Page 1

00 JosĂŠ Manuel GleFdez

1


2


Lástima del Homo Sciensomnia Tan solo se tendrá a Sí

3


I DON’T KNOW WHAT YOU MEAN

I don’t know what you mean when you tell me that this life has never existed. I don’t know what you mean when you tell me that theses skies and these stars that I’ve always seen have never existed. I don’t know what you mean when you tell me that this sweat has never existed. I don’t know what you mean when you tell me that these rooms and this corridor that I’ve always stepped have never existed. What do you mean? What are you searching for? What do I mean? What am I expecting for? I don’t know what I mean when I tell myself that this fight has never existed. I don’t know what I mean when I tell myself that these ghosts and these shadows that you’ve always carried away have never existed. I don’t know what I mean when I tell myself that this crying game has never existed. I really don’t know what I really mean when I spend all the time praying for your 4


embrace and asking for a devotion that has never been given. What are you waiting to? What do you mean to me? Don’t expect anything from me but a desert full of sand and stones. Why are you still by my side? So long ago that this rose lost their petals remaining a stem full of thorns.

5


LA CALLE YA NUNCA MÁS

Me levanté… del suelo Me sacudí el polvo y algún guijarro Me tanteé el cuerpo Buscaba dolor o sangre Y no encontré más que polvo Abrí la puerta contraincendios Bajé las escaleras que la gente saturaba Algunos hablaban Algunos lloraban Pero casi todos callaban Bajaban sin empujar Sin pisar ni atropellar Disciplinadamente Escalera abajo Hacia la calle Pero la calle no estaba Y la gente se paraba Se agolpaba y sudaba Un sudor de aflicción Un sudor que olía a hierro y fuego La gente se paraba y retrocedía La calle no estaba No por allí Por allí nunca la alcanzarían Me picaba la cabeza y me rascaba 6


Me rascaba la cabeza que me picaba Me sequé las lágrimas O el sudor O todo a la vez Y me di la vuelta Por allí la calle nunca La calle ya nunca más De pronto un humo oscuro Denso, tóxico, arrebatador Invadió la escalera Y la gente comenzó a gritar A correr, a atropellar Y yo subí como pude Conquistando aire Huyendo de una guerra Pero la gente empujaba Sin contemplaciones Con miedo e impaciencia Me pisaban los talones Y se agarraban a mis perneras Hasta que vi una puerta entreabierta Y la empujé Abandoné una huida de antemano perdida Empujé la puerta Cerrándola al humo y a la muchedumbre Busqué una ventana Por donde atisbar suceso Por donde atisbar futuro Por donde condenarme Pero es más listo y ligero 7


El humo Y se filtra por grietas Y comba paredes y techos Y me toca en la espalda Que sepa que está al acecho Y no tengo donde esconderme Yo me agacho, me tumbo Y el suelo arde Va bajando por la pared el humo Reviento con una silla una ventana Donde asomarme y pedir auxilio Pero allí no está la calle La calle ya nunca más Y el humo me asfixia Y el suelo arde Y saco casi todo el cuerpo fuera Aire limpio Sobre un suelo erizado y lejano Aire limpio y fresco Junto al humo y al fuego Allí abajo la calle Tan nítida, tan calle Esa calle que ya nunca más Y una llamarada de humo Y unos gritos desde el cielo Suelto mis manos del hierro Y vuelo boca abajo Un viento extraño Que me inunda los pulmones Iluminando la oscuridad de mis parpados 8


Un último salmo Para quien nunca rezó Me levanté… del suelo Me sacudí el polvo y algún guijarro Toqueteé mi cuerpo De huesos de titanio Me di la vuelta y anduve Por un suelo gris nevado Por una calle que nunca más

9


DE LA MANO

Si me agarras la mano y paseamos marcamos el Mundo Tardamos Nos llevó mucho tiempo Mi mano sudaba Tu mano temblaba Y no nos mirábamos Cuando vamos cogidos de la mano tu me hablas y me cuentas una nueva Religión Te miro de soslayo (Me gusta mirarte cuando estás hablando mirando a otro lado) Y según qué dices me aprietas la mano la aflojas giras la muñeca o balanceas los brazos Según qué me dices yo salto de pétalo en pétalo Ya no tienes sangre en las sienes Ya tus ojos no se quedaron quietos Ya el camino no ensucia tus ingles Ya nunca más te matarán, mi Bello 10


Si me tomas la mano y cruzamos la calle hasta donde todos ellos nos aguardan Si me besas los labios y me agarras del talle hasta donde todos ellos nos rechazan Y nos bendicen con agua Y nos cubren de pĂşrpura Si me acompaĂąas y olvido tu penuria hasta a ellos se les desdibuja la mĂĄscara

Oh Beautiful 11


CRUJE LA MADERA BAJO MIS ZAPATOS

Cruje la madera bajo mis zapatos El viento aúlla y agita ruidoso el toldo El mecanismo del reloj tic-taquea La gota eterna de la cisterna marca el tiempo infinito El sordo zumbido del ventilador que no atiende al tecleo bajo mis dedos La respiración entrecortada tras subir al cielo con el latido algo histérico de mi corazón Los neumáticos de los últimos coches de la madrugada El tintineo de las escandalosas estrellas El choque de la Luna contra las montañas El estruendo del silencio de los que duermen a mi alrededor Ya no hay televisión encendida Ya no he de ir bajando el sonido del altavoz Tan solo escucho como mis neuronas bullen luchando contra mi voluntad de descansar Mientras escapo del portátil y cruje la madera bajo mis zapatos

12


TU ATENCIÓN

Es bien fácil conseguir tu atención La procacidad es lo que tiene Por qué te volverás? Por la estridencia? Por la morbosidad? O porque te pone como una perra? Da igual Es fácil… …atrapar toda tu atención La procacidad es lo que tiene Da igual si te cojo los huevos tu excitación o tu mirada Es fácil… Cuando te es imposible decir que no La procacidad es lo que tiene Aferra bien tu atención…

13


AÚLLAN LAS ESTRELLAS

Aúllan las estrellas detrás de la luz ocultas por el cegador celeste Gritan de terror todas yo las oigo chillar todas, todas juntas, a la par Desconsoladas gritan y lloran braman del dolor que se anuncia tras la luz escondido por el cegador celeste Y yo las puedo escuchar Ahora No entiendo como el resto de la gente no se tapa los oídos y levanta la vista al cielo No entiendo como la vida sigue su curso bajo este bombardeo de desesperación No hay nadie que escuche semejante y enloquecedor griterío? Es que todos pueden seguir andando, respirando, amando con este vocerío? Noto como la lava late bajo mis pies Como quiebra la hierba sus tejidos El croar de todas las ranas El canto de todos los cisnes Como se quiebran las montañas Como los ríos se sublevan 14


El Mundo escucha como gritan Y tiembla Nada consuela a las estrellas su llanto augura la tragedia Pero no entiendo nada yo solo escucho como gritan yo solo escucho como imploran Pero sin comprender que se nos avecina lentamente y sin demora Dejad de gritar cenizas no quiero gemir con vosotras Lo que del cielo venga se llevar谩 lo que regal贸 otrora

15


TIEMPO

Tiempo…que no pasa Tiempo… que se resiste Tiempo… levadura Tiempo… que nada dice … Si no descansas Si no amaneces Si no trabajas Si no mereces Si las horas pasan Sin surco sangrante Si los días solo datan lo que en una mano cabe … Somos nada tan solo tiempo que como el fuego solo se consume Somos nada tan solo pasado que roza leve un instante y se arroja en un futuro 16


que nos reta sumisión Somos nada más que conciencia de que la huella que dejamos ya se borró … Tiempo,,, que no pesa Tiempo… por compasión Tiempo… que nunca comprenderemos Ni cuándo ni de dónde surgió (Merece la pena pensar en todo aquello que desborda nuestra existencia?)!!! (Sirve de algo querer asir y dominar aquello a lo que estamos abocados?)!!! (Sacaremos algo de esta tarea atroz y maravillosa que es descifrar lo que no existe?)!!! Tiempo… no te vayas Tiempo… abrázame Tiempo… me abandono Tiempo… a tu merced

17


SADIM

Me presento: Mi nombre es Sadim Convierto el oro en plomo Que se hunde En el lodo Cuando cae de mi mano Ya lo he dicho? Me llamo Sadim Y convierto el oro en plomo Y en hierro oxidado Herrumbroso, roĂąoso Que deshago en sucio polvo Con los dedos de mi mano Sadim! El Rey Sadim! Que roza con la mano la belleza Y la convierte en monstruosidad Y se avejenta Y se arruga Se deshace y cae a la tumba Sadim! El Mago Sadim! Que el espĂ­ritu cosifica Envilece la bondad Malea al inocente 18


Con los dedos de su mano Convierte la brisa en tif贸n Una orilla por un tsunami Y un beso en delaci贸n Hola Me presento: Mi nombre es Sadim Y no amo Convierto el oro en plomo El cari帽o en frialdad Un abrazo en fractura Y una sonrisa en falsedad

19


A PRUEBA

Cuando contempló la muerte de su padre A su lado La flecha que le atravesó el corazón Partió su alma Y huyó Desnudo al desierto Gélido y ardiente Buscando morir …o buscando venganza Y encontró una gruta Y una laguna dorada Y se sumergió en ella Horas, días, semanas Y brotó cubierto de un brillo extraño Endiosado Ya es otro! Nunca jamás un terrenal esclavo Ahora es él el señor y dueño El todopoderoso A prueba de sufrimiento humano … Descubrió una grieta Y por allí se coló Ya le avisé de mi seca y hueca alma Pero había aprendido Y al vacío calló 20


Cuando abrazas más que besas Cuando besas más que das Cuando te paras y contemplas Y abrazas Y contemplas Y besas Cuando los besos postreros saben mejor que los previos Cuando ni una palabra sale de tus labios para no romper el silencio Cuando miras a otro lado por miedo a ahogarte en esos ojos tiernos Cuando te mientes sabiendo que morirás mintiendo Ya conocía el paño Pero él ya era otro El desierto, la gruta, la laguna Estaba galvanizado de lodo Pero los mosquitos Le comieron los ojos

21


TODAS LAS NOCHES CUANDO ME QUITO LA ROPA

Todas las noches cuando me quito la ropa del día frente al espejo de cuerpo entero que me mira esquinado en el lateral de mi dormitorio me avergüenzo del cuerpo que me muestra. Ajado, deformado, malcriado, macerado de comidas y bebidas que con dispendio me regalo a todo tren. O cuando intento aceptarme en el íntimo probador de una tienda quinceañera una camiseta de mangas largas y la luz acentúa lo que con tanto afán he intentado durante todo el día desdibujar. Esos bultos circundantes, esas blandeces, ese pecho tan poco apolíneo, brazos afeminados pero de mujer menopáusica, ese pelo blanqueado y tieso, y esos ojos que desprenden horror, renuncia, denuncia, traición, esos ojos que solo saben mirar donde más duele, donde la sangre brota más negra, más podrida y apestosa. Donde el joven obstinado que apenas le resta tiempo se rebela y se resiste a claudicar, a postrarse ante un enemigo despiadado y pertinaz. Ya el príncipe se hizo viejo. Ya el niño creció y se agostó. Ya el pimpollo se convirtió en árbol, y sus ramas, sus flores, 22


sus frutos, todo se mustió. Hasta que nadie recuerde. Hasta que nadie se acuerde de dónde el árbol se plantó. Un árbol? Hubo sombra? Nada, ni el hoyo. Ni la nostalgia del sabor de sus frutos. Nada, no queda nada, ni los jóvenes que bajo su sombra prometieron lo que no sabían que no iban a cumplir. Nada? Sí!!!! Quedan imágenes impresas de cuando mi cuerpo se parecía a uno reglamentado… y acompañado. Cuando tú me acariciabas la cintura… y me susurrabas una falsa canción de amor.

23


IMAGINACIONES MÍAS

Puedo escuchar lo que hablan ahí adentro Veo pasar unas luces unidas a una intermitente y todos y cada uno de los que van en su interior me cuentan sus temores y sus amores Tal vez Quien sabe Serán imaginaciones mías Tal vez Puede que Llegó para quedarse Las moscas y mosquitos me cantan canciones Lo que para otros no son más que zumbidos para mí son dulces armonías polifónicas con las que me comparten sus temores y sus amores Tal vez Quien sabe Serán imaginaciones mías Tal vez Puede que Esté incrustado en mí Un día un trueno ensordecedor junto con una luz cegadora inundaron mi cuarto mientras dormía 24


Yo, salté de la cama y me golpeé el pié en la cómoda y la cabeza contra la puerta del recibidor Caí de lado y me partí un par de costillas contra la encimera y al querer subir y agarrarme el frigo se volcó machacándome el lóbulo occipital. No sé qué dirían los médicos, yo ya no estaba. No sé si la gente lloró mucho o regular Pero cuando volví de las Puertas del Cielo ya no era lo mismo Las dimensiones se habían multiplicado como conejos en cautividad. Así que… Puedo mover un coche con la mente Colapso las líneas de fibra óptica que se arrastran por el fondo del mar Veo claro lo que tú me recuerdas Pero por más que lo intento No te puedo abrazar.

25


IMGÍNATE

Imagínate una Luna cuatro veces más grande Y en vez de blanca, azul y blanca, y con manchas marrones claras y oscuras Imagínate una noche de Luna plena iluminada como el interior de una casa Donde ves donde pones el pie Donde acaba el horizonte detrás de los barracones Imagínate que pesas la mitad de la mitad con la misma masa muscular Imagínate que no puedes tocar ese polvo ingrávido Esas piedras inmaculadas Ese cráter eterno que un día fue una explosión y ahora no significa nada De día hace un frio atroz De noche ya no se llama frio si no congelador Imagínate una soledad absoluta Nadie a quien rendir cuentas Nadie con quien compartir proezas Nadie de quien esperar ayuda, dulzura, comprensión Imagínate un cielo negro profusamente agujereado Imagínate unas estrellas de foco continuo e impertinentes 26


Donde los planetas son más planetas y el Sol un inmenso foco en la oscuridad Imagínate que yo aún estuviera allí Imagínate que yo aún faltara de aquí En mi laboratorio con mi amante jugando al prueba y error Imagínate que tú aún sigues sola Imagínate que tú sales y encuentras alguien más Que complementa tus días Que te ayuda a conjurar mi abandono y tu soledad Imagínate que vuelvo No! Que me traen a mi pesar Y no soy nada Y no entiendo nada Imagínate que sigo allí, sobre un polvo frio y blanco Feliz de ser el loco de la Luna Imagíname olvidado Imagíname degollado Tú ya no tienes nada que yo recuerde Tú ya no tienes que mentir Me colocaré otra vez en la fila Y rezaré lo que los mandos me manden Para ver esa Luna cuatro veces gigante Blanca y azul… y manchada de mí

27


BARRY ASOMADO AL PRECIPICIO

Oh Barry, consigues dormir? Oh Barry, consigues descansar? El precipicio logrará convertir la maldición en bendición, y al bendito en maldito? Lo peor del abismo no es la caída sino pensar que debes hacerlo. Oh Barry, te complació la Luna de Sangre? Oh Barry, te deslumbró el Sol que te ofreció Mercurio? La Otra Vida es tan perversa que no puedes evitar considerarla como posibilidad? Lo mejor de la distancia es que la sangre se licua y pesa menos. Date la vuelta y no mires al Rey Sol Date la vuelta y hazle caso a tu Ángel de Brea. Engrasa las cadenas que te atan a tu Estirpe No te dejes encandilar Las estrellas son monstruos que de tan lejos se exhiben benévolas El plácido Vacio es un alma fría y despiadada 28


Oh Barry, consigues mudar de piel? Oh Barry, logras siquiera desaparecer? Desde el acantilado la selva parece una esperanza esmeralda Desde la cueva no alcanzas a imaginar cuan salvaje es un futuro voluble.

29


QUÉ IMPORTA…

Qué importa perder oros y perlas? Qué importa perder pieles y sedas? Púrpuras y tules? Brazaletes y pulseras? Qué importa perder anillos de brillantes? Con los dedos de la mano? Qué importa perder cordura y vergüenza? Penurias y proezas? Protocolos y boatos? Qué importa perder piel y cabellos? Qué importa perder los pies y las manos? Los ojos y la lengua? El miedo y el espanto? Qué importa ser otro mismo que uno mismo si acaso? Qué importa entregar Imperios Reinos y Protectorados? Qué importa arrancarme los ojos? Qué importa quedarme sin labios? Qué pierdo si todo lo pierdo pero gano un memento a tu lado? El mundo no es mundo si tu no me miras El mundo es otro sin tu roce alocado 30


Qué gano sin tu aliento? Sin el resplandor de tu brea? Qué pierdo si todo lo que poseo a mí me esclavea? Qué importa perder riquezas? Qué importa dejar las prebendas a soslayo? Si he de pagar por ti volcaré las cuentas Si he de comprarte con oro Con mucho y caro

31


PIES LENTOS

Ya sé que tus pies no son tan ágiles como antaño. Ya sé que no luce mi cabello como cuanto me gradué, ya sé que el Mundo aunque gira lo hace más deprisa y sin sentido. Sé todo eso y más. Sé que cuando hablas conmigo tartamudeas menos. Sé que cuando me coges la mano tus ojos brillan como si la vida importara. Sé que cuando me abandonaron aquí tú fuiste la primera persona que me sonrió. Ya sé que tus pies no son tan ágiles como antaño, tampoco los míos, pero seguiremos bailando. Jamás antes bailé tanto como contigo. Crié dos esposos y seis hijos. Y todos se fueron. Unos murieron, otros huyeron y quién se quedó me empujó hasta aquí gracias al Presupuesto de Beneficencia. Así que no tengo más que tu mano, tu sonrisa y tus pies cansados, a los que me aferro como a un salvavidas. Toda mi vida nunca tuvo más sentido que al compás de esta música y estos brazos que me llevan a rastras hacia el Paraíso. Ya sé que tus pies no son tan ágiles como antaño. Ya sé que mi conversación no 32


dura más de un par de minutos. Pero sé que esto es aquí y ahora, y que toda la eternidad se vive en este segundo mientras arrastro los pies pisando tus zapatos. Mientras me sonríes y contemplo el Mundo a través de tu mirada húmeda que encandila a mis ojos. Será este el último vals? Será acaso esta dicha el canto del cisne? Serán estas vueltas en la pista de baile el sendero del Cielo? O esta penuria el Infierno verdadero y petulante? Planta tu mano firme en mi cintura. Mírame fijamente pupila a pupila. No importa si los pasos son los que nos enseñaron antaño. Llévame por un ingenuo camino de difusa felicidad jamás concebida. Ya sé que tus pies no son tan ágiles como antaño. Ya sé que nadie me quiso tanto antes. Que no das más que lo poco que te queda que para mí es mi mayor fortuna. Que no tenemos tantos días para disfrutar tamaña hacienda pero serán los más afortunados de mi vida. Ya sé que tus pies no son tan ágiles como antaño, ni mi capacidad de devolverte tu mirada y tu sonrisa, que tú agradeces siempre.

33


LA HIENA

Una habitación cuadrada, blanca, iluminada con un inmenso Foco sobre el centro que inunda de luz toda ella excepto las esquinas alejadas. La habitación es inmensa. Tan inmensa que contiene decenas, centenas, miles de personas que comen, departen y aman bajo esa luz invasora que todo lo expone al conocimiento de los demás, al juicio de los demás, a la condena de los demás. Muchas veces he contado los pasos que hay desde un muro al de enfrente en ambos sentidos para tener una cierta idea del tamaño exacto de la habitación, pero siempre me equivoco, o me olvido, o alguien me importuna con una pregunta o una absurda conversación. Siempre lo he intentado desde el centro de una pared hasta el centro de la contraria. Desde las zonas bañadas por la luz blanca. Nunca he contado los pasos que miden cada una de las paredes, desde sus esquinas. Porque siempre están oscuras… y es donde vivo yo. Yo vivo en las esquinas, no todo el tiempo si no lo justo y necesario. Cuando la luz central se atenúa y la gente, la incontable 34


e indeterminada gente se tumba en el suelo unos con otros yo me retiro a las esquinas, que no existen. No hay esquinas. No hay un doblez recto y a todo lo alto entre una pared que acaba y otra que empieza. Poco antes de acabar la pared la luz del Foco se va retirando paulatinamente hasta entrar en la más absoluta oscuridad. Y ahí donde debería encontrar la esquina con mis manos encuentro una abertura que da a un laberinto donde entro y me entrego hasta la perdición. No sé si en cada una de las cuatro esquinas hay un laberinto. Por mucho que intento cambiar de pared, de orientación, de camino ficticio entre la gente sobre el suelo blanco siempre acabo en la misma esquina que no es esquina si no mi laberinto. Mi laberinto no es siempre el mismo. Cambian los recodos, los pasillos. Si una noche entras y debes torcer a la derecha a la noche siguiente debes penetrar recto y el pasillo se abre en uve y a la noche siguiente entras y debes doblar en una triple esquina a la izquierda. No recuerdo que haya sido alguna vez igual que la noche anterior y que nunca jamás, siempre es distinto. Ni tampoco huele igual. Algunas veces huele dulce, otras veces huele picante, otras veces a pocilga, otras a vómito de niño lactante. Ni 35


tampoco tiene la misma temperatura. Puede helar o hacer la calor de una sauna. O templar. O llover o soplar unos vientos que te llevan y te traen por los pasillos y los recodos. A veces las paredes se comban y otras se inclinan. A veces no notas un techo cerca y otras veces debes arrastrarte para continuar. Es caprichoso mi laberinto, y nunca estoy solo. Siempre encuentro alguien en mi laberinto. Los esquinados, los esquilmados, los rechazados, los deformes y los tarados, enfermos de cuerpo, mente y alma. Pero no me importa. Cada noche el laberinto me ofrece una persona nueva entre este abanico voluble y proverbial. Y no me importa. Cada noche me entrego al castigo y a la penuria. Cada noche les saco todo aquello que se resisten a entregarme. Sus fluidos y sus quejidos, su sufrimiento y su placer. Pero no me importa. Yo hago religión de lo que me entrega el laberinto, y comulgo. No me importa. Soy una hiena y como carroña, y en carroña me convertiré cada día al amanecer. Cuando abandono el laberinto y salgo de la esquina ocultada por la oscuridad más absoluta a la penumbra y luego a la déspota luz del Foco, donde todos los demás se desperezan.

36


Todas las mañanas se acercan al centro y se cuentan pero nunca concluyen con ninguna cantidad. Lavan sus cuerpos desnudados en estanques que surgen del suelo inmaculado. Comen lo que encuentran alrededor de los estanques: verduras, vino y carnes ya desolladas y cocinadas. Se reúnen en grupos pequeños y grandes y celebran otro día más de blanca realidad. Y se aparean a la vista de todos. No les importa. Y se besan, y se acarician, y siguen unas normas que nadie recuerda quien dictó. Normas de la luz del Foco según algunos. Normas del suelo blanco y fértil dictan otros. Normas de la habitación indefinidamente grande y cuadrada claman algunos mas. Pero no les importa. Hay para todos. De todo. Pero nada como lo que consumo yo. Yo no sé de donde salen esos seres tan diferentes de los homologados que pueblan el centro de la habitación blanca bajo la luz del Foco. Ellos se dejan regir por unas normas tiranas y falsarias que chocan con las crueles y oscuras de la realidad absoluta que yo experimento allí donde el Foco no rige. Nunca he visto ninguno de los seres con los que comparto mi perpetuo y nocturno aquelarre, pero bien sé como son, y no son como esos perfectos y eternos jóvenes que pueblan esta ágora albina. Los toco, los lamo, los 37


huelo, los cato, los penetro y los descuartizo, los mastico y los cago. Y no son esos jóvenes exhibicionistas perfectos. Y no los quiero. Soy una hiena y me gusta la carroña. Se entregan sin pedir, sin exigir nada a nadie. Se pliegan a mi voluntad sin pronunciar una queja, una reclamación. Nunca les pregunté de donde vienen. Nunca le pregunté si saben… si alguien les dijo para qué venían. Saben que son el carnero del sacrificio? Saben a quién se entregan? No me importa. A quién de los del ágora se les ocurriría preguntar si esas verduras, si ese vino, si esas viandas perfectamente cocinadas saben si son para ser sacrificadas? No me importa si conocen su destino. Yo soy una hiena y como carroña.

38


DESCÁLZATE

Ven Descálzate Pisa la arena y siente como te acaricia Como masajea generosa y grácil tus plantas tus piernas tu corazón y tu alma Ven Acércate a la orilla y mójate los pies Remángate los pantalones o no Salpícame la espuma del rompeolas o no Zambúllete Desnuda o vestida y ahoga tu desvarío diario Inunda tu consciencia con la sinrazón gozosa que te despejará de ti de mí y de tanto inútil abisal Ven Descálzate y pisa esta hierba cortada y peinada de donde salen unas flores pequeñas rebeladas Camina sobre esta suave colina 39


aliviando tus plantas tus piernas tu corazón y tu alma Ven y túmbate a la sombra de un limonero en flor Abandonando tu penuria al aroma de un azahar que amargará que refrescará Pero ahora te protege del Sol y de ti y de mí y de tanta tonta amistad Ven Descálzate Desnúdate y líbrate de todo lo banal De ti De mí De nuestra nimiedad

40


Aguadulce, abril de 2014

41


I don´t know what you mean, 4 La calle ya nunca más, 6 De la mano, 10 Cruje la madera bajo mis zapatos, 12 Tu atención, 13 Aúllan las estrellas, 14 Tiempo, 16 Sadim, 18 A prueba, 20 Todas las noches cuando, 22 Imaginaciones mías, 24 Imagínate, 26 Barry asomado al precipicio, 28 Qué importa…, 30 Pies lentos, 32 La hiena, 34 Descálzate, 39

42

E 00