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Tabla de contenido Pรกgina del titulo Prefacio Stepbrother With Benefits 1 Una nota de Mia Sobre el Autor


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Stepbrother With Benefits 1

*** Introducción

¿

Cómo terminé desnuda, boca abajo culo arriba en mi cama, con mi hermanastro detrás de mí, empujando duro en mí, mi rostro enterrado en una almohada para amortiguar mis gemidos, mientras nuestros padres están abajo haciendo la cena y esperando a que nos unamos a ellos, para que podamos comer? Bueno, esa es una larga historia. Para ser honesta, ni siquiera estoy segura de cómo empezó esto. Está muy mal, y sé que no deberíamos estar haciendo esto, pero entonces ¿por qué se siente tan bien? ¿Por qué me encanta? Por qué yo... Creo que me encanta un poco demasiado. Incluso empiezo a preocuparme. Se inclina sobre mí y me pone en la cama, enterrándose profundamente dentro de mí con un último empuje. Sé lo que viene después, pero apenas puedo pensar. Mi cuerpo ya me traicionó y cedió a la deliciosa sensación de su polla dura y gruesa dentro de mí. Nunca he tenido orgasmos tan poderosos como los que tengo con Ethan, y este clímax actual es uno de mis más fuertes. Mi coño ordeña su polla, mis paredes interiores aprietan contra él mientras se corre dentro de mí. Lo siento, y se siente tan perfecto, tan cálido y suave a pesar del hecho de que él solo me estaba follando duro. No


entiendo nada de Ethan. No sé cómo puede ser así. Es una especie de contradicción. No sé por qué estamos juntos en la cama. No quiero irme nunca, sin embargo. Se queda dentro de mí, chorro tras chorro de su semen me llenando hasta el borde. Puedo sentir que se escapa de mí, sólo un poco. Va a dejar un lío en mi cama. No sé cómo se supone que debo explicar esto. Sólo quiero estar aquí, solo un poco más, quiero quedarme aquí con él dentro de mí. Quiero... Quiero recostarme y acurrucarme con él y... No. Eso no es parte de nuestro acuerdo. No podemos hacer eso. ¡Dios mío, es mi hermano! Hermanastro, me recuerdo. Pero aún. Se sale y me da una bofetada en el culo. —Vamos, princesa, mamá y papá están esperando, —dijo Ethan, arrogante y confiado como siempre. —No puedo creer que hayamos hecho eso, —le digo con incredulidad. Me río, pero él solo me sonríe. —Sabes que te encantó, —dice, buscando los pantalones en el suelo. Hay algo en la forma en que lo dice, algo sobre lo casual que suena, pero siento que hay más en sus palabras, también. No sé por qué me siento así, porque de Ethan estamos hablando. Es un chico malo, y todo el mundo lo sabe. Nadie y nada puede domarlo. Él hace lo que quiere, cuando quiere. No sólo me encanta, lo amo... Detente, Ashley. No hagas esto a ti misma.


Pensé que había aprendido a lidiar con eso. Quiero decir, nuestros padres han estado casados por tres años, así que debería haberlo descubierto ahora, ¿verdad? No, en realidad no. Me acosté en la cama y lo vi ponerse los pantalones. Están sueltos alrededor de su cintura y cuelgan de sus caderas, incluso después de que él cerró la cremallera y los abotono. Ethan juega al fútbol en la universidad, incluso tiene una beca, aunque no es lo que necesita, ya que su padre es rico, y tiene músculos en todos los lugares correctos. Esa hábil, perfecta enfocada V desde sus caderas a su entrepierna. Es como una flecha apuntando a todo lo que quiero. O una señal de advertencia que me dice que huya porque esto es peligroso. Tal vez la personalidad del chico malo de Ethan está rozando conmigo. Últimamente me he sentido muy traviesa, así que no me sorprendería. Todavía estoy desnuda de la cintura para abajo cuando él termina de ponerse su ropa de nuevo. Me mira fijamente, dándome una mirada extraña y confusa. Ethan regresa a la cama, se inclina sobre mí, y sin decir nada ni siquiera preguntar, mete dos dedos en mi sexo. Suspiro y arqueo mi espalda antes de que pueda pensar o hacer o decir cualquier cosa. De alguna manera logro exhalar su nombre. —¡Ethan! —Escucha, Ashley, ¿crees que puedes mandarme lejos mirándome así, acostada en tu cama sin pantalones? No, no lo creo, tú eres mía ahora mismo. Sí, buena chica. Joder, eres tan sensible... ¿Cuántos orgasmos tuviste? Gimoteo y le suplico con unas palabras murmuradas, pero él me ignora.


>>Dime, ahora, ¿cuántos? —Cuatro, —digo, un susurro. —Más fuerte, —dice Ethan. —Mamá y papá... nos oirán, Ethan, tienes que parar. —¿Crees que me importa? Suena áspero, pero hay una sutil suavidad en sus ojos. Ethan no me haría daño, no sería malo conmigo. No espero que lo entiendas, pero es parte de esto, es una de las reglas que hicimos juntos. Las reglas que no parecen seguir más, ya que se suponía que debíamos detener esto cuando nuestros padres volvieran... >>¿Dime cuántos orgasmos tuviste? —Me pregunta de nuevo—. Tu coño es mío, y quiero seguir. —Cuatro, —repito, más fuerte, pero ahora es mentira—. Cinco, —digo, corrigiéndome, sonrojándome.

una

Mi cuerpo tiene espasmos en la cama mientras mi hermano me coge con los dedos, empujando más allá del agarre de mi orgasmo, haciéndome lloriquear y retorcerme en liberación extática. Cuando ha terminado, cuando he terminado, saca sus dedos de mí y los mete en mi boca. —Chúpalos, —dice. Abro la boca sin pensar y lamo los dedos, los chupo como si fueran su polla. Abro los ojos y miro a su entrepierna y noto que, sí, está erecto de nuevo. Realmente podría estar chupando su polla. Quizás lo haga. Tal vez...


>>Ahora te pones unos malditos pantalones, —dice, sonriendo, burlándose de mí—. Mamá y papá nos están esperando.


*** Ashley (Cuatro días antes)

E

sto no va a funcionar. —¿Huh? —Pregunto.

—Ashley, esto no va a funcionar ¿Has pensado en cómo vamos a hacer esto? Nos estamos yendo para las vacaciones de verano. Ahora mismo. Vas a volver a tus padres y voy a volver con los míos. ¿Cómo vamos a hacer esto? —Jake, no sé de qué estás hablando. Y no lo hago. Realmente no, especialmente teniendo en cuenta que acabamos de tener relaciones sexuales. Literalmente. Estamos en el dormitorio de Jake mientras su compañero de cuarto está fuera, y una cosa llevó a otra, y, bueno... Normalmente no hago esto. No quiero que Jake crea que soy... una puta o algo así. Sólo hemos tenido sexo una vez antes, pero pensé que ya que íbamos a volver a casa para las vacaciones de verano, este era un buen momento para hacerlo de nuevo. No podré verlo por unos meses. —Ash, vives a cinco horas de mí, estaremos separados todo el verano, ¿qué tipo de relación es esa?


—¿Um... una larga distancia? —Digo. Se ríe, pero no es una buena risa. Una especie de risa de gilipollas, en realidad. Lo que es realmente malo teniendo en cuenta que sólo tenía su polla dentro de mí. Lo menos que podía hacer era ser un poco mejor. No puedo creer que esté pensando esto. ¿Más agradable? Sí, Ashley, es su novio. Debe ser amable contigo. ¿Duh? —No hago relaciones de larga distancia, nena, —dice Jake—. No es lo mío. —¿Entonces estás rompiendo conmigo? —Pregunto, como si no pudiera decir nada más estúpido en este momento. Sí, tengo calificaciones perfectas, yo estaba en la parte superior de mi clase en la escuela secundaria, y tengo tres becas que cubrirán la mayor parte de mis dos primeros años de universidad, pero al parecer todavía soy lo bastante tonta para tener que preguntar si mi novio está rompiendo conmigo. —No estoy rompiendo contigo, —dice. —Oh, —digo. No tiene sentido para mí. —Sólo digo que no podemos hacer esto, no puedo pasar el verano entero sin sexo, nena, es imposible. —Oh. —No tengo ni idea de a dónde va con esto. —Tomaremos un descanso. Veremos a otras personas, por lo menos por el verano, cuando regresemos a la escuela el año que viene, podemos recoger donde lo dejamos. —Espera... Mira, sé lo que estás pensando. No soy idiota, ¿de acuerdo? Realmente no lo soy. Sólo... me gusta Jake. Creo. No estoy segura de cómo me siento acerca de él. Yo nunca había


tenido un novio antes de la universidad, e incluso entonces mis novios hasta ahora no han sido exactamente... ¿novios? Salí con un par de chicos por una semana o dos, pero eso es todo. Jake y yo hemos estado saliendo un par de meses y pensé que todo iba bien, pero... No, aparentemente no. —No eres tú, soy yo, —dice. —Sí, obviamente, —digo. Sé que no soy yo. Qué cosa estúpida que decir. ¡Él es el que rompe conmigo! Jake se ríe. —Vas a estar bien. Ve a casa y reposa una noche, o algo así, aprende a ser mejor en la cama, eres un poco tiesa, ¿sabes?, necesitas poner un poco más en ello. De regreso a la escuela el año que viene, podremos salir de nuevo, ¿A prueba o algo así? Ver cómo va... He estado soportando contigo por ahora, pero realmente necesito a alguien que sepa lo que están haciendo, Ash. El sexo simplemente no ha sido bueno. Lo siento por ponerlo así. —No, —digo—. Está bien. Eso no es lo que quiero decir. Quiero decir más. Quiero decir algo ingenioso, divertido y sarcástico. Porque no creo que sea yo. Tampoco es muy bueno en la cama. Egoísta y rápido es cómo me gustaría explicarlo, pero pensé que le gustaba, así que... Dios mío, soy una idiota, ¿no? Me pongo la ropa y corro a la puerta justo cuando su compañero de cuarto está regresando. Su compañero de piso accidentalmente me impide hacer un retiro precipitado hasta que arrastramos los pies alrededor del otro y puedo pasar más


allá de él. Quiero irme. Quiero correr de regreso a mi cuarto y empacar y salir ahora, porque... porque... ¡Jake es un idiota! Casi pienso en gritar, pero me detengo. No puedo hacer eso. Soy la chica buena, la chica con calificaciones perfectas, la chica que todo el mundo espera ver llegar lejos en la vida. Estoy... Al parecer, soy un felpudo. Soy la chica cuyo novio rompe con ella para que pueda dormir con otras mujeres durante un descanso de dos meses de verano de la universidad. Guau. En serio, wow. —Escríbeme alguna vez o algo, —Jake me grita mientras corro por el pasillo. —Vete a la mierda, —le digo. Quiero gritarlo, pero no lo hago. Me lo susurro a mí mismo en voz baja. Soy Ashley Banks y soy una buena chica. Las buenas niñas no juran y gritan por los pasillos. No puedo hacer eso, aunque quiera.


*** Ethan

E

l año escolar ha terminado. Se supone que voy a hacer las maletas para irme. Se supone que lo haría, pero sí, ¿adivina lo que estoy haciendo en su lugar? Algo estúpido. Un par de chicos del equipo me arrastraron hacia fuera para jugar camisetas contra pieles en el campo de fútbol porque las animadoras estaban haciendo alguna celebración hoorah1, con esas cortas faldas follables que les encanta usar. Mierda. Esas piernas. Ese trasero. Mierda. Solo joder. No puedo lidiar con esta mierda, hombre. Ni siquiera sabes lo jodidamente difícil que es esto ahora mismo. Camisas versus pieles, pero se convirtió en pieles frente a pieles lo suficientemente pronto. ¿A quién le importa en qué equipo estamos? A nadie, aparentemente. Es todo un truco para impresionar a las porristas, así que no es lo que importa. Y, sí, está funcionando. Están haciendo su pequeña celebración de alegría, pero siguen mirándonos. No puedo decir que las culpo. Esto es fútbol universitario y estamos en la flor de nuestras vidas. Mira, soy una especie de imbécil, ¿de acuerdo? Lo sé. Todos lo saben. No hay razón para esconderlo.

1

Hoora: creo que es algún tipo de motivación.


Me veo bien, sin embargo. Especialmente sin una camisa. Especialmente cuando estoy sudando, los músculos apretados, corriendo alrededor de un campo, lanzando un balón de fútbol. ¿Qué posición? Quarterback. ¿No debería ser obvio? Nací para estar en el centro de atención. Probablemente ayuda a que mi padre sea rico. No puede lastimar al menos. Las animadoras están listas, y ahora están sentadas en las gradas mirándonos. Algunos de los chicos fingen tener un agrupamiento o alguna mierda estúpida, pero están todos juntos. Sin ofender, pero ¿qué clase de agrupamiento es esa? Dos equipos nunca se agruparían juntos. No tiene ningún maldito sentido. —Última jugada, chicos, —dice alguien—. Hazlo bien. Llamativo. Entonces vamos a buscar nuestras botellas de agua, hazlo llamativo también. Casi me río. Estos chicos. Realmente necesitan follar. Supongo que están a punto de hacerlo, así que todo está bien. Hago un poco de mierda llamativa, lanzo la bola más alto en el aire de lo necesario por lo que se ve más fresco cuando alguien lo atrapa. Ni siquiera me importa quién, sólo alguien. Funciona. Lo hace. ¿Se supone que ese tipo está en mi equipo? No puedo decirlo. Estúpido. Esto no es fútbol real, es simplemente estúpido. Ya hemos terminado. Se acabó. Para caminar. Sip. Te puedes estar preguntando cómo alguien bebe agua de una botella de una manera llamativa. Y si usted te estás preguntando eso, necesitas parar y calmarte un poco porque


está a punto de suceder, así que solo siéntate allí y velo por ti mismo. Todos vamos a buscar nuestra agua. Yo bebo la mía, porque tengo sed, y no del tipo de sed que estos chicos tienen. Sí, las animadoras son lindas, pero no necesito ni quiero nada de ese coño ahora mismo. No hacen mucho por mí. Soy un chico malo, pero todavía tengo estándares, ¿sabes? El resto de los chicos están de verdad en ello, sin embargo. Beber, pero perdiendo la mitad del agua, dejando que salpique sus caras, goteando más allá de sus gargantas, sobre sus pechos desnudos. Amigo, ya estás sudado por el fútbol, así que no sé qué va a hacer esto. Lo que sea. Funciona. Jodidamente, funciona. Es como cebo de animadoras o algo de esa mierda. Ellas acuden a la carne musculosa delante de ellas. Solo, en parejas, o a veces tres a la vez, cada una dirigiéndose hacia el hombre de sus sueños. Sueños. ¡Ja! Sí claro. ¿Sabes cuánto duran los sueños? Una noche. Entonces te olvidas de ellos cuando te despiertas en la mañana. Esto es más o menos lo mismo, pero será incluso más corto. Todos nos vamos esta tarde y regresamos a casa. Casa. Un grupo de porristas se acercan a mí, aunque no les hice un espectáculo. Cinco. Más que los otros chicos. Me pregunto brevemente si podría tenerlas todas al mismo tiempo. ¿Codicioso, mucho? ¿Qué diablos haría con cinco chicas al mismo tiempo? No lo sé, pero no me importaría averiguarlo en algún momento. Tengo dos manos, una polla y una boca. Estoy seguro de que la última chica también puede pensar en algo que hacer. Funcionará.


—Hey, Ethan. —Oye, Chelsea, —le digo. —Hey, Ethan. Esto continúa. Y en. Cinco veces. Joder mi vida. Chelsea, Jaime, Robin, Maxi y Bella. No soy tan idiota, ¿de acuerdo? Sí sé cuáles son sus nombres. Ya he hablado con ellas antes. Estoy en el equipo de fútbol y son animadoras. Aléjate de mí asunto. Sí, jódete, dormí con Bella. Eso es. Sólo ella. De acuerdo, mira, cierra la puta boca, yo salí con Chelsea y Robin al mismo tiempo, y tal vez yo toqué a Jaime, y, sí, dejé que Maxi chupara mi polla, pero eso es todo. No me juzgues. —Mira, esto es realmente interesante, —le digo, a pesar de que han estado charlando durante cinco minutos y no recuerdo ni una palabra de lo que dijeron—. Tengo que irme, sin embargo. —Awww. —Awww. Cinco de ellos. Joder mi vida. En serio, sólo jodeme. —Las veré el próximo año, sin embargo. Buen trabajo uh... ¿animando? Ellas realmente hacen un buen trabajo, así que no es como un estiramiento, pero suena tonto como mierda. Actúan como si fuera el mejor cumplido que alguien les haya dado. —¡Gracias, Ethan! Ya lo sabes. Cinco de ellos. Wow, ¿en serio?


—Hablaré más tarde con ustedes señoras, —digo. Creo que eso es todo. O pensé que era eso, pero cuando empiezo a marcharme, tengo un siguiente. Sí, lo has adivinado, cinco. —¿Necesitas ayuda para hacer las maletas? —Chelsea pregunta. —¿En tu habitación? —Agrega Maxi. —No nos importa. —Esa es Robin. —Te ayudamos a empacar rápido... —Jaime. Bella ni siquiera es sutil. Ella hace una mímica de chupar mi polla apretando su lengua en su mejilla y moviendo su mano delante de su boca cuando ella piensa que nadie está mirando. Las otras chicas se ríen cuando la ven. Ni siquiera sé qué es lo que está pasando. ¿Es esto la vida real? Mierda. —Ya he terminado de hacer las maletas, —miento—. Tengo que salir ahora, realmente. En serio, mi avión se va en una hora, voy a llegar tarde. —Otra mentira, tengo cuatro horas y el avión no va a salir sin mí. ¿Mencioné que mi padre es rico? Jet privado de la compañía. No tienes ni idea de lo bueno que es esa mierda. En serio, es bueno. Todas ellas hacen una cara un poco triste cara y enojada, pero me río y sigo caminando. Me doy cuenta de que algunos de los otros chicos cercanos me miran como si estuviera loco. Oye, vete a la mierda, no estoy loco. Soy Ethan Colton, gilipollas, arrogante y extraño. Podría coger a todas las chicas


de aquĂ­ si quisiera, pero se estĂĄ poniendo un poco viejo. Necesito un cambio de ritmo.


*** Ashley

E

stoy en casa. Estoy aquí. Es exactamente como lo recordaba, lo que quiere decir que todavía no me siento como en casa.

Mi mamá se volvió a casar cuando yo tenía quince años, y mi padrastro es... bueno, digamos que tiene mucho dinero. ¿Te suenan las empresas Colton? Es básicamente un multimillonario. Me gusta, pero todavía me estoy ajustando, supongo. Trato de pensar en él como un padre, y trato de pensar en este lugar como mi casa, pero sigue siendo difícil. No ayuda que durante la noche pasé de ser una hija única a tener un hermano, tampoco. Especialmente no ayuda que mi hermano sea Ethan Colton. Es un alborotador. Siempre ha sido un alborotador. Lo conozco desde el segundo grado, y no sé si ha cambiado en absoluto desde entonces. Solía levantar las faldas de las niñas cuando estábamos en la escuela primaria, y para ser honesta, básicamente hizo lo mismo desde entonces. Por una razón diferente ahora, pero sigue siendo lo mismo para mí. Es el chico de quien te advirtió tu madre, excepto que mi madre nunca me avisó de esto. Tuvimos "la charla" antes de que ella y mi padrastro finalmente se casaran y se mudaran juntos, llevándome con ella, pero era básicamente que tendría un


hermano ahora, y ella sabía que tomaría algunos ajustes, pero ella pensó que sería bueno para todos nosotros. Nada bueno viene de Ethan, confía en mí. Es un idiota, un mujeriego, un pinchazo misógino, es... Ahora está parado en la terraza de la piscina, cubierto de agua, el resplandeciente brillo de la luz del sol mojándose en su cuerpo. Me detengo y miro, con la boca abierta, aun sosteniendo mi bolsa llena del viaje de vuelta aquí. Debía de haber salido de la piscina, porque el agua estaba goteando de sus pantalones cortos, juntándose a sus pies. Él está caliente. Quiero decir, hace calor. A eso me refería. Por favor no pongas palabras en mi boca. Sin embargo, esto es diferente. Sí, sé que mi hermanastro es atractivo, porque ¿cómo no? Eso no lo hace menos un idiota arrogante, sin embargo. No quiere decir que esté jodido y se arroje a cualquier mujer que él tiene. Esto no significa que haya tenido una relación estable que duró más de un par de semanas. Es sólo... esto es un pensamiento raro, y lo sé, pero parece que está exudando sexo ahora mismo. Al igual que se está derritiendo su cuerpo, el agua que actúa como una liberación de su bestia sexual interna. ¿Es eso...? ¡No no! No debería estar mirándolo de esa manera, esto es tan inquietante y malo, pero sus bañadores están sueltos y hay una protuberancia definida en el frente. Ni siquiera quiero saber en qué está pensando. ¿Hay una chica aquí? ¿Él está... mientras estoy... ick. Ethan es un idiota. No me importa si está caliente. Fuera, quiero decir. Nadando. Hace calor. ¿Quizás debería ir a nadar, también? Creo que mi traje de baño todavía me queda.


Mientras estoy perdida en Lala-land, ni siquiera noto a Ethan secándose, envolviendo una toalla alrededor de su cintura, y volviendo a entrar. Estoy ahí de pie, con la boca abierta, mirando fijamente donde él solía estar, y ahora él solo está sonriendo como si fuera la cosa más divertida que jamás haya visto. —Oye, hermana, —dice—. ¿Qué pasa, necesitas ayuda con esa bolsa? Me recupero y aparto la mirada de él. Es más fresco dentro con el aire acondicionado, y su piel pincha con piel de gallina, su pecho desnudo ondula con músculo caliente, enfriándolo, sus pezones en pico y endurecidos. Es sólo otro chico, me recuerdo. Hay muchos como él, Ashley. Ya has visto a un chico sin camisa. Es diferente esta vez, sin embargo. Se ve diferente. No he visto a Ethan desde las vacaciones de Navidad, y parece que ha cambiado. No de buen modo, estoy segura. —Cállate, —le digo—. ¿Qué estás haciendo aquí? —¿Uh, vacaciones de verano? —Él dice—. Debería ser obvio, la misma razón por la que estás aquí. —Pensé que ibas a unas vacaciones o algo así, —digo—. ¿Cancún o lo que sea, quién sabe contigo. —Wow, eso duele, —dice, cubriendo su corazón con ambas manos como si lo hubiera herido mortalmente. Se tambalea de lado a lado, representando esta falsa escena de muerte—. Mi propia hermana, mi propia carne y sangre, no puedo creer esto. —Obviamente no has tomado ninguna clase de biología en esa escuela tuya, —le digo—. Sólo porque tu padre se casó con mi madre no nos hace parientes, especialmente por la sangre, idiota.


—Ah, sí, claro, —dice, mostrándome su sonrisa de chico malo patentada. Puedo ver por qué muchas chicas se enamoran de él. No yo, por supuesto. Soy diferente. Sólo soy diferente porque lo conozco mejor que nadie, probablemente. Realmente no está ayudando ahora mismo, sin embargo, especialmente porque él todavía está sin camisa. Eso doblemente no está ayudando con esa toalla envuelta alrededor de su cintura. Si no lo veía solo de pie junto a la piscina, casi podía imaginar que acababa de salir de la ducha, sin nada más que una toalla que cubría su cuerpo desnudo. La imagen recordada de la ligera protuberancia de antes vuelve a mí, y tengo que sacudir la cabeza con disgusto y apartar la vista de nuevo para detenerme a mí misma de... ¿De qué? ¿Soñar? ¿Acerca de Ethan? ¡Ugh! Asqueroso. >>De todas formas, —dice—. Sí, sobre las vacaciones de verano, solo voy a relajarme aquí. Tal vez podamos hacer algo de unión o algo así... ¿Quién sabe? A menos que vayas a estar ocupada haciendo la lectura de verano o lo que sea que hagan las chicas inteligentes ¿Escribir algún informe de un libro para un crédito adicional el próximo año? —Ja ja, —digo, fingiendo una risa—. Bueno, Ethan, no creo que hayamos tenido que hacer eso desde la secundaria, no es que lo recuerdes, ya que nunca lo hiciste de todos modos. —Oh, ¿estás controlándome ahora? No sabía que yo era tan importante para ti. Me sonrojo y me aparto de él. De nuevo. Dios, ¿cuántas veces va a pasar esto? Ni siquiera puedo mirarlo en la cara. Trato de decirme que es porque él se ve obsceno en este momento, que es porque él sólo está tratando de meterse conmigo, sin camisa y vagamente coqueteando. ¿Es... espera, eso es lo que está haciendo? ¿Coqueteando?


No, definitivamente no. No sólo es mi hermanastro, sino que no soy el tipo de chica con quien alguien como Ethan Colton alguna vez coquetearía. Le gusta el tipo de porrista tonta con la que puede conectar y luego tirar a un lado sin mucho problema. No es estúpido. O, tiene algunas inteligencias callejeras. No del buen tipo, la mente, pero el tipo que le permite manipular y utilizar a la gente. Yo no. No voy a caer en sus trucos. Nunca. —¿Dónde están mamá y papá? —Pregunto. Necesito hablar con ellos. —Vas a tener que esperar, Princesa, están de vacaciones por la semana. Ya que fui rechazada, y estoy tratando de mantenerme de tartamudeando y mirándolo, me dirijo a la cocina para conseguir algo de beber. Desafortunadamente Ethan me sigue, y ahora está más cerca que nunca. Me meto en el gabinete para tomar un vaso y él se acerca justo detrás de mí para conseguir uno para sí mismo, también. Está tan cerca de mí que nuestras manos se rozan mientras sacamos los vasos del armario. Está tan cerca que puedo sentirlo detrás de mí. Cerca. Tan cerca que... ¡Mierda! Oh Dios mío. Sí, esa es la protuberancia. Desde antes. Tocándome. Presionando ligeramente contra mi trasero. Dejo caer mi vaso. Comienza a caer, dirigiéndose a un curso acelerado a una muerte inminente y quebrantadora. Ethan lo coge, sin embargo. En el proceso, se acerca aún más a mí. Nuestros cuerpos se tocan, de espaldas a su frente, más cerca que... más cerca de lo que he estado con alguien, casi. O, no realmente. Quiero decir, he tenido sexo antes, pero eso es lo


más cercano, y... Ethan está básicamente tan cerca como eso, su erección presionando... contra... Pone los vasos en el mostrador y coloca sus manos en mis caderas. —Hey, pequeña señorita Perfecta, ¿estás bien? Estás temblando. Necesito hacer algo, así que digo lo primero que me viene a la mente. —¿Por qué no me dijeron que iban de vacaciones? Todavía me está sujetando. ¿Tranquilizándome? Esto es raro. Pero un poco amable. Me inclino hacia atrás en sus brazos y él pone su barbilla en mi hombro, las manos moviéndose hacia mi estómago. Es raro. Demasiado íntimo. Es exactamente lo que Ethan haría para irritarme. No puedo dejar que sepa que me molesta. No ayuda que no me moleste. No ayuda que nadie me haya sostenido de esta manera. Tal vez mi mamá lo hizo cuando era más joven, pero eso es totalmente diferente. Jake nunca lo hizo, y ninguno de los otros chicos con los que salía lo hubiera pensado. Especialmente no después de... No quiero pensar en ello. No puedo creer que rompió conmigo así. —Fue una cosa de última hora, —dice Ethan cerca de mi oído—. Dejaron una nota, me dijeron que te lo dijera, solo tú y yo por una semana. Espero que puedas manejarlo. No te preocupes, soy una buena niñera. ¿Niñera? Me río, áspero, y golpeo sus manos lejos de mi estómago. Casi estaba abrazándome justo en ese momento, casi


me estaba abrazando en un abrazo íntimo y apretado, pero eso es sólo para joderme. No le importa. Es un idiota. —No necesito una niñera, —le digo—. Especialmente tú, Ethan. Además del hecho de que ahora soy un adulto, ni siquiera sabrías por dónde empezar con un bebé. —No, estás equivocada, Princesa, es así: cuando un hombre ama a una mujer, bueno... —Hace un gesto obsceno, tocando el dedo índice de su mano izquierda contra su pulgar para formar una O, luego empuja su dedo medio e índice de su mano izquierda a través de eso, simulando sexo. O follando con sus dedos a alguien. No me sorprendería si ambos. ¿Por qué dos dedos? Eso es asqueroso. Es grosero. Dios mío, es mi hermano. Hermanastro, me recuerdo. No sé si esto lo hace mejor o peor. >>Sí, sin embargo, ahora pareces adulto, —dice de improviso—. "Te veo bien, te recuerdo desde el segundo grado, con esas gafas horribles y esos trajes atroces que solías usar, has madurado bien, Princesa. —Deja de llamarme así, —le digo—. No soy tu princesa, Ethan, ¿y qué sabes de cómo me veía en segundo grado? —Oye, sé mucho sobre cómo te veías, —dice—. Eres la única niña que llevaba faldas, a pesar de que había hecho de mi misión durante el recreo ir alrededor para levantar la mayor cantidad de faldas chica como podía. Le doy una bofetada. Con fuerza. Se supone que duele. Se supone que es mezquino e intrusivo y represivo, pero él se queda allí y me sonríe con la impresión roja de mi palma en su mejilla. Voy a darle una bofetada de nuevo, pero esta vez me coge la mano.


—¿Qué sucede? —Pregunta, dándome esta mirada intensa que no sé qué hacer. —¿Qué quieres decir con que está mal? —Yo digo, sorprendida—. ¿No te puedes enterar? ¡Estás siendo un idiota! —Whoa, palabras duras allí, Smarty Pants. Recuerdo cuando eras demasiado tímida para incluso intentar jurar. Tartamudeabas y te ruborizabas y… —Jake terminó conmigo, —digo de repente y casi sin pensar. No, pensé en esto, sin embargo. Era con lo que quería hablar con mi mamá. Y tal vez el papá de Ethan. Mi padrastro. Yo solo... no lo entiendo. No estoy segura de lo que debo hacer. —Espera, ¿qué? ¿En serio? —Ethan dice. Suena mucho más comprensivo de lo que le habría dado crédito—. ¿Qué pasó? Todo sale. Todo ello. No he podido hablar con nadie sobre esto desde que me fui, ni siquiera mis amigos. No tengo muchos amigos en la universidad de todos modos. Soy demasiado inteligente. Sé que suena como que debería ser una buena cosa, pero me metí en una escuela muy buena con un montón de becas y... Mis amigos no lo hicieron. Mis viejos amigos, quiero decir. Yo nunca tuve muchos de ellos, tampoco. Pensé que estaría bien, que podría empezar de nuevo, pero hasta ahora no ha funcionado. He salido, y pensé que todo iba bien con Jake, pero... —Simplemente dijo que no puede hacerlo, —le digo—. Me dijo que no podía pasar el verano entero sin sexo, así que necesitábamos romper, pero si quisiera podíamos volver a estar juntos a principios del próximo año.


—De ninguna manera, —dice Ethan—. ¿En realidad lo dijo? Un desplome de lágrimas corre por mis mejillas. Ni siquiera me di cuenta de que estaba llorando. No puedo decir más, así que sólo trago y asiento con la cabeza.


*** Ethan

P

uta mierda. Sólo quiero darle un puñetazo a ese novio nerd suyo. Sí, Ashley va a alguna escuela de preppy para gente inteligente, lo que sea. No lo sostengo contra ella. Pero, ¿quién hace esa estúpida mierda que piensa que está rompiendo con ella así? Mira, soy un idiota, pero no soy tan idiota. Tengo estándares. Nunca saldría con una chica y luego la volcaría así. Probablemente nunca saldría con ella para empezar, para ser honesto. Un par de semanas, tal vez, entonces un botín en el mejor de los casos, pero trato de hacer la mierda bastante clara lo que está pasando. Es solo joder, ¿sabes? Te doy un buen tiempo, me das un buen tiempo, luego nos vamos por caminos separados. Fácil. Jake. Qué nombre de culo de coño, también. Me estaba burlando antes, pero la envuelvo de nuevo y la abrazo. Ella se ve perdida. Joder, sus ojos. Ashley tiene los ojos marrones más grandes y brillantes que hayas visto. Preciosa, realmente. Solían ser difíciles de ver con sus gafas, pero cuando su madre se casó con mi papá, él consiguió su cirugía LASIK2 para su decimosexto cumpleaños y desde entonces, bueno... Sí, tiene unos ojos lindos. Son el tipo de ojos que quieres que miren hacia ti cuando consigues una mamada. Un poco 2

LASIK: cirugía ocular con laser.


tímida, un poco linda, excepto que tiene su polla en la boca, de ese tipo de mono tímido que es empujado por la ventana, ¿no? Ahora está llorando. Maldito idiota. Ni siquiera puedo creer que lo hiciera. La sostengo y la abrazo y nos balanceamos de un lado a otro. Ella está en ello, llorando contra mi pecho. Tal vez debería haberme puesto una camisa cuando entré en la piscina, pero no esperaba quedarme aquí tanto tiempo. Sólo quería tomar algo para beber. —Hey, —le digo—. Es sólo un estúpido pendejo, ¿de acuerdo? Ni siquiera pienses en él nunca más. Ella me mira. Cerca. Mierda. Estamos muy cerca, ¿verdad? Pecho con pecho. Su labio inferior se estremece. Quisiera chuparlo entre mis dientes y mordisquearlo, y luego besarle la mierda. Mierda, esta es Ashley, es mi hermana. Hermanastra, me recuerdo. Pero, ¿qué diablos hace la diferencia? Es lo mismo, la misma idea. Conozco a esta chica desde el segundo grado. Recuerdo haber pensado que solía usar las más lindas bragas para una idiota. No sabía cómo llamarla en ese momento, pero si tuviera que ponerle palabras ahora, habría pensado que era una dama en las calles y un monstruo en las sábanas. Bien, ¿eh? Sí, incluso mi segundo grado era un imbécil y un demonio sexual. Nadie se ha quejado de esto. Yo cuido de las chicas con las que estoy. Apuesto a que Jake es una jodida mierda que no puede satisfacer a una chica en la cama, y luego quiere echarle un vistazo y dejarla solo por sus propios problemas. Mierda, no puedo creer que lo pensé. Ashley sigue mirándome. Sacudida. Llorando.

Sus

labios

se

separaron.


No llores, Princesa. Joder, sólo cerró los ojos. Podría besarla ahora mismo. Quiero besarla ahora mismo. Me inclino hacia abajo. Lo haré. Mierda, esto es estúpido. Nuestros labios casi se tocan. Ella me ve. Ella abre los ojos. Estamos cerca. Muy cerca. Me empuja y mira alrededor. —¿Tienes algo con lo que pueda soplarme la nariz? —Ella pregunta.


*** Ashley

¿

Casi me besó? ¿Extraño?

De

ninguna

manera.

Ugh.

Quizás no debería haberlo empujado. Espera, ¿qué estoy diciendo? ¿Quería que me besara? ¡UH no! Se supone que soy inteligente, pero estoy actuando como una de esas chicas bimbo a las que a Ethan le gusta atornillar y luego tirar. ¿Por qué le conté lo que pasó con Jake? Apuesto a que Ethan no ha estado en una relación real en toda su vida. ¿Qué sabe él? Probablemente esté de acuerdo con Jake. No me sorprendería. Se quita la toalla de su cintura y me la entrega. —Aquí, —dice. La tomo, mirándola fijamente, luego lo miro. Me está sonriendo, seguro y confiado. Qué idiota. —¿Um...? —Necesitabas algo para sonarte la nariz, ¿verdad? —Dice. Me río. —Ethan, esto es una toalla. —¿Si lo es?


—No puedo... Él intenta tomar la toalla para limpiarme la nariz él mismo, pero la retiro de él. —Detente, —digo—. Bien, ¿de acuerdo? Me soplo la nariz. Tal vez esto es algo malo. Siento que puedo olerlo. ¿Recuerdas esa cosa de sexo derretido que mencioné antes? Sí, eso. Es como si estuviera frotando el olor de su sexualidad directamente en mi nariz, sus feromonas me vuelven loca. ¿Es así como funciona? ¿Es por eso que las chicas se vuelven locas por el chico malo Ethan Colton? Yo quiero a Google. Probablemente me llamaría nerd si lo supiera. Google, ¿pueden las feromonas malas hacer que una chica se vuelva loca con la lujuria? —Emborrachémonos, —dice superar ese estúpido pinchazo.

Ethan—.

Te

ayudará

a

—¿Emborracharnos? —Pregunto riendo. Todavía tengo su toalla cerca de mi cara. Lo pellizco sobre mi nariz y me golpeo. Es un poco asqueroso y raro, pero a Ethan no le importa. ¿Por qué lo haría? Él es el que lo sugirió en primer lugar. No puedo creer que esté haciendo esto. —Sí, —dice. Emborracharnos, mirar una película, comer algo de pizza, lo que quieras, tu elección. —Tenemos dieciocho años, —le recuerdo. —Casi diecinueve, —contesta. —Um, eso no es veintiuno. ¿Cómo vamos a conseguir alcohol? —Mamá y papá están de vacaciones, ¿recuerdas, Princesa? —¡Deja de llamarme así!


—Sí, lo que sea... De todos modos, Pequeña Señorita Perfecta, se han ido, y... Se mueve junto a mí, poniendo su mano en mi cintura para guiarme hacia donde quiere que mire. Me erizo, golpeo su mano y entonces me alejo. Ethan solo se ríe. Lo veo, sin embargo. Él apunta. Al otro lado del pasillo a la sala de juegos con un bar y gabinete de licor. ¿Mencioné que el padre de Ethan es rico? Hay un bar completo con una gran variedad de alcohol detrás de él, situado en la pared en la sala de juegos, que es visible en el pasillo de la cocina. —Probablemente también hay cerveza en la nevera, — agrega, como si necesitáramos más de una excusa para ser irresponsables y hacer cosas estúpidas. Ethan Colton nunca necesita una excusa tampoco. Es lo que ha hecho desde el día en que nació. Pero yo no hago cosas como estas. Soy la buena chica. Siempre he sido la buena chica. Sí, ¿y qué me hizo eso? Un estúpido novio que rompió conmigo porque no podía pasar un par de meses sin tener relaciones sexuales. Ni siquiera sexo sólo conmigo, pero sexo con cualquiera, sexo con otra persona por completo. Es como Ethan. Tal vez peor. No puedo creer que salí con alguien así. —¿Me dejarás escoger la pizza? —Pregunto. Estoy enojada. Tan enojada que estoy considerando la oferta de Ethan. Tal vez me haga sentir mejor. —Sí, lo que tú quieras, Princesa, incluso esa de jamón y piña que te gusta, si esa no es la pizza más femenina jamás, no sé qué es.


—No es femenina, —digo—. Eres tan estúpido, Ethan, eso es lo que eres. Él ríe. —Gran insulto, Princesa, en la cumbre de tu juego, puedo ver por qué todo el mundo dice que eres inteligente. —Te odio, —le digo, directamente. No sé si lo odio o no. No creo que lo haga. De hecho, realmente aprecio que él intente hacerme sentir mejor. Probablemente sea lo mejor que haya hecho. Probablemente lo único bueno que ha hecho. —Sí, de vuelta a ti, —dice, sonriendo—. Pero, hey, voy a volver a la piscina ¿Quieres unirte? Entonces podemos pedir comida. Mi mente vaga. Desafortunadamente. Esto es algo malo. ¿Te unes a Ethan en la piscina? Apenas los dos de nosotros. Salpicando, jugando, mojando, casi nada entre nosotros excepto el paño fino de nuestros trajes de baño. Tengo un bikini, incluso. Sus pantalones cortos obviamente no ocultan tanto, pasando por la protuberancia que noté antes. Quiero decir, técnicamente está cubierto, pero... Y podríamos estar... en la piscina... eh. —N…no, —tartamudeo. Necesito dejar de pensar en estas cosas. Realmente necesito pararlo. —Prepárate, —dijo—. Si cambias de opinión, sabes dónde encontrarme. Se va y regresa a la piscina. Lo veo irse, tratando de convencerme de que es una buena idea. O una mala idea. Nada de esto es bueno. No puedo creer que mamá me dejó aquí con él durante la semana. Solos. No puedo creer que esté atrapada con Ethan


Colton sola durante una semana. Ni siquiera quiero saber en quĂŠ tipo de problemas se va a meter. Me niego a ser parte de ello. No soy asĂ­.


*** Ashley

U

na noche. Eso es. Voy a ceder por sólo una noche, y luego mañana volveré a ser regular. Porque, voy a ser completamente honesta aquí, no estoy segura de que nada de esto es regular. Ethan y yo estamos viendo una película que él llamó una película chick. Supongo que no puedo argumentar en contra de eso, pero creo que tiene un mayor atractivo, también. Sí, hay romance, pero es una comedia romántica, así que es gracioso. A todo el mundo le gusta reír, ¿verdad? Tengo la sensación de que Ethan se está riendo de mí más que la película, sin embargo. Él sigue mirándome y sonriendo. Probablemente porque estoy borracha. No hay manera real alrededor de eso; sí, estoy borracha ahora mismo. Más borracha, supongo. No estoy cayendo o siendo estúpida, estoy un poco borracha y me gustaría comer más comida. —Pizza, —digo, sosteniendo mi plato. Ethan se ha encargado de ser mi sirviente personal para esta noche. Es un buen cambio de ritmo. Lo merezco, ¿verdad? Después de lo que Jake hizo... No quiero pensar en eso. Sólo quiero otra porción de pizza. —Aquí tienes, Princesa, —dice Ethan. Él me da otra porción de pizza hawaiana, pero no como esperaba. Me la sostiene, cerca de mi boca. Hey, ¿por qué no?


¡Estoy borracha! Jaja. Es gracioso, pero tal vez no. Soy una de esas personas, ¿no? Soy la chica borracha tonta que me dije que nunca llegaría a ser. Um... Sólo hemos tenido un par de copas, pero es divertido actuar como si fuera más. Es divertido estar borracho y ceder y simplemente relajarse y no preocuparse por nada. No quiero preocuparme. Sólo quiero divertirme, y Ethan y yo nos estamos divirtiendo ahora mismo. Es divertido para mí, al menos. Abro la boca y presiona la pizza más allá de mis labios. Tomo un bocado y comienzo a masticar. Pone el resto de mi rebanada en mi plato. —Entonces, ¿cómo está todo? —Pregunta Ethan—. ¿Te sientes mejor? —Tú, —digo, pero luego me olvido del resto de lo que iba a decir. Yo mastico y trago, tratando de recordar. ¡Oh! Claro...— No se supone que seas amable conmigo, Ethan Colton. —Solo tenías que añadir mi apellido, ¿no? —Dice, sonriendo. —Deja de sonreírme o lo que sea que estás haciendo, no voy a enamorarme de tu belleza y encanto. Me estoy cavando más profundo aquí, ¿no? Voy a echarle la culpa al alcohol. Tiene sentido. —¿Buena apariencia y encanto? —Pregunta Ethan. Y más sonriente. ¡Maldito sea! Si estoy culpando al alcohol, realmente debería conseguir más. En realidad debería estar completamente borracha en lugar de un poco borracha. Tiene sentido en mi cabeza. —Deberíamos tener más de esas bombas de leche chocolate, —le digo.


—En serio, lo llamaste bomba de chocolate, ¿verdad? — Pregunta—. Qué manera de arruinar una buena bebida. ¿Podría hacer que suene más linda e inocente? —¡Es duro! —Yo digo, gritando, riendo. Casi dejo caer mi pizza en el suelo, pero Ethan se agacha y la coge. Y a mí. Me está sujetando, manteniéndome firme—. Tiene sabor a leche de chocolate, —agrego—. Me gusta. Ahora está cerca. De nuevo. Qué tan cerca va a llegar a mí. Me está ayudando, me digo, me recuerdo. Estoy un poco nerviosa ahora mismo. Parcialmente embriagada. Tuvimos... las bombas de chocolate con leche, y luego algunas copitas de aguardiente. Sólo un cuarto de un tiro, así que más como un sorbo, porque tenía miedo. Ethan se rió de mí por eso. Y esta copita que sabe cómo un caramelo de mantequilla. Sólo un sorbo de nuevo, pero me gustó y creo que podría beber un tiro entero. ¡Oh! Y Vodka. Ugh. ¡Fuerte! Ethan se rió de mí cuando casi tuve nauseas con él. De alguna manera lo bebió tan suavemente. No sé cómo lo hizo. Ni siquiera bebí la mía. Lo probé y luego lo escupí en el fregadero. Está cerca ahora, sin embargo. Muy cerca. Llevo mi plato y mi pedazo de pizza y lo levanto, luego lo sostengo para él. —¿Mordida? —Pregunto. Él toma un mordisco, riéndose de mí. Su brazo está alrededor de mí, la mano en mi cadera, la otra mano cerca de mi plato, asegurándose de que no lo deje caer. —Creo que has bebido mucho, —dice—. Tal deberíamos tomar un descanso y disfrutar de la película.

vez

—Tu mano está en mi cadera, —le digo. Al parecer soy muy sutil y suave cuando estoy borracha, ni siquiera lo sabía. Ethan tenía mucho más que beber. Está tratando de jugar, pero


puedo verlo balanceándose un poco, vacilando cuando se mueve. Él se encoge de hombros y va a mover su mano lejos, para volver a su propio lugar en el sofá, pero lo detengo. Me inclino hacia atrás y fijo su mano detrás de mí, impidiéndole que se aleje de mí. Dios mío, ¿qué estoy haciendo? No es como si pudiera poner a Ethan en su lugar si quisiera. Él juega fútbol. Solía ir a sus juegos en la escuela secundaria. No intencionalmente. Yo no fui a causa de él. Él era el mariscal de campo, sin embargo. Él estaba en el centro de todo. Era difícil no notar el juego de Ethan. El Ethan Colton. Él era bueno. Todavía está bien. A pesar de que su padre podía pagar por su educación universitaria cien veces y luego algunas más, Ethan obtuvo una beca completa de fútbol para una escuela decente. No es lo mejor. Aún es una especie de escuela de fiesta, creo, pero soy un poco sesgada. Tal vez. No lo sé ahora mismo. Como he dicho antes, estoy un poco borracha. Los dedos de Ethan aprietan mi cadera, tirándome de vuelta a la realidad. Me está tocando. De nuevo. Pero más. Sosteniéndome ahora. Se inclina de nuevo. Demasiado cerca. ¿Qué está haciendo? —Oye, princesa, si vas a mantener mi mano así, ¿te importaría darme otro bocado de pizza, al menos? —Dice con esa sonrisa pecaminosamente dulce suya. Es una sonrisa peligrosa, y lo sé. No sé por qué me gusta mirarlo tanto entonces. Le ofrezco otro bocado de pizza. Entonces uno para mí. Me lleva un segundo analizar esto, pero... sus labios... en la pizza... y luego mis labios...


Oh Dios mío. Hay una palabra para esto pero no puedo recordar. ¿Beso de segunda mano? Alguna cosa. Um... —Ethan, estoy emborrachado.

borracha,

—le

digo—.

Me

has

Se ríe de esto, como si acabara de decir lo más gracioso del mundo. Es un poco gracioso. Me río también. —Nunca pensé que vería el día en que la pequeña Princesa se embriagara, —dice. Entonces, extrañamente, agrega—: ¿Estás bien? Tomémoslo con calma con las bebidas. Me alegro de que podamos salir así, Ashley. —Deja de llamarme Princesa, —le digo—. Yo tampoco soy estirada, solo llámame Ashley, no es que no sepas mi nombre. —Sí, ¿quién podría olvidarlo?, Ashley Banks, la mejor de su clase, siempre los dos buenos zapatos, todos los años, todo el tiempo, desde el segundo hasta el secundario y ahora probablemente también en la universidad. —No te olvides de Jardín de niños y primer grado, — agrego. —Oye, no te conocía entonces, te estaba dando un poco de holgura, tal vez no siempre fuiste una buena chica. —Bueno, definitivamente no soy una, hemos bebido Ethan, no sé si lo sabes, pero esto es ilegal. —Es ilegal si eres atrapado, —dice, sonriendo—. Sólo vamos a quedarnos esta noche, Ashley, es tu noche. —Mi noche. —Digo las palabras lentamente. Esto es nuevo y diferente. Jake nunca quiso hacer lo que quería hacer. Pensé que así eran las relaciones. Pensé que era la decisión del hombre. Tal vez porque nunca había estado en uno antes. No exactamente, por lo menos.


—¿Qué pasa si quiero ser salvaje, Ethan Colton? ¿Qué pasa si quiero conducir por la ciudad y hacer travesuras? —Sí, no, —dice—. Ambos hemos estado bebiendo, así que eso no está sucediendo, podría ser un idiota la mayoría del tiempo, pero no soy tan estúpido. —Nuh eh, —digo, sacando la lengua hacia él—. Eres muy estúpido. —Vaya, verdaderamente madura, Princesa. —¿Por qué me sigues abrazando? —Yo le pregunto. Y, lo hace. Más cerca ahora. Íntimo y agradable. Sólo descansando, su mano en mi cadera. Está más cerca que antes. Le ofrezco otro bocado de pizza, y él se acerca un poco más. —Sólo mantengo a mi hermana pequeña a salvo, —dice—. Soy el hermano mayor protector. —Cállate, —le digo—. Tenemos la misma edad. —Tengo un mes y diez días más que tú, —dice Ethan con toda naturalidad. La forma en que lo dice me hace reír. —Eres gracioso, —digo—. Eso es bueno. ¿Adivinaste mi cumpleaños o qué? —Sé cuándo es tu cumpleaños, Ashley, no es tan difícil de recordar. Me gustaría pensar que es eso, pero sabiendo que es Ethan no estoy realmente segura. Creo que hay algo más en esto. Está intentando engañarme. Lo sé, no sé cómo. Estoy demasiado borracha para entenderlo. Eso no es cierto. Sé que no estoy realmente borracha. Achispada, sí, pero no importa. Quiero ser irresponsable esta noche. No quiero preocuparme por nada. No quiero ser la buena chica ahora mismo.


Quiero olvidar todo lo que me ha pasado hoy. Es más fácil si le echo la culpa al alcohol. Es fácil olvidar algunas cosas, al menos. —Eres dulce, Ethan, —le digo—. A veces eres dulce, pero la mayoría de las veces eres un idiota, pero no te entiendo. —Oh, ¿ese es el juego que estamos jugando? —Él pregunta—. Tú eres inteligente, Ashley, la mayoría de las veces eres inteligente, pero a veces eres estúpida, no te entiendo en absoluto. —¡Oye! —Digo—. Tú... no, no puedes hacer eso, eso es lo que hice. —¿Qué hay con este tipo, Ashley, Jake, o como sea que es su nombre? ¿Estabas en él o qué? —¡Me llamaste estúpida! —Yo digo. —Necesitas encontrar a alguien que te respete, —dice. Siento que estamos teniendo conversaciones completamente diferentes ahora mismo. No estoy segura de lo que estamos hablando. Digo algo, pero ni siquiera me doy cuenta de lo que estoy diciendo. —Sí, como si te importara, no respetas a nadie. Él para. Yo paro. Todo se pone frío entre nosotros, como si volviera a ser dos personas diferentes. Somos de dos mundos diferentes. Lugares totalmente diferentes. No sé cómo pude pensar que era una buena idea. No sé por qué pensé que sería bueno tener una noche de irresponsabilidad con Ethan. No fue así. No es. —Eso no es cierto, —dice, callado—. Respeto a la gente. —¿Oh si? —Pregunto—. ¿Quién?


—Tú, —dice, pero lo dice tan rápido que creo que lo está inventando, sólo diciendo algo para decirlo, ¿sabes? Después de un par de segundos, agrega—, tu mamá también, mi papá. —Tú duermes con chicas, —le digo—. Muchas de ellas, y luego las desechas, eso no es bueno. —Sí, esto fue un error, —dice—. Pensé que sería divertido, pero no lo es. Intenta escapar de nuevo. Trata de apartar su mano de mí. —No, —digo—. Ethan, espera, lo siento. —Bien, gracias, —dice, pero todavía está tirando de su mano. Dejo caer mi plato de pizza en la mesa de café y agarro su mano para que no pueda escapar. No quiero que sea así. Me gustó antes. Me gusta reírme con Ethan y divertirme y comer pizza, y... Mirar la película. Espero. Podemos ver la película juntos, ¿no? Espero que entienda. Lo que veo en la pantalla me confunde un segundo, sin embargo. Um... ¿Se están besando? Bueno, es una película de romance, así que supongo que tiene sentido. Me da una idea. Estoy un poco borracha ahora, que es lo que voy a usar como una excusa para esta idea estúpida. Tal vez Ethan tiene razón Para una chica inteligente que puedo ser estúpida a veces. Me arrojo sobre él y lo beso. La parte extraña es que después de un segundo de vacilación, Ethan me besa de nuevo. Sus manos están sobre mí, alrededor de mí, sujetándome, agarrándome. Me acerca a él. Estoy encima de él, sobre él, cerca de él. Mis labios tocan los suyos y nos besamos, frenéticos y


rápidos. Esto no es en absoluto como Jake y yo nos besamos. Ni siquiera remotamente similar. Curiosamente, esto es muy parecido a como imaginé que estaría besando a Ethan. Esto se está poniendo pesado. Muy pesado. Sus manos cavan en la tela de mis pantalones, agarrando mi culo. Tiro de su camisa, sólo tirando, sin darme cuenta de que estoy casi tirando como si quisiera sacarla, arriba y encima de su cabeza. Se detiene, me detiene, nos detenemos. >>Ashley, no podemos hacer esto, —dice. —Wow, ¿hablas en serio? —Pregunto—. ¿Lo harás con cualquier otra chica, pero no yo? ¿No soy lo suficientemente buena para ti? ¿De dónde vino eso? Siento que tal vez estoy proyectando. Jake no es Ethan, pero Jake es un idiota, y sé que Ethan es un idiota, así que... Lloro. Ordeno. No es mucho, no como antes. Sin embargo, ahora me siento realmente emocional. Trastornada. No me gusta. Me siento mareada y enojada y herida y sola. Me duele la cabeza. Sólo quiero... besarlo. Sólo quiero que me abrace y me diga que todo va a estar bien como antes. —¿Recuerdas la primera vez que nos besamos? —Yo le pregunto. No sé lo que trajo esto, pero parece importante ahora mismo. ¿Qué? —Él dice—. ¿De qué estás hablando? —¿No te acuerdas? —Pregunto de nuevo—. Supongo que no fue tan memorable para ti. —Ashley, sí, lo recuerdo, ¿está bien ahora?


*** Ethan

E

sta no es la primera vez que la besé, pero pensé que la última vez iba a ser la última.

Éramos jóvenes e impresionables o algo así. Ni siquiera pensé que lo recordaría. Lo recuerdo, porque... sí, cuando besas a alguien como Ashley Banks, es muy difícil de olvidar. Pasó unos seis meses después de que nuestros padres se casaron. Ella y su mamá se mudaron a nuestro lugar. Realmente no esperaba eso. Yo estaba acostumbrado a estar solo. Papá siempre estaba trabajando, así que conseguí el funcionamiento del lugar. Tenía algún tutor para mí que yo ignoraba la mayor parte del tiempo, y ella se iba tan pronto como papá llegaba a casa, de todos modos. Mi padre y su mamá se fueron para el fin de semana una vez, sin embargo. Le convencí de que éramos lo suficientemente mayores como para quedarnos en casa. Quiero decir, mierda, teníamos quince, casi dieciséis, lo que debería haber estado bien, ¿verdad? Sí, habría sido, excepto que tenía un motivo ulterior. ¡Tiempo de fiesta! ¡Oh sí! Juro que la señorita Perla Princesa Ashley casi murió. Pensé que ella iba a llamar a su mamá y decirle todo, también, pero por cualquier razón ella no lo hizo. ¿Quién sabe por qué?


Tal vez tenía potencial. ¿Potencial de chica de fiesta? Si algo como eso. Invité a un grupo de niños de la escuela, ordene un millón de cajas de pizza. Tuvimos que conseguir de un montón de lugares diferentes, porque por alguna razón pensaron que estaba bromeando cuando dije que quería veinte pizzas. ¿Sabes quién soy? Mi papá es un multimillonario. Puedo pagar veinte pizzas. Lo que sea. A la mierda. De todos modos, todo va bien. Tenemos soda, pizza, más dulces que Willy Wonka, y toda una puta mansión para nosotros. Lo cual es probablemente una cosa realmente mala para dar a un grupo imprudente de chicos de secundaria, pero lo que sea. Eso fue todo el punto. Mierda sucedió. Mucho de eso. Terminó convirtiéndose en juegos de Verdad o Reto, que en su mayor parte parecían una excusa para que la gente se atreviera a distinguirse en un armario. Lo cual, podría haber hecho por lo menos una vez. Ashley estaba allí, por supuesto. De pie a un lado. Sí, claro, no pensaba que la Señorita Princesa Perfecta se uniera a esa. Obviamente. Ella tomó todo el asunto bien. Lo suficientemente bien. Era un fin de semana, pero todo el mundo se fue a casa a las nueve, y empezamos a limpiar un poco, pero ella estaba de mal humor y remilgada y actuando como una maldita princesa de nuevo. —¿Cuál es tu problema? —Recuerdo haberle preguntado. —¡Nada! —Ella gritó. —Esto es como esa mierda PMS3, ¿no? —Pregunté. 3

PMS: Síndrome pre-menstrual.


—¡Eres un idiota, Ethan Colton! —Pensé que el chocolate ayudaba a eso, tenemos mucho. —Perdedor. Recordar la manera en que ella dijo eso me hace reír, incluso a este día. —Mira, ¿qué pasa? —Pregunté—. ¿Te divertiste esta noche o qué? Había algo. No sabía qué. Todavía no sé lo que era. Es difícil decirlo con ella. Ashley es confusa como la mierda. Ni siquiera me empiezas a hablar de eso. Si tuviera que ponerle una palabra a la mirada de sus ojos, sin embargo, diría que fue un brillo. Una especie de chispa. Mierda. No lo sé. —No, —dijo ella—. No lo hice. —¿Qué diablos, por qué no? —Sí, tenía una boca, incluso entonces. ¿Qué? —Yo también quería jugar, —dijo—. Quería besar a alguien. Olvidé si me sentía vengativo o honesto, pero dije—: Nadie te habría besado de todos modos. Casi lloraba. Joder, iba a llorar, ¿no? No lo decía mal, pero era cierto. Nadie lo haría. No conmigo aquí. Sí, ella era mi hermanastra, pero era prácticamente lo mismo que ser mi hermana, ¿verdad? O algo así. Nadie quería que le pateara el culo, y creo que muy bien podría haberlo hecho. Ashley estaba bien. Ella no era esa clase de chica. Ella no jodía, no con nada. Ella era la clase de chica que iba muy lejos en la vida. No como yo. ¿Qué era yo? Un mocoso. Niño rico estropeado que se jodió y se basó en el hecho de que su padre


tenía un montón de dinero para mantenerlo establecido para la vida. Lo cual era cierto. No hay vergüenza en admitirlo. No voy a mentir sobre eso ni nada. De todos modos, ella estaba llorando, y no sé qué coño estaba pensando, pero... —¿Verdad o reto? —Le pregunte a ella. —Todo el mundo ya se ha ido, —dijo ella, resoplando—. No es lo mismo. —Mira, tú eres la que está llorando por eso, ¿verdad o reto, Ashley? Ella me dio la mirada más desagradable, obstinada, terca y decidida que he visto en alguien. —Reto, —dijo ella—. ¡Me reto a que alguien me bese! ¡Eres feliz! Bueno, carajo, no, yo no estaba feliz. ¿Qué diversión era un reto si no había nadie para hacerlo? Así que lo hice. Bueno, jódeme, si, no fue uno de mis movimientos más brillantes en el mundo, pero ella estaba aquí llorando por eso, ¿qué diablos? Fue un poco incómodo. Al principio, por lo menos. Ella parecía completamente sorprendida cuando mis labios tocaron los de ella, pero seguí adelante. Y la lengua. Sí, soy bueno en esta mierda, no lo olvides. Incluso a los quince años yo también era fuerte. Había estado jugando al fútbol desde la secundaria, levantando pesas por un par de años. Puse mis manos en sus caderas, la abracé y la besé como si cualquier persona estuviera feliz de besarla. Todavía llevaba anteojos, y nunca antes había besado a una chica con gafas, así que nuestras narices chocaron juntos e inclinaron sus marcos hacia un lado. Se quitó las gafas y las dejó caer sobre la mesa


del comedor cerca, luego tomó mis mejillas en sus manos y me besó de nuevo. Mierda, eso estuvo bien. Muy bueno. Buenos recuerdos. Creo que podríamos haber ido más lejos si tuviéramos la oportunidad. Tal vez mucho más. Había conocido a esta chica durante la mayor parte de mi vida, y ahora vivía bajo el mismo techo que yo. ¿Cómo jodido sería eso? Lo bueno es que nuestros padres llegaron a casa. Tal vez estaba bien. Quiero decir, no fue tan bueno. Me puse a tierra por eso. Por mucho tiempo. Ni siquiera se suponía que estuvieran en casa. Se suponía que teníamos otro día por nuestra cuenta. Probablemente fue bueno que no lo hiciéramos. Podría haber besado a Ashley Banks durante horas. Mierda, ella era buena. Por desgracia, no estaba destinado a ser. Puedo de recordar a mi papá gritando desde la puerta de entrada, presumiblemente después de ver la basura que había dejado por todos lados. —¡Ethan Albert Colton! Nos congelamos. Los dos. Lo último que pasó fue Ashley mirándome a los ojos. Tal vez. La chica era ciega como un murciélago sin sus gafas, así que ¿quién coño sabe lo que estaba mirando? —¿Albert? —Preguntó. Rodé mis ojos hacia ella y la empujé lejos. Vete a esconderte en tu cuarto y finge que estás dormida, yo me quedo con la culpa de todo.


*** Ashley

E

se fue mi primer beso, —le digo—. Tú fuiste el primero. —Mierda, —dijo Ethan—. ¿De veras, en serio? —Sí, nadie más me besaría.

—No sé por qué no, —dice. —¿Que se supone que significa eso? —Pregunto. Ciertamente no puede significar lo que creo que significa. —Eso significa, -dice Ethan con voz un poco vacilante, pero aun así genuina—, que si nuestros padres no hubieran vuelto a casa y nos hubieran interrumpido, me habría gustado pasar el resto del fin de semana besándote. No. Sacudo la cabeza. Eso no puede ser cierto. —Mentiroso, —digo. —No me tientes, Ashley, —dice con un gruñido—. Solo jodidamente no me tientes, no sabes con lo que estás tratando. —No puedes hacer nada, —digo—. Todo el mundo podría pensar que eres un chico malo, Ethan, pero te conozco, no eres tan malo como creen. —Sólo mantente contigo, Princesa, te reto. No sé si lo decía así, pero me trae recuerdos. Buenos.


—¿Verdad o reto? —Pregunto. —Sí, claro, ve a por ello, —dice con una sonrisa perversa. —Si te desafío, tienes que hacerlo, —le recuerdo—. ¿Qué pasa si no lo haces? —¿Crees que no lo haré? Sacudo la cabeza, no. —¡No! —Está bien, si no lo hago, dejaré el equipo de fútbol, — dice. —¡No puedes dejar el equipo de fútbol! —Grito, y luego me río cuando me doy cuenta de lo ruidosa que estoy por algo tan tonto—. Ethan, no puedes renunciar, para eso es tu beca, si renuncias no tendrás dinero para la universidad. —No voy a renunciar, porque cualquier cosa que me retes a hacer, estoy seguro de que voy a hacerlo. —Realmente lo dudo, puedo pensar en muchos desafíos que no harías. —¿Oh si? —Dice. Y luego viene. Me fuerza a ello—. Te atrevo a desafiarme, Ashley, si no lo haces, debes esperarme de pies y manos durante toda la semana en que mamá y papá se han ido. Abro la boca para decir algo, para protestar. Debo protestar especialmente porque nunca he accedido a eso. No sé si alguna vez estaría de acuerdo con eso. Esto no es una cosa pre-planeada, ¿sabes? Es sólo una especie de estímulo del momento. Eso es lo que lo hace divertido, sin embargo. Me siento libre. Me siento relajada y agradable y Ethan y yo nos estábamos besando, y realmente me gustó eso. Me encantó


nuestro primer beso antes, también. Mi primer beso. Sabía que antes había besado a otras chicas. Definitivamente sabía que había besado a otras chicas después. Y yo sabía que él... —Mierda, Ethan Colton, —digo, lanzando cautela al viento. Sobre todo porque sé que no lo hará—. Llévame arriba y fóllame, te reto, sé que no lo harás. —Oh, no seas tan jodidamente segura de ti misma, Princesa.


*** Ashley

E

stoy en la cama de Ethan. Desnuda. Los dos estamos desnudos. Él está encima de mí, su pene está dentro de mí. Oh Dios mío. Ni siquiera puedo empezar a describir cómo se siente. Es diferente a cualquier cosa que he sentido antes. Ethan es diferente a cualquiera con quien haya estado. Lo que probablemente no es decir mucho. Sólo he tenido sexo con algunas personas antes, y fue todo... no muy bueno. Sólo pensé que era yo. Creí a Jake cuando dijo que no era muy buena, excepto que Ethan ciertamente parece estar disfrutando. Me río y lo beso y él me empuja fuerte, enterrando su polla dentro de mí. Sus labios se envuelven alrededor de mi garganta, chupando fuerte. —¿Algo gracioso, Princesa? —Pregunto. Envuelvo mis brazos alrededor de su espalda y clavo mis uñas en su piel, rastrillándolas, dejando líneas rojas delgadas del rasguño. Me gusta cómo Ethan ni siquiera se detiene, ni siquiera se preocupa. —Te sientes tan bien dentro de mí, —le susurró al oído, ronroneando, seductora.


—Eres jodidamente apretada, —dice—. Dios, eres como un maldito vicio alrededor de mi polla. —¿Te gusta? —Le pregunto. —Sí, —dice. —¿Por qué te detuviste, entonces? —Dame un puto descanso, insaciable monstruo. Él sale de mí, luego vuelve a entrar. Puedo sentirlo, puedo sentirlo. Su cama rebota bajo la fuerza de nuestros cuerpos haciéndose uno. Ethan agarra uno de mis pechos, aplastándolo en su mano. Él tira hacia atrás, luego entierra su boca contra mi pezón, chupando duro, mordisqueando. Arqueo mi espalda, pero él me empuja hacia abajo, empujándome hacia la cama. Dejando ir mi pecho, él agarra mis caderas, entonces golpea adentro, hacia fuera, hacia adentro, rápido, pistoneando duramente en mí. —Joder, estás apretada, Princesa, —dice. —Detente, —digo—. Ashley, llámame Ashley. —Te llamaré lo que sea que esté bien, por favor, —dice. —Ethan, —murmuro—. Yo... creo que estoy... nunca... —¿Estás a punto de correrte? —Pregunta—. ¿Nunca has tenido un orgasmo? —No con nadie más. —Bueno, mierda, es mejor que juegue mi juego. No me di cuenta. Santa mierda. ¿Este no es su mejor? Es muy bueno. Ethan hace más, sin embargo. Oh Dios.


Sus caderas se mueven contra la mía, su pelvis se frota contra mi pubis. Mi clítoris. Puedo sentirlo, sentir los músculos tensos de sus abdominales mientras me empuja fuertemente hacia mí, luego presiona contra mi sensible perla. No sabía que esto era posible. No sabía que esto era algo que alguien podía hacer, pero aquí Ethan lo está haciendo. Estoy un poco mareada por las bebidas y, desde luego, no pienso bien: eso es lo que quiero decirme a mí misma, porque ¿por qué otra cosa estaría haciendo esto? Pero eso no me impide espasmos en un retorcido y caliente lío en la cama tan pronto como mi orgasmo me golpea. Me estremezco. ¡Me estremezco literalmente! Estoy temblando y mis piernas temblando y mi boca sigue abriéndose y cerrándose por sí misma. Ethan se ríe y me besa fuerte, empujando su lengua en mi boca. Es tan duro pero increíble. No sabía que algo así se sentiría tan bien. Lo beso. Oh, lo beso. Me recuerda a la primera vez que nos besamos. Cuando nos interrumpieron. Pensé que me odiaba, pensé que sólo lo hacía para favorecerme, pero entonces su padre le gritó. Él tomó toda la culpa... ¿por mí? Se metió en un montón de problemas por eso. Todavía no sé si le gusto, pero en este momento Ethan Colton está encima de mí, follándome duro, riendo, desenfrenado, mientras mi cuerpo se retuerce y se retuerce bajo él en el orgasmo. —Joder, Ashley, —dice—. Eso es delicioso, me encanta la expresión de tu rostro, eres hermosa. Ni siquiera sé cómo, pero Ethan se mantiene fiel a su palabra, al atrevimiento. No se detiene hasta que estoy demasiado cansada para moverme, que tiene que ser horas más tarde. Ni siquiera recuerdo haberme detenido, pero lo siguiente


que sé es que estoy en una especie de nebuloso brillo de placer embriagador y él se acurrucó junto a mí, cerca de mí, acurrucándose conmigo. Estamos debajo de las mantas. —Estoy cansada, Ethan, —me quejo—. ¿Puedes traerme un vaso de agua? Se mueve y se aleja de mí, luego va a su baño privado y me trae un vaso de agua del grifo. —Aquí, —dice, ofreciéndome. La sostiene cerca de mis labios y la inclina para poder beber sin sentarme. Me trago el líquido frío, saboreándolo. El sexo es un montón de trabajo. O el agua potable. Uno de esos. Acabamos de tener sexo, ¿no? Siiii... No estoy segura de cómo pasó esto. Me siento como que esto es una mala cosa, pero estoy demasiado cansada para preocuparme por ello ahora. No estoy segura si estoy aún más borracha, estoy cansada ahora. —Hey, duerme, —dice Ethan. Cierro los ojos y hago eso.


*** Ethan

S

í, bueno, mierda.

No estoy seguro de qué más decir además de eso. Solo joder. Esa palabra parece resumir todo lo que pasó bastante bien, de todos modos. ¿No hay razón para obtener todo lo poético y creativo sobre ello, ahora está allí? El problema con todo esto es que, uh... ¿cómo puedo poner esto sin sonar como un imbécil? Eh, joder, ya soy un idiota. ¿Por qué parar ahora? Sólo voy a ser directo contigo: el coño de Ashley es jodidamente delicioso. No en el sentido literal, aunque realmente no me importaría descubrirlo alguna vez, pero eso fue posiblemente el mejor sexo que he tenido. Ni siquiera posiblemente. Es. Sin duda, el mejor. Ella es tan malditamente receptiva. Es como si todo lo que hiciera la encendiera. No es ni siquiera como lo hizo, estoy seguro de que lo hizo. Ni siquiera puedo entender por qué su ex-novio rompería con ella sólo porque necesitaba estar dos meses sin sexo. Conozco a esta chica hace más de diez años y casi siento que me gustaría esperar otra década para la segunda ronda. ¿Otra década? Mierda, está durmiendo en la cama a mi lado.


Realmente no puedo entender esto, sin embargo. ¿Realmente es Ashley? Por alguna razón, no es tan difícil de creer. Sin embargo, me siento como un idiota. Probablemente no deberíamos haber hecho eso. Probablemente debería haberlo detenido antes de que empezara. Probablemente debería haber hecho un montón de cosas, pero ni siquiera puedo hacerme arrepentirme de tener algo del mejor sexo de mi vida con esta chica. ¿Ella dijo que nunca ha tenido un orgasmo durante el sexo antes? Joder, podría haberme engañado. Ella es buena. Esta chica es buena. Ni siquiera sé qué decir acerca de lo buena que es. Deliciosa mierda, eso es lo que es. Estoy cansado, sin embargo. Ella me desgastó. Déjame dormir sobre esto y déjame saber cómo me siento en la mañana.


*** Ashley

M

e despierto y me duele. Un buen dolor, sin embargo. Un agradable, dolor de hormigueo, y con las mantas que me rodean como una nube caliente, me siento bien. Tengo la cabeza sobre una almohada y mi pierna envuelta alrededor de una pierna, mi brazo en un pecho, y... Espera, mi pierna... ¿y brazo...? Abro los ojos para averiguar qué está pasando, porque Jake nunca me deja dormir con él en su dormitorio y tampoco se queda en el mío. Es algo que me molesta, porque conozco un montón de chicas que se quedan con sus novios a veces, o los chicos que se quedan con sus novias. No es exactamente permitido según las reglas del dormitorio, pero todo el mundo lo hace de todos modos. Estoy segura de que Jake no me dejaría quedarme porque me conoce. ¿Correcto...? Él no quiere que yo rompa las reglas, ya que incluso en la universidad he construido una reputación de ser la buena chica seguidora de reglas. Yo sólo... no es como que es una regla grande, ¿sabes? No es que sea realmente importante. No nos meteremos en tanto problema. Sólo hablaremos de ello, a lo sumo, y de lo contrario no es gran cosa. Sin embargo, no puedo pensar en esto ahora mismo. Yo también tengo dolor de cabeza. Me siento rara. ¿Qué paso anoche?


Muevo la pierna un poco y siento piel contra piel, la mía suave y flexible contra las piernas apretadas y musculosas. Hablando de músculo, el brazo que cubre mi pecho es agradable, también. ¿Extraño? ¿Ha estado trabajando Jake? Me coloco para ofrecerle un beso de buenos días, y ahí es cuando me doy cuenta exactamente de lo que pasó. Este no es Jake. Ethan está allí, mirándome fijamente, sonriendo. ¡Casi lo besé! ¡En los labios! Ew. Bruto, repugnante, eso es... ¡Mierda! Dormimos juntos. No sólo durmiendo, sino que literalmente... tuvimos sexo. Juntos. En su cama. En casa de mamá y papá. En... Esto es un problema. Un gran problema. Gran gran gran problema. Me alejo de él y casi ruedo de mi lado de la cama en el proceso. Probablemente debería hacer eso, probablemente debería salir de la cama, huir, volver a mi habitación, pero luego me doy cuenta de que estoy desnuda. Y, a juzgar por lo que sentí antes, Ethan está desnudo, también. —Hola, buenos días, princesa, —dice, indiferente. —¿Qué mierda? —Yo digo. Trato de no jurar, realmente lo hago, pero este es Ethan, y estamos en casa, y siento que esto es definitivamente un "¿qué carajo?" Tipo de momento, ¿no? —Encantado de verte, también, —me dice, mostrándome una sonrisa diabólica. Sí, eso es correcto. Diabólico. Demoníaco. ¿Qué diablos estaba pensando? Entonces recuerdo que fue mi idea. Sí, ambos estábamos bebiendo. No estoy segura de que ninguno de los dos debería haber estado presentando ideas, para ser honesta, pero esta fue definitivamente mía. Un reto. No pensé que lo haría. No quería


que dejara el equipo de fútbol, pero él siempre es tan seguro y confiado y yo quería derribarlo por una clavija o dos. Creo. Creo que eso es lo que estaba pensando. Ahora no estoy tan segura, porque junto con los recuerdos de por qué me atreví a hacer lo que él hizo viene con los recuerdos de lo que exactamente se sentía como para que lo haga. Fue tan duro. Quiero decir, sí, así es como funciona el sexo, Ashley. Me recuerdo, y casi me hace reír, pero no es gracioso. ¡No es! Pero Ethan era diferente. Él era tan vibrante y vivo, su erección pulsando y presionando dentro de mí. Se sentía tan bien. Y sabía exactamente qué hacer, también. Sentía que sabía exactamente qué hacer cuando estaba con él. ¿O eso era el alcohol? Bajó nuestras inhibiciones y... bueno, por supuesto redujo nuestras inhibiciones. Quiero decir, me acabo de despertar en la cama con mi hermano. Hermanastro, me recuerdo. ¡Como si eso fuera mejor! Sí, ha sido mi hermanastro hace unos tres años, pero lo conozco desde el segundo grado, así que... Mierda. Mierda, mierda, mierda. Mierda. No puedo creer que hicimos esto. Este fue un gran error. Sigue siendo un error. Le digo lo mismo. —Necesito irme, por favor, Ethan, mira hacia otro lado, ¿dónde están mis ropas? Necesito vestirme. —¿Cuál es la urgencia? —Pregunta, como si no se hubiera dado cuenta de cuál era el problema. ¿Es sólo mi problema entonces? Me siento como si él debería tener un problema, también. —Ethan, fue un gran error, yo estaba borracha, tú estabas borracho, yo era vulnerable.


Estoy dando excusas ahora, y lo sé. Sí, sigo pensando que esto fue un error, pero también me gustó lo que pasó. No um... no el sexo. No, también me gustó. En un nivel físico, por lo menos. Guau. Los orgasmos durante el sexo son agradables. Reacciono tardíamente exactamente lo que estaba pensando justo allí. Orgasmos... plural. Sip. No hay forma real de evitarlo. Tuve más de uno, y todos estuvieron bien. Yo solo... no, no deberíamos haber tenido relaciones sexuales, pero me gustó la cercanía. El juego. Me gustaba comer pizza con él, viendo una película. Incluso me gustó beber y ser irresponsable, pero... Esto es malo. Muy malo. Me está rozando. El residente chico malo Ethan Colton me está convirtiendo en una chica mala irresponsable. Puedo imaginarlo llamándome su niña traviesa y... ¿y qué? Azotándome ¡DETENTE! ¡Alto, Ashley! ¡Córtalo! Tengo que gritarme a mí misma para poner todo un alto a esto o no estoy segura de lo que va a suceder a continuación. —Sí, lo siento, —dijo Ethan. Esto me sorprende. ¿Ethan está diciendo lo siento? ¿Cuándo ha ocurrido antes? —¿Qué? —Pregunto. —Mira, yo no quería que eso sucediera, no quiero que tengas la idea equivocada aquí, nunca pensé que las cosas llegarían tan lejos. —Bien, bien, —dije—. Ahora puedes irte para poder vestirme y olvidarme de todo esto. Tal vez nunca sucedió. Tal vez estuvimos tan borrachos que pensamos que lo hicimos y todo lo que hicimos fue quedarnos dormidos.


Ethan se ríe, pero ambos sabemos que lo que dije no es cierto. —Sí, tal vez, —dice—. Mira, voy a hacer el desayuno o algo así, tú te quedas aquí, tómate tu tiempo, como sea... ¿Cómo está tu cabeza? —Me duele un poco, —admito—. También tengo sed, no... no me siento bien. Y es tan raro decir estas cosas, porque se trata de Ethan. Está desnudo. En la cama. Estábamos desnudos en la cama juntos. Tuvimos sexo. Ni siquiera puedo empezar a superar esto. ¡Qué diablos! Si bien. Infierno. Eso es mejor. Estoy volviendo a mi anterior yo. No soy así. No soy una rompedora de reglas enloquecida por sexo. Pero me gusta Ethan. Del tipo. A veces no es tan malo. A veces es agradable, también. En un tipo de cabrón arrogante. Quería hacerme sentir mejor anoche con pizza y beber y una película. Nunca hubiera esperado eso. Yo habría esperado que saliera de fiesta con algunos amigos mientras me dejaba sola en casa para revolcarme en la lástima conmigo misma. No es que lo que hizo fue mucho mejor al final, sin embargo. ¿Dejarme revolcarme en autocompasión o tener sexo conmigo? ¿Cuál fue la mejor opción? Ni siquiera puedo creer que esto pasó. Ethan se levanta de la cama y definitivamente está completamente desnudo. Puedo ver su culo. Ethan Colton, mi hermanastro, está desnudo frente a mí, su culo sexy y apretado, descubierto para mí y solo para mí, y cuando él se acerca para encontrar sus pantalones, veo más que una visión de su polla. Debe ser suave. ¿Dura? Mmm no...


¿Qué es esa cosa con los hombres? Se despiertan con erecciones a veces, ¿verdad? No lo sé. Nunca he pensado en esto antes, pero, sí, Ethan está definitivamente erecto. Algo erecto. No creo que esté tan erguido como anoche cuando estaba encima de mí, empujándose en mí, cuando estaba clavando su pene, justo antes de que... Dios mío, Ethan entró dentro de mí. Oh Dios mío. No puedo ni siquiera... —¿Qué? —Pregunta, mirándome—. ¿Qué pasa con esa mirada? —Te viniste dentro de mí, —digo—. No usaste un condón. —¡Mierda! —Él dice—. Espera, estás en el control de natalidad, ¿verdad? Pensé que lo estabas. —Bueno, sí, lo estoy. Espera un segundo... ¿cómo lo sabrías? Se encoge de hombros, sin hacer nada. —A veces tu mamá me pide que recoja algunas cosas, y yo también recibiría tus recetas. —¿Qué diablos, mi mamá te envió para conseguir mi control de natalidad? —No es un gran trato, princesa. —Detente, —digo—. Ethan, para, por favor, sólo para, no me llames así, soy Ashley, soy tu hermana, no me gusta lo que está pasando aquí. —Sí, bueno, me voy, haz lo que quieras, estaré abajo preparando el desayuno si quieres algo. —No creo que lo haga, —digo—. No creo que pueda hablar contigo ahora mismo.


*** Ashley

E

than se fue una vez que se puso los pantalones, pero olvidó mágicamente su camisa. ¿Por arte de magia? Creo que lo hace a propósito. No sé por qué. Realmente no lo entiendo. ¿Por qué está caminando sin camisa? Por supuesto, él también estaba sin camisa ayer, pero eso era cuando él acababa de entrar desde la piscina, así que tenía sentido. Al menos, en especie. ¿Y sólo porque estoy en el control de natalidad está bien para él correrse dentro de mí? ¡Mmm no! Extraño. Bruto. Ugh. Nunca lo he hecho antes. Me gustó bastante. En el momento. Ahora no. Ahora es inquietante. Asqueroso. Sin embargo, no puedo evitar recordarlo. Ni siquiera me di cuenta en ese momento, pero luego se inclinó para susurrarme al oído. —Estoy a punto de hacerlo, Ashley, —dijo—. Voy a correrme. Y... ¿Creo que iba a salirse? ¿Creo? No estoy segura ahora. Se sentía como eso, pero quizá él apenas estaba tirándose hacia detrás para empujar dentro en mí. Profundo. Definitivamente era profundo. Lo hice retroceder. Del tipo. Tenía mis brazos envueltos alrededor de él y cuando él comenzó a salirse de mí me agarré firmemente a su torso y lo tire de nuevo cerca de mí. Y entonces...


Ya no puedo pensar en esto. Ew. Ugh. ¿Qué pasa conmigo? Se supone que no me gusta eso. Ethan Colton es mi hermanastro y también es el único hombre que me ha dado un orgasmo durante el sexo, y también es increíble en la cama. Allí, lo dije. Lo admití. Se acabó ahora, ¿verdad? La aceptación es el primer paso para... ¿qué? Esto no es eso. ¡No es eso en absoluto! Voy a ir a mi habitación y dormir y quedarme allí y esperar hasta que mi mamá y su papá vuelvan de sus vacaciones. Quizás la llame. ¿Qué diablos, qué voy a decirle? Mamá, acabo de tener sexo con Ethan, y fue un gran error, pero me gustó. Me gustaba en ese momento, quiero decir. No me gusta ahora. Puedo olerle cocinando el desayuno. Lo odio. ¿Por qué me está haciendo esto? Huele tan bien. Me paseo y abrazo las mantas de Ethan, tomando el olor de él, su calor masculino, junto con el olor sabroso de huevos, cebollas cocinadas, champiñones, salchichas, y... él está haciendo panqueques. Ese imbécil está haciendo panqueques. Me encantan las tortitas. Con jarabe de arce. Mmm... y su padre siempre obtiene el mejor tipo, también. Fresco y grueso, y... Bien. ¿Sabes qué? Voy a ir a desayunar. No me importa. Me tiro de las mantas y salgo de la cama. Sí, estoy desnuda, pero no importa porque estoy sola. Yo camino de puntillas por la habitación de Ethan buscando mi ropa. ¿Por qué mi sostén está debajo de su tocador? ¿Cómo sucedió eso? Me inclino para recogerlo y ponérmelo de vuelta rápido. Por alguna razón, mis bragas están colgando del cajón de su mesilla de noche, también. Las arrebato y me las coloco, y luego, porque estoy aquí y tengo curiosidad, abro el cajón y miro dentro.


Justo ahí. ¡Justo ahí! En la parte superior y derecha, tan clara como el día, hay una caja de condones. El imbécil podría haber llevado un condón por lo menos, pero, no, no lo hizo. No puedo creer esto. Cierro el cajón y busco mis pantalones, que están debajo de su cama. Ni siquiera sé dónde está mi camisa, pero luego la veo colgada de una lámpara. Dios mío, ¿qué hicimos aquí? Esto es Loco. Pero no voy a pensar más en eso. No, me niego. No es mi culpa, es de él. Era su idea emborracharse. Y fue él quien aceptó mi desafío. Me sedujo. Él es el que empujó su polla gruesa y palpitante dentro de mí. Él es el que no usó un condón. Él es el que entró dentro de mí. Él es... Él es el que bajó para hacerme el desayuno. Qué carajo.


*** Ethan

Y

o sólo iba a hacer una tortilla y un lado de salchichas, pero luego recuerdo que Ashley ama los panqueques. Me gustan también. Mi papá consigue este jarabe de arce increíble. Solíamos tener panqueques cada domingo como un regalo después de... Después de que mi mamá murió. Eso fue antes, cuando papá se quedaba en casa para el fin de semana. Luego se atascó del trabajo, o eso decía. Yo estaba solo más a menudo después de eso. Supongo que no estaba solo, teniendo en cuenta que siempre había alguien aquí conmigo, pero eso no es lo mismo. No es lo mismo que pasar tiempo con tu papá el fin de semana haciendo panqueques. Mezclo un lote realmente rápido y añado a la lista de cosas para cocinar. No debería tomar mucho tiempo. La estufa tiene quemadores suficientes para todo, así que será rápido, independientemente. ¿Por qué coño estoy haciendo panqueques? Mierda, esto me confunde como la mierda. Realmente no puedo negar que las tortitas son geniales, aunque. ¿A quién le importa si Ashley los ama? Seguro que no. No es por eso que estoy haciendo esto. Eso es lo que me digo, de todos modos. Mientras estoy arreglando todo, me meto en una zona. Debo registrar esto. Enviarlo como una cinta de audición para Hell's Kitchen o algo así. ¿Quién diablos es Gordon Ramsay?


¡Soy Ethan Colton, perra! El siguiente mejor cocinero de América. Nah, suena como un montón de trabajo. Además, dudo que los chefs tengan mucha acción, si saben a qué me refiero. Sí, cocinar es genial y todo, pero no es exactamente un imán de coños. A menos que hagas panqueques para una chica que los ama, supongo. Mierda, estoy hecho. ¿Qué demonios estoy haciendo? Ni siquiera puedo empezar a entenderme a mí mismo. Esto es seriamente jodido. Mientras estoy fuera de ello y cocino, Ashley baja. Ella lleva la misma ropa de anoche, lo que sólo me recuerda cuando las arranqué de ella, revelando su cuerpo suave y mendicante. Mierda. Recuerdo haberla besado. No sólo sus besables labios, sino su cuello. Recuerdo susurrarle al oído, preguntándole si realmente quería hacer esto. Puedes devolvértelo, Ashley. No tienes que desafiarme. No, dijo ella. No te dejaré salir tan fácilmente, Ethan Colton. De acuerdo, Princesa. No tienes que decírmelo dos veces. Debería haber parado de todos modos. Realmente debería haberlo hecho. ¿Pero sabes qué? Mierda. Enterrar mi polla en su coño apretado y resbaladizo era como despertar de un maldito sueño. Nunca supe lo que me faltaba antes, pero ahora que lo hago... Mierda. —Voy a desayunar contigo, —dice ella, furiosa y seductora, sentada en un taburete de la barra de desayunos—. Por favor, haz algo para mí también.


*** Ashley

E

than me sonríe, dándome una mirada de soslayo mientras prepara comida. —Sí, ya estaba hecho, sabía que bajarías.

Lo odio. Lo odio. No puedo creer lo arrogante y engreído que es. ¿Sabía que iba a bajar? ¿Cómo? ¿Cómo lo sabía? No lo hacía. Está actuando como si lo hiciera. ¡Y me frustra! Eso me enoja. No es agradable. Es grosero y arrogante y frustrante. —Deja de actuar como si me conocieras, Ethan, —le digo— . Porque no lo haces, lo que pasó anoche fue un error y lo voy a olvidar. —Tan malo, ¿eh? —Pregunta, sacudiendo uno de los panqueques y luego volteando la tortilla en la que está trabajando. No sé cómo responderle. ¿Debería mentir? Sí, estuvo mal. Horrible. No, eso sólo me va a molestar más tarde. Yo no miento. Sólo voy a... —Escucha, —digo—. Ethan, tan renuente como estoy a admitirlo, disfruté de lo que pasó, pero no habría sucedido si no hubiera estado borracha. —¿Estás tratando de decir que fue sólo bueno porque estabas borracha? —Pregunta—. Los dos estábamos bebiendo, princesa, ni siquiera tuvimos tanto.


—Probablemente, —digo, aunque no sé si eso es cierto o no. Si lo creo lo suficiente, creo que puede ser verdad, sin embargo. Ethan tiene la audacia de reír. Él tira ambos panqueques de la cacerola en un plato, entonces vierte bastante masa para dos más en la cacerola caliente. Deslizándose hacia la nevera, abre la puerta y saca el jarabe de arce, coge un tenedor y un cuchillo del cajón cercano, también, y luego se desliza para traer todo hacia mí. Dos crepes en una placa, un tenedor y un cuchillo, y jarabe de arce. Soy la primera en comer. —No es gracioso, —digo—. En realidad no, Ethan. —Mira, princesa, no quiero ser el que te diga esto, pero habría sido tan bueno si no hubiéramos estado borrachos. Probablemente mejor. ¿Mejor? Mi mente comienza a considerar las posibilidades, y... No sé si me gusta esto. Decido ignorarlo y concentrarme en la comida delante de mí. Tomo un bocado, mastico, saboreando la suavidad suave del panqueque mezclado con la espesa dulzura del jarabe. Dios mío, éstas son buenas. Ethan es un buen cocinero. Un año después de que mi madre y yo nos mudáramos con él y su papá, estábamos todos en la cena una vez y su padre mencionó cómo él y Ethan solían tener panqueques cada fin de semana después de que mi mamá trajo lo mucho que los amaba. Y... bueno, una cosa llevó a otra, que nos llevó a tener panqueques todos los sábados por un tiempo después de eso. Hasta que ambos fuimos a la universidad. Es casi lo mismo ahora, pero sin nuestros padres. Ah, y el hecho de que nos despertamos en la cama desnudos el uno con el otro. Definitivamente no es lo mismo que entonces.


Me está mirando. Una de las tortillas se está terminado, y está poniendo un puñado de salchichas en un plato con él, volteando panqueques, otra tortilla... Necesito parar esto. Necesito. —No lo sabremos ahora, —digo—. Está bien, fue un error. —Sí, —dice Ethan—. Demasiado malo. Yo tartamudeo y casi me ahogo en mi panqueque. Ethan me sonríe, un malvado chico malo con una sonrisa en su rostro. ¿Por qué está haciendo eso? ¿Por qué lo hace? ¡Es así... es atractivo, pero no se supone que sea atractivo para mí! ¡Para! Toma un vaso de uno de los gabinetes sobre el fregadero, luego un cartón de jugo de naranja de la nevera, llena el vaso, y me lo trae. >>No te ahogues, Princesa, —dice. Bebo un poco de jugo, lavando mí panqueque junto con mi arrepentimiento, entonces lo miro. —¿Por qué? —Le pregunto—. Sólo dime por qué, ¿por qué te burlas de mí? Fue un error, ¿de acuerdo? Yo no debería haber hecho eso, tampoco debiste, ninguno de nosotros debería haberlo hecho. No tienes que burlarte de mí también. —¿Huh? —Dice, levantando una ceja, mirándome como si estuviera laca. —¿Demasiado? —Digo—. ¿Que se supone que significa eso? —Significa lo que significa, —dice—. Lástima que no lo averigüemos, como dijiste, un malo que nunca sabremos.


—Oh, ¿y quieres saber que no te molesta el hecho de que hayamos tenido relaciones sexuales? Tu papá está casado con mi mamá, ¿sabes? —Mira, lo entiendo, —dice, pero no creo que lo haga—. Es extraño, no quería que eso sucediera, pero sí, pero no es como si estuviéramos realmente relacionados. Mientras él me dice esto, él termina con el resto de la comida. Él me trae mi tortilla y salchichas, luego pone la suya, junto con sus tortitas, enfrente de mí en la barra del desayuno. Después de verter un vaso de jugo de naranja, se une a mí. —Ethan, no importa, no podemos hacerlo de nuevo, —le digo. —¿Por qué no? —Pregunta. Es una pregunta rara. No es una petición, o él pidiéndome que reconsidere, es más bien un acto de rebelión. Sólo trata de burlarse de mí, de arrugar mis plumas, de... No sé lo que está tratando de hacer, pero no me gusta. —Pienso... —Me detengo a entender cómo decir esto—. Creo que me estaba sintiendo vulnerable la noche anterior, Ethan, sé que tal vez no lo entiendas, porque no tienes relaciones serias, pero estuve saliendo con Jake por unos meses y después de todo lo que pasó, fue sólo duro. Él se encoge de hombros y asiente con la cabeza. —Está bien, pero ¿qué tiene eso que ver con nosotros? —¿Qué quieres decir con lo que tiene que ver con nosotros? Creo que es algo obvio, ¿no? —Lo entiendo, Princesa, —dice. Pero cuando le frunzo el ceño, cambia de opinión—. Ashley, lo entiendo, sucede, las


relaciones de rebote, ¿verdad? Lo que quieras llamarlo, le sucede al mejor de nosotros. Ruedo mis ojos hacia él, porque obviamente no lo hace. No le sucede a él. >>Tal vez te sentías vulnerable, —dice—. Puedo entender eso, tu novio te dijo que quería romper contigo para poder tener relaciones sexuales con otra mujer durante el verano. Tiene sentido que te enojes por eso y, sí, quizá por eso ¿Pensabas que no eres lo suficientemente buena en la cama o algo así? Es molesto, porque tiene razón. Sí, eso es lo que estaba pensando. ¿Cuál es su punto? —Por lo que vale, creo que eres buena, —dice Ethan—. Y, sí, joder, eso podría ser un poco extraño de decir, pero tú me conoces, siempre causando problemas, así que ahí tienes. —Gracias, creo, —le digo. Todavía no estoy segura de a dónde va con esto—. ¿Qué tiene esto que ver con lo que dijiste antes? —Mamá y papá se han ido por la semana, ya hemos tenido relaciones sexuales, sí, fue un error, y sí, es un poco incómodo ahora... —¿Mas o menos? —Pregunto—. Um, es muy torpe, Ethan. Él sonríe y toma un gran bocado de su panqueque. —Sí, lo es, ¿eh? ¡Finalmente! Finalmente lo admite. ¡Gracias a Dios! —Realmente lo es, —le digo. —Lo entiendo, —dice—. Pero está hecho, sucedió, tal vez ayude, las relaciones de rebote son malas, lo he visto todo antes, yo he sido parte de eso, tu puedes tener una opinión de


mí y no puedo decir que es mala, pero no quiero ser esa polla que hace que una chica se sienta como una mierda, Ashley, solo quiero que los dos lo pasemos bien. Estrecho mis ojos hacia él, porque esto suena como si estuviera tratando de decir algo sin decirlo, pero... no, entonces lo dice. >>Si eso es lo que necesitas, estoy aquí para ti. Rebote o lo que sea. Podemos entrar en ello sin ninguna expectativa, sacarlo de tu sistema, hacerte sentir mejor, y luego puedes pasar a un novio que no sea un maldito idiota como cualquier mierda sea su nombre es el del que te dejó por alguna mierda estúpida. —Espera, párate, espera, déjame ver si te estoy siguiendo, —digo. Él asiente, esperando que continúe—. Tuvimos sexo, y fue un error, y ahora estás diciendo que podemos hacerlo de nuevo, como una relación de rebote, para sacarlo de mi sistema, aumentar mi confianza o algo así, y luego simplemente parar, ¿Actuar como si todo hubiera terminado y salir con alguien más? Porque, en realidad, eso suena como la cosa más estúpida que he escuchado, pero estoy bastante segura de que eso es lo que está sugiriendo en este momento. —Sí, un poco, —dice—. Al igual que los amigos con los beneficios, simplemente entrar en ello con claras expectativas para que nadie se lastime, y luego se hace con ello, fácil como eso. —Eso no es fácil, —digo. —Ya hemos tenido sexo, Princesa, no es difícil, es exactamente lo mismo, solo con menos alcohol.


—Ethan, no somos exactamente amigos, tú eres mi hermanastro. Él se encoge de hombros. —Amigos con beneficios, hermanastros con beneficios, ¿cuál mierda es la diferencia? —Primero, cuando juras así te hace sonar como un idiota. Se ríe y se lanza sobre una salchicha. >>En segundo lugar, no es tan fácil todavía. —Una semana, —dice—. Mamá y papá se han ido por una semana, nadie tiene que saberlo, no se lo diré a nadie. Lo prometo. Puedes decir mucho sobre mí, pero yo no soy de los que besan y cuentan. —¡Qué! —Prácticamente grito. Porque, no, eso no puede ser cierto. Pero él solo me sonríe. Y... cuanto más lo pienso, más parece ser cierto. Sí, sé que Ethan está... ¿seducido? Ha dormido con muchas chicas, pero nunca habla de eso. Parece que hablan de ello, sin embargo. Recuerdo haber oído chicas hablando de ello en la escuela secundaria, tener que escucharlas hablar de él y cómo las llevó a algún lugar elegante y agradable, cómo su padre es rico y... Fue muy raro cuando mi mamá se casó con su papá y yo seguía teniendo que escuchar estas mismas cosas, e incluso ver a estas chicas venir a veces, ver a Ethan irse con uno de ellas, o... Esa noche, la fiesta. No pasó mucho, pero lo vi haciéndolo con Stacy Alcott. Y luego más tarde me estaba besando.


—Es tu elección, —dijo Ethan. Ya terminó con su comida, de alguna manera, y toma sus platos y los tira en el fregadero—. Aquí, te diré qué, voy a subir a tomar una ducha, te daré hasta que haya terminado para decidirte, ven a decirme si quieres seguir adelante con eso, solo mientras tu mamá y mi papá están de vacaciones, nadie lo sabrá y después de eso podremos volver a la normalidad. Lo miro, porque no estoy segura de si está hablando en serio o no. >>Si subes, lo tomaré como un sí, vivimos en la misma casa, sabes dónde encontrarme, —dice, guiñando un ojo. La forma en que lo dice es graciosa. Algo gracioso. No quiero reírme, pero accidentalmente rompo una sonrisa, y Ethan me sonríe de nuevo. ¿Qué es esa mirada en sus ojos? No es una buena mirada, en cualquier caso. Definitivamente una mirada peligrosa. —Si termino mi ducha y no te veo, entonces eso es un no, —dice—. No te voy a molestar, Princesa, tú te crees, yo estoy aquí para ayudarte si quieres, eso es todo. ¿Eso es todo? ¿Eso es todo? ¿Está hablando en serio? Creo que lo es, pero no lo sé con seguridad, y no puedo preguntarle ahora. No creo que pueda preguntarle. No dice nada más, no me espera para hablar. No, se va. Él sale de la cocina y se dirige por el pasillo a las escaleras, presumiblemente para ir a su dormitorio y luego ducharse. Él tiene su propio cuarto de baño, al igual que yo, privado y conectado a su dormitorio. Si quiero responderle, si decido aceptar su estúpido plan, tengo que caminar por su dormitorio, pasar por su cama y entrar en su cuarto de baño. Todo el tiempo con recuerdos de lo que pasó entre nosotros la noche anterior empañando mi mente, pudiendo ver la cama en la que


estábamos, siendo capaz de recordar el crujido y el gemido del colchón de resortes, de la cabecera golpeando contra la pared, de... ¿Por qué estoy pensando en esto? Obviamente no voy a aceptar su estúpido plan. Me voy a sentar aquí, terminar mi tortilla y panqueques, luego mi salchicha, y cuando termine de ducharse, iré a tomar una ducha. En mi propio cuarto de baño. Con mi puerta cerrada, por si acaso. Así no tiene ideas, ¿sabes? Mastico y tragar. Duro. De nuevo. Ethan realmente hace buenos panqueques. Lo odio. Odio que haga buenos panqueques. Odio que sea bueno en el sexo. ¿Quién dice eso? ¿Bueno en el sexo? Odio que sea la primera persona con la que he estado que me ha dado un orgasmo durante el sexo. Esto no sería lo mismo de otra manera. Si él no me hubiera dado un orgasmo, o si hubiera tenido orgasmos durante el sexo antes, entonces... ¿Qué? No lo sé. Sin embargo, algo me golpea. ¿Por qué no he tenido un orgasmo durante el sexo antes? ¿Era el alcohol? No, es improbable. Sí, no lo sé exactamente, porque, no, nunca he tenido nada antes de anoche. No era como si estuviera completamente borracha. Más como un poco borracha, yo diría. No tengo nada más que salir de allí, en cuanto a qué es lo que, pero he leído sobre las respuestas y las reacciones corporales, y eso es lo que creo que sucedió. Pero, junto con eso, si una persona bebe demasiado, en realidad es más difícil tener un orgasmo. Esta es la respuesta biológica natural del cuerpo a la embriaguez. He aprendido esto en la escuela, algo. No en un detalle extremo, pero lo discutimos hasta cierto punto, y eso es lo que sucede. Lo cual es... extraño...


Nunca he tenido un orgasmo cuando no estaba borracha, y sin embargo Ethan me dio múltiples orgasmos mientras ambos estábamos borrachos. Una especie de borracha. Un poco achispada. Definitivamente zumbando. Excepto que tuvimos sexo durante horas, y el alcohol no permanece en tu sistema durante tanto tiempo, especialmente las pequeñas bebidas que tuvimos, así que... No tiene sentido. Esto es como tratar de dividir por cero. Mi calculadora mental no puede calcular esta ecuación. Realista, no creo que esto debería haber sucedido, pero obviamente lo hizo, por lo que... La siguiente conclusión lógica es preguntarse ¿qué pasaría cuando ambos estamos completamente sobrios? ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué estoy pensando? ¿Por qué he terminado de comer? ¿Por qué estoy poniendo mis platos en el fregadero? ¿Por qué estoy caminando por el pasillo y dirigiéndose hacia arriba? Para ir a tomar una ducha. Si eso es. Entonces, ¿por qué voy hacia la habitación de Ethan en vez de la mía? Me detengo en la puerta y escucho el sonido de su ducha. No puedo oírlo exactamente, pero puedo oír el agua, puedo oírlo salpicar contra su cuerpo, y él debe estar desnudo. Estaba desnudo anoche. Los dos lo estábamos. Y esta mañana, también. Pongo mi mano en el pomo de la puerta. Sólo descansa allí. Por si acaso. No voy a abrir la puerta. No lo haré. Nuestros padres no estarán de vuelta por una semana, ¿verdad?


*** Ethan

S

í, bueno, ¿qué diablos estaba pensando? ¿Por qué le diría a Ashley que podríamos tener una relación de amigos con beneficios durante una semana mientras nuestros padres no están? Joder si lo sé. En primer lugar, no estaba pensando con mi cerebro, yo estaba pensando con mi polla. No hay otra manera de explicar eso, y ni siquiera voy a molestarme. Hablando de... El agua cae en cascada por mi musculoso cuerpo, chapoteando sobre mis pies mientras estoy aquí, encantado, en la ducha. Mi polla está dura, y está realmente jodidamente hambrienta. Hambrienta por ella. Dios, ni siquiera sé qué me está haciendo. Esto no puede ser bueno. No puedo dejar de pensar en ella. Lo recuerdo todo, o creo que lo hago. Recuerdo hundiéndome en ella, la sensación de su coño apretado que aprieta en mi polla que late. Recuerdo la mirada de éxtasis dolido en su rostro cuando ella estalla, su orgasmo la supera. Recuerdo cómo ella se retorció y golpeó debajo de mí, con espasmos incontrolables. Entonces empezó a reír, aturdida, una sobrecarga de placer. Lo recuerdo y quiero volver a verlo.


No va a suceder, sin embargo. Ella no va a venir aquí. Sí, bueno, fue un error, y va a ser un error. ¿Amigos con beneficios? ¡Hah! En serio, ¿qué mierda? Ashley es mi hermana ahora. Hermanastra. Lo que sea. No importa. La misma cosa. No debería estar tratando de joderla, debería estar tratando de ayudarla a superar esta estúpida mierda que la dejó. Esa es la cosa, sin embargo. No soy bueno en esta mierda de relación. O estoy muy bien dependiendo de cómo lo mires. Sé que no puedo dar a estas chicas lo que siempre quieren a largo plazo, y sé que no durará entre nosotros. No es un gran problema y realmente no me importa mucho, pero me gusta mostrarles lo que deben buscar en un hombre, también. Me gusta mostrarles que no deben comprometerse, que deben ser capaces de tener sexo explosivo, que los orgasmos son muy jodidamente agradables, y que sí, hay chicos que quieren mimar la mierda de ellas. Así que eso es lo que hago. Sexo explosivo, tantos orgasmos como pueden manejar, a veces incluso más que eso, ya que soy un verdadero placer aquí, y las trato como a la princesa que todos los chicos deberían ver. Es agradable. Estoy haciendo un servicio público aquí, haciendo del mundo un lugar mejor, un orgasmo a la vez. Por una semana o así. Eso es. Eso es suficiente. No estoy diciendo que soy un chico maravilloso. Todavía soy un idiota engreído y egoísta. Tomo mucho placer viendo cómo sus cuerpos llenos de placer se retuercen debajo de mí. Es una situación de dar y recibir, ¿sabes? Yo doy, y luego tomo. No es difícil de entender. Sí, tal vez algo bueno sale de ello, tal vez van a encontrar un mejor chico. Alguien no como yo, sino alguien como yo, también. Alguien que no va a dejar de


contestar sus llamadas después de una semana, y alguien que no aleatoriamente les escribe un mes o dos más tarde para ver si están para una booty call4. Esa es la diferencia entre un chico malo y un chico bueno. Un chico malo trata a una chica como una princesa durante una semana, y luego encuentra otra. Un buen chico trata a una chica como una princesa por el resto de su vida. No estoy haciendo eso. No tengo tiempo para eso. Es mucho pedir. Tengo otra mierda que hacer. Me gusta... Maldita mierda, acaba de entrar. Antes de esto, estaba pensando seriamente en la posibilidad de frotarme. Sólo agarrar mi polla, acariciarla duro, viéndome correrme con un chapoteo contra la pared de la ducha, mezclándose con el agua que cae de la ducha. No lo hago a menudo. Nunca realmente tengo la necesidad, especialmente teniendo en cuenta que hay una chica en cualquier esquina sólo esperando para hacerlo por mí. Pero, sí, mierda, Ashley, no puedo dejar de pensar en ella. No sé por qué. Estoy jodido, ¿de acuerdo? Allí, lo dije. Tal vez también está jodida, porque está allí, desnuda, apoyada en la puerta de mi cuarto de baño, mirándome. Tímida. Linda y tímida como la mierda. Dios, quiero golpearla contra mi cama y sacarle la mierda. Sólo machacarla como si no hubiera mañana. ¿Qué está haciendo ella aquí? Sé lo que hace aquí. Sí, ella está parada a un lado, mirando lejos, aún rechazando aceptarlo, pero ese maldito brillo en sus ojos la delata.

4

Llamada para tener sexo sin compromiso.


Ella quiere esto. Ella me quiere. Dentro de ella. Con mi polla mostrándole exactamente lo que es el verdadero placer. ¿Eso es lo que quiere? Sí, puedo hacer eso por ella. Dar y tomar, ¿verdad?


Una nota de Mia ¿No tuviste suficiente de la historia de Ashley y Ethan? ¡Sigue leyendo de inmediato! Hermanastro con Beneficios 2 ~*~ Asegúrate de no perder ninguno de mis nuevos lanzamientos inscribiéndote en mi lista de lectores VIP! Cherrylily.com/Mia También puedes encontrarme en información y actualizaciones aquí:

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Facebook.com/MiaClarkWrites ~*~ Puedes encontrar todos los libros de mi serie Stepbrother With Benefits en Amazon Serie Stepbrother With Benefits ~*~ ¡Una nota de mí, yay! En realidad no tengo mucho que decir aquí, así que voy a mantenerlo corto, dulce y simple. Sólo quería decirte un poco de lo que está pasando con esta serie.


¡Primero, la serie está hecha! Todo estará disponible y publicado en breve orden. Este es mi primer libro, y estoy muy emocionada, así que estoy tratando de hacer lo mejor que puedo con todo. Esto es muy diferente de cualquier cosa que he hecho, pero es divertido y una experiencia de aprendizaje limpio. En segundo lugar, sé que las situaciones tensas no siempre son las más divertidas, y lo siento por eso. Hacerlo de esta manera me dio más de una oportunidad para asegurarme de que todo estaba bien y tan perfecto como puedo hacerlo, sin embargo. Sólo sé que todo está terminado, todavía, por lo que no tendrás que esperar y puedes seguir leyendo ahora si lo deseas. ¡Las versiones del e-book son un poco más comprables, así que si quisieras conseguir éstas, lo recomendaría altamente! Además, quería dejar espacio para más, por si acaso. ¿La serie termina, pero tal vez quieras más? Sé que posiblemente me gustaría escribir más, y tengo algunas ideas divertidas para ello, pero ¿quién sabe? Me gustan los chicos malos y buenas chicas de cualquier manera, sin embargo, así que eso es lo que puedes esperar de mí. Con un amantes prohibidos y Romeo y Julieta, para diversión añadida y emoción. También alguna comedia romántica, ¿por qué a quién no le gusta reír? Creo que las escenas de vapor y risa van juntas como la mantequilla de maní y el chocolate. Sí, quiero decir, pueden ser en serio si quieres, y eso es sexy y divertido a veces, pero riéndose y jugando mientras es íntimo es... ¡Rawr! ¡Me encanta! Así que soy yo, Mia. Y eso es lo que puede esperar de mí, también. Vamos a ser amigos y ver cómo va. Ah, y quería darle las gracias a Cerys (du Lys) por ayudarme con la edición y hacerme estas magníficas portadas. Ella es la mejor. Gracias a Ethan (Winters), también, por dejarme


nombrar a mi personaje como él y por ayudarme con hacer que mi chico malo sea sexy y divertido. Ethan es divertido, y también un poco sexy, así que funciona. ¡No le digas que lo dije! Obtendrá un ego. Si deseas ver más de todos nosotros, tenemos una bonita página web configurada para mostrar nuestros trabajos que puedes consultar. Aquí hay un enlace: Cherrylily.com/ Espero que te haya gustado la historia de Ashley y Ethan hasta ahora, y espero que sigas leyendo. ¡Hay mucho más de donde vino, y estoy emocionada por ello! ¡Si te gusta, me encantaría si pudieras dejar una crítica, también! Es una cosa realmente agradable de hacer, y lo aprecio. Dime lo que piensas de Ashley y Ethan, y hazme saber si te gustaba su tonta coquetería sexy de ida y vuelta odio y amo esas clases de conversaciones, jaja. Se vuelve más divertido cuanto más lees, también. ¡Muchas gracias por leer mi libro! ~Mia


Sobre el Autor A Mia le gusta divertirse en todos los aspectos de su vida. Si ella está disfrutando del hermoso tiempo o pasando tiempo en casa leyendo un libro, una sonrisa nunca está lejos de su rostro. Es propensa a reírse aleatoriamente de nada en particular, excepto por cualquier idea que la divierta en un momento dado. A veces sólo tienes que disfrutar de la vida, ¿verdad? Le encanta leer, bailar y explorar al aire libre. El té de manzanilla y los baños de burbujas son dos de sus cosas favoritas. Las flores son especialmente agradables, y ella podría perderse en un jardín si es lo suficientemente grande y nadie está cerca para recordarle que hay otras cosas que hacer. Ella vive en New Hampshire, donde el clima es hermoso y los colores del otoño son increíbles. Puedes encontrar el resto de sus libros (aquí) ~*~ ¡También puedes enviarle un correo electrónico en cualquier momento a Mia@Cherrylily.com si tiene preguntas, comentarios o si te gustaría decir hola!


Staff Traducción, corrección y revisión

Jesica

Diseño

Mayte008


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Stepbrother With Benefits 1 Mia Clark

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