman conseguía ganar en el Duke Kahanamoku Invitational, en Sunset Beach recibiendo el premio de manos del mismo Duke de cuyo equipo pasó a formar aparte. De surfear como mascota de los viejos grandes maestros, Jeff comenzó a liderar la nueva generación de astros del surf: es la época de Cabell, Edwards, el desvirgamiento del gran Pipeline en Diciembre del 61, la irrupción de Gerry Lopez, compañero de clase de Jeff, Kanaiapuni, Van Artdalen...y la nueva escuela hawaiana con Reno y el jovencito Bertleman.</p><p>Además de en el libro de Jarratt hayb sobre todo una película donde se plasma la época en que Hakman destacó: Cosmyc Childrens de Hal Jepsen, en que junto a un pletórico Hakman aparecen Mickey Dora, David Nuuhiwa, J. Riddle, Johnny Fain, Barry Kanaiaupuni, Mike Doyle, Corky Carrol, Owl, Rolf Arness, Billy Hamilton.</p><p>Y ya por último vaya una anécdota: una Lightning Bolt fabricada por Tom Parrish en 1976 para Hakman


ha alcanzado recientemente una puja de 2,200 dólares en una subasta en que también se incluía una foto en que aparece junto a Mike Doyle, Felipe Pomar, Paul Strauch, Corky Carroll, y Fred Hemmings en el primer Duke Kahanamoku Surfing Classic de 1965.


PHIL EDWARDS, EL ESTILISTA POR EXCELENCIA DEL SURF DE CALIFORNIA, Phil Edwards, según Kampion el estilista por excelencia del surf potente de California, comenzó a hacer surf con una enorme tabla para remar tomada prestada de los socorristas en Oceanside. Tenía nueve años y tardó otros dos más en conseguir una tabla de madera de balsa. Ésta era demasiado grande todavía, pues medía 11 pies. Todo ello ocurrió en cuanto la familia se trasladó de Long Beach a la costa de Oceanside. Pronto el pequeño Phil decidió acortar la tabla y dotarle un poco de rocker y lo hizo con tal afición que enseguida sus compañeros de la playa le encargaron similares tareas de reconversión de tablas grandes. Eran todavía longboards de madera, la mayoría de balsa con recubrimientos de madera corriente. Bev Morgan fue su maestro de pequeño y Jim Trueaz, su profesor de la escuela, le llevaba por las tardes de surfari, a veces en viajes de hasta cien kilómetros hasta Malibú. Para el año 51 estaba centrado en el surf y recorriendo California de Rincon a Malibu además de machacar los picos de los que era local en verano: Oceanside y San Onofre. Su sesión de 1953 en Killer Dana en olas de 15 pies es famosa pues dominó sus olas con mayor maestría que los veteranos. Hacia esos años debió de entablar amistad con Mickey Dora quien se acercaba a San Onofre. Mickey Dora fue su principal influencia como surfista hasta considerarse él mismo en declaraciones a Surfer Mag como una réplica de The Cat en lo referente al estilo. Ambos enseñaron a los surfistas a no ir derecho por la ola sino hacer giros en el curl, en la parte levantada de la ola. En el 55 hace el primer viaje a Hawai donde comparte pico en Makaha con Pat Curren y compañía. A la vuelta Joe Quigg le da trabajo y le introduce en la fabricación de barcos, los famosos catamaranes. Más adelante, ya en 1963, trabajó para la célebre firma de tablas y material deportivo Hobie, llegando a firmar sus tablas lo que supone para algunos que se convirtiera en el primer surfista profesional. Obtenía 23 dólares pro cada tabla. También se le adjudica haber sido el primero en haberse hecho una ola en Pipeline grande en un segundo viaje a Hawai. LA foto del take off dio la vuelta al mundo y le proporcionó gran fama y demostró que Pipeline no era indomable. Todavía no se habían buscado las herramientas


adecuadas para su conquista: las tablas pequeñas. Su época es la del tablón y muy al final comienza a experimentar como shaper de Hobie con otro tipo de modelos. No tan cáustico como Dora sin embargo heredó de él su poca afición por los campeonatos. Fue considerado el mejor surfista del mundo sin concurrir a los mismos por la fama del boca a boca y por los vídeos. Es protagonista de varias películas como Surfing Hollow Days, Cat on a Hot Foam (1959) y Gun Ho (1963) y es autor de un libro sobre su experiencia en el mundo del surf : "You Should Have Been Here An Hour Ago..." Una línea de vestido en 1964 es diseñada por Hang Ten pensando en su imagen. Desapareció de la escena con la revolución de las tablas cortas y sus tablas han vuelto con el renacimiento del tablón en 1988.


GEORGE GREENOUGH

MONTECITO - BYRON BAY A Greenough le debemos el desarrollo de la quilla moderna, las primeras fotografías de tubos, y el germen de la revolución de las tablas pequeñas. Vale. Pero algo todavía más importante. Tom Blake, el gran pionero de los años 20, fue el primero en basar en el surf todo un modo de entender la vida. Era la de Blake una mentalidad que no resultaría ajena a la de los surfistas de los años sesenta. Greenough, sin otra pretensión que la de estar a gusto consigo mismo, encontró en torno a las olas un estilo de vida que caló muy hondo entre los que supieron de él allá por los últimos años sesenta y primeros setenta. Nació en 1941 en Santa Barbara, California. Era descendiente del escultor Horatio Greenough. Su padre , Hamilton, heredó una inmensa fortuna. La madre, Helen, había sido "criada" de la familia. George creció en una mansión en Montecito. Desde joven le achacaban que era un poco excéntrico, se negaba a usar zapatos...y de hecho, ya de adulto, dicen que sólo se los ha puesto un par de veces. Tuvo un serio problema de salud, por lo que tuvo que ser operado a corazón abierto. Tras este percance se convirtió en un dotado nadador y a mitad de los cincuenta empezó a hacer


surf y a disfrutar de las olas del mítico Holllister Ranch, pues los dueños eran amigos de su familia. Pero nunca se aficionó del todo a lo de ir de pie por la ola. Las tablas de surf le parecían demasiado bulto y las aglomeraciones le agobiaban. De modo que dejó de ponerse de pie sobre la tabla en 1961 y decidió meterse en lugares apartados. En el 62 se hace una tabla de 7,8 x 22, pero no la usó mucho. Con el ejemplo de Bob Cooper, Skip Frye y Bob Mc Tavish construyó poco más tarde un paipo más convencional , más parecido al que luego llevó a Australia. Cuenta Nat Young que Greenough llegó por primera vez a Australia en 1964, una vez que su temporada de pesca en Santa Barbara había terminado. Su equipaje estaba compuesto de una extraña tabla en forma de cuchara para hacer surf, una colchoneta hinchable, numerosas quillas y un saco de dormir lleno de equipo de fotografía, aparejo de pesca y un par de vaqueros y una camiseta. Compró un coche viejo en donde dormía y con el que podía ir a hacer surf y a pescar. Su tabla tenía la cola flexible y la quilla era también flexible, lo que le proporcionaba una aceleración inusual, en la opinión de Nat. Aunque iba para quince días George se quedó meses. En 1965 añadió un bottom cóncavo y creó su rompedor paipo, un kneeboard que fue bautizado como Velo. Por primera vez Velo presentaba la característica forma de cuchara que ha sido la marca de la casa de Greenough. Basada en un concepto de maniobra que Greenough llamaba "neutral handling," la tabla estaba diseñada para doblarse en la misma dirección en que lo hacían sus quillas. Se notaba también la influencia del genial shaper californiano Bob Simmons. Estaba diseñado de modo que la flotación se la proporcionaba tan sólo un canal de foam (la mitad de la tabla era fibra de vidrio únicamente). La tabla apenas flotaba por sí sola. Velo pesaría sólo 2 kilos y llevaba una quilla de unos treinta centímetros, mucho más larga que lo habitual entonces. Ancha y gorda por la base la tabla se estrechaba y se ahuecaba hacia la punta. El canto de fibra daba al artilugio una velocidad endemoniada en los giros. Pero si aquella tabla era rara como ella sola qué pensaréis si os digo que Greenough terminó por preferir como herramienta para coger olas una colchoneta hinchable, con la que, sin embargo, cogía más velocidad que nadie.


Cuando Nat Young y compañía se dirigen a California al campeonato del Mundo de 1966 con sus revolucionarias tablas nadie les tomó muy en serio, pero George era un buen amigo y les invitó a su casa. El de Santa Barbara tenía mucho que ver con los diseños de esas tablas, con sus cascos cóncavos y su delgadez. Sin embargo, fuera de Santa Barbara, en California nadie le conocía todavía. Los locales le consideraban un kneerider loco, un paipero chiflado que hacía surf casi siempre solo y desaparecía durante días en un bote que se había contruido él mismo. Hasta que se generalizaran los nuevos diseños los californianos no le apreciarían como sí habían hecho los australianos. En 1968 las tablas pequeñas habían arrasado con los tablones y George era un héroe de la cultura del surf . Los curiosos andaban detrás de su coche pero Greenough escapaba a los picos más escondidos o se marchaba en su peculiar embarcación. Durante los siguientes 30 años Greenough anduvo detrás del invierno, como nos cuenta Drew Kampion, alternando Montecito y Byron Bay, California y Australia, para así poder disfrutar, sin apenas gente, de las marejadas del invierno. Desde el 98 vive en New South Wales, Australia con mil proyectos en la cabeza, entre otros el de hacer películas sobre delfines. ---------------------------------La otra aportación de nuestro protagonista a la cultura del surf se centra en el campo de la fotografía de surf, igual que Tom Blake. En Australia , con una Nikonos preparada para el agua, Greenough disparó sus seminales instantáneas de Russell Hughes desde dentro del tubo, que abrieron un nuevo territorio en la fotografía del surf. Alentado por la buena acogida de sus fotos comenzó a fabricar una carcasa para su cámara de 35mm . En los ultimos 60 y primeros setenta , estas carcasas de Greenough tuvieron gran demanda entre las nacientes estrellas de las fotografía de surf y muchos siguen fabricándolas al estilo de Greenough. Basándose en la película Hot Generation, de Paul Witzig's (1967) , Greenough empezó a experimentar con imágenes en movimiento , sacando película desde una perspectiva tomada de dentro del tubo, con una cámara de 16 mm modificada que colocaba en su espalda o en la punta de su famosa "cuchara". Taqmbién creó un


aparejo con batería y luces y filmó de noche en Rincon y otros spots. The Innermost Limits of Pure Fun (1970), la película resultante, reflejaba la fascinacion de Greenough con el curvarse de la ola. ¿Sabes cómo se pagó la película? Trabajó cuatro años como pescador profesional. Ganaba quinientos dólares a la semana cogiendo langostas y centollos desde Point Concepcion a Point Arguello y también en el Hollister Ranch. Así financió Innermost Limits. Gracias a su fama recibió un peculiar encargo de John Millius. En ejecución del mismo nuestro héroe de hoy realizó algunas tomas en la película el Gran Miércoles, de John Millius, pero esto no le cambió la vida, "yo no era el protagonista", diría.

WAYNE "RABBIT" BARTHOLOMEW


LA ESTRELLA DE FREE RIDE Rabbit es famoso junto a Shaun por su conquista de Pipeline de espaldas. Pero también porque lideró el movimiento llamado Wave Rebel. En el 76 las poses radicales de Bartholomew le llevan a surfear desnudo para la revista Tracks y a hacer comentarios que muchos juzgaron desaforados. Así como en la anterior existe una tendencia que se oponía a "contaminar" el espíritu del surf con la competición y la industria, la suya es una generación de surfistas que sueña con vivir del surf. Chuck Barnes era un famoso manager de estrellas del deporte entre las que estaba OJ Simpson. Barnes aceptó a Shaun en su equipo de estrellas del deporte, y parece ser que también a Rabbit. Rabbit, llamado así por todo lo que corría en el campo de fútbol, creció en la Gold Coast, donde su padre se dedicaba a la enseñanza; empezó a hacer surf en Snapper Rocks y cuando sus padres se separaron él fue con su madre y sus hermanas a una casa de playa donde comenzó a volcarse en las olas. Pronto se enamoró de la de Kirra, con la que se le identifica. Se le hacía muy cuesta arriba recorrer los 8km que separaban Surfer’s Paradise de la Miami High School, y sus educadores se dieron cuenta de que era difícil que triunfara en los estudios. Tras varios éxitos en competiciones de surf escolares, los 250 dólares que le dieron en el colegio sirvieron para que fuera a California a los campeonatos del mundo de 1972, aunque en calidad de suplente. De vuelta a casa visitó Hawai, adonde volvió en 1974. En 1975 la final del Smirnoff en Waimea es ganada por Mark Richards. Segundo queda otro australiano, y tercero, Wayne Bartholomew. En el 77 queda segundo en el circuito pro y en 1978 comienza la temporada en Marzo con el Stubbies, que gana Rabbit por delante de Mark Richards. En Bells ocurrió al revés. En el Coke en cambio gana Larry Blair sobre Lynch. 64.000 dólares era la extraordinaria dotación de estos tres campeonatos y ello debido a la implicación de la Televisión australiana. Cheyne Horan ganaría a Rabbit en Rio y Jeff Crawford a Jesse Owens en Florida y Larry Blair el Pipe Masters. Los australianos copaban los primeros puestos. Rabbit se mantendría primero desde su triunfo inicial y se adjudicaría el circuito pro. Al año siguiente Rabbit quedó segundo por detrás de Mark Richards y siguió todavía seis años en el circuito. Al abandonarlo se dice que tuvo


problemas con el alcohol, que superó al parecer gracias a su trabajo como entrenador nacional del equipo australiano. En Marzo de 1991 la revista Surfer anunciaba que Rabbit, de 37 años, contraía matrimonio con una chica de 19. También que presentaba su candidatura para Alcalde de The Gold Coast. Rabbit, que en Noviembre del año que viene cumplirá cincuenta años, ha sido dos veces campeón del mundo de la categoría Grand Masters, en 1999 (Anglet) y 2002 (Makaha). Le recordamos, además de por Free Ride, unido a la imagen de Rip Curl junto a Toma Curren o Wayne Lynch. Ahora le vemos con gran frecuencia apareciendo en los medios pues ha sido director ejecutivo de ASP desde marzo de 2000 y desde marzo de este año es Presidente de la organización. ¿LA PUERTA DE ATRÁS? Como decía John Witzig narrando los temores de un jovencito Tom Carroll antes de enfrentarse a nuestro héroe de hoy en el Surfabout de 1979, Rabbit era entonces "el campeón del mundo, la estrella de Free Ride y otras películas de surf, y el hombre que dijo que podía cambiar el curso de una ola con su mente". Casi nada. Lo cierto es que la secuencia final de Free Ride con Banzai Pipeline más Banzai que nunca y Rabbit mirando hacia la cocina le daba derecho a afirmar tal cosa. Su pose en el bottom y su giro de cabeza a centímetros de ser golpeado por el labio hablaban de un dominio de la mítica ola desconocido hasta entonces. Y de espaldas. En su famoso artículo Bustin’ the Door publicado en la revista Surfer de Enero de 1967 Wayne "Rabbit" Bartholomew explicaba su manera de afrontar las grandes olas: "puede parecer que este tubo denso, hambriento y hueco me quiere enterrar en el coral que casi aflora pero para mí eso es participar en un maravilloso y místico ballet…" Pero no todo fue un lecho de rosas en su camino. En ese mismo artículo Rabbit se quejaba de que las cosas estaban muy difíciles para los jóvenes australianos, quienes quizá por intereses creados o tal vez porque su surf no era entendido, apenas podían acceder a las competiciones en Hawai. De las 24 plazas de cada evento sólo dos eran para australianos, y fue contra ello surfeando y escribiendo y con sus poses. Su crítica contra el status quo le costó muy cara: comenzó a recibir amenazas de muerte e incluso alguien le tiró un cenicero a la cara que la partió la boca. En Julio de 1992 la revista Surfer


Magazine retomaba algunas declaraciones famosas de varios surfistas, entre ellas las de Rabbit, pidiendo a sus protagonistas que aclararan su postura después de los años transcurridos. Rabbit afirmó que sus declaraciones habían sido respetuosas y que las mantenía íntegramente. Pensaba que tal vez la reacción contraria que produjeron en 1977 se pudo deber a las provocativas fotos que acompañaban al reportaje y a que se le identificaba con Ian Cairns, un australiano que ejercía de tal sin tapujos en la North Shore. De todas maneras reconoce Rabbit que llamó a la redacción de Surfer antes de que saliera publicado su artículo para que lo retiraran. Ya era tarde. En 1996 ha salido publicado un libro sobre la vida y milagros de Wayne Rabbit Bartholomew que precisamente lleva ese título: Bustin’ the Door. No cabe duda de que Rabbit no se arrepiente de sus palabras pero tampoco de que ahora él tiene la llave de la puerta principal.


SHAUN TOMSON SHAUN Y ERNIE TOMSON Shaun Tomson nació el 21 de agosto de 1955 en Durban, Sudáfrica; su padre, Ernie, había nacido en esa misma ciudad de una familia de judíos rusos y se había casado con una inglesa de Malta evacuada durante la guerra. Ernie era judío practicante, hombre de negocios y uno de los mejores nadadores de Sudáfrica hasta que un tiburón le destrozó el brazo. Shaun Tomson fue a escuelas judías, aspecto que ha despertado siempre la curiosidad de los reporteros y que él solía rehuir. Pronto se interesó en surfear las rompientes alrededor de Durban. Ernie favoreció este interés, le compró las mejores tablas y trajes y le recogía después de la escuela para llevarle a hacer surf. Ernie se fue introduciendo en la escena del surf de Sudáfrica, llegó a ser juez en los campeonatos y eso procuró a Shaun serias enemistades entre los surfistas que le veían como un niño favorecido. En 1969 Ernie llevó a Shaun a Hawaii para que sintiera la fuerza de aquellas olas y el año siguiente a Australia para el campeonato del mundo. Las influencias de ambas potencias del surf serían decisivas en su carrera. A finales del 72 Shaun se gradúa y tiene que hacer la mili pero de nuevo las influencias de su padre logran que sirva en las oficinas de una base en la playa en Durban, a 25 metros del surf. Podía coger olas desde las tres de la tarde y conseguía además permisos para los campeonatos. Por todo ello dice que sus logros en el surf se deben a su padre en mayor medida que a cualquier otro surfista. Pero también debe a su padre la fobia que según Nat Young Shaun sigue teniendo hacia los tiburones, que le producían pesadillas por la noche y la sensación de que los tenía siempre debajo de la tabla. Entre los años 1973 y 1978 consiguió ganar las ediciones del Gunston 500, celebrado en Sudáfrica hasta hace poco. En el 75 entró en el circuito y consiguió ganar el prestigioso Pipeline Masters, lo que compaginaba con sus estudios universitarios. En el 77 logró el campeonato del mundo pero estuvo arriba hasta el 89 retirándose del Tour en el 90. En todo este tiempo sobrellevó como mejor pudo el boicot de que su país fue objeto llegando a usar pasaporte irlandés, aunque no está de más decir que profesa verdadera admiración hacia la figura de Nelson Mandela.


Se dice de él que fue el primer verdadero profesional, el primero en poder vivir del surf, aunque es un profesionalismo relativo si lo comparamos con las cifras que hoy se manejan, por eso él criticó en su día las dificultades económicas por que debían atravesar los surfistas. De hecho afirmó que el año de su corona había ganado en premios veinte mil dólares, la misma cantidad que tuvo que gastar para seguir el circuito. Más recientemente la película En Manos de Dios, de la que reconoce que el guión era excesivamente unidimensional, nos presentó a Shaun intepretando a un viejo y carismático surfer que es testigo de las hazañas surferas de Shane Dorian y sus compañeros en busca de dominar las olas gigantes. Vive con su mujer y su hijo en California, cerca de Santa Bárbara, dedicado a su negocio de ropa. Según dicen practica el surf con asiduidad en Rincon, la legendaria derecha que se encuentra muy cerca de su casa. El mejor recuerdo de su carrera es el primer baño que se dio en Jefrreys, era junio de 1968, tenía doce años y unos pocos muchachos más comaprtieron las olas de aquel día.

------------------------Shaun, el más importante de los surfistas sudafricanos de todos los tiempos, desembarcó en Oahu a mediados de los años setenta junto a australianos como Rabbit Bartholomew, con ánimo de comerse el mundo; fue famosa su conquista de Pipeline yendo de espaldas. Pero más famosos fueron aquellos tubos interminables en las derechas de Off The Wall que recogían los vídeos de surf de la época, principalmente "Free Ride" de Bill Delaney, entubadas de las que se hacían eco las portadas de todas las revistas. Aunque quizá lo que más nos sedujera a los surfistas de entonces fueran aquellas demostraciones de estilo en una derecha tan lejana como interminable llamada Jeffreys Bay. En su opinión los surfistas más influyentes de la historia son Nat Young, Mark Richards y Simon Anderson y considera que la principal aportación que él realizó al arte del surf fue la de maniobrar en el tubo. Gerry López fue el primero en dominar la técnica para entrar al tubo, de hacerse Pipeline con naturalidad.


Shaun habría sido el primero en desarrollar la técnica para, una vez cubierto por la ola, aguantar el máximo de tiempo posible dentro, subiendo y bajando en el interior del cilindro de la ola en la medida en que fuera necesario para estar siempre cubierto por el labio. Está claro que las secciones de Jeffreys habían sido una buena escuela. Lo cierto es que muchos afirman que despúes de Shaun Tomson otros han podido ir en la ola tan adentro como él, pero que ninguno ha ido más adentro. Si bien él supuso un cambio notable en el modo de hacer surf su figura quizá haya adoptado con el tiempo ciertos tintes de surfista clásico, a ello contribuye el hecho de que su surf estuviera muy orientado hacia el tubo. Lo que ocurre también es que a partir de él quizá las cosas empezaron a volar. Larry Bertleman, cuando explica en alguna ocasión el concepto de sus propias maniobras se refería con sorna a la actitud conservadora de los giros de Shaun. Pero esta actitud la ha exteriorizado alguna vez el mismo Tomson cuando, por ejemplo, intentó ridiculizar los aéreos de su compatriota Martin Potter afirmando que no eran más que un engaño al público, que al verlos en las revistas no se daban cuenta de que el 99% de los vuelos se reducían a un simple kickout, a una salida de la ola, espectacular, pero sin continuar en la misma. Parece que no apreció Shaun que el nuevo surf, el que comenzaba a asomar, además del tubo, comenzaba a buscar el aire.


MICKEY MUÑOZ nació en Santa Mónica Canyon en 1940. Le

apodaron the Mangoose, la Mangosta, quizá porque mide poco más de metro y medio. De niño andaba con Ricky Griegg y aunque su primera tabla la consiguió a los doce años parece que a los ocho ya había cogido alguna ola de pie. Aquella tabla era una paddle board hollow de 10,6 pies, construida por Pete Peterson al estilo de Blake. Es decir, era un trasto dificil de llevar a la orilla por un chaval su edad, y muy dificil de manejar encima de la ola pues en realidad estaba diseñada para avanzar con la remada más que para surcar la ola. Y las tablas de balsa aún no se comercializaban. De todos modos le pegó una quilla de media luna y es que desde el comienzo se dedicó a los arreglos. Algo más tarde conseguiría por fin su primera tabla de verdad, de madera de balsa ya y de 8',10'', mucho más pequeña ¿no? Pagó 50 dólares por ella. A los 15 años, loco ya por las olas y con noticias de lo que era el surf de Oahu, se empeñó en viajar a la isla pero sus padres se lo impidieron. En el 54 por fin se deja llevar por sus impulsos y decidió dejar una nota en su casa : “ Querida madre: Me voy a las Islas. Os escribiré. Os quiere, Mickey". Se fue con Mickey Dora, Jimmy Fish y Mike Donovan. Dice que iba sólo con 6 dólares en el bolsillo. Waikiki fue el primer lugar de la isla donde se instaló. Ahí se iba a encontrar con Buzzy Trent y dicen que con Tom Blake, quien al parecer se lo llevó a la Costa Norte, aunque parece que también se encontró con el espíritu Aloha, que todavía no había fallecido y que le cautivó. Ante sus problemas económicos y el chantaje de su padre, que le prometió mandarle dinero si volvía al continente para acabar los estudios, Mickey volvió a casa. Pero lo cierto es que sólo aprobó gimnasia. En el invierno de 1955 se dedicó a coger olas en Rincon en sesiones que los pocos que disfrutaron nunca olvidarán. El verano del 56 fue un buen verano con vientos terrales y buenas marejadas llegando a Malibú; fue el verano del hot dog. Dora hacía el espontáneo, Cooper el teléfono. La contribución de Muñoz más recordada es su famoso Quasimodo, aunque hay quien dice que eran suyas la mayoría de las acrobacias que en quella época los californianos hacían sobre la tabla. En el 57 volvería a Hawaii. A la cuadrilla de californianos asentados en Makaha se unía algún local como Jose Angel y Henry Preece. Mickey sentía predilección por Haleiwa y por entonces la costa Norte era el “country”, un gran descampado, paradisíaco, pero de complicado acceso.


Que Muñoz ha sido un surfista de élite lo demuestra que ganara en 1965 el Tom Morey Noseriding Contest y que fuera finalista en el campeonato del mundo para olas grandes en Punta Rocas en Perú, pese a que ha afirmado a una entrevista de Longboarder que los campeonatos son lo contrario del espiritu Aloha que conoció en Hawaii. Sigue en activo, entrando al agua, aunque en invierno se dedica al snow. Su quiver de hace ya un par de años estaba compuesto por 6 tablas, desde los 9',6'' thruster hasta una 6',7'' de Midget Smith. Dice que hace poco cogió las tres mejores olas de su vida en Indonesia (Scar Reef). El revival del longboard se debe en gran parte a su influencia y su maniobra fue y sigue siendo el hang ten hasta el punto de que sus diseños están condicionados por esta maniobra. Vive en Vapistrano Beach y en su casa hay todo tipo de artilugios para surcar el agua. Ahora "sólo" hace doscientas tablas al año pero llegó a hacer ocho al día, por eso su taller es un vedadero museo del surf con plantillas de cinco décadas. .....................

Hay sobre todo tres anécdotas que a mi parecer reflejan que Mickey Muñoz es una pieza clave en el surf moderno, y que es un surfer que ha estado siempre donde está la acción, que en su vida no ha perdido espuma. Es famoso, primero, por haber intervenido en la primera sesión de la historia reciente en Waimea. Las olas grandes olas las cogían en Makaha, y apenas se internaban por el Norte, zona de difícil acceso. Habían pasado años desde la muerte de Dickie Cross en la Bahía. Pero Dickie no entró a Waimea sino a Sunset. Fue el 7 de Noviembre de 1957 y Mickie parece que cogió la segunda ola, aunque sobre esto hay versiones encontradas. También es cierto que al salir se quedó alucinado al comprobar el tamaño de las olas pero también que sigue sosteniendo que ellos cogían olas más grandes en Makaha Point, y además con pared. Su faceta de diseñador, de hombre de ingenio, es también de gran importancia. Tanto que se le atribuye haber ideado el primer monopatín en 1962 junto a Phil Edwards y todos sabemos lo que


ha supuesto el monopatín para el surf. Además Mickey fue y sigue siendo un extraordinario diseñador de tablas. En Hobie, la famosa empresa radicada en Capistrano, encontró posibilidad para múltiples innovaciones y así también se le relaciona con el snowboard, y por supuesto que con la fabricación de veleros revolucionarios como el Hobie Cat. Y por último Muñoz fue junto a Mickey Dora y Tubesteak uno de los garrulos que vio aparecer a la Gidget de carne y hueso en Malibú un 27 de Junio de 1956 dispensándole la acogida que todos conocemos. En la película de 1959 que recoge las aventuras de la muchacha aquel verano del hotdog Mickey suple a Sandra Dee, la actriz protagonista, en una escena de olas caracterizado de chica surfista mediante un pelucón rubio.


CORKY CARROLL, SURFISTA Y BIZARRO Publicado en Surfer Rule en 2002 con el seudónimo de M. Patrick Nuestro personaje de hoy acaba de cumplir los cincuenta y cinco años. Nació en Alhambra, California; su padre era un electricista, su madre una cantante. Siendo niño se trasladaron a Surfside, cerca de Huntington. Una pin tail de madera de balsa de 8’7’’ fue su primera tabla. Tenía once años, y era justo cuando comenzaron las tablas de foam, y también cuando el surf empezó a alimentar la imaginación de los guionistas de Hollywood. Mickey Muñoz y Mike Doyle le llevaron al pico en Huntington Beach Pier; siempre que podía iba de surfari con ellos y con Robert August y Billy Hamilton. Pronto destacó en las competiciones: su primer premio en metálico lo ganó a la edad de once años. Ha llegado a afirmar que cuando tenía 16 años conseguía del surf más ingresos que su padre. De él se dice que fue el primer surfista profesional. La marca Hobie fue su primer esponsor y Jantzen le pagó 1.500 dólares por los primeros anuncios de ropa en Surfer Magazine. Phil Edwards le hacía las tablas, como la que usó en 1965 en el Nose Riding Contest de Ventura organizado por Tom Morey. La competición se centraba en pasar el máximo de tiempo en una zona delimitada en la punta de la tabla. Pronto comenzaría el declive de esta modalidad de surf, ante la ofensiva de los shapers y surfistas australianos, así como la de John Witzig, quien en las mismas barbas de los californianos, es decir, en las páginas de la revista Surfer, se burlaba de una manera de hacer surf anclada en el pasado. Sin embargo Corky conseguiría adaptarse a los nuevos tiempos. De hecho su palmarés es quizá el más completo de los años sesenta. Cinco veces campeón de los Estados Unidos, tres veces campeón internacional profesional, tercero en San Diego en el Campeonato del Mundo de 1966, obtuvo también un campeonato internacional de ola grande en Perú en 1967, uno de ola pequeña en 1968 en Florida, y hasta un total de 100 victorias en campeonatos de todo tipo. En el 68 los lectores de Surfer Mag le nombraron surfista del año y es que además de sus éxitos en los campeonatos vieron en Corky a un surfista completo al que también le gustaba estar donde caían olas grandes: Waimea, Makaha, Pipeline… Se retiró de la competición a una edad muy temprana: a los 24. Se dedicó al principio a hacer anuncios y a seguir diseñando tablas. Para Hobie hizo varios modelos pero la Super Mini, la tercera de la serie, es la más famosa. Está inspirada en las tablas de Bob Mc


Tavish, corta y muy ancha, con el famoso diseño cóncavo del bottom. Sus medidas: 7’00’’ por 23’’ de anchura. Pero Corky también contribuyó a popularizar el diseño de las twin que en el año 70 comienza a usar en los Estados Unidos su amigo, el campeón del mundo Rolf Aurness. Ahora sigue shapeando para Robert August. Su personalidad como surfista queda mejor perfilada con dos anécdotas. Una de ellas ocurrió en Perú, en el campeonato de olas grandes de 1967. Había pasado las mangas y parecía el favorito para la final. Corky debió de beber agua contaminada y contrajo una disentería que podía ser fatal. Fue internado en un hospital peruano. El campeonato estaba perdido porque los médicos le habían prohibido terminantemente que se moviera de la cama, donde se le administraba suero. Se sabe incluso que Mickey Dora, a quien le pareció que no cabía hacer menos por un amigo, fue a verle al hospital. Lo cierto es que Corky escapó de su habitación, se fue para la playa y logró alzarse con la victoria. Otra anécdota que dice mucho de la talla de Corky Carroll como surfista es que fue uno de los que estaban en Makaha Point en la famosa sesión de 1969 en que Greg Noll bajó la ola más gande jamás surfeada antes del tow. -------------------------------------------------------------Corky es un personaje bizarro, un freaky, como es difícil encontrar otro en el mundo del surf. Tal vez Dora también lo fuera a su manera. Pero si Dora vivió en la cara oculta de la luna, Corky ha actuado siempre en el lado luminoso. Recuerdo que aparecía a menudo en las primeras revistas que llegaron a mis manos, y también que le tenía manía. Quizá porque el surf lo entendía como la quintaesencia de la elegancia, de la actitud y del estilo. Corky en cambio era excesivo, aparecía por todas partes, a menudo en poses pretendidamente cómicas; como un torbellino, pero un poco pelma. Parecía aprovechar cualquier faceta relacionada con el surf para estar en el candelero. Desde 1972 ha estado en el negocio de la música como cantante, multi instrumentista y compositor y ha grabado casi veinte discos. De su disco A surfer for President de 1979 afirman que es el primero del revival de la música surf. Y parece que al año siguiente quiso concurrir a unas elecciones presidenciales. Durante diez años fue director de publicidad de Surfer Magazine, también parece que fue tenista profesional, instructor de ski, dirigió un negocio de venta de coches, ha hecho películas, videos y también alguna comedia para televisión. Ha escrito varios libros y publica una


columna en un periódico semanal de Huntington. Tiene un negocio de ropa: camisetas, camisas hawaianas y trajes de baño…Además ha desarrollado una red de escuelas de surf en algunas playas de California, Méjico y Costa Rica. Se dedica a “preparar a los preparadores” y a exprimir su nombre y sus contactos. También es responsable de un vídeo para aprender a hacer surf. Aunque lo más celebrado parecen ser sus anuncios para la tele. Según recoge Kampion nuestro protagonista de hoy afirma que sigue haciendo surf y también que se alegra de no haber encontrado todavía un verdadero trabajo. Y es que él sostiene que el 90 por ciento de lo que ha hecho ha sido por diversión. Vive con su mujer y su hija más pequeña en Huntington. Cuentan también que si te pasas por ahí le podrás ver tocando la guitarra y cantando en el restaurante Duke. Total, que a medida que he ido recabando datos sobre él le he ido cogiendo simpatía. Como dice el II Dylan, el del Oscar, “los tiempos han cambiado”. Y yo no voy a ser menos.


WOODY BROWN NO OLVIDARÁS ESTE NOMBRE Woodbridge Parker Brown nace en la ciudad de Nueva York en 1912. Su pasión primera fue la de volar. Consiguió hacerse un hueco en el aeropuerto Curtis, famoso porque desde ahí Lindbergh cruzaría el Atlántico en 1927. Pero a él lo que le atraía era el vuelo sin motor, los planeadores. Woody se casa con Sally Landon, una inglesa con la que decide trasladarse a la Jolla, en California, en 1935, con su avión en un remolque. Allí el joven Brown se aficiona a las olas y fabrica dos modelos de tabla de surf aplicando sus conocimientos de aerodinámica. Es el año 1939 y la Segunda Guerra Mundial era sólo una noticia en los periodicos. Sally estaba a punto de dar a luz el primer hijo de la pareja pero insistió en que su marido acudiera a una reunión de vuelo sin motor que se celebraba en Texas. Ante la incredulidad de los asistentes Woody recorrió 284* millas hasta Kansas. Estableció las marcas mundiales de tiempo, distancia y altura, y el propio presidente de los Estados Unidos le envió un telegrama de felicitación. Cuando Woody vuelve a la Jolla se encuentra con que su mujer había muerto en el parto.El piloto más cotizado del momento decide escapar. Quiere huir de su vida pasada, y abandona a su hijo, pues, hundido, se siente incapaz de hacerse cargo de él. Pero su viaje a Tahití queda interrumpido. Estamos ya en 1940 y es el momento en que Estados Unidos decide entrar en la guerra. Esto supone que Woody no puede salir de su país, por lo que tiene que quedarse en las islas hawaianas. Allí comienza a recorrerlas con una bicicleta. Es cuando los isleños le enseñan a pescar y a hacer surf. Y es cuando Woody se une a Wally Froiseth, Johny Kelly, George Downing, y otros, que continúan la tradición tamañera que había comenzado el Duke y continuado Tom Blake, entre otros. En la playa de Waikiki es donde desarrollan el concepto de las Hot Curl, tablas cuya cola en “uve” les permitía por fin ir por la pared. Woody se siente atraido por los olones y frecuenta el pico de Castle, donde antiguamente sólo los reyes estaban autorizados a coger olas. Algunos de los más inquietos comienzan a desplazarse del Sur al Oeste, de Waikiki a Makaha, donde las olas eran potentes con mayor frecuencia, y el ambiente surfista mucho más relajado. Desde Makaha comienzan algunos de los surfistas a hacer expediciones a la costa Norte, que entonces era un lugar muy poco


frecuentado, y de difícil acceso. Ahí descubren la playa de Pau Malu, hoy conocida como Sunset. En esta playa la tragedia vueve a aparecer en la vida de Woody Brown un 22 de Diciembre de 1943. Pese a lo que algunos han afirmado Woody Brown no se alejó por ello de las olas. Lo que hizo fue centrarse en Makaha Point. Ahí le tomarían una foto junto con otros dos surfistas que, publicada en la prensa de todo el mundo, provocaría una auténtica eclosión de la afición por las olas en America. Más tarde Woody Brown abordaría un proyecto consistente en crear una réplica de las embarcacines tradicinales hawaianas. El Katamarán debe a este titán del siglo XX su éxito actual. Él pilotaría la primera travesía entre Hawaii y América. Hasta los 59 años sigue además volando y hoy, a sus 88 años, todavía entra al agua en la isla de Maui, donde vive con su tercera mujer y el hijo que tuvo con ésta. -----------------------Un 22 de Diciembre de 1943 Woody Brown y Dickie Croos deciden volver a probar las olas de Sunset, aunque eso sí, con todas las cautelas del mundo, pues no conocían la playa. Sólo habían entrado media docena de veces. Deciden ponerse en la corriente y tantear desde ahí las olas. Eran olas de 20 pies que examinan con respeto desde 500 yardas de la orilla. Es en ese momento cuando ven en el agua azul, a otras 500 yardas de donde se encontraban, que rompe una serie terrible de grande. Ambos deciden volver a la orilla y se ponen a remar con fuerza, pero cuando paran de dar brazadas se dan cuenta de que no han avanzado lo más mínimo. El mar estaba subiendo y Geroge Downing asegura que ese día hubo olas de 50 pies. Los dos surfistas deciden salir con la corriente, una vez pasada la serie, y remar hacia Waimea Bay, que habían visto antes de entrar que estaba bastanbte tranquilo. En el trayecto, que con mar en calma puede durar diez minutos, Woody va cientos de metros más afuera que Dickie y antes de llegar a Waimea una serie casi engulle a Dickie Cross. En Waimea Woody propone ir al centro de la Bahía pero Dickie dice que no. Les coge una serie de 50 pies a la que sobreviven ambos milagrosamente. Pero Dickie pierde su tabla. Tras la segunda serie Woody pierde de vista a su compañero y tras buscarle infructuosamente decide acercarse a la orilla por mitad de la Bahía, donde en cada ola que cae tiene que bucear 30 pies para superar los espumones. Casi inconsciente consigue llegar a la orilla, donce es recogido por unos militares.


Éstos le cuentan que Dickie Cross fue engullido por una ola, lo que confirma las sospechas de Woody Brown, y es que durante toda la aventura le pareció que Dickie Cross estaba empeñado en coger una ola, y que en la última de su vida lo que ocurrió es que intentó bajarla haciendo body boarding. .


MARGO OBERG, GODFREY DE SOLTERA

Nuestra protagonista de hoy no es ni héroe ni villano, sino una heroína, un hada del surf que desde mediados de los sesenta hasta los ochenta demostró que una mujer podía surfear con el nivel de los hombres y por tanto abrió una vía para que el surf de las mujeres fuera reconocido por todos. De hecho es considerada una de las 100 mujeres más destacadas en todo el deporte del siglo pasado. Nació el 8 de septiembre de 1953. Cuando tenía cinco años, los Gofrey, pues así es su apellido de soltera, se trasladaron desde Pensilvania a la zona de la Jolla Shores. Aficionada a todos los deportes, enseguida la playa le llamó la atención y a los diez años comenzó a hacer surf. A los doce, logró el primer puesto en el Menehune Contest de la Jolla Shores por delante de los chicos. En 1966 hizo su primer viaje a Hawaii y quedó en cuarta posición en Makaha, con olas de tamaño. A los 15 ya era la primera mujer en la Western Surfing Association por encima de Joyce Hoffman, la estrella del momento, lo que dio a la chavala de 15 años oportunidad de concurrir en el campeonato del mundo a celebrar en Puerto Rico, donde se alzó fácilmente con la corona mundial. Cuando ella apareció en escena, las mujeres a batir eran Joyce Hoffman y Joey Hamasaki, dos hawaianas. Joyce Hoffman iba mejor en olas de pico; Margo en cambio prefería las olas de playa porque cada ola es un reto diferente, decía. Sus sitios favoritos al comienzo fueron La Jolla Shore, Rincon y Hammonds. No fue la primera mujer en usar tablas pequeñas en California, mérito que se atribuye a Hamasaki; pero Margo, al ser más joven, parece que se adaptó más rápidamente a la nueva técnica. Sin embargo sus primeros triunfos fueron gracias al nose ride. En el 68 su tabla medía 7’3’’, algo más larga que la mayoría pero bastante delgada, y buena para seguir haciendo nose ride. Elegancia y agresividad hacían de ella una competidora de primera. “Me gusta la competición”, declaraba “ ver toda la gente que hay. Suelo andar de manera diferente según el sitio en que estoy compitiendo. Me gusta forzarme para ver hasta dónde soy capaz de llegar. Y además en los campeonatos te puedes fijar en un montón de surfistas y aprender cómo se expresa cada uno. No voy a un campeonato sólo para ganar, me gusta ganar, pero si salgo en una final es para pasármelo bien”. Pero pocas oportunidades había para el surf de las mujeres desde un punto de vista profesional, así que Margo, influida también


por la filosofía "anti-competición" de la época, se retiró una temporada. En el 72 conocería al que sería su marido y ambos se asentarían en el sur de Kauai, la isla hawaiana, donde ella podía seguir haciendo surf al margen de la competición. En 1975 Lightning Bolt le ofreció un buen contrato y además comenzaba ese año el circuito profesional. Ganaría el WISA Hang Ten Championship en Malibu, y el Smirnoff para féminas en Sunset. En el 76 se alzaría con la corona nuevamente así como al año siguiente, cuando la ISP adoptó su vertiente femenina, venciendo en pruebas como las de Bells, el Coke, en Brasil o en el Masters de Hawai. En el 78 gana el Stubbies y en Bells pero la hawaiana Lynne Boyer consigue desbancarla al final de una temporada que se recordará por lo disputada que resultó. En el 79 Margo se tomó un nuevo descanso tras lo cual volvió para ganar nuevamente la corona mundial dos años seguidos, en 1980 y 1981, era la época de Mark Richards. En 1992 fue nombrada miembro vitalicio de la ASP, primera mujer que recibía tal honor. A mediados de los setenta ya había comenzado a dar clases de surf para un hotel de la isla y en el 77 fundaba su propia escuela de surf en Poipu Beach, Kauai, escuela que sigue dirigiendo, y que según afirma, le ha reportado mayores ingresos que los del surf competitivo. Margo sigue viviendo en Kauai, con su marido, con el que tuvo dos niños que rondan la veintena y que son muy aficionados al body y al skate. MARGO, PIONERA Ya las leyendas hawaianas recogidas por Blake nos refieren que las mujeres de antaño hacían surf; entre los surfistas de Waikiki de primeros de siglo encontramos también mujeres, así como en California en los años veinte. No obstante, Margo fue pionera en el surf competitivo y en el surf de olas grandes, principalmente en Sunset Beach. Llegó a la playa en una época diferente a la de la famosa Gidget, pero probablemente las dificultades iniciales derivadas de su condición de mujer fueron parecidas. Mike Doyle fue su principal influencia y valedor cuando vivía en la Jolla Shores y empezó a bajar a la playa con frecuencia. Dice que le enseñó no sólo a hacer surf, sino también a comportarse con la gente, a saber actuar cuando le presentaban a algún nuevo amigo, a saber estar cuando conocía gente. Skip le enseñó sobre tablas y campeonatos y de Tom Ortner le gustaba su estilo. Entre las chicas le gustaba el estilo de Joey Hamasaki, aunque acusaba


en general a sus compañeras de hacer demasiados aspavientos en el agua, demasiados movimientos con los brazos. Pero también admiraba a Joyce Hoffman desde que la vio en Makaha. Decía a los quince años que a pesar de que el surf podía ser algo esforzado, se debía actuar siempre como una chica, y criticaba que algunas de las surfistas parecieran amazonas. También afirmaba que le parecía importante que una chica supiera hacer surf sin dejar de ser lo que era. Sin embargo, el público siempre valoró su capacidad para hacer surf “como los hombres” e incluso algunos le atribuyeron un estilo poco femenino. Muchos la recordamos, sobre todo, porque aparecía en los anuncios de Lightning Bolt, la mítica marca de Gerry Lopez. Se diga lo que se diga, el surf de las mujeres sería hoy mucho menos interesante sin la aportación durante tres décadas de Margo Oberg, Gofrey de soltera.


FRED HEMMINGS: EL PEZ GORDO Si pudiéramos hojear la revista Surfer de enero de 1969 en la portada veríamos una foto de Nat Young en los europeos de La Barre que servía como anuncio de un artículo sobre las nuevas tablas cortas. El oceanógrafo y tamañero Rick Grigg escribía un especial sobre arrecifes artificiales. Kampion disertaba sobre Mal Kharma en Huntinton, la campeona Margo Godfrey merecía una entrevista y Rolf Aurness, que iba a dar mucho que hablar, también tenía su espacio. Severson, el patrono, nos demostraba que estaba por encima del bien y del mal incluyendo sus cuadros surf. Encontraríamos también un Special Report firmado nuevamente por Drew Kampion acerca del Campeonato del Mundo que se acababa de celebrar en la playa Rincon de Puerto Rico. “Uno de los primeros problemas de un participante en el campeonato del mundo cuando aterriza en San Juan es la carencia de todo aquello que esperaba encontrar: no hay autobús ni coche, ni fiesta de recepción y a algunos surfistas les han perdido las tablas en el trayecto”, nos contaba Kampion. Pese a que tres años antes Nat Young había asombrado al mundo del surf en San Diego con maneras novedosas sobre la ola, lo cierto es que el ganador de 1968, un hawaiano de ascendencia europea de 23 años de edad, utilizó la antigua técnica. Fred Hemmings era más que una promesa del surf de las islas pues ya había ganado dos veces en categoría juniors y otras dos en categoría absoluta el campeonato Makaha International además del de Perú de 1964. Por una entrevista a longboard.com.br sabemos que en Puerto Rico analizó todas las circunstancias y el criterio de los jueces para optar por una tabla cómoda, elegir las grandes en el pico y hacer los máximos recorridos por la ola. Y que se aisló del desmadre generalizado entre los surfistas. El tipo de ola también le ayudó pues fueron suficientemente hawaianas sin ser tuberas. Ocho pies, con pared larga y suave. Las clavadas de canto de Nat, Ted Spencer, Skip Frye y los demás surfistas innovadores no podían ser tenidas en cuenta a la distancia a que se encontraban los jueces. Farrelly quedó segundo; con las olas que hubo el resultado estuvo justificado, reconoce Nat en su libro. “El campeón del mundo se ha visto que tiene que tener versatilidad”, declaraba paradójicamente Hemmings a Kampion. Cerraba la revista un


nuevo alegato de John Witzig contra el viejo surf o mejor dicho el elogio de un jovencísimo Wayne Lynch, que según Nat si no ganó en Puerto Rico fue porque no estaba aún preparado para esas condiciones de competición y según Witzig era imposible que hubiera jueces que entendieran su surf. Si hojeáramos la Surfer anterior encontraríamos una entrevista a nuestro protagonista en que defendía las tablas cortas, aunque no las micros, criticaba los campeonatos y hacía consideraciones acerca del sistema de puntuación que obligaba a que todos los surfistas olvidaran su lado creativo. De hecho, a raíz de su victoria Fred se empeñó en mejorar la competición y en lograr un modo de vida en ello. Ya antes de su triunfo había vivido el nacimiento del mito de la North Shore. Phil Jarratt en Mr Sunset nos cuenta que entre 1960 y 1965 Paul Stranch, Fred Hemmings, Gerry Lopez, Jimmy Blears, James Jones y Jeff Hakman compartían clase en Punahou School en el sur de Waikiki. Peter Cole, el profesor de mates, recuerda que Fred se quedaba dormido en clase pues trabajaba por las noches. El año que acabó la escuela, Fred tuvo ocasión de observar los entresijos del primer Inviational Duke organizado por Fred Van Dyke, su profesor de ciencias, al que además concurrió. Cuando obtuvo el cetro en 1968 utilizó sus conocimientos y todas sus influencias para comenzar a organizar eventos profesionales de surf en North Shore durante las dos décadas siguientes: Smirnoff, Pipeline Masters, World Cup of Surfing, y World Team Surfing, además de crear el concepto de la Triple Corona en 1983. Tras un intento anterior, en 1976 fundó la International Professional Surfing (IPS) Organization, que buscaba un circuito de eventos valedero para el título y aguantó hasta 1983. Hemmings es autor de tres libros de surf, ha trabajado en radio y medios de comunicación hawaianos, corre la maratón, practica el remo hawaiano, ha sido empresario, se le ha visto en el Biarritz Surf Festival en el 99, que yo sepa. Un rasgo importante de su personalidad es que desde el primer Duke Invitational marcó distancias respecto a sus compañeros de generación, los mismos que en las habitaciones del Sheraton de Waikiki se corrían lisérgicas juergas y según él hacían gala de una pose rebelde que nunca asumió. Actualmente es senador americano por Hawai. Del partido republicano. A mí qué me cuentas.


Pronto: Tom Blake, Nat Young, Midget Farrelly, Mark Richards

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joseramondelamar@yahoo.es

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