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Abril 2013 Edición No 7 - Año 2

Concurso “Cuéntame Pulán” congregó a más de 400 asistentes El evento fue organizado por la ASJOMIDEPU, Asociación Dignidad y Compromiso por Pulán, Minera La Zanja y ONG FADRE

C

on la participación de más de 400 personas se realizó el Concurso “Cuéntame Pulán”, con el objetivo de revalorar la identidad pulana a través de la recopilación de las tradiciones orales del distrito. El primer puesto lo ocupó Diógenes Rojas Santa Cruz, quien bajo el seudónimo de “Adonis” participó con la historia “Una carretera”; el segundo lugar fue para Katya Melissa Barbosa León, “La narradora de Pulán”, cautivó a los jurados, lo que generó que el historiador y escritor Antonio Ugarte elogiara su obra “La sonrisa de una niña”. El tercer puesto lo ocupó Marina Zamora Díaz con “La historia de Pulán”. En reconocimiento de sus méritos el primer puesto obtuvo un televisor de 20 pulgadas, el segundo lugar un televisor de 14 pulgadas y el tercer lugar un DVD. Asimismo, serán reconocidos como “Narradores Pulanos” y sus relatos serán publicados en diferentes medios de comunicación y en la revista final del Proyecto Marca Pulán. Por su parte, Freddy Regalado Vásquez, representante de la Empresa Minera La Zanja, destacó que este concurso es

importante para “revalorar la cultura e historia de los pueblos y tiene que difundirse para que Cajamarca, el país y el extranjero conozcan la riqueza del distrito y sus caseríos”. De esta manera, una vez más el esfuerzo en conjunto de la Asociación Jóvenes Militantes de Pulán, Empresa Minera La Zanja, Asociación Dignidad y Compromiso por Pulán con el apoyo de la ONG Fadre, son ejemplo de articulación para que jóvenes pulanos logren el desarrollo a través de la educación.


EDITORIAL

Feliz Día Pulán querido

N

uestro distrito, pueblo hospitalario y generoso, capital del café y la granadilla; celebra sus 63 años de creación política y la Asociación de Jóvenes Militantes para el Desarrollo Pulanense (ASJOMIDEPU), aprovecha la oportunidad para brindar un gran saludo a todos sus vecinos. Esperamos que esta semana de actividades programadas por la comuna hayan sido de pleno agrado y satisfacción, y con ello buscar hermanarnos dejando atrás cualquier diferencia que exista entre vuestros paisanos. En esta edición de Pulán al Día tenemos el agrado de presentarles un trabajo recopilatorio de información desde los años 50 en adelante, por la ASJOMIDEPU sobre nuestro distrito. Junto a las siguientes líneas queremos hacer memoria a todos los que tuvieron que luchar para que Pulán llegue a ser considerado distrito; asimismo, a las personas que, como visionarios, realizaron innumerables esfuerzos para permitir la electrificación, mejor educación y demás servicios básicos. Para ellos, manifestarle nuestro orgullo y respeto que sentimos. Nosotros, como hijos pulanos, queremos ver a nuestro distrito crecer y desarrollar proyectos ambiciosos como “Marca Pulán” (que ha realizado el concurso gastronómico y de relatos), de esa manera poder trabajar por el bienestar de nuestro pueblo. Esperamos que con el presente trabajo hayamos contribuido con un granito de arena en la difusión del historial de nuestro Pulán.

La tierra del café y la gr

En esta edición del Boletín Pulán al Día histórica que hemos realizado los miem

A

ntiguamente nuestro distrito, cuando aún no se conformaba como tal, era conocido como Wasipampa en alusión a una casa en la que guardaban los productos de la cosecha que realizaban en la hacienda Litcan. Cambian nombre a Wasipampa En sus orígenes, Pulán fue parte de la hacienda Litcan, propiedad de la familia Burga, pero ante la exigencia al trabajo por parte de los señores patrones, surge la rebeldía de los pulanos, quienes a toda costa trataron de obtener su independencia. El proceso libertario duró algún tiempo gracias al esfuerzo de los señores Gerardo Gálvez, Gregorio Santa Cruz, Alejandro Celis Ignacio Salasar, bajo la defensa de la abogada Srta.

Grandiosa postal d

La ASJOMIDEPU es un ejemplo de que los jóvenes pulanos deseen alcanzar el desarrollo para todos.

Edelmira Montoñedo. Posteriormente, en honor a la patrona del caserío, Santa Catalina de Alejandría, se acordó cambiar el nombre de Wasipampa por el de dicha imagen. Los habitantes empeñados en consolidar la conformación de una comunidad, adquirieron un área de terreno para que se construya el pueblo y, también, los ciudadanos Benito Terrones y Juan Zamora donaron terrenos para dar inicio a la población urbana. Creación política del distrito Pulán nace como distrito el 21 de

L e

Ríos principa distrito: Santa na, San Pedro, T Pisid, Litcán y Ch

Cerros: Gua Chocoy, La Cu La Palma, Venta Malpaso y La Pa Valles: Pulán, Guaycan y


ranadilla celebra 63 años de creación política

queremos rendirle homenaje a nuestro distrito con una breve reseña mbros de la Asociación de Jóvenes Militantes por el Desarrollo de Pulán

de la Plaza de Armas de Pulán iluminada

“Wasipampa” es un vocablo quechua que significa casa en la pampa y “Pulán” significa lugar donde pulula el agua o lugar entre ríos.

Los programas sociales que emprende el Gobierno en Pulán permite la inclusión de los ciudadanos.

ales del CataliTostén, hancay

aylullo, uchilla, anillas, alomita Litcan, Tostén

Abril de 1950, fecha que también Santa Cruz es elevada al rango de Provincia, desligándose de Hualgayoc. Se desempeñaron como autoridades del distrito Alejandro Santa Cruz, Raúl Zamora y Desiderio Celis, alcalde, gobernador y teniente gobernador respectivamente. ¿Cómo somos los pulanos? El poblador de Pulán es mestizo (aborigen-español) con facciones peculiares: estatura mediana, piel morena, cabello negro y lacio, ojos pardos. Las ocupaciones principales son la agricultura y la ganadería, ejercidas en forma tradicional y en algunos casos con tecnificación. En la actualidad, jóvenes estudiantes se preparan para seguir progresando y hoy en día tenemos muchos profesionales que una u otra manera desean

sacar adelante al distrito. Los pobladores, sintiendo la necesidad de educar a sus hijos y sin contar todavía con escuelas públicas recurrían a solicitar maestros a quienes pagaban. Posteriormente crean las escuelas de igual clase en los anexos de Pan de Azúcar, El Roble, San Juan de Dios y Succhapampa. En 1966, por iniciativa de los profesores de la escuela Nº 204 se fundó el Colegio “Vencedores del 2 de Mayo”, que entró en funcionamiento con 39 alumnos y 9 docentes. Actualmente dicha institución cuenta con los niveles de educación inicial, primaria y secundaria, y por primera vez está siendo renovado. Costumbres pulanas Los carnavales, fiestas de carácter costumbrista donde resaltan instrumentos músicos como la cajita y la flauta para dar alegría a la tradicional yunsa (tronco adornado con cañas, plátanos, quesos, botellas de licor, pañuelos para luego ser derribado por los presentes). Los matrimonios, tienen como característica especial el “Apadrinamiento”, cuando el galán por su cuenta no puede entrevistarse con los padres de la “china”, solicita la mediación de los “padrinos” para obtener el Sí. Obtenido el “Sí” dan cuenta de su misión al galán. Los landarutos, para iniciar el “rozo” o trasquila, arman a los padrinos de tijeras, nombran al “cantor” al compás de una guitarra. Al unísono de una canción los tijerazos de la madrina van escalonando la cabeza del ahijado, que se desgañita gritando si es que no está profundamente dormido. Hecho esto el apuntador pasa a la cocina y empiezan a despachar las viandas en el orden de los aportes económicos. Conmemoración de los difuntos, los pobladores de esta zona tienen por rito tributar a sus difuntos un sinnúmero de viandas u “ofrendas” que, según ellos, aplacarán los diferentes apetitos de los que descansan en paz. El 1 de Noviembre por la noche colocan las viandas en una gran mesa iluminándolas por toda la noche con velas. Al día siguiente, muy de madrugada llega el señor cura “rezandero” quien ejecuta varios rezos, más que por el alivio del alma por ganarse las ofrendas.


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Una carretera

Relato Ganador del Concurso “Cúentame Pulán”, Autor: Diógenes Rojas Santa Cruz, Adonis.

os gallos aun no cantaban y los fiambres ya estaban listos. No hacía frío, o al menos es lo que decía don Alejo cuando su mujer le preguntaba al respecto. El alba nos descubría en medio camino, sudorosos, jadeantes con nuestras herramientas al hombro. “Qué apuro de hacer carretera sin que lleguen los carros”, dijo la esposa de don Domingo. Aquel disparate fue motivo de carcajadas aun semanas después por toda la zona, por los caminos, en la construcción misma de la carretera, en la cocina a la hora de la cena, los borrachos lo festejaban mejor con aguardiente. El trazo había concluido en 1965, cuando el alcalde era don Alejo; los ingenieros deliberaban sobre el posible trayecto y lo delineaban ayudándose de teodolitos, cuerdas, planos, machetes, estacas. En esa fecha don Alejo convocó a una reunión a las autoridades de todos los caseríos de Pulán. El acuerdo se tomó el mismo día, cada ciudadano trabajaría gratuitamente durante una semana y luego descansaría hasta su próximo turno, así hasta la culminación de la obra, además lo haría con sus propias herramientas. Se elaboraron turnos y se empezaría a trabajar inmediatamente. “Ojalá que no me toque con mi suegro”. “Yo tengo el mismo turno que el Botas, ese es un haragán”. “A mí me ha tocado con Melquiades y sus hermanos, tengo suerte”. -¿Quién de ustedes ha salido de su casa sin tomar desayuno? -dijo don Alejo, casi al llegar al lugar de trabajo. Los peones bajaron sus herramientas y hubo un silencio general. [...] El trabajo era muy duro. Después, cuando había plata, contratábamos maquinaria pesada por quince días o un mes. Pero el trabajo seguía siendo arduo. Por la tarde llegábamos muertos de cansancio a casa, a veces con el pie herido, con las manos lastimadas, con dolores de espalda. Pasaba el tiempo y parecía que no avanzábamos nada, que la carretera era una ilusión. Pero seguíamos trabajando todos los días excepto los domingos. Algún día veríamos llegar vehículos a Pulán, que en ese entonces ya era distrito. Algún día veríamos llegar en camiones el arroz, el aceite, no tendríamos que caminar para llegar a Santa Cruz, nuestra vida sería más fácil al tener una carretera, el objetivo de todo ese esfuerzo era nuestro propio bienestar, teníamos que dejar ese regalo a las generaciones posteriores, y don Alejo lo sabía muy bien. Era casi mediodía cuando el Botas encontró una pepita de oro. Al comienzo creyó que se trataba de un pedernal, pero luego lo recogió, lo miró con curiosidad y se dio cuenta de que es algo mucho más valioso. “Oro” dice para sí mismo, dejó el pico y se concentra solo en su reciente hallazgo. Don Cipriano lo ha visto y le pregunta qué sucede. “Acabo de encontrar esto, parece oro” dijo el Botas. Don Cipriano le pidió el pedazo de oro y confirmó que es oro. “Es una tentación” -dijo don Cipriano- y el Botas no lo entendió muy bien. “Es una tentación”-repitió don Cipriano. “El demonio pone esas cosas enfrente de ti, si tú lo coges y le sacas provecho, tu alma le pertenece a él. Sino te vuelves loco, te mueres a los siete días. Yo tengo una pelota de oro en mi casa que me encontré por un despeñadero, pero nunca le he sacado provecho, la tengo guardada en un lugar oculto”. “Bueno, entonces solo guardaré esta piedra” -dijo el Botas. Don Cipriano le explicó que no puede hacer eso, que él tiene la pelota de oro porque él sabe de esas cosas y que el demonio no le puede hacer nada. “¡Sigan trabajando!” -gritó uno de los peones que estaba cerca. El Botas está confundido y piensa que es mejor vivir medianamente pobre que vivir loco o que morir a los siete días. “Lo voy a tirar” y don Cipriano asintió. El Botas camina hacia un lado de la carretera en construcción, toma aire, relaja el brazo derecho y arroja el pedazo de oro con toda su fuerza. Después de eso el Botas trabajó casi inconscientemen-

te. Es la hora del almuerzo y don Alejo ha autorizado almorzar. Todos van por sus fiambres y se acomodan formando un círculo. El Botas está volviendo en sí. Dirige su mirada a su alrededor y puede ver arroz, carne, huevos, mote, tamales, harina, camotes, yucas, arracachas. “La trucha de don Alejo está cruda” dijo por fin y la gente ríe. “Ese Botas como siempre tan palomilla” acota Julián Romero. La gente se disponía a comer cuando don Pedro los interrumpió diciendo “Esperen, tenemos que dar las gracias al Señor”. Algunos no están de acuerdo, pero guardan silencio. “Padre nuestro...”, el Botas está recapacitando, “...que estás en el cielo...”, ahora se pregunta si el viejo Cipriano dice la verdad, “...santificado sea tu nombre...”, si al viejo no le puede hacer nada el demonio, entonces por qué no han vendido la pelota de oro, “...venga a nosotros tu reino...”, y cómo sé si realmente el viejo tiene una pelota de oro “...hágase, Señor, tu voluntad...”, cómo sé si la gente enloquece por eso, “...en la tierra como en el cielo...”, la gente puede enloquecer y morir por tantas cosas, “...danos hoy el pan de cada día...”, tal vez sea mejor no creer todo lo que me dicen, “...perdona nuestras ofensas...”, definitivamente no hay que creer todo lo que hay, “...como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden...”, porque ciertas cosas nos hacen daño en lugar de ayudarnos, “...no nos dejes caer en la tentación...”, ha sido una buena lección definitivamente “...Amén”. Después del almuerzo descansábamos un rato para continuar con el trabajo hasta las cinco de la tarde. Luego la gente regresaba a sus respectivas casas. Esa era la rutina de los pulanos cuando se construyó la carretera. El tiempo avanzaba, las estaciones cambian, los años caían. Nos acostumbramos a que llegue nuestro turno de trabajar una semana cada cierto tiempo. Hablar de carretera era tan ordinario como hablar de la lluvia o el sol. Don Alejo, que había sido un verdadero cacique, dejó de ser alcalde pero luego vinieron otros que supieron continuar esa labor. Hasta que un día, la carretera, que tan lento había crecido, llegó a Pulán en 1985, después de veinte años. Por aquella fecha hubo una celebración y Melquíades, que era uno de los que siempre estuvieron presentes durante la construcción de la carretera, quiso decir unas palabras: “Lo que nos propusimos hace veinte años parecía un sueño, y ahora que lo vemos tan cerca de nosotros, tan real, casi no lo podemos creer. Eso demuestra que los pulanos unidos somos capaces de conseguir grandes cosas en beneficio de nuestro pueblo. Quiero agradecer a un gran hombre, don Alejandro Santa Cruz, este hombre siempre trabajó por el desarrollo de Pulán, nos convocó y nos organizó, es así que se inició este gran proyecto. Cada uno de los que trabajámos ahí fuimos fundamentales, no importaba si se tenía preferencia por trabajar con alguien en especial. Al final juntos conformamos ese engranaje que hizo andar a Pulán sobre ruedas. Es cierto que aún tenemos que aprender y trabajar mucho para que nuestras futuras generaciones tengan mejor vida que nosotros, porque a eso se apunta con el desarrollo, al bien común, a que la gente esté comunicada a través de carreteras y otros medios de comunicación. Ahora solo quiero exhortarlos a seguir adelante, unidos en cada proyecto que haya en beneficio de Pulán, a abandonar esas falsas creencias, esas supersticiones tan nocivas para nuestra sociedad. Exhorto a los jóvenes a estudiar, a rescatar todas las cosas positivas que aprenden y a ponerlo en práctica y a desterrar lo negativo. Nuestro deber es aprender los conocimientos que nuestros antepasados nos dejaron, así su sacrificio, sus vidas no habrán sido en vano, todo eso por lo que ellos tuvieron que sufrir tanto, hoy nosotros lo tenemos a la mano con solo abrir un libro, con solo estudiar. Ahora que siga la celebración. ¡Viva el desarrollo! ¡Viva Pulán! ¡Viva el Perú!

Colaboraron en esta edición de Pulán al Día: Berardo Cotrina Salazar, Presidente ASJOMIDEPU; Anabel Guerrero Paredes, Secretaria de Relaciones Públicas; e Isela Terrones Pérez, Secretaria.


Diseño Editorial - Pulán al Día / Abril 2013