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Tu O b r a

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Nr 4 Marzo/Abril 2011

E v a ng e l i s mo Página 2

Evangelismo a los posmodernos Por Paul Kaak

Editorial Página 5

¿El que “manda” es el pastor? Por José Nuñez

Cine Página 8

El Escritor Por José Nuñez

Libros Página 12 Héroes, de Paul Johnson P o r Jo sé N u ñe z


Evangelismo

Evan g el ism o a l os Pos m od er n os Paul Kaak

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quí en Occidente, aquellos miembros de iglesias que quieren ser obedientes a la Gran Comisión se frustran grandemente. En estos días, compartir a Cristo usando discursos enlatados, tratados profesionales, y respuestas muy apologéticas que alguna vez funcionaron, ¡es como escarbar en concreto con una cuchara de plástico! Algunos años atrás, algunos hermanos estábamos orando por nuestro amigo Antonio para que viniera a Cristo. Le habíamos compartido el evangelio varias veces y él parecía entender … aún estaba de acuerdo con nosotros. Pero él no lo quería para sí. Su conclusión era: “Así es”, y nosotros no sabíamos por qué. Hagamos lo que hacen los misioneros y preguntemos: “¿Cuáles son las necesidades de nuestra cultura?” Los posmodernos identificarían tres necesidades … probablemente en este orden: 1. Necesito a alguien que se preocupe de mí. 2. Necesito conocer que mi vida tiene un significado. 3. Necesito algo creíble en que confiar. El pastor Edwin McManus de la Iglesia en Brady le llama a estas las necesidades de Pertenecer, Llegar a ser y Creer. Los cristianos, aún nosotros en esta edad posmoderna, tenemos las herramientas necesarias para satisfacer estas necesidades. La Biblia nos dice repetidamente que los cristianos que crecen y las iglesias maduras tienen tres características: Fe, Esperanza y Amor … el mayor de estas tres, dice Pablo, “es el amor”. Esto nos sirve como proceso de relacionarse en nuestra estrategia evangelística. El Amor cubre la necesidad de Pertenecer:

El primer cambio de actitud en el pre-cristiano sucede con un cambio nuestro. Tenemos que movernos en forma intencional en sus vidas con un amor genuino e incondicional. Yo me doy cuenta que este es el desafío más grande en el evangelismo personal. ¿Cómo puedo hacerme tiempo y tener energía para conocer y ser conocido por mis amigos que no conocen a Cristo? Ofreciendo amor a través de la construcción de una relación es lo que hizo Jesús al venir a la tierra. Debemos vivir entre ellos con amor, y amarlos hasta que lo sepan, y comiencen a preguntarnos por qué … La Esperanza cubre la necesidad de Llegar a ser: La segunda cosa que tenemos, es esperanza. En un mundo que experimenta la desesperanza, el enojo, la desconfianza y el pesimismo, el cristiano puede ofrecer algo diferente, algo mejor. Invitando a la gente a “probar”, Dios nos da la oportunidad de demostrarles gracia. Por ejemplo, invite a su amigo a orar a Dios, pidiéndole contestar una oración. Invítelo a leer la Biblia y “aplicarla” a su vida. Un amigo mío estaba construyendo una relación con un pre-cristiano. Un día, ese hombre pidió ayuda por una relación difícil que estaba viviendo. Ahí mismo, mi amigo abrió la Biblia en Romanos y comenzó a discutir sobre la salvación y el pecado. El problema era que ese hombre no estaba pidiendo el evangelio. Quería una ayuda práctica de la vida. Mi amigo debería abrir la Biblia en Proverbios. Debemos escuchar las necesidades de la gente y, cuando nos pidan, considerar la forma en que podemos ofrecerles esperanza. En algún punto ellos querrán saber más detalles de ese Jesús al que usted sirve. La Fe cubre la necesidad de Creer: Cuando ellos pregunten más, esté listo para com-


3 partir el evangelio. Pero no le de solamente los crudos hechos. Ponga los hechos del evangelio en la realidad de su interlocutor. ¡Su realidad! La gente de estos días pueden argüir con tu relato histórico, pero no pueden argüir con tu historia. Una clave importante: Asegúrese de que su historia contenga hechos que su amigo pueda imitar. No diga solamente: “Yo pasé al frente y me hice cristiano” Diga, “Cuando yo estuve ahí, entendí lo que Jesús había hecho por mí, y acepté el regalo de la vida eterna a través de una simple oración.” ¡Y no se olvide de señalar que todavía usted no es perfecto! Sus amigos necesitan saber que usted todavía está en la brecha de la fe y el crecimiento. Poco después Antonio tuvo una semana increíble. En una obra en construcción, el dueño le dio una Biblia. En una estación de servicio, le dieron un tratado explicando (me dijo él) “el mismo mensaje sobre Dios que yo vos habías compartido conmigo.” Otro día, un policía retirado … cristiano … le dijo, “No hay problema. Que tengas un buen día … ¡Que Dios te bendiga!” Antonio me decía, “¡Después de todas esas experiencias, estoy convencido: Dios me conoce y quiere que sea de El!”! ¿Qué sucedió? Experimentó nuestro amor. Tuvo experiencias que le dieron esperanza. Y luego, se le prendieron las lamparitas en cuanto al evangelio que ya le habíamos compartido. Fe, Esperanza y Amor. Tres cosas que tenemos en Cristo y que abarcan los anhelos emocionales, prácticos y espirituales de una persona.

Ideas:  Mire el programa de su iglesia. ¿Qué cosas se pueden cortar para que la congregación tenga tiempo de relacionarse con otros? ¿Cómo puede usted modelar este énfasis para que su congregación lo vea?  Equipe a su gente con 101 maneras de amar y dar esperanza a sus amigos perdidos.  Ayude a los hermanos a planear su historia (su testimonio) para que sea honesto e incluya los elementos del evangelio que se pueden replicar en otros.

Tu O b r a Editor: José Nuñez Edicion on line T u O b r @ pídala a josedomingonunez@arnet.com.ar Cel.: 15—3323—3997 No nos hace mos res ponsa bles por la opinión de ca da uno de los a utores.

Martínez, Febrero de 2011


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Arte

La Biblia en el Arte La influencia de la Biblia en la literatura, la música, la escultura y la arquitectura ha sido inmensa, apasionada y sorprendente. Bastaría mencionar algunos clásicos.

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En la literatura:  Las obras inmortales de John Milton, sobre todo El Para{iso Perdido, (1667), uno de los grandes poemas de la literatura universal, donde se narra la historia de la caída de Adán. Las bellas traducciones del libro de Job y del Cantar de los cantares, lograda por Fray Luis de León. El incomparable Cántico Espiritual, de San Juan de la Cruz. El prólogo del Fausto de Goethe, inspirado en el libro de Job. Los cuentos de Tolstoi. Las novelas de Dostoievsky. El Progreso del Peregrino de Juan Bunyan.

Grandes obras de la música, de igual forma, están basadas en temas bíblicos, como:  Los corales y las pasiones de Juan Sebastián Bach. En su lecho de muerte (1750), dictó a su hijo político, Cristian, la música de la coral Estoy ante tu trono, y cuando terminó dijo, “Será la última música que componga en este mundo”.  Los oratorios del compositor alemán Haendel.  En el terreno de la música popular, los Negro spirituals, de los Estados Unidos, los villancicos, y muchas otras tonadas religiosas. Aunque la escultura se originó en el paganismo, pueden admirarse las grandes obras con temas de la Biblia:  El Moisés de Miguel Ángel es un bellísimo ejemplo.

A las catedrales de ese tiempo, decoradas con infinidad de motivos bíblicos (aunque junto a temas seculares e incluso paganos), se las ha llamado “Biblias de piedra”. Sus tímpanos, vitrales y fachadas exponían pasajes bíblicos de manera gráfica a un pueblo en su mayoría analfabeto  José

Nuñez

Mensaje predicado recientemente. No necesariamente es un mensaje expositivo. Como dice F. F. Bruce, este capítulo podría ser una parábola de la vida. Hechos 27

El viaje de la vida. José Nuñez

QUÉ CLASE DE VIAJE: Difícil, el viento era contrario, v.7 Peligroso, ­la navegación era ya peligrosa, v.9 Perjudicial, con perjuicio y mucha pérdida, v.10

EN QUÉ CONFÍAN LOS HOMBRES EN EL VIAJE DE LA VIDA:

La voz de la experiencia, el piloto y el patrón de la nave, v.11 El camino de la conveniencia, el puerto era incómodo para invernar v. 12 La volubilidad de las circunstancias, soplando una brisa del sur, v.13

QUÉ HACEN MUCHOS EN LAS TORMENTAS DE LA VIDA: Son sordos a la revelación, no dio crédito a lo que Pablo decía v.10, 11 Desean reforma, aligeraron la nave, v.18 Son arrastrados por la desesperación, ya habíamos perdido toda esperanza, v.20

LA VERDADERA ESPERANZA DEL ALMA: LAS CUATRO  También los Cristos de piedra de las catedrales de Chartes y Amiens. Pero donde la influencia de la Biblia ha sido mayor es en la arquitectura de los templos, especialmente en los del estilo gótico y de la Edad Media.

ANCLAS (V.29)

:

Cristo nuestro Redentor, de quien soy v.23 Cristo nuestro Señor, a quien sirvo v.23 Cristo nuestro Consolador, no temas, v.24 Cristo nuestro Consejero, se me ha dicho, v.25


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Editorial

¿El que “manda” es el pastor? José Nuñez Diéguez

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n estos días parece ser que la autoridad es un problema para los cristianos. Las personas escriben libro tras libro y sermón tras sermón acerca de quien tiene autoridad sobre quién y por qué. Los profesores deben enseñar con autoridad, los esposos reclaman autoridad sobre sus esposas, los “pastores” necesitan autoridad sobre sus “ovejas.” No podemos hablar de la iglesia sin concentrarnos en el gobierno de la misma. Parece que somos incapaces de pensar en el matrimonio sin preguntar quien tiene la autoridad en el mismo. Y ni siquiera podemos escuchar la Biblia a menos que primero hayamos oído la última palabra acerca de su autoridad. Al parecer es un problema. Tal vez el problema sea mayor en Occidente porque usualmente no pensamos en nosotros mismos como sujetos a autoridad alguna. Pensamos en nosotros mismos como “libres”, capaces de hacer lo que queramos aún cuando nuestras vidas están compuestas por personas y estructuras que demandan nuestra obediencia. El oficial de policía en la esquina y la Oficina de Impuestos tienen autoridad. La autoridad no es simplemente la habilidad de obligar a otra persona. Eso se llama “poder” y éste es compartido tanto por policías como por ladrones. Sin embargo, solamente el policía tiene “autoridad” – la legítima habilidad moral para obligar a otro. De hecho, esa es la noción usual que tenemos de la autoridad – la habilidad legítima de obligar a otro, respaldado (de ser necesario) por la fuerza. Pero esta noción usual no funciona cuando hablamos dentro del contexto cristiano, porque Jesús y Sus discípulos tenían una visión muy diferente de lo que es autoridad. La inquietante enseñanza de Jesús con respecto a la autoridad entre Sus seguidores contrasta con la experiencia de éstos en otros grupos sociales. Pero El les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados “bienhechores.” Ellos ejercitan su poder y tratan (con más o menos éxito) de hacer pensar a las personas que es por su propio bien. Pero no debe ser así en la iglesia. Por el contrario, allí el mayor sea entre vosotros como el

más joven, y el que dirige, como el que sirve (Lucas 22:24-27). Para no perder el impacto que esto tiene, debes dejar de reflejar que el menor y el que sirve son precisamente aquellos sin autoridad en nuestro uso normal de la palabra. Sin embargo, así debe ser el liderazgo entre el pueblo de Jesús. Desafortunadamente, casi siempre obviamos la fuerza de esta inquietante enseñanza transformándola en una retórica piadosa. Nos llamamos “siervos” pero actuamos como los reyes de las naciones ejerciendo autoridad. Pero aún los reyes de las naciones tratan de hacer que su autoridad sea aceptable legitimizándola con una retórica piadosa; es por eso que se llaman a sí mismos “bienhechores.” Entonces ¿en qué forma somos diferentes? Si queremos vivir como seguidores de Jesús, debemos considerar seriamente su revelación de que los líderes son como niños y esclavos, sin autoridad. El aspecto más obvio de lo que el NT tiene que decir con respecto al liderazgo y a la autoridad, es su falta de interés en el tema. Por ejemplo, en todas las principales epístolas de Pablo, sólo en Fil. 1:1 se hace una mención pasajera de los líderes. Por lo general, él los ignora, así también los demás escritores. Los primeros seguidores de Jesús permanecieron en silencio con respecto al liderazgo y a la autoridad. Este silencio es bastante significativo. El NT usa dos palabras que corresponden a diferentes aspectos de lo que queremos señalar con “autoridad.” El primero, dunamis, es usual (y correctamente) traducido como “poder.” Esta palabra es la menos importante porque aunque el “poder” puede estar asociado a algunos tipos de autoridad, también puede existir sin autoridad. Alguien que maneja un arma tiene poder sobre los demás, pero eso no necesariamente le da autoridad. Pero aún así valdría la pena ver quien tiene dunamis (poder) en el NT. Si buscas en una concordancia


6 encontrarás que las siguientes personas poseen poder: Dios, Jesús, el Espíritu, así como los ángeles, los demonios y los “principados y potestades.” Extrañamente, los seres humanos no tienen poder en sí mismos sino que son energizados por estos otros poderes. El ministerio del evangelio, los milagros de los apóstoles, y las vidas de los creyentes están condicionados al “poder de Dios.” Sorprendentemente, el NT rara vez, si acaso, reconoce a los seres humanos con “poder” en sí mismos, el poder correcto siempre llega a las personas de algún otro lugar. Las cosas se vuelven aún más interesantes cuando vemos la otra palabra griega relevante: exousía. Esta palabra es usualmente traducida como “poder” o “autoridad” y es la más cercana al equivalente de nuestra palabra “autoridad” en castellano. La lista en el NT de aquellos que tienen exousia es básicamente la misma de aquellos que tienen dunamis. Dios, Jesús, el Espíritu Santo, los ángeles y los demonios. Sin embargo, ahora la lista se extiende a los seres humanos quienes no simplemente son energizados por la autoridad celestial sino que tienen autoridad en sí mismos. Tenemos así que los reyes tienen autoridad para reinar (Rom. 13:12) y los discípulos de Jesús tienen autoridad sobre las enfermedades y los espíritus (Mt. 10:1). Los creyentes tienen autoridad sobre las diversas facetas de sus vidas – sus posesiones (Hch. 5:4), y sobre comer, beber y casarse (1 Cor. 11:10). Sin embargo lo que es sorprendente, es que el NT no dice nada con respecto a un creyente que tenga autoridad sobre otro. Tenemos autoridad plena sobre las cosas, y aún sobre los espíritus, pero nunca sobre otros cristianos. Esto debe sorprendernos considerando todo el brío que le ponemos a discusiones acerca de quien tiene autoridad en la iglesia. Los reyes tienen autoridad sobre sus súbditos; Pablo tenía autoridad de parte del Sumo Sacerdote para perseguir a los cristianos (Hch. 9:14; 26:10-12). Pero en la iglesia no se habla de ningún creyente que tenga exousía sobre otro, sin importar su posición o prestigio. El Nuevo Testamento no dice nada con respecto a un creyente ejerciendo autoridad sobre otro. Tenemos autoridad plena sobre las cosas, aún sobre los espíritus, pero nunca sobre otros cristianos. Con excepción de los siguientes pasajes en 2 Cor. 10:8 y 13:10 donde Pablo nos habla acerca de tener “autoridad” para edificar, no para destruir. Al parecer por lo menos él tenía exousía sobre otros creyentes. Aunque uno tiene que sobre-interpretar los textos a fin de hacerlos una verdadera excepción ya

que en ambos casos no se habla de una autoridad “sobre” alguien sino que en su lugar, es una autoridad “por” un propósito. Pero aún dando por sentado que ésta sobreinterpretación es necesaria, la excepción difícilmente lo es cuando se toman en cuenta dos cosas. Primero, en esta parte de su carta Pablo está hablando “como loco,” como él mismo lo admite. El evita reclamar autoridad sobre los demás cuando habla “sobriamente,” y resulta improbable que se hubiera sentido complacido con nosotros usando su “loco” discurso como la única base para reclamar que los líderes de iglesia tienen autoridad espiritual sobre otros creyentes. Segundo, el contexto de la carta está caracterizado por la persuasión. El significado profundo de esto se aclarará a su debido tiempo. Pablo derrama mucha tinta tratando de persuadir a los corintios para que lo escuchen. Si él “tenía autoridad” sobre ellos, según el concepto que tenemos de ésta, ¿entonces por qué se preocupaba? ¿Por qué simplemente no dar las órdenes y punto? Como veremos, la respuesta radica en la naturaleza peculiar de las relaciones que él ve entre los líderes y otros creyentes. Pero antes de pasar a ese punto debemos notar que tal parece que Pablo carecía de la autoridad que conocemos en nuestro uso diario de la palabra (poder moralmente legítimo) aún aquí donde supuestamente él lo está afirmando. Esto debe prevenirnos grandemente para no basar la autoridad de los líderes en las dos oraciones de 2 Corintios. Ahora miremos las cosas del otro lado. En vez de preguntar quién tiene autoridad en el NT, debemos hacer la pregunta opuesta, “¿A quién debe uno obedecer?” La respuesta también es interesante aquí. Si examinas el uso de hupakouo, que es el equivalente griego de “obedecer,” encontrarás que debemos obedecer a Dios, al evangelio (Rom. 10:16), y a la enseñanza de los apóstoles (Fil. 2:12; 2 Tes. 3:14). Los niños deben obedecer a sus padres y los siervos a sus amos (Ef. 6:1, 5). Pero, ¿tienen los creyentes que obedecer a los líderes de la iglesia? Si es así, los escritores neo-testamentarios diligentemente evitan decirlo. Y ¿qué de Hebreos 13:17 que dice “obedezcan a sus dirigentes?” (NVI) Este texto es interesante porque puede darnos una idea acerca del lado positivo del entendimiento con respecto al liderazgo en el NT. Hasta ahora he hecho énfasis en el negativo – que ellos no tienen autoridad en nuestro sentido usual y que no se les pide a los creyentes que los obedezcan. Pero a pesar de todo esto, el NT insiste en que haya líderes en un cuerpo local que sean reconocidos como tal, y su (Continúa en la página 7)


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(Viene de la página 6)

existencia y ministerio son importantes para la salud del cuerpo. ¿Cuál es el lado positivo de este entendimiento del liderazgo? En Hebreos 13:17 hay una pista. Si en este texto examinas el verbo traducido “obedecer,” encontrarás que es una forma de la palabra peitho que significa “persuadir.” En la forma que es usada aquí significa algo así como “déjate persuadir por” o “ten confianza en.” Eso nos ayuda. Los creyentes deben dejarse persuadir por sus líderes. A los líderes en la iglesia se les ha concedido un cierto respeto el cual le otorga a sus palabras un mayor peso que el que tendrían por sí mismos. Y el resto de la iglesia debe ser “parcial” a favor de escuchar lo que ellos digan. Debemos permitirnos ser persuadidos por nuestros líderes, no obedeciéndolos sin pensar sino argumentando con ellos y estando abiertos a lo que están diciendo. (Dicho sea de paso, ahora debe quedar claro por qué era tan significativo que las declaraciones de Pablo en 2 Corintios estuvieran en un contexto de persuasión. El estaba tratando de persuadirlos a que se dejaran persuadir por él.) El otro verbo usado en Hebreos 13:17 refuerza esta conclusión. Cuando el texto va dirigido a exhortar a las personas a que se “sometan” a los líderes no usa la palabra en griego para “someter.” La palabra regular es hupotassomai, que connota algo así como colocarse en una organización bajo el mando de otra persona. Así tenemos que algunas veces se nos pide someternos a las autoridades (Rom. 13:1; Tito 3:1), a los roles sociales en los cuales nos encontramos (Col. 3:18; 1 Pe. 2:18), y a las “instituciones humanas” de nuestra sociedad (1 Pe. 2:13). Sin embargo, la palabra usada aquí es diferente. Es hupeiko, y solamente se da en el NT. No connota una estructura a la cual uno se somete, sino una batalla después de la cual uno se rinde. La imagen es la de una seria discusión, un intercambio después del cual una de las partes se entrega. Esto encaja perfectamente con la noción de que debemos dejarnos persuadir por los líderes en la iglesia, en lugar de simplemente someternos a ellos como lo podríamos hacer ante los poderes existentes y las estructuras de la vida. Todo esto tiene sentido en el criterio que tienen los ancianos o supervisores en las epístolas pastorales. En estos escritos, el carácter, y no el carisma o las habilidades administrativas, es lo más importante con respecto a los líderes. Ellos deber ser “respetables.” Si se supone que deben ser persuasivos, entonces tiene sentido que deban ser grandemente “respetables” porque este es el tipo de persona cuyas palabras nos inclinamos a considerar muy seriamente. El tipo de respetabilidad perfilada allí añade credibilidad a las palabras de los

líderes, y por lo tanto nos da la confianza de abrirnos para ser persuadidos por ellos. Pero hay más. La persuasión de tales líderes depende de la verdad. Probablemente, si los líderes se equivocan en sus juicios pero están seriamente preocupados por servir, no serán felices si alguien los sigue en su error. Un líder que tiene el carisma para persuadir a las personas con respecto a algo que no es verdadero, y lo hace, es virtualmente demoníaco. Ser persuadido del error es la peor forma de esclavitud. Los líderes en la iglesia están atados a la verdad y la sirven por encima de todo en su servicio a los demás. Dicho sea de paso, ésta necesidad de servir a la verdad es la razón por la cual el NT enfatiza en la obediencia al evangelio o a la enseñanza de los apóstoles, en lugar de a los líderes. La confianza generada por el servicio es peligrosa si no está armonizada con una acostumbrada obediencia a la verdad del evangelio. Si el deseo por la verdad no es la base del liderazgo en el cuerpo, la confianza que puede crearse por el servicio es otra, una forma más sutil de poder – el poder que llamamos manipulación. La persuasión presupone el diálogo; y el diálogo requiere la participación activa de todo el cuerpo. Nuestra comprensión común de la autoridad aísla a los líderes y los coloca por encima de aquellos que están bajo su autoridad. Sin embargo, el liderazgo de servicio genuino tiene sus bases naturales en el diálogo que lo acompaña. Los líderes en la iglesia no tienen necesidad ni de la retórica piadosa de los reyes de las naciones ni de la fuerza que descansa detrás de ella. En su lugar, como son persuasivos pueden descansar en el diálogo como el campo y canal de su servicio. Por consiguiente, el liderazgo genuino en la iglesia está basado en el servicio, la verdad y la confianza, no en la autoridad. Los líderes en la iglesia están llamados por la verdad a vivir vidas que sean dignas de ser imitadas, respetables, vidas de servicio. Ese tipo de vida genera la confianza de los demás. Tenemos así que los líderes, así como el resto de los miembros del cuerpo, están siempre en sujeción común a la verdad que es en Cristo 


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Cine

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setenta–. La historia hace un claro paralelismo con la complicidad del ex primer ministro Tony Blair con la política estadounidense, en los casos de tortura que hubo en Irak por parte de soldados británicos destinados en Basora entre 2003 y 2006. Aunque la trama parece más bien una excusa para hacer un thriller inteligente, apasionante y divertido, que evoca las grandes películas conspiratorias de los setenta –sobre todo en su admirable plano final–.

El Escritor

a última película de Polanski, El escritor. Su título hace referencia a lo que en inglés llaman un escritor fantasma. Es alguien que busca la editorial o escoge un famoso para hacer un libro. Tiene que redactar sus notas, o escribirlo entero a partir de unas entrevistas, pero su nombre no aparece en ningún sitio.

El escritor de Polanski es el actor escocés Ewan El escritor es obra de un director –que nos guste o McGregor, cuyo nombre no se revela en ningún no–, ha demostrado poseer un mundo propio y una momento de la película. Ese anonimato da al protacapacidad visual muy llamativa. Su filmografía gonista una falta de identidad, por la que aunque su abunda en personajes que nunca son héroes de actrabajo sea algo visible, no se le puede identificar ción, sino más bien víctimas de su afán de observacon una obra, que el lector no reconoce como suya. ción (Repulsión, La semilla del diablo, El quimériSu contrato para escribir las memorias del reciente co inquilino o La novena puerta). Recorren espaprimer ministro bricios que no comprenden, en los que acecha el pánitánico –Adam Lang, co y el desconcierto. Incluso aquellos que optan por interpretado por una implicación directa en la acción (Chinatown o Pierce Brosnan–, lo Frenético), no lo hacen sin haber deambulado anha heredado de su tes por zonas de incertidumbre. predecesor, que ha muerto de forma Siempre hay una desesperante pasividad en los aparentemente accipersonajes de Polanski, una dilatación a la hora de dental en un ferry actuar que viene dada por esa obcecación en mirarque lleva a la isla lo todo bien antes de tomar una decisión (El pianisnorteamericana, ta u Oliver Twist). El antihéroe de El escritor donde ha espertenece a esa misma serie El peligro viene de seres desbordados por las tablecido su cuando esos lazos circunstancias, que actúan residencia el político retira- con que nos alia- cuando ya es demasiado tarmos y ponemos de. Un personaje atrapado, do. bajo el poder, la tanto física como mentalAl poco tiempo de llegar allí, el escritor desinfluencia o auto- mente –que es como el director cubre que Lang es acusado de crímenes de ridad de otros, es- polaco parece haberse sentido guerra, al aprobar y permitir torturas contán basados en do- gran parte de su vida, exiliado en juntamente con la C.I.A. No tardará en desnaciones de dine- Francia y luego Estados Unidos, cubrir que hay algo oculto en sus memorias, que incluso a él le pone en peligro. Comien- ro, intercambio de para acabar finalmente en tierra favores y apoyos, de nadie–. za a ver la posibilidad de que –aunque él y su predecesor son los únicos que han contri- pero también auténtico afecto y ¿QUIÉN ESCRIBE TU HISbuido al libro–, pueda haber otros escritores amor. fantasmas que hayan conformado la vida de TORIA? Lang. Entre los desolados páramos de esta isla, el personaje se ve abduEL HOMBRE ATRAPADO cido por el misterioso predecesor fallecido, que coBasada en una novela de Robert Harris –un autor mo por el GPS de su automóvil –una de las secuenal que había planeado ya adaptar otro libro Polanscias más perturbadoras de la película–parece regir ki, sobre Pompeya, antes de tener problemas con la su destino. El protagonista se mueve así por el insolicitud de extradición norteamericana por un pretrincado laberinto de este relato, en un desesperado sunto delito de violación de una menor en los años


9 intento por entender un entorno, que le hace sentirse aterrorizado. Observa impasible lo que le rodea, mientras otros le observan a él… Lo que hace más intrigante una historia como El escritor, es la posibilidad de que fuera del mundo editorial, pueda haber otro tipo de escritores fantasmas. En el mundo real, son personas que no vemos, las que tienen más influencia y poder. Nos preguntamos por eso a veces quiénes son realmente los que mueven las cuerdas en el escenario de este mundo, Los gobernantes se comportan a menudo como títeres, que responden a oscuros intereses. Polanski hace un retrato del poder que establecen las alianzas políticas, pero también del peligro de dejar que otros escriban tu vida. Su película nos lleva a dudar si un hombre es realmente autor de su propia vida, no ya de su biografía. Esto es obvio cuando nos unimos a actividades, causas o modos de vida, que no son particularmente honestos ni beneficiosos, para la mayoría. Tal vez más a escala global –cuando pensamos en países o gobernantes–, que a nivel personal –cuando nos unimos a ciertas asociaciones, grupos de amigos o colegas–. La buena noticia que nos recuerda El escritor, es que tan pronto como vemos que hemos hecho malas amistades, o alianzas peligrosas con personas que no compartimos sus valores, podemos cortar el lazo que nos une a ellos. El peligro viene cuando esos lazos con que nos aliamos y ponemos bajo el poder, la influencia o autoridad de otros, están basados en donaciones de dinero, intercambio de favores y apoyos, pero también auténtico afecto y amor. La mayoría de los escritores fantasma que hay en la vida, si supieran que la historia que se cuenta por ellos, sería mejor que no se revelara o no tuvieran nada que ver con ella, no dudarían en hacer desaparecer al protagonista de sus páginas. El problema es que eso a veces no es tan evidente… EL AUTOR SUPREMO Seamos primeros ministros o escritores de encargo, queremos hacer todo nosotros

mismos, aunque realmente vivimos en un mundo en que nadie actúa totalmente por su cuenta. Desde nuestra historia familiar o influencias infantiles, a la persona con la que nos casamos y la gente para la que trabajamos, todos hemos estado y continuamos siendo influenciados por otras personas y fuerzas que nosotros mismos. Aunque escoger amigos, familia, jefe, empleados o aliados políticos puede ser importante, mucho más lo es nuestra opción de aliarnos con el autor supremo de la vida, Dios mismo. Dios nos ha dado la responsabilidad de escribir nuestra propia historia, por medio de las decisiones que tomamos. A diferencia de muchos co-autores, no se cansa de nosotros, ni busca nuestra destrucción cuando lo que queremos escribir es distinto que lo que Él quiere. El gran amor de Dios y su deseo de estar en relación con nosotros, no es cambiado por nuestra obediencia o desobediencia. Tan lejos está Dios de ser un escritor egoísta, que aunque nos rebelamos y le decepcionamos cada día de nuestra vida, Él continua buscando, no nuestra destrucción, sino nuestra restauración. De hecho, incluso cuando nuestras malas decisiones y acciones han llevado nuestra historia cada vez más lejos de la Historia que Él ha comenzado perfectamente. El no nos quita nuestra vida, sino que nos entrega la suya para abrir el camino que nos lleva a encontrar la historia perfecta. La cuestión es si estamos dispuestos a reconocer las plumas que continúan escribiendo en nuestras vidas para alejar nuestra historia de Dios. O más aún, si queremos entregar nuestra vida e historia a Él, para que pueda ser el relato lleno de vida en abundancia, que Él quería desde el principio. Estas son las opciones que escriben nuestra vida…


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El Dios de Israel contra los “dioses” de Egipto. “Ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová “ Éxodo 12.12 Plaga (referencia)

Rasgos especiales

Objetos de adoración Egipcia

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El Nilo contaminado (7.14-25)

Peces muertos, hediondez, agua que o se podía beber. Magos egipcios imitaron la plaga en menor escala pero no pudieron quitarla. Duró siete días.

El Nilo mismo; Khnum (guardián de la fuente del río); Hapi (espíritu del Nilo); Osiris (el Nilo era su corriente sanguínea); varios peces deidades; Hapi (cocodrilos)

2

Ranas (8. 1-15)

Magos imitaron la plaga pero no pudieron quitarla.

Papi y Heqt (diosas ranas relacionadas con la fertilidad)

3

Polvo y piojos (8.16-19)

Sin advertencia. Magos incapaces de imitar la plaga. La atribuyeron al “dedo de Dios” (8.19)

Seb (dios de la tierra)

4

Enjambre de moscas (8. 20-32)

No afectó a Gosén, donde vivían los israelitas. Faraón primero ofreció dos compromisos.

Uatchit (diosa mosca)

5

Muerte de animales domésticos (9. 1-7)

Sin advertencia. Primera plaga que afecta directamente la propiedad personal. Animales de los israelitas exentos.

Ptah, Hathor, Mnevis, Amón (dioses asociados con toros y vacas)

6

Ulceras (9. 8-12)

Sin advertencia. Primera plaga que afecta directamente la salud personal. Magos incapaces de presentarse en la corte por las úlceras.

Sekhmer (diosa de las epidemias); Serapis e Imhotep (dioses de la sanidad)

7

Granizo y Fuego (9. 13-35)

En la mayor parte de Egipto llueve poco o nada. Esta tormenta no tiene paralelo histórico. Gosén no tocada. Primera de las “confesiones” de Faraón.

Nut (diosa del cielo); Isis y Seth (deidades de la agricultura); Shu (atmósfera)

8

Langostas (10. 1-20)

Cosecha de Egipto perdida; 100 %. Faraón ofrece el tercer compromiso, segunda “confesión”.

Serapla (protector contra langosta)

9

Tinieblas (10. 21-29)

Parece que Israel tenía luz en Gosén. Duró tres días.

Ra, Amon-ra, Atón, Atum, Horus, Harakhte (dioses del sol); Thoth (dios de la luna)

10

Muerte de los primogénitos (11-12)

Específicamente designado por Dios como la plaga final. Primogénito muerto en cada familia egipcia. Faraón expulsa a Israel incondicionalmente

Todos los dioses de Egipto, incluso Faraón.


Miscelánea

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Fo t o m o n t a j e En la imagen una mano habla y la otra escucha. ¿De que habla? ¿De lo que hizo? Jesús dijo “no sepa tu derecha lo que hacer tu izquierda.” ¿Es nuestra vida una aplicación de esta foto? Nuestras manos deben hablar de lo que somos y deben escuchar lo que Dios quiere de nosotros. Pero nuestras manos no deben hablar entre ellas. Jesucristo al enseñar de la ofrenda en el sermón del monte dijo “cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha.” Este es un principio también en el evangelismo. Dios no recompensa la alharaca del decisionismo. Los fariseos ponían en la alcancía del templo muchas monedas con número altos. Pero era para “figurar.” Era mucha plata y poca ofrenda. En la actualidad podemos caer en la misma trampa en el evangelismo. Podemos presentar muchas decisiones por Cristo y muy pocas conversiones. Que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. Deja que el Señor le cuente la verdad, en el tribunal de Cristo Tomado de Internet.

Tiempo y atención no se cotizan, pero ¡cuánto valen! Me encontré con el "Champa", un vecino que se ha ganado cierto prestigio como albañil, muy respetado por su tarea como constructor, una noche de invierno cuando volvía a su casa. Frené el automóvil y lo levanté. Hicimos las últimas cuadras juntos. "Vengo de la reunión de oración", dijo. Y contó que desde que había comenzado a ir a la iglesia, sus finanzas habían mejorado en forma notable. "Antes, en la primera quincena ya me quedaba sin plata", explicó este trabajador padre de seis hijos. En su hogar todo había comenzado a andar mejor. A escasos 100 metros del albañil vive Lidia, una mujer que suele andar de muy buen talante por la calle. Sonríe con frecuencia y se la ve contenta a pesar de su pobreza evidente. Para asistir al culto de su iglesia suele caminar las 30 cuadras que la separan de su casa. Plata no tiene. Cuando puede –y conmigo siempre pudo- testifica de su fe. "Estamos en los últimos tiempos y hay que

prepararse", me dijo, palabras más palabras menos, en más de una oportunidad. Hace unas semanas se acercó a visitar a una vecina que estaba sola y recién salida del hospital. Llegó con palabras de optimismo, una sonrisa y realizó una visita corta, como corresponde en estos casos. El "Champa" asiste a la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) y Lidia es miembro activa de los Testigos de Jehová. De afuera podrían parecer evangélicos por sus prácticas y costumbres. Para algunos sociólogos es así. En la "Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina" difundida en 2008, la IURD está considerada como una iglesia que integra la "Religión Evangélica". Y las actitudes y acciones de estas dos personas no son excepciones dentro de sus comunidades. Muchas veces asumimos que nuestras buenas acciones, cierto mejoramiento económico y las inquietudes espirituales son señales de la legitimidad de nuestras creencias. Pero en este mundo muchas personas caminan en una búsqueda espiritual levantando banderas similares. Sin olvidar nuestras convicciones debemos aprender a respetar las de otros. En un planeta donde todos quieren hacer oír su voz, escuchar atentamente suele ser una manera profunda de llegar a los corazones. Y es un testimonio de generosidad cristiana: tiempo y atención no suelen dispensarse pródigamente David Kohler


Libros

S

i uno quiere nunca repetirse en el púlpito en sus ilustraciones, muchas de las cuales sacamos de historias incomprobables, añejas, o ajenas a nuestra cultura, yo les recomiendo que lean HISTORIA. Al decir de Marco Tulio Cicerón, “maestra de la vida”. Acabo de terminar de leer el libro del historiador inglés Paul Johnson titulado “Héroes”. Analiza e interrelaciona a personajes de la historia tan diversos como Alejandro Magno, Julio César, Churchill, Wittgenstein, Nelson, Napoleón, etc. De los grandes personajes de la historia se pueden sacar valiosas enseñanzas para la formación de los pastores. Porque ellos eran líderes, y muchos pastores aman el liderazgo. No todos, claro. Algunos, prefieren ser conocidos por siervos. Alejandro Magno destrozó el imperio persa y lo sustituyó por el mundo helénico. Desarrolló una excelente administración profesional. Su tutor fue Aristóteles. Su principal factor fue su fuerza de voluntad. Una de las claves del éxito de Alejandro Magno era que conocía a sus mejores hombres por sus nombres, al igual que Churchill hizo lo mismo con sus pilotos de combate en la batalla de Inglaterra. Otra de las claves era la rapidez con la que se movía, en la toma de decisiones. Inventó la guerra relámpago. Pero quizás lo más definitivo no es que hubiera heredado de Filipo una excelente máquina militar, sino que continuamente la estaba mejorando mediante entrenamientos intensivos. Junto a este entrenamiento era importante que guiaba a sus ejércitos con mucha cercanía: marchaba con sus hombres, iba a la cabeza, estaba en primera línea en las cargas de caballería por lo que había resultado herido muchas veces. Me ha llamado especialmente la atención la semblanza que hace del Duque de Wellington y su comparación con Napoleón en la batalla de Waterloo. Entre otros aspectos destaca que esa mañana Na-

12 poleón desayunó en vajilla de plata y comentó confiado que la batalla sería como tomarse el desayuno. Wellington, mientras tanto ese día no comió nada. Llevaba cuatro jornadas durmiendo una media de tres horas diarias preparando la batalla, apenas tomó nada en esos días salvo algo de té y tostadas. Wellington tenía gran serenidad en medio de las batallas. Irradiaba serenidad. La mayor parte de su carrera como general tuvo que ver, como él mismo decía, con “el sentido común y la atención al detalle”. Wellington se convirtió en un magnífico lector de mapas (como Napoleón). Decía Wellington “el secreto del éxito en la guerra reside en conocer lo que hay al otro lado de la colina”. Consiguió que sus capitanes también supieran leer mapas, cosa que Napoleón no hizo; de hecho Napoleón perdió Waterloo porque Grouchy –su general- no sabía leer bien los mapas. Este es un ejemplo de delegación. Un buen líder no es solo el que consigue dominar determinado aspecto esencial sino quien además sabe inculcarlo en sus colaboradores. Amén y amén. Pastores: lean la Biblia, y luego, historia  “El que no conoce la historia, está condenado a repetirla”. M. T. Cicerón. Ficha bibliográfica : Johnson P, Héroes, Ediciones B, Madrid, 2002. José Nuñez

“Padre, haz que sea un hombre de crisis. Que las personas que encuentre hagan una decisión. Que no sea un simple poste en un camino; haz que sea una bifurcación; que la gente tome un camino u otro al ver a Cristo en mi”. Jim Elliot, 1948 (misionero muerto por los indios Aucas en Ecuador, 1956)


Boletín Tu Obra Nr 4  

Boletín crsitiano que muestra artículos que hacen a la vida del creyente.

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