Page 1


Poemario en Rojo Púrpura UNA TRANSICIÓN POETICA

By José Edgardo Morales Barroso

Ediciones Narizko


Copyright ©2010 José Edgardo Morales Barroso joseedgardo2000@yahoo.com.mx


Nota.- El formato de este documento se ha mantenido lo mรกs sencillo posible para ser legible como eBook en la mayor cantidad de dispositivos posible.


Dedicatoria

A Mariana Barroso y Enrique Morales, mis padres. A mis amigos que me han devuelto el gusto por escribir.


Contenido (solo como referencia)

Title Page

Copyright

Nota

Dedicatoria

Prólogo

Callad

Los Adoradores de la Serpiente

Doblan las Campanas

Hoy

Nocturno Dormido

Muerte Súbita

El Holocausto del Espejo

Nocturno Mortecino

El Sapo

La Herida de mi Mano

A Cada Instante

Una Poesía Pocha

Después de Ayer

En Cualquier Lugar

Tras

Soñar

Por Soñar

Reflexiones

Romance Nocturno

Nocturno A...

Dulce Pequeña


Sensaciones

Momentos

Verde Muerto

Delirio de Amor

Ojos de Cristal

Momentaneo

Alma Dormida

Tarde Psicológica

Atrapado

Delirio de Soledad

Ardor

Fin de Semana

Poesía Desenfrenada

Otra Vez

Después de Despertar

Regreso de Soñar

Tarde

Mientras

Ámame

Quisiera

Noche

Vulnerabilidad

Muerte de Amor

Lejanía

Ausencia

Si Pudiera

Hastío

El Drama del Reloj

Sombra


No sé

Obscuridad

Si Tan Solo

Si tu pelo...

Desde el símbolo platónico...

Cuando sueño...

Con el nacimiento crónico...

Es bueno saber...

Por un azul profundo...

Poesía

Es imposible descifrar...

Cosa Mía

Obsesión

En aras del placer...

Por el sendero... Es suave el vaivén...

Cielo Muerto

Luz de Luna

FIN

Insertedcopyright


Prólogo Es el color de las palabras él que define el matiz de la fantasía contenida en el delirio de las formas imperceptibles e intangibles de la imaginación, las cuales solo pueden ser tocadas por los dedos de aquellos que son capaces de crear la atmosfera de los ojos cerrados, en el punto donde ya no queda otra cosa sino perderse dentro del es, sin importar el porque. La puerta está abierta, todos pueden pasar, no se les cobrará por ver, oír o tocar; todos pueden entrar. Este es un viaje a través de la imaginación, desde las líneas que dibujan los deseos hasta la zona donde los sonidos se convierten en el esqueleto que sostiene a las fantasías. Puedes seguir... los sueños son cosa tuya.


Callad La noche ya va cayendo, el silencio va reinando, las estrellas no han llegado, de esta noche surge el miedo. Silencio, silencio, ¡calla! No hablen, el mostruo duerme. Silencio, silencio, ¡calla! Sus siete cabezas duermen. El monstruo sigue durmiendo, una voz se escucha hablar, les dije: no hablen, no hablen; se acaba de despertar. Se escucha una carcajada, se oye la gente gritar, la voz ha sido apagada, solo se oye a alguien llorar. Silencio, silencio, ¡calla! Ya pronto el sol nacerá. Silencio, silencio, ¡calla! El mostruo ya morirá.


Los Adoradores de la Serpiente El sol cae lentamente atrás de las montañas, el aire levanta el polvo del concreto, mientras miles de voces aprueban y alaban a la vez que otros reniegan en secreto. Los adoradores de la mentira existen, existen y arengan siempre a su favor y los demás creyéndoles casi no viven, en su medio no tienen siquiera amor. La gente escucha el silbido de la serpiente, las personas oyen su voz enajenadas, se miran, sonrien y esperan la muerte mientras la realidad está más alejada. La serpiente y sus adoradores existen, los que los escuchan y les creen ahí están, sentados en las aceras se que ellos viven y a lo lejos, los que reniegan en secreto.


Doblan las Campanas ¿Por quién doblan las campanas? Todos se han quedado en silencio, todos se han mirado el uno al otro, están callados, nadie dice nada. El pueblo parece dormido, todos caminan una tras otro a donde ellas llaman, van murmurando oraciones en voz baja y encienden sus velas con otra que alguien ha encendido. Juntos cantan una lóbrega canción, triste y tétrica a la vez, pero nadie quiere reir, solo cantan esa letanía siguiendo un son. ¿Por quién doblan las campanas? Todos se preguntan ¿por quien? Todos asoman sus cabezas para mirar, pero nadie, nadie dice nada.


Hoy Hoy es un día dificil ¿Cómo podré explicar lo que siento? hoy es un día de miedo en un momento que veo mi vida inutil. ¿Cómo podré pensar si este día no tengo mente? ¿cómo podré imaginar si este día estoy muerto? es que este día soy solamente un cuerpo, este día estoy como quien no siente. Ayer todavia tenía ilusión, ayer era aún un ser humano hoy todo se ha ido por un caño, hoy solo quiero escuchar una canción. Hoy quiero volar al infinito, tocar con mis manos las estrellas allá donde juegan ellas, hoy quiero olvidar lo vivido.


Nocturno Dormido Ahora las luces se apagan, una tras otra en cada hora, naciendo la sonrisa delatora de la noche infrahumana. ÂĄAh! La noche infrahumana de efectos alucinantes, rociada de luces centelleantes en medio de los sueĂąos en cascada. Ahora tiende su velo obscuro sobre la ciudad dormida, matando una a una las risas con su placer pagano y mudo. Ordena el silencio a las estrellas y calla el murmullo del viento, se duermen los movimientos, las voces y tu entre ellos.


Muerte Súbita Tras mirar el árbol dormido yace mi cuerpo inerte, con los ojos rojos mirando al cielo envenenado, con los labios queriéndote hablar y hablarle a la tarde agonizante, con los oídos queriéndote escuchar y escuchar solo el viento ululante, con los brazos queriéndote asir y abrazar solo el tiempo centelleante. Tras mirar el árbol callado yace mi cuerpo inerte, con la frente despejada, despejada hacia la muerte, con las piernas queriéndote alcanzar y continuar sin moverse, con el cerebro queriéndote imaginar y estar... estar muriendo.


El Holocausto del Espejo Me atrevo a mirar el reflejo en el espejo convertido en un rostro sorprendido y perplejo. Vuelvo a mirar el reflejo en el espejo y a ver de nuevo ese rostro hasta sentir la maldicion de los cristales llegarme muy hondo, tan hondo, tan hondo que me estruja el corazón hasta hacerlo sangrar y dejarlo vacío. Lo siento llegarme tan hondo tan hondo, tan hondo que me hace escapar un "¡nunca jamás" desde lo más profundo de mi alma herida por los vidrios de aquel espejo roto.


Nocturno Mortecino Noche a noche, después de cada día. dentro la sombra asesina se oculta ella, cansada de mirarme a través de sus ojos serenos. Noche a noche, día tras día, siempre tan bella cansada de ocultarse sale a mirar las estrellas, ella, solo ella, siempre mía. Camina en mi habitación deja flotar su cabello, abre la ventana, sonríe, mira y se pone al viento, ella, solo ella, siempre ella. Camina a mi alrededor, sonríe y camina, se sienta en mi cama, acerca su rostro pálido y besa, besa mi frente ella, siempre ella, mi bella muerte.


El Sapo Allá en el lodazal cantándole a la luna sentado en la penumbra deja las horas pasar. Canta, canta, canta sin dejarse mirar, canta, canta, canta entre el lodazal. Mira su imagen en el agua, siente la vergüenza llegar, pero jamás por razón alguna dejará él de cantar. Que importa su feo aspecto si solo desea cantar, que importa si los niños tienen miedo y los grandes lo quieren matar. Salta hacia el carrizal avanzando siempre, siempre lento conservando siempre este deseo: cantar, cantar, cantar.


La Herida de mi Mano Súbitamente de un golpe entró el cuchillo en mi mano extendida. Lentamente, poco a poco salió el cuchillo ensangrentado hasta la cacha. Y mientras, en mi mano una herida quedó sin llegar al otro lado. Tanto sangró que en el suelo un gran charco formó ... la herida de mi mano.


A Cada Instante Cada instante, cada ma帽ana, corro a la ventana buscando solo tus ojos sin encontrar nada. Respiro hasta el fondo, levanto mis dos brazos y miro a lo lejos sobre aquellos cerros. Recuerdo cada momento de lo sucedido ayer en cada rinc贸n del cielo. Solo siento el no verte y estar muy lejos de ti. ... Y no ser por eso del todo feliz.


Una PoesĂ­a Pocha Yo quisiera live sleeping for toda una eternidad y consumirme en tu mirar, entonces ya atrapado for the fire of your eyes lanzarme al vacio de tus labios y besarte hasta morir. Yo quisiera live sleeping and dream you un momento and other moment, one second and other second, hasta tenerte grabada, grabada in my mind, and when the people would be speaking de ti remember newly your face. I not want someone wake me when I'm dreaming contigo pues I know que isn't real pero I needed and need de ti y no me importa que estĂŠs lejos si te llevo forever in me. Mas, hay veces que el deseo de mirarte me empuja a buscarte pero I don't know if you quieras verme and my body se detiene, and my sight se extravĂ­a in the sky y es cuando my heart te imagine.


Después de Ayer Desde lo más sempiterno a lo más insempiterno va bajando de lo más alto en los cielos y va subiendo de lo más bajo en los infiernos; desde lo más lejos hacia lo más dentro de mi allí en el interior bajo la piel me consume el fuego de Hades despacio, lento, lento, así, así sin que pueda hacer algo me va debilitando y yo agónico y temblando no escucho los latidos del corazón palpitante que habita en medio de aquel pecho, de aquel pecho profano; despacio, lento, lento como un suspiro va bajando hasta el fondo de mi estómago el ardor avernal y retumba el grito animal, en cada punto, en cada rincón, en cada extremo de mi cuerpo, en mis manos, en mis piernas, en cada cabello, sin llegar a mis labios resuenan los ecos en mi cabeza mientras mi ser se consume despacio, lento, lento en el fuego eterno.


En Cualquier Lugar De Norte a Sur, de Este a Oeste, resuenan los ecos de tu voz, resuenan, resuenan, perdidos en el polvo del tiempo, entre las formas imperceptibles, entre las formas de la nada. Resuenan los ecos, los ecos de tu voz entre los sueños de niebla entre los humos de opio; tu voz, tu voz, en cada rincón, en cada habitación. Una y otra vez como recien escapada de tus labios fugitiva tu voz suena, suena y vibra en mis oidos, suave, suave, como una canción. Un día y otro más no puedo dejar de escuchar los ecos de tu voz perdidos en la eternidad, perdidos, perdidos a cada instante en medio de los sentidos. Una y otra vez de Norte a Sur, de Este a Oeste, a cada instante, en cada habitación, resuenan los ecos de tu voz por toda la eternidad.


Tras Tras querer ver el sol, mis ojos se cerraron una y otra vez. Tras querer tocar el cielo, mis brazos se levantaron hasta más no poder. Tras querer aprisionar el sueño, mi mente se escapó entre la razón y el miedo. Tras querer asir la vida, mis sentidos se perdieron entre el silencio y la muerte. Tras querer ver el sol, tras querer tocar el cielo, tras querer aprisionar el sueño, tras querer asir la vida. Yo... ya estoy muerto.


Soñar Soñar, soñar despierto y caminar entre nubes, caminar, caminar soñando lleno de mi. Soñar, soñar dormido entre las siombras obscuras y dormir, dormir soñando en la soledad silenciosa. Soñar, soñar y dormir tras el cansancio de vivir, vivir soñando. Correr y soñar, soñar despierto solo y en silencio caminar, caminar soñando soñando de mi. Soñar, soñar en el aire; dormir, dormir entre nubes; amar, amar a la nada; reir, reir tan solo de mi y decir tan solo quiero vivir.


Por Soñar Por soñar desde la nada, han quedado suspendidos de mi imaginación los soles encendidos, llenos de luz, de luz brillante iluminados como la tormenta eterna que flota en mi cabeza atacándola vehemente hasta hacerla perderse en el laberinto aberrante de obsesiones invencibles; revolviéndose dentro de mi haciéndome un caos impresionante de principio a fin corre la demencia haciéndome creer que estoy en su poder.


Reflexiones Y pregunté al cielo por la paz sin oir respuesta, pregunté al aire por el amor si oir respuesta, desesperado corrí preguntando al mar, a la luna y al silencio hasta oir sus voces melosas diciendo que están en todos y en ellos.


Romance Nocturno Ojos de noche, las sonrisas se encuentran frente a frente, ojos, ojos de luna. Voz, voz de sueño, las voces se callan, silencio, voz, voz de nada. Ojos, ojos de luna, las miradas se pierden tras de ella, ojos, ojos de noche. Manos, manos de aire, corriendo tras tu cabello en los caminos de la imaginación, imaginación vehemente. Oídos, oídos de oro escuchando su voz de cristal traspasando hasta mi corazón, corazón de grana. Voz, voz de nada cuando su nombre calla, voz, voz de sueño cuando pienso que me habla.


Nocturno A... La noche va cayendo en silencio, suave, estĂĄtica, sin movimiento, muerta de amor. Tras llenarse de imaginaciĂłn, plagada de estrellas brillantes intenta amortajarse y cubrirse de ellas. Cae la noche, ahora llena de ti, inmersa hasta el cuello en la mar de tus ojos. AsĂ­ cansada de dormir se cuelga la luna en la obscuridad, besando extasiada tu rostro y tus manos con su luz sin parar. La noche ha caido entre el grito de los astros asustados de negrura y de silencio. Nace suavemente la noche en tus ojos con la luz ahogada en el fondo de ellos. Otra vez mi vista se pierde en tu faz mientras mi mente en tu cabello en libertad. AsĂ­ de nuevo perdido en la forma de tus labios reposa mi cerebro asesinado por ti.


Todo mi ser lleno de ti se resiste a pensar, imagina, imagina desbocado en la obscuridad. Noche otra vez, tambien llena de tu voz, entregada en tus manos, llena de amor. Zafiros de nuevo en el cielo antes azul y yo... como el sol acaricio tu tez.


Dulce Pequeña Sin ver el sol anonadado con sus ojos brillantes; su sonrisa de diamante nace a las estrellas. Estrellas atrapadas entre sus brazos de noche niña, acompañadas por el eco de su risa se quedan dentro de ella. Estrellas, estrellas, suicidadas de ternura, perdidas dentro de su alma pura, en paloma transformada. Que más da, si el silencio las envuelve con su hálito de muerte, de muerte alocada. Que más da si la obscuridad las retiene con sus redes de negra suerte, negra suerte de su nada. Corre ella mi pequeña a salvar las estrellas antes suicidadas por ella para ponerlas en su regazo. Y protegerlas, protegerlas a todas de la niebla sorda que no escucha sus ruegos. Estrellas, estrellas suicidadas de ternura, perdidas dentro de su alma pura en paloma transformada.


Salen, salen todas ellas desde el fondo de sus ojos, una tras otra poco a poco, iluminando su mirada. Mirada de estrellas fundidas de luz brillante. de serenidad rebosante y belleza eterna. Corre, corre llena de alegria a proteger las estrellas; corre, corre llena de vida sin saber que los aĂąos la vuelven mĂĄs bella.


Sensaciones Transcurren las horas, yo sin entender a mi alrededor, solo en mi mundo sumido en mi inconsciencia. Salgo a caminar lleno de la nada que devora, que mata. Extiendo los brazos, abrazo el aire, está frío, impregnado de ella. Estoy solo, en cualquier rincón, que más da que disfrutar mi soledad. Si en la obscuridad sumido en mis sueños dejo volar mi imaginación hasta donde pueda llegar. Palpando así el sabor de mi alrededor en cada palabra en cada sensación. En cada sensación de amor.


Momentos Cierro los ojos para imaginar los árboles, las hojas, el pasto durante esos días aburridos llenos de hastío, busco encontrar tal vez la luz dentro de esa obscuridad existente en cada minuto de una vida gris. Más, sin embargo, no hay momento para la paz, creo que todos lo sabemos bien, la paz nunca es total ni dentro de si mismo, siempre tiene que haber un momento de violencia, el cual empaña lo logrado después de mucho tiempo tranquilizando los sentidos exaltados. Las horas parecen reirse de ti, cuando cansado de esperar lo inusual las ves pasar una tras otra mientras realizas actividades, todas rutinarias que asquean la vida; no tiene caso seguir así, te dices una y otra vez; solo queda la rutina. Entonces surge la pregunta ¿Qué es lo que tiene caso en esta vida? Y sin poderte responder, tal vez busques qué es lo que tiene sentido, lo que debe seguirse como norma dentro de este mundo bastardo. Pero si no hay sentido; entonces ¿A qué estamos? ¿Cuál es el porqué de nosotros? Si la vida misma parece seguir y sin mirarnos siquiera. Abro mis ojos para mirar al cielo, las nubes, los pájaros después de esos momentos de nada repletos de realidad.


Abro mis ojos; despuĂŠs de pensar.


Verde Muerto Escucha, camina, siente, se ha vestido de verde el árbol majestuoso del camino; escucha, camina, siente, atrapa el aire entre sus brazos y lo estruja contra su pecho. Mira, su sangre fluye de raíz a punta, su sangre, su sangre de color verde. ¡Mira! mira como se desangra de las heridas de la corteza, se muere, se muere, ¡Sálvalo! Escúchalo, ¡Escúchalo! Oye como implora, oye como grita, se le ha escapado el aire atrapado entre sus ramas. Siente, siente como se mueve tócalo se mueve de dolor, se está muriendo. ¿Porqué te vas? no te vayas... no te vayas, míralo, ¡Míralo! ve como se muere, escúchalo como implora,


siente como agoniza. Y tu... simplemente te vas.


Delirio de Amor Amar, amar, vivir de amor, de amor inundado hasta las sienes empapado, empapado de ti, de tus ojos atrapado. Caminar lleno de amor hasta llegar a amar el amor de tus labios, labios de cristal. Sentir, sentir amor, amor de tu cabello resbalando por tu espalda, espalda de luz. Amar, amar, volar de amor, de amor de ti, de ti impregnado hasta el cielo azulado. Mirar, mirar amor, amor de tu rostro, rostro iluminado, de amor, amor sublimado. Caminar lleno de amor hasta las sienes empapado, lleno de amor, amor de vivir amando.


Ojos de Cristal Saber lo cierto, caminar en mi habitación y saber la nada. Caminar hacia fuera de ella, llegar hasta el espejo y platicar con él. Contarle tantas cosas, hacerlo mi hermano, mirarlo a los ojos. Mirar hacia todos lados, verlo solo a él y hablarle otra vez. Tocarlo con manos temblorosas, sin saber lo cierto, sin saber la nada. Hablarle, hablarle, y contarle mis secretos hasta saberlo todo. Mirar hacia todos lados otra vez y una más para mirarlo de nuevo a los ojos. Sentir el silencio, esperar dentro de él, hasta oir la voz del espejo. visitors on myspace


Momentaneo Respirar y respirar sintiendo el aire entrar en ti, desde la nar铆z hasta tus pulmones, saboreando la miel del ox铆geno. Mirar, mirar a tu alrededor dejando tus ojos volar de flor en flor transportando el polen de la imaginaci贸n. Sentir, sentir las piedras, el agua, la luz, el fuego y tu coraz贸n.


Alma Dormida Con el alma entre los brazos, dormida por los murmullos de a lo lejos, volteo mi cabeza hacia cualquier lugar, la miro nuevamente y est谩 dormida. La arrullo con mi voz, acaricio su rostro dormido, separo los cabellos de su frente y duerme inocente. Con el alma entre los brazos corro hacia mi habitaci贸n, la acuesto en el suelo y cierro mi ventana. Duerme inocente, cansada de realidad, duerme, duerme; no la despierten.


Tarde Psicológica Ahí entre el corazón, atrapada por mi cerebro, la tranquilidad se escapa suspirando de amor. Entre el corazón, destrozándolo poco a poco, juega la locura y me acaricia de amor. Así, el torbellino me atrapa y me envuelve violento, naciendo el nuevo yo desde el ojo del huracán. De nuevo una y otra vez caigo en la tormenta, rozando con mi cuerpo el infierno candente. Ahí, con el cerebro perdido me confundo con las llamas, ardiendome el alma que se consume poco a poco. Veo y siento, siento y escucho ahogarse por el crepitar del fuego los gritos de mi razón confundida. La soledad gira a mi alrededor envolviendo todo mi ser, oigo los latidos de mi corazón y siento correr la sangre en mis venas. Sólo estamos tu imagen, la muerte y yo.


Atrapado Otra vez asfixiado y con el coraz贸n en la mano aspirando el veneno que fluye dentro de mi. De los cabellos a los pies, pasando por cada nervio, en cada neurona me tortura la piel. Me tortura con el explosivo dolor que envuelve, que mata, que asesina lentamente con la brutalidad candente de la vista insolente. En cada segundo me atrapa el ardor que entra por los ojos hasta el coraz贸n. De nuevo y otra vez yace mi alma torturada y asesinada y se ve entre las llagas de este cuerpo herido, herido de amor.


Delirio de Soledad Dentro la noche adormecida yacen las voces asesinadas, asesinadas de silencio, silencio de voces muertas. Allí dentro lo que no se ve se muere poco a poco la conciencia hipnotizada, hipnotizada de amor. Allí atrapada entre mis brazos se acurruca y me acaricia, me toma por las sienes, la soledad enamorada. Adhiere su silueta a mis manos, sus manos a mi cuerpo y me besa, me besa de la nada. La miro a los ojos hasta drogarme de ellos, la vuelvo a mirar hasta quedarme dormido. Despierto y la busco, ella esta ahí conmigo, estática, callada, mirándome a los ojos, con sus ojos de soledad enamorada.


Ardor Acerco mi mano al fuego, fuego que quema cada célula mía, haciéndolas aúllar de dolor dentro de su núcleo. Fuego que se expande por cada una, atrapádolas a todas en medio del ardor fatal. Ardor que penetra desde las vacuolas hasta las lisosomas, empapándose de protoplasma. Ardor que abarca desde las mitocondrias hasta el núcleo enloqueciéndolos de muerte. Y mueriendo con ellos.


Fin de Semana Caen los sueños perdidos de humos y azorados de sentimientos, heridos de pasión. Caen los sueños derribados de viento, embriagados de amor, una y otra vez. Y así, desde el último grito hundidos dentro de sí, ahogados de sí, drogados de sí vuelven a cruzar la eternidad. Eternidad de principio y fin, de silencio y gritos, de sueños mutilados. Eternidad de sueños desangrados, agonizando cada vez poco a poco hasta morir. Una y otra vez caen los sueños entre humos, azorados de sentimientos, ahogados de pasion, embriagados de amor, una y otra vez, hasta otra vez.


PoesĂ­a Desenfrenada (PoesĂ­a de Ti) Me gusta tu silencio, porque es como la sangre agolpada en mis sienes. Me gusta tu risa, porque es como la tormenta que retumba en mi cerebro. Me gusta tu mirada, porque es como la noche que atrapa mis ojos. Me gusta tu voz, porque es como la lluvia que empapa mi imaginaciĂłn. Me gusta tu rostro, porque es como la luna que enciende mis sentidos. Me gusta tu cabello, porque es como la sombra que ahoga mis neuronas. Me gusta tu presencia porque es como la luz que falta dentro de mi. Me gusta todo de ti, porque es como el todo que inunda cada parte de mi ser.


Otra Vez Otra vez en silencio, con la mitad de la noche escupiendome desde adentro y escapando de mi. Otra vez en silencio, esperando de sueño y pensando de ira, de ira hacia mi. Otra vez en la noche, descubriendo lo que no hay, mirando dentro la nada sabiendo que está ahí. Otra vez en la noche soñando despierto, soñando de amor, soñando de ti.


Después de Despertar Después de despertar escuchar tu voz, tu risa, tus pasos, saberte cerca, cerrar los ojos, pensar en ti. Encontrar mi habitación, mirarla de arriba a abajo, volverla a mirar, creerme prisionero esperar ahí. Sentir algo en mi, muy dentro de mi, en el pecho, en el corazón, en los huesos, en la piel y no poderlo evitar. Quererte ver, luchar contra mi, encontrar cualquier pretexto para dejarme vencer. Estar frente a ti, mirarte a los ojos, perderme dentro de ellos, extasiarme de ellos, sentir temor. Hablar sin pensar o mirarte un segundo sin poderte hablar, sentir mucho por ti. Eso es querer, eso es amor, eso es sentir, sentir mucho por ti.


Regreso de Soñar En el pensamiento, hundido en el fango de mi interior se pudre mi alma, mi corazón, mi cuerpo, mi yo, que grita y muere en una agonía sin fin, sin llegar a dimitir lo que lo va quemando hasta hacerlo nada, sin llegar a escaparse de lo que lo va asesinando sin compasión, sin detenerse, que como un torbellino lo atrapa, lo envuelve sin sentido hasta hacerle disfrutar aquello que le hace daño, hasta hacerle buscar cada pedazo de dolor, hasta sentirse destruido sin llegar a morir jamás y como un reptil se arrastra y se retuerce empapándose de esa sensación inmortal, aferrándose a cada suspiro de vida y dejándose caer hasta llegar al fondo de este abismo avernal que lo vuelve a quemar sin consumirlo, sin poderlo matar y mientras sangra desollado se vuelve a salir para poder saborear de su agonía sin fin, sin llegar a morir, sin poderse matar.


Tarde Tarde de ojos dormidos, borracha de sol y de sue帽o, caida sobre el cuerpo del aire y recostada sobre mi espalda, deja acariciar tus manos con las manos de mis ojos y mirar tus ojos con los ojos de mis manos, para poder sentir tu mirada de rayos rojos empolvados, para poder sentir tu piel de frescura engrisecida, para as铆 poderte amar con el amor delirante de la noche pr贸xima, de la noche alucinante, que escapada de su prisi贸n y sin querer vuelve a asesinarte.


Mientras Vuela silenciosa y espera a que vuelva... háblame de ti, cuéntame del aire, del cielo y de la noche. Espérame otra vez y verás que existo... espérame volando, en la tierra, en el agua, descríbeme tu vida, tus sueños y tus pesadillas. Vuela sin descansar bajo la arena, sobre la arena, dentro la arena y cuando te canses detente y espérame. Cuando vuelva... te hablaré de mi, de lo eterno, de la nada, de lo bello, de lo horrible, de lo malo, de lo bueno. Vuela silenciosa y espera a que vuelva.


Ámame Tan solo ámame con tu amor sublime de espuma y de neblina. Cierra tus ojos, respira cerca de mi y quiéreme. Tan solo quiéreme y déjate atrapar por lo que fluye en mi. Quiéreme, tan solo quiéreme y déjate amar con este amor candente que quema mi piel, que quema mi mente.


Quisiera Quisiera volar y encontrar cada parte de mi, correr y perderme para no poderme encontrar. Quisiera desaparecer, ocultarme de mi y no salir mĂĄs, ver por doquier, saber que estoy vivo y dejar de respirar para recordarlo, ĂŠsta, como cada vez, como una obseciĂłn, como una pesadilla, que no se puede terminar, de la que no puedo despertar.


Noche Miénteme con tu obscuridad, aliméntame de ella y quédate a dormir. Duerme con tu negrura donde se esconden juguetonas mis ilusiones, mis fantasías. Duerme hasta el amanecer, despierta de claridad y vete para luego regresar. Despierta y vete, llévame contigo, déjame dentro de ti. Déjame dormido en tu cuerpo, en tus brazos o en tu regazo.


Vulnerabilidad Ahora estoy aquí, como la única hoja sobreviviente del árbol, azotado por el viento y esperando la tormenta. Ahora estoy aquí, tan solo como nunca y rodeado del silencio de las voces desconocidas. Ahora estoy aquí, abandonado a mi suerte, congelándome en el frío del calor ajeno. Quisiera gritar, destrozarlo todo y con mi voz volverlo a armar. Quisiera soñar, abrir los ojos y volver a empezar.


Muerte de Amor Destrózame el corazón con tus ojos y con tu voz, pártelo en pedazos y tíralos después. Córtame las venas con el filo de tu presencia y arráncame la piel con tu risa sin final. Ponme la soga al cuello, apriétala con tus manos y déjame morir, así, sin poderte mirar. Envenéname mi cuerpo, mírame morir y vete ya.


Lejanía En estos momentos, cansado de esperar en los minutos y las horas, navegando sobre ellos espero tu voz. Es como un cáncer que irremediablemente me va consumiendo. No puedo respirar sin esperar que estés presente, no puedo mirar sin esperar verte. Es como un vicio que no puedo anular y me pide más de ti. Solo hay a mi alrededor paredes y más paredes, de aire y de concreto, de personas y de cosas y no puedo escapar. No puedo oír sin esperar escucharte no puedo andar sin esperar llegar a ti. Es como una necesidad de verte y oirte, de estar cerca de ti y esperar a que me ames.


Ausencia En la lejanía, donde las voces no me llegan, donde los recuerdos me matan, soñaré otra vez. En la lejanía, donde tu silencio es eterno y los cuerpos son de niebla, me desharé otra vez. Como las piedras permanecere inmovil, como el lodo me quedare quieto. Mientras tanto, el tiempo y la distancia me acompañan me acordaré de todo. Y el todo como un animal enorme y hambriento me convertirá en nada. visitors on myspace


Si Pudiera Si pudiera, tomaría con mis manos el tiempo. Si pudiera, me volvería dueño del viento. Si pudiera escaparía de mi y de mis pensamientos. Si pudiera, dejaría ya todos mis miedos. Si pudiera, viviría y no estaría otra vez muriendo.


Hastío Respiro y siento hastío. Camino y siento hastío. Hablo y siento hastío. Escucho y siento hastío. Duermo y siento hastío. Río y siento hastío. Vivo y solo estoy sintiendo hastío.


El Drama del Reloj Sobre la mesa en movimiento y sin poder avanzar, observa y se lamenta. Se le han escapado por su carátula las horas suspirando. Intenta detenerlas corre y va tras ellas, ahí donde está siempre, sin avanzar sin dejar de moverse. Las persigue incansable hasta la madrugada, las persigue inquieto hasta la mañana. Se mueve sin detenerse, se detiene sin avanzar. Se le han ido las horas volando; se le han ido de entre sus brazos. Y grita, grita angustiado; y grita, grita desesperado. Mientras la mano, cruel y despiadada de un manotazo lo calla dejándolo mudo sobre el sucio buró.


Sombra Detrás de mí siguiéndome otra vez y escurriéndose entre mis pies hoy la puedo ver. Desde el farol se vuelve a escurrir y a ponerse delante de mí. Se agranda, se achica, me ama y desaparece. Entrecierro los ojos, ella ya no está, se ha ido, en la obscuridad. Se ha ido, se fue, como hoy, como mañana, como hace un momento, ...como ayer


No sĂŠ... No se, no quiero saber si el tiempo corre por los caminos de mi piel. No se, no quiero saber si hoy el olvido me viste dentro la mente de cada persona que vive en mi ayer. No se, no quiero saber si las sombras me han borrado y no queda de mi ni rastro de mi ser. No se, no quiero saber si en sus mentes la muerte ya vino por mi y en sus ojos me hundo en una negrura sin fin.


Obscuridad Cada vez, cuando lo negro cae y el manto de la noche enternecido, maternal cubre mi cuerpo. La obscuridad viene y me habla, me dice de ti sin escucharse nada. Como una hermana me consuela hasta la mañana. Se va para venir después, cuando los ojos se han cerrado. Y se va, para venir después y seguirme platicando.


Si Tan Solo... Si tan solo mi rompecabezas interior se uniera. Si tan solo dejara de ser asĂ­ como soy. Si tan solo viera el mundo como lo ven los demĂĄs. Si tan solo el animal que vive en mi se durmiera. Si tan solo en un punto desconocido la eternidad se suicidara me quedarĂ­a aparte para ver caer lo eterno.


Si tu pelo... Si tu pelo si tus ojos si tus manos en fragmentos convertidos se esparcieran por mi cuerpo recogeria tus pedazos rompecabezas sin sentido para hacerme un sue単o abstracto y luego del luego de tu quietud ponerlo en el hueco inmenso de mis palabras ahogadas por los suspiros de este nuestro miedo.


Desde el símbolo platónico... Desde el símbolo platónico de tu estómago tendido sobre la repisa del viento liberado y prisionero, prisionero y asesino, corren mis manos por los montes de tu cuerpo país inexplorado de las profundidades obscuras donde reposa el silencio de la musa asesinada por el sonido de una canción no escuchada sino en un susurro capturado por tus manos y escurrido entre mis dedos.


Cuando sueño... Cuando sueño me entretengo con los vientos y escucho el cantar de los radios en silencio. Respiro el profundo vaivén del péndulo inanimado de libros no abiertos y sepultados en su librero. ¿Qué alma caritativa me regala resurección dentro de mi muerte obsequiada en una caja?


Con el nacimiento cr贸nico... Con el nacimiento cr贸nico en el hueco de tus manos de se帽ales convertidas en siseos se desgranan en suspiros tus deseos. Y escrito en rojo de sangre el poema de tus labios se desliza para cantar el himno de tu beso. Ya no existe ma帽ana en tu pecho solo el punto negro de tu puerta y el cerrojo sonrosado de tu ego.


Es bueno saber... Es bueno saber que no existe hoy sin ayer y lo bueno de hoy no es lo bueno de ayer y lo bueno de mañana será lo peor de hoy. ¿Es que vivimos una existencia fingida? ¿Es que creemos que la relatividad no existe o es acaso una religión en desuso?


Por un azul profundo... Por un azul profundo de sonidos arrebolados y enmarañados en un nido se resquebraja el mar herido por un nudo de las redes de un corazón. Y caen de su fuente las estrellas lloviendo convertidas en arpegios de una nueva sinfonía sobre estelas espumadas de algodón navegante en trozos de mar vestido de reflejos rojos de sol fotografía de tus labios.


Poesía Juguetea en mi pluma traviesa mía, y traza líneas con mis emociones. Yo no diré nada me quedaré sentado para escuchar el arte que dibuja tus manos. Me quedaré aquí inmovil y en silencio, saciando mi hambre con ósculos de tu huerto. No te preocupes no intentaré detenerte y dejare simplemente que cabalgues mis sentidos. No me moveré continuaré callado saciando mi sed con abrazos de tus fuentes. ¿Qué haces pequeña mía? ¿Por qué saltas en mis labios? ¿Por qué corres en mi lengua? Si sabes bien que pronto te irás en un olvido.


Es imposible descifrar... Es imposible descifrar el sonido de la mente codificada en palabras del idioma de las manos. Es imposible atrapar en una lata el reflejo de los sueĂąos secuestrados en un sinfĂ­n sin rostro. Es imposible construir el lenguaje de fragmentos de silicio y cobre que enseĂąe las palabras desgranadas en adagios de un futuro incierto.


Cosa MĂ­a Por el punto muerto de entre sus ojos se disecan los pasos sobre la alfombra e inmovil y desteĂąida su mirada se quebranta en sonidos de primavera. El peso inmĂłvil se sublima entre su imagen para beber de si la gota eterna fragmentada desde sus poros en pedazos plumbicos de luz. No es otra cosa sino silencio deshojado en gritos retumbando en sus huesos. No es otra cosa sino gritos enclaustrados en su vientre. No es otra cosa sino vientres reventados al viento.


Obsesión Nadaste en mi dolor para ahogarte de suspiros, escribiste con mi sangre la roja historia de tu miedo. Esperas desde hoy en el fondo obscuro de mi inspiración lacerada de invisibles sueños. Te encogiste, te estiraste hasta abarcar el molde eterno de mi imaginación. Y esperas en lo obscuro la frágil mano de mi duda para estrujar sin compasión la debil carne de mis credos.


En aras del placer... En aras del placer sacrificas tu cuerpo herido de risas sin destino. Bailas la danza febril abortada de gritos de rockola, casi zombi, casi muerta. Rompes el frรกgil hilo que aprisiona tu inocencia y la vendes como esclava. Esperas en tu vaso las caricias de botellas recorriendo tus vaivenes de dolores y placeres.


Por el sendero... Por el sendero que conduce a la forma inanimada escrita en el perfume de tu piel se lee imperceptible la historia contada en suavidades marm贸leas cantadas con la voz de mi mano atravesando el pueblo prohibido, oculto y obscuro guardado en gotas de cajas de pudor.


Es suave el vaivén... Es suave el vaivén abierto en canal de flores muertas en el secreto oculto de los pliegues de tus labios que hablan de soledad encinta de amaneceres. Y ahí donde el papel repasa el grave movimiento de tus piernas aprisionando el tallo profano de esqueléticos dragones floreciendo en estrellas derrumbadas se esconde el tesoro de tus sentidos oculto entre columnas abiertas al contacto de mi fuego.


Cielo Muerto El cielo, pobre del cielo, esparcido en mi cuarto, destrozado en miles de pedazos blancos lleno de la sangre de sus venas reventadas por los aullidos de mis sentidos exaltados. El cielo, pobre del cielo, yace amortajado con sus pedazos ensangrentados y el coraz贸n fuera de su cuerpo. Ha muerto, ha muerto el cielo en mis brazos ha muerto, lo he matado, c贸mplice de mis sentidos atormentados por el azul-blanco de su cuerpo desangrado. Ha muerto, pobre del cielo.


Luz de Luna Entre las formas que no se sienten, llenas de brisa, humedecidas; envenenada de silencio, yace en el suelo. Desde la negrura dilatada, engaĂąada por el cielo, loca de amor, enamorada, cae en el fondo del lago. Trastornada desde el centro, cae de sĂşbito en el desierto la luz, luz de amor, luz de luna martirizada.


FIN Copyright © 2010 José Edgardo Morales Barroso joseedgardo2000@yahoo.com.mx


Copyright © 2010 José Edgardo Morales Barroso

Poemario en Rojo Púrpura  

Es el color de las palabras él que define el matiz de la fantasía contenida en el delirio de las formas imperceptibles e intangibles de la i...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you